{1}1{/}

{N}SALOM\u00d3N PIDE Y OBTIENE LA SABIDUR\u00cdA{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Salom\u00f3n, hijo de David, se afirm\u00f3 sobre su trono. El 
Se\u00f1or, su Dios, estaba con \u00e9l y lo llev\u00f3 a la cumbre de la 
grandeza. {R}_{I}2_{/}Salom\u00f3n habl\u00f3 a todo Israel, a los jefes de 
millares y de centurias, a los jueces y a todos los jefes de 
Israel, es decir, a todos los jefes de familias. {R}_{I}3_{/}Y con toda 
la asamblea fue al alto de Gaba\u00f3n, donde estaba la tienda de la 
reuni\u00f3n de Dios, que Mois\u00e9s, siervo del Se\u00f1or, hab\u00eda hecho en el 
desierto. {R}_{I}4_{/}David hab\u00eda llevado el arca de Dios de Quiriat 
Year\u00edn al lugar que le hab\u00eda preparado en Jerusal\u00e9n; {R}_{I}5_{/}pero el 
altar de bronce hecho por Besalel, hijo de Ur\u00ed y nieto de Jur, 
segu\u00eda en Gaba\u00f3n delante de la morada del Se\u00f1or, y all\u00ed fueron 
Salom\u00f3n y la asamblea. {R}_{I}6_{/}All\u00ed, en presencia de Dios, Salom\u00f3n 
subi\u00f3 al altar de bronce, que estaba junto a la tienda de la 
reuni\u00f3n, y ofreci\u00f3 sobre \u00e9l 1.000 holocaustos.
{R}_{I}7_{/}Aquella misma noche Dios se apareci\u00f3 a Salom\u00f3n y le dijo: 
\u00abPide lo que quieras, y yo te lo dar\u00e9\u00bb. {R}_{I}8_{/}Salom\u00f3n respondi\u00f3: 
\u00abT\u00fa trataste con gran bondad a mi padre David, y a m\u00ed me has 
constituido rey en su lugar. {R}_{I}9_{/}Ahora se cumple, Se\u00f1or Dios, la 
promesa hecha a mi padre David, ya que t\u00fa me has constituido rey 
sobre un pueblo numeroso como el polvo de la tierra. {I}10_{/}Dame 
sabidur\u00eda e inteligencia para gobernar con acierto a este pueblo; 
pues \u00bfqui\u00e9n podr\u00eda gobernar a un pueblo tan numeroso como es tu 
pueblo?\u00bb. {R}_{I}11_{/}Dios dijo a Salom\u00f3n: \u00abPuesto que \u00e9ste ha sido tu 
deseo y no has pedido ni riquezas, ni hacienda, ni fama, ni 
siquiera larga vida, sino que has pedido sabidur\u00eda e inteligencia 
para gobernar a mi pueblo, sobre el que te he constituido rey, 
{I}12_{/}te concedo la sabidur\u00eda y la inteligencia. Pero te dar\u00e9 
tambi\u00e9n riquezas, hacienda y fama como no las tuvieron los reyes 
que te han precedido, ni las tendr\u00e1n los que vengan detr\u00e1s de ti\u00bb.
{R}_{I}13_{/}Salom\u00f3n sali\u00f3 de Gaba\u00f3n, de la tienda de la reuni\u00f3n, y 
regres\u00f3 a Jerusal\u00e9n, donde rein\u00f3 sobre Israel.

{N}RIQUEZA DE SALOM\u00d3N{/}

{R}_{I}14_{/}Salom\u00f3n reuni\u00f3 carros y caballos, llegando a tener 1.400 
carros y 12.000 caballos, que destac\u00f3 en las ciudades guarnici\u00f3n y 
en Jerusal\u00e9n, junto al rey. {R}_{I}15_{/}El rey logr\u00f3 que la plata y el 
oro abundaran en Jerusal\u00e9n como las piedras, y los cedros tan 
numerosos como los sic\u00f3moros en la Sefela. {R}_{I}16_{/}Los caballos para 
Salom\u00f3n ven\u00edan de Musur y de Cilicia, donde los mercaderes del rey 
los compraban al contado. {R}_{I}17_{/}Un carro por 600 monedas de plata 
y un caballo por 150. Por el mismo precio los mercaderes se los 
vend\u00edan tambi\u00e9n a los reyes hititas y sirios. {R}_{I}18_{/}Salom\u00f3n 
decidi\u00f3 construir el templo del Se\u00f1or y el palacio real.

{1}2{/}

{N}\u00daLTIMOS PREPARATIVOS PARA EL TEMPLO{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Salom\u00f3n reclut\u00f3 70.000 hombres para el transporte, 80.000 
para sacar la piedra de las canteras y 3.600 para capataces. 
{R}_{I}2_{/}Luego mand\u00f3 decir a Jir\u00e1n, rey de Tiro: \u00abHaz conmigo lo que 
hiciste con David, mi padre, envi\u00e1ndole madera de cedro para 
construir la casa de su residencia. {R}_{I}3_{/}Tambi\u00e9n yo estoy para 
construir un templo al nombre del Se\u00f1or, mi Dios, para consagrarlo 
a \u00e9l, quemar incienso y aromas ante \u00e9l, tener siempre ante \u00e9l los 
panes de la proposici\u00f3n, ofrecer holocaustos diarios, ma\u00f1ana y 
tarde, los s\u00e1bados, los novilunios y las dem\u00e1s fiestas del Se\u00f1or, 
nuestro Dios; as\u00ed se har\u00e1 siempre en Israel. {R}_{I}4_{/}Quiero construir 
un templo grandioso, porque grande, m\u00e1s que todos los dioses, es 
nuestro Dios. {R}_{I}5_{/}Pero \u00bfqui\u00e9n ser\u00eda capaz de construir un templo 
digno de \u00e9l, cuando ni todos los cielos lo pueden contener? \u00bfQui\u00e9n 
soy yo para construir un templo, aunque sea s\u00f3lo para quemar 
incienso en su honor? {R}_{I}6_{/}M\u00e1ndame un hombre experto, que sepa 
trabajar el oro, la plata, el bronce, el hierro, la escarlata, el 
carmes\u00ed y el jacinto; que conozca el arte de cincelar, para que 
dirija a los art\u00edfices que tengo conmigo en Judea y Jerusal\u00e9n, 
puestos a mi disposici\u00f3n por mi padre David. {I}7_{/}M\u00e1ndame tambi\u00e9n 
madera de cedro, cipr\u00e9s y s\u00e1ndalo del L\u00edbano, pues conozco bien la 
habilidad de tus s\u00fabditos en derribar los \u00e1rboles del L\u00edbano. Mis 
s\u00fabditos trabajar\u00e1n con los tuyos. {R}_{I}8_{/}Prep\u00e1rame madera en 
cantidad, pues el templo que quiero construir deber\u00e1 ser magn\u00edfico 
y grandioso. {I}9_{/}A los maderistas que corten los \u00e1rboles les dar\u00e9 
9.000 toneladas de trigo, 9.000 de cebada, 900 de vino y 900 de 
aceite para mantenimiento de tus siervos\u00bb.
{R}_{I}10_{/}Jir\u00e1n, rey de Tiro, respondi\u00f3 con una carta dirigida a 
Salom\u00f3n: \u00abEl Se\u00f1or ama a su pueblo, por eso te ha constituido rey 
de Israel\u00bb. {R}_{I}11_{/}Y continuaba: \u00abBendito sea el Se\u00f1or, Dios de 
Israel, creador del cielo y de la tierra, que ha dado al rey David 
un hijo sabio, entendido, sensato y prudente, que est\u00e1 para 
construir un templo al Se\u00f1or y un palacio real. {R}_{I}12_{/}Te env\u00edo un 
hombre experto y de gran habilidad, Jur\u00e1n Ab\u00ed, {R}_{I}13_{/}hijo de una 
mujer danita, pero de padre tirio. Sabe trabajar el oro, la plata, 
el bronce, el hierro, la piedra, la madera, la escarlata, el 
jacinto, el lino, el carmes\u00ed, y grabar toda suerte de dise\u00f1os y 
figuras. Trabajar\u00e1 con tus obreros y con los de tu padre David, mi 
se\u00f1or. {I}14_{/}M\u00e1ndame el trigo, la cebada, el aceite y el vino 
prometidos a tus siervos, {I}15_{/}y te cortaremos toda la madera que 
necesites del L\u00edbano, haci\u00e9ndotela llegar en balsas hasta Jafa, 
donde la recoger\u00e1s t\u00fa para llevarla a Jerusal\u00e9n\u00bb.
{R}_{I}16_{/}Salom\u00f3n hizo el censo de todos los extranjeros residentes en 
Israel, despu\u00e9s del que hab\u00eda hecho su padre David, y salieron 
153.600. {I}17_{/}De \u00e9stos, 70.000 fueron empleados como 
transportistas, 80.000 como canteros y 3.600 como capataces.

{1}3{/}

{N}CONSTRUCCI\u00d3N DEL TEMPLO{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Salom\u00f3n comenz\u00f3 la construcci\u00f3n del templo del Se\u00f1or en 
Jerusal\u00e9n, sobre el monte Moria, all\u00ed donde su padre hab\u00eda tenido 
la visi\u00f3n. Era el lugar preparado por David en la era de Orn\u00e1n, el 
jebuseo. {I}2_{/}Comenz\u00f3 la construcci\u00f3n el d\u00eda veinte del segundo 
mes, el cuarto a\u00f1o de su reinado. {R}_{I}3_{/}Los cimientos puestos por 
Salom\u00f3n para el templo de Dios ten\u00edan treinta metros de largo y 
diez de ancho. {R}_{I}4_{/}El vest\u00edbulo de delante del santuario ten\u00eda 
diez metros de largo a lo ancho del edificio, cinco de ancho a lo 
largo del mismo y sesenta de alto. Su interior estaba revestido de 
oro puro. {I}5_{/}La nave central estaba revestida de madera de 
cipr\u00e9s, recubierta de oro puro, con palmas y cadenetas grabadas. 
{I}6_{/}Lo recubri\u00f3 con piedras preciosas como adorno; el oro era oro 
de Parva\u00edn. {I}7_{/}Recubri\u00f3 la nave, las vigas, jambas, paredes y 
puertas. Sobre las paredes hizo grabar querubines. {I}8_{/}Construy\u00f3; 
luego el lugar sant\u00edsimo, de diez metros de largo, diez de ancho y 
diez de alto. Lo revisti\u00f3 de oro puro, por un peso total de unas 
veinte toneladas. {I}9_{/}Los clavos, de oro tambi\u00e9n, pesaban 
quinientos cincuenta gramos cada uno. Revisti\u00f3 tambi\u00e9n de oro las 
salas superiores. {I}10_{/}Hizo dos querubines en metal forjado para 
el lugar sant\u00edsimo, y los recubri\u00f3 de oro. {I}11_{/}Las alas de los 
querubines ten\u00edan en conjunto diez metros de largas; cada ala 
med\u00eda dos metros y medio. Un ala rozaba con la pared y la otra con 
el ala del otro querub\u00edn. {I}12_{/}Paralelamente, un ala del otro 
querub\u00edn rozaba tambi\u00e9n con la pared contraria, y la otra con el 
ala del otro querub\u00edn. {I}13_{/}Las alas de los querubines, 
desplegadas, med\u00edan diez metros. Los querubines estaban de pie, 
con sus rostros vueltos hacia dentro. {I}14_{/}Hizo la cortina de 
p\u00farpura violeta, escarlata, carmes\u00ed y lino, con querubines 
bordados. {R}_{I}15_{/}Delante del templo levant\u00f3 dos columnas de 
diecis\u00e9is metros de altura, rematadas por capiteles que med\u00edan dos 
metros y medio. {I}16_{/}Hizo tambi\u00e9n unas guirnaldas en forma de 
collar y las puso en los capiteles, y entrelaz\u00f3 cien granadas con 
las guirnaldas. {R}_{I}17_{/}Puso las columnas en la fachada del templo, 
una a la derecha y la otra a la izquierda; llam\u00f3 yaqu\u00edn a la de la 
derecha y boaz a la de la izquierda.

{1}4{/}

{N}ALTAR DE BRONCE, PILA DE BRONCE Y OTROS OBJETOS{/}

{R}_{I}1_{/}Hizo un altar de bronce de diez metros de largo, diez de 
ancho y cinco de alto. {R}_{I}2_{/}Hizo tambi\u00e9n una pila muy grande de 
bronce, redonda, de cinco metros de di\u00e1metro, dos y medio de alto 
y quince de per\u00edmetro. {I}3_{/}Bajo el borde hab\u00eda alrededor de la 
pila dos series de figuras como de toros, veinte cada metro, 
fundidas con la pila en una sola pieza. {I}4_{/}La pila descansaba 
sobre doce toros, tres de ellos vueltos al norte, tres al sur, 
tres al este y tres al oeste; y todas sus partes traseras quedaban 
hacia dentro. {I}5_{/}El grosor de la pila era de veintid\u00f3s 
cent\u00edmetros, y su borde era como el de una copa en forma de flor 
de loto; cab\u00edan unos ciento treinta y cinco mil litros.
{R}_{I}6_{/}Hizo diez aguamaniles, cinco a la derecha y cinco a la 
izquierda, para lavar y purificar en ellos la v\u00edctima del 
holocausto. Los sacerdotes se lavaban en la pila.
{R}_{I}7_{/}Hizo diez candelabros de oro, seg\u00fan la forma prescrita, y los 
puso en el templo, cinco a la derecha y cinco a la izquierda. 
{I}8_{/}Hizo diez mesas, que coloc\u00f3 en la nave central, cinco a la 
derecha y cinco a la izquierda. Hizo cien aspersorios de oro.
{R}_{I}9_{/}Construy\u00f3 el atrio de los sacerdotes, el gran atrio y sus 
puertas, que recubri\u00f3 de bronce. {I}10_{/}La pila la coloc\u00f3 a 
distancia, al lado derecho, hacia el sudeste.
{R}_{I}11_{/}Jur\u00e1n hizo las calderas, las palas y los aspersorios, 
concluyendo as\u00ed todo el trabajo que el rey Salom\u00f3n le hab\u00eda 
encargado para el templo del Se\u00f1or: {I}12_{/}las dos columnas, las dos 
esferas para los capiteles de las dos columnas, las dos guirnaldas 
para cubrir las dos esferas de los capiteles {I}13_{/}y las 
cuatrocientas granadas para las guirnaldas, dos series de granadas 
para cada guirnalda, {I}14_{/}las diez basas y los diez aguamaniles, 
{I}15_{/}la pila y los doce toros que la sosten\u00edan, {R}_{I}16_{/}las 
calderas, los palos, los tenedores y todos sus accesorios. Todos 
estos utensilios que Jur\u00e1n hizo al rey para el templo del Se\u00f1or 
eran de bronce bru\u00f1ido. {R}_{I}17_{/}El rey los hizo fundir en moldes de 
arcilla en la regi\u00f3n del Jord\u00e1n, entre Sucot y Sered\u00e1. 
{R}_{I}18_{/}Salom\u00f3n hizo utensilios en gran n\u00famero, pues la cantidad de 
bronce era incalculable.
{R}_{I}19_{/}Salom\u00f3n hizo todos los dem\u00e1s utensilios para el templo de 
Dios: el altar de oro y las mesas sobre las que se pon\u00edan los 
panes de la proposici\u00f3n; {R}_{I}20_{/}los candelabros de oro puro para 
delante del lugar sant\u00edsimo seg\u00fan la ley; {I}21_{/}flores, l\u00e1mparas y 
despabiladeras, todo de oro puro; {I}22_{/}cuchillos, aspersorios, 
bandejas y despabiladeras, todo de oro puro; los quicios de las 
puertas del lugar sant\u00edsimo y de la nave central tambi\u00e9n de oro.

{1}5{/}

{N}TRASLADO DEL ARCA AL TEMPLO{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Cuando se terminaron las obras que Salom\u00f3n hab\u00eda mandado 
hacer en el templo del Se\u00f1or, el rey trajo la plata, el oro y el 
mobiliario que su padre David hab\u00eda dedicado al Se\u00f1or y lo 
deposit\u00f3 en el tesoro del templo. {R}_{I}2_{/}Salom\u00f3n convoc\u00f3 en 
Jerusal\u00e9n a los ancianos de Israel, a los jefes de las tribus y de 
las familias israelitas, para trasladar desde Si\u00f3n, la ciudad de 
David, el arca de la alianza del Se\u00f1or. {R}_{I}3_{/}Se reunieron en torno 
al rey Salom\u00f3n todos los israelitas en la fiesta del s\u00e9ptimo mes. 
{R}_{I}4_{/}Cuando llegaron los ancianos de Israel, los levitas tomaron 
el arca {R}_{I}5_{/}y la llevaron al templo con la tienda de la reuni\u00f3n y 
todos los utensilios sagrados que hab\u00eda en ella. La llevaron los 
sacerdotes y los levitas. {R}_{I}6_{/}El rey Salom\u00f3n y toda la comunidad 
israelita, reunidos delante del arca, sacrificaban ovejas y bueyes 
en cantidad incalculable. {R}_{I}7_{/}Los sacerdotes pusieron el arca de 
la alianza del Se\u00f1or en el lugar sant\u00edsimo del templo, bajo las 
alas de los querubines, {R}_{I}8_{/}pues los querubines ten\u00edan las alas 
extendidas sobre el arca, cubriendo el arca y sus barras. {I}9_{/}Las 
barras eran tan largas que se pod\u00edan ver sus extremidades desde la 
nave central, que estaba delante del lugar sant\u00edsimo, aunque no 
desde fuera; all\u00ed han estado hasta el presente. {R}_{I}10_{/}En el arca 
no hab\u00eda m\u00e1s que las dos tablas que puso all\u00ed Mois\u00e9s en el Horeb, 
cuando el Se\u00f1or hizo la alianza con los israelitas a su salida de 
Egipto.
{R}_{I}11_{/}Cuando los sacerdotes salieron del santuario (todos los 
sacerdotes presentes se hab\u00edan purificado sin distinci\u00f3n de 
clases), {R}_{I}12_{/}todos los levitas cantores, Asaf, Hem\u00e1n y Yedut\u00fan, 
con sus hijos y hermanos, vestidos de lino, sonaban los c\u00edmbalos, 
las arpas y c\u00edtaras, de pie al este del altar, con ciento veinte 
sacerdotes que los acompa\u00f1aban tocando las trompetas. {R}_{I}13_{/}Todos, 
como un solo hombre, trompeteros y cantores, alababan y daban 
gracias al Se\u00f1or. Y al son de las trompetas, c\u00edmbalos y dem\u00e1s 
instrumentos musicales alababan al Se\u00f1or: \u00abPorque es bueno, porque 
es eterno su amor\u00bb. Una nube llen\u00f3 el templo del Se\u00f1or, {R}_{I}14_{/}de 
modo que los sacerdotes no pudieron continuar su servicio a causa 
de la nube, pues la gloria del Se\u00f1or hab\u00eda llenado el templo de 
Dios.

{1}6{/}

{N}DISCURSO DE SALOM\u00d3N{/}

{R}_{I}1_{/}Entonces Salom\u00f3n exclam\u00f3:
\u00abT\u00fa, Se\u00f1or, has dicho que vives en la nube oscura. {I}2_{/}Yo te he 
construido una casa donde residas, un lugar donde vivas para 
siempre\u00bb.
{I}3_{/}Luego el rey se volvi\u00f3 y bendijo a toda la comunidad israelita 
que estaba de pie. {R}_{I}4_{/}Y a\u00f1adi\u00f3: \u00abBendito sea el Se\u00f1or, Dios de 
Israel, que ha cumplido con su propia mano lo que con su boca 
hab\u00eda prometido a mi padre David, diciendo: {R}_{I}5_{/}Desde el d\u00eda que 
saqu\u00e9 a mi pueblo de Egipto, no he escogido ninguna otra ciudad de 
entre las tribus de Israel para que se me construyera en ella un 
templo como morada de mi nombre, ni tampoco he elegido un hombre 
para gu\u00eda de mi pueblo Israel; {R}_{I}6_{/}sino que eleg\u00ed a Jerusal\u00e9n 
para morada de mi nombre y eleg\u00ed a David para que estuviera al 
frente de mi pueblo Israel.
{R}_{I}7_{/}Mi padre David quiso construir un templo en honor del Se\u00f1or, 
Dios de Israel. {R}_{I}8_{/}Pero el Se\u00f1or le dijo: Has proyectado 
construir un templo a mi nombre, y has hecho bien en proyectarlo. 
{I}9_{/}Pero no lo construir\u00e1s t\u00fa, sino un hijo tuyo salido de tus 
entra\u00f1as ser\u00e1 el que lo construya. {R}_{I}10_{/}El Se\u00f1or ha cumplido su 
palabra. Yo me alc\u00e9 en el puesto de mi padre David y me sent\u00e9 
sobre el trono de Israel, como dijo el Se\u00f1or, y constru\u00ed el templo 
en honor del Se\u00f1or, Dios de Israel, {R}_{I}11_{/}y he instalado en \u00e9l el 
arca, donde est\u00e1 la alianza que el Se\u00f1or hizo con los israelitas\u00bb.

{N}ORACI\u00d3N PERSONAL DE SALOM\u00d3N{/}

{R}_{I}12_{/}Salom\u00f3n se puso delante del altar del Se\u00f1or, en presencia de 
toda la comunidad israelita, y levant\u00f3 sus manos. {R}_{I}13_{/}Salom\u00f3n 
hab\u00eda levantado en medio del atrio una tribuna de bronce de dos 
metros y medio de larga, dos y medio de ancha y uno y medio de 
alta. Se subi\u00f3 a ella, se arrodill\u00f3, y mirando al cielo, con las 
manos juntas or\u00f3 as\u00ed en presencia de toda la comunidad: 
{R}_{I}14_{/}\u00abSe\u00f1or, Dios de Israel, no hay Dios semejante a ti ni en el 
cielo ni en la tierra. T\u00fa guardas la alianza y la fidelidad con 
tus siervos que siguen tus caminos de todo coraz\u00f3n. {R}_{I}15_{/}T\u00fa has 
cumplido la promesa que hiciste a tu siervo David, mi padre; tus 
manos han realizado lo que tus labios hab\u00edan prometido. 
{R}_{I}16_{/}Ahora, Se\u00f1or, Dios de Israel, cumple tambi\u00e9n lo que 
prometiste a tu siervo David, mi padre: No te faltar\u00e1 nunca en mi 
presencia un var\u00f3n que se siente sobre el trono de Israel, con tal 
que tus hijos se porten bien y sigan tus caminos, como lo has 
hecho t\u00fa. {R}_{I}17_{/}As\u00ed pues, Dios de Israel, que se cumpla la promesa 
que hiciste a tu siervo David. {R}_{I}18_{/}Pero \u00bfser\u00e1 posible que Dios 
habite en medio de los hombres sobre la tierra? Si los cielos en 
toda su inmensidad no pueden contenerte, \u00a1cu\u00e1nto menos este templo 
que yo he construido! {R}_{I}19_{/}Atiende, Se\u00f1or, Dios m\u00edo, la oraci\u00f3n y 
la s\u00faplica de tu siervo; escucha el grito y la s\u00faplica que tu 
siervo eleva hoy a ti. {R}_{I}20_{/}Ten tus ojos noche y d\u00eda fijos sobre 
este templo, sobre este lugar que has hecho morada de tu nombre. 
Escucha la plegaria que tu siervo haga en este lugar.

