{C}PRIMERA PARTE{/}
{C}MANIFESTACI\u00d3N DEL PODER DE DIOS{/}
{C}(1-6){/}

{1}1{/}

{N}DANIEL Y LOS TRES J\u00d3VENES EN LA CORTE DE NABUCODONOSOR{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}El a\u00f1o tercero del reinado de Joaqu\u00edn, rey de Jud\u00e1, Nabucodonosor, rey de Babilonia, fue a Jerusal\u00e9n y la siti\u00f3. {R}_{I}2_{/}El Se\u00f1or entreg\u00f3 en sus manos a Joaqu\u00edn, rey de Jud\u00e1, y una parte de los objetos del templo de Dios. \u00c9l los llev\u00f3 a la tierra de Senaar y los deposit\u00f3 en el tesoro de sus dioses.
{I}3_{/}El rey orden\u00f3 despu\u00e9s a Aspenaz, jefe de los eunucos, que escogiese de entre los israelitas algunos j\u00f3venes de estirpe real y de familia noble: {R}_{I}4_{/}sin defecto alguno, de buen parecer, expertos en todos los campos del saber, inteligentes y aptos para servir en el palacio real. Orden\u00f3 tambi\u00e9n que se les ense\u00f1ase la escritura y el idioma de los caldeos. [=]_{I}5_{/}El rey les asign\u00f3 una raci\u00f3n diaria de la comida del monarca y del vino que \u00e9l beb\u00eda. Su formaci\u00f3n durar\u00eda tres a\u00f1os, al cabo de los cuales ser\u00edan admitidos al servicio del rey. {R}_{I}6_{/}Entre \u00e9stos se encontraban los jud\u00edos Daniel, Anan\u00edas, Misael y Azar\u00edas. {R}_{I}7_{/}Pero el jefe de los eunucos les cambi\u00f3 el nombre: a Daniel le llam\u00f3 Baltasar; a Anan\u00edas, Sidrac; a Misael, Misac, y a Azar\u00edas, Abd\u00e9nago.
[=]_{R}_{I}8_{/}Daniel ten\u00eda el prop\u00f3sito de no contaminarse con la comida del rey ni con el vino que \u00e9l beb\u00eda, y suplic\u00f3 al jefe de los eunucos que no le obligara a contaminarse. [=]_{R}_{I}9_{/}Dios concedi\u00f3 a Daniel favor y simpat\u00eda ante el jefe de los eunucos. {R}_{I}10_{/}Sin embargo, \u00e9ste dijo a Daniel: \u00abTemo que el rey, mi se\u00f1or, que ha asignado vuestra comida y vuestra bebida, os encuentre m\u00e1s flacos que los j\u00f3venes de vuestra edad, y as\u00ed se\u00e1is la causa de que el rey me condene a muerte\u00bb. {R}_{I}11_{/}Daniel dijo al inspector a quien el jefe de los eunucos hab\u00eda confiado el cuidado de Daniel, Anan\u00edas, Misael y Azar\u00edas: {R}_{I}12_{/}\u00abHaz una prueba con tus siervos durante diez d\u00edas. Que nos den legumbres por comida y agua por bebida; {I}13_{/}despu\u00e9s puedes comparar nuestro aspecto con el de los j\u00f3venes que comen los manjares del rey y tratar a tus siervos con arreglo a lo que hayas visto\u00bb. {I}14_{/}\u00c9l acept\u00f3 la propuesta y los puso a prueba durante diez d\u00edas. {I}15_{/}Al cabo de este tiempo su rostro apareci\u00f3 m\u00e1s bello y su aspecto m\u00e1s rollizo que el de todos los j\u00f3venes que com\u00edan los manjares del rey. {I}16_{/}Desde entonces el inspector sigui\u00f3 retir\u00e1ndoles su raci\u00f3n de comida y su vino y d\u00e1ndoles tan s\u00f3lo legumbres. [=]_{R}_{I}17_{/}Dios concedi\u00f3 a aquellos cuatro j\u00f3venes ciencia e inteligencia en materia de escritura y en sabidur\u00eda. Daniel, en particular, sab\u00eda interpretar toda clase de visiones y sue\u00f1os. {R}_{I}18_{/}Al cabo del tiempo establecido por el rey para que le fueran presentados los j\u00f3venes, el jefe de los eunucos los llev\u00f3 ante Nabucodonosor. {R}_{I}19_{/}El rey se entretuvo hablando con ellos, pero entre todos los otros no encontr\u00f3 ninguno que pudiese compararse con Daniel, Anan\u00edas, Misael y Azar\u00edas; por eso quedaron ellos al servicio del rey. {R}_{I}20_{/}En todos los asuntos que requer\u00edan sabidur\u00eda e inteligencia sobre los que el rey interrog\u00f3, los encontr\u00f3 diez veces superiores a todos los magos y adivinos que hab\u00eda en su reino entero.
{R}_{I}21_{/}Daniel permaneci\u00f3 en la corte hasta el a\u00f1o primero del rey Ciro.

{C}CINCO EPISODIOS HIST\u00d3RICOS{/}
{C}(2,1-6,29){/}

{1}2{/}

{N}SUE\u00d1O DE NABUCODONOSOR{/}
[\u0095]_[=]_{R}_{I}1_{/}El a\u00f1o segundo de su reinado, Nabucodonosor tuvo un sue\u00f1o que le preocup\u00f3 tanto, que no pod\u00eda dormir. {I}2_{/}El rey mand\u00f3 llamar a los magos, adivinos, hechiceros y astr\u00f3logos para que le explicaran su sue\u00f1o. Vinieron y se presentaron al rey, {I}3_{/}el cual les dijo: \u00abHe tenido un sue\u00f1o y estoy preocupado por encontrar una explicaci\u00f3n\u00bb. {I}4_{/}Los caldeos respondieron al rey: \u00ab\u00a1Oh rey, vive eternamente! Cuenta el sue\u00f1o a tus siervos y nosotros te daremos su interpretaci\u00f3n\u00bb. {I}5_{/}El rey les respondi\u00f3: \u00abTened bien presente mi decisi\u00f3n: Si no me dec\u00eds el sue\u00f1o y no me dais su interpretaci\u00f3n, ser\u00e9is cortados en pedazos y vuestras casas ser\u00e1n reducidas a un mont\u00f3n de ruinas. {I}6_{/}Pero si me acert\u00e1is el sue\u00f1o y me dais su interpretaci\u00f3n, recibir\u00e9is de m\u00ed regalos, obsequios y grandes honores; por tanto, decidme el sue\u00f1o y su interpretaci\u00f3n\u00bb. {I}7_{/}Ellos replicaron: \u00abCuente el rey su sue\u00f1o, que nosotros le daremos su interpretaci\u00f3n\u00bb. {I}8_{/}El monarca les respondi\u00f3: \u00abBien veo que vosotros trat\u00e1is de ganar tiempo, porque sab\u00e9is que mi decisi\u00f3n es irrevocable. {I}9_{/}Si no me acert\u00e1is el sue\u00f1o, a todos os espera una misma sentencia; es que os hab\u00e9is puesto de acuerdo para decirme mentiras y embustes, en espera de que cambie la situaci\u00f3n. Por tanto, indicadme el sue\u00f1o y sabr\u00e9 que pod\u00e9is darme su interpretaci\u00f3n\u00bb.
{R}_{I}10_{/}Los caldeos respondieron al rey: \u00abNo hay hombre en el mundo que pueda adivinar lo que quiere el rey. Asimismo, jam\u00e1s hubo rey, gobernador o jefe que preguntase una cosa semejante a alg\u00fan mago, adivino o astr\u00f3logo. [=]_{I}11_{/}Lo que el rey pide es dif\u00edcil y no hay nadie que pueda satisfacer al rey, salvo los dioses; pero ellos no est\u00e1n entre los hombres\u00bb. {R}_{I}12_{/}Entonces el rey se encoleriz\u00f3 terriblemente y dio orden de matar a todos los sabios de Babilonia. {R}_{I}13_{/}Promulgado el decreto de matar a los sabios, fueron buscados tambi\u00e9n Daniel y sus compa\u00f1eros para ejecutarlos.

{N}DANIEL EXPLICA EL SUE\u00d1O{/}
{R}_{I}14_{/}Entonces Daniel habl\u00f3 sabia y prudentemente a Arioc, capit\u00e1n de la guardia real, que iba a matar a los sabios de Babilonia. {R}_{I}15_{/}Dijo a Arioc, plenipotenciario del rey: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 un decreto tan tajante de parte del rey?\u00bb.
Arioc explic\u00f3 la cosa a Daniel, {I}16_{/}el cual se present\u00f3 al rey implorando que le fijase un l\u00edmite de tiempo, dentro del cual dar\u00eda su interpretaci\u00f3n. {R}_{I}17_{/}Daniel, de regreso a su casa, inform\u00f3 en seguida del caso a Anan\u00edas, Misael y Azar\u00edas, sus compa\u00f1eros, {R}_{I}18_{/}para que implorasen el favor del Dios del cielo acerca de aquel enigma y no pereciesen Daniel y sus compa\u00f1eros junto con los otros sabios de Babilonia.
{R}_{I}19_{/}El enigma fue manifestado a Daniel en una visi\u00f3n nocturna. Y bendijo al Dios del cielo, {I}20_{/}diciendo:
\u00abBendito sea el nombre de Dios
por los siglos de los siglos,
pues suyos son el saber y la fuerza.
{I}21_{/}\u00c9l es quien hace cambiar tiempos y estaciones,
depone a los reyes y los entroniza,
da sabidur\u00eda a los sabios y ciencia
a los que saben comprender.
[=]_{I}22_{/}\u00c9l es quien revela las cosas profundas y secretas,
conoce lo que hay en las tinieblas,
la luz mora junto a \u00e9l.
{R}_{I}23_{/}A ti, oh Dios de mis padres,
te alabo y te doy gracias,
porque me has dado sabidur\u00eda y fuerza,
me has manifestado lo que hab\u00edamos pedido
y nos has dado a conocer el secreto del rey\u00bb.
{R}_{I}24_{/}Despu\u00e9s Daniel se present\u00f3 a Arioc, a quien el rey hab\u00eda encomendado el exterminio de los sabios de Babilonia, y le dijo: \u00ab\u00a1No hagas perecer a los sabios de Babilonia! Ll\u00e9vame ante el rey y yo le dar\u00e9 la interpretaci\u00f3n\u00bb. {R}_{I}25_{/}Arioc se apresur\u00f3 a llevar a Daniel ante el rey, y le dijo: \u00abHe encontrado un hombre entre los deportados de Jud\u00e1 que puede indicar al rey la interpretaci\u00f3n\u00bb. {R}_{I}26_{/}El rey se dirigi\u00f3 a Daniel, a quien llamaban Baltasar, y le dijo: \u00ab\u00bfEres capaz de decirme el sue\u00f1o que he tenido y darme su interpretaci\u00f3n?\u00bb. {R}_{I}27_{/}Daniel le respondi\u00f3: \u00abEl misterio que el rey quiere saber no hay sabios ni magos, adivinos ni astr\u00f3logos que se lo puedan acertar. [=]_{R}_{I}28_{/}Pero hay un Dios en el cielo que revela los secretos; \u00e9l ha querido manifestar al rey Nabucodonosor lo que ha de suceder en el futuro. Voy a explicar tu sue\u00f1o y las visiones de tu imaginaci\u00f3n cuando estabas en la cama.
{I}29_{/}Oh rey, los pensamientos que te preocupaban en la cama se refer\u00edan al futuro, y aquel que revela los secretos te ha dado a conocer lo que suceder\u00e1. [=]_{I}30_{/}En cuanto a m\u00ed, este misterio me ha sido revelado no porque yo posea una sabidur\u00eda superior a la de todos los hombres, sino con el solo objeto de indicar la interpretaci\u00f3n al rey y de que t\u00fa comprendieras los pensamientos de tu coraz\u00f3n.
{I}31_{/}T\u00fa, oh rey, tuviste esta visi\u00f3n: Ante ti se levantaba una estatua muy grande, de extraordinario esplendor y de aspecto terrible. {R}_{I}32_{/}Su cabeza era de oro puro; el pecho y los brazos, de plata; el vientre y los muslos, de bronce; {I}33_{/}las piernas, de hierro, y los pies, parte de hierro y parte de arcilla. [=]_{R}_{I}34_{/}T\u00fa segu\u00edas mirando; de pronto una piedra se desprendi\u00f3 de un monte sin intervenci\u00f3n humana alguna, alcanz\u00f3 a la estatua en los pies de hierro y arcilla y los pulveriz\u00f3. [=]_{R}_{I}35_{/}Entonces se hizo pedazos todo: el hierro, la arcilla, el bronce, la plata y el oro; quedaron como el tamo de la era en verano, y fueron arrebatados por el viento sin que quedara rastro alguno de ellos; en cambio, la piedra que hab\u00eda herido a la estatua se convirti\u00f3 en un gran monte, que llen\u00f3 la tierra entera. {I}36_{/}Tal fue el sue\u00f1o. Ahora diremos ante el rey su significado.
{R}_{I}37_{/}T\u00fa, oh rey de reyes, a quien el Dios del cielo ha dado el imperio, la fuerza, el poder y la gloria, [=]_{I}38_{/}y en cuyas manos ha dejado a los hombres, las bestias del campo y los p\u00e1jaros del cielo dondequiera que habiten, y a quien ha hecho soberano sobre todos ellos, t\u00fa eres la cabeza de oro. {R}_{I}39_{/}Despu\u00e9s de ti surgir\u00e1 otro imperio de plata inferior al tuyo, y luego un tercer imperio, de bronce, que tendr\u00e1 el dominio de toda la tierra. {I}40_{/}Y, finalmente, un cuarto imperio, que ser\u00e1 fuerte como el hierro; el hierro lo aplasta y pulveriza todo; as\u00ed aqu\u00e9l aplastar\u00e1 y pulverizar\u00e1 a todos los otros. {R}_{I}41_{/}En cuanto a lo que viste, que los pies y los dedos eran parte de arcilla y parte de hierro, esto significa que era un reino dividido, aunque tendr\u00e1 ciertamente la consistencia del hierro, ya que viste el hierro mezclado con la arcilla; {I}42_{/}y el que los dedos de los pies fueran parte de hierro y parte de arcilla quiere decir que una parte del imperio ser\u00e1 resistente y otra parte, en cambio, fr\u00e1gil. {I}43_{/}El hecho de haber visto t\u00fa el hierro mezclado con la arcilla significa que se mezclar\u00e1n entre s\u00ed por simiente humana, pero no formar\u00e1n un cuerpo uno con otro, de la misma manera que el hierro no se amalgama con la arcilla. [=]_{R}_{I}44_{/}En los d\u00edas de estos reyes, el Dios del cielo har\u00e1 surgir un imperio que jam\u00e1s ser\u00e1 destruido y cuya soberan\u00eda no pasar\u00e1 a otro pueblo. Pulverizar\u00e1 y aniquilar\u00e1 a todos estos imperios, mientras que \u00e9l subsistir\u00e1 eternamente, {R}_{I}45_{/}tal como has visto, que una piedra se desprendi\u00f3, sin intervenci\u00f3n humana, del monte, y pulveriz\u00f3 el hierro, el bronce, la arcilla, la plata y el oro. El Dios grande ha manifestado al monarca lo que suceder\u00e1 en el futuro. El sue\u00f1o es verdadero, y digna de fe su interpretaci\u00f3n\u00bb.

