
{1}1{/}

SALOM\u00d3N PIDE Y OBTIENE LA 
SABIDUR\u00cdA{/}

{I}1_{/}Salom\u00f3n, hijo de 
David, se afirm\u00f3 sobre su 
trono. El Se\u00f1or, su Dios, 
estaba con \u00e9l y lo llev\u00f3 
a la cumbre de la 
grandeza. {I}2_{/}Salom\u00f3n 
habl\u00f3 a todo Israel, a 
los jefes de millares y 
de centurias, a los 
jueces y a todos los 
jefes de Israel, es 
decir, a todos los jefes 
de familias. {I}3_{/}Y con 
toda la asamblea fue al 
alto de Gaba\u00f3n, donde 
estaba la tienda de la 
reuni\u00f3n de Dios, que 
Mois\u00e9s, siervo del Se\u00f1or, 
hab\u00eda hecho en el 
desierto. {I}4_{/}David hab\u00eda 
llevado el arca de Dios 
de Quiriat Year\u00edn al 
lugar que le hab\u00eda 
preparado en Jerusal\u00e9n; 
{I}5_{/}pero el altar de 
bronce hecho por Besalel, 
hijo de Ur\u00ed y nieto de 
Jur, segu\u00eda en Gaba\u00f3n 
delante de la morada del 
Se\u00f1or, y all\u00ed fueron 
Salom\u00f3n y la asamblea. 
{I}6_{/}All\u00ed, en presencia de 
Dios, Salom\u00f3n subi\u00f3 al 
altar de bronce, que 
estaba junto a la tienda 
de la reuni\u00f3n, y ofreci\u00f3 
sobre \u00e9l 1.000 
holocaustos.
{I}7_{/}Aquella misma noche 
Dios se apareci\u00f3 a 
Salom\u00f3n y le dijo: \u00abPide 
lo que quieras, y yo te 
lo dar\u00e9\u00bb. {I}8_{/}Salom\u00f3n 
respondi\u00f3: \u00abT\u00fa trataste 
con gran bondad a mi 
padre David, y a m\u00ed me 
has constituido rey en su 
lugar. {I}9_{/}Ahora se 
cumple, Se\u00f1or Dios, la 
promesa hecha a mi padre 
David, ya que t\u00fa me has 
constituido rey sobre un 
pueblo numeroso como el 
polvo de la tierra. 
{I}10_{/}Dame sabidur\u00eda e 
inteligencia para 
gobernar con acierto a 
este pueblo; pues \u00bfqui\u00e9n 
podr\u00eda gobernar a un 
pueblo tan numeroso como 
es tu pueblo?\u00bb. {I}11_{/}Dios 
dijo a Salom\u00f3n: \u00abPuesto 
que \u00e9ste ha sido tu deseo 
y no has pedido ni 
riquezas, ni hacienda, ni 
fama, ni siquiera larga 
vida, sino que has pedido 
sabidur\u00eda e inteligencia 
para gobernar a mi 
pueblo, sobre el que te 
he constituido rey, 
{I}12_{/}te concedo la 
sabidur\u00eda y la 
inteligencia. Pero te 
dar\u00e9 tambi\u00e9n riquezas, 
hacienda y fama como no 
las tuvieron los reyes 
que te han precedido, ni 
las tendr\u00e1n los que 
vengan detr\u00e1s de ti\u00bb.
{I}13_{/}Salom\u00f3n sali\u00f3 de 
Gaba\u00f3n, de la tienda de 
la reuni\u00f3n, y regres\u00f3 a 
Jerusal\u00e9n, donde rein\u00f3 
sobre Israel.
RIQUEZA DE SALOM\u00d3N{/}

{I}14_{/}Salom\u00f3n reuni\u00f3 
carros y caballos, 
llegando a tener 1.400 
carros y 12.000 caballos, 
que destac\u00f3 en las 
ciudades guarnici\u00f3n y en 
Jerusal\u00e9n, junto al rey. 
{I}15_{/}El rey logr\u00f3 que la 
plata y el oro abundaran 
en Jerusal\u00e9n como las 
piedras, y los cedros tan 
numerosos como los 
sic\u00f3moros en la Sefela. 
{I}16_{/}Los caballos para 
Salom\u00f3n ven\u00edan de Musur y 
de Cilicia, donde los 
mercaderes del rey los 
compraban al contado. 
{I}17_{/}Un carro por 600 
monedas de plata y un 
caballo por 150. Por el 
mismo precio los 
mercaderes se los vend\u00edan 
tambi\u00e9n a los reyes 
hititas y sirios. 
{I}18_{/}Salom\u00f3n decidi\u00f3 
construir el templo del 
Se\u00f1or y el palacio real.
{1}2{/}

\u00daLTIMOS PREPARATIVOS PARA 
EL TEMPLO{/}

{I}1_{/}Salom\u00f3n reclut\u00f3 
70.000 hombres para el 
transporte, 80.000 para 
sacar la piedra de las 
canteras y 3.600 para 
capataces. {I}2_{/}Luego 
mand\u00f3 decir a Jir\u00e1n, rey 
de Tiro: \u00abHaz conmigo lo 
que hiciste con David, mi 
padre, envi\u00e1ndole madera 
de cedro para construir 
la casa de su residencia. 
{I}3_{/}Tambi\u00e9n yo estoy para 
construir un templo al 
nombre del Se\u00f1or, mi 
Dios, para consagrarlo a 
\u00e9l, quemar incienso y 
aromas ante \u00e9l, tener 
siempre ante \u00e9l los panes 
de la proposici\u00f3n, 
ofrecer holocaustos 
diarios, ma\u00f1ana y tarde, 
los s\u00e1bados, los 
novilunios y las dem\u00e1s 
fiestas del Se\u00f1or, 
nuestro Dios; as\u00ed se har\u00e1 
siempre en Israel. 
{I}4_{/}Quiero construir un 
templo grandioso, porque 
grande, m\u00e1s que todos los 
dioses, es nuestro Dios. 
{I}5_{/}Pero \u00bfqui\u00e9n ser\u00eda 
capaz de construir un 
templo digno de \u00e9l, 
cuando ni todos los 
cielos lo pueden 
contener? \u00bfQui\u00e9n soy yo 
para construir un templo, 
aunque sea s\u00f3lo para 
quemar incienso en su 
honor? {I}6_{/}M\u00e1ndame un 
hombre experto, que sepa 
trabajar el oro, la 
plata, el bronce, el 
hierro, la escarlata, el 
carmes\u00ed y el jacinto; que 
conozca el arte de 
cincelar, para que dirija 
a los art\u00edfices que tengo 
conmigo en Judea y 
Jerusal\u00e9n, puestos a mi 
disposici\u00f3n por mi padre 
David. {I}7_{/}M\u00e1ndame 
tambi\u00e9n madera de cedro, 
cipr\u00e9s y s\u00e1ndalo del 
L\u00edbano, pues conozco bien 
la habilidad de tus 
s\u00fabditos en derribar los 
\u00e1rboles del L\u00edbano. Mis 
s\u00fabditos trabajar\u00e1n con 
los tuyos. {I}8_{/}Prep\u00e1rame 
madera en cantidad, pues 
el templo que quiero 
construir deber\u00e1 ser 
magn\u00edfico y grandioso. 
{I}9_{/}A los maderistas que 
corten los \u00e1rboles les 
dar\u00e9 9.000 toneladas de 
trigo, 9.000 de cebada, 
900 de vino y 900 de 
aceite para mantenimiento 
de tus siervos\u00bb.
{I}10_{/}Jir\u00e1n, rey de Tiro, 
respondi\u00f3 con una carta 
dirigida a Salom\u00f3n: \u00abEl 
Se\u00f1or ama a su pueblo, 
por eso te ha constituido 
rey de Israel\u00bb. {I}11_{/}Y 
continuaba: \u00abBendito sea 
el Se\u00f1or, Dios de Israel, 
creador del cielo y de la 
tierra, que ha dado al 
rey David un hijo sabio, 
entendido, sensato y 
prudente, que est\u00e1 para 
construir un templo al 
Se\u00f1or y un palacio real. 
{I}12_{/}Te env\u00edo un hombre 
experto y de gran 
habilidad, Jur\u00e1n Ab\u00ed, 
{I}13_{/}hijo de una mujer 
danita, pero de padre 
tirio. Sabe trabajar el 
oro, la plata, el bronce, 
el hierro, la piedra, la 
madera, la escarlata, el 
jacinto, el lino, el 
carmes\u00ed, y grabar toda 
suerte de dise\u00f1os y 
figuras. Trabajar\u00e1 con 
tus obreros y con los de 
tu padre David, mi se\u00f1or. 
{I}14_{/}M\u00e1ndame el trigo, la 
cebada, el aceite y el 
vino prometidos a tus 
siervos, {I}15_{/}y te 
cortaremos toda la madera 
que necesites del L\u00edbano, 
haci\u00e9ndotela llegar en 
balsas hasta Jafa, donde 
la recoger\u00e1s t\u00fa para 
llevarla a Jerusal\u00e9n\u00bb.
{I}16_{/}Salom\u00f3n hizo el 
censo de todos los 
extranjeros residentes en 
Israel, despu\u00e9s del que 
hab\u00eda hecho su padre 
David, y salieron 
153.600. {I}17_{/}De \u00e9stos, 
70.000 fueron empleados 
como transportistas, 
80.000 como canteros y 
3.600 como capataces.
{1}3{/}

CONSTRUCCI\u00d3N DEL TEMPLO{/}

{I}1_{/}Salom\u00f3n comenz\u00f3 
la construcci\u00f3n del 
templo del Se\u00f1or en 
Jerusal\u00e9n, sobre el monte 
Moria, all\u00ed donde su 
padre hab\u00eda tenido la 
visi\u00f3n. Era el lugar 
preparado por David en la 
era de Orn\u00e1n, el jebuseo. 
{I}2_{/}Comenz\u00f3 la 
construcci\u00f3n el d\u00eda 
veinte del segundo mes, 
el cuarto a\u00f1o de su 
reinado. {I}3_{/}Los 
cimientos puestos por 
Salom\u00f3n para el templo de 
Dios ten\u00edan treinta 
metros de largo y diez de 
ancho. {I}4_{/}El vest\u00edbulo 
de delante del santuario 
ten\u00eda diez metros de 
largo a lo ancho del 
edificio, cinco de ancho 
a lo largo del mismo y 
sesenta de alto. Su 
interior estaba revestido 
de oro puro. {I}5_{/}La nave 
central estaba revestida 
de madera de cipr\u00e9s, 
recubierta de oro puro, 
con palmas y cadenetas 
grabadas. {I}6_{/}Lo recubri\u00f3 
con piedras preciosas 
como adorno; el oro era 
oro de Parva\u00edn. 
{I}7_{/}Recubri\u00f3 la nave, las 
vigas, jambas, paredes y 
puertas. Sobre las 
paredes hizo grabar 
querubines. 
{I}8_{/}Construy\u00f3; luego el 
lugar sant\u00edsimo, de diez 
metros de largo, diez de 
ancho y diez de alto. Lo 
revisti\u00f3 de oro puro, por 
un peso total de unas 
veinte toneladas. {I}9_{/}Los 
clavos, de oro tambi\u00e9n, 
pesaban quinientos 
cincuenta gramos cada 
uno. Revisti\u00f3 tambi\u00e9n de 
oro las salas superiores. 
{I}10_{/}Hizo dos querubines 
en metal forjado para el 
lugar sant\u00edsimo, y los 
recubri\u00f3 de oro. {I}11_{/}Las 
alas de los querubines 
ten\u00edan en conjunto diez 
metros de largas; cada 
ala med\u00eda dos metros y 
medio. Un ala rozaba con 
la pared y la otra con el 
ala del otro querub\u00edn. 
{I}12_{/}Paralelamente, un 
ala del otro querub\u00edn 
rozaba tambi\u00e9n con la 
pared contraria, y la 
otra con el ala del otro 
querub\u00edn. {I}13_{/}Las alas 
de los querubines, 
desplegadas, med\u00edan diez 
metros. Los querubines 
estaban de pie, con sus 
rostros vueltos hacia 
dentro. {I}14_{/}Hizo la 
cortina de p\u00farpura 
violeta, escarlata, 
carmes\u00ed y lino, con 
querubines bordados. 
{I}15_{/}Delante del templo 
levant\u00f3 dos columnas de 
diecis\u00e9is metros de 
altura, rematadas por 
capiteles que med\u00edan dos 
metros y medio. {I}16_{/}Hizo 
tambi\u00e9n unas guirnaldas 
en forma de collar y las 
puso en los capiteles, y 
entrelaz\u00f3 cien granadas 
con las guirnaldas. 
{I}17_{/}Puso las columnas en 
la fachada del templo, 
una a la derecha y la 
otra a la izquierda; 
llam\u00f3 yaqu\u00edn a la de la 
derecha y boaz a la de la 
izquierda.
{1}4{/}

ALTAR DE BRONCE, PILA DE 
BRONCE Y OTROS OBJETOS{/}

{I}1_{/}Hizo un altar de 
bronce de diez metros de 
largo, diez de ancho y 
cinco de alto. {I}2_{/}Hizo 
tambi\u00e9n una pila muy 
grande de bronce, 
redonda, de cinco metros 
de di\u00e1metro, dos y medio 
de alto y quince de 
per\u00edmetro. {I}3_{/}Bajo el 
borde hab\u00eda alrededor de 
la pila dos series de 
figuras como de toros, 
veinte cada metro, 
fundidas con la pila en 
una sola pieza. {I}4_{/}La 
pila descansaba sobre 
doce toros, tres de ellos 
vueltos al norte, tres al 
sur, tres al este y tres 
al oeste; y todas sus 
partes traseras quedaban 
hacia dentro. {I}5_{/}El 
grosor de la pila era de 
veintid\u00f3s cent\u00edmetros, y 
su borde era como el de 
una copa en forma de flor 
de loto; cab\u00edan unos 
ciento treinta y cinco 
mil litros.
{I}6_{/}Hizo diez 
aguamaniles, cinco a la 
derecha y cinco a la 
izquierda, para lavar y 
purificar en ellos la 
v\u00edctima del holocausto. 
Los sacerdotes se lavaban 
en la pila.
{I}7_{/}Hizo diez candelabros 
de oro, seg\u00fan la forma 
prescrita, y los puso en 
el templo, cinco a la 
derecha y cinco a la 
izquierda. {I}8_{/}Hizo diez 
mesas, que coloc\u00f3 en la 
nave central, cinco a la 
derecha y cinco a la 
izquierda. Hizo cien 
aspersorios de oro.
{I}9_{/}Construy\u00f3 el atrio de 
los sacerdotes, el gran 
atrio y sus puertas, que 
recubri\u00f3 de bronce. 
{I}10_{/}La pila la coloc\u00f3 a 
distancia, al lado 
derecho, hacia el 
sudeste.
{I}11_{/}Jur\u00e1n hizo las 
calderas, las palas y los 
aspersorios, concluyendo 
as\u00ed todo el trabajo que 
el rey Salom\u00f3n le hab\u00eda 
encargado para el templo 
del Se\u00f1or: {I}12_{/}las dos 
columnas, las dos esferas 
para los capiteles de las 
dos columnas, las dos 
guirnaldas para cubrir 
las dos esferas de los 
capiteles {I}13_{/}y las 
cuatrocientas granadas 
para las guirnaldas, dos 
series de granadas para 
cada guirnalda, {I}14_{/}las 
diez basas y los diez 
aguamaniles, {I}15_{/}la pila 
y los doce toros que la 
sosten\u00edan, {I}16_{/}las 
calderas, los palos, los 
tenedores y todos sus 
accesorios. Todos estos 
utensilios que Jur\u00e1n hizo 
al rey para el templo del 
Se\u00f1or eran de bronce 
bru\u00f1ido. {I}17_{/}El rey los 
hizo fundir en moldes de 
arcilla en la regi\u00f3n del 
Jord\u00e1n, entre Sucot y 
Sered\u00e1. {I}18_{/}Salom\u00f3n hizo 
utensilios en gran 
n\u00famero, pues la cantidad 
de bronce era 
incalculable.
{I}19_{/}Salom\u00f3n hizo todos 
los dem\u00e1s utensilios para 
el templo de Dios: el 
altar de oro y las mesas 
sobre las que se pon\u00edan 
los panes de la 
proposici\u00f3n; {I}20_{/}los 
candelabros de oro puro 
para delante del lugar 
sant\u00edsimo seg\u00fan la ley; 
{I}21_{/}flores, l\u00e1mparas y 
despabiladeras, todo de 
oro puro; {I}22_{/}cuchillos, 
aspersorios, bandejas y 
despabiladeras, todo de 
oro puro; los quicios de 
las puertas del lugar 
sant\u00edsimo y de la nave 
central tambi\u00e9n de oro.
{1}5{/}

TRASLADO DEL ARCA AL 
TEMPLO{/}

{I}1_{/}Cuando se 
terminaron las obras que 
Salom\u00f3n hab\u00eda mandado 
hacer en el templo del 
Se\u00f1or, el rey trajo la 
plata, el oro y el 
mobiliario que su padre 
David hab\u00eda dedicado al 
Se\u00f1or y lo deposit\u00f3 en el 
tesoro del templo. 
{I}2_{/}Salom\u00f3n convoc\u00f3 en 
Jerusal\u00e9n a los ancianos 
de Israel, a los jefes de 
las tribus y de las 
familias israelitas, para 
trasladar desde Si\u00f3n, la 
ciudad de David, el arca 
de la alianza del Se\u00f1or. 
{I}3_{/}Se reunieron en torno 
al rey Salom\u00f3n todos los 
israelitas en la fiesta 
del s\u00e9ptimo mes. 
{I}4_{/}Cuando llegaron los 
ancianos de Israel, los 
levitas tomaron el arca 
{I}5_{/}y la llevaron al 
templo con la tienda de 
la reuni\u00f3n y todos los 
utensilios sagrados que 
hab\u00eda en ella. La 
llevaron los sacerdotes y 
los levitas. {I}6_{/}El rey 
Salom\u00f3n y toda la 
comunidad israelita, 
reunidos delante del 
arca, sacrificaban ovejas 
y bueyes en cantidad 
incalculable. {I}7_{/}Los 
sacerdotes pusieron el 
arca de la alianza del 
Se\u00f1or en el lugar 
sant\u00edsimo del templo, 
bajo las alas de los 
querubines, {I}8_{/}pues los 
querubines ten\u00edan las 
alas extendidas sobre el 
arca, cubriendo el arca y 
sus barras. {I}9_{/}Las 
barras eran tan largas 
que se pod\u00edan ver sus 
extremidades desde la 
nave central, que estaba 
delante del lugar 
sant\u00edsimo, aunque no 
desde fuera; all\u00ed han 
estado hasta el presente. 
{I}10_{/}En el arca no hab\u00eda 
m\u00e1s que las dos tablas 
que puso all\u00ed Mois\u00e9s en 
el Horeb, cuando el Se\u00f1or 
hizo la alianza con los 
israelitas a su salida de 
Egipto.
{I}11_{/}Cuando los 
sacerdotes salieron del 
santuario (todos los 
sacerdotes presentes se 
hab\u00edan purificado sin 
distinci\u00f3n de clases), 
{I}12_{/}todos los levitas 
cantores, Asaf, Hem\u00e1n y 
Yedut\u00fan, con sus hijos y 
hermanos, vestidos de 
lino, sonaban los 
c\u00edmbalos, las arpas y 
c\u00edtaras, de pie al este 
del altar, con ciento 
veinte sacerdotes que los 
acompa\u00f1aban tocando las 
trompetas. {I}13_{/}Todos, 
como un solo hombre, 
trompeteros y cantores, 
alababan y daban gracias 
al Se\u00f1or. Y al son de las 
trompetas, c\u00edmbalos y 
dem\u00e1s instrumentos 
musicales alababan al 
Se\u00f1or: \u00abPorque es bueno, 
porque es eterno su 
amor\u00bb. Una nube llen\u00f3 el 
templo del Se\u00f1or, {I}14_{/}de 
modo que los sacerdotes 
no pudieron continuar su 
servicio a causa de la 
nube, pues la gloria del 
Se\u00f1or hab\u00eda llenado el 
templo de Dios.
{1}6{/}

DISCURSO DE SALOM\u00d3N{/}

{I}1_{/}Entonces Salom\u00f3n 
exclam\u00f3:
\u00abT\u00fa, Se\u00f1or, has dicho que 
vives en la nube oscura. 
{I}2_{/}Yo te he construido 
una casa donde residas, 
un lugar donde vivas para 
siempre\u00bb.
{I}3_{/}Luego el rey se 
volvi\u00f3 y bendijo a toda 
la comunidad israelita 
que estaba de pie. {I}4_{/}Y 
a\u00f1adi\u00f3: \u00abBendito sea el 
Se\u00f1or, Dios de Israel, 
que ha cumplido con su 
propia mano lo que con su 
boca hab\u00eda prometido a mi 
padre David, diciendo: 
{I}5_{/}Desde el d\u00eda que 
saqu\u00e9 a mi pueblo de 
Egipto, no he escogido 
ninguna otra ciudad de 
entre las tribus de 
Israel para que se me 
construyera en ella un 
templo como morada de mi 
nombre, ni tampoco he 
elegido un hombre para 
gu\u00eda de mi pueblo Israel; 
{I}6_{/}sino que eleg\u00ed a 
Jerusal\u00e9n para morada de 
mi nombre y eleg\u00ed a David 
para que estuviera al 
frente de mi pueblo 
Israel.
{I}7_{/}Mi padre David quiso 
construir un templo en 
honor del Se\u00f1or, Dios de 
Israel. {I}8_{/}Pero el Se\u00f1or 
le dijo: Has proyectado 
construir un templo a mi 
nombre, y has hecho bien 
en proyectarlo. {I}9_{/}Pero 
no lo construir\u00e1s t\u00fa, 
sino un hijo tuyo salido 
de tus entra\u00f1as ser\u00e1 el 
que lo construya. {I}10_{/}El 
Se\u00f1or ha cumplido su 
palabra. Yo me alc\u00e9 en el 
puesto de mi padre David 
y me sent\u00e9 sobre el trono 
de Israel, como dijo el 
Se\u00f1or, y constru\u00ed el 
templo en honor del 
Se\u00f1or, Dios de Israel, 
{I}11_{/}y he instalado en \u00e9l 
el arca, donde est\u00e1 la 
alianza que el Se\u00f1or hizo 
con los israelitas\u00bb.
ORACI\u00d3N PERSONAL DE 
SALOM\u00d3N{/}

{I}12_{/}Salom\u00f3n se puso 
delante del altar del 
Se\u00f1or, en presencia de 
toda la comunidad 
israelita, y levant\u00f3 sus 
manos. {I}13_{/}Salom\u00f3n hab\u00eda 
levantado en medio del 
atrio una tribuna de 
bronce de dos metros y 
medio de larga, dos y 
medio de ancha y uno y 
medio de alta. Se subi\u00f3 a 
ella, se arrodill\u00f3, y 
mirando al cielo, con las 
manos juntas or\u00f3 as\u00ed en 
presencia de toda la 
comunidad: {I}14_{/}\u00abSe\u00f1or, 
Dios de Israel, no hay 
Dios semejante a ti ni en 
el cielo ni en la tierra. 
T\u00fa guardas la alianza y 
la fidelidad con tus 
siervos que siguen tus 
caminos de todo coraz\u00f3n. 
{I}15_{/}T\u00fa has cumplido la 
promesa que hiciste a tu 
siervo David, mi padre; 
tus manos han realizado 
lo que tus labios hab\u00edan 
prometido. {I}16_{/}Ahora, 
Se\u00f1or, Dios de Israel, 
cumple tambi\u00e9n lo que 
prometiste a tu siervo 
David, mi padre: No te 
faltar\u00e1 nunca en mi 
presencia un var\u00f3n que se 
siente sobre el trono de 
Israel, con tal que tus 
hijos se porten bien y 
sigan tus caminos, como 
lo has hecho t\u00fa. {I}17_{/}As\u00ed 
pues, Dios de Israel, que 
se cumpla la promesa que 
hiciste a tu siervo 
David. {I}18_{/}Pero \u00bfser\u00e1 
posible que Dios habite 
en medio de los hombres 
sobre la tierra? Si los 
cielos en toda su 
inmensidad no pueden 
contenerte, \u00a1cu\u00e1nto menos 
este templo que yo he 
construido! {I}19_{/}Atiende, 
Se\u00f1or, Dios m\u00edo, la 
oraci\u00f3n y la s\u00faplica de 
tu siervo; escucha el 
grito y la s\u00faplica que tu 
siervo eleva hoy a ti. 
{I}20_{/}Ten tus ojos noche y 
d\u00eda fijos sobre este 
templo, sobre este lugar 
que has hecho morada de 
tu nombre. Escucha la 
plegaria que tu siervo 
haga en este lugar.
ORACI\u00d3N POR EL PUEBLO{/}

