
{1}1{/}

{N}PRIMERA CARTA{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}\u00abA los hermanos jud\u00edos que habitan en Egipto, salud; los hermanos jud\u00edos de Jerusal\u00e9n y de la comarca de Judea os desean paz y prosperidad. {R}_{I}2_{/}Que Dios os colme de bienes y se acuerde de su alianza santa con Abrah\u00e1n, Isaac y Jacob, sus fieles servidores. [=]_{I}3_{/}Que os d\u00e9 a todos el deseo de adorarle y hacer su voluntad con un coraz\u00f3n grande y un \u00e1nimo generoso. {R}_{I}4_{/}Que abra vuestro coraz\u00f3n a su ley y a sus preceptos, que os conceda la paz, {I}5_{/}escuche vuestras s\u00faplicas, se reconcilie con vosotros y no os deje en los momentos de infortunio. {I}6_{/}Nosotros estamos ahora aqu\u00ed rogando por vosotros. {R}_{I}7_{/}Reinando Demetrio, el a\u00f1o 169, nosotros, los jud\u00edos, os escribimos en la tribulaci\u00f3n y persecuci\u00f3n que nos sobrevino en estos a\u00f1os, despu\u00e9s de que Jas\u00f3n y sus partidarios marcharon de la ciudad santa y del reino. {I}8_{/}Incendiaron la puerta y derramaron sangre inocente. Acudimos al Se\u00f1or, y fuimos escuchados; ofrecimos sacrificios y flor de harina, encendimos las l\u00e1mparas y presentamos los panes. [=]_{I}9_{/}Y ahora, para que celebr\u00e9is las fiestas de los tabern\u00e1culos, en el mes de quisleu, os escribimos el a\u00f1o 188\u00bb.

{N}SEGUNDA CARTA{/}
[\u0095]_{R}_{I}10_{/}\u00abLos habitantes de Jerusal\u00e9n y de Judea y el consejo de los ancianos y Judas, a Arist\u00f3bulo, maestro del rey Tolomeo, del linaje de los sacerdotes ungidos, y a los jud\u00edos de Egipto, salud y prosperidad. {R}_{I}11_{/}Librados por Dios de grandes peligros, le damos gracias de todo coraz\u00f3n porque lucha con nosotros contra el rey. {I}12_{/}Porque fue \u00e9l quien expuls\u00f3 a los que luchaban contra la ciudad santa. [=]_{R}_{I}13_{/}Estando en Persia su jefe, con un ej\u00e9rcito que se cre\u00eda invencible, fue despedazado en el templo de Nanea. {R}_{I}14_{/}Ant\u00edoco, con el pretexto de casarse con la diosa, entr\u00f3 en el templo acompa\u00f1ado de sus amigos para apoderarse de las enormes riquezas a t\u00edtulo de dote. {R}_{I}15_{/}Los sacerdotes las sacaron para mostrarlas, y \u00e9l entr\u00f3 con unos pocos en lo sagrado del templo. {R}_{I}16_{/}Ellos cerraron el templo, practicaron una abertura en el techo y, a pedradas, acabaron con el jefe (y los que hab\u00edan entrado en \u00e9l); los despedazaron y tiraron sus cabezas a los de afuera. {R}_{I}17_{/}Bendito sea Dios, que hizo morir a los sacr\u00edlegos. [=]_{R}_{I}18_{/}Debiendo celebrar la purificaci\u00f3n del templo el d\u00eda 25 del mes de quisleu, os lo comunicamos para que tambi\u00e9n vosotros celebr\u00e9is los tabern\u00e1culos y la memoria del fuego, cuando Nehem\u00edas, despu\u00e9s de reconstruir el templo y el altar, ofreci\u00f3 sacrificios.
{R}_{I}19_{/}Porque cuando nuestros padres eran llevados a Persia, los piadosos sacerdotes de entonces tomaron en secreto el fuego del altar, lo escondieron en una concavidad, como un pozo seco, y lo ocultaron de modo que aquel lugar quedara ignorado de todos. {R}_{I}20_{/}Al cabo de muchos a\u00f1os, cuando Dios quiso, Nehem\u00edas, enviado por el rey de Persia, mand\u00f3 a los descendientes de aquellos sacerdotes que lo hab\u00edan escondido en busca del fuego. Seg\u00fan ellos nos dijeron, no encontraron fuego, sino un agua muy espesa, y mand\u00f3 que se la llevaran. {R}_{I}21_{/}Cuando los sacrificios estuvieron preparados, Nehem\u00edas mand\u00f3 a los sacerdotes rociar con el agua la le\u00f1a y lo que estaba encima de ella. {I}22_{/}Lo hicieron, y cuando lleg\u00f3 el momento en que comenz\u00f3 a brillar el sol, que hab\u00eda estado velado por nubes hasta entonces, se encendi\u00f3 un fuego grande, tanto que todos quedaron estupefactos. {R}_{I}23_{/}Mientras el sacrificio se iba consumiendo, los sacerdotes y todos los dem\u00e1s hac\u00edan oraci\u00f3n. Jonat\u00e1n entonaba y los dem\u00e1s, con Nehem\u00edas, continuaban. {R}_{I}24_{/}\u00c9sta era la oraci\u00f3n: Se\u00f1or, Se\u00f1or Dios, creador de todas las cosas; el terrible, poderoso, justo, clemente; {R}_{I}25_{/}el solo rey y \u00fanico bondadoso; el solo liberal, el solo justo, omnipotente, eterno, que libras a Israel de todo mal, que elegiste a nuestros padres y los santificaste, {R}_{I}26_{/}acepta este sacrificio por todo tu pueblo Israel, guarda tu herencia y santif\u00edcala; [=]_{R}_{I}27_{/}re\u00fane a los nuestros dispersos, libra a los que viven en esclavitud en medio de las gentes, protege a los que son despreciados y aborrecidos, y conozcan los pueblos que t\u00fa eres nuestro Dios. {I}28_{/}Castiga a los que nos oprimen y ultrajan en su orgullo; [=]_{R}_{I}29_{/}trasplanta tu pueblo a tu lugar santo, como dijo Mois\u00e9s.
{R}_{I}30_{/}Los sacerdotes entonaban himnos. {R}_{I}31_{/}Cuando se consumi\u00f3 lo del sacrificio, Nehem\u00edas mand\u00f3 que el agua que quedaba fuera derramada sobre unas piedras. {R}_{I}32_{/}Lo hicieron, y se encendi\u00f3 una llama, la cual fue absorbida por la luz que ard\u00eda en el altar. {R}_{I}33_{/}Cuando esto se hizo p\u00fablico y se comunic\u00f3 al rey de Persia que en el lugar donde los sacerdotes cautivos escondieron el fuego hab\u00eda aparecido agua con la que los compa\u00f1eros de Nehem\u00edas santificaron el sacrificio, aqu\u00e9l, despu\u00e9s de comprobar el hecho, hizo {I}34_{/}cercar el lugar, decret\u00f3 que fuera sagrado, y fue d\u00eda de alegr\u00eda, {I}35_{/}en el que el rey recibi\u00f3 y dio muchos regalos. {R}_{I}36_{/}Los compa\u00f1eros de Nehem\u00edas llamaron a aquel lugar \u00abNeftar\u00bb que significa purificaci\u00f3n; pero muchos lo siguen llamando \u00abNafta\u00bb.

{1}2{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Encontramos escrito en los documentos que el profeta Jerem\u00edas mand\u00f3 a los deportados tomar del fuego antes dicho; [=]_{R}_{I}2_{/}que les dio la ley y les recomend\u00f3 que no olvidaran los preceptos de Dios, y que no se dejaran seducir al ver los \u00eddolos de oro y plata y sus adornos. {R}_{I}3_{/}Los exhort\u00f3 a que no alejasen la ley de sus corazones. [=]_{R}_{I}4_{/}Se dice tambi\u00e9n en los documentos que el profeta, ilustrado por revelaci\u00f3n de Dios, mand\u00f3 que llevaran tras \u00e9l el tabern\u00e1culo y el arca. Sali\u00f3 hasta el monte a donde Mois\u00e9s hab\u00eda subido para contemplar la tierra prometida por Dios. {R}_{I}5_{/}Una vez arriba, Jerem\u00edas encontr\u00f3 una caverna y en ella meti\u00f3 el tabern\u00e1culo, el arca y el altar del incienso, y cerr\u00f3 la entrada. {I}6_{/}Algunos de los que le acompa\u00f1aban fueron luego a poner se\u00f1ales para acordarse del camino, y no pudieron encontrarlo. {R}_{I}7_{/}Jerem\u00edas, al enterarse, los reprendi\u00f3 y dijo: Este lugar quedar\u00e1 ignorado hasta que Dios realice la reuni\u00f3n de su pueblo y tenga misericordia de \u00e9l. [=]_{R}_{I}8_{/}Entonces el Se\u00f1or descubrir\u00e1 todo esto y se manifestar\u00e1 la gloria del Se\u00f1or y la nube, como se manifest\u00f3 en tiempo de Mois\u00e9s y como cuando Salom\u00f3n or\u00f3 para que el templo fuera gloriosamente santificado. {R}_{I}9_{/}Se dice tambi\u00e9n all\u00ed que, lleno de sabidur\u00eda, ofreci\u00f3 el sacrificio de la dedicaci\u00f3n y la terminaci\u00f3n del templo. [=]_{R}_{I}10_{/}Y que, as\u00ed como cuando Mois\u00e9s or\u00f3 al Se\u00f1or vino fuego del cielo que consumi\u00f3 el sacrificio, as\u00ed tambi\u00e9n, cuando Salom\u00f3n or\u00f3, baj\u00f3 fuego y consumi\u00f3 los holocaustos. [=]_{R}_{I}11_{/}Y Mois\u00e9s dijo: Ya que el sacrificio por el pecado no fue comido, ha sido consumido por el fuego. {R}_{I}12_{/}Del mismo modo Salom\u00f3n celebr\u00f3 ocho d\u00edas de fiesta.
{R}_{I}13_{/}Todo esto se lee tambi\u00e9n en los anales y en las memorias de Nehem\u00edas; adem\u00e1s se dice que reuni\u00f3 una biblioteca y que puso en ella los libros de los reyes, los escritos de los profetas, los de David y las cartas de los reyes relativas a las ofrendas. [=]_{I}14_{/}Del mismo modo Judas reuni\u00f3 todos los escritos dispersos por las guerras, y todos est\u00e1n en nuestro poder. {I}15_{/}Si los necesit\u00e1is, mandad por ellos.
{I}16_{/}Os escribimos cuando nos disponemos a celebrar la fiesta de la purificaci\u00f3n. Har\u00e9is bien en celebrar estos d\u00edas. [=]_{R}_{I}17_{/}Esperamos que, as\u00ed como Dios salv\u00f3 a todo su pueblo y le dio la tierra de promisi\u00f3n, el reino, el sacerdocio y el santuario, {R}_{I}18_{/}seg\u00fan hab\u00eda prometido en la ley, de igual manera tendr\u00e1 pronto compasi\u00f3n de nosotros y nos reunir\u00e1 en el lugar santo de todas las naciones que hay bajo el cielo; pues \u00e9l nos ha salvado de grandes males y ha purificado su santuario\u00bb.

{N}PR\u00d3LOGO DEL AUTOR{/}
[\u0095]_{R}_{I}19_{/}La historia de Judas Macabeo y de sus hermanos, la purificaci\u00f3n del templo glorioso y la dedicaci\u00f3n del altar, {R}_{I}20_{/}las guerras contra Ant\u00edoco Ep\u00edfanes y contra su hijo Eup\u00e1tor, {R}_{I}21_{/}las manifestaciones celestes en favor de aquellos que luchaban valientemente por la causa del juda\u00edsmo, tanto que siendo pocos libertaron todo el pa\u00eds y pusieron en fuga a ej\u00e9rcitos extranjeros, [=]_{R}_{I}22_{/}recuperaron el templo, c\u00e9lebre en toda la tierra, dieron libertad a la ciudad y restablecieron las leyes a punto de ser abolidas, mostr\u00e1ndoseles propicio el Se\u00f1or con toda benignidad, {R}_{I}23_{/}todo lo que Jas\u00f3n de Cirene ha dicho en cinco vol\u00famenes, procuraremos resumirlo en uno solo. {I}24_{/}Teniendo presente la cantidad de n\u00fameros y la dificultad que entra\u00f1a la amplitud de la materia para aquellos que quieren ce\u00f1irse al estudio de la historia, {I}25_{/}nos hemos preocupado de proporcionar placer espiritual a los aficionados a leer y de aliviar el trabajo a los que gustan de ejercitar la memoria, y as\u00ed alguna utilidad a todo el que tome en sus manos el libro. {I}26_{/}Para nosotros, que nos hemos impuesto la tarea no f\u00e1cil de resumir, ha sido obra de sudores y vigilias. {I}27_{/}Como aquel que quiere preparar un banquete y contentar a otros se impone una tarea nada f\u00e1cil, nosotros, para complacer a otros, soportaremos con gusto esta fatiga. {I}28_{/}Dejando al autor el narrar con exactitud todas las cosas, nosotros nos enforzaremos en guiarnos por las normas de un sencillo compendio. {I}29_{/}Pues, as\u00ed como el arquitecto de una casa nueva tiene que preocuparse de toda la construcci\u00f3n, mientras que los pintores y decoradores s\u00f3lo se preocupan de la ornamentaci\u00f3n, as\u00ed creo que nos sucede a nosotros. {I}30_{/}Examinar y analizar los pormenores con todo cuidado corresponde al historiador; {I}31_{/}pero a aquel que no intenta m\u00e1s que resumirla, se le permite la brevedad, sin que pueda exig\u00edrsele una narraci\u00f3n completa de los hechos. {I}32_{/}Vamos, pues, a empezar la narraci\u00f3n. Baste lo dicho como introducci\u00f3n, pues ser\u00eda una necedad ser prolijos en el pr\u00f3logo de la historia, y despu\u00e9s ser breves en la historia misma.