{N}DANIEL, JEFE DE LOS SABIOS DE BABILONIA{/}
{R}_{I}46_{/}Entonces el rey Nabucodonosor cay\u00f3 rostro en tierra y se postr\u00f3 ante Daniel y orden\u00f3 que le ofrecieran sacrificios e incienso. {R}_{I}47_{/}Despu\u00e9s el monarca dijo a Daniel: \u00abCiertamente vuestro Dios es el Dios de los dioses, el Se\u00f1or de los reyes, el revelador de los misterios, ya que t\u00fa has podido descifrar este enigma\u00bb. {R}_{I}48_{/}El rey concedi\u00f3 a Daniel un alto grado, le hizo muchos regalos valiosos y le nombr\u00f3 gobernador de todas las provincias de Babilonia, as\u00ed como jefe de todos los sabios de Babilonia. {R}_{I}49_{/}Luego, a propuesta de Daniel, el rey nombr\u00f3 administradores de la provincia a Sidrac, Misac y Abd\u00e9nago. Daniel se qued\u00f3 en la corte real.

{1}3{/}

{N}NABUCODONOSOR HACE LEVANTAR UNA ESTATUA DE ORO{/}
[=]_{R}_{I}1_{/}El rey Nabucodonosor hizo una estatua de oro, de treinta metros de alta por tres de ancha; la levant\u00f3 en la llanura de Dura, en la provincia de Babilonia. {R}_{I}2_{/}Luego el rey Nabucodonosor dio orden de que se reuniesen los s\u00e1trapas, prefectos, gobernadores generales, tesoreros, jueces, magistrados y todas las autoridades provinciales, y asistiesen a la inauguraci\u00f3n de la estatua que \u00e9l hab\u00eda levantado. {R}_{I}3_{/}Los s\u00e1trapas, prefectos, gobernadores generales, jueces, magistrados y todas las autoridades provinciales se reunieron para la inauguraci\u00f3n de la estatua levantada por el rey Nabucodonosor. Todos estaban en pie ante la estatua. [=]_{R}_{I}4_{/}Y el pregonero grit\u00f3 con fuerza: \u00abA vosotros, pueblos, naciones y lenguas, se os hace saber: [=]_{R}_{I}5_{/}En el momento en que oig\u00e1is sonar el cuerno, el p\u00edfano, la c\u00edtara, la sambuca, el salterio, la zampo\u00f1a y toda clase de instrumentos musicales, os prosternar\u00e9is y adorar\u00e9is la estatua que ha levantado el rey Nabucodonosor. {I}6_{/}Aquellos que no se prosternen y la adoren ser\u00e1n al punto arrojados en un ardiente horno de fuego\u00bb. {R}_{I}7_{/}Con tal motivo, en cuanto se oy\u00f3 sonar el cuerno, el p\u00edfano, la c\u00edtara, la sambuca, el salterio, la zampo\u00f1a y toda clase de instrumentos de m\u00fasica, todos los pueblos, naciones y gentes de todas las lenguas se prosternaron y adoraron la estatua de oro levantada por el rey Nabucodonosor.

{N}LOS TRES J\u00d3VENES SE NIEGAN A ADORAR LA ESTATUA{/}
{I}8_{/}Sin embargo, algunos caldeos se presentaron a acusar a los jud\u00edos. {R}_{I}9_{/}Y dijeron al rey Nabucodonosor: \u00abOh rey, vive eternamente. {R}_{I}10_{/}T\u00fa, oh rey, has decretado que todo hombre, apenas oiga sonar el cuerno, el p\u00edfano, la c\u00edtara, la sambuca, el salterio, la zampo\u00f1a y toda clase de instrumentos de m\u00fasica, se postre y adore la estatua de oro, {I}11_{/}y que aquellos que no se postren para adorarla sean arrojados en un ardiente horno de fuego. {R}_{I}12_{/}Pues hay algunos jud\u00edos, aquellos a quienes pusiste al frente de la administraci\u00f3n de la provincia de Babilonia, esto es, Sidrac, Misac y Abd\u00e9nago, que no te hacen caso, oh rey; no veneran a tu dios ni adoran la estatua de oro que has levantado\u00bb. {R}_{I}13_{/}Entonces Nabucodonosor mont\u00f3 en c\u00f3lera y mand\u00f3 traer a Sidrac, Misac y Abd\u00e9nago, los cuales fueron llevados a la presencia del rey. {R}_{I}14_{/}Nabucodonosor les pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfEs cierto, Sidrac, Misac y Abd\u00e9nago, que no vener\u00e1is a mis dioses ni ador\u00e1is la estatua de oro que yo he levantado? {R}_{I}15_{/}\u00bfEst\u00e1is dispuestos cuando oig\u00e1is sonar el cuerno, el p\u00edfano, la c\u00edtara, la sambuca, el salterio, la zampo\u00f1a y toda clase de instrumentos musicales a postraros y adorar la estatua que he hecho? Si no la ador\u00e1is, ser\u00e9is inmediatamente arrojados en un ardiente horno de fuego; y \u00bfqu\u00e9 Dios os podr\u00e1 librar de mis manos?\u00bb. [\u0095]_{R}_{I}16_{/}Sidrac, Misac y Abd\u00e9nago respondieron al rey Nabucodonosor: \u00abNo necesitamos darte una respuesta sobre este particular. {R}_{I}17_{/}Si nuestro Dios, a quien nosotros veneramos, quiere librarnos del ardiente horno de fuego y de tus manos, oh rey, nos librar\u00e1. {I}18_{/}Pero si no nos librase, has de saber, oh rey, que no serviremos a tu dios ni adoraremos la estatua de oro que has levantado\u00bb.

{N}LOS TRES J\u00d3VENES EN EL HORNO{/}
[\u0095]_{R}_{I}19_{/}Entonces Nabucodonosor, lleno de furor y con el rostro desencajado de ira contra Sidrac, Misac y Abd\u00e9nago, dio orden de que se encendiese el horno siete veces m\u00e1s de lo corriente {I}20_{/}y mand\u00f3 a los hombres m\u00e1s fuertes de su ej\u00e9rcito que ataran a Sidrac, Misac y Abd\u00e9nago y los arrojaran al ardiente horno de fuego. {I}21_{/}\u00c9stos, vestidos con sus t\u00fanicas, ropas y gorros, fueron atados y arrojados en el ardiente horno de fuego. {I}22_{/}Como la orden del rey era apremiante y el horno estaba muy encendido, las llamas alcanzaron y mataron a los hombres que llevaban a Sidrac, Misac y Abd\u00e9nao, {I}23_{/}mientras que Sidrac, Misac y Abd\u00e9nago cayeron atados dentro del horno de fuego.

{N}C\u00c1NTICO DE AZAR\u00cdAS EN EL HORNO{/}
[\u0095]_{R}_{I}24_{/}Pero andaban por entre las llamas alabando a Dios y bendiciendo al Se\u00f1or. {I}25_{/}Y Azar\u00edas, en pie en medio del fuego, oraba as\u00ed:
{I}26_{/}\u00abBendito seas, Se\u00f1or,
Dios de nuestros padres;
que tu nombre sea glorificado
por los siglos.
[=]_{I}27_{/}Porque eres justo
en todo lo que has hecho,
todas tus obras son verdad,
rectos todos tus caminos,
verdad todos tus juicios.
{R}_{I}28_{/}T\u00fa has ejecutado sentencias justas
en todos los males
que nos has mandado a nosotros
y a la ciudad santa
de nuestros padres, Jerusal\u00e9n;
pues t\u00fa nos has tratado as\u00ed
conforme a la verdad y la justicia,
a causa de nuestros pecados.
{I}29_{/}S\u00ed, hemos pecado,
hemos obrado inicuamente
alej\u00e1ndonos de ti;
hemos fallado en todo
y no hemos guardado tus preceptos,
{I}30_{/}no los hemos puesto en pr\u00e1ctica,
ni hemos obrado
como t\u00fa nos mandabas
para que todo fuese bien.
[=]_{I}31_{/}S\u00ed, en todo lo que has hecho caer
sobre nosotros,
en todos los castigos
que nos has mandado,
has obrado con perfecta justicia.
[=]_{I}32_{/}Nos has entregado
en manos de enemigos,
hombres inicuos, los peores
entre los malvados;
en manos de un rey injusto,
el m\u00e1s perverso de toda la tierra.
{I}33_{/}Ahora no podemos abrir
nuestra boca;
la verg\u00fcenza, el deshonor
son el destino
de tus siervos y de tus fieles.
[=]_{I}34_{/}\u00a1Oh, no nos desampares
para siempre,
por amor de tu nombre,
no rechaces tu alianza.
{R}_{I}35_{/}No nos retires tu misericordia,
por amor de Abrah\u00e1n, tu amigo;
de Isaac, tu siervo,
y de Israel, tu santo,
{R}_{I}36_{/}a quienes prometiste
multiplicar su descendencia
como las estrellas del cielo,
como la arena de las playas
del mar.
[=]_{I}37_{/}\u00a1Oh Se\u00f1or! Somos el m\u00e1s peque\u00f1o
de los pueblos
y estamos humillados
en toda la tierra
por causa de nuestros pecados.
[=]_{R}_{I}38_{/}No tenemos ya pr\u00edncipe, profeta,
ni caudillo,
ni holocausto, ni sacrificio,
ni ofrendas, ni incienso,
ni lugar donde ofrecerte
las primicias
[=]_{R}_{I}39_{/}y alcanzar tu misericordia.
Pero tenemos un coraz\u00f3n contrito
y un alma humillada;
[=]_{I}40_{/}ac\u00e9ptalos como holocausto
de carneros y toros,
de millares de corderos cebados.
Tal sea hoy nuestro sacrificio
ante ti para agradarte,
pues no quedan defraudados
quienes ponen en ti su confianza.
{I}41_{/}Y ahora te seguimos de todo coraz\u00f3n,
te tememos y buscamos tu rostro.
[=]_{I}42_{/}No nos dejes avergonzados;
tr\u00e1tanos conforme a tu bondad,
seg\u00fan tu gran misericordia.
{I}43_{/}L\u00edbranos con tu poder maravilloso
y da gloria a tu nombre, oh Se\u00f1or.
{I}44_{/}Y queden avergonzados
los que persiguen a tus siervos,
sean cubiertos de verg\u00fcenza,
derribado su imperio
y aniquilada su potencia;
{R}_{I}45_{/}sepan que t\u00fa eres el Se\u00f1or,
el Dios \u00fanico,
glorioso en toda la tierra\u00bb.

{N}EL \u00c1NGEL DE DIOS EN EL HORNO{/}
{I}46_{/}Los siervos del rey que los hab\u00edan echado en el horno no cesaban de atizar el fuego con nafta, pez, estopa y sarmientos. {I}47_{/}La llama se levantaba por encima del horno unos veinticinco metros, {I}48_{/}y expandi\u00e9ndose fuera abras\u00f3 a los caldeos que encontr\u00f3 cerca del horno. {I}49_{/}Pero un \u00e1ngel del Se\u00f1or baj\u00f3 al horno junto a Anan\u00edas y sus compa\u00f1eros, empuj\u00f3 fuera la llama [=]_{I}50_{/}e hizo soplar en medio del horno como un viento fresco de roc\u00edo, y no los toc\u00f3 en absoluto el fuego, ni les caus\u00f3 da\u00f1o ni molestia alguna.

{N}C\u00c1NTICO DE LOS TRES J\u00d3VENES{/}
{R}_{I}51_{/}Entonces los tres, a coro, se pusieron a cantar, glorificando y bendiciendo a Dios dentro del horno. Dec\u00edan:
[\u0095]_{I}52_{/}\u00abBendito seas, Se\u00f1or,
Dios de nuestros padres,
alabado y ensalzado eternamente.
Bendito sea tu nombre
santo y glorioso,
alabado y ensalzado eternamente.
{I}53_{/}Bendito seas en el templo
de tu santa gloria,
alabado y ensalzado eternamente.
{R}_{I}54_{/}Bendito seas en el trono
de tu reino,
alabado y ensalzado eternamente.
{I}55_{/}Bendito t\u00fa que sondeas los abismos
y te sientas sobre querubines,
alabado y ensalzado eternamente.
{I}56_{/}Bendito seas
en el firmamento del cielo,
alabado y ensalzado eternamente.
{I}57_{/}Obras todas del Se\u00f1or,
bendecid al Se\u00f1or,
alabadlo y ensalzadlo eternamente.
{I}58_{/}\u00c1ngeles del Se\u00f1or,
bendecid al Se\u00f1or,
alabadlo y ensalzadlo eternamente.
{I}59_{/}Cielos, bendecid al Se\u00f1or,
alabadlo y ensalzadlo eternamente.
[=]_{I}60_{/}Aguas que est\u00e1is sobre los cielos,
bendecid al Se\u00f1or,
alabadlo y ensalzadlo eternamente.
{I}61_{/}Fuerzas todas del Se\u00f1or,
bendecid al Se\u00f1or,
alabadlo y ensalzadlo eternamente.
{I}62_{/}Sol y luna, bendecid al Se\u00f1or,
alabadlo y ensalzadlo eternamente.
{I}63_{/}Astros del cielo,
bendecid al Se\u00f1or,
alabadlo y ensalzadlo eternamente.
{I}64_{/}Lluvia y roc\u00edo, bendecid al Se\u00f1or,
alabadlo y ensalzadlo eternamente.
{I}65_{/}Vientos todos, bendecid al Se\u00f1or,
alabadlo y ensalzadlo eternamente.
{I}66_{/}Fuego y calor, bendecid al Se\u00f1or,
alabadlo y ensalzadlo eternamente.
{I}67_{/}Fr\u00edo y calor, bendecid al Se\u00f1or,
alabadlo y ensalzadlo eternamente.
{I}68_{/}Heladas y nieves,
bendecid al Se\u00f1or,
alabadlo y ensalzadlo eternamente.
{I}69_{/}Fr\u00edo y hielo, bendecid al Se\u00f1or,
alabadlo y ensalzadlo eternamente.
{I}70_{/}Nieves y escarchas,
bendecid al Se\u00f1or,
alabadlo y ensalzadlo eternamente.
{I}71_{/}Noches y d\u00edas, bendecid al Se\u00f1or,
alabadlo y ensalzadlo eternamente.
{I}72_{/}Luz y tinieblas,
bendecid al Se\u00f1or,
alabadlo y ensalzadlo eternamente.
{I}73_{/}Rayos y nubes, bendecid al Se\u00f1or,
alabadlo y ensalzadlo eternamente.
{I}74_{/}Que la tierra bendiga al Se\u00f1or,
que lo alabe
y lo ensalce eternamente.
{I}75_{/}Montes y colinas,
bendecid al Se\u00f1or,
alabadlo y ensalzadlo eternamente.
{I}76_{/}Todo lo que germina en la tierra,
bendecid al Se\u00f1or,
alabadlo y ensalzadlo eternamente.
{I}77_{/}Fuentes, bendecid al Se\u00f1or,
alabadlo y ensalzadlo eternamente.
{I}78_{/}Mares y r\u00edos, bendecid al Se\u00f1or,
alabadlo y ensalzadlo eternamente.
{I}79_{/}Cet\u00e1ceos y todo
lo que se mueve en las aguas,
bendecid al Se\u00f1or,
alabadlo y ensalzadlo eternamente.
{I}80_{/}Aves todas del cielo,
bendecid al Se\u00f1or,
alabadlo y ensalzadlo eternamente.
{I}81_{/}Fieras y ganados,
bendecid al Se\u00f1or,
alabadlo y ensalzadlo eternamente.
{I}82_{/}Hombres todos, bendecid al Se\u00f1or,
alabadlo y ensalzadlo eternamente.
{R}_{I}83_{/}Israel, bendice al Se\u00f1or,
alabadlo y ensalzadlo eternamente.
{R}_{I}84_{/}Sacerdotes, bendecid al Se\u00f1or,
alabadlo y ensalzadlo eternamente.
{I}85_{/}Siervos del Se\u00f1or,
bendecid al Se\u00f1or,
alabadlo y ensalzadlo eternamente.
{I}86_{/}Esp\u00edritus y almas de los justos,
bendecid al Se\u00f1or,
alabadlo y ensalzadlo eternamente.
{I}87_{/}Santos y humildes de coraz\u00f3n,
bendecid al Se\u00f1or,
alabadlo y ensalzadlo eternamente.
{R}_{I}88_{/}Anan\u00edas, Azar\u00edas, Misael,
bendecid al Se\u00f1or,
alabadlo y ensalzadlo eternamente,
porque nos ha salvado de la fosa,
nos ha arrancado
de la mano de la muerte,
nos ha librado del horno
de llama ardiente,
de en medio del fuego nos libr\u00f3.
{I}89_{/}Alabad al Se\u00f1or, porque es bueno,
porque es eterna su misericordia.
{R}_{I}90_{/}Fieles del Se\u00f1or,
bendecid al Dios de los dioses,
alabadlo y dadle gracias
porque es eterna su misericordia\u00bb.