{I}21_{/}Escucha la plegaria 
que tu siervo y tu pueblo 
Israel hagan en este 
lugar; esc\u00fachala desde tu 
morada en los cielos, 
esc\u00fachalos y perdona.
{I}22_{/}Cuando alguno peque 
contra su pr\u00f3jimo y le 
obliguen a jurar ante tu 
altar en este templo, 
{I}23_{/}escucha t\u00fa desde el 
cielo, interv\u00e9n y haz 
justicia a tus siervos; 
condena al culpable 
haciendo recaer su maldad 
sobre su cabeza y 
absuelve al inocente 
retribuy\u00e9ndole conforme a 
su inocencia.
{I}24_{/}Cuando tu pueblo 
Israel sea derrotado por 
el enemigo por haber 
pecado contra ti, si se 
convierte, te confiesa su 
pecado, te suplica y te 
ruega en este templo, 
{I}25_{/}escucha t\u00fa en el 
cielo, perdona el pecado 
de tu pueblo Israel y 
vu\u00e9lvelos a la tierra que 
diste a ellos y a sus 
padres.
{I}26_{/}Cuando se cierre el 
cielo y no haya lluvia 
por haber pecado contra 
ti, si rezan en este 
lugar, te confiesan su 
pecado y se arrepienten a 
causa de tu castigo, 
{I}27_{/}escucha t\u00fa en el 
cielo, perdona el pecado 
de tus siervos y de tu 
pueblo Israel, ens\u00e9\u00f1ales 
el buen camino por donde 
deben andar y manda la 
lluvia sobre la tierra 
que le diste en heredad.
{I}28_{/}Cuando en el pa\u00eds 
haya hambre, peste, 
tiz\u00f3n, a\u00f1ublo, langosta o 
pulg\u00f3n, o el enemigo del 
pueblo asedie una de sus 
ciudades, o cuando 
hubiere cualquier otra 
plaga o epidemia, {I}29_{/}si 
una persona o todo el 
pueblo de Israel, 
arrepentidos y contritos, 
llegan a este templo con 
las manos extendidas 
rogando y suplicando, 
{I}30_{/}escucha t\u00fa en el 
cielo, el lugar de tu 
morada, y perdona; da a 
cada uno seg\u00fan su 
conducta, pues s\u00f3lo t\u00fa 
conoces el coraz\u00f3n de 
todos los hombres; 
{I}31_{/}as\u00ed te respetar\u00e1n y 
seguir\u00e1n tus caminos, 
mientras vivan en la 
tierra que diste a 
nuestros padres.
{I}32_{/}Tambi\u00e9n al 
extranjero, que no es de 
tu pueblo Israel, si 
viene de tierras lejanas 
atra\u00eddo por la fama de tu 
nombre, la fuerza de tu 
mano y el poder de tu 
brazo a orar en este 
templo, {I}33_{/}esc\u00fachalo t\u00fa 
en el cielo, lugar de tu 
morada, y haz todo lo que 
ese extranjero te haya 
pedido, para que todos 
los pueblos de la tierra 
conozcan tu nombre, te 
teman como tu pueblo 
Israel y reconozcan que 
tu nombre es invocado en 
el templo que yo he 
construido.
{I}34_{/}Cuando tu pueblo 
salga a la guerra contra 
sus enemigos por el 
camino que t\u00fa le hayas 
se\u00f1alado, si te rezan a 
ti vueltos hacia la 
ciudad que t\u00fa has elegido 
y hacia el templo que yo 
he construido a tu 
nombre, {I}35_{/}escucha t\u00fa 
en el cielo su oraci\u00f3n y 
s\u00faplica y hazles 
justicia.
{I}36_{/}Cuando pequen contra 
ti, pues no hay hombre 
que no peque, y t\u00fa, 
irritado contra ellos, 
los entregues al enemigo 
que los llevar\u00e1 cautivos 
a tierra enemiga, lejana 
o cercana, {I}37_{/}si 
recapacitan en la tierra 
de sus enemigos y dicen: 
Hemos pecado, hemos 
obrado inicua e 
injustamente; {I}38_{/}si se 
convierten a ti con todo 
su coraz\u00f3n y con toda su 
alma en la tierra de su 
cautividad, a la que han 
sido deportados; si 
rezan, vueltos hacia la 
tierra que diste a sus 
padres, hacia el templo 
que yo he construido a tu 
nombre, {I}39_{/}escucha t\u00fa 
en el cielo, lugar de tu 
morada, su oraci\u00f3n y 
s\u00faplica, hazles justicia 
y perdona a tu pueblo los 
pecados cometidos contra 
ti.
{I}40_{/}Dios m\u00edo, ten 
abiertos tus ojos y 
atentos tus o\u00eddos a las 
plegarias que suben a ti 
desde este lugar.
{I}41_{/}Ahora, pues, 
lev\u00e1ntate, Se\u00f1or Dios,
ven al lugar de tu 
morada,
ven con el arca de tu 
poder.
Que tus sacerdotes, Se\u00f1or 
Dios,
se revistan de salvaci\u00f3n,
que tus fieles gocen de 
felicidad.
{I}42_{/}Se\u00f1or Dios, no 
apartes tu mirada
de tu ungido.
Recuerda los favores
que hiciste a tu siervo 
David\u00bb.
{1}7{/}

DEDICACI\u00d3N DEL TEMPLO{/}

{I}1_{/}Cuando Salom\u00f3n 
termin\u00f3 su oraci\u00f3n, baj\u00f3 
fuego del cielo, que 
consumi\u00f3 los holocaustos 
y las v\u00edctimas, y la 
gloria del Se\u00f1or llen\u00f3 el 
templo, {I}2_{/}de manera que 
los sacerdotes no pod\u00edan 
entrar en \u00e9l, pues la 
gloria del Se\u00f1or lo 
llenaba. {I}3_{/}Todos los 
israelitas, al ver 
descender el fuego y 
reposar sobre el templo 
la gloria del Se\u00f1or, 
cayeron rostro a tierra 
sobre el pavimento, 
mientras adoraban y 
alababan al Se\u00f1or 
repitiendo: \u00abPorque es 
bueno, porque es eterno 
su amor\u00bb. {I}4_{/}El rey y 
todo el pueblo ofrecieron 
sacrificios al Se\u00f1or. 
{I}5_{/}El rey Salom\u00f3n inmol\u00f3 
22.000 toros y 120.000 
ovejas; de esta manera el 
rey y el pueblo 
celebraron la dedicaci\u00f3n 
del templo de Dios. 
{I}6_{/}Los sacerdotes 
asist\u00edan en su ministerio 
y los levitas tocaban con 
los instrumentos 
musicales del Se\u00f1or, que 
hab\u00eda hecho el rey David 
para acompa\u00f1ar las 
alabanzas del Se\u00f1or: 
\u00abPorque es eterno su 
amor\u00bb. De esta manera 
ejecutaban las alabanzas 
de David. Los sacerdotes 
sonaban frente a ellos 
las trompetas mientras 
todo Israel estaba en 
pie.
{I}7_{/}Salom\u00f3n consagr\u00f3 
tambi\u00e9n el centro del 
atrio, que estaba delante 
del templo del Se\u00f1or, 
pues all\u00ed ofreci\u00f3 los 
holocaustos y las grasas 
de los sacrificios de 
reconciliaci\u00f3n, porque el 
altar de bronce hecho por 
Salom\u00f3n era peque\u00f1o para 
tantos holocaustos, 
ofrendas y grasas. {I}8_{/}En 
aquella ocasi\u00f3n Salom\u00f3n, 
y con \u00e9l la inmensa 
comunidad de Israel 
venida desde la entrada 
de Jamat hasta el 
torrente de Egipto, 
celebraron la fiesta 
durante siete d\u00edas. 
{I}9_{/}El octavo d\u00eda 
celebraron asamblea 
solemne, pues la 
dedicaci\u00f3n del altar 
hab\u00eda durado siete d\u00edas, 
y luego otros siete d\u00edas 
de fiesta. {I}10_{/}El 
veintitr\u00e9s del s\u00e9ptimo 
mes Salom\u00f3n despidi\u00f3 al 
pueblo, y ellos se fueron 
a sus casas alegres y 
contentos por todos los 
beneficios que el Se\u00f1or 
hab\u00eda hecho a David, a 
Salom\u00f3n y a su pueblo 
Israel.
RESPUESTA DE DIOS{/}

{I}11_{/}Cuando Salom\u00f3n 
termin\u00f3 de construir el 
templo del Se\u00f1or y todo 
cuanto se hab\u00eda propuesto 
hacer en el templo y en 
el palacio real, {I}12_{/}se 
le apareci\u00f3 el Se\u00f1or de 
noche y le dijo: \u00abHe 
escuchado tu oraci\u00f3n y he 
elegido para m\u00ed este 
lugar como templo para 
mis sacrificios. 
{I}13_{/}Cuando yo cierre el 
cielo y no haya lluvia, 
cuando ordene a la 
langosta devorar la 
tierra, cuando env\u00ede la 
peste sobre mi pueblo, 
{I}14_{/}si este mi pueblo, 
el pueblo que lleva mi 
nombre, se humilla, reza, 
busca mi rostro y se 
convierte de sus malos 
caminos, yo escuchar\u00e9 
desde el cielo, perdonar\u00e9 
sus pecados y restaurar\u00e9 
su tierra. {I}15_{/}En 
adelante mis ojos estar\u00e1n 
abiertos y mis o\u00eddos 
atentos a las plegarias 
que se hagan en este 
lugar. {I}16_{/}Yo he elegido 
y consagrado este templo 
para que resida en \u00e9l mi 
nombre por siempre y para 
que en \u00e9l est\u00e9n siempre 
fijos mis ojos y mi 
coraz\u00f3n. {I}17_{/}En cuanto a 
ti, si andas en mi 
presencia como anduvo tu 
padre David, si cumples 
todo lo que te mande, si 
guardas mis leyes y 
mandamientos, {I}18_{/}yo 
consolidar\u00e9 el trono de 
tu reino como se lo 
promet\u00ed a tu padre David 
cuando le dije: No te 
faltar\u00e1 un var\u00f3n sobre el 
trono de Israel. 
{I}19_{/}Pero si os apart\u00e1is 
de m\u00ed y no guard\u00e1is mis 
leyes y mandamientos que 
yo os he prescrito, si os 
vais a servir y dar culto 
a dioses ajenos, {I}20_{/}yo 
os arrancar\u00e9 de mi 
tierra, que os he dado, y 
retirar\u00e9 de mi presencia 
el templo que he 
consagrado a mi nombre, 
para que sea irrisi\u00f3n, 
burla y escarnio de todos 
los pueblos. {I}21_{/}Por 
sublime que haya sido, 
este templo ser\u00e1 la 
irrisi\u00f3n. Todo el que 
pase delante de \u00e9l se 
quedar\u00e1 asombrado. 
Preguntar\u00e1n: \u00bfPor qu\u00e9 ha 
tratado as\u00ed el Se\u00f1or a 
esta tierra y este 
templo? {I}22_{/}Y les 
responder\u00e1n: Porque 
abandonaron al Se\u00f1or, el 
Dios de sus padres, que 
los hab\u00eda sacado de 
Egipto, y se fueron a 
servir y dar culto a 
dioses ajenos; por eso ha 
tra\u00eddo sobre ellos tantos 
males\u00bb.
{1}8{/}

OTRAS OBRAS DE SALOM\u00d3N{/}

{I}1_{/}Salom\u00f3n construy\u00f3 
el templo del Se\u00f1or y el 
palacio real en veinte 
a\u00f1os. {I}2_{/}Reconstruy\u00f3 las 
ciudades que le hab\u00eda 
dado Jir\u00e1n y estableci\u00f3 
en ellas a los 
israelitas. {I}3_{/}Luego fue 
contra Jamat de Sob\u00e1 y la 
ocup\u00f3. {I}4_{/}Reconstruy\u00f3 
Tadmor, en el desierto, y 
todas las ciudades que 
hab\u00eda construido para 
guarniciones en Jamat. 
{I}5_{/}Restaur\u00f3 Bejor\u00f3n de 
Arriba y de Abajo, 
ciudades fuertes, dotadas 
de muros, puertas y 
barras; {I}6_{/}Balat, todas 
las ciudades almacenes 
que le pertenec\u00edan para 
los carros y la 
caballer\u00eda; hizo todo lo 
que quiso en Jerusal\u00e9n, 
en el L\u00edbano y en todo el 
territorio de su 
jurisdicci\u00f3n. {I}7_{/}A los 
que quedaban de los 
amorreos, hititas, 
fereceos, heveos y 
jebuseos, no 
pertenecientes al pueblo 
de Israel, {I}8_{/}y a los 
que los israelitas no 
hab\u00edan podido exterminar, 
Salom\u00f3n les impuso un 
servicio de prestaci\u00f3n 
personal hasta nuestros 
d\u00edas. {I}9_{/}A los 
israelitas no les impuso 
trabajos forzados; \u00e9stos 
eran sus guerreros, 
cortesanos, generales, 
prefectos y capitanes de 
los carros y la 
caballer\u00eda. {I}10_{/}Los 
jefes y capataces que 
ten\u00eda el rey Salom\u00f3n al 
mando de los obreros eran 
doscientos cincuenta.
{I}11_{/}Salom\u00f3n traslad\u00f3 a 
la hija del Fara\u00f3n de la 
ciudad de David al 
palacio que hab\u00eda 
construido para ella, 
pues se dec\u00eda: \u00abUna mujer 
m\u00eda no puede habitar en 
el palacio de David, rey 
de Israel, porque los 
lugares donde ha estado 
el arca del Se\u00f1or son 
lugares santos\u00bb.
{I}12_{/}Salom\u00f3n ofreci\u00f3 
entonces holocaustos al 
Se\u00f1or sobre el altar que 
\u00e9l hab\u00eda levantado 
delante del atrio, 
{I}13_{/}ajust\u00e1ndose a las 
prescripciones de Mois\u00e9s 
respecto de los 
holocaustos de cada d\u00eda, 
de los s\u00e1bados, de los 
novilunios y de las tres 
solemnidades del a\u00f1o: 
fiesta de los panes sin 
levadura, fiesta de las 
semanas y fiesta de los 
tabern\u00e1culos. 
{I}14_{/}Estableci\u00f3 luego en 
sus servicios, seg\u00fan las 
disposiciones de su 
padre, las clases 
sacerdotales; y lo mismo 
hizo con los levitas 
encargados de cantar las 
alabanzas y asistir a los 
sacerdotes, seg\u00fan el 
ritual cotidiano, y con 
las respectivas clases de 
porteros de cada una de 
las puertas; todo 
conforme a las 
disposiciones de David, 
hombre de Dios. {I}15_{/}No 
se apart\u00f3 ni un \u00e1pice de 
la ordenaci\u00f3n del rey 
respecto de los 
sacerdotes y levitas, ni 
en lo referente a los 
tesoros. {I}16_{/}As\u00ed se 
llev\u00f3 a cabo toda la obra 
de Salom\u00f3n, desde el d\u00eda 
que se pusieron los 
cimientos del templo del 
Se\u00f1or hasta su 
terminaci\u00f3n.
{I}17_{/}Entonces Salom\u00f3n 
sali\u00f3 hacia Asiongaber y 
Elat, a orillas del mar, 
en el territorio de Ed\u00f3n. 
{I}18_{/}Jir\u00e1n, por medio de 
sus servidores, le hab\u00eda 
enviado nav\u00edos y 
marineros expertos en las 
cosas del mar, que con 
los siervos de Salom\u00f3n 
fueron a Ofir y trajeron 
unos diecis\u00e9is mil kilos 
de oro para el rey 
Salom\u00f3n.
{1}9{/}

VISITA DE LA REINA DE 
SAB\u00c1{/}

{I}1_{/}La reina de Sab\u00e1 
tuvo conocimiento de la 
fama de Salom\u00f3n, y fue a 
Jerusal\u00e9n para ponerlo a 
prueba con enigmas. Iba 
revestida de poder\u00edo y 
seguida de una gran 
caravana de camellos 
cargados de aromas, oro 
en abundancia y piedras 
preciosas. Se present\u00f3 a 
Salom\u00f3n y le plante\u00f3 todo 
lo que pensaba. 
{I}2_{/}Salom\u00f3n le resolvi\u00f3 
todas sus cuestiones; no 
hubo nada que no pudiera 
resolver. {I}3_{/}Cuando la 
reina de Sab\u00e1 vio la 
sabidur\u00eda de Salom\u00f3n y el 
palacio que hab\u00eda 
construido, {I}4_{/}los 
manjares de su mesa, el 
ordenamiento jer\u00e1rquico 
de sus cortesanos, el 
comportamiento y el 
uniforme de sus 
camareros, sus 
provisiones de bebidas y 
los holocaustos que 
ofrec\u00eda en el templo del 
Se\u00f1or, se qued\u00f3 asombrada 
y {I}5_{/}dijo al rey: 
\u00abRealmente es verdad todo 
lo que yo hab\u00eda o\u00eddo en 
mi tierra de tus obras y 
tu sabidur\u00eda. {I}6_{/}Yo no 
lo quer\u00eda creer hasta que 
he venido y lo he visto 
con mis propios ojos; 
pero reconozco que no se 
me hab\u00eda dicho ni la 
mitad. Tu sabidur\u00eda y tu 
grandeza sobrepasan con 
mucho la fama que hab\u00eda 
llegado a mis o\u00eddos. 
{I}7_{/}\u00a1Dichosas tus 
mujeres!, \u00a1dichosos tus 
servidores, que est\u00e1n 
siempre junto a ti y 
escuchan tu sabidur\u00eda! 
{I}8_{/}Bendito sea el Se\u00f1or, 
tu Dios, que se ha 
complacido en ti y te ha 
puesto sobre su propio 
trono para reinar en 
nombre del Se\u00f1or Dios. 
Porque tu Dios ama a 
Israel y quiere 
mantenerlo eternamente, 
por eso te ha constituido 
rey sobre su pueblo, para 
que administres el 
derecho y la justicia\u00bb.
{I}9_{/}Luego ofreci\u00f3 al rey 
ciento cuatro mil kilos 
de oro y gran cantidad de 
aromas y piedras 
preciosas. Nunca m\u00e1s se 
vio tanta cantidad de 
aromas como la que la 
reina de Sab\u00e1 ofreci\u00f3 al 
rey Salom\u00f3n.
{I}10_{/}Los s\u00fabditos de 
Jir\u00e1n y los s\u00fabditos de 
Salom\u00f3n, que tra\u00edan oro 
de Ofir, hab\u00edan tra\u00eddo 
tambi\u00e9n de all\u00ed madera de 
s\u00e1ndalo y piedras 
preciosas. {I}11_{/}Con las 
maderas el rey hizo 
balaustradas para el 
templo del Se\u00f1or y para 
el palacio real, y 
c\u00edtaras y arpas para los 
cantores. Nunca se hab\u00eda 
visto una madera igual en 
el reino de Jud\u00e1.
{I}12_{/}El rey Salom\u00f3n, por 
su parte, regal\u00f3 a la 
reina de Sab\u00e1 todo lo que 
ella quiso, superando lo 
que ella hab\u00eda tra\u00eddo al 
rey. Ella y su s\u00e9quito 
emprendieron el viaje de 
regreso a su pa\u00eds.
{I}13_{/}El peso del oro que 
el rey Salom\u00f3n recib\u00eda 
cada a\u00f1o era de unos 
veintitr\u00e9s mil kilos, 
{I}14_{/}sin contar el 
procedente del tr\u00e1fico de 
los comerciantes y de los 
mercaderes, de todos los 
reyes de Arabia y de los 
gobernantes del pa\u00eds, los 
cuales pagaban al rey 
Salom\u00f3n tributos de oro y 
plata. {I}15_{/}El rey 
Salom\u00f3n hizo 200 escudos 
de oro batido, empleando 
unos siete kilos de oro 
por escudo, {I}16_{/}y 300 
escudos de oro batido m\u00e1s 
peque\u00f1os, a tres kilos y 
medio de oro cada uno; y 
los pusieron en la sala 
\u00abBosque del L\u00edbano\u00bb. 
{I}17_{/}Hizo tambi\u00e9n un gran 
trono de marfil y lo 
recubri\u00f3 de oro puro; 
{I}18_{/}ten\u00eda seis gradas, 
un cordero de oro en el 
respaldo, brazos a ambos 
lados del asiento, dos 
leones apostados junto a 
los brazos {I}19_{/}y doce 
leones a ambos lados de 
las gradas. Nunca se 
hab\u00eda hecho cosa 
semejante en reino 
alguno. {I}20_{/}Todos los 
vasos de beber del rey 
Salom\u00f3n eran de oro, y 
toda la vajilla de la 
sala del \u00abBosque del 
L\u00edbano\u00bb era de oro fino. 
No hab\u00eda nada de plata, 
pues la plata no se 
estimaba en tiempos del 
rey Salom\u00f3n. {I}21_{/}El rey 
ten\u00eda una flota que iba a 
Tarsis con los s\u00fabditos 
de Jir\u00e1n, y cada tres 
a\u00f1os volv\u00eda cargada de 
oro, plata, marfil, monos 
y pavos reales. {I}22_{/}El 
rey Salom\u00f3n super\u00f3 a 
todos los reyes de la 
tierra en riqueza y en 
sabidur\u00eda. {I}23_{/}Todos los 
reyes de la tierra 
quer\u00edan visitar a Salom\u00f3n 
para escuchar la 
sabidur\u00eda que Dios le 
hab\u00eda dado, {I}24_{/}y todos 
tra\u00edan presentes: objetos 
de oro y plata, vestidos, 
armas, aromas, caballos y 
mulos. Esto todos los 
a\u00f1os. {I}25_{/}Salom\u00f3n ten\u00eda 
4.000 caballerizas para 
sus caballos y sus carros 
y 12.000 jinetes, que 
destac\u00f3 en las ciudades 
de guarnici\u00f3n y en 
Jerusal\u00e9n, junto al rey. 
{I}26_{/}Domin\u00f3 sobre todos 
los reyes, desde el 
\u00c9ufrates hasta la tierra 
de los filisteos y hasta 
la frontera de Egipto. 
{I}27_{/}Logr\u00f3 que la plata 
abundara en Jerusal\u00e9n 
como las piedras, y los 
cedros como los sic\u00f3moros 
en la Sefela. {I}28_{/}Los 
caballos para Salom\u00f3n 
ven\u00edan de Musur y de 
todas partes.
MUERTE DE SALOM\u00d3N{/}

{I}29_{/}El resto de la 
historia de Salom\u00f3n, 
desde el principio al 
fin, est\u00e1 escrito en las 
cr\u00f3nicas de Nat\u00e1n, 
profeta, en la profec\u00eda 
de Aj\u00edas de Silo y en la 
visi\u00f3n de Id\u00f3, el 
vidente, sobre Jerobo\u00e1n, 
hijo de Nabat. 
{I}30_{/}Salom\u00f3n rein\u00f3 
cuarenta a\u00f1os en 
Jerusal\u00e9n sobre todo 
Israel. {I}31_{/}Descans\u00f3 con 
sus padres y fue 
sepultado en la ciudad de 
su padre David. Le 
sucedi\u00f3 en el trono su 
hijo Robo\u00e1n.
{1}10{/}

EL CISMA POL\u00cdTICO{/}

{I}1_{/}Robo\u00e1n fue a Siqu\u00e9n, 
pues all\u00ed hab\u00eda acudido 
Israel para proclamarlo 
rey. {I}2_{/}Cuando lo supo 
Jerobo\u00e1n, hijo de Nabat, 
que estaba en Egipto, 
lejos del rey Salom\u00f3n, 
regres\u00f3 de Egipto. {I}3_{/}Lo 
mandaron llamar y vino. 
Jerobo\u00e1n y toda la 
comunidad de Israel se 
presentaron a Robo\u00e1n y le 
dijeron: {I}4_{/}\u00abTu padre 
nos ha puesto un yugo muy 
pesado; alivia t\u00fa la dura 
servidumbre de tu padre y 
el pesado yugo que puso 
sobre nosotros, y te 
serviremos\u00bb. {I}5_{/}\u00c9l les 
respondi\u00f3: \u00abVolved a 
verme dentro de tres 
d\u00edas\u00bb. Y el pueblo se 
fue. {I}6_{/}El rey Robo\u00e1n 
pidi\u00f3 consejo a los 
ancianos que hab\u00edan 
estado al servicio de su 
padre Salom\u00f3n mientras 
\u00e9ste viv\u00eda: \u00ab\u00bfQu\u00e9 me 
aconsej\u00e1is responder a 
este pueblo?\u00bb. {I}7_{/}Ellos 
le respondieron: \u00abSi hoy 
eres condescendiente con 
este pueblo, los 
complaces y les respondes 
con buenas palabras, 
ser\u00e1n siempre servidores 
tuyos\u00bb. {I}8_{/}Pero \u00e9l no 
sigui\u00f3 el consejo de los 
ancianos y consult\u00f3 a los 
j\u00f3venes que se hab\u00edan 
criado con \u00e9l y estaban a 
su servicio. {I}9_{/}Les 
dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 me aconsej\u00e1is 
vosotros responder a esta 
gente que me ha hablado 
as\u00ed: Alig\u00e9ranos el yugo 
que tu padre puso sobre 
nosotros?\u00bb. {I}10_{/}Los 
j\u00f3venes le respondieron: 
\u00abA esa gente, que te ha 
hablado en esos t\u00e9rminos 
debes responder lo 
siguiente: Mi dedo 
me\u00f1ique es m\u00e1s grueso que 
la cintura de mi padre; 
{I}11_{/}si mi padre os carg\u00f3 
un yugo pesado, yo lo 
har\u00e9 m\u00e1s pesado todav\u00eda; 
si mi padre os castig\u00f3 
con azotes, yo os 
castigar\u00e9 con latigazos\u00bb.
{I}12_{/}Al tercer d\u00eda, tal 
como el rey hab\u00eda dicho, 
Jerobo\u00e1n y todo el pueblo 
se presentaron ante 
Robo\u00e1n. {I}13_{/}Pero el rey 
les contest\u00f3 duramente, 
desech\u00f3 el consejo de los 
ancianos, sigui\u00f3 el de 
los j\u00f3venes {I}14_{/}y les 
habl\u00f3 de esta manera: \u00abMi 
padre os puso un yugo muy 
pesado, yo lo har\u00e9 m\u00e1s 
pesado todav\u00eda; mi padre 
os castig\u00f3 con azotes, yo 
os castigar\u00e9 con 
latigazos\u00bb. {I}15_{/}El rey 
no dio o\u00eddos al pueblo, 
porque as\u00ed lo hab\u00eda 
dispuesto el Se\u00f1or, para 
que se cumpliera la 
palabra que el Se\u00f1or 
hab\u00eda anunciado por medio 
de Aj\u00edas de Silo a 
Jerobo\u00e1n, hijo de Nabat. 
{I}16_{/}Los israelitas, al 
ver que el rey no les 
hab\u00eda hecho caso, le 
replicaron: \u00ab\u00bfQu\u00e9 tenemos 
que ver nosotros con 
David? \u00a1No tenemos 
ninguna heredad en com\u00fan 
con el hijo de Jes\u00e9! 
\u00a1Cada uno a sus casas, 
Israel! \u00a1Mira t\u00fa ahora 
por tu casa, David!\u00bb. Y 
los israelitas se fueron 
a sus casas. {I}17_{/}Y 
Robo\u00e1n sigui\u00f3 reinando 
sobre los israelitas 
domiciliados en las 
ciudades de Jud\u00e1. {I}18_{/}El 
rey Robo\u00e1n envi\u00f3 a 
Ador\u00e1n, intendente de 
prestaciones personales; 
pero los israelitas lo 
mataron a pedradas. El 
rey Robo\u00e1n tuvo que 
apresurarse a subir a su 
carro y huir a Jerusal\u00e9n. 
{I}19_{/}Israel ha sido 
infiel a la casa de David 
hasta el d\u00eda de hoy.
{1}11{/}

ACTIVIDAD DE ROBO\u00c1N{/}

{I}1_{/}Robo\u00e1n lleg\u00f3 a 
Jerusal\u00e9n y convoc\u00f3 a la 
casa de Jud\u00e1 y de 
Benjam\u00edn: 180.000 hombres 
de guerra, para luchar 
contra Israel y recuperar 
el reino. {I}2_{/}Pero el 
Se\u00f1or dijo a Semayas, 
hombre de Dios: {I}3_{/}\u00abDi a 
Robo\u00e1n, hijo de Salom\u00f3n, 
rey de Jud\u00e1, y a todos 
los israelitas de Jud\u00e1 y 
Benjam\u00edn: {I}4_{/}Esto dice 
el Se\u00f1or: No vay\u00e1is a 
luchar contra vuestros 
hermanos; volveos a 
vuestras casas, pues esto 
ha sucedido porque yo lo 
he querido\u00bb. Ellos 
obedecieron la voz del 
Se\u00f1or, y se volvieron sin 
luchar contra Jerobo\u00e1n. 
{I}5_{/}Robo\u00e1n se estableci\u00f3 
en Jerusal\u00e9n y 
reconstruy\u00f3 las ciudades 
fuertes de Jud\u00e1. 
{I}6_{/}Reconstruy\u00f3 Bel\u00e9n, 
Et\u00e1n, T\u00e9coa, {I}7_{/}Bet Sur, 
Soc\u00f3, Adul\u00e1n, {I}8_{/}Gat, 
Mares\u00e1, Zif, {I}9_{/}Adora\u00edn, 
Laquis, Azeca, {I}10_{/}Sora, 
Ayal\u00f3n y Hebr\u00f3n, todas en 
Jud\u00e1 y Benjam\u00edn. 
{I}11_{/}Reforz\u00f3 sus 
defensas, puso al frente 
de ellas gobernadores y 
las provey\u00f3 de almacenes 
de v\u00edveres, aceite y 
vino. {I}12_{/}Las arm\u00f3 
asimismo de escudos y 
lanzas con el fin de 
hacerlas lo m\u00e1s fuertes 
posible y poder mantener 
su dominio en Jud\u00e1 y 
Benjam\u00edn.
EL CISMA RELIGIOSO{/}