{1}3{/}

{N}HELIODORO A JERUSAL\u00c9N{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Mientras la ciudad santa gozaba de una paz completa y se observaban todas las leyes por la piedad del sumo sacerdote On\u00edas y su odio a toda maldad, {I}2_{/}hasta los reyes honraban el lugar santo y lo enriquec\u00edan con ricos dones; {I}3_{/}tanto que Saleuco, rey de Asia, prove\u00eda de sus propias rentas a los gastos de todos los sacrificios. {R}_{I}4_{/}Un tal Sim\u00f3n, de la tribu de Benjam\u00edn, inspector del templo, se enemist\u00f3 con el sumo sacerdote por cuestiones de la administraci\u00f3n de la ciudad y, {I}5_{/}no pudiendo sobreponerse a On\u00edas, se fue a Apolonio de Tarso, entonces gobernador de Celesiria y Fenicia, {R}_{I}6_{/}a quien descubri\u00f3 que en el tesoro del templo se guardaban riquezas incre\u00edbles, que la cantidad del dinero era innumerable, que no se empleaba en el servicio del templo y que el rey podr\u00eda apoderarse de ello.
{I}7_{/}Apolonio se entrevist\u00f3 con el rey y le inform\u00f3 de las citadas riquezas. \u00c9ste escogi\u00f3 a Heliodoro, que estaba al frente de sus negocios, y le dio orden de apoderarse de aquellos tesoros. {I}8_{/}Heliodoro se puso pronto en camino, simulando visitar la Celesiria y la Fenicia, pero con el prop\u00f3sito de ejecutar los designios del rey. {R}_{I}9_{/}Lleg\u00f3 a Jerusal\u00e9n, y fue recibido amigablemente por el sumo sacerdote y por la ciudad; inform\u00f3 de la denuncia recibida, y pregunt\u00f3 si las cosas eran as\u00ed en realidad. [=]_{R}_{I}10_{/}El sumo sacerdote manifest\u00f3 que se trataba de unos dep\u00f3sitos pertenecientes a hu\u00e9rfanos y viudas, {R}_{I}11_{/}y de Hircano, hijo de Tob\u00edas, persona de noble posici\u00f3n -contra las falsas denuncias del malvado Sim\u00f3n-; y que todo el tesoro era de trece mil seiscientos kilos de plata y seis mil seiscientos de oro; [=]_{R}_{I}12_{/}que era del todo injusto defraudar a aquellos que se hab\u00edan confiado a la santidad del lugar y a la inviolabilidad del templo, honrado en todo el mundo.
{I}13_{/}Pero Heliodoro, siguiendo las \u00f3rdenes reales, sosten\u00eda que todos aquellos tesoros deb\u00edan ir a manos del rey. {I}14_{/}En el d\u00eda se\u00f1alado se dispuso a entrar para inspeccionar aquellas riquezas, {R}_{I}15_{/}lo cual caus\u00f3 no peque\u00f1o alboroto en la ciudad. Los sacerdotes, postrados ante el altar con sus vestiduras sacerdotales, invocaban al cielo, que hab\u00eda ordenado la ley de los dep\u00f3sitos, pidiendo que se guardaran intactos para quienes los hab\u00edan depositado. {R}_{I}16_{/}No se pod\u00eda mirar el rostro del sumo sacerdote sin quedar estremecido, pues su aspecto y su palidez demostraban la angustia de su interior. {I}17_{/}Le estremec\u00eda un temor y un temblor de cuerpo que dejaba adivinar a quienes le miraban el dolor de su coraz\u00f3n. {I}18_{/}Muchos sal\u00edan en tropel de sus casas y organizaban rogativas p\u00fablicas para salvar el lugar santo, que estaba en peligro de ser ultrajado. {I}19_{/}Las mujeres, con cilicios bajo los pechos, invad\u00edan las calles; las doncellas encerradas, unas corr\u00edan a las puertas, otras sub\u00edan a las murallas, otras miraban por las ventanas. {I}20_{/}Todas, levantando las manos al cielo, oraban. {R}_{I}21_{/}Mov\u00eda a compasi\u00f3n ver la muchedumbre confusa postrada en tierra y la ansiedad del sumo sacerdote, colmado de angustia.

{N}CASTIGO DE HELIODORO{/}
{R}_{I}22_{/}Todos imploraban al Dios omnipotente que los dep\u00f3sitos fueran guardados con seguridad para quienes los hab\u00edan depositado. {I}23_{/}Heliodoro, en tanto, comenzaba a ejecutar sus intentos. {R}_{I}24_{/}Estaba ya con su escolta junto al tesoro del templo, cuando el Se\u00f1or de los esp\u00edritus y rey de todo poder se manifest\u00f3 con tan gran majestad que todos los que se hab\u00edan atrevido a entrar en el templo, fulminados a la vista del poder de Dios, quedaron impotentes y atemorizados. {I}25_{/}Se les apareci\u00f3 un caballo adornado de riqu\u00edsima montura y, sobre \u00e9l, un jinete terrible. El caballo pate\u00f3 con sus patas delanteras a Heliodoro; el que lo montaba iba armado con armadura de oro. {I}26_{/}Aparecieron tambi\u00e9n dos j\u00f3venes robustos, de aspecto majestuoso, magn\u00edficamente vestidos, que se colocaron a ambos lados de Heliodoro y no paraban de azotarlo descargando sobre \u00e9l una lluvia de golpes. {I}27_{/}Heliodoro cay\u00f3 a tierra y qued\u00f3 envuelto en profunda oscuridad; lo recogieron y lo llevaron en una litera. {R}_{I}28_{/}As\u00ed era llevado, incapaz de valerse por s\u00ed mismo, aquel que poco antes hab\u00eda entrado arrogante en la sala del tesoro con gran s\u00e9quito y numerosa escolta, reconociendo todos claramente el poder de Dios. {I}29_{/}Por la intervenci\u00f3n divina hab\u00eda quedado sin palabra y sin esperanza alguna de salud. {R}_{I}30_{/}Los jud\u00edos bendec\u00edan al Se\u00f1or, que hab\u00eda glorificado su santuario y hab\u00eda llenado de gozo y alegr\u00eda aquel templo, poco antes inundado de temor y de turbaci\u00f3n, por la extraordinaria manifestaci\u00f3n de Dios.
{I}31_{/}Llegaron r\u00e1pidamente algunos de los de Heliodoro, y suplicaban a On\u00edas que rogara al alt\u00edsimo para que concediera la vida a aquel que se encontraba en su \u00faltimo aliento. {R}_{I}32_{/}El sumo sacerdote, temiendo que el rey pensara que los jud\u00edos hab\u00edan atentado contra la vida de Heliodoro, ofreci\u00f3 un sacrificio por su salud. {R}_{I}33_{/}Al tiempo que el sumo sacerdote ofrec\u00eda el sacrificio por el pecado, se presentaron de nuevo ante Heliodoro los mismos j\u00f3venes, vestidos con las mismas vestiduras; se pusieron ante \u00e9l y le dijeron: \u00abDa muchas gracias a On\u00edas, sumo sacerdote, pues por \u00e9l el Se\u00f1or te ha dejado con vida. {I}34_{/}T\u00fa, castigado por el cielo, publica a todos el gran poder de Dios\u00bb. Dicho esto, desaparecieron.

{N}CONVERSI\u00d3N DE HELIODORO{/}
{R}_{I}35_{/}Heliodoro, despu\u00e9s de ofrecer un sacrificio al Se\u00f1or y desear mucha prosperidad a aquel que le hab\u00eda concedido la vida, se despidi\u00f3 de On\u00edas y se volvi\u00f3 con sus tropas a la corte del rey. {R}_{I}36_{/}Daba testimonio ante todos de las cosas maravillosas que hab\u00eda visto con sus mismos ojos, realizadas por Dios. {R}_{I}37_{/}El rey pregunt\u00f3 a Heliodoro por la persona m\u00e1s indicada para enviarla otra vez a Jerusal\u00e9n. {I}38_{/}Heliodoro respondi\u00f3: \u00abSi tienes alguna persona contraria y enemiga de tu gobierno, env\u00edala all\u00e1, y la har\u00e1s volver bien castigada, si es que consigue volver. En aquel lugar hay un poder divino. {R}_{I}39_{/}El mismo que habita el cielo vigila aquel lugar y lo guarda, hiriendo de muerte a los que penetran en \u00e9l para profanarlo\u00bb. {I}40_{/}Esto fue lo que sucedi\u00f3 con Heliodoro, y as\u00ed se salv\u00f3 el tesoro.

{1}4{/}

{N}PERVERSIDAD DE SIM\u00d3N{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}El tal Sim\u00f3n, delatador de los tesoros y traidor a la patria, calumniaba a On\u00edas, como si hubiera sido el instigador contra Heliodoro y causa de sus males. {R}_{I}2_{/}Al bienhechor de la ciudad, al defensor de su pueblo y al celador de la ley se atrev\u00eda a llamar traidor del orden p\u00fablico; {R}_{I}3_{/}creci\u00f3 tanto la enemistad, que uno de los partidarios de Sim\u00f3n cometi\u00f3 algunos asesinatos. {R}_{I}4_{/}On\u00edas, viendo el peligro de la discordia y la insensatez de Apolonio, jefe de Celesiria y Fenicia, que apoyaba la maldad de Sim\u00f3n, se fue a ver al rey, {I}5_{/}no para acusar a los suyos, sino por el inter\u00e9s general y particular de todo el pueblo, {R}_{I}6_{/}pues ve\u00eda que sin la intervenci\u00f3n del rey era imposible conseguir la paz p\u00fablica y que Sim\u00f3n cesara en su locura.

{N}JAS\u00d3N INTRODUCE EL HELENISMO{/}
[\u0095]_[=]_{R}_{I}7_{/}Seleuco muri\u00f3, y le sucedi\u00f3 en el trono Ant\u00edoco, por sobrenombre Ep\u00edfanes. Jas\u00f3n, hermano de On\u00edas, ambicionaba el sumo sacerdocio, {I}8_{/}y prometi\u00f3 al rey en una audiencia doce mil doscientos kilos de plata y otros dos mil setecientos de algunas rentas; {R}_{I}9_{/}adem\u00e1s de esto, promet\u00eda hacer escritura de otros cinco mil cien kilos si se le daba facultad para establecer un gimnasio y un centro juvenil y que los habitantes de Jerusal\u00e9n tuvieran los mismos derechos que los antioquenos. {R}_{I}10_{/}El rey accedi\u00f3; Jas\u00f3n se apoder\u00f3 del mando, y se empe\u00f1\u00f3 en hacer pasar a los de su raza a las costumbres hel\u00e9nicas. [=]_{R}_{I}11_{/}Quit\u00f3 los estatutos ben\u00e9volos del rey, hechos por Juan, padre de Eupolemo, el embajador que hizo el tratado de amistad con los romanos. Aboli\u00f3 las leyes antiguas, y puso nuevos estatutos ilegales. {I}12_{/}Se atrevi\u00f3 a poner un gimnasio debajo de la acr\u00f3polis y oblig\u00f3 a los j\u00f3venes distinguidos a vestir el traje de deportes.
{R}_{I}13_{/}A tal punto lleg\u00f3 el helenismo y el incremento de costumbres extranjeras a causa del malvado, m\u00e1s que sumo sacerdote, Jas\u00f3n, {R}_{I}14_{/}que los sacerdotes no se ocupaban del servicio del altar, sino que despreciaban el templo, no se preocupaban de los sacrificios y se afanaban en tomar parte del injusto premio en la palestra con el lanzamiento del disco. {I}15_{/}Ni ten\u00edan en nada las glorias patrias, juzgando, en cambio, \u00f3ptimas las glorias hel\u00e9nicas. {I}16_{/}Precisamente por esto les sobrevino una gran calamidad, pues aquellos mismos cuyas costumbres quer\u00edan imitar en todo vinieron a ser sus enemigos y tiranos. {I}17_{/}Quebrantar y despreciar las leyes divinas no queda sin castigo, como lo demuestra lo que sigue.
{I}18_{/}Cuando se celebraban en Tiro los juegos cuadrienales en presencia del rey, {R}_{I}19_{/}el criminal Jas\u00f3n envi\u00f3 a la fiesta desde Jerusal\u00e9n espectadores, ciudadanos antioquenos, que llevaban trescientas dracmas de plata para el sacrificio de H\u00e9rcules; pero dijeron que no conven\u00eda emplearlas en el sacrificio, sino en otros gastos. {R}_{I}20_{/}S\u00f3lo a la iniciativa de los que lo llevaban se debi\u00f3 que aquel dinero, enviado para el sacrificio de H\u00e9rcules, se empleara en la construcci\u00f3n de trirremes.
{R}_{I}21_{/}Apolonio, hijo de Menesteo, enviado a Egipto para la entronizaci\u00f3n de Tolomeo Filom\u00e9tor, hizo saber a Ant\u00edoco que aquel rey no aprobaba su pol\u00edtica y sus planes, y por esto se dispuso a tomar medidas para su propia seguridad. Con este fin march\u00f3 a Jafa, y despu\u00e9s se detuvo en Jerusal\u00e9n. {R}_{I}22_{/}Fue recibido espl\u00e9ndidamente por Jas\u00f3n, y toda la ciudad le acompa\u00f1\u00f3 y recibi\u00f3 con antorchas y aclamaciones. Desde all\u00ed march\u00f3 con sus tropas a Fenicia.

{N}MENELAO, SUMO SACERDOTE{/}
[\u0095]_{R}_{I}23_{/}Tres a\u00f1os despu\u00e9s, Jas\u00f3n mand\u00f3 a Menelao, hermano del tal Sim\u00f3n, para que llevara dinero al rey y gestionara algunos asuntos urgentes y necesarios. {R}_{I}24_{/}Pero gan\u00f3 la voluntad del rey, se hizo pasar por hombre de gran influencia y consigui\u00f3 el sumo sacerdocio, ofreciendo diez mil doscientos kilos de plata m\u00e1s que Jas\u00f3n. {R}_{I}25_{/}Vino con las \u00f3rdenes reales, pero no presentaba nada digno de un sumo sacerdote, sino pasiones de tirano cruel e instintos de bestia salvaje. {R}_{I}26_{/}Y Jas\u00f3n, que hab\u00eda suplantado a su hermano, suplantado a su vez por otro, tuvo que huir al pa\u00eds de los amonitas. {I}27_{/}Pero Menelao, cuando tom\u00f3 posesi\u00f3n del cargo, no se preocup\u00f3 de pagar el dinero prometido, a pesar de las intimaciones de S\u00f3strates, jefe de la acr\u00f3polis, {I}28_{/}a quien tocaba cobrar los tributos. Ambos fueron citados delante del rey. {I}29_{/}Menelao dej\u00f3 en su lugar en el sumo sacerdocio a su hermano Lis\u00edmaco; y, por su parte, S\u00f3strates fue nombrado gobernador de Chipre.

{N}ASESINATO DE ON\u00cdAS{/}
{I}30_{/}Estando as\u00ed las cosas, estall\u00f3 la sublevaci\u00f3n de las ciudades de Tarso y Malos porque hab\u00edan sido dadas como regalo a Antioquida, concubina del rey. {I}31_{/}El rey parti\u00f3 r\u00e1pidamente para reprimir la insurrecci\u00f3n, dejando en su lugar a Andr\u00f3nico, uno de los dignatarios m\u00e1s grandes de su corte. {R}_{I}32_{/}Menelao, juzgando que las circunstancias eran propicias para medrar, rob\u00f3 algunos objetos de oro del templo y se los dio a Andr\u00f3nico; otros los vendi\u00f3 en Tiro y en las ciudades vecinas. {I}33_{/}On\u00edas estaba retirado en Dafne, cerca de Antioqu\u00eda, lugar de asilo y, al enterarse de estas cosas, reprendi\u00f3 a Menelao. [=]_{I}34_{/}Menelao, irritado, pidi\u00f3 a Andr\u00f3nico que matara a On\u00edas. Andr\u00f3nico fue a ver a On\u00edas, le dio la mano y le jur\u00f3 que no le har\u00eda nada; On\u00edas no se fiaba, pero se dej\u00f3 convencer y sali\u00f3 del lugar de asilo; inmediatamente Andr\u00f3nico lo mat\u00f3 sin respetar la justicia.
{R}_{I}35_{/}Esto caus\u00f3 indignaci\u00f3n y mal efecto no s\u00f3lo entre los jud\u00edos, sino tambi\u00e9n en otras naciones, por la muerte inicua y arbitraria de On\u00edas. {R}_{I}36_{/}Cuando el rey volvi\u00f3 de las regiones de Cilicia, se present\u00f3 ante \u00e9l una comisi\u00f3n de jud\u00edos y de griegos, que aborrec\u00edan el crimen, para protestar por la muerte de On\u00edas. {R}_{I}37_{/}Ant\u00edoco se entristeci\u00f3 profundamente y se movi\u00f3 a compasi\u00f3n, y llor\u00f3 al recordar la sabidur\u00eda y la prudencia del difunto. {R}_{I}38_{/}Encendido en indignaci\u00f3n, quit\u00f3 inmediatamente la p\u00farpura a Andr\u00f3nico e hizo que le rasgaran las vestiduras y lo llevaran por toda la ciudad hasta el lugar donde hab\u00eda cometido el crimen contra On\u00edas. All\u00ed mismo mand\u00f3 matar al asesino; Dios le dio as\u00ed el castigo merecido.

