
{1}1{/}

{N}VEJEZ DE DAVID{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Cuando el rey David se hizo viejo, de edad muy avanzada, aunque lo arropaban bien, no entraba en calor. {I}2_{/}Sus servidores le dijeron: \u00abVamos a buscar al rey una joven virgen, que le asista, le cuide y duerma con \u00e9l, para que le haga entrar en calor\u00bb. [=]_{R}_{I}3_{/}Buscaron una joven hermosa por todo el territorio de Israel, y encontraron a Abisag, la sunamita. Y la llevaron al rey. {I}4_{/}La joven era muy hermosa. Cuidaba del rey y le serv\u00eda. Pero el rey no tuvo relaciones con ella.

{N}CONJURA DE ADON\u00cdAS{/}
[=]_{I}5_{/}Entretanto Adon\u00edas, el hijo de Jaguit, que quer\u00eda hacerse rey, se procur\u00f3 carros y caballer\u00eda y cincuenta hombres de escolta. {I}6_{/}Su padre no le hab\u00eda reprendido en su vida, ni le hab\u00eda pedido cuentas de lo que hac\u00eda. Era de aspecto muy gallardo, y hab\u00eda nacido despu\u00e9s de Absal\u00f3n. {I}7_{/}Trataba con Joab, hijo de Sarvia, y con el sacerdote Abiatar, los cuales tomaron partido por Adon\u00edas. {R}_{I}8_{/}Pero el sacerdote Sadoc y Benayas, hijo de Yehoyad\u00e1; el profeta Nat\u00e1n; Seme\u00ed, amigo de David; Re\u00ed y la cohorte de valientes de David, no estaban con Adon\u00edas. {R}_{I}9_{/}Adon\u00edas mat\u00f3 ganado menor y mayor y animales cebados junto a la piedra de Zoj\u00e9let, situada cerca de la fuente de Roguel, e invit\u00f3 a todos sus hermanos, los hijos del rey, y a todos los varones de Jud\u00e1, servidores del monarca. {R}_{I}10_{/}Pero al profeta Nat\u00e1n, a Benayas, a la cohorte de valientes de David y a su hermano Salom\u00f3n, no los invit\u00f3.

{N}SALOM\u00d3N, PROCLAMADO REY{/}
[=]_{R}_{I}11_{/}Nat\u00e1n dijo a Betsab\u00e9, la madre de Salom\u00f3n: \u00ab\u00bfNo has o\u00eddo que Adon\u00edas, el hijo de Jaguit, intenta reinar sin que lo sepa David, nuestro se\u00f1or? [=]_{R}_{I}12_{/}Pues bien, quiero darte un consejo, para que salves tu vida y la de tu hijo Salom\u00f3n. {R}_{I}13_{/}Ve a visitar al rey David, y dile: \u00bfNo me has jurado t\u00fa, \u00a1oh rey, mi se\u00f1or!, que tu hijo Salom\u00f3n te suceder\u00e1 en tu trono? Entonces, \u00bfcon qu\u00e9 derecho se ha hecho rey Adon\u00edas? {I}14_{/}Y mientras t\u00fa est\u00e9s hablando con el rey, entrar\u00e9 yo detr\u00e1s de ti y corroborar\u00e9 tus palabras\u00bb.
{I}15_{/}Betsab\u00e9 entr\u00f3 en la c\u00e1mara del rey. El monarca estaba muy envejecido, y Abisag, la sunamita, le serv\u00eda. {I}16_{/}Betsab\u00e9 se inclin\u00f3 e hizo reverencia al rey. El rey dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 tienes?\u00bb. {R}_{I}17_{/}Ella le contest\u00f3: \u00abSe\u00f1or m\u00edo, t\u00fa me has jurado por el Se\u00f1or, tu Dios, que tu hijo Salom\u00f3n te suceder\u00e1 en el reino y \u00e9l se sentar\u00e1 sobre tu trono. {I}18_{/}Pero ahora resulta que Adon\u00edas se ha hecho rey sin que t\u00fa, \u00a1oh rey, mi se\u00f1or!, lo sepas. {R}_{I}19_{/}Ha matado bueyes, animales cebados y ganado menor en gran cantidad, y ha invitado a todos los hijos del rey, al sacerdote Abiatar y a Joab, general del ej\u00e9rcito; pero a tu siervo Salom\u00f3n no le ha invitado. {R}_{I}20_{/}Hacia ti, \u00a1oh rey, mi se\u00f1or!, se dirigen los ojos de todo Israel, para que les manifiestes qui\u00e9n se debe sentar en el trono del rey, mi se\u00f1or, despu\u00e9s de \u00e9l. [=]_{R}_{I}21_{/}Resultar\u00e1, si no, que, cuando el rey, mi se\u00f1or, descanse con sus padres, yo y mi hijo Salom\u00f3n seremos tratados como reos\u00bb.
{R}_{I}22_{/}Hablaba a\u00fan ella con el rey, cuando lleg\u00f3 Nat\u00e1n, el profeta. {R}_{I}23_{/}Se lo anunciaron al rey diciendo: \u00abEst\u00e1 aqu\u00ed Nat\u00e1n, el profeta\u00bb. Se present\u00f3 ante el rey y le hizo reverencia, rostro en tierra. {R}_{I}24_{/}Luego dijo: \u00ab\u00a1Oh rey, mi se\u00f1or!, t\u00fa debes de haber ordenado que Adon\u00edas te suceda en el reino y se siente en tu trono. {I}25_{/}En efecto, hoy ha matado bueyes, animales cebados y ganado menor en gran cantidad y ha invitado a todos los hijos del rey, a los jefes del ej\u00e9rcito y a Abiatar, el sacerdote. Est\u00e1n comiendo y bebiendo en su compa\u00f1\u00eda y gritan: \u00a1Viva el rey Adon\u00edas! {R}_{I}26_{/}Pero a m\u00ed, tu servidor; a Sadoc, el sacerdote; a Benayas, el hijo de Yehoyad\u00e1, y a Salom\u00f3n, tu siervo, no nos ha invitado. {I}27_{/}\u00bfSali\u00f3, tal vez, de mi se\u00f1or, el rey, la orden de hacer esto, sin haber notificado a tus siervos qui\u00e9n se hab\u00eda de sentar sobre el trono de mi se\u00f1or, el rey, despu\u00e9s de \u00e9l?\u00bb.
{R}_{I}28_{/}El rey David respondi\u00f3: \u00abLlamad a Betsab\u00e9\u00bb. Ella se present\u00f3 ante el rey y permaneci\u00f3 en pie. {I}29_{/}Entonces el rey jur\u00f3 de esta manera: \u00ab\u00a1Vive el Se\u00f1or, que me ha salvado de todo peligro!, {R}_{I}30_{/}que, conforme te tengo jurado por el Se\u00f1or, Dios de Israel: Salom\u00f3n, tu hijo, me suceder\u00e1 en el reino y \u00e9l se sentar\u00e1 sobre mi trono en lugar m\u00edo; as\u00ed lo har\u00e9 hoy mismo\u00bb. {R}_{I}31_{/}Betsab\u00e9 se inclin\u00f3 rostro en tierra y dijo: \u00ab\u00a1Viva mi se\u00f1or, el rey David, por siempre!\u00bb.
[*]_{R}_{I}32_{/}David orden\u00f3: \u00abLlamad a Sadoc, el sacerdote; a Nat\u00e1n, el profeta, y a Benayas, el hijo de Yehoyad\u00e1\u00bb. Se presentaron ante el rey, [=]_{R}_{I}33_{/}y \u00e9l les orden\u00f3: \u00abTomad con vosotros a los servidores de vuestro se\u00f1or, montad a mi hijo Salom\u00f3n sobre mi propia mula y llevadlo a Guij\u00f3n. [=]_{R}_{I}34_{/}All\u00ed Sadoc, el sacerdote, y Nat\u00e1n, el profeta, lo ungir\u00e1n por rey de Israel. Y vosotros tocar\u00e9is la trompeta y gritar\u00e9is: \u00a1Viva el rey Salom\u00f3n! {R}_{I}35_{/}Vendr\u00e9is luego con \u00e9l haci\u00e9ndole escolta. Y, en llegando aqu\u00ed, se sentar\u00e1 sobre mi trono y empezar\u00e1 a reinar en lugar m\u00edo, pues a \u00e9l le he designado para ser soberano en Israel y en Jud\u00e1\u00bb. {R}_{I}36_{/}Benayas, el hijo de Yehoyad\u00e1, respondi\u00f3: \u00ab\u00a1Am\u00e9n! \u00a1As\u00ed lo disponga el Se\u00f1or, Dios del rey, mi se\u00f1or! {R}_{I}37_{/}Que el Se\u00f1or est\u00e9 con Salom\u00f3n como lo estuvo con el rey, mi se\u00f1or, y que engrandezca su trono m\u00e1s que el trono de mi se\u00f1or, el rey David\u00bb.
[=]_{R}_{I}38_{/}Sadoc, el sacerdote; Nat\u00e1n, el profeta; Benayas, el hijo de Yehoyad\u00e1; los quereteos y los peleteos montaron a Salom\u00f3n sobre la mula del rey David y lo llevaron a Guij\u00f3n. [=]_{R}_{I}39_{/}Sadoc, el sacerdote, tom\u00f3 del tabern\u00e1culo el cuerno del \u00f3leo y ungi\u00f3 a Salom\u00f3n. Entonces se tocaron las trompetas y todo el pueblo grit\u00f3: \u00ab\u00a1Viva el rey Salom\u00f3n!\u00bb. {I}40_{/}Luego toda la gente subi\u00f3 tras \u00e9l, ta\u00f1endo flautas y con tan gran algazara que parec\u00eda que se iba a abrir la tierra con el vocer\u00edo.

{N}APUROS DE ADON\u00cdAS Y SU SUMISI\u00d3N AL REY{/}
{I}41_{/}Adon\u00edas y los invitados oyeron el griter\u00edo cuando terminaban el banquete, y Joab dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 significa ese vocer\u00edo de la ciudad?\u00bb. {R}_{I}42_{/}A\u00fan estaba hablando, cuando lleg\u00f3 Jonat\u00e1n, hijo de Abiatar, el sacerdote. Adon\u00edas le dijo: \u00abEntra, pues t\u00fa eres un valiente y traer\u00e1s buenas nuevas\u00bb. {R}_{I}43_{/}Jonat\u00e1n dijo a Adon\u00edas: \u00ab\u00a1S\u00ed, por cierto! Nuestro se\u00f1or, el rey David, ha hecho proclamar rey a Salom\u00f3n. {R}_{I}44_{/}El rey ha enviado con \u00e9l a Sadoc, el sacerdote; a Nat\u00e1n, el profeta; a Benayas, hijo de Yehoyad\u00e1; a los quereteos y a los peleteos, y le han montado sobre la mula del rey; {R}_{I}45_{/}y Sadoc, el sacerdote, y Nat\u00e1n, el profeta, le han ungido por rey en Guij\u00f3n. Luego han subido desde all\u00ed, llenos de j\u00fabilo, y la ciudad se ha alborotado. Este es el tumulto que hab\u00e9is o\u00eddo. {R}_{I}46_{/}Adem\u00e1s, se ha sentado Salom\u00f3n sobre el trono del reino. {R}_{I}47_{/}Asimismo los servidores del rey han ido a felicitar a nuestro se\u00f1or, el rey David, diciendo: Ensalce tu Dios el nombre de Salom\u00f3n m\u00e1s que tu nombre y engrandezca su trono m\u00e1s que tu trono. Y el rey ha hecho una inclinaci\u00f3n reverente desde su lecho. {R}_{I}48_{/}Adem\u00e1s, el rey ha dicho: \u00a1Bendito sea el Se\u00f1or, Dios de Israel, que ha puesto hoy sobre mi trono a un hijo m\u00edo vi\u00e9ndolo mis ojos!\u00bb.
{I}49_{/}Todos los invitados de Adon\u00edas, consternados, se levantaron y se fueron cada uno por su lado. {R}_{I}50_{/}Y Adon\u00edas, por miedo a Salom\u00f3n, se levant\u00f3 y fue a agarrarse a los cuernos del altar. {R}_{I}51_{/}Informaron de ello a Salom\u00f3n: \u00abAdon\u00edas tiene miedo del rey Salom\u00f3n y se ha agarrado a los cuernos del altar diciendo: J\u00fareme hoy el rey Salom\u00f3n que no ha de matar a espada a su siervo\u00bb. {R}_{I}52_{/}Salom\u00f3n dijo: \u00abSi se porta bien, no caer\u00e1 en tierra uno solo de sus cabellos; pero si es sorprendido en delito, morir\u00e1\u00bb. {R}_{I}53_{/}El rey Salom\u00f3n mand\u00f3 que lo retiraran del altar. Adon\u00edas fue y se postr\u00f3 ante el rey. Salom\u00f3n le dijo: \u00abVete a tu casa\u00bb.

{1}2{/}

{N}\u00daLTIMAS DISPOSICIONES DE DAVID{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}David, pr\u00f3ximo a la muerte, dio estas instrucciones a su hijo Salom\u00f3n: [=]_{R}_{I}2_{/}\u00abYo me voy a morir; ten \u00e1nimo y p\u00f3rtate como un hombre. {R}_{I}3_{/}Observa los preceptos del Se\u00f1or, tu Dios, caminando por sus sendas, guardando sus mandamientos, sus preceptos, sus decretos y normas, seg\u00fan est\u00e1 escrito en la ley de Mois\u00e9s, a fin de que tengas \u00e9xito en cuanto hagas y emprendas, [=]_{R}_{I}4_{/}para que el Se\u00f1or cumpla la promesa que me hizo: Si tus hijos cumplen con su deber, andando en mi presencia fielmente con todo su coraz\u00f3n y toda su alma, no te faltar\u00e1 jam\u00e1s alguien que se siente sobre el trono de Israel.
{R}_{I}5_{/}Ya sabes lo que me ha hecho Joab, hijo de Sarvia; lo que hizo a los dos jefes de los ej\u00e9rcitos de Israel, Abner, hijo de Ner, y Amas\u00e1, hijo de Y\u00e9ter, que los asesin\u00f3, vengando en plena paz la sangre derramada en tiempo de guerra y salpicando de sangre inocente el cintur\u00f3n que ci\u00f1o y el calzado que llevo. {I}6_{/}Act\u00faa con inteligencia y no dejes bajar en paz sus canas al abismo. {I}7_{/}Por el contrario, a los hijos de Barzilay, el galaadita, tr\u00e1talos bien, cont\u00e1ndolos entre los comensales de tu mesa, porque as\u00ed me trataron ellos cuando yo hu\u00eda de tu hermano Absal\u00f3n.
[=]_{R}_{I}8_{/}Ah\u00ed tienes a Seme\u00ed, hijo de Guer\u00e1, el benjaminita, de Bajur\u00edn, el que me lanz\u00f3 atroces imprecaciones cuando yo iba a Majanay\u00edn; pero baj\u00f3 a mi encuentro al Jord\u00e1n y le jur\u00e9 por el Se\u00f1or que no le matar\u00eda. {I}9_{/}T\u00fa no lo perdones; eres inteligente y sabr\u00e1s lo que tienes que hacer con \u00e9l para que baje al abismo con sus canas tintas en sangre\u00bb.
{R}_{I}10_{/}David descans\u00f3 con sus padres y fue sepultado en la ciudad de David. {R}_{I}11_{/}Rein\u00f3 sobre Israel cuarenta a\u00f1os; en Hebr\u00f3n rein\u00f3 siete a\u00f1os, y en Jerusal\u00e9n treinta y tres. {R}_{I}12_{/}Salom\u00f3n subi\u00f3 al trono de su padre David, y su reino se consolid\u00f3 firmemente.

