
I. PR\u00d3LOGO{/}
(1,1-19){/}

{1}1{/}

{I}1_{/}\u00c9stas son las 
palabras de Jerem\u00edas, 
hijo de Jelc\u00edas, de la 
familia de sacerdotes que 
habitaban en Anatot, en 
el territorio de 
Benjam\u00edn. {I}2_{/}A \u00e9l fue 
dirigida la palabra del 
Se\u00f1or en tiempos de 
Jos\u00edas, hijo de Am\u00f3n, rey 
de Jud\u00e1, el a\u00f1o trece de 
su reinado, {I}3_{/}y despu\u00e9s 
en tiempos de Joaqu\u00edn, 
hijo de Jos\u00edas, rey de 
Jud\u00e1, hasta el fin del 
a\u00f1o und\u00e9cimo de Sedec\u00edas, 
hijo de Jos\u00edas, rey de 
Jud\u00e1, hasta la 
deportaci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, 
en el mes quinto.
VOCACI\u00d3N Y MISI\u00d3N DE 
JEREM\u00cdAS{/}

{I}4_{/}El Se\u00f1or me dijo:
{I}5_{/}\u00abAntes de formarte
en el vientre de tu madre 
te conoc\u00ed;
antes que salieras del 
seno te consagr\u00e9;
como profeta de las 
gentes te constitu\u00ed\u00bb.
{I}6_{/}Yo dije: \u00ab\u00a1Ah, Se\u00f1or 
Dios,
mira que yo no s\u00e9 hablar; 
soy joven!\u00bb.
{I}7_{/}Pero el Se\u00f1or me 
respondi\u00f3:
\u00abNo digas: \u00a1soy joven!,
porque adonde yo te 
env\u00ede, ir\u00e1s;
y todo lo que yo te 
ordene, dir\u00e1s.
{I}8_{/}No tengas miedo de 
ellos,
porque yo estoy contigo 
para protegerte, dice el 
Se\u00f1or\u00bb.
{I}9_{/}El Se\u00f1or extendi\u00f3 su 
mano, toc\u00f3 mi boca
y me dijo: \u00abYo pongo mis 
palabras en tu boca.
{I}10_{/}Mira, en este d\u00eda te 
constituyo
sobre las naciones y 
sobre los reinos
para arrancar y destruir,
para derribar y deshacer,
para edificar y plantar\u00bb.
DOS VISIONES Y 
CONFIRMACI\u00d3N DE LA 
MISI\u00d3N{/}

{I}11_{/}El Se\u00f1or me dijo: 
\u00ab\u00bfQu\u00e9 ves, Jerem\u00edas?\u00bb. 
Respond\u00ed: \u00abVeo una rama 
de almendro\u00bb. {I}12_{/}El 
Se\u00f1or me dijo: \u00abBien has 
visto, porque yo velo por 
mi palabra para que se 
cumpla\u00bb. {I}13_{/}Por segunda 
vez el Se\u00f1or me dijo: 
\u00ab\u00bfQu\u00e9 ves?\u00bb. Respond\u00ed: 
\u00abVeo una olla hirviente 
que viene del norte\u00bb. 
{I}14_{/}El Se\u00f1or me dijo: 
\u00abDesde el norte se 
derramar\u00e1 la desgracia
sobre todos los 
habitantes de la tierra.
{I}15_{/}Pues aqu\u00ed estoy yo 
para convocar
a todos los reinos del 
norte, dice el Se\u00f1or.
Vendr\u00e1n y pondr\u00e1n cada 
uno su sede
ante las puertas de 
Jerusal\u00e9n,
alrededor de sus muros
y ante todas las ciudades 
de Jud\u00e1.
{I}16_{/}Y yo pronunciar\u00e9 mis 
sentencias contra ellas,
contra toda su malicia,
porque me han abandonado
para quemar incienso a 
dioses extra\u00f1os,
para postrarse ante la 
obra de sus manos.
{I}17_{/}Pero t\u00fa, c\u00ed\u00f1ete la 
cintura,
lev\u00e1ntate para decirles
todo lo que yo te ordene.
No tiembles ante ellos,
no sea que te haga yo 
temblar
en su presencia.
{I}18_{/}Yo te constituyo en 
este d\u00eda
como ciudad fortificada,
como columna de hierro,
como muro de bronce 
frente a todo el pa\u00eds:
frente a los reyes de 
Jud\u00e1,
sus jefes, sus sacerdotes
y el pueblo de la tierra.
{I}19_{/}Luchar\u00e1n contra ti,
pero no podr\u00e1n vencerte,
porque yo estoy contigo 
para librarte, dice el 
Se\u00f1or\u00bb.
II. REPROBACI\u00d3N DEL 
PUEBLO JUD\u00cdO{/}

(2,1-19,15){/}

{1}2{/}

INFIDELIDAD DEL PUEBLO 
PARA CON DIOS{/}

{I}1_{/}El Se\u00f1or me dijo:
{I}2_{/}Anda, grita a los 
o\u00eddos de Jerusal\u00e9n:
Esto dice el Se\u00f1or:
Me he acordado de ti,
en los tiempos de tu 
juventud,
de tu amor de novia,
cuando me segu\u00edas en el 
desierto,
en una tierra sin 
cultivar.
{I}3_{/}Israel era la 
posesi\u00f3n santa del Se\u00f1or,
las primicias de su 
cosecha;
todo el que com\u00eda de ella 
lo pagaba,
la desgracia ca\u00eda sobre 
\u00e9l, dice el Se\u00f1or.
{I}4_{/}Escuchad la palabra 
del Se\u00f1or, casa de Jacob
y todas las familias de 
la casa de Israel.
{I}5_{/}Esto dice el Se\u00f1or:
\u00bfEn qu\u00e9 me encontraron 
desleal vuestros padres
para que se alejaran de 
m\u00ed?
Corrieron en pos de la 
vanidad,
y en vanidad se 
convirtieron ellos 
mismos.
{I}6_{/}No dijeron: \u00bfD\u00f3nde 
est\u00e1 el Se\u00f1or,
que nos sac\u00f3 de Egipto,
que nos gui\u00f3 a trav\u00e9s del 
desierto
por una tierra \u00e1rida y 
escabrosa,
tierra reseca y de 
tinieblas,
tierra por donde no pasa 
ning\u00fan hombre
y donde nadie se 
establece?
{I}7_{/}Yo os conduje a un 
pa\u00eds feraz
para que gozarais de sus 
frutos y sus bienes.
Pero vosotros, nada m\u00e1s 
entrar,
profanasteis mi tierra,
convertisteis mi heredad 
en lugar aborrecible.
{I}8_{/}Los sacerdotes no 
dijeron:
\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el Se\u00f1or?
Los int\u00e9rpretes de la ley 
no me conocieron;
los pastores se rebelaron 
contra m\u00ed;
los profetas profetizaron 
tras dioses impotentes.
{I}9_{/}Por eso, voy a 
pleitear
contra vosotros -dice el 
Se\u00f1or-
y a pleitear contra los 
hijos de vuestros hijos.
{I}10_{/}Llegad a las costas 
de Chipre y mirad;
enviad a Quedar para 
informaros
si sucedi\u00f3 jam\u00e1s cosa 
semejante.
{I}11_{/}\u00bfAcaso alg\u00fan pueblo 
cambia de dioses?
-y eso que ni dioses son-
.
Pues mi pueblo ha 
cambiado
su gloria por la 
impotencia.
{I}12_{/}\u00a1Pasmaos de esto, 
cielos;
espantaos, temblad de 
inmenso horror!
-dice el Se\u00f1or-.
{I}13_{/}Doble iniquidad ha 
cometido mi pueblo:
me han abandonado a m\u00ed,
la fuente de agua viva
para excavarse aljibes,
aljibes agrietados,
que no retienen agua.
{I}14_{/}\u00bfEs acaso Israel un 
esclavo,
un siervo nacido en casa,
para que se convirtiese 
en presa?
{I}15_{/}Contra \u00e9l han rugido 
leones,
han lanzado su aullido.
Ha sido devastada su 
tierra,
sus ciudades incendiadas, 
despobladas.
{I}16_{/}Hasta los hijos de 
Nof y de Tafnes
te han rasurado la 
cabeza.
{I}17_{/}\u00bfNo te ha sucedido 
esto
por haber abandonado al 
Se\u00f1or tu Dios,
cuando \u00e9l te guiaba por 
el camino?
{I}18_{/}Y ahora, \u00bfa qu\u00e9 fin 
dirigirte a Egipto
para beber el agua del 
Nilo?
\u00bfA qu\u00e9 fin marchar a 
Asiria
para beber el agua del 
r\u00edo?
{I}19_{/}Tus iniquidades te 
castigan,
tus infidelidades te 
condenan.
Date cuenta, comprende 
qu\u00e9 funesto es
y qu\u00e9 amargo abandonar al 
Se\u00f1or tu Dios,
no tener ya temor de m\u00ed,
dice el Se\u00f1or Dios 
todopoderoso.
ISRAEL ABANDONA A DIOS Y 
SE ENTREGA A LOS DIOSES{/}

{I}20_{/}Desde antiguo has 
quebrado tu yugo,
has roto tus coyundas
y has dicho: \u00abNo quiero 
servir\u00bb.
En efecto, sobre toda 
colina elevada,
bajo todo \u00e1rbol verde
te has tumbado como una 
prostituta.
{I}21_{/}Yo te hab\u00eda plantado 
de cepa generosa,
toda de semillas 
leg\u00edtimas.
\u00bfC\u00f3mo te has convertido
en planta degenerada
de una vi\u00f1a bastarda?
{I}22_{/}Aunque te laves con 
potasa
y gastes lej\u00eda en 
abundancia,
la mancha de tu iniquidad
a\u00fan quedar\u00eda ante m\u00ed, 
dice el Se\u00f1or Dios.
{I}23_{/}\u00bfC\u00f3mo te atreves a 
decir:
\u00abNo estoy manchada,
no he ido en pos de los 
\u00eddolos?\u00bb.
Mira tus huellas en el 
valle,
reconoce lo que has 
hecho,
camella lasciva, errante 
por los caminos.
{I}24_{/}Asna salvaje, 
avezada al desierto,
que en el ardor de su 
deseo sorbe el viento;
su apetencia, \u00bfqui\u00e9n la 
calmar\u00e1?
El que la busca no tiene 
que esforzarse,
la encuentra en el mes de 
su celo.
{I}25_{/}Ten cuidado, no se 
descalce tu pie
y se seque tu garganta.
Pero t\u00fa dices: \u00ab\u00a1D\u00e9jame 
en paz;
yo amo a extranjeros y 
tras ellos quiero irme!\u00bb.
LA DEGRADACI\u00d3N SER\u00c1 
CASTIGADA{/}

{I}26_{/}Como se averg\u00fcenza 
un ladr\u00f3n
al ser sorprendido,
as\u00ed se avergonzar\u00e1n los 
de la casa de Israel,
ellos, sus reyes y sus 
jefes,
sus sacerdotes y sus 
profetas,
{I}27_{/}que dicen al le\u00f1o: 
\u00abT\u00fa eres mi padre\u00bb,
y a la piedra: \u00abT\u00fa me has 
engendrado\u00bb.
Ellos me dan la espalda y 
no la cara,
mas cuando llega la 
desgracia gritan:
\u00ab\u00a1Lev\u00e1ntate, s\u00e1lvanos!\u00bb.
{I}28_{/}\u00bfD\u00f3nde est\u00e1n los 
dioses
que te has fabricado?
\u00a1Lev\u00e1ntense ellos a ver
si te salvan en el tiempo 
de tu angustia!
Porque tan numerosos
como tus ciudades son tus 
dioses, oh Jud\u00e1.
{I}29_{/}\u00bfPor qu\u00e9 pretend\u00e9is 
pleitear conmigo?
Todos vosotros me hab\u00e9is 
sido infieles, dice el 
Se\u00f1or.
{I}30_{/}En vano he castigado 
a vuestros hijos;
no hab\u00e9is aprendido la 
lecci\u00f3n;
vuestra espada devor\u00f3 a 
vuestros profetas
como un le\u00f3n devastador.
{I}31_{/}\u00a1Qu\u00e9 generaci\u00f3n la 
vuestra!
Ved lo que dice el Se\u00f1or:
\u00bfHe sido yo un desierto 
para Israel
o una tierra tenebrosa?
Pues, \u00bfpor qu\u00e9 dice mi 
pueblo:
\u00abNosotros nos vamos,
no volveremos m\u00e1s a ti\u00bb?
{I}32_{/}\u00bfPuede una joven 
olvidarse de sus joyas,
una novia de su cintur\u00f3n?
Pues mi pueblo me ha 
olvidado a m\u00ed
hace ya mucho tiempo.
{I}33_{/}\u00a1Ah, qu\u00e9 bien 
conoces el camino
para buscar el amor!
As\u00ed tambi\u00e9n al camino del 
mal
te has acostumbrado.
{I}34_{/}Hasta en la orla de 
tu vestido
tienes sangre de los 
pobres y de los 
inocentes;
\u00a1a \u00e9stos no los 
sorprendiste en ning\u00fan 
delito,
sino junto a los 
terebintos!
{I}35_{/}Y a\u00fan dices: \u00abSoy 
inocente;
\u00a1oh, s\u00ed, su c\u00f3lera se ha 
alejado de m\u00ed!\u00bb.
Pues aqu\u00ed estoy para 
juzgarte,
ya que dices: No he 
pecado.
{I}36_{/}\u00a1Qu\u00e9 inconstante 
eres cambiando de 
caminos!
\u00a1Tambi\u00e9n con Egipto 
quedar\u00e1s corrida
como lo fuiste con 
Asiria!
{I}37_{/}Tambi\u00e9n de all\u00ed 
saldr\u00e1s
con las manos en la 
cabeza,
porque el Se\u00f1or ha 
desechado
a aquellos en los que 
confiabas
y no tendr\u00e1s \u00e9xito con 
ellos.
{1}3{/}

LA GLORIOSA PROSTITUTA{/}

{I}1_{/}El Se\u00f1or me dijo:
Si un hombre se divorcia 
de su mujer
y ella, al separarse de 
\u00e9l, se casa con otro,
\u00bfpodr\u00e1 volver a \u00e9l de 
nuevo?
\u00bfNo se ha infamado 
totalmente esa mujer?
T\u00fa te has prostituido con 
innumerables amantes,
\u00bfy pretendes volver a m\u00ed? 
-dice el Se\u00f1or-.
{I}2_{/}Alza los ojos hacia 
los collados y mira:
\u00bfHay un lugar en que no 
te hayas entregado?
Junto a los caminos te 
sentabas,
esper\u00e1ndolos como un 
\u00e1rabe en el desierto.
Has profanado esta tierra
con tus prostituciones y 
tus cr\u00edmenes.
{I}3_{/}Cesaron los aguaceros
y la lluvia tard\u00eda no 
lleg\u00f3;
pero con tu rostro de 
mujer perdida
ni siquiera te has 
sonrojado.
{I}4_{/}Ahora, s\u00ed, me llamas:
\u00a1Padre m\u00edo, t\u00fa eres el 
amigo de mi juventud!
{I}5_{/}\u00bfEstar\u00e1 airado 
siempre?
\u00bfDurar\u00e1 eternamente su 
c\u00f3lera?
As\u00ed hablas, pero sigues 
haciendo todo el mal que 
puedes.
LOS REINOS DE ISRAEL Y DE 
JUD\u00c1, REBELDES A DIOS{/}

{I}6_{/}El Se\u00f1or me dijo 
en tiempo del rey Jos\u00edas: 
\u00bfHas visto lo que hace la 
rebelde Israel? Ha subido 
a todo monte alto, y bajo 
todo \u00e1rbol verde se ha 
prostituido. {I}7_{/}Yo 
pensaba: Despu\u00e9s de haber 
hecho todo esto, se 
volver\u00e1 a m\u00ed. Pero no ha 
vuelto. Y Jud\u00e1, su 
p\u00e9rfida hermana, ha visto 
todo esto. {I}8_{/}Ha visto 
tambi\u00e9n que, por todos 
sus adulterios, yo 
repudi\u00e9 a la rebelde 
Israel y le di su acta de 
divorcio. Pero su 
hermana, la p\u00e9rfida Jud\u00e1, 
no se ha asustado; ha ido 
tambi\u00e9n ella a 
prostituirse.
{I}9_{/}Y con la verg\u00fcenza de 
su prostituci\u00f3n ha 
profanado la tierra; ha 
cometido adulterio con la 
piedra y con el le\u00f1o.
{I}10_{/}Y con todo esto, 
Jud\u00e1, su p\u00e9rfida hermana, 
no ha vuelto a m\u00ed de todo 
coraz\u00f3n, su 
arrepentimiento es falso, 
dice el Se\u00f1or.
{I}11_{/}El Se\u00f1or me dijo: En 
comparaci\u00f3n de Jud\u00e1, la 
p\u00e9rfida, Israel, la 
rebelde, parece justa. 
{I}12_{/}Vete, pues, a 
pronunciar estas palabras 
hacia el lado del norte. 
Dir\u00e1s: 
Vuelve, rebelde Israel, 
dice el Se\u00f1or.
No apartar\u00e9 mi rostro de 
vosotros,
porque soy 
misericordioso, dice el 
Se\u00f1or;
no estar\u00e9 airado 
eternamente.
{I}13_{/}Tan s\u00f3lo reconoce tu 
iniquidad:
Te has rebelado contra el 
Se\u00f1or, tu Dios,
has ido a todas partes en 
pos de extra\u00f1os
y no has escuchado mi 
voz, dice el Se\u00f1or.
JUD\u00c1 E ISRAEL, UN SOLO 
REINO EN LOS TIEMPOS 
MESI\u00c1NICOS{/}

{I}14_{/}Volved, hijos 
rebeldes -dice el Se\u00f1or-, 
porque yo soy vuestro 
due\u00f1o; os tomar\u00e9, uno de 
cada ciudad y dos de cada 
familia, y os conducir\u00e9 a 
Si\u00f3n. {I}15_{/}Os dar\u00e9 
pastores seg\u00fan mi 
coraz\u00f3n, que os 
apacentar\u00e1n con 
inteligencia y sabidur\u00eda; 
{I}16_{/}y cuando os hay\u00e1is 
multiplicado y 
fructificado en el pa\u00eds, 
en aquellos d\u00edas -dice el 
Se\u00f1or- no se dir\u00e1 ya: 
\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el arca de la 
alianza del Se\u00f1or? No se 
pensar\u00e1 m\u00e1s en ella, no 
se la recordar\u00e1 m\u00e1s, no 
se echar\u00e1 de menos ni se 
har\u00e1 otra nueva. 
{I}17_{/}Entonces se llamar\u00e1 
a Jerusal\u00e9n \u00abel trono del 
Se\u00f1or\u00bb; a ella acudir\u00e1n, 
en el nombre del Se\u00f1or, 
todas las naciones y no 
seguir\u00e1n m\u00e1s la 
obstinaci\u00f3n de su propio 
coraz\u00f3n perverso. {I}18_{/}En 
aquellos d\u00edas ir\u00e1n de la 
mano la casa de Jud\u00e1 y la 
casa de Israel, y juntas 
vendr\u00e1n del pa\u00eds del 
norte a la tierra que yo 
di en herencia a vuestros 
padres.
INVITACI\u00d3N A CONVERTIRSE{/}

{I}19_{/}Y yo me dec\u00eda:
\u00bfTe contar\u00e9 entre mis 
hijos
y te dar\u00e9 un pa\u00eds de 
delicias,
la heredad m\u00e1s preciosa 
de las naciones?
Yo pensaba:
Me llamar\u00e1s padre,
y ya no te alejar\u00e1s de 
m\u00ed.
{I}20_{/}Mas como una mujer
traiciona a su amante,
as\u00ed me ha traicionado a 
m\u00ed
la casa de Israel -dice 
el Se\u00f1or-.
{I}21_{/}Un grito se deja o\u00edr
en los collados;
llantos y s\u00faplicas
de los hijos de Israel,
porque han perdido su 
camino,
han olvidado al Se\u00f1or, su 
Dios.
{I}22_{/}Volved, hijos 
rebeldes,
yo curar\u00e9 vuestras 
rebeld\u00edas.
\u00abAqu\u00ed estamos, a ti 
venimos,
porque t\u00fa eres el Se\u00f1or,
nuestro Dios.
{I}23_{/}Oh, s\u00ed, las colinas
no son m\u00e1s que mentira,
as\u00ed como el tumulto de 
los montes.
Realmente s\u00f3lo el Se\u00f1or,
nuestro Dios,
es la salvaci\u00f3n de 
Israel.
{I}24_{/}La ignominia ha 
devorado el fruto
del trabajo de nuestros 
padres,
desde nuestra juventud.
{I}25_{/}\u00a1Acost\u00e9monos en 
nuestra ignominia
y nos cubra nuestro 
oprobio,
porque contra el Se\u00f1or,
nuestro Dios,
hemos pecado nosotros
y nuestros padres
desde nuestra juventud
hasta el presente
y no hemos escuchado
la voz del Se\u00f1or, nuestro 
Dios!\u00bb.
{1}4{/}

SI QUIERES, PUEDES 
VOLVER{/}

{I}1_{/}Si t\u00fa quieres volver,
oh Israel -dice el Se\u00f1or-
,
a m\u00ed es a quien has de 
volver;
si quitas de mi vista tus 
inmundicias,
no andar\u00e1s errante de ac\u00e1
para all\u00e1 lejos de m\u00ed.
{I}2_{/}Si juras por la vida 
del Se\u00f1or
con verdad, rectitud y 
justicia,
las naciones se 
congratular\u00e1n con \u00e9l,
y en \u00e9l se gloriar\u00e1n.
{I}3_{/}Porque as\u00ed habla el 
Se\u00f1or
a la gente de Jud\u00e1 y de 
Jerusal\u00e9n:
\u00abLabrad un campo nuevo,
no sembr\u00e9is entre 
espinas.
{I}4_{/}Circuncidaos para el 
Se\u00f1or,
quitad el prepucio
de vuestro coraz\u00f3n,
oh gentes de Jud\u00e1,
habitantes de Jerusal\u00e9n,
no sea que estalle mi 
furor
como fuego
y arda sin que haya
quien lo apague
por la maldad de vuestras 
obras\u00bb.
CASTIGO INMINENTE: LA 
INVASI\u00d3N DE LOS CALDEOS{/}

{I}5_{/}Anunciadlo en 
Jud\u00e1,
publicadlo en Jerusal\u00e9n,
tocad la trompeta en el 
pa\u00eds,
gritad con voz potente y 
decid:
\u00a1Reun\u00edos, entremos
en las ciudades 
fortificadas!
{I}6_{/}Izad una se\u00f1al
hacia la parte de Si\u00f3n.
\u00a1Huid, no os deteng\u00e1is!
Pues la desgracia
voy a traer del norte,
una inmensa cat\u00e1strofe.
{I}7_{/}De su espesura se 
abalanza el le\u00f3n,
el destructor de naciones
se pone en marcha,
abandona su morada
para reducir tu pa\u00eds a un 
desierto;
tus ciudades ser\u00e1n 
arrasadas,
despobladas.
{I}8_{/}Por eso, vest\u00edos de 
sacos,
lamentaos, gemid,
porque no se retira de 
nosotros
la ardiente ira del 
Se\u00f1or.
{I}9_{/}El d\u00eda aquel -dice el 
Se\u00f1or-
desfallecer\u00e1 el coraz\u00f3n 
del rey
y el coraz\u00f3n de los 
jefes;
los sacerdotes quedar\u00e1n 
consternados,
y estupefactos los 
profetas.
{I}10_{/}Y dir\u00e1n: \u00ab\u00a1Ah, Se\u00f1or 
Dios,
c\u00f3mo has enga\u00f1ado a este 
pueblo
y a Jerusal\u00e9n, 
dici\u00e9ndole:
Tendr\u00e9is paz,
cuando la espada se ha 
clavado
hasta el alma!\u00bb.
{I}11_{/}En aquel tiempo se 
dir\u00e1
a este pueblo
y a Jerusal\u00e9n:
Un viento ardiente
sopla del desierto
contra la hija de mi 
pueblo,
y no para aventar
ni para limpiar.
{I}12_{/}Un viento impetuoso 
viene contra m\u00ed.
Y ahora voy a pronunciar
sobre ellos la sentencia.
{I}13_{/}Helo aqu\u00ed que avanza
como una nube,
sus carros semejan al 
hurac\u00e1n,
m\u00e1s veloces que las 
\u00e1guilas
sus caballos.
\u00a1Ay de nosotros,
estamos perdidos!
{I}14_{/}Purifica tu coraz\u00f3n 
del mal, oh Jerusal\u00e9n,
para que puedas salvarte.
\u00bfHasta cu\u00e1ndo guardar\u00e1s 
en ti
tus perversos 
pensamientos?
LLEGADA DE LOS INVASORES{/}

{I}15_{/}Una voz desde Dan
lanza la alarma,
desde los montes de 
Efra\u00edn
se anuncia la desgracia.
{I}16_{/}Publicadlo a las 
gentes,
anunciadlo en Jerusal\u00e9n:
Los enemigos llegan
de un lejano pa\u00eds,
lanzan su grito
contra las ciudades de 
Jud\u00e1.
{I}17_{/}Como guardas de 
campo
cercan a Jerusal\u00e9n
por haberse rebelado 
contra m\u00ed,
dice el Se\u00f1or.
{I}18_{/}Tu conducta, tus 
acciones
te han merecido esto.
He ah\u00ed tu maldad:
amargura es que el 
coraz\u00f3n te punza.
{I}19_{/}\u00a1Ay, mis entra\u00f1as, 
mis entra\u00f1as!
\u00a1C\u00f3mo sufro!
\u00a1Entretelas de mi 
coraz\u00f3n!
El coraz\u00f3n se me salta;
ya no puedo callarme
porque he o\u00eddo el sonido 
del clar\u00edn,
el clamor de guerra.
{I}20_{/}Se anuncia desastre 
tras desastre,
todo el pa\u00eds est\u00e1 
arrasado.
De golpe han sido 
destruidas mis tiendas,
en un instante mis 
pabellones.
{I}21_{/}\u00bfHasta cu\u00e1ndo he de 
ver el estandarte
y escuchar\u00e9 el sonido del 
clar\u00edn?
{I}22_{/}\u00a1Oh, necio es mi 
pueblo,
no me conocen;
son hijos insensatos,
no tienen inteligencia,
diestros s\u00f3lo para el 
mal,
pero no saben hacer el 
bien!
{I}23_{/}He mirado a la 
tierra:
un caos era;
a los cielos:
y estaban sin luz.
{I}24_{/}He mirado a los 
montes:
retemblaban,
y todas las colinas
se estremec\u00edan.
{I}25_{/}He mirado:
no quedaba un alma:
todos los p\u00e1jaros del 
cielo
hab\u00edan huido.
{I}26_{/}He mirado:
la campi\u00f1a era un 
desierto,
todas las ciudades
destruidas por el Se\u00f1or,
por el ardor de su 
c\u00f3lera.
VISI\u00d3N DE PALESTINA 
DEVASTADA{/}

{I}27_{/}S\u00ed, as\u00ed habla el 
Se\u00f1or:
Todo el pa\u00eds ser\u00e1 
devastado,
yo llevar\u00e9 a cabo
un total exterminio.
{I}28_{/}Por eso la tierra se 
pondr\u00e1 de luto,
y los cielos en lo alto
se oscurecer\u00e1n.
Porque he hablado
y no me arrepentir\u00e9;
lo he resuelto
y no me volver\u00e9 atr\u00e1s.
{I}29_{/}Ante el clamor de 
los jinetes
y de los arqueros
todas las ciudades
se dan a la fuga;
se esconden en los 
bosques,
escalan las rocas.
Toda la ciudad est\u00e1 
desierta;
no queda en ella un alma.
{I}30_{/}Y t\u00fa, desolada, \u00bfqu\u00e9 
vas a hacer?
Aunque te vistas de 
p\u00farpura
y te adornes de joyas de 
oro,
aunque te agrandes los 
ojos
con cosm\u00e9ticos,
en vano te pones bella.
Tus amantes te 
desprecian,
tu vida es lo que buscan.
{I}31_{/}S\u00ed, oigo gritos
como de mujer en parto,
angustias como de 
primeriza.
Son los gritos de la hija 
de Si\u00f3n,
que gime y alarga las 
manos.
\u00ab\u00a1Ay de m\u00ed, que voy a 
sucumbir
bajo los golpes de los 
asesinos!\u00bb.
{1}5{/}

CAUSAS DE LOS CASTIGOS{/}

{I}1_{/}Recorred las calles 
de Jerusal\u00e9n,
mirad, informaos bien,
buscad por sus plazas,
a ver si encontr\u00e1is un 
hombre,
uno solo que practique la 
justicia,
que busque la verdad,
y yo perdonar\u00e9 a esta 
ciudad.
{I}2_{/}Pues, aunque dicen: 
\u00ab\u00a1Vive Dios!\u00bb,
ciertamente juran en 
falso.
{I}3_{/}\u00a1Oh Se\u00f1or!,
\u00bfno buscan tus ojos la 
verdad?
T\u00fa les has herido,
y no han acusado el 
golpe;
los has aplastado,
y no han querido
aprender la lecci\u00f3n.
Han endurecido su frente
como la roca,
han rehusado convertirse.
{I}4_{/}Yo me dec\u00eda:
S\u00f3lo el vulgo
procede neciamente,
porque no conocen
el camino del Se\u00f1or
y el precepto de su Dios.
{I}5_{/}Me dirigir\u00e9, pues,
a los grandes y les 
hablar\u00e9,
porque \u00e9stos conocen
el camino del Se\u00f1or
y el precepto de su Dios.
\u00a1Pero unos y otros
han quebrado el yugo
y han roto las coyundas!
{I}6_{/}Por eso el le\u00f3n de la 
selva
los asalta,
el lobo del desierto
los destroza,
el leopardo est\u00e1 al 
acecho
ante sus ciudades;
todo el que sale fuera
es despedazado;
porque son muchos sus 
delitos,
abundantes sus rebeld\u00edas.
{I}7_{/}\u00bfPor qu\u00e9 he de 
perdonarte?
Tus hijos me han 
abandonado,
juran por dioses que no 
existen.
Los he saciado,
y se han hecho ad\u00falteros;
frecuentan la casa de la 
prostituta.
{I}8_{/}Como sementales 
rollizos y vigorosos,
cada uno relincha
tras la mujer del 
pr\u00f3jimo.
{I}9_{/}\u00bfY no he de castigar
tales acciones? -dice el 
Se\u00f1or-.
\u00bfDe una naci\u00f3n como \u00e9sta
no he de vengarme?
{I}10_{/}Escalad sus cercas, 
destruidlas,
arrasadlas totalmente,
arrancad sus sarmientos,
porque no pertenecen al 
Se\u00f1or.
{I}11_{/}S\u00ed, harto me han 
traicionado
la casa de Israel y la 
casa de Jud\u00e1
-dice el Se\u00f1or-.
{I}12_{/}Han renegado del 
Se\u00f1or.
Han dicho: \u00ab\u00a1No es \u00e9l;
ning\u00fan mal nos 
sobrevendr\u00e1;
no veremos ni espada ni 
escasez!
{I}13_{/}Y los profetas no 
son m\u00e1s que el viento,
la palabra en ellos no se 
alberga\u00bb.
{I}14_{/}Por eso as\u00ed habla el 
Se\u00f1or,
Dios todopoderoso:
He aqu\u00ed lo que va a 
ocurrir
por haber afirmado tales 
cosas.
Yo pondr\u00e9 mis palabras en 
tu boca
como un fuego,
y har\u00e9 de este pueblo
le\u00f1a que \u00e9l devorar\u00e1.
{I}15_{/}Yo har\u00e9 venir sobre 
vosotros
una naci\u00f3n de muy lejos,
oh casa de Israel -dice 
el Se\u00f1or-;
una naci\u00f3n invencible,
una naci\u00f3n muy antigua,
una naci\u00f3n cuya lengua 
desconoces
y cuyo hablar no 
comprendes.
{I}16_{/}Su aljaba es un 
sepulcro abierto;
son una legi\u00f3n de h\u00e9roes.
{I}17_{/}Ella devorar\u00e1 tu 
cosecha y tu pan,
devorar\u00e1 a tus hijos
y a tus hijas,
devorar\u00e1 tus carneros y 
tus vacas,
devorar\u00e1 tus vi\u00f1as y tus 
higos,
arrasar\u00e1 tus ciudades 
fuertes
en las que tanta 
confianza pones.
{I}18_{/}Sin embargo -dice el 
Se\u00f1or-,
ni siquiera en aquellos 
d\u00edas
os destruir\u00e9 por 
completo.
{I}19_{/}Y cuando pregunten:
\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 el Se\u00f1or, 
nuestro Dios,
ha hecho todo esto con 
nosotros?\u00bb,
les responder\u00e1s:
\u00abComo vosotros
me hab\u00e9is abandonado
para servir en vuestro 
pa\u00eds
a dioses extra\u00f1os,
de igual modo servir\u00e9is
a extranjeros
en un pa\u00eds que no es 
vuestro\u00bb.
CASTIGO INEVITABLE{/}

{I}20_{/}Anunciad esto en la 
casa de Jacob,
hacedlo saber en Jud\u00e1; 
decid:
{I}21_{/}Escucha, pueblo 
necio e insensato,
que tiene ojos y no ve,
o\u00eddos y no oye.
{I}22_{/}\u00bfNo lograr\u00e9is 
temerme
-dice el Se\u00f1or-,
no temblar\u00e9is ante m\u00ed,
que he puesto la arena
como l\u00edmite al mar,
como barrera eterna
que no ha de traspasar?
Por m\u00e1s que se agita, es 
impotente;
sus olas braman,
mas no la rebasar\u00e1n.
{I}23_{/}Pero este pueblo 
tiene
un coraz\u00f3n ind\u00f3mito y 
rebelde;
se han apartado y se han 
ido.
{I}24_{/}No han dicho en su 
coraz\u00f3n:
\u00abTemamos al Se\u00f1or nuestro 
Dios,
que nos manda la lluvia,
la lluvia temprana
y la lluvia tard\u00eda a su 
tiempo,
y que nos concede
las semanas justas para 
la cosecha\u00bb.
{I}25_{/}Vuestras injusticias
han trastornado este 
orden,
vuestros pecados os han 
privado
de estos bienes.
{I}26_{/}S\u00ed, hay en mi pueblo 
criminales,
que colocan redes;
como pajareros ponen 
trampas,
mas para cazar a los 
hombres.
{I}27_{/}Como una jaula llena 
de p\u00e1jaros,
as\u00ed est\u00e1n sus casas
llenas de rapi\u00f1a;
as\u00ed se han hecho grandes 
y ricos,
{I}28_{/}gordos y rollizos.
Han sobrepasado la medida 
del mal,
no hacen justicia,
no respetan el derecho de 
los hu\u00e9rfanos,
ni dictan sentencia
en favor de los pobres.
{I}29_{/}\u00bfY no he de castigar 
todo esto?
-dice el Se\u00f1or-.
\u00bfNo me vengar\u00e9 de una 
naci\u00f3n como \u00e9sta?
{I}30_{/}Cosas horrorosas,
execrables tienen lugar 
en este pa\u00eds.
{I}31_{/}Los profetas 
profetizan mentiras,
los sacerdotes ense\u00f1an 
con su mal ejemplo.
\u00a1Y mi pueblo en ello se 
complace!
Mas \u00bfqu\u00e9 har\u00e9is cuando 
llegue el fin?
{1}6{/}

VISI\u00d3N DEL ASEDIO DE 
JERUSAL\u00c9N{/}

{I}1_{/}\u00a1Huid, hijos de 
Benjam\u00edn,
lejos de Jerusal\u00e9n!
\u00a1Tocad la trompeta en 
T\u00e9coa!
\u00a1Sobre Betqueren izad una 
se\u00f1al!
Pues por el norte
asoma la desgracia,
un inmenso desastre.
{I}2_{/}\u00a1Oh hermosa y 
delicada,
est\u00e1s perdida,
hija de Si\u00f3n!
{I}3_{/}Hacia ella vienen 
pastores
con sus reba\u00f1os;
por todo su cerco
plantan tiendas;
cada uno apacienta su 
porci\u00f3n.
{I}4_{/}Preparad la guerra

contra ella.
\u00a1En pie!
\u00a1Vayamos al asalto
en pleno mediod\u00eda!
\u00a1Ay de vosotros,
que ya el d\u00eda declina
y se extienden
las sombras del 
crep\u00fasculo!
{I}5_{/}\u00a1En pie!
\u00a1Vayamos al asalto por la 
noche,
destruyamos sus palacios!
{I}6_{/}Pues as\u00ed habla el 
Se\u00f1or todopoderoso:
Derribad sus \u00e1rboles,
alzad un terrapl\u00e9n
en torno a Jerusal\u00e9n;
\u00e9sta es la ciudad de la 
mentira,
en ella s\u00f3lo hay 
opresi\u00f3n.
{I}7_{/}Como un pozo hace 
manar sus aguas,
as\u00ed hace manar ella sus 
cr\u00edmenes.
\u00a1Violencia! \u00a1Injusticia!
Esto es lo que se oye en 
ella;
ante m\u00ed, sin cesar, 
sufrimientos y heridas.
AMENAZAS DE JEREM\u00cdAS{/}

{I}8_{/}D\u00e9jate amonestar, 
Jerusal\u00e9n,
si no quieres que mi alma
se retire de ti
y te conviertas en un 
desierto,
en un pa\u00eds despoblado.
{I}9_{/}Esto dice el Se\u00f1or 
todopoderoso:
Rebusca, rebusca,
como en una vi\u00f1a,
o que queda de Israel;
pasa a\u00fan la mano,
como un vendimiador,
por los sarmientos.
{I}10_{/}\u00bfA qui\u00e9n he de 
hablar?
\u00bfA qui\u00e9n conjurar para 
que escuche?
Ved, su o\u00eddo est\u00e1 
incircunciso,
no pueden escuchar.
Ved, la palabra del Se\u00f1or
es para ellos objeto de 
irrisi\u00f3n;
han perdido su gusto.
{I}11_{/}Estoy lleno de furor 
del Se\u00f1or,
cansado estoy de 
contenerlo.
Derr\u00e1malo sobre el ni\u00f1o 
de la calle,
sobre las cuadrillas de 
j\u00f3venes tambi\u00e9n.
Todos ser\u00e1n presas:
marido y mujer,
el adulto y el hombre 
lleno de a\u00f1os.
{I}12_{/}Sus casas pasar\u00e1n a 
otros
y tambi\u00e9n sus campos y 
sus mujeres,
porque yo extender\u00e9 mi 
mano
sobre los habitantes
de esta tierra -dice el 
Se\u00f1or-.
{I}13_{/}Pues desde el m\u00e1s 
chico
hasta el mayor,
todos est\u00e1n llenos de 
rapi\u00f1a;
desde el profeta al 
sacerdote,
todos practican la 
estafa.
{I}14_{/}Curan ellos la 
herida
de su pueblo 
livianamente,
diciendo: \u00a1Paz, paz!
siendo as\u00ed que no hay 
paz.
{I}15_{/}Tendr\u00edan que 
avergonzarse
de sus acciones 
execrables,
pero han perdido la 
verg\u00fcenza;
no saben ya enrojecer.
Por eso han de caer
entre los que perecen,
y se desplomar\u00e1n
cuando yo los visite
-dice el Se\u00f1or-.
{I}16_{/}Esto dice el Se\u00f1or:
\u00abApostaos en las sendas 
de anta\u00f1o,
informaos de los caminos 
antiguos.
\u00c9se es el buen camino;
seguidlo y hallar\u00e9is 
descanso
para vuestras almas\u00bb.
Pero ellos han dicho:
\u00ab\u00a1No lo seguiremos!\u00bb.
{I}17_{/}He emplazado sobre 
ellos centinelas.
\u00ab\u00a1Atenci\u00f3n al sonar de la 
trompeta!\u00bb.
Pero han dicho: \u00ab\u00a1No 
estaremos atentos!\u00bb.
{I}18_{/}Por eso, naciones, 
escuchad,
sabed todos lo que voy a 
hacer.
{I}19_{/}Escucha, tierra.
He aqu\u00ed que yo traigo
la desgracia sobre este 
pueblo;
es el fruto de sus 
rebeliones,
porque no han atendido a 
mis palabras
y han desechado mi ley.
{I}20_{/}\u00bfQu\u00e9 me importa el 
incienso
tra\u00eddo de Sab\u00e1
y la ca\u00f1a arom\u00e1tica
que viene de lejano pa\u00eds?
Vuestros holocaustos no 
me agradan,
ni vuestros sacrificios 
me complacen.
{I}21_{/}Por eso, esto dice 
el Se\u00f1or:
\u00abVoy a poner ante este 
pueblo
obst\u00e1culos en los que 
tropiecen.
Padres e hijos a una,
vecinos y amigos 
perecer\u00e1n\u00bb.
VISI\u00d3N DEL INVASOR EN 
MARCHA{/}

{I}22_{/}Esto dice el Se\u00f1or:
Mirad, un pueblo llega
del pa\u00eds del norte,
una gran naci\u00f3n se 
levanta
de los confines de la 
tierra.
{I}23_{/}Est\u00e1n armados de 
arcos y espadas;
son crueles, sin piedad.
Su clamor es como el 
estruendo del mar,
cabalgan en corceles,
cada uno est\u00e1 armado
para la batalla
contra ti, hija de Si\u00f3n.
{I}24_{/}Hemos o\u00eddo la 
noticia,
han desfallecido nuestros 
brazos,
la angustia nos invade,
un dolor cual de mujer en 
parto.
{I}25_{/}No salg\u00e1is a los 
campos,
no and\u00e9is por los 
caminos;
pues all\u00ed est\u00e1 la espada 
del enemigo,
terror por todas partes.
{I}26_{/}Hija de mi pueblo,
v\u00edstete de saco,
\u00e9chate en la ceniza,
ponte de luto
como por un hijo \u00fanico,
con amargos lamentos.
Porque cae de improviso
el devastador sobre 
nosotros.
CONTRASTE ENTRE JEREM\u00cdAS 
Y LA OBSTINACI\u00d3N DEL 
PUEBLO{/}

{I}27_{/}Yo te he establecido
como examinador en medio 
de mi pueblo,
para que conozcas y 
examines su conducta.
{I}28_{/}Son todos 
empedernidos rebeldes,
sembradores de calumnias,
todos ellos corrompidos.
{I}29_{/}Sopla con fuerza el 
fuelle
para que el plomo
sea consumido por el 
fuego.
En vano se fatiga el 
fundidor.
{I}30_{/}\u00a1\u00abPlata de desecho\u00bb 
se les llamar\u00e1,
porque el Se\u00f1or los ha 
desechado!
{1}7{/}