{N}MUERTE DE LIS\u00cdMACO{/}
{R}_{I}39_{/}Mientras tanto, en Jerusal\u00e9n, Lis\u00edmaco comet\u00eda muchos robos con asentimiento de Menelao. Al saberlo, el pueblo se sublev\u00f3 contra Lis\u00edmaco, pero ya muchos objetos hab\u00edan sido exportados. {I}40_{/}Lis\u00edmaco, ante las turbas sublevadas y ebrias de furor, arm\u00f3 tres mil hombres y comenz\u00f3 a hostigar cruelmente al pueblo; las tropas estaban acaudilladas por un tal Tirano, avanzado en edad y en locura. {I}41_{/}El pueblo, ante el ataque de los de Lis\u00edmaco, reaccion\u00f3 con piedras y palos, y hasta recog\u00edan del suelo tierra para arrojarla contra los que rodeaban a Lis\u00edmaco.
{R}_{I}42_{/}Consiguieron herir a unos, derribar a otros, ahuyentar a los dem\u00e1s, y al mismo sacr\u00edlego lo mataron junto al tesoro del templo.

{N}PROCESO CONTRA MENELAO{/}
{I}43_{/}De todo esto se hizo un proceso contra Menelao. {I}44_{/}Cuando el rey lleg\u00f3 a Tiro, tres hombres enviados por el consejo de ancianos le dieron cuenta de aquellas crueldades. {I}45_{/}Menelao, vi\u00e9ndose perdido, prometi\u00f3 mucho dinero a Tolomeo, hijo de Dorimeno, para que le ganara el favor del rey. {I}46_{/}Tolomeo llev\u00f3 al rey a un peristilo, como para tomar el fresco, y le hizo cambiar de parecer. {R}_{I}47_{/}En consecuencia, el rey absolvi\u00f3 a Menelao, causante de tanta crueldad, y conden\u00f3 a muerte a aquellos infelices, que hubieran sido absueltos aun en el caso de que su causa se hubiera presentado ante un tribunal cruel. {I}48_{/}Inmediatamente se ejecut\u00f3 la pena capital de aquellos cuyo delito fue defender la causa de la ciudad, el pueblo y los vasos sagrados. {I}49_{/}Los mismos de Tiro, indignados por un crimen semejante, les dieron honor\u00edfica sepultura. {I}50_{/}Menelao sigui\u00f3 en el poder, sostenido por la avaricia de los poderosos gobernantes, cada vez m\u00e1s criminal, convertido en tirano de los de su naci\u00f3n.

{1}5{/}

{N}ANT\u00cdOCO A EGIPTO{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Por entonces, Ant\u00edoco preparaba una segunda expedici\u00f3n a Egipto. {I}2_{/}Durante cuarenta d\u00edas se vieron en toda la ciudad carreras de jinetes corriendo por el aire, con vestiduras de oro, armados de lanzas y formados en escuadrones, {I}3_{/}escuadrones de caballer\u00eda en orden de batalla, choques y asaltos de unos contra otros, vibraci\u00f3n de escudos, lanzas innumerables, espadas desenvainadas, tiros de flechas, brillar de armaduras y corazas de toda especie. {I}4_{/}Todos ped\u00edan que tales presagios y apariciones fueran de buen augurio.

{N}JAS\u00d3N OCUPA JERUSAL\u00c9N{/}
{R}_{I}5_{/}Se difundi\u00f3 el falso rumor de la muerte de Ant\u00edoco, y Jas\u00f3n, con unos mil hombres, asalt\u00f3 de improviso la ciudad. \u00c9sta se defendi\u00f3 guarneciendo las murallas; pero Jas\u00f3n tom\u00f3 la ciudad, y Menelao se refugi\u00f3 en la acr\u00f3polis. {R}_{I}6_{/}Entonces Jas\u00f3n hizo una matanza sin compasi\u00f3n en sus propios conciudadanos, olvid\u00e1ndose de que las victorias contra los de su propia naci\u00f3n son la mayor derrota; parec\u00eda que \u00e9l no triunfaba de sus conciudadanos, sino de sus enemigos. {I}7_{/}Pero no pudo sostenerse en el poder y, manchado con la traici\u00f3n, tuvo que huir de nuevo a la tierra de Am\u00e1n. {R}_{I}8_{/}Su fin fue desgraciado. Aretas, rey de los \u00e1rabes, lo mand\u00f3 encarcelar y, huyendo de ciudad en ciudad, perseguido y aborrecido por todos como transgresor de las leyes, execrado como verdugo de la patria, fue confinado en Egipto. [=]_{I}9_{/}Y el que a muchos hab\u00eda obligado a salir de la patria, pereci\u00f3 en tierra extranjera, entre los lacedemonios, en quienes pensaba encontrar protecci\u00f3n en gracia de los lazos de familia. {R}_{I}10_{/}Y el que a muchos hab\u00eda dejado en su tierra sin sepultura, no tuvo quien lo llorase, ni pudo ser enterrado en el sepulcro de sus padres.

{N}PERSECUCI\u00d3N DE ANT\u00cdOCO{/}
[\u0095]_{R}_{I}11_{/}Cuando el rey tuvo noticia de todo esto, temi\u00f3 que toda Judea se le iba a separar y sublevar; por esto subi\u00f3 de Egipto hecho una fiera, tom\u00f3 la ciudad por las armas, {I}12_{/}mand\u00f3 a sus soldados que mataran sin compasi\u00f3n a cuantos encontraran y a cuantos se refugiaran en las terrazas de las casas. {I}13_{/}En consecuencia, hubo una horrible matanza de j\u00f3venes y viejos; fueron exterminados hombres, mujeres y ni\u00f1os, fueron pasados por la espada doncellas y ni\u00f1os de pecho. {I}14_{/}Murieron ochenta mil; cuarenta mil cayeron asesinados, y no menos de los degollados fueron vendidos como esclavos.
[=]_{R}_{I}15_{/}No fue esto s\u00f3lo. El rey tuvo la osad\u00eda de entrar en el templo m\u00e1s santo de la tierra, guiado por Menelao, traidor a su patria y a sus leyes. {R}_{I}16_{/}Con sus manos impuras y criminales rob\u00f3 los vasos sagrados y las ofrendas hechas por otros reyes para gloria y honor del templo; todo lo profan\u00f3 con sus impuras manos. {R}_{I}17_{/}No se daba cuenta Ant\u00edoco, lleno de orgullo, de que, por los pecados de los habitantes de la ciudad, y por breve tiempo, el Se\u00f1or se hab\u00eda airado, y que por esta misma raz\u00f3n hab\u00eda sido profanado el templo. [=]_{R}_{I}18_{/}Pues si la ciudad no hubiera estado envuelta en pecado, Ant\u00edoco habr\u00eda sido bien flagelado y reprimido en su audacia, como lo fue Heliodoro, mandado por Seleuco a robar el tesoro. [=]_{R}_{I}19_{/}Pero Dios no hab\u00eda escogido el pueblo para el templo, sino el templo para el pueblo. {R}_{I}20_{/}Por esto, tambi\u00e9n el templo ha participado de las desgracias del pueblo, as\u00ed como despu\u00e9s estuvo asociado a sus beneficios; y aunque fuera abandonado a la ira del omnipotente, fue exaltado de nuevo gloriosamente en la reconciliaci\u00f3n del gran Dios.
{R}_{I}21_{/}Ant\u00edoco rob\u00f3 sesenta y un mil kilos de plata del templo, y parti\u00f3 r\u00e1pidamente para Antioqu\u00eda, pensando en su orgullo y so\u00f1ando en su vanagloria que podr\u00eda navegar por tierra y andar a pie por el mar. {R}_{I}22_{/}Al marchar, dej\u00f3 ministros suyos para hacer mal al pueblo: en Jerusal\u00e9n, a Filipo, de origen frigio y de modales m\u00e1s salvajes que el que lo hab\u00eda puesto; {I}23_{/}en Gariz\u00edn, a Andr\u00f3nico; y a \u00e9stos hay que a\u00f1adir a Menelao, m\u00e1s pernicioso para sus ciudadanos y peor que los otros.
[=]_{R}_{I}24_{/}No contento con esto, Ant\u00edoco envi\u00f3 al misarca Apolonio con un ej\u00e9rcito de veintid\u00f3s mil soldados, con orden de degollar a todos los de edad adulta y de vender las mujeres y los ni\u00f1os. {R}_{I}25_{/}Lleg\u00f3 a Jerusal\u00e9n y, simulando la paz, esper\u00f3 hasta el s\u00e1bado. Entonces, viendo a los jud\u00edos en fiesta, mand\u00f3 hacer un desfile militar {I}26_{/}y matar a todos los que fueron a presenciar el espect\u00e1culo. Los soldados recorrieron las calles y mataron una gran muchedumbre. {R}_{I}27_{/}Pero Judas Macabeo, con otros nueve, se retir\u00f3 al desierto. All\u00ed comparti\u00f3 la vida de las fieras con los que estaban con \u00e9l, aliment\u00e1ndose de hierbas para no mancharse con la contaminaci\u00f3n general.

{1}6{/}

{N}PERSECUCI\u00d3N RELIGIOSA{/}
[\u0095]_[=]_{R}_{I}1_{/}No mucho despu\u00e9s el rey envi\u00f3 a un senador ateniense, con el fin de obligar a los jud\u00edos a dejar las leyes paternas y a no gobernarse seg\u00fan las leyes de Dios. {R}_{I}2_{/}Le mandaba, adem\u00e1s, profanar el templo de Jerusal\u00e9n, dedic\u00e1ndolo a J\u00fapiter Ol\u00edmpico, y el de Gariz\u00edn, a J\u00fapiter Hospitalario, como lo ped\u00edan los habitantes del lugar. {I}3_{/}Pesado era para todos e insoportable el incremento de tantas maldades, {R}_{I}4_{/}pues el templo se vio lleno de lujuria y de org\u00edas de los gentiles, que all\u00ed banqueteaban con las prostitutas y ten\u00edan relaciones con mujeres en los p\u00f3rticos, llen\u00e1ndolo todo de pr\u00e1cticas y cosas inmundas. {R}_{I}5_{/}El mismo altar estaba lleno de cosas impuras prohibidas por la ley. {I}6_{/}No se pod\u00eda celebrar el s\u00e1bado, ni guardar las fiestas patrias, ni ser llamado o declararse jud\u00edo. {I}7_{/}Por el contrario, eran violentamente obligados a celebrar cada mes, con sacrificios, la fiesta del rey; y cuando llegaban las fiestas de Baco, eran forzados a ce\u00f1ir sus frentes con hiedra, y as\u00ed tomar parte en las procesiones.
[=]_{I}8_{/}Por sugesti\u00f3n de los de Tolemaida, sali\u00f3 un decreto dirigido a las ciudades helen\u00edsticas vecinas, instig\u00e1ndoles a que emplearan los mismos procedimientos con los jud\u00edos, oblig\u00e1ndoles a tomar parte en los banquetes sagrados, {I}9_{/}de forma que los que no quisieran pasarse a los usos helen\u00edsticos fueran degollados. Entonces pudo apreciarse toda la extensi\u00f3n de los males que se ven\u00edan encima. {I}10_{/}Dos mujeres fueron denunciadas por haber circuncidado a sus hijos; les ataron los hijos a los pechos, y as\u00ed las pasearon por la ciudad; finalmente, las tiraron por la muralla. [=]_{R}_{I}11_{/}Otros, que se hab\u00edan ocultado en una caverna para celebrar el s\u00e1bado, fueron denunciados a Filipo y abrasados, pues no quisieron defenderse por la santidad del s\u00e1bado.

{N}EL SENTIDO PROVIDENCIAL DE LA PERSECUCI\u00d3N{/}
{I}12_{/}Pido a los que llegaren a leer este libro que no se escandalicen por estas adversidades; que tengan por cierto que no para nuestra ruina, sino para correcci\u00f3n de nuestro pueblo ha sucedido esto. [=]_{I}13_{/}En realidad, es se\u00f1al de gran benevolencia no dejar impunes a los pecadores, sino aplicarles prontamente el castigo. {I}14_{/}En tanto que el Se\u00f1or tiene paciencia con las otras gentes para darles el castigo cuando han llegado a la plenitud de la maldad, quiere conducirse con nosotros de una manera muy diversa.
{I}15_{/}No espera a castigarnos cuando hemos llegado al colmo de nuestros pecados; no hace as\u00ed con nosotros. {I}16_{/}Nunca aparta su misericordia de nosotros, no abandona a su pueblo, incluso cuando le castiga con la adversidad. {I}17_{/}Sirva lo referido para hacer resaltar estas verdades. Y dicho esto, volvamos al hilo de la narraci\u00f3n.

{N}MARTIRIO DE ELEAZAR{/}
[\u0095]_[=]_{I}18_{/}Eleazar, uno de los escribas principales, de edad provecta y aspecto venerable, era forzado a abrir la boca y comer carne de cerdo. {R}_{I}19_{/}Pero \u00e9l prefiri\u00f3 una muerte gloriosa a una vida de ignominia, e iba por su propia voluntad al suplicio, {I}20_{/}escupiendo la carne, como deben hacer con valent\u00eda los que con valor intentan abstenerse de aquellas cosas que no les es l\u00edcito gustar por amor a la vida.
{I}21_{/}Los que estaban al frente del banquete sacr\u00edlego, llevados de la antigua amistad que con \u00e9l ten\u00edan, le tomaron aparte y le instaban a que se hiciera llevar manjares permitidos, preparados por \u00e9l mismo, a fin de simular que hab\u00eda comido de los manjares de los sacrificios, seg\u00fan el edicto del rey. {R}_{I}22_{/}Haciendo as\u00ed, se librar\u00eda de la muerte. Le hac\u00edan este favor por la amistad antigua que ten\u00edan con \u00e9l.
{R}_{I}23_{/}Pero \u00e9l, elev\u00e1ndose a m\u00e1s altas resoluciones, dignas de su edad y de su venerable ancianidad, de sus cabellos ya blancos y de su vida irreprensible desde la infancia, y sobre todo de las santas leyes establecidas por Dios, respondi\u00f3 que prefer\u00eda que lo llevaran a la muerte. {I}24_{/}\u00abPorque -dec\u00eda \u00e9l- no es digno de nuestra edad simular y fingir, ya que los j\u00f3venes podr\u00edan decir que Eleazar, a sus noventa a\u00f1os, se hab\u00eda pasado a las costumbres extranjeras. {I}25_{/}Y ser\u00edan inducidos a error, por su hipocres\u00eda y por el amor de una breve y precaria existencia, y me acarrear\u00eda verg\u00fcenza y oprobio en mi vejez. {R}_{I}26_{/}Pues, aunque pudiera escapar de las manos de los hombres, ni vivo ni muerto podr\u00eda escapar de las manos de Dios omnipotente. {I}27_{/}Por tanto, renunciar\u00e9 valientemente a mi vida y me mostrar\u00e9 digno de mi ancianidad, {I}28_{/}dejando a los j\u00f3venes un ejemplo generoso para morir valientemente por las sagradas y santas leyes\u00bb.
Dicho esto, r\u00e1pidamente se entreg\u00f3 al suplicio. {I}29_{/}Los que lo conduc\u00edan, al o\u00edr esto, trocaron su benevolencia anterior en aversi\u00f3n y odio, pues cre\u00edan que hablaba con insensatez y obstinaci\u00f3n. {R}_{I}30_{/}A punto de morir por los golpes de la flagelaci\u00f3n, les dec\u00eda gimiendo: \u00abEl Se\u00f1or, que todo lo sabe, ve bien que, pudi\u00e9ndome librar de la muerte, estoy sufriendo en mi cuerpo los tormentos atroces de la flagelaci\u00f3n; pero en el alma sufro gustoso todo esto por su santo temor\u00bb. {R}_{I}31_{/}Y as\u00ed muri\u00f3, dejando no s\u00f3lo a los j\u00f3venes, sino a la mayor parte de la naci\u00f3n un ejemplo de nobleza y un monumento de virtud y fortaleza con su muerte.