{N}ORACI\u00d3N POR EL PUEBLO{/}

{R}_{I}21_{/}Escucha la plegaria que tu siervo y tu pueblo Israel hagan 
en este lugar; esc\u00fachala desde tu morada en los cielos, esc\u00fachalos 
y perdona.
{R}_{I}22_{/}Cuando alguno peque contra su pr\u00f3jimo y le obliguen a jurar 
ante tu altar en este templo, {I}23_{/}escucha t\u00fa desde el cielo, 
interv\u00e9n y haz justicia a tus siervos; condena al culpable 
haciendo recaer su maldad sobre su cabeza y absuelve al inocente 
retribuy\u00e9ndole conforme a su inocencia.
{R}_{I}24_{/}Cuando tu pueblo Israel sea derrotado por el enemigo por 
haber pecado contra ti, si se convierte, te confiesa su pecado, te 
suplica y te ruega en este templo, {R}_{I}25_{/}escucha t\u00fa en el cielo, 
perdona el pecado de tu pueblo Israel y vu\u00e9lvelos a la tierra que 
diste a ellos y a sus padres.
{I}26_{/}Cuando se cierre el cielo y no haya lluvia por haber pecado 
contra ti, si rezan en este lugar, te confiesan su pecado y se 
arrepienten a causa de tu castigo, {R}_{I}27_{/}escucha t\u00fa en el cielo, 
perdona el pecado de tus siervos y de tu pueblo Israel, ens\u00e9\u00f1ales 
el buen camino por donde deben andar y manda la lluvia sobre la 
tierra que le diste en heredad.
{I}28_{/}Cuando en el pa\u00eds haya hambre, peste, tiz\u00f3n, a\u00f1ublo, langosta 
o pulg\u00f3n, o el enemigo del pueblo asedie una de sus ciudades, o 
cuando hubiere cualquier otra plaga o epidemia, {R}_{I}29_{/}si una 
persona o todo el pueblo de Israel, arrepentidos y contritos, 
llegan a este templo con las manos extendidas rogando y 
suplicando, {I}30_{/}escucha t\u00fa en el cielo, el lugar de tu morada, y 
perdona; da a cada uno seg\u00fan su conducta, pues s\u00f3lo t\u00fa conoces el 
coraz\u00f3n de todos los hombres; {I}31_{/}as\u00ed te respetar\u00e1n y seguir\u00e1n 
tus caminos, mientras vivan en la tierra que diste a nuestros 
padres.
{R}_{I}32_{/}Tambi\u00e9n al extranjero, que no es de tu pueblo Israel, si 
viene de tierras lejanas atra\u00eddo por la fama de tu nombre, la 
fuerza de tu mano y el poder de tu brazo a orar en este templo, 
{R}_{I}33_{/}esc\u00fachalo t\u00fa en el cielo, lugar de tu morada, y haz todo lo 
que ese extranjero te haya pedido, para que todos los pueblos de 
la tierra conozcan tu nombre, te teman como tu pueblo Israel y 
reconozcan que tu nombre es invocado en el templo que yo he 
construido.
{R}_{I}34_{/}Cuando tu pueblo salga a la guerra contra sus enemigos por 
el camino que t\u00fa le hayas se\u00f1alado, si te rezan a ti vueltos hacia 
la ciudad que t\u00fa has elegido y hacia el templo que yo he 
construido a tu nombre, {I}35_{/}escucha t\u00fa en el cielo su oraci\u00f3n y 
s\u00faplica y hazles justicia.
{R}_{I}36_{/}Cuando pequen contra ti, pues no hay hombre que no peque, y 
t\u00fa, irritado contra ellos, los entregues al enemigo que los 
llevar\u00e1 cautivos a tierra enemiga, lejana o cercana, {I}37_{/}si 
recapacitan en la tierra de sus enemigos y dicen: Hemos pecado, 
hemos obrado inicua e injustamente; {R}_{I}38_{/}si se convierten a ti 
con todo su coraz\u00f3n y con toda su alma en la tierra de su 
cautividad, a la que han sido deportados; si rezan, vueltos hacia 
la tierra que diste a sus padres, hacia el templo que yo he 
construido a tu nombre, {I}39_{/}escucha t\u00fa en el cielo, lugar de tu 
morada, su oraci\u00f3n y s\u00faplica, hazles justicia y perdona a tu 
pueblo los pecados cometidos contra ti.
[\u0095]_{R}_{I}40_{/}Dios m\u00edo, ten abiertos tus ojos y atentos tus o\u00eddos a 
las plegarias que suben a ti desde este lugar.
{R}_{I}41_{/}Ahora, pues, lev\u00e1ntate, Se\u00f1or Dios,
ven al lugar de tu morada,
ven con el arca de tu poder.
Que tus sacerdotes, Se\u00f1or Dios,
se revistan de salvaci\u00f3n,
que tus fieles gocen de felicidad.
{R}_{I}42_{/}Se\u00f1or Dios, no apartes tu mirada
de tu ungido.
Recuerda los favores
que hiciste a tu siervo David\u00bb.

{1}7{/}

{N}DEDICACI\u00d3N DEL TEMPLO{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Cuando Salom\u00f3n termin\u00f3 su oraci\u00f3n, baj\u00f3 fuego del cielo, 
que consumi\u00f3 los holocaustos y las v\u00edctimas, y la gloria del Se\u00f1or 
llen\u00f3 el templo, {R}_{I}2_{/}de manera que los sacerdotes no pod\u00edan 
entrar en \u00e9l, pues la gloria del Se\u00f1or lo llenaba. {R}_{I}3_{/}Todos los 
israelitas, al ver descender el fuego y reposar sobre el templo la 
gloria del Se\u00f1or, cayeron rostro a tierra sobre el pavimento, 
mientras adoraban y alababan al Se\u00f1or repitiendo: \u00abPorque es 
bueno, porque es eterno su amor\u00bb. {I}4_{/}El rey y todo el pueblo 
ofrecieron sacrificios al Se\u00f1or. {R}_{I}5_{/}El rey Salom\u00f3n inmol\u00f3 22.000 
toros y 120.000 ovejas; de esta manera el rey y el pueblo 
celebraron la dedicaci\u00f3n del templo de Dios. {R}_{I}6_{/}Los sacerdotes 
asist\u00edan en su ministerio y los levitas tocaban con los 
instrumentos musicales del Se\u00f1or, que hab\u00eda hecho el rey David 
para acompa\u00f1ar las alabanzas del Se\u00f1or: \u00abPorque es eterno su 
amor\u00bb. De esta manera ejecutaban las alabanzas de David. Los 
sacerdotes sonaban frente a ellos las trompetas mientras todo 
Israel estaba en pie.
{R}_{I}7_{/}Salom\u00f3n consagr\u00f3 tambi\u00e9n el centro del atrio, que estaba 
delante del templo del Se\u00f1or, pues all\u00ed ofreci\u00f3 los holocaustos y 
las grasas de los sacrificios de reconciliaci\u00f3n, porque el altar 
de bronce hecho por Salom\u00f3n era peque\u00f1o para tantos holocaustos, 
ofrendas y grasas. {R}_{I}8_{/}En aquella ocasi\u00f3n Salom\u00f3n, y con \u00e9l la 
inmensa comunidad de Israel venida desde la entrada de Jamat hasta 
el torrente de Egipto, celebraron la fiesta durante siete d\u00edas. 
{R}_{I}9_{/}El octavo d\u00eda celebraron asamblea solemne, pues la dedicaci\u00f3n 
del altar hab\u00eda durado siete d\u00edas, y luego otros siete d\u00edas de 
fiesta. {R}_{I}10_{/}El veintitr\u00e9s del s\u00e9ptimo mes Salom\u00f3n despidi\u00f3 al 
pueblo, y ellos se fueron a sus casas alegres y contentos por 
todos los beneficios que el Se\u00f1or hab\u00eda hecho a David, a Salom\u00f3n y 
a su pueblo Israel.

{N}RESPUESTA DE DIOS{/}

{R}_{I}11_{/}Cuando Salom\u00f3n termin\u00f3 de construir el templo del Se\u00f1or y 
todo cuanto se hab\u00eda propuesto hacer en el templo y en el palacio 
real, {R}_{I}12_{/}se le apareci\u00f3 el Se\u00f1or de noche y le dijo: \u00abHe 
escuchado tu oraci\u00f3n y he elegido para m\u00ed este lugar como templo 
para mis sacrificios. {I}13_{/}Cuando yo cierre el cielo y no haya 
lluvia, cuando ordene a la langosta devorar la tierra, cuando 
env\u00ede la peste sobre mi pueblo, {I}14_{/}si este mi pueblo, el pueblo 
que lleva mi nombre, se humilla, reza, busca mi rostro y se 
convierte de sus malos caminos, yo escuchar\u00e9 desde el cielo, 
perdonar\u00e9 sus pecados y restaurar\u00e9 su tierra. {I}15_{/}En adelante mis 
ojos estar\u00e1n abiertos y mis o\u00eddos atentos a las plegarias que se 
hagan en este lugar. {R}_{I}16_{/}Yo he elegido y consagrado este templo 
para que resida en \u00e9l mi nombre por siempre y para que en \u00e9l est\u00e9n 
siempre fijos mis ojos y mi coraz\u00f3n. {R}_{I}17_{/}En cuanto a ti, si 
andas en mi presencia como anduvo tu padre David, si cumples todo 
lo que te mande, si guardas mis leyes y mandamientos, {R}_{I}18_{/}yo 
consolidar\u00e9 el trono de tu reino como se lo promet\u00ed a tu padre 
David cuando le dije: No te faltar\u00e1 un var\u00f3n sobre el trono de 
Israel. {I}19_{/}Pero si os apart\u00e1is de m\u00ed y no guard\u00e1is mis leyes y 
mandamientos que yo os he prescrito, si os vais a servir y dar 
culto a dioses ajenos, {R}_{I}20_{/}yo os arrancar\u00e9 de mi tierra, que os 
he dado, y retirar\u00e9 de mi presencia el templo que he consagrado a 
mi nombre, para que sea irrisi\u00f3n, burla y escarnio de todos los 
pueblos. {R}_{I}21_{/}Por sublime que haya sido, este templo ser\u00e1 la 
irrisi\u00f3n. Todo el que pase delante de \u00e9l se quedar\u00e1 asombrado. 
Preguntar\u00e1n: \u00bfPor qu\u00e9 ha tratado as\u00ed el Se\u00f1or a esta tierra y este 
templo? {R}_{I}22_{/}Y les responder\u00e1n: Porque abandonaron al Se\u00f1or, el 
Dios de sus padres, que los hab\u00eda sacado de Egipto, y se fueron a 
servir y dar culto a dioses ajenos; por eso ha tra\u00eddo sobre ellos 
tantos males\u00bb.

{1}8{/}

{N}OTRAS OBRAS DE SALOM\u00d3N{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Salom\u00f3n construy\u00f3 el templo del Se\u00f1or y el palacio real 
en veinte a\u00f1os. {I}2_{/}Reconstruy\u00f3 las ciudades que le hab\u00eda dado 
Jir\u00e1n y estableci\u00f3 en ellas a los israelitas. {I}3_{/}Luego fue contra 
Jamat de Sob\u00e1 y la ocup\u00f3. {R}_{I}4_{/}Reconstruy\u00f3 Tadmor, en el desierto, 
y todas las ciudades que hab\u00eda construido para guarniciones en 
Jamat. {I}5_{/}Restaur\u00f3 Bejor\u00f3n de Arriba y de Abajo, ciudades 
fuertes, dotadas de muros, puertas y barras; {R}_{I}6_{/}Balat, todas las 
ciudades almacenes que le pertenec\u00edan para los carros y la 
caballer\u00eda; hizo todo lo que quiso en Jerusal\u00e9n, en el L\u00edbano y en 
todo el territorio de su jurisdicci\u00f3n. {R}_{I}7_{/}A los que quedaban de 
los amorreos, hititas, fereceos, heveos y jebuseos, no 
pertenecientes al pueblo de Israel, {R}_{I}8_{/}y a los que los 
israelitas no hab\u00edan podido exterminar, Salom\u00f3n les impuso un 
servicio de prestaci\u00f3n personal hasta nuestros d\u00edas. {I}9_{/}A los 
israelitas no les impuso trabajos forzados; \u00e9stos eran sus 
guerreros, cortesanos, generales, prefectos y capitanes de los 
carros y la caballer\u00eda. {R}_{I}10_{/}Los jefes y capataces que ten\u00eda el 
rey Salom\u00f3n al mando de los obreros eran doscientos cincuenta.
{R}_{I}11_{/}Salom\u00f3n traslad\u00f3 a la hija del Fara\u00f3n de la ciudad de David 
al palacio que hab\u00eda construido para ella, pues se dec\u00eda: \u00abUna 
mujer m\u00eda no puede habitar en el palacio de David, rey de Israel, 
porque los lugares donde ha estado el arca del Se\u00f1or son lugares 
santos\u00bb.
{R}_{I}12_{/}Salom\u00f3n ofreci\u00f3 entonces holocaustos al Se\u00f1or sobre el altar 
que \u00e9l hab\u00eda levantado delante del atrio, {R}_{I}13_{/}ajust\u00e1ndose a las 
prescripciones de Mois\u00e9s respecto de los holocaustos de cada d\u00eda, 
de los s\u00e1bados, de los novilunios y de las tres solemnidades del 
a\u00f1o: fiesta de los panes sin levadura, fiesta de las semanas y 
fiesta de los tabern\u00e1culos. {R}_{I}14_{/}Estableci\u00f3 luego en sus 
servicios, seg\u00fan las disposiciones de su padre, las clases 
sacerdotales; y lo mismo hizo con los levitas encargados de cantar 
las alabanzas y asistir a los sacerdotes, seg\u00fan el ritual 
cotidiano, y con las respectivas clases de porteros de cada una de 
las puertas; todo conforme a las disposiciones de David, hombre de 
Dios. {R}_{I}15_{/}No se apart\u00f3 ni un \u00e1pice de la ordenaci\u00f3n del rey 
respecto de los sacerdotes y levitas, ni en lo referente a los 
tesoros. {R}_{I}16_{/}As\u00ed se llev\u00f3 a cabo toda la obra de Salom\u00f3n, desde 
el d\u00eda que se pusieron los cimientos del templo del Se\u00f1or hasta su 
terminaci\u00f3n.
{R}_{I}17_{/}Entonces Salom\u00f3n sali\u00f3 hacia Asiongaber y Elat, a orillas 
del mar, en el territorio de Ed\u00f3n. {R}_{I}18_{/}Jir\u00e1n, por medio de sus 
servidores, le hab\u00eda enviado nav\u00edos y marineros expertos en las 
cosas del mar, que con los siervos de Salom\u00f3n fueron a Ofir y 
trajeron unos diecis\u00e9is mil kilos de oro para el rey Salom\u00f3n.

{1}9{/}

{N}VISITA DE LA REINA DE SAB\u00c1{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}La reina de Sab\u00e1 tuvo conocimiento de la fama de Salom\u00f3n, 
y fue a Jerusal\u00e9n para ponerlo a prueba con enigmas. Iba revestida 
de poder\u00edo y seguida de una gran caravana de camellos cargados de 
aromas, oro en abundancia y piedras preciosas. Se present\u00f3 a 
Salom\u00f3n y le plante\u00f3 todo lo que pensaba. {R}_{I}2_{/}Salom\u00f3n le resolvi\u00f3 
todas sus cuestiones; no hubo nada que no pudiera resolver. 
{R}_{I}3_{/}Cuando la reina de Sab\u00e1 vio la sabidur\u00eda de Salom\u00f3n y el 
palacio que hab\u00eda construido, {R}_{I}4_{/}los manjares de su mesa, el 
ordenamiento jer\u00e1rquico de sus cortesanos, el comportamiento y el 
uniforme de sus camareros, sus provisiones de bebidas y los 
holocaustos que ofrec\u00eda en el templo del Se\u00f1or, se qued\u00f3 asombrada 
y {I}5_{/}dijo al rey: \u00abRealmente es verdad todo lo que yo hab\u00eda o\u00eddo 
en mi tierra de tus obras y tu sabidur\u00eda. {I}6_{/}Yo no lo quer\u00eda 
creer hasta que he venido y lo he visto con mis propios ojos; pero 
reconozco que no se me hab\u00eda dicho ni la mitad. Tu sabidur\u00eda y tu 
grandeza sobrepasan con mucho la fama que hab\u00eda llegado a mis 
o\u00eddos. {I}7_{/}\u00a1Dichosas tus mujeres!, \u00a1dichosos tus servidores, que 
est\u00e1n siempre junto a ti y escuchan tu sabidur\u00eda! {R}_{I}8_{/}Bendito sea 
el Se\u00f1or, tu Dios, que se ha complacido en ti y te ha puesto sobre 
su propio trono para reinar en nombre del Se\u00f1or Dios. Porque tu 
Dios ama a Israel y quiere mantenerlo eternamente, por eso te ha 
constituido rey sobre su pueblo, para que administres el derecho y 
la justicia\u00bb.
{R}_{I}9_{/}Luego ofreci\u00f3 al rey ciento cuatro mil kilos de oro y gran 
cantidad de aromas y piedras preciosas. Nunca m\u00e1s se vio tanta 
cantidad de aromas como la que la reina de Sab\u00e1 ofreci\u00f3 al rey 
Salom\u00f3n.
{R}_{I}10_{/}Los s\u00fabditos de Jir\u00e1n y los s\u00fabditos de Salom\u00f3n, que tra\u00edan 
oro de Ofir, hab\u00edan tra\u00eddo tambi\u00e9n de all\u00ed madera de s\u00e1ndalo y 
piedras preciosas. {R}_{I}11_{/}Con las maderas el rey hizo balaustradas 
para el templo del Se\u00f1or y para el palacio real, y c\u00edtaras y arpas 
para los cantores. Nunca se hab\u00eda visto una madera igual en el 
reino de Jud\u00e1.
{R}_{I}12_{/}El rey Salom\u00f3n, por su parte, regal\u00f3 a la reina de Sab\u00e1 todo 
lo que ella quiso, superando lo que ella hab\u00eda tra\u00eddo al rey. Ella 
y su s\u00e9quito emprendieron el viaje de regreso a su pa\u00eds.
{R}_{I}13_{/}El peso del oro que el rey Salom\u00f3n recib\u00eda cada a\u00f1o era de 
unos veintitr\u00e9s mil kilos, {R}_{I}14_{/}sin contar el procedente del 
tr\u00e1fico de los comerciantes y de los mercaderes, de todos los 
reyes de Arabia y de los gobernantes del pa\u00eds, los cuales pagaban 
al rey Salom\u00f3n tributos de oro y plata. {R}_{I}15_{/}El rey Salom\u00f3n hizo 
200 escudos de oro batido, empleando unos siete kilos de oro por 
escudo, {I}16_{/}y 300 escudos de oro batido m\u00e1s peque\u00f1os, a tres 
kilos y medio de oro cada uno; y los pusieron en la sala \u00abBosque 
del L\u00edbano\u00bb. {I}17_{/}Hizo tambi\u00e9n un gran trono de marfil y lo 
recubri\u00f3 de oro puro; {I}18_{/}ten\u00eda seis gradas, un cordero de oro en 
el respaldo, brazos a ambos lados del asiento, dos leones 
apostados junto a los brazos {R}_{I}19_{/}y doce leones a ambos lados de 
las gradas. Nunca se hab\u00eda hecho cosa semejante en reino alguno. 
{R}_{I}20_{/}Todos los vasos de beber del rey Salom\u00f3n eran de oro, y toda 
la vajilla de la sala del \u00abBosque del L\u00edbano\u00bb era de oro fino. No 
hab\u00eda nada de plata, pues la plata no se estimaba en tiempos del 
rey Salom\u00f3n. {R}_{I}21_{/}El rey ten\u00eda una flota que iba a Tarsis con los 
s\u00fabditos de Jir\u00e1n, y cada tres a\u00f1os volv\u00eda cargada de oro, plata, 
marfil, monos y pavos reales. {R}_{I}22_{/}El rey Salom\u00f3n super\u00f3 a todos 
los reyes de la tierra en riqueza y en sabidur\u00eda. {R}_{I}23_{/}Todos los 
reyes de la tierra quer\u00edan visitar a Salom\u00f3n para escuchar la 
sabidur\u00eda que Dios le hab\u00eda dado, {I}24_{/}y todos tra\u00edan presentes: 
objetos de oro y plata, vestidos, armas, aromas, caballos y mulos. 
Esto todos los a\u00f1os. {R}_{I}25_{/}Salom\u00f3n ten\u00eda 4.000 caballerizas para 
sus caballos y sus carros y 12.000 jinetes, que destac\u00f3 en las 
ciudades de guarnici\u00f3n y en Jerusal\u00e9n, junto al rey. {R}_{I}26_{/}Domin\u00f3 
sobre todos los reyes, desde el \u00c9ufrates hasta la tierra de los 
filisteos y hasta la frontera de Egipto. {R}_{I}27_{/}Logr\u00f3 que la plata 
abundara en Jerusal\u00e9n como las piedras, y los cedros como los 
sic\u00f3moros en la Sefela. {R}_{I}28_{/}Los caballos para Salom\u00f3n ven\u00edan de 
Musur y de todas partes.

{N}MUERTE DE SALOM\u00d3N{/}

{R}_{I}29_{/}El resto de la historia de Salom\u00f3n, desde el principio al 
fin, est\u00e1 escrito en las cr\u00f3nicas de Nat\u00e1n, profeta, en la 
profec\u00eda de Aj\u00edas de Silo y en la visi\u00f3n de Id\u00f3, el vidente, sobre 
Jerobo\u00e1n, hijo de Nabat. {R}_{I}30_{/}Salom\u00f3n rein\u00f3 cuarenta a\u00f1os en 
Jerusal\u00e9n sobre todo Israel. {R}_{I}31_{/}Descans\u00f3 con sus padres y fue 
sepultado en la ciudad de su padre David. Le sucedi\u00f3 en el trono 
su hijo Robo\u00e1n.

{1}10{/}

{N}EL CISMA POL\u00cdTICO{/}

{R}_{I}1_{/}Robo\u00e1n fue a Siqu\u00e9n, pues all\u00ed hab\u00eda acudido Israel para 
proclamarlo rey. {R}_{I}2_{/}Cuando lo supo Jerobo\u00e1n, hijo de Nabat, que 
estaba en Egipto, lejos del rey Salom\u00f3n, regres\u00f3 de Egipto. 
{R}_{I}3_{/}Lo mandaron llamar y vino. Jerobo\u00e1n y toda la comunidad de 
Israel se presentaron a Robo\u00e1n y le dijeron: {I}4_{/}\u00abTu padre nos ha 
puesto un yugo muy pesado; alivia t\u00fa la dura servidumbre de tu 
padre y el pesado yugo que puso sobre nosotros, y te serviremos\u00bb. 
{I}5_{/}\u00c9l les respondi\u00f3: \u00abVolved a verme dentro de tres d\u00edas\u00bb. Y el 
pueblo se fue. {R}_{I}6_{/}El rey Robo\u00e1n pidi\u00f3 consejo a los ancianos que 
hab\u00edan estado al servicio de su padre Salom\u00f3n mientras \u00e9ste viv\u00eda: 
\u00ab\u00bfQu\u00e9 me aconsej\u00e1is responder a este pueblo?\u00bb. {I}7_{/}Ellos le 
respondieron: \u00abSi hoy eres condescendiente con este pueblo, los 
complaces y les respondes con buenas palabras, ser\u00e1n siempre 
servidores tuyos\u00bb. {I}8_{/}Pero \u00e9l no sigui\u00f3 el consejo de los 
ancianos y consult\u00f3 a los j\u00f3venes que se hab\u00edan criado con \u00e9l y 
estaban a su servicio. {I}9_{/}Les dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 me aconsej\u00e1is vosotros 
responder a esta gente que me ha hablado as\u00ed: Alig\u00e9ranos el yugo 
que tu padre puso sobre nosotros?\u00bb. {I}10_{/}Los j\u00f3venes le 
respondieron: \u00abA esa gente, que te ha hablado en esos t\u00e9rminos 
debes responder lo siguiente: Mi dedo me\u00f1ique es m\u00e1s grueso que la 
cintura de mi padre; {I}11_{/}si mi padre os carg\u00f3 un yugo pesado, yo 
lo har\u00e9 m\u00e1s pesado todav\u00eda; si mi padre os castig\u00f3 con azotes, yo 
os castigar\u00e9 con latigazos\u00bb.
{I}12_{/}Al tercer d\u00eda, tal como el rey hab\u00eda dicho, Jerobo\u00e1n y todo 
el pueblo se presentaron ante Robo\u00e1n. {I}13_{/}Pero el rey les 
contest\u00f3 duramente, desech\u00f3 el consejo de los ancianos, sigui\u00f3 el 
de los j\u00f3venes {I}14_{/}y les habl\u00f3 de esta manera: \u00abMi padre os puso 
un yugo muy pesado, yo lo har\u00e9 m\u00e1s pesado todav\u00eda; mi padre os 
castig\u00f3 con azotes, yo os castigar\u00e9 con latigazos\u00bb. {I}15_{/}El rey no 
dio o\u00eddos al pueblo, porque as\u00ed lo hab\u00eda dispuesto el Se\u00f1or, para 
que se cumpliera la palabra que el Se\u00f1or hab\u00eda anunciado por medio 
de Aj\u00edas de Silo a Jerobo\u00e1n, hijo de Nabat. {R}_{I}16_{/}Los israelitas, 
al ver que el rey no les hab\u00eda hecho caso, le replicaron: \u00ab\u00bfQu\u00e9 
tenemos que ver nosotros con David? \u00a1No tenemos ninguna heredad en 
com\u00fan con el hijo de Jes\u00e9! \u00a1Cada uno a sus casas, Israel! \u00a1Mira t\u00fa 
ahora por tu casa, David!\u00bb. Y los israelitas se fueron a sus 
casas. {R}_{I}17_{/}Y Robo\u00e1n sigui\u00f3 reinando sobre los israelitas 
domiciliados en las ciudades de Jud\u00e1. {R}_{I}18_{/}El rey Robo\u00e1n envi\u00f3 a 
Ador\u00e1n, intendente de prestaciones personales; pero los israelitas 
lo mataron a pedradas. El rey Robo\u00e1n tuvo que apresurarse a subir 
a su carro y huir a Jerusal\u00e9n. {R}_{I}19_{/}Israel ha sido infiel a la 
casa de David hasta el d\u00eda de hoy.

{1}11{/}

{N}ACTIVIDAD DE ROBO\u00c1N{/}

{R}_{I}1_{/}Robo\u00e1n lleg\u00f3 a Jerusal\u00e9n y convoc\u00f3 a la casa de Jud\u00e1 y de 
Benjam\u00edn: 180.000 hombres de guerra, para luchar contra Israel y 
recuperar el reino. {R}_{I}2_{/}Pero el Se\u00f1or dijo a Semayas, hombre de 
Dios: {R}_{I}3_{/}\u00abDi a Robo\u00e1n, hijo de Salom\u00f3n, rey de Jud\u00e1, y a todos 
los israelitas de Jud\u00e1 y Benjam\u00edn: {I}4_{/}Esto dice el Se\u00f1or: No 
vay\u00e1is a luchar contra vuestros hermanos; volveos a vuestras 
casas, pues esto ha sucedido porque yo lo he querido\u00bb. Ellos 
obedecieron la voz del Se\u00f1or, y se volvieron sin luchar contra 
Jerobo\u00e1n. {R}_{I}5_{/}Robo\u00e1n se estableci\u00f3 en Jerusal\u00e9n y reconstruy\u00f3 las 
ciudades fuertes de Jud\u00e1. {R}_{I}6_{/}Reconstruy\u00f3 Bel\u00e9n, Et\u00e1n, T\u00e9coa, 
{I}7_{/}Bet Sur, Soc\u00f3, Adul\u00e1n, {I}8_{/}Gat, Mares\u00e1, Zif, {R}_{I}9_{/}Adora\u00edn, 
Laquis, Azeca, {R}_{I}10_{/}Sora, Ayal\u00f3n y Hebr\u00f3n, todas en Jud\u00e1 y 
Benjam\u00edn. {I}11_{/}Reforz\u00f3 sus defensas, puso al frente de ellas 
gobernadores y las provey\u00f3 de almacenes de v\u00edveres, aceite y vino. 
{R}_{I}12_{/}Las arm\u00f3 asimismo de escudos y lanzas con el fin de hacerlas 
lo m\u00e1s fuertes posible y poder mantener su dominio en Jud\u00e1 y 
Benjam\u00edn.