EN VANO SE CONF\u00cdA EN EL 
TEMPLO SIN CAMBIAR LA 
CONDUCTA{/}

{I}1_{/}El Se\u00f1or dijo a 
Jerem\u00edas: {I}2_{/}Ponte a la 
puerta del templo del 
Se\u00f1or y publica all\u00ed esta 
palabra: Escuchad la 
palabra del Se\u00f1or, 
vosotros todos, hombres 
de Jud\u00e1, que entr\u00e1is por 
esta puerta para adorar 
al Se\u00f1or. {I}3_{/}Esto dice 
el Se\u00f1or todopoderoso, 
Dios de Israel: Mejorad 
vuestra conducta y 
vuestras obras y yo 
habitar\u00e9 con vosotros en 
este lugar. {I}4_{/}No os 
hag\u00e1is ilusiones con 
repetir palabras 
mentirosas: Aqu\u00ed est\u00e1 el 
templo del Se\u00f1or. \u00a1Qu\u00e9 
templo del Se\u00f1or, templo 
del Se\u00f1or! {I}5_{/}Si 
mejor\u00e1is vuestra conducta 
y vuestras obras; si 
practic\u00e1is de verdad la 
justicia mutuamente; 
{I}6_{/}si no oprim\u00eds al 
extranjero, al hu\u00e9rfano y 
a la viuda; si no 
derram\u00e1is sangre inocente 
en este lugar; si no 
vais, para da\u00f1o vuestro, 
en pos de dioses 
extra\u00f1os, {I}7_{/}entonces yo 
me quedar\u00e9 con vosotros 
en este lugar, en el pa\u00eds 
que he dado a vuestros 
padres desde antiguo y 
para siempre. {I}8_{/}Pero 
vosotros os hac\u00e9is 
ilusiones con palabras 
enga\u00f1osas que de nada os 
servir\u00e1n. {I}9_{/}\u00a1C\u00f3mo! 
\u00a1Rob\u00e1is, mat\u00e1is, comet\u00e9is 
adulterio, jur\u00e1is en 
falso, ofrec\u00e9is 
sacrificios a Baal, 
corr\u00e9is tras dioses que 
no conoc\u00e9is, {I}10_{/}y luego 
ven\u00eds a presentaros ante 
m\u00ed en este templo, que 
lleva mi nombre, y dec\u00eds: 
\u00abYa estamos seguros\u00bb, 
para continuar a\u00fan 
cometiendo todos esos 
cr\u00edmenes! {I}11_{/}\u00bfEs que a 
vuestros ojos es una 
cueva de ladrones este 
templo que lleva mi 
nombre? Pero yo no estoy 
ciego -dice el Se\u00f1or-.
{I}12_{/}Id, pues, a mi 
morada de Silo, donde al 
principio puse yo mi 
nombre, y mirad qu\u00e9 he 
hecho de ella a causa de 
los cr\u00edmenes de mi pueblo 
Israel. {I}13_{/}Y ahora, por 
haber hecho todas esas 
cosas -dice el Se\u00f1or-, 
por no haberme escuchado 
cuando yo os hablaba con 
insistencia y sin tregua 
y no haber respondido a 
mis llamadas, {I}14_{/}yo 
tratar\u00e9 a este templo que 
lleva mi nombre y en el 
que pon\u00e9is vuestra 
confianza lo mismo que al 
pa\u00eds que os he dado a 
vosotros y a vuestros 
padres; como trat\u00e9 a 
Silo. {I}15_{/}Os echar\u00e9 de 
mi presencia, como ech\u00e9 a 
todos vuestros hermanos, 
a toda la estirpe de 
Efra\u00edn.
{I}16_{/}Y t\u00fa no intercedas 
en favor de este pueblo, 
no eleves por ellos 
s\u00faplicas ni oraciones, no 
insistas cerca de m\u00ed, 
pues yo no te escuchar\u00e9. 
{I}17_{/}\u00bfEs que no ves lo 
que ellos hacen en las 
ciudades de Jud\u00e1 y en las 
calles de Jerusal\u00e9n? 
{I}18_{/}Los ni\u00f1os amontonan 
le\u00f1a y los padres 
encienden el fuego; las 
mujeres amasan harina 
para hacer tortas a la 
reina del cielo y 
presentan ofrendas en 
honor de dioses 
extranjeros para herirme 
a m\u00ed. {I}19_{/}\u00bfAcaso me 
hieren s\u00f3lo a m\u00ed -dice el 
Se\u00f1or-, y no m\u00e1s bien a 
s\u00ed mismos, para su propia 
verg\u00fcenza? {I}20_{/}Por eso, 
esto dice el Se\u00f1or: He 
aqu\u00ed que mi c\u00f3lera, mi 
furor, se va a 
desencadenar sobre este 
lugar, sobre los hombres 
y los animales, sobre los 
\u00e1rboles del campo y sobre 
los frutos de la tierra. 
Y quemar\u00e1 sin apagarse.
NO SACRIFICIOS, SINO 
OBEDIENCIA{/}

{I}21_{/}Esto dice el Se\u00f1or 
todopoderoso, Dios de 
Israel: \u00a1Multiplicad 
cuanto quer\u00e1is vuestros 
sacrificios y holocaustos 
y comed la carne! {I}22_{/}Yo 
no dije nada ni di orden 
alguna a vuestros padres, 
el d\u00eda en que los saqu\u00e9 
del pa\u00eds de Egipto, 
referente a sacrificios y 
holocaustos. {I}23_{/}\u00c9sta es 
la orden que les di: 
\u00abEscuchad mi voz, y yo 
ser\u00e9 entonces vuestro 
Dios y vosotros ser\u00e9is mi 
pueblo; seguid cabalmente 
el camino que os he 
prescrito para vuestra 
felicidad\u00bb. {I}24_{/}Pero 
ellos no me escucharon, 
no me hicieron caso. Se 
fueron tras su propio 
capricho, tras la 
perversidad de su 
coraz\u00f3n; me dieron la 
espalda, y no la cara.
{I}25_{/}Desde el d\u00eda en que 
vuestros padres salieron 
de Egipto hasta el 
presente, os he mandado 
continuamente a mis 
siervos, los profetas. 
{I}26_{/}Pero no me 
escucharon ni me hicieron 
caso. Endurecieron su 
cabeza y se portaron peor 
que sus padres. {I}27_{/}T\u00fa 
les dir\u00e1s todas estas 
cosas, y no responder\u00e1n. 
{I}28_{/}Diles: \u00c9sta es la 
naci\u00f3n que no ha 
escuchado la voz del 
Se\u00f1or, su Dios, y que no 
ha aprendido la lecci\u00f3n. 
\u00a1La verdad ha muerto, ha 
desaparecido de su boca!
LOS \u00cdDOLOS HASTA EN EL 
TEMPLO{/}

{I}29_{/}Corta tu larga 
cabellera y t\u00edrala.
Eleva una lamentaci\u00f3n 
sobre los collados,
porque el Se\u00f1or ha 
desechado y rechazado
a la generaci\u00f3n objeto de 
su ira.
{I}30_{/}S\u00ed, los hijos de 
Jud\u00e1 han hecho lo que 
desagrada a mis ojos -
dice el Se\u00f1or-; han 
colocado la inmundicia de 
sus \u00eddolos en el templo 
donde se invoca mi 
nombre, para profanarlo. 
{I}31_{/}Han construido los 
lugares de culto de 
Tofet, en el valle de 
Ben-Hinn\u00f3n, para quemar a 
sus hijos y sus hijas en 
el fuego, cosa que yo no 
les orden\u00e9 ni se me 
ocurri\u00f3 jam\u00e1s. {I}32_{/}Por 
esto, vienen d\u00edas -dice 
el Se\u00f1or- en que no se 
dir\u00e1 m\u00e1s \u00abTofet\u00bb ni 
\u00abvalle de Ben-Hinn\u00f3n\u00bb, 
sino \u00abvalle de la 
matanza\u00bb. Y Tofet llegar\u00e1 
a ser lugar de sepultura 
por no haber otro lugar. 
{I}33_{/}Los cad\u00e1veres de 
este pueblo ser\u00e1n pasto 
de las aves del cielo y 
de las bestias de la 
tierra, que nadie 
ahuyentar\u00e1. {I}34_{/}Y yo 
har\u00e9 cesar en las 
ciudades de Jud\u00e1 y en las 
calles de Jerusal\u00e9n los 
gritos de j\u00fabilo y 
algazara, los cantos del 
esposo y de la esposa, 
porque el pa\u00eds se 
convertir\u00e1 en una 
desolaci\u00f3n.
{1}8{/}

VISI\u00d3N DESOLADORA{/}

{I}1_{/}En aquel tiempo -dice 
el Se\u00f1or- sacar\u00e1n de sus 
sepulcros los huesos de 
los reyes de Jud\u00e1, los de 
los pr\u00edncipes, los de los 
sacerdotes, los de los 
profetas y los de los 
habitantes de Jerusal\u00e9n. 
{I}2_{/}Ser\u00e1n esparcidos al 
sol, a la luna y a todos 
los astros del cielo, a 
quienes amaron, sirvieron 
y siguieron, y a los que 
consultaron y adoraron. 
No ser\u00e1n recogidos ni 
enterrados, sino que 
quedar\u00e1n sobre la tierra 
como esti\u00e9rcol. {I}3_{/}Y 
ser\u00e1 preferible la muerte 
a la vida para todos los 
supervivientes de esta 
raza perversa, en todos 
los lugares donde yo los 
arroje -dice el Se\u00f1or 
todopoderoso-.
OBSTINADO ENDURECIMIENTO{/}

{I}4_{/}Les dir\u00e1s: Esto 
dice el Se\u00f1or:
\u00bfAcaso el que cae
no puede levantarse?
\u00bfEl que se ha extraviado
no puede volver?
{I}5_{/}\u00bfPor qu\u00e9 este pueblo
se rebela tercamente?
Se aferran al enga\u00f1o
y no quieren 
arrepentirse.
{I}6_{/}He escuchado 
atentamente;
no hablan como se debe;
ninguno se arrepiente de 
su perversidad,
y dicen: \u00ab\u00bfQu\u00e9 es lo que 
he hecho?\u00bb.
Todos siguen su 
desenfrenada carrera,
como el caballo vuela
donde hierve la lucha.
ES VANO CONFIAR EN LA LEY 
SIN PRACTICAR SUS OBRAS{/}

{I}7_{/}Hasta la cig\u00fce\u00f1a
en el cielo conoce su 
estaci\u00f3n;
la t\u00f3rtola, la golondrina 
y la grulla
siguen la \u00e9poca de sus 
migraciones.
Pero mi pueblo no conoce
la justicia del Se\u00f1or.
{I}8_{/}\u00bfC\u00f3mo pod\u00e9is decir:
Sabios somos, tenemos con 
nosotros
la ley del Se\u00f1or?
Ciertamente la ha 
cambiado en falsedad
la pluma mendaz de los 
escribas.
{I}9_{/}Los sabios est\u00e1n 
confundidos,
consternados, prendidos 
en el lazo.
Han desechado la palabra 
del Se\u00f1or;
\u00bfqu\u00e9 sabidur\u00eda pueden 
poseer?
{I}10_{/}Por eso dar\u00e9 a otros 
sus mujeres,
sus campos a nuevos 
propietarios,
porque desde el m\u00e1s chico
al m\u00e1s grande
todos est\u00e1n llenos de 
rapi\u00f1a;
desde el profeta al 
sacerdote,
todos practican el 
enga\u00f1o.
{I}11_{/}Intentan ellos curar
la herida de mi pueblo
insensatamente diciendo:
\u00a1Paz, paz!,
siendo as\u00ed que no hay 
paz.
{I}12_{/}Tendr\u00edan que 
avergonzarse
de sus acciones 
execrables,
pero han perdido la 
verg\u00fcenza;
no saben ya ni 
sonrojarse.
Por eso han de caer
entre los que perecen;
se desplomar\u00e1n cuando yo 
los visite,
-dice el Se\u00f1or-.
{I}13_{/}Voy a arrancarlos de 
ra\u00edz
-dice el Se\u00f1or-,
pues no hay racimos en la 
vid,
no hay higos en la 
higuera,
y hasta el follaje est\u00e1 
marchito.
Les mandar\u00e9 un pueblo que 
los aventar\u00e1.
RUINA SIN REMEDIO{/}

{I}14_{/}\u00bfPor qu\u00e9 nos estamos 
sentados?
Reun\u00edos, entremos en 
nuestras ciudades
fortificadas para morir 
all\u00ed,
porque el Se\u00f1or nuestro 
Dios
nos entrega a la muerte,
nos da a beber agua 
envenenada
por haber pecado contra 
\u00e9l.
{I}15_{/}Esper\u00e1bamos la paz,
y no ha llegado bien 
alguno;
el tiempo de la curaci\u00f3n,
y he aqu\u00ed el terror.
{I}16_{/}Desde Dan se siente
el relinchar de sus 
caballos;
al grito estrepitoso de 
sus corceles,
toda la tierra tiembla.
Vienen a devorar el pa\u00eds 
y sus bienes,
la ciudad y sus 
habitantes.
{I}17_{/}He aqu\u00ed que yo env\u00edo
contra vosotros 
serpientes venenosas,
inaccesibles al encanto;
os morder\u00e1n -dice el 
Se\u00f1or-
y sin remedio.
{I}18_{/}Me invade la 
tristeza,
desfallece mi coraz\u00f3n.
{I}19_{/}El grito de angustia
de la hija de mi pueblo
se escucha a todo lo 
largo del pa\u00eds.
\u00ab\u00bfYa no est\u00e1 el Se\u00f1or en 
Si\u00f3n?
\u00bfSu rey ya no est\u00e1 
all\u00ed?\u00bb.
\u00bfPor qu\u00e9 me han irritado 
con sus \u00eddolos,
con sus divinidades 
extranjeras?
{I}20_{/}\u00abHa pasado la siega,
ha acabado el verano,
y nosotros no hemos sido 
salvados\u00bb.
{I}21_{/}Por la herida
de la hija de mi pueblo
estoy herido, angustiado;
el espanto me invade.
{I}22_{/}\u00bfNo queda b\u00e1lsamo en 
Galaad?
\u00bfNo hay all\u00ed ning\u00fan 
m\u00e9dico?
\u00bfPor qu\u00e9, pues, no ha 
adelantado
la curaci\u00f3n de la hija de 
mi pueblo?
{I}23_{/}\u00a1Qui\u00e9n convirtiera 
en fuente mi cabeza
y mis ojos en manantial 
de l\u00e1grimas,
para llorar d\u00eda y noche
a los muertos de la hija 
de mi pueblo!
{1}9{/}

DOLOR DEL PROFETA POR LA 
SUERTE DE JUD\u00c1{/}

{I}1_{/}\u00a1Qui\u00e9n me brindara en 
el desierto
un albergue de 
ambulantes!
Abandonar\u00eda entonces a mi 
pueblo;
me alejar\u00eda de \u00e9l,
porque son todos 
ad\u00falteros,
una pandilla de 
traidores.
{I}2_{/}Tensan su lengua como 
un arco;
la mentira, y no la 
verdad,
prevalece en este pa\u00eds;
s\u00ed, caminan de delito en 
delito
y no me conocen a m\u00ed, 
dice el Se\u00f1or.
{I}3_{/}Desconf\u00ede cada uno de 
su pr\u00f3jimo,
no os fi\u00e9is de un 
hermano,
pues todo hermano estafa
y todo amigo siembra 
calumnias.
{I}4_{/}Uno a otro se 
enga\u00f1an,
no se dicen la verdad,
han acostumbrado su 
lengua
a la mentira.
Est\u00e1n pervertidos,
son incapaces de cambiar.
{I}5_{/}\u00a1Fraude sobre fraude!
\u00a1Enga\u00f1o sobre enga\u00f1o!
No quieren conocerme
-dice el Se\u00f1or-.
{I}6_{/}Por eso, esto dice el 
Se\u00f1or todopoderoso:
\u00abVoy a probarlos en el 
crisol;
\u00bfqu\u00e9 otra cosa puedo 
hacer
con la hija de mi pueblo?
{I}7_{/}Saeta mort\u00edfera es su 
lengua,
tan s\u00f3lo falsedad sale de 
su boca;
paz auguran a su pr\u00f3jimo
pero en su coraz\u00f3n le 
preparan un lazo.
{I}8_{/}\u00bfY no he de 
castigarlos yo
por estas cosas -dice el 
Se\u00f1or-,
y de un pueblo como \u00e9ste
no he de tomar 
venganza?\u00bb.
{I}9_{/}Alzad sobre los 
montes llantos y 
lamentos,
una eleg\u00eda por los 
pastizales de la estepa,
pues han sido abrasados
y nadie pasa ya por ellos
ni se siente el mugir de 
los ganados.
Aves del cielo
y animales han huido, se 
han ido.
{I}10_{/}Y yo voy a hacer de 
Jerusal\u00e9n
un mont\u00f3n de piedras,
un cubil de chacales;
y de las ciudades de Jud\u00e1 
un desierto,
donde nadie habite.
{I}11_{/}\u00bfQu\u00e9 sabio hay que 
comprenda esto?
\u00bfA qui\u00e9n se lo ha dicho
la boca del Se\u00f1or?
Que lo publique,
\u00bfpor qu\u00e9 el pa\u00eds est\u00e1 
perdido,
abrasado como el 
desierto,
por donde nadie pasa?
{I}12_{/}El Se\u00f1or ha 
respondido: \u00abPorque han 
abandonado mi ley, que yo 
les hab\u00eda propuesto, y no 
han escuchado mi voz ni 
la han seguido. {I}13_{/}Han 
seguido, en cambio, el 
capricho de su endurecido 
coraz\u00f3n y han ido tras 
los baales que les 
ense\u00f1aron sus padres\u00bb. 
{I}14_{/}Por eso, esto dice 
el Se\u00f1or todopoderoso, 
Dios de Israel: \u00abYo dar\u00e9 
de comer a este pueblo 
ajenjo y les har\u00e9 beber 
agua envenenada. {I}15_{/}Los 
dispersar\u00e9 entre las 
naciones que no 
conocieron ni ellos ni 
sus padres y enviar\u00e9 tras 
ellos la espada hasta 
exterminarlos\u00bb. 
{I}16_{/}\u00abEa, llamad a las 
pla\u00f1ideras,
mandadles venir;
escoged a las m\u00e1s 
h\u00e1biles;
que vengan
{I}17_{/}y se apresten a 
entonar una eleg\u00eda
sobre nosotros.
Destilen nuestros ojos 
l\u00e1grimas,
derramen llanto nuestros 
p\u00e1rpados.
{I}18_{/}S\u00ed, un lamento llega 
de Si\u00f3n:
\u00a1Ah, en qu\u00e9 desastre 
estamos!
\u00a1Qu\u00e9 verg\u00fcenza nos cubre!
\u00a1Tener que abandonar la 
patria
y dejar nuestra casa!
{I}19_{/}\u00a1Vosotras, mujeres,
escuchad la palabra del 
Se\u00f1or,
reciban vuestros o\u00eddos
la palabra de su boca!
Ense\u00f1ad a vuestras hijas 
esta eleg\u00eda,
dec\u00edos unas a otras esta 
lamentaci\u00f3n:
{I}20_{/}Ha escalado la 
muerte
por nuestras ventanas,
ha penetrado en nuestros 
palacios,
segando a los ni\u00f1os por 
las calles,
a los j\u00f3venes por las 
plazas.
{I}21_{/}Los cad\u00e1veres de los 
hombres
yacen como esti\u00e9rcol en 
los campos,
como gavillas tras el 
segador,
sin haber qui\u00e9n las 
recoja\u00bb.
LA RELIGI\u00d3N QUE AGRADA A 
DIOS{/}

{I}22_{/}Esto dice el Se\u00f1or:
No presuma el sabio de su 
sabidur\u00eda,
no presuma el fuerte de 
su fuerza,
no presuma el rico de su 
riqueza;
{I}23_{/}quien quiera 
presumir,
que presuma de esto:
De tener inteligencia y 
conocerme,
porque yo soy el Se\u00f1or,
que hago misericordia,
derecho y justicia en la 
tierra.
S\u00ed, esto es lo que me 
agrada
-dice el Se\u00f1or-.
CIRCUNCISI\u00d3N DEL CORAZ\u00d3N{/}

{I}24_{/}Vienen d\u00edas -dice el 
Se\u00f1or- en que yo visitar\u00e9 
a todos los circuncisos 
que lo sean en la carne, 
y no en el coraz\u00f3n: 
{I}25_{/}Egipto, Jud\u00e1, Ed\u00f3n, 
Am\u00f3n, Moab, todos los 
\u00e1rabes que se rasuran las 
sienes y habitan en el 
desierto; porque todos 
estos pueblos 
son incircuncisos, pero 
toda la casa de Israel es 
incircuncisa de coraz\u00f3n.
{1}10{/}

VANIDAD DE LOS \u00cdDOLOS Y 
PODER DEL VERDADERO DIOS{/}

{I}1_{/}Escuchad la 
palabra
que os dirige el Se\u00f1or,
oh casa de Israel.
{I}2_{/}Esto dice el Se\u00f1or:
\u00abNo sig\u00e1is los caminos de 
los gentiles,
no tem\u00e1is las se\u00f1ales del 
cielo,
como los gentiles las 
temen.
{I}3_{/}Pues los dioses de 
esos pueblos
son pura nada:
un le\u00f1o cortado en el 
bosque,
labrado con azuela
por las manos de un 
art\u00edfice,
{I}4_{/}que luego de plata y 
oro lo recubre,
y lo sujeta con clavos
a golpes de martillo,
para que no se mueva.
{I}5_{/}Como espantajo de 
melonar,
no hablan;
y hay que llevarlos,
porque no pueden andar.
No los tem\u00e1is,
que no pueden hacer da\u00f1o
ni tampoco beneficio\u00bb.
{I}6_{/}Nadie hay semejante a 
ti, Se\u00f1or;
t\u00fa eres grande,
y grande es tu nombre 
poderoso.
{I}7_{/}\u00bfQui\u00e9n no te temer\u00e1,
rey de las naciones?
S\u00ed, a ti se te debe el 
temor,
porque entre todos los 
sabios de las naciones,
en todos sus reinos,
no hay nadie como t\u00fa.
{I}8_{/}Todos ellos son 
brutos e insensatos,
y la ense\u00f1anza de los 
\u00eddolos
es la de un trozo de 
madera;
{I}9_{/}recubiertos est\u00e1n de 
l\u00e1minas de plata
importada de Tarsis,
y de oro de Ofir,
trabajo de escultor,
de manos de un orfebre;
vestidos de p\u00farpura 
violeta y escarlata,
todos ellos son s\u00f3lo 
obras de art\u00edfices.
{I}10_{/}En cambio, el Se\u00f1or 
es el Dios verdadero,
el Dios viviente, el rey 
eterno;
cuando \u00e9l se irrita,
la tierra se estremece,
y las naciones no pueden
soportar su c\u00f3lera.
{I}11_{/}He aqu\u00ed lo que 
dir\u00e9is de ellos:
\u00abDioses que no han hecho
ni el cielo ni la tierra
desaparecer\u00e1n de la 
tierra
y de debajo del cielo\u00bb.
{I}12_{/}\u00c9l con su poder hizo 
la tierra,
con su sabidur\u00eda el orbe 
estableci\u00f3,
con su inteligencia 
despleg\u00f3 los cielos.
{I}13_{/}A su voz se 
amontonan
en el cielo las aguas;
\u00e9l levanta las nubes
del extremo de la tierra,
provoca con los 
rel\u00e1mpagos la lluvia
y saca de sus dep\u00f3sitos 
el viento.
{I}14_{/}Todo hombre entonces
se siente torpe y 
perplejo;
todo orfebre se 
averg\u00fcenza de su \u00eddolo,
porque sus estatuas son 
una mentira
y les falta el aliento.
{I}15_{/}Son cosas vanas, 
obras rid\u00edculas;
en el tiempo del castigo 
desaparecer\u00e1n.
{I}16_{/}No es as\u00ed la porci\u00f3n 
de Jacob,
porque \u00e9l ha formado el 
universo
y la tribu de su heredad 
es Israel;
su nombre es Se\u00f1or 
omnipotente.
P\u00c1NICO DE JUD\u00c1{/}

{I}17_{/}Haz tu equipaje,
sal del pa\u00eds t\u00fa que moras
en la ciudad cercada,
{I}18_{/}porque esto dice el 
Se\u00f1or:
\u00abVed que voy a lanzar muy 
lejos
a los habitantes del pa\u00eds 
esta vez,
y los pondr\u00e9 en angustias
a fin de que me 
encuentren\u00bb.
{I}19_{/}\u00a1Ay, infeliz de m\u00ed!
\u00a1Qu\u00e9 desventura!
Mi herida es incurable.
\u00a1Y yo que me dec\u00eda:
\u00e9ste es mi mal,
lo podr\u00e9 soportar!
{I}20_{/}Pero ahora mi tienda 
est\u00e1 asolada,
cortadas todas mis 
cuerdas.
Mis hijos me han 
abandonado,
han desaparecido.
No queda ya quien vuelva
a levantar mi tienda,
a desplegar mis toldos.
{I}21_{/}Necios han sido los 
pastores;
no han buscado al Se\u00f1or.
Por eso no han prosperado
y todo su reba\u00f1o ha 
quedado disperso.
{I}22_{/}\u00a1Escuchad!
\u00a1Ya llega la noticia!
Un gran tumulto viene del 
norte
a reducir las ciudades de 
Jud\u00e1 a un desierto,
cobijo de chacales.
ORACI\u00d3N DE JEREM\u00cdAS{/}

{I}23_{/}Bien s\u00e9, Se\u00f1or,
que el camino del hombre
no est\u00e1 en sus manos,
y que no depende del 
hombre
que camina enderezar sus 
pasos.
{I}24_{/}Cast\u00edgame, Se\u00f1or,
mas con justa medida,
y no seg\u00fan tu c\u00f3lera,
no sea que me aniquiles.
{I}25_{/}Derrama tu furor 
sobre las naciones
que no te conocen,
sobre los pueblos
que tu nombre no invocan,
porque han devorado a 
Jacob,
lo han consumido
y han devastado su 
morada.
{1}11{/}

FIDELIDAD A LA ALIANZA{/}

{I}1_{/}Palabra que el 
Se\u00f1or dirigi\u00f3 a Jerem\u00edas: 
{I}2_{/}\u00abEscucha las 
cl\u00e1usulas y rep\u00edtelas a 
los hombres de Jud\u00e1 y a 
los habitantes de 
Jerusal\u00e9n. {I}3_{/}Les dir\u00e1s: 
Esto dice el Se\u00f1or, Dios 
de Israel: Maldito el 
hombre que no observa las 
prescripciones de esta 
alianza {I}4_{/}que yo impuse 
a vuestros padres el d\u00eda 
en que los saqu\u00e9 de 
Egipto, horno de hierro, 
dici\u00e9ndoles: Escuchad mi 
voz y poned por obra todo 
lo que yo os mando; 
entonces ser\u00e9is mi pueblo 
y yo ser\u00e9 vuestro Dios 
{I}5_{/}y cumplir\u00e9 el 
juramento que hice a 
vuestros padres de darles 
una tierra que mana leche 
y miel, como sucede al 
presente\u00bb. Yo respond\u00ed: 
\u00abS\u00ed, Se\u00f1or\u00bb. {I}6_{/}Y el 
Se\u00f1or me dijo: \u00abPublica 
por las ciudades de Jud\u00e1 
y por las calles de 
Jerusal\u00e9n este aviso: 
Escuchad las 
prescripciones de esta 
alianza y observadlas, 
{I}7_{/}porque con 
insistencia advert\u00ed a 
vuestros padres desde el 
d\u00eda en que los saqu\u00e9 de 
Egipto, y lo he repetido 
sin cesar hasta este d\u00eda: 
\u00a1Escuchad mi voz! 
{I}8_{/}Pero ellos no 
escucharon ni hicieron 
caso, sino que cada cual 
sigui\u00f3 el capricho de su 
perverso coraz\u00f3n. 
Entonces yo cumpl\u00ed contra 
ellos todas las palabras 
de esta alianza que les 
hab\u00eda ordenado observar y 
que no observaron\u00bb. {I}9_{/}Y 
el Se\u00f1or a\u00f1adi\u00f3: \u00ab\u00a1Se han 
puesto de acuerdo los 
hombres de Jud\u00e1 y los 
habitantes de Jerusal\u00e9n! 
{I}10_{/}Han reincidido en 
las iniquidades de sus 
antepasados, que se 
negaron a escuchar mis 
palabras; tambi\u00e9n \u00e9stos 
se han ido tras dioses 
extra\u00f1os para servirlos. 
La casa de Israel y la 
casa de Jud\u00e1 han violado 
mi alianza que yo hab\u00eda 
hecho con sus padres\u00bb. 
{I}11_{/}Por eso, esto dice 
el Se\u00f1or: \u00abVoy a mandar 
contra ellos un desastre 
al que no podr\u00e1n escapar; 
clamar\u00e1n a m\u00ed, pero yo no 
los escuchar\u00e9. 
{I}12_{/}Entonces las 
ciudades de Jud\u00e1 y los 
habitantes de Jerusal\u00e9n 
podr\u00e1n ir a pedir auxilio 
a los dioses a quienes 
han quemado incienso; a 
buen seguro que estos 
dioses no los salvar\u00e1n en 
el d\u00eda de su angustia. 
{I}13_{/}Porque tus dioses, 
oh Jud\u00e1, son tan 
numerosos como tus 
ciudades; y tantos como 
las calles que hay en 
Jerusal\u00e9n son los altares 
de infamia que vosotros 
hab\u00e9is levantado para 
ofrecer incienso a Baal. 
{I}14_{/}Y t\u00fa no intercedas 
en favor de este pueblo, 
no eleves por ellos ni 
s\u00faplicas ni oraciones: 
porque no les escuchar\u00e9 
cuando acudan en el 
tiempo de su desgracia\u00bb.
\u00bfQU\u00c9 TEN\u00c9IS QUE HACER EN 
EL TEMPLO?{/}

{I}15_{/}\u00bfQu\u00e9 viene a hacer 
mi amada en mi casa,
tras haber cometido 
tantas iniquidades?
\u00bfCrees que los votos
y las carnes sagradas 
alejar\u00e1n de ti
la desgracia y podr\u00e1s 
escapar?
{I}16_{/}\u00abOlivo siempre 
verde,
bello por sus magn\u00edficos 
frutos\u00bb
es el nombre que el Se\u00f1or
te hab\u00eda dado.
Con gran estr\u00e9pito prende 
\u00e9l fuego
a su ramaje y se queman 
sus ramos.
{I}17_{/}Pues el Se\u00f1or 
todopoderoso, que te 
hab\u00eda plantado, ha 
decretado contra ti la 
desgracia a causa de las 
iniquidades cometidas por 
la casa de Israel y la 
casa de Jud\u00e1, que me han 
irritado quemando 
incienso a Baal\u00bb.
CONJURA CONTRA JEREM\u00cdAS 
EN ANATOT{/}

{I}18_{/}El Se\u00f1or me ha 
advertido y he llegado a 
entenderlo. T\u00fa, Se\u00f1or, me 
has manifestado sus 
maniobras. {I}19_{/}Yo era 
como un manso cordero que 
es llevado al matadero, 
ignorante de las tramas 
que estaban urdiendo 
contra m\u00ed. \u00ab\u00a1Destruyamos 
el \u00e1rbol con su fruto, 
arranqu\u00e9moslo de la 
tierra de los vivos y no 
se recuerde m\u00e1s su 
nombre!\u00bb.
{I}20_{/}\u00a1Pero t\u00fa, Se\u00f1or 
omnipotente,
que juzgas con justicia
y ves los sentimientos y 
los pensamientos,
haz que yo pueda ver tu 
venganza
contra ellos, porque a ti 
he confiado mi causa!
{I}21_{/}Y el Se\u00f1or 
omnipotente ha hablado 
as\u00ed contra las gentes de 
Anatot, que andan 
buscando mi vida y dicen: 
\u00a1No profetices en nombre 
del Se\u00f1or, si no quieres 
morir a nuestras manos! 
{I}22_{/}\u00abYo los castigar\u00e9; 
sus j\u00f3venes caer\u00e1n a 
espada, sus hijos y sus 
hijas morir\u00e1n de hambre, 
{I}23_{/}y de ellos no 
quedar\u00e1 ni resto, cuando 
yo mande la desgracia 
sobre las gentes de 
Anatot, el a\u00f1o de mi 
visita\u00bb.
{1}12{/}

LA PROSPERIDAD DE LOS 
MALVADOS{/}

{I}1_{/}Muy justo eres 
t\u00fa, Se\u00f1or,
para que yo trate de 
litigar contigo.

No obstante, quiero s\u00f3lo
exponerte un caso:
\u00bfPor qu\u00e9 los malvados
prosperan en sus caminos?
\u00bfPor qu\u00e9 viven en paz los 
traidores?
{I}2_{/}T\u00fa los plantas y 
ellos echan ra\u00edces,
crecen y dan fruto.
T\u00fa est\u00e1s cerca de su 
boca,
pero muy lejos de su 
coraz\u00f3n.
{I}3_{/}A m\u00ed en cambio, 
Se\u00f1or, me conoces,
pruebas mi coraz\u00f3n
y ves que est\u00e1 contigo.
Sep\u00e1ralos como ovejas 
para el matadero,
gu\u00e1rdalos para el d\u00eda de 
la matanza.
{I}4_{/}\u00bfHasta cu\u00e1ndo estar\u00e1 
de luto la tierra,
y reseca la hierba de 
todo el campo?
Por la maldad de los 
habitantes
perecen bestias y aves,
porque dicen:
\u00ab\u00a1Dios no ve nuestros 
caminos!\u00bb.
{I}5_{/}Si te agotas 
corriendo con los de a 
pie,
\u00bfc\u00f3mo podr\u00e1s competir con 
los de caballer\u00eda?
Si no est\u00e1s seguro en un 
pa\u00eds tranquilo,
\u00bfqu\u00e9 har\u00e1s en la espesura 
del Jord\u00e1n?
{I}6_{/}Pues hasta tus 
hermanos
y tu familia te 
traicionan.
Ellos mismos, a tus 
espaldas,
te critican a voces.
No te f\u00edes de ellos
cuando te dan buenas 
palabras.
QUEJAS DEL SE\u00d1OR{/}

{I}7_{/}He dejado mi casa,
he abandonado mi heredad,
he entregado lo que m\u00e1s 
quer\u00eda
en manos de sus enemigos.
{I}8_{/}Mi heredad ha sido 
para m\u00ed
como un le\u00f3n en la selva;
ha lanzado contra m\u00ed sus 
rugidos;
por eso la detesto.
{I}9_{/}\u00bfEs acaso mi heredad 
un ave jaspeada?
Las aves rapaces 
revolotean
sobre ella por todas 
partes.
\u00a1Ea, juntaos, fieras 
todas del campo,
venid a devorarla!
{I}10_{/}Numerosos pastores 
han devastado mi vi\u00f1a,
han pisoteado mi tierra,
han convertido mi campo 
tan querido
en un desierto desolado.
{I}11_{/}Lo han hecho una 
desolaci\u00f3n lamentable 
ante m\u00ed.
\u00a1Todo el pa\u00eds est\u00e1 
arrasado
y ninguno se preocupa!
{I}12_{/}A todas las alturas 
peladas del desierto
han llegado los 
devastadores
-porque el Se\u00f1or blande
una espada que devora-;
de un extremo al otro del 
pa\u00eds
no hay paz para nadie.
{I}13_{/}Sembraron trigo y 
recogen espinas;
se han fatigado sin 
provecho.
Les dan verg\u00fcenza sus 
cosechas,
por el furor de la ira 
del Se\u00f1or.
AMENAZAS Y PROMESAS A LOS 
PUEBLOS VECINOS{/}

{I}14_{/}Esto dice el Se\u00f1or: 
\u00abA todos mis perversos 
vecinos, que invaden la 
heredad cuya posesi\u00f3n di 
a mi pueblo Israel, yo 
los arrancar\u00e9 de su 
tierra, y de en medio de 
ellos arrancar\u00e9 la casa 
de Jud\u00e1. {I}15_{/}Pero 
despu\u00e9s de haberlos 
arrancado, volver\u00e9 a 
compadecerme de ellos y 
restablecer\u00e9 a cada uno 
en su heredad, a cada uno 
en su pa\u00eds. {I}16_{/}Y si 
aprenden bien los caminos 
de mi pueblo, si aprenden 
a jurar en mi nombre: 
\u00ab\u00a1Vive Dios!\u00bb, como ellos 
ense\u00f1aron a mi pueblo a 
jurar por Baal, entonces 
ser\u00e1n establecidos en 
medio de mi pueblo. 
{I}17_{/}Pero si no quieren 
escuchar, yo arrancar\u00e9 a 
esa gente\u00bb -dice el 
Se\u00f1or-.
{1}13{/}

EL CINTUR\u00d3N ESCONDIDO 
JUNTO AL \u00c9UFRATES{/}

{I}1_{/}El Se\u00f1or me dijo: 
\u00abAnda a comprarte un 
cintur\u00f3n de lino y 
p\u00f3ntelo a la cintura; 
pero no lo metas en 
agua\u00bb. {I}2_{/}Yo compr\u00e9 un 
cintur\u00f3n, como el Se\u00f1or 
me hab\u00eda mandado y me lo 
puse a la cintura. 
{I}3_{/}Por segunda vez me 
lleg\u00f3 la palabra del 
Se\u00f1or: {I}4_{/}\u00abToma el 
cintur\u00f3n que has comprado 
y que llevas a la 
cintura, lev\u00e1ntate, vete 
al \u00c9ufrates y esc\u00f3ndelo 
all\u00ed en la grieta de una 
roca\u00bb. {I}5_{/}Fui y lo 
escond\u00ed junto al 
\u00c9ufrates, como el Se\u00f1or 
me hab\u00eda mandado. 
{I}6_{/}Bastantes d\u00edas 
despu\u00e9s, el Se\u00f1or me dijo 
de nuevo: \u00abLev\u00e1ntate y 
vete al \u00c9ufrates a buscar 
el cintur\u00f3n que yo te 
mand\u00e9 esconder en aquel 
lugar\u00bb. {I}7_{/}Fui al 
\u00c9ufrates, busqu\u00e9 y tom\u00e9 
el cintur\u00f3n del lugar en 
donde lo hab\u00eda escondido; 
pero el cintur\u00f3n estaba 
ya podrido y no serv\u00eda 
para nada. {I}8_{/}Entonces 
el Se\u00f1or me dijo: 
{I}9_{/}\u00abEsto dice el Se\u00f1or: 
De la misma manera 
aniquilar\u00e9 yo el orgullo 
de Jud\u00e1 y de Jerusal\u00e9n. 
{I}10_{/}Este pueblo malvado, 
que no quiere escuchar mi 
palabra, que sigue el 
capricho de su duro 
coraz\u00f3n y va en pos de 
otros dioses para 
servirlos y postrarse 
ante ellos, quedar\u00e1 como 
ese cintur\u00f3n, que ya no 
sirve para nada. 
{I}11_{/}Pues, igual que un 
cintur\u00f3n se ajusta a la 
cintura del hombre, as\u00ed 
hab\u00eda hecho yo que se 
ajustara a m\u00ed toda la 
casa de Israel y la casa 
de Jud\u00e1, dice el Se\u00f1or, 
para que fuese mi pueblo, 
mi honra, mi gloria y mi 
honor; \u00a1pero no me han 
escuchado!\u00bb.
LOS ODRES DE VINO{/}

{I}12_{/}T\u00fa les dir\u00e1s 
tambi\u00e9n estas palabras: 
\u00abEsto dice el Se\u00f1or, Dios 
de Israel: \u00a1Todo odre 
puede llenarse de vino!\u00bb. 
Ellos te responder\u00e1n: 
\u00ab\u00bfEs que no sabemos ya 
nosotros que todo odre 
puede llenarse de vino?\u00bb. 
{I}13_{/}Y t\u00fa les replicar\u00e1s: 
\u00abEsto dice el Se\u00f1or: Voy 
a emborrachar a todos los 
habitantes de este pa\u00eds, 
a los reyes que se 
sientan en el trono de 
David, a los sacerdotes, 
a los profetas y a todos 
los habitantes de 
Jerusal\u00e9n. {I}14_{/}Los 
estrellar\u00e9 el uno contra 
el otro, los padres 
contra los hijos, dice el 
Se\u00f1or. Sin piedad, sin 
misericordia, sin perd\u00f3n, 
los aniquilar\u00e9\u00bb.
{I}15_{/}Escuchad, haced 
caso,
no se\u00e1is arrogantes:
es el Se\u00f1or el que habla.
{I}16_{/}Dad gloria al Se\u00f1or, 
vuestro Dios,
antes que lleguen las 
tinieblas;
antes que vuestros pies 
tropiecen
por los montes 
tenebrosos;
vosotros esper\u00e1is luz,
pero \u00e9l la cambiar\u00e1 en 
noche,
la convertir\u00e1 en 
tinieblas.
{I}17_{/}Si no escuch\u00e1is este 
aviso,
mi alma llorar\u00e1 en 
secreto
por vuestro orgullo;
llorar\u00e1 sin descanso
y mis ojos derramar\u00e1n 
l\u00e1grimas,
porque el reba\u00f1o del 
Se\u00f1or
es conducido al 
cautiverio.
{I}18_{/}Di al rey y a la 
reina:
Sentaos en el suelo,
porque ha ca\u00eddo de 
vuestra cabeza
vuestra magn\u00edfica corona.
{I}19_{/}Las ciudades del sur 
est\u00e1n cercadas,
nadie puede entrar en 
ellas.
Todo Jud\u00e1 es desterrado,
desterrado todo \u00e9l.
NUEVO AVISO A JERUSAL\u00c9N{/}

{I}20_{/}Levanta los ojos
y mira a los que vienen 
del norte.
\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el reba\u00f1o
que te fue confiado,
la grey de tu gloria?
{I}21_{/}\u00bfQu\u00e9 dir\u00e1s cuando te 
visiten
como triunfadores 
aquellos
a quienes hab\u00edas 
acostumbrado
a tus confidencias?
\u00bfNo te invadir\u00e1n dolores
como de mujer en parto?
{I}22_{/}Acaso digas en tu 
coraz\u00f3n:
\u00bfPor qu\u00e9 me suceden tales 
desventuras?
Por la multitud de tus 
iniquidades
han levantado tus 
vestidos
y has sido violada.
{I}23_{/}\u00bfPuede un negro 
cambiar su piel
o un leopardo sus 
manchas?
\u00bfY vosotros, habituados 
al mal,
podr\u00e9is hacer el bien?
{I}24_{/}Yo os dispersar\u00e9
como una paja arrebatada
por el viento del 
desierto.
{I}25_{/}\u00c9sta es tu parte,
la suerte que te he 
asignado
-dice el Se\u00f1or-,
por haberte olvidado de 
m\u00ed
poniendo tu confianza en 
la mentira.
{I}26_{/}Yo mismo levantar\u00e9
tu ropa hasta la cabeza,
para que tu desnudez 
quede al descubierto.
{I}27_{/}Tus adulterios, tus 
gritos de lujuria,
tus prostituciones 
vergonzosas
sobre los collados y en 
el campo,
todas tus infamias yo las 
he visto.
\u00a1Ay de ti, Jerusal\u00e9n,
que contin\u00faas impura!
\u00bfHasta cu\u00e1ndo todav\u00eda?
{1}14{/}

LA GRAN SEQU\u00cdA{/}

{I}1_{/}Palabra del 
Se\u00f1or, que fue dirigida a 
Jerem\u00edas con ocasi\u00f3n de 
la gran sequ\u00eda.
{I}2_{/}Jud\u00e1 est\u00e1 de luto,
sus ciudades languidecen,
yacen postradas en tierra
y un grito de angustia 
sale de Jerusal\u00e9n.
{I}3_{/}Los ricos mandan a 
sus siervos
a buscar agua;
\u00e9stos van a los aljibes,
no encuentran agua
y vuelven con sus 
c\u00e1ntaros vac\u00edos;
quedan consternados, 
humillados,
y se cubren la cabeza.
{I}4_{/}El suelo no da su 
fruto,
porque no hay lluvia en 
el pa\u00eds;
los labradores, 
consternados,
se cubren la cabeza.
{I}5_{/}Hasta la cierva, en 
pleno campo,
abandona su camada por 
falta de hierba.
{I}6_{/}Los asnos salvajes,
tendidos sobre las 
colinas peladas,
aspiran el aire como los 
chacales,
mientras sus ojos 
palidecen
por falta de pasto.
JEREM\u00cdAS RUEGA POR LOS 
JUD\u00cdOS{/}

{I}7_{/}Si nuestras 
iniquidades
dan testimonio contra 
nosotros,
act\u00faa, Se\u00f1or, por el 
honor de tu nombre.
S\u00ed, nuestras rebeld\u00edas 
han sido numerosas,
hemos pecado contra ti.
{I}8_{/}Oh Se\u00f1or, esperanza 
de Israel,
su salvador en el tiempo 
de la angustia,
\u00bfpor qu\u00e9 has de ser
como un extranjero en 
este pa\u00eds,
como un caminante
que se detiene s\u00f3lo para 
pernoctar?
{I}9_{/}\u00bfPor qu\u00e9 eres como un 
hombre deprimido,
como un guerrero incapaz 
de salvar?
Pero t\u00fa est\u00e1s en medio de 
nosotros, oh Se\u00f1or,
y nosotros llevamos tu 
nombre.
\u00a1No nos desampares!
RESPUESTA DE DIOS: NO 
INTERCEDAS POR ESTE 
PUEBLO{/}