{N}PRETENSI\u00d3N Y MUERTE DE ADON\u00cdAS{/}
{R}_{I}13_{/}Adon\u00edas, hijo de Jaguit, se present\u00f3 a Betsab\u00e9, madre de Salom\u00f3n, y ella le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfVienes en son de paz?\u00bb. \u00c9l replic\u00f3: \u00abEn son de paz\u00bb. {I}14_{/}Y prosigui\u00f3: \u00abTengo que pedirte una cosa\u00bb. Ella replic\u00f3: \u00abDime\u00bb. {R}_{I}15_{/}Y Adon\u00edas: \u00abT\u00fa sabes que a m\u00ed me tocaba la dignidad real y que todo Israel hab\u00eda puesto en m\u00ed sus ojos, esperando que yo hab\u00eda de reinar. Pero la realeza se me escap\u00f3 y pas\u00f3 a mi hermano, porque el Se\u00f1or se la hab\u00eda destinado a \u00e9l. {I}16_{/}Pues bien, ahora te pido una sola cosa; no me la niegues\u00bb. Ella repuso: \u00abDime\u00bb. {R}_{I}17_{/}\u00c9l continu\u00f3: \u00abDi, por favor, al rey Salom\u00f3n que me d\u00e9 a Abisag, la sunamita, por esposa. \u00c9l no te lo negar\u00e1\u00bb. {I}18_{/}Betsab\u00e9 respondi\u00f3: \u00abBien, yo se lo dir\u00e9\u00bb.
{R}_{I}19_{/}Betsab\u00e9 entr\u00f3 en la sala del rey Salom\u00f3n para hablarle en favor de Adon\u00edas. El monarca se levant\u00f3 para recibirla, le hizo una inclinaci\u00f3n, se sent\u00f3 en el trono y mand\u00f3 que pusieran un sill\u00f3n a su madre, la cual se sent\u00f3 a su derecha. {I}20_{/}Ella dijo: \u00abTe voy a pedir una cosa insignificante; no me la niegues\u00bb. El rey contest\u00f3: \u00abPide, madre m\u00eda, que no te lo negar\u00e9\u00bb. {I}21_{/}Ella repuso: \u00abQue des Abisag, la sunamita, a tu hermano Adon\u00edas por esposa\u00bb. {R}_{I}22_{/}El rey Salom\u00f3n dijo a su madre: \u00ab\u00bfC\u00f3mo pides t\u00fa a Abisag, la sunamita, para Adon\u00edas? Pide ya para \u00e9l la realeza, pues es mi hermano mayor y est\u00e1n por \u00e9l Abiatar, el sacerdote, y Joab, el hijo de Sarvia\u00bb. {R}_{I}23_{/}El rey Salom\u00f3n jur\u00f3 por el Se\u00f1or: \u00abQue Dios me castigue si Adon\u00edas no paga con su vida el haber pedido esto. {R}_{I}24_{/}\u00a1Vive el Se\u00f1or, que me ha confirmado y me ha puesto en el trono de mi padre, David, y que me ha fundado una casa, seg\u00fan su promesa, que hoy morir\u00e1 Adon\u00edas!\u00bb. {R}_{I}25_{/}El rey Salom\u00f3n lo orden\u00f3, y Benayas, hijo de Yehoyad\u00e1, mat\u00f3 a Adon\u00edas en el acto.

{N}DESTITUCI\u00d3N Y DESTIERRO DE ABIATAR{/}
[=]_{R}_{I}26_{/}El rey dijo al sacerdote Abiatar: \u00abVete a Anatot, a tus tierras, pues eres reo de muerte. No te doy hoy muerte porque has llevado el arca del Se\u00f1or, Dios de mi padre, David, y porque tuviste parte en todas las tribulaciones de mi padre\u00bb. {R}_{I}27_{/}As\u00ed Salom\u00f3n destituy\u00f3 a Abiatar del cargo de sacerdote del Se\u00f1or, cumpli\u00e9ndose de esta suerte la sentencia que el Se\u00f1or hab\u00eda pronunciado contra la casa de El\u00ed, en Silo.

{N}FUGA Y EJECUCI\u00d3N DE JOAB{/}
{R}_{I}28_{/}Joab, que hab\u00eda seguido el partido de Adon\u00edas, y no el de Absal\u00f3n, al enterarse de la noticia, se refugi\u00f3 en el santuario del Se\u00f1or y se agarr\u00f3 a los cuernos del altar. {R}_{I}29_{/}Cuando le comunicaron al rey Salom\u00f3n que Joab se hab\u00eda refugiado en el santuario del Se\u00f1or y que estaba junto al altar, orden\u00f3 a Benayas, hijo de Yehoyad\u00e1, que fuera y lo matara. {R}_{I}30_{/}Benayas entr\u00f3 en el santuario del Se\u00f1or y le dijo: \u00abEl rey ordena que salgas\u00bb. \u00c9l replic\u00f3: \u00abNo, quiero morir aqu\u00ed\u00bb. Entonces Benayas comunic\u00f3 al rey lo que Joab hab\u00eda respondido. {I}31_{/}El rey le dijo: \u00abHaz lo que ha dicho; m\u00e1tale y enti\u00e9rrale. As\u00ed apartar\u00e1s de m\u00ed y de la casa de mi padre la sangre inocente que Joab hab\u00eda derramado, [=]_{R}_{I}32_{/}y el Se\u00f1or la har\u00e1 recaer sobre su cabeza; pues mat\u00f3 a dos hombres justos y mejores que \u00e9l, y los asesin\u00f3 a espada sin que lo supiera mi padre David: a Abner, hijo de Ner, general del ej\u00e9rcito de Israel, y a Amas\u00e1, hijo de Y\u00e9ter, general del ej\u00e9rcito de Jud\u00e1. {R}_{I}33_{/}Su sangre recaer\u00e1 sobre la cabeza de Joab y de su descendencia para siempre, mientras que la paz del Se\u00f1or estar\u00e1 siempre con David, su linaje, su casa y su trono\u00bb.
{R}_{I}34_{/}Benayas, hijo de Yehoyad\u00e1, fue y lo mat\u00f3. Lo enterraron en su casa, en el desierto. {I}35_{/}El rey puso a Benayas, hijo de Yehoyad\u00e1, al frente del ej\u00e9rcito, y a Sadoc, el sacerdote, le puso en lugar de Abiatar.

{N}CONFINAMIENTO DE SEME\u00cd Y SU MUERTE{/}
{R}_{I}36_{/}El rey mand\u00f3 llamar a Seme\u00ed y le dijo: \u00abHazte una casa en Jerusal\u00e9n y vive all\u00ed sin salir a parte alguna, {R}_{I}37_{/}pues el d\u00eda que salgas y pases el torrente Cedr\u00f3n, ten por cierto que morir\u00e1s sin remedio; tu sangre recaer\u00e1 sobre tu cabeza\u00bb. {R}_{I}38_{/}Seme\u00ed respondi\u00f3 al rey: \u00abEst\u00e1 bien; har\u00e9 lo que me ha ordenado mi se\u00f1or, el rey\u00bb. Seme\u00ed vivi\u00f3 en Jerusal\u00e9n mucho tiempo.
{I}39_{/}Pero sucedi\u00f3 que, al cabo de tres a\u00f1os, dos criados de Seme\u00ed huyeron adonde Aqu\u00eds, hijo de Maac\u00e1, rey de Gat. Cuando le dijeron a Seme\u00ed que sus criados estaban en Gat, {I}40_{/}se levant\u00f3, aparej\u00f3 su asno, se fue a Gat, adonde Aqu\u00eds, a buscar a sus criados, y se los trajo de all\u00ed. {R}_{I}41_{/}Salom\u00f3n se enter\u00f3 de que Seme\u00ed hab\u00eda ido de Jerusal\u00e9n a Gat y hab\u00eda vuelto; {R}_{I}42_{/}lo llam\u00f3 y le dijo: \u00ab\u00bfNo te jur\u00e9 yo por el Se\u00f1or y te advert\u00ed seriamente que el d\u00eda que salieras o te fueras a alg\u00fan sitio, morir\u00edas sin remedio, y me respondiste que te parec\u00eda bien y que quedabas enterado? {I}43_{/}\u00bfPor qu\u00e9 no has cumplido el juramento del Se\u00f1or y la orden que te di?\u00bb. {R}_{I}44_{/}Y a\u00f1adi\u00f3: \u00abBien sabes todo el mal que hiciste a David, mi padre; tu coraz\u00f3n lo reconoce; el Se\u00f1or haga recaer tu maldad sobre tu cabeza. {R}_{I}45_{/}El rey Salom\u00f3n, en cambio, sea bendito y el trono de David est\u00e9 firme en la presencia del Se\u00f1or para siempre\u00bb. {R}_{I}46_{/}Y el rey dio orden a Benayas, hijo de Yehoyad\u00e1, que lo mat\u00f3 en el acto. As\u00ed el poder real se consolid\u00f3 en manos de Salom\u00f3n.

{1}3{/}

{N}CASAMIENTO DE SALOM\u00d3N{/}
[\u0095]_[=]_{R}_{I}1_{/}Salom\u00f3n emparent\u00f3 con el Fara\u00f3n, rey de Egipto, cas\u00e1ndose con una hija suya. La llev\u00f3 a la ciudad de David, hasta que acabase de edificar su palacio, el templo del Se\u00f1or y las murallas en torno a Jerusal\u00e9n.
{R}_{I}2_{/}Sin embargo, el pueblo sacrificaba en las colinas, pues para entonces a\u00fan no hab\u00eda sido edificado un templo al nombre del Se\u00f1or. [=]_{R}_{I}3_{/}Y Salom\u00f3n, aunque amaba al Se\u00f1or, siguiendo las normas de su padre, David, sacrificaba \u00e9l mismo y quemaba incienso en las colinas.

{N}VISI\u00d3N DE GABA\u00d3N: SU PLEGARIA{/}
[*]_{R}_{I}4_{/}El rey fue a Gaba\u00f3n a ofrecer sacrificios, porque \u00e9sa era la colina m\u00e1s importante. Ofreci\u00f3 mil v\u00edctimas sobre aquel altar. {R}_{I}5_{/}En Gaba\u00f3n el Se\u00f1or se apareci\u00f3 a Salom\u00f3n en sue\u00f1os durante la noche y le dijo: \u00abPide lo que quieras y yo te lo dar\u00e9\u00bb. {R}_{I}6_{/}Salom\u00f3n respondi\u00f3: \u00abT\u00fa trataste con gran bondad a mi padre, David, porque \u00e9l se port\u00f3 contigo con fidelidad, justicia y rectitud de coraz\u00f3n; y le has perpetuado esa gran bondad d\u00e1ndole un hijo que se siente sobre su trono, como hoy sucede. {R}_{I}7_{/}Ahora bien, Se\u00f1or, Dios m\u00edo, me has hecho rey a m\u00ed, tu siervo, en lugar de mi padre, David; pero yo soy muy joven y no s\u00e9 c\u00f3mo actuar. [=]_{I}8_{/}Estoy al frente del pueblo que te elegiste, pueblo numeroso, que no se puede contar ni calcular por su multitud. [=]_{I}9_{/}Conc\u00e9deme un coraz\u00f3n prudente para gobernar a tu pueblo y saber discernir entre lo bueno y lo malo. Porque \u00bfqui\u00e9n, si no, podr\u00e1 gobernar a este tu pueblo tan grande?\u00bb.
{R}_{I}10_{/}El Se\u00f1or vio con buenos ojos que Salom\u00f3n hubiese pedido tal cosa, {R}_{I}11_{/}y por eso le dijo: \u00abYa que me has hecho esta petici\u00f3n, y no has pedido para ti una vida larga, ni has pedido riquezas, ni has pedido la muerte de tus enemigos, sino que me has pedido sabidur\u00eda para gobernar con justicia, [=]_{I}12_{/}hago lo que has dicho. Te doy un coraz\u00f3n sabio y prudente, como no hubo antes de ti ni lo habr\u00e1 despu\u00e9s. {I}13_{/}A\u00f1ado adem\u00e1s lo que no has pedido: riquezas y fama tales que no habr\u00e1 en tus d\u00edas rey alguno como t\u00fa. [=]_{R}_{I}14_{/}Si sigues mis caminos y cumples mis leyes y mandamientos, como lo hizo tu padre David, yo alargar\u00e9 tus d\u00edas\u00bb. {R}_{I}15_{/}Salom\u00f3n se despert\u00f3 y vio que hab\u00eda sido un sue\u00f1o. Volvi\u00f3 a Jerusal\u00e9n y se present\u00f3 ante el arca de la alianza del Se\u00f1or, ofreci\u00f3 holocaustos y sacrificios de reconciliaci\u00f3n, y dio un banquete a todos sus seguidores.

{N}JUICIO DE SALOM\u00d3N{/}
{I}16_{/}Dos prostitutas fueron a ver al rey; se presentaron ante \u00e9l, {I}17_{/}y una de ellas dijo: \u00ab\u00a1Con permiso, se\u00f1or m\u00edo! Esta mujer y yo vivimos en la misma casa, y yo di a luz junto a ella en casa. {I}18_{/}A los tres d\u00edas de mi parto, dio a luz tambi\u00e9n esta mujer. Est\u00e1bamos juntas y ning\u00fan extra\u00f1o hab\u00eda con nosotras en casa, fuera de nosotras dos. {I}19_{/}Una noche muri\u00f3 el hijo de esta mujer, por haberse acostado ella sobre \u00e9l; {R}_{I}20_{/}ella se levant\u00f3 a medianoche, tom\u00f3 a mi ni\u00f1o de mi lado, mientras tu sierva dorm\u00eda, y lo acost\u00f3 en su regazo, y a su hijo muerto lo acost\u00f3 en mi seno. {R}_{I}21_{/}Cuando por la ma\u00f1ana me fui a levantar para dar el pecho a mi hijo, lo encontr\u00e9 muerto. Pero, examin\u00e1ndole luego atentamente a la luz del d\u00eda, vi que no era mi hijo, el que yo hab\u00eda dado a luz\u00bb. {I}22_{/}La otra mujer replic\u00f3: \u00abNo es verdad, pues mi hijo es el vivo y el tuyo es el muerto\u00bb. La primera dec\u00eda: \u00abNo, tu hijo es el muerto, y mi hijo el vivo\u00bb. De esta suerte disputaban delante del rey.
{R}_{I}23_{/}El rey reflexion\u00f3: \u00abLa una dice: \u00c9ste es mi hijo, el vivo; el tuyo es el muerto. La otra replica: No, tu hijo es el muerto y mi hijo el vivo\u00bb. {I}24_{/}Y orden\u00f3: \u00abTraedme una espada\u00bb. Se la trajeron, {I}25_{/}y el rey orden\u00f3: \u00abPartid en dos el ni\u00f1o vivo y dad la mitad a cada una\u00bb. {I}26_{/}Entonces la madre del ni\u00f1o vivo, sintiendo conmoverse sus entra\u00f1as por su hijo, dijo: \u00ab\u00a1Por favor, se\u00f1or m\u00edo! Dale a ella el ni\u00f1o vivo, pero matarle... \u00a1no, que no le maten!\u00bb. La otra, en cambio, dec\u00eda: \u00abQue no sea ni para m\u00ed ni para ti; que lo partan\u00bb.
{I}27_{/}Entonces el rey tom\u00f3 la palabra y sentenci\u00f3: \u00abDad a la primera el ni\u00f1o vivo, y no le mat\u00e9is; ella es su madre\u00bb. {R}_{I}28_{/}Todo Israel se enter\u00f3 de la sentencia que el rey hab\u00eda pronunciado y todos temieron al rey, viendo que hab\u00eda en \u00e9l una sabidur\u00eda divina para administrar justicia.

