
{1}1{/}

DECRETO DE CIRO{/}

{I}1_{/}El a\u00f1o primero de 
Ciro, rey de Persia, en 
cumplimiento de su 
palabra anunciada por 
medio de Jerem\u00edas, el 
Se\u00f1or impuls\u00f3 a Ciro, rey 
de Persia, a que 
proclamara de viva voz y 
por escrito, en todo su 
reino, este edicto: 
{I}2_{/}\u00abAs\u00ed habla Ciro, rey 
de Persia: El Se\u00f1or, Dios 
del cielo, me ha dado 
todos los reinos de la 
tierra y me ha encargado 
de construirle un templo 
en Jerusal\u00e9n, en Jud\u00e1. 
{I}3_{/}El que de vosotros 
pertenezca a su pueblo, 
que su Dios lo ayude y 
que vaya a Jerusal\u00e9n, en 
Jud\u00e1, a construir el 
templo del Se\u00f1or, Dios de 
Israel, el Dios que est\u00e1 
en Jerusal\u00e9n. {I}4_{/}Y a 
todos los supervivientes, 
dondequiera que vivan, 
ay\u00fadeles la poblaci\u00f3n del 
lugar en que residen, 
proporcion\u00e1ndoles plata, 
oro, bienes, ganado, as\u00ed 
como otras ofrendas 
voluntarias para el 
templo del Se\u00f1or que est\u00e1 
en Jerusal\u00e9n\u00bb.
{I}5_{/}Los cabezas de 
familia de Jud\u00e1 y 
Benjam\u00edn, los sacerdotes 
y levitas, todos los que 
se sintieron movidos por 
el Se\u00f1or, se dispusieron 
a ir a Jerusal\u00e9n y 
reconstruir el templo del 
Se\u00f1or. {I}6_{/}Y todos sus 
vecinos les 
proporcionaron toda clase 
de recursos: plata, oro, 
bienes, ganado, objetos 
preciosos, adem\u00e1s de 
otras ofrendas 
voluntarias.
{I}7_{/}El rey Ciro entreg\u00f3 
los utensilios del templo 
del Se\u00f1or que 
Nabucodonosor se hab\u00eda 
llevado de Jerusal\u00e9n para 
el templo de su dios. 
{I}8_{/}Ciro, rey de Persia, 
le confi\u00f3 la tarea a 
Mitr\u00eddates, el tesorero, 
el cual se los entreg\u00f3 a 
Sesbasar, jefe de Jud\u00e1. 
{I}9_{/}\u00c9ste era el 
inventario: treinta 
bandejas de oro y mil de 
plata, veintinueve 
cuchillos, {I}10_{/}treinta 
copas de oro y 
cuatrocientas diez de 
plata y mil utensilios de 
otras clases. {I}11_{/}En 
total, cinco mil 
cuatrocientos objetos de 
oro y plata. Todo se lo 
llev\u00f3 Sesbasar a 
Jerusal\u00e9n al regresar del 
destierro de Babilonia.
{1}2{/}

LISTA DE DESTERRADOS{/}

{I}1_{/}\u00c9stos son los 
israelitas de la 
provincia de Jud\u00e1 que 
regresaron del destierro 
de Babilonia, donde los 
hab\u00eda deportado 
Nabucodonosor, rey de 
Babilonia, y que 
volvieron a Jerusal\u00e9n y 
Jud\u00e1, cada uno a su 
ciudad. {I}2_{/}Vinieron con 
Zorobabel, Josu\u00e9, 
Nehem\u00edas, Serayas, 
Reelayas, Mardoqueo, 
Bils\u00e1n, Mispar, Bigvay, 
Rej\u00fan, Baan\u00e1.
N\u00famero de los hombres del 
pueblo de Israel: 
{I}3_{/}descendientes de 
Par\u00f3s, dos mil ciento 
setenta y dos; {I}4_{/}de 
Sefat\u00edas, trescientos 
setenta y dos; {I}5_{/}de 
Araj, setecientos setenta 
y cinco; {I}6_{/}de Pajat 
Moab, es decir, de Josu\u00e9 
y Joab, dos mil 
ochocientos doce; {I}7_{/}de 
El\u00e1n, mil doscientos 
cincuenta y cuatro; 
{I}8_{/}de Zat\u00fa, novecientos 
cuarenta y cinco; {I}9_{/}de 
Zacay, setecientos 
sesenta; {I}10_{/}de Ban\u00ed, 
seiscientos cuarenta y 
dos; {I}11_{/}de Bebay, 
seiscientos veintitr\u00e9s; 
{I}12_{/}de Azgad, mil 
doscientos veintid\u00f3s; 
{I}13_{/}de Adonic\u00e1n, 
seiscientos sesenta y 
seis; {I}14_{/}de Bigvay, dos 
mil cincuenta y seis; 
{I}15_{/}de Ad\u00edn, 
cuatrocientos cincuenta y 
cuatro; {I}16_{/}de Ater, 
esto es, los 
descendientes de 
Ezequ\u00edas, noventa y ocho; 
{I}17_{/}de Besay, 
trescientos veintitr\u00e9s; 
{I}18_{/}de Yor\u00e1, ciento 
doce; {I}19_{/}de Jas\u00fan, 
doscientos veintitr\u00e9s; 
{I}20_{/}de Guibar, noventa y 
cinco; {I}21_{/}de Bel\u00e9n, 
ciento veintitr\u00e9s; 
{I}22_{/}de Netof\u00e1, cincuenta 
y seis; {I}23_{/}de Anatot, 
ciento veintiocho; 
{I}24_{/}de Azm\u00e1vet, cuarenta 
y dos; {I}25_{/}de Quiriat 
Year\u00edn, Quefir\u00e1 y Beerot, 
setecientos cuarenta y 
tres; {I}26_{/}de Ram\u00e1 y 
Gueba, seiscientos 
veintiuno; {I}27_{/}de 
Micm\u00e1s, ciento veintid\u00f3s; 
{I}28_{/}de Betel y Ay, 
doscientos veintitr\u00e9s; 
{I}29_{/}de Nebo, cincuenta y 
dos; {I}30_{/}de Magb\u00eds, 
ciento cuarenta y seis; 
{I}31_{/}del otro El\u00e1n, mil 
doscientos cincuenta y 
cuatro; {I}32_{/}de Jar\u00edn, 
trescientos veinte; 
{I}33_{/}de Lod, Jadid y On\u00f3, 
setecientos veinticinco; 
{I}34_{/}de Jeric\u00f3, 
trescientos cuarenta y 
cinco; {I}35_{/}de Sena\u00e1, 
tres mil seiscientos 
treinta.
{I}36_{/}Sacerdotes: de 
Jedayas, de la casa de 
Josu\u00e9, novecientos 
setenta y tres; {I}37_{/}de 
Imer, mil cincuenta y 
dos; {I}38_{/}de Pasjur, mil 
doscientos cuarenta y 
siete; {I}39_{/}de Jar\u00edn, mil 
diecisiete.
{I}40_{/}Levitas: de Josu\u00e9, 
Cadmiel, de los hijos de 
Hodav\u00edas, setenta y 
cuatro. {I}41_{/}Cantores: de 
Asaf, ciento veintiocho.
{I}42_{/}Porteros: de Sal\u00fan, 
de Ater, de Talm\u00f3n, de 
Acub, de Jatit\u00e1, de 
Sobay: ciento treinta y 
nueve.
{I}43_{/}Sirvientes del 
templo: de Sij\u00e1, de 
Jasuf\u00e1, de Tabaot, 
{I}44_{/}de Quer\u00f3s, de Siah\u00e1, 
de Pad\u00f3n, {I}45_{/}de Leban\u00e1, 
de Jagab\u00e1, de Acub, 
{I}46_{/}de Jagab, de Salmay, 
de Jan\u00e1n, {I}47_{/}de Guidel, 
de Gajar, de Reayas, 
{I}48_{/}de Res\u00edn, de Necod\u00e1, 
de Gaz\u00e1n, {I}49_{/}de Uz\u00e1, de 
Pas\u00e9aj, de Besay, {I}50_{/}de 
Asn\u00e1, de los meunitas, de 
los nefusitas, {I}51_{/}de 
Bacbuc, de Jacuf\u00e1, de 
Jarjur, {I}52_{/}de Baslut, 
de Mejid\u00e1, de Jars\u00e1, 
{I}53_{/}de Barc\u00f3s, de 
Siser\u00e1, de T\u00e9maj, {I}54_{/}de 
Nes\u00edaj, de Jatif\u00e1.
{I}55_{/}Descendientes de los 
sirvientes de Salom\u00f3n: de 
Sotay, de Sof\u00e9ret, de 
Perud\u00e1, {I}56_{/}de Yaal\u00e1, de 
Darc\u00f3n, de Guidel, 
{I}57_{/}de Sefat\u00edas, de 
Jatil, de Poqueret-
Haseb\u00e1yim, de Am\u00ed. 
{I}58_{/}Total de los 
sirvientes del templo y 
de los descendientes de 
los sirvientes de 
Salom\u00f3n: trescientos 
noventa y dos.
{I}59_{/}Los rese\u00f1ados a 
continuaci\u00f3n son los que 
regresaron de Tel-M\u00e9laj, 
Tel-Jars\u00e1, Querub, Ad\u00e1n e 
Imer, y que no pudieron 
demostrar que su familia 
y su estirpe eran de 
origen israelita: 
{I}60_{/}los descendientes de 
Delayas, de Tob\u00edas, de 
Necod\u00e1: seiscientos 
cincuenta y dos. {I}61_{/}Y 
entre los sacerdotes: los 
descendientes de Jobayas, 
de Hac\u00f3s, de Barzilay, el 
cual se hab\u00eda casado con 
una de las hijas de 
Barzilay, el galaadita, 
cuyo nombre adopt\u00f3. 
{I}62_{/}\u00c9stos buscaron sus 
t\u00edtulos geneal\u00f3gicos; 
pero, al no encontrarlos, 
fueron excluidos del 
sacerdocio, {I}63_{/}y el 
gobernador les prohibi\u00f3 
comer alimentos sagrados 
hasta que se presentase 
un sacerdote para 
consultar las suertes.
{I}64_{/}El total de la 
comunidad era de cuarenta 
y dos mil trescientas 
sesenta personas, 
{I}65_{/}sin contar sus 
esclavos y esclavas, que 
eran siete mil 
trescientos treinta y 
siete, m\u00e1s doscientos 
cantores y cantoras. 
{I}66_{/}Ten\u00edan, adem\u00e1s, 
setecientos treinta y 
seis caballos, doscientos 
cuarenta y cinco mulos, 
{I}67_{/}cuatrocientos 
treinta y cinco camellos 
y seis mil setecientos 
veinte asnos.
{I}68_{/}Algunos de los 
cabezas de familia, al 
llegar al templo del 
Se\u00f1or, en Jerusal\u00e9n, 
hicieron generosos 
donativos para 
reconstruir el templo del 
Se\u00f1or en su emplazamiento 
anterior. {I}69_{/}Con 
arreglo a sus 
posibilidades, entregaron 
al tesoro de la obra 
sesenta y un mil dracmas 
de oro, cinco mil minas 
de plata y cien t\u00fanicas 
sacerdotales.
{I}70_{/}Los sacerdotes, los 
levitas y una parte del 
pueblo se establecieron 
en Jerusal\u00e9n; los 
porteros, los cantores, 
los sirvientes del templo 
y los dem\u00e1s israelitas, 
en sus ciudades 
respectivas.
{1}3{/}