{I}10_{/}Esto dice el Se\u00f1or a 
este pueblo: \u00ab\u00a1C\u00f3mo les 
gusta correr de ac\u00e1 para 
all\u00e1; no dan descanso a 
sus pies! Pero no agradan 
al Se\u00f1or. Se acuerda 
todav\u00eda de su iniquidad y 
castiga sus pecados\u00bb. 
{I}11_{/}Y el Se\u00f1or me dijo: 
\u00abNo intercedas en favor 
de este pueblo. 
{I}12_{/}Aunque ayunen, no 
escuchar\u00e9 su s\u00faplica; 
aunque ofrezcan 
holocaustos y ofrendas, 
no los aceptar\u00e9; antes 
bien, aniquilar\u00e9 a este 
pueblo con la espada, el 
hambre y la peste\u00bb. 
{I}13_{/}Yo exclam\u00e9: \u00ab\u00a1Ah, 
Se\u00f1or Dios! Mira que los 
profetas les dicen: No 
ver\u00e9is la espada ni 
sufrir\u00e9is hambre, sino 
que os dar\u00e9 una paz 
segura en este lugar\u00bb.
{I}14_{/}Y el Se\u00f1or me 
contest\u00f3: \u00abEstos profetas 
anuncian mentiras en mi 
nombre; yo no les he 
enviado, no les he dado 
\u00f3rdenes, no les he 
hablado. Visiones falsas, 
vanos presagios, 
fantas\u00edas de su propia 
invenci\u00f3n, eso es lo que 
profetizan\u00bb. {I}15_{/}Por 
eso, esto dice el Se\u00f1or: 
\u00abEsos profetas que hablan 
en mi nombre sin que yo 
les haya mandado, y que 
opinan que no habr\u00e1 en 
este pa\u00eds espada ni 
hambre, esos profetas 
morir\u00e1n a espada y de 
hambre; {I}16_{/}y el pueblo 
a quienes ellos 
profetizan ser\u00e1 arrojado 
por las calles de 
Jerusal\u00e9n, v\u00edctima del 
hambre y de la espada, y 
no habr\u00e1 quien los 
sepulte, ni a ellos ni a 
sus mujeres, ni a sus 
hijos, ni a sus hijas. Yo 
har\u00e9 recaer sobre ellos 
su iniquidad\u00bb.
{I}17_{/}T\u00fa les dir\u00e1s estas 
palabras:
\u00abMis ojos se derriten
en l\u00e1grimas noche y d\u00eda 
sin descanso,
por el gran desastre
que quebranta a la 
virgen,
hija de mi pueblo,
por su grav\u00edsima herida.
{I}18_{/}Si salgo al campo,
s\u00f3lo veo ca\u00eddos a espada;
si entro en la ciudad,
all\u00ed est\u00e1n las angustias 
del hambre.
Hasta los profetas y los 
sacerdotes
vagan por el pa\u00eds.
\u00a1Ya no lo conocen!
{I}19_{/}\u00bfHas desechado del 
todo a Jud\u00e1,
sientes n\u00e1useas de Si\u00f3n?
\u00bfPor qu\u00e9 nos has herido
sin esperanza de remedio?
\u00a1Esper\u00e1bamos paz,
y nada bueno llega;
el tiempo de curaci\u00f3n,
y he aqu\u00ed el espanto!
{I}20_{/}Reconocemos, Se\u00f1or, 
nuestra iniquidad
y la perversidad de 
nuestros padres.
S\u00ed, hemos pecado contra 
ti.
{I}21_{/}\u00a1No nos deseches,
por amor de tu nombre!
\u00a1No desprecies tu trono 
glorioso!
\u00a1Acu\u00e9rdate, no rompas tu 
alianza con nosotros!
{I}22_{/}\u00bfHay acaso entre los 
\u00eddolos de las gentes
quien pueda hacer llover?
\u00bfSon los cielos los que 
dan la lluvia?
\u00bfNo eres t\u00fa solo, Se\u00f1or?
\u00a1Oh Dios nuestro, en ti 
esperamos,
porque eres t\u00fa quien hace 
todo esto!\u00bb.
{1}15{/}

CONTIN\u00daA LA IRA DE DIOS{/}

{I}1_{/}El Se\u00f1or me dijo: 
\u00abAunque se presentaran 
ante m\u00ed Mois\u00e9s y Samuel, 
mi alma no se inclinar\u00eda 
hacia este pueblo. 
\u00c9chalos de mi presencia, 
que se vayan. {I}2_{/}Y si te 
dicen: \u00bfAd\u00f3nde vamos a 
ir?, les responder\u00e1s: 
Esto dice el Se\u00f1or: 
\u00a1Quien est\u00e1 destinado
a la peste, a la peste;
quien a la espada, a la 
espada;
quien al hambre, al 
hambre;
quien al cautiverio, al 
cautiverio!
{I}3_{/}Y a\u00fan suscitar\u00e9 
contra ellos cuatro 
azotes -dice el Se\u00f1or-:
Espada para matarlos, 
perros para arrastrarlos, 
aves del cielo y bestias 
de la tierra para 
devorarlos y 
exterminarlos.
{I}4_{/}Y los convertir\u00e9 en 
objeto de horror para 
todos los pueblos de la 
tierra, a causa de 
Manas\u00e9s, hijo de 
Ezequ\u00edas, rey de Jud\u00e1, 
por los cr\u00edmenes que 
perpetu\u00f3 en Jerusal\u00e9n.
EL AZOTE DE LA GUERRA{/}

{I}5_{/}\u00bfQui\u00e9n se apiadar\u00e1 de 
ti, Jerusal\u00e9n?
\u00bfQui\u00e9n te consolar\u00e1?
\u00bfQui\u00e9n te detendr\u00e1
para preguntarte c\u00f3mo 
est\u00e1s?
{I}6_{/}T\u00fa me has abandonado
-dice el Se\u00f1or-,
me has vuelto la espalda,
y yo he extendido mi mano
contra ti para 
aniquilarte:
\u00a1Ya estoy cansado de 
compadecerme!
{I}7_{/}Yo los he aventado 
con el bieldo
por las ciudades del 
pa\u00eds;
he privado de hijos a mi 
pueblo,
lo he aniquilado,
porque no desiste de 
seguir sus caminos.
{I}8_{/}Sus viudas son m\u00e1s 
numerosas
que la arena del mar.
Sobre las madres de 
j\u00f3venes guerreros he 
tra\u00eddo,
en pleno d\u00eda, al 
devastador;
hago caer sobre ellas de 
repente terror y espanto.
{I}9_{/}Languidece la madre 
de siete hijos,
est\u00e1 para entregar el 
alma;
su sol se pone siendo a\u00fan 
pleno d\u00eda,
est\u00e1 avergonzada y 
humillada.
Y lo que de ellos queda
lo entregar\u00e9 a la espada,
ante sus enemigos\u00bb -dice 
el Se\u00f1or-.
LAMENTO DEL PROFETA{/}

{I}10_{/}\u00a1Ay de m\u00ed, madre 
m\u00eda,
que me engendraste hombre 
de querella
y de discordia para todo 
el pa\u00eds!
No he prestado dinero,
no he recibido pr\u00e9stamo,
pero todos me maldicen.
{I}11_{/}El Se\u00f1or ha dicho:
\u00bfNo te hab\u00eda yo empujado 
hacia el bien?
\u00bfNo he hecho yo que el 
enemigo
te suplicase en el tiempo
de la desgracia y de la 
angustia?
{I}12_{/}\u00bfPuede romperse el 
hierro,
el hierro del norte y el 
bronce?
{I}13_{/}Tus bienes y tus 
tesoros
voy a entregarlos al 
saqueo
en pago de tus pecados
en todo el territorio.
{I}14_{/}Y te har\u00e9 esclavo de 
tus enemigos
en un pa\u00eds que no 
conoces,
porque el fuego de mi 
c\u00f3lera se enciende
y va a arder sobre 
vosotros.
{I}15_{/}T\u00fa lo sabes, Se\u00f1or;
acu\u00e9rdate de m\u00ed, cuida de 
m\u00ed,
v\u00e9ngame de mis 
perseguidores;
que no muera yo
por ser t\u00fa con ellos tan 
paciente,
piensa que por tu causa
soporto tanto ultraje.
{I}16_{/}Cuando recib\u00eda tus 
palabras
yo las devoraba;
tus palabras eran mi 
delicia,
la alegr\u00eda de mi coraz\u00f3n,
pues tu nombre se 
invocaba sobre m\u00ed,
oh Se\u00f1or Dios 
omnipotente.
{I}17_{/}Jam\u00e1s he ido a 
divertirme
a una reuni\u00f3n de 
burlones;
bajo el peso de tu mano
he estado solitario,
pues t\u00fa me hab\u00edas llenado 
de tu ira.
{I}18_{/}\u00bfPor qu\u00e9 mi dolor no 
tiene fin?
\u00bfPor qu\u00e9 mi herida es 
incurable,
ind\u00f3cil al remedio?
\u00bfVas a ser para m\u00ed como 
un arroyo enga\u00f1ador,
de aguas caprichosas?
RESPUESTA DEL SE\u00d1OR{/}

{I}19_{/}Entonces me dijo el 
Se\u00f1or:
\u00abSi vuelves, yo te har\u00e9 
volver
y continuar\u00e1s a mi 
servicio;
y si separas lo precioso 
de lo vil,
ser\u00e1s como mi boca.
Ellos volver\u00e1n a ti,
no t\u00fa a ellos.
{I}20_{/}Yo te constituir\u00e9 
para este pueblo,
cual muralla de bronce 
inconmovible.
Luchar\u00e1n contra ti, mas 
no te vencer\u00e1n,
pues yo estar\u00e9 contigo 
para salvarte
y librarte -dice el 
Se\u00f1or-.
{I}21_{/}Te librar\u00e9 de la 
mano de los malvados
y te arrancar\u00e9 de las 
garras de los violentos\u00bb.
{1}16{/}

LA VIDA DEL PROFETA COMO 
S\u00cdMBOLO{/}

{I}1_{/}El Se\u00f1or me dijo: 
{I}2_{/}\u00abNo te cases, no 
tengas hijos ni hijas en 
este lugar. {I}3_{/}Porque 
esto dice el Se\u00f1or acerca 
de los hijos y las hijas 
que nazcan en este lugar, 
acerca de las madres que 
los den a luz y de los 
padres que los engendren 
en este pa\u00eds. {I}4_{/}Morir\u00e1n 
de mala muerte; no ser\u00e1n 
llorados ni sepultados, 
sino que quedar\u00e1n como 
esti\u00e9rcol en el campo; 
perecer\u00e1n por la espada y 
el hambre, y sus 
cad\u00e1veres ser\u00e1n pasto de 
las aves del cielo y de 
las bestias salvajes\u00bb. 
{I}5_{/}Pues esto dice el 
Se\u00f1or: \u00abNo entres en la 
casa en que se hace 
duelo. No vayas a llorar, 
ni a consolarlos, porque 
-dice el Se\u00f1or- yo he 
retirado de este pueblo 
mi paz, mi misericordia y 
mi compasi\u00f3n. {I}6_{/}Grandes 
y peque\u00f1os morir\u00e1n en 
este pa\u00eds sin ser 
sepultados ni llorados; 
por ellos no se har\u00e1n 
cortes en el cuerpo ni se 
rapar\u00e1n el cabello. 
{I}7_{/}Nadie partir\u00e1 el pan 
con quien est\u00e1 de duelo 
para consolarlo por un 
muerto; nadie le ofrecer\u00e1 
la copa del consuelo por 
la muerte del padre o de 
la madre. {I}8_{/}No entres 
en la casa en que se 
celebra un convite para 
sentarte a comer y beber 
con ellos; {I}9_{/}porque 
esto dice el Se\u00f1or 
todopoderoso, Dios de 
Israel: Voy a suprimir de 
este lugar, a vuestros 
ojos y en vuestros d\u00edas, 
los gritos de gozo y 
algazara, los cantos del 
esposo y de la esposa.
LAS CULPAS DEL PUEBLO{/}

{I}10_{/}Y cuando anuncies a 
este pueblo todas estas 
cosas y te pregunten: 
\u00bfPor qu\u00e9 ha decretado el 
Se\u00f1or contra nosotros 
esta gran calamidad? 
\u00bfCu\u00e1l es nuestro crimen y 
qu\u00e9 falta hemos cometido 
contra el Se\u00f1or nuestro 
Dios? {I}11_{/}Les 
responder\u00e1s: Porque 
vuestros padres me 
abandonaron y no 
observaron mi ley. {I}12_{/}Y 
porque vosotros hab\u00e9is 
obrado peor que vuestros 
padres, pues cada uno de 
vosotros sigue el 
capricho de su perverso 
coraz\u00f3n sin escucharme a 
m\u00ed. {I}13_{/}Pero yo os 
expulsar\u00e9 de este pa\u00eds a 
un pa\u00eds desconocido para 
vosotros y para vuestros 
padres. All\u00ed servir\u00e9is 
d\u00eda y noche a otros 
dioses, porque yo no os 
conceder\u00e9 m\u00e1s 
misericordia.
RETORNO DE LOS 
DESTERRADOS Y CONVERSI\u00d3N 
DE LOS PAGANOS{/}

{I}14_{/}Sin embargo, vienen 
d\u00edas -dice el Se\u00f1or- en 
que ya no se dir\u00e1: \u00ab\u00a1Vive 
el Se\u00f1or, que sac\u00f3 a los 
israelitas de Egipto!\u00bb, 
{I}15_{/}sino \u00ab\u00a1Vive el 
Se\u00f1or, que trajo a los 
israelitas de las 
regiones del norte y de 
todos los pa\u00edses en que 
los hab\u00eda dispersado!\u00bb. 
Yo los restablecer\u00e9 en la 
tierra que hab\u00eda dado a 
sus padres. {I}16_{/}S\u00ed, yo 
mandar\u00e9 muchos 
pescadores, dice el 
Se\u00f1or, que los pescar\u00e1n; 
mandar\u00e9 muchos cazadores, 
que los cazar\u00e1n en todo 
monte, en toda colina y 
en las grietas de las 
rocas. {I}17_{/}Porque mis 
ojos vigilan todos sus 
caminos; no se me 
ocultan, ni su 
perversidad est\u00e1 fuera de 
mi vista. {I}18_{/}Pero 
primero les har\u00e9 pagar el 
doble su iniquidad y sus 
pecados. Porque han 
profanado mi tierra con 
los cad\u00e1veres de sus 
\u00eddolos y han atestado mi 
heredad con sus 
horrores\u00bb. {I}
19_{/}Oh Se\u00f1or, mi fuerza y 
mi fortaleza,
mi refugio en el d\u00eda de 
la tribulaci\u00f3n;
a ti vendr\u00e1n las naciones
desde los confines de la 
tierra
y dir\u00e1n: S\u00f3lo mentira
poseyeron nuestros 
padres,
vanidad e impotencia.
{I}20_{/}\u00bfPuede un hombre 
fabricarse sus dioses?
\u00a1Pero ellos no son 
dioses!
{I}21_{/}Por eso, he aqu\u00ed que 
voy a manifestarles,

esta vez se lo 
manifestar\u00e9,
mi mano y mi poder,
y sabr\u00e1n que mi nombre es 
el Se\u00f1or.
{1}17{/}

PECADO DE IDOLATR\u00cdA Y SU 
CASTIGO{/}

{I}1_{/}El pecado de Jud\u00e1
est\u00e1 escrito con estilete 
de hierro;
con punta de diamante
est\u00e1 grabado sobre la 
tabla de su coraz\u00f3n
y en los \u00e1ngulos de sus 
altares,
{I}2_{/}para memoria de sus 
hijos
(sus altares y sus cipos 
sagrados
junto a todo \u00e1rbol verde,
sobre los altos collados
{I}3_{/}y las monta\u00f1as, en 
plena campi\u00f1a).
Tus bienes, todos tus 
tesoros
los entregar\u00e9 al saqueo
por todos los pecados 
cometidos
en las colinas en todo el 
territorio.
{I}4_{/}Tendr\u00e1s que 
desprenderte de tu 
heredad
que yo te hab\u00eda regalado,
y te har\u00e9 esclavo de tus 
enemigos
en un pa\u00eds que no 
conoces,
porque has encendido el 
fuego de mi c\u00f3lera,
que arder\u00e1 eternamente.
CONFIANZA EN EL SE\u00d1OR{/}

{I}5_{/}Esto dice el Se\u00f1or:
\u00ab\u00a1Maldito el hombre
que conf\u00eda en el hombre,
que en el mortal se apoya
y su coraz\u00f3n se aparta 
del Se\u00f1or!
{I}6_{/}Es como tamarisco en 
la estepa,
que no siente cu\u00e1ndo 
llega la dicha,
porque arraiga en los 
lugares
abrasados del desierto,
en tierra salobre y 
despoblada.
{I}7_{/}Bendito el hombre que 
conf\u00eda en el Se\u00f1or,
y en el Se\u00f1or pone su 
esperanza.
{I}8_{/}Es como un \u00e1rbol 
plantado junto al agua,
que alarga hacia la 
corriente sus ra\u00edces;
nada teme cuando llega el 
calor;
su follaje se mantiene 
verde;
en a\u00f1o de sequ\u00eda no se 
preocupa,
ni deja de producir sus 
frutos.
{I}9_{/}El coraz\u00f3n es 
complejo
m\u00e1s que toda otra cosa y 
perverso:
\u00bfqui\u00e9n lo conoce a fondo?
{I}10_{/}Yo, el Se\u00f1or, 
escruto el coraz\u00f3n,
sondeo las entra\u00f1as
para dar a cada cual 
seg\u00fan su conducta,
seg\u00fan el fruto de sus 
obras.
{I}11_{/}Perdiz que empolla 
huevos
que no ha puesto
es quien amasa riquezas 
injustas:
a la mitad de sus d\u00edas
las tendr\u00e1 que dejar,
y al final no ser\u00e1 m\u00e1s 
que un necio\u00bb.
{I}12_{/}Trono de gloria,
desde el principio 
excelso,
es nuestro lugar santo.
{I}13_{/}\u00a1Oh esperanza de 
Israel,
Se\u00f1or, todos los que te 
abandonan
ser\u00e1n cubiertos de 
verg\u00fcenza;
los que se apartan de ti,
ser\u00e1n condenados,
porque abandonaron al 
Se\u00f1or,
la fuente de agua viva!
JEREM\u00cdAS Y SUS ENEMIGOS{/}

{I}14_{/}C\u00farame, Se\u00f1or, y 
quedar\u00e9 curado;
s\u00e1lvame y ser\u00e9 salvo,
porque t\u00fa eres mi gloria.
{I}15_{/}Mira c\u00f3mo me dicen:
\u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la palabra 
del Se\u00f1or?
\u00a1Que se cumpla!\u00bb.
{I}16_{/}A pesar de todo,
yo no te he insistido
para que adelantases el 
desastre;
no he deseado el d\u00eda de 
la desgracia,
t\u00fa lo sabes;
lo que ha salido de mis 
labios
est\u00e1 ante tu presencia.
{I}17_{/}No me seas causa de 
terror,
t\u00fa, mi refugio,
en el d\u00eda de la 
desgracia.
{I}18_{/}Que sean cubiertos 
de verg\u00fcenza mis 
perseguidores,
y no yo;
queden ellos 
consternados,
y no yo.
Haz venir sobre ellos
el d\u00eda de la desgracia,
destr\u00f3zalos con doble 
destrozo.
SANTIFICACI\u00d3N DEL S\u00c1BADO{/}

{I}19_{/}El Se\u00f1or me ha 
dicho: \u00abAnda y ponte a la 
puerta de los hijos del 
pueblo, por donde entran 
y salen los reyes de 
Jud\u00e1, y luego a todas las 
puertas de Jerusal\u00e9n. 
{I}20_{/}Diles: Escuchad la 
palabra del Se\u00f1or, reyes 
de Jud\u00e1, y vosotros, 
jud\u00edos todos y habitantes 
de Jerusal\u00e9n que pas\u00e1is 
por estas puertas. 
{I}21_{/}Esto dice el Se\u00f1or: 
Si quer\u00e9is salvar la 
vida, guardaos de 
transportar carga en d\u00eda 
de s\u00e1bado y de pasarla 
por las puertas de 
Jerusal\u00e9n. {I}22_{/}No 
saqu\u00e9is carga de vuestras 
casas en d\u00eda de s\u00e1bado ni 
hag\u00e1is trabajo alguno. 
Santificad el d\u00eda del 
s\u00e1bado como yo lo orden\u00e9 
a vuestros padres. 
{I}23_{/}Ellos no escucharon 
ni hicieron caso, sino 
que endurecieron su 
cabeza para no escuchar 
ni aceptar la ense\u00f1anza. 
{I}24_{/}Si vosotros me 
escuch\u00e1is de verdad, dice 
el Se\u00f1or; si no acarre\u00e1is 
carga por las puertas de 
esta ciudad en d\u00eda de 
s\u00e1bado, sino que por el 
contrario santific\u00e1is el 
d\u00eda del s\u00e1bado no 
realizando en \u00e9l trabajo 
alguno, {I}25_{/}entonces, 
por las puertas de esta 
ciudad, reyes y 
pr\u00edncipes, herederos del 
trono de David, entrar\u00e1n 
montados en carrozas y 
caballos, ellos y sus 
ministros, las gentes de 
Jud\u00e1 y los habitantes de 
Jerusal\u00e9n. Y esta ciudad 
ser\u00e1 habitada 
eternamente. {I}26_{/}Y 
vendr\u00e1n de las ciudades 
de Jud\u00e1 y de los 
alrededores de Jerusal\u00e9n, 
de la tierra de Benjam\u00edn, 
de la llanura, de la 
monta\u00f1a y del Negueb, 
trayendo holocaustos, 
sacrificios, ofrendas, 
incienso y sacrificios de 
acci\u00f3n de gracias al 
templo del Se\u00f1or. 
{I}27_{/}Pero si no escuch\u00e1is 
mi mandamiento de 
santificar el s\u00e1bado y de 
no transportar carga ni 
acarrearla por las 
puertas de Jerusal\u00e9n en 
d\u00eda de s\u00e1bado, prender\u00e9 
fuego a sus puertas y 
devorar\u00e1, inextinguible, 
los palacios de 
Jerusal\u00e9n\u00bb. 
{1}18{/}

S\u00cdMBOLO DEL ALFARERO{/}

{I}1_{/}El Se\u00f1or dijo a 
Jerem\u00edas: {I}2_{/}\u00abLev\u00e1ntate 
y baja a casa del 
alfarero. All\u00ed te 
comunicar\u00e9 mis palabras\u00bb. 
{I}3_{/}Baj\u00e9, pues, a casa 
del alfarero y lo 
encontr\u00e9 haciendo un 
trabajo a la rueda. 
{I}4_{/}Cuando la vasija que 
hac\u00eda le sal\u00eda mal, como 
suele ocurrir con la 
arcilla en manos del 
alfarero, volv\u00eda a hacer 
otra vasija a su gusto. 
{I}5_{/}Entonces el Se\u00f1or me 
dijo: {I}6_{/}\u00ab\u00bfNo puedo yo 
hacer con vosotros, oh 
casa de Israel, lo mismo 
que este alfarero? -dice 
el Se\u00f1or-. Como la 
arcilla en mano del 
alfarero, as\u00ed sois 
vosotros en mi mano, oh 
casa de Israel. {I}7_{/}A 
veces yo decido, contra 
una naci\u00f3n o contra un 
reino, arrancarlo, 
destruirlo y aniquilarlo; 
{I}8_{/}pero si esa naci\u00f3n, 
contra la que he hablado, 
se convierte de su 
iniquidad, tambi\u00e9n yo me 
arrepiento del castigo 
que iba a ponerle. 
{I}9_{/}Otras veces decido, 
sobre una naci\u00f3n o un 
reino, edificarlo y 
plantarlo; {I}10_{/}pero si 
esa naci\u00f3n comete el mal 
que yo repruebo en lugar 
de escuchar mi voz, 
entonces yo tambi\u00e9n me 
arrepiento del bien que 
hab\u00eda decidido hacerle\u00bb. 
{I}11_{/}Habla, pues, ahora a 
las gentes de Jud\u00e1 y a 
los habitantes de 
Jerusal\u00e9n de esta manera: 
\u00abEsto dice el Se\u00f1or: 
Mirad, yo estoy 
preparando contra 
vosotros una desgracia y 
madurando un proyecto en 
da\u00f1o vuestro. Arrepent\u00edos 
cada uno de vuestra mala 
conducta, mejorad vuestra 
conducta, vuestra manera 
de actuar\u00bb. {I}12_{/}Pero 
ellos van a decir: \u00ab\u00a1Es 
in\u00fatil, nosotros 
seguiremos nuestros 
caprichos y obraremos 
cada cual seg\u00fan la dureza 
de nuestro perverso 
coraz\u00f3n!\u00bb.
MI PUEBLO ME HA OLVIDADO{/}

{I}13_{/}Por eso dice el 
Se\u00f1or:
\u00abPreguntad a las 
naciones.
\u00bfQui\u00e9n oy\u00f3 cosas 
semejantes?
Un crimen horrible ha 
cometido
la virgen de Israel.
{I}14_{/}\u00bfPodr\u00e1 faltar a la 
roca
que domina la llanura la 
nieve del L\u00edbano?
\u00bfSe agotar\u00e1n acaso las 
aguas de los altos,
que corren frescas?
{I}15_{/}\u00a1Pues mi pueblo me 
ha olvidado a m\u00ed
y ofrece incienso a la 
pura nada!
Han tropezado en sus 
caminos,
en las sendas antiguas,
para tomar veredas 
tortuosas,
un camino no allanado;
{I}16_{/}para hacer de su 
pa\u00eds un desierto,
un objeto de irrisi\u00f3n 
perpetua;
todo el que pase por \u00e9l
quedar\u00e1 at\u00f3nito y menear\u00e1 
la cabeza.
{I}17_{/}Como el viento 
solano,
los dispersar\u00e9 ante el 
enemigo.
Les dar\u00e9 las espaldas,
y no la cara, el d\u00eda de 
su desastre\u00bb.
ATENTADO CONTRA JEREM\u00cdAS{/}

{I}18_{/}Ellos han dicho: 
\u00ab\u00a1Venid, tramemos un 
atentado contra Jerem\u00edas, 
pues no ha de faltar por 
eso del sacerdote la 
ense\u00f1anza, ni del sabio 
el consejo, ni del 
profeta la palabra! \u00a1Ea, 
mat\u00e9mosle con la lengua; 
no prestemos atenci\u00f3n a 
ninguna de sus 
palabras!\u00bb. 
{I}19_{/}\u00a1Ati\u00e9ndeme, Se\u00f1or, 
y escucha lo que dicen mi 
acusadores!:
{I}20_{/}\u00bfAcaso se devuelve 
mal por bien?
Pues est\u00e1n cavando una 
fosa para m\u00ed.
Recuerda c\u00f3mo me he 
presentado ante ti
para hablarte en favor 
suyo
y alejar de ellos tu 
furor.
{I}21_{/}\u00a1Entrega, pues, a 
sus hijos al hambre,
aband\u00f3nalos a merced de 
la espada!
\u00a1Qu\u00e9dense sus mujeres sin 
hijos y sin marido!
\u00a1Mueran de peste sus 
hombres,
y sus j\u00f3venes atravesados
por la espada en la 
guerra!
{I}22_{/}\u00a1\u00d3iganse salir 
gemidos
de sus casas cuando, de 
improviso,
mandes t\u00fa contra ellos
hordas de saqueadores!
Pues han cavado una fosa 
para cazarme
y han tendido lazos a mis 
pies.
{I}23_{/}Pero t\u00fa, Se\u00f1or, 
conoces bien
sus planes asesinos 
contra m\u00ed.
No perdones su crimen,
no borres de tu vista su 
pecado.
\u00a1Caigan derribados ante 
ti,
act\u00faa contra ellos en el 
d\u00eda de tu c\u00f3lera!
{1}19{/}

S\u00cdMBOLO DE LA VASIJA 
ROTA{/}

{I}1_{/}El Se\u00f1or me dijo: 
\u00abVete a comprar una 
vasija de barro, toma 
contigo algunos de los 
ancianos del pueblo y de 
los sacerdotes {I}2_{/}y sal 
al valle de Ben-Hinn\u00f3n, a 
la entrada de la puerta 
de la Alfarer\u00eda. All\u00ed 
pregonar\u00e1s las palabras 
que yo te diga. 
{I}3_{/}Dir\u00e1s: Escuchad la 
palabra del Se\u00f1or, reyes 
de Jud\u00e1, y vosotros, 
habitantes de Jerusal\u00e9n. 
Esto dice el Se\u00f1or 
todopoderoso, Dios de 
Israel: Voy a traer sobre 
este pueblo una desgracia 
tal que el que lo oiga se 
quedar\u00e1 aturdido; {I}4_{/}me 
han abandonado, han 
enajenado este lugar, han 
ofrecido en \u00e9l incienso a 
dioses extra\u00f1os que no 
hab\u00edan conocido ni ellos 
ni sus padres ni los 
reyes de Jud\u00e1, han 
llenado este lugar de 
sangre inocente. {I}5_{/}Han 
construido lugares de 
culto a Baal para quemar 
a sus propios hijos en su 
honor, cosa que yo no 
hab\u00eda prescrito ni 
ordenado, ni se me hab\u00eda 
ocurrido jam\u00e1s. {I}6_{/}Por 
eso vienen d\u00edas -dice el 
Se\u00f1or- en que este lugar 
no se llamar\u00e1 ya \u00abTofet\u00bb 
ni \u00abValle de Ben-Hinn\u00f3n\u00bb, 
sino \u00abValle de Matanza\u00bb. 
{I}7_{/}En este lugar yo har\u00e9 
fracasar la pol\u00edtica de 
Jud\u00e1 y de Jerusal\u00e9n; los 
har\u00e9 caer a espada ante 
sus enemigos, en manos de 
aquellos que buscan su 
muerte, y dar\u00e9 sus 
cad\u00e1veres como pasto a 
las aves del cielo y a 
las bestias de la tierra. 
{I}8_{/}Har\u00e9 de esta ciudad 
un desierto, una 
irrisi\u00f3n: todo el que 
pase junto a ella se 
asombrar\u00e1 y silbar\u00e1 a la 
vista de todas sus 
heridas. {I}9_{/}Le har\u00e9 
comer la carne de sus 
hijos y la de sus hijas, 
y se devorar\u00e1n mutuamente 
en la extrema angustia 
del asedio y en medio de 
los apuros con que les 
estrujar\u00e1n sus enemigos, 
los que buscan su muerte. 
{I}10_{/}T\u00fa romper\u00e1s la 
vasija de barro a la 
vista de los hombres que 
te acompa\u00f1an, {I}11_{/}y les 
dir\u00e1s: Esto dice el Se\u00f1or 
todopoderoso: As\u00ed romper\u00e9 
yo a este pueblo y a esta 
ciudad, como se hace 
a\u00f1icos un vaso de 
alfarero que ya no puede 
recomponerse. Y se 
enterrar\u00e1 en Tofet por 
falta de sitio en otra 
parte. {I}12_{/}As\u00ed har\u00e9 con 
este lugar, dice el 
Se\u00f1or, y con sus 
habitantes: convertir\u00e9 a 
esta ciudad en un Tofet. 
{I}13_{/}De suerte que las 
casas de Jerusal\u00e9n y las 
de los reyes de Jud\u00e1 
ser\u00e1n inmundas como el 
lugar de Tofet: todas 
estas casas sobre cuyas 
terrazas han ofrecido 
incienso a toda la 
milicia del cielo y han 
derramado ofrendas de 
vino en honor de dioses 
extranjeros\u00bb.
{I}14_{/}Al volver Jerem\u00edas 
del Tofet, adonde el 
Se\u00f1or le hab\u00eda mandado a 
profetizar, se detuvo en 
el atrio del templo del 
Se\u00f1or y dijo a todo el 
pueblo: {I}15_{/}\u00abEsto dice 
el Se\u00f1or todopoderoso, 
Dios de Israel: Yo traer\u00e9 
sobre esta ciudad y sobre 
sus ciudades anejas todas 
las calamidades con las 
que le he amenazado por 
haberse endurecido 
neg\u00e1ndose a escuchar mis 
palabras\u00bb.
III. EJECUCI\u00d3N DE LA 
SENTENCIA{/}

(20,1-45,5){/}

{1}20{/}

JEREM\u00cdAS, PERSEGUIDO POR 
PASJUR{/}

{I}1_{/}El sacerdote Pasjur, 
hijo de Imer, que era 
inspector jefe del templo 
del Se\u00f1or, al o\u00edr a 
Jerem\u00edas profetizar tales 
cosas, {I}2_{/}mand\u00f3 golpear 
al profeta Jerem\u00edas y 
luego le puso en el cepo 
que estaba en la puerta 
de Benjam\u00edn, la m\u00e1s alta, 
en el templo del Se\u00f1or. 
{I}3_{/}Al d\u00eda siguiente 
Pasjur mand\u00f3 sacar a 
Jerem\u00edas del cepo, y 
Jerem\u00edas le dijo: \u00abEl 
Se\u00f1or no te llama Pasjur, 
sino "Terror por todas 
partes"; {I}4_{/}pues esto 
dice el Se\u00f1or: Te voy a 
entregar al terror, a ti 
y a todos tus amigos: 
caer\u00e1n bajo la espada de 
sus enemigos ante tus 
propios ojos. Y a todo 
Jud\u00e1 la entregar\u00e9 en 
poder del rey de 
Babilonia, que los 
deportar\u00e1 a Babilonia y 
los matar\u00e1 a espada. 
{I}5_{/}Entregar\u00e9 tambi\u00e9n 
todos los bienes de 
Jerusal\u00e9n, toda su 
fortuna, todos sus 
objetos de valor, todos 
los tesoros de los reyes 
de Jud\u00e1, en manos de sus 
enemigos, que los 
saquear\u00e1n, se apoderar\u00e1n 
de ellos y los llevar\u00e1n a 
Babilonia. {I}6_{/}Y t\u00fa, 
Pasjur, y todos los que 
viven en tu casa, 
marchar\u00e9is al destierro; 
ir\u00e1s a Babilonia y all\u00ed 
morir\u00e1s y ser\u00e1s enterrado 
t\u00fa y todos tus amigos, a 
quienes profetizas la 
mentira\u00bb.
TRAGEDIA DEL PROFETA{/}

{I}7_{/}T\u00fa me has 
seducido, Se\u00f1or,
y yo me he dejado 
seducir;
has sido m\u00e1s fuerte que 
yo,
me has podido.
Me he convertido en 
irrisi\u00f3n continua,
todos se burlan de m\u00ed.
{I}8_{/}Pues cada vez que 
hablo
tengo que gritar y 
proclamar:
\u00ab\u00a1Violencia y ruina!\u00bb.
La palabra del Se\u00f1or es 
para m\u00ed oprobio
y burla todo el d\u00eda.
{I}9_{/}Yo me dec\u00eda: No 
pensar\u00e9 m\u00e1s en \u00e9l,
no hablar\u00e9 m\u00e1s en su 
nombre.
Pero hab\u00eda en mi coraz\u00f3n
como un fuego abrasador
encerrado en mis huesos;
me he agotado en 
contenerlo
y no lo he podido 
soportar.
{I}10_{/}Pues he escuchado la 
calumnia de la gente:
\u00ab\u00a1Terror por todas 
partes!
\u00a1Anunciadlo, 
anunci\u00e9moslo!\u00bb.
Todos los que eran mis 
amigos
me espiaban a ver si daba 
un paso en falso:
\u00ab\u00a1Quiz\u00e1s se deje seducir;
nosotros lo venceremos y 
nos vengaremos de \u00e9l!\u00bb.
{I}11_{/}Pero el Se\u00f1or est\u00e1 
conmigo
como un h\u00e9roe potente:
caer\u00e1n mis adversarios 
derrotados;
ah\u00ed est\u00e1n en su fracaso 
avergonzados,
en ignominia perpetua, 
inolvidable.
{I}12_{/}\u00a1Se\u00f1or omnipotente 
que juzgas con justicia,
que ves los sentimientos 
y los pensamientos,
haz que yo vea tu 
venganza sobre ellos,
pues en tus manos he 
dejado mi causa!
{I}13_{/}Cantad al Se\u00f1or, 
alabad al Se\u00f1or,
porque \u00e9l libra al pobre
del poder de los 
malvados.
{I}14_{/}\u00a1Maldito el d\u00eda en 
que nac\u00ed;
el d\u00eda en que mi madre me 
dio a luz
no sea bendito!
{I}15_{/}\u00a1Maldito el hombre 
que dio a mi padre la 
noticia:
\u00abUn hijo var\u00f3n te ha 
nacido\u00bb,
y le llen\u00f3 de gozo!
{I}16_{/}\u00a1Sea ese hombre como 
las ciudades
que el Se\u00f1or destruy\u00f3 sin 
compasi\u00f3n!
\u00a1Oiga el grito de alarma 
por la ma\u00f1ana,
el alarido de guerra al 
mediod\u00eda!
{I}17_{/}\u00a1Por qu\u00e9 no me hizo 
morir
en el seno materno!
Mi madre hubiera sido mi 
sepulcro,
y yo eterna pre\u00f1ez de sus 
entra\u00f1as.
{I}18_{/}\u00bfPor qu\u00e9 sal\u00ed del 
seno
para no ver m\u00e1s que 
dolores y tormentos
y consumir mis d\u00edas en la 
confusi\u00f3n?
{1}21{/}

RESPUESTA DE JEREM\u00cdAS A 
LOS ENVIADOS DE SEDEC\u00cdAS{/}

{I}1_{/}Palabra que el 
Se\u00f1or dirigi\u00f3 a Jerem\u00edas 
cuando el rey Sedec\u00edas 
mand\u00f3 a decirle por medio 
de Pasjur, hijo de 
Malaqu\u00edas, y del 
sacerdote Sofon\u00edas, hijo 
de Maas\u00edas: {I}2_{/}\u00abConsulta 
al Se\u00f1or acerca de 
nosotros, porque 
Nabucodonosor, rey de 
Babilonia, nos hace la 
guerra. Tal vez el Se\u00f1or 
renueve en favor nuestro 
todas sus maravillas y 
nuestro enemigo se aleje 
de nosotros\u00bb. 
{I}3_{/}Jerem\u00edas les dijo: 
\u00abResponder\u00e9is a Sedec\u00edas 
lo siguiente: {I}4_{/}Esto 
dice el Se\u00f1or, Dios de 
Israel: Yo har\u00e9 volver 
atr\u00e1s las armas que 
llev\u00e1is en vuestras manos 
y con las cuales combat\u00eds 
fuera de las murallas 
contra el rey de 
Babilonia y los caldeos 
que os tienen asediados, 
y las amontonar\u00e9 en medio 
de esta ciudad. {I}5_{/}Y yo 
mismo combatir\u00e9 contra 
vosotros con mano fuerte 
y brazo extendido, con 
c\u00f3lera, furor y gran 
indignaci\u00f3n. {I}6_{/}Herir\u00e9 a 
los habitantes de esta 
ciudad, hombres y 
bestias, con una gran 
peste, y morir\u00e1n. 
{I}7_{/}Despu\u00e9s de esto, dice 
el Se\u00f1or, entregar\u00e9 a 
Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1, a 
sus servidores y a los 
habitantes de esta ciudad 
que hayan escapado a la 
peste, a la espada y al 
hambre, en manos de 
Nabucodonosor, rey de 
Babilonia, en manos de 
sus enemigos, de aquellos 
que buscan su vida; \u00e9l 
los pasar\u00e1 a filo de 
espada sin consideraci\u00f3n, 
sin piedad y sin 
compasi\u00f3n\u00bb. {I}8_{/}Y a este 
pueblo le dir\u00e1s: Esto 
dice el Se\u00f1or: Mirad, yo 
pongo ante vosotros el 
camino de la vida y el de 
la muerte. {I}9_{/}El que 
quede en esta ciudad 
morir\u00e1 de espada, de 
hambre o de peste; el que 
salga y se rinda a los 
caldeos que os asedian, 
vivir\u00e1. Conservar\u00e1 su 
vida como bot\u00edn. 
{I}10_{/}Porque yo he vuelto 
mi rostro a esta ciudad, 
pero para mal, no para su 
bien -dice el Se\u00f1or-. 
Ser\u00e1 entregada al rey de 
Babilonia, que la 
prender\u00e1 fuego.
AVISO A LA FAMILIA REAL{/}

{I}11_{/}Dir\u00e1s a la casa 
real de Jud\u00e1: Escuchad la 
palabra del Se\u00f1or:
{I}12_{/}Casa de David,
esto dice el Se\u00f1or:
\u00abHaced justicia cada 
ma\u00f1ana,
librad al oprimido
de las manos de sus 
explotadores,
no sea que salte como un 
fuego mi ira,
se encienda y no haya 
quien la apague
a causa de tus acciones 
perversas.
{I}13_{/}A ti me dirijo, 
moradora del valle,
roca de la llanura -dice 
el Se\u00f1or-,
a vosotros que dec\u00eds:
\u00ab\u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 asaltarnos
y penetrar en nuestros 
refugios?\u00bb.
{I}14_{/}Yo os castigar\u00e9 como 
lo merecen vuestras obras
-dice el Se\u00f1or-;
prender\u00e9 fuego a su 
bosque,
y devorar\u00e1 todos sus 
alrededores\u00bb.
{1}22{/}

AVISO AL REY{/}

{I}1_{/}Esto dice el Se\u00f1or: 
Baja a la casa del rey de 
Jud\u00e1 y pronuncia all\u00ed 
esta profec\u00eda. 
{I}2_{/}Escucha la palabra 
del Se\u00f1or, oh rey de 
Jud\u00e1, que te sientas en 
el trono de David, t\u00fa, 
as\u00ed como tus servidores y 
tu pueblo, los que 
entr\u00e1is por estas 
puertas. {I}3_{/}Esto dice el 
Se\u00f1or: Practicad el 
derecho y la justicia y 
librad al oprimido de las 
manos del explotador; no 
maltrat\u00e9is al extranjero, 
al hu\u00e9rfano y a la viuda; 
no los hag\u00e1is violencia, 
ni derram\u00e9is sangre 
inocente en este lugar. 
{I}4_{/}Si observ\u00e1is de 
verdad esta orden, 
entonces por las puertas 
de esta casa entrar\u00e1n 
reyes, herederos del 
trono de David, montados 
en carrozas y caballos, 
as\u00ed ellos como sus 
servidores y su pueblo. 
{I}5_{/}Pero si no escuch\u00e1is 
estas palabras, por m\u00ed 
mismo juro -dice el 
Se\u00f1or- que esta casa ser\u00e1 
reducida a un mont\u00f3n de 
escombros. {I}6_{/}Pues esto 
dice el Se\u00f1or acerca de 
la casa real de Jud\u00e1: 
Eras para m\u00ed como un 
Galaad,
como una cima del L\u00edbano.
Pero yo te transformar\u00e9 
en desierto,
en ciudad despoblada.
{I}7_{/}Preparar\u00e9 
devastadores contra ti,
cada uno con sus hoces;
talar\u00e1n tus cedros m\u00e1s 
selectos,
y al fuego los arrojar\u00e1n.
{I}8_{/}Y cuando pasen muchas 
gentes junto a Jerusal\u00e9n 
y se pregunten: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 
el Se\u00f1or ha tratado as\u00ed a 
esta ciudad?\u00bb, {I}9_{/}se 
responder\u00e1: \u00abPor haber 
abandonado la alianza del 
Se\u00f1or, su Dios, para 
adorar y servir a dioses 
extra\u00f1os\u00bb.
A JOACAZ{/}

{I}10_{/}No llor\u00e9is al 
que est\u00e1 muerto,
no hag\u00e1is duelo por \u00e9l;
llorad amargamente por el 
que parte,
porque no volver\u00e1 m\u00e1s,
no ver\u00e1 m\u00e1s la tierra en 
que naci\u00f3.
{I}11_{/}Pues esto dice el 
Se\u00f1or
respecto de Sal\u00fan, hijo 
de Jos\u00edas, rey de Jud\u00e1,
que ha sucedido a Jos\u00edas, 
su padre,
y que ha salido de este 
lugar:
No volver\u00e1 m\u00e1s,
{I}12_{/}sino que morir\u00e1 en 
el lugar
adonde ha sido deportado,
y no volver\u00e1 a ver esta 
tierra.
A JOAQU\u00cdN{/}

{I}13_{/}\u00a1Ay de aquel que 
edifica
su casa con injusticias
y sus pisos contra todo 
derecho;
del que hace trabajar a 
su pr\u00f3jimo de balde,
sin pagarle su salario;
{I}14_{/}del que dice: Voy a 
construirme
un gran palacio con 
grandes salones,
y abre sus ventanas,
lo artesona de cedro
y lo pinta de rojo!
{I}15_{/}\u00bfPiensas asegurar tu 
reinado
con tu pasi\u00f3n por el 
cedro?
Tu padre s\u00ed com\u00eda y 
beb\u00eda,
pero practicaba el 
derecho y la justicia,
y todo le iba bien.
{I}16_{/}Hac\u00eda justicia al 
d\u00e9bil y al pobre,
y todo le iba bien.
\u00bfNo es eso conocerme? -
dice el Se\u00f1or-.
{I}17_{/}Pero tus ojos y tu 
coraz\u00f3n
buscan tan s\u00f3lo tu propio 
inter\u00e9s,
sangre inocente que 
derramar,
explotaci\u00f3n y violencia 
que ejercer.
{I}18_{/}Por eso, esto dice 
el Se\u00f1or
respecto de Joaqu\u00edn, hijo 
de Jos\u00edas, rey de Jud\u00e1:
No har\u00e1n lamentos sobre 
\u00e9l:
\u00a1Ay, hermano! \u00a1Ay, 
hermana!
No le llorar\u00e1n:
\u00a1Ay, Se\u00f1or; ay, majestad!
{I}19_{/}Ser\u00e1 enterrado como 
un asno,
ser\u00e1 arrastrado
y tirado fuera de las 
puertas de Jerusal\u00e9n.
A JERUSAL\u00c9N{/}