{I}13_{/}Los sacerdotes y 
levitas esparcidos por 
Israel ven\u00edan de todos 
sus distritos para 
establecerse junto a \u00e9l. 
{I}14_{/}Abandonaban 
posesiones y heredades 
para venir a Jud\u00e1 y a 
Jerusal\u00e9n, pues Jerobo\u00e1n 
y sus hijos les prohib\u00edan 
el ejercicio del 
sacerdocio del Se\u00f1or. 
{I}15_{/}Jerobo\u00e1n hab\u00eda 
instituido su propio 
sacerdocio para las 
colinas, los s\u00e1tiros y 
los becerros que hab\u00eda 
mandado fundir. {I}16_{/}Los 
fieles seguidores del 
Se\u00f1or, de todas las 
tribus de Israel, 
siguieron el ejemplo de 
los sacerdotes y levitas, 
y se fueron a Jerusal\u00e9n 
para ofrecer sacrificios 
al Se\u00f1or, Dios de sus 
padres. {I}17_{/}De esta 
manera consolidaron el 
reino de Jud\u00e1 y 
reforzaron a Robo\u00e1n, hijo 
de Salom\u00f3n, los tres a\u00f1os 
que \u00e9ste sigui\u00f3 el camino 
de David y Salom\u00f3n.
INFIDELIDAD DE ROBO\u00c1N{/}

{I}18_{/}Robo\u00e1n se cas\u00f3 con 
Majalat, hija de Yerimot, 
hijo de David y Abija\u00edl, 
hija de Eliab y nieta de 
Jes\u00e9, {I}19_{/}con la que 
tuvo estos hijos: Ye\u00fas, 
Semar\u00edas y Zah\u00e1n. 
{I}20_{/}Despu\u00e9s se cas\u00f3 con 
Maac\u00e1, hija de Absal\u00f3n, 
con la que tuvo \u00e9stos: 
Ab\u00edas, Atay, Ziz\u00e1 y 
Selomit. {I}21_{/}Robo\u00e1n am\u00f3 
a Maac\u00e1, hija de Absal\u00f3n, 
m\u00e1s que a todas las dem\u00e1s 
mujeres y concubinas. 
Tuvo dieciocho mujeres y 
sesenta concubinas, con 
las que tuvo veintiocho 
hijos y sesenta hijas.
{I}22_{/}Constituy\u00f3 a Ab\u00edas, 
hijo de Maac\u00e1, como 
cabeza y jefe de todos 
sus hermanos, porque 
quer\u00eda hacerlo rey. 
{I}23_{/}Tuvo la sagacidad de 
repartir a sus hijos por 
todos los territorios de 
Jud\u00e1 y de Benjam\u00edn y las 
ciudades fortificadas, 
les dio abundancia de 
provisiones y les procur\u00f3 
muchas mujeres.
{1}12{/}

INCURSIONES DE SESAC{/}

{I}1_{/}Cuando Robo\u00e1n se 
consolid\u00f3 en el reino y 
se sinti\u00f3 fuerte, 
abandon\u00f3 la ley del 
Se\u00f1or, y con \u00e9l todo 
Israel. {I}2_{/}Por haber 
sido infieles al Se\u00f1or, 
el a\u00f1o quinto del reinado 
de Robo\u00e1n, Sesac, rey de 
Egipto, fue contra 
Jerusal\u00e9n {I}3_{/}con 1.200 
carros, 60.000 caballos, 
seguidos de un ej\u00e9rcito 
ingente, integrado por 
libios, suqu\u00edes y 
et\u00edopes, que ven\u00edan con 
\u00e9l de Egipto. 
{I}4_{/}Conquist\u00f3 las 
ciudades fuertes de Jud\u00e1 
y lleg\u00f3 hasta Jerusal\u00e9n. 
{I}5_{/}El profeta Semayas se 
present\u00f3 a Robo\u00e1n y a los 
jefes de Jud\u00e1, que ante 
el avance de Sesac se 
hab\u00edan refugiado en 
Jerusal\u00e9n, y les dijo: 
\u00abEsto dice el Se\u00f1or: 
Vosotros me hab\u00e9is 
abandonado a m\u00ed, y yo a 
mi vez os he abandonado 
en manos de Sesac\u00bb. 
{I}6_{/}Los jefes de Israel y 
el rey confesaron 
humildemente: \u00abEl Se\u00f1or 
es justo\u00bb. {I}7_{/}Cuando el 
Se\u00f1or vio que se hab\u00edan 
humillado, dijo a 
Semayas: \u00abSe han 
humillado, no los 
destruir\u00e9; pronto ver\u00e1n 
mi liberaci\u00f3n; no 
descargar\u00e9 mi ira contra 
Jerusal\u00e9n por medio de 
Sesac. {I}8_{/}Sin embargo, 
le estar\u00e1n sometidos 
durante alg\u00fan tiempo, 
para que vean la 
diferencia entre servirme 
a m\u00ed y servir a los reyes 
de la tierra\u00bb.
{I}9_{/}Sesac, rey de Egipto, 
atac\u00f3 a Jerusal\u00e9n y se 
apoder\u00f3 de los tesoros 
del templo del Se\u00f1or y 
del palacio real; todo se 
lo llev\u00f3, incluso los 
escudos de oro que hab\u00eda 
hecho el rey Salom\u00f3n. 
{I}10_{/}El rey Robo\u00e1n hizo 
en su lugar otros escudos 
de bronce, que entreg\u00f3 a 
los jefes de la guardia 
que custodiaba la entrada 
del palacio real; 
{I}11_{/}siempre que el rey 
iba al templo del Se\u00f1or 
la guardia los llevaba, y 
luego los volv\u00edan a poner 
en la sala de la guardia.
{I}12_{/}Gracias a su 
humillaci\u00f3n, la ira del 
Se\u00f1or se apart\u00f3 del rey 
sin causarle una 
aniquilaci\u00f3n total; m\u00e1s 
a\u00fan, las cosas mejoraron 
en Jud\u00e1. {I}13_{/}Robo\u00e1n se 
reafirm\u00f3 en Jerusal\u00e9n y 
continu\u00f3 su reinado. 
Ten\u00eda cuarenta y un a\u00f1os 
cuando comenz\u00f3 a reinar, 
y rein\u00f3 diecisiete a\u00f1os 
en Jerusal\u00e9n, la ciudad 
elegida por el Se\u00f1or 
entre todas las tribus de 
Israel para morada de su 
nombre. Su madre se 
llamaba Naam\u00e1, la 
amonita. {I}14_{/}Obr\u00f3 mal, 
pues su coraz\u00f3n estuvo 
alejado del Se\u00f1or. 
{I}15_{/}La historia de 
Robo\u00e1n, desde el 
principio al fin, est\u00e1 
escrita en las cr\u00f3nicas 
del profeta Semayas y del 
profeta Id\u00f3. Robo\u00e1n y 
Jerobo\u00e1n estuvieron 
continuamente en guerra. 
{I}16_{/}Robo\u00e1n muri\u00f3 y fue 
sepultado con sus padres 
en la ciudad de David. Le 
sucedi\u00f3 en el trono su 
hijo Ab\u00edas.
{1}13{/}

GUERRA DE AB\u00cdAS CONTRA 
JEROBO\u00c1N{/}

{I}1_{/}Ab\u00edas comenz\u00f3 a 
reinar en Jud\u00e1 el a\u00f1o 
dieciocho del reinado de 
Jerobo\u00e1n. {I}2_{/}Rein\u00f3 tres 
a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Su 
madre se llamaba Maac\u00e1, y 
era hija de Uriel, de 
Guibe\u00e1. Estall\u00f3 la guerra 
entre Ab\u00edas y Jerobo\u00e1n. 
{I}3_{/}Ab\u00edas atac\u00f3 con 
un ej\u00e9rcito de 400.000 
hombres valerosos, y 
Jerobo\u00e1n opuso un frente 
de 800.000 soldados, 
tambi\u00e9n valerosos.
DISCURSO DE AB\u00cdAS{/}

{I}4_{/}Ab\u00edas, de pie sobre 
el monte Semar\u00e1yim, en 
las monta\u00f1as de Efra\u00edn, 
grit\u00f3: \u00abJerobo\u00e1n, 
israelitas todos, 
escuchadme. {I}5_{/}\u00bfAcaso 
hab\u00e9is olvidado que el 
Se\u00f1or, Dios de Israel, 
dio a David el reino 
sobre todo Israel a 
perpetuidad, y que fue 
refrendado con \u00e9l y sus 
descendientes mediante un 
pacto inviolable? {I}6_{/}A 
pesar de todo, Jerobo\u00e1n, 
hijo de Nabat, siervo de 
Salom\u00f3n, hijo de David, 
se ha levantado y se ha 
rebelado contra su se\u00f1or 
{I}7_{/}y se le han unido 
unos hombres miserables y 
perversos que se 
impusieron a Robo\u00e1n, hijo 
de Salom\u00f3n, pues era 
joven todav\u00eda y t\u00edmido y 
no los pudo resistir. 
{I}8_{/}\u00a1Y ahora and\u00e1is 
vosotros pregonando que 
os mostrar\u00e9is fuertes 
contra el reino del Se\u00f1or 
que detentan los 
descendientes de David, 
porque sois una multitud 
innumerable y ten\u00e9is con 
vosotros los becerros de 
oro que os leg\u00f3 como 
dioses Jerobo\u00e1n! 
{I}9_{/}Hab\u00e9is expulsado a 
los sacerdotes del Se\u00f1or, 
hijos de Aar\u00f3n, y a los 
levitas, y os hab\u00e9is 
creado sacerdotes al 
estilo de los pueblos 
paganos; a todo el que 
trae un becerro y siete 
carneros lo consagr\u00e1is 
sacerdote de dioses que 
no son dioses. {I}10_{/}Para 
nosotros, nuestro Dios es 
el Se\u00f1or; no lo hemos 
abandonado; y los 
descendientes de Aar\u00f3n 
son los sacerdotes al 
servicio del Se\u00f1or, y los 
levitas cumplen sus 
funciones. {I}11_{/}Ofrecen 
diariamente holocaustos 
al Se\u00f1or, ma\u00f1ana y tarde, 
queman perfumes 
arom\u00e1ticos, ponen los 
panes de la proposici\u00f3n 
sobre la mesa limpia y 
encienden todas las 
tardes el candelabro de 
oro con sus l\u00e1mparas; 
seguimos cumpliendo las 
disposiciones del Se\u00f1or, 
nuestro Dios, que 
vosotros hab\u00e9is 
abandonado. {I}12_{/}Traemos 
con nosotros a Dios a la 
cabeza; dar\u00e1n con las 
trompetas el toque de 
guerra contra vosotros. 
\u00a1Israelitas, no luch\u00e9is 
contra el Se\u00f1or, el Dios 
de vuestros padres, pues 
no os saldr\u00e1 bien!\u00bb.
LA BATALLA{/}

{I}13_{/}Jerobo\u00e1n prepar\u00f3 una 
emboscada, que cerc\u00f3 a 
los de Jud\u00e1 por la 
espalda, de manera que 
Jud\u00e1 se vio rodeado por 
Jerobo\u00e1n por delante y 
por detr\u00e1s. {I}14_{/}Los de 
Jud\u00e1 miraron hacia atr\u00e1s 
y se percataron de que 
los atacaban de frente y 
por la espalda. Clamaron 
al Se\u00f1or, y los 
sacerdotes tocaron sus 
trompetas. {I}15_{/}Los de 
Jud\u00e1 lanzaron el grito de 
guerra; y mientras \u00e9ste 
se prolongaba, Dios 
derrot\u00f3 a Jerobo\u00e1n y a 
Israel ante Ab\u00edas y Jud\u00e1. 
{I}16_{/}El ej\u00e9rcito de 
Israel se dio a la fuga 
ante los hombres de Jud\u00e1. 
Dios los entreg\u00f3 en sus 
manos. {I}17_{/}Ab\u00edas y los 
suyos les causaron una 
gran derrota, en la que 
cayeron 500.000 hombres 
de Israel. {I}18_{/}Los de 
Israel quedaron 
humillados, mientras que 
los de Jud\u00e1 cobraron 
nuevas fuerzas, porque se 
hab\u00edan apoyado en el 
Se\u00f1or, Dios de sus 
padres.
FIN DEL REINADO{/}

{I}19_{/}Ab\u00edas persigui\u00f3 a 
Jerobo\u00e1n y le tom\u00f3 varias 
ciudades: Betel, Yesan\u00e1 y 
Efr\u00f3n con sus respectivas 
aldeas. {I}20_{/}Jerobo\u00e1n no 
recobr\u00f3 ya su poder 
durante la vida de Ab\u00edas. 
Finalmente, el Se\u00f1or lo 
hiri\u00f3 y muri\u00f3. 
{I}21_{/}Ab\u00edas, por el 
contrario, se reafirm\u00f3; 
tuvo catorce mujeres, 
veintid\u00f3s hijos y 
diecis\u00e9is hijas. {I}22_{/}El 
resto de la historia de 
Ab\u00edas, su conducta y sus 
obras est\u00e1n escritas en 
el comentario del profeta 
Id\u00f3. {I}23_{/}Ab\u00edas muri\u00f3 y 
fue sepultado con sus 
padres en la ciudad de 
David. Le sucedi\u00f3 en el 
trono su hijo As\u00e1; la 
tierra goz\u00f3 de paz 
durante diez a\u00f1os.
{1}14{/}

REINO DE AS\u00c1, REY DE 
JUD\u00c1{/}

{I}1_{/}As\u00e1 hizo lo que 
es bueno y justo delante 
del Se\u00f1or, su Dios. 
{I}2_{/}Destruy\u00f3 los altares 
de los dioses 
extranjeros, las colinas, 
las estelas y los cipos 
sagrados; {I}3_{/}exhort\u00f3 a 
los de Jud\u00e1 a buscar al 
Se\u00f1or, Dios de sus 
padres, observando su ley 
y sus mandamientos. 
{I}4_{/}Hizo desaparecer de 
todas las ciudades de 
Jud\u00e1 los santuarios de 
las colinas y los cipos 
del culto solar. El reino 
disfrut\u00f3 de tranquilidad 
durante sus d\u00edas. 
{I}5_{/}Restaur\u00f3 las ciudades 
fuertes de Jud\u00e1 
aprovechando aquellos 
a\u00f1os en que el pa\u00eds 
gozaba de tranquilidad y 
no hab\u00eda guerra alguna, 
porque el Se\u00f1or le hab\u00eda 
concedido la paz. {I}6_{/}Por 
eso dijo a Jud\u00e1: 
\u00abRestauremos estas 
ciudades, rode\u00e9moslas de 
murallas, torres, puertas 
y barras mientras el pa\u00eds 
est\u00e1 en nuestras manos. 
Hemos buscado al Se\u00f1or, y 
el Se\u00f1or nos ha concedido 
la paz con nuestros 
vecinos\u00bb. Y realizaron 
todas las construcciones. 
{I}7_{/}As\u00e1 dispon\u00eda de un 
ej\u00e9rcito de 300.000 
hombres armados de escudo 
y lanza en Jud\u00e1, y 
280.000 armados de escudo 
y arco en Benjam\u00edn, todos 
hombres valerosos.
{I}8_{/}Z\u00e9raj, el et\u00edope, 
sali\u00f3 contra ellos con 
1.000.000 de hombres y 
300 carros y lleg\u00f3 hasta 
Mares\u00e1. {I}9_{/}As\u00e1 le sali\u00f3 
al encuentro y se aline\u00f3 
en orden de batalla en el 
valle de Sefat\u00e1, junto a 
Mares\u00e1. {I}10_{/}As\u00e1 invoc\u00f3 
al Se\u00f1or, su Dios: 
\u00abSe\u00f1or, solamente t\u00fa 
puedes acudir en auxilio 
del d\u00e9bil frente al 
poderoso. Ven en nuestro 
auxilio, Se\u00f1or, Dios 
nuestro, porque en ti nos 
apoyamos y en tu nombre 
venimos a enfrentarnos 
con esta horda. Se\u00f1or, t\u00fa 
eres nuestro Dios; no 
permitas que el hombre 
prevalezca contra ti\u00bb. 
{I}11_{/}El Se\u00f1or derrot\u00f3 a 
los et\u00edopes ante As\u00e1 y 
Jud\u00e1. Los et\u00edopes 
huyeron, {I}12_{/}y As\u00e1 los 
persigui\u00f3 con su ej\u00e9rcito 
hasta Guerar; todos los 
et\u00edopes cayeron, sin 
quedar ni un 
superviviente, pues 
quedaron destrozados ante 
el Se\u00f1or y su ej\u00e9rcito. 
Los de As\u00e1 se apoderaron 
de una gran cantidad de 
bot\u00edn {I}13_{/}y tomaron 
todas las ciudades de la 
regi\u00f3n de Guerar, pues 
tambi\u00e9n sobre ellas se 
hab\u00eda extendido el terror 
del Se\u00f1or. Todas fueron 
saqueadas, ya que era 
mucho su bot\u00edn. 
{I}14_{/}Asaltaron asimismo 
los apriscos y establos 
de los ganados, y se 
llevaron una gran 
cantidad de ovejas y 
camellos. {I}15_{/}Despu\u00e9s 
regresaron a Jerusal\u00e9n.
{1}15{/}

REFORMAS DE AS\u00c1{/}

{I}1_{/}Azar\u00edas, hijo de 
Oded, revestido del 
esp\u00edritu de Dios, 
{I}2_{/}sali\u00f3 al encuentro de 
As\u00e1 y le dijo: \u00ab\u00d3yeme, 
As\u00e1, y escuchadme todos 
los de Jud\u00e1 y Benjam\u00edn. 
El Se\u00f1or est\u00e1 con 
vosotros porque vosotros 
est\u00e1is con \u00e9l. Cuando 
vosotros le busc\u00e1is, \u00e9l 
se deja encontrar por 
vosotros; pero si lo 
abandon\u00e1is, \u00e9l se aleja. 
{I}3_{/}Durante mucho tiempo 
Israel habr\u00e1 de vivir 
lejos del Dios verdadero, 
sin sacerdotes que lo 
instruyan y sin ley; 
{I}4_{/}pero en medio de su 
angustia se convertir\u00e1 al 
Se\u00f1or, Dios de Israel. Lo 
buscar\u00e1n, y \u00e9l se dejar\u00e1 
encontrar por ellos. 
{I}5_{/}En aquellos d\u00edas no 
habr\u00e1 paz ni para los que 
salen ni para los que 
entran, pues abundar\u00e1n 
las tribulaciones sobre 
todos los habitantes de 
la tierra. {I}6_{/}Las 
naciones y las ciudades 
se destruir\u00e1n unas a 
otras, porque Dios las 
llenar\u00e1 de terror con 
toda suerte de 
calamidades. {I}7_{/}Pero 
vosotros sed fuertes y no 
desfallezc\u00e1is, porque 
vuestras obras tendr\u00e1n su 
recompensa\u00bb.
{I}8_{/}Con estas palabras 
del profeta Azar\u00edas, hijo 
de Oded, As\u00e1 se sinti\u00f3 
fortalecido e hizo 
desaparecer los \u00eddolos de 
toda la tierra de Jud\u00e1 y 
de Benjam\u00edn y de las 
ciudades que hab\u00eda 
conquistado en la monta\u00f1a 
de Efra\u00edn; restaur\u00f3 de 
nuevo el altar del Se\u00f1or, 
que estaba delante del 
vest\u00edbulo del Se\u00f1or. 
{I}9_{/}Convoc\u00f3 a todo Jud\u00e1 y 
Benjam\u00edn, y a los de 
Efra\u00edn, Manas\u00e9s y Sime\u00f3n, 
que habitaban entre 
ellos, pues muchos de los 
de Israel se hab\u00edan 
pasado al lado de As\u00e1 al 
ver que el Se\u00f1or, su 
Dios, estaba con \u00e9l. 
{I}10_{/}Se reunieron en 
Jerusal\u00e9n el tercer mes 
del a\u00f1o quince del 
reinado de As\u00e1. 
{I}11_{/}Aquel d\u00eda ofrecieron 
en sacrificio al Se\u00f1or 
700 toros y 7.000 ovejas 
del bot\u00edn que hab\u00edan 
tra\u00eddo. {I}12_{/}Se 
comprometieron con un 
pacto a buscar al Se\u00f1or, 
Dios de sus padres, con 
todo su coraz\u00f3n y toda su 
alma. {I}13_{/}Todo el que no 
buscara al Se\u00f1or, Dios de 
Israel, sin distinguir 
entre grandes o peque\u00f1os, 
hombres o mujeres, ser\u00eda 
condenado a muerte. 
{I}14_{/}As\u00ed se lo juraron al 
Se\u00f1or con grandes gritos 
de alegr\u00eda, entre el 
resonar de las trompetas 
y de los cuernos. 
{I}15_{/}Todo Jud\u00e1 estaba 
contento por el juramento 
que acababan de hacer con 
todo el coraz\u00f3n; con toda 
su buena voluntad hab\u00edan 
buscado al Se\u00f1or, y \u00e9l se 
hab\u00eda dejado encontrar 
por ellos, y les hab\u00eda 
concedido la paz en todas 
sus fronteras. {I}16_{/}El 
rey As\u00e1 quit\u00f3 la dignidad 
de reina a su madre 
Maac\u00e1, porque hab\u00eda hecho 
una imagen de Aser\u00e1; As\u00e1 
destruy\u00f3 la imagen y la 
quem\u00f3 en el torrente 
Cedr\u00f3n. {I}17_{/}En cambio, 
no se quitaron las 
colinas, aunque As\u00e1 fue 
siempre fiel al Se\u00f1or. 
{I}18_{/}Llev\u00f3 al templo 
todas las ofrendas que \u00e9l 
y su padre hab\u00edan hecho 
al Se\u00f1or: oro, plata y 
objetos varios. {I}19_{/}No 
hubo guerra hasta el a\u00f1o 
treinta y cinco del 
reinado de As\u00e1.
{1}16{/}

ALIANZA DE AS\u00c1 CON LOS 
SIRIOS{/}

{I}1_{/}El a\u00f1o treinta y seis 
del reinado de As\u00e1, Bas\u00e1, 
rey de Israel, atac\u00f3 Jud\u00e1 
y fortific\u00f3 Ram\u00e1 para 
cortar las comunicaciones 
a As\u00e1, rey de Jud\u00e1. 
{I}2_{/}Entonces As\u00e1 tom\u00f3 la 
plata y el oro del templo 
y del palacio real y lo 
envi\u00f3 a Ben Hadad, rey de 
Siria, residente en 
Damasco, con este 
mensaje: {I}3_{/}\u00abHagamos 
nosotros dos un pacto, 
como lo hicieron nuestros 
padres. Yo te env\u00edo este 
obsequio de plata y oro. 
Rompe tu pacto con Bas\u00e1, 
rey de Israel, para que 
me deje en paz\u00bb. {I}4_{/}Ben 
Hadad dio o\u00eddos a As\u00e1 y 
mand\u00f3 a los jefes de su 
ej\u00e9rcito contra las 
ciudades de Israel, 
conquistando Iy\u00f3n, Dan, 
Abel-May\u00f3 y todas las 
ciudades de 
aprovisionamiento de 
Neftal\u00ed. {I}5_{/}Cuando Bas\u00e1 
se enter\u00f3 de ello, 
desisti\u00f3 de fortificar 
Ram\u00e1 y par\u00f3 las obras. 
{I}6_{/}El rey As\u00e1 convoc\u00f3 a 
todo Jud\u00e1, sin excepci\u00f3n 
alguna, y se llevaron las 
piedras y el maderamen 
con que Bas\u00e1 fortificaba 
Ram\u00e1 para fortificar con 
ello Guibe\u00e1 y Misp\u00e1.
{I}7_{/}Fue entonces 
cuando el profeta Janan\u00ed 
se present\u00f3 a As\u00e1, rey de 
Jud\u00e1, y le dijo: \u00abPor 
haberte apoyado sobre el 
rey de Siria y no sobre 
el Se\u00f1or, tu Dios, por 
eso se te escapar\u00e1 de las 
manos la fuerza del rey 
de Siria. {I}8_{/}Los et\u00edopes 
y los libios constitu\u00edan 
un ej\u00e9rcito numeroso, con 
una gran cantidad de 
carros y caballos. Y, sin 
embargo, fueron 
entregados en tus manos 
porque t\u00fa pusiste la 
confianza en el Se\u00f1or. 
{I}9_{/}Pues los ojos del 
Se\u00f1or recorren toda la 
tierra para sostener a 
cuantos le sirven de todo 
coraz\u00f3n. T\u00fa has obrado 
como un insensato, por lo 
cual a partir de ahora 
vivir\u00e1s en guerra\u00bb.
FIN DE AS\u00c1{/}

{I}10_{/}As\u00e1 se indign\u00f3 
contra el profeta y lo 
meti\u00f3 en la c\u00e1rcel, pues 
sus palabras le hab\u00edan 
llenado de c\u00f3lera contra 
\u00e9l. As\u00e1 maltrat\u00f3 tambi\u00e9n 
a otros del pueblo. 
{I}11_{/}Los hechos de As\u00e1, 
desde el principio al 
fin, est\u00e1n escritos en el 
libro de los reyes de 
Jud\u00e1 y de Israel. {I}12_{/}El 
a\u00f1o treinta y nueve de su 
reinado enferm\u00f3 
gravemente de los pies, y 
tampoco en su enfermedad 
confi\u00f3 en el Se\u00f1or, sino 
en los m\u00e9dicos. 
{I}13_{/}Muri\u00f3 el a\u00f1o 
cuarenta y uno de su 
reinado. {I}14_{/}Fue 
enterrado en el sepulcro 
que se hab\u00eda mandado 
hacer en la ciudad de 
David. {I}15_{/}Fue colocado 
sobre un lecho lleno de 
aromas, esencias y 
ung\u00fcentos, preparados 
seg\u00fan el arte de la 
perfumer\u00eda, y se hizo en 
su honor un fuego 
inmenso.
{1}17{/}