{N}NABUCODONOSOR RECONOCE Y GLORIFICA A DIOS{/}
{R}_{I}91_{/}Entonces el rey Nabucodonosor se acerc\u00f3 y se qued\u00f3 estupefacto; se levant\u00f3 r\u00e1pidamente y dijo a sus ministros: \u00ab\u00bfNo hemos echado nosotros al fuego a estos tres hombres atados?\u00bb. Respondieron al rey: \u00abCiertamente, oh rey\u00bb. {I}92_{/}El rey a\u00f1adi\u00f3: \u00abPues yo veo a cuatro hombres desatados que andan por medio del fuego, sin sufrir da\u00f1o alguno; m\u00e1s a\u00fan, el aspecto del cuarto se parece a un hijo de los dioses\u00bb. {R}_{I}93_{/}Despu\u00e9s Nabucodonosor se acerc\u00f3 a la boca del horno de fuego ardiente y dijo: \u00ab\u00a1Sidrac, Misac y Abd\u00e9nago, siervos del Dios alt\u00edsimo, salid fuera y venid aqu\u00ed!\u00bb.
Sidrac, Misac y Abd\u00e9nago salieron del fuego. {I}94_{/}Los s\u00e1trapas, prefectos, gobernadores y ministros se acercaron y comprobaron que el fuego no hab\u00eda hecho ning\u00fan mal a la persona de aquellos j\u00f3venes y que ni siquiera un pelo de su cabeza se hab\u00eda quemado, ni sus vestidos se hab\u00edan alterado; m\u00e1s a\u00fan, ni el olor del fuego hab\u00eda quedado en ellos. [=]_{R}_{I}95_{/}Nabucodonosor entonces exclam\u00f3: \u00ab\u00a1Bendito sea el Dio de Sidrac, Misac y Abd\u00e9nago, el cual ha mandado a su \u00e1ngel a librar a sus siervos, que confiaron en \u00e9l y desobedecieron la orden del rey, exponiendo su vida, por no postrarse a adorar a ning\u00fan otro fuera de su Dios! [=]_{R}_{I}96_{/}Por tanto, yo ordeno que todo el que blasfeme contra el Dios de Sidrac, Misac y Abd\u00e9nago, de cualquier pueblo, naci\u00f3n o lengua, que sea cortado en pedazos y su casa hecha un mont\u00f3n de escombros, porque no hay ning\u00fan dios que pueda salvar como \u00e9ste\u00bb. {R}_{I}97_{/}En consecuencia, el rey exalt\u00f3 a\u00fan m\u00e1s la condici\u00f3n de Sidrac, Misac y Abd\u00e9nago en la provincia de Babilonia.

{N}NUEVO SUE\u00d1O DE NABUCODONOSOR Y EXPLICACI\u00d3N DE DANIEL{/}
{R}_{I}98_{/}\u00abEl rey Nabucodonosor a todos los pueblos, naciones y gentes de todas las lenguas que habitan en la tierra: \u00a1Que vuestra paz sea grande! {R}_{I}99_{/}Me ha parecido bien daros a conocer los prodigios y maravillas que ha hecho conmigo el Dios alt\u00edsimo.
{R}_{I}100_{/}\u00a1Grandes son sus prodigios,
poderosas sus maravillas;
su reino es un reino eterno,
su imperio dura por todas las edades!

{1}4{/}

{R}_{I}1_{/}Yo, Nabucodonosor, estaba tranquilo en mi casa, viviendo felizmente en mi palacio, {R}_{I}2_{/}cuando tuve un sue\u00f1o que me asust\u00f3, y los pensamientos que me asaltaron estando en la cama y las visiones de mi imaginaci\u00f3n me dejaron turbado. {R}_{I}3_{/}Entonces promulgu\u00e9 la orden de que se presentaran ante m\u00ed todos los sabios de Babilonia, a fin de que me diesen la interpretaci\u00f3n del sue\u00f1o. {I}4_{/}Los magos, adivinos, caldeos y astr\u00f3logos vinieron y yo les cont\u00e9 mi sue\u00f1o, pero no supieron darme una explicaci\u00f3n. {R}_{I}5_{/}Finalmente vino a mi presencia Daniel, llamado Baltasar seg\u00fan el nombre de mi Dios, hombre en quien est\u00e1 el esp\u00edritu del Dios santo, y le cont\u00e9 el sue\u00f1o. {R}_{I}6_{/}Baltasar, jefe de los magos, yo s\u00e9 que el esp\u00edritu del Dios santo mora en ti y ning\u00fan secreto ofrece para ti dificultad: \u00c9sta es la visi\u00f3n que he tenido; dame su interpretaci\u00f3n. 
[\u0095]_[=]_{R}_{I}7_{/}\u00c9sta era la visi\u00f3n de mi esp\u00edritu, en mi cama.
Yo ve\u00eda en medio de la tierra un \u00e1rbol de impresionante altura.
{I}8_{/}El \u00e1rbol creci\u00f3, se hizo robusto;
su copa tocaba el cielo;
se le ve\u00eda desde todos los confines de la tierra.
[=]_{I}9_{/}Su ramaje era hermoso, abundante su fruto,
hab\u00eda en \u00e9l comida para todos;
a su sombra se cobijaban las bestias de los campos,
en sus ramas hac\u00edan nidos los p\u00e1jaros del cielo
y de \u00e9l se alimentaba todo ser viviente.
{R}_{I}10_{/}Yo contemplaba en mi cama las visiones de mi mente. De pronto baj\u00f3 del celo un vigilante, un santo, {I}11_{/}el cual grit\u00f3 fuertemente:
\u00a1Derribad el \u00e1rbol, cortad sus ramas,
desmochad su ramaje, desparramad sus frutos,
ret\u00edrense las bestias de su sombra
y los p\u00e1jaros de sus ramas!
{I}12_{/}Pero dejad en tierra el toc\u00f3n con sus ra\u00edces;
sea atado con cadenas de hierro y bronce
entre la hierba del campo.
Caiga sobre \u00e9l el roc\u00edo del cielo,
comparta con las bestias salvajes la hierba del suelo.
{R}_{I}13_{/}Su coraz\u00f3n dejar\u00e1 de ser un coraz\u00f3n de hombre;
se le dar\u00e1 un coraz\u00f3n de bestia.
Despu\u00e9s pasar\u00e1n por \u00e9l siete per\u00edodos.
[=]_{I}14_{/}\u00c9sta es la sentencia que dictan los vigilantes,
la orden decidida por los santos,
a fin de que sepan los vivientes
que el alt\u00edsimo domina sobre el imperio de los hombres;
a quien quiere se lo da y eleva a \u00e9l
al m\u00e1s humilde de los hombres.
{R}_{I}15_{/}Tal es el sue\u00f1o que he tenido yo, el rey Nabucodonosor. Y t\u00fa, Baltasar, ind\u00edcame su interpretaci\u00f3n, ya que los sabios de mi reino no fueron capaces de darme una explicaci\u00f3n, mientras que t\u00fa eres capaz, porque en ti mora el esp\u00edritu del Dios santo\u00bb.
{R}_{I}16_{/}Daniel, a quien llamaban Baltasar, qued\u00f3 turbado y aturdido un rato; sus pensamientos le atormentaban. Pero el rey rompi\u00f3 el silencio y dijo: \u00abBaltasar, no te asuste el sue\u00f1o ni su interpretaci\u00f3n\u00bb. Baltasar le dijo: \u00ab\u00a1Oh mi Se\u00f1or, ojal\u00e1 el sue\u00f1o se volviera contra los que te odian y su significado contra los enemigos! {I}17_{/}El \u00e1rbol visto por ti, que se hizo grande y robusto, tan alto que llegaba hasta el cielo y era visible en toda la tierra, {I}18_{/}cuyo follaje era hermoso y abundantes los frutos, suficientes para alimentar a todos, bajo el cual se cobijaban las bestias del campo y en cuyas ramas anidaban los p\u00e1jaros del cielo, {I}19_{/}eres t\u00fa, oh rey, que te has hecho grande y poderoso, tanto que tu grandeza ha crecido y ha llegado hasta el cielo y tu poder hasta los confines del mundo.
{R}_{I}20_{/}El rey ha visto tambi\u00e9n bajar del cielo un vigilante, un santo, que dec\u00eda: Derribad el \u00e1rbol y hacedlo trozos, pero dejad el toc\u00f3n con sus ra\u00edces en la tierra y sea atado entre la hierba del campo con cadenas de bronce y hierro, ba\u00f1ado por el roc\u00edo del cielo y comparta la suerte con los animales salvajes hasta que hayan pasado por \u00e9l siete per\u00edodos. {I}21_{/}\u00c9ste es, oh rey, el significado de la visi\u00f3n, que es una sentencia del alt\u00edsimo sobre mi se\u00f1or el rey: {I}22_{/}Ser\u00e1s expulsado de entre los hombres y tendr\u00e1s tu morada con las bestias salvajes; hierba como los bueyes tendr\u00e1s por comida y ser\u00e1s ba\u00f1ado por el roc\u00edo del cielo. Siete per\u00edodos pasar\u00e1n as\u00ed por ti, hasta que reconozcas que el alt\u00edsimo tiene poder sobre el imperio de los hombres y se lo da a quien quiere.
[=]_{R}_{I}23_{/}En cuanto a la orden de dejar el toc\u00f3n del \u00e1rbol y sus ra\u00edces, quiere decir que tu reino se te conservar\u00e1 una vez que hayas reconocido que todo poder proviene del cielo. {I}24_{/}Por tanto, oh rey, acepta mi consejo: Redime tus pecados mediante la justicia, y tu iniquidad con la misericordia para con los pobres. Tal vez as\u00ed lograr\u00e1s alargar tu prosperidad\u00bb.

{N}CUMPLIMIENTO DEL SUE\u00d1O: LOCURA DE NABUCODONOSOR{/}
{R}_{I}25_{/}Todo lo dicho le sobrevino al rey Nabucodonosor. {R}_{I}26_{/}Doce meses despu\u00e9s, paseando por su palacio real de Babilonia, {R}_{I}27_{/}el rey se dec\u00eda: \u00ab\u00bfNo es \u00e9sta la gran Babilonia que yo he edificado para residencia real con mi inmenso poder y para gloria de mi majestad?\u00bb. [=]_{R}_{I}28_{/}A\u00fan ten\u00eda el rey la palabra en la boca, cuando se oy\u00f3 una voz del cielo: \u00abA ti te hablo, Nabucodonosor; se te ha quitado el imperio; {I}29_{/}ser\u00e1s expulsado de la sociedad humana e ir\u00e1s a vivir con las bestias salvajes. Te alimentar\u00e1s de hierba como los bueyes y pasar\u00e1n por ti siete per\u00edodos, hasta que reconozcas que el alt\u00edsimo tiene poder sobre el imperio de los hombres y se lo da a quien quiere\u00bb. {R}_{I}30_{/}La sentencia contra Nabucodonosor se ejecut\u00f3 inmediatamente: fue expulsado de la sociedad humana, comenz\u00f3 a comer hierba como los bueyes y su cuerpo fue ba\u00f1ado por el roc\u00edo del cielo hasta que sus cabellos llegaron a crecerle como las plumas del \u00e1guila y las u\u00f1as como las de las aves.

{N}NABUCODONOSOR SE HUMILLA Y DIOS LE RESTITUYE LA RAZ\u00d3N{/}
{R}_{I}31_{/}\u00abTranscurrido aquel tiempo, yo, Nabucodonosor, alc\u00e9 mis ojos al cielo y la raz\u00f3n volvi\u00f3 a m\u00ed; entonces bendije al alt\u00edsimo, alabando y glorificando al que vive eternamente, a aquel cuyo reino es un reino eterno, cuyo imperio perdura de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n.
[=]_{I}32_{/}Ante \u00e9l todos los habitantes de la tierra no valen nada; \u00e9l hace lo que quiere con las milicias de los cielos y con los habitantes de la tierra. No hay nadie que pueda detener su mano, o le diga: \u00bfQu\u00e9 haces?
{R}_{I}33_{/}En aquel momento mi raz\u00f3n volvi\u00f3 a m\u00ed y, para gloria de mi reino, me fue devuelta mi majestad y mi esplendor. Mis consejeros y mis magnates vinieron a buscarme; se me restableci\u00f3 en mi reino y me fue dado un poder a\u00fan mayor. [=]_{R}_{I}34_{/}Ahora yo, Nabucodonosor, alabo, ensalzo y glorifico al rey del cielo, porque todas sus obras son verdad, todos sus caminos son justicia y porque sabe humillar a los que proceden con orgullo\u00bb.

