
I. CASTIGO Y 
EXHORTACIONES{/}

(1,1-2,17){/}

{1}1{/}

LA INVASI\u00d3N DE LAS 
LANGOSTAS{/}

{I}1_{/}Palabra del Se\u00f1or 
que fue dirigida a Joel, 
hijo de Petuel. 
{I}2_{/}O\u00edd esto, ancianos; 
escuchad, habitantes 
todos del pa\u00eds. 
\u00bfHa sucedido algo 
semejante en vuestros 
d\u00edas 
o en los d\u00edas de vuestros 
padres?
{I}3_{/}Cont\u00e1dselo a vuestros 
hijos, 
y vuestros hijos a sus 
hijos 
y sus hijos a la 
generaci\u00f3n futura. 
{I}4_{/}Lo que dej\u00f3 el 
saltamontes lo devor\u00f3 la 
langosta, 
lo que dej\u00f3 la langosta 
lo devor\u00f3 el cigarr\u00f3n, 
lo que dej\u00f3 el cigarr\u00f3n 
lo devor\u00f3 la caballeta. 
{I}5_{/}\u00a1Despertaos, 
borrachos, y llorad; 
gemid, bebedores de vino, 
por el vino 
que se os ha quitado de 
la boca! 
{I}6_{/}Porque un pueblo 
ataca a mi pa\u00eds, poderoso 
e innumerable;
dientes de le\u00f3n son sus 
dientes, 
y tiene muelas de leona. 
{I}7_{/}Ha devastado mi 
vi\u00f1edo, ha destrozado mis 
higueras; 
lo ha pelado todo, lo ha 
tirado por tierra 
y sus ramas han quedado 
blancas. 
{I}8_{/}\u00a1Lam\u00e9ntate como una 
virgen vestida de luto 
por el esposo de su 
juventud!
{I}9_{/}Sacrificio y ofrenda 
han desaparecido de la 
casa del Se\u00f1or. 
Los sacerdotes, ministros 
del Se\u00f1or, hacen duelo.
{I}10_{/}Devastado est\u00e1 el 
campo, en duelo est\u00e1 la 
tierra, 
el trigo ha sido asolado, 
ha faltado el mosto 
y se ha agotado el 
aceite. 
{I}11_{/}Consternaos, 
campesinos; 
lamentaos, vi\u00f1adores, por 
el trigo y la cebada; 
perdida est\u00e1 la cosecha 
del campo. 
{I}12_{/}Se ha secado el 
vi\u00f1edo, se ha agostado la 
higuera, 
el granado, la palmera, 
el manzano, 
todos los \u00e1rboles del 
campo est\u00e1n secos. 
\u00a1Ha desaparecido la 
alegr\u00eda entre los 
hombres!
INVITACI\u00d3N AL AYUNO{/}

{I}13_{/}Vest\u00edos de luto; 
lamentaos, sacerdotes; 
lanzad gritos, ministros 
del altar; 
venid, pasad la noche en 
sacos, ministros de mi 
Dios, 
porque la casa de vuestro 
Dios 
se ha quedado sin 
sacrificio y sin ofrenda. 
{I}14_{/}Promulgad un ayuno, 
convocad una asamblea, 
reun\u00edos, ancianos, y 
vosotros todos, 
habitantes del pa\u00eds, 
en la casa del Se\u00f1or, 
Dios vuestro; aclamad al 
Se\u00f1or:
{I}15_{/}\u00a1Ay, qu\u00e9 d\u00eda; 
cercano est\u00e1 el d\u00eda del 
Se\u00f1or; 
que viene como 
devastaci\u00f3n del 
todopoderoso!
{I}16_{/}\u00bfNo veis c\u00f3mo falta 
la comida, la alegr\u00eda 
y el j\u00fabilo de la casa de 
nuestro Dios?
{I}17_{/}Se ha podrido la 
semilla en los surcos, 
los silos est\u00e1n en ruinas 
y los graneros vac\u00edos, 
pues no ha habido 
cosecha.
{I}18_{/}\u00a1C\u00f3mo gime el 
ganado, c\u00f3mo vagan sin 
rumbo 
los reba\u00f1os de vacas 
porque no tienen pastos! 
Hasta los reba\u00f1os de 
ovejas perecen.
{I}19_{/}A ti clamo, Se\u00f1or, 
porque el fuego ha 
devorado 
los pastizales del 
desierto, 
la llama ha consumido 
todos los \u00e1rboles del 
campo.
{I}20_{/}Hasta las bestias 
salvajes se vuelven hacia 
ti, 
porque se han secado las 
corrientes de agua 
y el fuego ha devorado 
los pastizales del 
desierto.
{1}2{/}