{1}7{/}

{N}MARTIRIO DE LOS SIETE HERMANOS{/}
[\u0095]_{I}1_{/}Siete hermanos fueron apresados junto con la madre y obligados a comer carnes de cerdo prohibidas; y por negarse a comerlas, fueron azotados con zurriagos y vergajos de toro. {I}2_{/}Uno de ellos, en nombre de todos, dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 buscas o qu\u00e9 quieres de nosotros? Todos estamos dispuestos a morir antes que quebrantar las leyes patrias\u00bb. {I}3_{/}El rey, enfurecido, mand\u00f3 poner fuego debajo de las sartenes y ollas; y, cuando estuvieron encendidas, {I}4_{/}mand\u00f3 cortar la lengua del que hab\u00eda hablado en nombre de todos, desollarle la cabeza y cortarle las extremidades, mientras sus hermanos y su madre lo presenciaban. {I}5_{/}Una vez completamente mutilado, mand\u00f3 echarlo al fuego y fre\u00edrlo cuando todav\u00eda viv\u00eda. El vapor de la caldera se extend\u00eda hasta lejos, y la madre y los hermanos se exhortaban mutuamente a morir valientemente, [=]_{R}_{I}6_{/}diciendo: \u00abDios lo ve todo y tendr\u00e1 piedad de nosotros, como dijo Mois\u00e9s en el c\u00e1ntico de protesta contra Israel: Tendr\u00e1 piedad de sus siervos\u00bb.
{I}7_{/}As\u00ed muri\u00f3 el primero. Acercaron entonces el segundo para torturarlo. Le arrancaron el cuero cabelludo, y le preguntaron: \u00ab\u00bfQuieres comer para no ser atormentado en tu cuerpo, miembro por miembro?\u00bb. {I}8_{/}\u00c9l contest\u00f3 en lengua patria: \u00abNo\u00bb. Por esto se le dio el mismo tormento que al primero. [=]_{I}9_{/}A punto de expirar, dijo: \u00abT\u00fa, criminal, nos quitas la vida presente; pero el rey del mundo nos dar\u00e1 despu\u00e9s una vida eterna a los que morimos por sus leyes\u00bb.
{I}10_{/}A continuaci\u00f3n fue torturado el tercero. Le mandaron sacar la lengua; la sac\u00f3 r\u00e1pidamente {I}11_{/}y extendi\u00f3 las manos con valor, diciendo con gallard\u00eda: \u00abDel cielo he recibido estos miembros, y ahora los desprecio por amor de sus leyes, porque s\u00e9 que un d\u00eda el mismo cielo me los devolver\u00e1\u00bb. {I}12_{/}El rey y cuantos estaban con \u00e9l se maravillaron del \u00e1nimo y valor del joven, que as\u00ed despreciaba los tormentos.
{I}13_{/}Muerto \u00e9ste, sometieron al cuarto a los mismos tormentos. {R}_{I}14_{/}Ya a punto de morir, dijo: \u00abEs preferible sucumbir a manos de hombres, teniendo en Dios la esperanza de ser resucitados de nuevo por \u00e9l. Pero para ti no habr\u00e1 resurrecci\u00f3n para la vida\u00bb. {I}15_{/}Trajeron el quinto, y lo empezaron a torturar. {R}_{I}16_{/}\u00c9l entonces, mirando al rey, dijo: \u00abT\u00fa, aunque eres mortal, tienes autoridad entre los hombres y haces lo que quieres. Pero no pienses que nuestra naci\u00f3n ha sido abandonada de Dios; [=]_{I}17_{/}espera un poco y sentir\u00e1s su gran poder sobre ti y c\u00f3mo te castigar\u00e1 a ti y a toda tu descendencia\u00bb.
{R}_{I}18_{/}Despu\u00e9s trajeron al sexto, el cual, estando para morir, exclam\u00f3: \u00abNo te hagas ilusiones. Nosotros padecemos esto por nuestras culpas. Estas cosas espantosas nos suceden a nosotros por haber pecado contra nuestro Dios. [=]_{I}19_{/}Pero no pienses que t\u00fa vas a quedar sin castigo, pues te has atrevido a desafiar a Dios\u00bb.
{I}20_{/}Pero, sobre todo, fue admirable la madre, y digna de gloriosa memoria. Ella, viendo muertos a sus siete hijos en el espacio de un d\u00eda, lo llevaba todo con \u00e1nimo grande por la esperanza que ten\u00eda en el Se\u00f1or. {I}21_{/}Rebosando sentimientos generosos, exhortaba a cada uno en la lengua materna; y robusteciendo con \u00e1nimo varonil la fragilidad femenina, [=]_{R}_{I}22_{/}les dec\u00eda: \u00abNo s\u00e9 yo c\u00f3mo hab\u00e9is aparecido en mi seno, puesto que no he sido yo la que os ha dado el esp\u00edritu y la vida, ni la que uni\u00f3 los miembros de vuestro cuerpo. {R}_{I}23_{/}Dios, creador del mundo, que form\u00f3 el g\u00e9nero humano y ha creado cuanto existe, \u00e9l os dar\u00e1 de nuevo el esp\u00edritu y la vida por su misericordia, ya que por sus santas leyes la despreci\u00e1is\u00bb.
{R}_{I}24_{/}Ant\u00edoco sospechaba que lo despreciaba, y pens\u00f3 que tambi\u00e9n lo recriminaba. Pero, con todo, al m\u00e1s joven, que quedaba todav\u00eda, no solamente le exhortaba con palabras, sino que le promet\u00eda con juramento enriquecerlo de una vez y hacerle el m\u00e1s feliz, y, una vez que hubiera renegado de su religi\u00f3n y abandonado las leyes patrias, tenerle como amigo, proveerle de todo lo necesario y darle un cargo de gobierno. {I}25_{/}El ni\u00f1o no le hac\u00eda caso, por lo cual el rey llam\u00f3 a la madre y le indic\u00f3 que aconsejara a su hijo para que pudiera salvar la vida. {I}26_{/}Como el rey se lo ordenara con insistencia, al fin ella accedi\u00f3 a convencer a su hijo. {I}27_{/}Se inclin\u00f3 hacia \u00e9l, y burl\u00e1ndose del cruel tirano, dijo en lengua patria: \u00abHijo m\u00edo, ten compasi\u00f3n de m\u00ed, que durante nueve meses te llev\u00e9 en mi seno, y te he amamantado durante tres a\u00f1os y te he alimentado y te he criado y educado hasta la edad que ahora tienes. [=]_{R}_{I}28_{/}Te pido, hijo m\u00edo, que mires al cielo y a la tierra y a todo lo que hay en ella, que reconozcas que Dios lo hizo todo de la nada y que de la misma manera hizo el g\u00e9nero humano. {R}_{I}29_{/}No temas a este verdugo; hazte digno de tus hermanos y acepta la muerte, para que tengas parte en la misericordia con tus hermanos\u00bb.
{R}_{I}30_{/}Todav\u00eda estaba hablando la madre, cuando el hijo exclam\u00f3: \u00ab\u00bfQu\u00e9 esperas? No obedezco las \u00f3rdenes del rey; yo sigo y obedezco los preceptos de la ley dada a nuestros padres por Mois\u00e9s. {R}_{I}31_{/}T\u00fa, inventor de tormentos contra los hebreos, no podr\u00e1s escapar de la mano de Dios. {I}32_{/}Nosotros padecemos por nuestros pecados. {R}_{I}33_{/}Si el Se\u00f1or, Dios vivo, se ha indignado contra nosotros por breve tiempo para castigarnos y corregirnos, \u00e9l se reconciliar\u00e1 con sus siervos de nuevo. {I}34_{/}Pero t\u00fa, el m\u00e1s criminal de todos los hombres, no te enorgullezcas sin motivo, confiando neciamente en esperanzas vanas, mientras te atreves a levantar tu mano contra sus siervos. {R}_{I}35_{/}No has escapado todav\u00eda al justo juicio del Dios omnipotente, que lo ve todo. {R}_{I}36_{/}Mis hermanos est\u00e1n ya en posesi\u00f3n de una promesa de vida eterna por haber sufrido un breve tormento. En cambio, t\u00fa sufrir\u00e1s las penas debidas a tu soberbia. {R}_{I}37_{/}Yo, como mis hermanos, entrego mi cuerpo y mi vida por las leyes patrias, pidiendo a Dios que muestre pronto su misericordia con su pueblo, y a ti, con tormentos y castigos, te obligue a confesar que s\u00f3lo \u00e9l es Dios. [=]_{I}38_{/}Que termine en m\u00ed y en mis hermanos la ira del creador, que justamente ha venido sobre nuestro pueblo\u00bb. {I}39_{/}El rey, encendido en ira y herido por las sarc\u00e1sticas recriminaciones, atorment\u00f3 a \u00e9ste m\u00e1s que a los otros.
{I}40_{/}As\u00ed muri\u00f3 tambi\u00e9n \u00e9ste, sin mancha, y confiando plenamente en el Se\u00f1or.
{I}41_{/}Despu\u00e9s de todos los hijos, muri\u00f3 tambi\u00e9n la madre. {I}42_{/}Y baste lo dicho sobre la comida de alimentos impuros y las crueldades monstruosas.

{1}8{/}

{N}PRIMEROS TRIUNFOS DE JUDAS MACABEO{/}
[\u0095]_[=]_{R}_{I}1_{/}Entretanto, Judas Macabeo y sus compa\u00f1eros entraban a ocultas en los poblados, llamaban a sus parientes y reun\u00edan a los que hab\u00edan permanecido fieles al juda\u00edsmo; juntaron hasta seis mil hombres. {R}_{I}2_{/}Y suplicaban al Se\u00f1or que mirara al pueblo pisoteado por todos y que se compadeciera del templo contaminado por hombres sacr\u00edlegos, {I}3_{/}que tuviera tambi\u00e9n piedad de la ciudad devastada, a punto de ser completamente arrasada; que oyera el clamor de la sangre, que ped\u00eda a gritos justicia; {R}_{I}4_{/}que se acordara tambi\u00e9n de la muerte inicua de ni\u00f1os inocentes y de las blasfemias contra su nombre, y que mostrara su indignaci\u00f3n contra los malvados. {I}5_{/}El Macabeo reuni\u00f3 sus tropas, se puso al frente de ellas y pronto se hizo invencible frente a los gentiles, pues el Se\u00f1or hab\u00eda cambiado su ira en misericordia. {I}6_{/}Ca\u00eda de improviso sobre ciudades y aldeas, y les prend\u00eda fuego; ocupaba posiciones estrat\u00e9gicas y pon\u00eda en fuga a numerosos enemigos. {I}7_{/}Prefer\u00eda la noche para estas correr\u00edas, y por todas partes se extend\u00eda la fama de su valor.

{N}NICANOR, ENVIADO CONTRA JUDAS{/}
[=]_{R}_{I}8_{/}Filipo, al ver los \u00e9xitos crecientes de Judas y sus victorias cada vez mayores y m\u00e1s frecuentes, escribi\u00f3 a Tolomeo, general de Celesiria y Fenicia, para que viniera a poner a salvo los intereses del rey. {I}9_{/}Tolomeo design\u00f3 a Nicanor, hijo de Patroclo, de los primeros amigos del rey; puso a sus \u00f3rdenes m\u00e1s de veinte mil soldados de diversas naciones y le dio la orden de exterminar a toda la raza jud\u00eda. Puso a su lado a Gorgias, caudillo militar que ten\u00eda experiencia en los asuntos de guerra. {R}_{I}10_{/}Nicanor se propon\u00eda obtener sesenta y ocho mil kilos de plata con la venta de esclavos jud\u00edos, para pagar el tributo debido por el rey a los romanos. {R}_{I}11_{/}As\u00ed pues, pas\u00f3 aviso a las ciudades del litoral para que vinieran a comprar esclavos jud\u00edos, prometiendo dar noventa esclavos por treinta y cuatro kilos de plata, no cayendo en la cuenta que la justicia de Dios omnipotente caer\u00eda sobre \u00e9l.
{I}12_{/}Judas se enter\u00f3 de la marcha de Nicanor y comunic\u00f3 a los suyos la venida de aquel ej\u00e9rcito. {R}_{I}13_{/}Los cobardes y los que desconfiaban de la justicia de Dios se daban a la fuga. {R}_{I}14_{/}Otros, en cambio, vend\u00edan lo que les quedaba y suplicaban a Dios que los librara del malvado Nicanor, que los hab\u00eda vendido antes de llegar. {I}15_{/}Y si no por ellos, que al menos los librara por la alianza hecha con sus padres y por el venerable y augusto nombre con que ellos lo invocaban.
{I}16_{/}El Macabeo reuni\u00f3 sus tropas, unos seis mil hombres, y los exhort\u00f3 a que no tuvieran miedo a los enemigos y que no les asustara la muchedumbre de gentiles que, contra toda justicia, ven\u00eda contra ellos, {I}17_{/}sino que lucharan valientemente, teniendo presente la profanaci\u00f3n sacr\u00edlega llevada a cabo en el lugar santo, la injuriosa opresi\u00f3n de la ciudad y la abolici\u00f3n de las instituciones antiguas. [=]_{R}_{I}18_{/}\u00abSi conf\u00edan en su audacia y en sus armas -les dijo-, nosotros confiamos en Dios omnipotente, que puede con un gesto exterminar a todos los que nos invaden, y aun al mundo entero\u00bb. [=]_{R}_{I}19_{/}Les record\u00f3 los auxilios recibidos por sus padres; el de los d\u00edas de Senaquerib, cuando murieron ciento ochenta y cinco mil hombres, {R}_{I}20_{/}y el que tuvo lugar en Babilonia en la batalla contra los g\u00e1latas, en la que lucharon ocho mil jud\u00edos y cuatro mil macedonios; y a pesar de que los macedonios no sab\u00edan qu\u00e9 hacer, los ocho mil jud\u00edos aniquilaron a ciento veinte mil enemigos con la ayuda que les vino del cielo, y consiguieron un gran bot\u00edn.
{I}21_{/}Con estas palabras les infundi\u00f3 valor, los dispuso a morir por la patria y sus leyes y dividi\u00f3 el ej\u00e9rcito en cuatro alas. {R}_{I}22_{/}Al frente de cada una puso a sus hermanos Sim\u00f3n, Jos\u00e9 y Jonat\u00e1n, cada uno con mil quinientos hombres. {I}23_{/}Mand\u00f3 a Eleazar leer el libro sagrado, y dando como contrase\u00f1a \u00abDios ayuda\u00bb, \u00e9l mismo se puso al frente del primer escuadr\u00f3n y cay\u00f3 sobre Nicanor. {I}24_{/}Y con la ayuda del todopoderoso degollaron a m\u00e1s de nueve mil enemigos, hirieron y dejaron fuera de combate a la mayor parte del ej\u00e9rcito de Nicanor, y a todos los pusieron en fuga. {I}25_{/}Se apoderaron del dinero de los que hab\u00edan venido a comprarlos a ellos y los persiguieron largo trecho; pero a causa de la hora tard\u00eda, se vieron obligados a volverse. {I}26_{/}En realidad, era la vigilia del s\u00e1bado, y por esta causa no prosiguieron la persecuci\u00f3n. {R}_{I}27_{/}Recogieron las armas y el bot\u00edn de los enemigos y celebraron el s\u00e1bado, no cesando de alabar y bendecir a Dios, que los hab\u00eda salvado en aquel d\u00eda y hab\u00eda comenzado a manifestarles su misericordia. {I}28_{/}Cuando pas\u00f3 el s\u00e1bado, distribuyeron el bot\u00edn entre los damnificados, las viudas y los hu\u00e9rfanos, y lo dem\u00e1s se lo repartieron entre ellos y los suyos. {R}_{I}29_{/}Despu\u00e9s hicieron oraci\u00f3n en com\u00fan a Dios misericordioso, suplic\u00e1ndole que se reconciliara plenamente con sus siervos.