{1}5{/}

{N}EL CONVITE DE BALTASAR Y LAS PALABRAS MISTERIOSAS{/}
[\u0095]_{I}1_{/}El rey Baltasar convid\u00f3 a un gran fest\u00edn a mil de sus dignatarios, y en su presencia se dio a beber vino. {R}_{I}2_{/}Animado por el vino, Baltasar mand\u00f3 traer las copas de oro y plata que su padre Nabucodonosor se hab\u00eda llevado del templo de Jerusal\u00e9n, para que bebieran en ellas el rey, sus dignatarios, sus mujeres y sus concubinas. {R}_{I}3_{/}Trajeron las copas de oro y plata, robadas en el santuario del templo de Dios, en Jerusal\u00e9n, y bebieron en ellas el rey, sus dignatarios, sus mujeres y sus concubinas. [=]_{R}_{I}4_{/}Beb\u00edan vino y celebraban a sus dioses de oro y plata, de bronce, hierro, madera y piedra.
{I}5_{/}De pronto aparecieron los dedos de una mano humana, que se pusieron a escribir, delante del candelabro, en la pared del palacio real. El rey, al ver la mano que escrib\u00eda, {I}6_{/}mud\u00f3 de color y le asaltaron terribles pensamientos; se le relajaron las articulaciones de sus caderas y sus rodillas se pusieron a temblar una contra otra. {I}7_{/}El rey grit\u00f3 con fuerza que trajeran a los adivinos, los magos y los astr\u00f3logos; en cuanto llegaron les dijo: \u00abEl que lea ese escrito y me d\u00e9 su interpretaci\u00f3n ser\u00e1 vestido de p\u00farpura, se le pondr\u00e1 al cuello un collar de oro y ser\u00e1 el tercero en el gobierno del reino\u00bb. {I}8_{/}Todos los sabios del rey se acercaron, pero no lograron leer lo escrito ni dar al rey una explicaci\u00f3n. {I}9_{/}Entonces el rey Baltasar se llen\u00f3 de miedo y su semblante mud\u00f3 de color; tambi\u00e9n sus dignatarios quedaron desconcertados.
{I}10_{/}La reina, enterada de las palabras del rey y de sus dignatarios, entr\u00f3 en la sala del convite, rompi\u00f3 el silencio y dijo: \u00ab\u00a1Oh rey, vive eternamente! No te turben tus pensamientos ni se te mude el color del semblante. [=]_{R}_{I}11_{/}Hay en tu reino un hombre en quien mora el esp\u00edritu del Dios santo. Ya en tiempo de tu padre demostr\u00f3 tener una intuici\u00f3n, una inteligencia y una sabidur\u00eda semejante a la de los dioses, tanto que el rey Nabucodonosor, tu padre, le nombr\u00f3 jefe de los magos, los adivinos, los caldeos y los astr\u00f3logos. [=]_{R}_{I}12_{/}En efecto, en Daniel, a quien el rey puso el nombre de Baltasar, se encontr\u00f3 un esp\u00edritu superior, una inteligencia, una intuici\u00f3n especial para comprender sue\u00f1os, descifrar enigmas y resolver dificultades. Llamad, pues, a Daniel, que \u00e9l dar\u00e1 la interpretaci\u00f3n\u00bb.

{N}DANIEL INTERPRETA LAS PALABRAS MISTERIOSAS{/}
{R}_{I}13_{/}Daniel fue llevado ante el rey, el cual le dijo: \u00ab\u00bfAs\u00ed que t\u00fa eres Daniel, uno de los jud\u00edos deportados, que el rey mi padre trajo de Judea? {R}_{I}14_{/}He o\u00eddo decir que t\u00fa posees el esp\u00edritu de Dios y que tienes una intuici\u00f3n, una inteligencia y una sabidur\u00eda extraordinarias. {I}15_{/}Hace un momento acaban de ser tra\u00eddos a mi presencia los sabios y los magos para que leyeran este escrito y me dieran su interpretaci\u00f3n, y no han sido capaces de descifrarlo. {I}16_{/}Pero yo he o\u00eddo decir que t\u00fa eres capaz de dar interpretaciones y resolver dificultades. Si logras leer el escrito y me indicas su significado, ser\u00e1s vestido de p\u00farpura, llevar\u00e1s al cuello un collar de oro y ser\u00e1s el tercero en el gobierno del reino\u00bb.
{R}_{I}17_{/}Entonces Daniel respondi\u00f3 al rey: \u00abQu\u00e9date con tus regalos y da tus obsequios a otro; yo leer\u00e9 igualmente al rey el escrito y le manifestar\u00e9 su significado. {R}_{I}18_{/}Oh rey, el Dios alt\u00edsimo dio a tu padre Nabucodonosor el reino, el poder, la majestad y la gloria; {R}_{I}19_{/}y por este poder que le dio, todos los pueblos, naciones y lenguas temblaban y se estremec\u00edan en su presencia. \u00c9l mataba a quien quer\u00eda, dejaba vivir a quien quer\u00eda, a quien quer\u00eda exaltaba y humillaba a quien quer\u00eda. [=]_{R}_{I}20_{/}Pero tan pronto como se ensoberbeci\u00f3 su coraz\u00f3n y su esp\u00edritu se obstin\u00f3 en el orgullo, fue depuesto de su trono real y se le quit\u00f3 su gloria. [=]_{R}_{I}21_{/}Fue expulsado de la sociedad de los hombres; su coraz\u00f3n fue hecho semejante al de las bestias y fue a convivir con los asnos salvajes; se le dio de comer hierba como a los toros, y su cuerpo se humedeci\u00f3 con roc\u00edo del cielo, hasta que reconoci\u00f3 que el Dios alt\u00edsimo tiene poder sobre el imperio de los hombres y pone en \u00e9l a quien quiere. {I}22_{/}Y t\u00fa, Baltasar, hijo suyo, tampoco has conservado humilde tu coraz\u00f3n, a pesar de que sab\u00edas todo esto; {R}_{I}23_{/}m\u00e1s a\u00fan, te has levantado contra el Se\u00f1or del cielo: has mandado traer las copas de su templo, y t\u00fa, tus dignatarios, tus mujeres y tus concubinas hab\u00e9is bebido vino en ellas. Has celebrado a los dioses de oro y plata, de bronce, hierro, madera y piedra, que no ven, ni oyen, ni entienden, pero no has glorificado al Dios que tiene en sus manos tu propio aliento y todos tus caminos. {I}24_{/}Fue \u00e9l quien mand\u00f3 esa mano que traz\u00f3 estas palabras. {R}_{I}25_{/}\u00c9sta es, pues, la escritura trazada: {C}Men\u00e9, Teqel{/} y {C}Pars\u00edn,{/} {R}_{I}26_{/}y \u00e9ste su significado: Men\u00e9: Dios ha contado tu reino y le ha puesto fin; {I}27_{/}{C}Teqel:{/} Has sido {C}pesado{/} en la balanza y encontrado falto de peso. {R}_{I}28_{/}{C}Pars\u00edn:{/} Tu imperio ha sido {C}dividido{/} y entregado a los medos y los persas\u00bb.
{R}_{I}29_{/}Entonces Baltasar orden\u00f3 que se le pusiera a Daniel un vestido de p\u00farpura y un collar de oro al cuello, y se proclam\u00f3 que quedaba constituido el tercero en el gobierno del reino. {I}30_{/}Aquella misma noche Baltasar, rey de los caldeos, fue asesinado.

{1}6{/}

{R}_{I}1_{/}Y recibi\u00f3 el reino Dar\u00edo el medo, a la edad de sesenta y dos a\u00f1os.

{N}DANIEL EN EL FOSO DE LOS LEONES{/}
{R}_{I}2_{/}Dar\u00edo decidi\u00f3 establecer en el gobierno de las provincias ciento veinte s\u00e1trapas y distribuirlos por todo el reino, {R}_{I}3_{/}poniendo al frente de ellos tres ministros, uno de los cuales era Daniel. Los s\u00e1trapas deb\u00edan rendir cuentas de los asuntos a los tres ministros, de suerte que el monarca no sufriera perjuicio. {R}_{I}4_{/}Daniel se distingu\u00eda entre los ministros y los s\u00e1trapas por estar dotado de un esp\u00edritu superior, tanto que el rey pensaba darle una autoridad sobre todo el reino. {R}_{I}5_{/}Por ello los ministros y los s\u00e1trapas se pusieron a buscar un pretexto para poder acusar a Daniel de alg\u00fan asunto de la administraci\u00f3n del reino; pero no lograban encontrar ning\u00fan motivo de censura o falta alguna, porque \u00e9l era leal y jam\u00e1s se le pudo acusar de negligencia ni de culpa alguna. {R}_{I}6_{/}Entonces aquellos hombres se dijeron: \u00abNo encontraremos contra Daniel ning\u00fan motivo de acusaci\u00f3n si no lo buscamos en lo que respecta a la ley de su Dios\u00bb. {R}_{I}7_{/}Y los ministros y los s\u00e1trapas, despu\u00e9s de reunirse, se presentaron al rey y le dijeron: \u00ab\u00a1Rey Dar\u00edo, vive eternamente! [=]_{R}_{I}8_{/}Todos los jefes del reino, prefectos y s\u00e1trapas, ministros y gobernadores, han llegado a la conclusi\u00f3n de que debe promulgarse el siguiente decreto real que tenga valor de ley: Todo el que en el espacio de treinta d\u00edas dirija una oraci\u00f3n a cualquier dios u hombre, fuera de ti, oh rey, ser\u00e1 arrojado en el foso de los leones. {R}_{I}9_{/}Oh rey, promulga esta prohibici\u00f3n y firma el documento para que sea irreformable, conforme a la ley de los medos y los persas, que es irrevocable\u00bb. {I}10_{/}El rey Dar\u00edo, siguiendo el consejo, firm\u00f3 el documento de prohibici\u00f3n.
[=]_{R}_{I}11_{/}En cuanto Daniel se enter\u00f3 de que hab\u00eda sido firmado el documento, se fue a su casa. Ten\u00eda ventanas en su cuarto superior abiertas en direcci\u00f3n a Jerusal\u00e9n, y tres veces al d\u00eda se pon\u00eda de rodillas para orar y dar gracias a su Dios; as\u00ed lo hab\u00eda hecho siempre hasta aquel d\u00eda. {R}_{I}12_{/}Entonces aquellos hombres vinieron en masa y sorprendieron a Daniel orando y suplicando a su Dios. {R}_{I}13_{/}En seguida se presentaron al rey y le dijeron a prop\u00f3sito del decreto de prohibici\u00f3n: \u00ab\u00bfNo has firmado una prohibici\u00f3n que todo el que en el espacio de treinta d\u00edas dirija una oraci\u00f3n a cualquier dios u hombre fuera de ti, oh rey, sea arrojado en la fosa de los leones?\u00bb. El rey respondi\u00f3: \u00abS\u00ed, as\u00ed est\u00e1 establecido seg\u00fan la ley de los medos y los persas, que es irrevocable\u00bb. {R}_{I}14_{/}\u00abPues bien -respondieron-, Daniel, ese deportado de Jud\u00e1, no hace caso ni de ti, oh rey, ni de la prohibici\u00f3n que has firmado, sino que tres veces al d\u00eda hace su oraci\u00f3n\u00bb. {R}_{I}15_{/}Al o\u00edr esto, el rey se afligi\u00f3 mucho y se propuso salvar a Daniel; hasta la puesta del sol estuvo buscando el modo de librarlo. {R}_{I}16_{/}Pero aquellos hombres se presentaron atropelladamente ante el rey y le dijeron: \u00abNo olvides, oh rey, que, seg\u00fan la ley de los medos y los persas, ninguna prohibici\u00f3n o edicto que haya dado el rey puede ser revocada\u00bb.
{R}_{I}17_{/}Entonces el rey tuvo que ordenar que Daniel fuese tra\u00eddo y arrojado en el foso de los leones. El rey dijo a Daniel: \u00abTu Dios, a quien sirves con tanta perseverancia, podr\u00e1 salvarte\u00bb. [=]_{R}_{I}18_{/}Trajeron una piedra y la colocaron en la boca del foso; y el rey la sell\u00f3 con su anillo y con el anillo de sus dignatarios, con el fin de que no pudiese ser mudada la suerte de Daniel. {I}19_{/}Despu\u00e9s el rey volvi\u00f3 a su palacio y pas\u00f3 la noche en ayuno sin permitir que vinieran con \u00e9l las concubinas, y el sue\u00f1o huy\u00f3 de sus ojos.
{I}20_{/}Por la ma\u00f1ana, al rayar el alba, el rey se levant\u00f3 y march\u00f3 precipitadamente al foso de los leones. {R}_{I}21_{/}Al llegar junto a \u00e9l, llam\u00f3 a Daniel con voz angustiada, gritando: \u00abDaniel, siervo del Dios vivo; tu Dios, a quien sirves con tanta fidelidad, \u00bfha logrado librarte de los leones?\u00bb. {R}_{I}22_{/}Daniel respondi\u00f3 al rey: \u00ab\u00a1Oh rey, vive eternamente! [=]_{R}_{I}23_{/}Mi Dios ha mandado a su \u00e1ngel, que ha cerrado la boca de los leones, y no me han hecho ning\u00fan mal, porque soy inocente a sus ojos; y tampoco ante ti, oh rey, he cometido falta alguna\u00bb. [\u0095]_{R}_{I}24_{/}Entonces el rey se alegr\u00f3 enormemente y mand\u00f3 sacar a Daniel del foso. Sacaron a Daniel del foso, y no se le encontr\u00f3 lesi\u00f3n alguna porque hab\u00eda confiado en su Dios. {R}_{I}25_{/}El rey orden\u00f3 que fueran tra\u00eddos y arrojados al foso de los leones aquellos hombres que hab\u00edan calumniado a Daniel, ellos, sus mujeres y sus hijos. Y a\u00fan no hab\u00edan tocado el suelo del foso, cuando los leones se lanzaron sobre ellos y trituraron todos sus huesos.

{N}DAR\u00cdO DA GLORIA A DIOS{/}
[\u0095]_{R}_{I}26_{/}El rey Dar\u00edo escribi\u00f3 entonces a todos los pueblos, naciones y lenguas que habitan en toda la tierra: \u00abVuestra paz sea muy grande. {R}_{I}27_{/}He dado la orden de que en todos los dominios de mi reino tiemblen todos y teman ante el Dios de Daniel: 
Porque \u00e9l es el Dios vivo, que existe por los siglos;
su reino no ser\u00e1 jam\u00e1s destruido y su imperio no tendr\u00e1 fin.
{R}_{I}28_{/}El que salva y libera, obra prodigios y maravillas
en el cielo y en la tierra;
el que ha salvado a Daniel de las garras de los leones\u00bb.
{R}_{I}29_{/}As\u00ed Daniel vivi\u00f3 en gran honor en el reinado de Dar\u00edo y en el reinado de Ciro el persa.

{C}SEGUNDA PARTE{/}
{C}VISIONES PROF\u00c9TICAS{/}
{C}(7-12){/}

{1}7{/}

{N}VISI\u00d3N DE LAS CUATRO BESTIAS{/}
[\u0095]_[*]_{R}_{I}1_{/}El a\u00f1o primero de Baltasar, rey de Babilonia, Daniel, mientras estaba en la cama, tuvo un sue\u00f1o y pasaron por su esp\u00edritu unas visiones. En seguida puso por escrito el sue\u00f1o.