RECONSTRUCCI\u00d3N DEL ALTAR 
Y RESTAURACI\u00d3N DEL CULTO{/}

{I}1_{/}El mes s\u00e9ptimo, 
instalados ya los 
israelitas en sus 
ciudades, el pueblo se 
reuni\u00f3 como un solo 
hombre en Jerusal\u00e9n. 
{I}2_{/}Josu\u00e9, hijo de 
Yosadac, con sus hermanos 
sacerdotes, y Zorobabel, 
hijo de Sealtiel, con sus 
hermanos, se pusieron a 
reconstruir el altar del 
Dios de Israel para 
ofrecer en \u00e9l los 
holocaustos, como est\u00e1 
escrito en la ley de 
Mois\u00e9s, hombre de Dios. 
{I}3_{/}Levantaron el altar 
sobre sus mismos 
cimientos, a pesar del 
miedo que ten\u00edan a la 
poblaci\u00f3n del pa\u00eds, y 
ofrecieron en \u00e9l 
holocaustos al Se\u00f1or: los 
holocaustos de la ma\u00f1ana 
y de la tarde. 
{I}4_{/}Celebraron tambi\u00e9n la 
fiesta de los 
tabern\u00e1culos, seg\u00fan est\u00e1 
prescrito, ofreciendo 
cada d\u00eda el n\u00famero de 
holocaustos ritualmente 
establecidos. 
{I}5_{/}Ofrecieron el 
holocausto diario, los 
correspondientes a los 
novilunios y a las 
solemnidades consagradas 
al Se\u00f1or, as\u00ed como los 
que ofrec\u00edan 
voluntariamente al Se\u00f1or. 
{I}6_{/}Desde el d\u00eda primero 
del s\u00e9ptimo mes 
comenzaron a ofrecer 
holocaustos al Se\u00f1or, 
aunque todav\u00eda no se 
hab\u00edan echado los 
cimientos del templo del 
Se\u00f1or.
PRIMERAS OBRAS DEL 
TEMPLO{/}

{I}7_{/}Dieron dinero a los 
canteros y a los 
carpinteros; mandaron 
v\u00edveres, bebidas y aceite 
a los sidonios y a los 
tirios para que enviasen 
por mar madera de cedro 
desde el L\u00edbano a Jafa, 
conforme a la 
autorizaci\u00f3n que les 
hab\u00eda dado Ciro, rey de 
Persia.
{I}8_{/}El mes segundo del 
a\u00f1o segundo de su llegada 
al templo de Dios en 
Jerusal\u00e9n, Zorobabel, 
hijo de Sealtiel; Josu\u00e9, 
hijo de Yosadac, con el 
resto de sus hermanos, 
sacerdotes y levitas, y 
todos los que hab\u00edan 
vuelto del destierro a 
Jerusal\u00e9n, pusieron manos 
a la obra y encargaron a 
los levitas de veinte 
a\u00f1os para arriba la 
direcci\u00f3n de los trabajos 
del templo del Se\u00f1or. 
{I}9_{/}Josu\u00e9 con sus hijos y 
hermanos, Cadmiel y sus 
hijos, Hodav\u00edas y los 
hijos de Jenadad con sus 
hijos y hermanos levitas, 
se presentaron como un 
solo hombre para dirigir 
a los que trabajaban en 
el templo de Dios.
{I}10_{/}Cuando los alba\u00f1iles 
echaron los cimientos del 
templo del Se\u00f1or, se 
presentaron los 
sacerdotes con sus 
ornamentos y sus 
trompetas, y los levitas, 
hijos de Asaf, con sus 
c\u00edmbalos, para alabar al 
Se\u00f1or, conforme a las 
disposiciones de David, 
rey de Israel. 
{I}11_{/}Alababan y daban 
gracias al Se\u00f1or, y se 
respond\u00eda: \u00abPorque es 
bueno, porque es eterno 
su amor a Israel\u00bb. Y todo 
el pueblo prorrump\u00eda en 
fuertes gritos de j\u00fabilo 
alabando al Se\u00f1or porque 
se hab\u00edan echado los 
cimientos del templo del 
Se\u00f1or. {I}12_{/}Muchos de los 
sacerdotes, levitas y 
cabezas de familia, ya 
ancianos, que hab\u00edan 
visto el primer templo y 
ahora ve\u00edan con sus 
propios ojos que se 
echaban los cimientos de 
este otro templo, 
lloraban 
estrepitosamente, 
mientras que otros muchos 
daban gritos de alegr\u00eda y 
j\u00fabilo. {I}13_{/}Nadie pod\u00eda 
distinguir los acentos de 
j\u00fabilo de los acentos del 
llanto de la gente, 
porque el pueblo lanzaba 
grandes gritos y el 
estr\u00e9pito se o\u00eda desde 
muy lejos.
{1}4{/}