EL D\u00cdA DEL SE\u00d1OR Y LA 
RUINA PRESENTE{/}

{I}1_{/}\u00a1Tocad la 
trompeta en Si\u00f3n, 
dad la alarma sobre mi 
monte santo; 
tiemblen todos los 
habitantes del pa\u00eds, 
porque llega el d\u00eda del 
Se\u00f1or, porque est\u00e1 cerca! 
{I}2_{/}\u00a1D\u00eda de oscuridad y 
de tiniebla, 
d\u00eda de nubes y de niebla 
espesa! 
Como de monte en monte va 
la aurora; 
avanza un pueblo numeroso 
y fuerte, 
como jam\u00e1s ha existido 
y como no habr\u00e1 m\u00e1s en 
los a\u00f1os lejanos. 
{I}3_{/}Ante \u00e9l devora un 
fuego, 
detr\u00e1s de \u00e9l una llama 
abrasa. 
Si antes de su llegada 
era el pa\u00eds un jard\u00edn del 
Ed\u00e9n, 
despu\u00e9s que pase ser\u00e1 un 
desierto desolado; 
nada escapar\u00e1 a su furor. 
{I}4_{/}Aspecto de corceles 
es su aspecto; 
como jinetes, as\u00ed corren. 
{I}5_{/}Como un estr\u00e9pito de 
carros que saltan 
sobre las cimas de los 
montes, 
como el crujir de la 
llama que devora el 
rastrojo: 
un pueblo poderoso puesto 
en orden de batalla. 
{I}6_{/}Ante \u00e9l se estremecen 
los pueblos, 
todos los rostros 
palidecen. 
{I}7_{/}Corren como 
valientes, 
como guerreros escalan 
las murallas; 
cada uno marcha por su 
camino, 
no se desv\u00edan de su ruta. 
{I}8_{/}Nadie tropieza con su 
vecino, 
cada cual va por su 
calzada; 
pasan a trav\u00e9s de los 
dardos sin romper las 
filas. 
{I}9_{/}Se precipitan sobre 
la ciudad, 
corren por la muralla; 
escalan las casas, por 
las ventanas entran como 
los ladrones.
{I}10_{/}Ante ellos tiembla 
la tierra, 
se estremecen los cielos; 
el sol y la luna se 
oscurecen y las estrellas 
pierden su brillo.
{I}11_{/}El Se\u00f1or da la voz 
al frente de sus tropas. 
S\u00ed, innumerable es su 
ej\u00e9rcito, 
poderoso el ejecutor de 
su palabra; 
s\u00ed, grande es el d\u00eda del 
Se\u00f1or, muy terrible; 
\u00bfqui\u00e9n podr\u00e1 soportarlo?
INVITACI\u00d3N A LA 
PENITENCIA {/}

{I}12_{/}Y ahora -dice el 
Se\u00f1or- volved a m\u00ed 
de todo coraz\u00f3n con 
ayunos, llantos y 
lamentos; 
{I}13_{/}desgarrad vuestro 
coraz\u00f3n, no vuestros 
vestidos; 
volved al Se\u00f1or, vuestro 
Dios, 
porque \u00e9l es clemente y 
misericordioso, 
lento a la ira, lleno de 
lealtad y no le gusta 
hacer da\u00f1o.
{I}14_{/}\u00a1Qui\u00e9n sabe si 
cambiar\u00e1 de idea 
y dejar\u00e1 tras de s\u00ed una 
bendici\u00f3n, 
ofrendas para el Se\u00f1or, 
vuestro Dios! 
{I}15_{/}\u00a1Tocad la trompeta 
en Si\u00f3n, 
proclamad un ayuno 
sagrado, convocad una 
asamblea, {I}
16_{/}reunid al pueblo, 
congregad a la comunidad, 
juntad a los ancianos, 
traed tambi\u00e9n a los 
peque\u00f1os y a los ni\u00f1os de 
pecho! 
Deje el esposo su alcoba 
y la esposa su t\u00e1lamo.
{I}17_{/}Que entre el 
vest\u00edbulo y el altar 
lloren los sacerdotes, 
ministros del Se\u00f1or, 
y digan: \u00abPerdona a tu 
pueblo, Se\u00f1or, 
y no entregues tu heredad 
al oprobio, a la burla de 
las gentes.
\u00bfPor qu\u00e9 se ha de decir 
entre los pueblos: D\u00f3nde 
est\u00e1 su Dios?\u00bb.
II. EL D\u00cdA DEL SE\u00d1OR{/}