{N}JUDAS VENCE A TIMOTEO Y A B\u00c1QUIDES{/}
{I}30_{/}Lucharon contra Timoteo y B\u00e1quides, mataron a m\u00e1s de veinte mil y cayeron en su poder altas y s\u00f3lidas fortalezas. Repartieron el abundante bot\u00edn en dos partes iguales, una para ellos y otra para los d\u00e9biles, los hu\u00e9rfanos, las viudas y los ancianos. {R}_{I}31_{/}Las armas tomadas al enemigo se guardaron cuidadosamente en lugares seguros; el resto del bot\u00edn lo llevaron a Jerusal\u00e9n. {R}_{I}32_{/}Mataron al filarca de Timoteo, hombre cruel que hab\u00eda hecho mucho mal a los jud\u00edos. {R}_{I}33_{/}Despu\u00e9s, mientras celebraban el triunfo por la victoria en Jerusal\u00e9n, quemaron vivos a los que, con Cal\u00edstenes, hab\u00edan incendiado las puertas del templo, los cuales se hab\u00edan escondido en una casita. As\u00ed le dieron el pago merecido por su impiedad.

{N}FUGA Y CONFESI\u00d3N DE NICANOR{/}
{I}34_{/}Y el tres veces criminal Nicanor, que hab\u00eda tra\u00eddo miles de negociantes para comprar a los jud\u00edos, {R}_{I}35_{/}con el auxilio de Dios qued\u00f3 humillado por aquellos mismos que hab\u00eda despreciado; se quit\u00f3 sus ricas vestiduras, huy\u00f3 a trav\u00e9s de los campos como esclavo fugitivo y lleg\u00f3 a Antioqu\u00eda, profundamente avergonzado y entristecido por la p\u00e9rdida de su ej\u00e9rcito. [=]_{R}_{I}36_{/}Y el que se hab\u00eda propuesto pagar el tributo debido a los romanos con la venta de los que estaban en Jerusal\u00e9n, afirmaba ahora que los jud\u00edos eran invencibles e invulnerables, pues ten\u00edan a Dios que luchaba por ellos, y cumpl\u00edan las leyes impuestas por aqu\u00e9l.

{1}9{/}

{N}FIN DESASTROSO DE ANT\u00cdOCO{/}
[\u0095]_[=]_{R}_{I}1_{/}Por aquel tiempo Ant\u00edoco tuvo que volverse de Persia cubierto de verg\u00fcenza. {R}_{I}2_{/}Hab\u00eda entrado en la ciudad de Pers\u00e9polis, intentando saquear el templo y apoderarse de la ciudad; pero la muchedumbre empu\u00f1\u00f3 las armas y atac\u00f3 con gran \u00edmpetu, y Ant\u00edoco con los suyos tuvo que huir avergonzado. {I}3_{/}Al llegar a Ecbatana, tuvo noticia de lo sucedido a Nicanor y a Timoteo. {R}_{I}4_{/}Lleno de ira, se propuso hacer pagar a los jud\u00edos la injuria recibida de quienes lo hab\u00edan puesto en fuga. Y as\u00ed mand\u00f3 al conductor de su carro apresurar la marcha sin parar en el momento en que ven\u00eda sobre \u00e9l el juicio de Dios. Pues se dec\u00eda, lleno de orgullo: \u00abEn cuanto llegue a Jerusal\u00e9n, har\u00e9 de la ciudad un cementerio de jud\u00edos\u00bb.
{R}_{I}5_{/}Pero el Se\u00f1or, Dios de Israel, que lo ve todo, lo hiri\u00f3 con una llaga incurable e invisible. Pues no hab\u00eda terminado de hablar cuando sinti\u00f3 dentro de s\u00ed un insoportable dolor de entra\u00f1as, acompa\u00f1ado de agudos dolores en los intestinos. {I}6_{/}Y esto muy justamente, ya que hab\u00eda torturado las entra\u00f1as de otros con tormentos inauditos. Mas no por esto disminuy\u00f3 su arrogancia, pues, lleno de orgullo y respirando ira contra los jud\u00edos, dio orden de apresurar m\u00e1s todav\u00eda la marcha. {R}_{I}7_{/}Pero sucedi\u00f3 que Ant\u00edoco se cay\u00f3 del carro, lanzado a toda velocidad, con tan funesta ca\u00edda, que todos los miembros de su cuerpo quedaron magullados. {R}_{I}8_{/}Aquel mismo que con arrogancia sobrehumana cre\u00eda poder imperar a las olas del mar y so\u00f1aba poder pesar en su balanza las cimas de los montes, ten\u00eda que ser llevado en una litera, dando a todos testimonio evidente de la omnipotencia de Dios. {I}9_{/}Manaban gusanos del cuerpo de aquel criminal, y sus carnes, vivas a\u00fan, se ca\u00edan a pedazos entre desgarramientos y dolores, apestando con su hedor a todo el ej\u00e9rcito. {I}10_{/}El olor intolerable hac\u00eda que nadie se acercara a llevar a aquel que poco antes pensaba tocar los astros del cielo con su mano.
{R}_{I}11_{/}Solamente entonces, torturado por aquellas llagas, comenz\u00f3 a menguar en su extraordinaria soberbia y a darse cuenta de que aquel estado era un castigo de Dios, viendo que sus dolores aumentaban por momentos. {R}_{I}12_{/}No pudiendo soportar su propio hedor, dijo: \u00abJusto es someterse a Dios; el mortal no debe igualarse a \u00e9l\u00bb. {R}_{I}13_{/}Y el malvado oraba a Dios -que no hab\u00eda de compadecerse de \u00e9l-, y dec\u00eda {I}14_{/}que reedificar\u00eda y declarar\u00eda libre aquella ciudad santa hacia la cual corr\u00eda presuroso para arrasarla y convertirla en cementerio; {I}15_{/}que igualar\u00eda en todo con los atenienses a aquellos jud\u00edos a quienes hab\u00eda negado la sepultura y que hab\u00edan de ser arrojados, junto con sus hijos, para pasto de las fieras; {R}_{I}16_{/}que adornar\u00eda el templo, sacr\u00edlegamente saqueado por \u00e9l, con riqu\u00edsimas ofrendas, devolviendo en mayor n\u00famero sus vasos sagrados; que se compromet\u00eda a sufragar, con las propias rentas, todos los gastos de los sacrificios, {R}_{I}17_{/}y, en fin, que se har\u00eda jud\u00edo e ir\u00eda por todos los lugares habitados proclamando el poder de Dios.

{N}CARTA DE ANT\u00cdOCO A LOS JUD\u00cdOS{/}
{R}_{I}18_{/}M\u00e1s a\u00fan; como ni as\u00ed disminu\u00edan sus dolores, porque hab\u00eda venido sobre \u00e9l el justo juicio de Dios, desesperado de su salud, escribi\u00f3 a los jud\u00edos esta carta en forma de s\u00faplica: {R}_{I}19_{/}\u00abA los honrados ciudadanos jud\u00edos, mucha salud, prosperidad y bienestar, el rey y general Ant\u00edoco. {R}_{I}20_{/}Si est\u00e1is bien, junto con vuestros hijos, y se cumplen vuestros deseos, damos gracias a Dios, teniendo confianza en los cielos. {I}21_{/}Yo, encontr\u00e1ndome enfermo, me acuerdo, agradecido, de vuestros honores y benevolencia. Volviendo de las regiones de Persia y habiendo contra\u00eddo una enfermedad, me ha parecido necesario proveer a la seguridad com\u00fan de todos. {I}22_{/}No es que desespere de mi estado, ya que conf\u00edo seguramente librarme de esta enfermedad. {I}23_{/}Pero considerando que tambi\u00e9n mi padre, siempre que emprend\u00eda una expedici\u00f3n militar en el norte, designaba un futuro sucesor {I}24_{/}para que sus s\u00fabditos no se turbaran si suced\u00eda alg\u00fan hecho imprevisto o llegaba alguna noticia desagradable, sabiendo todos en manos de qui\u00e9n quedaba el poder; {R}_{I}25_{/}y tambi\u00e9n, teniendo presente que los reyes lim\u00edtrofes y pr\u00edncipes vecinos est\u00e1n expiando la ocasi\u00f3n y esperando el momento oportuno, he designado rey a mi hijo Ant\u00edoco, a quien ya os hab\u00eda presentado y recomendado much\u00edsimo cuando ten\u00eda que ir a las regiones del norte. A \u00e9l le he escrito la carta que va a continuaci\u00f3n.
{I}26_{/}Os pido que, teniendo en cuenta el bien com\u00fan y el de cada uno, conserv\u00e9is vuestra benevolencia hacia m\u00ed y hacia mi hijo. {I}27_{/}Estoy seguro de que \u00e9l, siguiendo mis \u00f3rdenes, usar\u00e1 con vosotros de moderaci\u00f3n y humanidad\u00bb.
{R}_{I}28_{/}De esta forma pas\u00f3 de esta vida aquel homicida y blasfemo, sufriendo tormentos atroces. Muri\u00f3 entre montes y en tierra extra\u00f1a, con una muerte miserable. {R}_{I}29_{/}El cuerpo fue transportado por Filipo, coet\u00e1neo suyo, que, no fi\u00e1ndose del hijo de Ant\u00edoco, se retir\u00f3 a Egipto, a la corte de Tolomeo Filom\u00e9tor.

{1}10{/}

{N}PURIFICACI\u00d3N DEL TEMPLO{/}
[\u0095]_[=]_{R}_{I}1_{/}Con la ayuda de Dios, el Macabeo y los suyos se apoderaron del templo y de la ciudad. [=]_{I}2_{/}Destruyeron las aras puestas por los extranjeros en las plazas p\u00fablicas y los altares idol\u00e1tricos. {R}_{I}3_{/}Purificaron el templo, hicieron otro altar, sacaron fuego del pedernal, encendieron de nuevo la luz y el fuego y ofrecieron sacrificios; quemaron incienso y ofrecieron los panes de la proposici\u00f3n, renov\u00e1ndolo todo, despu\u00e9s de una interrupci\u00f3n de dos a\u00f1os. {I}4_{/}Despu\u00e9s, postrados en tierra, ped\u00edan al Se\u00f1or que no volvieran ya a caer jam\u00e1s en semejantes males; sino que, si de nuevo comet\u00edan la iniquidad, los castigara \u00e9l mismo blandamente, sin entregarlos de nuevo en manos de gentiles, salvajes y blasfemos. {R}_{I}5_{/}As\u00ed sucedi\u00f3 que, precisamente en el d\u00eda en que los extranjeros hab\u00edan profanado el templo, ese mismo d\u00eda se hizo la purificaci\u00f3n, es decir, el 25 del mes de quisleu.
{I}6_{/}Durante ocho d\u00edas celebraron con regocijo la fiesta como la de los tabern\u00e1culos, recordando que poco antes hab\u00edan pasado la fiesta de los tabern\u00e1culos en montes y cuevas, como si fueran animales salvajes. {R}_{I}7_{/}Por esto, llevando en sus manos tirsos, ramos verdes y palmas, elevaban himnos a aquel que todo lo hab\u00eda dispuesto felizmente hasta llegar a la restauraci\u00f3n y purificaci\u00f3n del templo. {I}8_{/}Se public\u00f3 un decreto, en el que se ordenaba que todo el pueblo jud\u00edo deber\u00eda conmemorar tales fiestas todos los a\u00f1os.

{N}MACR\u00d3N, EN DESGRACIA{/}
[\u0095]_{R}_{I}9_{/}\u00c9ste fue el fin de Ant\u00edoco, llamado Ep\u00edfanes. {R}_{I}10_{/}Vamos ahora a narrar los acontecimientos sucedidos bajo Ant\u00edoco Eup\u00e1tor, hijo del criminal, resumiendo los continuos males causados por las guerras. {R}_{I}11_{/}Al empu\u00f1ar las riendas del gobierno, puso al frente de los negocios a un tal Lisias, jefe supremo de Celesiria y de Fenicia. {I}12_{/}Pues bien, Tolomeo, llamado Macr\u00f3n, que amaba la justicia con los jud\u00edos, cansado de las injusticias cometidas contra ellos, se esforzaba en tratarlos pac\u00edficamente. {R}_{I}13_{/}Pero, por esto mismo, fue acusado por los cortesanos ante Eup\u00e1tor. Con frecuencia era acusado de traidor por haberse pasado al partido de Ant\u00edoco Ep\u00edfanes, abandonando la isla de Chipre, que ten\u00eda en nombre de Filom\u00e9tor. Creyendo que ya no podr\u00eda desempe\u00f1ar con decoro tan alto cargo, desesperado, se envenen\u00f3, y as\u00ed acab\u00f3 la vida.

{N}JUDAS VENCE A LOS IDUMEOS{/}
[=]_{I}14_{/}Fue entonces cuando Gorgias, nombrado general de aquellas regiones, comenz\u00f3 a reunir tropas mercenarias y a hostigar sin tregua a los jud\u00edos. {R}_{I}15_{/}Tambi\u00e9n entonces los idumeos, due\u00f1os de fortalezas muy importantes, instigaban a los jud\u00edos, acog\u00edan a los que hu\u00edan de Jerusal\u00e9n y procuraban fomentar la guerra. {I}16_{/}Pero los soldados del Macabeo, despu\u00e9s de hacer s\u00faplicas y pedir al Se\u00f1or que viniera a luchar a su lado, atacaron las fortalezas de los idumeos. {I}17_{/}Dieron el asalto valerosamente y se apoderaron de las plazas fuertes; rechazaron a los que ven\u00edan en su auxilio, degollaron a cuantos cayeron en sus manos y mataron a m\u00e1s de veinte mil. {R}_{I}18_{/}No menos de nueve mil hombres se refugiaron en dos torres fort\u00edsimas, con todo lo necesario para resistir un asedio prolongado. [=]_{R}_{I}19_{/}El Macabeo, dejando a Sim\u00f3n, Jos\u00e9, Zaqueo y a los que con ellos estaban con fuerzas suficientes para mantener el asedio, se march\u00f3 a donde m\u00e1s urg\u00eda su presencia. {R}_{I}20_{/}Los soldados de Sim\u00f3n, seducidos por la avaricia, se dejaron comprar a precio de plata por los de las torres y, por setenta mil dracmas, dejaron escapar cierto n\u00famero de ellos. {I}21_{/}Cuando el Macabeo se enter\u00f3, reuni\u00f3 a los jefes del pueblo y los recrimin\u00f3 por haber dejado escapar libres a los enemigos de sus hermanos, traicionando a \u00e9stos por dinero. {R}_{I}22_{/}Los conden\u00f3 a muerte como traidores, e inmediatamente se apoder\u00f3 de las torres. {I}23_{/}Mat\u00f3 a m\u00e1s de veinte mil en las dos fortalezas, dando as\u00ed feliz remate a las empresas que hab\u00eda emprendido.