{I}20_{/}Sube al L\u00edbano y 
grita,
haz resonar tu voz desde 
Bas\u00e1n,
vocifera desde Albar\u00edn,
porque han sido 
destrozados todos tus 
amantes.
{I}21_{/}Te habl\u00e9 en la hora 
de tu prosperidad.
T\u00fa dijiste: \u00ab\u00a1No quiero 
escuchar!\u00bb.
\u00c9se ha sido tu camino 
desde tu juventud:
no escuchar mi voz.
{I}22_{/}El viento apacentar\u00e1 
a todos tus pastores,
y tus amantes marchar\u00e1n 
al destierro.
Entonces tendr\u00e1s 
verg\u00fcenza
y confusi\u00f3n de toda tu 
perversidad.
{I}23_{/}T\u00fa, que has puesto 
tu morada en el L\u00edbano
y anidas en los cedros.
\u00a1C\u00f3mo gemir\u00e1s cuando te 
vengan los dolores,
angustias como de mujer 
en parto!
A JECON\u00cdAS{/}

{I}24_{/}Por mi vida -dice el 
Se\u00f1or-
que aunque Jecon\u00edas, hijo 
de Joaqu\u00edn, rey de Jud\u00e1,
fuera un anillo en mi 
mano derecha,
le arrancar\u00eda de all\u00ed.
{I}25_{/}Te entregar\u00e9 en 
manos
de los que buscan tu 
muerte,
en manos de aquellos
que tanto miedo te 
infunden:
en manos de 
Nabucodonosor, rey de 
Babilonia,
y en manos de los 
caldeos.
{I}26_{/}Y te arrojar\u00e9 a ti y 
a tu madre,
que te dio a luz,
a otra tierra donde no 
hab\u00e9is nacido,
pero donde morir\u00e9is.
{I}27_{/}Pero a esta tierra,
adonde tanto desean 
volver,
no volver\u00e1n jam\u00e1s.
{I}28_{/}\u00bfEs acaso un vaso 
vil y roto este hombre,
Jecon\u00edas, un objeto que 
ninguno quiere?
\u00bfPor qu\u00e9 han sido 
expulsados
\u00e9l y su estirpe,
y arrojados a una tierra
que no conoc\u00edan?
{I}29_{/}\u00a1Tierra, tierra, 
tierra,
escucha la palabra del 
Se\u00f1or!
{I}30_{/}Esto dice el Se\u00f1or:
Inscribid as\u00ed a este 
hombre;
sin hijos, uno que no 
prosper\u00f3 en su tiempo;
porque ninguno de su 
estirpe
lograr\u00e1 sentarse en el 
trono de David
y reinar en Jud\u00e1.
{1}23{/}

A LOS MALOS PASTORES DE 
ISRAEL{/}

{I}1_{/}\u00a1Ay de los 
pastores que dejan 
perecer y dispersarse al 
reba\u00f1o de mi pasto, dice 
el Se\u00f1or! {I}2_{/}Por tanto, 
esto dice el Se\u00f1or, Dios 
de Israel, sobre los 
pastores que gu\u00edan a mi 
pueblo: Vosotros hab\u00e9is 
dispersado mi reba\u00f1o, lo 
hab\u00e9is descarriado sin 
preocuparos de \u00e9l. Pero 
yo me voy a ocupar ahora 
de vosotros -dice el 
Se\u00f1or-, castigando 
vuestras perversas 
acciones.
EL BUEN PASTOR FUTURO{/}

{I}3_{/}Yo mismo recoger\u00e9 los 
restos de mi reba\u00f1o de 
todos los pa\u00edses donde 
los dispers\u00e9 y los har\u00e9 
volver a sus pastos, 
donde crecer\u00e1n y se 
multiplicar\u00e1n. 
{I}4_{/}Suscitar\u00e9 para ellos 
pastores que los 
apacentar\u00e1n; no sufrir\u00e1n 
m\u00e1s temor y angustia, ni 
se volver\u00e1 a perder 
ninguno -dice el Se\u00f1or-. 
{I}5_{/}Vienen d\u00edas -dice el 
Se\u00f1or-
en que yo suscitar\u00e9 a 
David
un v\u00e1stago leg\u00edtimo,
que reinar\u00e1 como 
verdadero rey,
con sabidur\u00eda,
y ejercer\u00e1 el derecho y 
la justicia
en la tierra.
{I}6_{/}En sus d\u00edas se 
salvar\u00e1 Jud\u00e1,
e Israel vivir\u00e1 en 
seguridad.
Y \u00e9ste ser\u00e1 el nombre
con que le llamar\u00e1n:
\u00abEl Se\u00f1or nuestra 
justicia\u00bb.
{I}7_{/}Vienen d\u00edas -dice el 
Se\u00f1or- en que no se dir\u00e1 
ya: \u00abVive Dios, que sac\u00f3 
a los israelitas de 
Egipto\u00bb, {I}8_{/}sino: \u00ab\u00a1Vive 
Dios, que sac\u00f3 y trajo a 
la estirpe de la casa de 
Israel del pa\u00eds del norte 
y de todos los lugares 
donde los hab\u00eda 
dispersado para que 
habiten de nuevo en su 
propia tierra!\u00bb.
A LOS PROFETAS DE LA 
CORTE{/}

{I}9_{/}Contra los 
profetas:
\u00abMi coraz\u00f3n se rompe 
dentro de m\u00ed,
todos mis miembros se 
estremecen;
soy como un borracho,
como un hombre vencido 
por el vino
ante el Se\u00f1or y sus 
santas palabras.
{I}10_{/}Pues el pa\u00eds est\u00e1 
lleno de ad\u00falteros;
a causa de la maldici\u00f3n
el pa\u00eds est\u00e1 de luto,
resecos los oasis del 
desierto.
El af\u00e1n de su carrera es 
el mal;
su esfuerzo, la 
injusticia.
{I}11_{/}S\u00ed, hasta el profeta 
y el sacerdote
practican la injusticia,
hasta en mi propia casa
he encontrado su maldad, 
-dice el Se\u00f1or-.
{I}12_{/}Por eso su camino
va a ser para ellos
despe\u00f1adero entre 
tinieblas;
ser\u00e1n empujados y caer\u00e1n 
en \u00e9l.
Voy a traer sobre ellos 
la desgracia
el a\u00f1o en que tengan que 
rendir cuentas
-dice el Se\u00f1or-.
{I}13_{/}En los profetas de 
Samar\u00eda
vi cosas repugnantes:
profetizaban en nombre de 
Baal
y pervert\u00edan a mi pueblo 
Israel.
{I}14_{/}Pero en los profetas 
de Jerusal\u00e9n
he visto monstruosidades:
adulterio, obstinaci\u00f3n en 
la falsedad,
apoyo a los criminales
para que ninguno se 
convierta
de su perversidad;
son todos ellos para m\u00ed 
como Sodoma;
y sus habitantes, como 
Gomorra.
{I}15_{/}Por esto, as\u00ed dice 
el Se\u00f1or omnipotente
sobre los profetas:
Yo les dar\u00e9 a comer 
ajenjo,
y a beber agua 
envenenada;
porque de los profetas de 
Jerusal\u00e9n
sale la impiedad para 
todo el pa\u00eds\u00bb.
{I}16_{/}Esto dice el Se\u00f1or 
omnipotente:
No escuch\u00e9is las palabras 
de los profetas,
porque os enga\u00f1an;
os cuentan visiones de su 
fantas\u00eda,
no de la boca del Se\u00f1or.
{I}17_{/}Dicen a quienes 
desprecian
la palabra del Se\u00f1or:
\u00ab\u00a1Tendr\u00e9is paz!\u00bb,
y a todos los que siguen
el capricho de su 
coraz\u00f3n:
\u00ab\u00a1No os sobrevendr\u00e1 
ning\u00fan mal!\u00bb.
{I}18_{/}Pero \u00bfqui\u00e9n ha 
asistido al consejo del 
Se\u00f1or?
\u00bfQui\u00e9n ha visto y o\u00eddo su 
palabra?
\u00bfQui\u00e9n ha prestado 
atenci\u00f3n
a su palabra y la ha 
escuchado?
{I}19_{/}Mirad, la borrasca 
del Se\u00f1or estalla,
un hurac\u00e1n se 
desencadena,
se precipita sobre la 
cabeza de los 
malhechores.
{I}20_{/}La ira del Se\u00f1or no 
volver\u00e1 atr\u00e1s
hasta que no haya 
ejecutado y realizado
los designios de su 
coraz\u00f3n.
En los tiempos futuros
comprender\u00e9is bien esto.
{I}21_{/}No he enviado yo a 
estos profetas,
y ellos corren;
no les he dicho nada,
\u00a1y ellos profetizan!
{I}22_{/}Si es que han 
asistido a mi consejo,
\u00a1anuncien mis palabras a 
mi pueblo,

hagan que se convierta
de su mal camino,
de la perversidad de sus 
acciones!
{I}23_{/}\u00bfAcaso soy yo Dios 
s\u00f3lo de cerca
-dice el Se\u00f1or-
y de lejos no soy Dios?
{I}24_{/}Si un hombre se 
oculta en escondrijo,
\u00bfno le ver\u00e9 yo acaso?
-dice el Se\u00f1or-.
\u00bfEs que los cielos y la 
tierra
no los lleno yo?
-dice el Se\u00f1or-.
{I}25_{/}He o\u00eddo lo que dicen 
los profetas que 
profetizan mentiras en mi 
nombre. Dicen: \u00abHe tenido 
un sue\u00f1o, he tenido un 
sue\u00f1o\u00bb. {I}26_{/}\u00bfHasta 
cu\u00e1ndo los profetas 
anunciar\u00e1n profec\u00edas 
falsas y profetizar\u00e1n las 
fantas\u00edas de su muerte? 
{I}27_{/}Con los sue\u00f1os que 
se cuentan unos a otros 
tratan de hacer que mi 
pueblo se olvide de mi 
nombre, como sus padres 
se olvidaron de mi nombre 
por Baal. {I}28_{/}El profeta 
que haya tenido un sue\u00f1o, 
que cuente su sue\u00f1o. Y 
aquel que ha recibido mi 
palabra, que anuncie 
fielmente mi palabra. 
\u00bfQu\u00e9 tiene que ver la 
paja con el grano? -dice 
el Se\u00f1or-. {I}29_{/}\u00bfNo es mi 
palabra como el fuego, 
como el martillo que 
deshace la roca?
{I}30_{/}Por eso, estoy 
contra los profetas -dice 
el Se\u00f1or- que se roban 
mutuamente mis palabras. 
{I}31_{/}Estoy contra los 
profetas -dice el Se\u00f1or- 
que no tienen m\u00e1s que 
abrir su boca para 
proferir or\u00e1culos. 
{I}32_{/}Me levanto contra 
los profetas que 
profetizan sue\u00f1os 
mentirosos -dice el 
Se\u00f1or- y, cont\u00e1ndolos, 
desorientan a mi pueblo 
con sus mentiras y sus 
extravagancias. Yo no los 
he enviado ni les he 
confiado mis \u00f3rdenes, y 
ellos no sirven de nada a 
este pueblo -dice el 
Se\u00f1or-.
{I}33_{/}Cuando un hombre de 
este pueblo, o un 
profeta, o un sacerdote 
te pregunte: \u00ab\u00bfCu\u00e1l es la 
carga del Se\u00f1or?\u00bb, 
responder\u00e1s: \u00ab\u00a1Vosotros 
sois la carga del Se\u00f1or, 
y yo os rechazar\u00e9!\u00bb. 
{I}34_{/}Y al profeta, al 
sacerdote, al hombre del 
pueblo que diga: \u00ab\u00a1Carga 
del Se\u00f1or!\u00bb, yo le 
castigar\u00e9 a \u00e9l y a su 
casa. {I}35_{/}Esto es lo que 
ten\u00e9is que deciros unos a 
otros: \u00ab\u00bfQu\u00e9 ha 
respondido el Se\u00f1or o qu\u00e9 
ha dicho el Se\u00f1or?\u00bb. 
{I}36_{/}Pero no habl\u00e9is m\u00e1s 
de \u00ab\u00a1Carga del Se\u00f1or!\u00bb. 
La \u00abcarga\u00bb ser\u00e1 para cada 
uno su propia palabra; 
porque vosotros 
falsific\u00e1is las palabras 
del Dios vivo, el Se\u00f1or 
todopoderoso, vuestro 
Dios. {I}37_{/}T\u00fa hablar\u00e1s 
as\u00ed al profeta: \u00ab\u00bfQu\u00e9 te 
ha respondido el Se\u00f1or?\u00bb. 
{I}38_{/}Pero si dec\u00eds: 
\u00abCarga del Se\u00f1or\u00bb; 
entonces el Se\u00f1or dir\u00e1: 
\u00abPuesto que vosotros 
repet\u00eds la expresi\u00f3n 
"\u00a1Carga del Se\u00f1or!", 
siendo as\u00ed que yo os he 
prohibido usarla, 
{I}39_{/}por eso yo os 
levantar\u00e9 como una carga 
y os echar\u00e9 lejos de mi 
presencia, a vosotros y a 
esta ciudad que yo hab\u00eda 
dado a vosotros y a 
vuestros padres, {I}40_{/}y 
os cubrir\u00e9 de perpetuo 
desprecio y de eterna 
ignominia, que jam\u00e1s ser\u00e1 
olvidada\u00bb.
{1}24{/}

LAS DOS CESTAS DE HIGOS{/}

{I}1_{/}El Se\u00f1or me 
mostr\u00f3 dos cestas de 
higos, que estaban 
delante del templo del 
Se\u00f1or. Esto sucedi\u00f3 
despu\u00e9s que 
Nabucodonosor, rey de 
Babilonia, hab\u00eda llevado 
al destierro, de 
Jerusal\u00e9n a Babilonia, a 
Jecon\u00edas, hijo de 
Joaqu\u00edn, rey de Jud\u00e1, con 
sus nobles, sus 
cerrajeros y sus 
herreros. {I}2_{/}Uno de los 
cestos conten\u00eda higos muy 
buenos, como lo son los 
tempranos; el otro ten\u00eda 
higos muy malos, tan 
malos que no se pod\u00edan 
comer. {I}3_{/}Y me dijo: 
\u00ab\u00bfQu\u00e9 ves, Jerem\u00edas?\u00bb. 
Respond\u00ed: \u00abHigos: los 
buenos son excelentes; 
los malos son tan malos 
que no se pueden comer\u00bb. 
{I}4_{/}Y el Se\u00f1or me dijo: 
{I}5_{/}\u00abEsto dice el Se\u00f1or, 
Dios de Israel: {I}6_{/}Como 
se mira con agrado a 
estos higos buenos, as\u00ed 
mirar\u00e9 yo favorablemente 
a los desterrados de 
Jud\u00e1, a quienes arrojo de 
este lugar al pa\u00eds de los 
caldeos. {I}7_{/}Volver\u00e9 a 
ellos mis ojos y los har\u00e9 
regresar a esta tierra; 
los restablecer\u00e9 y no los 
volver\u00e9 a destruir; los 
plantar\u00e9 para no 
arrancarlos ya. {I}8_{/}Y les 
dar\u00e9 inteligencia para 
que conozcan que yo soy 
el Se\u00f1or; ellos ser\u00e1n mi 
pueblo y yo ser\u00e9 su Dios, 
porque se convertir\u00e1n a 
m\u00ed de todo coraz\u00f3n. 
{I}9_{/}Pero como a estos 
higos malos, tan malos 
que no pueden comerse -
dice el Se\u00f1or-, as\u00ed 
tratar\u00e9 yo a Sedec\u00edas, 
rey de Jud\u00e1, a sus 
oficiales y al resto de 
los habitantes de 
Jerusal\u00e9n que han quedado 
en este pa\u00eds o que 
habitan en el pa\u00eds de 
Egipto. {I}10_{/}Los 
convertir\u00e9 en objeto de 
horror para todos los 
reinos de la tierra; 
oprobio, chisme, escarnio 
y maldici\u00f3n en todos los 
pa\u00edses en que los arroje. 
{I}11_{/}Y mandar\u00e9 contra 
ellos la espada, el 
hambre y la peste, hasta 
que hayan desaparecido 
del suelo que di a ellos 
y a sus padres\u00bb.
{1}25{/}

ANUNCIO DE LOS SETENTA 
A\u00d1OS DE DESTIERRO{/}

{I}1_{/}Palabra que fue 
dirigida a Jerem\u00edas 
acerca de todo el pueblo 
de Jud\u00e1 el a\u00f1o cuarto de 
Joaqu\u00edn, hijo de Jos\u00edas, 
rey de Jud\u00e1, esto es, el 
a\u00f1o primero de 
Nabucodonosor, rey de 
Babilonia. {I}2_{/}El profeta 
Jerem\u00edas se la comunic\u00f3 a 
todo el pueblo de Jud\u00e1 y 
a todos los habitantes de 
Jerusal\u00e9n, diciendo: 
{I}3_{/}\u00abHace ya veintitr\u00e9s 
a\u00f1os, desde el a\u00f1o trece 
de Jos\u00edas, hijo de Am\u00f3n, 
rey de Jud\u00e1, hasta el d\u00eda 
de hoy, que se me viene 
dirigiendo la palabra del 
Se\u00f1or y que, sin 
descanso, yo os la he 
anunciado, pero vosotros 
no hab\u00e9is escuchado. 
{I}4_{/}El Se\u00f1or, adem\u00e1s, os 
ha enviado a todos sus 
siervos, los profetas, 
sin interrupci\u00f3n, y 
vosotros no hab\u00e9is 
escuchado ni hab\u00e9is hecho 
caso. {I}5_{/}Os he dicho: 
Convert\u00edos cada uno de 
vuestra mala conducta y 
de vuestras perversas 
acciones, y vivir\u00e9is en 
la tierra que el Se\u00f1or os 
dio a vosotros y a 
vuestros padres desde 
siempre y para siempre. 
{I}6_{/}No corr\u00e1is en pos de 
dioses extra\u00f1os para 
servirlos y adorarlos; no 
provoqu\u00e9is mi c\u00f3lera con 
las obras de vuestras 
manos, y yo no os har\u00e9 
ning\u00fan mal. {I}7_{/}Pero no 
me hab\u00e9is escuchado -dice 
el Se\u00f1or-, sino que me 
hab\u00e9is irritado con las 
obras de vuestras manos 
para desgracia vuestra. 
{I}8_{/}Por tanto, esto dice 
el Se\u00f1or todopoderoso: 
Por no haber escuchado 
vosotros mis palabras, 
{I}9_{/}yo mando a buscar a 
todas las tribus del 
norte -dice el Se\u00f1or- y a 
Nabucodonosor, rey de 
Babilonia, mi siervo, y 
los traer\u00e9 contra este 
pa\u00eds, contra sus 
habitantes y contra todas 
estas naciones de los 
contornos; las aniquilar\u00e9 
y las dejar\u00e9 convertidas 
en objeto de horror, de 
escarnio y de oprobio 
perpetuo. {I}10_{/}Har\u00e9 
desaparecer de entre 
ellos los gritos de 
alegr\u00eda y algazara, el 
canto del esposo y de la 
esposa, el ruido del 
molino y la luz de la 
l\u00e1mpara. {I}11_{/}Todo este 
pa\u00eds ser\u00e1 convertido en 
ruinas, en desolaci\u00f3n, y 
permanecer\u00e1n en 
esclavitud entre las 
naciones durante setenta 
a\u00f1os. {I}12_{/}Al cabo de 
estos setenta a\u00f1os yo 
castigar\u00e9 al rey de 
Babilonia y a aquella 
naci\u00f3n -dice el Se\u00f1or- 
por sus cr\u00edmenes, as\u00ed 
como al pa\u00eds de los 
caldeos, y har\u00e9 de \u00e9l una 
desolaci\u00f3n eterna. 
{I}13_{/}Ejecutar\u00e9 con este 
pa\u00eds todas las cosas que 
he predicho contra \u00e9l, 
todo lo que est\u00e1 escrito 
en este libro: lo que 
Jerem\u00edas profetiz\u00f3 contra 
todas las naciones. 
{I}14_{/}Ellas ser\u00e1n 
subyugadas por naciones 
poderosas y reyes 
poderosos, y yo les 
pagar\u00e9 seg\u00fan sus actos y 
seg\u00fan las obras de sus 
manos\u00bb.
CASTIGO DE LAS NACIONES{/}

{I}15_{/}El Se\u00f1or, Dios de 
Israel, me dijo: \u00abToma de 
mi mano esta copa de vino 
y d\u00e1sela a beber a todas 
las naciones a las que yo 
te mando, {I}16_{/}para que 
beban y se tambaleen y 
deliren ante la espada 
que yo voy a mandar en 
medio de ellos\u00bb. 
{I}17_{/}Tom\u00e9 la copa de la 
mano del Se\u00f1or y se la di 
a beber a todas las 
naciones a las que el 
Se\u00f1or me hab\u00eda mandado: 
{I}18_{/}a Jerusal\u00e9n, a las 
ciudades de Jud\u00e1, a sus 
reyes, a sus pr\u00edncipes, 
para hacer de todo ello 
un desierto, un horror, 
un objeto de escarnio, 
una maldici\u00f3n, como es la 
condici\u00f3n actual; {I}19_{/}al 
Fara\u00f3n, rey de Egipto, a 
sus ministros, a sus 
servidores y a todo el 
pueblo, {I}20_{/}as\u00ed como a 
todo el conjunto de los 
extranjeros; a todos los 
reyes del pa\u00eds de Us, a 
todos los reyes del pa\u00eds 
de los filisteos: 
Ascal\u00f3n, Gaza, Ecr\u00f3n y a 
lo que queda de Asdod; 
{I}21_{/}a Ed\u00f3n, a Moab, a 
Am\u00f3n, {I}22_{/}a todos los 
reyes de Tiro, a todos 
los reyes de Sid\u00f3n y a 
los reyes de las islas 
del otro lado del mar; 
{I}23_{/}a Ded\u00e1n, a Tem\u00e1, a 
Buz y a todos los que se 
afeitan las sienes; 
{I}24_{/}a todos los reyes de 
Arabia y de los que viven 
en el desierto; {I}25_{/}a 
todos los reyes de Zimr\u00ed, 
a todos los reyes de El\u00e1n 
y a todos los reyes de 
Media; {I}26_{/}a todos los 
reyes del norte, pr\u00f3ximos 
y lejanos, uno detr\u00e1s de 
otro, a todos los reinos 
de la tierra. El rey de 
Sesac beber\u00e1 despu\u00e9s de 
ellos. {I}27_{/}Y les dir\u00e1s: 
\u00abEsto dice el Se\u00f1or 
todopoderoso, Dios de 
Israel: \u00a1Bebed, 
emborrachaos, vomitad, 
caed para no levantaros 
m\u00e1s bajo la espada que yo 
voy a enviar en medio de 
vosotros\u00bb. {I}28_{/}Y si se 
niegan a tomar de tu mano 
la copa y a beber, les 
dir\u00e1s: \u00abEsto dice el 
Se\u00f1or todopoderoso: \u00a1La 
beber\u00e9is sin remedio! 
{I}29_{/}Porque si est\u00e1is 
viendo que es en la 
ciudad que lleva mi 
nombre donde comienzo a 
desencadenar el mal, 
\u00bfvais a quedar vosotros 
sin castigo? No 
quedar\u00e9is, porque yo 
convoco la espada contra 
todos los habitantes de 
la tierra\u00bb -dice el 
Se\u00f1or-. {I}30_{/}Y t\u00fa 
an\u00fanciales todas estas 
palabras y diles: El 
Se\u00f1or ruge desde lo alto, 
desde su santa morada 
lanza su voz; ruge con 
fuerza contra su 
hacienda, lanza el grito 
de j\u00fabilo de los 
pisadores de la uva 
contra todos los 
habitantes de la tierra.
{I}31_{/}Llega el estruendo 
hasta el extremo de la 
tierra, porque el Se\u00f1or 
entabla un proceso contra 
las naciones, entra en 
juicio contra todos los 
mortales; a los 
criminales los entrega a 
la espada -dice el Se\u00f1or-
.
{I}32_{/}Esto dice el Se\u00f1or 
omnipotente: La desgracia 
va pasando de pueblo en 
pueblo, y una enorme 
tempestad se desencadena 
hasta los confines de la 
tierra.
{I}33_{/}Y habr\u00e1 aquel d\u00eda 
v\u00edctimas del Se\u00f1or de un 
extremo a otro de la 
tierra; no ser\u00e1n 
lloradas, ni recogidas, 
ni sepultadas; quedar\u00e1n 
en el suelo como 
esti\u00e9rcol.
{I}34_{/}\u00a1Gritad, pastores; 
gritad, revolcaos en la 
tierra, mayorales del 
reba\u00f1o, porque ha llegado 
el d\u00eda de vuestra 
matanza; caer\u00e9is como 
carneros escogidos!
{I}35_{/}No hay ya evasi\u00f3n 
para los pastores, ni 
salvaci\u00f3n para los 
mayorales del reba\u00f1o.
{I}36_{/}Escuchad el clamor 
de los pastores, el 
griter\u00edo de los mayorales 
del reba\u00f1o, porque el 
Se\u00f1or devasta sus pastos.
{I}37_{/}Quedan desoladas las 
tranquilas prader\u00edas ante 
el ardor de la ira del 
Se\u00f1or.
{I}38_{/}El le\u00f3n ha 
abandonado su guarida, su 
tierra se ha convertido 
en un desierto ante la 
espada destructora, ante 
el ardor de la ira del 
Se\u00f1or.
{1}26{/}

JEREM\u00cdAS AMENAZADO DE 
MUERTE{/}

{I}1_{/}Al comienzo del 
reinado de Joaqu\u00edn, hijo 
de Jos\u00edas, rey de Jud\u00e1, 
me fue dirigida esta 
palabra de parte del 
Se\u00f1or: {I}2_{/}Esto dice el 
Se\u00f1or: \u00abVete al atrio del 
templo del Se\u00f1or y 
anuncia a todos los 
habitantes de las 
ciudades de Jud\u00e1 que 
vienen a prosternarse en 
el templo del Se\u00f1or todo 
lo que yo te he ordenado 
decirles, sin omitir una 
sola palabra. {I}3_{/}Tal vez 
te escuchen y se 
conviertan cada uno de su 
mal camino; entonces yo 
retirar\u00e9 el castigo que 
pensaba darles por sus 
malas acciones. {I}4_{/}Les 
dir\u00e1s: Esto dice el 
Se\u00f1or: Si no me hac\u00e9is 
caso, siguiendo la ley 
que yo os prescribo, 
{I}5_{/}y no escuch\u00e1is las 
palabras de mis siervos 
los profetas que yo os 
env\u00edo incesantemente y a 
quienes no hab\u00e9is 
escuchado, {I}6_{/}tratar\u00e9 a 
este templo como a Silo y 
har\u00e9 de esta ciudad una 
maldici\u00f3n para todas las 
naciones de la tierra\u00bb.
{I}7_{/}Los sacerdotes, los 
profetas y todo el pueblo 
oyeron a Jerem\u00edas 
pronunciar estas palabras 
en el templo del Se\u00f1or. 
{I}8_{/}Y en cuanto Jerem\u00edas 
termin\u00f3 de decir lo que 
el Se\u00f1or le hab\u00eda 
ordenado comunicar a todo 
el pueblo, los sacerdotes 
y los profetas lo 
apresaron, diciendo: 
\u00ab\u00a1Vas a morir! {I}9_{/}\u00bfPor 
qu\u00e9 has profetizado en 
nombre del Se\u00f1or diciendo 
que este templo ser\u00e1 como 
Silo, y que esta ciudad 
quedar\u00e1 desolada y 
despoblada?\u00bb. Y todo el 
pueblo se apeloton\u00f3 
contra Jerem\u00edas en el 
templo del Se\u00f1or.
{I}10_{/}Al enterarse de ello 
los magistrados de Jud\u00e1, 
subieron desde el palacio 
real al templo del Se\u00f1or 
y se sentaron a la 
entrada de la puerta 
nueva del templo. 
{I}11_{/}Los sacerdotes y los 
profetas dijeron a los 
magistrados y a todo el 
pueblo: \u00abEste hombre debe 
ser condenado a muerte 
porque ha profetizado 
contra la ciudad, como 
hab\u00e9is escuchado con 
vuestros propios o\u00eddos\u00bb. 
{I}12_{/}Entonces Jerem\u00edas se 
dirigi\u00f3 a todos los 
magistrados y al pueblo 
entero, diciendo: \u00abEl 
Se\u00f1or me ha enviado a 
profetizar acerca de este 
templo y de esta ciudad 
todo lo que hab\u00e9is o\u00eddo. 
{I}13_{/}As\u00ed, pues, enmendad 
vuestra conducta y 
vuestra manera de obrar, 
escuchad la llamada del 
Se\u00f1or, vuestro Dios, y el 
Se\u00f1or retirar\u00e1 la 
desgracia con que os ha 
amenazado. {I}14_{/}En cuanto 
a m\u00ed, en vuestras manos 
estoy: haced de m\u00ed lo que 
quer\u00e1is y os parezca 
justo; {I}15_{/}pero pensad y 
tened en cuenta que, si 
me mat\u00e1is, derramar\u00e9is 
sangre inocente sobre 
vosotros mismos, sobre 
esta ciudad y sus 
habitantes, porque es 
verdad que el Se\u00f1or me ha 
mandado a vosotros a 
pronunciar todas estas 
palabras para que las 
escuch\u00e9is\u00bb. {I}16_{/}Entonces 
los magistrados y el 
pueblo entero dijeron a 
los sacerdotes y a los 
profetas: \u00abEste hombre no 
debe ser condenado a 
muerte, porque nos ha 
hablado en el nombre del 
Se\u00f1or, nuestro Dios\u00bb. 
{I}17_{/}Es que se hab\u00edan 
levantado algunos de 
entre los ancianos del 
pa\u00eds y hab\u00edan dicho a la 
multitud congregada: 
{I}18_{/}\u00abMiqueas de Morasti, 
que profetizaba en 
tiempos de Ezequ\u00edas, rey 
de Jud\u00e1, dijo tambi\u00e9n a 
todo el pueblo de Jud\u00e1: 
Esto dice el Se\u00f1or 
todopoderoso: Si\u00f3n ser\u00e1 
arada como un campo, 
Jerusal\u00e9n se convertir\u00e1 
en un mont\u00f3n de piedras, 
y el monte del templo en 
una selva.
{I}19_{/}\u00bfAcaso por eso le 
condenaron a muerte 
Ezequ\u00edas, rey de Jud\u00e1, y 
todo Jud\u00e1? \u00bfNo temieron 
m\u00e1s bien al Se\u00f1or; no 
imploraron su gracia, 
hasta obtener que 
retirara la desgracia con 
que les hab\u00eda amenazado? 
\u00bfY vamos nosotros a 
cargar con un delito tan 
grave?\u00bb.
{I}20_{/}Hubo tambi\u00e9n otro 
hombre que profetizaba en 
nombre del Se\u00f1or: Ur\u00edas, 
hijo de Semayas, de 
Quiriat Year\u00edn; \u00e9l 
profetiz\u00f3 contra esta 
ciudad y este pa\u00eds 
exactamente lo mismo que 
Jerem\u00edas. {I}21_{/}El rey 
Joaqu\u00edn, con todos los 
oficiales y magistrados, 
al o\u00edr sus palabras trat\u00f3 
de darle muerte. Ur\u00edas se 
enter\u00f3 de ello y 
atemorizado huy\u00f3 a 
Egipto. {I}22_{/}Pero el rey 
Joaqu\u00edn mand\u00f3 algunos 
hombres a Egipto: 
Elnat\u00e1n, hijo de Acbor, 
con otros cuantos, 
{I}23_{/}los cuales sacaron 
de Egipto a Ur\u00edas y lo 
condujeron al rey 
Joaqu\u00edn, quien le mand\u00f3 
matar a espada y arrojar 
el cad\u00e1ver a la fosa 
com\u00fan. {I}24_{/}En cuanto a 
Jerem\u00edas, fue protegido 
por Ajic\u00e1n, hijo de 
Saf\u00e1n, y as\u00ed no fue 
entregado en manos del 
pueblo para darle muerte.
{1}27{/}

EL PROFETA ACONSEJA 
SOMETERSE A BABILONIA{/}

{I}1_{/}Al comienzo del 
reinado de Sedec\u00edas, hijo 
de Jos\u00edas, rey de Jud\u00e1, 
fue dirigida a Jerem\u00edas 
de parte del Se\u00f1or esta 
palabra. {I}2_{/}\u00abEl Se\u00f1or me 
ha dicho esto: Hazte unas 
coyundas y un yugo y 
p\u00f3ntelo en tu cuello. 
{I}3_{/}Luego se las enviar\u00e1s 
al rey de Ed\u00f3n, al rey de 
Moab, al rey de los 
amonitas, al rey de Tiro 
y al rey de Sid\u00f3n, por 
medio de los embajadores 
que han venido a 
Jerusal\u00e9n cerca de 
Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1. 
{I}4_{/}Enc\u00e1rgales que digan 
a sus soberanos: Esto 
dice el Se\u00f1or 
todopoderoso, Dios de 
Israel: He aqu\u00ed lo que 
dir\u00e9is a vuestros 
soberanos: {I}5_{/}Yo, con mi 
gran fuerza y desplegando 
mi poder he hecho la 
tierra, los hombres y los 
animales que existen 
sobre ella, y se la doy a 
quien quiero. {I}6_{/}Ahora, 
he entregado todos estos 
pa\u00edses en manos de mi 
siervo Nabucodonosor, rey 
de Babilonia, y he puesto 
a su servicio incluso las 
bestias del campo. 
{I}7_{/}Todas las naciones 
estar\u00e1n sujetas a \u00e9l, a 
su hijo y a su nieto, 
hasta que le llegue la 
hora tambi\u00e9n a su pa\u00eds; 
entonces lo subyugar\u00e1n 
muchas naciones y reyes 
poderosos. {I}8_{/}Pero antes 
la naci\u00f3n y el reino que 
no se someta a 
Nabucodonosor, rey de 
Babilonia, y no ofrezca 
su cuello al yugo del rey 
de Babilonia, ser\u00e1n 
castigados por m\u00ed con 
espada, hambre y peste -
dice el Se\u00f1or-, hasta que 
los ponga en sus manos. 
{I}9_{/}No hag\u00e1is caso, por 
tanto, a vuestros 
profetas, adivinos, 
so\u00f1adores, agoreros y 
magos que os dicen: 
"Vosotros no servir\u00e9is al 
rey de Babilonia". 
{I}10_{/}Mentira tan s\u00f3lo os 
profetizan, cuyo 
resultado ser\u00e1 que os 
har\u00e1n salir de vuestra 
tierra, que yo os 
disperse y perezc\u00e1is. 
{I}11_{/}Pero a la naci\u00f3n que 
doble el cuello bajo el 
yugo del rey de Babilonia 
y se someta a \u00e9l, yo la 
dejar\u00e9 en paz en su 
tierra -dice el Se\u00f1or-, 
la cultivar\u00e1 y vivir\u00e1 en 
ella\u00bb.
{I}12_{/}En los mismos 
t\u00e9rminos habl\u00e9 tambi\u00e9n a 
Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1. Le 
dije: \u00abOfreced vuestro 
cuello al yugo del rey de 
Babilonia; someteos a \u00e9l 
y a su pueblo, y 
vivir\u00e9is. {I}13_{/}\u00bfPor qu\u00e9 
t\u00fa y tu pueblo quer\u00e9is 
exponeros a morir a 
espada, de hambre y de 
peste, como ha anunciado 
el Se\u00f1or a la naci\u00f3n que 
se niegue a someterse al 
rey de Babilonia? {I}14_{/}No 
escuch\u00e9is las palabras de 
esos profetas que os 
dicen: No servir\u00e9is al 
rey de Babilonia, porque 
s\u00f3lo mentiras os 
profetizan. {I}15_{/}Pues yo 
no los he enviado -dice 
el Se\u00f1or-; usurpan mi 
nombre para profetizar 
mentiras, y el resultado 
ser\u00e1 que yo os dispersar\u00e9 
y perecer\u00e9is vosotros y 
los profetas que os 
profetizan\u00bb.
{I}16_{/}Y a los sacerdotes y 
a todo este pueblo les 
dije: \u00abEsto dice el 
Se\u00f1or: No escuch\u00e9is las 
palabras de esos profetas 
que os dicen: Pronto 
volver\u00e1n de Babilonia los 
utensilios del templo del 
Se\u00f1or, pues es mentira lo 
que os dicen. {I}17_{/}No los 
escuch\u00e9is; someteos al 
rey de Babilonia y 
vivir\u00e9is. \u00bfPor qu\u00e9 esta 
ciudad ha de convertirse 
en un mont\u00f3n de ruinas? 
{I}18_{/}Si fuesen profetas, 
si poseyesen la palabra 
del Se\u00f1or, interceder\u00edan 
ante el Se\u00f1or 
todopoderoso para que los 
utensilios que quedan a\u00fan 
en el templo del Se\u00f1or, 
en el palacio real de 
Jud\u00e1 y en Jerusal\u00e9n no 
vayan a parar a 
Babilonia. {I}19_{/}Pues as\u00ed 
habla el Se\u00f1or 
todopoderoso acerca de 
las columnas, del mar, de 
las basas y de los dem\u00e1s 
utensilios que quedan a\u00fan 
en esta ciudad {I}20_{/}y que 
Nabucodonosor, rey de 
Babilonia, no se llev\u00f3 
cuando deport\u00f3 de 
Jerusal\u00e9n a Babilonia a 
Jecon\u00edas, hijo de 
Joaqu\u00edn, rey de Jud\u00e1, y a 
todos los principales de 
Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n. 
{I}21_{/}S\u00ed, esto dice el 
Se\u00f1or todopoderoso, Dios 
de Israel, respecto de 
los utensilios que han 
quedado en el templo del 
Se\u00f1or, en el palacio real 
de Jud\u00e1 y en Jerusal\u00e9n: 
{I}22_{/}Ser\u00e1n transportados 
a Babilonia, y all\u00ed 
estar\u00e1n hasta el d\u00eda en 
que yo me ocupe de ellos 
-dice el Se\u00f1or-, en que 
yo los har\u00e9 devolver a 
este lugar\u00bb.
{1}28{/}

CONFLICTO ENTRE JEREM\u00cdAS 
Y EL PROFETA ANAN\u00cdAS{/}

{I}1_{/}Aquel mismo a\u00f1o, al 
comienzo del reinado de 
Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1, el 
quinto mes del a\u00f1o 
cuarto, el profeta 
Anan\u00edas, hijo de Azur, 
natural de Gaba\u00f3n,me dijo 
en el templo del Se\u00f1or 
delante de los sacerdotes 
y de todo el pueblo: 
{I}2_{/}Esto dice el Se\u00f1or 
todopoderoso, Dios de 
Israel: \u00ab\u00a1Yo he roto el 
yugo del rey de 
Babilonia! {I}3_{/}Dentro de 
dos a\u00f1os har\u00e9 devolver a 
este lugar todos los 
utensilios del templo del 
Se\u00f1or, que Nabucodonosor, 
rey de Babilonia, se 
llev\u00f3 de este lugar a 
Babilonia. {I}4_{/}Har\u00e9 
tambi\u00e9n regresar a este 
lugar a Jecon\u00edas, hijo de 
Joaqu\u00edn, rey de Jud\u00e1, y a 
todos los cautivos de 
Jud\u00e1 que fueron a 
Babilonia -dice el Se\u00f1or-
. S\u00ed, yo romper\u00e9 el yugo 
del rey de Babilonia\u00bb. 
{I}5_{/}Entonces el profeta 
Jerem\u00edas respondi\u00f3 al 
profeta Anan\u00edas delante 
de los sacerdotes y de 
todo el pueblo presente 
en el templo del Se\u00f1or. 
{I}6_{/}El profeta Jerem\u00edas 
dijo: \u00ab\u00a1Am\u00e9n! \u00a1El Se\u00f1or 
haga que se cumplan las 
palabras de tu profec\u00eda, 
devolviendo de Babilonia 
a este lugar todos los 
utensilios del templo del 
Se\u00f1or y a todos los 
cautivos! {I}7_{/}De todas 
formas, escucha bien la 
palabra que voy a 
pronunciar a tus o\u00eddos y 
delante de todo el 
pueblo. {I}8_{/}Los profetas 
que nos han precedido a 
ti y a m\u00ed ya desde 
antiguo predijeron a 
muchos pa\u00edses y a grandes 
reinos guerra, hambre y 
peste. {I}9_{/}Un profeta que 
profetiza la paz ser\u00e1 
reconocido por verdadero 
profeta mandado por el 
Se\u00f1or si se realiza todo 
lo que ha profetizado\u00bb. 
{I}10_{/}Entonces el profeta 
Anan\u00edas tom\u00f3 el yugo del 
cuello de Jerem\u00edas, lo 
rompi\u00f3 {I}11_{/}y dijo 
delante de todo el 
pueblo: \u00abEsto dice el 
Se\u00f1or: De la misma 
manera, dentro de dos 
a\u00f1os, romper\u00e9 yo el yugo 
de Nabucodonosor, rey de 
Babilonia, quit\u00e1ndolo del 
cuello de todas las 
naciones\u00bb. Y el profeta 
Jerem\u00edas se march\u00f3. 
{I}12_{/}Despu\u00e9s que el 
profeta Anan\u00edas rompi\u00f3 el 
yugo del cuello del 
profeta Jerem\u00edas, el 
Se\u00f1or dirigi\u00f3 su palabra 
a Jerem\u00edas: {I}13_{/}\u00abVete a 
decir a Anan\u00edas: Esto 
dice el Se\u00f1or: Has roto 
el yugo de madera, pero 
lo tendr\u00e1s que sustituir 
con un yugo de hierro. 
{I}14_{/}Pues esto dice el 
Se\u00f1or todopoderoso, Dios 
de Israel: Un yugo de 
hierro pongo al cuello de 
todas estas naciones para 
someterlas a 
Nabucodonosor, rey de 
Babilonia; y estar\u00e1n 
sometidas a \u00e9l, as\u00ed como 
las bestias del campo, 
que tambi\u00e9n le he 
entregado\u00bb. {I}15_{/}Y el 
profeta Jerem\u00edas dijo al 
profeta Anan\u00edas: \u00abEscucha 
bien, Anan\u00edas: El Se\u00f1or 
no te ha enviado, y t\u00fa 
has hecho que este pueblo 
crea en la mentira. 
{I}16_{/}Por tanto, esto dice 
el Se\u00f1or: Te voy a quitar 
de la faz de la tierra; 
este a\u00f1o vas a morir por 
haber predicado la 
rebeli\u00f3n contra el 
Se\u00f1or\u00bb. {I}17_{/}Y aquel a\u00f1o, 
en el mes s\u00e9ptimo, muri\u00f3 
el profeta Anan\u00edas.
{1}29{/}

