{N}2,{/}3 Este p\u00e1rrafo interesa de modo especial a aquellos que hoy se preguntan por el modo como Dios salva a los no-cristianos.
{C}Dios quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad.{/} Incluso con buenas intenciones no hay que forzar a esta frase a decir lo que no dice. Este {C}Dios quiere{/} significa simplemente: \u00abDios quiere sin condici\u00f3n ni restricci\u00f3n alguna...\u00bb; no dice en absoluto: \u00abDios har\u00e1 que todos los hombres se salven\u00bb.
Sin duda ella deja entender que Dios nos ama a todos, pero dice claramente: "Dios quiere que todos los hombres encuentren la salvaci\u00f3n mediante el conocimiento de la verdad", y seg\u00fan el contexto  esta verdad es la experiencia cristiana. Ella no dice tampoco: \u00abSepan que todos los hombres se salvar\u00e1n\u00bb, sino m\u00e1s bien: \u00abHagan de modo que todos los hombres se salven -tal es la voluntad de Dios- gracias a la fe y a la predicaci\u00f3n cristiana\u00bb.
{C}Dios es \u00fanico, y \u00fanico es tambi\u00e9n el mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jes\u00fas.{/} En la introducci\u00f3n a Jon\u00e1s decimos algunas palabras sobre la crisis de la fe que comienza con el principio de este siglo, cuando se dej\u00f3 de pensar que s\u00f3lo se salvar\u00edan los bautizados. Se ha pasado catastr\u00f3ficamente de esta seguridad \u00absectaria\u00bb a un liberalismo extra\u00f1o a la Biblia, y algunos afirman, sin matices ni explicaciones, que hay muchos caminos de salvaci\u00f3n, que la fe cristiana no es m\u00e1s que uno de esos caminos y que Cristo s\u00f3lo es el mediador y el Salvador para aquellos que creen en \u00e9l.
El texto de 1 Tim 2,5 nos obliga a precisar tres puntos.
1. La salvaci\u00f3n que proclamamos es mucho m\u00e1s que un simple perd\u00f3n de los pecados, como ser\u00eda una deuda pagada por Cristo o un castigo con que \u00e9l habr\u00eda cargado. La salvaci\u00f3n es la vuelta del universo a Dios, la reparaci\u00f3n y el acabamiento de la historia humana, de tal manera que pueda verse en ella el despliegue de la sabidur\u00eda y el amor divinos. Es preciso que esta historia universal, escrita en el tiempo, donde todo es contradicci\u00f3n, pueda tener lugar un d\u00eda en la realidad eterna, donde todo es uno.
Si hemos comprendido esta perspectiva que inspira las ep\u00edstolas a los Efesios y a los Colosenses, no nos resultar\u00e1 dif\u00edcil afirmar que  Cristo, Verbo eterno del Padre, es el \u00fanico mediador: \u00e9l ser\u00e1, y \u00e9l es en la eternidad, el que re\u00fane en \u00e9l a todos los hijos de Dios, y con ellos, a toda la creaci\u00f3n.
2. Tampoco es cuesti\u00f3n de negar el valor del sacrificio voluntario de Jes\u00fas, sacrificio perfecto que nos obtiene el perd\u00f3n de los pecados. La carta a los Hebreos desarrolla esta perspectiva: Cristo reemplaza todos los sacrificios mediante los cuales el pueblo de Dios intentaba conseguir el perd\u00f3n; \u00e9l act\u00faa mucho mejor que los sumos sacerdotes, que en el Antiguo Testamento eran los intercesores oficiales de Israel. Pero la carta no pretende decir todo: es m\u00e1s que nada una respuesta a las dudas de unos creyentes cuya educaci\u00f3n religiosa versaba en torno al Templo. No se interesa por la cuesti\u00f3n que hoy nos preocupa: c\u00f3mo salva Dios a los no-cristianos.
Sin duda los no-cristianos son pecadores, exactamente igual que nosotros. Sin embargo el pecado de los cristianos es diferente, porque no es una simple falta. Porque nosotros hemos sido llamados y elegidos para Cristo, y hemos entrado en una relaci\u00f3n de amor mutuo con Dios, el pecado tiene siempre un regusto de traici\u00f3n, de indiferencia o desprecio y de ofensa infligida. El pueblo cristiano tiene, pues, necesidad de un perd\u00f3n muy especial y de un intercesor particular. Pero las faltas de los no-cristianos demandan asimismo un mediador. El sacrificio de Cristo era necesario para manifestar la santidad divina y la superabundancia del amor en una humanidad alienada desde los or\u00edgenes.
3. Aunque afirmemos que Dios ha previsto y querido diversos caminos de salvaci\u00f3n, no debemos negar sin embargo el rol universal de Cristo. Teniendo en cuenta la condici\u00f3n humana, Dios ha manifestado su sabidur\u00eda y su amor en una historia donde todos no tienen la misma vocaci\u00f3n. Los unos caminan hacia el Dios \u00fanico, misterioso, incognoscible, sin conocer la revelaci\u00f3n ni al \u00fanico Mediador; y los otros, un pueblo de Dios minoritario en el mundo, elegido por gracia para recibir las palabras de Dios, que vive otra historia, fermento de la primera. (V\u00e9ase a este respecto la nota sobre la salvaci\u00f3n de los no-cristianos al fin del Apocalipsis). El Padre no ama menos a los primeros porque no se haya revelado a ellos; eso no obstante, Jes\u00fas es el \u00fanico en quien y gracias a quien ellos alcanzar\u00e1n su lugar en el \u00fanico Ad\u00e1n, el de la eternidad.