{N}JUDAS VENCE A TIMOTEO{/}
{R}_{I}24_{/}Timoteo, que hab\u00eda sido vencido antes por los jud\u00edos, reuni\u00f3 una tropa ingente de mercenarios; uni\u00f3 a esta fuerza una buena parte de la caballer\u00eda de Asia y se encamin\u00f3 a Judea para hacer la guerra y apoderarse de ella. {R}_{I}25_{/}Cuando los del Macabeo supieron que se iban acercando, hicieron s\u00faplicas a Dios con la cabeza cubierta de ceniza y los lomos ce\u00f1idos con cilicios. [=]_{R}_{I}26_{/}Prosternados ante el altar, ped\u00edan a Dios que se mostrara propicio y fuera enemigo de sus enemigos y adversario de sus adversarios, como est\u00e1 escrito en la ley. {I}27_{/}Terminada la oraci\u00f3n, tomaron las armas y salieron de la ciudad. Cuando llegaron cerca del enemigo, se detuvieron. {I}28_{/}Al salir el sol, se entabl\u00f3 la batalla. Unos llevaban como garant\u00eda de \u00e9xito y de victoria, adem\u00e1s del valor y esfuerzo personal, la confianza ciega en su Se\u00f1or; los otros, en cambio, s\u00f3lo su propio odio. [=]_{I}29_{/}Cuando estaba m\u00e1s trabada la batalla, los enemigos vieron en el cielo cinco hombres resplandecientes que, montados sobre caballos con bridas de oro, defend\u00edan y acaudillaban a los jud\u00edos. {I}30_{/}Rodeando al Macabeo, dos de ellos lo defend\u00edan con las armas, lo hac\u00edan invulnerable y, al mismo tiempo, lanzaban flechas y rayos contra el enemigo, que ca\u00eda y se dispersaba en el mayor desorden, herido de ceguera. {I}31_{/}Murieron veinte mil quinientos de a pie y seiscientos de a caballo.
[=]_{I}32_{/}Timoteo huy\u00f3 y se refugi\u00f3 en la fortaleza bien amurallada de Gu\u00e9zer, donde mandaba Quereas. {I}33_{/}Las fuerzas del Macabeo asediaron con todo entusiasmo la fortaleza durante cuatro d\u00edas. {I}34_{/}Los de dentro, seguros y confiados en la robustez de la fortaleza, profer\u00edan maldiciones e insultos. {I}35_{/}Pero al amanecer del d\u00eda quinto, veinte j\u00f3venes de las tropas del Macabeo, encendidos de indignaci\u00f3n por las blasfemias, se subieron valerosamente sobre la muralla y mataron a cuantos cayeron en sus manos. {I}36_{/}Otros, en tanto, subieron igualmente a la muralla, prendieron fuego a las torres y a las puertas y encendieron hogueras en las que quedaron abrasados vivos los blasfemos; derribaron las puertas, entraron todos los dem\u00e1s y se apoderaron de la ciudad. {I}37_{/}Mataron a Timoteo, que se hab\u00eda escondido en una cisterna; a Quereas, su hermano, y a Apol\u00f3fanes. {R}_{I}38_{/}Despu\u00e9s entonaron himnos y alabanzas al Se\u00f1or, que hab\u00eda engrandecido a Israel y le hab\u00eda dado la victoria.

{1}11{/}

{N}GUERRA CON LISIAS. LA PAZ{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Poco tiempo despu\u00e9s, Lisias, tutor del rey, pariente suyo y gobernador del reino, muy disgustado por estas cosas, {R}_{I}2_{/}reuni\u00f3 casi ochenta mil hombres y todas las fuerzas de caballer\u00eda y fue contra los jud\u00edos, dispuesto a hacer de Jerusal\u00e9n una ciudad para los griegos, {R}_{I}3_{/}someter a tributo el templo, as\u00ed como los dem\u00e1s santuarios de los gentiles, y hacer del sumo sacerdocio un oficio que se debiera comprar anualmente. {R}_{I}4_{/}No se preocupaba para nada del temor de Dios, pagado y seguro como estaba con sus mir\u00edadas de soldados de infanter\u00eda, sus millares de caballer\u00eda y sus ochenta elefantes. {R}_{I}5_{/}Puso pie en Judea y se acerc\u00f3 a Bet Sur, plaza bien guarnecida y estrat\u00e9gica, situada en un desfiladero y a unos veinticinco kil\u00f3metros de Jerusal\u00e9n, y la siti\u00f3.
[=]_{R}_{I}6_{/}Cuando los hombres del Macabeo supieron que se pon\u00eda sitio a sus fortalezas, suplicaron al Se\u00f1or, en uni\u00f3n con el pueblo, con gemidos y llantos, que se dignara enviar un \u00e1ngel para salvar a Israel. {I}7_{/}Enseguida el Macabeo, tomando el primero las armas, exhortaba a los dem\u00e1s a unirse con \u00e9l en el peligro para socorrer a sus hermanos. {R}_{I}8_{/}Cerca todav\u00eda de Jerusal\u00e9n, mientras todos marchaban con \u00e1nimo igualmente decidido, se vio a la cabeza de ellos un jinete vestido de blanco, con armadura de oro, que hac\u00eda vibrar su lanza. {R}_{I}9_{/}Todos a una bendijeron a Dios misericordioso; y de tal forma cobraron \u00e1nimo y valor, que se sent\u00edan capaces de acometer no s\u00f3lo a hombres, sino a fieras y aun a penetrar los muros de hierro. {I}10_{/}En esta forma marchaban en orden de batalla, teniendo a la cabeza aquel auxiliar celestial, se\u00f1al de que el Se\u00f1or se hab\u00eda compadecido de ellos. {I}11_{/}Llegado el momento, se lanzaron como leones sobre el enemigo; mataron a once mil soldados de infanter\u00eda, a mil seiscientos de caballer\u00eda, y pusieron en fuga a todos los dem\u00e1s. {R}_{I}12_{/}Todos tuvieron que huir, pero desarmados y heridos. Hasta el mismo Lisias hubo de ponerse a salvo con una fuga vergonzosa.
{R}_{I}13_{/}Lisias, que era hombre cuerdo, meditando su derrota y viendo que los hebreos eran invencibles, ya que ten\u00edan por aliado al mismo Dios omnipotente, {I}14_{/}envi\u00f3 mensajeros a los hebreos con ofrecimiento de entenderse con ellos a base de condiciones justas, y prometerles que \u00e9l mismo persuadir\u00eda al rey a hacerse amigo de ellos. {R}_{I}15_{/}El Macabeo accedi\u00f3, mirando por el bien com\u00fan, a las ofertas de Lisias. Y, en efecto, el rey concedi\u00f3 todo lo que el Macabeo exigi\u00f3 a Lisias por escrito.

{N}CUATRO CARTAS ACERCA DEL TRATADO{/}
[\u0095]_{R}_{I}16_{/}La carta de Lisias dec\u00eda as\u00ed: \u00abLisias al pueblo de los jud\u00edos, salud. {R}_{I}17_{/}Juan y Absal\u00f3n, embajadores vuestros, nos han hecho entrega de vuestras peticiones por escrito y nos han suplicado que ejecutemos lo contenido en ellas. {I}18_{/}He expuesto al rey cuanto era conveniente exponerle, y \u00e9l ha concedido todo lo que era razonable. {R}_{I}19_{/}Si vosotros conserv\u00e1is vuestra buena voluntad para con los intereses del reino, yo, por mi parte, en adelante procurar\u00e9 favoreceros y haceros bien. {I}20_{/}En cuanto a los pormenores, ya he encargado a vuestros embajadores y a los m\u00edos que los discutan con vosotros. {I}21_{/}Conservaos bien. El a\u00f1o 148, 24 del mes de J\u00fapiter Corintio\u00bb.
{R}_{I}22_{/}La carta de Ant\u00edoco dec\u00eda as\u00ed: \u00abEl rey Ant\u00edoco, a su hermano Lisias, salud. {I}23_{/}Trasladado nuestro padre a los dioses, y deseando que todos nuestros s\u00fabditos puedan preocuparse de sus negocios sin temor alguno, {I}24_{/}habiendo sabido que los jud\u00edos no quieren adoptar los usos hel\u00e9nicos, como deseaba nuestro padre, sino que prefieren conservar sus instituciones, pidi\u00e9ndonos que les dejemos con sus leyes, {R}_{I}25_{/}y deseando por nuestra parte que esta naci\u00f3n viva en paz, hemos decretado que les sea restituido el templo y se les deje vivir seg\u00fan las leyes y costumbres de sus mayores. {I}26_{/}Har\u00e1s bien si env\u00edas embajadores para estipular la paz, a fin de que, sabiendo nuestra voluntad real, est\u00e9n contentos y puedan dedicarse con alegr\u00eda a sus propios intereses\u00bb.
{R}_{I}27_{/}La carta del rey al pueblo de los jud\u00edos es \u00e9sta: \u00abEl rey Ant\u00edoco al consejo de los ancianos y al pueblo jud\u00edo, salud. {I}28_{/}Si goz\u00e1is de buena salud, nos alegramos de ello; tambi\u00e9n nosotros estamos bien.
{I}29_{/}Nos ha informado Menelao que dese\u00e1is volveros a vuestras casas; {I}30_{/}por tanto, todos los que para ello se pongan en camino antes del 30 del mes de x\u00e1ntico contar\u00e1n con nuestra protecci\u00f3n y seguridad. {I}31_{/}Los jud\u00edos podr\u00e1n en adelante vivir seg\u00fan sus costumbres en cuanto a las comidas y gobernarse por sus propias leyes, como antes, y nadie ser\u00e1 molestado por todo lo que hubiera hecho por ignorancia. {I}32_{/}He mandado a Menelao para que os confirme en estas seguridades y garant\u00edas. {I}33_{/}Conservaos bien. El a\u00f1o 148, el d\u00eda 15 del mes de x\u00e1ntico\u00bb.
{R}_{I}34_{/}Tambi\u00e9n los romanos les enviaron una carta, que dec\u00eda as\u00ed: \u00abQuinto Memmio y Tito Manlio, legados de los romanos, a los de la naci\u00f3n de los jud\u00edos, salud. {R}_{I}35_{/}Todo lo que Lisias, pariente del rey, os ha otorgado, tambi\u00e9n nos parece bien a nosotros. {R}_{I}36_{/}Referente a lo que Lisias crey\u00f3 conveniente informar y consultar con el rey, estudiad diligentemente el asunto y enviadnos enseguida a alguien, a fin de que nosotros podamos exponer al rey todo de un modo conveniente para vosotros, pues ahora nos dirigimos a Antioqu\u00eda. {I}37_{/}Apresuraos a enviar alguno que nos exponga claramente vuestros deseos. {I}38_{/}Conservaos bien. El quince del mes de x\u00e1ntico del a\u00f1o ciento cuarenta y ocho\u00bb.

{1}12{/}

{N}CAMPA\u00d1AS Y VICTORIAS CONTRA LOS PUEBLOS VECINOS{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Una vez hechos estos tratados, Lisias volvi\u00f3 a la corte del rey, y los jud\u00edos comenzaron a entregarse a las labores del campo. {I}2_{/}Pero los jefes de las diversas regiones, Timoteo y Apolonio, hijo \u00e9ste de Genneo, as\u00ed como Jer\u00f3nimo y Demof\u00f3n, adem\u00e1s de Nicanor, jefe de los chipriotas, no los dejaban gozar de paz y de reposo. {I}3_{/}Adem\u00e1s, los habitantes de Jafa cometieron un enorme crimen. Con el pretexto de agasajar a los jud\u00edos que viv\u00edan entre ellos, los invitaron a subir con sus mujeres y sus hijos a una nave que ten\u00edan preparada, como si no tuvieran contra ellos intenci\u00f3n alguna hostil. {R}_{I}4_{/}Los jud\u00edos, fiados en un documento respaldado por todos los ciudadanos, aceptaron, pues quer\u00edan la paz a todo trance, sin sospechar mal alguno. Pero, cuando estuvieron en alta mar, los hundieron. Ser\u00edan como doscientas personas.
{R}_{I}5_{/}Cuando el Macabeo se enter\u00f3 de la crueldad cometida contra sus compatriotas, llam\u00f3 a los que estaban con \u00e9l, invoc\u00f3 a Dios, justo juez, y {I}6_{/}march\u00f3 contra los asesinos de sus hermanos. Prendi\u00f3 fuego al puerto por la noche, abras\u00f3 las naves y pas\u00f3 a cuchillo a cuantos se hab\u00edan refugiado en ellas. {I}7_{/}No pudiendo entrar en la ciudad porque hab\u00edan cerrado las puertas, se retir\u00f3 con intenci\u00f3n de volver otra vez y exterminar de ra\u00edz a todos los habitantes de Jafa.
{I}8_{/}Supo, entre tanto, que los de Yamnia se propon\u00edan usar el mismo sistema contra los jud\u00edos que viv\u00edan entre ellos. {R}_{I}9_{/}Cay\u00f3 de noche sobre los yamnitas e incendi\u00f3 las naves y el puerto, de forma que se ve\u00eda el resplandor desde Jerusal\u00e9n, a una distancia de cuarenta y cinco kil\u00f3metros.

{N}CAMPA\u00d1A EN GALAAD{/}
[=]_{I}10_{/}A un kil\u00f3metro y medio de all\u00ed, cuando marchaban contra Timoteo, salieron contra ellos m\u00e1s de cinco mil soldados de infanter\u00eda y quinientos de caballer\u00eda, \u00e1rabes. {R}_{I}11_{/}Se entabl\u00f3 una fuerte batalla, en la cual los de Judas, con la ayuda de Dios, salieron vencedores. Aquellos \u00e1rabes n\u00f3madas, al verse vencidos, pidieron la paz. Por ella se compromet\u00edan a darles ganado y ayudarles cuanto pudiesen. {I}12_{/}Judas se convenci\u00f3 de que podr\u00edan ser \u00fatiles, y accedi\u00f3 a hacer con ellos la paz. Una vez hecha, se volvieron a sus tiendas. {I}13_{/}Judas asalt\u00f3 una ciudad fortificada con foso y murallas. Viv\u00edan en ella gentes de todas las razas, y se llamaba Casp\u00edn. {I}14_{/}Los sitiados, fiados en la solidez de los muros y en los dep\u00f3sitos de v\u00edveres, despreciaban villanamente a los de Judas, llen\u00e1ndolos de injurias, blasfemando y profiriendo afrentas y palabras horribles. {R}_{I}15_{/}Pero Judas y sus soldados, en el nombre del gran Se\u00f1or del universo, que en tiempo de Josu\u00e9, sin arietes ni m\u00e1quinas de guerra hab\u00eda derribado las murallas de Jeric\u00f3, se lanzaron feroces contra la muralla. {R}_{I}16_{/}Dios quiso que se apoderaran de la ciudad, y entonces hicieron tal carnicer\u00eda que un lago vecino, de cuatrocientos metros de ancho, parec\u00eda lleno de sangre.