{N}COMIENZO DEL RELATO{/}
[=]_{R}_{I}2_{/}Daniel tom\u00f3 la palabra y dijo: \u00abVe\u00eda yo en visiones durante la noche que los cuatro vientos del cielo agitaban el mar grande; [=]_{R}_{I}3_{/}y que cuatro bestias enormes, diferentes una de otra, sal\u00edan del mar. {R}_{I}4_{/}La primera era como un le\u00f3n con alas de \u00e1guila. Vi que le arrancaron las alas, la levantaron de la tierra y la incorporaron como un hombre y le dieron un coraz\u00f3n humano.
{I}5_{/}Despu\u00e9s de \u00e9sta apareci\u00f3 otra bestia, la segunda, semejante a un oso; iba levantada de un lado y ten\u00eda tres costillas en las fauces entre sus dientes; y le dijeron: \u00a1Ea, devora mucha carne! {I}6_{/}Despu\u00e9s vi otra bestia, como un leopardo, con cuatro alas de ave en su dorso; ten\u00eda tambi\u00e9n cuatro cabezas y le fue dado el poder. {I}7_{/}A continuaci\u00f3n, y siempre en mi visi\u00f3n nocturna, vi una cuarta bestia terrible, espantosa, extraordinariamente fuerte. Ten\u00eda enormes dientes de hierro, com\u00eda y trituraba, y lo sobrante lo pisoteaba con sus patas; era diferente de todas las otras bestias que la hab\u00edan precedido y ten\u00eda diez cuernos.
{R}_{I}8_{/}Yo miraba los cuernos y observ\u00e9 que de en medio de ellos despuntaba otro cuerno, y que tres de los diez precedentes le eran arrancados para dar cabida a aqu\u00e9l. Vi tambi\u00e9n que el nuevo cuerno ten\u00eda ojos como los de un hombre y una boca que dec\u00eda cosas monstruosas.

{N}EL ANCIANO Y EL JUICIO{/}
[=]_{I}9_{/}Yo segu\u00eda observando: se instalaron unos tronos, y un anciano se sent\u00f3.
Sus vestiduras eran blancas como la nieve;
como lana pura el cabello de su cabeza;
su trono era de llamas, con ruedas de fuego ardiente.
[=]_{R}_{I}10_{/}Un r\u00edo de fuego manaba y sal\u00eda delante de \u00e9l.
Miles de millares le serv\u00edan,
millones y millones estaban de pie en su presencia.
El tribunal se sent\u00f3 y los libros se abrieron.
[=]_{I}11_{/}Yo segu\u00eda mirando, atra\u00eddo por el ruido de las palabras monstruosas que aquel cuerno profer\u00eda, hasta que mataron a la bestia, la descuartizaron y la arrojaron a las llamas ardientes. {I}12_{/}En cuanto a las otras bestias, fueron privadas del poder; pero se les concedi\u00f3 un per\u00edodo de vida, durante un tiempo y una fecha determinada.

{N}EL HIJO DEL HOMBRE{/}
[=]_{R}_{I}13_{/}Yo segu\u00eda contemplando en mis visiones nocturnas:
En las nubes del cielo ven\u00eda uno como un hijo de hombre;
se dirigi\u00f3 hacia el anciano y se present\u00f3 ante \u00e9l.
[=]_{R}_{I}14_{/}Se le dio poder, gloria e imperio, y todos los pueblos,
naciones y lenguas le serv\u00edan.
Su poder era un poder eterno, que nunca pasar\u00e1,
y su reino no ser\u00e1 destruido jam\u00e1s.

{N}EXPLICACI\u00d3N DE LA VISI\u00d3N{/}
{R}_{I}15_{/}Yo, Daniel, qued\u00e9 profundamente turbado y las visiones que contempl\u00e9 me dejaron asustado. {R}_{I}16_{/}Me acerqu\u00e9 a uno de los que estaban all\u00ed de pie y le rogu\u00e9 que me informara del sentido de todo aquello. \u00c9l me respondi\u00f3 y me indic\u00f3 la interpretaci\u00f3n de las visiones: {I}17_{/}Estas cuatro bestias enormes son cuatro reyes, que aparecer\u00e1n sobre la tierra; [=]_{R}_{I}18_{/}pero despu\u00e9s recibir\u00e1n el reino los santos del alt\u00edsimo y lo poseer\u00e1n por siempre, eternamente. {R}_{I}19_{/}Entonces quise saber la verdad sobre la cuarta bestia, que era diferente de las otras, extraordinariamente terrible, con dientes de hierro y u\u00f1as de bronce, que com\u00eda y trituraba y lo sobrante lo pisoteaba con sus patas. {I}20_{/}Pregunt\u00e9 tambi\u00e9n acerca de los diez cuernos que hab\u00eda en su cabeza y del cuerno que despunt\u00f3 y ante el cual hab\u00edan ca\u00eddo tres, de aquel cuerno que ten\u00eda ojos y una boca que profer\u00eda palabras monstruosas y que aparec\u00eda mayor que los otros cuernos.
{I}21_{/}Hab\u00eda observado adem\u00e1s que este cuerno hac\u00eda la guerra contra los santos y los venc\u00eda, [=]_{R}_{I}22_{/}hasta que vino el anciano y se hizo justicia a los santos del alt\u00edsimo, llegando finalmente el tiempo en que los santos tomaron posesi\u00f3n del reino.
{R}_{I}23_{/}\u00c9l me respondi\u00f3: La cuarta bestia significa que vendr\u00e1 al mundo un cuarto reino, distinto de los otros, el cual devorar\u00e1 toda la tierra, la pisotear\u00e1, y la triturar\u00e1. [=]_{R}_{I}24_{/}Los diez cuernos significan que de este reino surgir\u00e1n diez reyes, y que despu\u00e9s de ellos surgir\u00e1 otro, distinto de los precedentes, que derribar\u00e1 a tres de ellos. [=]_{I}25_{/}Proferir\u00e1 palabras monstruosas contra el alt\u00edsimo, perseguir\u00e1 a los santos del alt\u00edsimo y tratar\u00e1 de cambiar festividades y leyes. El pueblo santo ser\u00e1 entregado en su poder por un tiempo, dos tiempos y medio tiempo. {I}26_{/}Despu\u00e9s el tribunal se sentar\u00e1 para juzgar y le quitar\u00e1 el poder para que sea exterminado y aniquilado para siempre. [=]_{R}_{I}27_{/}Y el reino, el poder y la grandeza de los reinos que hay bajo todo el cielo ser\u00e1n entregados al pueblo de los santos del alt\u00edsimo; su reino ser\u00e1 un reino eterno y todos los imperios le servir\u00e1n y estar\u00e1n sujetos a \u00e9l.
{R}_{I}28_{/}Aqu\u00ed termina la relaci\u00f3n. Yo, Daniel, qued\u00e9 turbado por estos pensamientos y se me demud\u00f3 el color del rostro. Pero lo guard\u00e9 todo en mi coraz\u00f3n.

{1}8{/}

{N}LA VISI\u00d3N DEL CARNERO Y EL MACHO CABR\u00cdO{/}
{R}_{I}1_{/}El a\u00f1o tercero del reinado de Baltasar, yo, Daniel, tuve una segunda visi\u00f3n despu\u00e9s de la precedente. [=]_{I}2_{/}Cuando ten\u00eda la visi\u00f3n me encontraba en Susa, plaza fuerte de la provincia de El\u00e1n, a orillas del r\u00edo Ulay.
[\u0095]_{I}3_{/}Alc\u00e9 los ojos, y vi un carnero que estaba delante del r\u00edo: ten\u00eda dos cuernos, uno m\u00e1s alto que otro. El m\u00e1s alto hab\u00eda despuntado m\u00e1s tarde. {I}4_{/}Vi que el carnero acomet\u00eda contra el oeste, el norte y el sur; ning\u00fan animal pod\u00eda resistirlo ni librarse de su poder; hac\u00eda todo lo que quer\u00eda, y as\u00ed se crec\u00eda. {I}5_{/}Luego vi que un macho cabr\u00edo ven\u00eda de occidente, recorriendo toda la superficie de la tierra sin tocar el suelo; el macho cabr\u00edo ten\u00eda un cuerno bien visible entre los ojos. {I}6_{/}Se acerc\u00f3 al carnero de dos cuernos que yo hab\u00eda visto situado delante del r\u00edo, y se abalanz\u00f3 contra \u00e9l con todo el furor de su fuerza. {I}7_{/}Vi c\u00f3mo alcanz\u00f3 al carnero, c\u00f3mo lo embisti\u00f3, ebrio de c\u00f3lera, y le quebr\u00f3 los dos cuernos, sin que el carnero tuviera fuerzas para hacerle frente; lo tumb\u00f3 en tierra, lo pisote\u00f3 y no hubo quien librara al carnero vencido. {I}8_{/}Luego el macho cabr\u00edo se hizo extraordinariamente poderoso; pero cuando estaba en la c\u00faspide de su poder, su gran cuerno se parti\u00f3 y, en su lugar, despuntaron otros cuatro bien visibles, hacia los cuatro vientos del cielo.
[\u0095]_[=]_{I}9_{/}De uno de ellos, el m\u00e1s peque\u00f1o, sali\u00f3 adem\u00e1s otro cuerno, que creci\u00f3 enormemente en direcci\u00f3n del mediod\u00eda, del oriente y de la tierra santa. [=]_{I}10_{/}Se elev\u00f3 hasta las milicias del cielo, hizo caer a tierra muchas estrellas y las pisote\u00f3 con sus pies. {R}_{I}11_{/}Lleg\u00f3 hasta el mismo pr\u00edncipe de las milicias, suprimi\u00f3 su sacrificio cotidiano y derrib\u00f3 su santuario. {R}_{I}12_{/}En lugar del sacrificio cotidiano puso la perversidad y tir\u00f3 por tierra la verdad. As\u00ed logr\u00f3 actuar con \u00e9xito.
{R}_{I}13_{/}O\u00ed entonces a un santo que hablaba y a otro santo que preguntaba al que estaba hablando: \u00bfHasta cu\u00e1ndo durar\u00e1 lo que anuncia la visi\u00f3n: el sacrificio cotidiano, la perversidad desoladora, el santuario y las milicias pisoteados? {R}_{I}14_{/}Le respondi\u00f3: Hasta dos mil trescientas tardes y ma\u00f1anas; despu\u00e9s ser\u00e1 restablecido el santuario.

{N}EL ARC\u00c1NGEL GABRIEL EXPLICA LA VISI\u00d3N{/}
{R}_{I}15_{/}Mientras yo, Daniel, contemplaba la visi\u00f3n y trataba de comprenderla, vi que se situ\u00f3 ante m\u00ed uno, en forma de hombre, [=]_{I}16_{/}y o\u00ed una voz humana sobre el Ulay que gritaba: Gabriel, expl\u00edcale a \u00e9ste la visi\u00f3n. [=]_{R}_{I}17_{/}Gabriel se lleg\u00f3 donde yo estaba. Cuando se acerc\u00f3, qued\u00e9 espantado y ca\u00ed de bruces. \u00c9l me dijo: Hijo de hombre, entiende que la visi\u00f3n se refiere al tiempo del fin. {I}18_{/}Al hablarme qued\u00e9 sin sentido con el rostro en tierra, pero \u00e9l me toc\u00f3 y me hizo incorporarme. [=]_{I}19_{/}Y dijo: \u00abMira, voy a manifestarte lo que suceder\u00e1 al final de la ira, pues esto se refiere al tiempo fijado para el fin.
{R}_{I}20_{/}El carnero con dos cuernos que has visto, representa al rey de los medos y de los persas. {I}21_{/}El macho cabr\u00edo es el rey de los griegos, y el cuerno grande que ten\u00eda entre los ojos es el primer rey. {I}22_{/}El que \u00e9ste se rompiera y salieran otros cuatro en su lugar significa que de esta naci\u00f3n saldr\u00e1n cuatro reinos, pero de menor potencia. {I}23_{/}Al final de su dominio, cuando las perversidades hayan llegado al colmo, surgir\u00e1 un rey desvergonzado y astuto, [=]_{I}24_{/}el cual consolidar\u00e1 el poder, aunque no por su propio valor. Ser\u00e1 causa de desastres, tendr\u00e1 \u00e9xito en su empresa, exterminar\u00e1 a los fuertes y al pueblo de los santos. [\u0095]_[=]_{I}25_{/}Gracias a su astucia, la traici\u00f3n tendr\u00e1 \u00e9xito en sus manos, su coraz\u00f3n se inflar\u00e1 de soberbia y de improviso destruir\u00e1 a una gran multitud. Se alzar\u00e1 tambi\u00e9n contra el pr\u00edncipe de los pr\u00edncipes. Pero ser\u00e1 destruido sin intervenci\u00f3n humana. [\u0095]_{I}26_{/}La visi\u00f3n de las tardes y de las ma\u00f1anas, de que se ha hablado, es verdadera. Pero t\u00fa mant\u00e9nla en secreto, pues se refiere a tiempos todav\u00eda lejanos.
{R}_{I}27_{/}Entonces yo, Daniel, me sent\u00ed sin fuerzas y estuve enfermo algunos d\u00edas. Despu\u00e9s me levant\u00e9 y me segu\u00ed ocupando de los asuntos del rey. Pero continuaba asustado por la visi\u00f3n, que me resultaba incomprensible.

{1}9{/}

{N}PROFEC\u00cdA DE LAS SETENTA SEMANAS{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}El a\u00f1o primero del reinado de Dar\u00edo, hijo de Asuero, de la estirpe de los medos, que fue constituido rey sobre el imperio de los caldeos, [\u0095]_[=]_{R}_{I}2_{/}yo, Daniel, me puse a estudiar en los libros y a calcular el n\u00famero de los a\u00f1os que, seg\u00fan la palabra del Se\u00f1or dirigida al profeta Jerem\u00edas, deb\u00edan pasar sobre las ruinas de Jerusal\u00e9n: setenta semanas.