{1}4{/}

{N}GOBIERNO DE SALOM\u00d3N{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}El rey Salom\u00f3n reinaba sobre todo Israel. [=]_{R}_{I}2_{/}\u00c9stos eran sus ministros: Azar\u00edas, hijo de Sadoc, era el sumo sacerdote; {I}3_{/}Elij\u00f3ret y Aj\u00edas, hijos de Sis\u00e1, eran secretarios; Josafat, hijo de Ajilud, el canciller; {R}_{I}4_{/}Benayas, hijo de Yehoyad\u00e1, mandaba el ej\u00e9rcito; Sadoc y Abiatar eran los sumos sacerdotes. {R}_{I}5_{/}Azar\u00edas, hijo de Nat\u00e1n, era superintendente; y Zabud, hijo del sacerdote Nat\u00e1n, era el consejero del rey; {I}6_{/}Ajisar era mayordomo del palacio, y Adonir\u00e1n, hijo de Abd\u00e1, el prefecto de las prestaciones personales.
{R}_{I}7_{/}Salom\u00f3n ten\u00eda por todo Israel doce intendentes, que abastec\u00edan al rey y su palacio cada uno durante un mes al a\u00f1o. {R}_{I}8_{/}Eran \u00e9stos: Ben Hur, en la monta\u00f1a de Efra\u00edn; {R}_{I}9_{/}Ben D\u00e9quer, en Mag\u00e1s, Saalb\u00edn, Bet Semes y El\u00f3n hasta Batjan\u00e1n. {I}10_{/}Ben J\u00e9sed, en Arubot; \u00e9ste ten\u00eda tambi\u00e9n Soco y toda la regi\u00f3n de J\u00e9fer. {R}_{I}11_{/}Ben Abinadab, esposo de Tafat, hija de Salom\u00f3n, en toda la costa de Dor; {R}_{I}12_{/}Baan\u00e1, hijo de Ajilud, en Tanac, Meguido y hasta m\u00e1s all\u00e1 de Yocme\u00e1n; en todo Bets\u00e1n, que est\u00e1 por bajo de Yezrael, desde Bets\u00e1n hasta Abel Mejol\u00e1, junto a Sart\u00e1n. {R}_{I}13_{/}Ben Gu\u00e9ber, en Ramot Galaad; ten\u00eda las aldeas de Ya\u00edr, hijo de Manas\u00e9s, situadas en Galaad, y la regi\u00f3n de Argob, en el Bas\u00e1n: sesenta grandes ciudades amuralladas y con cerrojos de bronce; {I}14_{/}Ajinadab, hijo de Id\u00f3, en Majanay\u00edn; {R}_{I}15_{/}Ajim\u00e1s, en Neftal\u00ed, el cual estaba tambi\u00e9n casado con Bosmat, hija de Salom\u00f3n. {I}16_{/}Baan\u00e1, hijo de Yusay, en Aser y Alot; {I}17_{/}Josafat, hijo de Paruaj, en Isacar; {I}18_{/}Seme\u00ed, hijo de El\u00e1, en Benjam\u00edn; {R}_{I}19_{/}Gu\u00e9ber, hijo de Ur\u00ed, en la regi\u00f3n de Galaad, la tierra de Sij\u00f3n, rey de los amorreos, y de Og, rey de Bas\u00e1n. Un intendente por cada regi\u00f3n. [=]_{R}_{I}20_{/}Jud\u00e1 e Israel eran numerosos como la arena que hay en la orilla del mar, y com\u00edan, beb\u00edan y estaban satisfechos.

{1}5{/}

{N}PODER Y SABIDUR\u00cdA DE SALOM\u00d3N{/}
[\u0095]_[=]_{R}_{I}1_{/}Salom\u00f3n dominaba en todos los reinos, desde el r\u00edo \u00c9ufrates hasta la tierra de los filisteos y hasta los confines de Egipto; todos le pagaron tributo y estuvieron sometidos a \u00e9l mientras vivi\u00f3. {R}_{I}2_{/}La provisi\u00f3n diaria de Salom\u00f3n era: trece mil quinientos kilos de flor de harina y veintisiete mil de harina corriente; {I}3_{/}diez toros cebados y veinte de pasto, cien ovejas, sin contar los ciervos, gacelas, corzos, gansos y aves cebadas; {I}4_{/}dominaba desde Tifsaj hasta Gaza, en todos los reinos del lado de ac\u00e1 del r\u00edo \u00c9ufrates y gozaba de paz por todos los lados en su derredor. {R}_{I}5_{/}Israel y Jud\u00e1 vivieron tranquilos, cada uno bajo su parra y su higuera, desde Dan hasta Berseba, durante toda la vida de Salom\u00f3n.
{R}_{I}6_{/}Salom\u00f3n ten\u00eda caballerizas para cuarenta mil caballos de tiro, destinados a sus carros, y para doce mil caballos de silla. {R}_{I}7_{/}Los intendentes abastec\u00edan al rey Salom\u00f3n y a cuantos se sentaban a su mesa, cada uno en su mes. No faltaba nada. {I}8_{/}Tra\u00edan tambi\u00e9n la cebada y el trigo para los caballos de tiro y de montar al lugar donde \u00e9l estaba, seg\u00fan su turno.
{R}_{I}9_{/}Dios concedi\u00f3 a Salom\u00f3n sabidur\u00eda y prudencia grand\u00edsimas y una inteligencia tan grande como las arenas de las playas del mar. {R}_{I}10_{/}Por eso la sabidur\u00eda de Salom\u00f3n super\u00f3 a la de todos los orientales y egipcios; {R}_{I}11_{/}fue m\u00e1s sabio que cualquier otro hombre; m\u00e1s que Et\u00e1n, el ezrajita; m\u00e1s que Hem\u00e1n, Calcol y Darda, hijos de Majol; y su fama se extendi\u00f3 por todas las naciones circunvecinas. {R}_{I}12_{/}Salom\u00f3n pronunci\u00f3 tres mil proverbios, y sus poemas llegaron a cinco mil; [=]_{I}13_{/}trat\u00f3 acerca de los \u00e1rboles, desde el cedro del L\u00edbano hasta el hisopo que brota en la pared; disert\u00f3 acerca de los animales, de las aves, de los reptiles y de los peces. {R}_{I}14_{/}Por eso ven\u00edan de todos los pueblos a escuchar su sabidur\u00eda, y de parte de todos los reyes de la tierra que hab\u00edan tenido noticia de su sabidur\u00eda.

{N}EMBAJADA DE JIR\u00c1N; SU CONTRIBUCI\u00d3N A LA CONSTRUCCI\u00d3N DEL TEMPLO{/}
{R}_{I}15_{/}Jir\u00e1n, rey de Tiro, al enterarse de que Salom\u00f3n hab\u00eda sido ungido rey en lugar de su padre, le envi\u00f3 una embajada, pues Jir\u00e1n hab\u00eda sido amigo de David toda su vida. {R}_{I}16_{/}Y Salom\u00f3n mand\u00f3 a decir a Jir\u00e1n: {R}_{I}17_{/}\u00abT\u00fa ya sabes c\u00f3mo mi padre, David, no pudo construir la casa al nombre del Se\u00f1or, su Dios, a causa de las guerras en que se vio envuelto, hasta que el Se\u00f1or puso a sus enemigos bajo las plantas de sus pies. {R}_{I}18_{/}Pero ahora el Se\u00f1or, mi Dios, me ha permitido vivir en paz sin ning\u00fan enemigo y ninguna adversidad. {R}_{I}19_{/}He decidido construir un templo a su nombre, tal como el Se\u00f1or orden\u00f3 a mi padre, David: El hijo tuyo, que yo pondr\u00e9 en tu lugar sobre tu trono, \u00e9se construir\u00e1 el templo a mi nombre. {I}20_{/}As\u00ed, pues, ordena que me corten cedros del L\u00edbano. Mis s\u00fabditos se unir\u00e1n a los tuyos, y yo te dar\u00e9 por tus s\u00fabditos el salario que t\u00fa me digas. Porque bien sabes que entre nosotros no hay nadie que sepa cortar los \u00e1rboles como los sidonios\u00bb. {R}_{I}21_{/}Cuando Jir\u00e1n escuch\u00f3 el mensaje de Salom\u00f3n, se alegr\u00f3 sobremanera y exclam\u00f3: \u00a1Bendito sea el Se\u00f1or, que ha dado a David un hijo sabio, que gobierne a ese gran pueblo!\u00bb.
{R}_{I}22_{/}Entonces Jir\u00e1n mand\u00f3 decir a Salom\u00f3n: \u00abHe recibido tu mensaje. Yo cumplir\u00e9 todos tus deseos en cuanto a madera de cedro y abeto. {R}_{I}23_{/}Mis s\u00fabditos las bajar\u00e1n del L\u00edbano al mar; las pondr\u00e9 sobre el mar, en balsas, hasta el lugar que t\u00fa me indiques; all\u00ed las soltar\u00e9 para que t\u00fa las transportes. T\u00fa, a cambio, cumplir\u00e1s mi deseo suministrando alimentos a mi corte\u00bb. {R}_{I}24_{/}Jir\u00e1n daba a Salom\u00f3n las maderas de cedro y abeto que ped\u00eda. {R}_{I}25_{/}Salom\u00f3n, a cambio, suministraba cada a\u00f1o a Jir\u00e1n, para alimento de su corte, nueve mil toneladas de trigo y novecientas de aceite. {R}_{I}26_{/}El Se\u00f1or concedi\u00f3 a Salom\u00f3n sabidur\u00eda, seg\u00fan le hab\u00eda prometido, y hubo paz entre Jir\u00e1n y Salom\u00f3n, los cuales hicieron un pacto.

{N}LEVA DE TRABAJADORES ISRAELITAS{/}
{R}_{I}27_{/}El rey Salom\u00f3n hizo una leva de treinta mil hombres en todo Israel. {I}28_{/}Y los mand\u00f3 al L\u00edbano en brigadas de diez mil cada mes. Un mes estaban en el L\u00edbano y dos meses en sus casas. Al frente de la leva estaba Adonir\u00e1n. {R}_{I}29_{/}Salom\u00f3n ten\u00eda setenta mil acarreadores y ochenta mil canteros en la monta\u00f1a, {R}_{I}30_{/}sin contar los tres mil trescientos capataces constituidos por Salom\u00f3n, que vigilaban la tarea. {I}31_{/}El rey orden\u00f3 que se trajesen grandes bloques de piedra para cimentar el edificio con piedras sillares; {R}_{I}32_{/}y las labraron los canteros de Salom\u00f3n, los canteros de Jir\u00e1n y los guiblios. As\u00ed prepararon el maderamen y las piedras para la f\u00e1brica del templo.

{1}6{/}

{N}LA CONSTRUCCI\u00d3N DEL TEMPLO{/}
{R}_{I}1_{/}El a\u00f1o cuatrocientos ochenta de la salida de los israelitas de Egipto, el cuarto a\u00f1o de reinado de Salom\u00f3n sobre Israel, en el segundo mes, el mes de ziv, Salom\u00f3n comenz\u00f3 a construir el templo del Se\u00f1or. {R}_{I}2_{/}El templo ten\u00eda treinta metros de largo, diez de ancho y quince de alto. {R}_{I}3_{/}El vest\u00edbulo de delante del santuario ten\u00eda diez metros de largo a lo ancho del edificio, y cinco de ancho a lo largo del mismo. {R}_{I}4_{/}Hizo al templo ventanas con rejas, {R}_{I}5_{/}y construy\u00f3, adosado al muro del templo, un anejo de tres pisos en torno a la nave central y a la c\u00e1mara sagrada con departamentos. {R}_{I}6_{/}La planta baja ten\u00eda dos metros y medio de ancha; el piso del medio, tres, y el tercero, tres y medio; hab\u00eda dispuesto en el muro exterior del templo, todo en derredor, una entalladura, para no tener que empotrar en los muros del edificio. {R}_{I}7_{/}En la construcci\u00f3n del templo se emplearon piedras entalladas en la misma cantera, de suerte que mientras se constru\u00eda el edificio no se oy\u00f3 golpe de martillo, de hacha u otro cualquier instrumento de hierro en el templo. {I}8_{/}La puerta de entrada al departamento interior estaba en el costado derecho del edificio, y por una escalera de caracol se sub\u00eda al intermedio, y del intermedio, al tercero. {I}9_{/}Una vez que hubo construido y ultimado el edificio, lo recubri\u00f3 con artesonado de cedro. {R}_{I}10_{/}Construy\u00f3 los departamentos que rodeaban el templo, de dos metros y medio de altura, y los trab\u00f3 al edificio con vigas de cedro.
{R}_{I}11_{/}Entonces el Se\u00f1or dijo a Salom\u00f3n: {R}_{I}12_{/}\u00abPor este templo que est\u00e1s construyendo te prometo que, si caminas seg\u00fan mis leyes, pones en pr\u00e1ctica mis mandamientos y cumples todos mis preceptos, cumplir\u00e9 contigo la promesa que hice a tu padre, David. {I}13_{/}Habitar\u00e9 en medio de los israelitas y no abandonar\u00e9 a mi pueblo, Israel\u00bb. {R}_{I}14_{/}Salom\u00f3n ultim\u00f3 la f\u00e1brica del templo, [=]_{R}_{I}15_{/}recubri\u00f3 las paredes interiores del edificio con planchas de cedro, desde el pavimento del templo hasta las vigas del techo, revistiendo as\u00ed de madera todo el interior; y el suelo del templo lo revisti\u00f3 con planchas de cipr\u00e9s. {R}_{I}16_{/}Recubri\u00f3 los diez metros de la parte posterior del templo con planchas de cedro, desde el suelo hasta las vigas, y destin\u00f3 el interior para el lugar sant\u00edsimo. {I}17_{/}La nave central que estaba delante del lugar sant\u00edsimo ten\u00eda veinte metros de larga. {I}18_{/}Todo el interior del edificio era de cedro con bajorrelieves de coloqu\u00edntidas y guirnaldas de flores. Todo era cedro. No se ve\u00eda la piedra.
{R}_{I}19_{/}En el fondo del edificio, por dentro, prepar\u00f3 el lugar sant\u00edsimo, para colocar all\u00ed el arca de la alianza del Se\u00f1or. {R}_{I}20_{/}Ten\u00eda diez metros de largo, diez de ancho y diez de alto; lo cubri\u00f3 de oro puro; hizo un altar de cedro {I}21_{/}para delante del lugar sant\u00edsimo, y lo recubri\u00f3 tambi\u00e9n de oro puro. {I}22_{/}Todo el edificio lo revisti\u00f3 de oro de arriba abajo.
{I}23_{/}Puso en el lugar sant\u00edsimo dos querubines de madera de olivo de cinco metros de altura. {I}24_{/}Cada una de las dos alas de los querubines med\u00eda dos metros y medio, o sea, cinco metros de un extremo a otro. {I}25_{/}La medida y la forma eran las mismas para ambos querubines. {I}26_{/}La altura de los querubines era de cinco metros. {I}27_{/}Coloc\u00f3 los querubines en el centro del lugar sant\u00edsimo y all\u00ed estaban con las alas desplegadas, de modo que un ala de uno tocaba en la pared y un ala del otro tocaba la pared opuesta; las otras dos alas se tocaban una a otra en medio del edificio. {I}28_{/}Tambi\u00e9n revisti\u00f3 de oro los querubines.
{R}_{I}29_{/}Y todos los muros del templo, en derredor, los hizo esculpir con bajorrelieves de querubines, palmas y flores, por dentro y por fuera. {R}_{I}30_{/}El pavimento del templo lo revisti\u00f3 de oro, por dentro y por fuera.
{R}_{I}31_{/}Para la entrada del santuario hizo batientes de madera de olivo; el dintel y las jambas formaban un pent\u00e1gono. {I}32_{/}Los dos batientes de la puerta eran de madera de olivo, y sobre ellos hizo esculpir entalladuras de querubines, palmas y guirnaldas de flores, recubri\u00e9ndolas de oro, incluso los querubines y las palmas. {I}33_{/}Hizo asimismo para la entrada de la nave central puertas de madera de olivo, pero cuadrangulares, {I}34_{/}y dos batientes de madera de cipr\u00e9s, cada uno de los cuales ten\u00eda dos hojas giratorias, [=]_{I}35_{/}con entalladuras de querubines, palmas y guirnaldas de flores, recubri\u00e9ndolo de oro exactamente ajustado a las figuras. {I}36_{/}Y, en fin, construy\u00f3 el atrio interior con tres hileras de sillares y una de vigas de cedro.
{R}_{I}37_{/}El a\u00f1o cuarto, el mes de ziv, se echaron los cimientos del templo del Se\u00f1or; {I}38_{/}y el a\u00f1o und\u00e9cimo, el mes de bul, o sea, el mes octavo, qued\u00f3 ultimado el edificio en todas sus partes y con todo lo necesario. Se construy\u00f3, pues, en siete a\u00f1os.