{N}JUDAS VENCE EN CARNI\u00d3N{/}
[=]_{I}17_{/}Tras una marcha de ciento cuarenta kil\u00f3metros llegaron a Jaraca, donde viv\u00edan los jud\u00edos llamados tubienses. {I}18_{/}No pudieron encontrar all\u00ed a Timoteo, pues se hab\u00eda ido de aquel lugar sin haber decidido nada, dejando en \u00e9l una guarnici\u00f3n bien fortificada. {I}19_{/}Dositeo y Sos\u00edpatro, jefes de las tropas del Macabeo, marcharon contra ella y aniquilaron la guarnici\u00f3n dejada por Timoteo, de m\u00e1s de diez mil hombres. {I}20_{/}El Macabeo orden\u00f3 su ej\u00e9rcito en divisiones, puso a aquellos dos al frente de ellas y march\u00f3 contra Timoteo, que ten\u00eda una fuerza de ciento veinte mil soldados de infanter\u00eda y dos mil quinientos de caballer\u00eda. {I}21_{/}Timoteo, informado de que Judas marchaba contra \u00e9l, envi\u00f3 las mujeres, los ni\u00f1os y los bagajes a una fortaleza llamada Carni\u00f3n, lugar inexpugnable y de acceso dif\u00edcil por lo quebrado del terreno. {I}22_{/}Al presentarse la primera divisi\u00f3n de Judas, el miedo y el p\u00e1nico se apoder\u00f3 de los enemigos como consecuencia de una aparici\u00f3n de aquel que todo lo ve. Se dieron a la fuga, unos por un lado, otros por otro, de forma que eran arrastrados por sus propios compa\u00f1eros y heridos por sus mismas espadas. {I}23_{/}Judas los persegu\u00eda con furia y ardor, y acuchill\u00f3 y mat\u00f3 a unos treinta mil de aquellos criminales. {I}24_{/}Timoteo vino a caer en manos de las tropas de Dositeo y Sos\u00edpatro. Ped\u00eda con gran astucia que le perdonasen la vida, pues estaban en sus manos los padres y hermanos de muchos jud\u00edos, los cuales no ser\u00edan perdonados si le mataban a \u00e9l. {I}25_{/}Como dio muchas seguridades de que los devolver\u00eda a todos sanos y salvos, le dieron libertad para salvar la de sus hermanos.
{R}_{I}26_{/}Judas march\u00f3 contra Carni\u00f3n y contra el santuario de Atargates, y mat\u00f3 no menos de veinticinco mil hombres. [=]_{R}_{I}27_{/}Despu\u00e9s se dirigi\u00f3 a Efr\u00f3n, ciudad fuerte donde viv\u00eda Lisias y una poblaci\u00f3n cosmopolita. J\u00f3venes robustos, alineados sobre los muros, se defend\u00edan con valor y br\u00edo, abundantemente provistos de proyectiles y de m\u00e1quinas. {R}_{I}28_{/}Pero, despu\u00e9s de invocar el auxilio de Dios omnipotente, cuya fuerza aplasta los poderes enemigos, se apoderaron de la ciudad y mataron a veinticinco mil de los que hab\u00eda dentro de ella. {R}_{I}29_{/}Desde all\u00ed marcharon contra Escit\u00f3polis, que distaba ciento catorce kil\u00f3metros de Jerusal\u00e9n. {I}30_{/}Pero los jud\u00edos que viv\u00edan all\u00ed dieron garant\u00edas de la simpat\u00eda de los escitopolitanos para con los jud\u00edos y de que, en los d\u00edas de desgracia, hab\u00edan tenido con ellos muchas deferencias. {R}_{I}31_{/}Judas y sus hombres les dieron las gracias, encareci\u00e9ndoles que fueran siempre ben\u00e9volos con su pueblo; despu\u00e9s se volvieron a Jerusal\u00e9n, pues ya estaba cercana la fiesta de pentecost\u00e9s.

{N}JUDAS VENCE A GORGIAS{/}
{I}32_{/}Despu\u00e9s de la fiesta de pentecost\u00e9s marcharon contra Gorgias, gobernador de Idumea. {I}33_{/}\u00c9ste sali\u00f3 a su encuentro con tres mil soldados de infanter\u00eda y cuatrocientos de caballer\u00eda. {I}34_{/}Se entabl\u00f3 la batalla y cayeron algunos de la parte de los jud\u00edos. {I}35_{/}Un tal Dositeo, de Bacenor, valiente caballero, agarr\u00f3 a Gorgias por el manto y tiraba de \u00e9l con fuerza para apoderarse de aquel criminal vivo. Un caballero tracio que lo vio, se lanz\u00f3 contra Dositeo y le cort\u00f3 el brazo, y as\u00ed Gorgias pudo escapar y refugiarse en Mares\u00e1. {I}36_{/}Las tropas de Esdr\u00edas estaban desfallecidas por tan larga batalla, pero Judas or\u00f3 al Se\u00f1or pidiendo que se manifestara como aliado suyo y caudillo en la batalla. {I}37_{/}Luego, entonando un canto de guerra en lengua patria, se lanz\u00f3 de improviso contra las tropas de Gorgias y las puso en fuga.

{N}SACRIFICIOS POR LOS MUERTOS{/}
[\u0095]_{I}38_{/}Judas reuni\u00f3 su ej\u00e9rcito y lo llev\u00f3 a Odol\u00e1n. El d\u00eda s\u00e9ptimo se purificaron, seg\u00fan la costumbre, y celebraron la solemnidad del s\u00e1bado. {R}_{I}39_{/}Al d\u00eda siguiente, porque ya urg\u00eda, los hombres de Judas fueron a recoger los cuerpos de los muertos y darles sepultura con los suyos, en el sepulcro de sus padres. {R}_{I}40_{/}Bajo la t\u00fanica de cada uno de los muertos encontraron objetos consagrados a los \u00eddolos de Yamnia, prohibidos por la ley a los jud\u00edos. Entonces todos comprendieron que hab\u00edan muerto por esto. {R}_{I}41_{/}Todos a una bendijeron al Se\u00f1or, justo juez, que descubre las cosas ocultas. {R}_{I}42_{/}Y oraron al Se\u00f1or pidiendo que aquel pecado les fuera plenamente perdonado. Judas exhort\u00f3 a sus tropas a conservarse sin culpa, pues hab\u00edan visto lo que hab\u00eda sucedido por el pecado de aquellos que hab\u00edan muerto. {R}_{I}43_{/}Hizo una colecta soldado por soldado y reuni\u00f3 hasta dos mil dracmas de plata, que envi\u00f3 a Jerusal\u00e9n para que ofrecieran un sacrificio por el pecado: acci\u00f3n elevada y noble, inspirada en el pensamiento de la resurrecci\u00f3n. {I}44_{/}Puesto que si \u00e9l no hubiera esperado que aquellos muertos hab\u00edan de resucitar, vano y superfluo hubiera sido orar por ellos. {I}45_{/}Pero creyendo firmemente que est\u00e1 reservada una gran recompensa a los que mueren piadosamente, {R}_{I}46_{/}idea santa y piadosa, por eso ofreci\u00f3 el sacrificio por los difuntos, para que Dios les perdonase sus pecados.

{1}13{/}

{N}GUERRA CON LISIAS. SUPLICIO DE MENELAO{/}
[\u0095]_[=]_{R}_{I}1_{/}En el a\u00f1o 149 las tropas de Judas se enteraron de que Ant\u00edoco, llamado Eup\u00e1tor, ven\u00eda a Judea con aguerridas y numerosas fuerzas, {R}_{I}2_{/}y que con \u00e9l ven\u00eda Lisias, tutor y regente. Cada uno de ellos mandaba un ej\u00e9rcito griego de ciento diez mil soldados de infanter\u00eda, cinco mil trescientos de caballer\u00eda, veintid\u00f3s elefantes y unos trescientos carros de guerra armados con hoces.
{R}_{I}3_{/}A ellos se uni\u00f3 Menelao, que adulaba hip\u00f3critamente a Ant\u00edoco, no para salvar a la patria, sino con la esperanza de ser repuesto en el poder. {R}_{I}4_{/}Pero el Rey de reyes despert\u00f3 la ira de Ant\u00edoco contra este malvado cuando Lisias hizo ver al rey que Menelao era la causa de todos los males. Entonces el rey orden\u00f3 que lo llevaran a Berea y lo mataran seg\u00fan la costumbre de aquel lugar. {I}5_{/}Se alza all\u00ed una torre de veinticinco metros, llena de cenizas ardientes y que hace resbalar a las cenizas lo que se le pone encima. {I}6_{/}Con ella arrojan a las cenizas a los sacr\u00edlegos, ladrones o autores de otros cr\u00edmenes horrendos. {I}7_{/}De esta forma fue a morir Menelao, sin que ni siquiera pudiese recibir sepultura. {R}_{I}8_{/}Castigo just\u00edsimo. \u00c9l hab\u00eda cometido muchos delitos contra el altar, cuyo fuego y ceniza son santos. Y en la ceniza encontr\u00f3 la muerte.

{N}ORACI\u00d3N DE LOS JUD\u00cdOS Y \u00c9XITO CERCA DE MOD\u00cdN{/}
{I}9_{/}El rey ven\u00eda con el coraz\u00f3n lleno de prop\u00f3sitos salvajes, dispuesto a tratar a los jud\u00edos peor que su padre. {R}_{I}10_{/}Judas, al saberlo, mand\u00f3 al pueblo que invocara a Dios d\u00eda y noche, para que, como siempre, tambi\u00e9n ahora viniera en ayuda de los que tem\u00edan verse privados de la ley, de la patria y del templo, {I}11_{/}y para que aquel pueblo, que apenas hab\u00eda gozado un poco de libertad, no cayera de nuevo en manos blasfemas. {R}_{I}12_{/}Cumplieron esta orden e invocaron a Dios misericordioso con gemidos, ayunos y oraciones en com\u00fan durante tres d\u00edas. Judas los areng\u00f3 y dio orden de estar preparados. {R}_{I}13_{/}Despu\u00e9s de celebrar consejo con los ancianos, resolvi\u00f3 tomar la ofensiva y salir a resolver la situaci\u00f3n antes de que el ej\u00e9rcito del rey pudiera poner pie en Judea y se apoderara de la ciudad. {R}_{I}14_{/}Lo puso todo en manos de Dios y exhort\u00f3 a sus tropas a luchar heroicamente hasta la muerte por las leyes, por el templo y la ciudad, por la patria y las instituciones de los mayores. [=]_{I}15_{/}Lleg\u00f3 con su ej\u00e9rcito y acamp\u00f3 cerca de Mod\u00edn. Les dio esta contrase\u00f1a: \u00abVictoria de Dios\u00bb; y en seguida, con un pu\u00f1ado de j\u00f3venes, los m\u00e1s selectos y valerosos, cay\u00f3 por la noche sobre la tienda del rey y acuchill\u00f3 hasta dos mil hombres y el mayor de los elefantes con la gente que llevaba encima. {I}16_{/}Se retiraron gozosos por la victoria, dejando el campo lleno de espanto y de terror. {R}_{I}17_{/}Al amanecer, todo hab\u00eda concluido gracias a la ayuda de Dios.

{N}NUEVO TRATADO DE PAZ{/}
[=]_{I}18_{/}El rey, al ver la valent\u00eda de los jud\u00edos, procuraba tantear las fortalezas, vali\u00e9ndose de estratagemas. {I}19_{/}Lleg\u00f3 ante Betsur, plaza bien guarnecida por los jud\u00edos; la atac\u00f3, pero fue rechazado y vencido. {I}20_{/}Judas se preocupaba de proveer a los sitiados de todo lo necesario. {I}21_{/}Rodoco, uno de los hombres de Judas, descubri\u00f3 secretos a los enemigos; pero lo encontraron, lo encarcelaron y lo ajusticiaron. {I}22_{/}El rey volvi\u00f3 a tener contacto con los defensores de Betsur, hizo la paz con ellos y se retir\u00f3. Cay\u00f3 sobre las tropas de Judas, pero fue derrotado.
{R}_{I}23_{/}Tuvo noticia de que Filipo, a quien hab\u00eda dejado al frente del reino en su ausencia, se hab\u00eda sublevado, y qued\u00f3 consternado. Pidi\u00f3 la paz a los jud\u00edos y jur\u00f3 acceder a sus justas peticiones. Se reconcili\u00f3 con ellos, ofreci\u00f3 sacrificios, llen\u00f3 de honores el templo y lo trat\u00f3 con benevolencia. {I}24_{/}Distingui\u00f3 al Macabeo y le nombr\u00f3 gobernador desde Tolemaida hasta Guerar.
[=]_{I}25_{/}Vino a Tolemaida, donde sus habitantes se mostraron disgustados por aquellas condiciones de paz y, llenos de indignaci\u00f3n, quer\u00edan romper aquellas estipulaciones. {R}_{I}26_{/}Lisias subi\u00f3 a la tribuna para defender su causa. Los persuadi\u00f3, los tranquiliz\u00f3, los dej\u00f3 bien dispuestos y parti\u00f3 para Antioqu\u00eda. \u00c9stos fueron los sucesos acaecidos en la retirada del rey.

{1}14{/}

{N}INTERVENCI\u00d3N DE ALCIMO{/}
[\u0095]_[=]_{R}_{I}1_{/}A los tres a\u00f1os, los de Judas se enteraron de que Demetrio, hijo de Seleuco, hab\u00eda desembarcado en Tr\u00edpoli con un poderoso ej\u00e9rcito y una gran flota, {R}_{I}2_{/}y que se hab\u00eda hecho due\u00f1o del reino, matando a Ant\u00edoco y a su tutor, Lisias.
{R}_{I}3_{/}Un tal Alcimo, que hab\u00eda llegado a ser sumo sacerdote, pero que en los d\u00edas de la confusi\u00f3n se hab\u00eda contaminado voluntariamente, creyendo que no habr\u00eda para \u00e9l otra forma de salvaci\u00f3n y de acercarse de nuevo al altar, {R}_{I}4_{/}se present\u00f3 a Demetrio, hacia el a\u00f1o 151, y le regal\u00f3 una corona de oro, una palma y unos ramos de olivo, que se cre\u00edan procedentes del templo. Aquel d\u00eda no pidi\u00f3 nada. {R}_{I}5_{/}Pero encontr\u00f3 ocasi\u00f3n propicia para su astucia cuando Demetrio le llam\u00f3 al consejo y le pregunt\u00f3 en qu\u00e9 disposici\u00f3n y voluntad se encontraban los jud\u00edos; \u00e9l respondi\u00f3: [=]_{R}_{I}6_{/}\u00abLa secta de los jud\u00edos llamada asideos, cuyo caudillo es Judas Macabeo, fomenta guerras y sediciones y no deja al reino vivir en paz. {I}7_{/}Por esto yo, privado de la dignidad de mis antepasados, es decir, del sumo sacerdocio, me presento ahora aqu\u00ed, {I}8_{/}mirando lo primero por los intereses del rey, pero tambi\u00e9n por los de mis conciudadanos; pues por la locura de los asideos nuestra naci\u00f3n est\u00e1 hecha un desastre. {I}9_{/}Inf\u00f3rmate, oh rey, de todo esto; cu\u00eddate de nuestra tierra y de nuestra desventurada naci\u00f3n, motivo de tu amor desinteresado hacia todos. {I}10_{/}Mientras subsista Judas es imposible que las cosas vayan en paz\u00bb.
{R}_{I}11_{/}Al o\u00edr esto, los amigos del rey, enemigos de Judas, encendieron a\u00fan m\u00e1s la ira de Demetrio. {R}_{I}12_{/}\u00c9ste eligi\u00f3 inmediatamente a Nicanor, antiguo jefe de la secci\u00f3n de elefantes, lo nombr\u00f3 general en Judea {R}_{I}13_{/}y lo hizo partir con \u00f3rdenes de matar a Judas, de dispersar sus tropas y de restablecer a Alcimo como sumo sacerdote del magn\u00edfico templo. {R}_{I}14_{/}Los gentiles, que hab\u00edan huido de Judea por temor a Judas, se agregaron en grandes grupos a Nicanor, pensando que las desgracias y las desventuras de los jud\u00edos ser\u00edan su propia fortuna.