REINADO DE JOSAFAT{/}

{I}1_{/}Le sucedi\u00f3 en el 
trono su hijo Josafat, 
que se mostr\u00f3 fuerte 
frente a Israel. {I}2_{/}Puso 
guarniciones en todas las 
ciudades fortificadas de 
Jud\u00e1 y nombr\u00f3 
gobernadores tanto en la 
tierra de Jud\u00e1 como en 
las ciudades que su padre 
As\u00e1 hab\u00eda conquistado en 
Efra\u00edn. {I}3_{/}El Se\u00f1or 
estuvo con Josafat porque 
sigui\u00f3 los caminos de su 
padre en la primera parte 
de su vida y no se dio a 
los baales, {I}4_{/}sino que 
busc\u00f3 al Dios de su padre 
y vivi\u00f3 seg\u00fan sus 
preceptos, sin imitar 
para nada la conducta de 
Israel. {I}5_{/}El Se\u00f1or 
consolid\u00f3 el reino en sus 
manos; todo Jud\u00e1 le 
pagaba tributo a Josafat, 
que lleg\u00f3 a tener muchas 
riquezas y gran fama. 
{I}6_{/}Sigui\u00f3 con orgullo 
los caminos del Se\u00f1or, y 
quit\u00f3 de nuevo de Jud\u00e1 
las colinas y las 
im\u00e1genes de Aser\u00e1.
{I}7_{/}El a\u00f1o tercero de su 
reinado mand\u00f3 a sus jefes 
Benjail, Abd\u00edas, 
Zacar\u00edas, Natanael y 
Miqueas para que 
instruyesen a las 
ciudades de Jud\u00e1. 
{I}8_{/}Mand\u00f3 con ellos a los 
levitas Semayas, 
Natan\u00edas, Zebad\u00edas, 
Asael, Semiramot, 
Jonat\u00e1n, Adon\u00edas, Tob\u00edas 
y Tobadon\u00edas, y a los 
sacerdotes Elisam\u00e1 y 
Jor\u00e1n. {I}9_{/}Con el libro 
de la ley del Se\u00f1or 
fueron recorriendo las 
ciudades de Jud\u00e1 y 
ense\u00f1ando al pueblo.
{I}10_{/}El p\u00e1nico del Se\u00f1or 
cundi\u00f3 por todos los 
reinos de las tierras 
vecinas de Jud\u00e1, y no 
hicieron la guerra a 
Josafat. {I}11_{/}M\u00e1s a\u00fan, 
los filisteos vinieron a 
ofrecer a Josafat 
tributos y regalos de 
plata. Los \u00e1rabes 
llevaron al rey ganado 
menor: 7.700 carneros y 
otros tantos machos 
cabr\u00edos. {I}12_{/}Josafat 
prosperaba m\u00e1s y m\u00e1s. 
Construy\u00f3 en Jud\u00e1 
fortalezas y ciudades 
para almacenes. 
{I}13_{/}Ten\u00eda abundantes 
provisiones en las 
ciudades de Jud\u00e1 y 
soldados valerosos en 
Jerusal\u00e9n. {I}14_{/}\u00c9sta era 
la lista por familias. 
Jefes de millares por 
Jud\u00e1: Adn\u00e1, el jefe, con 
300.000 soldados 
valerosos; {I}15_{/}bajo sus 
\u00f3rdenes el jefe 
Yehojan\u00e1n, con 280.000; 
{I}16_{/}bajo sus \u00f3rdenes 
Amas\u00edas, hijo de Zicr\u00ed, 
que se hab\u00eda consagrado 
voluntariamente al 
servicio del Se\u00f1or, con 
200.000. {I}17_{/}Por 
Benjam\u00edn: el valeroso 
Eliad\u00e1, con 200.000 
hombres armados con 
escudo y arco; {I}18_{/}bajo 
sus \u00f3rdenes Yehozabad, 
con 180.000 prontos para 
el combate. {I}19_{/}\u00c9stos 
estaban al servicio del 
rey, sin contar los que 
ten\u00eda en las ciudades 
fortificadas de todo 
Jud\u00e1.
{1}18{/}

PACTO DE JOSAFAT CON 
AJAB{/}

{I}1_{/}Josafat lleg\u00f3 a 
tener muchas riquezas y 
mucha fama, y emparent\u00f3 
con Ajab, {I}2_{/}al cual fue 
a visitar despu\u00e9s de 
algunos a\u00f1os a Samar\u00eda. 
{I}3_{/}Ajab, rey de Israel, 
dijo a Josafat, rey de 
Jud\u00e1: \u00ab\u00bfQuieres venir 
conmigo a atacar a Ramot 
de Galaad?\u00bb. \u00c9l contest\u00f3: 
\u00abMi suerte y la tuya 
ser\u00e1n la misma, y la 
misma tambi\u00e9n la suerte 
de nuestros pueblos; 
iremos contigo a la 
guerra\u00bb. {I}4_{/}Pero a\u00f1adi\u00f3: 
\u00abPor favor, consulta hoy 
la voluntad del Se\u00f1or\u00bb. 
{I}5_{/}El rey de Israel 
reuni\u00f3 a los profetas, 
400 hombres, y les dijo: 
\u00ab\u00bfDebo atacar a Ramot de 
Galaad o no?\u00bb. 
Respondieron: \u00abAt\u00e1cala 
porque Dios la pondr\u00e1 en 
tus manos\u00bb. {I}6_{/}Josafat 
repuso: \u00ab\u00bfNo habr\u00e1 aqu\u00ed 
alg\u00fan otro profeta del 
Se\u00f1or para consultarle?\u00bb. 
{I}7_{/}El rey de Israel 
respondi\u00f3 a Josafat: \u00abHay 
todav\u00eda uno por medio del 
cual podemos consultar al 
Se\u00f1or; pero yo le odio 
porque nunca me profetiza 
cosas buenas, sino cosas 
malas; es Miqueas, hijo 
de Yiml\u00e1\u00bb. Josafat dijo: 
\u00abNo hable as\u00ed el rey\u00bb. 
{I}8_{/}El rey de Israel 
llam\u00f3 a un funcionario y 
le dijo: \u00abQue venga 
inmediatamente Miqueas, 
hijo de Yiml\u00e1\u00bb. {I}9_{/}El 
rey de Israel y Josafat, 
rey de Jud\u00e1, estaban 
sentados en sus tronos, 
con sus vestiduras 
regias, y ante ellos 
todos los profetas en 
trance de profetizar. 
{I}10_{/}Sedec\u00edas, hijo de 
Canaan\u00e1, se hab\u00eda hecho 
unos cuernos de hierro y 
dec\u00eda: \u00abEsto dice el 
Se\u00f1or: Con \u00e9stos 
acornear\u00e1s t\u00fa a los 
sirios hasta 
exterminarlos\u00bb. {I}11_{/}Y 
todos los profetas 
profetizaban de la misma 
manera: \u00abAtaca a Ramot de 
Galaad y triunfar\u00e1s, pues 
el Se\u00f1or la pondr\u00e1 en tus 
manos\u00bb.
{I}12_{/}El mensajero que 
hab\u00eda ido a llamar a 
Miqueas le dijo: \u00abMira 
que los profetas, todos a 
una, profetizan \u00e9xito al 
rey; haz t\u00fa como ellos y 
profetiza triunfo\u00bb. 
{I}13_{/}Miqueas respondi\u00f3: 
\u00abVive el Se\u00f1or, que dir\u00e9 
lo que el Se\u00f1or me 
mande\u00bb. {I}14_{/}Se present\u00f3 
al rey, y el rey le dijo: 
\u00abMiqueas, \u00bfdebemos atacar 
a Ramot de Galaad o no?\u00bb. 
\u00c9l respondi\u00f3: \u00abAtacadla y 
triunfar\u00e9is, pues el 
Se\u00f1or la pondr\u00e1 en 
vuestras manos\u00bb. {I}15_{/}El 
rey le dijo: \u00ab\u00bfCu\u00e1ntas 
veces voy a decir que no 
me digas m\u00e1s que la 
verdad en nombre del 
Se\u00f1or?\u00bb. {I}16_{/}Miqueas 
contest\u00f3: \u00abHe visto a 
todo Israel disperso por 
los montes como reba\u00f1o 
sin pastor. El Se\u00f1or 
dec\u00eda: \u00c9stos no tienen 
due\u00f1o; que cada uno 
vuelva en paz a su casa\u00bb.
{I}17_{/}El rey de Israel 
dijo a Josafat: \u00ab\u00bfNo te 
dec\u00eda yo que no me 
profetizaba bienes, sino 
males?\u00bb. {I}18_{/}Miqueas 
replic\u00f3: \u00abEscuchad la 
palabra del Se\u00f1or: He 
visto al Se\u00f1or sentado en 
su trono y toda la corte 
del cielo alineada a su 
derecha y a su izquierda. 
{I}19_{/}Y el Se\u00f1or dec\u00eda: 
\u00bfQui\u00e9n seducir\u00e1 a Ajab, 
rey de Israel, para que 
vaya y muera en Ramot de 
Galaad? Y uno propon\u00eda 
una cosa y otro otra. 
{I}20_{/}Pero se adelant\u00f3 un 
esp\u00edritu, y de pie ante 
el Se\u00f1or dijo: Yo lo 
seducir\u00e9. El Se\u00f1or le 
pregunt\u00f3: \u00bfC\u00f3mo? {I}21_{/}\u00c9l 
respondi\u00f3: Ir\u00e9 y ser\u00e9 
esp\u00edritu de mentira en la 
boca de todos sus 
profetas. El Se\u00f1or dijo: 
T\u00fa lograr\u00e1s seducirlo; 
vete y hazlo as\u00ed. {I}22_{/}El 
Se\u00f1or ha puesto esp\u00edritu 
de mentira en la boca de 
todos tus profetas, pues 
el Se\u00f1or ha decretado tu 
ruina\u00bb. {I}23_{/}Entonces 
Sedec\u00edas, hijo de 
Canaan\u00e1, dio una bofetada 
a Miqueas, y le dijo: 
\u00ab\u00bfEs que el esp\u00edritu del 
Se\u00f1or me ha dejado a m\u00ed 
para hablarte a ti?\u00bb. 
{I}24_{/}Miqueas le contest\u00f3: 
\u00abYa lo sabr\u00e1s aquel d\u00eda 
que andes de aposento en 
aposento para 
esconderte\u00bb. {I}25_{/}El rey 
de Israel orden\u00f3: 
\u00abPrended a Miqueas y 
llevadlo a Am\u00f3n, prefecto 
de la ciudad, y a Jo\u00e1s, 
mi hijo, {I}26_{/}y decidles: 
\u00c9sta es la orden del rey: 
Meted a este hombre en la 
c\u00e1rcel y tenedlo a pan y 
agua y poco de cada cosa 
hasta que yo vuelva sano 
y salvo\u00bb. {I}27_{/}Miqueas 
respondi\u00f3: \u00absi vuelves 
sano y salvo, el Se\u00f1or no 
ha hablado por mi boca\u00bb.
{I}28_{/}El rey de Israel y 
Josafat fueron a atacar a 
Ramot de Galaad. {I}29_{/}El 
rey de Israel dijo a 
Josafat: \u00abYo ir\u00e9 
disfrazado a la batalla, 
pero t\u00fa ir\u00e1s con tu 
vestidura real\u00bb. Y el rey 
de Israel se disfraz\u00f3 y 
entr\u00f3 en batalla. {I}30_{/}El 
rey de Siria hab\u00eda dado 
esta orden a los jefes de 
sus carros: \u00abNo ataqu\u00e9is 
a ninguno, sea oficial o 
soldado raso, sino 
solamente al rey de 
Israel\u00bb. {I}31_{/}Cuando los 
jefes de los carros 
vieron a Josafat, se 
dijeron: \u00abEste es el rey 
de Israel\u00bb. Fueron contra 
\u00e9l y lo atacaron. Josafat 
entonces lanz\u00f3 un grito, 
y el Se\u00f1or le ayud\u00f3 y los 
apart\u00f3 de \u00e9l. {I}32_{/}Los 
jefes de los carros se 
dieron cuenta de que no 
era el rey de Israel y 
dejaron de perseguirlo. 
{I}33_{/}Pero un hombre 
dispar\u00f3 el arco al azar, 
e hiri\u00f3 al rey de Israel 
entre las junturas de la 
coraza. El rey dijo a su 
auriga: \u00abDa la vuelta y 
s\u00e1came del campo, porque 
estoy herido\u00bb. {I}34_{/}Pero 
arreci\u00f3 tanto la lucha 
aquel d\u00eda, que el rey de 
Israel sigui\u00f3 firme en su 
carro frente a los sirios 
hasta el atardecer, y 
muri\u00f3 al ponerse el sol.
{1}19{/}

{I}1_{/}Josafat, rey de 
Jud\u00e1, regres\u00f3 sano y 
salvo a su casa, a 
Jerusal\u00e9n. {I}2_{/}El profeta 
Jeh\u00fa, hijo de Janan\u00ed, le 
sali\u00f3 al encuentro y le 
dijo: \u00ab\u00bfAyudas al malvado 
y amas a los enemigos del 
Se\u00f1or para atraer as\u00ed su 
ira contra ti? {I}3_{/}No 
obstante, algo bueno hay 
en ti, pues has destruido 
las im\u00e1genes de Aser\u00e1 y 
buscas a Dios de 
coraz\u00f3n\u00bb.
REFORMA DE JOSAFAT{/}

{I}4_{/}Despu\u00e9s de una 
estancia en Jerusal\u00e9n, 
Josafat sali\u00f3 de nuevo a 
visitar al pueblo desde 
Berseba hasta la monta\u00f1a 
de Efra\u00edn y atraerlo al 
Se\u00f1or, Dios de sus 
padres. {I}5_{/}Estableci\u00f3 
jueces en cada una de las 
ciudades de Jud\u00e1, {I}6_{/}y 
les dijo: \u00abMirad lo que 
hac\u00e9is, pues no juzg\u00e1is 
en lugar de los hombres 
sino en nombre del Se\u00f1or, 
que est\u00e1 presente cuando 
vosotros sentenci\u00e1is. 
{I}7_{/}Temed al Se\u00f1or, sed 
justos, porque el Se\u00f1or 
no tolera la injusticia, 
la parcialidad y el 
soborno\u00bb. {I}8_{/}Estableci\u00f3 
asimismo en Jerusal\u00e9n 
levitas, sacerdotes y 
jefes de familias de 
Israel como jueces en 
asuntos religiosos y 
civiles de los habitantes 
de Jerusal\u00e9n. {I}9_{/}Les dio 
estas \u00f3rdenes: \u00abCumplid 
vuestra misi\u00f3n con temor 
de Dios, con fidelidad y 
con honradez. {I}10_{/}En 
todas las causas que os 
presenten vuestros 
hermanos que viven en sus 
ciudades, causas de 
sangre o cuestiones sobre 
la ley, mandamientos, 
preceptos o costumbres, 
vosotros los instruir\u00e9is, 
para que no pequen contra 
el Se\u00f1or y no caiga su 
c\u00f3lera sobre vosotros y 
sobre ellos. Si obr\u00e1is 
as\u00ed, salvar\u00e9is vuestra 
responsabilidad. 
{I}11_{/}Para los asuntos 
religiosos, ah\u00ed ten\u00e9is a 
Amar\u00edas, el sacerdote 
jefe; y para los asuntos 
civiles, a Zebad\u00edas, hijo 
de Ismael, jefe de la 
casa de Jud\u00e1. Y como 
secretarios, ten\u00e9is a los 
levitas. \u00c1nimo y manos a 
la obra; el Se\u00f1or estar\u00e1 
siempre con el bueno\u00bb.
{1}20{/}

TRIUNFO DE JOSAFAT CONTRA 
ED\u00d3N{/}

{I}1_{/}Poco despu\u00e9s, los 
moabitas, los amonitas y 
sus aliados los mineos 
declararon la guerra a 
Josafat. {I}2_{/}La noticia 
lleg\u00f3 a Josafat en estos 
t\u00e9rminos: \u00abUna horda 
numerosa viene contra ti 
del otro lado del mar 
Muerto, de Ed\u00f3n; ya est\u00e1n 
en Jasas\u00f3n Tamar, es 
decir, en Engad\u00ed\u00bb. 
{I}3_{/}Josafat, atemorizado, 
recurri\u00f3 al Se\u00f1or y 
promulg\u00f3 ayuno en todo 
Jud\u00e1. {I}4_{/}Todos se 
reunieron para invocar al 
Se\u00f1or; de todas las 
ciudades de Jud\u00e1 vinieron 
a implorar el auxilio del 
Se\u00f1or. {I}5_{/}Josafat, en 
medio de la asamblea de 
Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n, en el 
templo del Se\u00f1or, y de 
pie delante del atrio 
nuevo, {I}6_{/}or\u00f3 as\u00ed: 
\u00abSe\u00f1or, Dios de nuestros 
padres, t\u00fa eres el Dios 
de los cielos, t\u00fa 
gobiernas los reinos de 
la tierra, t\u00fa tienes en 
tu mano la fuerza y el 
poder; nadie puede 
resistirte. {I}7_{/}T\u00fa, 
Se\u00f1or, Dios nuestro, 
echaste a los habitantes 
de esta tierra para 
d\u00e1rsela a los hijos de 
Abrah\u00e1n, tu amigo. 
{I}8_{/}Ellos se 
establecieron en esta 
tierra, construyeron un 
templo a tu nombre y 
dijeron: {I}9_{/}Si nos 
sobreviene la desgracia, 
si la espada, el castigo, 
la peste o el hambre se 
abaten sobre nosotros, 
nos presentaremos en este 
templo delante de ti, 
porque en este santuario 
habita tu nombre, y en 
medio de nuestra angustia 
clamaremos a ti, y t\u00fa nos 
escuchar\u00e1s y nos 
salvar\u00e1s. {I}10_{/}Mira ahora 
a los hijos de Am\u00f3n, a 
los de Moab y a los de 
los montes de Se\u00edr, cuyas 
tierras no permitiste que 
atravesaran los 
israelitas cuando ven\u00edan 
de Egipto, sino que les 
hiciste dar un largo 
rodeo para no 
destruirlos; {I}11_{/}mira 
ahora c\u00f3mo nos pagan 
viniendo a echarnos de la 
heredad que t\u00fa nos diste 
en propiedad. {I}12_{/}Dios 
nuestro, j\u00fazgalos t\u00fa, 
pues nosotros nos 
sentimos impotentes 
frente a esta horda 
ingente que nos asalta. 
No sabemos qu\u00e9 hacer; 
nuestros ojos se vuelven 
a ti\u00bb.
{I}13_{/}Todo Jud\u00e1 permanec\u00eda 
de pie delante del Se\u00f1or, 
incluidas sus mujeres e 
hijos peque\u00f1os. {I}14_{/}En 
medio de la asamblea, 
Yajaziel, hijo de 
Zacar\u00edas, hijo de 
Benayas, hijo de Yeiel, 
hijo de Matan\u00edas, levita 
descendiente de Asaf, 
{I}15_{/}dijo: \u00abAtenci\u00f3n, 
habitantes de Jud\u00e1 y de 
Jerusal\u00e9n, y t\u00fa, oh rey 
Josafat. Esto os dice el 
Se\u00f1or: No tem\u00e1is ni os 
asust\u00e9is ante esta 
ingente multitud, porque 
la batalla no es cosa 
vuestra, sino de Dios. 
{I}16_{/}Bajad ma\u00f1ana contra 
ellos. Ellos subir\u00e1n por 
la cuesta de Sis; los 
encontrar\u00e9is en el 
extremo del valle, frente 
al desierto de Yeruel. 
{I}17_{/}Vosotros no ten\u00e9is 
necesidad de luchar; 
deteneos, estaos quietos 
y ver\u00e9is la victoria que 
os da el Se\u00f1or. Jud\u00e1 y 
Jerusal\u00e9n, no tem\u00e1is ni 
os asust\u00e9is; salid ma\u00f1ana 
a su encuentro, y el 
Se\u00f1or estar\u00e1 con 
vosotros\u00bb. {I}18_{/}Josafat y 
los habitantes de Jud\u00e1 y 
Jerusal\u00e9n se postraron 
ante el Se\u00f1or y lo 
adoraron. {I}19_{/}Los 
levitas, descendientes de 
Quehat y de Cor\u00e9, 
empezaron a alabar con 
fuertes voces al Se\u00f1or, 
Dios de Israel.
{I}20_{/}Se levantaron de 
madrugada y salieron 
hacia el desierto de 
T\u00e9coa. Cuando sal\u00edan, 
Josafat se adelant\u00f3 y 
dijo: \u00abEscuchadme, 
habitantes de Jud\u00e1 y de 
Jerusal\u00e9n. Tened 
confianza en el Se\u00f1or, 
Dios nuestro, y estar\u00e9is 
seguros; tened fe en sus 
profetas, y triunfar\u00e9is\u00bb. 
{I}21_{/}De acuerdo con el 
pueblo, design\u00f3 cantores, 
que, revestidos con los 
ornamentos sagrados, iban 
delante del ej\u00e9rcito 
cantando y alabando al 
Se\u00f1or: \u00abAlabad al Se\u00f1or, 
porque es eterno su 
amor\u00bb. {I}22_{/}Tan pronto 
como comenz\u00f3 el canto de 
j\u00fabilo y alabanza, el 
Se\u00f1or suscit\u00f3 la 
confusi\u00f3n entre los 
amonitas, los moabitas y 
los de las monta\u00f1as de 
Se\u00edr, que ven\u00edan a atacar 
a Jud\u00e1, y se enfrentaron 
unos contra otros. 
{I}23_{/}Los amonitas y los 
moabitas atacaron a los 
de las monta\u00f1as de Se\u00edr y 
los destruyeron por 
completo. Cuando acabaron 
con los de Se\u00edr se 
destruyeron unos a otros.
{I}24_{/}Cuando los de Jud\u00e1 
llegaron a la cima que 
domina el desierto y 
volvieron sus ojos hacia 
la multitud, no vieron 
m\u00e1s que cad\u00e1veres 
tendidos en tierra. No se 
hab\u00eda salvado ni uno. 
{I}25_{/}Josafat y su pueblo 
fueron a adue\u00f1arse del 
bot\u00edn y encontraron gran 
cantidad de ganado, 
riquezas, vestidos y 
otros objetos preciosos. 
Era tal la cantidad, que 
no pudieron llevarlo de 
una vez. Estuvieron tres 
d\u00edas llevando bot\u00edn; 
tanta era su abundancia. 
{I}26_{/}El cuarto d\u00eda se 
reunieron en el valle de 
las Bendiciones para 
alabar al Se\u00f1or. De ah\u00ed 
el nombre de \u00abcalle de 
las Bendiciones\u00bb, que 
lleva hasta hoy. {I}27_{/}Los 
hombres de Jud\u00e1 y 
Benjam\u00edn, con Josafat a 
la cabeza, regresaron 
llenos de gozo a 
Jerusal\u00e9n, pues el Se\u00f1or 
les hab\u00eda otorgado la 
alegr\u00eda a costa de sus 
enemigos. {I}28_{/}Entraron 
en Jerusal\u00e9n y, al son de 
las arpas, c\u00edtaras y 
trompetas, se dirigieron 
al templo del Se\u00f1or. 
{I}29_{/}El terror del Se\u00f1or 
se extendi\u00f3 por todos los 
reinos de las naciones 
cuando supieron que el 
Se\u00f1or hab\u00eda derrotado a 
los enemigos de Israel. 
{I}30_{/}El reinado de 
Josafat fue tranquilo, y 
Dios le dio la paz en 
todas sus fronteras.
FIN DEL REINADO{/}

{I}31_{/}Josafat rein\u00f3 sobre 
Jud\u00e1. Ten\u00eda treinta y 
cinco a\u00f1os cuando comenz\u00f3 
a reinar, y rein\u00f3 
veinticinco en Jerusal\u00e9n. 
Su madre se llamaba 
Azub\u00e1, y era hija de 
Silj\u00ed. {I}32_{/}Sigui\u00f3 el 
camino de As\u00e1, su padre, 
sin extraviarse, e hizo 
lo que es justo a los 
ojos del Se\u00f1or. {I}33_{/}Sin 
embargo, las colinas no 
desaparecieron, y el 
pueblo continu\u00f3 sin 
orientar su coraz\u00f3n hacia 
el Se\u00f1or, el Dios de sus 
padres. {I}34_{/}El resto de 
la historia de Josafat, 
desde el principio hasta 
el fin, se encuentra en 
las cr\u00f3nicas de Jeh\u00fa, 
hijo de Janan\u00ed, que 
fueron insertadas en el 
libro de los reyes de 
Israel.
{I}35_{/}M\u00e1s tarde Josafat se 
ali\u00f3 con Ocoz\u00edas, rey de 
Israel, que era un 
malvado. {I}36_{/}Se asoci\u00f3 
con \u00e9l para construir 
naves que llegaran a 
Tarsis; las constru\u00edan en 
Esy\u00f3n Gu\u00e9ber. 
{I}37_{/}Eliezer, hijo de 
Dodayas de Mares\u00e1, 
profetiz\u00f3 contra Josafat: 
\u00abPor haberte aliado con 
Ocoz\u00edas, el Se\u00f1or 
destruir\u00e1 tu obra\u00bb. Las 
naves se destrozaron y no 
pudieron partir para 
Tarsis.
{1}21{/}

REINADO DE JOR\u00c1N{/}

{I}1_{/}Josafat muri\u00f3 y fue 
sepultado con sus padres 
en la ciudad de David. Le 
sucedi\u00f3 en el trono su 
hijo Jor\u00e1n.
{I}2_{/}Jor\u00e1n ten\u00eda seis 
hermanos: Azar\u00edas, 
Yejiel, Zacar\u00edas, 
Azar\u00edas, Miguel y 
Sefat\u00edas; todos eran 
hijos de Josafat, rey de 
Jud\u00e1. {I}3_{/}Su padre les 
hab\u00eda hecho grandes 
donaciones en plata, oro, 
objetos preciosos e 
incluso algunas ciudades 
fortificadas de Jud\u00e1; 
pero la corona la hab\u00eda 
reservado para Jor\u00e1n, 
porque era el 
primog\u00e9nito. {I}4_{/}Jor\u00e1n se 
posesion\u00f3 del reino de su 
padre, y, cuando se 
sinti\u00f3 fuerte, hizo pasar 
a cuchillo a todos sus 
hermanos y tambi\u00e9n a 
algunos jefes de Israel. 
{I}5_{/}Jor\u00e1n ten\u00eda treinta y 
dos a\u00f1os cuando empez\u00f3 a 
reinar, y rein\u00f3 ocho a\u00f1os 
en Jerusal\u00e9n. {I}6_{/}Sigui\u00f3 
la conducta de los reyes 
de Israel y de la casa de 
Ajab, pues estaba casado 
con una hija de \u00e9ste. 
Hizo lo que es malo a los 
ojos del Se\u00f1or. {I}7_{/}Sin 
embargo, el Se\u00f1or no 
quiso exterminar la casa 
de David, por el pacto 
que hab\u00eda hecho con \u00e9l y 
por la promesa que le 
hab\u00eda hecho de 
conservarle para siempre 
una l\u00e1mpara a \u00e9l y a sus 
hijos.
LOS CASTIGOS{/}