{N}ORACI\u00d3N Y CONFESI\u00d3N DE DANIEL{/}
[=]_{I}3_{/}Me dirig\u00ed al Se\u00f1or implor\u00e1ndole con oraciones y s\u00faplicas, con ayuno, sayal y ceniza. [=]_{R}_{I}4_{/}Rogu\u00e9 al Se\u00f1or, mi Dios, e hice esta confesi\u00f3n: \u00ab\u00a1Se\u00f1or, Dios grande y terrible, que mantienes el pacto y la fidelidad a quienes te aman y guardan tus mandamientos! [=]_{I}5_{/}Nosotros hemos pecado, hemos cometido injusticias y delitos, nos hemos rebelado y apartado de tus mandamientos y tus preceptos. {R}_{I}6_{/}No hemos escuchado a los profetas, tus siervos, que hablaban en tu nombre a nuestros reyes, a nuestros pr\u00edncipes, a nuestros padres y a todo el pueblo del pa\u00eds. [=]_{R}_{I}7_{/}A ti, oh Se\u00f1or, la justicia; a nosotros la verg\u00fcenza, como ahora la soportan los hombres de Jud\u00e1, los habitantes de Jerusal\u00e9n y de todo el pa\u00eds, pr\u00f3ximos y lejanos, en todas las tierras donde los has dispersado por los delitos que cometieron contra ti. {I}8_{/}Se\u00f1or, a nosotros la verg\u00fcenza, a nuestros reyes, a nuestros pr\u00edncipes, a nuestros padres, porque hemos pecado contra ti. {R}_{I}9_{/}Al Se\u00f1or Dios nuestro la misericordia y el perd\u00f3n, porque nos hemos rebelado contra \u00e9l {R}_{I}10_{/}y no hemos escuchado la voz del Se\u00f1or, nuestro Dios; no hemos procedido conforme a las leyes que \u00e9l nos dio por medio de sus siervos los profetas. {R}_{I}11_{/}Todo Israel ha quebrantado tu ley, se ha extraviado sin querer escuchar tu voz. Por esto nos han sobrevenido las maldiciones que est\u00e1n escritas bajo juramento en la ley de Mois\u00e9s, siervo de Dios, porque hemos pecado contra \u00e9l. {R}_{I}12_{/}Y \u00e9l ha cumplido las amenazas que pronunci\u00f3 contra nosotros y contra los pr\u00edncipes que nos gobernaban: que har\u00eda caer sobre nosotros un desastre tan grande como no ha habido jam\u00e1s otro bajo el cielo, como le ha sucedido a Jerusal\u00e9n. {R}_{I}13_{/}Este desastre nos ha sobrevenido tal y como est\u00e1 escrito en la ley de Mois\u00e9s; pero nosotros no hemos tratado de aplacar la ira del Se\u00f1or, nuestro Dios, convirti\u00e9ndonos de nuestros pecados y dando o\u00eddos a tu verdad. {R}_{I}14_{/}Atento el Se\u00f1or a esta calamidad, la ha descargado sobre nosotros; pues el Se\u00f1or nuestro Dios es justo en todas sus obras, mientras que nosotros no hemos escuchado su voz.
{R}_{I}15_{/}Y ahora, Se\u00f1or, Dios nuestro, que sacaste a tu pueblo de la tierra de Egipto con mano fuerte y te conseguiste una fama que dura hasta el presente, nosotros hemos sido pecadores y criminales. [=]_{R}_{I}16_{/}Se\u00f1or, movido por tu misma justicia, retira tu c\u00f3lera y tu furor de Jerusal\u00e9n, que es tu ciudad, tu santo monte; pues a causa de nuestros pecados y de las injusticias de nuestros padres, Jerusal\u00e9n y tu pueblo se han hecho el escarnio de todas las gentes circundantes. [=]_{R}_{I}17_{/}Ahora, pues, oh Dios nuestro, escucha la oraci\u00f3n de tu siervo y sus s\u00faplicas y, por amor de ti mismo, haz brillar tu rostro sobre tu desolado santuario. {R}_{I}18_{/}Inclina, Dios m\u00edo, tus o\u00eddos y escucha. Abre tus ojos y mira nuestras ruinas y la ciudad sobre la cual se invoca tu nombre. Oh, no; no apoyados en nuestras obras justas presentamos nuestras s\u00faplicas ante ti, sino en tu gran misericordia. [=]_{R}_{I}19_{/}\u00a1Se\u00f1or, escucha! \u00a1Se\u00f1or, perdona! \u00a1Se\u00f1or, atiende y act\u00faa! \u00a1No tardes m\u00e1s, por amor de ti mismo, oh Dios m\u00edo!, pues tu nombre se invoca sobre tu ciudad y sobre tu pueblo\u00bb.

{N}EL ARC\u00c1NGEL GABRIEL EXPLICA LA PROFEC\u00cdA{/}
[=]_{R}_{I}20_{/}Todav\u00eda estaba yo hablando, rezando y confesando mis pecados y los pecados de mi pueblo Israel y derramando mi s\u00faplica ante el Se\u00f1or, mi Dios, por el santo monte de mi Dios; [=]_[*]_{I}21_{/}a\u00fan ten\u00eda en los labios las palabras de mi oraci\u00f3n, cuando Gabriel, aquel personaje que hab\u00eda visto anteriormente en visi\u00f3n, volando raudo, se acerc\u00f3 a m\u00ed, hacia la hora de la ofrenda de la tarde, {I}22_{/}y me dijo: \u00abDaniel, aqu\u00ed estoy; he salido ahora para ilustrar tu inteligencia. {R}_{I}23_{/}Al comienzo de tu oraci\u00f3n se pronunci\u00f3 una palabra y he venido a comunic\u00e1rtela, porque t\u00fa eres el preferido por Dios. Presta, pues, atenci\u00f3n a la palabra y entiende la visi\u00f3n. {I}{/}
[\u0095]_[=]_{I}24_{/}Setenta semanas est\u00e1n fijadas sobre tu pueblo y tu ciudad santa,
para poner fin al delito y a la injusticia,
para perdonar los cr\u00edmenes e instaurar una justicia eterna,
para que se cumplan visi\u00f3n y profec\u00eda
y para consagrar el lugar sant\u00edsimo.
[=]_{I}25_{/}S\u00e1belo, pues, y enti\u00e9ndelo bien:
Desde que se dio la orden de restaurar Jerusal\u00e9n
hasta que surja un pr\u00edncipe ungido,
habr\u00e1 siete semanas.
Durante sesenta y dos semanas,
plaza y muros ser\u00e1n restaurados
en medio de la angustia de los tiempos.
[=]_{R}_{I}26_{/}Despu\u00e9s de las sesenta y dos semanas,
matar\u00e1n a un ungido inocente.
La ciudad y el santuario ser\u00e1n destruidos
por un pr\u00edncipe que ha de venir.
Su fin ser\u00e1 en un cataclismo,
y hasta el final habr\u00e1 guerra
y devastaciones decretadas.
[=]_{R}_{I}27_{/}Har\u00e1 un pacto firme con mucha gente durante una semana,
y a la mitad de la semana pondr\u00e1 fin
a los sacrificios y a las ofrendas.
Y en el templo se cometer\u00e1 un sacrilegio horrible,
hasta que la ruina decretada caiga sobre el devastador\u00bb.

{1}10{/}

{N}VISI\u00d3N DEL HOMBRE VESTIDO DE LINO{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}En el a\u00f1o tercero de Ciro, rey de Persia, una palabra fue revelada a Daniel, llamado por sobrenombre Baltasar; palabra verdadera, anuncio de una gran lucha. \u00c9l comprendi\u00f3 la palabra y alcanz\u00f3 inteligencia en la visi\u00f3n.
{R}_{I}2_{/}En aquellos d\u00edas, yo, Daniel, me puse de luto durante tres semanas. [=]_{I}3_{/}No com\u00ed manjar sabroso, ni carne ni vino entraron en mi boca, ni me ung\u00ed con perfume en el curso de estas tres semanas. [\u0095]_{I}4_{/}Y el d\u00eda veinticuatro del mes primero, estando yo a la orilla del r\u00edo grande, el Tigris, [=]_{R}_{I}5_{/}levant\u00e9 los ojos, mir\u00e9 y vi a un hombre vestido de lino, ce\u00f1idos los lomos de oro puro. {R}_{I}6_{/}Su cuerpo parec\u00eda de cris\u00f3lito, su rostro era como el fulgor del rel\u00e1mpago, sus ojos como antorchas encendidas, sus brazos y sus pies como el destello del bronce bru\u00f1ido y el rumor de sus palabras como el ruido de una multitud.
[=]_{R}_{I}7_{/}S\u00f3lo yo, Daniel, contempl\u00e9 la visi\u00f3n: los hombres que se encontraban conmigo no ve\u00edan nada, pero un gran terror los invadi\u00f3 y huyeron a esconderse. {I}8_{/}Qued\u00e9 as\u00ed yo solo contemplando esta imponente visi\u00f3n; me sent\u00ed sin fuerzas, p\u00e1lido el rostro casi hasta desvanecerme, porque las fuerzas me abandonaban.

{N}APARICI\u00d3N DEL \u00c1NGEL{/}
{I}9_{/}O\u00ed entonces el rumor de sus palabras y, al sentirlo, perd\u00ed el sentido y ca\u00ed de bruces, rostro en tierra. {I}10_{/}Una mano me toc\u00f3 y me hizo enderezarme temblando sobre mis rodillas y sobre las palmas de mis manos. [=]_{R}_{I}11_{/}Y me dijo: \u00abDaniel, hombre preferido por Dios, presta atenci\u00f3n a las palabras que te voy a decir e incorp\u00f3rate, pues ahora he sido enviado a ti\u00bb. Al decirme esto, me incorpor\u00e9 temblando todav\u00eda. {R}_{I}12_{/}\u00c9l continu\u00f3: \u00abNo temas, Daniel, pues desde el primer d\u00eda que t\u00fa, con el fin de comprender, decidiste hacer penitencia ante tu Dios, fueron escuchadas tus palabras y, debido a ellas, he venido yo. [=]_{R}_{I}13_{/}El pr\u00edncipe del reino de Persia me ha hecho resistencia durante veinti\u00fan d\u00edas; pero Miguel, uno de los primeros pr\u00edncipes, ha venido en mi ayuda; le he dejado all\u00ed junto al rey de Persia. [\u0095]_{I}14_{/}Y he venido a darte a conocer lo que suceder\u00e1 a tu pueblo al final de los tiempos, porque esta visi\u00f3n se refiere a d\u00edas a\u00fan lejanos\u00bb.
{I}15_{/}Al hablarme de esta manera, me postr\u00e9 en tierra sin decir nada. {I}16_{/}Entonces un ser de aspecto humano me toc\u00f3 los labios. Abr\u00ed mi boca, habl\u00e9 y dije a aquel que estaba delante de m\u00ed: \u00abSe\u00f1or m\u00edo, con esta aparici\u00f3n me invade un malestar y me quedo sin fuerzas. {I}17_{/}\u00bfY c\u00f3mo podr\u00eda el siervo de mi Se\u00f1or hablar con mi Se\u00f1or, si me faltan fuerzas y ni aliento me queda?\u00bb. {I}18_{/}Entonces aquel personaje de aspecto humano me toc\u00f3 de nuevo y me reanim\u00f3. {R}_{I}19_{/}Despu\u00e9s me dijo: \u00abNo temas, hombre preferido por Dios, la paz sea contigo; s\u00e9 fuerte y ten \u00e1nimo\u00bb. Al hablarme as\u00ed me sent\u00ed reanimado y dije: \u00abHable mi Se\u00f1or, pues me has confortado\u00bb. {I}20_{/}Entonces me dijo: \u00ab\u00bfSabes por qu\u00e9 he venido? Ahora me marcho otra vez a luchar con el pr\u00edncipe de Persia. Cuando haya terminado, vendr\u00e1 el pr\u00edncipe de Grecia. {I}21_{/}Sin embargo, te comunicar\u00e9 lo que est\u00e1 consignado en el libro de la verdad. Nadie me presta ayuda contra ellos, excepto Miguel, vuestro pr\u00edncipe\u00bb.

{1}11{/}

{N}LUCHAS ENTRE PERSIA Y GRECIA{/}
[\u0095]_{I}1_{/}Tambi\u00e9n yo, en el a\u00f1o primero de Dar\u00edo, el medo, estaba junto a \u00e9l para animarlo y ayudarlo. {I}2_{/}Ahora pues, te anunciar\u00e9 la verdad. Mira, todav\u00eda habr\u00e1 tres reyes en Persia. El cuarto superar\u00e1 en riqueza a todos los precedentes y, en cuanto se haya hecho poderoso por sus riquezas, lanzar\u00e1 todas sus fuerzas contra el rey de Grecia. {I}3_{/}Surgir\u00e1 entonces un rey fuerte, que impondr\u00e1 su gran dominio y har\u00e1 todo lo que quiera. {R}_{I}4_{/}Una vez afirmado su imperio ser\u00e1 destrozado y dividido a los cuatro vientos del cielo. No pasar\u00e1 a sus hijos, ni tendr\u00e1 el mismo poder; su reino ser\u00e1 exterminado y pasar\u00e1 a otros, excluidos sus descendientes.

{N}LUCHAS ENTRE SIRIA Y EGIPTO{/}
{I}5_{/}Se har\u00e1 poderoso el rey del sur, pero uno de sus capitanes se har\u00e1 m\u00e1s fuerte que \u00e9l y alcanzar\u00e1 el poder, cre\u00e1ndose un enorme imperio. {R}_{I}6_{/}Al cabo de algunos a\u00f1os har\u00e1n un pacto, y la hija del rey del sur se presentar\u00e1 al rey del norte para ejecutar los convenios; pero llegar\u00e1 a faltarle el apoyo de su padre y no subsistir\u00e1 su descendencia; ser\u00e1 entregada a la muerte ella y las personas de su s\u00e9quito, con su padre y quien la sosten\u00eda. {I}7_{/}En su lugar surgir\u00e1 un v\u00e1stago de sus ra\u00edces, que marchar\u00e1 contra el ej\u00e9rcito del rey del norte, invadir\u00e1 su fortaleza y le tratar\u00e1 como vencedor. {R}_{I}8_{/}Llevar\u00e1 a Egipto como bot\u00edn a sus dioses, sus simulacros y sus vasos preciosos de plata y oro, y durante algunos a\u00f1os prevalecer\u00e1 sobre el rey del norte. {I}9_{/}\u00c9ste marchar\u00e1 contra el rey del sur, pero tendr\u00e1 que retroceder a su pa\u00eds. {I}10_{/}Sus hijos se armar\u00e1n y reunir\u00e1n un gran ej\u00e9rcito, que, irrumpiendo como un r\u00edo, inundar\u00e1, pasar\u00e1 y luego se concentrar\u00e1 de nuevo para asaltar su fortaleza. {I}11_{/}Entonces el rey del sur, irritado, saldr\u00e1 y combatir\u00e1 contra \u00e9l, contra el rey del norte, el cual movilizar\u00e1 un gran ej\u00e9rcito, pero este ej\u00e9rcito caer\u00e1 en manos de aqu\u00e9l. {I}12_{/}Despu\u00e9s de aniquilar a este ej\u00e9rcito, el rey del sur se inflar\u00e1 de soberbia, aplastar\u00e1 a\u00fan a millares de hombres, pero no durar\u00e1 su fuerza. {I}13_{/}El rey del norte movilizar\u00e1 de nuevo una multitud m\u00e1s numerosa que la anterior y, al cabo de algunos a\u00f1os, irrumpir\u00e1 con un gran ej\u00e9rcito y con gran aparato. {I}14_{/}Por entonces se levantar\u00e1n muchos contra el rey del sur, y algunos hombres violentos de tu pueblo se sublevar\u00e1n para que se cumpla la visi\u00f3n, pero caer\u00e1n. {R}_{I}15_{/}El rey del norte llegar\u00e1, levantar\u00e1 un terrapl\u00e9n de asedio y tomar\u00e1 la ciudad muy fortificada; las fuerzas del sur no resistir\u00e1n, ni siquiera los m\u00e1s valientes del pueblo; nada podr\u00e1 resistir. {R}_{I}16_{/}Aquel que llega contra el rey del sur actuar\u00e1 a placer sin que haya quien pueda hacerle frente; se establecer\u00e1 en la tierra santa llevando en su mano la destrucci\u00f3n. {R}_{I}17_{/}Concebir\u00e1 el proyecto de apoderarse de todo el reino del sur; a tal fin, har\u00e1 un pacto con \u00e9l y le dar\u00e1 su propia hija como esposa para preparar su propia ruina; pero el proyecto no se lograr\u00e1 y no le saldr\u00e1 bien. {I}18_{/}Entonces pondr\u00e1 sus ojos en las ciudades mar\u00edtimas y conquistar\u00e1 un buen n\u00famero de ellas, pero un capit\u00e1n pondr\u00e1 fin a su prepotencia y le har\u00e1 pagar cara su afrenta.
{I}19_{/}A\u00fan se volver\u00e1 contra las fortalezas de su propio pa\u00eds; pero chocar\u00e1, caer\u00e1 y no se lo encontrar\u00e1 m\u00e1s. {R}_{I}20_{/}En su lugar surgir\u00e1 otro, que enviar\u00e1 un exactor en el esplendor del reino; pero a los pocos d\u00edas ser\u00e1 destrozado, aunque no p\u00fablicamente ni en guerra.