{N}CAMPA\u00d1A DE NICANOR. PAZ CON JUDAS{/}
[\u0095]_{R}_{I}15_{/}Cuando los jud\u00edos se enteraron de la venida de Nicanor y de la invasi\u00f3n de los gentiles, se cubrieron de polvo y oraron a Dios, que hab\u00eda establecido su pueblo para siempre y protegido constantemente su heredad con milagros manifiestos. {I}16_{/}Luego se pusieron en marcha a las \u00f3rdenes de su caudillo; el enfrentamiento tuvo lugar en la aldea de Desau. {R}_{I}17_{/}Sim\u00f3n, hermano de Judas, atacaba a Nicanor; pero sus tropas dudaron un momento, estupefactas por la repentina llegada de enemigos. {I}18_{/}A pesar de esto, Nicanor, conociendo el valor de los de Judas y el entusiasmo con que luchaban por la patria, no quiso aventurarse a ponerlo todo a prueba de sangre. {R}_{I}19_{/}Esto le movi\u00f3 a enviar a Posidonio, Teodoto y Matat\u00edas a ofrecer la paz. {I}20_{/}Despu\u00e9s de larga deliberaci\u00f3n, y o\u00edda la voz del pueblo, convinieron en concertar la paz. {I}21_{/}Se pusieron dos sillas, una frente a otra. {I}22_{/}Judas hab\u00eda dejado en sitios estrat\u00e9gicos hombres armados, dispuestos a intervenir, por temor de alguna perfidia imprevista por parte de los enemigos; pero tuvieron una buena entrevista. {R}_{I}23_{/}Nicanor permaneci\u00f3 en Jerusal\u00e9n sin hacer mal alguno, y disolvi\u00f3 las tropas que se le hab\u00edan agregado. {I}24_{/}Y ten\u00eda siempre a Judas en su presencia, pues lo amaba sinceramente. {I}25_{/}Le exhort\u00f3 a casarse y a tener hijos. Se cas\u00f3, y vivi\u00f3 tranquilamente en paz.
{R}_{I}26_{/}Pero Alcimo, viendo lo bien que se entend\u00edan los dos y haci\u00e9ndose con una copia de los pactos concertados, se present\u00f3 a Demetrio, acusando a Nicanor de traidor de los intereses del Estado, ya que hab\u00eda nombrado sucesor suyo a Judas, enemigo y perturbador del reino. {I}27_{/}El rey, exasperado e inducido por las calumnias de aquel malvado, escribi\u00f3 a Nicanor, dici\u00e9ndole que no le agradaban los pactos concertados y que inmediatamente se le enviara preso a Antioqu\u00eda a Judas. {I}28_{/}Nicanor qued\u00f3 consternado y disgustado, pues no quer\u00eda romper lo pactado, ya que Judas no hab\u00eda hecho nada malo. {I}29_{/}Pero no pudiendo oponerse a las \u00f3rdenes del rey, buscaba una ocasi\u00f3n favorable para cumplirlas por medio de alguna estratagema.
{I}30_{/}El Macabeo, viendo que Nicanor le demostraba un trato m\u00e1s reservado y fr\u00edo en las entrevistas acostumbradas, comprendi\u00f3 que aquella conducta no podr\u00eda proceder de cosa buena. Reuni\u00f3 a algunos de los suyos y no se dej\u00f3 ver ya m\u00e1s de Nicanor.

{N}NICANOR AMENAZA AL TEMPLO{/}
[=]_{R}_{I}31_{/}Nicanor, d\u00e1ndose cuenta de que Judas hab\u00eda desaparecido con astucia, subi\u00f3 al templo a la misma hora que los sacerdotes ofrec\u00edan la v\u00edctima y les mand\u00f3 que le entregaran al Macabeo. {R}_{I}32_{/}Ellos juraron que no sab\u00edan d\u00f3nde estaba el hombre que \u00e9l buscaba. Nicanor extendi\u00f3 la mano hacia el templo, y jur\u00f3 as\u00ed: {R}_{I}33_{/}\u00abSi no me entreg\u00e1is preso a Judas, arrasar\u00e9 este lugar, destruir\u00e9 el altar y levantar\u00e9 en su lugar un magn\u00edfico templo a Baco\u00bb. {R}_{I}34_{/}Dicho esto, se fue. Los sacerdotes, elevando las manos al cielo, suplicaban a quien siempre se hab\u00eda mostrado en defensa de nuestro pueblo, diciendo: {R}_{I}35_{/}\u00abT\u00fa, Se\u00f1or de todo el universo, que de nada necesitas, has querido que fuera levantado este templo y morada tuya entre nosotros. {I}36_{/}Pues bien, oh santo de toda santidad, Se\u00f1or, conserva para siempre incontaminada esta morada tuya, que hace poco ha sido purificada\u00bb.

{N}HEROICA MUERTE DE RAZ\u00cdAS{/}
{R}_{I}37_{/}Raz\u00edas, uno de los ancianos de Jerusal\u00e9n, var\u00f3n amante de la ciudad, de muy buena fama y llamado por su bondad \u00abpadre de los jud\u00edos\u00bb, fue denunciado a Nicanor. {R}_{I}38_{/}En el anterior per\u00edodo de confusi\u00f3n hab\u00eda sido acusado de juda\u00edsmo, y por el juda\u00edsmo hab\u00eda expuesto su cuerpo y su vida con invencible constancia. {I}39_{/}Pues bien, Nicanor, queriendo mostrar su odio contra los jud\u00edos, mand\u00f3 m\u00e1s de quinientos soldados a prenderlo. {I}40_{/}Cre\u00eda que con la prisi\u00f3n de \u00e9ste daba un grave golpe a los dem\u00e1s.
{I}41_{/}Cuando ya los soldados estaban a punto de ocupar las torres y forzar la puerta de entrada y dada la orden de prenderle fuego, Raz\u00edas, rodeado por todas partes, hundi\u00f3 en s\u00ed mismo su espada, {I}42_{/}prefiriendo morir valerosamente antes que caer en manos extra\u00f1as y sufrir ultrajes indignos de su noble origen. {I}43_{/}Pero con las prisas, no se hizo una herida mortal y, cuando los soldados estaban a punto de penetrar por las puertas, se arrastr\u00f3 valerosamente sobre el muro y se arroj\u00f3 varonilmente encima de los soldados. {I}44_{/}Al verlo, se retiraron r\u00e1pidamente, y vino a caer en el espacio vac\u00edo que se hab\u00eda formado. {R}_{I}45_{/}No hab\u00eda muerto todav\u00eda y, encendido en valor, se levant\u00f3 a pesar de la sangre que perd\u00eda por todas partes, pas\u00f3 corriendo a trav\u00e9s de los soldados, {R}_{I}46_{/}se subi\u00f3 a una roca, y all\u00ed, casi sin sangre, se agarr\u00f3 los intestinos con ambas manos y los tir\u00f3 sobre los soldados, pidiendo al Se\u00f1or de la vida y del esp\u00edritu que un d\u00eda se los devolviera; y as\u00ed muri\u00f3.

{1}15{/}

{N}GUERRA CONTRA NICANOR{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Nicanor, enterado de que Judas y su gente andaban por Samar\u00eda, se dispuso a atacarlos con toda seguridad un d\u00eda de s\u00e1bado. [=]_{I}2_{/}Los jud\u00edos, que le acompa\u00f1aban por la fuerza, le dec\u00edan: \u00abNo intentes aniquilarlos tan feroz y tan salvajemente; ten respeto al d\u00eda de s\u00e1bado, honrado y declarado santo por aquel que todo lo ve\u00bb. {I}3_{/}Pero el malvado pregunt\u00f3 si, en efecto, hab\u00eda en el cielo un poderoso que hubiera ordenado santificar el d\u00eda del s\u00e1bado. [=]_{I}4_{/}Ellos le respondieron: \u00abHay un Se\u00f1or vivo, soberano del cielo, que ha mandado celebrar el d\u00eda s\u00e9ptimo\u00bb. {I}5_{/}\u00abPues yo -respondi\u00f3 \u00e9l- soy soberano sobre la tierra, que mando tomar las armas y ejecutar los decretos reales\u00bb. Pero no pudo llevar a cabo su b\u00e1rbaro proyecto. {I}6_{/}Nicanor, llegado al colmo de su orgullo, se hab\u00eda propuesto levantar un monumento a la victoria sobre Judas y los suyos.
{R}_{I}7_{/}En cambio, el Macabeo esperaba ciegamente que Dios hab\u00eda de venir en su auxilio. {R}_{I}8_{/}Exhortaba a los suyos a que no temieran la venida de los gentiles, sino que, recordando las veces que anteriormente Dios les hab\u00eda auxiliado, creyeran que tambi\u00e9n ahora, ciertamente, el todopoderoso les dar\u00eda la victoria. {R}_{I}9_{/}Encendi\u00f3 sus \u00e1nimos con palabras de la ley y los profetas, les trajo a la memoria las batallas ganadas y les infundi\u00f3 valor. [=]_{I}10_{/}Encendidos as\u00ed los \u00e1nimos, les puso delante la perfidia de los gentiles y las transgresiones de los juramentos. {I}11_{/}Qued\u00f3 con esto cada uno armado, no con escudos y lanzas, sino con palabras alentadoras. Confirm\u00f3 todo esto narr\u00e1ndoles un sue\u00f1o digno de fe, que a todos les llen\u00f3 de alegr\u00eda.
{I}12_{/}El sue\u00f1o era \u00e9ste: On\u00edas, dulce en el trato, de palabra elegante y que desde la ni\u00f1ez se hab\u00eda ejercitado en la virtud, con las manos levantadas oraba por el pueblo de los jud\u00edos. {I}13_{/}Vio tambi\u00e9n a otro var\u00f3n, rodeado de majestad y gloria y de una augusta y maravillosa dignidad. [=]_{R}_{I}14_{/}On\u00edas tom\u00f3 la palabra y dijo: \u00ab\u00c9ste es el amante de los hermanos, que ora mucho por el pueblo y por la ciudad; es el profeta de Dios, Jerem\u00edas\u00bb. {I}15_{/}Extendi\u00f3 su diestra y entreg\u00f3 a Judas una espada de oro y, al entreg\u00e1rsela, dijo: {R}_{I}16_{/}\u00abToma esta santa espada, don precioso que Dios te env\u00eda, con la cual destruir\u00e1s a tus adversarios\u00bb. [=]_{R}_{I}17_{/}Animados con estas palabras de Judas, sumamente bellas y aptas para enardecer los corazones de los j\u00f3venes, determinaron no estarse a la espera en el campo, sino m\u00e1s bien lanzarse valerosamente y luchar con todo br\u00edo; y as\u00ed decidieron la causa, pues peligraba la ciudad, las cosas santas y el templo. {R}_{I}18_{/}Porque para ellos el mayor temor era el santuario santificado, y su temor por las mujeres, hijos, hermanos y parientes era menor. {I}19_{/}La angustia de los que se hab\u00edan quedado en la ciudad no era peque\u00f1a, preocupados por la batalla que se iba a dar en el campo.

{N}DERROTA Y MUERTE DE NICANOR{/}
{R}_{I}20_{/}Todos esperaban con ansia el pr\u00f3ximo desenlace; los enemigos estaban preparados: el ej\u00e9rcito en sitio conveniente, los elefantes en situaci\u00f3n estrat\u00e9gica y la caballer\u00eda en las alas; {R}_{I}21_{/}el Macabeo, al ver la muchedumbre que ten\u00eda delante, el aparato de las diversas armas y su ferocidad, levant\u00f3 las manos al cielo e invoc\u00f3 al Dios que hace maravillas; pues bien sab\u00eda que la victoria no depende de las armas, sino de aquel que la concede a quien ve digno de ella. [=]_{R}_{I}22_{/}Judas dijo en su invocaci\u00f3n: \u00abT\u00fa, oh Se\u00f1or, que enviaste tu \u00e1ngel en los d\u00edas de Ezequ\u00edas, rey de Jud\u00e1, y mat\u00f3 a ciento ochenta y cinco mil del campamento de Senaquerib, {I}23_{/}env\u00eda tambi\u00e9n ahora, oh Se\u00f1or del cielo, tu \u00e1ngel bueno delante de nosotros para hacerles temer y temblar con el poder de tu brazo. {I}24_{/}Sean quebrantados con la fuerza de tu brazo los que vienen blasfemando contra tu santo pueblo\u00bb. Y con esto dio fin a sus palabras.
{I}25_{/}Entretanto, Nicanor y los suyos avanzaban entre el estruendo de las trompetas y los cantos de guerra. {I}26_{/}Por su parte, Judas y los suyos entraron en combate con s\u00faplicas y oraciones. {R}_{I}27_{/}Mientras combat\u00edan con las manos, con su coraz\u00f3n oraban a Dios; y as\u00ed, magn\u00edficamente confortados con la presencia manifiesta de Dios, hicieron morder el polvo a no menos de treinta y cinco mil enemigos. {R}_{I}28_{/}Terminada la batalla, y mientras volv\u00edan llenos de alegr\u00eda, vieron que el mismo Nicanor yac\u00eda en tierra muerto, con toda su armadura. {I}29_{/}Estall\u00f3 entonces un gran clamor y alarido, bendiciendo al todopoderoso en su lengua patria.
{R}_{I}30_{/}Y el que en cuerpo y alma estaba consagrado a la defensa de sus ciudadanos y hab\u00eda guardado para ellos un \u00e1nimo varonil, dio orden de que cortaran la cabeza de Nicanor y su brazo derecho hasta el h\u00famero y los llevaran a Jerusal\u00e9n. {R}_{I}31_{/}Al llegar all\u00ed, reuni\u00f3 a sus conciudadanos y, en especial, a los sacerdotes; se puso en pie ante el altar y mand\u00f3 venir a los de la ciudadela. [=]_{I}32_{/}Mostr\u00f3 a todos la cabeza del malvado Nicanor y la mano que el blasfemo hab\u00eda levantado orgulloso sobre la misma santa morada del todopoderoso {R}_{I}33_{/}y, cortando la lengua del blasfemo Nicanor, mand\u00f3 darla a las aves y colgar la mano derecha delante del templo en castigo de su locura. {R}_{I}34_{/}Entonces todos levantaron sus ojos al cielo y alabaron al Se\u00f1or de la gloria: \u00abBendito aquel que ha conservado sin mancha su templo santo\u00bb. {R}_{I}35_{/}Judas orden\u00f3 que la cabeza de Nicanor fuera colgada en la ciudadela como se\u00f1al manifiesta del auxilio de Dios. {I}36_{/}Por com\u00fan acuerdo se decret\u00f3 no dejar pasar este d\u00eda sin solemnizarlo, {R}_{I}37_{/}fij\u00e1ndose como d\u00eda festivo el 13 del mes duod\u00e9cimo, adar en arameo, d\u00eda que precede a la fiesta de Mardoqueo.

{N}CONCLUSI\u00d3N{/}
[\u0095]_{I}38_{/}\u00c9sta fue la historia de Nicanor. Como desde aquellos d\u00edas la ciudad ha estado en poder de los hebreos, tambi\u00e9n yo pondr\u00e9 fin a mi obra. {I}39_{/}Si \u00e9sta ha sido buena y bien ordenada, eso es lo que he deseado; mas si ha sido mediocre e imperfecta, he hecho lo que he podido. {R}_{I}40_{/}Por lo dem\u00e1s, como el beber siempre vino solo o agua sola puede ser da\u00f1ino, mientras que el vino mezclado con un poco de agua produce un sabor grato, as\u00ed el arte de saber disponer el relato y la narraci\u00f3n produce placer en los lectores. Y aqu\u00ed doy fin a mi obra.