LOS SAMARITANOS SE OPONEN 
A LA CONSTRUCCI\u00d3N DEL 
TEMPLO{/}

{I}1_{/}Cuando los 
enemigos de Jud\u00e1 y 
Benjam\u00edn se enteraron de 
que los que hab\u00edan vuelto 
del destierro estaban 
reconstruyendo el templo 
del Se\u00f1or, Dios de 
Israel, {I}2_{/}se 
presentaron a Zorobabel, 
a Josu\u00e9 y a los cabezas 
de familia y les dijeron: 
\u00abDejadnos colaborar con 
vosotros en la 
construcci\u00f3n, ya que 
nosotros, lo mismo que 
vosotros, adoramos a 
vuestro Dios y le 
ofrecemos sacrificios 
desde cuando Asarad\u00f3n, 
rey de Asiria, nos trajo 
aqu\u00ed\u00bb. {I}3_{/}Pero 
Zorobabel, Josu\u00e9 y los 
otros cabezas de familia 
de Israel les 
contestaron: \u00abEso no 
puede ser; debemos 
construirlo nosotros 
solos para el Se\u00f1or, Dios 
de Israel, como nos ha 
ordenado Ciro, rey de 
Persia\u00bb. {I}4_{/}Entonces la 
poblaci\u00f3n del pa\u00eds se 
puso a desanimar al 
pueblo de Jud\u00e1 y a 
meterles miedo, a fin de 
que dejasen la 
construcci\u00f3n. 
{I}5_{/}Sobornaron adem\u00e1s 
contra ellos a algunos 
funcionarios del rey para 
hacer fracasar su 
proyecto. Este estado de 
cosas dur\u00f3 todo el tiempo 
que a\u00fan rein\u00f3 Ciro, rey 
de Persia, hasta el 
reinado de Dar\u00edo, rey de 
Persia.
DIFICULTADES BAJO JERJES 
Y ARTAJERJES{/}

{I}6_{/}Al comienzo del 
reinado de Jerjes 
escribieron una denuncia 
contra los habitantes de 
Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n.
{I}7_{/}En tiempo de 
Artajerjes, Bisl\u00e1n, 
Mitr\u00eddates, Tabeel y sus 
dem\u00e1s colegas hicieron 
otra denuncia a 
Artajerjes, rey de 
Persia. El documento 
estaba escrito en 
caracteres arameos y en 
lengua aramea.
{I}8_{/}Rej\u00fan, gobernador, y 
Simsay, secretario, 
escribieron al rey 
Artajerjes la siguiente 
carta contra Jerusal\u00e9n: 
{I}9_{/}\u00abEl gobernador Rej\u00fan, 
el secretario Simsay y 
sus dem\u00e1s colegas: los 
jueces y los legados, 
funcionarios persas, las 
gentes de Uruk, de 
Babilonia, de Susa, es 
decir, los elamitas, 
{I}10_{/}y el resto de la 
poblaci\u00f3n que el grande e 
ilustre Asurbanipal 
deport\u00f3 y estableci\u00f3 en 
las ciudades de Samar\u00eda y 
en las otras regiones de 
allende el r\u00edo...\u00bb. 
{I}11_{/}Copia de la carta: 
\u00abAl rey Artajerjes, tus 
servidores, las gentes de 
Transeufratina: {I}12_{/}Sepa 
el rey que los jud\u00edos que 
vinieron y se 
establecieron en 
Jerusal\u00e9n est\u00e1n 
reconstruyendo esta 
ciudad rebelde y malvada; 
quieren levantar las 
murallas y ya han echado 
los cimientos. {I}13_{/}Sepa 
el rey que si esta ciudad 
se reconstruye y se 
restauran sus murallas, 
ellos no pagar\u00e1n m\u00e1s 
tributo ni impuestos, ni 
derechos de paso, y el 
erario regio se resentir\u00e1 
de ello. {I}14_{/}Ahora bien, 
nosotros, que vivimos a 
expensas del palacio, no 
podemos tolerar que se 
desprecie al rey de esta 
manera, por lo que 
remitimos al rey esta 
informaci\u00f3n. 
{I}15_{/}Invest\u00edguese en el 
libro de las memorias de 
tus padres; en ese libro 
comprobar\u00e1s que esta 
ciudad es rebelde y 
funesta para los reyes y 
las provincias, y que en 
ella ya desde tiempos 
antiguos se han fomentado 
siempre insurrecciones. 
Por este motivo 
justamente fue destruida. 
{I}16_{/}Nosotros advertimos 
al rey que si esta ciudad 
se reconstruye y se 
restauran sus murallas, 
bien pronto no tendr\u00e1s t\u00fa 
territorio alguno en 
Transeufratina\u00bb.
EL GOBERNADOR SUSPENDE LA 
CONSTRUCCI\u00d3N DEL TEMPLO{/}

{I}17_{/}El rey envi\u00f3 esta 
respuesta: \u00abAl gobernador 
Rej\u00fan, al secretario 
Simsay y a sus dem\u00e1s 
colegas residentes en 
Samar\u00eda y en los dem\u00e1s 
lugares de 
Transeufratina: \u00a1Salud! 
{I}18_{/}La carta que me 
enviasteis ha sido le\u00edda 
puntualmente en mi 
presencia. {I}19_{/}Orden\u00e9 
que se investigara, y se 
ha comprobado 
efectivamente que esa 
ciudad se ha rebelado 
desde tiempos antiguos 
contra los reyes, y que 
en ella se han fomentado 
revueltas e 
insurrecciones; {I}20_{/}que 
ha habido en Jerusal\u00e9n 
reyes poderosos cuyo 
dominio se extend\u00eda sobre 
todo el territorio de 
Transeufratina y que 
recib\u00edan tributos, 
impuestos y derechos de 
paso. {I}21_{/}Ordenad, pues, 
que esos hombres 
suspendan su trabajo para 
que la ciudad no se 
reconstruya hasta que yo 
no ordene otra cosa. 
{I}22_{/}Procurad no ser 
negligentes en esto, no 
sea que el mal aumente en 
perjuicio de los reyes\u00bb.
{I}23_{/}Tan pronto como 
leyeron la carta del rey 
Artajerjes, el gobernador 
Rej\u00fan, el secretario 
Simsay y sus colegas 
fueron inmediatamente a 
Jerusal\u00e9n y obligaron por 
la fuerza a los jud\u00edos a 
parar las obras. {I}24_{/}As\u00ed 
tuvieron que suspender la 
reconstrucci\u00f3n del templo 
del Se\u00f1or en Jerusal\u00e9n, 
que no pudo ser reanudada 
hasta el a\u00f1o segundo del 
reinado de Dar\u00edo, rey de 
Persia.
{1}5{/}