{I}8_{/}En su tiempo, Ed\u00f3n se 
independiz\u00f3 de Jud\u00e1 y se 
eligi\u00f3 un rey. {I}9_{/}Jor\u00e1n, 
con sus jefes y todos sus 
carros, atac\u00f3 en plena 
noche y derrot\u00f3 a los 
edomitas, que lo ten\u00edan 
cercado a \u00e9l y a los 
jefes de los carros. 
{I}10_{/}Ed\u00f3n se independiz\u00f3 
de Jud\u00e1 hasta el d\u00eda de 
hoy. Tambi\u00e9n entonces se 
independiz\u00f3 Libn\u00e1, pues 
Jor\u00e1n hab\u00eda abandonado al 
Se\u00f1or, Dios de sus 
padres. {I}11_{/}M\u00e1s a\u00fan, 
levant\u00f3 lugares de culto 
sobre los montes de Jud\u00e1, 
empuj\u00f3 hacia la idolatr\u00eda 
a los mismos habitantes 
de Jerusal\u00e9n y sedujo a 
Jud\u00e1.
{I}12_{/}Recibi\u00f3 un 
escrito del profeta 
El\u00edas, que le dec\u00eda: 
\u00abEsto dice el Se\u00f1or, Dios 
de tu padre David: Por no 
haber seguido la conducta 
de tu padre Josafat, ni 
la de As\u00e1, rey de Jud\u00e1, 
{I}13_{/}sino la de los reyes 
de Israel, empujando a 
Jud\u00e1 y a los habitantes 
de Jerusal\u00e9n a la 
idolatr\u00eda, como la casa 
de Ajab; por haber matado 
a tus hermanos y a la 
familia de tu padre, que 
eran mejores que t\u00fa, 
{I}14_{/}el Se\u00f1or va a 
descargar sobre tu 
pueblo, tus hijos, tus 
mujeres y tu hacienda una 
gran calamidad. {I}15_{/}T\u00fa 
mismo ser\u00e1s castigado con 
una grave enfermedad que 
te consumir\u00e1 los 
intestinos d\u00eda tras d\u00eda 
hasta que revientes\u00bb.
{I}16_{/}El Se\u00f1or excit\u00f3 
contra Jor\u00e1n la 
hostilidad de los 
filisteos y de los \u00e1rabes 
vecinos de los et\u00edopes, 
{I}17_{/}los cuales fueron 
contra Jud\u00e1, la 
invadieron y se llevaron 
todo lo que encontraron 
en el palacio del rey, 
incluidos mujeres e 
hijos, menos a Ocoz\u00edas, 
el m\u00e1s peque\u00f1o de todos. 
{I}18_{/}Despu\u00e9s de esto, el 
Se\u00f1or lo castig\u00f3 con una 
enfermedad intestinal 
incurable, {I}19_{/}que se 
fue agravando de d\u00eda en 
d\u00eda, hasta que, al cabo 
de dos a\u00f1os, revent\u00f3, 
muriendo as\u00ed en medio de 
terribles sufrimientos. 
El pueblo no encendi\u00f3 
fuego en su honor, como 
hab\u00eda hecho con sus 
antecesores. {I}20_{/}Ten\u00eda 
treinta y dos a\u00f1os cuando 
comenz\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 
ocho a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. 
Se fue sin ser llorado; 
lo sepultaron en la 
ciudad de David, pero no 
en el pante\u00f3n real.
{1}22{/}

REINADO DE OCOZ\u00cdAS{/}

{I}1_{/}Los habitantes de 
Jerusal\u00e9n proclamaron rey 
a Ocoz\u00edas, el menor de 
sus hijos, pues todos los 
dem\u00e1s hab\u00edan sido 
asesinados por las tropas 
\u00e1rabes cuando invadieron 
el campamento. As\u00ed subi\u00f3 
al trono Ocoz\u00edas, hijo de 
Jor\u00e1n, rey de Jud\u00e1. 
{I}2_{/}Ten\u00eda cuarenta y dos 
a\u00f1os cuando empez\u00f3 a 
reinar, y rein\u00f3 un a\u00f1o en 
Jerusal\u00e9n. Su madre, hija 
de Omr\u00ed, se llamaba 
Atal\u00eda. {I}3_{/}Tambi\u00e9n 
Ocoz\u00edas sigui\u00f3 la 
conducta de la casa de 
Ajab, guiado por los 
consejos de su madre. 
{I}4_{/}Hizo lo que es malo a 
los ojos del Se\u00f1or, lo 
mismo que la casa de 
Ajab, que fue su 
consejera despu\u00e9s de la 
muerte de su padre para 
perdici\u00f3n suya. 
{I}5_{/}Siguiendo sus 
consejos, fue con Jor\u00e1n, 
hijo de Ajab, rey de 
Israel, a luchar contra 
Jazael, rey de Siria, a 
Ramot de Galaad, donde 
cay\u00f3 herido Jor\u00e1n, 
{I}6_{/}que se vio obligado a 
retirarse a Yezrael para 
curarse de las heridas 
recibidas en Ramot 
mientras luchaba contra 
Jazael, rey de Siria. 
Ocoz\u00edas, hijo de Jor\u00e1n, 
rey de Jud\u00e1, fue a 
visitar a Jor\u00e1n, hijo de 
Ajab, en Yezrael, 
mientras convalec\u00eda. 
{I}7_{/}Dios ten\u00eda prevista 
esta visita a Jor\u00e1n para 
ruina de Ocoz\u00edas; pues, a 
su llegada, sali\u00f3 con 
Jor\u00e1n al encuentro de 
Jeh\u00fa, hijo de Nims\u00ed, a 
quien el Se\u00f1or hab\u00eda 
ungido para exterminar a 
la casa de Ajab. 
{I}8_{/}Mientras Jeh\u00fa hac\u00eda 
justicia con la casa de 
Ajab, se encontr\u00f3 con los 
jefes de Jud\u00e1 y los 
sobrinos de Ocoz\u00edas, que 
le prestaban servicio, y 
los mat\u00f3. {I}9_{/}Mand\u00f3 
buscar a Ocoz\u00edas, que fue 
alcanzado cuando iba a 
esconderse a Samar\u00eda. Se 
lo llevaron a Jeh\u00fa, que 
lo mand\u00f3 matar. Le dieron 
sepultura, pues se 
dijeron: \u00abEs hijo de 
Josafat, que busc\u00f3 al 
Se\u00f1or con todo su 
coraz\u00f3n\u00bb.
EL CRIMEN DE ATAL\u00cdA{/}

En la casa de Ocoz\u00edas no 
qued\u00f3 nadie que fuera 
capaz de reinar. 
{I}10_{/}Entonces la madre de 
Ocoz\u00edas, al ver que su 
hijo hab\u00eda muerto, fue y 
extermin\u00f3 a toda la 
descendencia real de la 
casa de Jud\u00e1. {I}11_{/}Pero, 
cuando estaban matando a 
los hijos del rey, 
Joseb\u00e1, hija del rey, 
tom\u00f3 a Jo\u00e1s, hijo de 
Ocoz\u00edas, y lo escondi\u00f3 
con su nodriza en el 
dormitorio. De esta 
manera, Joseb\u00e1, hija del 
rey Jor\u00e1n, mujer del 
sacerdote Yehoyad\u00e1 y 
hermana de Ocoz\u00edas, lo 
libr\u00f3 de Atal\u00eda, que no 
lo mat\u00f3. {I}12_{/}Estuvo 
escondido con ella seis 
a\u00f1os en el templo 
mientras Atal\u00eda reinaba 
en el pa\u00eds.
{1}23{/}

PROCLAMACI\u00d3N DE JO\u00c1S Y 
MUERTE DE ATAL\u00cdA{/}

{I}1_{/}El s\u00e9ptimo a\u00f1o 
Yehoyad\u00e1 mand\u00f3 llamar a 
los jefes de centuria: 
Azar\u00edas, hijo de Yeroj\u00e1n; 
Ismael, hijo de 
Yehojan\u00e1n; Azar\u00edas, hijo 
de Oded; Maseyas, hijo de 
Adayas, y Elisafat, hijo 
de Zicr\u00ed, e hizo un pacto 
con ellos. 
{I}2_{/}Recorrieron Jud\u00e1, y 
reunieron a los levitas 
de todas las ciudades y a 
los jefes de las familias 
de Israel. Regresaron a 
Jerusal\u00e9n, {I}3_{/}y toda la 
asamblea hizo en el 
templo de Dios un pacto 
con el rey. Yehoyad\u00e1 les 
dijo: \u00ab\u00c9ste es el hijo 
del rey, el que debe 
reinar seg\u00fan lo 
establecido por el Se\u00f1or 
respecto de los hijos de 
David. {I}4_{/}Esto es lo que 
hab\u00e9is de hacer: el 
tercio de vosotros, 
sacerdotes, levitas, que 
entra de servicio el 
s\u00e1bado, har\u00e1n guardia en 
las puertas del templo; 
{I}5_{/}otro tercio estar\u00e1 en 
el palacio real; el 
\u00faltimo tercio en la 
puerta de los cimientos, 
y todo el pueblo en los 
atrios del templo del 
Se\u00f1or. {I}6_{/}Que nadie 
entre en el templo del 
Se\u00f1or m\u00e1s que los 
sacerdotes y levitas que 
est\u00e9n de servicio; \u00e9stos 
podr\u00e1n entrar porque 
est\u00e1n consagrados. Todo 
el pueblo observar\u00e1 las 
prescripciones del Se\u00f1or. 
{I}7_{/}Los levitas 
acordonar\u00e1n al rey, todos 
con sus armas en la mano, 
y lo acompa\u00f1ar\u00e1n 
dondequiera que vaya. Al 
que intente entrar en el 
templo matadlo\u00bb.
{I}8_{/}Los levitas y todo 
Jud\u00e1 hicieron cuanto el 
sacerdote Yehoyad\u00e1 les 
mand\u00f3: cada uno tom\u00f3 a 
sus hombres, a los que 
entraban de servicio el 
s\u00e1bado y los que sal\u00edan, 
porque el sacerdote 
Yehoyad\u00e1 no hab\u00eda 
exceptuado ning\u00fan turno. 
{I}9_{/}El sacerdote Yehoyad\u00e1 
entreg\u00f3 a los jefes de 
centuria las lanzas, las 
adargas y los escudos del 
rey David, que estaban en 
el templo de Dios. 
{I}10_{/}Apost\u00f3 a todo el 
pueblo, cada uno con sus 
armas en la mano, de sur 
a norte, entre el altar y 
el templo, alrededor del 
rey. {I}11_{/}Hicieron salir 
al hijo del rey, le 
impusieron la corona y 
las insignias y lo 
proclamaron rey. Yehoyad\u00e1 
y sus hijos lo ungieron y 
gritaron: \u00ab\u00a1Viva el 
rey!\u00bb.
{I}12_{/}Cuando Atal\u00eda oy\u00f3 
los gritos del pueblo que 
corr\u00eda y aclamaba al rey, 
fue al templo donde 
estaban todos. {I}13_{/}Al 
ver al rey, que estaba de 
pie sobre el estrado, a 
la entrada, y a los 
cantores y trompeteros 
junto a \u00e9l con toda la 
gente del pa\u00eds jubilosa y 
tocando las trompetas 
mientras los cantores con 
los instrumentos m\u00fasicos 
entonaban cantos de 
alabanza, se rasg\u00f3 las 
vestiduras y grit\u00f3: 
\u00ab\u00a1Traici\u00f3n, traici\u00f3n!\u00bb. 
{I}14_{/}Pero el sacerdote 
Yehoyad\u00e1 orden\u00f3 a los 
jefes de centuria que 
mandaban la fuerza: 
\u00abSacadla de las filas, y 
matad al que la siga\u00bb. El 
sacerdote hab\u00eda dicho: 
\u00abNo la mat\u00e9is en el 
templo del Se\u00f1or\u00bb. 
{I}15_{/}La echaron y, al 
pasar por la puerta de 
las caballerizas en el 
palacio real, la mataron.
LA REFORMA DE YEHOYAD\u00c1{/}

{I}16_{/}Yehoyad\u00e1 sell\u00f3 
un pacto entre el Se\u00f1or, 
el pueblo y el rey, por 
el cual se compromet\u00edan a 
ser el pueblo del Se\u00f1or. 
{I}17_{/}El pueblo entero fue 
al templo de Baal y lo 
destruyeron: hicieron 
pedazos los altares y sus 
im\u00e1genes, y mataron 
delante de los altares a 
Mat\u00e1n, sacerdote de Baal. 
{I}18_{/}Yehoyad\u00e1 encomend\u00f3 
la custodia del templo 
del Se\u00f1or a los 
sacerdotes levitas; pues 
David les hab\u00eda 
encomendado el templo del 
Se\u00f1or como herencia para 
ofrecer en \u00e9l 
holocaustos, seg\u00fan est\u00e1 
escrito en la ley de 
Mois\u00e9s, en medio de 
c\u00e1nticos y j\u00fabilo, 
conforme a la ordenaci\u00f3n 
de David. {I}19_{/}Puso 
porteros en las entradas 
del templo del Se\u00f1or, 
para que bajo ning\u00fan 
pretexto entrara nadie 
impuro. {I}20_{/}Tom\u00f3, 
finalmente, a los jefes 
de centuria, a los 
nobles, a cuantos ten\u00edan 
autoridad en el pueblo y 
al pueblo entero y 
llevaron al rey del 
templo al palacio real; 
entraron por la puerta 
superior y lo sentaron 
sobre el trono real. 
{I}21_{/}Todo el pueblo hizo 
fiesta, y la ciudad 
recobr\u00f3 la tranquilidad. 
Atal\u00eda hab\u00eda muerto a 
espada.
{1}24{/}

JO\u00c1S Y LA RESTAURACI\u00d3N 
DEL TEMPLO{/}

{I}1_{/}Jo\u00e1s ten\u00eda siete 
a\u00f1os cuando subi\u00f3 al 
trono, y rein\u00f3 cuarenta 
a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Su 
madre se llamaba Siby\u00e1, 
de Berseba. {I}2_{/}Hizo lo 
que es justo a los ojos 
del Se\u00f1or mientras vivi\u00f3 
el sacerdote Yehoyad\u00e1, 
{I}3_{/}el cual le cas\u00f3 con 
dos mujeres, de las 
cuales tuvo hijos e 
hijas. {I}4_{/}Jo\u00e1s mostr\u00f3 
deseos de restaurar el 
templo del Se\u00f1or. 
{I}5_{/}Reuni\u00f3 a los 
sacerdotes y levitas y 
les dijo: \u00abRecorred las 
ciudades de Jud\u00e1 y reunid 
fondos de todo Israel 
para reparar, seg\u00fan las 
necesidades de cada a\u00f1o, 
el templo de nuestro 
Dios. Sed diligentes en 
las obras\u00bb. Pero los 
levitas no se mostraron 
diligentes. {I}6_{/}Entonces 
el rey llam\u00f3 a Yehoyad\u00e1, 
sacerdote jefe, y le 
dijo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 no has 
tenido cuidado de que los 
levitas recojan en Jud\u00e1 y 
en Jerusal\u00e9n la 
contribuci\u00f3n impuesta por 
Mois\u00e9s, siervo de Dios, a 
la asamblea de Israel 
para la tienda de la 
alianza? {I}7_{/}Atal\u00eda y sus 
hijos, pervertidos por 
ella, han deteriorado el 
templo de Dios, e incluso 
han dedicado a los baales 
todas las santas reservas 
del templo del Se\u00f1or\u00bb. 
{I}8_{/}El rey mand\u00f3 hacer un 
arca, y la puso en la 
puerta del templo del 
Se\u00f1or por la parte de 
fuera. {I}9_{/}Se anunci\u00f3 en 
Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n la 
obligaci\u00f3n de traer al 
Se\u00f1or la contribuci\u00f3n 
impuesta por Mois\u00e9s, 
siervo de Dios, a Israel 
en el desierto, {I}10_{/}y 
todos los jefes y el 
pueblo entero vinieron 
con alegr\u00eda a depositar 
su dinero en el arca 
hasta llenarla. 
{I}11_{/}Cuando llegaba el 
momento de llevar el arca 
a la intendencia del rey, 
que estaba en manos de 
los levitas, si ve\u00edan que 
conten\u00eda mucho dinero, el 
secretario real y el 
comisario del sumo 
sacerdote la vaciaban y 
la pon\u00edan de nuevo en su 
sitio. As\u00ed hicieron d\u00eda 
tras d\u00eda, llegando a 
reunir gran cantidad de 
dinero.
{I}12_{/}El rey y Yehoday\u00e1 lo 
entregaron a los 
capataces de los trabajos 
del templo, los cuales 
contrataron a salario 
canteros, carpinteros y 
expertos art\u00edfices en 
hierro y bronce para 
renovar y consolidar el 
templo del Se\u00f1or. 
{I}13_{/}Los obreros se 
pusieron a trabajar a tal 
ritmo que bien pronto el 
templo de Dios estuvo 
restaurado en su estado 
primitivo y perfectamente 
consolidado. {I}14_{/}Cuando 
terminaron, llevaron al 
rey y a Yehoyad\u00e1 el 
dinero sobrante, con el 
cual se hicieron 
utensilios para el templo 
del Se\u00f1or: utensilios 
para el ministerio y los 
holocaustos, copas y 
objetos de oro y plata. 
Mientras vivi\u00f3 Yehoyad\u00e1, 
todos los d\u00edas se 
ofrecieron holocaustos en 
el templo.
INFIDELIDAD DE JO\u00c1S Y 
CASTIGO{/}

{I}15_{/}Pero Yehoyad\u00e1 
envejeci\u00f3 y, colmado de 
d\u00edas, muri\u00f3 a la edad de 
ciento treinta a\u00f1os. 
{I}16_{/}Fue sepultado en la 
ciudad de David con los 
reyes, porque hab\u00eda hecho 
el bien en Israel, y con 
Dios y su templo.
{I}17_{/}Despu\u00e9s de la muerte 
de Yehoyad\u00e1, los jefes de 
Jud\u00e1 fueron a postrarse 
delante del rey, que esta 
vez sigui\u00f3 sus consejos. 
{I}18_{/}Abandonaron el 
templo del Se\u00f1or, Dios de 
sus padres, y dieron 
culto a im\u00e1genes de Aser\u00e1 
y a otros \u00eddolos. Esto 
provoc\u00f3 la c\u00f3lera divina, 
que cay\u00f3 sobre Jud\u00e1 y 
Jerusal\u00e9n. {I}19_{/}El Se\u00f1or 
les envi\u00f3 profetas para 
convertirlos, pero no 
quisieron escuchar sus 
advertencias. 
{I}20_{/}Zacar\u00edas, hijo del 
sacerdote Yehoyad\u00e1, 
pose\u00eddo del esp\u00edritu de 
Dios se present\u00f3 ante el 
pueblo y dijo: \u00abEsto dice 
Dios: \u00bfPor qu\u00e9 
quebrant\u00e1is los 
mandamientos del Se\u00f1or? 
No triunfar\u00e9is, pues si 
vosotros abandon\u00e1is al 
Se\u00f1or, \u00e9l os abandonar\u00e1 a 
vosotros\u00bb. {I}21_{/}Se 
conjuraron contra \u00e9l y, 
por orden del rey, lo 
apedrearon en el atrio 
del templo del Se\u00f1or. 
{I}22_{/}El rey Jo\u00e1s, 
olvidando los favores que 
le hab\u00eda hecho Yehoyad\u00e1, 
padre de Zacar\u00edas, mat\u00f3 a 
su hijo, que dijo al 
morir: \u00abQue el Se\u00f1or lo 
vea y te pida cuentas\u00bb.
{I}23_{/}Al cabo de un 
a\u00f1o, el ej\u00e9rcito de 
Siria, penetr\u00f3 en Jud\u00e1 y 
Jerusal\u00e9n, mat\u00f3 a todos 
los jefes del pueblo y 
llev\u00f3 todo el bot\u00edn al 
rey de Damasco. {I}24_{/}El 
ej\u00e9rcito sirio hab\u00eda 
venido con pocos hombres; 
pero el Se\u00f1or entreg\u00f3 en 
sus manos un ej\u00e9rcito 
considerablemente mayor, 
porque hab\u00eda abandonado 
al Se\u00f1or, el Dios de sus 
padres. Los sirios 
hicieron justicia con 
Jo\u00e1s. {I}25_{/}Al retirarse 
ellos, Jo\u00e1s qued\u00f3 en 
grave estado, sus siervos 
se conjuraron contra \u00e9l 
para vengar la sangre del 
hijo del sacerdote 
Yehoyad\u00e1, y lo mataron en 
su cama. Muri\u00f3, y lo 
enterraron en la ciudad 
de David, pero no en el 
pante\u00f3n real. {I}26_{/}\u00c9stos 
fueron los conjurados: 
Zabad, hijo de Simat, la 
amonita; y Yehozabad, 
hijo de Simrit, la 
moabita. {I}27_{/}Lo 
referente a sus hijos, a 
los subidos tributos y a 
la restauraci\u00f3n del 
templo de Dios, est\u00e1 
escrito en el comentario 
del libro de los reyes. 
Le sucedi\u00f3 su hijo 
Amas\u00edas.
{1}25{/}

AMAS\u00cdAS, REY DE JUD\u00c1{/}

{I}1_{/}Amas\u00edas ten\u00eda 
veinticinco a\u00f1os cuando 
empez\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 
veintinueve a\u00f1os en 
Jerusal\u00e9n. Su madre se 
llamaba Yehoad\u00e1n, de 
Jerusal\u00e9n. {I}2_{/}Hizo lo 
que es justo a los ojos 
del Se\u00f1or, pero no con 
entero coraz\u00f3n. 
{I}3_{/}Cuando se sinti\u00f3 
fuerte en el trono, mat\u00f3 
a los siervos que hab\u00edan 
asesinado a su padre; 
{I}4_{/}pero no mat\u00f3 a los 
hijos de los asesinos, 
conforme lo escrito en el 
libro de la ley de 
Mois\u00e9s: \u00abLos padres no 
morir\u00e1n por la culpa de 
los hijos, ni los hijos 
por la culpa de los 
padres, sino que cada uno 
morir\u00e1 por su propio 
pecado\u00bb.
{I}5_{/}Amas\u00edas reuni\u00f3 a los 
de Jud\u00e1 y los distribuy\u00f3 
en familias patriarcales 
bajo jefes de millar y 
centuria, por todo Jud\u00e1 y 
Benjam\u00edn. Registr\u00f3 a 
todos los mayores de 
veinte a\u00f1os, y sumaban 
trescientos mil hombres 
escogidos, aptos para la 
guerra y diestros en la 
lanza y el escudo. 
{I}6_{/}Reclut\u00f3 adem\u00e1s cien 
mil hombres valerosos de 
Israel por tres mil 
cuatrocientos kilos de 
plata. {I}7_{/}Un hombre de 
Dios se present\u00f3 a \u00e9l y 
le dijo: \u00ab\u00a1Oh rey, no 
lleves contigo tropas de 
Israel, porque el Se\u00f1or 
no est\u00e1 con Israel ni con 
ninguno de los hijos de 
Efra\u00edn! {I}8_{/}Si van 
contigo, aunque t\u00fa des en 
el combate pruebas de 
fuerza, Dios te har\u00e1 caer 
ante tus enemigos, porque 
en Dios est\u00e1 el poder de 
sostener y derribar\u00bb. 
{I}9_{/}Amas\u00edas contest\u00f3 al 
hombre de Dios: \u00ab\u00bfY los 
tres mil cuatrocientos 
kilos de plata que he 
entregado a las tropas de 
Israel?\u00bb. El hombre de 
Dios respondi\u00f3: \u00abMucho 
m\u00e1s que eso puede darte 
el Se\u00f1or\u00bb. {I}10_{/}Amas\u00edas 
separ\u00f3 entonces la tropa 
que le hab\u00eda venido de 
Efra\u00edn, para mandarlos a 
sus casas; \u00e9stos montaron 
en c\u00f3lera contra Jud\u00e1 y 
regresaron a sus tierras 
enfurecidos.
{I}11_{/}Amas\u00edas cobr\u00f3 \u00e1nimo, 
parti\u00f3 a la cabeza de sus 
tropas y lleg\u00f3 al calle 
de la Sal, donde derrot\u00f3 
a diez mil hombres de 
Se\u00edr. {I}12_{/}Los de Jud\u00e1 
capturaron vivos otros 
diez mil, que condujeron 
a la cima de la Roca, 
desde donde los 
despe\u00f1aron, muriendo 
todos estrellados. 
{I}13_{/}Entre tanto, las 
tropas que hab\u00eda 
despedido Amas\u00edas para no 
llevarlas con \u00e9l a la 
guerra invadieron las 
ciudades de Jud\u00e1, desde 
Samar\u00eda hasta Bejor\u00f3n, 
mataron a tres mil 
personas y se apoderaron 
de un gran bot\u00edn.
INFIDELIDAD Y CASTIGO{/}

{I}14_{/}Al regreso de la 
victoria sobre los 
edomitas, Amas\u00edas se 
trajo los dioses de Se\u00edr, 
los tom\u00f3 como dioses 
suyos, se postr\u00f3 ante 
ellos y les quem\u00f3 
incienso. {I}15_{/}La ira del 
Se\u00f1or se encendi\u00f3 contra 
Amas\u00edas y le envi\u00f3 un 
profeta a decirle: \u00ab\u00bfPor 
qu\u00e9 has ido a buscar a 
los dioses del pueblo al 
que ellos no pudieron 
librar de tus manos?\u00bb. 
{I}16_{/}Amas\u00edas le 
interrumpi\u00f3: \u00ab\u00bfHas sido 
nombrado acaso consejero 
del rey? Termina ya, si 
no quieres que te mate\u00bb. 
El profeta se call\u00f3, pero 
antes dijo: \u00abYa veo que 
Dios ha decidido tu 
perdici\u00f3n, porque has 
hecho esto y no has 
escuchado mi consejo\u00bb.
EL DESASTRE DE BET SEMES{/}

{I}17_{/}Amas\u00edas, rey de 
Jud\u00e1, despu\u00e9s de 
aconsejarse, mand\u00f3 a 
decir a Jo\u00e1s, hijo de 
Joacaz y nieto de Jeh\u00fa, 
rey de Israel: \u00abVen, que 
nos veamos las caras\u00bb. 
{I}18_{/}Jo\u00e1s, rey de Israel, 
mand\u00f3 a decir a Amas\u00edas, 
rey de Jud\u00e1: \u00abEl cardo 
del L\u00edbano manda a decir 
al cedro del L\u00edbano: Da 
tu hija por esposa a mi 
hijo; pero pasaron las 
fieras del L\u00edbano y 
pisotearon el cardo. 
{I}19_{/}Como has derrotado a 
Ed\u00f3n, te has engre\u00eddo. 
Goza de tu gloria y 
qu\u00e9date en tu casa. \u00bfPor 
qu\u00e9 quieres acarrearte la 
desgracia, y que caigas 
t\u00fa y Jud\u00e1 contigo?\u00bb.
{I}20_{/}Pero Amas\u00edas no hizo 
caso, porque as\u00ed estaba 
dispuesto por el Se\u00f1or, 
que quer\u00eda entregarlo en 
manos de Jo\u00e1s, por 
haberse ido tras los 
dioses de Ed\u00f3n. 
{I}21_{/}Entonces Jo\u00e1s, rey 
de Israel, fue y se 
vieron las caras \u00e9l y 
Amas\u00edas, rey de Jud\u00e1, en 
Bet Semes de Jud\u00e1. 
{I}22_{/}Jud\u00e1 fue derrotado 
frente a Israel, y cada 
cual huy\u00f3 a su casa. 
{I}23_{/}Jo\u00e1s, rey de Israel, 
hizo prisionero en Bet 
Semes a Amas\u00edas, rey de 
Jud\u00e1; luego lleg\u00f3 a 
Jerusal\u00e9n y abri\u00f3 en sus 
murallas una brecha de 
doscientos metros, desde 
la puerta de Efra\u00edn hasta 
la puerta del \u00c1ngulo; 
{I}24_{/}se apoder\u00f3 de todo 
el oro y la plata y de 
todos los utensilios que 
hab\u00eda en el templo del 
Se\u00f1or, en la casa de 
Obeded\u00f3n y en los tesoros 
del palacio real, tom\u00f3 
rehenes y se volvi\u00f3 a 
Samar\u00eda.
FIN DEL REINADO{/}