{1}7{/}

{N}CONSTRUCCI\u00d3N DEL PALACIO{/}
{R}_{I}1_{/}Salom\u00f3n construy\u00f3 su palacio; tard\u00f3 trece a\u00f1os en terminarlo. {I}2_{/}Construy\u00f3 el palacio, \u00abBosque del L\u00edbano\u00bb, de cincuenta metros de largo, veinticinco de ancho y quince de alto, sostenido sobre cuatro hileras de columnas de cedro, en las que se apoyaban vigas de cedro; {I}3_{/}y un techado de cedro tambi\u00e9n en la parte superior, sobre las estancias, que se apoyaban en las cuarenta y cinco columnas, a quince por hilera; {I}4_{/}y tres \u00f3rdenes de pisos, con tres series de ventanas unas frente a otras. {I}5_{/}Todas las puertas y ventanas eran de marco cuadrangular, y las tres series se correspond\u00edan unas enfrente de otras.
{I}6_{/}Hizo tambi\u00e9n el \u00abP\u00f3rtico de las columnas\u00bb, de veinticinco metros de largo y quince de ancho; y delante de \u00e9l otro p\u00f3rtico, con columnata y arquitrabe. {I}7_{/}Hizo asimismo el \u00abP\u00f3rtico del trono\u00bb, donde administraba justicia, llamado el \u00abP\u00f3rtico de la justicia\u00bb, y lo recubri\u00f3 de cedro desde el suelo hasta el techo. {I}8_{/}Del mismo estilo hizo la propia casa, en un atrio distinto detr\u00e1s del p\u00f3rtico; y a la hija del Fara\u00f3n, que hab\u00eda tomado por esposa, le hizo una casa al estilo del p\u00f3rtico.
{I}9_{/}Todo esto era de piedras costosas, talladas a escuadra, cortadas con la sierra, por dentro y por fuera, desde los cimientos hasta las cornisas y desde fuera hasta el atrio grande. {I}10_{/}Los fundamentos eran de piedras costosas, grandes piedras de cuatro y cinco metros; {I}11_{/}y la alzada, de piedras costosas, talladas a escuadra, y de madera de cedro. {R}_{I}12_{/}El atrio grande ten\u00eda en derredor tres \u00f3rdenes de piedras, talladas a escuadra, y uno de vigas de cedro; y lo mismo el atrio interno del templo del Se\u00f1or y el atrio del palacio.

{N}FABRICACI\u00d3N DE LOS UTENSILIOS DEL TEMPLO{/}
{R}_{I}13_{/}El rey Salom\u00f3n mand\u00f3 traer de Tiro a Jir\u00e1n, {R}_{I}14_{/}hijo de una viuda de la tribu de Neftal\u00ed y de padre tirio, que trabajaba el bronce. Estaba dotado de sabidur\u00eda, inteligencia y t\u00e9cnica para realizar cualquier trabajo en bronce. Se present\u00f3 al rey Salom\u00f3n y ejecut\u00f3 todos sus encargos. {R}_{I}15_{/}Model\u00f3 dos columnas de bronce, de nueve metros de altura y seis metros de per\u00edmetro y huecas por dentro. {R}_{I}16_{/}Hizo dos capiteles de bronce fundido, para ponerlos sobre las columnas, ambos de dos metros y medio. {I}17_{/}Y para los capiteles que estaban sobre las columnas fabric\u00f3 guirnaldas en trenzado a manera de cadenas, una para cada capitel. {I}18_{/}Hizo tambi\u00e9n granadas en dos hileras alrededor de cada guirnalda, para cubrir los capiteles que estaban sobre las columnas. {I}19_{/}Los capiteles ten\u00edan forma de flor de loto, de dos metros. {I}20_{/}Cada capitel llevaba en su parte m\u00e1s alta y junto a la guirnalda, todo alrededor, doscientas granadas.
{R}_{I}21_{/}Salom\u00f3n levant\u00f3 las columnas en el p\u00f3rtico del santuario; al levantarlas llam\u00f3 a la de la derecha \u00abyaqu\u00edn\u00bb, y a la de la izquierda, \u00abboaz\u00bb. La parte superior de las columnas ten\u00eda forma de flor de loto. {I}22_{/}As\u00ed qued\u00f3 ultimada la obra de las columnas.
{R}_{I}23_{/}Hizo tambi\u00e9n una pila de bronce muy grande, redonda, de cinco metros de di\u00e1metro, dos y medio de alto y quince de per\u00edmetro. {I}24_{/}Bajo el borde hab\u00eda alrededor de la pila una orla de coloqu\u00edntidas, diez por cada medio metro. Las hileras de coloqu\u00edntidas hab\u00edan sido fundidas a la vez que la pila, {I}25_{/}la cual descansaba sobre doce toros, tres de ellos vueltos al norte, tres al sur, tres al este y tres al oeste, y todas sus partes traseras quedaban hacia dentro. {I}26_{/}Su grosor era de veintid\u00f3s cent\u00edmetros, y su borde como el de una copa, en forma de flor de loto. Cab\u00edan unos noventa mil litros.
{R}_{I}27_{/}Hizo diez basas de bronce, de cinco metros de largo cada una por dos de ancho y uno y medio de alto. {I}28_{/}Las basas se compon\u00edan de barras y paneles entre los marcos. {I}29_{/}Sobre los paneles hab\u00eda esculpidos leones, bueyes y querubines; y sobre los marcos, tanto encima como debajo de los leones y bueyes, guirnaldas de flores formando colgantes. {R}_{I}30_{/}Cada basa ten\u00eda cuatro ruedas de bronce, con sus ejes tambi\u00e9n de bronce, y en sus cuatro \u00e1ngulos hab\u00eda unos pies. Estos pies estaban fundidos por debajo del aguamanil y por detr\u00e1s de cada una de las guirnaldas. {I}31_{/}La basa ten\u00eda en la parte superior interna una cavidad de medio metro de altura; la cavidad era redonda, hecha a la forma del aguamanil, y tambi\u00e9n sobre esa cavidad hab\u00eda entalladuras. Los paneles eran cuadrados, no redondos. {I}32_{/}Las cuatro ruedas estaban debajo de los paneles, y los ejes de las ruedas, unidos a las basas. La altura de cada rueda era de unos setenta y cinco cent\u00edmetros. {R}_{I}33_{/}Las ruedas eran como las de carro; y los ejes, llantas, rayos y cubos, todo de bronce. {I}34_{/}En los cuatro \u00e1ngulos de cada basa hab\u00eda cuatro pies formando todo un solo cuerpo. {I}35_{/}En lo m\u00e1s alto de la basa hab\u00eda una cavidad redonda de unos veinticinco cent\u00edmetros de altura; y en la parte superior de la basa, los pies y paneles formaban un solo cuerpo con ella. {I}36_{/}Sobre las planchas de los ejes y sobre los paneles entall\u00f3 querubines, leones y palmas, seg\u00fan el espacio de cada uno, con guirnaldas alrededor. {I}37_{/}As\u00ed hizo las diez basas, con una misma fundici\u00f3n, una misma medida y una misma forma para todas.
[=]_{R}_{I}38_{/}Hizo tambi\u00e9n los diez aguamaniles de bronce, cada uno de dos metros, y con mil ochocientos litros de capacidad; cada aguamanil descansaba sobre una de las diez basas. {R}_{I}39_{/}Coloc\u00f3 cinco basas al lado derecho del templo y cinco al lado izquierdo, y la pila la puso al lado derecho del edificio, al sudeste. [=]_{R}_{I}40_{/}Jir\u00e1n hizo tambi\u00e9n los calderos, palas y aspersorios.
As\u00ed termin\u00f3 Jir\u00e1n de hacer toda la obra que llev\u00f3 a cabo para el rey Salom\u00f3n en el templo del Se\u00f1or: {I}41_{/}las dos columnas, las dos esferas para los capiteles de las dos columnas, las dos guirnaldas para cubrir las dos esferas de los capiteles de las columnas; {I}42_{/}las cuatrocientas granadas para las dos guirnaldas, dos series de granadas para cada guirnalda; {I}43_{/}las diez basas y los diez aguamaniles; {I}44_{/}la pila y los doce toros; {R}_{I}45_{/}los calderos, las palas y los aspersorios. Todos estos utensilios que Jir\u00e1n hizo al rey para el templo del Se\u00f1or eran de bronce bru\u00f1ido. {R}_{I}46_{/}El rey los hizo fundir en moldes de arcilla en la regi\u00f3n del Jord\u00e1n, entre Sucot y Sart\u00e1n. {R}_{I}47_{/}Salom\u00f3n coloc\u00f3 todos estos utensilios. Por su grand\u00edsima cantidad no se pudo averiguar el peso del bronce.
[=]_{R}_{I}48_{/}Salom\u00f3n hizo todos los dem\u00e1s utensilios del templo del Se\u00f1or: el altar de oro; la mesa de oro, sobre la que se pon\u00edan los panes de la proposici\u00f3n; {I}49_{/}los candelabros de oro puro para delante del lugar sant\u00edsimo, cinco a la derecha y cinco a la izquierda; flores, l\u00e1mparas y despabiladeras de oro; {I}50_{/}palanganas, cuchillos, aspersorios, bandejas y despabiladeras: todo de oro puro; los quicios de las puertas del lugar sant\u00edsimo y de la nave central, tambi\u00e9n de oro.
[=]_{R}_{I}51_{/}Cuando se terminaron todas las obras que el rey Salom\u00f3n mand\u00f3 hacer en el templo llev\u00f3 todos los objetos que su padre, David, hab\u00eda dedicado al Se\u00f1or: la plata, el oro, los utensilios, y los deposit\u00f3 en el tesoro del templo del Se\u00f1or.

{1}8{/}

{N}TRASLADO DEL ARCA AL TEMPLO{/}
{R}_{I}1_{/}Salom\u00f3n convoc\u00f3 en Jerusal\u00e9n a los ancianos de Israel, a los jefes de las tribus y de las familias israelitas, para llevar el arca de la alianza del Se\u00f1or, desde Si\u00f3n, la ciudad de David. {R}_{I}2_{/}Se reunieron en torno al rey Salom\u00f3n todos los israelitas en la fiesta del mes de etan\u00edn, el mes s\u00e9ptimo. [=]_{R}_{I}3_{/}Cuando llegaron todos los ancianos de Israel, los sacerdotes tomaron el arca {R}_{I}4_{/}y la llevaron junto con la tienda de la reuni\u00f3n y todos los utensilios sagrados que hab\u00eda en ella. La llevaron los sacerdotes y los levitas. {R}_{I}5_{/}El rey Salom\u00f3n y toda la comunidad israelita, reunidos delante del arca, sacrificaban ovejas y bueyes en cantidad incalculable. {R}_{I}6_{/}Los sacerdotes pusieron el arca de la alianza del Se\u00f1or en el lugar sant\u00edsimo del templo, bajo las alas de los querubines, {R}_{I}7_{/}pues los querubines ten\u00edan las alas extendidas sobre el lugar del arca, cubriendo el arca y sus barras. [=]_{I}8_{/}Las barras eran tan largas que se pod\u00edan ver sus extremidades desde la nave central que estaba delante del lugar sant\u00edsimo, aunque no desde fuera. All\u00ed han estado hasta el presente. [=]_{R}_{I}9_{/}En el arca no hab\u00eda m\u00e1s que las dos tablas de piedra, que puso all\u00ed Mois\u00e9s en el Horeb, cuando el Se\u00f1or hizo la alianza con los israelitas a su salida de Egipto.
[=]_{R}_{I}10_{/}Mientras los sacerdotes sal\u00edan del santuario, una nube llen\u00f3 el templo del Se\u00f1or, [=]_{R}_{I}11_{/}de modo que los sacerdotes no pudieron continuar su servicio a causa de la nube, pues la gloria del Se\u00f1or hab\u00eda llenado el templo.