REANUDACI\u00d3N DE LA 
CONSTRUCCI\u00d3N DEL TEMPLO{/}

{I}1_{/}Los profetas Ageo 
y Zacar\u00edas, hijo de Id\u00f3, 
comenzaron a profetizar a 
los jud\u00edos residentes en 
Jerusal\u00e9n y Jud\u00e1 en el 
nombre del Dios de 
Israel, y a su impulso 
{I}2_{/}Zorobabel, hijo de 
Sealtiel, y Josu\u00e9, hijo 
de Yosadac, decidieron 
reanudar la 
reconstrucci\u00f3n del templo 
de Dios en Jerusal\u00e9n, con 
la asistencia de los dos 
profetas de Dios, que 
estaban con ellos 
anim\u00e1ndoles.
{I}3_{/}Tatenay, gobernador 
de Transeufratina, Setar 
Boznay y sus colegas 
fueron a decirles: 
\u00ab\u00bfQui\u00e9n os ha autorizado 
a reconstruir el templo y 
la muralla?\u00bb. {I}4_{/}Y 
a\u00f1adieron: \u00ab\u00bfC\u00f3mo se 
llaman los hombres que 
est\u00e1n construyendo este 
templo?\u00bb. {I}5_{/}Pero los 
ojos de su Dios velaban 
sobre los dirigentes 
jud\u00edos, y no les 
obligaron a parar la obra 
hasta que se mandara un 
informe a Dar\u00edo y se 
recibiera su respuesta.
{I}6_{/}Copia de la carta que 
Tatenay, gobernador de 
Transeufratina, Setar 
Boznay y sus colegas, las 
autoridades de 
Transeufratina, 
remitieron al rey Dar\u00edo. 
{I}7_{/}Se dec\u00eda: \u00abAl rey 
Dar\u00edo: \u00a1Paz perfecta! 
{I}8_{/}Sepa el rey que 
nosotros hemos ido a la 
provincia de Jud\u00e1, al 
templo del gran Dios, que 
se est\u00e1 reconstruyendo 
con piedras de siller\u00eda; 
ahora est\u00e1n recubriendo 
de madera las paredes. La 
obra se va haciendo con 
esmero y a buen ritmo. 
{I}9_{/}Nosotros hemos 
preguntado a los 
dirigentes qui\u00e9n les 
hab\u00eda autorizado a 
reconstruir el templo y 
la muralla. {I}10_{/}Les 
hemos preguntado adem\u00e1s 
c\u00f3mo se llamaban, para 
comunic\u00e1rtelo a ti y 
darte por escrito los 
nombres de las personas 
que est\u00e1n al frente de 
ellos. {I}11_{/}Y nos han 
dado esta respuesta: 
Nosotros adoramos al Dios 
del cielo y de la tierra, 
y por eso estamos 
reconstruyendo el templo 
que fue construido y 
terminado hace muchos 
a\u00f1os por un gran rey de 
Israel. {I}12_{/}Pero 
nuestros padres irritaron 
al Dios del cielo, y \u00e9l 
los entreg\u00f3 en manos del 
caldeo Nabucodonosor, rey 
de Babilonia, el cual 
destruy\u00f3 este templo y 
deport\u00f3 el pueblo a 
Babilonia. {I}13_{/}Sin 
embargo, en el primer a\u00f1o 
de su reinado, Ciro, rey 
de Babilonia, promulg\u00f3 un 
edicto ordenando que 
fuese reconstruido este 
templo de Dios. 
{I}14_{/}Adem\u00e1s, el rey Ciro 
mand\u00f3 sacar del templo de 
Babilonia los utensilios 
de oro y plata del templo 
de Dios, que 
Nabucodonosor se hab\u00eda 
llevado del templo de 
Jerusal\u00e9n para ponerlos 
en el templo de 
Babilonia, y se los 
entreg\u00f3 a un hombre 
llamado Sesbasar, a quien 
hab\u00eda nombrado 
gobernador. {I}15_{/}Y le 
dijo: Toma estos 
utensilios y ll\u00e9valos al 
templo que est\u00e1 en 
Jerusal\u00e9n, y que el 
templo de Dios sea 
reconstruido en el mismo 
sitio. {I}16_{/}Sesbasar vino 
y ech\u00f3 los cimientos del 
templo de Dios en 
Jerusal\u00e9n, que se viene 
reconstruyendo desde 
aquel d\u00eda hasta el 
presente, pero a\u00fan no 
est\u00e1 terminado. {I}17_{/}Si 
le parece bien al rey, 
invest\u00edguese en el 
archivo real de 
Babilonia, para ver si es 
verdad que la 
reconstrucci\u00f3n del templo 
de Dios en Jerusal\u00e9n fue 
autorizada por el rey 
Ciro; y, en consecuencia, 
se nos remita la decisi\u00f3n 
del monarca sobre el 
particular\u00bb.
{1}6{/}

EDICTO FAVORABLE DE DAR\u00cdO 
I{/}

{I}1_{/}El rey Dar\u00edo 
orden\u00f3 que se hiciera 
investigaci\u00f3n en 
Babilonia, en los 
dep\u00f3sitos donde se 
guardaban los archivos, 
{I}2_{/}y se encontr\u00f3 en 
Ecbatana, la fortaleza 
situada en la provincia 
de Media, un rollo en el 
que estaba registrado lo 
siguiente: \u00abEn memoria.
{I}3_{/}A\u00f1o primero del rey 
Ciro. El rey Ciro ha 
decretado respecto al 
templo de Dios en 
Jerusal\u00e9n: Que sea 
reconstruido el templo en 
el mismo sitio, como 
lugar en el que se 
ofrezcan sacrificios. 
Tendr\u00e1 treinta metros de 
alto y treinta de ancho, 
{I}4_{/}tres hileras de 
piedras de siller\u00eda y una 
de madera; los gastos 
ser\u00e1n costeados por la 
casa del rey. {I}5_{/}Adem\u00e1s, 
los utensilios de oro y 
plata del templo de Dios, 
que Nabucodonosor sac\u00f3 
del templo de Jerusal\u00e9n y 
se llev\u00f3 a Babilonia, 
ser\u00e1n restituidos, 
devueltos al templo de 
Jerusal\u00e9n y colocados en 
su sitio propio en el 
templo de Dios.
{I}6_{/}As\u00ed pues, t\u00fa, 
Tatenay, gobernador de 
Transeufratina, Setar 
Boznay y vosotros, sus 
colegas, las autoridades 
de Transeufratina, 
retiraos de Jerusal\u00e9n, 
{I}7_{/}dejad continuar las 
obras de ese templo de 
Dios al gobernador de 
Jud\u00e1 y a los dirigentes 
jud\u00edos, que deben 
reconstruir este templo 
de Dios en su mismo 
sitio. {I}8_{/}\u00c9stas son mis 
\u00f3rdenes acerca de lo que 
deb\u00e9is hacer con esos 
dirigentes jud\u00edos para la 
reconstrucci\u00f3n del templo 
de Dios: de los ingresos 
reales procedentes de los 
tributos de 
Transeufratina ha de 
proveerse puntualmente a 
esos hombres el dinero 
necesario para que no se 
interrumpan las obras. 
{I}9_{/}Y todo lo que se 
precise para los 
holocaustos al Dios del 
cielo, novillos, carneros 
y corderos, sal, vino y 
aceite, seg\u00fan las 
exigencias de los 
sacerdotes de Jerusal\u00e9n, 
se les dar\u00e1 cada d\u00eda sin 
falta, {I}10_{/}para que 
ofrezcan sacrificios 
agradables al Dios del 
cielo y rueguen por la 
vida del rey y de sus 
hijos. {I}11_{/}Ordeno, 
adem\u00e1s, que a todo aquel 
que no cumpla este edicto 
se arranque una viga de 
su casa, se le amarre a 
ella y se le azote, y su 
casa sea reducida por 
este delito a un mont\u00f3n 
de escombros. {I}12_{/}Y el 
Dios que ha establecido 
all\u00ed su nombre aplaste a 
todo aquel rey o pueblo 
que trate de transgredir 
esto destruyendo ese 
templo de Dios en 
Jerusal\u00e9n. Yo, Dar\u00edo, he 
promulgado este decreto; 
sea ejecutado 
puntualmente\u00bb.
TERMINACI\u00d3N Y DEDICACI\u00d3N 
DEL TEMPLO{/}