(2,18-4,21){/}

EL PERD\u00d3N DEL SE\u00d1OR{/}

{I}18_{/}El Se\u00f1or se 
mostr\u00f3 celoso de su 
tierra 
y perdon\u00f3 a su pueblo.
{I}19_{/}Respondi\u00f3 a su 
pueblo: 
\u00abYo os mandar\u00e9 vino, 
trigo y aceite; 
os hartar\u00e9is de ello, 
y no har\u00e9 m\u00e1s de vosotros 
la burla de las gentes. 
{I}20_{/}El azote que viene 
del norte lo alejar\u00e9 de 
vosotros 
y lo guiar\u00e9 hacia una 
tierra \u00e1rida y desolada: 
su vanguardia hacia el 
mar oriental, 
y hacia el mar occidental 
su retaguardia. 
Y subir\u00e1 su mal olor y 
subir\u00e1 su fetidez; 
s\u00ed, \u00e9l ha hecho grandes 
cosas\u00bb.
VUELTA DE LA PROSPERIDAD 
{/}

{I}21_{/}No temas tierra, 
al\u00e9grate y regoc\u00edjate, 
pues el Se\u00f1or ha hecho 
grandes cosas.
{I}22_{/}No tem\u00e1is, bestias 
del campo, 
pues ya reverdecen los 
pastizales del desierto, 
los \u00e1rboles producen su 
fruto, 
la higuera y la vid dan 
su riqueza. 
{I}23_{/}Y vosotros, gentes 
de Si\u00f3n, 
alegraos y regocijaos en 
el Se\u00f1or, vuestro Dios, 
porque \u00e9l os da la lluvia 
de oto\u00f1o con justa 
medida, 
hace caer sobre vosotros 
la lluvia de oto\u00f1o 
y la de primavera como 
anteriormente. 
{I}24_{/}Las eras se llenar\u00e1n 
de trigo 
y los lagares rebosar\u00e1n 
de vino y de aceite.
{I}25_{/}Yo os compensar\u00e9 de 
los a\u00f1os 
en que os devoraron el 
saltamontes, 
la langosta, el cigarr\u00f3n 
y la caballeta, 
mi gran ej\u00e9rcito que 
envi\u00e9 contra vosotros.
{I}26_{/}Comer\u00e9is hasta 
hartaros, 
y alabar\u00e9is el nombre del 
Se\u00f1or, vuestro Dios, 
que ha obrado con 
vosotros maravillas. 
Nunca m\u00e1s mi pueblo ser\u00e1 
cubierto de verg\u00fcenza.
{I}27_{/}Sabr\u00e9is que en medio 
de Israel estoy yo; 
que yo, el Se\u00f1or, soy 
vuestro Dios y no hay 
otro. 
Nunca m\u00e1s mi pueblo ser\u00e1 
cubierto de verg\u00fcenza.
{1}3{/}

LA EFUSI\u00d3N DEL ESP\u00cdRITU 
DE DIOS{/}

{I}1_{/}Despu\u00e9s de esto 
yo derramar\u00e9 mi esp\u00edritu 
sobre todos los hombres. 
Vuestros hijos y vuestras 
hijas profetizar\u00e1n, 
vuestros ancianos tendr\u00e1n 
sue\u00f1os, 
y vuestros j\u00f3venes, 
visiones. 
{I}2_{/}Hasta en los esclavos 
y las esclavas 
derramar\u00e9 mi esp\u00edritu 
aquellos d\u00edas.
PRODIGIOS QUE ANUNCIAR\u00c1N 
EL D\u00cdA DEL SE\u00d1OR{/}

{I}3_{/}Har\u00e9 aparecer 
se\u00f1ales en el cielo y en 
la tierra: 
sangre, fuego y columnas 
de humo. 
{I}4_{/}El sol se cambiar\u00e1 en 
tinieblas, y la luna en 
sangre, 
antes que venga el d\u00eda 
del Se\u00f1or, grande y 
glorioso.

{I}5_{/}Pero el que invoque 
el nombre del Se\u00f1or se 
salvar\u00e1; porque en el 
monte Si\u00f3n y en Jerusal\u00e9n 
estar\u00e1 el grupo de 
salvados, como ha dicho 
el Se\u00f1or, y entre los 
supervivientes estar\u00e1n 
los que llame el Se\u00f1or.
{1}4{/}

LA REUNI\u00d3N EN EL VALLE DE 
JOSAFAT{/}

{I}1_{/}Porque en aquel 
tiempo, cuando yo 
restaure Jud\u00e1 y 
Jerusal\u00e9n, {I}2_{/}reunir\u00e9 a 
todas las naciones y las 
har\u00e9 bajar al valle de 
Josafat, y all\u00ed las 
juzgar\u00e9 por lo que 
hicieron con mi pueblo 
Israel, a quien 
dispersaron entre las 
gentes, y con mi tierra, 
que se repartieron. 
{I}3_{/}Porque echaron 
suertes sobre mi pueblo, 
cambiaron al muchacho por 
una prostituta, vendieron 
a sus hijas por vino y se 
dieron a beber.
JUICIO DE LOS FENICIOS, 
TRAFICANTES DE ESCLAVOS 
HEBREOS{/}