{I}25_{/}Amas\u00edas, hijo de 
Jo\u00e1s, rey de Jud\u00e1, vivi\u00f3 
todav\u00eda quince a\u00f1os 
despu\u00e9s de la muerte de 
Jo\u00e1s, hijo de Joacaz, rey 
de Israel. {I}26_{/}El resto 
de la historia de 
Amas\u00edas, desde el 
principio al fin, est\u00e1 
escrito en el libro de 
los reyes de Jud\u00e1 y de 
Israel. {I}27_{/}Despu\u00e9s que 
Amas\u00edas se apart\u00f3 del 
Se\u00f1or, tramaron contra \u00e9l 
una conjura en Jerusal\u00e9n, 
y huy\u00f3 a Laquis, donde lo 
persiguieron y lo 
mataron. {I}28_{/}Lo 
transportaron sobre 
caballos y lo enterraron 
con sus padres en la 
ciudad de David.
{1}26{/}

OZ\u00cdAS, REY DE JUD\u00c1{/}

{I}1_{/}Todo el pueblo de 
Jud\u00e1 tom\u00f3 a Oz\u00edas, que 
ten\u00eda diecis\u00e9is a\u00f1os, y 
lo proclam\u00f3 rey en lugar 
de su padre Amas\u00edas. 
{I}2_{/}\u00c9l reconstruy\u00f3 Elat y 
la devolvi\u00f3 a Jud\u00e1, 
despu\u00e9s de la muerte de 
su padre. {I}3_{/}Oz\u00edas ten\u00eda 
diecis\u00e9is a\u00f1os cuando 
comenz\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 
cincuenta y dos a\u00f1os en 
Jerusal\u00e9n. Su madre se 
llamaba Yecol\u00eda, de 
Jerusal\u00e9n. {I}4_{/}Hizo lo 
que es justo a los ojos 
del Se\u00f1or, como lo hab\u00eda 
hecho su padre Amas\u00edas. 
{I}5_{/}Busc\u00f3 a Dios mientras 
vivi\u00f3 Zacar\u00edas, que lo 
hab\u00eda educado en el temor 
de Dios; y, mientras 
busc\u00f3 al Se\u00f1or, Dios le 
hizo triunfar.
{I}6_{/}Sali\u00f3 a luchar contra 
los filisteos, derrib\u00f3 
las murallas de Gat, las 
de Yabn\u00e9 y las de Asdod y 
restaur\u00f3 ciudades en la 
regi\u00f3n de Asdod, en la 
tierra de los filisteos. 
{I}7_{/}Dios lo asisti\u00f3 
contra los filisteos, 
contra los \u00e1rabes, contra 
los habitantes de Gur 
Baal y contra los 
meunitas. {I}8_{/}Los 
amonitas pagaron tributo 
a Oz\u00edas, y su fama se 
extendi\u00f3 hasta las 
fronteras de Egipto, 
porque hab\u00eda llegado a 
ser poderos\u00edsimo. 
{I}9_{/}Construy\u00f3 torres en 
Jerusal\u00e9n, en la puerta 
del \u00c1ngulo, en la puerta 
del Valle y en la puerta 
de la Esquina, y las 
fortific\u00f3. {I}10_{/}Levant\u00f3 
torres en el desierto y 
abri\u00f3 muchos pozos porque 
ten\u00eda muchos ganados en 
la Sefela y en la meseta, 
labradores y vi\u00f1adores en 
los montes y en las 
huertas, pues era amante 
de la agricultura.
{I}11_{/}Ten\u00eda un ej\u00e9rcito en 
pie de guerra, organizado 
por escuadrones, seg\u00fan el 
censo hecho bajo la 
supervisi\u00f3n del escriba 
Yeiel y del comisario 
Maseyas; el ej\u00e9rcito 
estaba bajo las \u00f3rdenes 
de Janan\u00edas, uno de los 
jefes reales. {I}12_{/}El 
n\u00famero total de los jefes 
de familias, hombres 
valerosos, era de doce 
mil seiscientos. {I}13_{/}A 
sus \u00f3rdenes estaban las 
tropas del ej\u00e9rcito, 
trescientos siete mil 
guerreros valerosos, 
prontos a defender al rey 
contra los enemigos. 
{I}14_{/}Arm\u00f3 a todo el 
ej\u00e9rcito con escudos, 
lanzas, cascos, corazas, 
arcos y hondas. {I}15_{/}Sus 
t\u00e9cnicos construyeron en 
Jerusal\u00e9n m\u00e1quinas 
lanzaflechas y 
lanzapiedras, que puso en 
las torres y en los 
\u00e1ngulos de las murallas. 
Con la ayuda milagrosa de 
Dios, su poder y su fama 
fueron muy grandes.
ORGULLO Y CASTIGO{/}

{I}16_{/}Al sentirse 
poderoso, se llen\u00f3 de 
soberbia, lo que fue su 
perdici\u00f3n. Fue infiel al 
Se\u00f1or y entr\u00f3 en el 
templo a ofrecer incienso 
sobre el altar de los 
perfumes. {I}17_{/}Despu\u00e9s de 
\u00e9l entr\u00f3 el sacerdote 
Azar\u00edas con otros ochenta 
sacerdotes del Se\u00f1or, 
hombres valerosos, 
{I}18_{/}que se enfrentaron 
al rey Oz\u00edas y le 
dijeron: \u00abOz\u00edas, t\u00fa no 
puedes ofrecer el 
incienso al Se\u00f1or; s\u00f3lo 
pueden hacerlo los 
sacerdotes de Aar\u00f3n, 
consagrados precisamente 
para eso. Sal fuera del 
santuario, porque has 
pecado y no tienes 
derecho a la gloria que 
viene del Se\u00f1or Dios\u00bb. 
{I}19_{/}Oz\u00edas, todav\u00eda con 
el incensario en su mano 
para quemar el incienso, 
mont\u00f3 en c\u00f3lera contra 
los sacerdotes y, al 
instante, brot\u00f3 la lepra 
en su frente en presencia 
de los sacerdotes en el 
templo del Se\u00f1or, junto 
al altar de los perfumes. 
{I}20_{/}Azar\u00edas, el 
sacerdote jefe, y todos 
los sacerdotes se fijaron 
en \u00e9l, vieron la lepra en 
su frente y se 
apresuraron a echarlo de 
all\u00ed, cuando \u00e9l mismo 
sal\u00eda ya 
precipitadamente, porque 
el Se\u00f1or lo hab\u00eda 
castigado. {I}21_{/}El rey 
Oz\u00edas continu\u00f3 leproso 
hasta el d\u00eda de su 
muerte. Vivi\u00f3 recluido en 
una casa aislada, pues, 
como leproso, estaba 
excluido del templo del 
Se\u00f1or. Su hijo Jot\u00e1n 
estaba al frente del 
palacio y del gobierno de 
la naci\u00f3n.
{I}22_{/}El resto de la 
historia de Oz\u00edas, y todo 
lo que hizo, ha sido 
escrito por el profeta 
Isa\u00edas, hijo de Am\u00f3s. 
{I}23_{/}Oz\u00edas muri\u00f3 y fue 
sepultado con sus padres 
en el campo de las 
sepulturas de los reyes, 
porque dec\u00edan: \u00abEs un 
leproso\u00bb. Le sucedi\u00f3 su 
hijo Jot\u00e1n.
{1}27{/}

REINADO DE JOT\u00c1N{/}

{I}1_{/}Jot\u00e1n ten\u00eda 
veinticinco a\u00f1os cuando 
subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 
diecis\u00e9is a\u00f1os en 
Jerusal\u00e9n. Su madre, hija 
de Sadoc, se llamaba 
Yerus\u00e1. {I}2_{/}Hizo lo que 
es justo a los ojos del 
Se\u00f1or como su padre 
Oz\u00edas; s\u00f3lo que no entr\u00f3 
en el templo del Se\u00f1or, 
pero el pueblo sigui\u00f3 
corrompido. {I}3_{/}Construy\u00f3 
la puerta superior del 
templo del Se\u00f1or e hizo 
muchos trabajos en el 
muro de Ofel. 
{I}4_{/}Construy\u00f3 ciudades en 
la monta\u00f1a de Jud\u00e1 y 
fortalezas y torres en 
los bosques. {I}5_{/}Luch\u00f3 
contra el rey de los 
amonitas y lo venci\u00f3. Los 
amonitas le entregaron 
aquel a\u00f1os tres mil 
cuatrocientos kilos de 
plata, cuatro mil 
quinientas toneladas de 
trigo y otras tantas de 
cebada. La misma entrega 
se repiti\u00f3 un segundo y 
tercer a\u00f1o. {I}6_{/}Jot\u00e1n 
lleg\u00f3 a ser poderoso, 
porque sus pasos iban 
seguros delante del 
Se\u00f1or, su Dios.
{I}7_{/}El resto de la 
historia de Jot\u00e1n, todo 
lo que hizo, est\u00e1 escrito 
en el libro de los reyes 
de Israel y de Jud\u00e1. 
{I}8_{/}Ten\u00eda veinticinco 
a\u00f1os cuando empez\u00f3 a 
reinar, y rein\u00f3 diecis\u00e9is 
a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. 
{I}9_{/}Jot\u00e1n muri\u00f3 y fue 
sepultado en la ciudad de 
David. Le sucedi\u00f3 su hijo 
Acaz.
{1}28{/}

IMPIEDAD DE ACAZ, REY DE 
JUD\u00c1{/}

{I}1_{/}Acaz ten\u00eda veinte 
a\u00f1os cuando subi\u00f3 al 
trono, y rein\u00f3 diecis\u00e9is 
a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. No 
hizo lo que es justo a 
los ojos del Se\u00f1or, como 
su padre David, {I}2_{/}sino 
que sigui\u00f3 el camino de 
los reyes de Israel: hizo 
\u00eddolos fundidos de Baal, 
{I}3_{/}quem\u00f3 ofrendas en el 
valle de Ben Hinn\u00f3n y 
hasta hizo pasar por el 
fuego a su hijo, seg\u00fan 
las pr\u00e1cticas horrorosas 
de las gentes que el 
Se\u00f1or hab\u00eda echado 
delante de los 
israelitas. {I}4_{/}Ofreci\u00f3 
sacrificios y quem\u00f3 
ofrendas en los 
altozanos, en las colinas 
y bajo cualquier \u00e1rbol 
frondoso.
LA INVASI\u00d3N{/}

{I}5_{/}El Se\u00f1or, su Dios, lo 
entreg\u00f3 en manos del rey 
de Siria, que lo derrot\u00f3, 
haci\u00e9ndole gran n\u00famero de 
prisioneros, que fueron 
conducidos cautivos a 
Damasco. Fue entregado 
tambi\u00e9n en manos del rey 
de Israel, que le 
infligi\u00f3 una gran 
derrota. {I}6_{/}P\u00e9caj, hijo 
de Romel\u00eda, mat\u00f3 en un 
solo d\u00eda ciento veinte 
mil hombres de Jud\u00e1, 
guerreros valerosos; todo 
porque hab\u00edan abandonado 
al Se\u00f1or, el Dios de sus 
padres. {I}7_{/}Zicr\u00ed, 
valeroso soldado 
efraimita, mat\u00f3 a 
Maseyas, hijo del rey; a 
Azric\u00e1n, mayordomo del 
palacio real, y a Elcan\u00e1, 
el segundo despu\u00e9s del 
rey. {I}8_{/}Los israelitas 
hicieron doscientos mil 
prisioneros a sus 
hermanos entre mujeres, 
hijos e hijas, y se 
adue\u00f1aron de un enorme 
bot\u00edn, que se llevaron 
para Samar\u00eda.
EL PROFETA OBED{/}

{I}9_{/}Hab\u00eda all\u00ed un profeta 
del Se\u00f1or, llamado Obed, 
que sali\u00f3 al encuentro 
del ej\u00e9rcito que 
regresaba a Samar\u00eda, y 
les dijo: \u00abEl Se\u00f1or, Dios 
de nuestros padres, en su 
ira contra los de Jud\u00e1 
los ha entregado en 
vuestras manos; pero 
vosotros los hab\u00e9is 
matado con furor tal, que 
ha subido hasta el cielo. 
{I}10_{/}Y ahora quer\u00e9is 
hacer a los de Jud\u00e1 y 
Jerusal\u00e9n esclavos y 
esclavas vuestros. Pero 
es que \u00bfno sois tambi\u00e9n 
vosotros culpables ante 
el Se\u00f1or vuestro Dios? 
{I}11_{/}Escuchadme, y 
devolved los prisioneros 
que hab\u00e9is hecho a 
vuestros hermanos, porque 
os amenaza la ardiente 
ira del Se\u00f1or\u00bb. 
{I}12_{/}Azar\u00edas, hijo de 
Yehojan\u00e1n; Berequ\u00edas, 
hijo de Meselimot; 
Ezequ\u00edas, hijo de Sal\u00fan, 
y Amas\u00e1, hijo de Jadly, 
todos ellos jefes 
efraimitas, se 
enfrentaron contra los 
que volv\u00edan de la guerra, 
{I}13_{/}y les dijeron: \u00abNo 
traig\u00e1is aqu\u00ed a los 
prisioneros, pues nos 
har\u00edamos culpables ante 
el Se\u00f1or. Habl\u00e1is de 
aumentar nuestros pecados 
y nuestras deudas, pero 
nuestra culpa es ya 
ciertamente enorme, y la 
ardiente ira del Se\u00f1or 
amenaza a Israel\u00bb. 
{I}14_{/}Los soldados 
soltaron a los 
prisioneros y dejaron el 
bot\u00edn delante de los 
jefes y de toda la 
muchedumbre. {I}15_{/}Unos 
hombres designados 
expresamente confortaron 
a los prisioneros y, de 
lo mismo que les hab\u00edan 
quitado, los vistieron, 
los calzaron, les dieron 
de comer, les curaron las 
heridas, montaron en 
asnos a los que estaban 
fatigados y los llevaron 
a Jeric\u00f3, la ciudad de 
las palmeras, junto a sus 
hermanos; luego 
regresaron a Samar\u00eda.
PECADOS DE ACAZ{/}

{I}16_{/}Por entonces el rey 
Acaz pidi\u00f3 ayuda al rey 
de Asiria. {I}17_{/}Los 
edomitas invadieron de 
nuevo Jud\u00e1 y se llevaron 
prisioneros. {I}18_{/}Los 
filisteos se extendieron 
por las ciudades de la 
tierra baja, Ayal\u00f3n, 
Guederot, Soc\u00f3 y sus 
anejos, Timn\u00e1 y sus 
anejos, y se 
establecieron en ellas. 
{I}19_{/}As\u00ed humillaba el 
Se\u00f1or a Jud\u00e1 a causa de 
Acaz, rey de Jud\u00e1, que 
hab\u00eda tra\u00eddo la 
relajaci\u00f3n a Jud\u00e1 y hab\u00eda 
sido infiel al Se\u00f1or. 
{I}20_{/}Vino contra \u00e9l 
Teglat-Falasar, rey de 
Asiria, y en vez de 
apoyarlo lo asedi\u00f3. 
{I}21_{/}Acaz se apoder\u00f3 de 
gran parte de los bienes 
del templo del Se\u00f1or, del 
palacio real y de la casa 
de los jefes y se lo 
mand\u00f3 al rey de Asiria, 
pero de nada le sirvi\u00f3. 
{I}22_{/}Mientras estaba 
asediado, el rey Acaz 
aument\u00f3 sus pecados 
contra el Se\u00f1or. 
{I}23_{/}Ofreci\u00f3 sacrificios 
a los dioses de Damasco, 
que lo hab\u00edan derrotado, 
pues se dec\u00eda: \u00abPuesto 
que los dioses de los 
reyes de Siria les 
ayudan, voy a ofrecerles 
sacrificios para que me 
ayuden tambi\u00e9n a m\u00ed\u00bb. 
Pero \u00e9stos fueron la 
causa de su ruina y de la 
de todo Israel. {I}24_{/}Acaz 
reuni\u00f3 objetos del templo 
de Dios y los hizo 
pedazos, cerr\u00f3 las 
puertas del templo del 
Se\u00f1or e hizo altares en 
todos los rincones de 
Jerusal\u00e9n, {I}25_{/}y lugares 
de culto en todas las 
ciudades de Jud\u00e1 para 
quemar en ellos incienso 
a los \u00eddolos, provocando 
as\u00ed la ira del Se\u00f1or, el 
Dios de sus padres.
{I}26_{/}El resto de la 
historia de Acaz, todo lo 
que hizo, est\u00e1 escrito en 
el libro de los reyes de 
Jud\u00e1 y de Israel. 
{I}27_{/}Muri\u00f3 y fue 
sepultado con sus padres 
en Jerusal\u00e9n, pero no en 
el pante\u00f3n real. Le 
sucedi\u00f3 su hijo Ezequ\u00edas.
{1}29{/}

REINADO DE EZEQU\u00cdAS{/}

{I}1_{/}Ezequ\u00edas ten\u00eda 
veinticinco a\u00f1os cuando 
subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 
veintinueve a\u00f1os en 
Jerusal\u00e9n. Su madre se 
llamaba Ab\u00ed, y era hija 
de Zacar\u00edas. {I}2_{/}Hizo lo 
que es justo a los ojos 
del Se\u00f1or como su padre 
David.
PURIFICACI\u00d3N DEL TEMPLO{/}

{I}3_{/}El primer a\u00f1o del 
reinado, en el mes 
primero, abri\u00f3 las 
puertas del templo del 
Se\u00f1or y las restaur\u00f3. 
{I}4_{/}Mand\u00f3 llamar a los 
sacerdotes y a los 
levitas, los reuni\u00f3 en la 
plaza oriental, y {I}5_{/}les 
dijo: \u00abLevitas, 
escuchadme. Purificaos y 
purificad el templo del 
Se\u00f1or, Dios de nuestros 
padres, eliminando la 
impureza de \u00e9l. {I}6_{/}S\u00ed, 
nuestros padres han 
pecado y han hecho lo que 
es malo a los ojos del 
Se\u00f1or, nuestro Dios, lo 
han abandonado, han 
apartado su rostro de la 
morada del Se\u00f1or y le han 
dado la espalda. 
{I}7_{/}Cerraron incluso las 
puertas del p\u00f3rtico, 
apagaron las l\u00e1mparas y 
dejaron de ofrecer 
incienso y holocaustos en 
el santuario al Dios de 
Israel. {I}8_{/}El Se\u00f1or ha 
montado en c\u00f3lera contra 
Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n, los ha 
hecho objeto de terror, 
estupor y burla, como 
pod\u00e9is ver con vuestros 
propios ojos. {I}9_{/}Por 
eso, nuestros padres 
cayeron en la guerra, y 
nuestros hijos y nuestras 
mujeres fueron hechos 
prisioneros. {I}10_{/}Yo 
quiero hacer un pacto con 
el Se\u00f1or para que aparte 
su ira de nosotros. 
{I}11_{/}Por tanto, hijos 
m\u00edos, no se\u00e1is 
negligentes, pues 
vosotros sois los 
elegidos del Se\u00f1or para 
estar en su presencia, 
servirle, ser sus 
ministros y quemar 
incienso.
{I}12_{/}Se presentaron los 
levitas siguientes: por 
Quehat: M\u00e1jat, hijo de 
Amasay, y Joel, hijo de 
Azar\u00edas; por Merar\u00ed: 
Quis, hijo de Abd\u00ed, y 
Azar\u00edas, hijo de 
Yahelelel; por Guers\u00f3n: 
Yoaj, hijo de Zimm\u00e1, y 
Ed\u00e9n, hijo de Yoaj; 
{I}13_{/}por Elisaf\u00e1n: Simr\u00ed 
y Yehiel; de los hijos de 
Asaf: Zacar\u00edas y 
Matan\u00edas; {I}14_{/}por Hem\u00e1n: 
Jejiel y Sime\u00ed; por 
Jedut\u00fan: Semeyas y Uziel; 
{I}15_{/}reunieron a sus 
hermanos, se purificaron 
y, siguiendo la orden del 
rey y las palabras del 
Se\u00f1or, entraron a 
purificar el templo. 
{I}16_{/}Entraron los 
sacerdotes en el interior 
del templo para 
purificarlo, y sacaron 
fuera, al atrio del 
templo del Se\u00f1or, todas 
las cosas impuras que 
encontraron dentro del 
templo, y los levitas las 
tiraron al torrente 
Cedr\u00f3n. {I}17_{/}Comenzaron 
la obra de purificaci\u00f3n 
el d\u00eda primero del primer 
mes, y el d\u00eda octavo 
llegaron ya al vest\u00edbulo 
del Se\u00f1or. Emplearon 
otros ocho d\u00edas en la 
purificaci\u00f3n del templo: 
la obra qued\u00f3 concluida 
el d\u00eda diecis\u00e9is del 
primer mes. {I}18_{/}Se 
presentaron entonces al 
rey Ezequ\u00edas y le 
dijeron: \u00abHemos 
purificado todo el 
templo, el altar de los 
holocaustos y todos sus 
utensilios, la mesa de 
los panes de la 
proposici\u00f3n con todos sus 
accesorios; {I}19_{/}hemos 
puesto en su sitio y 
purificado todos los 
objetos que hab\u00eda 
profanado Acaz durante su 
reinado: ya est\u00e1n delante 
del altar del Se\u00f1or\u00bb.
RESTABLECIMIENTO DEL 
CULTO{/}

{I}20_{/}El rey Ezequ\u00edas se 
levant\u00f3 muy de ma\u00f1ana, 
reuni\u00f3 a los jefes de la 
ciudad y fue al templo. 
{I}21_{/}Llevaron siete 
toros, siete carneros, 
siete corderos y siete 
machos cabr\u00edos para 
ofrecerlos en sacrificio 
por el pecado en favor de 
la monarqu\u00eda, el 
santuario y Jud\u00e1. El rey 
orden\u00f3 a los sacerdotes 
descendientes de Aar\u00f3n 
que los ofrecieran sobre 
el altar del Se\u00f1or. 
{I}22_{/}Inmolaron los toros 
y derramaron la sangre 
sobre el altar. Inmolaron 
carneros y derramaron la 
sangre sobre el altar, y 
lo mismo hicieron con los 
corderos. {I}23_{/}Llevaron 
los machos cabr\u00edos 
destinados al sacrificio 
por el pecado ante el rey 
y la asamblea para que 
pusieran sobre ellos sus 
manos. {I}24_{/}Los 
sacerdotes los mataron y 
derramaron su sangre 
sobre el altar como 
sacrificio por los 
pecados de todo Israel, 
pues el rey hab\u00eda 
ordenado ofrecer por todo 
Israel el holocausto y el 
sacrificio por el pecado.
{I}25_{/}Puso en el templo 
del Se\u00f1or a los levitas 
con c\u00edmbalos, arpas y 
c\u00edtaras, de acuerdo con 
la orden de David, de 
Gad, el vidente del rey, 
y del profeta Nat\u00e1n; la 
orden ven\u00eda del Se\u00f1or, a 
trav\u00e9s de sus profetas. 
{I}26_{/}Cuando los levitas 
estuvieron en sus sitios 
con los instrumentos de 
David y los sacerdotes 
con las trompetas, 
{I}27_{/}Ezequ\u00edas mand\u00f3 
ofrecer el holocausto 
sobre el altar. Al 
comenzar el holocausto, 
comenzaron tambi\u00e9n las 
alabanzas del Se\u00f1or al 
son de las trompetas en 
armon\u00eda con los 
instrumentos de David, 
rey de Israel. {I}28_{/}Toda 
la asamblea estaba de 
rodillas mientras se 
cantaban las alabanzas y 
sonaban las trompetas, 
as\u00ed hasta que termin\u00f3 el 
holocausto. {I}29_{/}Cuando 
termin\u00f3, el rey y los que 
le acompa\u00f1aban se 
pusieron de rodillas en 
actitud de adoraci\u00f3n. 
{I}30_{/}El rey Ezequ\u00edas y 
los jefes dieron la orden 
a los levitas de alabar 
al Se\u00f1or con los salmos 
de David y de Asaf, el 
vidente. Cantaron los 
salmos con gran alegr\u00eda, 
y luego se arrodillaron 
en actitud de adoraci\u00f3n.
{I}31_{/}Ezequ\u00edas tom\u00f3 la 
palabra, y dijo: \u00abAhora 
que est\u00e1is enteramente 
consagrados al Se\u00f1or, 
acercaos y ofreced 
v\u00edctimas y sacrificios de 
acci\u00f3n de gracias en el 
templo del Se\u00f1or\u00bb. La 
asamblea ofreci\u00f3 
v\u00edctimas, sacrificios de 
acci\u00f3n de gracias y toda 
suerte de holocaustos 
voluntarios. {I}32_{/}Ofreci\u00f3 
en holocausto al Se\u00f1or 
setenta toros, cien 
carneros y doscientos 
corderos. {I}33_{/}En otras 
ofrendas sagradas, 
seiscientos toros y tres 
mil ovejas. {I}34_{/}Como los 
sacerdotes eran pocos y 
no bastaban para degollar 
todos los animales del 
holocausto, les ayudaron 
sus hermanos los levitas, 
hasta que termin\u00f3 el 
trabajo y se purificaron 
los sacerdotes, porque 
los levitas hab\u00edan sido 
m\u00e1s diligentes que los 
sacerdotes en 
purificarse.
{I}35_{/}Hubo muchos 
holocaustos m\u00e1s, 
constituidos por la grasa 
de los sacrificios de 
acci\u00f3n de gracias y por 
las ofrendas de vino que 
acompa\u00f1aban a los 
holocaustos. De esta 
manera se restableci\u00f3 el 
culto en el templo del 
Se\u00f1or. {I}36_{/}Ezequ\u00edas y 
todo el pueblo se 
alegraron de lo que Dios 
hab\u00eda hecho por el 
pueblo, pues todo se 
hab\u00eda hecho con gran 
rapidez.
{1}30{/}