{N}EL CISMA RELIGIOSO{/}

{R}_{I}13_{/}Los sacerdotes y levitas esparcidos por Israel ven\u00edan de 
todos sus distritos para establecerse junto a \u00e9l. 
{R}_{I}14_{/}Abandonaban posesiones y heredades para venir a Jud\u00e1 y a 
Jerusal\u00e9n, pues Jerobo\u00e1n y sus hijos les prohib\u00edan el ejercicio 
del sacerdocio del Se\u00f1or. {I}15_{/}Jerobo\u00e1n hab\u00eda instituido su propio 
sacerdocio para las colinas, los s\u00e1tiros y los becerros que hab\u00eda 
mandado fundir. {R}_{I}16_{/}Los fieles seguidores del Se\u00f1or, de todas 
las tribus de Israel, siguieron el ejemplo de los sacerdotes y 
levitas, y se fueron a Jerusal\u00e9n para ofrecer sacrificios al 
Se\u00f1or, Dios de sus padres. {R}_{I}17_{/}De esta manera consolidaron el 
reino de Jud\u00e1 y reforzaron a Robo\u00e1n, hijo de Salom\u00f3n, los tres 
a\u00f1os que \u00e9ste sigui\u00f3 el camino de David y Salom\u00f3n.

{N}INFIDELIDAD DE ROBO\u00c1N{/}

{R}_{I}18_{/}Robo\u00e1n se cas\u00f3 con Majalat, hija de Yerimot, hijo de David y 
Abija\u00edl, hija de Eliab y nieta de Jes\u00e9, {I}19_{/}con la que tuvo estos 
hijos: Ye\u00fas, Semar\u00edas y Zah\u00e1n. {I}20_{/}Despu\u00e9s se cas\u00f3 con Maac\u00e1, 
hija de Absal\u00f3n, con la que tuvo \u00e9stos: Ab\u00edas, Atay, Ziz\u00e1 y 
Selomit. {I}21_{/}Robo\u00e1n am\u00f3 a Maac\u00e1, hija de Absal\u00f3n, m\u00e1s que a todas 
las dem\u00e1s mujeres y concubinas. Tuvo dieciocho mujeres y sesenta 
concubinas, con las que tuvo veintiocho hijos y sesenta hijas.
{I}22_{/}Constituy\u00f3 a Ab\u00edas, hijo de Maac\u00e1, como cabeza y jefe de 
todos sus hermanos, porque quer\u00eda hacerlo rey. {R}_{I}23_{/}Tuvo la 
sagacidad de repartir a sus hijos por todos los territorios de 
Jud\u00e1 y de Benjam\u00edn y las ciudades fortificadas, les dio abundancia 
de provisiones y les procur\u00f3 muchas mujeres.

{1}12{/}

{N}INCURSIONES DE SESAC{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Cuando Robo\u00e1n se consolid\u00f3 en el reino y se sinti\u00f3 
fuerte, abandon\u00f3 la ley del Se\u00f1or, y con \u00e9l todo Israel. {R}_{I}2_{/}Por 
haber sido infieles al Se\u00f1or, el a\u00f1o quinto del reinado de Robo\u00e1n, 
Sesac, rey de Egipto, fue contra Jerusal\u00e9n {R}_{I}3_{/}con 1.200 carros, 
60.000 caballos, seguidos de un ej\u00e9rcito ingente, integrado por 
libios, suqu\u00edes y et\u00edopes, que ven\u00edan con \u00e9l de Egipto. 
{R}_{I}4_{/}Conquist\u00f3 las ciudades fuertes de Jud\u00e1 y lleg\u00f3 hasta 
Jerusal\u00e9n. {R}_{I}5_{/}El profeta Semayas se present\u00f3 a Robo\u00e1n y a los 
jefes de Jud\u00e1, que ante el avance de Sesac se hab\u00edan refugiado en 
Jerusal\u00e9n, y les dijo: \u00abEsto dice el Se\u00f1or: Vosotros me hab\u00e9is 
abandonado a m\u00ed, y yo a mi vez os he abandonado en manos de 
Sesac\u00bb. {R}_{I}6_{/}Los jefes de Israel y el rey confesaron humildemente: 
\u00abEl Se\u00f1or es justo\u00bb. {R}_{I}7_{/}Cuando el Se\u00f1or vio que se hab\u00edan 
humillado, dijo a Semayas: \u00abSe han humillado, no los destruir\u00e9; 
pronto ver\u00e1n mi liberaci\u00f3n; no descargar\u00e9 mi ira contra Jerusal\u00e9n 
por medio de Sesac. {I}8_{/}Sin embargo, le estar\u00e1n sometidos durante 
alg\u00fan tiempo, para que vean la diferencia entre servirme a m\u00ed y 
servir a los reyes de la tierra\u00bb.
{R}_{I}9_{/}Sesac, rey de Egipto, atac\u00f3 a Jerusal\u00e9n y se apoder\u00f3 de los 
tesoros del templo del Se\u00f1or y del palacio real; todo se lo llev\u00f3, 
incluso los escudos de oro que hab\u00eda hecho el rey Salom\u00f3n. 
{R}_{I}10_{/}El rey Robo\u00e1n hizo en su lugar otros escudos de bronce, que 
entreg\u00f3 a los jefes de la guardia que custodiaba la entrada del 
palacio real; {R}_{I}11_{/}siempre que el rey iba al templo del Se\u00f1or la 
guardia los llevaba, y luego los volv\u00edan a poner en la sala de la 
guardia.
{R}_{I}12_{/}Gracias a su humillaci\u00f3n, la ira del Se\u00f1or se apart\u00f3 del rey 
sin causarle una aniquilaci\u00f3n total; m\u00e1s a\u00fan, las cosas mejoraron 
en Jud\u00e1. {R}_{I}13_{/}Robo\u00e1n se reafirm\u00f3 en Jerusal\u00e9n y continu\u00f3 su 
reinado. Ten\u00eda cuarenta y un a\u00f1os cuando comenz\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 
diecisiete a\u00f1os en Jerusal\u00e9n, la ciudad elegida por el Se\u00f1or entre 
todas las tribus de Israel para morada de su nombre. Su madre se 
llamaba Naam\u00e1, la amonita. {I}14_{/}Obr\u00f3 mal, pues su coraz\u00f3n estuvo 
alejado del Se\u00f1or. {R}_{I}15_{/}La historia de Robo\u00e1n, desde el principio 
al fin, est\u00e1 escrita en las cr\u00f3nicas del profeta Semayas y del 
profeta Id\u00f3. Robo\u00e1n y Jerobo\u00e1n estuvieron continuamente en guerra. 
{R}_{I}16_{/}Robo\u00e1n muri\u00f3 y fue sepultado con sus padres en la ciudad de 
David. Le sucedi\u00f3 en el trono su hijo Ab\u00edas.

{1}13{/}

{N}GUERRA DE AB\u00cdAS CONTRA JEROBO\u00c1N{/}

{R}_{I}1_{/}Ab\u00edas comenz\u00f3 a reinar en Jud\u00e1 el a\u00f1o dieciocho del reinado 
de Jerobo\u00e1n. {R}_{I}2_{/}Rein\u00f3 tres a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Su madre se 
llamaba Maac\u00e1, y era hija de Uriel, de Guibe\u00e1. Estall\u00f3 la guerra 
entre Ab\u00edas y Jerobo\u00e1n. [\u0095]_{I}3_{/}Ab\u00edas atac\u00f3 con un ej\u00e9rcito de 
400.000 hombres valerosos, y Jerobo\u00e1n opuso un frente de 800.000 
soldados, tambi\u00e9n valerosos.

{N}DISCURSO DE AB\u00cdAS{/}

{R}_{I}4_{/}Ab\u00edas, de pie sobre el monte Semar\u00e1yim, en las monta\u00f1as de 
Efra\u00edn, grit\u00f3: \u00abJerobo\u00e1n, israelitas todos, escuchadme. 
{R}_{I}5_{/}\u00bfAcaso hab\u00e9is olvidado que el Se\u00f1or, Dios de Israel, dio a 
David el reino sobre todo Israel a perpetuidad, y que fue 
refrendado con \u00e9l y sus descendientes mediante un pacto 
inviolable? {R}_{I}6_{/}A pesar de todo, Jerobo\u00e1n, hijo de Nabat, siervo 
de Salom\u00f3n, hijo de David, se ha levantado y se ha rebelado contra 
su se\u00f1or {R}_{I}7_{/}y se le han unido unos hombres miserables y 
perversos que se impusieron a Robo\u00e1n, hijo de Salom\u00f3n, pues era 
joven todav\u00eda y t\u00edmido y no los pudo resistir. {R}_{I}8_{/}\u00a1Y ahora 
and\u00e1is vosotros pregonando que os mostrar\u00e9is fuertes contra el 
reino del Se\u00f1or que detentan los descendientes de David, porque 
sois una multitud innumerable y ten\u00e9is con vosotros los becerros 
de oro que os leg\u00f3 como dioses Jerobo\u00e1n! {R}_{I}9_{/}Hab\u00e9is expulsado a 
los sacerdotes del Se\u00f1or, hijos de Aar\u00f3n, y a los levitas, y os 
hab\u00e9is creado sacerdotes al estilo de los pueblos paganos; a todo 
el que trae un becerro y siete carneros lo consagr\u00e1is sacerdote de 
dioses que no son dioses. {R}_{I}10_{/}Para nosotros, nuestro Dios es el 
Se\u00f1or; no lo hemos abandonado; y los descendientes de Aar\u00f3n son 
los sacerdotes al servicio del Se\u00f1or, y los levitas cumplen sus 
funciones. {R}_{I}11_{/}Ofrecen diariamente holocaustos al Se\u00f1or, ma\u00f1ana 
y tarde, queman perfumes arom\u00e1ticos, ponen los panes de la 
proposici\u00f3n sobre la mesa limpia y encienden todas las tardes el 
candelabro de oro con sus l\u00e1mparas; seguimos cumpliendo las 
disposiciones del Se\u00f1or, nuestro Dios, que vosotros hab\u00e9is 
abandonado. {R}_{I}12_{/}Traemos con nosotros a Dios a la cabeza; dar\u00e1n 
con las trompetas el toque de guerra contra vosotros. \u00a1Israelitas, 
no luch\u00e9is contra el Se\u00f1or, el Dios de vuestros padres, pues no os 
saldr\u00e1 bien!\u00bb.

{N}LA BATALLA{/}

{R}_{I}13_{/}Jerobo\u00e1n prepar\u00f3 una emboscada, que cerc\u00f3 a los de Jud\u00e1 por 
la espalda, de manera que Jud\u00e1 se vio rodeado por Jerobo\u00e1n por 
delante y por detr\u00e1s. {R}_{I}14_{/}Los de Jud\u00e1 miraron hacia atr\u00e1s y se 
percataron de que los atacaban de frente y por la espalda. 
Clamaron al Se\u00f1or, y los sacerdotes tocaron sus trompetas. 
{R}_{I}15_{/}Los de Jud\u00e1 lanzaron el grito de guerra; y mientras \u00e9ste se 
prolongaba, Dios derrot\u00f3 a Jerobo\u00e1n y a Israel ante Ab\u00edas y Jud\u00e1. 
{R}_{I}16_{/}El ej\u00e9rcito de Israel se dio a la fuga ante los hombres de 
Jud\u00e1. Dios los entreg\u00f3 en sus manos. {R}_{I}17_{/}Ab\u00edas y los suyos les 
causaron una gran derrota, en la que cayeron 500.000 hombres de 
Israel. {R}_{I}18_{/}Los de Israel quedaron humillados, mientras que los 
de Jud\u00e1 cobraron nuevas fuerzas, porque se hab\u00edan apoyado en el 
Se\u00f1or, Dios de sus padres.

{N}FIN DEL REINADO{/}

{R}_{I}19_{/}Ab\u00edas persigui\u00f3 a Jerobo\u00e1n y le tom\u00f3 varias ciudades: Betel, 
Yesan\u00e1 y Efr\u00f3n con sus respectivas aldeas. {I}20_{/}Jerobo\u00e1n no 
recobr\u00f3 ya su poder durante la vida de Ab\u00edas. Finalmente, el Se\u00f1or 
lo hiri\u00f3 y muri\u00f3. {I}21_{/}Ab\u00edas, por el contrario, se reafirm\u00f3; tuvo 
catorce mujeres, veintid\u00f3s hijos y diecis\u00e9is hijas. {R}_{I}22_{/}El resto 
de la historia de Ab\u00edas, su conducta y sus obras est\u00e1n escritas en 
el comentario del profeta Id\u00f3. {R}_{I}23_{/}Ab\u00edas muri\u00f3 y fue sepultado 
con sus padres en la ciudad de David. Le sucedi\u00f3 en el trono su 
hijo As\u00e1; la tierra goz\u00f3 de paz durante diez a\u00f1os.

{1}14{/}

{N}REINO DE AS\u00c1, REY DE JUD\u00c1{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}As\u00e1 hizo lo que es bueno y justo delante del Se\u00f1or, su 
Dios. {I}2_{/}Destruy\u00f3 los altares de los dioses extranjeros, las 
colinas, las estelas y los cipos sagrados; {R}_{I}3_{/}exhort\u00f3 a los de 
Jud\u00e1 a buscar al Se\u00f1or, Dios de sus padres, observando su ley y 
sus mandamientos. {R}_{I}4_{/}Hizo desaparecer de todas las ciudades de 
Jud\u00e1 los santuarios de las colinas y los cipos del culto solar. El 
reino disfrut\u00f3 de tranquilidad durante sus d\u00edas. {R}_{I}5_{/}Restaur\u00f3 las 
ciudades fuertes de Jud\u00e1 aprovechando aquellos a\u00f1os en que el pa\u00eds 
gozaba de tranquilidad y no hab\u00eda guerra alguna, porque el Se\u00f1or 
le hab\u00eda concedido la paz. {R}_{I}6_{/}Por eso dijo a Jud\u00e1: \u00abRestauremos 
estas ciudades, rode\u00e9moslas de murallas, torres, puertas y barras 
mientras el pa\u00eds est\u00e1 en nuestras manos. Hemos buscado al Se\u00f1or, y 
el Se\u00f1or nos ha concedido la paz con nuestros vecinos\u00bb. Y 
realizaron todas las construcciones. {R}_{I}7_{/}As\u00e1 dispon\u00eda de un 
ej\u00e9rcito de 300.000 hombres armados de escudo y lanza en Jud\u00e1, y 
280.000 armados de escudo y arco en Benjam\u00edn, todos hombres 
valerosos.
{I}8_{/}Z\u00e9raj, el et\u00edope, sali\u00f3 contra ellos con 1.000.000 de hombres 
y 300 carros y lleg\u00f3 hasta Mares\u00e1. {I}9_{/}As\u00e1 le sali\u00f3 al encuentro y 
se aline\u00f3 en orden de batalla en el valle de Sefat\u00e1, junto a 
Mares\u00e1. {R}_{I}10_{/}As\u00e1 invoc\u00f3 al Se\u00f1or, su Dios: \u00abSe\u00f1or, solamente t\u00fa 
puedes acudir en auxilio del d\u00e9bil frente al poderoso. Ven en 
nuestro auxilio, Se\u00f1or, Dios nuestro, porque en ti nos apoyamos y 
en tu nombre venimos a enfrentarnos con esta horda. Se\u00f1or, t\u00fa eres 
nuestro Dios; no permitas que el hombre prevalezca contra ti\u00bb. 
{R}_{I}11_{/}El Se\u00f1or derrot\u00f3 a los et\u00edopes ante As\u00e1 y Jud\u00e1. Los et\u00edopes 
huyeron, {I}12_{/}y As\u00e1 los persigui\u00f3 con su ej\u00e9rcito hasta Guerar; 
todos los et\u00edopes cayeron, sin quedar ni un superviviente, pues 
quedaron destrozados ante el Se\u00f1or y su ej\u00e9rcito. Los de As\u00e1 se 
apoderaron de una gran cantidad de bot\u00edn {I}13_{/}y tomaron todas las 
ciudades de la regi\u00f3n de Guerar, pues tambi\u00e9n sobre ellas se hab\u00eda 
extendido el terror del Se\u00f1or. Todas fueron saqueadas, ya que era 
mucho su bot\u00edn. {I}14_{/}Asaltaron asimismo los apriscos y establos de 
los ganados, y se llevaron una gran cantidad de ovejas y camellos. 
{R}_{I}15_{/}Despu\u00e9s regresaron a Jerusal\u00e9n.

{1}15{/}

{N}REFORMAS DE AS\u00c1{/}

{R}_{I}1_{/}Azar\u00edas, hijo de Oded, revestido del esp\u00edritu de Dios, 
{R}_{I}2_{/}sali\u00f3 al encuentro de As\u00e1 y le dijo: \u00ab\u00d3yeme, As\u00e1, y 
escuchadme todos los de Jud\u00e1 y Benjam\u00edn. El Se\u00f1or est\u00e1 con 
vosotros porque vosotros est\u00e1is con \u00e9l. Cuando vosotros le 
busc\u00e1is, \u00e9l se deja encontrar por vosotros; pero si lo abandon\u00e1is, 
\u00e9l se aleja. {R}_{I}3_{/}Durante mucho tiempo Israel habr\u00e1 de vivir lejos 
del Dios verdadero, sin sacerdotes que lo instruyan y sin ley; 
{R}_{I}4_{/}pero en medio de su angustia se convertir\u00e1 al Se\u00f1or, Dios de 
Israel. Lo buscar\u00e1n, y \u00e9l se dejar\u00e1 encontrar por ellos. {I}5_{/}En 
aquellos d\u00edas no habr\u00e1 paz ni para los que salen ni para los que 
entran, pues abundar\u00e1n las tribulaciones sobre todos los 
habitantes de la tierra. {R}_{I}6_{/}Las naciones y las ciudades se 
destruir\u00e1n unas a otras, porque Dios las llenar\u00e1 de terror con 
toda suerte de calamidades. {I}7_{/}Pero vosotros sed fuertes y no 
desfallezc\u00e1is, porque vuestras obras tendr\u00e1n su recompensa\u00bb.
{R}_{I}8_{/}Con estas palabras del profeta Azar\u00edas, hijo de Oded, As\u00e1 se 
sinti\u00f3 fortalecido e hizo desaparecer los \u00eddolos de toda la tierra 
de Jud\u00e1 y de Benjam\u00edn y de las ciudades que hab\u00eda conquistado en 
la monta\u00f1a de Efra\u00edn; restaur\u00f3 de nuevo el altar del Se\u00f1or, que 
estaba delante del vest\u00edbulo del Se\u00f1or. {R}_{I}9_{/}Convoc\u00f3 a todo Jud\u00e1 y 
Benjam\u00edn, y a los de Efra\u00edn, Manas\u00e9s y Sime\u00f3n, que habitaban entre 
ellos, pues muchos de los de Israel se hab\u00edan pasado al lado de 
As\u00e1 al ver que el Se\u00f1or, su Dios, estaba con \u00e9l. {R}_{I}10_{/}Se 
reunieron en Jerusal\u00e9n el tercer mes del a\u00f1o quince del reinado de 
As\u00e1. {R}_{I}11_{/}Aquel d\u00eda ofrecieron en sacrificio al Se\u00f1or 700 toros y 
7.000 ovejas del bot\u00edn que hab\u00edan tra\u00eddo. {R}_{I}12_{/}Se comprometieron 
con un pacto a buscar al Se\u00f1or, Dios de sus padres, con todo su 
coraz\u00f3n y toda su alma. {R}_{I}13_{/}Todo el que no buscara al Se\u00f1or, 
Dios de Israel, sin distinguir entre grandes o peque\u00f1os, hombres o 
mujeres, ser\u00eda condenado a muerte. {I}14_{/}As\u00ed se lo juraron al Se\u00f1or 
con grandes gritos de alegr\u00eda, entre el resonar de las trompetas y 
de los cuernos. {R}_{I}15_{/}Todo Jud\u00e1 estaba contento por el juramento 
que acababan de hacer con todo el coraz\u00f3n; con toda su buena 
voluntad hab\u00edan buscado al Se\u00f1or, y \u00e9l se hab\u00eda dejado encontrar 
por ellos, y les hab\u00eda concedido la paz en todas sus fronteras. 
{R}_{I}16_{/}El rey As\u00e1 quit\u00f3 la dignidad de reina a su madre Maac\u00e1, 
porque hab\u00eda hecho una imagen de Aser\u00e1; As\u00e1 destruy\u00f3 la imagen y 
la quem\u00f3 en el torrente Cedr\u00f3n. {I}17_{/}En cambio, no se quitaron las 
colinas, aunque As\u00e1 fue siempre fiel al Se\u00f1or. {R}_{I}18_{/}Llev\u00f3 al 
templo todas las ofrendas que \u00e9l y su padre hab\u00edan hecho al Se\u00f1or: 
oro, plata y objetos varios. {I}19_{/}No hubo guerra hasta el a\u00f1o 
treinta y cinco del reinado de As\u00e1.

{1}16{/}

{N}ALIANZA DE AS\u00c1 CON LOS SIRIOS{/}

{R}_{I}1_{/}El a\u00f1o treinta y seis del reinado de As\u00e1, Bas\u00e1, rey de 
Israel, atac\u00f3 Jud\u00e1 y fortific\u00f3 Ram\u00e1 para cortar las comunicaciones 
a As\u00e1, rey de Jud\u00e1. {R}_{I}2_{/}Entonces As\u00e1 tom\u00f3 la plata y el oro del 
templo y del palacio real y lo envi\u00f3 a Ben Hadad, rey de Siria, 
residente en Damasco, con este mensaje: {R}_{I}3_{/}\u00abHagamos nosotros dos 
un pacto, como lo hicieron nuestros padres. Yo te env\u00edo este 
obsequio de plata y oro. Rompe tu pacto con Bas\u00e1, rey de Israel, 
para que me deje en paz\u00bb. {R}_{I}4_{/}Ben Hadad dio o\u00eddos a As\u00e1 y mand\u00f3 a 
los jefes de su ej\u00e9rcito contra las ciudades de Israel, 
conquistando Iy\u00f3n, Dan, Abel-May\u00f3 y todas las ciudades de 
aprovisionamiento de Neftal\u00ed. {I}5_{/}Cuando Bas\u00e1 se enter\u00f3 de ello, 
desisti\u00f3 de fortificar Ram\u00e1 y par\u00f3 las obras. {R}_{I}6_{/}El rey As\u00e1 
convoc\u00f3 a todo Jud\u00e1, sin excepci\u00f3n alguna, y se llevaron las 
piedras y el maderamen con que Bas\u00e1 fortificaba Ram\u00e1 para 
fortificar con ello Guibe\u00e1 y Misp\u00e1.
[\u0095]_{R}_{I}7_{/}Fue entonces cuando el profeta Janan\u00ed se present\u00f3 a As\u00e1, 
rey de Jud\u00e1, y le dijo: \u00abPor haberte apoyado sobre el rey de Siria 
y no sobre el Se\u00f1or, tu Dios, por eso se te escapar\u00e1 de las manos 
la fuerza del rey de Siria. {I}8_{/}Los et\u00edopes y los libios 
constitu\u00edan un ej\u00e9rcito numeroso, con una gran cantidad de carros 
y caballos. Y, sin embargo, fueron entregados en tus manos porque 
t\u00fa pusiste la confianza en el Se\u00f1or. {I}9_{/}Pues los ojos del Se\u00f1or 
recorren toda la tierra para sostener a cuantos le sirven de todo 
coraz\u00f3n. T\u00fa has obrado como un insensato, por lo cual a partir de 
ahora vivir\u00e1s en guerra\u00bb.

{N}FIN DE AS\u00c1{/}

{R}_{I}10_{/}As\u00e1 se indign\u00f3 contra el profeta y lo meti\u00f3 en la c\u00e1rcel, 
pues sus palabras le hab\u00edan llenado de c\u00f3lera contra \u00e9l. As\u00e1 
maltrat\u00f3 tambi\u00e9n a otros del pueblo. {R}_{I}11_{/}Los hechos de As\u00e1, 
desde el principio al fin, est\u00e1n escritos en el libro de los reyes 
de Jud\u00e1 y de Israel. {I}12_{/}El a\u00f1o treinta y nueve de su reinado 
enferm\u00f3 gravemente de los pies, y tampoco en su enfermedad confi\u00f3 
en el Se\u00f1or, sino en los m\u00e9dicos. {I}13_{/}Muri\u00f3 el a\u00f1o cuarenta y uno 
de su reinado. {R}_{I}14_{/}Fue enterrado en el sepulcro que se hab\u00eda 
mandado hacer en la ciudad de David. {I}15_{/}Fue colocado sobre un 
lecho lleno de aromas, esencias y ung\u00fcentos, preparados seg\u00fan el 
arte de la perfumer\u00eda, y se hizo en su honor un fuego inmenso.