{I}13_{/}Tatenay, gobernador 
de Transeufratina, Setar 
Boznay y sus colegas 
ejecutaron puntualmente 
lo que el rey Dar\u00edo hab\u00eda 
ordenado. {I}14_{/}As\u00ed los 
dirigentes jud\u00edos 
continuaron las obras con 
\u00e9xito, confortados por la 
palabra inspirada de los 
profetas Ageo y Zacar\u00edas, 
hijo de Id\u00f3. Y llevaron a 
feliz t\u00e9rmino la 
reconstrucci\u00f3n, en 
conformidad con el 
mandato del Dios de 
Israel y con la orden de 
Ciro, de Dar\u00edo y de 
Artajerjes, reyes de 
Persia. {I}15_{/}El templo 
fue terminado el d\u00eda tres 
del mes de adar, el a\u00f1o 
sexto del reinado de 
Dar\u00edo.
{I}16_{/}Los israelitas, 
sacerdotes, levitas y 
dem\u00e1s repatriados 
celebraron con j\u00fabilo la 
dedicaci\u00f3n del templo de 
Dios. {I}17_{/}Ofrecieron 
para la dedicaci\u00f3n de 
este templo de Dios cien 
novillos, doscientos 
carneros, cuatrocientos 
corderos y, como 
sacrificio por el pecado 
de todo Israel, doce 
machos cabr\u00edos, conforme 
al n\u00famero de las tribus 
de Israel. 
{I}18_{/}Organizaron los 
turnos de los sacerdotes 
y las clases de los 
levitas para el servicio 
del templo de Dios, en 
Jerusal\u00e9n, conforme est\u00e1 
escrito en el libro de 
Mois\u00e9s.
LA PASCUA{/}

{I}19_{/}Los repatriados 
celebraron la pascua el 
d\u00eda catorce del primer 
mes; {I}20_{/}los sacerdotes 
y levitas se hab\u00edan 
purificado: todos eran 
puros; ofrecieron el 
sacrificio de la pascua 
por todos los 
repatriados, por sus 
hermanos, los sacerdotes, 
y por ellos mismos. 
{I}21_{/}Los israelitas 
repatriados comieron el 
banquete pascual con 
todos aquellos que se 
hab\u00edan separado de la 
impureza de los paganos 
del pa\u00eds y se hab\u00edan 
unido a ellos para buscar 
al Se\u00f1or, Dios de Israel. 
{I}22_{/}Celebraron con 
j\u00fabilo la fiesta de los 
panes sin levadura 
durante siete d\u00edas, 
porque el Se\u00f1or les hab\u00eda 
llenado de alegr\u00eda al 
mover el coraz\u00f3n del rey 
de Asiria para ayudarles 
en las obras del templo 
de Dios, el Dios de 
Israel.
{1}7{/}

ESDRAS VUELVE A JERUSAL\u00c9N 
CON NUMEROSOS JUD\u00cdOS{/}

{I}1_{/}Despu\u00e9s de estos 
acontecimientos, en el 
reinado de Artajerjes, 
rey de Persia, Esdras, 
hijo de Serayas, de 
Azar\u00edas, de Jelc\u00edas, 
{I}2_{/}de Sal\u00fan, de Sadoc, 
de Ajitub, {I}3_{/}de 
Amar\u00edas, de Azar\u00edas, de 
Merayot, {I}4_{/}de Zeraj\u00edas, 
de Uz\u00ed, de Buqu\u00ed, {I}5_{/}de 
Abis\u00faa, de Fine\u00e9s, de 
Eleazar, hijo del sumo 
sacerdote Aar\u00f3n, 
{I}6_{/}volvi\u00f3 de Babilonia. 
Era un escriba experto en 
la ley de Mois\u00e9s, dada 
por el Se\u00f1or, Dios de 
Israel. El rey le 
concedi\u00f3 todo lo que 
deseaba, porque el Se\u00f1or, 
su Dios, estaba con \u00e9l. 
{I}7_{/}Fueron tambi\u00e9n a 
Jerusal\u00e9n, el a\u00f1o siete 
del rey Artajerjes, otros 
israelitas: sacerdotes, 
levitas, cantores, 
porteros y sirvientes del 
templo. {I}8_{/}Esdras lleg\u00f3 
a Jerusal\u00e9n el mes quinto 
del a\u00f1o siete del rey. 
{I}9_{/}Sali\u00f3 de Babilonia el 
d\u00eda uno del primer mes, y 
el d\u00eda uno del quinto 
mes, con la ayuda de 
Dios, lleg\u00f3 a Jerusal\u00e9n, 
{I}10_{/}porque Esdras se 
hab\u00eda dedicado a estudiar 
la ley del Se\u00f1or, a 
ponerla en pr\u00e1ctica y a 
ense\u00f1ar la ley y las 
costumbres en Israel.
DECRETO DE ARTAJERJES I{/}

{I}11_{/}Copia del 
decreto que el rey 
Artajerjes entreg\u00f3 a 
Esdras, sacerdote y 
escriba experto en la ley 
del Se\u00f1or y en sus 
prescripciones sobre 
Israel:
{I}12_{/}\u00abArtajerjes, rey de 
reyes, a Esdras, 
sacerdote y escriba 
experto en la ley de Dios 
del cielo: \u00a1Salud! 
{I}13_{/}He decretado que 
todos los israelitas de 
mi reino, sacerdotes y 
levitas, que quieran 
volver a Jerusal\u00e9n, vayan 
contigo, {I}14_{/}ya que t\u00fa 
eres el enviado del rey y 
de sus siete consejeros 
para supervisar en Jud\u00e1 y 
Jerusal\u00e9n el cumplimiento 
de la ley de tu Dios, que 
est\u00e1 en tus manos; {I}15_{/}y 
para llevar la plata y el 
oro que el rey y sus 
consejeros han ofrecido 
voluntariamente al Dios 
de Israel, cuya morada 
est\u00e1 en Jerusal\u00e9n, 
{I}16_{/}as\u00ed como toda la 
plata y el oro que puedas 
reunir en toda la 
provincia de Babilonia, 
adem\u00e1s de las ofrendas 
voluntarias del pueblo y 
los sacerdotes para el 
templo de su Dios en 
Jerusal\u00e9n. {I}17_{/}Con este 
dinero comprar\u00e1s novillos 
y corderos con las 
correspondientes ofrendas 
de pan y de vino para 
ofrecerlo luego en el 
altar del templo de 
vuestro Dios, en 
Jerusal\u00e9n. {I}18_{/}Y con la 
plata y el oro que os 
sobre, haced lo que mejor 
os parezca a ti y a tus 
hermanos, conforme a la 
voluntad de vuestro Dios. 
{I}19_{/}Los utensilios que 
se te han entregado para 
el culto del templo de tu 
Dios, ponlos t\u00fa mismo 
delante de tu Dios, en 
Jerusal\u00e9n. {I}20_{/}Si, a tu 
parecer, se necesita 
todav\u00eda alguna otra cosa 
para el templo de tu 
Dios, recibir\u00e1s el dinero 
de los tesoros reales. 
{I}21_{/}Y yo, el rey 
Artajerjes, ordeno a 
todos los tesoreros de 
Transeufratina que todo 
lo que os pida Esdras, 
sacerdote y escriba 
experto en la ley del 
Dios del cielo, se lo 
deis puntualmente, 
{I}22_{/}hasta tres mil 
cuatrocientos kilos de 
plata, cuarenta y cinco 
toneladas de trigo, 
cuatro mil quinientos 
litros de vino cuatro mil 
quinientos de aceite; la 
sal se le dar\u00e1 sin tasa. 
{I}23_{/}Todo lo dispuesto 
por el Dios del cielo 
debe ser cumplido 
puntualmente para el 
templo del Dios del 
cielo, a fin de que no 
caiga su c\u00f3lera sobre el 
reino del rey y de sus 
hijos. {I}24_{/}Os hacemos 
saber tambi\u00e9n que a 
ninguno de los 
sacerdotes, levitas, 
cantores, porteros, 
sirvientes del templo, en 
una palabra, a ninguno de 
los que prestan servicio 
en este templo de Dios, 
se le podr\u00e1 imponer 
tributo, impuesto o 
derecho de paso. {I}25_{/}Y 
t\u00fa, Esdras, conforme a la 
sabidur\u00eda de tu Dios que 
posees, establecer\u00e1s 
jueces y magistrados que 
administren justicia a 
todo el pueblo de 
Transeufratina, es decir, 
a todos los que conocen 
la ley de tu Dios. A 
quienes la ignoran, 
habr\u00e9is de ense\u00f1\u00e1rsela. 
{I}26_{/}Y todo aquel que no 
cumpla la ley de tu Dios, 
que es tambi\u00e9n la ley del 
rey, ser\u00e1 severamente 
castigado con la muerte, 
con el destierro, con 
confiscaci\u00f3n de bienes o 
con la c\u00e1rcel\u00bb.
{I}27_{/}\u00a1Bendito sea el 
Se\u00f1or, Dios de nuestros 
padres, que tan bien 
dispuso el coraz\u00f3n del 
rey para glorificar el 
templo del Se\u00f1or en 
Jerusal\u00e9n, {I}28_{/}que me 
granje\u00f3 el favor del rey, 
de sus consejeros y de 
todos los funcionarios 
reales m\u00e1s influyentes! 
As\u00ed yo, animado por la 
ayuda del Se\u00f1or, mi Dios, 
convoqu\u00e9 a los israelitas 
m\u00e1s importantes para que 
vinieran conmigo.
{1}8{/}