SOLEMNE CELEBRACI\u00d3N DE LA 
PASCUA{/}

{I}1_{/}Ezequ\u00edas mand\u00f3 
mensajeros por todo 
Israel y Jud\u00e1, y escribi\u00f3 
cartas a Efra\u00edn y Manas\u00e9s 
para que vinieran al 
templo del Se\u00f1or, a 
Jerusal\u00e9n, a celebrar la 
pascua en honor del 
Se\u00f1or, Dios de Israel. 
{I}2_{/}Despu\u00e9s de previa 
deliberaci\u00f3n, el rey, sus 
jefes y toda la asamblea 
de Jerusal\u00e9n decidieron 
celebrar la pascua en el 
segundo mes, {I}3_{/}ya que 
no se hab\u00eda podido 
celebrar a su debido 
tiempo, puesto que los 
sacerdotes no se hab\u00edan 
purificado en n\u00famero 
suficiente y el pueblo no 
se hab\u00eda reunido en 
Jerusal\u00e9n. {I}4_{/}La 
decisi\u00f3n pareci\u00f3 justa a 
los ojos del rey y a los 
de toda la asamblea, 
{I}5_{/}y determinaron correr 
la voz por todo Israel, 
desde Berseba hasta Dan, 
para que vinieran a 
Jerusal\u00e9n a celebrar una 
pascua en honor del 
Se\u00f1or, Dios de Israel, 
pues pocos hab\u00edan 
cumplido lo prescrito. 
{I}6_{/}Con cartas de mano 
del rey y sus jefes, los 
correos recorrieron todo 
Israel y Jud\u00e1 proclamando 
la orden del rey: 
\u00abIsraelitas, convert\u00edos 
al Se\u00f1or, Dios de 
Abrah\u00e1n, de Isaac y de 
Israel, para que \u00e9l 
vuelva a estar con todos 
los que hab\u00e9is escapado 
de la mano de los reyes 
de Asiria. {I}7_{/}No se\u00e1is 
como vuestros padres y 
vuestros hermanos, que 
fueron infieles al Se\u00f1or, 
Dios de sus padres, que 
los entreg\u00f3 a la 
destrucci\u00f3n, como 
vosotros est\u00e1is viendo. 
{I}8_{/}No se\u00e1is de cabeza 
dura como vuestros 
padres. Tended vuestras 
manos al Se\u00f1or y venid al 
santuario que \u00e9l ha 
santificado para siempre. 
Servid al Se\u00f1or, Dios 
vuestro, y el furor de su 
ira se apartar\u00e1 de 
vosotros. {I}9_{/}Si os 
convert\u00eds al Se\u00f1or, 
vuestros hermanos y 
vuestros hijos 
encontrar\u00e1n misericordia 
ante los vencedores y 
volver\u00e1n a esta tierra, 
pues el Se\u00f1or, vuestro 
Dios, es clemente y 
misericordioso y no 
apartar\u00e1 de vosotros su 
rostro si de verdad os 
convert\u00eds a \u00e9l\u00bb. {I}10_{/}Los 
correos recorrieron 
ciudad tras ciudad la 
tierra de Efra\u00edn y 
Manas\u00e9s, llegando hasta 
Zabul\u00f3n; pero las gentes 
se re\u00edan y se burlaban de 
ellos. {I}11_{/}S\u00f3lo algunos 
de Aser, Manas\u00e9s y 
Zabul\u00f3n se humillaron y 
fueron a Jerusal\u00e9n. 
{I}12_{/}Todos los de Jud\u00e1 
estuvieron de acuerdo en 
cumplir la orden del rey 
y de los jefes como lo 
hab\u00eda mandado el Se\u00f1or. 
{I}13_{/}Acudi\u00f3 a Jerusal\u00e9n 
una gran multitud de 
gente para celebrar la 
fiesta de los panes sin 
levadura en el segundo 
mes. {I}14_{/}Destruyeron los 
altares que hab\u00eda en 
Jerusal\u00e9n para los 
sacrificios y para el 
incienso y los tiraron al 
torrente Cedr\u00f3n. 
{I}15_{/}Inmolaron el cordero 
pascual el d\u00eda catorce 
del segundo mes. Llenos 
de verg\u00fcenza, los 
sacerdotes y los levitas 
se purificaron y 
ofrecieron holocaustos en 
el templo del Se\u00f1or. 
{I}16_{/}Cada uno ocup\u00f3 su 
puesto seg\u00fan lo ordenado 
por la ley de Mois\u00e9s, 
hombre de Dios: los 
sacerdotes derramaban la 
sangre que les daban los 
levitas. {I}17_{/}Como en la 
asamblea hab\u00eda muchos que 
no se hab\u00edan purificado, 
los levitas estaban 
encargados de inmolar las 
v\u00edctimas pascuales en 
lugar de todos estos que 
no ten\u00edan la pureza 
necesaria para realizar 
un acto sagrado en honor 
del Se\u00f1or. {I}18_{/}Un gran 
n\u00famero de personas de 
Efra\u00edn, de Manas\u00e9s, de 
Isacar y de Zabul\u00f3n no se 
hab\u00edan purificado, es 
decir, comieron la 
v\u00edctima pascual sin 
conformarse a lo 
prescrito, pero Ezequ\u00edas 
or\u00f3 por ellos as\u00ed: \u00abEl 
Se\u00f1or, que es bueno, 
perdone {I}19_{/}a los que 
buscan de todo coraz\u00f3n a 
Dios, el Se\u00f1or, el Dios 
de sus padres, aun cuando 
no tengan la pureza 
necesaria para las cosas 
sagradas\u00bb. {I}20_{/}El Se\u00f1or 
oy\u00f3 a Ezequ\u00edas y perdon\u00f3 
al pueblo.
{I}21_{/}Los israelitas que 
se encontraban en 
Jerusal\u00e9n celebraron la 
fiesta de los panes sin 
levadura durante siete 
d\u00edas con gran alegr\u00eda, 
mientras los levitas y 
los sacerdotes cantaban 
con toda fuerza las 
alabanzas del Se\u00f1or d\u00eda 
tras d\u00eda. {I}22_{/}Ezequ\u00edas 
tuvo palabras de elogio 
para todos los levitas 
que se hab\u00edan distinguido 
en el servicio del Se\u00f1or. 
Celebraron la fiesta 
durante siete d\u00edas, 
inmolando las v\u00edctimas de 
los sacrificios de 
reconciliaci\u00f3n y cantando 
las alabanzas del Se\u00f1or, 
Dios de sus padres. 
{I}23_{/}Pero toda la 
asamblea decidi\u00f3 alargar 
la fiesta siete d\u00edas m\u00e1s, 
y as\u00ed se hizo con gran 
alegr\u00eda, {I}24_{/}porque 
Ezequ\u00edas, rey de Jud\u00e1, 
les regal\u00f3 mil toros y 
siete mil ovejas, m\u00e1s 
otros mil toros y diez 
mil ovejas que hab\u00edan 
regalado los jefes; 
muchos sacerdotes se 
hab\u00edan purificado ya. 
{I}25_{/}Toda la asamblea de 
Jud\u00e1, sacerdotes, 
levitas, todos los que 
hab\u00edan venido de Israel, 
los extranjeros que 
hab\u00edan venido de Israel, 
y los residentes en Jud\u00e1, 
estaban rebosantes de 
alegr\u00eda. {I}26_{/}Hubo una 
gran fiesta en Jerusal\u00e9n, 
como no se hab\u00eda visto 
desde los d\u00edas de 
Salom\u00f3n, hijo de David, 
rey de Israel. {I}27_{/}Los 
sacerdotes y los levitas, 
de pie, dieron la 
bendici\u00f3n al pueblo. El 
Se\u00f1or escuch\u00f3 su voz, y 
su oraci\u00f3n lleg\u00f3 hasta su 
santa morada en el cielo.
{1}31{/}

REFORMA DEL CULTO{/}

{I}1_{/}Cuando todo acab\u00f3, 
los israelitas que hab\u00edan 
estado presentes 
recorrieron las ciudades 
de Jud\u00e1 destruyendo los 
cipos sagrados, las 
im\u00e1genes de Aser\u00e1, los 
lugares de culto de las 
colinas y los altares en 
todo Jud\u00e1, Benjam\u00edn, 
Efra\u00edn y Manas\u00e9s hasta su 
extinci\u00f3n total. Luego 
regresaron a sus 
ciudades, cada uno a su 
propiedad.
RESTAURACI\u00d3N DEL CLERO{/}

{I}2_{/}Ezequ\u00edas restableci\u00f3 
las clases de sacerdotes 
y de los levitas y asign\u00f3 
a cada uno su servicio: 
los holocaustos, los 
sacrificios de 
reconciliaci\u00f3n, el 
servicio, la acci\u00f3n de 
gracias y la alabanza con 
las puertas del 
campamento del Se\u00f1or. 
{I}3_{/}El rey hab\u00eda 
reservado parte de sus 
propios bienes para los 
holocaustos de la ma\u00f1ana 
y de la tarde, de los 
s\u00e1bados, de los 
novilunios y de las 
solemnidades seg\u00fan est\u00e1 
escrito en la ley del 
Se\u00f1or. {I}4_{/}Orden\u00f3 a los 
habitantes de Jerusal\u00e9n 
que entregaran la parte 
correspondiente a los 
sacerdotes y levitas para 
que \u00e9stos pudieran 
dedicarse enteramente a 
la ley del Se\u00f1or. {I}5_{/}Tan 
pronto como se hizo 
p\u00fablica la orden, los 
israelitas entregaron con 
gran generosidad las 
primicias del trigo, del 
mosto, del aceite, de la 
miel y de todos los 
productos del campo, y la 
d\u00e9cima parte de todos sus 
productos. {I}6_{/}Los de 
Israel y los de Jud\u00e1, que 
viv\u00edan en otras ciudades 
de Jud\u00e1, entregaron 
tambi\u00e9n la d\u00e9cima parte 
del ganado mayor y menor 
y de las cosas santas 
consagradas al Se\u00f1or, su 
Dios: lo entregaron y lo 
distribuyeron por 
montones. {I}7_{/}Comenzaron 
a hacer los montones en 
el tercer mes y 
terminaron en el s\u00e9ptimo. 
{I}8_{/}Cuando Ezequ\u00edas y sus 
jefes vieron tantos 
montones, bendijeron al 
Se\u00f1or y a su pueblo 
Israel. {I}9_{/}Ezequ\u00edas 
pregunt\u00f3 a los sacerdotes 
y a los levitas acerca de 
los montones. 
{I}10_{/}Azar\u00edas, de la 
familia de Sadoc y sumo 
sacerdote, le dijo: 
\u00abDesde que vinieron a 
traer las ofrendas al 
templo del Se\u00f1or, hemos 
comido hasta saciarnos y 
ha sobrado en abundancia 
porque el Se\u00f1or ha 
bendecido a su pueblo; 
aqu\u00ed est\u00e1 amontonado lo 
que sobra\u00bb. {I}11_{/}Ezequ\u00edas 
mand\u00f3 preparar almacenes 
en el templo del Se\u00f1or. 
Una vez preparados, 
{I}12_{/}almacenaron 
fielmente las ofrendas, 
la d\u00e9cima parte que 
hab\u00edan tra\u00eddo y las cosas 
consagradas al Se\u00f1or. El 
levita Conan\u00edas fue el 
encargado mayor, y su 
hermano Sime\u00ed, el 
segundo. {I}13_{/}Yejiel, 
Azaz\u00edas, Najat, Asael, 
Yerimot, Yozabad, Eliel, 
Jismaqu\u00edas, M\u00e1jat y 
Benayas eran inspectores 
bajo la direcci\u00f3n de 
Conan\u00edas y su hermano 
Sime\u00ed, seg\u00fan las \u00f3rdenes 
del rey Ezequ\u00edas y las de 
Azar\u00edas, prefecto del 
templo. {I}14_{/}Cor\u00e9, hijo 
de Yimn\u00e1, el levita, 
portero de la puerta 
oriental, estaba 
encargado de las ofrendas 
voluntarias hechas a 
Dios: deb\u00eda distribuir 
las primicias ofrecidas 
al Se\u00f1or y las cosas 
consagradas. {I}15_{/}Bajo 
sus \u00f3rdenes estaban Eden, 
Minyam\u00edn, Jes\u00faa, Semayas, 
Amar\u00edas y Secan\u00edas, los 
cuales resid\u00edan 
permanentemente en las 
ciudades sacerdotales 
para hacer la 
distribuci\u00f3n entre sus 
hermanos divididos en 
clases, lo mismo a 
grandes que a peque\u00f1os, 
{I}16_{/}a todos los que iban 
al templo del Se\u00f1or, 
seg\u00fan el estatuto diario, 
a prestar sus servicios 
seg\u00fan sus funciones y 
seg\u00fan sus clases con tal 
que estuvieran en el 
registro que inclu\u00eda a 
los varones de tres a\u00f1os 
para arriba. {I}17_{/}El 
registro de los 
sacerdotes estaba hecho 
por familias 
patriarcales; y el de los 
levitas mayores de veinte 
a\u00f1os, por sus funciones y 
sus clases; {I}18_{/}el 
registro inclu\u00eda toda la 
familia: mujeres, hijos e 
hijas, y era v\u00e1lido para 
toda la comunidad, para 
que la distribuci\u00f3n se 
hiciera con toda 
justicia. {I}19_{/}Respecto 
de los sacerdotes, 
descendientes de Aar\u00f3n, 
que viv\u00edan en los campos 
de las respectivas 
ciudades, hab\u00eda en cada 
ciudad hombres 
expresamente designados 
para hacer las 
distribuciones a todo 
var\u00f3n entre los 
sacerdotes y a todos los 
levitas inscritos.
{I}20_{/}\u00c9sta es la obra de 
Ezequ\u00edas en todo Jud\u00e1; 
hizo lo que es bueno, 
recto y fiel a los ojos 
del Se\u00f1or, su Dios. 
{I}21_{/}En todo lo que hizo 
por el servicio del 
templo del Se\u00f1or, de la 
ley y de los 
mandamientos, busc\u00f3 
siempre a su Dios con 
todo su coraz\u00f3n. Por eso 
tuvo \u00e9xito.
{1}32{/}

INVASI\u00d3N DE SENAQUERIB{/}

{I}1_{/}Despu\u00e9s de estos 
hechos y actos de 
fidelidad, vino 
Senaquerib, rey de 
Asiria, invadi\u00f3 Jud\u00e1 y 
asedi\u00f3 las ciudades 
fortificadas con el 
prop\u00f3sito de 
conquistarlas. 
{I}2_{/}Ezequ\u00edas, viendo que 
Senaquerib avanzaba con 
la intenci\u00f3n de atacar 
Jerusal\u00e9n, {I}3_{/}decidi\u00f3, 
de acuerdo con sus jefes 
y sus oficiales, cegar 
las fuentes que hab\u00eda 
fuera de la ciudad. 
{I}4_{/}Se reuni\u00f3 una gran 
muchedumbre y cegaron 
todas las fuentes, as\u00ed 
como el canal 
subterr\u00e1neo, para que 
cuando llegaran los 
asirios no encontraran 
agua en abundancia. 
{I}5_{/}Ezequ\u00edas, lleno de 
\u00e1nimo, repar\u00f3 las 
murallas en todos sus 
puntos d\u00e9biles, levant\u00f3 
torres sobre 
ellas,construy\u00f3 un 
segundo muro exterior, 
restaur\u00f3 el terrapl\u00e9n en 
la ciudad de David y al 
mismo tiempo fabric\u00f3 gran 
cantidad de dardos y 
escudos. {I}6_{/}Puso jefes 
militares al frente del 
pueblo, reuni\u00f3 a todos en 
la plaza de la puerta de 
la ciudad y les dirigi\u00f3 a 
todos esta arenga: 
{I}7_{/}\u00abSed fuertes, tened 
valor. No teng\u00e1is miedo 
ante el rey de Asiria y 
ante esa horda que le 
acompa\u00f1a, porque el que 
est\u00e1 con nosotros es m\u00e1s 
poderoso que el que est\u00e1 
con \u00e9l. {I}8_{/}Con \u00e9l no hay 
m\u00e1s que brazos de carne; 
con nosotros est\u00e1 el 
Se\u00f1or, nuestro Dios, 
pronto a socorrernos y 
combatir nuestros 
combates\u00bb. El pueblo 
cobr\u00f3 \u00e1nimo con las 
palabras de Ezequ\u00edas, rey 
de Jud\u00e1.
BLASFEMIAS DE SENAQUERIB{/}

{I}9_{/}Senaquerib, rey de 
Asiria, que estaba en 
Laquis con todo su 
ej\u00e9rcito, envi\u00f3 una 
embajada a Jerusal\u00e9n para 
decir a Ezequ\u00edas, rey de 
Jud\u00e1, y a todo el pueblo 
de Jud\u00e1 que estaba en 
Jerusal\u00e9n: {I}10_{/}\u00abEsto 
dice Senaquerib, rey de 
Asiria: \u00bfEn qu\u00e9 pon\u00e9is 
vuestra confianza para 
seguir viviendo sitiados 
en Jerusal\u00e9n? {I}11_{/}\u00bfNo os 
dais cuenta de que 
Ezequ\u00edas os est\u00e1 
enga\u00f1ando y exponiendo a 
morir de hambre y de sed 
mientras os dice: El 
Se\u00f1or, nuestro Dios, nos 
librar\u00e1 de la mano del 
rey de Asiria? {I}12_{/}\u00bfNo 
ha sido Ezequ\u00edas quien ha 
destruido las colinas y 
sus altares y ha dicho a 
Jud\u00e1 y a Jerusal\u00e9n que se 
postren s\u00f3lo ante un 
altar y s\u00f3lo en \u00e9l quemen 
incienso? 
{I}13_{/}\u00bfDesconoc\u00e9is todo lo 
que yo y mis padres hemos 
hecho con todos los 
pueblos de la tierra? 
\u00bfLos dioses de todos esos 
pueblos pudieron 
librarlos de mi poder? 
{I}14_{/}\u00bfQu\u00e9 dioses de esos 
pueblos destruidos por 
mis padres pudieron 
librar a su pueblo de mi 
poder? \u00bfPodr\u00eda, por 
tanto, vuestro Dios 
libraros a vosotros de mi 
poder? {I}15_{/}As\u00ed que no os 
dej\u00e9is enga\u00f1ar por 
Ezequ\u00edas ni os dej\u00e9is 
seducir de esta manera. 
No le cre\u00e1is, porque si 
ning\u00fan dios de naci\u00f3n o 
reino alguno pudo salvar 
a su pueblo de mi poder y 
del poder de mis padres, 
mucho menos podr\u00e1 
libraros a vosotros 
vuestro Dios\u00bb. {I}16_{/}Esto 
y mucho m\u00e1s dijeron 
contra el Se\u00f1or Dios y 
contra Ezequ\u00edas, su 
servidor. {I}17_{/}Senaquerib 
escribi\u00f3 esta carta, en 
la que desafiaba al 
Se\u00f1or, Dios de Israel: 
\u00abDe la misma manera que 
los dioses de los pueblos 
de la tierra no pudieron 
librarlos de mi poder, 
tampoco el Dios de 
Ezequ\u00edas podr\u00e1 librar a 
su pueblo de mi poder\u00bb. 
{I}18_{/}Hablaban en hebreo y 
en alta voz al pueblo de 
Jerusal\u00e9n, que estaba en 
las murallas, con el fin 
de intimidarlos, 
asustarlos y tomar as\u00ed la 
ciudad. {I}19_{/}Hablaban del 
Dios de Jerusal\u00e9n como de 
los dioses de los otros 
pueblos de la tierra, 
dioses hechos por los 
hombres.
ORACI\u00d3N DE EZEQU\u00cdAS{/}

{I}20_{/}El rey Ezequ\u00edas y el 
profeta Isa\u00edas, hijo de 
Am\u00f3s, oraron y clamaron 
al cielo. {I}21_{/}y el Se\u00f1or 
envi\u00f3 a un \u00e1ngel, que 
aniquil\u00f3 a todos los 
soldados, jefes y 
oficiales del campamento 
del rey de Asiria, el 
cual se vio obligado a 
regresar lleno de 
verg\u00fcenza a su tierra, 
donde muri\u00f3 asesinado a 
golpe de espada por sus 
propios hijos cuando 
estaba en el templo de su 
dios. {I}22_{/}El Se\u00f1or libr\u00f3 
a Ezequ\u00edas y a los 
habitantes de Jerusal\u00e9n 
del poder de Senaquerib, 
rey de Asiria, y de todos 
sus enemigos, d\u00e1ndoles 
paz en todas sus 
fronteras. {I}23_{/}Muchos 
llevaron ofrendas al 
Se\u00f1or a Jerusal\u00e9n y 
presentes a Ezequ\u00edas, rey 
de Jud\u00e1, que adquiri\u00f3 
gran prestigio ante todas 
las naciones a ra\u00edz de 
estos acontecimientos.
{I}24_{/}En aquellos d\u00edas 
Ezequ\u00edas cay\u00f3 mortalmente 
enfermo. Rog\u00f3 al Se\u00f1or, 
que escuch\u00f3 su oraci\u00f3n y 
se cur\u00f3 milagrosamente. 
{I}25_{/}Pero Ezequ\u00edas no 
correspondi\u00f3 al favor 
recibido, sino que se 
llen\u00f3 de soberbia, por lo 
que la ira del Se\u00f1or se 
encendi\u00f3 contra \u00e9l, 
contra Jud\u00e1 y contra 
Jerusal\u00e9n. {I}26_{/}Pero 
Ezequ\u00edas se arrepinti\u00f3 de 
su soberbia y con \u00e9l 
todos los habitantes de 
Jerusal\u00e9n, por lo que la 
ira del Se\u00f1or no cay\u00f3 
sobre ellos en vida de 
Ezequ\u00edas. {I}27_{/}Ezequ\u00edas 
fue muy rico y famoso. 
Atesor\u00f3 una gran cantidad 
de plata, oro, piedras 
preciosas, aromas, 
escudos y toda clase de 
objetos valiosos. 
{I}28_{/}Construy\u00f3 dep\u00f3sitos 
para almacenar vino, 
trigo y aceite, establos 
para las distintas clases 
de ganado y apriscos para 
sus reba\u00f1os. {I}29_{/}Edific\u00f3 
ciudades y tuvo gran 
cantidad de ganado mayor 
y menor, pues el Se\u00f1or le 
dio riquezas inmensas.
FIN DEL REINADO{/}

{I}30_{/}Ezequ\u00edas fue tambi\u00e9n 
quien ceg\u00f3 el manantial 
superior de las aguas de 
Guij\u00f3n y las condujo bajo 
tierra al lado occidental 
de la ciudad de David. 
Ezequ\u00edas tuvo \u00e9xito en 
todas sus empresas. 
{I}31_{/}Cuando los pr\u00edncipes 
de Babilonia le enviaron 
una embajada para 
preguntarle sobre el 
milagro que hab\u00eda tenido 
lugar en el pa\u00eds, si Dios 
le abandon\u00f3, fue s\u00f3lo con 
el fin de probarlo y 
conocer el fondo de su 
coraz\u00f3n.
{I}32_{/}El resto de la 
historia de Ezequ\u00edas y 
sus obras de piedad est\u00e1n 
escritas en la visi\u00f3n del 
profeta Isa\u00edas, hijo de 
Am\u00f3s, en el libro de los 
reyes de Jud\u00e1 y de 
Israel. {I}33_{/}Ezequ\u00edas 
muri\u00f3 y fue sepultado en 
la subida hacia las 
tumbas de los hijos de 
David. Todo Jud\u00e1 y los 
habitantes de Jerusal\u00e9n 
le rindieron honores. Le 
sucedi\u00f3 en el trono su 
hijo Manas\u00e9s.
{1}33{/}

IMPIEDAD DE MANAS\u00c9S{/}

{I}1_{/}Manas\u00e9s ten\u00eda 
doce a\u00f1os cuando subi\u00f3 al 
trono, y rein\u00f3 cincuenta 
y cinco a\u00f1os en 
Jerusal\u00e9n. {I}2_{/}Hizo lo 
que es malo a los ojos 
del Se\u00f1or, imitando las 
abominaciones de las 
gentes que el Se\u00f1or hab\u00eda 
echado delante de los 
israelitas. 
{I}3_{/}Reconstruy\u00f3 las 
colinas que su padre 
Ezequ\u00edas hab\u00eda destruido, 
levant\u00f3 altares a Baal, 
hizo im\u00e1genes de Aser\u00e1 y 
ador\u00f3 a todos los astros 
del cielo y les rindi\u00f3 
culto. {I}4_{/}Levant\u00f3 
altares en el templo del 
Se\u00f1or, del que el Se\u00f1or 
hab\u00eda dicho: \u00abEn 
Jerusal\u00e9n habitar\u00e1 mi 
nombre eternamente\u00bb. 
{I}5_{/}Levant\u00f3 altares a 
todos los astros del 
cielo en los dos atrios 
del templo del Se\u00f1or. 
{I}6_{/}Quem\u00f3 a sus propios 
hijos en el valle de Ben 
Hinn\u00f3n. Se dio a la 
magia, a la adivinaci\u00f3n, 
al ocultismo, se rode\u00f3 de 
nigromantes y 
encantadores; hizo tantas 
cosas malas a los ojos 
del Se\u00f1or, que provoc\u00f3 su 
indignaci\u00f3n. {I}7_{/}Y hasta 
puso la imagen de Aser\u00e1 
en el templo del Se\u00f1or, 
del que Dios hab\u00eda dicho 
a David y a Salom\u00f3n, su 
hijo: \u00abEn este templo y 
en Jerusal\u00e9n, elegida por 
m\u00ed entre todas las tribus 
de Israel, pondr\u00e9 mi 
nombre para siempre; 
{I}8_{/}y no permitir\u00e9 de 
nuevo que los israelitas 
anden errantes fuera de 
la tierra que he dado a 
sus padres con tal que 
hagan lo que yo les he 
ordenado y cumplan la 
ley, los mandamientos y 
preceptos que les di por 
medio de Mois\u00e9s\u00bb. 
{I}9_{/}Pero Manas\u00e9s 
descarri\u00f3 a los de Jud\u00e1 y 
a los habitantes de 
Jerusal\u00e9n, induci\u00e9ndoles 
a hacer el mal m\u00e1s a\u00fan 
que las gentes que el 
Se\u00f1or hab\u00eda destruido 
ante los israelitas. 
{I}10_{/}El Se\u00f1or habl\u00f3 a 
Manas\u00e9s y a su pueblo, 
pero no le escucharon.
SU CONVERSI\u00d3N{/}