{N}DEDICACI\u00d3N DEL TEMPLO{/}
[=]_{R}_{I}12_{/}Entonces Salom\u00f3n exclam\u00f3: \u00abT\u00fa, Se\u00f1or, has dicho que vives en la nube oscura.
[=]_{I}13_{/}Yo te he construido una casa donde residas, un lugar donde vivas para siempre\u00bb.
{I}14_{/}Luego el rey se volvi\u00f3 y bendijo a toda la comunidad israelita que estaba de pie, {R}_{I}15_{/}y a\u00f1adi\u00f3: \u00abBendito sea el Se\u00f1or, Dios de Israel, que ha cumplido con su propia mano lo que con su boca hab\u00eda prometido a mi padre David diciendo: {R}_{I}16_{/}Desde el d\u00eda que saqu\u00e9 a mi pueblo de Egipto, no he escogido ninguna ciudad de entre las tribus de Israel para que se me construyera en ella un templo a mi nombre, sino que eleg\u00ed a David para que estuviese al frente de mi pueblo Israel. {R}_{I}17_{/}Ahora bien, mi padre David quiso construir un templo en honor del Se\u00f1or, Dios de Israel. {R}_{I}18_{/}Pero el Se\u00f1or le dijo: Has proyectado construir un templo a mi nombre, y has hecho bien en proyectarlo. {I}19_{/}Pero no lo construir\u00e1s t\u00fa, sino un hijo tuyo salido de tus entra\u00f1as ser\u00e1 el que lo construya. {R}_{I}20_{/}Y el Se\u00f1or ha cumplido su palabra. Yo me alc\u00e9 en el puesto de mi padre David y me sent\u00e9 sobre el trono de Israel, como dijo el Se\u00f1or; constru\u00ed el templo en honor del Se\u00f1or, Dios de Israel, {R}_{I}21_{/}e instal\u00e9 en \u00e9l el arca donde est\u00e1 la alianza del Se\u00f1or, la alianza que hizo con nuestros padres cuando los sac\u00f3 de Egipto\u00bb.
{R}_{I}22_{/}Entonces Salom\u00f3n se puso delante del altar del Se\u00f1or en presencia de toda la comunidad israelita, alz\u00f3 sus manos al cielo y {R}_{I}23_{/}dijo: \u00abSe\u00f1or, Dios de Israel, no hay Dios semejante a ti, ni arriba en los cielos, ni abajo en la tierra. T\u00fa guardas la alianza y la fidelidad con tus siervos que siguen tus caminos de todo coraz\u00f3n. {R}_{I}24_{/}T\u00fa has cumplido la promesa que hiciste a tu siervo David, mi padre; tus manos han realizado lo que tus labios hab\u00edan prometido, como hoy se ve. {R}_{I}25_{/}Ahora, Se\u00f1or, Dios de Israel, cumple tambi\u00e9n lo que prometiste a tu siervo David, mi padre: No te faltar\u00e1 nunca en mi presencia un var\u00f3n que se siente sobre el trono de Israel, con tal que tus hijos se porten bien y sigan mis caminos como lo has hecho t\u00fa. {R}_{I}26_{/}As\u00ed, pues, Dios de Israel, que se cumpla la promesa que hiciste a tu siervo David, mi padre.
[=]_{R}_{I}27_{/}Pero, \u00bfser\u00e1 posible que Dios pueda habitar sobre la tierra? Si los cielos en toda su inmensidad no te pueden contener; \u00a1cu\u00e1nto menos este templo que yo he construido! {R}_{I}28_{/}Atiende, Se\u00f1or, Dios m\u00edo, la oraci\u00f3n y la s\u00faplica que tu siervo eleva hoy a ti; [=]_{R}_{I}29_{/}ten tus ojos noche y d\u00eda fijos sobre este templo, sobre este lugar del que dijiste: mi nombre estar\u00e1 aqu\u00ed; y escucha la plegaria que tu siervo haga en este lugar. {R}_{I}30_{/}Escucha la plegaria que tu siervo y tu pueblo Israel te hagan en este lugar; esc\u00fachala desde tu morada en los cielos; esc\u00fachalos y perdona.
{R}_{I}31_{/}Cuando alguno peque contra su pr\u00f3jimo y le obliguen a jurar ante tu altar en este templo, {I}32_{/}escucha t\u00fa desde el cielo, interv\u00e9n y haz justicia a tus siervos, condena al culpable haciendo recaer su maldad sobre su cabeza, y absuelve al inocente retribuy\u00e9ndole conforme a su inocencia.
[=]_{R}_{I}33_{/}Cuando tu pueblo, Israel, sea derrotado por el enemigo por haber pecado contra ti, si se convierte, te confiesa su pecado, te suplica y te ruega en este templo, {R}_{I}34_{/}escucha t\u00fa en el cielo, perdona el pecado de tu pueblo Israel, y vu\u00e9lvelo a la tierra que diste a sus padres.
[=]_{I}35_{/}Cuando se cierre el cielo y no haya lluvia por haber pecado contra ti, si rezan en este lugar, te confiesan su pecado y se arrepienten a causa de tu castigo, {R}_{I}36_{/}escucha t\u00fa en el cielo, perdona el pecado de tus siervos y de tu pueblo Israel, ens\u00e9\u00f1ales el buen camino por donde deben andar y manda la lluvia sobre la tierra que le diste en heredad.
[=]_{I}37_{/}Cuando en el pa\u00eds haya hambre, peste, tiz\u00f3n, a\u00f1ublo, langosta o pulg\u00f3n, si el enemigo los asedia en alguna de sus ciudades; en cualquier plaga o enfermedad, {R}_{I}38_{/}toda oraci\u00f3n, toda s\u00faplica que te dirija cualquier persona o todo tu pueblo Israel, reconociendo cada uno la plaga de su propio coraz\u00f3n y extendiendo sus manos hacia este templo, {I}39_{/}esc\u00fachala t\u00fa desde el cielo, lugar de tu morada, y perdona; da a cada uno seg\u00fan su conducta, pues s\u00f3lo t\u00fa conoces el coraz\u00f3n de todos los hombres; {I}40_{/}as\u00ed te respetar\u00e1n mientras vivan en la tierra que diste a nuestros padres.
{R}_{I}41_{/}Tambi\u00e9n al extranjero, que no es de tu pueblo Israel, si viene de tierras lejanas atra\u00eddo por la fama de tu nombre, {R}_{I}42_{/}porque se tendr\u00e1 noticia de tu nombre grandioso, de la fuerza de tu mano y del poder de tu brazo; si viene a orar en este templo, {R}_{I}43_{/}esc\u00fachale t\u00fa en el cielo, lugar de tu morada, y haz todo lo que ese extranjero te haya pedido, para que todos los pueblos de la tierra conozcan tu nombre, te teman, como tu pueblo Israel, y reconozcan que tu nombre es invocado en este templo que he construido.
{R}_{I}44_{/}Cuando tu pueblo salga a la guerra contra sus enemigos por el camino que t\u00fa les hayas se\u00f1alado, si rezan al Se\u00f1or vueltos hacia la ciudad que t\u00fa has elegido y hacia el templo que yo he construido a tu nombre, {I}45_{/}escucha t\u00fa en el cielo su oraci\u00f3n y s\u00faplica y hazles justicia.
[=]_{R}_{I}46_{/}Cuando pequen contra ti -pues no hay hombre que no peque-, y t\u00fa, irritado contra ellos, los entregues al enemigo, que los llevar\u00e1 cautivos a tierra enemiga, lejana o cercana; {I}47_{/}si ellos, volviendo en s\u00ed en el pa\u00eds a que hayan sido deportados, se convierten y te suplican en la tierra de su cautividad, diciendo: Hemos pecado, hemos obrado inicua e injustamente; {R}_{I}48_{/}si se convierten a ti con todo su coraz\u00f3n y con toda su alma en la tierra de su cautividad, a la que han sido deportados; si rezan vueltos hacia la tierra que diste a sus padres, hacia la ciudad que t\u00fa has elegido y hacia el templo que yo he construido a tu nombre, {I}49_{/}escucha t\u00fa en el cielo, lugar de tu morada, su oraci\u00f3n y s\u00faplica; hazles justicia, {I}50_{/}perdona a tu pueblo los pecados y todas las rebeliones que hayan cometido contra ti, y haz que encuentren misericordia en sus deportadores, para que \u00e9stos tengan de ellos piedad, [=]_{R}_{I}51_{/}pues son tu pueblo y tu herencia, que sacaste de Egipto, el horno de fundici\u00f3n de hierro.
{R}_{I}52_{/}Ten abiertos tus ojos a las s\u00faplicas de tu siervo y de tu pueblo Israel, y ati\u00e9ndelos cuando te invoquen, [=]_{R}_{I}53_{/}pues t\u00fa los separaste como heredad tuya de entre todos los pueblos de la tierra, conforme a lo que dijiste por medio de Mois\u00e9s, tu siervo, cuando sacaste a nuestros padres de Egipto, \u00a1oh Se\u00f1or, Se\u00f1or!\u00bb.
{R}_{I}54_{/}Al terminar de hacer al Se\u00f1or esta oraci\u00f3n y s\u00faplica, Salom\u00f3n se levant\u00f3 de delante del altar del Se\u00f1or, donde estaba arrodillado, y con las manos levantadas hacia el cielo, {I}55_{/}y puesto en pie, bendijo a toda la comunidad israelita en alta voz, diciendo: [=]_{R}_{I}56_{/}\u00ab\u00a1Bendito sea el Se\u00f1or, que ha concedido la paz a su pueblo Israel, tal como lo hab\u00eda prometido! Ni una sola de sus promesas de bienandanza, hechas por medio de Mois\u00e9s, su siervo, ha fallado. {R}_{I}57_{/}Que el Se\u00f1or, nuestro Dios, est\u00e9 con nosotros, como lo estuvo con nuestros padres; que no nos deje ni nos abandone, {I}58_{/}sino que incline nuestro coraz\u00f3n hacia \u00e9l, para que sigamos sus caminos y guardemos todos sus mandatos, sus leyes y sus preceptos, los que prescribi\u00f3 a nuestros padres. {R}_{I}59_{/}Que estas palabras con que he suplicado al Se\u00f1or est\u00e9n presentes ante \u00e9l d\u00eda y noche, a fin de que en todo tiempo defienda la causa de su siervo y de su pueblo Israel, [=]_{R}_{I}60_{/}para que reconozcan todos los pueblos de la tierra que el Se\u00f1or es Dios y que fuera de \u00e9l no hay otro. {R}_{I}61_{/}Vuestro coraz\u00f3n sea todo para el Se\u00f1or, Dios nuestro, caminando seg\u00fan sus preceptos y guardando sus mandamientos, como hoy lo hac\u00e9is\u00bb.
{R}_{I}62_{/}El rey y todo Israel ofrecieron sacrificios al Se\u00f1or. [=]_{R}_{I}63_{/}Salom\u00f3n inmol\u00f3, como sacrificio de reconciliaci\u00f3n ofrecido al Se\u00f1or, veintid\u00f3s mil toros y ciento veinte mil ovejas. De esta manera, el rey y todos los israelitas celebraron la dedicaci\u00f3n del templo del Se\u00f1or. {R}_{I}64_{/}En aquel d\u00eda el rey consagr\u00f3 el centro del atrio que estaba delante del templo del Se\u00f1or, pues all\u00ed ofreci\u00f3 los holocaustos, las ofrendas y las grasas de los sacrificios de reconciliaci\u00f3n, porque el altar de bronce que estaba delante del Se\u00f1or era peque\u00f1o para tantos holocaustos, ofrendas y grasas de los sacrificios de reconciliaci\u00f3n. {R}_{I}65_{/}En aquella ocasi\u00f3n Salom\u00f3n, y con \u00e9l la inmensa comunidad de Israel venida desde la entrada de Jamat hasta el torrente de Egipto, celebraron la fiesta ante el Se\u00f1or, Dios nuestro, durante siete d\u00edas. {R}_{I}66_{/}Al octavo d\u00eda despidi\u00f3 Salom\u00f3n al pueblo, y ellos bendijeron al rey y se volvieron a sus casas alegres y contentos por todos los beneficios que el Se\u00f1or hab\u00eda hecho a David, su siervo, y a su pueblo Israel.

{1}9{/}

{N}SEGUNDA VISI\u00d3N DE SALOM\u00d3N{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Cuando acab\u00f3 Salom\u00f3n de construir el templo del Se\u00f1or, el palacio real y todo cuanto se hab\u00eda propuesto hacer, {R}_{I}2_{/}se le apareci\u00f3 el Se\u00f1or por segunda vez, como se le hab\u00eda aparecido en Gaba\u00f3n, [=]_{R}_{I}3_{/}y le dijo: \u00abHe escuchado la oraci\u00f3n y s\u00faplica que me has hecho; he santificado este templo que has construido para que resida en \u00e9l mi nombre por siempre y para que en \u00e9l est\u00e9n siempre fijos mis ojos y mi coraz\u00f3n. {R}_{I}4_{/}En cuanto a ti, si andas en mi presencia, como anduvo tu padre David, con pureza y rectitud de coraz\u00f3n; si cumples todo lo que yo te mande y si guardas mis leyes y mandamientos, {R}_{I}5_{/}yo consolidar\u00e9 el trono de tu reino sobre Israel para siempre, como se lo promet\u00ed a tu padre David, cuando dije: No te faltar\u00e1 un var\u00f3n sobre el trono de Israel. [=]_{I}6_{/}Pero si vosotros y vuestros hijos os apart\u00e1is de m\u00ed y no guard\u00e1is mis leyes y mandamientos, que yo os he prescrito; si os vais a servir y a dar culto a dioses ajenos, [=]_{R}_{I}7_{/}exterminar\u00e9 a Israel de la tierra que les he dado y retirar\u00e9 de mi presencia el templo que he consagrado a mi nombre, e Israel ser\u00e1 irrisi\u00f3n y burla de todos los pueblos. {R}_{I}8_{/}Este templo ser\u00e1 reducido a un mont\u00f3n de ruinas; todo el que pase delante de \u00e9l se quedar\u00e1 asombrado y silbar\u00e1. Preguntar\u00e1n: \u00bfPor qu\u00e9 ha tratado as\u00ed el Se\u00f1or a esta tierra y a este templo?; {R}_{I}9_{/}y les responder\u00e1n: Porque abandonaron al Se\u00f1or, su Dios, que hab\u00eda sacado a sus padres de Egipto, y se fueron a servir y a dar culto a dioses ajenos; por eso ha tra\u00eddo sobre ellos tantos males\u00bb.

{N}COMPENSACI\u00d3N AL REY JIR\u00c1N{/}
[\u0095]_{R}_{I}10_{/}Salom\u00f3n construy\u00f3 los dos edificios, el templo del Se\u00f1or y el palacio real, en veinte a\u00f1os. {R}_{I}11_{/}Jir\u00e1n, rey de Tiro, hab\u00eda suministrado a Salom\u00f3n maderas de cedro y de cipr\u00e9s y oro, y Salom\u00f3n entreg\u00f3 a Jir\u00e1n veinte ciudades en la regi\u00f3n de Galilea. {R}_{I}12_{/}Jir\u00e1n fue a ver las ciudades que Salom\u00f3n le hab\u00eda dado y, como no le gustaron, {I}13_{/}dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 ciudades son \u00e9stas que me has dado, hermano m\u00edo?\u00bb. Y les dio por nombre \u00abTierra de Cabul\u00bb, hasta nuestros d\u00edas. {I}14_{/}Jir\u00e1n hab\u00eda mandado al rey cuatro mil ciento cuarenta kilos de oro.

{N}OTRAS CONSTRUCCIONES{/}
{R}_{I}15_{/}La leva de prestaci\u00f3n personal que el rey Salom\u00f3n impuso para construir el templo del Se\u00f1or, su palacio, el terrapl\u00e9n y la muralla de Jerusal\u00e9n, Jasor, Meguido y Gu\u00e9zer, fue as\u00ed: {R}_{I}16_{/}Fara\u00f3n, rey de Egipto, se hab\u00eda apoderado de Gu\u00e9zer y le hab\u00eda pegado fuego matando a los cananeos que habitaban la ciudad, y la hab\u00eda dado luego en dote a su hija, esposa de Salom\u00f3n. {R}_{I}17_{/}Salom\u00f3n reedific\u00f3 Gu\u00e9zer, Bejor\u00f3n de Abajo, {I}18_{/}Baalat y Tamar en la parte desierta del pa\u00eds, {R}_{I}19_{/}as\u00ed como las ciudades almacenes para los carros y la caballer\u00eda; hizo todo lo que quiso en Jerusal\u00e9n, en el L\u00edbano y en todo el territorio de su jurisdicci\u00f3n. {R}_{I}20_{/}A los que quedaban de los amorreos, hititas, fereceos, heveos y jebuseos, no pertenecientes al pueblo de Israel, {R}_{I}21_{/}a los que los israelitas no hab\u00edan podido exterminar, Salom\u00f3n les impuso un servicio de prestaci\u00f3n personal hasta nuestros d\u00edas. {I}22_{/}A los israelitas no les impuso trabajos forzados: ellos eran sus guerreros, cortesanos, generales, prefectos y capitanes de carros y caballer\u00eda. {R}_{I}23_{/}Los jefes y los capataces que ten\u00eda el rey Salom\u00f3n al mando de los obreros eran quinientos cincuenta. {R}_{I}24_{/}Cuando la hija del Fara\u00f3n se traslad\u00f3 de la ciudad de David al palacio que le hab\u00eda edificado, Salom\u00f3n construy\u00f3 el terrapl\u00e9n. {R}_{I}25_{/}Tres veces al a\u00f1o ofrec\u00eda Salom\u00f3n holocaustos y sacrificios de reconciliaci\u00f3n sobre el altar que hab\u00eda levantado y quemaba incienso delante del Se\u00f1or cuando hubo ultimado el templo.