{1}17{/}

{N}REINADO DE JOSAFAT{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Le sucedi\u00f3 en el trono su hijo Josafat, que se mostr\u00f3 
fuerte frente a Israel. {R}_{I}2_{/}Puso guarniciones en todas las 
ciudades fortificadas de Jud\u00e1 y nombr\u00f3 gobernadores tanto en la 
tierra de Jud\u00e1 como en las ciudades que su padre As\u00e1 hab\u00eda 
conquistado en Efra\u00edn. {I}3_{/}El Se\u00f1or estuvo con Josafat porque 
sigui\u00f3 los caminos de su padre en la primera parte de su vida y no 
se dio a los baales, {R}_{I}4_{/}sino que busc\u00f3 al Dios de su padre y 
vivi\u00f3 seg\u00fan sus preceptos, sin imitar para nada la conducta de 
Israel. {R}_{I}5_{/}El Se\u00f1or consolid\u00f3 el reino en sus manos; todo Jud\u00e1 
le pagaba tributo a Josafat, que lleg\u00f3 a tener muchas riquezas y 
gran fama. {R}_{I}6_{/}Sigui\u00f3 con orgullo los caminos del Se\u00f1or, y quit\u00f3 
de nuevo de Jud\u00e1 las colinas y las im\u00e1genes de Aser\u00e1.
{R}_{I}7_{/}El a\u00f1o tercero de su reinado mand\u00f3 a sus jefes Benjail, 
Abd\u00edas, Zacar\u00edas, Natanael y Miqueas para que instruyesen a las 
ciudades de Jud\u00e1. {R}_{I}8_{/}Mand\u00f3 con ellos a los levitas Semayas, 
Natan\u00edas, Zebad\u00edas, Asael, Semiramot, Jonat\u00e1n, Adon\u00edas, Tob\u00edas y 
Tobadon\u00edas, y a los sacerdotes Elisam\u00e1 y Jor\u00e1n. {R}_{I}9_{/}Con el libro 
de la ley del Se\u00f1or fueron recorriendo las ciudades de Jud\u00e1 y 
ense\u00f1ando al pueblo.
{R}_{I}10_{/}El p\u00e1nico del Se\u00f1or cundi\u00f3 por todos los reinos de las 
tierras vecinas de Jud\u00e1, y no hicieron la guerra a Josafat. 
{R}_{I}11_{/}M\u00e1s a\u00fan, los filisteos vinieron a ofrecer a Josafat tributos 
y regalos de plata. Los \u00e1rabes llevaron al rey ganado menor: 7.700 
carneros y otros tantos machos cabr\u00edos. {R}_{I}12_{/}Josafat prosperaba 
m\u00e1s y m\u00e1s. Construy\u00f3 en Jud\u00e1 fortalezas y ciudades para almacenes. 
{R}_{I}13_{/}Ten\u00eda abundantes provisiones en las ciudades de Jud\u00e1 y 
soldados valerosos en Jerusal\u00e9n. {R}_{I}14_{/}\u00c9sta era la lista por 
familias. Jefes de millares por Jud\u00e1: Adn\u00e1, el jefe, con 300.000 
soldados valerosos; {I}15_{/}bajo sus \u00f3rdenes el jefe Yehojan\u00e1n, con 
280.000; {I}16_{/}bajo sus \u00f3rdenes Amas\u00edas, hijo de Zicr\u00ed, que se 
hab\u00eda consagrado voluntariamente al servicio del Se\u00f1or, con 
200.000. {I}17_{/}Por Benjam\u00edn: el valeroso Eliad\u00e1, con 200.000 
hombres armados con escudo y arco; {I}18_{/}bajo sus \u00f3rdenes 
Yehozabad, con 180.000 prontos para el combate. {R}_{I}19_{/}\u00c9stos 
estaban al servicio del rey, sin contar los que ten\u00eda en las 
ciudades fortificadas de todo Jud\u00e1.

{1}18{/}

{N}PACTO DE JOSAFAT CON AJAB{/}

[\u0095]_{I}1_{/}Josafat lleg\u00f3 a tener muchas riquezas y mucha fama, y 
emparent\u00f3 con Ajab, {R}_{I}2_{/}al cual fue a visitar despu\u00e9s de algunos 
a\u00f1os a Samar\u00eda. {R}_{I}3_{/}Ajab, rey de Israel, dijo a Josafat, rey de 
Jud\u00e1: \u00ab\u00bfQuieres venir conmigo a atacar a Ramot de Galaad?\u00bb. \u00c9l 
contest\u00f3: \u00abMi suerte y la tuya ser\u00e1n la misma, y la misma tambi\u00e9n 
la suerte de nuestros pueblos; iremos contigo a la guerra\u00bb. 
{I}4_{/}Pero a\u00f1adi\u00f3: \u00abPor favor, consulta hoy la voluntad del Se\u00f1or\u00bb. 
{R}_{I}5_{/}El rey de Israel reuni\u00f3 a los profetas, 400 hombres, y les 
dijo: \u00ab\u00bfDebo atacar a Ramot de Galaad o no?\u00bb. Respondieron: 
\u00abAt\u00e1cala porque Dios la pondr\u00e1 en tus manos\u00bb. {R}_{I}6_{/}Josafat repuso: 
\u00ab\u00bfNo habr\u00e1 aqu\u00ed alg\u00fan otro profeta del Se\u00f1or para consultarle?\u00bb. 
{R}_{I}7_{/}El rey de Israel respondi\u00f3 a Josafat: \u00abHay todav\u00eda uno por 
medio del cual podemos consultar al Se\u00f1or; pero yo le odio porque 
nunca me profetiza cosas buenas, sino cosas malas; es Miqueas, 
hijo de Yiml\u00e1\u00bb. Josafat dijo: \u00abNo hable as\u00ed el rey\u00bb. {R}_{I}8_{/}El rey 
de Israel llam\u00f3 a un funcionario y le dijo: \u00abQue venga 
inmediatamente Miqueas, hijo de Yiml\u00e1\u00bb. {R}_{I}9_{/}El rey de Israel y 
Josafat, rey de Jud\u00e1, estaban sentados en sus tronos, con sus 
vestiduras regias, y ante ellos todos los profetas en trance de 
profetizar. {I}10_{/}Sedec\u00edas, hijo de Canaan\u00e1, se hab\u00eda hecho unos 
cuernos de hierro y dec\u00eda: \u00abEsto dice el Se\u00f1or: Con \u00e9stos 
acornear\u00e1s t\u00fa a los sirios hasta exterminarlos\u00bb. {R}_{I}11_{/}Y todos los 
profetas profetizaban de la misma manera: \u00abAtaca a Ramot de Galaad 
y triunfar\u00e1s, pues el Se\u00f1or la pondr\u00e1 en tus manos\u00bb.
{R}_{I}12_{/}El mensajero que hab\u00eda ido a llamar a Miqueas le dijo: \u00abMira 
que los profetas, todos a una, profetizan \u00e9xito al rey; haz t\u00fa 
como ellos y profetiza triunfo\u00bb. {R}_{I}13_{/}Miqueas respondi\u00f3: \u00abVive el 
Se\u00f1or, que dir\u00e9 lo que el Se\u00f1or me mande\u00bb. {I}14_{/}Se present\u00f3 al 
rey, y el rey le dijo: \u00abMiqueas, \u00bfdebemos atacar a Ramot de Galaad 
o no?\u00bb. \u00c9l respondi\u00f3: \u00abAtacadla y triunfar\u00e9is, pues el Se\u00f1or la 
pondr\u00e1 en vuestras manos\u00bb. {I}15_{/}El rey le dijo: \u00ab\u00bfCu\u00e1ntas veces 
voy a decir que no me digas m\u00e1s que la verdad en nombre del 
Se\u00f1or?\u00bb. {R}_{I}16_{/}Miqueas contest\u00f3: \u00abHe visto a todo Israel disperso 
por los montes como reba\u00f1o sin pastor. El Se\u00f1or dec\u00eda: \u00c9stos no 
tienen due\u00f1o; que cada uno vuelva en paz a su casa\u00bb.
{R}_{I}17_{/}El rey de Israel dijo a Josafat: \u00ab\u00bfNo te dec\u00eda yo que no me 
profetizaba bienes, sino males?\u00bb. {R}_{I}18_{/}Miqueas replic\u00f3: \u00abEscuchad 
la palabra del Se\u00f1or: He visto al Se\u00f1or sentado en su trono y toda 
la corte del cielo alineada a su derecha y a su izquierda. {R}_{I}19_{/}Y 
el Se\u00f1or dec\u00eda: \u00bfQui\u00e9n seducir\u00e1 a Ajab, rey de Israel, para que 
vaya y muera en Ramot de Galaad? Y uno propon\u00eda una cosa y otro 
otra. {R}_{I}20_{/}Pero se adelant\u00f3 un esp\u00edritu, y de pie ante el Se\u00f1or 
dijo: Yo lo seducir\u00e9. El Se\u00f1or le pregunt\u00f3: \u00bfC\u00f3mo? {R}_{I}21_{/}\u00c9l 
respondi\u00f3: Ir\u00e9 y ser\u00e9 esp\u00edritu de mentira en la boca de todos sus 
profetas. El Se\u00f1or dijo: T\u00fa lograr\u00e1s seducirlo; vete y hazlo as\u00ed. 
{R}_{I}22_{/}El Se\u00f1or ha puesto esp\u00edritu de mentira en la boca de todos 
tus profetas, pues el Se\u00f1or ha decretado tu ruina\u00bb. {R}_{I}23_{/}Entonces 
Sedec\u00edas, hijo de Canaan\u00e1, dio una bofetada a Miqueas, y le dijo: 
\u00ab\u00bfEs que el esp\u00edritu del Se\u00f1or me ha dejado a m\u00ed para hablarte a 
ti?\u00bb. {R}_{I}24_{/}Miqueas le contest\u00f3: \u00abYa lo sabr\u00e1s aquel d\u00eda que andes 
de aposento en aposento para esconderte\u00bb. {R}_{I}25_{/}El rey de Israel 
orden\u00f3: \u00abPrended a Miqueas y llevadlo a Am\u00f3n, prefecto de la 
ciudad, y a Jo\u00e1s, mi hijo, {R}_{I}26_{/}y decidles: \u00c9sta es la orden del 
rey: Meted a este hombre en la c\u00e1rcel y tenedlo a pan y agua y 
poco de cada cosa hasta que yo vuelva sano y salvo\u00bb. {R}_{I}27_{/}Miqueas 
respondi\u00f3: \u00absi vuelves sano y salvo, el Se\u00f1or no ha hablado por mi 
boca\u00bb.
{R}_{I}28_{/}El rey de Israel y Josafat fueron a atacar a Ramot de 
Galaad. {R}_{I}29_{/}El rey de Israel dijo a Josafat: \u00abYo ir\u00e9 disfrazado 
a la batalla, pero t\u00fa ir\u00e1s con tu vestidura real\u00bb. Y el rey de 
Israel se disfraz\u00f3 y entr\u00f3 en batalla. {R}_{I}30_{/}El rey de Siria hab\u00eda 
dado esta orden a los jefes de sus carros: \u00abNo ataqu\u00e9is a ninguno, 
sea oficial o soldado raso, sino solamente al rey de Israel\u00bb. 
{I}31_{/}Cuando los jefes de los carros vieron a Josafat, se dijeron: 
\u00abEste es el rey de Israel\u00bb. Fueron contra \u00e9l y lo atacaron. 
Josafat entonces lanz\u00f3 un grito, y el Se\u00f1or le ayud\u00f3 y los apart\u00f3 
de \u00e9l. {R}_{I}32_{/}Los jefes de los carros se dieron cuenta de que no 
era el rey de Israel y dejaron de perseguirlo. {R}_{I}33_{/}Pero un 
hombre dispar\u00f3 el arco al azar, e hiri\u00f3 al rey de Israel entre las 
junturas de la coraza. El rey dijo a su auriga: \u00abDa la vuelta y 
s\u00e1came del campo, porque estoy herido\u00bb. {R}_{I}34_{/}Pero arreci\u00f3 tanto 
la lucha aquel d\u00eda, que el rey de Israel sigui\u00f3 firme en su carro 
frente a los sirios hasta el atardecer, y muri\u00f3 al ponerse el sol.

{1}19{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Josafat, rey de Jud\u00e1, regres\u00f3 sano y salvo a su casa, a 
Jerusal\u00e9n. {R}_{I}2_{/}El profeta Jeh\u00fa, hijo de Janan\u00ed, le sali\u00f3 al 
encuentro y le dijo: \u00ab\u00bfAyudas al malvado y amas a los enemigos del 
Se\u00f1or para atraer as\u00ed su ira contra ti? {R}_{I}3_{/}No obstante, algo 
bueno hay en ti, pues has destruido las im\u00e1genes de Aser\u00e1 y buscas 
a Dios de coraz\u00f3n\u00bb.

{N}REFORMA DE JOSAFAT{/}

{R}_{I}4_{/}Despu\u00e9s de una estancia en Jerusal\u00e9n, Josafat sali\u00f3 de nuevo 
a visitar al pueblo desde Berseba hasta la monta\u00f1a de Efra\u00edn y 
atraerlo al Se\u00f1or, Dios de sus padres. {R}_{I}5_{/}Estableci\u00f3 jueces en 
cada una de las ciudades de Jud\u00e1, {I}6_{/}y les dijo: \u00abMirad lo que 
hac\u00e9is, pues no juzg\u00e1is en lugar de los hombres sino en nombre del 
Se\u00f1or, que est\u00e1 presente cuando vosotros sentenci\u00e1is. {I}7_{/}Temed al 
Se\u00f1or, sed justos, porque el Se\u00f1or no tolera la injusticia, la 
parcialidad y el soborno\u00bb. {R}_{I}8_{/}Estableci\u00f3 asimismo en Jerusal\u00e9n 
levitas, sacerdotes y jefes de familias de Israel como jueces en 
asuntos religiosos y civiles de los habitantes de Jerusal\u00e9n. 
{R}_{I}9_{/}Les dio estas \u00f3rdenes: \u00abCumplid vuestra misi\u00f3n con temor de 
Dios, con fidelidad y con honradez. {R}_{I}10_{/}En todas las causas que 
os presenten vuestros hermanos que viven en sus ciudades, causas 
de sangre o cuestiones sobre la ley, mandamientos, preceptos o 
costumbres, vosotros los instruir\u00e9is, para que no pequen contra el 
Se\u00f1or y no caiga su c\u00f3lera sobre vosotros y sobre ellos. Si obr\u00e1is 
as\u00ed, salvar\u00e9is vuestra responsabilidad. {R}_{I}11_{/}Para los asuntos 
religiosos, ah\u00ed ten\u00e9is a Amar\u00edas, el sacerdote jefe; y para los 
asuntos civiles, a Zebad\u00edas, hijo de Ismael, jefe de la casa de 
Jud\u00e1. Y como secretarios, ten\u00e9is a los levitas. \u00c1nimo y manos a la 
obra; el Se\u00f1or estar\u00e1 siempre con el bueno\u00bb.

{1}20{/}

{N}TRIUNFO DE JOSAFAT CONTRA ED\u00d3N{/}

{I}1_{/}Poco despu\u00e9s, los moabitas, los amonitas y sus aliados los 
mineos declararon la guerra a Josafat. {R}_{I}2_{/}La noticia lleg\u00f3 a 
Josafat en estos t\u00e9rminos: \u00abUna horda numerosa viene contra ti del 
otro lado del mar Muerto, de Ed\u00f3n; ya est\u00e1n en Jasas\u00f3n Tamar, es 
decir, en Engad\u00ed\u00bb. {R}_{I}3_{/}Josafat, atemorizado, recurri\u00f3 al Se\u00f1or y 
promulg\u00f3 ayuno en todo Jud\u00e1. {R}_{I}4_{/}Todos se reunieron para invocar 
al Se\u00f1or; de todas las ciudades de Jud\u00e1 vinieron a implorar el 
auxilio del Se\u00f1or. {R}_{I}5_{/}Josafat, en medio de la asamblea de Jud\u00e1 y 
Jerusal\u00e9n, en el templo del Se\u00f1or, y de pie delante del atrio 
nuevo, {R}_{I}6_{/}or\u00f3 as\u00ed: \u00abSe\u00f1or, Dios de nuestros padres, t\u00fa eres el 
Dios de los cielos, t\u00fa gobiernas los reinos de la tierra, t\u00fa 
tienes en tu mano la fuerza y el poder; nadie puede resistirte. 
{R}_{I}7_{/}T\u00fa, Se\u00f1or, Dios nuestro, echaste a los habitantes de esta 
tierra para d\u00e1rsela a los hijos de Abrah\u00e1n, tu amigo. {R}_{I}8_{/}Ellos 
se establecieron en esta tierra, construyeron un templo a tu 
nombre y dijeron: {R}_{I}9_{/}Si nos sobreviene la desgracia, si la 
espada, el castigo, la peste o el hambre se abaten sobre nosotros, 
nos presentaremos en este templo delante de ti, porque en este 
santuario habita tu nombre, y en medio de nuestra angustia 
clamaremos a ti, y t\u00fa nos escuchar\u00e1s y nos salvar\u00e1s. {R}_{I}10_{/}Mira 
ahora a los hijos de Am\u00f3n, a los de Moab y a los de los montes de 
Se\u00edr, cuyas tierras no permitiste que atravesaran los israelitas 
cuando ven\u00edan de Egipto, sino que les hiciste dar un largo rodeo 
para no destruirlos; {I}11_{/}mira ahora c\u00f3mo nos pagan viniendo a 
echarnos de la heredad que t\u00fa nos diste en propiedad. {R}_{I}12_{/}Dios 
nuestro, j\u00fazgalos t\u00fa, pues nosotros nos sentimos impotentes frente 
a esta horda ingente que nos asalta. No sabemos qu\u00e9 hacer; 
nuestros ojos se vuelven a ti\u00bb.
{R}_{I}13_{/}Todo Jud\u00e1 permanec\u00eda de pie delante del Se\u00f1or, incluidas sus 
mujeres e hijos peque\u00f1os. {R}_{I}14_{/}En medio de la asamblea, Yajaziel, 
hijo de Zacar\u00edas, hijo de Benayas, hijo de Yeiel, hijo de 
Matan\u00edas, levita descendiente de Asaf, {R}_{I}15_{/}dijo: \u00abAtenci\u00f3n, 
habitantes de Jud\u00e1 y de Jerusal\u00e9n, y t\u00fa, oh rey Josafat. Esto os 
dice el Se\u00f1or: No tem\u00e1is ni os asust\u00e9is ante esta ingente 
multitud, porque la batalla no es cosa vuestra, sino de Dios. 
{R}_{I}16_{/}Bajad ma\u00f1ana contra ellos. Ellos subir\u00e1n por la cuesta de 
Sis; los encontrar\u00e9is en el extremo del valle, frente al desierto 
de Yeruel. {R}_{I}17_{/}Vosotros no ten\u00e9is necesidad de luchar; deteneos, 
estaos quietos y ver\u00e9is la victoria que os da el Se\u00f1or. Jud\u00e1 y 
Jerusal\u00e9n, no tem\u00e1is ni os asust\u00e9is; salid ma\u00f1ana a su encuentro, 
y el Se\u00f1or estar\u00e1 con vosotros\u00bb. {R}_{I}18_{/}Josafat y los habitantes de 
Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n se postraron ante el Se\u00f1or y lo adoraron. 
{R}_{I}19_{/}Los levitas, descendientes de Quehat y de Cor\u00e9, empezaron a 
alabar con fuertes voces al Se\u00f1or, Dios de Israel.
{R}_{I}20_{/}Se levantaron de madrugada y salieron hacia el desierto de 
T\u00e9coa. Cuando sal\u00edan, Josafat se adelant\u00f3 y dijo: \u00abEscuchadme, 
habitantes de Jud\u00e1 y de Jerusal\u00e9n. Tened confianza en el Se\u00f1or, 
Dios nuestro, y estar\u00e9is seguros; tened fe en sus profetas, y 
triunfar\u00e9is\u00bb. {I}21_{/}De acuerdo con el pueblo, design\u00f3 cantores, 
que, revestidos con los ornamentos sagrados, iban delante del 
ej\u00e9rcito cantando y alabando al Se\u00f1or: \u00abAlabad al Se\u00f1or, porque es 
eterno su amor\u00bb. {R}_{I}22_{/}Tan pronto como comenz\u00f3 el canto de j\u00fabilo 
y alabanza, el Se\u00f1or suscit\u00f3 la confusi\u00f3n entre los amonitas, los 
moabitas y los de las monta\u00f1as de Se\u00edr, que ven\u00edan a atacar a 
Jud\u00e1, y se enfrentaron unos contra otros. {I}23_{/}Los amonitas y los 
moabitas atacaron a los de las monta\u00f1as de Se\u00edr y los destruyeron 
por completo. Cuando acabaron con los de Se\u00edr se destruyeron unos 
a otros.
{R}_{I}24_{/}Cuando los de Jud\u00e1 llegaron a la cima que domina el desierto 
y volvieron sus ojos hacia la multitud, no vieron m\u00e1s que 
cad\u00e1veres tendidos en tierra. No se hab\u00eda salvado ni uno. 
{I}25_{/}Josafat y su pueblo fueron a adue\u00f1arse del bot\u00edn y 
encontraron gran cantidad de ganado, riquezas, vestidos y otros 
objetos preciosos. Era tal la cantidad, que no pudieron llevarlo 
de una vez. Estuvieron tres d\u00edas llevando bot\u00edn; tanta era su 
abundancia. {I}26_{/}El cuarto d\u00eda se reunieron en el valle de las 
Bendiciones para alabar al Se\u00f1or. De ah\u00ed el nombre de \u00abcalle de 
las Bendiciones\u00bb, que lleva hasta hoy. {R}_{I}27_{/}Los hombres de Jud\u00e1 y 
Benjam\u00edn, con Josafat a la cabeza, regresaron llenos de gozo a 
Jerusal\u00e9n, pues el Se\u00f1or les hab\u00eda otorgado la alegr\u00eda a costa de 
sus enemigos. {R}_{I}28_{/}Entraron en Jerusal\u00e9n y, al son de las arpas, 
c\u00edtaras y trompetas, se dirigieron al templo del Se\u00f1or. {R}_{I}29_{/}El 
terror del Se\u00f1or se extendi\u00f3 por todos los reinos de las naciones 
cuando supieron que el Se\u00f1or hab\u00eda derrotado a los enemigos de 
Israel. {R}_{I}30_{/}El reinado de Josafat fue tranquilo, y Dios le dio 
la paz en todas sus fronteras.

{N}FIN DEL REINADO{/}

{R}_{I}31_{/}Josafat rein\u00f3 sobre Jud\u00e1. Ten\u00eda treinta y cinco a\u00f1os cuando 
comenz\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 veinticinco en Jerusal\u00e9n. Su madre se 
llamaba Azub\u00e1, y era hija de Silj\u00ed. {R}_{I}32_{/}Sigui\u00f3 el camino de As\u00e1, 
su padre, sin extraviarse, e hizo lo que es justo a los ojos del 
Se\u00f1or. {R}_{I}33_{/}Sin embargo, las colinas no desaparecieron, y el 
pueblo continu\u00f3 sin orientar su coraz\u00f3n hacia el Se\u00f1or, el Dios de 
sus padres. {R}_{I}34_{/}El resto de la historia de Josafat, desde el 
principio hasta el fin, se encuentra en las cr\u00f3nicas de Jeh\u00fa, hijo 
de Janan\u00ed, que fueron insertadas en el libro de los reyes de 
Israel.
{R}_{I}35_{/}M\u00e1s tarde Josafat se ali\u00f3 con Ocoz\u00edas, rey de Israel, que 
era un malvado. {R}_{I}36_{/}Se asoci\u00f3 con \u00e9l para construir naves que 
llegaran a Tarsis; las constru\u00edan en Esy\u00f3n Gu\u00e9ber. {R}_{I}37_{/}Eliezer, 
hijo de Dodayas de Mares\u00e1, profetiz\u00f3 contra Josafat: \u00abPor haberte 
aliado con Ocoz\u00edas, el Se\u00f1or destruir\u00e1 tu obra\u00bb. Las naves se 
destrozaron y no pudieron partir para Tarsis.

{1}21{/}

{N}REINADO DE JOR\u00c1N{/}

{R}_{I}1_{/}Josafat muri\u00f3 y fue sepultado con sus padres en la ciudad de 
David. Le sucedi\u00f3 en el trono su hijo Jor\u00e1n.
[\u0095]_{R}_{I}2_{/}Jor\u00e1n ten\u00eda seis hermanos: Azar\u00edas, Yejiel, Zacar\u00edas, 
Azar\u00edas, Miguel y Sefat\u00edas; todos eran hijos de Josafat, rey de 
Jud\u00e1. {R}_{I}3_{/}Su padre les hab\u00eda hecho grandes donaciones en plata, 
oro, objetos preciosos e incluso algunas ciudades fortificadas de 
Jud\u00e1; pero la corona la hab\u00eda reservado para Jor\u00e1n, porque era el 
primog\u00e9nito. {R}_{I}4_{/}Jor\u00e1n se posesion\u00f3 del reino de su padre, y, 
cuando se sinti\u00f3 fuerte, hizo pasar a cuchillo a todos sus 
hermanos y tambi\u00e9n a algunos jefes de Israel. {R}_{I}5_{/}Jor\u00e1n ten\u00eda 
treinta y dos a\u00f1os cuando empez\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 ocho a\u00f1os en 
Jerusal\u00e9n. {R}_{I}6_{/}Sigui\u00f3 la conducta de los reyes de Israel y de la 
casa de Ajab, pues estaba casado con una hija de \u00e9ste. Hizo lo que 
es malo a los ojos del Se\u00f1or. {R}_{I}7_{/}Sin embargo, el Se\u00f1or no quiso 
exterminar la casa de David, por el pacto que hab\u00eda hecho con \u00e9l y 
por la promesa que le hab\u00eda hecho de conservarle para siempre una 
l\u00e1mpara a \u00e9l y a sus hijos.