{N}ANT\u00cdOCO IV EP\u00cdFANES Y SUS PERSECUCIONES CONTRA LOS JUD\u00cdOS{/}
{R}_{I}21_{/}Surgir\u00e1 al fin en lugar de \u00e9ste un hombre despreciable, a quien no se conferir\u00e1 la dignidad real, sino que se introducir\u00e1 mediante la astucia y se apoderar\u00e1 del reino a fuerza de intrigas. {I}22_{/}Las fuerzas enemigas ser\u00e1n completamente derrotadas por \u00e9l y aniquiladas, as\u00ed como un jefe del pacto. {I}23_{/}Actuar\u00e1 con perfidia aun contra quien se ha aliado con \u00e9l, y se ir\u00e1 haciendo fuerte, aunque con poca gente. {I}24_{/}Invadir\u00e1 de improviso las provincias m\u00e1s ricas y har\u00e1 lo que ni sus padres ni los padres de sus padres hicieron. Distribuir\u00e1 entre sus amigos presa, bot\u00edn y riquezas, y urdir\u00e1 sus tramas contra las fortalezas, aunque s\u00f3lo hasta cierto tiempo.
{I}25_{/}Reafirmar\u00e1 sus fuerzas y su coraz\u00f3n, marchando contra el rey del sur con un gran ej\u00e9rcito. El rey del sur se aprestar\u00e1 a la guerra con un ej\u00e9rcito muy grande y muy poderoso, pero no podr\u00e1 resistirle, pues se tramar\u00e1n contra \u00e9l conspiraciones. {I}26_{/}Sus mismos comensales lo hundir\u00e1n, su ej\u00e9rcito se desbandar\u00e1 y muchos caer\u00e1n muertos a espada.
[=]_{I}27_{/}En cuanto a los dos reyes, su coraz\u00f3n no pensar\u00e1 m\u00e1s que en hacerse da\u00f1o y, aun sentados a la misma mesa, se dir\u00e1n mentiras. Pero nada lograr\u00e1n, pues falta tiempo a\u00fan para el momento fijado. {I}28_{/}El rey del norte volver\u00e1 a su pa\u00eds con muchas riquezas, urdiendo planes contra el pacto santo; los llevar\u00e1 a cabo, y luego regresar\u00e1 a su pa\u00eds.
{I}29_{/}A su tiempo volver\u00e1 a intentar la empresa contra el sur; pero esta segunda vez las cosas no saldr\u00e1n como la primera. [=]_{I}30_{/}Vendr\u00e1n contra \u00e9l las naves de Chipre y tendr\u00e1 que desistir de su prop\u00f3sito; pero desahogar\u00e1 su furor contra el pacto santo, tomar\u00e1 medidas hostiles y, volviendo, se entender\u00e1 con los desertores del pacto santo. [=]_{R}_{I}31_{/}Mandar\u00e1 parte de sus fuerzas a profanar el santuario y la fortaleza; pondr\u00e1n fin al sacrificio perpetuo, y en su lugar establecer\u00e1n el sacrificio horrible. {R}_{I}32_{/}Corromper\u00e1 con halagos a los violadores del pacto, pero aquellos que conocen a su Dios se mantendr\u00e1n firmes y actuar\u00e1n. [=]_{I}33_{/}Los maestros del pueblo instruir\u00e1n a muchos, pero caer\u00e1n a espada o ser\u00e1n quemados o deportados o despojados de sus bienes durante alg\u00fan tiempo. {I}34_{/}Y cuando caigan, pocos vendr\u00e1n en su ayuda, porque los m\u00e1s les brindar\u00e1n una traidora compa\u00f1\u00eda. {I}35_{/}Tambi\u00e9n caer\u00e1n algunos maestros, a fin de acrisolar, purificar y blanquear a los otros hasta el tiempo fijado, porque a\u00fan falta para el tiempo fijado.
[=]_{R}_{I}36_{/}Este rey actuar\u00e1 a placer; se har\u00e1 orgulloso hasta engre\u00edrse por encima de toda divinidad; dir\u00e1 cosas monstruosas contra el Dios de los dioses y prosperar\u00e1 hasta que se haya agotado la c\u00f3lera, porque lo que est\u00e1 decidido se cumplir\u00e1. {I}37_{/}No har\u00e1 caso del dios de sus padres, ni del dios favorito de las mujeres, ni de ning\u00fan otro dios, porque se creer\u00e1 superior a todos ellos. {I}38_{/}En su lugar venerar\u00e1 al dios de las fortalezas; honrar\u00e1 con oro, plata, piedras preciosas y joyas a un dios a quien sus padres no conocieron. {I}39_{/}Y con la ayuda de este dios extra\u00f1o construir\u00e1 fortalezas; a los que le reconozcan los colmar\u00e1 de honores, les dar\u00e1 el mando de muchos y repartir\u00e1 entre ellos el pa\u00eds como recompensa.

{N}FIN DEL PERSEGUIDOR{/}
[\u0095]_{I}40_{/}Al final se enfrentar\u00e1 a \u00e9l el rey del sur; pero el rey del norte se levantar\u00e1 contra \u00e9l con sus carros y jinetes y con numerosas naves, entrar\u00e1 en su pa\u00eds, lo invadir\u00e1 y lo atravesar\u00e1. {I}41_{/}Despu\u00e9s vendr\u00e1 a la tierra santa, donde caer\u00e1n much\u00edsimos, pero se escapar\u00e1n de sus manos los siguientes pa\u00edses: Ed\u00f3n, Moab y la parte principal de Am\u00f3n. {R}_{I}42_{/}Extender\u00e1 su mano a otros pa\u00edses, y ni siquiera Egipto escapar\u00e1 libre: {R}_{I}43_{/}se apoderar\u00e1 de los tesoros de oro y plata y de todos los objetos preciosos de Egipto, mientras los libios y los et\u00edopes caer\u00e1n a sus pies. {I}44_{/}Pero noticias venidas del oriente y del norte le turbar\u00e1n. Partir\u00e1 entonces con gran furor, dispuesto a destruir y exterminar a muchos. [=]_{R}_{I}45_{/}Plantar\u00e1 las tiendas reales entre el mar y los montes de la tierra santa. Pero entonces llegar\u00e1 a su fin y nadie vendr\u00e1 a socorrerlo.

{1}12{/}

{N}LA RESURRECCI\u00d3N Y LA RECOMPENSA{/}
[\u0095]_[=]_{I}1_{/}En aquel tiempo surgir\u00e1 Miguel, el gran pr\u00edncipe, que hace guardia sobre los hijos de tu pueblo. Ser\u00e1 aqu\u00e9l un per\u00edodo de angustia como no lo hubo desde que existen las naciones hasta aquel d\u00eda. Entonces ser\u00e1n salvados, de entre el pueblo, todos aquellos que se hallen inscritos en el libro. [=]_{I}2_{/}Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra se despertar\u00e1n; unos para la vida eterna, otros para la verg\u00fcenza y la ignominia perpetua. [\u0095]_[=]_{I}3_{/}Los sabios brillar\u00e1n entonces como el resplandor del firmamento, y los que ense\u00f1aron a muchos la justicia, como las estrellas por toda la eternidad. {R}_{I}4_{/}T\u00fa, Daniel, mant\u00e9n en secreto estas palabras y sella el libro hasta el tiempo prefijado. Muchos andar\u00e1n perplejos, pero aumentar\u00e1 el saber.

{N}LA PROFEC\u00cdA SELLADA{/}
{R}_{I}5_{/}Yo, Daniel, segu\u00eda mirando y vi a otros dos que estaban de pie, uno a la orilla derecha del r\u00edo y el otro a la orilla izquierda. {R}_{I}6_{/}Uno dijo al hombre vestido de lino, que estaba sobre las aguas del r\u00edo: \u00ab\u00bfCu\u00e1ndo suceder\u00e1n estas cosas extraordinarias?\u00bb. [=]_{R}_{I}7_{/}Yo o\u00ed al hombre vestido de lino, que estaba sobre las aguas del r\u00edo, jurar, alzando la diestra y la izquierda, por aquel que vive eternamente: \u00ab\u00c9sto ser\u00e1 dentro de un per\u00edodo de tiempo, de dos per\u00edodos y de medio per\u00edodo, y todas estas cosas se cumplir\u00e1n cuando desaparezca aquel que oprime el poder del pueblo santo\u00bb. [=]_{I}8_{/}Yo o\u00ed, pero no lo entend\u00ed. Y pregunt\u00e9: \u00abSe\u00f1or m\u00edo, \u00bfcu\u00e1l ser\u00e1 el \u00faltimo de estos sucesos?\u00bb. {R}_{I}9_{/}Me respondi\u00f3: \u00abAnda, Daniel, que estas palabras han de quedar cerradas y selladas hasta el momento final. {I}10_{/}Muchos ser\u00e1n acrisolados, purificados y blanqueados; los criminales continuar\u00e1n cometiendo cr\u00edmenes; ninguno de ellos comprender\u00e1 nada; los sabios, en cambio, comprender\u00e1n. {R}_{I}11_{/}Y desde el tiempo en que sea cesado el sacrificio cotidiano y sea sustituido por el sacrilegio horrible pasar\u00e1n mil doscientos noventa d\u00edas. {I}12_{/}Dichoso el que sepa esperar y llegue a mil trescientos treinta y cinco d\u00edas. {I}13_{/}Y t\u00fa, vete a descansar; te levantar\u00e1s para recibir tu suerte al final de los d\u00edas\u00bb.

{C}TERCERA PARTE{/}
{C}AP\u00c9NDICE HIST\u00d3RICO{/}
{C}(13-14){/}

{1}13{/}

{N}SUSANA Y LOS DOS VIEJOS{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Hab\u00eda en Babilonia un hombre llamado Joaqu\u00edn. {R}_{I}2_{/}Se cas\u00f3 con una mujer, llamada Susana, hija de Jelc\u00edas, muy bella y temerosa de Dios. {R}_{I}3_{/}Sus padres eran justos, y hab\u00edan educado a su hija conforme a la ley de Mois\u00e9s. {I}4_{/}Joaqu\u00edn era muy rico, y ten\u00eda un jard\u00edn contiguo a su casa; los jud\u00edos sol\u00edan ir a su casa, porque gozaba de gran estima entre todos.
[=]_{R}_{I}5_{/}Aquel a\u00f1o fueron escogidos entre el pueblo y designados jueces dos ancianos de esos a quienes se refiere el Se\u00f1or cuando dice: \u00abEn Babilonia ha surgido la iniquidad de parte de los ancianos y de los jueces que se hac\u00edan gu\u00edas del pueblo\u00bb. {I}6_{/}\u00c9stos ven\u00edan a menudo a casa de Joaqu\u00edn, y a ellos se dirig\u00edan todos aquellos que ten\u00edan alg\u00fan litigio que resolver. {I}7_{/}Cuando al mediod\u00eda toda la gente se marchaba, Susana sol\u00eda salir a pasearse por el huerto de su marido. {I}8_{/}Los dos ancianos la ve\u00edan todos los d\u00edas cuando sal\u00eda a pasear, y empezaron a desearla; [=]_{I}9_{/}pervirtieron su mente y desviaron sus ojos, que ya no miraban al cielo ni se acordaban de sus justos juicios. {I}10_{/}Los dos ard\u00edan de pasi\u00f3n por ella, pero sin manifestarse mutuamente su tormento, {I}11_{/}porque ten\u00edan verg\u00fcenza de descubrir su deseo de tener relaciones con ella; {I}12_{/}y se afanaban por verla todos los d\u00edas. {I}13_{/}Un d\u00eda se dijeron el uno al otro: \u00abVamos a casa, que es hora de comer\u00bb. Al salir, se separaron. {R}_{I}14_{/}Pero se dieron la vuelta y volvieron a encontrarse en el mismo sitio; se preguntaron el uno al otro el motivo, y se confesaron finalmente su pasi\u00f3n. Entonces, de com\u00fan acuerdo, convinieron en buscar una ocasi\u00f3n en que pudieran sorprenderla sola. {I}15_{/}Una vez, mientras ellos segu\u00edan acechando la ocasi\u00f3n oportuna, sali\u00f3 ella, como de ordinario, con dos doncellas, y quiso ba\u00f1arse en el jard\u00edn porque hac\u00eda mucho calor. {I}16_{/}No hab\u00eda all\u00ed nadie, excepto los dos ancianos, que estaban escondidos acech\u00e1ndola. {I}17_{/}Dijo a las doncellas: \u00abTraedme aceite y jab\u00f3n, y cerrad despu\u00e9s las puertas del jard\u00edn, pues voy a ba\u00f1arme\u00bb. {I}18_{/}Ellas hicieron lo que Susana hab\u00eda ordenado; cerraron las puertas del jard\u00edn y entraron en casa por una puerta lateral para traer lo que les hab\u00eda mandado. No sab\u00edan que los dos ancianos estaban all\u00ed escondidos.
{I}19_{/}En cuanto salieron las doncellas, los dos viejos se levantaron, fueron corriendo donde ella {I}20_{/}y le dijeron: \u00abMira, las puertas del jard\u00edn est\u00e1n cerradas y nadie nos ve. Nosotros te estamos deseando; consiente y acu\u00e9state con nosotros; {I}21_{/}si no lo haces, testificaremos contra ti que estaba contigo un joven y que por eso mandaste fuera a las doncellas\u00bb. [=]_{R}_{I}22_{/}Entonces Susana gimiendo exclam\u00f3: \u00ab\u00a1Ay, estoy en un gran aprieto! Si consiento, me espera la muerte; si no consiento, no escapar\u00e9 de vuestras manos. {I}23_{/}Pero prefiero caer en vuestras manos que consentir en aquello que es pecado ante el Se\u00f1or\u00bb. {I}24_{/}Y Susana grit\u00f3 fuertemente; pero tambi\u00e9n gritaron los dos viejos contra ella. {I}25_{/}Y uno de ellos corri\u00f3 a abrir las puertas del jard\u00edn. {I}26_{/}A aquellos gritos los criados salieron r\u00e1pidamente al jard\u00edn por la puerta lateral para ver qu\u00e9 hab\u00eda sucedido. {I}27_{/}Y cuando los dos viejos lo explicaron a su manera, los criados se sonrojaron mucho, porque jam\u00e1s se hab\u00eda dicho de Susana una cosa semejante.
{R}_{I}28_{/}Al d\u00eda siguiente, cuando el pueblo se reuni\u00f3 en casa de su marido Joaqu\u00edn, vinieron tambi\u00e9n los dos viejos malvados, decididos a hacerla condenar a muerte. {I}29_{/}Y dijeron ante el pueblo: \u00abMandad llamar a Susana, hija de Jelc\u00edas, la mujer de Joaqu\u00edn\u00bb. {I}30_{/}Ella vino acompa\u00f1ada de sus padres, de sus hijos y de todos sus parientes. {I}31_{/}Susana era encantadora y bell\u00edsima. {I}32_{/}Aquellos malvados le ordenaron que se quitase el velo -pues estaba velada- para poderse al menos saciar de su belleza, {I}33_{/}mientras lloraban los suyos y todos los que la ve\u00edan. {I}34_{/}Los dos viejos, en pie en medio del pueblo, pusieron sus manos sobre la cabeza de Susana. {I}35_{/}Ella, llorando, levant\u00f3 los ojos al cielo, porque su coraz\u00f3n ten\u00eda puesta su confianza en el Se\u00f1or. {I}36_{/}Los viejos empezaron a decir: \u00abEstando nosotros dos solos pase\u00e1ndonos por el jard\u00edn, entr\u00f3 \u00e9sta con dos doncellas, cerr\u00f3 la puerta del jard\u00edn y despach\u00f3 a las doncellas. {I}37_{/}Entonces se acerc\u00f3 a ella un joven que estaba escondido en el jard\u00edn y se acost\u00f3 con ella. {I}38_{/}Nosotros, que est\u00e1bamos en un rinc\u00f3n del jard\u00edn, al ver la iniquidad, corrimos hacia ellos; {I}39_{/}los sorprendimos juntos, pero no nos fue posible atraparlo a \u00e9l porque ten\u00eda m\u00e1s fuerza que nosotros y abri\u00f3 la puerta y se escap\u00f3. {I}40_{/}Entonces apresamos a \u00e9sta y le preguntamos qui\u00e9n era el joven, {R}_{I}41_{/}pero no quiso dec\u00edrnoslo. De todo esto nosotros somos testigos\u00bb. La asamblea los crey\u00f3, como ancianos y jueces del pueblo que eran. Y la condenaron a muerte. [=]_{R}_{I}42_{/}Susana exclam\u00f3 fuertemente: \u00abOh Dios eterno, que ves las cosas secretas y conoces todo antes que suceda. {I}43_{/}T\u00fa sabes que \u00e9stos han dado testimonio falso contra m\u00ed; mira que voy a morir sin haber hecho nada de lo que la maldad de \u00e9stos ha tramado contra m\u00ed\u00bb. {I}44_{/}Y el Se\u00f1or escuch\u00f3 su voz.