{N}LA FLOTA DE SALOM\u00d3N{/}
{R}_{I}26_{/}El rey Salom\u00f3n construy\u00f3, adem\u00e1s, una flota en Esy\u00f3n Gu\u00e9ber, junto a Elat, en la costa del mar Rojo, en el territorio de Ed\u00f3n. {R}_{I}27_{/}Jir\u00e1n mand\u00f3 como tripulantes a servidores suyos, marineros expertos en las cosas del mar, que con los siervos de Salom\u00f3n {R}_{I}28_{/}fueron a Ofir y trajeron unos quince mil kilos de oro para el rey Salom\u00f3n.

{1}10{/}

{N}VISITA DE LA REINA DE SAB\u00c1{/}
[=]_{R}_{I}1_{/}La reina de Sab\u00e1 tuvo conocimiento de la fama de Salom\u00f3n y fue a ponerle a prueba con enigmas. {R}_{I}2_{/}Entr\u00f3 en Jerusal\u00e9n con un gran s\u00e9quito de camellos, cargados de aromas y oro en abundancia, y de piedras preciosas; se present\u00f3 a Salom\u00f3n, y le propuso todo lo que pensaba. {R}_{I}3_{/}Salom\u00f3n le resolvi\u00f3 todas sus cuestiones; no hubo nada que no pudiera resolver.
{R}_{I}4_{/}Cuando la reina de Sab\u00e1 vio la sabidur\u00eda de Salom\u00f3n y el palacio que hab\u00eda construido, {R}_{I}5_{/}los manjares de su mesa, el ordenamiento jer\u00e1rquico de sus cortesanos, el comportamiento y el uniforme de sus camareros, sus provisiones de bebidas y los holocaustos que ofrec\u00eda en el templo del Se\u00f1or, se qued\u00f3 asombrada, {I}6_{/}y dijo al rey: \u00abRealmente es verdad todo lo que yo hab\u00eda o\u00eddo en mi tierra de tus obras y de tu sabidur\u00eda. {I}7_{/}Yo no lo quer\u00eda creer hasta que he venido y lo he visto con mis propios ojos, pero reconozco que no se me hab\u00eda dicho ni la mitad. Tu sabidur\u00eda y grandeza sobrepasan la fama que hab\u00eda llegado a mis o\u00eddos. {I}8_{/}\u00a1Dichosas tus gentes! \u00a1Dichosos tus servidores, que est\u00e1n siempre junto a ti y escuchan tu sabidur\u00eda! {R}_{I}9_{/}\u00a1Bendito sea el Se\u00f1or, tu Dios, que se ha complacido en ti, poni\u00e9ndote sobre el trono de Israel! En su amor eterno a Israel te ha constituido rey, para administrar el derecho y la justicia\u00bb. {R}_{I}10_{/}Luego ofreci\u00f3 al rey cuatro mil kilos de oro, gran cantidad de aromas y piedras preciosas. Nunca m\u00e1s se vio tanta cantidad de aromas como la que la reina de Sab\u00e1 ofreci\u00f3 al rey Salom\u00f3n. {I}11_{/}Y la flota de Jir\u00e1n, que tra\u00eda oro de Ofir, hab\u00eda tra\u00eddo tambi\u00e9n de all\u00ed maderas de s\u00e1ndalo y piedras preciosas en gran cantidad.
{R}_{I}12_{/}Con las maderas, el rey hizo balaustradas para el templo del Se\u00f1or y para el palacio real, y c\u00edtaras y arpas para los cantores. Madera de s\u00e1ndalo como aqu\u00e9lla no se ha tra\u00eddo ni se ha vuelto a ver hasta nuestros d\u00edas. {R}_{I}13_{/}El rey Salom\u00f3n, por su parte, dio a la reina de Sab\u00e1 todo lo que ella quiso, aparte de lo que le regal\u00f3 con la munificencia propia del rey Salom\u00f3n. La reina se despidi\u00f3 y, con su s\u00e9quito, emprendi\u00f3 el viaje de regreso a su pa\u00eds.

{N}RIQUEZAS Y LUJO DE SALOM\u00d3N{/}
{R}_{I}14_{/}El peso del oro que el rey Salom\u00f3n recib\u00eda cada a\u00f1o era de unos veintitr\u00e9s mil kilos, {I}15_{/}sin contar el procedente del tr\u00e1fico de los comerciantes y de los mercaderes ambulantes, de todos los reyes de Arabia y de los gobernadores del pa\u00eds.
{R}_{I}16_{/}El rey Salom\u00f3n hizo doscientos escudos de oro batido, empleando unos siete kilos de oro por escudo, {I}17_{/}y seiscientos escudos m\u00e1s peque\u00f1os de oro batido, empleando poco m\u00e1s de kilo y medio por cada uno. Y el rey los puso en la sala \u00abBosque del L\u00edbano\u00bb.
{I}18_{/}Hizo tambi\u00e9n un gran trono de marfil, y lo recubri\u00f3 de oro puro. {I}19_{/}El trono ten\u00eda seis gradas: la parte superior, el respaldo redondo, brazos a ambos lados del asiento, dos leones apostados junto a los brazos {R}_{I}20_{/}y doce leones a ambos lados de las gradas. Nunca se hab\u00eda hecho cosa semejante en reino alguno. {R}_{I}21_{/}Todos los vasos de beber del rey Salom\u00f3n eran de oro, y toda la vajilla del palacio \u00abBosque del L\u00edbano\u00bb, de oro fino. No hab\u00eda nada de plata, pues la plata no se estimaba en tiempo del rey Salom\u00f3n. [=]_{R}_{I}22_{/}El rey ten\u00eda en el mar una flota junto con la flota de Jir\u00e1n, y una vez cada tres a\u00f1os llegaba la flota de Tarsis cargada de oro, plata, marfil, monos y pavos reales.

{N}RIQUEZA DE SALOM\u00d3N{/}
{R}_{I}23_{/}El rey Salom\u00f3n super\u00f3 a todos los reyes de la tierra en riqueza y sabidur\u00eda; {R}_{I}24_{/}todo el mundo quer\u00eda visitar a Salom\u00f3n para escuchar la sabidur\u00eda que Dios le hab\u00eda dado, {I}25_{/}y todos tra\u00edan presentes, objetos de oro y plata, vestidos, armas, aromas, caballos y mulos. Esto todos los a\u00f1os. [=]_{R}_{I}26_{/}Salom\u00f3n reuni\u00f3 carros y caballos, llegando a tener mil cuatrocientos carros y doce mil caballos, que destac\u00f3 en las ciudades de guarnici\u00f3n y en Jerusal\u00e9n, junto al rey. {R}_{I}27_{/}El monarca logr\u00f3 que la plata abundara en Jerusal\u00e9n como las piedras, y los cedros como los sic\u00f3moros en la Sefela. {R}_{I}28_{/}La importaci\u00f3n de caballos destinados a Salom\u00f3n proced\u00eda de Musur y Cilicia, donde los mercaderes del rey los compraban al contado. {R}_{I}29_{/}Un carro por seiscientas monedas de plata, y un caballo por ciento cincuenta. Por el mismo precio los mercaderes se lo vend\u00edan tambi\u00e9n a los reyes hititas y sirios.

{1}11{/}

{N}PECADOS DE SALOM\u00d3N{/}
[\u0095]_[=]_{R}_{I}1_{/}Pero el rey Salom\u00f3n, adem\u00e1s de la hija del Fara\u00f3n, am\u00f3 a muchas mujeres extranjeras, moabitas, amonitas, edomitas, sidonias e hititas, {R}_{I}2_{/}esto es, de las naciones de quienes hab\u00eda dicho el Se\u00f1or a los israelitas: \u00abNo os un\u00e1is con ellas en matrimonio, pues inclinar\u00e1n vuestro coraz\u00f3n hacia sus dioses\u00bb. Pero Salom\u00f3n se enamor\u00f3 de ellas, {I}3_{/}y tuvo setecientas mujeres reinas y trescientas concubinas que pervirtieron su coraz\u00f3n. {R}_{I}4_{/}En su ancianidad ellas le desviaron el coraz\u00f3n hacia dioses extranjeros, de modo que su coraz\u00f3n no fue enteramente del Se\u00f1or como lo fue el coraz\u00f3n de su padre David. [=]_{R}_{I}5_{/}Salom\u00f3n rindi\u00f3 culto a Astart\u00e9, diosa de los sidonios, y a Milc\u00f3n, abominaci\u00f3n de los amonitas. {R}_{I}6_{/}Salom\u00f3n hizo as\u00ed lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or, y no le fue fiel, como su padre David. {R}_{I}7_{/}En el monte que est\u00e1 enfrente de Jerusal\u00e9n construy\u00f3 un santuario a Cam\u00f3s, \u00eddolo repugnante de Moab, y a Milc\u00f3n, \u00eddolo repugnante de los amonitas. {I}8_{/}Lo mismo hizo para todas sus mujeres extranjeras, que en ellos quemaban incienso y ofrec\u00edan sacrificios a sus dioses.
[=]_{R}_{I}9_{/}El Se\u00f1or se irrit\u00f3 contra Salom\u00f3n por haber desviado su coraz\u00f3n del Se\u00f1or, Dios de Israel, que se le hab\u00eda aparecido dos veces {I}10_{/}y le hab\u00eda ordenado precisamente esto: no ir tras dioses ajenos; y por no haber observado lo que el Se\u00f1or le hab\u00eda mandado. {R}_{I}11_{/}El Se\u00f1or dijo a Salom\u00f3n: \u00abPuesto que te has portado as\u00ed y no has guardado mi alianza ni los preceptos que te hab\u00eda inculcado, te quitar\u00e9 el reino y lo dar\u00e9 a uno de tus servidores. {R}_{I}12_{/}Sin embargo, en atenci\u00f3n a tu padre David, no lo har\u00e9 en tus d\u00edas; se lo quitar\u00e9 a tu hijo; {R}_{I}13_{/}pero no le quitar\u00e9 el reino entero; le dejar\u00e9 una tribu, en atenci\u00f3n a mi siervo David y a Jerusal\u00e9n, la ciudad que eleg\u00ed\u00bb.

{N}LOS ENEMIGOS DE SALOM\u00d3N{/}
{R}_{I}14_{/}El Se\u00f1or suscit\u00f3 a Salom\u00f3n un enemigo en Hadad, un idumeo de la estirpe real de Ed\u00f3n. [=]_{R}_{I}15_{/}Cuando David derrot\u00f3 a Ed\u00f3n, Joab, general del ej\u00e9rcito, fue a enterrar a los muertos y degoll\u00f3 a todos los varones de Ed\u00f3n. {R}_{I}16_{/}Joab con todo Israel permaneci\u00f3 all\u00ed seis meses hasta que extermin\u00f3 a todos los varones de Ed\u00f3n. {R}_{I}17_{/}Pero Hadad, con algunos hombres de entre los servidores de su padre, huy\u00f3 a Egipto. Hadad era entonces un muchacho. {R}_{I}18_{/}Partieron de Madi\u00e1n, llegaron a Par\u00e1n, tomaron de all\u00ed varios hombres y entraron en Egipto, al amparo del Fara\u00f3n, rey de Egipto. \u00c9ste le dio casa, alimentos y tierras. {I}19_{/}Hadad le cay\u00f3 bien al Fara\u00f3n, que le dio por esposa a la hermana de su mujer, o sea, la hermana de la reina Tafnes. {I}20_{/}La hermana de Tafnes le dio a luz un hijo, Guenubat, a quien cri\u00f3 Tafnes en el palacio del Fara\u00f3n. As\u00ed vivi\u00f3 Guenubat en la casa del Fara\u00f3n entre sus hijos. {R}_{I}21_{/}Pero cuando Hadad se enter\u00f3 de que David descansaba con sus antepasados y de que Joab, el general del ej\u00e9rcito, hab\u00eda muerto, dijo al Fara\u00f3n: \u00abD\u00e9jame volver a mi tierra\u00bb. {I}22_{/}El Fara\u00f3n le replic\u00f3: \u00ab\u00bfPues qu\u00e9 te falta junto a m\u00ed, que tratas de volver a tu tierra?\u00bb. \u00abNada -respondi\u00f3-; pero d\u00e9jame partir, por favor\u00bb. Y regres\u00f3 a su tierra. {R}_{I}23_{/}Dios suscit\u00f3 tambi\u00e9n otro enemigo a Salom\u00f3n en Rez\u00f3n, hijo de Elyad\u00e1, que hab\u00eda huido de su amo Hadad\u00e9zer, rey de Sob\u00e1. {R}_{I}24_{/}Se le juntaron unos desalmados y \u00e9l se hizo jefe de la banda, mientras David derrotaba a los sirios; se apoder\u00f3 de Damasco y se estableci\u00f3 all\u00ed como rey; {R}_{I}25_{/}fue enemigo de Israel durante todo el reinado de Salom\u00f3n. Hadad rein\u00f3 en Ed\u00f3n y fue tambi\u00e9n enemigo de Salom\u00f3n.

{N}SUBLEVACI\u00d3N DE JEROBO\u00c1N{/}
{R}_{I}26_{/}Jerobo\u00e1n, hijo de Nabat -un efraimita de Sered\u00e1, cuya madre, llamada Serv\u00e1, era viuda-, servidor de Salom\u00f3n, se sublev\u00f3 contra el rey. {R}_{I}27_{/}El motivo de la sublevaci\u00f3n fue \u00e9ste. Salom\u00f3n edificaba el terrapl\u00e9n y rellenaba el desnivel de la ciudad de su padre David. {R}_{I}28_{/}Jerobo\u00e1n era fuerte y vigoroso; y Salom\u00f3n, viendo c\u00f3mo cumpl\u00eda aquel joven su tarea, le puso al frente de todas las prestaciones personales de la casa de Jos\u00e9. {R}_{I}29_{/}Un d\u00eda en que Jerobo\u00e1n sali\u00f3 de Jerusal\u00e9n, se encontr\u00f3 en el camino con el profeta Aj\u00edas, el silonita, vestido con un manto nuevo. Estaban los dos solos en el campo. {I}30_{/}Aj\u00edas cogi\u00f3 el manto nuevo que llevaba y lo rasg\u00f3 en doce pedazos. {R}_{I}31_{/}Luego dijo a Jerobo\u00e1n: \u00abToma para ti diez pedazos, porque esto dice el Se\u00f1or, Dios de Israel: Voy a rasgar el reino de manos de Salom\u00f3n y te voy a dar diez tribus. {R}_{I}32_{/}Le quedar\u00e1 una tribu en atenci\u00f3n a David, mi siervo, y Jerusal\u00e9n, la ciudad que eleg\u00ed entre todas las tribus de Israel. {R}_{I}33_{/}Porque me ha abandonado a m\u00ed y ha adorado a Astart\u00e9, diosa de los sidonios; a Cam\u00f3s, dios de Moab, y a Milc\u00f3n, dios de los amonitas, y no ha seguido mis caminos, haciendo lo que es recto a mis ojos, ni ha guardado mis leyes y mis mandamientos, como su padre David. {R}_{I}34_{/}Sin embargo, no le quitar\u00e9 el reino de su propia mano, sino que le mantendr\u00e9 en \u00e9l todos los d\u00edas de su vida, en atenci\u00f3n a mi siervo David, a quien eleg\u00ed y que guard\u00f3 mis preceptos y mis leyes. {R}_{I}35_{/}Quitar\u00e9 el reino a su hijo y te dar\u00e9 a ti diez tribus. [=]_{R}_{I}36_{/}A su hijo le dejar\u00e9 una tribu, para que a mi siervo David le quede siempre ante m\u00ed una l\u00e1mpara en Jerusal\u00e9n, la ciudad que eleg\u00ed para poner en ella mi nombre. {R}_{I}37_{/}Y a ti te tomar\u00e9 para que reines a tu gusto y seas rey sobre Israel. {R}_{I}38_{/}Si me obedeces en todo lo que te ordene, sigues mis caminos y haces lo que es recto a mis ojos, observando mis leyes y mis preceptos, como lo hizo mi siervo David, yo estar\u00e9 contigo y te edificar\u00e9 una casa duradera, como la he edificado a David, y te entregar\u00e9 Israel. [=]_{R}_{I}39_{/}Humillar\u00e9 de este modo a la descendencia de David, mas no para siempre\u00bb. {R}_{I}40_{/}Salom\u00f3n busc\u00f3 entonces a Jerobo\u00e1n para darle muerte, pero Jerobo\u00e1n escap\u00f3, huyendo a Egipto, junto a Sosac, rey de Egipto, y all\u00ed estuvo hasta la muerte de Salom\u00f3n.