LISTA DE LOS JUD\u00cdOS QUE 
SALIERON CON ESDRAS{/}

{I}1_{/}\u00c9stos son, con su 
genealog\u00eda, los cabezas 
de familia que vinieron 
de Babilonia conmigo en 
el reinado de Artajerjes. 
{I}2_{/}De los descendientes 
de Fine\u00e9s, Guers\u00f3n; de 
los de Itamar, Daniel; de 
los de David, Jat\u00fas, hijo 
de Secan\u00edas; {I}3_{/}de los 
de Par\u00f3s, Zacar\u00edas; con 
\u00e9l fueron registrados 
ciento cincuenta varones. 
{I}4_{/}De los de Pajat Moab, 
Elyoenay, hijo de 
Zeraj\u00edas, y con \u00e9l 
doscientos varones. 
{I}5_{/}De los de Zat\u00fa, 
Secan\u00edas, hijo de 
Yacaziel, y con \u00e9l 
trescientos varones. 
{I}6_{/}De los de Ad\u00edn, Ebed, 
hijo de Jonat\u00e1n, y con \u00e9l 
cincuenta varones. {I}7_{/}De 
los de El\u00e1n, Isa\u00edas, hijo 
de Atal\u00edas, y con \u00e9l 
setenta varones. {I}8_{/}De 
los de Sefat\u00edas, 
Zebad\u00edas, hijo de Miguel, 
y con \u00e9l ochenta varones. 
{I}9_{/}De los de Joab, 
Abd\u00edas, hijo de Yejiel, y 
con \u00e9l doscientos 
dieciocho varones. 
{I}10_{/}De los de Ban\u00ed, 
Selomit, hijo de 
Yosif\u00edas, y con \u00e9l ciento 
sesenta varones. {I}11_{/}De 
los hijos de Bebay, 
Zacar\u00edas, hijo de Bebay, 
y con \u00e9l veintiocho 
varones. {I}12_{/}De los de 
Azgad, Yojan\u00e1n, hijo de 
Hacat\u00e1n, y con \u00e9l ciento 
diez varones. {I}13_{/}De los 
de Adonic\u00e1n, los \u00faltimos, 
cuyos nombres son \u00e9stos: 
Elif\u00e9let, Yeiel y 
Semayas, y con ellos 
sesenta varones. {I}14_{/}Y 
de los de Bigvay, Utay, 
hijo de Zabud, y con \u00e9l 
setenta varones.
VIAJE Y LLEGADA A 
JERUSAL\u00c9N{/}

{I}15_{/}Yo los reun\u00ed 
junto al r\u00edo que corre 
hacia Ahav\u00e1, donde 
estuvimos acampados tres 
d\u00edas. Al pasar revista a 
la expedici\u00f3n, encontr\u00e9 
laicos y sacerdotes, pero 
ning\u00fan levita. 
{I}16_{/}Entonces llam\u00e9 a los 
jefes Eliezer, Ariel, 
Semayas, Elnat\u00e1n, Jarib, 
Nat\u00e1n, Zacar\u00edas y 
Mesul\u00e1n, hombres 
sensatos, {I}17_{/}y los 
mand\u00e9 al jefe Id\u00f3, en 
Casif\u00edas, y les indiqu\u00e9 
lo que deb\u00edan decirle a 
\u00e9l y a sus hermanos, 
establecidos en Casif\u00edas: 
que nos mandaran 
ministros para el templo 
de nuestro Dios. {I}18_{/}Y 
gracias a la ayuda 
bondadosa de nuestro 
Dios, nos trajeron a 
Sereb\u00edas, un hombre 
prudente, descendiente de 
Majl\u00ed, de Lev\u00ed, de 
Israel, con sus hijos y 
hermanos: dieciocho 
personas en total; 
{I}19_{/}nos trajeron tambi\u00e9n 
a Jasab\u00edas y a su hermano 
Isa\u00edas, descendientes de 
Merar\u00ed, con sus hijos 
respectivos: veinte 
personas en total; {I}20_{/}y 
de los sirvientes del 
templo, a quienes David y 
los jefes hab\u00edan 
destinado al servicio de 
los levitas, doscientos 
veinte. Todos \u00e9stos 
fueron registrados con 
sus nombres. {I}21_{/}All\u00ed, a 
orillas del r\u00edo Ahav\u00e1, 
proclam\u00e9 un ayuno para 
humillarnos delante de 
nuestro Dios y pedirle un 
viaje feliz para 
nosotros, nuestras 
familias y toda nuestra 
hacienda. {I}22_{/}Pues me 
hab\u00eda avergonzado de 
solicitar del rey tropa y 
gente de a caballo para 
protegernos de eventuales 
enemigos durante el 
viaje, despu\u00e9s de haber 
hablado al rey en estos 
t\u00e9rminos: \u00abLa mano de 
nuestro Dios se extiende 
para bendecir a todos los 
que lo buscan; su poder y 
su furor caen sobre todos 
los que lo abandonan\u00bb. 
{I}23_{/}Ayunamos invocando a 
nuestro Dios por esto, y 
\u00e9l nos atendi\u00f3.
{I}24_{/}Escog\u00ed a doce jefes 
de los sacerdotes, a 
Sereb\u00edas y Jasab\u00edas, y a 
diez de sus hermanos; 
{I}25_{/}les pes\u00e9 la plata, 
el oro y los utensilios 
que el rey, sus 
consejeros, sus pr\u00edncipes 
y todos los israelitas 
que se encontraban all\u00ed 
hab\u00edan ofrecido para el 
templo de nuestro Dios. 
{I}26_{/}Lo pes\u00e9 y les 
entregu\u00e9 veintid\u00f3s mil 
kilos de plata; 
utensilios de plata que 
pesaban tres mil 
cuatrocientos kilos; tres 
mil cuatrocientos kilos 
de oro; {I}27_{/}veinte copas 
de oro, que pesaban ocho 
kilos, y dos vasos de 
hermoso cobre dorado, 
preciosos como el oro. 
{I}28_{/}Y les dije: 
\u00abVosotros est\u00e1is 
consagrados al Se\u00f1or, y 
sagrados son tambi\u00e9n 
estos utensilios; esta 
plata y este oro son una 
ofrenda voluntaria al 
Se\u00f1or, Dios de nuestros 
padres. {I}29_{/}Estad 
atentos y guardadlos 
bien, hasta que los 
pes\u00e9is ante los jefes de 
los sacerdotes, los 
levitas y los cabezas de 
familia de Israel, en 
Jerusal\u00e9n, en los 
aposentos del templo del 
Se\u00f1or\u00bb. {I}30_{/}Los 
sacerdotes y los levitas 
tomaron la plata, el oro 
y los utensilios para 
llevarlos a Jerusal\u00e9n, al 
templo de nuestro Dios. 
{I}31_{/}Por fin partimos del 
r\u00edo Ahav\u00e1 hacia Jerusal\u00e9n 
el d\u00eda doce del primer 
mes; nuestro Dios nos 
protegi\u00f3 durante el 
viaje, y nos libr\u00f3 de 
toda violencia de 
enemigos y saqueadores.
{I}32_{/}Llegamos a Jerusal\u00e9n 
y descansamos all\u00ed tres 
d\u00edas, {I}33_{/}al cabo de los 
cuales se pes\u00f3 la plata, 
el oro y los utensilios 
en el templo de nuestro 
Dios y se entreg\u00f3 todo al 
sacerdote Merimot, hijo 
de Ur\u00edas, a quien 
acompa\u00f1aba Eleazar, hijo 
de Fine\u00e9s; estaban con 
ellos los levitas 
Yozabad, hijo de Josu\u00e9, y 
Noad\u00edas, hijo de Binuy. 
{I}34_{/}Se cont\u00f3, se pes\u00f3 y 
se hizo el inventario de 
todo.
{I}35_{/}Los repatriados 
ofrecieron holocaustos al 
Dios de Israel: doce 
novillos por todo Israel, 
noventa y seis carneros, 
setenta y siete corderos 
y doce machos cabr\u00edos por 
el pecado: todo en 
holocausto al Se\u00f1or. 
{I}36_{/}Y se entregaron los 
decretos del rey a los 
s\u00e1trapas reales y a los 
gobernadores de 
Transeufratina, los 
cuales ayudaron al pueblo 
y al templo de Dios.
{1}9{/}