{N}LOS CASTIGOS{/}

{R}_{I}8_{/}En su tiempo, Ed\u00f3n se independiz\u00f3 de Jud\u00e1 y se eligi\u00f3 un rey. 
{I}9_{/}Jor\u00e1n, con sus jefes y todos sus carros, atac\u00f3 en plena noche 
y derrot\u00f3 a los edomitas, que lo ten\u00edan cercado a \u00e9l y a los jefes 
de los carros. {R}_{I}10_{/}Ed\u00f3n se independiz\u00f3 de Jud\u00e1 hasta el d\u00eda de 
hoy. Tambi\u00e9n entonces se independiz\u00f3 Libn\u00e1, pues Jor\u00e1n hab\u00eda 
abandonado al Se\u00f1or, Dios de sus padres. {R}_{I}11_{/}M\u00e1s a\u00fan, levant\u00f3 
lugares de culto sobre los montes de Jud\u00e1, empuj\u00f3 hacia la 
idolatr\u00eda a los mismos habitantes de Jerusal\u00e9n y sedujo a Jud\u00e1.
[\u0095]_{R}_{I}12_{/}Recibi\u00f3 un escrito del profeta El\u00edas, que le dec\u00eda: 
\u00abEsto dice el Se\u00f1or, Dios de tu padre David: Por no haber seguido 
la conducta de tu padre Josafat, ni la de As\u00e1, rey de Jud\u00e1, 
{R}_{I}13_{/}sino la de los reyes de Israel, empujando a Jud\u00e1 y a los 
habitantes de Jerusal\u00e9n a la idolatr\u00eda, como la casa de Ajab; por 
haber matado a tus hermanos y a la familia de tu padre, que eran 
mejores que t\u00fa, {I}14_{/}el Se\u00f1or va a descargar sobre tu pueblo, tus 
hijos, tus mujeres y tu hacienda una gran calamidad. {I}15_{/}T\u00fa mismo 
ser\u00e1s castigado con una grave enfermedad que te consumir\u00e1 los 
intestinos d\u00eda tras d\u00eda hasta que revientes\u00bb.
{R}_{I}16_{/}El Se\u00f1or excit\u00f3 contra Jor\u00e1n la hostilidad de los filisteos 
y de los \u00e1rabes vecinos de los et\u00edopes, {R}_{I}17_{/}los cuales fueron 
contra Jud\u00e1, la invadieron y se llevaron todo lo que encontraron 
en el palacio del rey, incluidos mujeres e hijos, menos a Ocoz\u00edas, 
el m\u00e1s peque\u00f1o de todos. {I}18_{/}Despu\u00e9s de esto, el Se\u00f1or lo castig\u00f3 
con una enfermedad intestinal incurable, {I}19_{/}que se fue agravando 
de d\u00eda en d\u00eda, hasta que, al cabo de dos a\u00f1os, revent\u00f3, muriendo 
as\u00ed en medio de terribles sufrimientos. El pueblo no encendi\u00f3 
fuego en su honor, como hab\u00eda hecho con sus antecesores. 
{R}_{I}20_{/}Ten\u00eda treinta y dos a\u00f1os cuando comenz\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 
ocho a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Se fue sin ser llorado; lo sepultaron en 
la ciudad de David, pero no en el pante\u00f3n real.

{1}22{/}

{N}REINADO DE OCOZ\u00cdAS{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Los habitantes de Jerusal\u00e9n proclamaron rey a Ocoz\u00edas, el 
menor de sus hijos, pues todos los dem\u00e1s hab\u00edan sido asesinados 
por las tropas \u00e1rabes cuando invadieron el campamento. As\u00ed subi\u00f3 
al trono Ocoz\u00edas, hijo de Jor\u00e1n, rey de Jud\u00e1. {R}_{I}2_{/}Ten\u00eda cuarenta 
y dos a\u00f1os cuando empez\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 un a\u00f1o en Jerusal\u00e9n. Su 
madre, hija de Omr\u00ed, se llamaba Atal\u00eda. {I}3_{/}Tambi\u00e9n Ocoz\u00edas sigui\u00f3 
la conducta de la casa de Ajab, guiado por los consejos de su 
madre. {R}_{I}4_{/}Hizo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or, lo mismo que 
la casa de Ajab, que fue su consejera despu\u00e9s de la muerte de su 
padre para perdici\u00f3n suya. {R}_{I}5_{/}Siguiendo sus consejos, fue con 
Jor\u00e1n, hijo de Ajab, rey de Israel, a luchar contra Jazael, rey de 
Siria, a Ramot de Galaad, donde cay\u00f3 herido Jor\u00e1n, {R}_{I}6_{/}que se vio 
obligado a retirarse a Yezrael para curarse de las heridas 
recibidas en Ramot mientras luchaba contra Jazael, rey de Siria. 
Ocoz\u00edas, hijo de Jor\u00e1n, rey de Jud\u00e1, fue a visitar a Jor\u00e1n, hijo 
de Ajab, en Yezrael, mientras convalec\u00eda. {R}_{I}7_{/}Dios ten\u00eda prevista 
esta visita a Jor\u00e1n para ruina de Ocoz\u00edas; pues, a su llegada, 
sali\u00f3 con Jor\u00e1n al encuentro de Jeh\u00fa, hijo de Nims\u00ed, a quien el 
Se\u00f1or hab\u00eda ungido para exterminar a la casa de Ajab. 
{R}_{I}8_{/}Mientras Jeh\u00fa hac\u00eda justicia con la casa de Ajab, se encontr\u00f3 
con los jefes de Jud\u00e1 y los sobrinos de Ocoz\u00edas, que le prestaban 
servicio, y los mat\u00f3. {R}_{I}9_{/}Mand\u00f3 buscar a Ocoz\u00edas, que fue 
alcanzado cuando iba a esconderse a Samar\u00eda. Se lo llevaron a 
Jeh\u00fa, que lo mand\u00f3 matar. Le dieron sepultura, pues se dijeron: 
\u00abEs hijo de Josafat, que busc\u00f3 al Se\u00f1or con todo su coraz\u00f3n\u00bb.

{N}EL CRIMEN DE ATAL\u00cdA{/}

En la casa de Ocoz\u00edas no qued\u00f3 nadie que fuera capaz de reinar. 
{R}_{I}10_{/}Entonces la madre de Ocoz\u00edas, al ver que su hijo hab\u00eda 
muerto, fue y extermin\u00f3 a toda la descendencia real de la casa de 
Jud\u00e1. {R}_{I}11_{/}Pero, cuando estaban matando a los hijos del rey, 
Joseb\u00e1, hija del rey, tom\u00f3 a Jo\u00e1s, hijo de Ocoz\u00edas, y lo escondi\u00f3 
con su nodriza en el dormitorio. De esta manera, Joseb\u00e1, hija del 
rey Jor\u00e1n, mujer del sacerdote Yehoyad\u00e1 y hermana de Ocoz\u00edas, lo 
libr\u00f3 de Atal\u00eda, que no lo mat\u00f3. {R}_{I}12_{/}Estuvo escondido con ella 
seis a\u00f1os en el templo mientras Atal\u00eda reinaba en el pa\u00eds.

{1}23{/}

{N}PROCLAMACI\u00d3N DE JO\u00c1S Y MUERTE DE ATAL\u00cdA{/}

[\u0095]_{I}1_{/}El s\u00e9ptimo a\u00f1o Yehoyad\u00e1 mand\u00f3 llamar a los jefes de 
centuria: Azar\u00edas, hijo de Yeroj\u00e1n; Ismael, hijo de Yehojan\u00e1n; 
Azar\u00edas, hijo de Oded; Maseyas, hijo de Adayas, y Elisafat, hijo 
de Zicr\u00ed, e hizo un pacto con ellos. {R}_{I}2_{/}Recorrieron Jud\u00e1, y 
reunieron a los levitas de todas las ciudades y a los jefes de las 
familias de Israel. Regresaron a Jerusal\u00e9n, {R}_{I}3_{/}y toda la 
asamblea hizo en el templo de Dios un pacto con el rey. Yehoyad\u00e1 
les dijo: \u00ab\u00c9ste es el hijo del rey, el que debe reinar seg\u00fan lo 
establecido por el Se\u00f1or respecto de los hijos de David. {R}_{I}4_{/}Esto 
es lo que hab\u00e9is de hacer: el tercio de vosotros, sacerdotes, 
levitas, que entra de servicio el s\u00e1bado, har\u00e1n guardia en las 
puertas del templo; {R}_{I}5_{/}otro tercio estar\u00e1 en el palacio real; el 
\u00faltimo tercio en la puerta de los cimientos, y todo el pueblo en 
los atrios del templo del Se\u00f1or. {R}_{I}6_{/}Que nadie entre en el templo 
del Se\u00f1or m\u00e1s que los sacerdotes y levitas que est\u00e9n de servicio; 
\u00e9stos podr\u00e1n entrar porque est\u00e1n consagrados. Todo el pueblo 
observar\u00e1 las prescripciones del Se\u00f1or. {R}_{I}7_{/}Los levitas 
acordonar\u00e1n al rey, todos con sus armas en la mano, y lo 
acompa\u00f1ar\u00e1n dondequiera que vaya. Al que intente entrar en el 
templo matadlo\u00bb.
{R}_{I}8_{/}Los levitas y todo Jud\u00e1 hicieron cuanto el sacerdote Yehoyad\u00e1 
les mand\u00f3: cada uno tom\u00f3 a sus hombres, a los que entraban de 
servicio el s\u00e1bado y los que sal\u00edan, porque el sacerdote Yehoyad\u00e1 
no hab\u00eda exceptuado ning\u00fan turno. {R}_{I}9_{/}El sacerdote Yehoyad\u00e1 
entreg\u00f3 a los jefes de centuria las lanzas, las adargas y los 
escudos del rey David, que estaban en el templo de Dios. 
{R}_{I}10_{/}Apost\u00f3 a todo el pueblo, cada uno con sus armas en la mano, 
de sur a norte, entre el altar y el templo, alrededor del rey. 
{I}11_{/}Hicieron salir al hijo del rey, le impusieron la corona y las 
insignias y lo proclamaron rey. Yehoyad\u00e1 y sus hijos lo ungieron y 
gritaron: \u00ab\u00a1Viva el rey!\u00bb.
{R}_{I}12_{/}Cuando Atal\u00eda oy\u00f3 los gritos del pueblo que corr\u00eda y 
aclamaba al rey, fue al templo donde estaban todos. {I}13_{/}Al ver al 
rey, que estaba de pie sobre el estrado, a la entrada, y a los 
cantores y trompeteros junto a \u00e9l con toda la gente del pa\u00eds 
jubilosa y tocando las trompetas mientras los cantores con los 
instrumentos m\u00fasicos entonaban cantos de alabanza, se rasg\u00f3 las 
vestiduras y grit\u00f3: \u00ab\u00a1Traici\u00f3n, traici\u00f3n!\u00bb. {R}_{I}14_{/}Pero el 
sacerdote Yehoyad\u00e1 orden\u00f3 a los jefes de centuria que mandaban la 
fuerza: \u00abSacadla de las filas, y matad al que la siga\u00bb. El 
sacerdote hab\u00eda dicho: \u00abNo la mat\u00e9is en el templo del Se\u00f1or\u00bb. 
{I}15_{/}La echaron y, al pasar por la puerta de las caballerizas en 
el palacio real, la mataron.

{N}LA REFORMA DE YEHOYAD\u00c1{/}

[\u0095]_{I}16_{/}Yehoyad\u00e1 sell\u00f3 un pacto entre el Se\u00f1or, el pueblo y el 
rey, por el cual se compromet\u00edan a ser el pueblo del Se\u00f1or. 
{R}_{I}17_{/}El pueblo entero fue al templo de Baal y lo destruyeron: 
hicieron pedazos los altares y sus im\u00e1genes, y mataron delante de 
los altares a Mat\u00e1n, sacerdote de Baal. {R}_{I}18_{/}Yehoyad\u00e1 encomend\u00f3 
la custodia del templo del Se\u00f1or a los sacerdotes levitas; pues 
David les hab\u00eda encomendado el templo del Se\u00f1or como herencia para 
ofrecer en \u00e9l holocaustos, seg\u00fan est\u00e1 escrito en la ley de Mois\u00e9s, 
en medio de c\u00e1nticos y j\u00fabilo, conforme a la ordenaci\u00f3n de David. 
{R}_{I}19_{/}Puso porteros en las entradas del templo del Se\u00f1or, para que 
bajo ning\u00fan pretexto entrara nadie impuro. {R}_{I}20_{/}Tom\u00f3, finalmente, 
a los jefes de centuria, a los nobles, a cuantos ten\u00edan autoridad 
en el pueblo y al pueblo entero y llevaron al rey del templo al 
palacio real; entraron por la puerta superior y lo sentaron sobre 
el trono real. {R}_{I}21_{/}Todo el pueblo hizo fiesta, y la ciudad 
recobr\u00f3 la tranquilidad. Atal\u00eda hab\u00eda muerto a espada.

{1}24{/}

{N}JO\u00c1S Y LA RESTAURACI\u00d3N DEL TEMPLO{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Jo\u00e1s ten\u00eda siete a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 
cuarenta a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Su madre se llamaba Siby\u00e1, de Berseba. 
{R}_{I}2_{/}Hizo lo que es justo a los ojos del Se\u00f1or mientras vivi\u00f3 el 
sacerdote Yehoyad\u00e1, {I}3_{/}el cual le cas\u00f3 con dos mujeres, de las 
cuales tuvo hijos e hijas. {R}_{I}4_{/}Jo\u00e1s mostr\u00f3 deseos de restaurar el 
templo del Se\u00f1or. {R}_{I}5_{/}Reuni\u00f3 a los sacerdotes y levitas y les 
dijo: \u00abRecorred las ciudades de Jud\u00e1 y reunid fondos de todo 
Israel para reparar, seg\u00fan las necesidades de cada a\u00f1o, el templo 
de nuestro Dios. Sed diligentes en las obras\u00bb. Pero los levitas no 
se mostraron diligentes. {R}_{I}6_{/}Entonces el rey llam\u00f3 a Yehoyad\u00e1, 
sacerdote jefe, y le dijo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 no has tenido cuidado de que 
los levitas recojan en Jud\u00e1 y en Jerusal\u00e9n la contribuci\u00f3n 
impuesta por Mois\u00e9s, siervo de Dios, a la asamblea de Israel para 
la tienda de la alianza? {R}_{I}7_{/}Atal\u00eda y sus hijos, pervertidos por 
ella, han deteriorado el templo de Dios, e incluso han dedicado a 
los baales todas las santas reservas del templo del Se\u00f1or\u00bb. 
{R}_{I}8_{/}El rey mand\u00f3 hacer un arca, y la puso en la puerta del templo 
del Se\u00f1or por la parte de fuera. {R}_{I}9_{/}Se anunci\u00f3 en Jud\u00e1 y 
Jerusal\u00e9n la obligaci\u00f3n de traer al Se\u00f1or la contribuci\u00f3n impuesta 
por Mois\u00e9s, siervo de Dios, a Israel en el desierto, {R}_{I}10_{/}y todos 
los jefes y el pueblo entero vinieron con alegr\u00eda a depositar su 
dinero en el arca hasta llenarla. {R}_{I}11_{/}Cuando llegaba el momento 
de llevar el arca a la intendencia del rey, que estaba en manos de 
los levitas, si ve\u00edan que conten\u00eda mucho dinero, el secretario 
real y el comisario del sumo sacerdote la vaciaban y la pon\u00edan de 
nuevo en su sitio. As\u00ed hicieron d\u00eda tras d\u00eda, llegando a reunir 
gran cantidad de dinero.
{R}_{I}12_{/}El rey y Yehoday\u00e1 lo entregaron a los capataces de los 
trabajos del templo, los cuales contrataron a salario canteros, 
carpinteros y expertos art\u00edfices en hierro y bronce para renovar y 
consolidar el templo del Se\u00f1or. {R}_{I}13_{/}Los obreros se pusieron a 
trabajar a tal ritmo que bien pronto el templo de Dios estuvo 
restaurado en su estado primitivo y perfectamente consolidado. 
{R}_{I}14_{/}Cuando terminaron, llevaron al rey y a Yehoyad\u00e1 el dinero 
sobrante, con el cual se hicieron utensilios para el templo del 
Se\u00f1or: utensilios para el ministerio y los holocaustos, copas y 
objetos de oro y plata. Mientras vivi\u00f3 Yehoyad\u00e1, todos los d\u00edas se 
ofrecieron holocaustos en el templo.

{N}INFIDELIDAD DE JO\u00c1S Y CASTIGO{/}

[\u0095]_{I}15_{/}Pero Yehoyad\u00e1 envejeci\u00f3 y, colmado de d\u00edas, muri\u00f3 a la 
edad de ciento treinta a\u00f1os. {R}_{I}16_{/}Fue sepultado en la ciudad de 
David con los reyes, porque hab\u00eda hecho el bien en Israel, y con 
Dios y su templo.
{R}_{I}17_{/}Despu\u00e9s de la muerte de Yehoyad\u00e1, los jefes de Jud\u00e1 fueron a 
postrarse delante del rey, que esta vez sigui\u00f3 sus consejos. 
{R}_{I}18_{/}Abandonaron el templo del Se\u00f1or, Dios de sus padres, y 
dieron culto a im\u00e1genes de Aser\u00e1 y a otros \u00eddolos. Esto provoc\u00f3 la 
c\u00f3lera divina, que cay\u00f3 sobre Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n. {R}_{I}19_{/}El Se\u00f1or les 
envi\u00f3 profetas para convertirlos, pero no quisieron escuchar sus 
advertencias. {R}_{I}20_{/}Zacar\u00edas, hijo del sacerdote Yehoyad\u00e1, pose\u00eddo 
del esp\u00edritu de Dios se present\u00f3 ante el pueblo y dijo: \u00abEsto dice 
Dios: \u00bfPor qu\u00e9 quebrant\u00e1is los mandamientos del Se\u00f1or? No 
triunfar\u00e9is, pues si vosotros abandon\u00e1is al Se\u00f1or, \u00e9l os 
abandonar\u00e1 a vosotros\u00bb. {R}_{I}21_{/}Se conjuraron contra \u00e9l y, por orden 
del rey, lo apedrearon en el atrio del templo del Se\u00f1or. {R}_{I}22_{/}El 
rey Jo\u00e1s, olvidando los favores que le hab\u00eda hecho Yehoyad\u00e1, padre 
de Zacar\u00edas, mat\u00f3 a su hijo, que dijo al morir: \u00abQue el Se\u00f1or lo 
vea y te pida cuentas\u00bb.
[\u0095]_{R}_{I}23_{/}Al cabo de un a\u00f1o, el ej\u00e9rcito de Siria, penetr\u00f3 en Jud\u00e1 
y Jerusal\u00e9n, mat\u00f3 a todos los jefes del pueblo y llev\u00f3 todo el 
bot\u00edn al rey de Damasco. {R}_{I}24_{/}El ej\u00e9rcito sirio hab\u00eda venido con 
pocos hombres; pero el Se\u00f1or entreg\u00f3 en sus manos un ej\u00e9rcito 
considerablemente mayor, porque hab\u00eda abandonado al Se\u00f1or, el Dios 
de sus padres. Los sirios hicieron justicia con Jo\u00e1s. {R}_{I}25_{/}Al 
retirarse ellos, Jo\u00e1s qued\u00f3 en grave estado, sus siervos se 
conjuraron contra \u00e9l para vengar la sangre del hijo del sacerdote 
Yehoyad\u00e1, y lo mataron en su cama. Muri\u00f3, y lo enterraron en la 
ciudad de David, pero no en el pante\u00f3n real. {I}26_{/}\u00c9stos fueron los 
conjurados: Zabad, hijo de Simat, la amonita; y Yehozabad, hijo de 
Simrit, la moabita. {R}_{I}27_{/}Lo referente a sus hijos, a los subidos 
tributos y a la restauraci\u00f3n del templo de Dios, est\u00e1 escrito en 
el comentario del libro de los reyes. Le sucedi\u00f3 su hijo Amas\u00edas.

{1}25{/}

{N}AMAS\u00cdAS, REY DE JUD\u00c1{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Amas\u00edas ten\u00eda veinticinco a\u00f1os cuando empez\u00f3 a reinar, y 
rein\u00f3 veintinueve a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Su madre se llamaba Yehoad\u00e1n, 
de Jerusal\u00e9n. {R}_{I}2_{/}Hizo lo que es justo a los ojos del Se\u00f1or, pero 
no con entero coraz\u00f3n. {I}3_{/}Cuando se sinti\u00f3 fuerte en el trono, 
mat\u00f3 a los siervos que hab\u00edan asesinado a su padre; {R}_{I}4_{/}pero no 
mat\u00f3 a los hijos de los asesinos, conforme lo escrito en el libro 
de la ley de Mois\u00e9s: \u00abLos padres no morir\u00e1n por la culpa de los 
hijos, ni los hijos por la culpa de los padres, sino que cada uno 
morir\u00e1 por su propio pecado\u00bb.
{R}_{I}5_{/}Amas\u00edas reuni\u00f3 a los de Jud\u00e1 y los distribuy\u00f3 en familias 
patriarcales bajo jefes de millar y centuria, por todo Jud\u00e1 y 
Benjam\u00edn. Registr\u00f3 a todos los mayores de veinte a\u00f1os, y sumaban 
trescientos mil hombres escogidos, aptos para la guerra y diestros 
en la lanza y el escudo. {R}_{I}6_{/}Reclut\u00f3 adem\u00e1s cien mil hombres 
valerosos de Israel por tres mil cuatrocientos kilos de plata. 
{R}_{I}7_{/}Un hombre de Dios se present\u00f3 a \u00e9l y le dijo: \u00ab\u00a1Oh rey, no 
lleves contigo tropas de Israel, porque el Se\u00f1or no est\u00e1 con 
Israel ni con ninguno de los hijos de Efra\u00edn! {R}_{I}8_{/}Si van contigo, 
aunque t\u00fa des en el combate pruebas de fuerza, Dios te har\u00e1 caer 
ante tus enemigos, porque en Dios est\u00e1 el poder de sostener y 
derribar\u00bb. {R}_{I}9_{/}Amas\u00edas contest\u00f3 al hombre de Dios: \u00ab\u00bfY los tres 
mil cuatrocientos kilos de plata que he entregado a las tropas de 
Israel?\u00bb. El hombre de Dios respondi\u00f3: \u00abMucho m\u00e1s que eso puede 
darte el Se\u00f1or\u00bb. {R}_{I}10_{/}Amas\u00edas separ\u00f3 entonces la tropa que le 
hab\u00eda venido de Efra\u00edn, para mandarlos a sus casas; \u00e9stos montaron 
en c\u00f3lera contra Jud\u00e1 y regresaron a sus tierras enfurecidos.
{I}11_{/}Amas\u00edas cobr\u00f3 \u00e1nimo, parti\u00f3 a la cabeza de sus tropas y lleg\u00f3 
al calle de la Sal, donde derrot\u00f3 a diez mil hombres de Se\u00edr. 
{R}_{I}12_{/}Los de Jud\u00e1 capturaron vivos otros diez mil, que condujeron 
a la cima de la Roca, desde donde los despe\u00f1aron, muriendo todos 
estrellados. {R}_{I}13_{/}Entre tanto, las tropas que hab\u00eda despedido 
Amas\u00edas para no llevarlas con \u00e9l a la guerra invadieron las 
ciudades de Jud\u00e1, desde Samar\u00eda hasta Bejor\u00f3n, mataron a tres mil 
personas y se apoderaron de un gran bot\u00edn.

{N}INFIDELIDAD Y CASTIGO{/}

{I}14_{/}Al regreso de la victoria sobre los edomitas, Amas\u00edas se 
trajo los dioses de Se\u00edr, los tom\u00f3 como dioses suyos, se postr\u00f3 
ante ellos y les quem\u00f3 incienso. {R}_{I}15_{/}La ira del Se\u00f1or se 
encendi\u00f3 contra Amas\u00edas y le envi\u00f3 un profeta a decirle: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 
has ido a buscar a los dioses del pueblo al que ellos no pudieron 
librar de tus manos?\u00bb. {R}_{I}16_{/}Amas\u00edas le interrumpi\u00f3: \u00ab\u00bfHas sido 
nombrado acaso consejero del rey? Termina ya, si no quieres que te 
mate\u00bb. El profeta se call\u00f3, pero antes dijo: \u00abYa veo que Dios ha 
decidido tu perdici\u00f3n, porque has hecho esto y no has escuchado mi 
consejo\u00bb.