{N}MUERTE DE SALOM\u00d3N{/}
{R}_{I}41_{/}El resto de la historia de Salom\u00f3n, todo lo que hizo, y su sabidur\u00eda, est\u00e1 escrito en el libro de los hechos de Salom\u00f3n. {R}_{I}42_{/}Salom\u00f3n rein\u00f3 cuarenta a\u00f1os en Jerusal\u00e9n sobre todo Israel. {R}_{I}43_{/}Descans\u00f3 con sus padres, y fue sepultado en la ciudad de su padre David. Le sucedi\u00f3 en el trono su hijo Robo\u00e1n.

{C}DIVISI\u00d3N DEL REINO. HISTORIA DE JUD\u00c1 Y DE ISRAEL{/}
{C}(12-22){/}

{1}12{/}

{N}ROBO\u00c1N; EL CISMA DE LAS DIEZ TRIBUS{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Robo\u00e1n fue a Siqu\u00e9n, pues all\u00e1 hab\u00eda acudido todo Israel para proclamarlo rey. {R}_{I}2_{/}Cuando lo supo Jerobo\u00e1n, hijo de Nabat, que estaba todav\u00eda en Egipto, adonde hab\u00eda huido para escapar del rey Salom\u00f3n, se volvi\u00f3 de Egipto. {R}_{I}3_{/}Lo mandaron llamar y vino. Jerobo\u00e1n y toda la comunidad de Israel se presentaron a Robo\u00e1n y le dijeron: [=]_{I}4_{/}\u00abTu padre nos ha puesto un yugo muy pesado. Alivia t\u00fa la dura servidumbre de tu padre y el pesado yugo que puso sobre nosotros, y te serviremos\u00bb. {I}5_{/}\u00c9l les respondi\u00f3: \u00abVolved a verme dentro de tres d\u00edas\u00bb. El pueblo se fue.
{R}_{I}6_{/}El rey Robo\u00e1n pidi\u00f3 consejo a los ancianos que hab\u00edan estado al servicio de su padre Salom\u00f3n, mientras \u00e9ste viv\u00eda: \u00ab\u00bfQu\u00e9 me aconsej\u00e1is responder a este pueblo?\u00bb. {I}7_{/}Y ellos le respondieron: \u00abSi hoy eres condescendiente con este pueblo, les complaces y les respondes con buenas palabras, ser\u00e1n siempre servidores tuyos\u00bb. {I}8_{/}Pero \u00e9l no sigui\u00f3 el consejo de los ancianos, y consult\u00f3 a los j\u00f3venes que se hab\u00edan criado con \u00e9l y estaban a su servicio. {I}9_{/}Les dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 me aconsej\u00e1is responder a esta gente, que me ha hablado as\u00ed: Alig\u00e9ranos el yugo que tu padre puso sobre nosotros?\u00bb. {I}10_{/}Los j\u00f3venes le respondieron: \u00abA esa gente, que te ha hablado en esos t\u00e9rminos, debes responder lo siguiente: Mi dedo me\u00f1ique es m\u00e1s grueso que la cintura de mi padre. {I}11_{/}Si mi padre os carg\u00f3 un yugo pesado, yo lo har\u00e9 m\u00e1s pesado todav\u00eda; si mi padre os castig\u00f3 con azotes, yo os castigar\u00e9 con latigazos\u00bb.
{I}12_{/}Al tercer d\u00eda, tal como el rey hab\u00eda dicho, Jerobo\u00e1n y todo el pueblo se presentaron ante Robo\u00e1n. {I}13_{/}Pero el rey les contest\u00f3 duramente, desech\u00f3 el consejo de los ancianos, {I}14_{/}sigui\u00f3 el de los j\u00f3venes y les habl\u00f3 de esta manera: \u00abMi padre os puso un yugo pesado, yo lo har\u00e9 m\u00e1s pesado todav\u00eda; mi padre os castig\u00f3 con azotes, yo os castigar\u00e9 con latigazos\u00bb. [=]_{I}15_{/}El rey no dio o\u00eddos al pueblo, porque as\u00ed lo hab\u00eda dispuesto el Se\u00f1or para que se cumpliera la palabra que el Se\u00f1or hab\u00eda anunciado por medio de Aj\u00edas, el de Silo, a Jerobo\u00e1n, hijo de Nabat. {R}_{I}16_{/}Los israelitas, al ver que el rey no les hab\u00eda hecho caso, le replicaron: \u00ab\u00bfQu\u00e9 tenemos que ver nosotros con David? \u00a1No tenemos ninguna heredad en com\u00fan con el hijo de Jes\u00e9! \u00a1Cada uno a sus casas, Israel! Mira t\u00fa ahora por tu casa, David\u00bb.
Y los israelitas se fueron a sus casas. {R}_{I}17_{/}Robo\u00e1n sigui\u00f3 reinando sobre los israelitas domiciliados en las ciudades de Jud\u00e1. {R}_{I}18_{/}Robo\u00e1n envi\u00f3 a Ador\u00e1n, el intendente de las prestaciones personales; pero los israelitas le mataron a pedradas. Y el propio Robo\u00e1n tuvo que apresurarse a subir a su carro y huir a Jerusal\u00e9n. {R}_{I}19_{/}De este modo Israel se separ\u00f3 de la casa de David hasta nuestros d\u00edas. {R}_{I}20_{/}Cuando todo Israel se enter\u00f3 de que Jerobo\u00e1n hab\u00eda vuelto, mandaron a llamarle a la asamblea y le proclamaron rey sobre todo Israel. S\u00f3lo la tribu de Jud\u00e1 permaneci\u00f3 fiel a la casa de David.
{R}_{I}21_{/}Robo\u00e1n lleg\u00f3 a Jerusal\u00e9n, convoc\u00f3 a la casa de Jud\u00e1 y de Benjam\u00edn, ciento ochenta mil hombres de guerra, para luchar contra Israel y recuperar el reino. {R}_{I}22_{/}Pero Dios dijo a Semayas, hombre de Dios: {R}_{I}23_{/}\u00abDi a Robo\u00e1n, hijo de Salom\u00f3n, rey de Jud\u00e1, a toda la casa de Jud\u00e1 y Benjam\u00edn y al resto del pueblo: [=]_{I}24_{/}Esto dice el Se\u00f1or: No vay\u00e1is a luchar con vuestros hermanos, los israelitas. Volveos a vuestras casas, pues esto ha sucedido porque yo lo he querido\u00bb. Ellos obedecieron la voz del Se\u00f1or, y se volvieron, como lo ordenaba el Se\u00f1or.

{N}JEROBO\u00c1N I, REY DE ISRAEL. EL NUEVO CULTO{/}
{R}_{I}25_{/}Jerobo\u00e1n fortific\u00f3 Siqu\u00e9n, en las monta\u00f1as de Efra\u00edn, y fij\u00f3 en ella su residencia. Luego fortific\u00f3 Penuel. {R}_{I}26_{/}Jerobo\u00e1n pens\u00f3: \u00abAhora puede el reino volver a la casa de David. {R}_{I}27_{/}Si este pueblo sube a ofrecer sacrificios en el templo del Se\u00f1or, en Jerusal\u00e9n, el coraz\u00f3n de esta gente se volver\u00e1 a su se\u00f1or, a Robo\u00e1n, rey de Jud\u00e1, y me matar\u00e1n a m\u00ed, para tornar a Robo\u00e1n, rey de Jud\u00e1\u00bb. {R}_{I}28_{/}Y, despu\u00e9s de aconsejarse, hizo dos becerros de oro y dijo al pueblo: \u00ab\u00a1Basta ya de subir a Jerusal\u00e9n! Aqu\u00ed tienes a tu dios, oh Israel, el que te sac\u00f3 de Egipto\u00bb. {R}_{I}29_{/}Y puso el uno en Betel, y el otro lo instal\u00f3 en Dan. {R}_{I}30_{/}Esta acci\u00f3n fue incentivo de pecado, pues el pueblo iba hasta Dan para adorarlo.
{R}_{I}31_{/}Construy\u00f3 luego colinas, y de la asamblea del pueblo cre\u00f3 sacerdotes que pertenec\u00edan a la tribu de Lev\u00ed. {R}_{I}32_{/}Estableci\u00f3, adem\u00e1s, una fiesta en el mes octavo, el d\u00eda quince del mes, a semejanza de la que se celebraba en Jud\u00e1, y \u00e9l mismo subi\u00f3 al altar que hab\u00eda levantado en Betel, para ofrecer sacrificios a los becerros que hab\u00eda fabricado, y tambi\u00e9n en Betel nombr\u00f3 a los sacerdotes de las colinas que hab\u00eda edificado. {R}_{I}33_{/}El d\u00eda quince del octavo mes, el mes que \u00e9l, a capricho suyo, hab\u00eda elegido, subi\u00f3 al altar que hab\u00eda levantado en Betel. Instituy\u00f3 una fiesta para los israelitas y subi\u00f3 al altar a quemar incienso.

{1}13{/}

{N}PROFEC\u00cdA CONTRA EL ALTAR DE BETEL{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Mientras Jerobo\u00e1n estaba de pie junto al altar, quemando incienso, un hombre de Dios lleg\u00f3 de Jud\u00e1 a Betel por orden del Se\u00f1or, [=]_{R}_{I}2_{/}y grit\u00f3 contra el altar por orden del Se\u00f1or: \u00ab\u00a1Altar, altar! Esto dice el Se\u00f1or: Nacer\u00e1 un hijo a la casa de David, llamado Jos\u00edas, e inmolar\u00e1 sobre ti a los sacerdotes de las colinas que en ti queman incienso, de modo que arder\u00e1n sobre ti huesos humanos\u00bb. {R}_{I}3_{/}Al mismo tiempo dio una se\u00f1al, diciendo: \u00ab\u00c9sta ser\u00e1 la se\u00f1al de que ha hablado el Se\u00f1or: El altar se va a partir y a derramarse la ceniza que hay sobre \u00e9l\u00bb. {R}_{I}4_{/}El rey, al o\u00edr la amenaza que el hombre de Dios hab\u00eda gritado contra el altar de Betel, extendi\u00f3 su mano desde el altar, y dijo: \u00ab\u00a1Prendedlo!\u00bb. Pero la mano que hab\u00eda extendido contra \u00e9l se le qued\u00f3 tiesa sin poderla mover. {R}_{I}5_{/}Y el altar se parti\u00f3 y la ceniza se derram\u00f3 del altar, conforme a la se\u00f1al que el hombre de Dios hab\u00eda dado por orden del Se\u00f1or. [=]_{R}_{I}6_{/}Entonces el rey dijo al hombre de Dios: \u00ab\u00a1Por favor! Suplica al Se\u00f1or, tu Dios, y ruega por m\u00ed para que pueda mover mi mano\u00bb. El hombre de Dios invoc\u00f3 al Se\u00f1or, y el rey pudo mover la mano, quedando como antes. {R}_{I}7_{/}El rey dijo al hombre de Dios: \u00abVen a comer conmigo, que quiero hacerte un regalo\u00bb. {R}_{I}8_{/}Pero el hombre de Dios le contest\u00f3: \u00abAunque me dieses la mitad de tu casa, no ir\u00eda contigo, ni comer\u00eda pan, ni beber\u00eda agua en este lugar; {R}_{I}9_{/}pues el Se\u00f1or me ha ordenado esto: No comer\u00e1s pan, ni beber\u00e1s agua, ni regresar\u00e1s por el camino que fuiste\u00bb. {I}10_{/}Y se fue por otro camino distinto.