DOLOR DE ESDRAS POR LOS 
MATRIMONIOS CON MUJERES 
EXTRANJERAS{/}

{I}1_{/}Al terminar 
aquello, se me 
presentaron los jefes 
para decirme: \u00abEl pueblo 
de Israel, los sacerdotes 
y los levitas no se han 
separado de las gentes 
del pa\u00eds y han incurrido 
en las pr\u00e1cticas 
horrendas de los 
cananeos, hititas, 
fereceos, jebuseos, 
amonitas, moabitas, 
egipcios e idumeos. 
{I}2_{/}Ellos y sus hijos se 
han casado con las hijas 
de esas gentes mezclando 
la raza santa con las 
gentes del pa\u00eds, y los 
jefes y los magistrados 
han sido los primeros en 
incurrir en tal 
prevaricaci\u00f3n\u00bb.
{I}3_{/}Al o\u00edr esto, rasgu\u00e9 
mis vestiduras y mi 
manto, me rasur\u00e9 los 
pelos de la cabeza y la 
barba y me sent\u00e9 
abrumado. {I}4_{/}Todos los 
temerosos de las palabras 
del Dios de Israel se 
reunieron conmigo al 
conocer la prevaricaci\u00f3n 
de los repatriados. Yo 
permanec\u00ed sentado, 
abrumado hasta la hora 
del sacrificio de la 
tarde.
ORACI\u00d3N DE ESDRAS{/}

{I}5_{/}A la hora del 
sacrificio de la tarde 
sal\u00ed de mi abatimiento y, 
con los vestidos y el 
manto rasgados, me postr\u00e9 
de rodillas, extend\u00ed mis 
manos hacia el Se\u00f1or, mi 
Dios, {I}6_{/}y exclam\u00e9: 
\u00abDios m\u00edo, estoy 
confundido y me 
averg\u00fcenzo de levantar mi 
rostro hacia ti, porque 
nuestras iniquidades 
sobrepasan nuestra 
cabeza, y nuestros 
delitos llegan hasta el 
cielo. {I}7_{/}Desde los d\u00edas 
de nuestros padres hasta 
hoy hemos pecado 
gravemente. Por nuestras 
iniquidades, nosotros, 
nuestros reyes y nuestros 
sacerdotes hemos sido 
entregados a los reyes 
extranjeros, a la espada, 
a la esclavitud, al 
saqueo, al oprobio, como 
todav\u00eda ahora sucede. 
{I}8_{/}A pesar de todo, 
ahora el Se\u00f1or nos ha 
concedido la gracia de 
dejarnos un resto y de 
darnos un asilo en su 
tierra santa. El Se\u00f1or ha 
iluminado nuestros ojos y 
nos ha dado un respiro en 
medio de nuestra 
esclavitud. {I}9_{/}Porque 
somos esclavos, pero 
nuestro Dios no nos ha 
desamparado en nuestra 
esclavitud; antes bien, 
nos ha granjeado el favor 
de los reyes de Persia, 
nos ha dado un respiro 
para reconstruir el 
templo de nuestro Dios y 
restaurar sus ruinas y 
nos ha procurado un 
refugio seguro en Jud\u00e1 y 
en Jerusal\u00e9n. {I}10_{/}Pero 
ahora, oh Dios nuestro, 
\u00bfqu\u00e9 podemos decir? 
Despu\u00e9s de tantos favores 
hemos abandonado tus 
mandamientos, {I}11_{/}que 
nos hab\u00edas prescrito por 
medio de tus siervos los 
profetas diciendo: El 
pa\u00eds que vais a ocupar es 
un pa\u00eds inmundo por la 
inmundicia de las gentes 
del pa\u00eds y las 
abominaciones de las que 
le han llenado de un 
extremo a otro con su 
impureza. {I}12_{/}Por tanto, 
no cas\u00e9is a vuestras 
hijas con sus hijos, ni a 
vuestros hijos con sus 
hijas; no procur\u00e9is su 
paz ni su prosperidad, 
con el fin de que pod\u00e1is 
haceros fuertes vosotros, 
gozar de los bienes de 
este pa\u00eds y dejarlos en 
herencia a vuestros hijos 
para siempre. {I}13_{/}Y 
despu\u00e9s de todo lo que 
nos ha sobrevenido a 
causa de nuestras 
maldades y grandes culpas 
-y eso que t\u00fa, oh Dios 
nuestro, nos has imputado 
menos culpa de la que 
ten\u00edamos y nos has dejado 
este resto que somos-, 
{I}14_{/}\u00bfhemos de volver a 
violar tus mandamientos 
uni\u00e9ndonos con estas 
gentes abominables? \u00bfNo 
te irritar\u00edas entonces 
contra nosotros hasta 
exterminarnos, sin dejar 
siquiera este peque\u00f1o 
resto? {I}15_{/}\u00a1Oh Se\u00f1or, 
Dios de Israel!, gracias 
a tu justicia hemos 
podido subsistir como un 
resto de supervivientes. 
Nos reconocemos culpables 
ante ti, somos indignos 
de estar en tu 
presencia\u00bb.
{1}10{/}