CARTA DE JEREM\u00cdAS A LOS 
CAUTIVOS{/}

{I}1_{/}He aqu\u00ed el texto 
de la carta que el 
profeta Jerem\u00edas envi\u00f3 
desde Jerusal\u00e9n a los 
ancianos de la 
cautividad, a los 
sacerdotes, a los 
profetas y a todo el 
pueblo que Nabucodonosor 
hab\u00eda deportado de 
Jerusal\u00e9n a Babilonia, 
{I}2_{/}despu\u00e9s de partir de 
Jerusal\u00e9n el rey Jecon\u00edas 
y la reina madre, los 
eunucos, los pr\u00edncipes de 
Jud\u00e1 y de Jerusal\u00e9n, los 
herreros y los 
cerrajeros. {I}3_{/}La carta 
fue llevada por Elasa, 
hijo de Saf\u00e1n, y 
Gamar\u00edas, hijo de 
Jelc\u00edas, a quienes 
Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1, 
hab\u00eda enviado a 
Babilonia, donde 
Nabucodonosor, rey de 
Babilonia. Dec\u00eda: 
{I}4_{/}\u00abEsto dice el Se\u00f1or 
todopoderoso, Dios de 
Israel, a todos los 
cautivos deportados de 
Jerusal\u00e9n a Babilonia: 
{I}5_{/}Edificad casas y 
habitadlas, plantad 
huertos y comed su fruto, 
{I}6_{/}casaos y engendrad 
hijos e hijas, tomad 
mujer para vuestros 
hijos, casad a vuestras 
hijas para que tengan 
hijos e hijas, 
multiplicaos ah\u00ed, no 
disminuya vuestro n\u00famero. 
{I}7_{/}Procurad el bien de 
la naci\u00f3n adonde yo os he 
deportado y rogad por 
ella al Se\u00f1or, porque su 
prosperidad ser\u00e1 tambi\u00e9n 
la vuestra. {I}8_{/}Porque 
esto dice el Se\u00f1or 
todopoderoso, Dios de 
Israel: No os dej\u00e9is 
enga\u00f1ar por los profetas 
que est\u00e1n entre vosotros, 
ni por vuestros adivinos; 
no hag\u00e1is caso de los 
sue\u00f1os que os cuentan, 
{I}9_{/}porque no es verdad 
que os hablen en mi 
nombre. Yo no los he 
mandado -dice el Se\u00f1or-.
{I}10_{/}Esto dice el Se\u00f1or: 
Cuando terminen los 
setenta a\u00f1os concedidos a 
Babilonia, yo me ocupar\u00e9 
de vosotros y cumplir\u00e9 en 
vosotros mi promesa de 
restituiros a este lugar. 
{I}11_{/}Porque yo s\u00e9 bien 
los proyectos que tengo 
sobre vosotros -dice el 
Se\u00f1or-, proyectos de 
prosperidad y no de 
desgracia, de daros un 
porvenir lleno de 
esperanza. {I}12_{/}Entonces, 
cuando me invoqu\u00e9is y me 
dirij\u00e1is vuestras 
s\u00faplicas, yo os 
escuchar\u00e9. {I}13_{/}Me 
buscar\u00e9is y me hallar\u00e9is, 
porque me habr\u00e9is buscado 
de todo coraz\u00f3n. {I}14_{/}Yo 
me dejar\u00e9 encontrar por 
vosotros -dice el Se\u00f1or-; 
cambiar\u00e9 vuestra suerte y 
os reunir\u00e9 de todos los 
pa\u00edses y de todos los 
lugares por los que os he 
dispersado -dice el 
Se\u00f1or-. Os volver\u00e9 a 
traer a este lugar de 
donde os desterr\u00e9.
{I}15_{/}Me dir\u00e9is: El Se\u00f1or 
nos ha suscitado profetas 
en Babilonia. {I}16_{/}Pues 
bien, esto dice el Se\u00f1or 
acerca del rey que se 
sienta en el trono de 
David y de todo el pueblo 
que habita esta ciudad, 
hermanos vuestros que no 
fueron deportados como 
vosotros. {I}17_{/}Esto dice 
el Se\u00f1or todopoderoso: Yo 
voy a mandar contra ellos 
la espada, el hambre y la 
peste; los convertir\u00e9 en 
higos malos, que de malos 
no se puedan comer. 
{I}18_{/}Los perseguir\u00e9 con 
la espada, el hambre y la 
peste; los dejar\u00e9 hechos 
un horror para todos los 
reinos de la tierra, 
maldici\u00f3n, espanto, 
escarnio y oprobio de 
todas las naciones en que 
los dispers\u00e9, {I}19_{/}por no 
haber escuchado mis 
palabras -dice el Se\u00f1or-, 
que yo les he dirigido 
por medio de los 
profetas, mis siervos; se 
los he enviado 
incesantemente, y no los 
han escuchado -dice el 
Se\u00f1or-. {I}20_{/}Pero 
vosotros, todos los 
desterrados que mand\u00e9 de 
Jerusal\u00e9n a Babilonia, 
escuchad la palabra del 
Se\u00f1or.
{I}21_{/}Esto dice el Se\u00f1or 
todopoderoso, Dios de 
Israel, acerca de Ajab, 
hijo de Colayas, y de 
Sedec\u00edas, hijo de Mas\u00edas, 
que os profetizan 
mentiras en mi nombre: 
\u00abYo los entregar\u00e9 en 
manos de Nabucodonosor, 
rey de Babilonia, que les 
dar\u00e1 muerte a vuestros 
mismos ojos. {I}22_{/}Y 
quedar\u00e1n como tipo de 
maldici\u00f3n entre todos los 
desterrados de Jud\u00e1 que 
est\u00e1n en Babilonia, los 
cuales dir\u00e1n: El Se\u00f1or 
haga contigo como con 
Sedec\u00edas y con Ajab, a 
quienes el rey de 
Babilonia tost\u00f3 al fuego. 
{I}23_{/}Porque hicieron algo 
que es una infamia en 
Israel: cometieron 
adulterio con mujeres de 
otros y pronunciaron en 
mi nombre palabras 
falsas, cosas no 
ordenadas por m\u00ed. Yo lo 
s\u00e9 muy bien y soy testigo 
de ello -dice el Se\u00f1or-\u00bb.
{I}24_{/}Y acerca de Semayas, 
el nejlamita, esto dice 
el Se\u00f1or todopoderoso, 
Dios de Israel: {I}25_{/}\u00abT\u00fa 
has enviado, por su 
propia cuenta, cartas a 
todo el pueblo que est\u00e1 
en Jerusal\u00e9n; al 
sacerdote Sofon\u00edas, hijo 
de Masayas y a todos los 
sacerdotes, diciendo: 
{I}26_{/}El Se\u00f1or te ha 
constituido sacerdote en 
lugar de Yehoyad\u00e1, para 
que ejerzas la inspecci\u00f3n 
en el templo del Se\u00f1or 
sobre todo aquel que se 
las d\u00e9 de profeta y le 
metas en el cepo y en 
prisi\u00f3n. {I}27_{/}\u00bfPor qu\u00e9, 
pues, no has prohibido 
actuar a Jerem\u00edas de 
Anatot, que se hace pasar 
por profeta entre 
vosotros? {I}28_{/}Pues nos 
ha remitido a Babilonia 
este mensaje: La cosa va 
para largo; edificaos 
casas y habitadlas, 
plantad huertos y comed 
sus frutos\u00bb.
{I}29_{/}El sacerdote 
Sofon\u00edas hab\u00eda dado 
lectura de esta carta del 
profeta Jerem\u00edas. 
{I}30_{/}Entonces la palabra 
del Se\u00f1or fue dirigida a 
Jerem\u00edas en estos 
t\u00e9rminos: {I}31_{/}\u00abManda a 
decir a todos los 
desterrados: Esto dice el 
Se\u00f1or acerca de Semayas, 
el nejlamita: Porque 
Semayas os ha profetizado 
sin que yo le haya 
mandado y os ha hecho 
creer en la mentira, 
{I}32_{/}por eso, esto dice 
el Se\u00f1or: Yo castigar\u00e9 a 
Semayas de Nejel\u00e1n y a su 
descendencia. Ninguno de 
los suyos habitar\u00e1 en 
medio de este pueblo, ni 
ver\u00e1 el bien que yo voy a 
hacer a mi pueblo -dice 
el Se\u00f1or-, por haber 
predicado la rebeld\u00eda 
contra el Se\u00f1or\u00bb.
{1}30{/}

PROMESA DE RESTAURACI\u00d3N{/}

{I}1_{/}Palabra que el 
Se\u00f1or dirigi\u00f3 a Jerem\u00edas: 
{I}2_{/}\u00abEsto dice el Se\u00f1or, 
Dios de Israel: Escribe 
en un libro todas las 
palabras que yo te he 
dicho. {I}3_{/}Porque vienen 
d\u00edas -dice el Se\u00f1or- en 
que har\u00e9 volver a los 
desterrados de mi pueblo, 
Israel y Jud\u00e1 -dice el 
Se\u00f1or-; los har\u00e9 volver a 
la tierra que di a sus 
padres, y la poseer\u00e1n\u00bb. 
{I}4_{/}He aqu\u00ed las palabras 
que ha pronunciado el 
Se\u00f1or acerca de Israel y 
Jud\u00e1.
{I}5_{/}Esto dice el Se\u00f1or: 
Un grito de terror se ha 
o\u00eddo, espanto, que no 
paz.
{I}6_{/}Preguntad y mirad: 
\u00bfpuede dar a luz un 
var\u00f3n? \u00bfPor qu\u00e9, si no, 
veo a todo hombre con las 
manos en las caderas como 
mujer en parto? \u00bfPor qu\u00e9 
todos los rostros 
descompuestos, l\u00edvidos?
{I}7_{/}\u00a1Ay! Porque es grande 
este d\u00eda y ning\u00fan otro lo 
iguala. Tiempo de 
angustia para Jacob, pero 
del que ser\u00e1 liberado.
{I}8_{/}Aquel d\u00eda -dice el 
Se\u00f1or todopoderoso- yo 
quebrar\u00e9 el yugo que pesa 
sobre el cuello y romper\u00e9 
sus coyundas. No estar\u00e1n 
m\u00e1s sometidos a 
extranjeros, {I}9_{/}sino que 
servir\u00e1n al Se\u00f1or, su 
Dios, y a David, su rey, 
que yo les suscitar\u00e9.
{I}10_{/}Y t\u00fa, siervo m\u00edo 
Jacob,
no temas -dice el Se\u00f1or-;
no te espantes, Israel;
yo te sacar\u00e9 de tierras 
lejanas,
y a tu descendencia,
del pa\u00eds de su destierro.
Jacob volver\u00e1 a vivir
tranquilo y en paz,
sin que nadie lo 
inquiete.
{I}11_{/}Porque yo estoy 
contigo
-dice el Se\u00f1or- para 
salvarte.
Aniquilar\u00e9 a todas las 
naciones
entre las que te he 
dispersado.
A ti no te aniquilar\u00e9;
s\u00f3lo te castigar\u00e9 como 
mereces
y no te dejar\u00e9 pasar 
nada.
HERIDA INCURABLE, QUE 
SER\u00c1 CURADA{/}

{I}12_{/}Esto dice el Se\u00f1or:
Tu herida es incurable,
insanable tu llaga.
{I}13_{/}Nadie se cuida de tu 
dolencia,
no hay remedio que te 
pueda curar.
{I}14_{/}Todos tus amantes te 
han olvidado,
ya no se interesan por 
ti.
S\u00ed, yo te he herido como 
hiere un enemigo,
con castigo cruel,
por tus innumerables 
cr\u00edmenes,
por tus pecados 
incontables.
{I}15_{/}\u00bfPor qu\u00e9 gritas por 
tu herida?
Incurable es tu dolor.
Por tu enorme iniquidad,
por tus delitos 
incontables
te he hecho esto.
{I}16_{/}Pero todos los que 
te devoran
ser\u00e1n devorados,
todos tus opresores
ir\u00e1n al destierro,
todos tus despojadores
ser\u00e1n despojados
y todos tus saqueadores
ser\u00e1n saqueados.
{I}17_{/}S\u00ed, yo te devolver\u00e9 
la salud,
yo curar\u00e9 tus heridas
-dice el Se\u00f1or-,
porque te han llamado la 
Abandonada, Si\u00f3n,
de quien nadie se cuida.
{I}18_{/}Esto dice el Se\u00f1or:
Yo restablecer\u00e9 las 
tiendas de Jacob,
tendr\u00e9 compasi\u00f3n de sus 
moradas.
Ser\u00e1 reedificada la 
ciudad
sobre sus ruinas,
y el palacio se elevar\u00e1
en su antiguo lugar.
{I}19_{/}Y all\u00ed resonar\u00e1n los 
cantos de alabanza
y los gritos de alegr\u00eda.
Los multiplicar\u00e9 y ya no 
menguar\u00e1n,
los ensalzar\u00e9 en lugar de 
humillarlos.
{I}20_{/}Ser\u00e1n sus hijos como 
anta\u00f1o,
su comunidad ser\u00e1 estable 
ante m\u00ed,
y castigar\u00e9 a todos sus 
opresores.
{I}21_{/}De su seno saldr\u00e1 su 
caudillo,
de en medio de ella 
surgir\u00e1 su soberano.
Le dar\u00e1 audiencia,
y se acercar\u00e1 a m\u00ed;
pues \u00bfqui\u00e9n, si no, 
arriesgar\u00eda su vida
para acercarse a m\u00ed?
-dice el Se\u00f1or-.
{I}22_{/}Vosotros ser\u00e9is mi 
pueblo
y yo ser\u00e9 vuestro Dios.
{I}23_{/}El hurac\u00e1n del Se\u00f1or 
se desata,
una tempestad se 
desencadena;
sobre la cabeza de los 
criminales
se precipita.
{I}24_{/}No se calmar\u00e1 la ira 
del Se\u00f1or
hasta que haya ejecutado
y realizado los planes de 
su mente.
M\u00e1s tarde lo 
comprender\u00e9is.
{1}31{/}

ISRAEL VOLVER\u00c1 A SU 
PATRIA{/}

{I}1_{/}En aquel tiempo -dice 
el Se\u00f1or-
yo ser\u00e9 el Dios
de todas las familias de 
Israel
y ellos ser\u00e1n mi pueblo.
{I}2_{/}Esto dice el Se\u00f1or:
Ha hallado gracia
en el desierto
el pueblo escapado de la 
espada.
Israel se dirige a su 
descanso.
{I}3_{/}De lejos el Se\u00f1or se 
le ha aparecido.
Con amor eterno te he 
amado,
por eso te trato con 
lealtad.
{I}4_{/}Te construir\u00e9 de 
nuevo
y ser\u00e1s reconstruida,
oh virgen de Israel.
De nuevo te adornar\u00e1s con 
tus panderos
y saldr\u00e1s a danzar 
gozosamente.
{I}5_{/}De nuevo plantar\u00e1s 
vi\u00f1as
en los montes de Samar\u00eda,
plantar\u00e1n los plantadores 
y cosechar\u00e1n.
{I}6_{/}S\u00ed, vendr\u00e1 un d\u00eda
en que los centinelas 
gritar\u00e1n
en la monta\u00f1a de Efra\u00edn:
\u00ab\u00a1Levantaos, subamos a 
Si\u00f3n,
hacia el Se\u00f1or, nuestro 
Dios!\u00bb.
{I}7_{/}Esto dice el Se\u00f1or:
\u00a1Gritad de gozo por 
Jacob,
aclamad a la primera de 
las naciones!
\u00a1Publicad, alabad, decid:
El Se\u00f1or ha librado a su 
pueblo,
al resto de Israel!
{I}8_{/}Yo los traigo de la 
tierra del norte
y los congrego de los 
extremos de la tierra;
est\u00e1n todos: el cojo y el 
ciego,
la embarazada y la 
parturienta,
una gran multitud que 
vuelve aqu\u00ed.
{I}9_{/}Entre l\u00e1grimas hab\u00edan 
partido,
entre consuelos los 
devuelvo
junto a los arroyos de 
las aguas,
por un camino llano,
donde no dan traspi\u00e9s.
Pues soy un padre para 
Israel,
Efra\u00edn es mi primog\u00e9nito.
{I}10_{/}Naciones, escuchad 
la palabra del Se\u00f1or,
y anunciadla en las islas 
lejanas;
decid: \u00abEl que dispers\u00f3 a 
Israel lo re\u00fane,
lo guarda como un pastor 
su reba\u00f1o\u00bb.
{I}11_{/}S\u00ed, el Se\u00f1or ha 
reivindicado Jacob,
lo ha librado de una mano 
m\u00e1s fuerte.
{I}12_{/}Y vendr\u00e1n cantando 
de alegr\u00eda
a la altura de Si\u00f3n,
volver\u00e1n a gozar
de los bienes del Se\u00f1or:
el trigo, el vino y el 
aceite,
las ovejas y los bueyes.
Su alma ser\u00e1 un huerto 
bien regado
y no volver\u00e1n ya a 
languidecer.
{I}13_{/}Entonces las j\u00f3venes
se alegrar\u00e1n bailando,
j\u00f3venes y viejos vivir\u00e1n 
felices;
cambiar\u00e9 su luto en 
alegr\u00eda;
los consolar\u00e9,
los alegrar\u00e9 despu\u00e9s de 
su dolor.
{I}14_{/}Saciar\u00e9 a los 
sacerdotes
con la mejor comida,
y mi pueblo se hartar\u00e1 de 
mis bienes
-dice el Se\u00f1or-.
{I}15_{/}Esto dice el Se\u00f1or:
Un grito se ha o\u00eddo en 
Ram\u00e1,
un lamento, llanto 
amargo:
es Raquel, que llora a 
sus hijos,
y no quiere consolarse de 
sus hijos
porque ya no existen.
{I}16_{/}Esto dice el Se\u00f1or:
Deja de lamentarte,
seca el llanto de tus 
ojos,
porque hay compensaci\u00f3n 
para tu pena:
volver\u00e1n del pa\u00eds 
enemigo.
{I}17_{/}Hay esperanza para 
tu descendencia:
tus hijos volver\u00e1n a su 
tierra.
{I}18_{/}Escucho, escucho el 
lamento de Efra\u00edn:
\u00abMe has castigado,
y he sufrido el castigo
como novillo ind\u00f3mito;
haz que vuelva y volver\u00e9,
pues t\u00fa eres el Se\u00f1or, mi 
Dios.
{I}19_{/}S\u00ed, despu\u00e9s de mi 
desv\u00edo
me has arrepentido,
he comprendido
y me he golpeado el 
pecho.
Estoy humillado, lleno de 
verg\u00fcenza;
mi juventud ha sido un 
esc\u00e1ndalo,
y ahora soporto las 
consecuencias\u00bb.
{I}20_{/}\u00bfEs para m\u00ed Efra\u00edn 
un hijo tan querido,
un ni\u00f1o que hace mis 
delicias?
Pues cada vez que lo 
amenazo
me vuelvo a acordar de 
\u00e9l,
se me conmueven las 
entra\u00f1as
y tengo compasi\u00f3n de \u00e9l
-dice el Se\u00f1or-.
{I}21_{/}Pon mojones, coloca 
se\u00f1ales,
marca bien la ruta,
el camino que ya 
anduviste.
Vuelve, virgen de Israel,
vuelve a estas ciudades,
que son tuyas.
{I}22_{/}\u00bfHasta cu\u00e1ndo 
andar\u00e1s lejos,
hija rebelde?
Pues el Se\u00f1or crea una 
cosa nueva en la tierra:
la mujer rodear\u00e1 al 
var\u00f3n.
ISRAEL SER\u00c1 REPOBLADO{/}

{I}23_{/}Esto dice el Se\u00f1or 
todopoderoso, Dios de 
Israel: Todav\u00eda ha de 
emplearse esta expresi\u00f3n 
en la tierra de Jud\u00e1 y en 
sus ciudades cuando 
mejore yo su suerte: 
\u00ab\u00a1Que el Se\u00f1or te 
bendiga, sede de 
justicia, monte santo!\u00bb. 
{I}24_{/}En esta tierra 
habitar\u00e1n Jud\u00e1 y todas 
sus ciudades, los 
labradores y los 
pastores. {I}25_{/}Porque yo 
dar\u00e9 de beber a los 
sedientos y saciar\u00e9 a los 
que se mueren de hambre. 
{I}26_{/}En esto, me despert\u00e9 
y abr\u00ed los ojos. Mi sue\u00f1o 
hab\u00eda sido agradable.
{I}27_{/}Vienen d\u00edas -dice el 
Se\u00f1or- en que yo sembrar\u00e9 
en la casa de Israel y en 
la casa de Jud\u00e1 simiente 
de hombres y simiente de 
animales. {I}28_{/}Y as\u00ed como 
he vigilado sobre ellos 
para devastar, para 
derruir, para demoler, 
para aniquilar y para 
afligir, as\u00ed tambi\u00e9n 
vigilar\u00e9 sobre ellos para 
edificar y plantar -dice 
el Se\u00f1or-. {I}29_{/}En 
aquellos d\u00edas no se dir\u00e1 
ya: \u00abLos padres comieron 
agraces, y los dientes de 
los hijos sufren la 
dentera\u00bb, {I}30_{/}sino que 
cada cual morir\u00e1 por su 
propia iniquidad. El que 
coma agraces ser\u00e1 el que 
sufra la dentera.
LA NUEVA ALIANZA{/}

{I}31_{/}Vienen d\u00edas -dice el 
Se\u00f1or- en que yo har\u00e9 con 
la casa de Israel y la 
casa de Jud\u00e1 una alianza 
nueva. {I}32_{/}No como la 
alianza que hice con sus 
padres cuando los tom\u00e9 de 
la mano y los saqu\u00e9 del 
pa\u00eds de Egipto, alianza 
que ellos violaron, por 
lo cual los rechac\u00e9 -dice 
el Se\u00f1or-. {I}33_{/}\u00c9sta es 
la alianza que har\u00e9 con 
la casa de Israel despu\u00e9s 
de aquellos d\u00edas -dice el 
Se\u00f1or-: pondr\u00e9 mi ley en 
su interior, la escribir\u00e9 
en su coraz\u00f3n, y ser\u00e9 su 
Dios y ellos ser\u00e1n mi 
pueblo. {I}34_{/}No tendr\u00e1n 
ya que instruirse 
mutuamente, dici\u00e9ndose 
unos a otros: \u00ab\u00a1Conoced 
al Se\u00f1or!\u00bb, pues todos me 
conocer\u00e1n, desde el m\u00e1s 
peque\u00f1o al mayor -dice el 
Se\u00f1or-, porque perdonar\u00e9 
su crimen y no me 
acordar\u00e9 m\u00e1s de sus 
pecados.
PERPETUIDAD DE ISRAEL Y 
NUEVA GRANDEZA DE 
JERUSAL\u00c9N{/}

{I}35_{/}Esto dice el Se\u00f1or,
el que establece el sol
para alumbrar el d\u00eda,
la luna y las estrellas
para alumbrar la noche,
el que agita el mar
y hace bramar sus olas,
cuyo nombre es \u00abel Se\u00f1or 
todopoderoso\u00bb.
{I}36_{/}Si dejaran de valer 
a
quellas leyes ante m\u00ed
-dice el Se\u00f1or-,
entonces la casa de 
Israel
dejar\u00e1 tambi\u00e9n de ser una 
naci\u00f3n
ante m\u00ed para siempre.
{I}37_{/}Esto dice el Se\u00f1or:
Si pudieran medirse los 
cielos
all\u00e1 arriba
y sondearse por abajo
los cimientos de la 
tierra,
tambi\u00e9n yo rechazar\u00eda
a la casa de Israel
por todo lo que ha hecho
-dice el Se\u00f1or-.
{I}38_{/}Vienen d\u00edas -dice el 
Se\u00f1or- en que ser\u00e1 
reedificada la ciudad del 
Se\u00f1or desde la torre de 
Jananel hasta la puerta 
del \u00c1ngulo. {I}39_{/}E 
incluso hasta la colina 
de Gareb se tirar\u00e1 el 
cordel de medir, para 
volver luego hacia Goa. 
{I}40_{/}Y todo el valle de 
los cad\u00e1veres y de la 
ceniza, as\u00ed como todos 
los campos a lo largo del 
torrente Cedr\u00f3n, hasta el 
\u00e1ngulo de la puerta de 
los Caballos por oriente, 
ser\u00e1n consagrados al 
Se\u00f1or; no volver\u00e1n a ser 
destruidos ni devastados 
jam\u00e1s.

{1}32{/}

LA COMPRA DEL CAMPO, 
PRESAGIO FELIZ PARA JUD\u00c1{/}

{I}1_{/}Palabra que el Se\u00f1or 
dirigi\u00f3 a Jerem\u00edas el a\u00f1o 
d\u00e9cimo de Sedec\u00edas, rey 
de Jud\u00e1, esto es, el a\u00f1o 
dieciocho de 
Nabucodonosor. {I}2_{/}El 
ej\u00e9rcito del rey de 
Babilonia estaba a la 
saz\u00f3n asediando a 
Jerusal\u00e9n, y el profeta 
Jerem\u00edas estaba detenido 
en el patio de la c\u00e1rcel 
del palacio real de Jud\u00e1, 
{I}3_{/}donde le hab\u00eda 
mandado encerrar el rey 
Sedec\u00edas con esta 
acusaci\u00f3n: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 
andas profetizando y 
proclamando: Esto dice el 
Se\u00f1or: Yo entregar\u00e9 esta 
ciudad en manos del rey 
de Babilonia, quien la 
tomar\u00e1; {I}4_{/}y Sedec\u00edas, 
rey de Jud\u00e1, no escapar\u00e1 
de las manos de los 
caldeos, sino que caer\u00e1 
sin remedio en manos del 
rey de Babilonia, que 
podr\u00e1 hablar con \u00e9l cara 
a cara y sus ojos ver\u00e1n 
los ojos de \u00e9l, {I}5_{/}y 
conducir\u00e1 a Sedec\u00edas a 
Babilonia, donde estar\u00e1 
hasta que yo me ocupe de 
\u00e9l -dice el Se\u00f1or-. Si 
vosotros combat\u00eds contra 
los caldeos, no tendr\u00e9is 
\u00e9xito?\u00bb.
{I}6_{/}Jerem\u00edas respondi\u00f3: 
La palabra del Se\u00f1or me 
ha sido dirigida en estos 
t\u00e9rminos: {I}7_{/}\u00abMira, 
Janamel, hijo de tu t\u00edo 
Sal\u00fan, vendr\u00e1 a decirte: 
C\u00f3mprame el campo que 
tengo en Anatot, puesto 
que t\u00fa tienes el derecho 
de rescate para 
adquirirlo\u00bb. {I}8_{/}En 
efecto, conforme a la 
palabra del Se\u00f1or, 
Janamel, mi primo, vino a 
verme, al patio de la 
prisi\u00f3n, y me dijo: 
\u00abCompra el campo que 
tengo en Anatot, en la 
tierra de Benjam\u00edn, 
porque t\u00fa tienes el 
derecho de propiedad y el 
de rescate para 
adquirirlo\u00bb. Comprend\u00ed 
que era una orden del 
Se\u00f1or, {I}9_{/}y compr\u00e9 a mi 
primo Janamel el campo de 
Anatot, y le pagu\u00e9 el 
precio: diecisiete 
monedas de plata.
{I}10_{/}Redact\u00e9 el contrato, 
lo sell\u00e9 en presencia de 
los testigos que hab\u00eda 
buscado y pes\u00e9 el dinero 
en la balanza. {I}11_{/}Luego 
tom\u00e9 el contrato de 
compra, la copia sellada 
y la abierta, seg\u00fan las 
prescripciones de la ley, 
{I}12_{/}y entregu\u00e9 el acta 
de compra a Baruc, hijo 
de Ner\u00edas, hijo de 
Majs\u00edas, en presencia de 
mi primo Janamel, de los 
testigos que hab\u00edan 
firmado el acta de compra 
y en presencia de todos 
los jud\u00edos que se 
encontraban en el patio 
de la prisi\u00f3n. 
{I}13_{/}Delante de ellos di 
este encargo a Baruc: 
{I}14_{/}Esto dice el Se\u00f1or 
todopoderoso, Dios de 
Israel: Toma estos 
documentos, este contrato 
de compra sellado y esta 
copia abierta y m\u00e9telos 
en una vasija de barro, a 
fin de que puedan 
conservarse mucho tiempo. 
{I}15_{/}Porque esto dice el 
Se\u00f1or todopoderoso, Dios 
de Israel: A\u00fan se 
comprar\u00e1n casas, campos y 
vi\u00f1as en este pa\u00eds.
ORACI\u00d3N DE JEREM\u00cdAS{/}

{I}16_{/}Despu\u00e9s de haber 
entregado a Baruc, hijo 
de Ner\u00edas, el contrato de 
compra, hice al Se\u00f1or 
esta s\u00faplica: {I}17_{/}\u00abSe\u00f1or 
Dios, t\u00fa has creado el 
cielo y la tierra con tu 
gran fuerza y desplegando 
tu poder. \u00a1Nada hay 
imposible para ti! 
{I}18_{/}T\u00fa otorgas tu favor 
a millares de 
generaciones y castigas 
la iniquidad de los 
padres tan s\u00f3lo en los 
hijos que vienen despu\u00e9s 
de ellos, Dios grande y 
poderoso, que te llamas 
\u00abel Se\u00f1or todopoderoso\u00bb, 
{I}19_{/}grande en tus 
consejos, poderoso en tus 
obras. Tus ojos est\u00e1n 
abiertos sobre todos los 
caminos de los humanos 
para retribuir a cada uno 
seg\u00fan su conducta y seg\u00fan 
el fruto de sus obras. 
{I}20_{/}T\u00fa realizaste 
maravillas y prodigios en 
Egipto y luego en Israel 
y entre todos los hombres 
hasta el d\u00eda de hoy, y te 
has hecho famoso. {I}21_{/}T\u00fa 
sacaste a tu pueblo 
Israel de Egipto, entre 
maravillas y prodigios, 
con la fuerza de tu mano, 
y desplegando tu poder e 
infundiendo gran terror. 
{I}22_{/}Y les diste este 
pa\u00eds, conforme hab\u00edas 
jurado a sus padres, 
tierra que mana leche y 
miel. {I}23_{/}Ellos entraron 
y tomaron posesi\u00f3n de 
ella; pero luego no 
escucharon tu voz ni 
caminaron seg\u00fan tu ley; 
no hicieron nada de 
cuanto les hab\u00edas 
ordenado, y por eso has 
tra\u00eddo contra ellos toda 
esta desventura. 
{I}24_{/}Mira, los 
terraplenes que han 
levantado para el asalto 
alcanzan ya la ciudad, y 
la ciudad va a ser 
entregada en manos de los 
caldeos, que la atacan 
con la espada, el hambre 
y la peste. Todo lo que 
has anunciado se est\u00e1 
verificando, y t\u00fa lo ves. 
{I}25_{/}A pesar de todo, t\u00fa, 
oh Se\u00f1or Dios, me dices: 
Compra por dinero este 
campo y toma testigos, 
mientras la ciudad cae en 
manos de los caldeos\u00bb.
RESPUESTA DE DIOS A 
JEREM\u00cdAS{/}

{I}26_{/}Entonces el Se\u00f1or 
dirigi\u00f3 su palabra a 
Jerem\u00edas: {I}27_{/}\u00abMira, yo 
soy el Se\u00f1or, el Dios de 
todos los mortales. \u00bfQu\u00e9 
puede haber imposible 
para m\u00ed? {I}28_{/}Por tanto, 
esto dice el Se\u00f1or: Voy a 
entregar esta ciudad en 
manos de los caldeos y de 
Nabucodonosor, rey de 
Babilonia, quien la 
tomar\u00e1. {I}29_{/}Los caldeos 
que est\u00e1n atacando esta 
ciudad vendr\u00e1n y la 
prender\u00e1n fuego, 
incendiar\u00e1n sus casas, 
sobre cuyas terrazas se 
han ofrecido sacrificios 
a Baal y se han hecho 
ofrendas a dioses 
extra\u00f1os para irritarme. 
{I}30_{/}Porque el pueblo de 
Israel y el pueblo de 
Jud\u00e1 tan s\u00f3lo han hecho 
desde su juventud lo que 
me desagrada; s\u00ed, los 
israelitas no han hecho 
m\u00e1s que irritarme con las 
obras de sus manos -dice 
el Se\u00f1or-. {I}31_{/}As\u00ed esta 
ciudad se ha hecho el 
blanco de mi furor y de 
mi indignaci\u00f3n desde el 
d\u00eda en que se fund\u00f3 hasta 
el d\u00eda de hoy, y tendr\u00e9 
que venir a hacerla 
desaparecer de mi vista 
{I}32_{/}a causa de todas las 
iniquidades que el pueblo 
de Israel y el pueblo de 
Jud\u00e1 han cometido para 
irritarme, ellos y sus 
reyes, sus pr\u00edncipes, sus 
sacerdotes, sus profetas, 
los hombres de Jud\u00e1 y los 
habitantes de Jerusal\u00e9n. 
{I}33_{/}La espalda me han 
dado, y no la cara; y 
mientras yo trataba de 
instruirlos y educarlos 
con constancia y sin 
cesar, no han querido 
escuchar ni aceptar la 
lecci\u00f3n. {I}34_{/}Hasta en el 
templo que lleva mi 
nombre han colocado sus 
\u00eddolos detestables para 
profanarlo. {I}35_{/}Y han 
construido adem\u00e1s los 
lugares de culto a Baal 
en el valle de Ben-Hinn\u00f3n 
para sacrificar a sus 
hijos y a sus hijas a 
Moloc, cosa que yo no les 
hab\u00eda ordenado, ni hab\u00eda 
pasado jam\u00e1s por mi mente 
que se cometiera tal 
horror para arrastrar a 
Jud\u00e1 al pecado. {I}36_{/}Mas 
ahora, y por la misma 
causa, esto dice el 
Se\u00f1or, Dios de Israel, a 
prop\u00f3sito de esta ciudad, 
de la que vosotros dec\u00eds: 
Por la espada, el hambre 
y la peste ha sido 
entregada en manos del 
rey de Babilonia: {I}37_{/}Yo 
los recoger\u00e9 de todos los 
pa\u00edses en que los he 
arrojado en mi c\u00f3lera, mi 
furor y mi gran 
indignaci\u00f3n. Los volver\u00e9 
a este lugar y har\u00e9 que 
habiten en \u00e9l con 
seguridad. {I}38_{/}Ellos 
ser\u00e1n mi pueblo y yo ser\u00e9 
su Dios, {I}39_{/}y les dar\u00e9 
otro coraz\u00f3n y otro 
camino, para que me 
respeten siempre, en bien 
suyo y de sus hijos 
despu\u00e9s de ellos. {I}40_{/}Y 
har\u00e9 con ellos una 
alianza eterna: no cesar\u00e9 
de concederles favores, 
har\u00e9 que me respeten y 
que no se aparten m\u00e1s de 
m\u00ed. {I}41_{/}Cifrar\u00e9 mi gozo 
en hacerles bien, los 
plantar\u00e9 s\u00f3lidamente en 
esta tierra, con todo mi 
coraz\u00f3n y con toda mi 
alma. {I}42_{/}Pues esto dice 
el Se\u00f1or: "Como he tra\u00eddo 
sobre este pueblo toda 
esta desventura, as\u00ed 
traer\u00e9 sobre ellos toda 
la ventura que les 
prometo". {I}43_{/}A\u00fan se 
comprar\u00e1n campos en este 
pa\u00eds, del que afirm\u00e1is: 
"Es un desierto sin 
hombres ni animales; ha 
ca\u00eddo en manos de los 
caldeos". {I}44_{/}Se 
comprar\u00e1n campos por 
dinero, se redactar\u00e1n 
contratos, se los sellar\u00e1 
y se tomar\u00e1n testigos en 
el territorio de 
Benjam\u00edn, en los 
alrededores de Jerusal\u00e9n 
y en las ciudades de 
Jud\u00e1, en las de la 
monta\u00f1a, en las del llano 
y en las del Negueb; 
porque har\u00e9 cambiar su 
suerte -dice el Se\u00f1or-\u00bb.
{1}33{/}

NUEVA PROMESA DE 
RESTAURACI\u00d3N{/}

{I}1_{/}Por segunda vez, 
estando todav\u00eda Jerem\u00edas 
detenido en el patio de 
la c\u00e1rcel, le fue 
dirigida la palabra del 
Se\u00f1or en estos t\u00e9rminos: 
{I}2_{/}\u00abAs\u00ed habla el Se\u00f1or, 
el que cre\u00f3 la tierra, 
d\u00e1ndole forma y 
estabilidad; el Se\u00f1or es 
su nombre. {I}3_{/}Ll\u00e1mame y 
te responder\u00e9, te 
comunicar\u00e9 cosas grandes 
y ocultas, que t\u00fa 
desconoces. {I}4_{/}Porque 
esto dice el Se\u00f1or, Dios 
de Israel, acerca de las 
casas de esta ciudad y de 
las casas de los reyes de 
Jud\u00e1 que van a ser 
destruidas. Ellas 
servir\u00e1n de muros de 
defensa y de baluarte 
{I}5_{/}para aquellos que 
vienen a combatir contra 
los caldeos. Pero esto no 
conducir\u00e1 a otra cosa que 
a llenar la ciudad de los 
cad\u00e1veres de aquellos a 
quienes yo hiera en mi 
c\u00f3lera y mi furor al 
retirar mi rostro de esta 
ciudad por motivo de toda 
su perversidad: {I}6_{/}Yo 
les devolver\u00e9 la salud, 
los curar\u00e9 y sanar\u00e9 y les 
har\u00e9 ver abundancia de 
paz y seguridad. 
{I}7_{/}Cambiar\u00e9 la suerte de 
Jud\u00e1 y la de Israel, y 
los restablecer\u00e9 como 
antes. {I}8_{/}Los purificar\u00e9 
de todos los cr\u00edmenes que 
han cometido contra m\u00ed, 
les perdonar\u00e9 todos los 
cr\u00edmenes con los que me 
ofendieron y me 
despreciaron. {I}9_{/}Y todo 
ello me granjear\u00e1 
renombre, gozo, alabanza 
y gloria entre las 
naciones de la tierra 
que, al conocer todo el 
bien que yo he hecho a 
los m\u00edos, quedar\u00e1n 
maravillados y admirados 
por todos los bienes, por 
toda la prosperidad que 
yo les conceder\u00e9\u00bb. 
{I}10_{/}Esto dice el Se\u00f1or: 
En este lugar que 
vosotros dec\u00eds desierto, 
porque no hay hombres ni 
animales; en las ciudades 
de Jud\u00e1 y por las calles 
de Jerusal\u00e9n, que est\u00e1n 
ahora desoladas, sin 
habitantes y sin ganados, 
se volver\u00e1 a sentir 
{I}11_{/}el grito de alegr\u00eda 
y alborozo, el canto del 
esposo y de la esposa, la 
voz de aquellos que, al 
llevar al templo del 
Se\u00f1or los sacrificios de 
acci\u00f3n de gracias, 
cantar\u00e1n:
\u00abDad gracias al Se\u00f1or 
omnipotente,
porque el Se\u00f1or es bueno,
porque es eterno su 
amor\u00bb.
Pues yo voy a cambiar la 
suerte de este pa\u00eds a su 
condici\u00f3n primera, dice 
el Se\u00f1or.
{I}12_{/}Esto dice el Se\u00f1or: 
Volver\u00e1 a haber en este 
lugar, ahora desierto, 
sin hombres ni animales, 
as\u00ed como en todas las 
ciudades, pastos donde 
los pastores apacentar\u00e1n 
el reba\u00f1o. {I}13_{/}En las 
ciudades de la monta\u00f1a, 
en las de la llanura, en 
las de Negueb, en la 
tierra de Benjam\u00edn, en 
los alrededores de 
Jerusal\u00e9n y en las 
ciudades de Jud\u00e1, pasar\u00e1 
de nuevo el ganado por 
las manos de quien lo 
recuenta -dice el Se\u00f1or-.
REINO ETERNO Y SACERDOCIO 
PERPETUO DEL MES\u00cdAS{/}

{I}14_{/}Vienen d\u00edas -dice el 
Se\u00f1or- en que yo cumplir\u00e9 
la promesa que tengo 
hecha a la casa de Israel 
y a la casa de Jud\u00e1.
{I}15_{/}En aquel tiempo, en 
aquellos d\u00edas, suscitar\u00e9 
a David un v\u00e1stago 
leg\u00edtimo, que ejecutar\u00e1 
el derecho y la justicia 
en el pa\u00eds. {I}16_{/}En 
aquellos d\u00edas Jud\u00e1 ser\u00e1 
salvada y Jerusal\u00e9n 
vivir\u00e1 en seguridad, y 
\u00e9ste ser\u00e1 el nombre con 
que se la llamar\u00e1: \u00abEl 
Se\u00f1or es nuestra 
justicia\u00bb. {I}17_{/}Pues esto 
dice el Se\u00f1or: No le 
faltar\u00e1 jam\u00e1s a David un 
descendiente que se 
siente en el trono de la 
casa de Israel, {I}18_{/}as\u00ed 
como tampoco les faltar\u00e1n 
a los sacerdotes levitas 
descendientes que vengan 
ante m\u00ed a ofrecerme 
holocaustos, a quemar 
ofrendas y a celebrar 
sacrificios diariamente.
{I}19_{/}El Se\u00f1or dijo a 
Jerem\u00edas: {I}20_{/}Esto dice 
el Se\u00f1or: \u00abSi es que 
puede romperse mi alianza 
con el d\u00eda y con la noche 
de modo que el d\u00eda y la 
noche no se sucedan a su 
debido tiempo, 
{I}21_{/}entonces se podr\u00e1 
romper tambi\u00e9n mi alianza 
con mi siervo David, de 
suerte que no tenga hijos 
que reinen sobre su 
trono, as\u00ed como con los 
sacerdotes levitas, mis 
ministros. {I}22_{/}Como las 
innumerables estrellas de 
los cielos y las 
incontables arenas del 
mar, as\u00ed multiplicar\u00e9 yo 
la descendencia de mi 
siervo David y la de los 
levitas, mis ministros\u00bb.
{I}23_{/}El Se\u00f1or dijo a 
Jerem\u00edas: {I}24_{/}\u00bfNo te has 
fijado en lo que dicen 
estas gentes: \u00abLas dos 
familias que el Se\u00f1or 
hab\u00eda escogido han sido 
desechadas\u00bb? As\u00ed 
desprecian a mi pueblo, 
que para ellos ya no es 
una naci\u00f3n. {I}25_{/}Esto 
dice el Se\u00f1or: Yo, que he 
hecho un pacto con el d\u00eda 
y con la noche, y que he 
fijado leyes al cielo y a 
la tierra, {I}26_{/}jam\u00e1s 
rechazar\u00e9 a la 
descendencia de Jacob y 
de David, mi siervo, ni 
dejar\u00e9 de tomar de sus 
descendientes pr\u00edncipes 
que gobiernen la 
posteridad de Abrah\u00e1n, de 
Isaac y de Jacob. Pues 
voy a cambiar su suerte y 
a tener piedad de ellos.
{1}34{/}

LA SUERTE DE SEDEC\u00cdAS{/}

{I}1_{/}Palabra que el 
Se\u00f1or dirigi\u00f3 a Jerem\u00edas 
cuando Nabucodonosor, rey 
de Babilonia, con todo su 
ej\u00e9rcito, con todos los 
reinos de la tierra 
sometidos a su imperio y 
a todos los pueblos, 
atacaban a Jerusal\u00e9n y a 
todas sus ciudades.
{I}2_{/}Esto dice el Se\u00f1or, 
Dios de Israel: Vete a 
hablar a Sedec\u00edas, rey de 
Jud\u00e1, y dile: Esto dice 
el Se\u00f1or: Voy a entregar 
esta ciudad en manos del 
rey de Babilonia, que la 
prender\u00e1 fuego. {I}3_{/}Y t\u00fa 
no podr\u00e1s escapar ante 
\u00e9l. Ser\u00e1s hecho 
prisionero y caer\u00e1s en 
sus manos; te llevar\u00e1n a 
su presencia, \u00e9l te 
hablar\u00e1 cara a cara, y 
despu\u00e9s ir\u00e1s a Babilonia. 
{I}4_{/}Sin embargo, escucha, 
oh Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1, 
la palabra del Se\u00f1or: 
Esto dice el Se\u00f1or: No 
caer\u00e1s a espada, 
{I}5_{/}morir\u00e1s en paz; y as\u00ed 
como se quemaron perfumes 
en honor de tus 
antepasados, los reyes 
que te han precedido, as\u00ed 
tambi\u00e9n en tu honor se 
quemar\u00e1n y se har\u00e1 esta 
lamentaci\u00f3n por ti: \u00ab\u00a1Ay, 
Se\u00f1or!\u00bb. Soy yo quien te 
lo anuncio -dice el 
Se\u00f1or-. {I}6_{/}El profeta 
Jerem\u00edas refiri\u00f3 todo 
esto a Sedec\u00edas, rey de 
Jud\u00e1, en Jerusal\u00e9n, 
{I}7_{/}mientras el ej\u00e9rcito 
del rey de Babilonia 
combat\u00eda contra Jerusal\u00e9n 
y contra las ciudades de 
Jud\u00e1: Laquis y Azeca, 
que, entre las plazas 
fuertes de Jud\u00e1, eran las 
\u00fanicas que todav\u00eda 
resist\u00edan.
ESCLAVITUD DEL REY Y DEL 
PUEBLO{/}