{N}EL DESASTRE DE BET SEMES{/}

{R}_{I}17_{/}Amas\u00edas, rey de Jud\u00e1, despu\u00e9s de aconsejarse, mand\u00f3 a decir 
a Jo\u00e1s, hijo de Joacaz y nieto de Jeh\u00fa, rey de Israel: \u00abVen, que 
nos veamos las caras\u00bb. {R}_{I}18_{/}Jo\u00e1s, rey de Israel, mand\u00f3 a decir a 
Amas\u00edas, rey de Jud\u00e1: \u00abEl cardo del L\u00edbano manda a decir al cedro 
del L\u00edbano: Da tu hija por esposa a mi hijo; pero pasaron las 
fieras del L\u00edbano y pisotearon el cardo. {R}_{I}19_{/}Como has derrotado 
a Ed\u00f3n, te has engre\u00eddo. Goza de tu gloria y qu\u00e9date en tu casa. 
\u00bfPor qu\u00e9 quieres acarrearte la desgracia, y que caigas t\u00fa y Jud\u00e1 
contigo?\u00bb.
{I}20_{/}Pero Amas\u00edas no hizo caso, porque as\u00ed estaba dispuesto por el 
Se\u00f1or, que quer\u00eda entregarlo en manos de Jo\u00e1s, por haberse ido 
tras los dioses de Ed\u00f3n. {R}_{I}21_{/}Entonces Jo\u00e1s, rey de Israel, fue y 
se vieron las caras \u00e9l y Amas\u00edas, rey de Jud\u00e1, en Bet Semes de 
Jud\u00e1. {R}_{I}22_{/}Jud\u00e1 fue derrotado frente a Israel, y cada cual huy\u00f3 a 
su casa. {R}_{I}23_{/}Jo\u00e1s, rey de Israel, hizo prisionero en Bet Semes a 
Amas\u00edas, rey de Jud\u00e1; luego lleg\u00f3 a Jerusal\u00e9n y abri\u00f3 en sus 
murallas una brecha de doscientos metros, desde la puerta de 
Efra\u00edn hasta la puerta del \u00c1ngulo; {R}_{I}24_{/}se apoder\u00f3 de todo el oro 
y la plata y de todos los utensilios que hab\u00eda en el templo del 
Se\u00f1or, en la casa de Obeded\u00f3n y en los tesoros del palacio real, 
tom\u00f3 rehenes y se volvi\u00f3 a Samar\u00eda.

{N}FIN DEL REINADO{/}

{R}_{I}25_{/}Amas\u00edas, hijo de Jo\u00e1s, rey de Jud\u00e1, vivi\u00f3 todav\u00eda quince 
a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de Jo\u00e1s, hijo de Joacaz, rey de Israel. 
{R}_{I}26_{/}El resto de la historia de Amas\u00edas, desde el principio al 
fin, est\u00e1 escrito en el libro de los reyes de Jud\u00e1 y de Israel. 
{R}_{I}27_{/}Despu\u00e9s que Amas\u00edas se apart\u00f3 del Se\u00f1or, tramaron contra \u00e9l 
una conjura en Jerusal\u00e9n, y huy\u00f3 a Laquis, donde lo persiguieron y 
lo mataron. {R}_{I}28_{/}Lo transportaron sobre caballos y lo enterraron 
con sus padres en la ciudad de David.

{1}26{/}

{N}OZ\u00cdAS, REY DE JUD\u00c1{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Todo el pueblo de Jud\u00e1 tom\u00f3 a Oz\u00edas, que ten\u00eda diecis\u00e9is 
a\u00f1os, y lo proclam\u00f3 rey en lugar de su padre Amas\u00edas. {R}_{I}2_{/}\u00c9l 
reconstruy\u00f3 Elat y la devolvi\u00f3 a Jud\u00e1, despu\u00e9s de la muerte de su 
padre. {R}_{I}3_{/}Oz\u00edas ten\u00eda diecis\u00e9is a\u00f1os cuando comenz\u00f3 a reinar, y 
rein\u00f3 cincuenta y dos a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Su madre se llamaba 
Yecol\u00eda, de Jerusal\u00e9n. {R}_{I}4_{/}Hizo lo que es justo a los ojos del 
Se\u00f1or, como lo hab\u00eda hecho su padre Amas\u00edas. {R}_{I}5_{/}Busc\u00f3 a Dios 
mientras vivi\u00f3 Zacar\u00edas, que lo hab\u00eda educado en el temor de Dios; 
y, mientras busc\u00f3 al Se\u00f1or, Dios le hizo triunfar.
{R}_{I}6_{/}Sali\u00f3 a luchar contra los filisteos, derrib\u00f3 las murallas de 
Gat, las de Yabn\u00e9 y las de Asdod y restaur\u00f3 ciudades en la regi\u00f3n 
de Asdod, en la tierra de los filisteos. {R}_{I}7_{/}Dios lo asisti\u00f3 
contra los filisteos, contra los \u00e1rabes, contra los habitantes de 
Gur Baal y contra los meunitas. {R}_{I}8_{/}Los amonitas pagaron tributo 
a Oz\u00edas, y su fama se extendi\u00f3 hasta las fronteras de Egipto, 
porque hab\u00eda llegado a ser poderos\u00edsimo. {R}_{I}9_{/}Construy\u00f3 torres en 
Jerusal\u00e9n, en la puerta del \u00c1ngulo, en la puerta del Valle y en la 
puerta de la Esquina, y las fortific\u00f3. {R}_{I}10_{/}Levant\u00f3 torres en el 
desierto y abri\u00f3 muchos pozos porque ten\u00eda muchos ganados en la 
Sefela y en la meseta, labradores y vi\u00f1adores en los montes y en 
las huertas, pues era amante de la agricultura.
{I}11_{/}Ten\u00eda un ej\u00e9rcito en pie de guerra, organizado por 
escuadrones, seg\u00fan el censo hecho bajo la supervisi\u00f3n del escriba 
Yeiel y del comisario Maseyas; el ej\u00e9rcito estaba bajo las \u00f3rdenes 
de Janan\u00edas, uno de los jefes reales. {I}12_{/}El n\u00famero total de los 
jefes de familias, hombres valerosos, era de doce mil seiscientos. 
{I}13_{/}A sus \u00f3rdenes estaban las tropas del ej\u00e9rcito, trescientos 
siete mil guerreros valerosos, prontos a defender al rey contra 
los enemigos. {I}14_{/}Arm\u00f3 a todo el ej\u00e9rcito con escudos, lanzas, 
cascos, corazas, arcos y hondas. {R}_{I}15_{/}Sus t\u00e9cnicos construyeron 
en Jerusal\u00e9n m\u00e1quinas lanzaflechas y lanzapiedras, que puso en las 
torres y en los \u00e1ngulos de las murallas. Con la ayuda milagrosa de 
Dios, su poder y su fama fueron muy grandes.

{N}ORGULLO Y CASTIGO{/}

{R}_{I}16_{/}Al sentirse poderoso, se llen\u00f3 de soberbia, lo que fue su 
perdici\u00f3n. Fue infiel al Se\u00f1or y entr\u00f3 en el templo a ofrecer 
incienso sobre el altar de los perfumes. {R}_{I}17_{/}Despu\u00e9s de \u00e9l entr\u00f3 
el sacerdote Azar\u00edas con otros ochenta sacerdotes del Se\u00f1or, 
hombres valerosos, {R}_{I}18_{/}que se enfrentaron al rey Oz\u00edas y le 
dijeron: \u00abOz\u00edas, t\u00fa no puedes ofrecer el incienso al Se\u00f1or; s\u00f3lo 
pueden hacerlo los sacerdotes de Aar\u00f3n, consagrados precisamente 
para eso. Sal fuera del santuario, porque has pecado y no tienes 
derecho a la gloria que viene del Se\u00f1or Dios\u00bb. {R}_{I}19_{/}Oz\u00edas, 
todav\u00eda con el incensario en su mano para quemar el incienso, 
mont\u00f3 en c\u00f3lera contra los sacerdotes y, al instante, brot\u00f3 la 
lepra en su frente en presencia de los sacerdotes en el templo del 
Se\u00f1or, junto al altar de los perfumes. {R}_{I}20_{/}Azar\u00edas, el sacerdote 
jefe, y todos los sacerdotes se fijaron en \u00e9l, vieron la lepra en 
su frente y se apresuraron a echarlo de all\u00ed, cuando \u00e9l mismo 
sal\u00eda ya precipitadamente, porque el Se\u00f1or lo hab\u00eda castigado. 
{R}_{I}21_{/}El rey Oz\u00edas continu\u00f3 leproso hasta el d\u00eda de su muerte. 
Vivi\u00f3 recluido en una casa aislada, pues, como leproso, estaba 
excluido del templo del Se\u00f1or. Su hijo Jot\u00e1n estaba al frente del 
palacio y del gobierno de la naci\u00f3n.
{R}_{I}22_{/}El resto de la historia de Oz\u00edas, y todo lo que hizo, ha 
sido escrito por el profeta Isa\u00edas, hijo de Am\u00f3s. {I}23_{/}Oz\u00edas muri\u00f3 
y fue sepultado con sus padres en el campo de las sepulturas de 
los reyes, porque dec\u00edan: \u00abEs un leproso\u00bb. Le sucedi\u00f3 su hijo 
Jot\u00e1n.

{1}27{/}

{N}REINADO DE JOT\u00c1N{/}

{R}_{I}1_{/}Jot\u00e1n ten\u00eda veinticinco a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 
diecis\u00e9is a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Su madre, hija de Sadoc, se llamaba 
Yerus\u00e1. {R}_{I}2_{/}Hizo lo que es justo a los ojos del Se\u00f1or como su 
padre Oz\u00edas; s\u00f3lo que no entr\u00f3 en el templo del Se\u00f1or, pero el 
pueblo sigui\u00f3 corrompido. {R}_{I}3_{/}Construy\u00f3 la puerta superior del 
templo del Se\u00f1or e hizo muchos trabajos en el muro de Ofel. 
{R}_{I}4_{/}Construy\u00f3 ciudades en la monta\u00f1a de Jud\u00e1 y fortalezas y 
torres en los bosques. {I}5_{/}Luch\u00f3 contra el rey de los amonitas y 
lo venci\u00f3. Los amonitas le entregaron aquel a\u00f1os tres mil 
cuatrocientos kilos de plata, cuatro mil quinientas toneladas de 
trigo y otras tantas de cebada. La misma entrega se repiti\u00f3 un 
segundo y tercer a\u00f1o. {R}_{I}6_{/}Jot\u00e1n lleg\u00f3 a ser poderoso, porque sus 
pasos iban seguros delante del Se\u00f1or, su Dios.
{R}_{I}7_{/}El resto de la historia de Jot\u00e1n, todo lo que hizo, est\u00e1 
escrito en el libro de los reyes de Israel y de Jud\u00e1. {R}_{I}8_{/}Ten\u00eda 
veinticinco a\u00f1os cuando empez\u00f3 a reinar, y rein\u00f3 diecis\u00e9is a\u00f1os en 
Jerusal\u00e9n. {R}_{I}9_{/}Jot\u00e1n muri\u00f3 y fue sepultado en la ciudad de David. 
Le sucedi\u00f3 su hijo Acaz.

{1}28{/}

{N}IMPIEDAD DE ACAZ, REY DE JUD\u00c1{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Acaz ten\u00eda veinte a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 
diecis\u00e9is a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. No hizo lo que es justo a los ojos 
del Se\u00f1or, como su padre David, {R}_{I}2_{/}sino que sigui\u00f3 el camino de 
los reyes de Israel: hizo \u00eddolos fundidos de Baal, {I}3_{/}quem\u00f3 
ofrendas en el valle de Ben Hinn\u00f3n y hasta hizo pasar por el fuego 
a su hijo, seg\u00fan las pr\u00e1cticas horrorosas de las gentes que el 
Se\u00f1or hab\u00eda echado delante de los israelitas. {I}4_{/}Ofreci\u00f3 
sacrificios y quem\u00f3 ofrendas en los altozanos, en las colinas y 
bajo cualquier \u00e1rbol frondoso.

{N}LA INVASI\u00d3N{/}

{R}_{I}5_{/}El Se\u00f1or, su Dios, lo entreg\u00f3 en manos del rey de Siria, que 
lo derrot\u00f3, haci\u00e9ndole gran n\u00famero de prisioneros, que fueron 
conducidos cautivos a Damasco. Fue entregado tambi\u00e9n en manos del 
rey de Israel, que le infligi\u00f3 una gran derrota. {R}_{I}6_{/}P\u00e9caj, hijo 
de Romel\u00eda, mat\u00f3 en un solo d\u00eda ciento veinte mil hombres de Jud\u00e1, 
guerreros valerosos; todo porque hab\u00edan abandonado al Se\u00f1or, el 
Dios de sus padres. {I}7_{/}Zicr\u00ed, valeroso soldado efraimita, mat\u00f3 a 
Maseyas, hijo del rey; a Azric\u00e1n, mayordomo del palacio real, y a 
Elcan\u00e1, el segundo despu\u00e9s del rey. {R}_{I}8_{/}Los israelitas hicieron 
doscientos mil prisioneros a sus hermanos entre mujeres, hijos e 
hijas, y se adue\u00f1aron de un enorme bot\u00edn, que se llevaron para 
Samar\u00eda.

{N}EL PROFETA OBED{/}

{R}_{I}9_{/}Hab\u00eda all\u00ed un profeta del Se\u00f1or, llamado Obed, que sali\u00f3 al 
encuentro del ej\u00e9rcito que regresaba a Samar\u00eda, y les dijo: \u00abEl 
Se\u00f1or, Dios de nuestros padres, en su ira contra los de Jud\u00e1 los 
ha entregado en vuestras manos; pero vosotros los hab\u00e9is matado 
con furor tal, que ha subido hasta el cielo. {R}_{I}10_{/}Y ahora quer\u00e9is 
hacer a los de Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n esclavos y esclavas vuestros. Pero 
es que \u00bfno sois tambi\u00e9n vosotros culpables ante el Se\u00f1or vuestro 
Dios? {I}11_{/}Escuchadme, y devolved los prisioneros que hab\u00e9is hecho 
a vuestros hermanos, porque os amenaza la ardiente ira del Se\u00f1or\u00bb. 
{R}_{I}12_{/}Azar\u00edas, hijo de Yehojan\u00e1n; Berequ\u00edas, hijo de Meselimot; 
Ezequ\u00edas, hijo de Sal\u00fan, y Amas\u00e1, hijo de Jadly, todos ellos jefes 
efraimitas, se enfrentaron contra los que volv\u00edan de la guerra, 
{I}13_{/}y les dijeron: \u00abNo traig\u00e1is aqu\u00ed a los prisioneros, pues nos 
har\u00edamos culpables ante el Se\u00f1or. Habl\u00e1is de aumentar nuestros 
pecados y nuestras deudas, pero nuestra culpa es ya ciertamente 
enorme, y la ardiente ira del Se\u00f1or amenaza a Israel\u00bb. {I}14_{/}Los 
soldados soltaron a los prisioneros y dejaron el bot\u00edn delante de 
los jefes y de toda la muchedumbre. {R}_{I}15_{/}Unos hombres designados 
expresamente confortaron a los prisioneros y, de lo mismo que les 
hab\u00edan quitado, los vistieron, los calzaron, les dieron de comer, 
les curaron las heridas, montaron en asnos a los que estaban 
fatigados y los llevaron a Jeric\u00f3, la ciudad de las palmeras, 
junto a sus hermanos; luego regresaron a Samar\u00eda.

{N}PECADOS DE ACAZ{/}

{R}_{I}16_{/}Por entonces el rey Acaz pidi\u00f3 ayuda al rey de Asiria. 
{R}_{I}17_{/}Los edomitas invadieron de nuevo Jud\u00e1 y se llevaron 
prisioneros. {R}_{I}18_{/}Los filisteos se extendieron por las ciudades 
de la tierra baja, Ayal\u00f3n, Guederot, Soc\u00f3 y sus anejos, Timn\u00e1 y 
sus anejos, y se establecieron en ellas. {R}_{I}19_{/}As\u00ed humillaba el 
Se\u00f1or a Jud\u00e1 a causa de Acaz, rey de Jud\u00e1, que hab\u00eda tra\u00eddo la 
relajaci\u00f3n a Jud\u00e1 y hab\u00eda sido infiel al Se\u00f1or. {R}_{I}20_{/}Vino contra 
\u00e9l Teglat-Falasar, rey de Asiria, y en vez de apoyarlo lo asedi\u00f3. 
{R}_{I}21_{/}Acaz se apoder\u00f3 de gran parte de los bienes del templo del 
Se\u00f1or, del palacio real y de la casa de los jefes y se lo mand\u00f3 al 
rey de Asiria, pero de nada le sirvi\u00f3. {I}22_{/}Mientras estaba 
asediado, el rey Acaz aument\u00f3 sus pecados contra el Se\u00f1or. 
{R}_{I}23_{/}Ofreci\u00f3 sacrificios a los dioses de Damasco, que lo hab\u00edan 
derrotado, pues se dec\u00eda: \u00abPuesto que los dioses de los reyes de 
Siria les ayudan, voy a ofrecerles sacrificios para que me ayuden 
tambi\u00e9n a m\u00ed\u00bb. Pero \u00e9stos fueron la causa de su ruina y de la de 
todo Israel. {R}_{I}24_{/}Acaz reuni\u00f3 objetos del templo de Dios y los 
hizo pedazos, cerr\u00f3 las puertas del templo del Se\u00f1or e hizo 
altares en todos los rincones de Jerusal\u00e9n, {R}_{I}25_{/}y lugares de 
culto en todas las ciudades de Jud\u00e1 para quemar en ellos incienso 
a los \u00eddolos, provocando as\u00ed la ira del Se\u00f1or, el Dios de sus 
padres.
{R}_{I}26_{/}El resto de la historia de Acaz, todo lo que hizo, est\u00e1 
escrito en el libro de los reyes de Jud\u00e1 y de Israel. {R}_{I}27_{/}Muri\u00f3 
y fue sepultado con sus padres en Jerusal\u00e9n, pero no en el pante\u00f3n 
real. Le sucedi\u00f3 su hijo Ezequ\u00edas.

{1}29{/}

{N}REINADO DE EZEQU\u00cdAS{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Ezequ\u00edas ten\u00eda veinticinco a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono, y 
rein\u00f3 veintinueve a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Su madre se llamaba Ab\u00ed, y 
era hija de Zacar\u00edas. {R}_{I}2_{/}Hizo lo que es justo a los ojos del 
Se\u00f1or como su padre David.

{N}PURIFICACI\u00d3N DEL TEMPLO{/}

{R}_{I}3_{/}El primer a\u00f1o del reinado, en el mes primero, abri\u00f3 las 
puertas del templo del Se\u00f1or y las restaur\u00f3. {R}_{I}4_{/}Mand\u00f3 llamar a 
los sacerdotes y a los levitas, los reuni\u00f3 en la plaza oriental, y 
{R}_{I}5_{/}les dijo: \u00abLevitas, escuchadme. Purificaos y purificad el 
templo del Se\u00f1or, Dios de nuestros padres, eliminando la impureza 
de \u00e9l. {R}_{I}6_{/}S\u00ed, nuestros padres han pecado y han hecho lo que es 
malo a los ojos del Se\u00f1or, nuestro Dios, lo han abandonado, han 
apartado su rostro de la morada del Se\u00f1or y le han dado la 
espalda. {R}_{I}7_{/}Cerraron incluso las puertas del p\u00f3rtico, apagaron 
las l\u00e1mparas y dejaron de ofrecer incienso y holocaustos en el 
santuario al Dios de Israel. {R}_{I}8_{/}El Se\u00f1or ha montado en c\u00f3lera 
contra Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n, los ha hecho objeto de terror, estupor y 
burla, como pod\u00e9is ver con vuestros propios ojos. {I}9_{/}Por eso, 
nuestros padres cayeron en la guerra, y nuestros hijos y nuestras 
mujeres fueron hechos prisioneros. {I}10_{/}Yo quiero hacer un pacto 
con el Se\u00f1or para que aparte su ira de nosotros. {I}11_{/}Por tanto, 
hijos m\u00edos, no se\u00e1is negligentes, pues vosotros sois los elegidos 
del Se\u00f1or para estar en su presencia, servirle, ser sus ministros 
y quemar incienso.
{I}12_{/}Se presentaron los levitas siguientes: por Quehat: M\u00e1jat, 
hijo de Amasay, y Joel, hijo de Azar\u00edas; por Merar\u00ed: Quis, hijo de 
Abd\u00ed, y Azar\u00edas, hijo de Yahelelel; por Guers\u00f3n: Yoaj, hijo de 
Zimm\u00e1, y Ed\u00e9n, hijo de Yoaj; {R}_{I}13_{/}por Elisaf\u00e1n: Simr\u00ed y Yehiel; 
de los hijos de Asaf: Zacar\u00edas y Matan\u00edas; {I}14_{/}por Hem\u00e1n: Jejiel 
y Sime\u00ed; por Jedut\u00fan: Semeyas y Uziel; {R}_{I}15_{/}reunieron a sus 
hermanos, se purificaron y, siguiendo la orden del rey y las 
palabras del Se\u00f1or, entraron a purificar el templo. {R}_{I}16_{/}Entraron 
los sacerdotes en el interior del templo para purificarlo, y 
sacaron fuera, al atrio del templo del Se\u00f1or, todas las cosas 
impuras que encontraron dentro del templo, y los levitas las 
tiraron al torrente Cedr\u00f3n. {R}_{I}17_{/}Comenzaron la obra de 
purificaci\u00f3n el d\u00eda primero del primer mes, y el d\u00eda octavo 
llegaron ya al vest\u00edbulo del Se\u00f1or. Emplearon otros ocho d\u00edas en 
la purificaci\u00f3n del templo: la obra qued\u00f3 concluida el d\u00eda 
diecis\u00e9is del primer mes. {R}_{I}18_{/}Se presentaron entonces al rey 
Ezequ\u00edas y le dijeron: \u00abHemos purificado todo el templo, el altar 
de los holocaustos y todos sus utensilios, la mesa de los panes de 
la proposici\u00f3n con todos sus accesorios; {R}_{I}19_{/}hemos puesto en su 
sitio y purificado todos los objetos que hab\u00eda profanado Acaz 
durante su reinado: ya est\u00e1n delante del altar del Se\u00f1or\u00bb.

{N}RESTABLECIMIENTO DEL CULTO{/}

{R}_{I}20_{/}El rey Ezequ\u00edas se levant\u00f3 muy de ma\u00f1ana, reuni\u00f3 a los jefes 
de la ciudad y fue al templo. {R}_{I}21_{/}Llevaron siete toros, siete 
carneros, siete corderos y siete machos cabr\u00edos para ofrecerlos en 
sacrificio por el pecado en favor de la monarqu\u00eda, el santuario y 
Jud\u00e1. El rey orden\u00f3 a los sacerdotes descendientes de Aar\u00f3n que 
los ofrecieran sobre el altar del Se\u00f1or. {R}_{I}22_{/}Inmolaron los toros 
y derramaron la sangre sobre el altar. Inmolaron carneros y 
derramaron la sangre sobre el altar, y lo mismo hicieron con los 
corderos. {R}_{I}23_{/}Llevaron los machos cabr\u00edos destinados al 
sacrificio por el pecado ante el rey y la asamblea para que 
pusieran sobre ellos sus manos. {R}_{I}24_{/}Los sacerdotes los mataron y 
derramaron su sangre sobre el altar como sacrificio por los 
pecados de todo Israel, pues el rey hab\u00eda ordenado ofrecer por 
todo Israel el holocausto y el sacrificio por el pecado.
{R}_{I}25_{/}Puso en el templo del Se\u00f1or a los levitas con c\u00edmbalos, 
arpas y c\u00edtaras, de acuerdo con la orden de David, de Gad, el 
vidente del rey, y del profeta Nat\u00e1n; la orden ven\u00eda del Se\u00f1or, a 
trav\u00e9s de sus profetas. {R}_{I}26_{/}Cuando los levitas estuvieron en sus 
sitios con los instrumentos de David y los sacerdotes con las 
trompetas, {R}_{I}27_{/}Ezequ\u00edas mand\u00f3 ofrecer el holocausto sobre el 
altar. Al comenzar el holocausto, comenzaron tambi\u00e9n las alabanzas 
del Se\u00f1or al son de las trompetas en armon\u00eda con los instrumentos 
de David, rey de Israel. {I}28_{/}Toda la asamblea estaba de rodillas 
mientras se cantaban las alabanzas y sonaban las trompetas, as\u00ed 
hasta que termin\u00f3 el holocausto. {I}29_{/}Cuando termin\u00f3, el rey y los 
que le acompa\u00f1aban se pusieron de rodillas en actitud de 
adoraci\u00f3n. {R}_{I}30_{/}El rey Ezequ\u00edas y los jefes dieron la orden a los 
levitas de alabar al Se\u00f1or con los salmos de David y de Asaf, el 
vidente. Cantaron los salmos con gran alegr\u00eda, y luego se 
arrodillaron en actitud de adoraci\u00f3n.
{R}_{I}31_{/}Ezequ\u00edas tom\u00f3 la palabra, y dijo: \u00abAhora que est\u00e1is 
enteramente consagrados al Se\u00f1or, acercaos y ofreced v\u00edctimas y 
sacrificios de acci\u00f3n de gracias en el templo del Se\u00f1or\u00bb. La 
asamblea ofreci\u00f3 v\u00edctimas, sacrificios de acci\u00f3n de gracias y toda 
suerte de holocaustos voluntarios. {I}32_{/}Ofreci\u00f3 en holocausto al 
Se\u00f1or setenta toros, cien carneros y doscientos corderos. {I}33_{/}En 
otras ofrendas sagradas, seiscientos toros y tres mil ovejas. 
{R}_{I}34_{/}Como los sacerdotes eran pocos y no bastaban para degollar 
todos los animales del holocausto, les ayudaron sus hermanos los 
levitas, hasta que termin\u00f3 el trabajo y se purificaron los 
sacerdotes, porque los levitas hab\u00edan sido m\u00e1s diligentes que los 
sacerdotes en purificarse.
{R}_{I}35_{/}Hubo muchos holocaustos m\u00e1s, constituidos por la grasa de 
los sacrificios de acci\u00f3n de gracias y por las ofrendas de vino 
que acompa\u00f1aban a los holocaustos. De esta manera se restableci\u00f3 
el culto en el templo del Se\u00f1or. {R}_{I}36_{/}Ezequ\u00edas y todo el pueblo 
se alegraron de lo que Dios hab\u00eda hecho por el pueblo, pues todo 
se hab\u00eda hecho con gran rapidez.