LOS MATRIMONIOS CON 
MUJERES EXTRANJERAS{/}

{I}1_{/}Mientras Esdras 
oraba y hac\u00eda esta 
confesi\u00f3n llorando y 
postrado ante el templo 
de Dios, se congreg\u00f3 
junto a \u00e9l una gran 
multitud de israelitas, 
mujeres y ni\u00f1os; todos 
lloraban amargamente. 
{I}2_{/}Entonces Secan\u00edas, 
hijo de Yejiel, 
descendiente de El\u00e1n, 
tom\u00f3 la palabra y dijo a 
Esdras: \u00abHemos sido 
infieles a Dios 
cas\u00e1ndonos con mujeres 
extranjeras de naciones 
paganas. No obstante, 
todav\u00eda le queda una 
esperanza a Israel. 
{I}3_{/}Hagamos ahora con 
nuestro Dios un pacto de 
despedir a todas estas 
mujeres extranjeras y a 
los hijos que hemos 
tenido con ellas, si as\u00ed 
te parece a ti y a los 
temerosos de los 
mandamientos de nuestro 
Dios; que se cumpla la 
ley. {I}4_{/}Lev\u00e1ntate, pues 
este asunto te incumbe a 
ti; nosotros estamos 
contigo. \u00a1\u00c1nimo, y manos 
a la obra!\u00bb. {I}5_{/}Esdras 
se levant\u00f3 e hizo jurar a 
los jefes de los 
sacerdotes y los levitas 
y a todo Israel que 
actuar\u00edan as\u00ed. Y ellos lo 
juraron. {I}6_{/}Esdras se 
retir\u00f3 del templo de Dios 
y se fue al aposento de 
Jojan\u00e1n, hijo de Eliasib, 
donde pas\u00f3 la noche sin 
comer pan ni beber agua; 
tan desolado estaba con 
la prevaricaci\u00f3n de los 
repatriados.
{I}7_{/}Se public\u00f3 despu\u00e9s un 
bando en Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n 
para que todos los 
repatriados se reunieran 
en Jerusal\u00e9n, {I}8_{/}bajo la 
amenaza de confiscaci\u00f3n 
de todos sus bienes y 
exclusi\u00f3n de la comunidad 
a todo aquel que no se 
presentara en el t\u00e9rmino 
de tres d\u00edas, seg\u00fan la 
decisi\u00f3n de los jefes y 
los ancianos. {I}9_{/}A los 
tres d\u00edas, se reunieron 
en Jerusal\u00e9n todos los 
hombres de Jud\u00e1 y 
Benjam\u00edn. Era el d\u00eda 
veinte del mes noveno. 
Todo el pueblo se situ\u00f3 
en la plaza del templo de 
Dios, temblando por la 
gravedad del caso y 
porque llov\u00eda 
copiosamente. {I}10_{/}El 
sacerdote Esdras se 
levant\u00f3 y dijo: \u00abVosotros 
hab\u00e9is prevaricado 
cas\u00e1ndoos con mujeres 
extranjeras; a tantos 
otros delitos de Israel 
hab\u00e9is a\u00f1adido tambi\u00e9n 
\u00e9ste. {I}11_{/}Reconoced 
vuestra culpa ante el 
Se\u00f1or, Dios de nuestros 
padres, y cumplid su 
voluntad. Separaos de las 
gentes paganas y de las 
mujeres extranjeras\u00bb. 
{I}12_{/}Y toda la comunidad 
respondi\u00f3 en alta voz: 
\u00abHaremos lo que nos 
dices. {I}13_{/}Pero el 
pueblo es numeroso y 
estamos adem\u00e1s en la 
estaci\u00f3n de las lluvias y 
no podemos soportar la 
intemperie en un asunto 
como \u00e9ste, que no es cosa 
de uno o dos d\u00edas, ya que 
somos muchos los que 
hemos incurrido en este 
pecado. {I}14_{/}Que se 
queden nuestros jefes en 
representaci\u00f3n de toda la 
comunidad, y todos los 
que se hayan casado con 
mujeres extranjeras 
vendr\u00e1n en d\u00edas 
se\u00f1alados, acompa\u00f1ados de 
las autoridades y de los 
jueces de cada ciudad, 
hasta que hayamos 
apartado de nosotros el 
furor de nuestro Dios por 
este pecado\u00bb. {I}15_{/}S\u00f3lo 
Jonat\u00e1n, hijo de Asael, y 
Yajz\u00edas, hijo de Tiqu\u00e1, 
se opusieron a esta 
proposici\u00f3n, apoyados por 
Mesul\u00e1n y el levita 
Sabtay.
LISTA DE LOS CASADOS CON 
MUJERES EXTRANJERAS{/}

{I}16_{/}Los repatriados 
hicieron como se hab\u00eda 
propuesto. El sacerdote 
Esdras escogi\u00f3 como 
colaboradores a los 
cabezas de familia, seg\u00fan 
sus casas patriarcales, 
todos ellos designados 
nominalmente. Iniciaron 
\u00e9stos sus revisiones para 
examinar la situaci\u00f3n el 
d\u00eda uno del d\u00e9cimo mes. 
{I}17_{/}Y el d\u00eda uno del 
primer mes hab\u00edan 
terminado ya de contar a 
todos aquellos que se 
hab\u00edan casado con mujeres 
extranjeras.
{I}18_{/}\u00c9sta es la relaci\u00f3n 
de los miembros del 
sacerdocio que se hab\u00edan 
casado con mujeres 
extranjeras. Entre los 
descendientes de Josu\u00e9, 
hijo de Yosadac, y entre 
sus hermanos: Maas\u00edas, 
Eliezer, Yarib y 
Guedal\u00edas. {I}19_{/}\u00c9stos se 
comprometieron bajo 
juramento a despedir a 
sus mujeres; y para 
reparar su culpa 
ofrecieron un carnero en 
sacrificio por el pecado. 
{I}20_{/}Entre los 
descendientes de Imer: 
Janan\u00ed y Zebad\u00edas. 
{I}21_{/}Entre los 
descendientes de Jar\u00edn: 
Maasa\u00edas, El\u00edas, Semayas, 
Yejiel y Oz\u00edas. 
{I}22_{/}Entre los 
descendientes de Pasjur: 
Elyoenay, Maas\u00edas, 
Ismael, Natanael, Yozabad 
y Elas\u00e1. {I}23_{/}Entre los 
levitas: Yozabad, Sime\u00ed, 
Quelayas, esto es, 
Quelita; Petaj\u00edas, Jud\u00e1 y 
Eliezer. {I}24_{/}Entre los 
cantores: Eliasib. Entre 
los porteros: Sal\u00fan, 
Tel\u00e9n y Ur\u00ed.
{I}25_{/}Y entre los 
israelitas: De los 
descendientes de Par\u00f3s: 
Ram\u00edas, Yid\u00edas, 
Malaqu\u00edas, Miyam\u00edn, 
Eleazar, Malaqu\u00edas y 
Benayas. {I}26_{/}De los de 
El\u00e1n: Matan\u00edas, Zacar\u00edas, 
Yejiel, Abd\u00ed, Yeremot y 
El\u00edas. {I}27_{/}De los de 
Zat\u00fa: Elyoenay, Eliasib, 
Matan\u00edas, Yeremot, Zabat 
y Aziz\u00e1. {I}28_{/}De los de 
Bebay: Yehojan\u00f3n, 
Janan\u00edas, Zabay, Atlay. 
{I}29_{/}De los de Ban\u00ed: 
Mesul\u00e1n, Maluc, Adayas, 
Yasub, Seal, Yerimot. 
{I}30_{/}De los de Pajat 
Moab: Adn\u00e1, Quelal, 
Benayas, Maas\u00edas, 
Matan\u00edas, Besalel, Binuy 
y Manas\u00e9s. {I}31_{/}De los de 
Jar\u00edn: Eliezer, Yis\u00edas, 
Malaqu\u00edas, Semayas, 
Sime\u00f3n, {I}32_{/}Benjam\u00edn, 
Maluc, Semar\u00edas. {I}33_{/}De 
los de Jas\u00fan: Matnay, 
Matat\u00e1, Zabad, Elif\u00e9let, 
Yerem\u00edas, Manas\u00e9s, Sime\u00ed. 
{I}34_{/}De los de Ban\u00ed: 
Maday, Amr\u00e1n, Joel, 
{I}35_{/}Benayas, Bed\u00edas, 
Quela\u00edas, {I}36_{/}Van\u00edas, 
Maremot, Eliasib, 
{I}37_{/}Matan\u00edas, Matnay, 
Jasay. {I}38_{/}De los de 
Binuy: Sime\u00ed, 
{I}39_{/}Selem\u00edas, Nat\u00e1n, 
Adayas. {I}40_{/}De los de 
Zacay: Sasay, Saray, 
{I}41_{/}Azarael, Selem\u00edas, 
Semar\u00edas, {I}42_{/}Sal\u00fan, 
Amar\u00edas, Jos\u00e9. {I}43_{/}De 
los de Nebo: Yeiel, 
Matit\u00edas, Zabad, Zebin\u00e1, 
Yaday, Joel, Benayas.
{I}44_{/}Todos \u00e9stos se 
hab\u00edan casado con mujeres 
extranjeras: las 
despidieron a ellas y a 
sus hijos.