{I}4_{/}Y vosotros, \u00bfqu\u00e9 
ten\u00e9is que ver conmigo, 
Tiro, Sid\u00f3n y regiones 
todas de Filistea? \u00bfMe 
vais a pedir cuentas 
acaso de mi proceder? 
\u00bfQuer\u00e9is vengaros de m\u00ed? 
Entonces r\u00e1pidamente har\u00e9 
recaer la venganza sobre 
vuestra cabeza: 
{I}5_{/}vosotros, que 
robasteis mi plata y mi 
oro; que llevasteis mis 
m\u00e1s preciados tesoros a 
vuestros palacios; 
{I}6_{/}que vendisteis a los 
habitantes de Jud\u00e1 y de 
Jerusal\u00e9n a los griegos, 
alej\u00e1ndolos de su pa\u00eds. 
{I}7_{/}Mirad, yo los 
reclamar\u00e9 del lugar en 
que los vendisteis y har\u00e9 
recaer vuestros delitos 
sobre vuestra cabeza. 
{I}8_{/}Dar\u00e9 vuestros hijos y 
vuestras hijas a los 
habitantes de Jud\u00e1, y 
ellos los vender\u00e1n al 
lejano pueblo de los 
sabeos. Lo ha dicho el 
Se\u00f1or.
MENSAJE A LOS PUEBLOS{/}

{I}9_{/}Publicad esto 
entre las naciones. 
Declarad la guerra santa, 
llamad a los valientes; 
que vengan, que salgan 
todos los guerreros;
{I}10_{/}haced espadas de 
vuestras azadas 
y lanzas de vuestras 
podaderas. 
Que el cobarde diga: 
\u00ab\u00a1Soy un valiente!\u00bb.
{I}11_{/}Aprisa; venid todos 
vosotros, pueblos 
circundantes, 
y reun\u00edos all\u00e1. Se\u00f1or, 
haz bajar a tus 
valientes. 
{I}12_{/}Que se pongan en 
marcha las naciones 
camino del valle de 
Josafat. 
All\u00ed me sentar\u00e9 yo para 
juzgar a todos los 
pueblos circundantes.
{I}13_{/}Meted la hoz, porque 
la mies est\u00e1 madura; 
venid, pisad, porque el 
lagar est\u00e1 lleno, 
las cubas rebosan, \u00a1tan 
grande es su maldad!
{I}14_{/}\u00a1Multitudes y 
multitudes en el valle de 
la Decisi\u00f3n! 
Porque est\u00e1 cerca el d\u00eda 
del Se\u00f1or en el valle de 
la Decisi\u00f3n.
{I}15_{/}El sol y la luna se 
oscurecen, 
las estrellas pierden su 
brillo. 
{I}16_{/}El Se\u00f1or ruge desde 
Si\u00f3n, 
hace o\u00edr su voz desde 
Jerusal\u00e9n, 
y el cielo y la tierra se 
estremecen. 
Pero el Se\u00f1or ser\u00e1 un 
refugio para su pueblo, 
una fortaleza para los 
israelitas. 
{I}17_{/}Entonces sabr\u00e9is que 
yo soy el Se\u00f1or vuestro 
Dios, 
que habito en Si\u00f3n, mi 
monte santo. 
Jerusal\u00e9n ser\u00e1 un lugar 
santo; 
no pasar\u00e1n m\u00e1s por all\u00ed 
los extranjeros.

PERSPECTIVAS MESI\u00c1NICAS{/}

{I}18_{/}Aquel d\u00eda los 
montes destilar\u00e1n vino 
nuevo, 
las colinas manar\u00e1n 
leche, 
y por todos los r\u00edos de 
Jud\u00e1 correr\u00e1n las aguas. 
De la casa del Se\u00f1or 
saldr\u00e1 una fuente 
que regar\u00e1 el valle de 
las Acacias. 
{I}19_{/}Egipto quedar\u00e1 hecho 
un desierto, 
Ed\u00f3n una estepa desolada 
por la violencia 
hecha a los habitantes de 
Jud\u00e1, 
por haber derramado 
sangre inocente en su 
propia tierra.
{I}20_{/}Pero Jud\u00e1 ser\u00e1 
habitada para siempre, 
y Jerusal\u00e9n de edad en 
edad.
{I}21_{/}Yo vengar\u00e9 su 
sangre, no la dejar\u00e9 
impune, 
y el Se\u00f1or habitar\u00e1 en 
Si\u00f3n.