{1}30{/}

{N}SOLEMNE CELEBRACI\u00d3N DE LA PASCUA{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Ezequ\u00edas mand\u00f3 mensajeros por todo Israel y Jud\u00e1, y 
escribi\u00f3 cartas a Efra\u00edn y Manas\u00e9s para que vinieran al templo del 
Se\u00f1or, a Jerusal\u00e9n, a celebrar la pascua en honor del Se\u00f1or, Dios 
de Israel. {R}_{I}2_{/}Despu\u00e9s de previa deliberaci\u00f3n, el rey, sus jefes 
y toda la asamblea de Jerusal\u00e9n decidieron celebrar la pascua en 
el segundo mes, {R}_{I}3_{/}ya que no se hab\u00eda podido celebrar a su 
debido tiempo, puesto que los sacerdotes no se hab\u00edan purificado 
en n\u00famero suficiente y el pueblo no se hab\u00eda reunido en Jerusal\u00e9n. 
{I}4_{/}La decisi\u00f3n pareci\u00f3 justa a los ojos del rey y a los de toda 
la asamblea, {R}_{I}5_{/}y determinaron correr la voz por todo Israel, 
desde Berseba hasta Dan, para que vinieran a Jerusal\u00e9n a celebrar 
una pascua en honor del Se\u00f1or, Dios de Israel, pues pocos hab\u00edan 
cumplido lo prescrito. {R}_{I}6_{/}Con cartas de mano del rey y sus 
jefes, los correos recorrieron todo Israel y Jud\u00e1 proclamando la 
orden del rey: \u00abIsraelitas, convert\u00edos al Se\u00f1or, Dios de Abrah\u00e1n, 
de Isaac y de Israel, para que \u00e9l vuelva a estar con todos los que 
hab\u00e9is escapado de la mano de los reyes de Asiria. {R}_{I}7_{/}No se\u00e1is 
como vuestros padres y vuestros hermanos, que fueron infieles al 
Se\u00f1or, Dios de sus padres, que los entreg\u00f3 a la destrucci\u00f3n, como 
vosotros est\u00e1is viendo. {R}_{I}8_{/}No se\u00e1is de cabeza dura como vuestros 
padres. Tended vuestras manos al Se\u00f1or y venid al santuario que \u00e9l 
ha santificado para siempre. Servid al Se\u00f1or, Dios vuestro, y el 
furor de su ira se apartar\u00e1 de vosotros. {R}_{I}9_{/}Si os convert\u00eds al 
Se\u00f1or, vuestros hermanos y vuestros hijos encontrar\u00e1n misericordia 
ante los vencedores y volver\u00e1n a esta tierra, pues el Se\u00f1or, 
vuestro Dios, es clemente y misericordioso y no apartar\u00e1 de 
vosotros su rostro si de verdad os convert\u00eds a \u00e9l\u00bb. {R}_{I}10_{/}Los 
correos recorrieron ciudad tras ciudad la tierra de Efra\u00edn y 
Manas\u00e9s, llegando hasta Zabul\u00f3n; pero las gentes se re\u00edan y se 
burlaban de ellos. {R}_{I}11_{/}S\u00f3lo algunos de Aser, Manas\u00e9s y Zabul\u00f3n 
se humillaron y fueron a Jerusal\u00e9n. {R}_{I}12_{/}Todos los de Jud\u00e1 
estuvieron de acuerdo en cumplir la orden del rey y de los jefes 
como lo hab\u00eda mandado el Se\u00f1or. {R}_{I}13_{/}Acudi\u00f3 a Jerusal\u00e9n una gran 
multitud de gente para celebrar la fiesta de los panes sin 
levadura en el segundo mes. {R}_{I}14_{/}Destruyeron los altares que 
hab\u00eda en Jerusal\u00e9n para los sacrificios y para el incienso y los 
tiraron al torrente Cedr\u00f3n. {R}_{I}15_{/}Inmolaron el cordero pascual el 
d\u00eda catorce del segundo mes. Llenos de verg\u00fcenza, los sacerdotes y 
los levitas se purificaron y ofrecieron holocaustos en el templo 
del Se\u00f1or. {R}_{I}16_{/}Cada uno ocup\u00f3 su puesto seg\u00fan lo ordenado por la 
ley de Mois\u00e9s, hombre de Dios: los sacerdotes derramaban la sangre 
que les daban los levitas. {I}17_{/}Como en la asamblea hab\u00eda muchos 
que no se hab\u00edan purificado, los levitas estaban encargados de 
inmolar las v\u00edctimas pascuales en lugar de todos estos que no 
ten\u00edan la pureza necesaria para realizar un acto sagrado en honor 
del Se\u00f1or. {R}_{I}18_{/}Un gran n\u00famero de personas de Efra\u00edn, de Manas\u00e9s, 
de Isacar y de Zabul\u00f3n no se hab\u00edan purificado, es decir, comieron 
la v\u00edctima pascual sin conformarse a lo prescrito, pero Ezequ\u00edas 
or\u00f3 por ellos as\u00ed: \u00abEl Se\u00f1or, que es bueno, perdone {R}_{I}19_{/}a los 
que buscan de todo coraz\u00f3n a Dios, el Se\u00f1or, el Dios de sus 
padres, aun cuando no tengan la pureza necesaria para las cosas 
sagradas\u00bb. {R}_{I}20_{/}El Se\u00f1or oy\u00f3 a Ezequ\u00edas y perdon\u00f3 al pueblo.
{R}_{I}21_{/}Los israelitas que se encontraban en Jerusal\u00e9n celebraron la 
fiesta de los panes sin levadura durante siete d\u00edas con gran 
alegr\u00eda, mientras los levitas y los sacerdotes cantaban con toda 
fuerza las alabanzas del Se\u00f1or d\u00eda tras d\u00eda. {R}_{I}22_{/}Ezequ\u00edas tuvo 
palabras de elogio para todos los levitas que se hab\u00edan 
distinguido en el servicio del Se\u00f1or. Celebraron la fiesta durante 
siete d\u00edas, inmolando las v\u00edctimas de los sacrificios de 
reconciliaci\u00f3n y cantando las alabanzas del Se\u00f1or, Dios de sus 
padres. {I}23_{/}Pero toda la asamblea decidi\u00f3 alargar la fiesta siete 
d\u00edas m\u00e1s, y as\u00ed se hizo con gran alegr\u00eda, {R}_{I}24_{/}porque Ezequ\u00edas, 
rey de Jud\u00e1, les regal\u00f3 mil toros y siete mil ovejas, m\u00e1s otros 
mil toros y diez mil ovejas que hab\u00edan regalado los jefes; muchos 
sacerdotes se hab\u00edan purificado ya. {R}_{I}25_{/}Toda la asamblea de 
Jud\u00e1, sacerdotes, levitas, todos los que hab\u00edan venido de Israel, 
los extranjeros que hab\u00edan venido de Israel, y los residentes en 
Jud\u00e1, estaban rebosantes de alegr\u00eda. {R}_{I}26_{/}Hubo una gran fiesta en 
Jerusal\u00e9n, como no se hab\u00eda visto desde los d\u00edas de Salom\u00f3n, hijo 
de David, rey de Israel. {R}_{I}27_{/}Los sacerdotes y los levitas, de 
pie, dieron la bendici\u00f3n al pueblo. El Se\u00f1or escuch\u00f3 su voz, y su 
oraci\u00f3n lleg\u00f3 hasta su santa morada en el cielo.

{1}31{/}

{N}REFORMA DEL CULTO{/}

{R}_{I}1_{/}Cuando todo acab\u00f3, los israelitas que hab\u00edan estado presentes 
recorrieron las ciudades de Jud\u00e1 destruyendo los cipos sagrados, 
las im\u00e1genes de Aser\u00e1, los lugares de culto de las colinas y los 
altares en todo Jud\u00e1, Benjam\u00edn, Efra\u00edn y Manas\u00e9s hasta su 
extinci\u00f3n total. Luego regresaron a sus ciudades, cada uno a su 
propiedad.

{N}RESTAURACI\u00d3N DEL CLERO{/}

{R}_{I}2_{/}Ezequ\u00edas restableci\u00f3 las clases de sacerdotes y de los 
levitas y asign\u00f3 a cada uno su servicio: los holocaustos, los 
sacrificios de reconciliaci\u00f3n, el servicio, la acci\u00f3n de gracias y 
la alabanza con las puertas del campamento del Se\u00f1or. {R}_{I}3_{/}El rey 
hab\u00eda reservado parte de sus propios bienes para los holocaustos 
de la ma\u00f1ana y de la tarde, de los s\u00e1bados, de los novilunios y de 
las solemnidades seg\u00fan est\u00e1 escrito en la ley del Se\u00f1or. 
{R}_{I}4_{/}Orden\u00f3 a los habitantes de Jerusal\u00e9n que entregaran la parte 
correspondiente a los sacerdotes y levitas para que \u00e9stos pudieran 
dedicarse enteramente a la ley del Se\u00f1or. {I}5_{/}Tan pronto como se 
hizo p\u00fablica la orden, los israelitas entregaron con gran 
generosidad las primicias del trigo, del mosto, del aceite, de la 
miel y de todos los productos del campo, y la d\u00e9cima parte de 
todos sus productos. {R}_{I}6_{/}Los de Israel y los de Jud\u00e1, que viv\u00edan 
en otras ciudades de Jud\u00e1, entregaron tambi\u00e9n la d\u00e9cima parte del 
ganado mayor y menor y de las cosas santas consagradas al Se\u00f1or, 
su Dios: lo entregaron y lo distribuyeron por montones. 
{I}7_{/}Comenzaron a hacer los montones en el tercer mes y terminaron 
en el s\u00e9ptimo. {R}_{I}8_{/}Cuando Ezequ\u00edas y sus jefes vieron tantos 
montones, bendijeron al Se\u00f1or y a su pueblo Israel. {R}_{I}9_{/}Ezequ\u00edas 
pregunt\u00f3 a los sacerdotes y a los levitas acerca de los montones. 
{R}_{I}10_{/}Azar\u00edas, de la familia de Sadoc y sumo sacerdote, le dijo: 
\u00abDesde que vinieron a traer las ofrendas al templo del Se\u00f1or, 
hemos comido hasta saciarnos y ha sobrado en abundancia porque el 
Se\u00f1or ha bendecido a su pueblo; aqu\u00ed est\u00e1 amontonado lo que 
sobra\u00bb. {R}_{I}11_{/}Ezequ\u00edas mand\u00f3 preparar almacenes en el templo del 
Se\u00f1or. Una vez preparados, {I}12_{/}almacenaron fielmente las 
ofrendas, la d\u00e9cima parte que hab\u00edan tra\u00eddo y las cosas 
consagradas al Se\u00f1or. El levita Conan\u00edas fue el encargado mayor, y 
su hermano Sime\u00ed, el segundo. {R}_{I}13_{/}Yejiel, Azaz\u00edas, Najat, Asael, 
Yerimot, Yozabad, Eliel, Jismaqu\u00edas, M\u00e1jat y Benayas eran 
inspectores bajo la direcci\u00f3n de Conan\u00edas y su hermano Sime\u00ed, 
seg\u00fan las \u00f3rdenes del rey Ezequ\u00edas y las de Azar\u00edas, prefecto del 
templo. {R}_{I}14_{/}Cor\u00e9, hijo de Yimn\u00e1, el levita, portero de la puerta 
oriental, estaba encargado de las ofrendas voluntarias hechas a 
Dios: deb\u00eda distribuir las primicias ofrecidas al Se\u00f1or y las 
cosas consagradas. {I}15_{/}Bajo sus \u00f3rdenes estaban Eden, Minyam\u00edn, 
Jes\u00faa, Semayas, Amar\u00edas y Secan\u00edas, los cuales resid\u00edan 
permanentemente en las ciudades sacerdotales para hacer la 
distribuci\u00f3n entre sus hermanos divididos en clases, lo mismo a 
grandes que a peque\u00f1os, {R}_{I}16_{/}a todos los que iban al templo del 
Se\u00f1or, seg\u00fan el estatuto diario, a prestar sus servicios seg\u00fan sus 
funciones y seg\u00fan sus clases con tal que estuvieran en el registro 
que inclu\u00eda a los varones de tres a\u00f1os para arriba. {R}_{I}17_{/}El 
registro de los sacerdotes estaba hecho por familias patriarcales; 
y el de los levitas mayores de veinte a\u00f1os, por sus funciones y 
sus clases; {I}18_{/}el registro inclu\u00eda toda la familia: mujeres, 
hijos e hijas, y era v\u00e1lido para toda la comunidad, para que la 
distribuci\u00f3n se hiciera con toda justicia. {R}_{I}19_{/}Respecto de los 
sacerdotes, descendientes de Aar\u00f3n, que viv\u00edan en los campos de 
las respectivas ciudades, hab\u00eda en cada ciudad hombres 
expresamente designados para hacer las distribuciones a todo var\u00f3n 
entre los sacerdotes y a todos los levitas inscritos.
{R}_{I}20_{/}\u00c9sta es la obra de Ezequ\u00edas en todo Jud\u00e1; hizo lo que es 
bueno, recto y fiel a los ojos del Se\u00f1or, su Dios. {R}_{I}21_{/}En todo 
lo que hizo por el servicio del templo del Se\u00f1or, de la ley y de 
los mandamientos, busc\u00f3 siempre a su Dios con todo su coraz\u00f3n. Por 
eso tuvo \u00e9xito.

{1}32{/}

{N}INVASI\u00d3N DE SENAQUERIB{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Despu\u00e9s de estos hechos y actos de fidelidad, vino 
Senaquerib, rey de Asiria, invadi\u00f3 Jud\u00e1 y asedi\u00f3 las ciudades 
fortificadas con el prop\u00f3sito de conquistarlas. {R}_{I}2_{/}Ezequ\u00edas, 
viendo que Senaquerib avanzaba con la intenci\u00f3n de atacar 
Jerusal\u00e9n, {I}3_{/}decidi\u00f3, de acuerdo con sus jefes y sus oficiales, 
cegar las fuentes que hab\u00eda fuera de la ciudad. {R}_{I}4_{/}Se reuni\u00f3 una 
gran muchedumbre y cegaron todas las fuentes, as\u00ed como el canal 
subterr\u00e1neo, para que cuando llegaran los asirios no encontraran 
agua en abundancia. {R}_{I}5_{/}Ezequ\u00edas, lleno de \u00e1nimo, repar\u00f3 las 
murallas en todos sus puntos d\u00e9biles, levant\u00f3 torres sobre 
ellas,construy\u00f3 un segundo muro exterior, restaur\u00f3 el terrapl\u00e9n en 
la ciudad de David y al mismo tiempo fabric\u00f3 gran cantidad de 
dardos y escudos. {I}6_{/}Puso jefes militares al frente del pueblo, 
reuni\u00f3 a todos en la plaza de la puerta de la ciudad y les dirigi\u00f3 
a todos esta arenga: {R}_{I}7_{/}\u00abSed fuertes, tened valor. No teng\u00e1is 
miedo ante el rey de Asiria y ante esa horda que le acompa\u00f1a, 
porque el que est\u00e1 con nosotros es m\u00e1s poderoso que el que est\u00e1 
con \u00e9l. {R}_{I}8_{/}Con \u00e9l no hay m\u00e1s que brazos de carne; con nosotros 
est\u00e1 el Se\u00f1or, nuestro Dios, pronto a socorrernos y combatir 
nuestros combates\u00bb. El pueblo cobr\u00f3 \u00e1nimo con las palabras de 
Ezequ\u00edas, rey de Jud\u00e1.

{N}BLASFEMIAS DE SENAQUERIB{/}

{R}_{I}9_{/}Senaquerib, rey de Asiria, que estaba en Laquis con todo su 
ej\u00e9rcito, envi\u00f3 una embajada a Jerusal\u00e9n para decir a Ezequ\u00edas, 
rey de Jud\u00e1, y a todo el pueblo de Jud\u00e1 que estaba en Jerusal\u00e9n: 
{R}_{I}10_{/}\u00abEsto dice Senaquerib, rey de Asiria: \u00bfEn qu\u00e9 pon\u00e9is vuestra 
confianza para seguir viviendo sitiados en Jerusal\u00e9n? {R}_{I}11_{/}\u00bfNo os 
dais cuenta de que Ezequ\u00edas os est\u00e1 enga\u00f1ando y exponiendo a morir 
de hambre y de sed mientras os dice: El Se\u00f1or, nuestro Dios, nos 
librar\u00e1 de la mano del rey de Asiria? {R}_{I}12_{/}\u00bfNo ha sido Ezequ\u00edas 
quien ha destruido las colinas y sus altares y ha dicho a Jud\u00e1 y a 
Jerusal\u00e9n que se postren s\u00f3lo ante un altar y s\u00f3lo en \u00e9l quemen 
incienso? {R}_{I}13_{/}\u00bfDesconoc\u00e9is todo lo que yo y mis padres hemos 
hecho con todos los pueblos de la tierra? \u00bfLos dioses de todos 
esos pueblos pudieron librarlos de mi poder? {R}_{I}14_{/}\u00bfQu\u00e9 dioses de 
esos pueblos destruidos por mis padres pudieron librar a su pueblo 
de mi poder? \u00bfPodr\u00eda, por tanto, vuestro Dios libraros a vosotros 
de mi poder? {R}_{I}15_{/}As\u00ed que no os dej\u00e9is enga\u00f1ar por Ezequ\u00edas ni os 
dej\u00e9is seducir de esta manera. No le cre\u00e1is, porque si ning\u00fan dios 
de naci\u00f3n o reino alguno pudo salvar a su pueblo de mi poder y del 
poder de mis padres, mucho menos podr\u00e1 libraros a vosotros vuestro 
Dios\u00bb. {R}_{I}16_{/}Esto y mucho m\u00e1s dijeron contra el Se\u00f1or Dios y 
contra Ezequ\u00edas, su servidor. {R}_{I}17_{/}Senaquerib escribi\u00f3 esta 
carta, en la que desafiaba al Se\u00f1or, Dios de Israel: \u00abDe la misma 
manera que los dioses de los pueblos de la tierra no pudieron 
librarlos de mi poder, tampoco el Dios de Ezequ\u00edas podr\u00e1 librar a 
su pueblo de mi poder\u00bb. {R}_{I}18_{/}Hablaban en hebreo y en alta voz al 
pueblo de Jerusal\u00e9n, que estaba en las murallas, con el fin de 
intimidarlos, asustarlos y tomar as\u00ed la ciudad. {R}_{I}19_{/}Hablaban del 
Dios de Jerusal\u00e9n como de los dioses de los otros pueblos de la 
tierra, dioses hechos por los hombres.

{N}ORACI\u00d3N DE EZEQU\u00cdAS{/}

{R}_{I}20_{/}El rey Ezequ\u00edas y el profeta Isa\u00edas, hijo de Am\u00f3s, oraron y 
clamaron al cielo. {R}_{I}21_{/}y el Se\u00f1or envi\u00f3 a un \u00e1ngel, que aniquil\u00f3 
a todos los soldados, jefes y oficiales del campamento del rey de 
Asiria, el cual se vio obligado a regresar lleno de verg\u00fcenza a su 
tierra, donde muri\u00f3 asesinado a golpe de espada por sus propios 
hijos cuando estaba en el templo de su dios. {R}_{I}22_{/}El Se\u00f1or libr\u00f3 
a Ezequ\u00edas y a los habitantes de Jerusal\u00e9n del poder de 
Senaquerib, rey de Asiria, y de todos sus enemigos, d\u00e1ndoles paz 
en todas sus fronteras. {R}_{I}23_{/}Muchos llevaron ofrendas al Se\u00f1or a 
Jerusal\u00e9n y presentes a Ezequ\u00edas, rey de Jud\u00e1, que adquiri\u00f3 gran 
prestigio ante todas las naciones a ra\u00edz de estos acontecimientos.
{R}_{I}24_{/}En aquellos d\u00edas Ezequ\u00edas cay\u00f3 mortalmente enfermo. Rog\u00f3 al 
Se\u00f1or, que escuch\u00f3 su oraci\u00f3n y se cur\u00f3 milagrosamente. {R}_{I}25_{/}Pero 
Ezequ\u00edas no correspondi\u00f3 al favor recibido, sino que se llen\u00f3 de 
soberbia, por lo que la ira del Se\u00f1or se encendi\u00f3 contra \u00e9l, 
contra Jud\u00e1 y contra Jerusal\u00e9n. {R}_{I}26_{/}Pero Ezequ\u00edas se arrepinti\u00f3 
de su soberbia y con \u00e9l todos los habitantes de Jerusal\u00e9n, por lo 
que la ira del Se\u00f1or no cay\u00f3 sobre ellos en vida de Ezequ\u00edas. 
{R}_{I}27_{/}Ezequ\u00edas fue muy rico y famoso. Atesor\u00f3 una gran cantidad de 
plata, oro, piedras preciosas, aromas, escudos y toda clase de 
objetos valiosos. {I}28_{/}Construy\u00f3 dep\u00f3sitos para almacenar vino, 
trigo y aceite, establos para las distintas clases de ganado y 
apriscos para sus reba\u00f1os. {I}29_{/}Edific\u00f3 ciudades y tuvo gran 
cantidad de ganado mayor y menor, pues el Se\u00f1or le dio riquezas 
inmensas.

{N}FIN DEL REINADO{/}

{R}_{I}30_{/}Ezequ\u00edas fue tambi\u00e9n quien ceg\u00f3 el manantial superior de las 
aguas de Guij\u00f3n y las condujo bajo tierra al lado occidental de la 
ciudad de David. Ezequ\u00edas tuvo \u00e9xito en todas sus empresas. 
{R}_{I}31_{/}Cuando los pr\u00edncipes de Babilonia le enviaron una embajada 
para preguntarle sobre el milagro que hab\u00eda tenido lugar en el 
pa\u00eds, si Dios le abandon\u00f3, fue s\u00f3lo con el fin de probarlo y 
conocer el fondo de su coraz\u00f3n.
{R}_{I}32_{/}El resto de la historia de Ezequ\u00edas y sus obras de piedad 
est\u00e1n escritas en la visi\u00f3n del profeta Isa\u00edas, hijo de Am\u00f3s, en 
el libro de los reyes de Jud\u00e1 y de Israel. {R}_{I}33_{/}Ezequ\u00edas muri\u00f3 y 
fue sepultado en la subida hacia las tumbas de los hijos de David. 
Todo Jud\u00e1 y los habitantes de Jerusal\u00e9n le rindieron honores. Le 
sucedi\u00f3 en el trono su hijo Manas\u00e9s.

{1}33{/}

{N}IMPIEDAD DE MANAS\u00c9S{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Manas\u00e9s ten\u00eda doce a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 
cincuenta y cinco a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. {I}2_{/}Hizo lo que es malo a los 
ojos del Se\u00f1or, imitando las abominaciones de las gentes que el 
Se\u00f1or hab\u00eda echado delante de los israelitas. {R}_{I}3_{/}Reconstruy\u00f3 las 
colinas que su padre Ezequ\u00edas hab\u00eda destruido, levant\u00f3 altares a 
Baal, hizo im\u00e1genes de Aser\u00e1 y ador\u00f3 a todos los astros del cielo 
y les rindi\u00f3 culto. {R}_{I}4_{/}Levant\u00f3 altares en el templo del Se\u00f1or, 
del que el Se\u00f1or hab\u00eda dicho: \u00abEn Jerusal\u00e9n habitar\u00e1 mi nombre 
eternamente\u00bb. {R}_{I}5_{/}Levant\u00f3 altares a todos los astros del cielo en 
los dos atrios del templo del Se\u00f1or. {I}6_{/}Quem\u00f3 a sus propios hijos 
en el valle de Ben Hinn\u00f3n. Se dio a la magia, a la adivinaci\u00f3n, al 
ocultismo, se rode\u00f3 de nigromantes y encantadores; hizo tantas 
cosas malas a los ojos del Se\u00f1or, que provoc\u00f3 su indignaci\u00f3n. 
{R}_{I}7_{/}Y hasta puso la imagen de Aser\u00e1 en el templo del Se\u00f1or, del 
que Dios hab\u00eda dicho a David y a Salom\u00f3n, su hijo: \u00abEn este templo 
y en Jerusal\u00e9n, elegida por m\u00ed entre todas las tribus de Israel, 
pondr\u00e9 mi nombre para siempre; {R}_{I}8_{/}y no permitir\u00e9 de nuevo que 
los israelitas anden errantes fuera de la tierra que he dado a sus 
padres con tal que hagan lo que yo les he ordenado y cumplan la 
ley, los mandamientos y preceptos que les di por medio de Mois\u00e9s\u00bb. 
{R}_{I}9_{/}Pero Manas\u00e9s descarri\u00f3 a los de Jud\u00e1 y a los habitantes de 
Jerusal\u00e9n, induci\u00e9ndoles a hacer el mal m\u00e1s a\u00fan que las gentes que 
el Se\u00f1or hab\u00eda destruido ante los israelitas. {R}_{I}10_{/}El Se\u00f1or habl\u00f3 
a Manas\u00e9s y a su pueblo, pero no le escucharon.