{I}11_{/}Entonces el Se\u00f1or 
hizo venir contra ellos a 
los jefes del ej\u00e9rcito 
del rey de Asiria, los 
cuales apresaron a 
Manas\u00e9s con grillos y, 
cargado de cadenas, lo 
condujeron a Babel. 
{I}12_{/}En medio de su 
angustia implor\u00f3 al 
Se\u00f1or, su Dios, y se 
humill\u00f3 profundamente 
delante del Dios de sus 
padres. {I}13_{/}Suplic\u00f3 al 
Se\u00f1or, y el Se\u00f1or lo 
atendi\u00f3, escuch\u00f3 su 
oraci\u00f3n y lo reintegr\u00f3 a 
su reino de Jerusal\u00e9n. 
Manas\u00e9s reconoci\u00f3 que el 
Se\u00f1or era el aut\u00e9ntico 
Dios. {I}14_{/}Despu\u00e9s de 
esto restaur\u00f3 la muralla 
exterior de la ciudad de 
David, al occidente de 
Guij\u00f3n, en el valle, 
hasta la puerta de los 
Peces, la cual rodeaba al 
Ofel y era muy alta. Puso 
jefes militares en todas 
las ciudades fortificadas 
de Jud\u00e1.
{I}15_{/}Quit\u00f3 del templo del 
Se\u00f1or los dioses 
extranjeros, el \u00eddolo y 
todos los altares que \u00e9l 
mismo hab\u00eda levantado 
sobre el monte del templo 
y en Jerusal\u00e9n, y los 
tir\u00f3 fuera de la ciudad. 
{I}16_{/}Restaur\u00f3 el altar 
del Se\u00f1or y ofreci\u00f3 sobre 
\u00e9l sacrificios de 
reconciliaci\u00f3n y de 
acci\u00f3n de gracias y mand\u00f3 
a Jud\u00e1 rendir culto al 
Se\u00f1or, Dios de Israel. 
{I}17_{/}Pero el pueblo 
continuaba ofreciendo 
sacrificios en las 
colinas, aunque s\u00f3lo al 
Se\u00f1or, su Dios.
{I}18_{/}El resto de la 
historia de Manas\u00e9s, la 
oraci\u00f3n que hizo a su 
Dios y las palabras de 
los profetas que le 
hablaron en nombre del 
Se\u00f1or, Dios de Israel, 
est\u00e1n escritos en las 
cr\u00f3nicas de los reyes de 
Israel. {I}19_{/}Su oraci\u00f3n y 
su acogida, todas sus 
prevaricaciones y su 
impiedad, los lugares en 
los que levant\u00f3 altares y 
puso im\u00e1genes de Aser\u00e1 e 
\u00eddolos antes de su 
conversi\u00f3n, est\u00e1n 
escritos en las cr\u00f3nicas 
de Jozay. {I}20_{/}Manas\u00e9s 
muri\u00f3 y fue sepultado en 
su palacio. Le sucedi\u00f3 en 
el trono su hijo Am\u00f3n.
AM\u00d3N, REY DE JUD\u00c1{/}

{I}21_{/}Am\u00f3n ten\u00eda veintid\u00f3s 
a\u00f1os cuando subi\u00f3 al 
trono, y rein\u00f3 dos a\u00f1os 
en Jerusal\u00e9n. {I}22_{/}Hizo 
lo que es malo a los ojos 
del Se\u00f1or, como su padre 
Manas\u00e9s; ofreci\u00f3 
sacrificios y dio culto a 
todos los \u00eddolos que 
hab\u00eda hecho su padre 
Manas\u00e9s. {I}23_{/}Pero no se 
humill\u00f3 delante del 
Se\u00f1or, como se hab\u00eda 
humillado su padre 
Manas\u00e9s; al contrario, 
aument\u00f3 su culpabilidad. 
{I}24_{/}Sus mismos 
servidores tramaron una 
conjura contra \u00e9l y lo 
asesinaron en su propia 
casa. {I}25_{/}El pueblo mat\u00f3 
a todos los que se hab\u00edan 
conjurado contra Am\u00f3n, y 
proclam\u00f3 rey a su hijo 
Jos\u00edas.
{1}34{/}

LA REFORMA DE JOS\u00cdAS{/}

{I}1_{/}Jos\u00edas ten\u00eda ocho 
a\u00f1os cuando subi\u00f3 al 
trono, y rein\u00f3 treinta y 
un a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. 
{I}2_{/}Hizo lo que es justo 
a los ojos del Se\u00f1or y 
sigui\u00f3 los caminos de su 
padre David, sin 
apartarse a derecha ni a 
izquierda. {I}3_{/}El a\u00f1o 
octavo de su reinado, 
siendo joven todav\u00eda, 
comenz\u00f3 a buscar al Dios 
de su padre David, y en 
el a\u00f1o doce se puso a 
limpiar a Jud\u00e1 y a 
Jerusal\u00e9n de las colinas, 
de las im\u00e1genes de Aser\u00e1, 
de los \u00eddolos y de las 
estatuas. {I}4_{/}Fueron 
destruidos en su 
presencia los altares de 
Baal y los cipos que 
hab\u00eda sobre ellos. Rompi\u00f3 
las im\u00e1genes de Aser\u00e1, 
los \u00eddolos y las 
estatuas; los hizo polvo 
y lo esparci\u00f3 sobre las 
tumbas de quienes les 
hab\u00edan ofrecido 
sacrificios. {I}5_{/}Quem\u00f3 
los huesos de los 
sacerdotes sobre sus 
altares, y as\u00ed purific\u00f3 a 
Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n. {I}6_{/}Lo 
mismo hizo en las 
ciudades de Manas\u00e9s, 
Efra\u00edn, Sime\u00f3n y hasta 
Neftal\u00ed y sus respectivos 
anejos; {I}7_{/}derrib\u00f3 los 
altares y las im\u00e1genes de 
Aser\u00e1; despedaz\u00f3 y 
pulveriz\u00f3 los \u00eddolos y 
rompi\u00f3 los cipos en todo 
el territorio de Israel. 
Luego regres\u00f3 a 
Jerusal\u00e9n.
{I}8_{/}El a\u00f1o dieciocho de 
su reinado, despu\u00e9s de 
haber purificado la 
tierra y el templo, envi\u00f3 
a Saf\u00e1n, hijo de Asal\u00edas, 
y Maas\u00edas, gobernador de 
la ciudad, y a su 
secretario Yoaj, hijo de 
Yoajaz, a reparar el 
templo del Se\u00f1or, su 
Dios. {I}9_{/}Se presentaron 
al sumo sacerdote 
Jelc\u00edas, y le entregaron 
el dinero que hab\u00eda 
llegado al templo de Dios 
y el que los levitas 
porteros hab\u00edan reunido; 
todo ello proced\u00eda de 
Manas\u00e9s, de Efra\u00edn, de 
todo el resto de Israel, 
de Jud\u00e1, de Benjam\u00edn y de 
los habitantes de 
Jerusal\u00e9n. {I}10_{/}Se lo 
dieron luego a los 
encargados de las obras 
del templo del Se\u00f1or para 
pagar a los obreros que 
trabajaban en la 
reparaci\u00f3n y restauraci\u00f3n 
del templo del Se\u00f1or; 
{I}11_{/}a los carpinteros y 
canteros para comprar 
piedras talladas y 
maderas para trabajar y 
entarimar las 
habitaciones que estaban 
en estado ruinoso por 
incuria de los reyes de 
Jud\u00e1. {I}12_{/}Los hombres 
llevaban a cabo el 
trabajo con fidelidad, 
bajo la vigilancia y 
direcci\u00f3n de los levitas 
Y\u00e1jat y Abd\u00edas, 
meraritas, y de Zacar\u00edas 
y Mesul\u00e1n, quehatitas. 
Los levitas, expertos en 
instrumentos musicales, 
{I}13_{/}estaban al frente de 
los acarreadores y de 
todos los que trabajaban 
en la obra. Algunos 
levitas eran cronistas, 
inspectores y porteros.
ENCUENTRO DEL LIBRO DE LA 
LEY{/}

{I}14_{/}Cuando estaban 
sacando el dinero reunido 
en el templo del Se\u00f1or, 
el sacerdote Jelc\u00edas 
encontr\u00f3 el libro de la 
ley del Se\u00f1or dada por 
medio de Mois\u00e9s. 
{I}15_{/}Jelc\u00edas dijo a 
Saf\u00e1n, el secretario: \u00abHe 
encontrado el libro de la 
ley en el templo del 
Se\u00f1or\u00bb. Jelc\u00edas dio el 
libro a Saf\u00e1n. {I}16_{/}Saf\u00e1n 
llev\u00f3 el libro al rey y 
le inform\u00f3: \u00abTus siervos 
est\u00e1n cumpliendo todo lo 
que les has encargado. 
{I}17_{/}Han recogido el 
dinero que hab\u00eda en el 
templo y se lo han dado a 
los encargados de las 
obras\u00bb. {I}18_{/}Despu\u00e9s le 
comunic\u00f3 la noticia: \u00abEl 
sacerdote Jelc\u00edas me ha 
dado este libro\u00bb. Y Saf\u00e1n 
lo ley\u00f3 en presencia del 
rey. {I}19_{/}Cuando el rey 
oy\u00f3 las palabras del 
libro de la ley, rasg\u00f3 
sus vestiduras {I}20_{/}y 
orden\u00f3 a Jelc\u00edas, a 
Ajic\u00e1n, hijo de Saf\u00e1n, a 
Abd\u00f3n, hijo de Miqueas, a 
Saf\u00e1n, el secretario, y a 
Asayas, cortesano del 
rey: {I}21_{/}\u00abId y consultad 
al Se\u00f1or por m\u00ed y por 
todos los supervivientes 
en Israel y en Jud\u00e1 
acerca de las palabras de 
este libro que se ha 
encontrado, pues la 
c\u00f3lera del Se\u00f1or se ha 
encendido contra 
nosotros, porque nuestros 
padres no hicieron caso 
de las palabras de este 
libro, cumpliendo lo que 
est\u00e1 escrito en \u00e9l\u00bb.
OR\u00c1CULO DE JULDA{/}

{I}22_{/}Jelc\u00edas y las gentes 
del rey fueron a ver a la 
profetisa Julda, esposa 
de Sal\u00fan, hijo de Ticu\u00e1 y 
nieto de Jasr\u00e1, 
guardarropa del templo. 
Julda viv\u00eda en el barrio 
nuevo de Jerusal\u00e9n. Le 
expusieron el caso, 
{I}23_{/}y ella les dijo: 
\u00abEsto dice el Se\u00f1or, Dios 
de Israel: Decid al 
hombre que os ha enviado: 
{I}24_{/}Esto dice el Se\u00f1or: 
Voy a traer la desgracia 
sobre este lugar y sobre 
sus habitantes, es decir, 
todas las maldiciones 
escritas en el libro que 
ha sido le\u00eddo al rey de 
Jud\u00e1, {I}25_{/}por haberme 
abandonado y haber 
quemado incienso a dioses 
extranjeros provocando mi 
indignaci\u00f3n con todas las 
obras de sus manos. Mi 
c\u00f3lera se encender\u00e1 
contra este lugar y no se 
apagar\u00e1. {I}26_{/}Y al rey de 
Jud\u00e1, que os ha mandado a 
consultar al Se\u00f1or, 
decidle: Esto dice el 
Se\u00f1or, Dios de Israel, 
respecto a las palabras 
que has escuchado: 
{I}27_{/}Por haberse 
conmovido tu coraz\u00f3n y 
haberte humillado delante 
del Se\u00f1or al o\u00edr las 
palabras con que \u00e9l ha 
amenazado a este lugar y 
a sus habitantes, por 
haberte humillado delante 
de m\u00ed, por haberte 
rasgado las vestiduras y 
haber llorado delante de 
m\u00ed, tambi\u00e9n yo te he 
escuchado, dice el Se\u00f1or. 
{I}28_{/}Por eso te conceder\u00e9 
morir y ser enterrado en 
paz; tus ojos no ver\u00e1n 
toda la desventura que yo 
voy a acarrear sobre este 
lugar y sus habitantes\u00bb. 
Los mensajeros llevaron 
la respuesta al rey.
RENOVACI\u00d3N DE LA ALIANZA{/}

{I}29_{/}El rey convoc\u00f3 a 
todos los ancianos de 
Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n {I}30_{/}y 
fue al templo del Se\u00f1or 
con todos los hombres de 
Jud\u00e1, los habitantes de 
Jerusal\u00e9n, los 
sacerdotes, los levitas y 
todo el pueblo, chicos y 
grandes, y ley\u00f3 ante 
ellos todas las palabras 
del libro de la alianza 
encontrado en el templo 
del Se\u00f1or. {I}31_{/}Y luego, 
de pie en el estrado, 
sell\u00f3 ante la presencia 
del Se\u00f1or el pacto de 
seguir al Se\u00f1or, de 
guardar sus mandatos, sus 
instrucciones y sus leyes 
con todo el coraz\u00f3n y con 
toda el alma y de cumplir 
las cl\u00e1usulas de la 
alianza escritas en aquel 
libro. {I}32_{/}Hizo que 
todos los presentes de 
Jud\u00e1 y de Benjam\u00edn 
ratificaran la alianza. 
Los habitantes de 
Jerusal\u00e9n obraron seg\u00fan 
la alianza de Dios, Dios 
de sus padres. 
{I}33_{/}Jos\u00edas quit\u00f3 de todo 
el territorio de Israel 
todos los \u00eddolos 
repugnantes e hizo que 
todos los que se 
encontraban en Israel 
sirvieran al Se\u00f1or, su 
Dios. Durante todos los 
d\u00edas de su vida no se 
apartaron del Se\u00f1or, Dios 
de sus padres.
{1}35{/}

SOLEMN\u00cdSIMA CELEBRACI\u00d3N 
DE LA PASCUA{/}

{I}1_{/}Jos\u00edas celebr\u00f3 en 
Jerusal\u00e9n la pascua en 
honor del Se\u00f1or. Se 
inmol\u00f3 el cordero pascual 
el d\u00eda catorce del primer 
mes. {I}2_{/}Estableci\u00f3 a los 
sacerdotes en sus oficios 
y los anim\u00f3 a servir en 
el templo del Se\u00f1or. 
{I}3_{/}Luego dijo a los 
levitas encargados de 
instruir a todo Israel y 
consagrados al Se\u00f1or: 
\u00abColocad el arca santa en 
el templo que edific\u00f3 
Salom\u00f3n, hijo de David, y 
rey de Israel; ya no ser\u00e1 
un peso para vuestros 
hombros. Ahora servir\u00e9is 
al Se\u00f1or, vuestro Dios, y 
a su pueblo Israel. 
{I}4_{/}Organizaos en turnos 
por familias, seg\u00fan la 
ordenaci\u00f3n escrita por 
David, rey de Israel, y 
su hijo Salom\u00f3n. 
{I}5_{/}Estad en vuestros 
puestos en el santuario 
al servicio de las clases 
de las familias 
patriarcales, y de 
vuestros hermanos, hijos 
del pueblo. Un grupo de 
levitas por cada familia 
patriarcal. {I}6_{/}Inmolad 
el cordero pascual, 
purificaos y preparad 
todo lo necesario para 
que vuestros hermanos 
puedan cumplir lo que el 
Se\u00f1or mand\u00f3 por medio de 
Mois\u00e9s\u00bb.
{I}7_{/}Jos\u00edas, de su propio 
ganado, dio a los 
presentes, para celebrar 
la pascua, 30.000 
corderos y cabritos y 
3.000 toros. {I}8_{/}Los 
oficiales del rey 
hicieron tambi\u00e9n 
donativos voluntarios al 
pueblo, a los sacerdotes 
y a los levitas. Jelc\u00edas, 
Zacar\u00edas y Yejiel, 
prefectos del templo del 
Se\u00f1or, dieron a los 
sacerdotes para celebrar 
la pascua 2.600 corderos 
y 300 toros. {I}9_{/}Los 
jefes de los levitas, 
Conan\u00edas, Semayas y su 
hermano Natanael, 
Jasab\u00edas, Yeiel y 
Yozabad, dieron a los 
levitas, para celebrar la 
pascua, 5.000 corderos y 
500 bueyes. {I}10_{/}El 
servicio se organiz\u00f3 as\u00ed: 
los sacerdotes estaban en 
sus puestos y los levitas 
en sus funciones, de 
acuerdo con la ordenaci\u00f3n 
real. {I}11_{/}Inmolaron los 
animales de la pascua; 
los sacerdotes derramaban 
la sangre y los levitas 
desollaban las v\u00edctimas. 
{I}12_{/}Separaban las partes 
que deb\u00edan ser quemadas y 
distribu\u00edan el resto al 
pueblo por grupos de 
familias para que lo 
ofrecieran al Se\u00f1or, 
seg\u00fan est\u00e1 escrito en el 
libro de Mois\u00e9s. Lo mismo 
hicieron con el ganado 
mayor. {I}13_{/}Asaron al 
fuego el cordero pascual 
como est\u00e1 prescrito, 
cocieron las dem\u00e1s 
ofrendas sagradas en 
calderas, calderos y 
sartenes, y las 
distribuyeron luego 
diligentemente entre todo 
el pueblo. 
{I}14_{/}Finalmente, los 
levitas prepararon la 
parte correspondiente 
para ellos y para los 
sacerdotes, descendientes 
de Aar\u00f3n, los cuales 
hab\u00edan estado ocupados en 
la ofrenda de los 
holocaustos y de las 
grasas hasta la noche; 
por eso los levitas 
prepararon la parte 
correspondiente para 
ellos y para los 
sacerdotes, hijos de 
Aar\u00f3n. {I}15_{/}Los cantores, 
hijos de Asaf, estaban en 
su puesto, seg\u00fan las 
prescripciones de David: 
Asaf, Hem\u00e1n y Yedut\u00fan, el 
vidente del rey; los 
porteros de cada puerta 
no tuvieron necesidad de 
abandonar sus puestos, 
pues los levitas, sus 
hermanos, se lo 
prepararon.
{I}16_{/}As\u00ed se organiz\u00f3 
aquel d\u00eda todo el 
servicio del Se\u00f1or para 
la celebraci\u00f3n de la 
pascua y la ofrenda de 
los holocaustos sobre el 
altar del Se\u00f1or, seg\u00fan la 
ordenaci\u00f3n del rey 
Jos\u00edas. {I}17_{/}Los 
israelitas que se 
encontraban presentes 
celebraron la pascua, y 
durante siete d\u00edas la 
fiesta de los panes sin 
levadura. {I}18_{/}Nunca en 
Israel hab\u00eda habido una 
pascua como \u00e9sta desde 
los d\u00edas de Samuel, el 
vidente. M\u00e1s a\u00fan, ning\u00fan 
rey de Israel hab\u00eda 
celebrado una pascua 
semejante a la celebrada 
por Jos\u00edas en compa\u00f1\u00eda de 
sacerdotes y levitas, 
presentes todo Jud\u00e1 e 
Israel, con los 
habitantes de Jerusal\u00e9n. 
{I}19_{/}Fue el a\u00f1o dieciocho 
del reinado de Jos\u00edas 
cuando se celebr\u00f3 esta 
pascua.
MUERTE DE JOS\u00cdAS{/}

{I}20_{/}Despu\u00e9s de esto, 
cuando Jos\u00edas ya hab\u00eda 
restaurado el templo del 
Se\u00f1or, Nec\u00f3, rey de 
Egipto, fue a presentar 
batalla en C\u00e1rquemis, 
junto al \u00c9ufrates. Jos\u00edas 
le sali\u00f3 al paso, {I}21_{/}y 
Nec\u00f3 mand\u00f3 a decirle: 
\u00ab\u00bfQu\u00e9 tengo yo que ver 
contigo, rey de Jud\u00e1? No 
es contra ti contra quien 
voy; es contra otra 
naci\u00f3n con la que estoy 
en guerra, y Dios me ha 
dicho que me d\u00e9 prisa. No 
te opongas a Dios, que 
est\u00e1 conmigo, no sea que 
te destruya\u00bb. 
{I}22_{/}Jos\u00edas, sin embargo, 
no quiso ceder, e incluso 
se preparaba para 
atacarlo, sin dar o\u00eddos a 
lo que Nec\u00f3 dec\u00eda en 
nombre de Dios. Avanz\u00f3 y 
present\u00f3 batalla en el 
valle de Meguido. 
{I}23_{/}Los arqueros 
dispararon contra el rey 
Jos\u00edas, que dijo a sus 
oficiales: \u00abRetiradme, 
porque estoy gravemente 
herido\u00bb. {I}24_{/}Los 
oficiales lo sacaron de 
su carro, lo subieron a 
otro de los suyos y lo 
llevaron a Jerusal\u00e9n, 
donde muri\u00f3. Fue 
sepultado en las 
sepulturas de sus padres. 
Todo Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n 
guard\u00f3 luto por Jos\u00edas. 
{I}25_{/}Jerem\u00edas compuso una 
lamentaci\u00f3n sobre Jos\u00edas, 
que todos los cantores y 
cantoras recitan todav\u00eda 
hoy entre sus eleg\u00edas 
sobre el rey Jos\u00edas; ha 
venido a ser una regla en 
Israel, y est\u00e1n escritas 
en las Lamentaciones.
{I}26_{/}El resto de la 
historia de Jos\u00edas, las 
obras de piedad que hizo, 
conforme a la ley del 
Se\u00f1or, {I}27_{/}todo lo que 
hizo, desde el principio 
al fin, est\u00e1 escrito en 
el libro de los reyes de 
Israel y de Jud\u00e1.
{1}36{/}

JOACAZ, DESTITUIDO POR 
NEC\u00d3{/}

{I}1_{/}La gente del 
pueblo tom\u00f3 a Joacaz, 
hijo de Jos\u00edas, y lo 
proclam\u00f3 rey en Jerusal\u00e9n 
en lugar de su padre. 
{I}2_{/}Joacaz ten\u00eda 
veintitr\u00e9s a\u00f1os cuando 
subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 
tres meses en Jerusal\u00e9n. 
{I}3_{/}El rey de Egipto lo 
destron\u00f3 de Jerusal\u00e9n e 
impuso al pa\u00eds un tributo 
de 3.400 kilos de plata y 
34 de oro. {I}4_{/}El rey de 
Egipto nombr\u00f3 a su 
hermano Eliaqu\u00edn rey de 
Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n y le 
cambi\u00f3 el nombre en 
Joaqu\u00edn. A su hermano 
Joacaz lo llev\u00f3 
prisionero a Egipto.
JOAQU\u00cdN{/}

{I}5_{/}Joaqu\u00edn ten\u00eda 
veinticinco a\u00f1os cuando 
subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 
once a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. 
Hizo lo que es malo a los 
ojos del Se\u00f1or, su Dios. 
{I}6_{/}Nabucodonosor, rey de 
Babilonia, fue contra \u00e9l 
y lo llev\u00f3 a Babilonia 
cargado de cadenas. 
{I}7_{/}Nabucodonosor se 
llev\u00f3 tambi\u00e9n a Babilonia 
parte de los objetos del 
templo del Se\u00f1or y los 
puso en su palacio de 
Babilonia. {I}8_{/}El resto 
de la historia de 
Joaqu\u00edn, las iniquidades 
que cometi\u00f3 y todo lo que 
ocurri\u00f3, est\u00e1 escrito en 
el libro de los reyes de 
Israel y de Jud\u00e1. Le 
sucedi\u00f3 en el trono su 
hijo Jecon\u00edas.
JECON\u00cdAS{/}

{I}9_{/}Jecon\u00edas ten\u00eda 
dieciocho a\u00f1os cuando 
subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 
tres meses y diez d\u00edas en 
Jerusal\u00e9n. Hizo lo que es 
malo a los ojos del 
Se\u00f1or. {I}10_{/}A la vuelta 
del a\u00f1o, el rey 
Nabucodonosor mand\u00f3 que 
lo llevaran a Babilonia 
con el valioso mobiliario 
del templo del Se\u00f1or, y 
nombr\u00f3 rey de Jud\u00e1 y 
Jerusal\u00e9n a su t\u00edo 
Sedec\u00edas.
SEDEC\u00cdAS{/}

{I}11_{/}Sedec\u00edas ten\u00eda 
veinti\u00fan a\u00f1os cuando 
subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 
once a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. 
{I}12_{/}Hizo lo que es malo 
a los ojos del Se\u00f1or, su 
Dios, y no quiso 
humillarse delante del 
profeta Jerem\u00edas, el cual 
hablaba en nombre del 
Se\u00f1or. {I}13_{/}Se rebel\u00f3 
asimismo contra el rey 
Nabucodonosor, al cual 
hab\u00eda prestado juramento 
en el nombre de Dios. Fue 
terco y obstinado y no 
quiso convertirse al 
Se\u00f1or, Dios de Israel. 
{I}14_{/}Igualmente, todos 
los jefes de los 
sacerdotes y del pueblo 
multiplicaron las 
infidelidades, siguiendo 
las pr\u00e1cticas abominables 
de las naciones y 
profanando el templo que 
el Se\u00f1or se hab\u00eda 
consagrado en Jerusal\u00e9n. 
{I}15_{/}El Se\u00f1or, Dios de 
sus padres, les envi\u00f3 
continuos mensajeros, 
porque quer\u00eda salvar a su 
pueblo y a su templo. 
{I}16_{/}Pero ellos hac\u00edan 
escarnio de los enviados 
de Dios, despreciaban sus 
palabras, se burlaban de 
sus profetas, hasta el 
punto que la ira del 
Se\u00f1or contra su pueblo se 
hizo irremediable.
NABUCODONOSOR, EN 
JERUSAL\u00c9N{/}

{I}17_{/}El Se\u00f1or mand\u00f3 
contra ellos al rey de 
los caldeos, que pas\u00f3 a 
espada a sus j\u00f3venes en 
el santuario mismo, sin 
perdonar a nadie, ni 
joven ni virgen, ni 
anciano ni hombre 
encanecido. Dios los 
entreg\u00f3 a todos en sus 
manos. {I}18_{/}Nabucodonosor 
se llev\u00f3 para Babilonia 
los objetos del templo de 
Dios, grandes y peque\u00f1os; 
los tesoros del templo y 
los tesoros del rey y a 
sus jefes. {I}19_{/}El templo 
del Se\u00f1or fue pasto de 
las llamas, las murallas 
de Jerusal\u00e9n derribadas, 
los palacios incendiados 
y los objetos preciesos 
destruidos. 
{I}20_{/}Nabucodonosor llev\u00f3 
al destierro de Babilonia 
a todos los que hab\u00edan 
escapado de la espada, 
los cuales pasaron a ser 
esclavos del rey y de sus 
hijos hasta el 
establecimiento del reino 
persa. {I}21_{/}As\u00ed se 
cumpl\u00eda la palabra del 
Se\u00f1or pronunciada por 
Jerem\u00edas: \u00abHasta que la 
tierra disfrute de su 
descanso, descansar\u00e1 
durante todos los d\u00edas de 
la desolaci\u00f3n, hasta que 
se cumplan setenta a\u00f1os\u00bb.
EDICTO DE LIBERACI\u00d3N{/}

{I}22_{/}El a\u00f1o primero de 
Ciro, rey de Persia, en 
cumplimiento de su 
palabra anunciada por 
medio de Jerem\u00edas, el 
Se\u00f1or impuls\u00f3 a Ciro, rey 
de Persia, a que 
proclamara de viva voz y 
por escrito en todo su 
reino este edicto: 
{I}23_{/}\u00abEsto dice Ciro, rey 
de Persia: El Se\u00f1or, Dios 
del cielo, me ha dado 
todos los reinos de la 
tierra y me ha encargado 
de construirle un templo 
en Jerusal\u00e9n, en Jud\u00e1. El 
que de vosotros 
pertenezca a su pueblo, 
que vaya a Jerusal\u00e9n, y 
que el Se\u00f1or, su Dios, lo 
ayude\u00bb.