{I}8_{/}Palabra dirigida a 
Jerem\u00edas de parte del 
Se\u00f1or, despu\u00e9s que el rey 
Sedec\u00edas contrajo con 
todo el pueblo de 
Jerusal\u00e9n un compromiso 
para proclamar una 
manumisi\u00f3n: {I}9_{/}Cada cual 
deb\u00eda dejar libre a sus 
esclavos y esclavas 
hebreos, con el fin de no 
tener sometido a 
esclavitud a ning\u00fan 
jud\u00edo, hermano suyo. 
{I}10_{/}Todas las 
autoridades y el pueblo 
entero, que hab\u00edan 
aceptado el compromiso de 
manumitir a sus 
respectivos esclavos y 
esclavas y no tenerlos 
m\u00e1s sometidos a 
esclavitud, obedecieron y 
los emanciparon. 
{I}11_{/}Pero bien pronto 
cambiaron de parecer y 
volvieron a tomar a los 
esclavos y esclavas que 
hab\u00edan dejado en 
libertad, y los 
sometieron de nuevo a 
esclavitud. {I}12_{/}Entonces 
la palabra del Se\u00f1or fue 
dirigida a Jerem\u00edas en 
estos t\u00e9rminos: 
{I}13_{/}\u00abEsto dice el Se\u00f1or, 
Dios de Israel: Yo hice 
tomar este compromiso a 
vuestros padres el d\u00eda en 
que los saqu\u00e9 de Egipto, 
de la casa de la 
esclavitud: {I}14_{/}Al cabo 
de siete a\u00f1os cada uno de 
vosotros dejar\u00e1 libre a 
su hermano hebreo que le 
haya sido vendido; estar\u00e1 
a tu servicio seis a\u00f1os y 
luego lo dejar\u00e1s en 
libertad. Pero vuestros 
padres no escucharon ni 
hicieron caso. 
{I}15_{/}Vosotros os hab\u00edais 
convertido hoy y hac\u00edais 
lo que me parece justo 
proclamando la manumisi\u00f3n 
de vuestros hermanos, 
bajo compromiso sellado 
ante m\u00ed en el templo que 
lleva mi nombre. 
{I}16_{/}Pero en seguida os 
hab\u00e9is vuelto atr\u00e1s y 
hab\u00e9is profanado mi 
nombre volviendo a tomar 
cada uno a sus propios 
esclavos y esclavas a 
quienes hab\u00edais concedido 
la libertad, y los hab\u00e9is 
forzado a ser vuestros 
esclavos como antes. 
{I}17_{/}Por tanto, esto dice 
el Se\u00f1or: Vosotros no me 
hab\u00e9is escuchado, 
concediendo cada uno la 
libertad a su propio 
hermano, a su pr\u00f3jimo. 
Pues bien, yo tambi\u00e9n -
dice el Se\u00f1or- voy a 
proclamar contra vosotros 
la libertad de la espada, 
la peste y el hambre. Os 
convertir\u00e9 en objeto de 
horror para todos los 
reinos de la tierra. 
{I}18_{/}Y a aquellos que han 
faltado al compromiso, 
que no han cumplido los 
t\u00e9rminos del compromiso 
que aceptaron ante m\u00ed, 
los voy a dejar como el 
novillo que cortaron en 
dos y por entre cuyas dos 
mitades pasaron. {I}19_{/}A 
los pr\u00edncipes de Jud\u00e1 y 
Jerusal\u00e9n, a los eunucos, 
a los sacerdotes y a todo 
el pueblo del pa\u00eds que 
pas\u00f3 por entre los dos 
trozos del novillo, 
{I}20_{/}los entregar\u00e9 en 
manos de sus enemigos, en 
manos de aquellos que 
buscan su muerte. Sus 
cad\u00e1veres ser\u00e1n pasto de 
las aves del cielo y de 
las bestias del campo. 
{I}21_{/}Entregar\u00e9 tambi\u00e9n a 
Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1, y 
a sus oficiales en manos 
de sus enemigos, de 
aquellos que buscan su 
muerte, en poder del 
ej\u00e9rcito de Babilonia, 
que acaba de replegarse 
lejos de vosotros. 
{I}22_{/}Yo dar\u00e9 orden -dice 
el Se\u00f1or- de que vuelvan 
sobre esta ciudad; que la 
ataquen, la tomen y la 
prendan fuego; y a todas 
las ciudades de Jud\u00e1 las 
dejar\u00e9 hechas un desierto 
despoblado\u00bb.
{1}35{/}

EJEMPLO DE LOS RECABITAS{/}

{I}1_{/}Palabra que el 
Se\u00f1or dirigi\u00f3 a Jerem\u00edas 
en tiempo de Joaqu\u00edn, 
hijo de Jos\u00edas, rey de 
Jud\u00e1. {I}2_{/}\u00abVete donde la 
comunidad de los 
recabitas y h\u00e1blales; 
ll\u00e9valos luego al templo 
del Se\u00f1or, a una de las 
salas, y dales a beber 
vino\u00bb. {I}3_{/}Yo tom\u00e9 a 
Yazan\u00edas, hijo de 
Jerem\u00edas, hijo de 
Habasin\u00edas, a sus 
hermanos, a todos sus 
hijos y a toda la familia 
de los recabitas {I}4_{/}y 
los llev\u00e9 al templo del 
Se\u00f1or, a la sala de 
Benhan\u00e1n, hombre de Dios, 
la que est\u00e1 junto a la 
sala de los dignatarios, 
encima de la de Maas\u00edas, 
hijo de Sal\u00fan, guardi\u00e1n 
de la puerta. 
{I}5_{/}Present\u00e9 a los 
miembros de la comunidad 
de los recabitas jarros y 
copas llenos de vino y 
les dije: \u00ab\u00a1Bebed vino!\u00bb. 
{I}6_{/}Ellos respondieron: 
\u00abNo bebemos vino, porque 
Jonadab, hijo de Recab, 
nuestro antepasado, nos 
prohibi\u00f3: No beb\u00e1is jam\u00e1s 
vino, ni vosotros ni 
vuestros hijos; {I}7_{/}ni 
edifiqu\u00e9is casas, ni 
sembr\u00e9is campos, ni 
plant\u00e9is vi\u00f1as, ni 
teng\u00e1is posesiones; sino 
que durante toda vuestra 
vida habitar\u00e9is en 
tiendas, a fin de que 
pod\u00e1is vivir largos d\u00edas 
en el territorio en el 
que sois extranjeros. 
{I}8_{/}Nosotros hemos 
obedecido a la voz de 
nuestro antepasado 
Jonadab, hijo de Recab, 
en todo lo que nos ha 
ordenado, y as\u00ed en toda 
nuestra vida no bebemos 
vino, ni nosotros, ni 
nuestras mujeres, {I}9_{/}ni 
nuestros hijos, ni 
nuestras hijas. No 
edificamos casas para 
vivir en ellas, ni 
poseemos vi\u00f1as, campos ni 
sembrados, {I}10_{/}sino que 
habitamos en tiendas. 
Hemos obedecido todas las 
\u00f3rdenes que nos dio 
nuestro antepasado 
Jonadab. {I}11_{/}S\u00f3lo que, 
al llegar a nuestra 
tierra Nabucodonosor, rey 
de Babilonia, dijimos: 
V\u00e1monos a Jerusal\u00e9n, para 
escapar del ej\u00e9rcito de 
los caldeos y de los 
sirios, y nos hemos 
establecido en 
Jerusal\u00e9n\u00bb. {I}12_{/}Entonces 
el Se\u00f1or dijo a Jerem\u00edas: 
{I}13_{/}\u00abEsto dice el Se\u00f1or 
todopoderoso, Dios de 
Israel. Vete a decir a 
los hombres de Jud\u00e1 y a 
los habitantes de 
Jerusal\u00e9n: \u00bfNo 
aprender\u00e9is vosotros esta 
lecci\u00f3n, escuchando mis 
palabras? -dice el Se\u00f1or-
. {I}14_{/}Se han observado 
las \u00f3rdenes de Jonadab, 
hijo de Recab, que 
prohibi\u00f3 a sus 
descendientes beber vino, 
y ellos, fieles al 
mandato de su antepasado, 
no lo han bebido hasta el 
presente. En cambio, yo 
os he hablado a vosotros 
insistentemente, sin 
cansarme y no me hab\u00e9is 
escuchado. {I}15_{/}Os he 
mandado repetidamente, 
sin cansarme, a mis 
siervos los profetas para 
avisaros: Convert\u00edos cada 
uno de su perverso 
camino, enmendad vuestra 
conducta, no vay\u00e1is tras 
dioses extra\u00f1os, no los 
ador\u00e9is, y de esta forma 
podr\u00e9is vivir en la 
tierra que yo os di a 
vosotros y a vuestros 
padres. Pero no hab\u00e9is 
obedecido ni me hab\u00e9is 
hecho caso.
{I}16_{/}Los hijos de 
Jonadab, hijo de Recab, 
han sido fieles a la 
orden recibida de su 
padre; este pueblo, en 
cambio, no ha querido 
obedecerme a m\u00ed.
{I}17_{/}Por tanto, esto dice 
el Se\u00f1or todopoderoso, 
Dios de Israel: Voy a 
traer sobre Jud\u00e1 y sobre 
todos los habitantes de 
Jerusal\u00e9n todas las 
calamidades con las que 
los he amenazado, porque 
los he avisado y no me 
han hecho caso, los he 
llamado y no han 
respondido.
{I}18_{/}En cambio, a la 
comunidad de los 
recabitas, Jerem\u00edas les 
dijo: \u00abEsto dice el Se\u00f1or 
todopoderoso, Dios de 
Israel: Porque hab\u00e9is 
obedecido la orden de 
vuestro padre Jonadab y, 
fieles a sus mandatos, 
hab\u00e9is practicado cuanto 
os prescribi\u00f3, {I}19_{/}esto 
dice el Se\u00f1or 
todopoderoso, Dios de 
Israel: No faltar\u00e1 jam\u00e1s 
a Jonadab, hijo de Recab, 
un descendiente que est\u00e9 
en mi presencia\u00bb.
{1}36{/}

EL LIBRO DE JEREM\u00cdAS{/}

{I}1_{/}El a\u00f1o cuarto de 
Joaqu\u00edn, hijo de Jos\u00edas, 
rey de Jud\u00e1, el Se\u00f1or dio 
esta orden a Jerem\u00edas: 
{I}2_{/}\u00abToma un libro y 
escribe en \u00e9l todas las 
palabras que te he 
comunicado acerca de 
Jerusal\u00e9n, Jud\u00e1 y todas 
las naciones, desde el 
d\u00eda en que comenc\u00e9 a 
hablarte, en tiempo de 
Jos\u00edas, hasta el 
presente. {I}3_{/}Tal vez el 
pueblo de Jud\u00e1, al 
escuchar todas las 
calamidades que proyecto 
mandarles, se convierta 
de su mala conducta y yo 
pueda perdonarles sus 
cr\u00edmenes y sus pecados\u00bb.
{I}4_{/}Jerem\u00edas llam\u00f3 a 
Baruc, hijo de Ner\u00edas, y 
Baruc escribi\u00f3, al 
dictado de Jerem\u00edas, 
todas las palabras que el 
Se\u00f1or hab\u00eda dirigido al 
profeta. {I}5_{/}Luego 
Jerem\u00edas dio esta orden a 
Baruc: \u00abYo tengo un 
impedimento y no puedo ir 
al templo del Se\u00f1or. 
{I}6_{/}Vete t\u00fa, y en el 
libro en que has escrito 
a mi dictado las palabras 
del Se\u00f1or, l\u00e9elas en alta 
voz al pueblo en el 
templo del Se\u00f1or un d\u00eda 
de ayuno, y l\u00e9elas 
tambi\u00e9n a los jud\u00edos que 
vengan de sus ciudades. 
{I}7_{/}Tal vez eleven 
s\u00faplicas al Se\u00f1or y se 
conviertan de su mala 
conducta; pues grande es 
la c\u00f3lera y el furor con 
que el Se\u00f1or ha amenazado 
a este pueblo\u00bb. 
{I}8_{/}Baruc, hijo de 
Ner\u00edas, ejecut\u00f3 
exactamente lo que le 
hab\u00eda ordenado el profeta 
Jerem\u00edas. Ley\u00f3 en el 
templo las palabras del 
Se\u00f1or contenidas en el 
libro. {I}9_{/}Fue cuando en 
el a\u00f1o quinto de Joaqu\u00edn, 
hijo de Jos\u00edas, rey de 
Jud\u00e1, fue convocado a un 
ayuno ante el Se\u00f1or todo 
el pueblo de Jerusal\u00e9n y 
toda la multitud llegada 
a Jerusal\u00e9n de las 
ciudades de Jud\u00e1. 
{I}10_{/}Entonces Baruc ley\u00f3 
en el libro las palabras 
de Jerem\u00edas. Era en el 
templo del Se\u00f1or, en la 
sala de Gamar\u00edas, hijo 
del secretario Saf\u00e1n, en 
el vest\u00edbulo superior, a 
la entrada de la puerta 
nueva del templo del 
Se\u00f1or. Todo el pueblo 
pod\u00eda o\u00edr.
{I}11_{/}En cuanto Miqueas, 
hijo de Gamar\u00edas, hijo de 
Saf\u00e1n, oy\u00f3 todas las 
palabras del Se\u00f1or 
escritas en el libro, 
{I}12_{/}baj\u00f3 al palacio 
real, a la sala del 
secretario, donde estaban 
reunidos en sesi\u00f3n todos 
los dignatarios: Elisam\u00e1, 
el secretario; Delayas, 
hijo de Semayas; Elnat\u00e1n, 
hijo de Acbor; Gamar\u00edas, 
hijo de Saf\u00e1n; Sedec\u00edas, 
hijo de Anan\u00edas, y todos 
los dem\u00e1s dignatarios. 
{I}13_{/}Miqueas les refiri\u00f3 
todo lo que hab\u00eda o\u00eddo 
cuando Baruc le\u00eda el 
libro al pueblo. 
{I}14_{/}Entonces todos los 
dignatarios mandaron a 
Yehud\u00ed, hijo de Natan\u00edas, 
hijo de Selem\u00edas, hijo de 
Cus\u00ed, a decir a Baruc: 
\u00abTr\u00e1enos el libro que has 
le\u00eddo al pueblo\u00bb. Baruc, 
hijo de Ner\u00edas, tom\u00f3 el 
libro y fue donde ellos. 
{I}15_{/}Le dijeron: 
\u00abSi\u00e9ntate y l\u00e9enoslo en 
alta voz\u00bb. Baruc se lo 
ley\u00f3 en alta voz. {I}16_{/}Al 
o\u00edr aquellas palabras, se 
miraron unos a otros 
espantados y dijeron a 
Baruc: \u00abTenemos que 
comunicar sin falta al 
rey todo esto\u00bb. {I}17_{/}Y 
preguntaron a Baruc: 
\u00abInd\u00edcanos c\u00f3mo has 
escrito todas estas 
cosas\u00bb. {I}18_{/}Baruc les 
respondi\u00f3: \u00ab\u00c9l me dictaba 
todas estas palabras y yo 
las escrib\u00eda con tinta en 
este libro\u00bb. 
{I}19_{/}Entonces los 
dignatarios dijeron a 
Baruc: \u00abVe y esc\u00f3ndete, 
con Jerem\u00edas: que nadie 
sepa d\u00f3nde est\u00e1is\u00bb.
EL LIBRO QUEMADO Y VUELTO 
A ESCRIBIR{/}

{I}20_{/}Despu\u00e9s entraron 
donde el rey en el atrio 
del palacio, dejaron el 
libro en dep\u00f3sito en la 
sala del secretario 
Elisam\u00e1 y refirieron al 
rey todo lo sucedido. 
{I}21_{/}Entonces el rey 
mand\u00f3 a Yehud\u00ed a buscar 
el libro. \u00c9ste lo tom\u00f3 de 
la sala del secretario 
Elisam\u00e1 y se lo ley\u00f3 en 
alta voz al rey y a todos 
los dignatarios reunidos 
en torno al monarca. 
{I}22_{/}El rey estaba 
sentado en su estancia de 
invierno -era el mes 
noveno- y un brasero 
ard\u00eda ante \u00e9l. {I}23_{/}Y as\u00ed 
que Yehud\u00ed le\u00eda tres o 
cuatro columnas, el rey 
las rasgaba con el 
cortaplumas del 
secretario y las tiraba 
al fuego que ard\u00eda en el 
brasero; hasta que el 
libro entero fue quemado 
por el fuego del brasero. 
{I}24_{/}Pero no se 
espantaron ni se rasgaron 
las vestiduras el rey ni 
ninguno de sus servidores 
al o\u00edr estas palabras; 
{I}25_{/}m\u00e1s a\u00fan, por m\u00e1s que 
Elnat\u00e1n, Delayas y 
Gamar\u00edas rogaron al rey 
que no quemara el libro, 
\u00e9l no les hizo caso. 
{I}26_{/}Luego el rey orden\u00f3 
al pr\u00edncipe Yeragmeel, a 
Serayas, hijo de Azriel, 
y a Selem\u00edas, hijo de 
Abdeel, prender a Baruc, 
el secretario, y a 
Jerem\u00edas, el profeta. 
Pero el Se\u00f1or los hab\u00eda 
escondido.
{I}27_{/}Despu\u00e9s que el rey 
quem\u00f3 el libro con las 
palabras escritas por 
Baruc al dictado de 
Jerem\u00edas, la palabra del 
Se\u00f1or fue dirigida al 
profeta Jerem\u00edas en estos 
t\u00e9rminos: {I}28_{/}\u00abToma otro 
libro y vuelve a escribir 
en \u00e9l las mismas palabras 
que hab\u00eda en el libro 
anterior quemado por 
Joaqu\u00edn, rey de Jud\u00e1. 
{I}29_{/}Y contra Joaqu\u00edn, 
rey de Jud\u00e1, dir\u00e1s: Esto 
dice el Se\u00f1or: T\u00fa has 
quemado este libro, 
diciendo: \u00bfPor qu\u00e9 has 
escrito en \u00e9l: Vendr\u00e1 sin 
remedio el rey de 
Babilonia, devastar\u00e1 este 
pa\u00eds y exterminar\u00e1 de \u00e9l 
hombres y animales? 
{I}30_{/}Por ello, esto dice 
el Se\u00f1or contra Joaqu\u00edn, 
rey de Jud\u00e1: No tendr\u00e1 ya 
quien se siente sobre el 
trono de David, y su 
cad\u00e1ver ser\u00e1 arrojado al 
calor del d\u00eda y al fr\u00edo 
de la noche. {I}31_{/}Lo 
castigar\u00e9 a \u00e9l, a su 
descendencia y a su 
servidumbre por sus 
cr\u00edmenes, y har\u00e9 venir 
sobre ellos y sobre los 
hombres de Jud\u00e1 todo el 
mal que les hab\u00eda 
anunciado sin que me 
escucharan\u00bb.
{I}32_{/}Jerem\u00edas, pues, tom\u00f3 
otro libro y se lo 
entreg\u00f3 a su secretario 
Baruc, hijo de Ner\u00edas, el 
cual escribi\u00f3 en \u00e9l, al 
dictado de Jerem\u00edas, 
todas las palabras del 
libro que hab\u00eda quemado 
Joaqu\u00edn, rey de Jud\u00e1. 
Fueron a\u00f1adidas adem\u00e1s 
otras muchas del mismo 
g\u00e9nero.
{1}37{/}

SEDEC\u00cdAS CONSULTA A 
JEREM\u00cdAS{/}

{I}1_{/}Sedec\u00edas, hijo de 
Jos\u00edas, sucedi\u00f3 en el 
trono a Jecon\u00edas, hijo de 
Joaqu\u00edn, a quien 
Nabucodonosor, rey de 
Babilonia, hab\u00eda 
constituido rey del pa\u00eds 
de Jud\u00e1. {I}2_{/}Pero ni \u00e9l, 
ni sus servidores, ni el 
pueblo del pa\u00eds 
escucharon las palabras 
que el Se\u00f1or pronunci\u00f3 
por medio del profeta 
Jerem\u00edas.
{I}3_{/}El rey Sedec\u00edas mand\u00f3 
a Yucal, hijo de 
Selem\u00edas, y al sacerdote 
Sofon\u00edas, hijo de 
Maas\u00edas, a decir al 
profeta Jerem\u00edas: \u00abRuega 
por nosotros al Se\u00f1or, 
nuestro Dios\u00bb. {I}4_{/}Por 
entonces Jerem\u00edas andaba 
con libertad en medio del 
pueblo, pues todav\u00eda no 
hab\u00eda sido encarcelado. 
{I}5_{/}Por entonces tambi\u00e9n 
sali\u00f3 de Egipto el 
ej\u00e9rcito del Fara\u00f3n, y, 
al enterarse de ello los 
caldeos, que ten\u00edan 
puesto el cerco a 
Jerusal\u00e9n, se retiraron 
de la ciudad.
{I}6_{/}Entonces el Se\u00f1or 
dirigi\u00f3 a Jerem\u00edas esta 
palabra: {I}7_{/}\u00abEsto dice 
el Se\u00f1or, Dios de Israel: 
As\u00ed habr\u00e9is de decir al 
rey de Jud\u00e1, que os ha 
enviado a consultarme: El 
ej\u00e9rcito del Fara\u00f3n, que 
ven\u00eda en vuestra ayuda, 
se va a volver a su pa\u00eds 
de Egipto, {I}8_{/}y los 
caldeos volver\u00e1n a atacar 
esta ciudad, la tomar\u00e1n y 
la prender\u00e1n fuego. 
{I}9_{/}Esto dice el Se\u00f1or: 
No os enga\u00f1\u00e9is pensando 
que se van a ir del todo 
los caldeos, que se van a 
alejar de vosotros, 
porque no se ir\u00e1n. 
{I}10_{/}Aunque derrotarais 
al ej\u00e9rcito entero de los 
caldeos que combaten 
contra vosotros y no 
quedasen entre ellos m\u00e1s 
que unos pocos 
malheridos, saldr\u00edan 
\u00e9stos uno a uno de su 
tienda y prender\u00edan fuego 
a esta ciudad\u00bb.
JEREM\u00cdAS DETENIDO{/}

{I}11_{/}Cuando el ej\u00e9rcito 
de los caldeos se retir\u00f3 
de Jerusal\u00e9n debido a la 
inminencia del ej\u00e9rcito 
del Fara\u00f3n, {I}12_{/}Jerem\u00edas 
quiso salir de la ciudad 
para dirigirse a la 
tierra de Benjam\u00edn a 
hacer las reparticiones 
del aprovisionamiento 
entre los suyos. 
{I}13_{/}Pero al llegar a la 
puerta de Benjam\u00edn, el 
guardia que estaba de 
turno, llamado Yirayas, 
hijo de Selem\u00edas, hijo de 
Anan\u00edas, arrest\u00f3 al 
profeta Jerem\u00edas 
exclamando: \u00ab\u00a1T\u00fa te pasas 
a los caldeos!\u00bb. 
{I}14_{/}Jerem\u00edas respondi\u00f3: 
\u00ab\u00a1No es verdad, yo no me 
paso a los caldeos!\u00bb. 
Pero Yirayas, no 
haci\u00e9ndole caso, prendi\u00f3 
a Jerem\u00edas y lo llev\u00f3 a 
los dignatarios. 
{I}15_{/}\u00c9stos, encolerizados 
contra Jerem\u00edas, lo 
golpearon y lo encerraron 
en casa del secretario 
Jonat\u00e1n, la cual hab\u00eda 
sido convertida en 
c\u00e1rcel. {I}16_{/}Jerem\u00edas 
fue, pues, metido en un 
calabozo subterr\u00e1neo 
abovedado y all\u00ed 
permaneci\u00f3 largo tiempo.
JEREM\u00cdAS INTERROGADO POR 
SEDEC\u00cdAS{/}

{I}17_{/}El rey Sedec\u00edas 
envi\u00f3 a sacarlo y le 
interrog\u00f3 en secreto en 
su palacio: \u00ab\u00bfHay alguna 
palabra de parte del 
Se\u00f1or?\u00bb. \u00abS\u00ed\u00bb, respondi\u00f3 
Jerem\u00edas; y a\u00f1adi\u00f3: \u00abT\u00fa 
ser\u00e1s entregado en manos 
del rey de Babilonia\u00bb. 
{I}18_{/}Luego Jerem\u00edas dijo 
al rey Sedec\u00edas: \u00ab\u00bfQu\u00e9 
mal he cometido contra 
ti, contra tus servidores 
o contra este pueblo, 
para que me hay\u00e1is metido 
en la c\u00e1rcel? {I}19_{/}\u00bfD\u00f3nde 
est\u00e1n ahora los profetas 
que os profetizaban: No 
vendr\u00e1 el rey de 
Babilonia contra vosotros 
ni contra este pa\u00eds? 
{I}20_{/}Ahora, pues, por 
favor, escucha, oh rey, 
mi se\u00f1or: D\u00edgnate acoger 
mi s\u00faplica y no me 
vuelvas a mandar a la 
casa del secretario 
Jonat\u00e1n, para que no 
muera yo all\u00ed\u00bb. 
{I}21_{/}Entonces el rey 
Sedec\u00edas dio orden de que 
Jerem\u00edas fuese llevado al 
patio de la guardia y que 
se le diera diariamente 
un pan procedente de la 
calle de los panaderos 
mientras hubiese pan en 
la ciudad. As\u00ed Jerem\u00edas 
qued\u00f3 en el patio de la 
guardia.
{1}38{/}

JEREM\u00cdAS EN LA CISTERNA{/}

{I}1_{/}Pero Safat\u00edas, hijo 
de Tat\u00e1n; Guedel\u00edas, hijo 
de Pasjur; Yucal, hijo de 
Selem\u00edas, y Pasjur, hijo 
de Malqu\u00edas, hab\u00edan o\u00eddo 
a Jerem\u00edas dirigir al 
pueblo estas palabras: 
{I}2_{/}\u00abEsto dice el Se\u00f1or: 
El que se quede en la 
ciudad morir\u00e1 a espada, 
de hambre y de peste; 
pero el que se entregue a 
los caldeos vivir\u00e1. Su 
propia vida ser\u00e1 su 
bot\u00edn; s\u00ed, vivir\u00e1. 
{I}3_{/}Esto dice el Se\u00f1or: 
Jerusal\u00e9n caer\u00e1 sin 
remedio en manos del 
ej\u00e9rcito del rey de 
Babilonia, que la 
tomar\u00e1\u00bb. {I}4_{/}Aquellos 
dignatarios dijeron al 
rey: \u00abPedimos la muerte 
de este hombre, que 
desalienta a los 
combatientes que quedan 
en esta ciudad y a todo 
el pueblo, al hablarles 
en tales t\u00e9rminos. Es 
evidente que este hombre 
no busca el bien de este 
pueblo, sino su 
desgracia\u00bb. {I}5_{/}El rey 
Sedec\u00edas respondi\u00f3: \u00abEn 
vuestras manos est\u00e1, 
puesto que el rey no 
puede nada contra 
vosotros\u00bb.
{I}6_{/}Entonces ellos 
agarraron a Jerem\u00edas y lo 
arrojaron en la cisterna 
del pr\u00edncipe Malqu\u00edas, 
situada en el patio de la 
guardia, baj\u00e1ndolo con 
cuerdas. En la cisterna 
no hab\u00eda agua, sino 
fango, y Jerem\u00edas se 
hundi\u00f3 en \u00e9l.
JEREM\u00cdAS AUXILIADO{/}

{I}7_{/}Ebedm\u00e9lec, eunuco 
et\u00edope del palacio real, 
oy\u00f3 decir que hab\u00edan 
echado a Jerem\u00edas en la 
cisterna. Y en una 
ocasi\u00f3n en que el rey se 
encontraba en la puerta 
de Benjam\u00edn, {I}8_{/}sali\u00f3 
Ebedm\u00e9lec del palacio 
real y fue a decir al 
rey: {I}9_{/}\u00abOh rey, mi 
se\u00f1or, mal han procedido 
todos esos hombres en 
todo lo que han hecho al 
profeta Jerem\u00edas. Lo han 
echado en la cisterna, 
donde va a morir de 
hambre, pues ya no hay 
pan en la ciudad\u00bb. 
{I}10_{/}Entonces el rey dio 
a Ebedm\u00e9lec, el et\u00edope, 
esta orden: \u00abToma de aqu\u00ed 
contigo tres hombres y 
saca a Jerem\u00edas de la 
cisterna antes de que 
muera\u00bb. {I}11_{/}Ebedm\u00e9lec 
tom\u00f3 consigo a los 
hombres, entr\u00f3 en el 
palacio real, en el 
vestuario del tesoro, 
tom\u00f3 unos cuantos trozos 
de ropas usadas y rotas y 
se las ech\u00f3 a Jerem\u00edas en 
la cisterna con unas 
cuerdas. {I}12_{/}Y dijo a 
Jerem\u00edas: \u00abPonte estos 
pa\u00f1os usados y rotos bajo 
los sobacos, por debajo 
de las cuerdas\u00bb. 
{I}13_{/}Jerem\u00edas lo hizo 
as\u00ed, y en seguida tiraron 
de \u00e9l con las cuerdas y 
lo subieron de la 
cisterna. Y Jerem\u00edas 
qued\u00f3 en el patio de la 
guardia.
\u00daLTIMO COLOQUIO DE 
JEREM\u00cdAS CON SEDEC\u00cdAS{/}

{I}14_{/}El rey Sedec\u00edas 
mand\u00f3 a buscar al profeta 
Jerem\u00edas a la tercera 
puerta del templo del 
Se\u00f1or; el rey dijo a 
Jerem\u00edas: \u00abTengo que 
preguntarte una cosa, no 
me ocultes 
nada\u00bb.{I}15_{/}Jerem\u00edas 
respondi\u00f3 a Sedec\u00edas: \u00abSi 
te lo digo, me har\u00e1s 
morir, \u00bfno es verdad? Si 
te doy un consejo, no me 
vas a escuchar\u00bb. 
{I}16_{/}Entonces el rey 
Sedec\u00edas jur\u00f3 en secreto 
a Jerem\u00edas: \u00ab\u00a1Vive Dios 
que nos ha dado el 
aliento, que no te matar\u00e9 
ni te entregar\u00e9 en poder 
de esos que andan 
buscando tu muerte!\u00bb. 
{I}17_{/}Jerem\u00edas dijo a 
Sedec\u00edas: \u00abEsto dice el 
Se\u00f1or todopoderoso, Dios 
de Israel: Si sales y te 
entregas a los generales 
del rey de Babilonia, 
salvar\u00e1s tu vida, y esta 
ciudad no ser\u00e1 entregada 
a las llamas: te salvar\u00e1s 
juntamente con tu 
familia. {I}18_{/}Pero si no 
sales a entregarte a los 
generales del rey de 
Babilonia, la ciudad 
caer\u00e1 en manos de los 
caldeos, que la 
incendiar\u00e1n, y t\u00fa no 
escapar\u00e1s de sus manos\u00bb. 
{I}19_{/}El rey Sedec\u00edas dijo 
a Jerem\u00edas: \u00abTengo miedo 
a los jud\u00edos que se han 
pasado a los caldeos; si 
caigo en sus manos me 
maltratar\u00e1n\u00bb. 
{I}20_{/}Jerem\u00edas respondi\u00f3: 
\u00abNo te entregar\u00e1n a 
ellos. Escucha la voz del 
Se\u00f1or que yo te he 
referido y te resultar\u00e1 
bien: Salvar\u00e1s tu vida. 
{I}21_{/}Pero por si te 
niegas a rendirte, esto 
es lo que ha manifestado 
el Se\u00f1or: {I}22_{/}Mira, 
todas las mujeres que han 
quedado en el palacio del 
rey de Jud\u00e1 ser\u00e1n 
llevadas a los generales 
del rey de Babilonia, y 
ser\u00e1n ellas las que 
exclamar\u00e1n:
\u00a1Te han enga\u00f1ado,
han podido contigo
tus buenos amigos!
\u00a1Tus pies han hundido en 
el fango
y ellos te han dado la 
espalda!
{I}23_{/}S\u00ed, todas tus 
mujeres y tus hijos ser\u00e1n 
sacados a los caldeos, y 
t\u00fa no escapar\u00e1s de sus 
manos, sino que caer\u00e1s 
preso en manos del rey de 
Babilonia y esta ciudad 
ser\u00e1 destruida por las 
llamas\u00bb.
{I}24_{/}Entonces Sedec\u00edas 
dijo a Jerem\u00edas: \u00abNadie 
se entere de estas 
palabras; de lo contrario 
morir\u00e1s. {I}25_{/}Si los 
dignatarios llegan a 
saber que yo he hablado 
contigo y se presentan a 
ti para decirte: Queremos 
saber qu\u00e9 has dicho al 
rey y qu\u00e9 es lo que el 
rey te ha respondido; no 
nos ocultes nada, de lo 
contrario te mataremos, 
{I}26_{/}les dir\u00e1s: Yo s\u00f3lo 
he suplicado humildemente 
al rey que no me haga 
volver a casa de Jonat\u00e1n 
a morir all\u00ed\u00bb.
{I}27_{/}Vinieron, en efecto, 
todos los dignatarios a 
interrogar a Jerem\u00edas; 
pero \u00e9l les contest\u00f3 
conforme a la sugerencia 
del rey y no lo 
molestaron m\u00e1s, pues la 
conversaci\u00f3n no hab\u00eda 
sido o\u00edda. {I}28_{/}Y 
Jerem\u00edas permaneci\u00f3 en el 
patio de la guardia hasta 
el d\u00eda en que fue tomada 
Jerusal\u00e9n.
{1}39{/}

CA\u00cdDA DE JERUSAL\u00c9N Y FIN 
DE SEDEC\u00cdAS{/}

{I}1_{/}El a\u00f1o noveno de 
Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1, en 
el mes d\u00e9cimo, 
Nabucodonosor, rey de 
Babilonia, vino con todo 
su ej\u00e9rcito contra 
Jerusal\u00e9n y la cerc\u00f3. 
{I}2_{/}El a\u00f1o und\u00e9cimo de 
Sedec\u00edas, el d\u00eda nueve 
del cuarto mes, fue 
abierta una brecha en la 
ciudad. {I}3_{/}Todos los 
oficiales del rey de 
Babilonia entraron y 
establecieron sus 
cuarteles en la puerta 
del medio: Nergal-
Sareser, pr\u00edncipe de 
Samgar, oficial mayor; 
Nebusasb\u00e1n, alto 
dignatario, y todos los 
dem\u00e1s oficiales del rey 
de Babilonia. {I}4_{/}Al 
verlos, Sedec\u00edas, rey de 
Jud\u00e1, y todos los 
combatientes emprendieron 
la huida, saliendo de 
noche de la ciudad por el 
camino del jard\u00edn real, 
por la puerta situada 
entre los dos muros, 
tomando el camino de la 
Arab\u00e1. {I}5_{/}Pero las 
tropas de los caldeos 
salieron en su 
persecuci\u00f3n y alcanzaron 
a Sedec\u00edas en las estepas 
de Jeric\u00f3. Lo prendieron 
y lo llevaron a Ribla, en 
el pa\u00eds de Jamot, ante 
Nabucodonosor, rey de 
Babilonia, el cual le 
anunci\u00f3 sus decisiones. 
{I}6_{/}En Ribla, el rey de 
Babilonia hizo degollar a 
los hijos de Sedec\u00edas 
ante sus propios ojos y 
dio muerte a todos los 
nobles de Jud\u00e1. {I}7_{/}A 
Sedec\u00edas le sac\u00f3 los ojos 
y lo aherroj\u00f3 con una 
doble cadena de bronce 
para llevarlo luego a 
Babilonia. {I}8_{/}Los 
caldeos prendieron fuego 
al palacio real y a las 
casas del pueblo, y 
derruyeron los muros de 
Jerusal\u00e9n. {I}9_{/}Al resto 
de la poblaci\u00f3n que hab\u00eda 
quedado en la ciudad, a 
los que se hab\u00edan rendido 
a \u00e9l y a la gente 
restante, Nebuzard\u00e1n, 
jefe de la escolta real, 
los deport\u00f3 a Babilonia. 
{I}10_{/}En cambio, a la 
parte de la poblaci\u00f3n que 
no pose\u00eda nada, 
Nebuzard\u00e1n, jefe de la 
escolta, la dej\u00f3 en la 
tierra de Jud\u00e1, d\u00e1ndoles 
al mismo tiempo vi\u00f1as y 
campos.
JEREM\u00cdAS EN LIBERTAD{/}

{I}11_{/}En cuanto a 
Jerem\u00edas, Nabucodonosor, 
rey de Babilonia, hab\u00eda 
dado a Nebuzard\u00e1n, jefe 
de la escolta, estas 
\u00f3rdenes: {I}12_{/}\u00abT\u00f3malo y 
prot\u00e9gelo. No le hagas 
mal alguno, sino que has 
de hacer de \u00e9l lo que \u00e9l 
te indique\u00bb. {I}13_{/}As\u00ed 
Nebuzard\u00e1n, jefe de la 
escolta; Nabusasb\u00e1n, alto 
dignatario; Nergal-
Sareser, oficial mayor, y 
los otros oficiales del 
rey de Babilonia 
{I}14_{/}mandaron sacar a 
Jerem\u00edas del patio de la 
guardia y lo entregaron a 
Godol\u00edas, hijo de Ajic\u00e1n, 
hijo de Saf\u00e1n, para que 
lo llevase a su casa. Y 
as\u00ed se qued\u00f3 en medio del 
pueblo.
RECOMPENSA DE DIOS A 
EBEDM\u00c9LEC{/}

{I}15_{/}Estando todav\u00eda 
Jerem\u00edas recluido en el 
patio de la guardia, le 
hab\u00eda sido dirigida la 
palabra de parte del 
Se\u00f1or en estos t\u00e9rminos: 
{I}16_{/}\u00abVete a decir al 
et\u00edope Ebedm\u00e9lec: Esto 
dice el Se\u00f1or 
todopoderoso, Dios de 
Israel: Mira: yo voy a 
cumplir sobre esta ciudad 
mis palabras, palabras de 
desgracia, que no de 
ventura. El d\u00eda en que 
todo esto se cumpla ante 
tus propios ojos, 
{I}17_{/}aquel d\u00eda yo te 
librar\u00e9 a ti -dice el 
Se\u00f1or- y no caer\u00e1s en 
manos de los hombres que 
temes. {I}18_{/}S\u00ed, te 
salvar\u00e9. No caer\u00e1s a 
espada, sino que la 
salvaci\u00f3n de tu vida ser\u00e1 
tu bot\u00edn, por haber 
puesto tu confianza en 
m\u00ed\u00bb -dice el Se\u00f1or-.
{1}40{/}

JEREM\u00cdAS CON GODOL\u00cdAS{/}

{I}1_{/}Palabra dirigida a 
Jerem\u00edas de parte del 
Se\u00f1or, despu\u00e9s que fue 
puesto en libertad en 
Ram\u00e1 por Nebuzard\u00e1n, jefe 
de la escolta, el cual lo 
hab\u00eda encontrado 
aherrojado entre los 
prisioneros de Jerusal\u00e9n 
y Jud\u00e1 que eran 
deportados a Babilonia. 
{I}2_{/}El jefe de la escolta 
tom\u00f3 aparte a Jerem\u00edas y 
le dijo: \u00abEl Se\u00f1or, tu 
Dios, hab\u00eda anunciado la 
presente desgracia sobre 
este lugar {I}3_{/}y la ha 
llevado a cabo. El Se\u00f1or 
ha cumplido todo lo que 
hab\u00eda dicho, porque 
vosotros pecasteis contra 
\u00e9l y no escuchasteis su 
voz. Por eso os ha 
sobrevenido todo esto. 
{I}4_{/}En cuanto a ti, yo te 
libro ahora de las 
cadenas que tienes en las 
manos. Si quieres venir 
conmigo a Babilonia, ven, 
que yo cuidar\u00e9 de ti; 
pero si no quieres venir 
conmigo a Babilonia, 
qu\u00e9date. Mira, todo el 
pa\u00eds est\u00e1 ante ti: Vete 
adonde prefieras. 
{I}5_{/}Puedes dirigirte a 
Godol\u00edas, hijo de Ajic\u00e1n, 
hijo de Saf\u00e1n, a quien el 
rey de Babilonia ha 
puesto al frente de las 
ciudades de Jud\u00e1, y 
quedarte con \u00e9l entre el 
pueblo; puedes ir tambi\u00e9n 
adonde quieras\u00bb. Luego el 
jefe de la escolta le dio 
provisiones y un regalo, 
y lo despidi\u00f3. {I}6_{/}Y 
Jerem\u00edas se fue a Misp\u00e1, 
donde Godol\u00edas, hijo de 
Ajic\u00e1n, y vivi\u00f3 con \u00e9l 
entre el pueblo que hab\u00eda 
quedado en el pa\u00eds.
VUELVE LA CALMA Y LA 
ABUNDANCIA{/}

{I}7_{/}En cuanto los 
jefes de las tropas, que 
se hab\u00edan dispersado por 
el campo con sus hombres, 
se enteraron de que el 
rey de Babilonia hab\u00eda 
puesto al frente del pa\u00eds 
a Godol\u00edas, hijo de 
Ajic\u00e1n, y que le hab\u00eda 
encomendado hombres, 
mujeres y ni\u00f1os, as\u00ed como 
los pobres del pa\u00eds que 
no hab\u00edan sido deportados 
a Babilonia, {I}8_{/}se 
presentaron a Godol\u00edas en 
Misp\u00e1: Ismael, hijo de 
Netan\u00edas; Juan, hijo de 
Carej; Serayas, hijo de 
Tanjumet; los hijos de 
Efa\u00ed de Netof\u00e1, y 
Yenaz\u00edas, de Maac\u00e1, con 
su gente respectiva. 
{I}9_{/}Godol\u00edas, hijo de 
Ajic\u00e1n, hijo de Saf\u00e1n, 
les jur\u00f3 a ellos y a su 
gente: \u00abNo tem\u00e1is estar 
sometidos a los caldeos. 
Quedaos en el pa\u00eds, 
sujetos al rey de 
Babilonia, y os ir\u00e1 bien. 
{I}10_{/}Mirad, yo por m\u00ed me 
quedo en Misp\u00e1 como 
representante del pa\u00eds 
ante los caldeos que 
vengan a nosotros. 
Vosotros recoged la uva, 
los frutos y el aceite, 
llenad vuestras tinajas y 
habitad en las ciudades 
que vais a ocupar\u00bb. 
{I}11_{/}Asimismo, los dem\u00e1s 
jud\u00edos que estaban en 
Moab, entre los amonitas, 
en Ed\u00f3n y en todos los 
otros pa\u00edses, en cuanto 
se enteraron de que el 
rey de Babilonia hab\u00eda 
dejado algunos jud\u00edos en 
Jud\u00e1 y de que hab\u00eda 
puesto al frente de ellos 
a Godol\u00edas, hijo de 
Ajic\u00e1n, hijo de Saf\u00e1n, 
{I}12_{/}regresaron todos 
ellos de los diversos 
lugares donde estaban 
dispersos, y vinieron a 
la tierra de Jud\u00e1, donde 
Godol\u00edas, en Misp\u00e1, e 
hicieron una abundante 
recolecci\u00f3n de vino y 
frutos.
ASECHANZAS CONTRA 
GODOL\u00cdAS{/}

{I}13_{/}Juan, hijo de Carej, 
y todos los jefes de las 
tropas que andaban 
dispersos por el campo se 
presentaron a Godol\u00edas, 
en Misp\u00e1, {I}14_{/}y le 
dijeron: \u00ab\u00bfNo sabes que 
Baal\u00eds, rey de los 
amonitas, ha enviado a 
Ismael, hijo de Netan\u00edas, 
para matarte?\u00bb. Pero 
Godol\u00edas, hijo de Ajic\u00e1n, 
hijo de Saf\u00e1n, no dio 
cr\u00e9dito a estas palabras. 
{I}15_{/}Y Juan, hijo de 
Carej, dijo en secreto a 
Godol\u00edas, en Misp\u00e1: \u00abYo 
ir\u00e9 y matar\u00e9 a Ismael, 
hijo de Netan\u00edas, sin que 
nadie lo sepa. \u00bfPor qu\u00e9 
te ha de matar? 
Significar\u00eda la 
dispersi\u00f3n de todos los 
jud\u00edos que est\u00e1n 
congregados en torno a 
ti, la ruina del resto de 
Jud\u00e1\u00bb. {I}16_{/}Pero 
Godol\u00edas, hijo de Ajic\u00e1n, 
dijo a Juan, hijo de 
Carej: \u00abNo hagas eso, 
porque es falso lo que 
dices de Ismael\u00bb.
{1}41{/}

GODOL\u00cdAS ASESINADO POR 
ISMAEL{/}

{I}1_{/}En el mes s\u00e9ptimo, 
Ismael, hijo de Netan\u00edas, 
hijo de Elisam\u00e1, que era 
de estirpe real y uno de 
los grandes del rey, vino 
con diez hombres a 
visitar a Godol\u00edas, hijo 
de Ajic\u00e1n, en Misp\u00e1, y 
mientras estaba comiendo 
con \u00e9l, {I}2_{/}Ismael, hijo 
de Netan\u00edas, y los diez 
hombres que le 
acompa\u00f1aban se levantaron 
e hirieron a espada a 
Godol\u00edas, hijo de Ajic\u00e1n, 
hijo de Saf\u00e1n, matando 
as\u00ed a aquel a quien el 
rey de Babilonia hab\u00eda 
puesto al frente del 
pa\u00eds.
OTROS DELITOS DE ISMAEL{/}