{N}SU CONVERSI\u00d3N{/}

{R}_{I}11_{/}Entonces el Se\u00f1or hizo venir contra ellos a los jefes del 
ej\u00e9rcito del rey de Asiria, los cuales apresaron a Manas\u00e9s con 
grillos y, cargado de cadenas, lo condujeron a Babel. {R}_{I}12_{/}En 
medio de su angustia implor\u00f3 al Se\u00f1or, su Dios, y se humill\u00f3 
profundamente delante del Dios de sus padres. {R}_{I}13_{/}Suplic\u00f3 al 
Se\u00f1or, y el Se\u00f1or lo atendi\u00f3, escuch\u00f3 su oraci\u00f3n y lo reintegr\u00f3 a 
su reino de Jerusal\u00e9n. Manas\u00e9s reconoci\u00f3 que el Se\u00f1or era el 
aut\u00e9ntico Dios. {R}_{I}14_{/}Despu\u00e9s de esto restaur\u00f3 la muralla exterior 
de la ciudad de David, al occidente de Guij\u00f3n, en el valle, hasta 
la puerta de los Peces, la cual rodeaba al Ofel y era muy alta. 
Puso jefes militares en todas las ciudades fortificadas de Jud\u00e1.
{R}_{I}15_{/}Quit\u00f3 del templo del Se\u00f1or los dioses extranjeros, el \u00eddolo 
y todos los altares que \u00e9l mismo hab\u00eda levantado sobre el monte 
del templo y en Jerusal\u00e9n, y los tir\u00f3 fuera de la ciudad. 
{R}_{I}16_{/}Restaur\u00f3 el altar del Se\u00f1or y ofreci\u00f3 sobre \u00e9l sacrificios 
de reconciliaci\u00f3n y de acci\u00f3n de gracias y mand\u00f3 a Jud\u00e1 rendir 
culto al Se\u00f1or, Dios de Israel. {R}_{I}17_{/}Pero el pueblo continuaba 
ofreciendo sacrificios en las colinas, aunque s\u00f3lo al Se\u00f1or, su 
Dios.
{R}_{I}18_{/}El resto de la historia de Manas\u00e9s, la oraci\u00f3n que hizo a su 
Dios y las palabras de los profetas que le hablaron en nombre del 
Se\u00f1or, Dios de Israel, est\u00e1n escritos en las cr\u00f3nicas de los reyes 
de Israel. {I}19_{/}Su oraci\u00f3n y su acogida, todas sus prevaricaciones 
y su impiedad, los lugares en los que levant\u00f3 altares y puso 
im\u00e1genes de Aser\u00e1 e \u00eddolos antes de su conversi\u00f3n, est\u00e1n escritos 
en las cr\u00f3nicas de Jozay. {R}_{I}20_{/}Manas\u00e9s muri\u00f3 y fue sepultado en 
su palacio. Le sucedi\u00f3 en el trono su hijo Am\u00f3n.

{N}AM\u00d3N, REY DE JUD\u00c1{/}

{R}_{I}21_{/}Am\u00f3n ten\u00eda veintid\u00f3s a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 dos 
a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. {R}_{I}22_{/}Hizo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or, 
como su padre Manas\u00e9s; ofreci\u00f3 sacrificios y dio culto a todos los 
\u00eddolos que hab\u00eda hecho su padre Manas\u00e9s. {R}_{I}23_{/}Pero no se humill\u00f3 
delante del Se\u00f1or, como se hab\u00eda humillado su padre Manas\u00e9s; al 
contrario, aument\u00f3 su culpabilidad. {I}24_{/}Sus mismos servidores 
tramaron una conjura contra \u00e9l y lo asesinaron en su propia casa. 
{R}_{I}25_{/}El pueblo mat\u00f3 a todos los que se hab\u00edan conjurado contra 
Am\u00f3n, y proclam\u00f3 rey a su hijo Jos\u00edas.

{1}34{/}

{N}LA REFORMA DE JOS\u00cdAS{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Jos\u00edas ten\u00eda ocho a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 
treinta y un a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. {R}_{I}2_{/}Hizo lo que es justo a los 
ojos del Se\u00f1or y sigui\u00f3 los caminos de su padre David, sin 
apartarse a derecha ni a izquierda. {R}_{I}3_{/}El a\u00f1o octavo de su 
reinado, siendo joven todav\u00eda, comenz\u00f3 a buscar al Dios de su 
padre David, y en el a\u00f1o doce se puso a limpiar a Jud\u00e1 y a 
Jerusal\u00e9n de las colinas, de las im\u00e1genes de Aser\u00e1, de los \u00eddolos 
y de las estatuas. {I}4_{/}Fueron destruidos en su presencia los 
altares de Baal y los cipos que hab\u00eda sobre ellos. Rompi\u00f3 las 
im\u00e1genes de Aser\u00e1, los \u00eddolos y las estatuas; los hizo polvo y lo 
esparci\u00f3 sobre las tumbas de quienes les hab\u00edan ofrecido 
sacrificios. {R}_{I}5_{/}Quem\u00f3 los huesos de los sacerdotes sobre sus 
altares, y as\u00ed purific\u00f3 a Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n. {R}_{I}6_{/}Lo mismo hizo en 
las ciudades de Manas\u00e9s, Efra\u00edn, Sime\u00f3n y hasta Neftal\u00ed y sus 
respectivos anejos; {R}_{I}7_{/}derrib\u00f3 los altares y las im\u00e1genes de 
Aser\u00e1; despedaz\u00f3 y pulveriz\u00f3 los \u00eddolos y rompi\u00f3 los cipos en todo 
el territorio de Israel. Luego regres\u00f3 a Jerusal\u00e9n.
{R}_{I}8_{/}El a\u00f1o dieciocho de su reinado, despu\u00e9s de haber purificado 
la tierra y el templo, envi\u00f3 a Saf\u00e1n, hijo de Asal\u00edas, y Maas\u00edas, 
gobernador de la ciudad, y a su secretario Yoaj, hijo de Yoajaz, a 
reparar el templo del Se\u00f1or, su Dios. {R}_{I}9_{/}Se presentaron al sumo 
sacerdote Jelc\u00edas, y le entregaron el dinero que hab\u00eda llegado al 
templo de Dios y el que los levitas porteros hab\u00edan reunido; todo 
ello proced\u00eda de Manas\u00e9s, de Efra\u00edn, de todo el resto de Israel, 
de Jud\u00e1, de Benjam\u00edn y de los habitantes de Jerusal\u00e9n. {R}_{I}10_{/}Se lo 
dieron luego a los encargados de las obras del templo del Se\u00f1or 
para pagar a los obreros que trabajaban en la reparaci\u00f3n y 
restauraci\u00f3n del templo del Se\u00f1or; {R}_{I}11_{/}a los carpinteros y 
canteros para comprar piedras talladas y maderas para trabajar y 
entarimar las habitaciones que estaban en estado ruinoso por 
incuria de los reyes de Jud\u00e1. {R}_{I}12_{/}Los hombres llevaban a cabo el 
trabajo con fidelidad, bajo la vigilancia y direcci\u00f3n de los 
levitas Y\u00e1jat y Abd\u00edas, meraritas, y de Zacar\u00edas y Mesul\u00e1n, 
quehatitas. Los levitas, expertos en instrumentos musicales, 
{I}13_{/}estaban al frente de los acarreadores y de todos los que 
trabajaban en la obra. Algunos levitas eran cronistas, inspectores 
y porteros.

{N}ENCUENTRO DEL LIBRO DE LA LEY{/}

{R}_{I}14_{/}Cuando estaban sacando el dinero reunido en el templo del 
Se\u00f1or, el sacerdote Jelc\u00edas encontr\u00f3 el libro de la ley del Se\u00f1or 
dada por medio de Mois\u00e9s. {R}_{I}15_{/}Jelc\u00edas dijo a Saf\u00e1n, el 
secretario: \u00abHe encontrado el libro de la ley en el templo del 
Se\u00f1or\u00bb. Jelc\u00edas dio el libro a Saf\u00e1n. {I}16_{/}Saf\u00e1n llev\u00f3 el libro al 
rey y le inform\u00f3: \u00abTus siervos est\u00e1n cumpliendo todo lo que les 
has encargado. {R}_{I}17_{/}Han recogido el dinero que hab\u00eda en el templo 
y se lo han dado a los encargados de las obras\u00bb. {I}18_{/}Despu\u00e9s le 
comunic\u00f3 la noticia: \u00abEl sacerdote Jelc\u00edas me ha dado este libro\u00bb. 
Y Saf\u00e1n lo ley\u00f3 en presencia del rey. {R}_{I}19_{/}Cuando el rey oy\u00f3 las 
palabras del libro de la ley, rasg\u00f3 sus vestiduras {R}_{I}20_{/}y orden\u00f3 
a Jelc\u00edas, a Ajic\u00e1n, hijo de Saf\u00e1n, a Abd\u00f3n, hijo de Miqueas, a 
Saf\u00e1n, el secretario, y a Asayas, cortesano del rey: {R}_{I}21_{/}\u00abId y 
consultad al Se\u00f1or por m\u00ed y por todos los supervivientes en Israel 
y en Jud\u00e1 acerca de las palabras de este libro que se ha 
encontrado, pues la c\u00f3lera del Se\u00f1or se ha encendido contra 
nosotros, porque nuestros padres no hicieron caso de las palabras 
de este libro, cumpliendo lo que est\u00e1 escrito en \u00e9l\u00bb.

{N}OR\u00c1CULO DE JULDA{/}

{R}_{I}22_{/}Jelc\u00edas y las gentes del rey fueron a ver a la profetisa 
Julda, esposa de Sal\u00fan, hijo de Ticu\u00e1 y nieto de Jasr\u00e1, 
guardarropa del templo. Julda viv\u00eda en el barrio nuevo de 
Jerusal\u00e9n. Le expusieron el caso, {R}_{I}23_{/}y ella les dijo: \u00abEsto 
dice el Se\u00f1or, Dios de Israel: Decid al hombre que os ha enviado: 
{R}_{I}24_{/}Esto dice el Se\u00f1or: Voy a traer la desgracia sobre este 
lugar y sobre sus habitantes, es decir, todas las maldiciones 
escritas en el libro que ha sido le\u00eddo al rey de Jud\u00e1, {I}25_{/}por 
haberme abandonado y haber quemado incienso a dioses extranjeros 
provocando mi indignaci\u00f3n con todas las obras de sus manos. Mi 
c\u00f3lera se encender\u00e1 contra este lugar y no se apagar\u00e1. {R}_{I}26_{/}Y al 
rey de Jud\u00e1, que os ha mandado a consultar al Se\u00f1or, decidle: Esto 
dice el Se\u00f1or, Dios de Israel, respecto a las palabras que has 
escuchado: {I}27_{/}Por haberse conmovido tu coraz\u00f3n y haberte 
humillado delante del Se\u00f1or al o\u00edr las palabras con que \u00e9l ha 
amenazado a este lugar y a sus habitantes, por haberte humillado 
delante de m\u00ed, por haberte rasgado las vestiduras y haber llorado 
delante de m\u00ed, tambi\u00e9n yo te he escuchado, dice el Se\u00f1or. {I}28_{/}Por 
eso te conceder\u00e9 morir y ser enterrado en paz; tus ojos no ver\u00e1n 
toda la desventura que yo voy a acarrear sobre este lugar y sus 
habitantes\u00bb. Los mensajeros llevaron la respuesta al rey.

{N}RENOVACI\u00d3N DE LA ALIANZA{/}

{R}_{I}29_{/}El rey convoc\u00f3 a todos los ancianos de Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n 
{R}_{I}30_{/}y fue al templo del Se\u00f1or con todos los hombres de Jud\u00e1, los 
habitantes de Jerusal\u00e9n, los sacerdotes, los levitas y todo el 
pueblo, chicos y grandes, y ley\u00f3 ante ellos todas las palabras del 
libro de la alianza encontrado en el templo del Se\u00f1or. {R}_{I}31_{/}Y 
luego, de pie en el estrado, sell\u00f3 ante la presencia del Se\u00f1or el 
pacto de seguir al Se\u00f1or, de guardar sus mandatos, sus 
instrucciones y sus leyes con todo el coraz\u00f3n y con toda el alma y 
de cumplir las cl\u00e1usulas de la alianza escritas en aquel libro. 
{R}_{I}32_{/}Hizo que todos los presentes de Jud\u00e1 y de Benjam\u00edn 
ratificaran la alianza. Los habitantes de Jerusal\u00e9n obraron seg\u00fan 
la alianza de Dios, Dios de sus padres. {R}_{I}33_{/}Jos\u00edas quit\u00f3 de todo 
el territorio de Israel todos los \u00eddolos repugnantes e hizo que 
todos los que se encontraban en Israel sirvieran al Se\u00f1or, su 
Dios. Durante todos los d\u00edas de su vida no se apartaron del Se\u00f1or, 
Dios de sus padres.

{1}35{/}

{N}SOLEMN\u00cdSIMA CELEBRACI\u00d3N DE LA PASCUA{/}

{R}_{I}1_{/}Jos\u00edas celebr\u00f3 en Jerusal\u00e9n la pascua en honor del Se\u00f1or. Se 
inmol\u00f3 el cordero pascual el d\u00eda catorce del primer mes. 
{R}_{I}2_{/}Estableci\u00f3 a los sacerdotes en sus oficios y los anim\u00f3 a 
servir en el templo del Se\u00f1or. {R}_{I}3_{/}Luego dijo a los levitas 
encargados de instruir a todo Israel y consagrados al Se\u00f1or: 
\u00abColocad el arca santa en el templo que edific\u00f3 Salom\u00f3n, hijo de 
David, y rey de Israel; ya no ser\u00e1 un peso para vuestros hombros. 
Ahora servir\u00e9is al Se\u00f1or, vuestro Dios, y a su pueblo Israel. 
{R}_{I}4_{/}Organizaos en turnos por familias, seg\u00fan la ordenaci\u00f3n 
escrita por David, rey de Israel, y su hijo Salom\u00f3n. {R}_{I}5_{/}Estad en 
vuestros puestos en el santuario al servicio de las clases de las 
familias patriarcales, y de vuestros hermanos, hijos del pueblo. 
Un grupo de levitas por cada familia patriarcal. {I}6_{/}Inmolad el 
cordero pascual, purificaos y preparad todo lo necesario para que 
vuestros hermanos puedan cumplir lo que el Se\u00f1or mand\u00f3 por medio 
de Mois\u00e9s\u00bb.
{R}_{I}7_{/}Jos\u00edas, de su propio ganado, dio a los presentes, para 
celebrar la pascua, 30.000 corderos y cabritos y 3.000 toros. 
{R}_{I}8_{/}Los oficiales del rey hicieron tambi\u00e9n donativos voluntarios 
al pueblo, a los sacerdotes y a los levitas. Jelc\u00edas, Zacar\u00edas y 
Yejiel, prefectos del templo del Se\u00f1or, dieron a los sacerdotes 
para celebrar la pascua 2.600 corderos y 300 toros. {I}9_{/}Los jefes 
de los levitas, Conan\u00edas, Semayas y su hermano Natanael, Jasab\u00edas, 
Yeiel y Yozabad, dieron a los levitas, para celebrar la pascua, 
5.000 corderos y 500 bueyes. {R}_{I}10_{/}El servicio se organiz\u00f3 as\u00ed: 
los sacerdotes estaban en sus puestos y los levitas en sus 
funciones, de acuerdo con la ordenaci\u00f3n real. {R}_{I}11_{/}Inmolaron los 
animales de la pascua; los sacerdotes derramaban la sangre y los 
levitas desollaban las v\u00edctimas. {R}_{I}12_{/}Separaban las partes que 
deb\u00edan ser quemadas y distribu\u00edan el resto al pueblo por grupos de 
familias para que lo ofrecieran al Se\u00f1or, seg\u00fan est\u00e1 escrito en el 
libro de Mois\u00e9s. Lo mismo hicieron con el ganado mayor. 
{I}13_{/}Asaron al fuego el cordero pascual como est\u00e1 prescrito, 
cocieron las dem\u00e1s ofrendas sagradas en calderas, calderos y 
sartenes, y las distribuyeron luego diligentemente entre todo el 
pueblo. {R}_{I}14_{/}Finalmente, los levitas prepararon la parte 
correspondiente para ellos y para los sacerdotes, descendientes de 
Aar\u00f3n, los cuales hab\u00edan estado ocupados en la ofrenda de los 
holocaustos y de las grasas hasta la noche; por eso los levitas 
prepararon la parte correspondiente para ellos y para los 
sacerdotes, hijos de Aar\u00f3n. {R}_{I}15_{/}Los cantores, hijos de Asaf, 
estaban en su puesto, seg\u00fan las prescripciones de David: Asaf, 
Hem\u00e1n y Yedut\u00fan, el vidente del rey; los porteros de cada puerta 
no tuvieron necesidad de abandonar sus puestos, pues los levitas, 
sus hermanos, se lo prepararon.
{R}_{I}16_{/}As\u00ed se organiz\u00f3 aquel d\u00eda todo el servicio del Se\u00f1or para la 
celebraci\u00f3n de la pascua y la ofrenda de los holocaustos sobre el 
altar del Se\u00f1or, seg\u00fan la ordenaci\u00f3n del rey Jos\u00edas. {I}17_{/}Los 
israelitas que se encontraban presentes celebraron la pascua, y 
durante siete d\u00edas la fiesta de los panes sin levadura. 
{R}_{I}18_{/}Nunca en Israel hab\u00eda habido una pascua como \u00e9sta desde los 
d\u00edas de Samuel, el vidente. M\u00e1s a\u00fan, ning\u00fan rey de Israel hab\u00eda 
celebrado una pascua semejante a la celebrada por Jos\u00edas en 
compa\u00f1\u00eda de sacerdotes y levitas, presentes todo Jud\u00e1 e Israel, 
con los habitantes de Jerusal\u00e9n. {R}_{I}19_{/}Fue el a\u00f1o dieciocho del 
reinado de Jos\u00edas cuando se celebr\u00f3 esta pascua.

{N}MUERTE DE JOS\u00cdAS{/}

[\u0095]_{R}_{I}20_{/}Despu\u00e9s de esto, cuando Jos\u00edas ya hab\u00eda restaurado el 
templo del Se\u00f1or, Nec\u00f3, rey de Egipto, fue a presentar batalla en 
C\u00e1rquemis, junto al \u00c9ufrates. Jos\u00edas le sali\u00f3 al paso, {R}_{I}21_{/}y 
Nec\u00f3 mand\u00f3 a decirle: \u00ab\u00bfQu\u00e9 tengo yo que ver contigo, rey de Jud\u00e1? 
No es contra ti contra quien voy; es contra otra naci\u00f3n con la que 
estoy en guerra, y Dios me ha dicho que me d\u00e9 prisa. No te opongas 
a Dios, que est\u00e1 conmigo, no sea que te destruya\u00bb. {R}_{I}22_{/}Jos\u00edas, 
sin embargo, no quiso ceder, e incluso se preparaba para atacarlo, 
sin dar o\u00eddos a lo que Nec\u00f3 dec\u00eda en nombre de Dios. Avanz\u00f3 y 
present\u00f3 batalla en el valle de Meguido. {R}_{I}23_{/}Los arqueros 
dispararon contra el rey Jos\u00edas, que dijo a sus oficiales: 
\u00abRetiradme, porque estoy gravemente herido\u00bb. {R}_{I}24_{/}Los oficiales 
lo sacaron de su carro, lo subieron a otro de los suyos y lo 
llevaron a Jerusal\u00e9n, donde muri\u00f3. Fue sepultado en las sepulturas 
de sus padres. Todo Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n guard\u00f3 luto por Jos\u00edas. 
{R}_{I}25_{/}Jerem\u00edas compuso una lamentaci\u00f3n sobre Jos\u00edas, que todos los 
cantores y cantoras recitan todav\u00eda hoy entre sus eleg\u00edas sobre el 
rey Jos\u00edas; ha venido a ser una regla en Israel, y est\u00e1n escritas 
en las Lamentaciones.
{R}_{I}26_{/}El resto de la historia de Jos\u00edas, las obras de piedad que 
hizo, conforme a la ley del Se\u00f1or, {R}_{I}27_{/}todo lo que hizo, desde 
el principio al fin, est\u00e1 escrito en el libro de los reyes de 
Israel y de Jud\u00e1.

{1}36{/}

{N}JOACAZ, DESTITUIDO POR NEC\u00d3{/}

[\u0095]_{R}_{I}1_{/}La gente del pueblo tom\u00f3 a Joacaz, hijo de Jos\u00edas, y lo 
proclam\u00f3 rey en Jerusal\u00e9n en lugar de su padre. {R}_{I}2_{/}Joacaz ten\u00eda 
veintitr\u00e9s a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 tres meses en 
Jerusal\u00e9n. {R}_{I}3_{/}El rey de Egipto lo destron\u00f3 de Jerusal\u00e9n e impuso 
al pa\u00eds un tributo de 3.400 kilos de plata y 34 de oro. {R}_{I}4_{/}El 
rey de Egipto nombr\u00f3 a su hermano Eliaqu\u00edn rey de Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n 
y le cambi\u00f3 el nombre en Joaqu\u00edn. A su hermano Joacaz lo llev\u00f3 
prisionero a Egipto.

{N}JOAQU\u00cdN{/}

{R}_{I}5_{/}Joaqu\u00edn ten\u00eda veinticinco a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 
once a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Hizo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or, 
su Dios. {R}_{I}6_{/}Nabucodonosor, rey de Babilonia, fue contra \u00e9l y lo 
llev\u00f3 a Babilonia cargado de cadenas. {R}_{I}7_{/}Nabucodonosor se llev\u00f3 
tambi\u00e9n a Babilonia parte de los objetos del templo del Se\u00f1or y 
los puso en su palacio de Babilonia. {R}_{I}8_{/}El resto de la historia 
de Joaqu\u00edn, las iniquidades que cometi\u00f3 y todo lo que ocurri\u00f3, 
est\u00e1 escrito en el libro de los reyes de Israel y de Jud\u00e1. Le 
sucedi\u00f3 en el trono su hijo Jecon\u00edas.

{N}JECON\u00cdAS{/}

{R}_{I}9_{/}Jecon\u00edas ten\u00eda dieciocho a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 
tres meses y diez d\u00edas en Jerusal\u00e9n. Hizo lo que es malo a los 
ojos del Se\u00f1or. {R}_{I}10_{/}A la vuelta del a\u00f1o, el rey Nabucodonosor 
mand\u00f3 que lo llevaran a Babilonia con el valioso mobiliario del 
templo del Se\u00f1or, y nombr\u00f3 rey de Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n a su t\u00edo 
Sedec\u00edas.

{N}SEDEC\u00cdAS{/}

{R}_{I}11_{/}Sedec\u00edas ten\u00eda veinti\u00fan a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 
once a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. {R}_{I}12_{/}Hizo lo que es malo a los ojos del 
Se\u00f1or, su Dios, y no quiso humillarse delante del profeta 
Jerem\u00edas, el cual hablaba en nombre del Se\u00f1or. {R}_{I}13_{/}Se rebel\u00f3 
asimismo contra el rey Nabucodonosor, al cual hab\u00eda prestado 
juramento en el nombre de Dios. Fue terco y obstinado y no quiso 
convertirse al Se\u00f1or, Dios de Israel. {R}_{I}14_{/}Igualmente, todos los 
jefes de los sacerdotes y del pueblo multiplicaron las 
infidelidades, siguiendo las pr\u00e1cticas abominables de las naciones 
y profanando el templo que el Se\u00f1or se hab\u00eda consagrado en 
Jerusal\u00e9n. {R}_{I}15_{/}El Se\u00f1or, Dios de sus padres, les envi\u00f3 continuos 
mensajeros, porque quer\u00eda salvar a su pueblo y a su templo. 
{R}_{I}16_{/}Pero ellos hac\u00edan escarnio de los enviados de Dios, 
despreciaban sus palabras, se burlaban de sus profetas, hasta el 
punto que la ira del Se\u00f1or contra su pueblo se hizo irremediable.

{N}NABUCODONOSOR, EN JERUSAL\u00c9N{/}

{R}_{I}17_{/}El Se\u00f1or mand\u00f3 contra ellos al rey de los caldeos, que pas\u00f3 
a espada a sus j\u00f3venes en el santuario mismo, sin perdonar a 
nadie, ni joven ni virgen, ni anciano ni hombre encanecido. Dios 
los entreg\u00f3 a todos en sus manos. {R}_{I}18_{/}Nabucodonosor se llev\u00f3 
para Babilonia los objetos del templo de Dios, grandes y peque\u00f1os; 
los tesoros del templo y los tesoros del rey y a sus jefes. 
{R}_{I}19_{/}El templo del Se\u00f1or fue pasto de las llamas, las murallas de 
Jerusal\u00e9n derribadas, los palacios incendiados y los objetos 
preciesos destruidos. {R}_{I}20_{/}Nabucodonosor llev\u00f3 al destierro de 
Babilonia a todos los que hab\u00edan escapado de la espada, los cuales 
pasaron a ser esclavos del rey y de sus hijos hasta el 
establecimiento del reino persa. {R}_{I}21_{/}As\u00ed se cumpl\u00eda la palabra 
del Se\u00f1or pronunciada por Jerem\u00edas: \u00abHasta que la tierra disfrute 
de su descanso, descansar\u00e1 durante todos los d\u00edas de la 
desolaci\u00f3n, hasta que se cumplan setenta a\u00f1os\u00bb.

{N}EDICTO DE LIBERACI\u00d3N{/}

{R}_{I}22_{/}El a\u00f1o primero de Ciro, rey de Persia, en cumplimiento de su 
palabra anunciada por medio de Jerem\u00edas, el Se\u00f1or impuls\u00f3 a Ciro, 
rey de Persia, a que proclamara de viva voz y por escrito en todo 
su reino este edicto: {R}_{I}23_{/}\u00abEsto dice Ciro, rey de Persia: El 
Se\u00f1or, Dios del cielo, me ha dado todos los reinos de la tierra y 
me ha encargado de construirle un templo en Jerusal\u00e9n, en Jud\u00e1. El 
que de vosotros pertenezca a su pueblo, que vaya a Jerusal\u00e9n, y 
que el Se\u00f1or, su Dios, lo ayude\u00bb.