{N}DANIEL LIBRA A SUSANA DE LA MUERTE{/}
{R}_{I}45_{/}Cuando la llevaban para matarla, Dios suscit\u00f3 el santo esp\u00edritu de un muchacho llamado Daniel, [=]_{I}46_{/}el cual se puso a gritar: {I}47_{/}\u00ab\u00a1Yo soy inocente de la sangre de esa mujer!\u00bb. Todos los presentes se volvieron hacia \u00e9l y le preguntaron: \u00ab\u00bfQu\u00e9 quieres decir con estas palabras?\u00bb. {I}48_{/}\u00c9l, plantado en medio de todos, dijo: \u00abIsraelitas, est\u00e1is locos. \u00a1Hab\u00e9is condenado a una hija de Israel sin juzgarla y sin aclarar los hechos! {I}49_{/}\u00a1Volved al lugar del juicio, porque el testimonio que \u00e9stos han dado contra ella es falso!\u00bb.
[=]_{R}_{I}50_{/}Entonces todo el pueblo volvi\u00f3 en seguida atr\u00e1s. Los ancianos dijeron a Daniel: \u00abSi\u00e9ntate aqu\u00ed en medio de nosotros y decl\u00e1ranos lo que piensas, ya que Dios te ha dado la madurez de la ancianidad\u00bb. {R}_{I}51_{/}Daniel dijo: \u00abSeparadlos lejos el uno del otro, y yo los examinar\u00e9\u00bb. {I}52_{/}Una vez separados, tom\u00f3 a uno y le dijo: \u00abOh, envejecido en el mal, ahora has colmado la medida de los delitos cometidos en el pasado, {R}_{I}53_{/}cuando dictabas sentencias injustas, condenabas a los inocentes y absolv\u00edas a los culpables, siendo as\u00ed que el Se\u00f1or ha dicho: No matar\u00e1s al inocente y justo. {I}54_{/}As\u00ed pues, si es que viste realmente a \u00e9sta di: \u00bfBajo qu\u00e9 \u00e1rbol los viste juntos?\u00bb. Respondi\u00f3: \u00abDebajo de una acacia\u00bb. {R}_{I}55_{/}Daniel replic\u00f3: \u00abTu mentira recae sobre tu cabeza; un \u00e1ngel de Dios ha recibido ya de \u00e9l la orden de partirte por medio\u00bb. {R}_{I}56_{/}Retir\u00f3 a \u00e9ste, mand\u00f3 traer al otro y le dijo: \u00abRaza de Cana\u00e1n, que no de Jud\u00e1, la hermosura te ha seducido y la pasi\u00f3n ha trastornado tu coraz\u00f3n. {R}_{I}57_{/}As\u00ed hac\u00edais vosotros con las hijas de Israel, y ellas acced\u00edan por miedo a vuestros deseos; pero una hija de Jud\u00e1 no ha soportado vuestra iniquidad. {I}58_{/}Di: \u00bfBajo qu\u00e9 \u00e1rbol los sorprendiste juntos?\u00bb. \u00c9l respondi\u00f3: \u00abDebajo de una encina\u00bb. {R}_{I}59_{/}Daniel le dijo: \u00abTu mentira recae tambi\u00e9n sobre tu cabeza; ya est\u00e1 el \u00e1ngel del Se\u00f1or esperando, espada en mano, para partirte por medio y exterminaros\u00bb.
{I}60_{/}Todos los presentes clamaron entonces a grandes voces y bendijeron al Se\u00f1or, que salva a todos los que esperan en \u00e9l. [=]_{R}_{I}61_{/}Se levantaron contra los dos viejos, a quienes, por su propia boca, hab\u00eda convencido Daniel de falso testimonio, e hicieron con ellos lo mismo que ellos hab\u00edan maquinado p\u00e9rfidamente contra el pr\u00f3jimo. {R}_{I}62_{/}Los condenaron a muerte, como prescribe la ley de Mois\u00e9s, y as\u00ed aquel d\u00eda se salv\u00f3 la sangre inocente. {R}_{I}63_{/}Jelc\u00edas y su mujer dieron gracias a Dios por su hija Susana, as\u00ed como Joaqu\u00edn, su marido, y todos sus parientes, porque nada malo se hab\u00eda encontrado en ella.
{R}_{I}64_{/}Y Daniel goz\u00f3 de gran estima ante el pueblo desde aquel d\u00eda en adelante.

{1}14{/}

{N}DANIEL DESENMASCARA A LOS SACERDOTES DE BEL{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}El rey Astiages muri\u00f3, y le sucedi\u00f3 en el reino Ciro el persa. {R}_{I}2_{/}Daniel era entonces confidente del rey, el cual le honraba m\u00e1s que a todos sus otros amigos. [=]_{R}_{I}3_{/}Los babilonios ten\u00edan un \u00eddolo llamado Bel, en cuyo honor gastaban diariamente m\u00e1s de seis hect\u00f3litros de flor de harina, cuarenta ovejas y m\u00e1s de dos hect\u00f3litros de vino. {R}_{I}4_{/}Tambi\u00e9n el rey lo veneraba e iba todos los d\u00edas a adorarlo. Pero Daniel adoraba a su Dios. [=]_{R}_{I}5_{/}Le dijo un d\u00eda el rey: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 no adoras a Bel?\u00bb. \u00c9l respondi\u00f3: \u00abYo no adoro a \u00eddolos hechos por mano humana, sino al Dios vivo, creador del cielo y de la tierra y Se\u00f1or de todo viviente\u00bb. {I}6_{/}El rey le dijo: \u00ab\u00bfTe parece que Bel no es un dios vivo? \u00bfNo ves cu\u00e1nto come y bebe cada d\u00eda?\u00bb. {R}_{I}7_{/}Daniel respondi\u00f3: \u00abNo te enga\u00f1es, rey; este Bel es barro por dentro y bronce por fuera, y no ha comido jam\u00e1s\u00bb. {R}_{I}8_{/}Entonces el rey, lleno de c\u00f3lera, llam\u00f3 a los sacerdotes del \u00eddolo y les dijo: \u00abSi no me dec\u00eds qui\u00e9n es el que come estas ofrendas, morir\u00e9is; pero si demostr\u00e1is que las come Bel, morir\u00e1 Daniel, por haber blasfemado contra Bel\u00bb. {R}_{I}9_{/}Daniel dijo al rey: \u00abH\u00e1gase como dices\u00bb. Los sacerdotes de Bel eran setenta, sin contar mujeres e hijos. {R}_{I}10_{/}El rey y Daniel se dirigieron al templo de Bel; {R}_{I}11_{/}los sacerdotes de Bel dijeron: \u00abMira, nosotros nos salimos de aqu\u00ed, y t\u00fa, oh rey, haz servir los manjares y el vino preparado; luego cierra la puerta y s\u00e9llala con tu anillo. Si ma\u00f1ana por la ma\u00f1ana, al volver al templo, no encuentras que todo ha sido comido por Bel, nosotros moriremos; pero en caso contrario morir\u00e1 Daniel, que miente contra nosotros\u00bb. {I}12_{/}Ellos estaban tranquilos porque hab\u00edan hecho debajo de la mesa una abertura secreta por la cual entraban regularmente y com\u00edan las ofrendas. {I}13_{/}Una vez que salieron, el rey hizo depositar las viandas delante de Bel. {R}_{I}14_{/}Pero Daniel mand\u00f3 a sus criados que trajeran ceniza y la esparcieron con un cedazo por todo el templo en presencia del rey; lego salieron, cerraron la puerta, la sellaron con el anillo del rey y se fueron. {R}_{I}15_{/}Durante la noche los sacerdotes entraron, como sol\u00edan, con sus mujeres y sus hijos, y se lo comieron y bebieron todo. {R}_{I}16_{/}Al d\u00eda siguiente, muy de ma\u00f1ana, el rey se dirigi\u00f3 al templo con Daniel. {R}_{I}17_{/}Y el rey dijo: \u00ab\u00bfEst\u00e1n intactos los sellos, Daniel?\u00bb. \u00c9l respondi\u00f3: \u00abS\u00ed, oh rey\u00bb. {I}18_{/}Abrieron la puerta, el rey ech\u00f3 una ojeada a la mesa y exclam\u00f3 en alta voz: \u00abGrande eres, Bel, y no hay en ti enga\u00f1o alguno\u00bb. {R}_{I}19_{/}Pero Daniel se ri\u00f3 y detuvo al rey para que no entrara dentro; luego dijo: \u00abMira bien el pavimento y observa de qui\u00e9n son estas huellas\u00bb. {I}20_{/}El rey dijo: \u00abVeo huellas de hombres, de mujeres y de ni\u00f1os\u00bb. {R}_{I}21_{/}Y, encolerizado, el rey hizo apresar a los sacerdotes con sus mujeres y sus hijos. Ellos le mostraron la puerta secreta por la cual entraban a consumir lo que hab\u00eda en la mesa. {R}_{I}22_{/}Entonces el rey mand\u00f3 matarlos a todos y entreg\u00f3 a Bel en manos de Daniel, el cual lo destruy\u00f3 juntamente con su templo.

{N}DANIEL MATA AL DRAG\u00d3N{/}
[=]_{R}_{I}23_{/}Hab\u00eda tambi\u00e9n un gran drag\u00f3n al que los babilonios veneraban. {R}_{I}24_{/}El rey dijo a Daniel: \u00abAl menos, de \u00e9ste no ir\u00e1s a decir que es de bronce; mira, est\u00e1 vivo y come y bebe; no negar\u00e1s que es un dios viviente. Ad\u00f3ralo\u00bb. {R}_{I}25_{/}Daniel respondi\u00f3: \u00abYo adoro al Se\u00f1or, mi Dios, porque es \u00e9l el Dios vivo. Oh rey, dame licencia, y yo matar\u00e9 a este drag\u00f3n sin espada ni estaca\u00bb. {I}26_{/}El rey dijo: \u00abTe la doy\u00bb.
{R}_{I}27_{/}Daniel entonces tom\u00f3 pez, grasa y pelos y lo coci\u00f3 todo junto; hizo luego unas bolas y las ech\u00f3 en la boca del drag\u00f3n, el cual, en cuanto las trag\u00f3, revent\u00f3. Y Daniel dijo: \u00abEso es lo que ador\u00e1is\u00bb. {R}_{I}28_{/}Al enterarse de esto los babilonios, se indignaron y se volvieron contra el rey, diciendo: \u00abEl rey se ha hecho jud\u00edo; ha dejado destruir a Bel, ha dejado matar al drag\u00f3n y suprimir a los sacerdotes\u00bb. {R}_{I}29_{/}Se presentaron al rey y le dijeron: \u00abEntr\u00e9ganos a Daniel; si no, te mataremos a ti y a toda tu casa\u00bb. {R}_{I}30_{/}El rey entonces, al verse en peligro por su violencia, se vio obligado a entregarles a Daniel.

{N}DANIEL EN EL FOSO DE LOS LEONES{/}
{I}31_{/}Ellos lo echaron en el foso de los leones, donde estuvo seis d\u00edas. {R}_{I}32_{/}En aquel foso hab\u00eda siete leones, a los que se les daba diariamente dos cuerpos humanos y dos ovejas; pero entonces no se les dio nada con el fin de que devoraran a Daniel. {R}_{I}33_{/}Viv\u00eda a la saz\u00f3n en Judea el profeta Habacuc; \u00e9ste, despu\u00e9s de haber preparado un cocido y desmenuzado pan en un plato, se dirig\u00eda al campo a llev\u00e1rselo a los segadores. {R}_{I}34_{/}Pero el \u00e1ngel del Se\u00f1or dijo a Habacuc: \u00abLleva la comida que has preparado a Babilonia para Daniel, que est\u00e1 en el foso de los leones\u00bb. {R}_{I}35_{/}Habacuc dijo: \u00abSe\u00f1or, no he visto jam\u00e1s Babilonia y no s\u00e9 d\u00f3nde est\u00e1 el foso\u00bb. [=]_{R}_{I}36_{/}Pero el \u00e1ngel del Se\u00f1or lo agarr\u00f3 por la cabeza y, llev\u00e1ndolo por los cabellos, lo puso en Babilonia encima del foso con la rapidez de su soplo. {I}37_{/}Habacuc grit\u00f3: \u00abDaniel, Daniel, toma la comida que el Se\u00f1or te ha enviado\u00bb. {R}_{I}38_{/}Y Daniel exclam\u00f3: \u00ab\u00a1Oh Dios, te has acordado de m\u00ed y no has desamparado a los que te aman!\u00bb. {I}39_{/}Luego se levant\u00f3 y se puso a comer, mientras el \u00e1ngel del Se\u00f1or volv\u00eda a llevar a Habacuc a su lugar.

{N}EL REY RECONOCE AL DIOS DE DANIEL{/}
{R}_{I}40_{/}El d\u00eda s\u00e9ptimo vino el rey a llorar a Daniel; se acerc\u00f3 al foso, mir\u00f3 y vio que Daniel estaba all\u00ed sentado. {R}_{I}41_{/}Entonces exclam\u00f3 entusiasmado: \u00abGrande eres t\u00fa, Se\u00f1or, Dios de Daniel, y no hay otro Dios fuera de ti\u00bb. {R}_{I}42_{/}Y mand\u00f3 sacar del foso a Daniel y arrojar all\u00e1 a los que hab\u00edan tramado su ruina, los cuales fueron devorados al instante en su presencia.