{I}3_{/}Ismael mat\u00f3 asimismo 
a todos los jud\u00edos que 
estaban comiendo con 
Godol\u00edas, y a los caldeos 
-eran hombres de guerra- 
que se encontraban all\u00ed. 
{I}4_{/}Al d\u00eda siguiente del 
asesinato de Godol\u00edas, 
del cual todav\u00eda nadie 
estaba enterado, 
{I}5_{/}llegaron de Siqu\u00e9n, 
de Silo y de Samar\u00eda 
ochenta hombres con la 
barba rapada, los 
vestidos rasgados y el 
cuerpo lleno de 
cortaduras, trayendo 
ofrendas e incienso para 
ofrecerlos en el templo 
del Se\u00f1or. {I}6_{/}Ismael, 
hijo de Netan\u00edas, sali\u00f3 
de Misp\u00e1 a su encuentro, 
llorando todo el camino, 
y, al llegar a su 
encuentro, les dijo: 
\u00abVenid donde Godol\u00edas, 
hijo de Ajic\u00e1n\u00bb. {I}7_{/}Pero 
en cuanto llegaron al 
centro de la ciudad, 
Ismael, hijo de Netan\u00edas, 
y sus hombres los 
degollaron y los 
arrojaron en una 
cisterna. {I}8_{/}Aunque hubo 
diez de aquellos hombres 
que dijeron a Ismael: \u00abNo 
nos mates, pues tenemos 
escondidas en el campo 
provisiones de trigo, 
cebada, aceite y miel\u00bb. Y 
\u00e9l los respet\u00f3 y no los 
mat\u00f3 como a sus 
compa\u00f1eros. {I}9_{/}La 
cisterna en la que Ismael 
ech\u00f3 los cuerpos de los 
hombres matados es la que 
hizo excavar el rey As\u00e1 
contra Bas\u00e1, rey de 
Israel. Ismael, hijo de 
Netan\u00edas, la llen\u00f3 de 
cad\u00e1veres. {I}10_{/}Despu\u00e9s 
llev\u00f3 preso a todo el 
resto del pueblo que 
hab\u00eda en Misp\u00e1 y a las 
princesas reales que 
Nebuzard\u00e1n, jefe de la 
escolta, hab\u00eda confiado a 
Godol\u00edas, hijo de Ajic\u00e1n. 
Y muy de ma\u00f1ana, Ismael, 
hijo de Netan\u00edas, se puso 
en marcha hacia el pa\u00eds 
de los amonitas.
REACCI\u00d3N CONTRA ISMAEL{/}

{I}11_{/}Al enterarse Juan, 
hijo de Carej, y todos 
los jefes de las tropas 
que lo acompa\u00f1aban de la 
matanza cometida por 
Ismael, {I}12_{/}reunieron a 
todos los hombres y 
marcharon contra Ismael, 
hijo de Netan\u00edas. Lo 
encontraron junto al gran 
estanque de Gaba\u00f3n. 
{I}13_{/}Cuando los 
prisioneros que llevaba 
Ismael divisaron a Juan, 
hijo de Carej, y a todos 
los oficiales que lo 
acompa\u00f1aban, se llenaron 
de j\u00fabilo. {I}14_{/}Y todos 
\u00e9stos, los que Ismael 
hab\u00eda hecho prisioneros 
en Misp\u00e1, dieron la 
vuelta y se pasaron a 
Juan, hijo de Carej. 
{I}15_{/}Pero Ismael, hijo de 
Netan\u00edas, logr\u00f3 escapar 
con ocho hombres, de 
Juan, hacia el pa\u00eds de 
los amonitas. 
{I}16_{/}Entonces Juan, hijo 
de Carej, y todos los 
oficiales que estaban con 
\u00e9l recogieron a todo el 
resto de la gente que 
Ismael, hijo de Netan\u00edas, 
se hab\u00eda llevado de 
Misp\u00e1, despu\u00e9s de matar a 
Godol\u00edas, hijo de Ajic\u00e1n: 
hombres, mujeres y ni\u00f1os, 
as\u00ed como a los eunucos, 
tra\u00eddos por ellos de 
Gaba\u00f3n. {I}17_{/}Partieron e 
hicieron alto en Quimh\u00e1n, 
cerca de Bel\u00e9n, para 
continuar despu\u00e9s el 
viaje con \u00e1nimo de entrar 
en Egipto {I}18_{/}y alejarse 
de los caldeos, a quienes 
tem\u00edan, porque Ismael, 
hijo de Netan\u00edas, hab\u00eda 
matado a Godol\u00edas, hijo 
de Ajic\u00e1n, puesto por el 
rey de Babilonia al 
frente del pa\u00eds.
{1}42{/}

CONSULTA A JEREM\u00cdAS SOBRE 
LA CONVENIENCIA DE HUIR A 
EGIPTO{/}

{I}1_{/}Entonces todos los 
oficiales, con Juan, hijo 
de Carej, y Azar\u00edas, hijo 
de Hosayas, y todo el 
resto del pueblo, grandes 
y peque\u00f1os, {I}2_{/}se 
presentaron al profeta 
Jerem\u00edas y le dijeron: 
\u00abAcoge por favor nuestros 
ruegos y pide al Se\u00f1or, 
tu Dios, por este peque\u00f1o 
resto que somos nosotros, 
ya que de tantos como 
\u00e9ramos hemos quedado 
pocos, como est\u00e1s viendo 
con tus propios ojos. 
{I}3_{/}Y que el Se\u00f1or, tu 
Dios, nos indique el 
camino que hemos de 
seguir y lo que debemos 
hacer\u00bb. {I}4_{/}El profeta 
Jerem\u00edas les contest\u00f3: 
\u00abOs he o\u00eddo. Yo pedir\u00e9 al 
Se\u00f1or, vuestro Dios, 
conforme a vuestros 
deseos. Cualquier cosa 
que el Se\u00f1or os responda 
yo os la comunicar\u00e9, sin 
ocultaros nada\u00bb. 
{I}5_{/}Ellos dijeron a 
Jerem\u00edas: \u00abQue el Se\u00f1or 
sea testigo fidedigno y 
fiel contra nosotros, si 
no hacemos todo lo que el 
Se\u00f1or, tu Dios, nos mande 
decir por medio de ti. 
{I}6_{/}Sea como sea, 
favorable o adversa, 
nosotros escucharemos la 
voz del Se\u00f1or, nuestro 
Dios, ante quien te 
remitimos a ti, y as\u00ed 
seremos felices por haber 
escuchado la voz del 
Se\u00f1or, nuestro Dios\u00bb.
RESPUESTA DE JEREM\u00cdAS: 
SEGUIR EN PALESTINA{/}

{I}7_{/}Diez d\u00edas despu\u00e9s fue 
dirigida a Jerem\u00edas la 
palabra del Se\u00f1or. 
{I}8_{/}Entonces \u00e9l llam\u00f3 a 
Juan, hijo de Carej, a 
todos los oficiales que 
lo acompa\u00f1aban y al 
pueblo entero, desde el 
m\u00e1s chico al mayor, {I}9_{/}y 
les dijo: \u00abEsto dice el 
Se\u00f1or, Dios de Israel, 
ante quien me hab\u00e9is 
remitido para que yo 
presentara vuestras 
s\u00faplicas: {I}10_{/}Si segu\u00eds 
en este pa\u00eds, yo os 
edificar\u00e9 y no os 
destruir\u00e9, os plantar\u00e9 y 
no os arrancar\u00e9, pues me 
pesa el castigo que os he 
dado. {I}11_{/}No tem\u00e1is al 
rey de Babilonia, a quien 
tanto miedo ten\u00e9is; no lo 
tem\u00e1is -dice el Se\u00f1or-, 
porque yo estoy con 
vosotros para salvaros y 
libraros de sus manos. 
{I}12_{/}Har\u00e9 que tenga 
piedad de vosotros y \u00e9l 
se compadecer\u00e1 de 
vosotros, dej\u00e1ndoos vivir 
en vuestra tierra. 
{I}13_{/}Pero si dec\u00eds: \u00a1No 
queremos vivir en este 
pa\u00eds!, neg\u00e1ndoos a 
obedecer la voz del 
Se\u00f1or, vuestro Dios, 
{I}14_{/}si dec\u00eds: \u00a1No!, nos 
iremos a Egipto, donde no 
veamos m\u00e1s la guerra, ni 
oigamos el sonido de la 
trompeta, ni suframos m\u00e1s 
hambre, all\u00ed nos 
instalaremos, {I}15_{/}en tal 
caso, escucha, oh resto 
de Jud\u00e1, la palabra del 
Se\u00f1or. Esto dice el Se\u00f1or 
todopoderoso, Dios de 
Israel: Si os obstin\u00e1is 
en querer marchar a 
Egipto y vais para 
estableceros all\u00ed, 
{I}16_{/}la espada que tanto 
tem\u00e9is os alcanzar\u00e1 en 
Egipto, y el hambre que 
tanto os preocupa os 
perseguir\u00e1 en Egipto y 
all\u00ed morir\u00e9is. {I}17_{/}S\u00ed, 
todos aquellos que se 
obstinen en marchar a 
Egipto para vivir all\u00ed 
morir\u00e1n a espada, de 
hambre y de peste; 
ninguno de ellos 
sobrevivir\u00e1, ninguno 
podr\u00e1 escapar a la 
desgracia que yo mandar\u00e9 
sobre ellos. {I}18_{/}Pues 
esto dice el Se\u00f1or 
todopoderoso, Dios de 
Israel: Como se derram\u00f3 
mi furor y mi indignaci\u00f3n 
sobre los habitantes de 
Jerusal\u00e9n, as\u00ed se 
derramar\u00e1 mi furor sobre 
vosotros si march\u00e1is a 
Egipto. Ser\u00e9is objeto de 
execraci\u00f3n, de horror, de 
maldici\u00f3n, de oprobio y 
de verg\u00fcenza, y no 
volver\u00e9is a ver m\u00e1s este 
lugar\u00bb.
{I}19_{/}El Se\u00f1or os dice a 
vosotros, supervivientes 
de Jud\u00e1: No vay\u00e1is a 
Egipto. Tened bien en 
cuenta que yo os lo he 
advertido hoy 
solemnemente. {I}20_{/}Hab\u00e9is 
puesto en peligro vuestra 
propia vida al enviarme 
al Se\u00f1or, vuestro Dios, 
diciendo: Ruega por 
nosotros al Se\u00f1or, 
nuestro Dios, y todo 
cuanto te diga 
comun\u00edcanoslo para que lo 
ejecutemos, {I}21_{/}mientras 
que ahora que os lo he 
comunicado, no hab\u00e9is 
querido escuchar la voz 
del Se\u00f1or, vuestro Dios, 
en nada de lo que me ha 
mandado deciros. {I}22_{/}Por 
tanto, sabed bien que 
morir\u00e9is a espada, de 
hambre y de peste en el 
lugar a donde quer\u00e9is ir 
a vivir\u00bb.
{1}43{/}

DESOBEDIENCIA AL PROFETA{/}

{I}1_{/}Cuando Jerem\u00edas 
termin\u00f3 de decir al 
pueblo todas las palabras 
del Se\u00f1or, su Dios, que 
el Se\u00f1or le hab\u00eda 
encargado decirles -todas 
las palabras precedentes-
, {I}2_{/}Azar\u00edas, hijo de 
Maas\u00edas; Juan, hijo de 
Carej, y todos los 
hombres altivos y 
rebeldes dijeron a 
Jerem\u00edas: \u00abT\u00fa nos dices 
mentira. No ha sido el 
Se\u00f1or, nuestro Dios, el 
que te ha enviado a 
decir: No vay\u00e1is a Egipto 
para vivir all\u00ed, {I}3_{/}sino 
Baruc, hijo de Ner\u00edas, 
que te incita contra 
nosotros con el fin de 
entregarnos en manos de 
los caldeos para que nos 
maten o nos deporten a 
Babilonia\u00bb.
HUYEN LLEV\u00c1NDOSE A 
JEREM\u00cdAS Y BARUC{/}

{I}4_{/}Pero Juan, hijo de 
Carej, todos los 
oficiales y todo el 
pueblo no obedecieron la 
orden del Se\u00f1or de 
quedarse en el pa\u00eds de 
Jud\u00e1. {I}5_{/}As\u00ed pues, Juan, 
hijo de Carej, y todos 
los oficiales tomaron 
consigo a todos los 
supervivientes de Jud\u00e1 
que hab\u00edan vuelto de 
todas las naciones donde 
estaban dispersos a 
habitar en la tierra de 
Jud\u00e1: {I}6_{/}hombres, 
mujeres y ni\u00f1os, las 
princesas reales y 
cuantas personas hab\u00eda 
dejado Nebuzard\u00e1n, jefe 
de la escolta, con 
Godol\u00edas, hijo de Ajic\u00e1n, 
hijo de Saf\u00e1n; tambi\u00e9n se 
llevaron al profeta 
Jerem\u00edas y a Baruc, hijo 
de Ner\u00edas, {I}7_{/}y entraron 
en Egipto, desobedeciendo 
as\u00ed la voz del Se\u00f1or, y 
llegaron hasta Tafnis.
NABUCODONOSOR LOS 
ALCANZAR\u00c1 EN EGIPTO{/}

{I}8_{/}En Tafnis, el Se\u00f1or 
dijo a Jerem\u00edas: 
{I}9_{/}\u00abToma unas piedras 
grandes y, en presencia 
de los jud\u00edos, esc\u00f3ndelas 
en la argamasa de la obra 
de ladrillo que hay a la 
entrada del palacio del 
Fara\u00f3n, en Tafnis, {I}10_{/}y 
diles: Esto dice el Se\u00f1or 
todopoderoso, Dios de 
Israel: Voy a mandar a 
buscar a mi siervo 
Nabucodonosor, rey de 
Babilonia, y pondr\u00e9 su 
trono sobre estas piedras 
que he escondido y \u00e9l 
desplegar\u00e1 sobre ellas su 
dosel. {I}11_{/}Vendr\u00e1 y 
herir\u00e1 a la tierra de 
Egipto. \u00a1A quien est\u00e9 
destinado a la peste, la 
peste; a quien al 
cautiverio, cautiverio; a 
quien a la espada, 
espada! {I}12_{/}Prender\u00e1 
fuego a los templos de 
los dioses de Egipto, 
quemar\u00e1 a los dioses o 
los deportar\u00e1; espulgar\u00e1 
el pa\u00eds de Egipto como un 
pastor espulga su capa; y 
luego se marchar\u00e1 sano y 
salvo. {I}13_{/}Despedazar\u00e1 
los obeliscos del templo 
del Sol, que se encuentra 
en On, y entregar\u00e1 a las 
llamas los templos de los 
dioses egipcios\u00bb.
{1}44{/}

\u00daLTIMO MINISTERIO DE 
JEREM\u00cdAS{/}

{I}1_{/}\u00c9sta es la palabra 
dirigida a Jerem\u00edas 
acerca de todos los 
jud\u00edos que viv\u00edan en 
Egipto, con residencia en 
Migdol, Tafnis, Nof, as\u00ed 
como en la regi\u00f3n de 
Patr\u00f3s. {I}2_{/}Esto dice el 
Se\u00f1or todopoderoso, Dios 
de Israel: Ya hab\u00e9is 
visto todos los males que 
yo he mandado sobre 
Jerusal\u00e9n y sobre todas 
las ciudades de Jud\u00e1; hoy 
son un mont\u00f3n de ruinas 
sin un alma que habite en 
ellas {I}3_{/}a causa del mal 
que cometieron para 
irritarme, quemando 
incienso y sirviendo a 
dioses extra\u00f1os, 
desconocidos de ellos, de 
vosotros y de vuestros 
padres. {I}4_{/}Yo os envi\u00e9 
incesantemente, sin 
cansarme, a mis siervos 
los profetas para que os 
dijeran: no hag\u00e1is esas 
cosas horribles que yo 
detesto. {I}5_{/}Pero no 
quisieron escuchar ni 
hicieron caso, ni se 
convirtieron de su 
perversidad, ni dejaron 
de quemar incienso a 
dioses extra\u00f1os. {I}6_{/}Por 
eso se encendieron mi 
furor y mi c\u00f3lera y 
consumieron las ciudades 
de Jud\u00e1 y las calles de 
Jerusal\u00e9n, dej\u00e1ndolas 
convertidas en desolaci\u00f3n 
y ruinas, como lo est\u00e1n 
actualmente. {I}7_{/}Ahora, 
pues, esto dice el Se\u00f1or 
todopoderoso, Dios de 
Israel: \u00bfPor qu\u00e9 comet\u00e9is 
tanto mal contra vosotros 
mismos? Vais a terminar 
exterminando del seno de 
Jud\u00e1 a hombres, mujeres, 
ni\u00f1os y lactantes, hasta 
que no quede rastro de 
vosotros, {I}8_{/}porque me 
irrit\u00e1is con las obras de 
vuestras manos, quemando 
incienso a dioses 
extra\u00f1os en Egipto, 
adonde hab\u00e9is venido a 
vivir, fraguando as\u00ed 
vuestro exterminio y 
convirti\u00e9ndoos en 
maldici\u00f3n y oprobio ante 
todas las naciones de la 
tierra. {I}9_{/}\u00bfHab\u00e9is 
olvidado acaso las 
maldades de vuestros 
padres, las maldades de 
los reyes de Jud\u00e1 y las 
de sus mujeres, vuestras 
propias maldades y las de 
vuestras mujeres 
cometidas en la tierra de 
Jud\u00e1 y en las calles de 
Jerusal\u00e9n?
{I}10_{/}Y, sin embargo, hoy 
es el d\u00eda en que todav\u00eda 
no han sentido 
arrepentimiento ni temor 
alguno, ni han procedido 
con arreglo a mi ley y 
mis preceptos, que yo 
promulgu\u00e9 a vosotros y a 
vuestros padres. {I}11_{/}Por 
eso, esto dice el Se\u00f1or 
todopoderoso, Dios de 
Israel: Voy a volver yo 
mi rostro contra vosotros 
para vuestra desgracia y 
voy a exterminar a todo 
Jud\u00e1. {I}12_{/}Tomar\u00e9 a los 
supervivientes de Jud\u00e1, 
los que se obstinaron en 
venir a vivir a Egipto, y 
perecer\u00e1n todos en la 
tierra de Egipto. Caer\u00e1n 
a espada, morir\u00e1n de 
hambre, desde el m\u00e1s 
peque\u00f1o al mayor; a 
espada y de hambre 
morir\u00e1n, y ser\u00e1n objeto 
de execraci\u00f3n, de horror, 
de maldici\u00f3n, de oprobio. 
{I}13_{/}Castigar\u00e9 a los que 
viven en Egipto, como 
castigu\u00e9 a Jerusal\u00e9n, con 
la espada, el hambre y la 
peste. {I}14_{/}No escapar\u00e1 
ninguno de los 
supervivientes de Jud\u00e1 
que se han venido a vivir 
a Egipto; ni uno solo 
quedar\u00e1 que vuelva al 
pa\u00eds de Jud\u00e1, donde tanto 
desean volver a vivir; no 
volver\u00e1n, salvo unos 
pocos fugitivos.
IDOLATR\u00cdA DE LOS 
EMIGRADOS A EGIPTO {/}

{I}15_{/}Entonces todos los 
hombres que sab\u00edan que 
sus mujeres quemaban 
incienso a dioses 
extranjeros, y todas las 
mujeres que estaban 
presentes -una gran 
asamblea-, as\u00ed como todo 
el pueblo que habitaba en 
la tierra de Egipto, en 
Patr\u00f3s, respondieron a 
Jerem\u00edas: {I}16_{/}\u00abLa 
palabra que nos has 
dirigido en nombre del 
Se\u00f1or no queremos 
escucharla, {I}17_{/}sino que 
haremos decididamente 
todo lo que nos hemos 
propuesto: quemar 
incienso y hacer ofrendas 
de vino a la reina del 
cielo, tal como hemos 
hecho nosotros y como 
hicieron nuestros padres, 
nuestros reyes y nuestros 
pr\u00edncipes en las ciudades 
de Jud\u00e1 y en las calles 
de Jerusal\u00e9n. Entonces 
tuvimos pan hasta 
hartarnos, \u00e9ramos felices 
y no ve\u00edamos desventuras. 
{I}18_{/}Pero desde que hemos 
dejado de quemar incienso 
y de hacer ofrendas de 
vino a la reina del 
cielo, carecemos de todo 
y por la espada y el 
hambre nos hemos 
consumido. {I}19_{/}Y cuando 
nosotras -a\u00f1adieron las 
mujeres- quemamos 
incienso y hacemos 
ofrendas de vino a la 
reina del cielo, \u00bfacaso 
le hacemos tortas que 
representan su imagen y 
le presentamos ofrendas 
de vino a espaldas de 
nuestros maridos?\u00bb.
{I}20_{/}Entonces Jerem\u00edas 
replic\u00f3 a todo el pueblo, 
a los hombres, a las 
mujeres y a toda la gente 
que le hab\u00eda respondido 
as\u00ed, y les dijo: 
{I}21_{/}\u00ab\u00bfNo ha sido acaso 
el incienso que 
quemasteis en las 
ciudades de Jud\u00e1 y en las 
calles de Jerusal\u00e9n 
vosotros, vuestros 
padres, vuestros reyes, 
vuestros pr\u00edncipes y el 
pueblo del pa\u00eds lo que ha 
recordado el Se\u00f1or, lo 
que le ha venido a la 
memoria? {I}22_{/}El Se\u00f1or no 
pod\u00eda soportar m\u00e1s la 
maldad de vuestras 
acciones y las 
monstruosidades que 
hab\u00e9is cometido; por eso 
vuestro pa\u00eds ha quedado 
convertido en un 
desierto, objeto de 
horror y execraci\u00f3n, sin 
ning\u00fan habitante, como 
sucede actualmente. 
{I}23_{/}La causa de todo 
esto es que vosotros 
hab\u00e9is quemado ofrendas 
pecando as\u00ed contra el 
Se\u00f1or, y no hab\u00e9is 
escuchado su voz ni 
hab\u00e9is caminado seg\u00fan su 
ley, sus preceptos y sus 
ordenanzas. Por eso os 
han sobrevenido todas 
estas desventuras, como 
sucede actualmente\u00bb.
{I}24_{/}Luego Jerem\u00edas 
continu\u00f3 dirigi\u00e9ndose a 
todo el pueblo, y 
especialmente a las 
mujeres: \u00abEscuchad la 
palabra del Se\u00f1or 
vosotros, los jud\u00edos que 
est\u00e1is en Egipto. 
{I}25_{/}Esto dice el Se\u00f1or 
todopoderoso, Dios de 
Israel: Vosotros y 
vuestras mujeres hab\u00e9is 
llevado a cabo con 
vuestras manos lo que 
hab\u00edais prometido con 
vuestra boca: Cumpliremos 
puntualmente los votos 
que hemos hecho de quemar 
incienso y presentar 
ofrendas de vino a la 
reina del cielo. Pues 
bien, cumplid vuestros 
votos, llevadlos a la 
pr\u00e1ctica. {I}26_{/}Pero 
escuchad la palabra del 
Se\u00f1or todos los jud\u00edos 
que viv\u00eds en Egipto: Yo 
tambi\u00e9n juro por mi gran 
nombre -dice el Se\u00f1or- 
que no se pronunciar\u00e1 m\u00e1s 
mi nombre en Egipto por 
ning\u00fan jud\u00edo que diga: 
\u00a1Vive el Se\u00f1or Dios! 
{I}27_{/}Voy a montar guardia 
sobre ellos para su da\u00f1o 
y no para su bien, y 
todos los hombres de Jud\u00e1 
que est\u00e1n en Egipto 
perecer\u00e1n por la espada y 
el hambre hasta quedar 
completamente 
exterminados, {I}28_{/}salvo 
unos pocos escapados a la 
espada, que regresar\u00e1n de 
Egipto a la tierra de 
Jud\u00e1. Entonces todos los 
supervivientes de Jud\u00e1 
que han venido a 
refugiarse en Egipto 
sabr\u00e1n qu\u00e9 palabra se ha 
cumplido, si la m\u00eda o la 
de ellos. {I}29_{/}Y ahora os 
voy a dar la se\u00f1al -dice 
el Se\u00f1or- de que os he de 
castigar en este lugar, 
para que sep\u00e1is que mis 
palabras se cumplir\u00e1n sin 
remedio en vosotros para 
desgracia vuestra. 
{I}30_{/}Esto dice el Se\u00f1or: 
Mirad, voy a entregar al 
fara\u00f3n Ofr\u00e1, rey de 
Egipto, en manos de sus 
enemigos, de los que 
andan buscando su muerte, 
de la misma manera que 
entregu\u00e9 a Sedec\u00edas, rey 
de Jud\u00e1, en manos de su 
enemigo Nabucodonosor, 
rey de Babilonia, que 
buscaba su muerte\u00bb.
{1}45{/}

PROMESA DE PROTECCI\u00d3N A 
BARUC{/}

{I}1_{/}Palabra que el 
profeta Jerem\u00edas dirigi\u00f3 
a Baruc, hijo de Ner\u00edas, 
cuando \u00e9ste escribi\u00f3 en 
un libro estas palabras 
dictadas de labios de 
Jerem\u00edas, el a\u00f1o cuarto 
de Joaqu\u00edn, hijo de 
Jos\u00edas, rey de Jud\u00e1: 
{I}2_{/}\u00abEsto dice el Se\u00f1or, 
Dios de Israel, acerca de 
ti, Baruc. {I}3_{/}T\u00fa dices: 
\u00a1Ay de m\u00ed, pues el Se\u00f1or 
acumula en m\u00ed penas y 
dolores! Estoy agotado de 
gemir y no encuentro 
alivio. {I}4_{/}Esto dice el 
Se\u00f1or: Le dir\u00e1s: Lo que 
hab\u00eda construido, lo 
destruyo; lo que hab\u00eda 
plantado, lo arranco. Voy 
a herir a toda la tierra. 
{I}5_{/}\u00bfY t\u00fa andas buscando 
para ti cosas 
extraordinarias? No las 
busques, pues yo voy a 
mandar desventuras sobre 
todo mortal -dice el 
Se\u00f1or-. A ti te conceder\u00e9 
como bot\u00edn la vida, 
dondequiera que vayas\u00bb.
IV. PROFEC\u00cdAS CONTRA LOS 
PUEBLOS EXTRANJEROS{/}

(46,1-51,64){/}

{1}46{/}

CONTRA EGIPTO. DERROTA 
DEL FARA\u00d3N NEC\u00d3{/}

{I}1_{/}Palabra del Se\u00f1or 
dirigida al profeta 
Jerem\u00edas sobre las 
naciones.
{I}2_{/}Sobre Egipto.
Contra el ej\u00e9rcito del 
fara\u00f3n Nec\u00f3, rey de 
Egipto, que se encontraba 
junto al r\u00edo \u00c9ufrates, en 
C\u00e1rquemis, y a quien 
derrot\u00f3 Nabucodonosor, 
rey de Babilonia, el a\u00f1o 
cuarto de Joaqu\u00edn, hijo 
de Jos\u00edas, rey de Jud\u00e1. 
{I}3_{/}\u00a1Preparad escudos y 
paveses,
avanzad hacia el combate;
{I}4_{/}aparejad los 
caballos;
montad, caballeros;
alineaos con los yelmos,
bru\u00f1id las lanzas,
vest\u00edos las corazas!
{I}5_{/}\u00bfQu\u00e9 veo? Est\u00e1n 
asustados, retroceden;
los m\u00e1s valientes son 
despedazados,
huyen a la desbandada
sin volver la cabeza.
\u00a1Terror por todas partes!
-dice el Se\u00f1or-.
{I}6_{/}Ni el m\u00e1s veloz podr\u00e1 
escapar,
ni el m\u00e1s valiente se 
salvar\u00e1.
Al norte, a orillas del 
\u00c9ufrates,
se precipitan y caen.
{I}7_{/}\u00bfQui\u00e9n era aquel
que sub\u00eda como el Nilo,
como torrente de 
revueltas aguas?
{I}8_{/}Era Egipto, que sub\u00eda 
como el Nilo,
como torrente de 
revueltas aguas.
{I}9_{/}\u00a1Adelante, caballos!
\u00a1Al asalto, carros!
\u00a1Avanzad, guerreros,
los et\u00edopes y libios 
portadores de escudo,
y los lidios, tiradores 
de arco!
{I}10_{/}Es el d\u00eda del Se\u00f1or 
Dios,
d\u00eda de venganza,
para vengarse de sus 
enemigos.
Su espada devorar\u00e1, se 
saciar\u00e1,
se embriagar\u00e1 de la 
sangre de ellos.
\u00a1Un sacrificio que 
celebra
el Se\u00f1or Dios omnipotente
en las tierras del norte,
junto al r\u00edo \u00c9ufrates!
{I}11_{/}\u00a1Sube a Galaad a 
buscar b\u00e1lsamo,
oh virgen, hija de 
Egipto!
En vano multiplicar\u00e1s los 
remedios.
\u00a1Nada podr\u00e1 curarte!
{I}12_{/}Conocen las naciones 
tu derrota,
la tierra est\u00e1 llena de 
tus gritos.
El guerrero tropieza con 
el guerrero,
caen los dos a la vez.
NABUCODONOSOR INVADE 
EGIPTO{/}

{I}13_{/}Palabra que el Se\u00f1or 
dirigi\u00f3 al profeta 
Jerem\u00edas cuando 
Nabucodonosor, rey de 
Babilonia, vino con \u00e1nimo 
de atacar a Egipto.
{I}14_{/}\u00a1Anunciadlo en 
Egipto,
publicadlo en Migdol,
pregonadlo en Nof y en 
Tafnis!
Decid: \u00a1En pie! Est\u00e1te 
alerta,
porque la espada devora 
en torno tuyo.
{I}15_{/}-\u00a1C\u00f3mo! \u00bfApis se da 
a la fuga?
\u00bfNo resiste tu toro 
sagrado?
\u00a1S\u00ed, el Se\u00f1or lo ha 
empujado,
{I}16_{/}ha vacilado y ya 
est\u00e1 en tierra!
Unos a otros se dicen:
\u00ab\u00a1En pie! Volvamos a 
nuestro pueblo,
a nuestra patria,
lejos de la espada que 
devora\u00bb.
{I}17_{/}Dad este nombre al 
Fara\u00f3n, rey de Egipto:
\u00ab\u00a1Tumulto que llega con 
retraso!\u00bb.
{I}18_{/}Por mi vida -dice el 
rey-,
cuyo nombre es el Se\u00f1or 
todopoderoso,
que como el Tabor entre 
los montes,
como el Carmelo que 
domina el mar,
alguien ha de venir.
{I}19_{/}Prepara tu equipaje 
para el cautiverio,
poblaci\u00f3n de Egipto,
pues Nof quedar\u00e1 hecha un 
desierto,
devastada y despoblada.
{I}20_{/}Una novilla 
magn\u00edfica es Egipto,
mas un t\u00e1bano del norte 
cae sobre ella.
{I}21_{/}Tambi\u00e9n sus 
mercenarios,
dentro de ella,
son como novillos bien 
cebados;
mas ellos tambi\u00e9n vuelven 
la espalda
y huyen todos a una, sin 
poder resistir,
porque cae sobre ellos el 
d\u00eda de su infortunio,
la hora de su castigo.
{I}22_{/}Voz como de 
serpiente que silba;
s\u00ed, avanza en masa,
se echan sobre ella con 
sus hachas,
como si fueran le\u00f1adores.
{I}23_{/}Talan su bosque -
dice el Se\u00f1or-
porque son innumerables,
multiplicados m\u00e1s que la 
langosta.
Nadie puede contarlos.
{I}24_{/}La poblaci\u00f3n de 
Egipto
est\u00e1 cubierta de 
verg\u00fcenza,
ha ca\u00eddo en manos de un 
pueblo del norte.
{I}25_{/}El Se\u00f1or 
todopoderoso, Dios de 
Israel,
ha dicho: \u00abVoy a castigar 
a Am\u00f3n de No,
al Fara\u00f3n, a Egipto con 
sus dioses y sus diosas,
al Fara\u00f3n y a quienes 
ponen en \u00e9l su confianza.
{I}26_{/}Los entregar\u00e9 en 
manos
de aquellos que buscan su 
vida,
en manos de 
Nabucodonosor, rey de 
Babilonia,
y en la de sus 
servidores.
Pero despu\u00e9s de esto
volver\u00e1 a ser habitado
como anta\u00f1o\u00bb -dice el 
Se\u00f1or-.
{I}27_{/}Y t\u00fa no temas, 
siervo m\u00edo Jacob;
ni tiembles, Israel.
Mira, yo te librar\u00e9 de 
tierras lejanas,
y a tu descendencia de su 
pa\u00eds de exilio.
Jacob volver\u00e1 a vivir
en paz y en seguridad,
sin que nadie lo 
inquiete.
{I}28_{/}No, no temas,
siervo m\u00edo Jacob -dice el 
Se\u00f1or-,
porque yo estoy contigo.
Aniquilar\u00e9 a todas las 
naciones
donde te he dispersado;
pero a ti no te 
exterminar\u00e9,

aunque te castigar\u00e9 como 
mereces
y no te dejar\u00e9 pasar 
nada.
{1}47{/}

CONTRA LOS FILISTEOS{/}

{I}1_{/}Palabra del Se\u00f1or 
que fue dirigida al 
profeta Jerem\u00edas acerca 
de los filisteos, antes 
que el Fara\u00f3n tomase 
Gaza.
{I}2_{/}Esto dice el Se\u00f1or:
\u00abSuben aguas del norte;
es un r\u00edo desbordante
que inunda el pa\u00eds y 
cuanto encierra,
las ciudades y sus 
habitantes.
Gritan los hombres,
lanzan gemidos
todos los habitantes del 
pa\u00eds,
{I}3_{/}al sonar de los 
cascos de sus caballos,
al trepidar de sus 
carros,
al estr\u00e9pito de sus 
ruedas.
Los padres no se vuelven 
ya
a sus hijos,
sus brazos se desploman
{I}4_{/}por este d\u00eda que 
llega
para ruina de todos los 
filisteos,
para exterminar a Tiro y 
a Sid\u00f3n
todos los aliados que les 
quedan;
s\u00ed, el Se\u00f1or extermina a 
los filisteos,
restos de la isla de 
Caftor.
{I}5_{/}Gaza est\u00e1 rapada al 
cero,
Ascal\u00f3n est\u00e1 en silencio
y t\u00fa, Asdod, resto de los 
anaquitas,
\u00bfhasta cu\u00e1ndo te har\u00e1s 
cortaduras?
{I}6_{/}\u00a1Oh espada del 
Se\u00f1or!,
\u00bfnunca descansar\u00e1s?
\u00a1Vuelve a tu vaina, 
detente, c\u00e1lmate!
{I}7_{/}\u00bfC\u00f3mo se va a calmar
si el Se\u00f1or le ha dado 
\u00f3rdenes?
Contra Ascal\u00f3n y la costa 
del mar,
all\u00ed la ha destinado\u00bb.
{1}48{/}

CONTRA MOAB{/}

{I}1_{/}Sobre Moab.
Esto dice el Se\u00f1or 
todopoderoso,
Dios de Israel:
\u00a1Ay de Neb, que ha sido 
devastado!
\u00a1Cubierta de verg\u00fcenza 
Quiriat Year\u00edn,
que ha sido tomada,
avergonzada, en ruinas, 
la ciudadela!
{I}2_{/}\u00a1No existe ya la fama 
de Moab!
En Jesb\u00f3n se maquina su 
infortunio:
\u00a1Vamos a suprimirla de 
entre las naciones!
Tambi\u00e9n t\u00fa, Madm\u00e9n, vas a 
caer;
ya la espada est\u00e1 vuelta 
contra ti.
{I}3_{/}Gritos salen de 
Joron\u00e1yim:
\u00a1Devastaci\u00f3n! \u00a1Ruina 
inmensa!
{I}4_{/}\u00a1Moab est\u00e1 
aplastada!,
se anuncia a gritos hasta 
en Segor.
{I}5_{/}\u00a1Ay!, la cuesta de 
Lujit
la suben llorando;
\u00a1ay!, por la bajada de 
Joron\u00e1yim
se oyen gritos de 
angustia.
{I}6_{/}\u00a1Escapad, salvaos,
sed como el asno salvaje 
en el desierto!
{I}7_{/}S\u00ed, por haber 
confiado
en tus obras y tesoros,
tambi\u00e9n t\u00fa ser\u00e1s tomada.
Cam\u00f3s ir\u00e1 al destierro
junto con sus sacerdotes 
y sus pr\u00edncipes.
{I}8_{/}Invadir\u00e1 el 
devastador toda ciudad,
sin que se escape una 
sola;
el valle ser\u00e1 devastado,
saqueada la llanura,
como ha dicho el Se\u00f1or.
{I}9_{/}Dad una tumba a Moab,
porque est\u00e1 totalmente 
devastada.
Sus ciudades son como un 
desierto:
nadie ya habita en ellas.
{I}10_{/}\u00a1Maldito aquel que 
hace
la obra del Se\u00f1or con 
negligencia!
\u00a1Maldito el que retira
su espada de la sangre!
{I}11_{/}Tranquilo ha vivido 
Moab desde su juventud;
descansaba como vino en 
su poso,
sin haber sido trasvasado 
jam\u00e1s,
sin haber partido al 
destierro.
Por ello ha conservado su 
sabor
y su aroma no se ha 
alterado.
{I}12_{/}Pero vienen d\u00edas -
dice el Se\u00f1or-
en que le mandar\u00e9 
trasvasadores
para que lo trasvasen.
Vaciar\u00e1n sus \u00e1nforas
y har\u00e1n pedazos sus 
tinajas.
{I}13_{/}Entonces Moab se 
avergonzar\u00e1 de Cam\u00f3s,
como Israel se avergonz\u00f3 
de Betel,
donde hab\u00eda puesto su 
confianza.
{I}14_{/}\u00bfC\u00f3mo os atrev\u00e9is a 
decir:
\u00abSomos unos h\u00e9roes,
soldados valientes en el 
combate\u00bb?
{I}15_{/}El devastador de 
Moab avanza
contra sus ciudadelas;
la flor de su juventud
va a bajar al matadero, 
dice el rey,
cuyo nombre es \u00abel Se\u00f1or 
omnipotente\u00bb.
{I}16_{/}Cerca est\u00e1 la ruina 
de Moab,
su desventura est\u00e1 ya 
encima.
{I}17_{/}Compadecedlo, 
vosotros sus vecinos,
todos los que su nombre 
conoc\u00e9is.
Decid: \u00ab\u00a1C\u00f3mo se ha hecho 
pedazos
el bast\u00f3n potente, el 
cetro glorioso!\u00bb.
{I}18_{/}Desciende de tu 
esplendor,
si\u00e9ntate en el duro 
suelo,
poblaci\u00f3n de Dib\u00f3n,
porque el devastador de 
Moab sube contra ti
y destruye tus 
fortalezas.
{I}19_{/}\u00a1Pl\u00e1ntate en el 
camino y mira,
poblaci\u00f3n de Aroer!
Pregunta al fugitivo,
al escapado di:
\u00ab\u00bfQu\u00e9 ha sucedido?\u00bb.
{I}20_{/}Moab est\u00e1 
avergonzada por su 
desastre.
\u00a1Ululad, gritad!
\u00a1Anunciad en el Arn\u00f3n
que Moab ha sido 
devastada!
{I}21_{/}Se ha ejecutado la 
sentencia
contra el territorio de 
la meseta:
Yahs\u00e1 y Mefat,
{I}22_{/}Dib\u00f3n, Nebo, Bet 
Diblat\u00e1yim,
{I}23_{/}Quiriat Year\u00edn, Bet 
Gamul, Bet Ma\u00f3n,
{I}24_{/}Queriyot, Bosra
y contra todas las 
ciudades del pa\u00eds de 
Moab,
tanto pr\u00f3ximas como 
lejanas.
{I}25_{/}Moab ha perdido toda 
su fuerza,
su brazo se ha quebrado
-dice el Se\u00f1or-.
{I}26_{/}Emborrachadlo,
porque se ha levantado
contra el Se\u00f1or;
que Moab se revuelque en 
su v\u00f3mito
y sea objeto de burla 
tambi\u00e9n \u00e9l.
{I}27_{/}\u00bfNo ha sido Israel 
para ti
un objeto de burla?
\u00bfHa sido sorprendido 
entre ladrones,
para que menees la cabeza
siempre que hablas de \u00e9l?
{I}28_{/}\u00a1Abandonad las 
ciudades,
retiraos a las rocas,
habitantes de Moab!
Sed como la paloma
que pone su nido en las 
paredes
de los precipicios.
{I}29_{/}Conocemos el orgullo 
de Moab,
el muy orgulloso;
su soberbia, su 
arrogancia,
su insolencia, la altivez 
de su coraz\u00f3n.
{I}30_{/}Conozco bien su 
arrogancia -dice el 
Se\u00f1or-:
la inconsistencia de su 
palabrer\u00eda,
la inconsistencia de sus 
obras.
{I}31_{/}Por eso me lamento 
por Moab,
por Moab entero clamo,
gimo por los hombres de 
Quir Jeres.
{I}32_{/}M\u00e1s que por Yazer 
lloro por ti,
oh vi\u00f1a de Sibm\u00e1;
tus sarmientos se 
alargaban
m\u00e1s all\u00e1 del mar;
hasta Yazer llegaban.
Sobre tu cosecha y tu 
vendimia
ha ca\u00eddo el devastador.
{I}33_{/}Han desaparecido el 
gozo y la alegr\u00eda
del vi\u00f1edo y de la 
campi\u00f1a de Moab;
he hecho que falte el 
vino en las cubas,
el pisador no pisa ya,
ni resuenan los cantos de 
alegr\u00eda.
{I}34_{/}Los gritos de Jesb\u00f3n 
y de Eleal\u00e9 llegan hasta 
Yahas; se grita desde 
Soar hasta Joron\u00e1yim y 
Eglat Selisiya, pues 
tambi\u00e9n las aguas de 
Nimr\u00edn se convierten en 
un desierto.{I}35_{/}Yo 
exterminar\u00e9 de Moab -dice 
el Se\u00f1or- a aquellos que 
ofrecen sacrificios en 
las colinas y queman 
incienso a sus dioses. 
{I}36_{/}Por eso mi coraz\u00f3n 
gime
por Moab como una flauta; 
por los habitantes de 
Quir Jeres gime mi 
coraz\u00f3n como una flauta; 
\u00a1se ha perdido el tesoro 
acumulado! {I}37_{/}Toda 
cabeza est\u00e1 rasurada, 
toda barba cortada; en 
todas las manos hay 
cortaduras, en todas las 
cinturas un cilicio. 
{I}38_{/}En todas las 
terrazas de Moab, en sus 
plazas, no hay m\u00e1s que 
lamentos, porque he hecho 
pedazos a Moab, como 
vasija in\u00fatil -dice el 
Se\u00f1or-. {I}39_{/}\u00a1Ay c\u00f3mo ha 
quedado roto! \u00a1Gemid! 
\u00a1C\u00f3mo ha vuelto Moab la 
espalda vergonzosamente! 
Moab se ha convertido en 
la irrisi\u00f3n, el horror de 
todos sus vecinos. 
{I}40_{/}Pues esto dice el 
Se\u00f1or: 
El enemigo planea como un 
\u00e1guila
y despliega sus alas 
sobre Moab.
{I}41_{/}Han sido tomadas las 
ciudades,
ocupadas las fortalezas,
y el coraz\u00f3n de los 
guerreros de Moab
es en este d\u00eda
como el coraz\u00f3n de una 
mujer en parto.
{I}42_{/}Moab ser\u00e1 
exterminado de entre los 
pueblos,
por haberse levantado 
contra el Se\u00f1or.
{I}43_{/}Terror, foso y lazo 
sobre vosotros,
habitantes de Moab -dice 
el Se\u00f1or-.
{I}44_{/}Quien escape al 
terror
caer\u00e1 en el foso,
y quien salga del foso
quedar\u00e1 prendido en el 
lazo.
S\u00ed, traer\u00e9 todo esto 
sobre Moab
en el a\u00f1o de su castigo -
dice el Se\u00f1or-.
{I}45_{/}Al abrigo de Jesb\u00f3n
se detienen extenuados 
los fugitivos.
Pero un fuego sale de 
Jesb\u00f3n,
una llama del medio de 
Sij\u00f3n,
que devora las sienes de 
Moab,
el cr\u00e1neo de esta gente 
revoltosa.
{I}46_{/}\u00a1Ay de ti, Moab!
Est\u00e1s perdido, pueblo de 
Cam\u00f3s.
Tus hijos son llevados al 
exilio
y tus hijas al 
cautiverio.
{I}47_{/}Pero yo cambiar\u00e9 la 
suerte de Moab
en d\u00edas futuros -dice el 
Se\u00f1or-.
Aqu\u00ed termina la sentencia 
contra Moab.
{1}49{/}

CONTRA LOS AMONITAS{/}

{I}1_{/}Sobre Am\u00f3n.
Esto dice el Se\u00f1or:
\u00bfEs que Israel no tiene 
hijos,
no tiene herederos?
\u00bfPor qu\u00e9 Melc\u00f3n ha 
heredado Gad,
y su pueblo ocupa sus 
ciudades?
{I}2_{/}Por eso, vienen d\u00edas
-dice el Se\u00f1or-
en que har\u00e9 resonar 
contra Rabat Am\u00f3n
el grito de guerra;
quedar\u00e1 convertida en un 
mont\u00f3n de ruinas
y sus poblaciones vecinas 
ser\u00e1n incendiadas.
Entonces Israel heredar\u00e1
a sus herederos -dice el 
Se\u00f1or-.
{I}3_{/}Gime, Jesb\u00f3n,
pues ha sido devastada 
Ay;
chillad, poblaciones de 
Rabat;
vest\u00edos de sayal, llorad,
callejead por entre los 
escombros,
porque Melc\u00f3n es llevado 
al cautiverio
junto con sus sacerdotes 
y sus jefes.
{I}4_{/}\u00bfPara qu\u00e9 presumes de 
tus valles,
hija desleal?
Confiada en tus tesoros,
dec\u00edas: \u00ab\u00bfQui\u00e9n va a 
venir contra m\u00ed?\u00bb.
{I}5_{/}Yo har\u00e9 venir contra 
ti
el terror por todas 
partes
-dice el Se\u00f1or 
omnipotente-;
ser\u00e9is dispersados,
cada uno por su lado,
sin que nadie congregue a 
los que huyen.
{I}6_{/}Pero despu\u00e9s de esto
cambiar\u00e9 la suerte de 
Am\u00f3n
-dice el Se\u00f1or-.
CONTRA ED\u00d3N{/}

{I}7_{/}Sobre Ed\u00f3n:
Esto dice el Se\u00f1or 
omnipotente:
\u00bfNo hay ya sabidur\u00eda en 
Tem\u00e1n?
\u00bfSe ha esfumado
el consejo de los 
inteligentes?
\u00bfSe ha perdido su 
sabidur\u00eda?
{I}8_{/}Huid, volved la 
espalda,
refugiaos en sitios 
escondidos,
habitantes de Ded\u00e1n;
pues voy a traer sobre 
Esa\u00fa su ruina,
la hora de su castigo.
{I}9_{/}Si vienen sobre ti 
vendimiadores,
no dejar\u00e1n nada de 
rebusco;
si ladrones por la noche,
saquear\u00e1n todo lo que 
puedan.
{I}10_{/}S\u00ed, yo despojo a 
Esa\u00fa,
descubro sus escondites
y no podr\u00e1 ocultarse.
Su descendencia, sus 
hermanos
y sus vecinos ser\u00e1n 
devastados;
no habr\u00e1 nadie que diga:
{I}11_{/}\u00abD\u00e9jame a tus 
hu\u00e9rfanos,
y los criar\u00e9,
y tus viudas tengan 
confianza en m\u00ed\u00bb.
{I}12_{/}Esto dice el Se\u00f1or:
Los que no estaban 
destinados
a beber la copa
tendr\u00e1n que beberla;
y t\u00fa, \u00bfvas a quedar 
libre?
No, no quedar\u00e1s libre:
la beber\u00e1s sin remedio.
{I}13_{/}Pues por m\u00ed mismo he 
jurado
-dice el Se\u00f1or-
que Bosra quedar\u00e1 hecha 
un desierto,
un horror, un oprobio, 
una maldici\u00f3n,
y todas sus ciudades
ser\u00e1n ruinas perpetuas.
{I}14_{/}He recibido del 
Se\u00f1or un mensaje,
un heraldo ha sido 
enviado a las gentes:
\u00abCongregaos,
marchad contra este 
pueblo,
\u00a1en pie para la guerra!\u00bb.
{I}15_{/}Pues mira,
yo te he hecho peque\u00f1o 
entre los pueblos,
despreciable entre los 
hombres.
{I}16_{/}El infundir terror
y la soberbia de tu 
coraz\u00f3n
te han enga\u00f1ado,
t\u00fa que habitas en las 
cuevas de las rocas
y te agarras a las vetas 
de los montes.
Aunque pusieses tu nido 
en lo alto,
como el \u00e1guila,
de all\u00ed te precipitar\u00eda
-dice el Se\u00f1or-.
{I}17_{/}Ed\u00f3n quedar\u00e1 hecho 
un horror;
todo el que por all\u00ed pase
quedar\u00e1 estupefacto
y silbar\u00e1 al contemplar 
todas sus llagas.
{I}18_{/}Como en la 
destrucci\u00f3n de Sodoma y 
Gomorra
y de las ciudades vecinas
-dice el Se\u00f1or-,
no quedar\u00e1 all\u00ed nadie,
ni un alma volver\u00e1 a 
vivir all\u00ed.
{I}19_{/}Como un le\u00f3n que 
sube de la espesura del 
Jord\u00e1n
a un pasto de perenne 
verdor,
as\u00ed, en un instante, los 
har\u00e9 salir de all\u00ed
y establecer\u00e9 a mi 
elegido.
Pues, \u00bfqui\u00e9n hay como yo?
\u00bfQui\u00e9n me podr\u00e1 desafiar?
\u00bfQui\u00e9n es el pastor
que me pueda hacer 
frente?
{I}20_{/}Escuchad la decisi\u00f3n
que el Se\u00f1or ha tomado 
contra Ed\u00f3n
y sus proyectos contra 
los habitantes de Tem\u00e1n:
S\u00ed, ser\u00e1n arrastrados 
cual d\u00e9biles ovejas,
y las praderas temblar\u00e1n 
de espanto.
{I}21_{/}Al estruendo de su 
ca\u00edda
se estremece la tierra
y el eco resuena hasta en 
el mar Rojo.
{I}22_{/}Se remonta y planea 
como un \u00e1guila
y despliega sus alas 
sobre Bosra;
el coraz\u00f3n de los 
guerreros de Ed\u00f3n
ser\u00e1 aquel d\u00eda
como el coraz\u00f3n de una 
mujer en parto.
CONTRA DAMASCO{/}

{I}23_{/}Sobre Damasco.
Jamat y Arpad est\u00e1n 
avergonzadas,
han recibido una mala 
noticia;
est\u00e1n agitadas por el 
mar,
turbadas sin poder 
sosegarse.
{I}24_{/}Damasco, 
amedrentado,
se dispone a escapar,
el terror lo invade;
es presa de angustia
y de dolores como mujer 
en parto.
{I}25_{/}\u00a1Ay, qu\u00e9 desolada 
est\u00e1 la ciudad famosa,
la ciudad alegre!
{I}26_{/}S\u00ed, en sus plazas 
caer\u00e1n sus j\u00f3venes,
y todos sus guerreros 
perecer\u00e1n aquel d\u00eda
-dice el Se\u00f1or 
omnipotente-.
{I}27_{/}Yo prender\u00e9 fuego a 
las murallas de Damasco,
y devorar\u00e1 los palacios 
de Ben Hadad.
CONTRA LAS TRIBUS \u00c1RABES{/}

{I}28_{/}Sobre Quedar y los 
reinos de Jasor,
derrotados por 
Nabucodonosor,
rey de Babilonia.
Esto dice el Se\u00f1or:
\u00ab\u00a1En pie, subid contra 
Quedar,
destruid a los hijos de 
oriente!
{I}29_{/}Sean ocupados sus 
tiendas y reba\u00f1os,
sus toldos y todos sus 
utensilios;
sean robados sus 
camellos.
Y se grite sobre ellos:
\u00ab\u00a1Terror por todas 
partes!\u00bb.
{I}30_{/}Huid, salid aprisa,
ocultaos en escondrijos,
habitantes de Jasor -dice 
el Se\u00f1or-,
porque Nabucodonosor, rey 
de Babilonia,
ha formado contra 
vosotros un proyecto,
ha urdido un plan contra 
vosotros.
{I}31_{/}\u00a1En pie, subid
contra un pueblo 
tranquilo,
que vive confiado
-dice el Se\u00f1or-,
que no tiene puertas
ni cerrojos y habita 
solitario!
{I}32_{/}Ser\u00e1n sus camellos 
el bot\u00edn,
sus ganados incontables 
la presa.
Yo esparcir\u00e9 a los cuatro 
vientos
a estos beduinos de 
rapadas sienes,
y de todas partes
les traer\u00e9 su ruina -dice 
el Se\u00f1or-.
{I}33_{/}Jasor quedar\u00e1
como guarida de chacales,
un desierto para siempre;
nadie m\u00e1s habitar\u00e1 en 
ella,
ni un alma volver\u00e1 a 
vivir all\u00ed\u00bb.
CONTRA EL\u00c1N{/}

{I}34_{/}Palabra del Se\u00f1or 
dirigida al profeta 
Jerem\u00edas sobre El\u00e1n, al 
comienzo del reinado de 
Sedec\u00edas, rey de Jud\u00e1.
{I}35_{/}Esto dice el Se\u00f1or 
omnipotente.

Yo rompo el arco de El\u00e1n,
lo mejor de su fuerza 
viril.
{I}36_{/}Traer\u00e9 sobre El\u00e1n
los cuatro vientos
de los cuatro puntos 
cardinales.
A todos estos vientos los 
dispersar\u00e9,
y no habr\u00e1 naci\u00f3n
adonde no lleguen 
fugitivos de El\u00e1n.
{I}37_{/}Har\u00e9 temblar a El\u00e1n
ante sus enemigos,
frente a los que buscan 
su muerte.
Traer\u00e9 sobre ellos la 
desgracia,
el furor de mi c\u00f3lera
-dice el Se\u00f1or-.
Har\u00e9 que la espada los 
persiga
hasta que yo los haya 
exterminado.
{I}38_{/}Pondr\u00e9 mi trono en 
El\u00e1n
y extirpar\u00e9 de all\u00ed a sus 
reyes y a sus jefes
-dice el Se\u00f1or-.
{I}39_{/}Pero, en d\u00edas 
futuros,
yo cambiar\u00e9 la suerte de 
El\u00e1n
-dice el Se\u00f1or-.
{1}50{/}

CONTRA BABILONIA: SU 
CA\u00cdDA Y LIBERACI\u00d3N DE 
ISRAEL{/}

{I}1_{/}Palabra 
pronunciada por el Se\u00f1or 
sobre Babilonia y sobre 
el pa\u00eds de los caldeos 
por boca del profeta 
Jerem\u00edas.
{I}2_{/}\u00a1Anunciadlo entre las 
naciones,
publicadlo, izad una 
se\u00f1al,
pregonadlo, no ocult\u00e9is 
nada,
gritad: Ha sido tomada 
Babilonia,
confundido Bel, Marduc 
vencido;
avergonzadas sus 
im\u00e1genes,
destruidos sus \u00eddolos!
{I}3_{/}Pues desde el norte
avanza contra ella un 
pueblo
que convertir\u00e1 en un 
desierto su tierra,
y nadie m\u00e1s habitar\u00e1 
all\u00ed;
hombres y bestias huyen, 
desaparecen.
{I}4_{/}En aquellos d\u00edas,
en el tiempo aquel -dice 
el Se\u00f1or-,
israelitas y jud\u00edos 
vendr\u00e1n juntos;
har\u00e1n su camino llorando
en busca del Se\u00f1or, su 
Dios.
{I}5_{/}Preguntar\u00e1n por el 
camino hacia Si\u00f3n
y hacia all\u00ed dirigir\u00e1n su 
rostro:
\u00ab\u00a1Venid, un\u00e1monos al 
Se\u00f1or
con una alianza eterna,
que no se olvide m\u00e1s!\u00bb.
{I}6_{/}Reba\u00f1o perdido era mi 
pueblo;
sus pastores lo 
extraviaban,
le hac\u00edan vagar por las 
monta\u00f1as;
de monte en colina 
caminaba,
olvidando su aprisco.
{I}7_{/}Todo el que lo 
encontraba lo devoraba,
y sus enemigos dec\u00edan:
\u00abEn esto no hacemos 
ning\u00fan mal,
porque han pecado contra 
el Se\u00f1or,
sede de la justicia,
esperanza de sus padres\u00bb.
{I}8_{/}Huid de Babilonia,
salid del pa\u00eds de los 
caldeos,
sed como machos cabr\u00edos
a la cabeza del reba\u00f1o.
{I}9_{/}Pues ved que yo 
suscito
y lanzo contra Babilonia
una coalici\u00f3n de grandes 
pueblos,
que llegan del norte.
Caer\u00e1n sobre ella,
y por all\u00ed ser\u00e1 
conquistada.
Sus flechas, como de 
expertos guerreros,
no caer\u00e1n en el vac\u00edo.
{I}10_{/}Caldea ser\u00e1 
saqueada,
los saqueadores se 
hartar\u00e1n
-dice el Se\u00f1or-.
{I}11_{/}Alegraos, s\u00ed, saltad 
de gozo,
saqueadores de mi 
herencia;
brincad como becerros en 
el prado,
como caballos relinchad.
{I}12_{/}Vuestra madre est\u00e1 
llena de verg\u00fcenza,
confundida la que os dio 
a luz.
Vedla, la \u00faltima de las 
naciones,
desierto, aridez, estepa.
{I}13_{/}Despoblada por la 
ira del Se\u00f1or,
ser\u00e1 una desolaci\u00f3n 
total.
Todos los que pasen por 
Babilonia
quedar\u00e1n estupefactos
y silbar\u00e1n al ver tantos 
estragos.
{I}14_{/}Alineaos en torno a 
Babilonia
todos los que tens\u00e1is el 
arco;
tirad contra ella sin 
ahorrar flechas,
porque ha pecado contra 
el Se\u00f1or.
{I}15_{/}\u00a1Lanzad gritos
por todas partes contra 
ella!
Ya alarga su mano,
caen sus torres,
se desploman sus 
murallas.
\u00a1\u00c9sta es la venganza del 
Se\u00f1or!
\u00a1Vengaos de ella,
haced como ella hizo!
{I}16_{/}Exterminad de 
Babilonia al sembrador
y al que empu\u00f1a la hoz en 
tiempo de la siega.
Ante la espada 
destructora,
cada uno hacia su pueblo 
se dirija,
cada cual escape a su 
pa\u00eds.
REGRESO DE ISRAEL{/}

{I}17_{/}Oveja descarriada 
era Israel,
acosada por leones.
Primero la devor\u00f3 el rey 
de Asiria;
luego Nabucodonosor, rey 
de Babilonia,
le ha quebrado los 
huesos.
{I}18_{/}Por eso, esto dice 
el Se\u00f1or todopoderoso,
Dios de Israel:
Yo castigar\u00e9 al rey de 
Babilonia
y a su pa\u00eds como castigu\u00e9
al rey de Asiria.
{I}19_{/}Y har\u00e9 volver a 
Israel
a su pradera,
y pacer\u00e1 en el Carmelo y 
el Bas\u00e1n,
y en los montes de Efra\u00edn
y Galaad volver\u00e1 a 
hartarse.
{I}20_{/}En aquellos d\u00edas,
en el tiempo aquel -dice 
el Se\u00f1or-
se buscar\u00e1 la perversi\u00f3n 
de Israel
y ya no existir\u00e1,
los pecados de Jud\u00e1
y no se encontrar\u00e1n,
pues yo perdonar\u00e9 a los 
que haya dejado.
LA ESPADA DEL SE\u00d1OR 
CONTRA BABILONIA{/}

{I}21_{/}\u00a1Sube al pa\u00eds de 
Merat\u00e1yim,
sube contra \u00e9l y contra 
los habitantes de Pecod!
\u00a1Empu\u00f1a la espada,
exterm\u00ednalos -dice el 
Se\u00f1or-,
ejecuta mis \u00f3rdenes!
{I}22_{/}\u00a1Clamor de guerra en 
el pa\u00eds,
desastre inmenso!
{I}23_{/}\u00a1C\u00f3mo ha sido roto,
hecho pedazos,
el martillo de toda la 
tierra!
\u00a1C\u00f3mo ha quedado hecha un 
horror
Babilonia entre las 
naciones!
{I}24_{/}\u00a1Te he tendido un 
lazo
y has quedado presa, 
Babilonia,
sin que lo advirtieses!
Has sido prendida
y dominada por haberte 
enfrentado con el Se\u00f1or.
{I}25_{/}El Se\u00f1or ha abierto 
su arsenal
y ha sacado las armas de 
su c\u00f3lera,
pues el Se\u00f1or Dios 
todopoderoso
va a actuar en el pa\u00eds de 
los caldeos.
{I}26_{/}Venid de todas 
partes contra ella,
abrid sus graneros,
amontonad el bot\u00edn
como haces y destruidlo;
que no quede nada de 
ella.
{I}27_{/}Degollad todos sus 
toros,
bajen al matadero.
\u00a1Ay de ellos, que ha 
llegado su d\u00eda,
la hora de su castigo!
{I}28_{/}\u00bfO\u00eds? Fugitivos y 
escapados
del pa\u00eds de Babilonia
vienen a anunciar en Si\u00f3n
la venganza del Se\u00f1or, 
nuestro Dios.
{I}29_{/}\u00a1Convocad contra 
Babilonia a los arqueros!
Vosotros todos,
los que tens\u00e1is el arco,
acampad en torno a ella,
que no tenga escape.
Pagadle con arreglo a sus 
obras;
todo lo que ella hizo,
haced con ella,
pues se ha insolentado 
contra el Se\u00f1or,
contra el Santo de 
Israel.
{I}30_{/}Por eso caer\u00e1n en 
sus calles
sus j\u00f3venes y todos sus 
guerreros
perecer\u00e1n aquel d\u00eda
-dice el Se\u00f1or-.
{I}31_{/}Aqu\u00ed estoy contra 
ti,
oh insolencia -dice el 
Se\u00f1or Dios omnipotente-;
ha llegado tu d\u00eda,
la hora de tu castigo.
{I}32_{/}Temblar\u00e1 la 
insolencia y caer\u00e1,
sin tener quien la 
levante.
Prender\u00e9 fuego a sus 
ciudades,
y devorar\u00e1 todos sus 
contornos.
{I}33_{/}Esto dice el Se\u00f1or 
omnipotente:
Oprimidos est\u00e1n los 
israelitas y los jud\u00edos;
todos los que los han 
hecho cautivos
los retienen y se 
resisten a soltarlos.
{I}34_{/}Pero su libertador 
es poderoso:
su nombre es \u00abel Se\u00f1or 
omnipotente\u00bb;
\u00e9l sabr\u00e1 defender su 
causa,
a fin de dar paz al pa\u00eds
y turbaci\u00f3n a los 
habitantes de Babilonia.
{I}35_{/}\u00a1Espada contra los 
caldeos
-dice el Se\u00f1or-,
contra los habitantes de 
Babilonia,
contra sus jefes y sus 
sabios!
{I}36_{/}\u00a1Espada sobre sus 
adivinos,
que se hagan necios;
espada sobre sus 
guerreros,
que cojan p\u00e1nico!
{I}37_{/}\u00a1Espada sobre sus 
caballos y sus carros,
y sobre toda la amalgama 
de gentes
que hay en medio de ella,
para que sean como 
mujeres!
{I}38_{/}\u00a1Espada sobre sus 
tesoros,
que sean saqueados!
\u00a1Espada sobre sus aguas,

que se sequen,
porque es un pa\u00eds de 
\u00eddolos
y est\u00e1n locos por sus 
espantajos!
{I}39_{/}Por eso all\u00ed 
habitar\u00e1n las fieras y 
los chacales,
los avestruces tendr\u00e1n 
all\u00ed su morada.
No volver\u00e1 a ser habitada 
jam\u00e1s,
ni repoblada en todas las 
generaciones.
{I}40_{/}Como en la 
destrucci\u00f3n de Sodoma y 
Gomorra
y de las ciudades vecinas
-dice el Se\u00f1or-,
no quedar\u00e1 all\u00ed nadie,
ni un alma volver\u00e1 a 
vivir all\u00ed.
MEDOS Y PERSAS CONTRA 
BABILONIA{/}

{I}41_{/}Viene un pueblo del 
norte,
una gran naci\u00f3n;
reyes numerosos se 
levantan
desde los confines de la 
tierra.
{I}42_{/}Empu\u00f1an arco y 
jabalina,
son b\u00e1rbaros e 
inexorables;
su ruido es como el 
bramido del mar;
van a caballo,
armado cada uno para la 
guerra
contra Babilonia.
{I}43_{/}El rey de Babilonia 
ha tenido noticia
y han desfallecido sus 
brazos;
le ha invadido la 
angustia,
dolores como de mujer en 
parto.
{I}44_{/}Como un le\u00f3n que 
sube de la espesura del 
Jord\u00e1n
a una pradera de perenne 
verdor,
as\u00ed, en un instante,
les har\u00e9 salir de all\u00ed
y establecer\u00e9 a mi 
elegido.
Pues, \u00bfqui\u00e9n hay como yo?
\u00bfQui\u00e9n me podr\u00e1 desafiar?
\u00bfQui\u00e9n es el pastor
que me puede hacer 
frente?
{I}45_{/}Escuchad, pues, la 
decisi\u00f3n
que ha tomado el Se\u00f1or 
contra Babilonia
y sus proyectos contra el 
pa\u00eds de los caldeos:
S\u00ed, ser\u00e1n arrastrados 
cual d\u00e9biles ovejas,
y ante ellos sus praderas
temblar\u00e1n de espanto.
{I}46_{/}Al estruendo de la 
ca\u00edda de Babilonia
se estremece la tierra
y el eco resuena entre 
las naciones.
{1}51{/}

EL SE\u00d1OR CONTRA 
BABILONIA{/}

{I}1_{/}Esto dice el Se\u00f1or:
Voy a suscitar contra 
Babilonia
y contra los habitantes 
de Leb-Camay
el esp\u00edritu de un 
exterminador.
{I}2_{/}Y mandar\u00e9 a Babilonia
aventadores para 
aventarla
y limpiar su pa\u00eds.
Pues la van a asediar
por todas partes en el 
d\u00eda de la desgracia.
{I}3_{/}\u00a1No entese el arquero 
su arco,
ni se cubra con su 
coraza!
No perdon\u00e9is a sus 
j\u00f3venes,
aniquilad todo su 
ej\u00e9rcito.
{I}4_{/}\u00a1Caigan muertos en el 
pa\u00eds de los caldeos,
atravesados en las calles 
de Babilonia!
{I}5_{/}Porque su tierra est\u00e1 
llena
de delitos contra el 
Santo de Israel.
Pero Israel y Jud\u00e1
no est\u00e1n viudas de su 
Dios,
el Se\u00f1or omnipotente.
VISI\u00d3N DE LA RUINA DE 
BABILONIA{/}

{I}6_{/}\u00a1Huid de Babilonia,
cada cual salve su vida!
No perezc\u00e1is en su 
castigo,
porque es la hora de la 
venganza del Se\u00f1or
y va a pagarle como se 
merece.
{I}7_{/}Una copa de oro era 
Babilonia
en las manos del Se\u00f1or;
toda la tierra 
emborrachaba;
de su vino bebieron las 
naciones,
y por eso deliraban.
{I}8_{/}De repente ha ca\u00eddo 
Babilonia
y se ha hecho pedazos.
\u00a1Ululad sobre ella!
Tomad b\u00e1lsamo para su 
dolor,
tal vez se cure.
{I}9_{/}Quer\u00edamos curar a 
Babilonia,
pero no se ha curado.
Dej\u00e9mosla y march\u00e9monos
cada uno a nuestra 
tierra.
S\u00ed, su condenaci\u00f3n llega 
hasta el cielo,
se eleva hasta las nubes.
{I}10_{/}El Se\u00f1or ha hecho 
resplandecer nuestra 
justicia;
venid, cantemos en Si\u00f3n
la obra del Se\u00f1or, 
nuestro Dios.
{I}11_{/}\u00a1Afilad las flechas,
llenad las aljabas!
El Se\u00f1or ha excitado
el esp\u00edritu del rey de 
los medos
y su plan contra 
Babilonia es destruirla;
\u00e9sta es la venganza del 
Se\u00f1or,
la venganza por su 
templo.
{I}12_{/}Contra los muros de 
Babilonia
izad bandera,
reforzad la guardia,
apostad centinelas,
tended emboscadas,
pues el Se\u00f1or ten\u00eda un 
proyecto
y ha ejecutado
lo que hab\u00eda anunciado
contra los habitantes de 
Babilonia.
{I}13_{/}\u00a1Oh, t\u00fa que moras
a orillas de aguas 
abundantes,
cuajada de tesoros,
ha llegado tu fin,
el t\u00e9rmino de tu destino!
BABILONIA FUE INSTRUMENTO 
DE DIOS{/}

{I}14_{/}El Se\u00f1or omnipotente 
ha jurado por s\u00ed mismo:
Yo te inundar\u00e9 de hombres 
como de langostas,
y levantar\u00e1n sobre ti el 
grito de triunfo.
{I}15_{/}\u00c9l ha hecho la 
tierra con su poder,
ha asentado al mundo con 
su sabidur\u00eda
y con su inteligencia ha 
desplegado los cielos.
{I}16_{/}A su voz se acumulan
las aguas en el cielo;
hace subir las nubes
del extremo de la tierra,
para la lluvia produce 
los rel\u00e1mpagos
y saca de sus dep\u00f3sitos 
el viento.
{I}17_{/}Entonces todo hombre
se siente est\u00fapido, 
insensato;
todo orfebre se 
averg\u00fcenza de su \u00eddolo,
porque lo que ha fundido
no es m\u00e1s que mentira,
que carece de aliento.
{I}18_{/}Cosa vana son, obras 
rid\u00edculas.
En el tiempo de su 
castigo desaparecer\u00e1n.
{I}19_{/}No es as\u00ed la porci\u00f3n 
de Jacob,
porque \u00e9l ha formado el 
universo
e Israel es la tribu de 
su heredad;
su nombre es \u00abel Se\u00f1or 
omnipotente\u00bb.
{I}20_{/}T\u00fa has sido un 
martillo en mis manos,
un arma de guerra.
Contigo he machacado a 
las naciones,
contigo he destruido 
muchos reinos;
{I}21_{/}contigo he machacado 
caballo y caballero;
contigo he machacado 
carro y conductor;
{I}22_{/}contigo he machacado 
hombre y mujer,
contigo he machacado 
anciano y ni\u00f1o,
contigo he machacado 
joven y doncella,
{I}23_{/}contigo he machacado 
reba\u00f1o y pastor,
contigo he machacado 
labrador y yunta,
contigo he machacado 
gobernadores y 
magistrados.
{I}24_{/}Pero a vuestros 
propios ojos
yo har\u00e9 pagar a Babilonia
y a todos los habitantes 
de Caldea
todo el mal que han hecho
a Si\u00f3n -dice el Se\u00f1or-.
{I}25_{/}Aqu\u00ed estoy contra 
ti,
monta\u00f1a destructora -dice 
el Se\u00f1or-,
que arrasas toda la 
tierra.
Voy a extender mi mano 
contra ti,
te har\u00e9 rodar de lo alto 
de las rocas
y te convertir\u00e9 en monte 
calcinado.
{I}26_{/}No se volver\u00e1 a 
sacar de ti
piedra angular ni piedra 
de cimiento,
pues quedar\u00e1s como 
desolaci\u00f3n perpetua
-dice el Se\u00f1or-.
LOS PUEBLOS CONTRA 
BABILONIA{/}

{I}27_{/}Alzad bandera por la 
tierra,
tocad la trompeta entre 
las naciones,
preparad pueblos contra 
ella,
convocad contra ella
a los reinos de Ararat, 
Min\u00ed y Asquenaz;
enviad contra ella
el oficial de 
reclutamiento,
lanzad los caballos
como nube de langostas 
erizadas.
{I}28_{/}Preparad naciones 
para atacarla,
a los reyes de Media,
a sus gobernadores,
a todos sus s\u00e1trapas
y a todo el territorio de 
su imperio.
{I}29_{/}Tiembla la tierra y 
se estremece,
porque se cumple
el decreto del Se\u00f1or 
contra Babilonia:
reducir el pa\u00eds de 
Babilonia
a un desierto despoblado.
{I}30_{/}Han dejado de luchar
los guerreros de 
Babilonia,
se han refugiado en las 
fortalezas;
est\u00e1n agotadas sus 
fuerzas,
se han convertido en 
mujeres.
Han sido incendiadas sus 
moradas,
hechos pedazos sus 
cerrojos.
{I}31_{/}Se ven correr correo 
tras correo,
mensajero tras mensajero,
para anunciar al rey de 
Babilonia
que ha sido tomada su 
ciudad
por todos lados;
{I}32_{/}que los vados han 
sido ocupados,
incendiados los baluartes
y que los guerreros est\u00e1n 
aterrados.
{I}33_{/}Pues esto dice el 
Se\u00f1or omnipotente,
Dios de Israel:
Babilonia es como una era
en la \u00e9poca en que se la 
pisa;
dentro de poco llegar\u00e1 
para ella
el tiempo de la cosecha.
LA JUSTICIA DEL SE\u00d1OR{/}

{I}34_{/}Me ha devorado,
me ha consumido 
Nabucodonosor, rey de 
Babilonia;
me ha dejado como un 
plato vac\u00edo,
me ha tragado lo mismo 
que un drag\u00f3n,
ha llenado su vientre con 
mis mejores trozos.
{I}35_{/}\u00ab\u00a1Caigan sobre 
Babilonia
mis ultrajes y mis 
penas!\u00bb
dice el pueblo de Si\u00f3n.
\u00ab\u00a1Sobre los habitantes de 
Caldea mi sangre!\u00bb,
exclama Jerusal\u00e9n.
{I}36_{/}Por eso, esto dice 
el Se\u00f1or:
Mira, yo tomo en mis 
manos tu causa
y ejecutar\u00e9 por ti la 
venganza.
Har\u00e9 que se seque su r\u00edo
y agotar\u00e9 sus fuentes.
{I}37_{/}Babilonia quedar\u00e1 
hecha un mont\u00f3n de 
piedras,
guarida de chacales,
horror y rechifla,
vac\u00eda de habitantes.
{I}38_{/}A una rugen como 
leones,
gru\u00f1en como leoncillos.
{I}39_{/}Cuando tengan calor,
les servir\u00e9 bebida;
los emborrachar\u00e9 hasta 
que se aturdan
y caigan en sue\u00f1o eterno
para no despertar jam\u00e1s
-dice el Se\u00f1or-.
{I}40_{/}Los llevar\u00e9 como 
corderos al matadero,
como carneros y machos 
cabr\u00edos.
ELEG\u00cdA SOBRE LA RUINA DE 
BABILONIA{/}

{I}41_{/}\u00a1C\u00f3mo ha sido tomada 
y conquistada
la que era gloria de toda 
la tierra!
\u00a1C\u00f3mo ha quedado hecha un 
horror Babilonia
entre las naciones!
{I}42_{/}El mar ha invadido a 
Babilonia,
la ha ahogado bajo la 
masa de sus olas.
{I}43_{/}Sus ciudades se han 
convertido
en un desierto,
en tierra \u00e1rida, en 
estepa;
nadie ya vivir\u00e1 all\u00ed,
ni un alma volver\u00e1 a 
pasar por ella.
DIOS DESTRUIR\u00c1 LOS 
\u00cdDOLOS{/}

{I}44_{/}Yo castigar\u00e9 a Bel 
en Babilonia
y arrancar\u00e9 de sus fauces
lo que ha devorado.
Hacia \u00e9l no afluir\u00e1n
nunca m\u00e1s las naciones.
Ya se ha desplomado
la muralla de Babilonia.
{I}45_{/}Sal de en medio de 
ella, pueblo m\u00edo,
y s\u00e1lvese quien pueda del 
ardor
de la ira del Se\u00f1or.
{I}46_{/}No os acobard\u00e9is
ni os asust\u00e9is
por las noticias
que circular\u00e1n por el 
pa\u00eds,
pues un a\u00f1o correr\u00e1 un 
rumor
y al a\u00f1o siguiente otro;
la violencia reinar\u00e1 en 
el pa\u00eds
y un tirano suplantar\u00e1 a 
otro.
{I}47_{/}Por eso, vienen d\u00edas
en que visitar\u00e9 a los 
\u00eddolos de Babilonia.
Toda su tierra se 
avergonzar\u00e1
y todas sus v\u00edctimas 
yacer\u00e1n
en medio de ella.
{I}48_{/}Entonces el cielo y 
la tierra
y cuanto encierran 
entonar\u00e1n sobre Babilonia
un c\u00e1ntico de triunfo,
porque del norte llegan 
contra ella
los devastadores -dice el 
Se\u00f1or-.
{I}49_{/}Babilonia tiene que 
caer tambi\u00e9n
por los ca\u00eddos de Israel,
como por Babilonia 
cayeron
los muertos de toda la 
tierra.
{I}50_{/}Vosotros, los 
escapados de la espada,
salid, no os deteng\u00e1is.
Invocad al Se\u00f1or en esta 
tierra lejana
y acordaos de Jerusal\u00e9n.
{I}51_{/}Estamos avergonzados 
escuchando insultos;
la verg\u00fcenza ha cubierto 
nuestros rostros,
porque han entrado 
extranjeros
en el santuario del 
templo del Se\u00f1or.
{I}52_{/}Por eso, vienen d\u00edas 
-dice el Se\u00f1or-
en que yo castigar\u00e9 a sus 
\u00eddolos
y en toda su tierra 
gemir\u00e1n los ca\u00eddos.
{I}53_{/}Aunque Babilonia se 
elevara hasta el cielo
e hiciera inaccesibles 
sus fortalezas
en las altas esferas,
de mi parte les 
alcanzar\u00edan los 
devastadores
-dice el Se\u00f1or-.
{I}54_{/}\u00a1Escuchad! Agudos 
gritos
salen de Babilonia,
un gran estrago del pa\u00eds 
de los caldeos.
{I}55_{/}Es que el Se\u00f1or 
devasta a Babilonia
y pone fin a su gran 
ruido
por m\u00e1s que sus olas 
rujan
como las grandes aguas
y resuene el estruendo de 
su voz.
{I}56_{/}Pues un devastador 
cae sobre Babilonia
y son apresados sus 
guerreros,
rotos sus arcos.
Porque el Se\u00f1or
es el Dios de las 
retribuciones
y paga meticulosamente.
{I}57_{/}Yo emborrachar\u00e9 a 
sus pr\u00edncipes
y a sus sabios, a sus 
gobernadores,
s\u00e1trapas y h\u00e9roes,
y dormir\u00e1n un sue\u00f1o 
eterno
para no despertar -dice 
el rey-,
cuyo nombre es \u00abEl Se\u00f1or 
omnipotente\u00bb.
{I}58_{/}Esto dice el Se\u00f1or 
omnipotente:
La ancha muralla de 
Babilonia
ser\u00e1 totalmente arrasada
y sus altas puertas 
consumidas por el fuego.
As\u00ed los pueblos se 
fatigan por nada
y las naciones se cansan 
para el fuego.
LA PROFEC\u00cdA ARROJADA AL 
\u00c9UFRATES{/}

{I}59_{/}Orden dada por el 
profeta Jerem\u00edas a 
Serayas, hijo de Ner\u00edas, 
hijo de Majs\u00edas, cuando 
parti\u00f3 con Sedec\u00edas, rey 
de Jud\u00e1, a Babilonia, el 
a\u00f1o cuarto de su reinado. 
Serayas era el mayordomo 
de viaje. {I}60_{/}Jerem\u00edas 
hab\u00eda escrito en un libro 
todo el mal que hab\u00eda de 
sobrevenir a Babilonia, 
todas estas palabras 
escritas acerca de 
Babilonia. {I}61_{/}Jerem\u00edas 
dijo a Serayas: \u00abCuando 
llegues a Babilonia, 
cuida de leer todas estas 
palabras. {I}62_{/}Y dir\u00e1s: 
\u00a1Se\u00f1or! T\u00fa mismo has 
sentenciado que este 
lugar ser\u00e1 destruido y 
que nadie lo volver\u00e1 a 
habitar; ni hombre, ni 
bestia, sino que ser\u00e1 un 
perpetuo desierto. {I}63_{/}Y 
cuando hayas terminado de 
leer este libro, atar\u00e1s a 
\u00e9l una piedra y lo 
tirar\u00e1s al fondo del 
\u00c9ufrates, {I}64_{/}diciendo: 
\u00a1As\u00ed se hundir\u00e1 Babilonia 
para no volver a resurgir 
de la desgracia que yo 
har\u00e9 caer sobre ella!\u00bb. 
Hasta aqu\u00ed las palabras 
de Jerem\u00edas.
V. EP\u00cdLOGO{/}

(52,1-34){/}

{1}52{/}

LA TOMA DE JERUSAL\u00c9N{/}

{I}1_{/}Veinti\u00fan a\u00f1os 
ten\u00eda Sedec\u00edas cuando 
subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 
en Jerusal\u00e9n once a\u00f1os. 
Su madre se llamaba 
Jamital, hija de 
Jerem\u00edas, nativo de 
Libn\u00e1.
{I}2_{/}Hizo lo que desagrada 
al Se\u00f1or, exactamente 
como hab\u00eda hecho Joaqu\u00edn. 
{I}3_{/}Lo que sucedi\u00f3 en 
Jerusal\u00e9n y Jud\u00e1 fue a 
causa de la ira del 
Se\u00f1or, hasta llegar a 
rechazarla de su 
presencia. Sedec\u00edas se 
rebel\u00f3 contra el rey de 
Babilonia.
{I}4_{/}Y en el a\u00f1o noveno de 
su reinado, el d\u00eda diez 
del d\u00e9cimo mes, 
Nabucodonosor, rey de 
Babilonia, lleg\u00f3 con todo 
su ej\u00e9rcito contra 
Jerusal\u00e9n. Acamp\u00f3 junto a 
ella y levant\u00f3 alrededor 
un terrapl\u00e9n de asedio. 
{I}5_{/}La ciudad estuvo 
cercada hasta el a\u00f1o 
und\u00e9cimo de Sedec\u00edas. 
{I}6_{/}El d\u00eda nueve del mes 
cuarto, debido al hambre 
que se apoderaba de la 
ciudad y a la falta de 
v\u00edveres para la 
poblaci\u00f3n, {I}7_{/}abrieron 
una brecha en el muro de 
la ciudad, y el rey y 
todos los hombres de 
guerra salieron huyendo 
durante la noche por el 
camino de la puerta 
situada entre los dos 
muros, junto al jard\u00edn 
del rey -los caldeos 
cercaban la ciudad-, y 
tomaron el camino de la 
Arab\u00e1.
FIN DE SEDEC\u00cdAS{/}

{I}8_{/}Pero el ej\u00e9rcito de 
los caldeos sali\u00f3 en 
persecuci\u00f3n del rey, y 
dieron alcance a Sedec\u00edas 
en la llanura de Jeric\u00f3; 
todos sus hombres lo 
abandonaron y se 
dispersaron. 
{I}9_{/}Prendieron al rey, lo 
llevaron a Ribla, en la 
regi\u00f3n de Jamat, ante el 
rey de Babilonia, el cual 
pronunci\u00f3 la sentencia 
contra \u00e9l. {I}10_{/}El rey de 
Babilonia mand\u00f3 degollar 
a los hijos de Sedec\u00edas, 
ante sus propios ojos; 
asimismo degoll\u00f3 en Ribla 
a todos los dignatarios 
de Jud\u00e1. {I}11_{/}Luego sac\u00f3 
los ojos a Sedec\u00edas y lo 
aherroj\u00f3 con una doble 
cadena de bronce; 
finalmente, el rey de 
Babilonia lo llev\u00f3 a 
Babilonia y lo meti\u00f3 en 
la c\u00e1rcel, donde estuvo 
hasta el d\u00eda de su 
muerte.
EL TEMPLO INCENDIADO Y 
DESPOJADO{/}

{I}12_{/}El d\u00eda diez del 
quinto mes -era el a\u00f1o 
diecinueve de 
Nabucodonosor, rey de 
Babilonia-, lleg\u00f3 a 
Jerusal\u00e9n Nebuzard\u00e1n, 
jefe de la escolta y del 
servicio personal del rey 
de Babilonia, {I}13_{/}y 
prendi\u00f3 fuego al templo 
del Se\u00f1or, al palacio 
real y a todas las casas 
de Jerusal\u00e9n. {I}14_{/}Las 
tropas caldeas que 
estaban a las \u00f3rdenes del 
jefe de la escolta 
demolieron toda la 
muralla de Jerusal\u00e9n. 
{I}15_{/}Nebuzard\u00e1n, jefe de 
la escolta, deport\u00f3 al 
resto del pueblo que 
hab\u00eda quedado en la 
ciudad, a los que se 
hab\u00edan pasado al rey de 
Babilonia y a todos los 
artesanos que quedaban. 
{I}16_{/}Sin embargo, 
Nebuzard\u00e1n, jefe de la 
escolta, dej\u00f3 parte de 
los pobres del pa\u00eds como 
vi\u00f1adores y agricultores.
{I}17_{/}Los caldeos hicieron 
pedazos las columnas de 
bronce del templo del 
Se\u00f1or, as\u00ed como las basas 
y la gran pila de bronce 
que hab\u00eda en el templo 
del Se\u00f1or, y se llevaron 
todo el bronce a 
Babilonia. {I}18_{/}Se 
llevaron tambi\u00e9n las 
ollas, las paletas, los 
cuchillos, los 
aspersorios, los acetres 
y todos los dem\u00e1s 
utensilios de bronce 
utilizados para el culto. 
{I}19_{/}El jefe de la 
escolta se llev\u00f3 tambi\u00e9n 
los barre\u00f1os, los 
braseros, los acetres y 
las copas para las 
ofrendas de vino, todo lo 
que era de oro y plata. 
{I}20_{/}Las dos columnas, la 
gran pila para el agua, 
los doce bueyes de bronce 
que la sosten\u00edan y las 
basas que hab\u00eda hecho el 
rey Salom\u00f3n para el 
templo del Se\u00f1or; era 
imposible calcular lo que 
pesaba el bronce de todo 
esto. {I}21_{/}Por lo que 
hace a las columnas, 
ten\u00eda cada una de ellas 
nueve metros de altura, 
seis de circunferencia y 
ocho cent\u00edmetros de 
espesor; por dentro 
estaban vac\u00edas. {I}22_{/}La 
coronaba un capitel de 
bronce de cinco codos de 
alto, y rodeado todo \u00e9l, 
en forma de corona, por 
una rejilla con granadas, 
todo ello de bronce. La 
otra columna era igual, 
con el mismo n\u00famero de 
granadas. {I}23_{/}Las 
granadas que pend\u00edan eran 
noventa y seis. El total 
de las granadas 
diseminadas en la rejilla 
era de cien.
N\u00daMERO DE LOS DEPORTADOS{/}

{I}24_{/}El jefe de la 
escolta apres\u00f3 al sumo 
sacerdote, Serayas; al 
segundo sacerdote, 
Sofon\u00edas, y a los tres 
guardianes del umbral del 
templo. {I}25_{/}Entre los 
ciudadanos hizo 
prisionero a un eunuco, 
comisario de los hombres 
de guerra, y a siete 
familiares del rey que 
fueron encontrados en la 
ciudad; al secretario del 
jefe del ej\u00e9rcito, 
encargado del 
reclutamiento, y a 
sesenta hombres del 
pueblo que se encontraban 
en la ciudad. 
{I}26_{/}Nebuzard\u00e1n, jefe de 
la escolta, los hizo 
prisioneros y los llev\u00f3 a 
Ribla ante el rey de 
Babilonia. {I}27_{/}Y el rey 
de Babilonia los mat\u00f3 en 
Ribla, en la regi\u00f3n de 
Jamat. As\u00ed fue deportado 
Jud\u00e1 lejos de su tierra.
{I}28_{/}El n\u00famero de los 
deportados por 
Nabucodonosor es el 
siguiente. En el a\u00f1o 
s\u00e9ptimo: Tres mil 
veintitr\u00e9s jud\u00edos; 
{I}29_{/}el a\u00f1o dieciocho de 
Nabucodonosor fueron 
deportados de Jerusal\u00e9n 
ochocientas treinta y dos 
personas; {I}30_{/}el a\u00f1o 
veintitr\u00e9s de 
Nabucodonosor, 
Nebuzard\u00e1n, jefe de la 
escolta, deport\u00f3 
setecientos cuarenta y 
cinco jud\u00edos. En total: 
cuatro mil seiscientas 
personas.
INDULTO DEL REY JECON\u00cdAS{/}

{I}31_{/}En el a\u00f1o treinta y 
siete de la deportaci\u00f3n 
de Jecon\u00edas, rey de Jud\u00e1, 
el d\u00eda veinticinco del 
duod\u00e9cimo mes, Evil 
Merodac, rey de 
Babilonia, el a\u00f1o de su 
subida al trono, indult\u00f3 
a Jecon\u00edas, rey de Jud\u00e1, 
y lo sac\u00f3 de la c\u00e1rcel. 
{I}32_{/}Le habl\u00f3 
amigablemente y le otorg\u00f3 
un trono m\u00e1s alto que el 
de los otros reyes que 
estaban con \u00e9l en 
Babilonia; {I}33_{/}mud\u00f3 
tambi\u00e9n sus ropas de 
c\u00e1rcel y lo hizo sentar a 
su mesa los d\u00edas 
restantes de su vida. 
{I}34_{/}Y el rey de 
Babilonia provey\u00f3 a su 
subsistencia cotidiana, 
mientras dur\u00f3 su vida, 
hasta el d\u00eda de su 
muerte.