{N}CASTIGO DEL PROFETA DESOBEDIENTE{/}
{R}_{I}11_{/}En Betel viv\u00eda un profeta anciano, cuyos hijos fueron a contarle todo lo que hab\u00eda hecho el hombre de Dios aquel d\u00eda en Betel y las palabras que hab\u00eda dirigido al rey. Se lo contaron, {R}_{I}12_{/}y \u00e9l les pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 camino se ha ido?\u00bb. Sus hijos le indicaron el camino por donde el hombre de Dios, venido de Jud\u00e1, se hab\u00eda ido. {I}13_{/}\u00c9l dijo: \u00abAparejadme un asno\u00bb. Le aparejaron un asno, y \u00e9l se mont\u00f3 encima; {R}_{I}14_{/}fue en seguimiento del hombre de Dios, y lo encontr\u00f3 sentado bajo un terebinto. \u00ab\u00bfEres t\u00fa -le dijo- el hombre de Dios que ha llegado de Jud\u00e1?\u00bb. \u00abYo soy\u00bb, respondi\u00f3. {I}15_{/}\u00c9l dijo: \u00abVen conmigo a mi casa a comer un bocado\u00bb. {R}_{I}16_{/}\u00abNo puedo volverme contigo ni acompa\u00f1arte -replic\u00f3-. No comer\u00e9 pan ni beber\u00e9 agua contigo en este lugar, {R}_{I}17_{/}pues el Se\u00f1or me ha ordenado: No comer\u00e1s all\u00ed pan, ni beber\u00e1s agua, ni regresar\u00e1s por el camino que fuiste\u00bb. {R}_{I}18_{/}El anciano insisti\u00f3: \u00abTambi\u00e9n yo soy profeta como t\u00fa, y un \u00e1ngel me ha dicho de parte del Se\u00f1or: Hazle volver contigo a tu casa para que coma pan y beba agua\u00bb. As\u00ed le enga\u00f1\u00f3. {R}_{I}19_{/}Se fue con \u00e9l y comi\u00f3 pan en su casa y bebi\u00f3 agua.
{R}_{I}20_{/}Mientras estaban sentados a la mesa, el Se\u00f1or habl\u00f3 al profeta que le hab\u00eda hecho volverse, [=]_{R}_{I}21_{/}el cual grit\u00f3 al hombre de Dios que hab\u00eda llegado de Jud\u00e1: \u00abPor haber sido rebelde a la orden del Se\u00f1or y no haber obedecido el mandato que te dio el Se\u00f1or, {R}_{I}22_{/}por haber vuelto y haber comido y bebido donde \u00e9l te hab\u00eda prohibido hacerlo, tu cad\u00e1ver no reposar\u00e1 en el sepulcro de tus padres\u00bb.
{R}_{I}23_{/}Despu\u00e9s de haber comido y bebido, aparej\u00f3 el asno al profeta que hab\u00eda hecho volver. [=]_{I}24_{/}\u00c9ste se fue; un le\u00f3n le sali\u00f3 por el camino y lo mat\u00f3, quedando su cad\u00e1ver tendido en el camino. El asno y el le\u00f3n se quedaron junto al cad\u00e1ver.
{R}_{I}25_{/}Unos hombres que pasaban vieron el cad\u00e1ver tendido en el camino y el le\u00f3n al lado, llegaron a la ciudad del profeta anciano y lo contaron. {R}_{I}26_{/}Cuando se enter\u00f3 el profeta que hab\u00eda hecho volver al otro de su camino exclam\u00f3: \u00abEs el hombre de Dios, que ha sido rebelde al mandato del Se\u00f1or, y por eso el Se\u00f1or lo ha entregado al le\u00f3n para que lo matara y lo despedazara, como hab\u00eda dicho el Se\u00f1or\u00bb.
{I}27_{/}Luego dijo a sus hijos: \u00ab\u00a1Aparejadme el asno!\u00bb; ellos lo hicieron. {I}28_{/}Parti\u00f3 y hall\u00f3 el cad\u00e1ver del otro tendido en el camino, y el asno y el le\u00f3n de pie junto al cad\u00e1ver. El le\u00f3n no hab\u00eda devorado el cad\u00e1ver ni hab\u00eda despedazado al asno. {R}_{I}29_{/}El profeta tom\u00f3 el cad\u00e1ver del hombre de Dios, lo carg\u00f3 sobre el asno y se lo llev\u00f3 con \u00e9l a su ciudad para hacer duelo y sepultarlo. {I}30_{/}Lo enterr\u00f3 en su propia sepultura, y le lloraron: \u00ab\u00a1Ay, hermano m\u00edo!\u00bb. {R}_{I}31_{/}Despu\u00e9s de sepultarlo, dijo a sus hijos: \u00abCuando yo me muera, me enterrar\u00e9is en la sepultura en que el hombre de Dios est\u00e1 enterrado; poned mis huesos junto a los suyos, {R}_{I}32_{/}porque con toda seguridad se cumplir\u00e1 la palabra que de parte del Se\u00f1or pronunci\u00f3 contra el altar que hay en Betel y contra todos los santuarios de las colinas que hay en las ciudades de Samar\u00eda\u00bb.
[=]_{R}_{I}33_{/}A pesar de esto, Jerobo\u00e1n no se volvi\u00f3 atr\u00e1s de su mal camino, sino que continu\u00f3 creando del pueblo bajo sacerdotes para las colinas. A todo el que lo deseaba, le consagraba y le hac\u00eda sacerdote de las colinas. {I}34_{/}\u00c9ste fue el pecado de la casa de Jerobo\u00e1n, por el que fue destruida y exterminada de la tierra.

{1}14{/}

{N}PROFEC\u00cdA DE AJ\u00cdAS. MUERTE DE JEROBO\u00c1N{/}
[\u0095]_{I}1_{/}En aquel tiempo enferm\u00f3 Ab\u00edas, hijo de Jerobo\u00e1n, [=]_{R}_{I}2_{/}y Jerobo\u00e1n dijo a su mujer: \u00abDisfr\u00e1zate de modo que nadie conozca que eres mi mujer, y vete a Silo. All\u00ed est\u00e1 Aj\u00edas, el profeta, el que me anunci\u00f3 que hab\u00eda de ser rey de este pueblo. [=]_{I}3_{/}Ll\u00e9vate diez panes, unas tortas y un tarro de miel, y pres\u00e9ntate a \u00e9l. \u00c9l te dir\u00e1 lo que ha de ser del ni\u00f1o\u00bb. {I}4_{/}As\u00ed lo hizo; fue a Silo, y entr\u00f3 en la casa de Aj\u00edas. Aj\u00edas no pod\u00eda ver, pues, por la vejez, ten\u00eda los ojos apagados.
{I}5_{/}Pero el Se\u00f1or hab\u00eda dicho a Aj\u00edas: \u00abVa a venir la mujer de Jerobo\u00e1n a consultarte acerca de su hijo, que est\u00e1 enfermo. Le has de decir esto y esto\u00bb. Ella entr\u00f3 fingi\u00e9ndose otra. {I}6_{/}Aj\u00edas, al o\u00edr el ruido de sus pasos cuando atravesaba el umbral, exclam\u00f3: \u00abEntra, mujer de Jerobo\u00e1n. \u00bfPor qu\u00e9 te haces pasar por otra? Tengo una mala noticia para ti. {R}_{I}7_{/}Ve y di a Jerobo\u00e1n: Esto dice el Se\u00f1or: Yo te saqu\u00e9 de en medio del pueblo y te constitu\u00ed jefe de mi pueblo Israel; {R}_{I}8_{/}quit\u00e9 el reino a la casa de David para d\u00e1rtelo a ti; pero t\u00fa no has sido como mi siervo David, el cual observ\u00f3 mis preceptos y me sigui\u00f3 de todo coraz\u00f3n, haciendo s\u00f3lo lo que es recto a mis ojos, {I}9_{/}sino que has obrado peor que todos los predecesores; has ido a fabricarte dioses extranjeros e im\u00e1genes fundidas, provocando con ello mi ira, y a m\u00ed me has dado la espalda; [=]_{I}10_{/}por eso, voy a traer la desventura sobre la casa de Jerobo\u00e1n: exterminar\u00e9 de ella a todos los varones, libres o esclavos, y barrer\u00e9 a la casa de Jerobo\u00e1n como se barre el esti\u00e9rcol, totalmente. [=]_{I}11_{/}Al que de la casa de Jerobo\u00e1n muera en la ciudad lo comer\u00e1n los perros; al que muera en el campo lo comer\u00e1n las aves del cielo. Porque as\u00ed lo ha dicho el Se\u00f1or. {I}12_{/}En cuanto a ti, lev\u00e1ntate y vete a tu casa; al pisar tus pies la ciudad, el ni\u00f1o morir\u00e1. {R}_{I}13_{/}Todo Israel lo llorar\u00e1, y le enterrar\u00e1n; \u00e9ste ser\u00e1 el \u00fanico de Jerobo\u00e1n que vaya a parar a una sepultura, porque s\u00f3lo en \u00e9l, de la casa de Jerobo\u00e1n, se ha encontrado algo grato al Se\u00f1or, Dios de Israel. {R}_{I}14_{/}El Se\u00f1or pondr\u00e1 sobre Israel un rey que exterminar\u00e1 la casa de Jerobo\u00e1n a su tiempo. \u00bfY qu\u00e9 m\u00e1s? {R}_{I}15_{/}El Se\u00f1or golpear\u00e1 a Israel como una ca\u00f1a agitada por el agua y arrancar\u00e1 a Israel de esta tierra f\u00e9rtil que dio a sus padres y los dispersar\u00e1 allende el r\u00edo, porque se hicieron estelas irritando al Se\u00f1or. {R}_{I}16_{/}Entregar\u00e1 a Israel por causa de los pecados de Jerobo\u00e1n, los que \u00e9l ha cometido y los que ha hecho cometer a Israel\u00bb.
{I}17_{/}La mujer de Jerobo\u00e1n se levant\u00f3 y sali\u00f3 para Tirs\u00e1. Cuando entraba por el umbral de la casa, el ni\u00f1o muri\u00f3. {R}_{I}18_{/}Lo enterraron, y todo Israel le llor\u00f3, como el Se\u00f1or hab\u00eda dicho por medio de su siervo Aj\u00edas, el profeta.
{R}_{I}19_{/}El resto de la historia de Jerobo\u00e1n, las guerras que hizo y c\u00f3mo rein\u00f3, est\u00e1 escrito en el libro de los anales de los reyes de Israel. {R}_{I}20_{/}Jerobo\u00e1n rein\u00f3 veintid\u00f3s a\u00f1os. A su muerte le sucedi\u00f3 en el trono su hijo Nadab.

{N}REINADO DE ROBO\u00c1N{/}
[\u0095]_{R}_{I}21_{/}Robo\u00e1n, hijo de Salom\u00f3n, rein\u00f3 en Jud\u00e1. Ten\u00eda cuarenta y un a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 diecisiete a\u00f1os en Jerusal\u00e9n, la ciudad elegida por el Se\u00f1or entre todas las tribus de Israel para morada de su nombre. Su madre se llamaba Naam\u00e1, la amonita. {R}_{I}22_{/}Jud\u00e1 hizo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or, y provocaron su enojo con los pecados que cometieron, m\u00e1s que lo hicieron sus padres. [=]_{I}23_{/}Tambi\u00e9n ellos se edificaron colinas, estelas y cipos sagrados sobre cualquier colina elevada o bajo cualquier \u00e1rbol frondoso; {I}24_{/}hasta prostituci\u00f3n sagrada hab\u00eda en el pa\u00eds. Imitaron, pues, todas las infamias de las gentes que el Se\u00f1or hab\u00eda echado delante de los israelitas.
{R}_{I}25_{/}El a\u00f1o quinto del reinado de Robo\u00e1n, Sesac, rey de Egipto, fue contra Jerusal\u00e9n. [=]_{R}_{I}26_{/}Se apoder\u00f3 de los tesoros del templo del Se\u00f1or y del palacio real. Todo se lo llev\u00f3, incluso los escudos de oro que hab\u00eda hecho el rey Salom\u00f3n. {R}_{I}27_{/}El rey Robo\u00e1n hizo en su lugar otros escudos de bronce, que entreg\u00f3 a los jefes de la guardia que custodiaba la entrada del palacio real. {R}_{I}28_{/}Siempre que el rey iba al templo del Se\u00f1or, la guardia los llevaba, y luego los volv\u00eda a poner en la sala de guardia.
{R}_{I}29_{/}El resto de la historia de Robo\u00e1n y todo lo que hizo est\u00e1 escrito en el libro de los anales de los reyes de Jud\u00e1. {I}30_{/}Entre Robo\u00e1n y Jerobo\u00e1n hubo continua guerra. {R}_{I}31_{/}Robo\u00e1n muri\u00f3 y fue sepultado con sus padres en la ciudad de David. Le sucedi\u00f3 en el trono su hijo Ab\u00edas.

{1}15{/}

{N}AB\u00cdAS, REY DE JUD\u00c1{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Ab\u00edas comenz\u00f3 a reinar en Jud\u00e1 el a\u00f1o dieciocho del reinado de Jerobo\u00e1n. {R}_{I}2_{/}Rein\u00f3 tres a\u00f1os en Jerusal\u00e9n. Su madre, hija de Absal\u00f3n, se llamaba Mac\u00e1. {R}_{I}3_{/}Cometi\u00f3 todos los pecados que su padre antes de \u00e9l hab\u00eda cometido, y su coraz\u00f3n no fue sumiso al Se\u00f1or, como el coraz\u00f3n de su padre David. [=]_{R}_{I}4_{/}Sin embargo, en atenci\u00f3n a David, el Se\u00f1or, su Dios, le concedi\u00f3 una l\u00e1mpara en Jerusal\u00e9n, suscitando a su hijo despu\u00e9s de \u00e9l y manteniendo en pie a Jerusal\u00e9n, {R}_{I}5_{/}pues David hab\u00eda hecho lo que es recto a los ojos del Se\u00f1or y no se hab\u00eda apartado durante toda su vida en nada de todo lo que el Se\u00f1or le hab\u00eda mandado, excepto el caso de Ur\u00edas, el hitita.
{R}_{I}6_{/}El resto de la historia de Ab\u00edas y todo lo que hizo est\u00e1 escrito en el libro de los anales de los reyes de Jud\u00e1. {I}7_{/}Entre Ab\u00edas y Jerobo\u00e1n hubo continua guerra. {R}_{I}8_{/}Ab\u00edas muri\u00f3 y fue sepultado con sus padres en la ciudad de David. Le sucedi\u00f3 en el trono su hijo As\u00e1.

{N}AS\u00c1, REY DE JUD\u00c1{/}
{R}_{I}9_{/}El a\u00f1o veinte de Jerobo\u00e1n, rey de Israel, subi\u00f3 al trono As\u00e1, rey de Jud\u00e1. {R}_{I}10_{/}Rein\u00f3 en Jerusal\u00e9n cuarenta y un a\u00f1os. Su abuela, hija de Absal\u00f3n, se llamaba Mac\u00e1. {R}_{I}11_{/}As\u00e1 hizo lo que es recto a los ojos del Se\u00f1or, como su padre David. [=]_{I}12_{/}Extirp\u00f3 del pa\u00eds la prostituci\u00f3n sagrada y retir\u00f3 todos los \u00eddolos fabricados por sus padres; {R}_{I}13_{/}quit\u00f3 la dignidad de reina madre a su abuela Mac\u00e1 por haber hecho una imagen de Aser\u00e1. As\u00e1 destruy\u00f3 la imagen y la quem\u00f3 en el torrente Cedr\u00f3n. [=]_{I}14_{/}En cambio, no se quitaron las colinas, aunque As\u00e1 fue siempre fiel al Se\u00f1or. {R}_{I}15_{/}Llev\u00f3 al templo todas las ofrendas que \u00e9l y su padre hab\u00edan hecho al Se\u00f1or: plata, oro y objetos varios. {R}_{I}16_{/}Entre As\u00e1 y Bas\u00e1, rey de Israel, hubo continua guerra.
{R}_{I}17_{/}Bas\u00e1, rey de Israel, atac\u00f3 Jud\u00e1 y fortific\u00f3 Ram\u00e1, para cortar las comunicaciones a As\u00e1, rey de Jud\u00e1. {R}_{I}18_{/}Entonces As\u00e1 tom\u00f3 la plata y el oro de los tesoros del templo del Se\u00f1or y del palacio real, y por medio de sus servidores los envi\u00f3 a Ben Hadad, hijo de Tabrim\u00f3n y nieto de Jezy\u00f3n, rey de Siria, que ten\u00eda su residencia en Damasco, con este mensaje: {R}_{I}19_{/}\u00abHagamos nosotros un pacto, como lo hicieron nuestros padres. Yo te env\u00edo este obsequio de plata y oro. Rompe tu pacto con Bas\u00e1, rey de Israel, para que me deje en paz\u00bb. {R}_{I}20_{/}Ben Hadad dio o\u00eddos al rey As\u00e1 y mand\u00f3 a los jefes de sus ej\u00e9rcitos contra las ciudades de Israel, y devast\u00f3 a Iy\u00f3n, Dan, Abel-bet-Maac\u00e1 y toda la regi\u00f3n de Genesaret con todo el territorio de Neftal\u00ed. {I}21_{/}Cuando Bas\u00e1 se enter\u00f3 de ello, desisti\u00f3 de fortificar Ram\u00e1 y se volvi\u00f3 a Tirs\u00e1. {R}_{I}22_{/}El rey As\u00e1 convoc\u00f3 a todo Jud\u00e1, sin excepci\u00f3n alguna; y se llevaron las piedras y el maderamen con que Bas\u00e1 fortificaba Ram\u00e1 para fortificar con ello Guibe\u00e1 de Benjam\u00edn y Misp\u00e1.
{R}_{I}23_{/}El resto de la historia de As\u00e1, todas sus proezas y todo lo que hizo, las ciudades que edific\u00f3, est\u00e1 escrito en el libro de los anales de los reyes de Jud\u00e1. \u00danicamente que, en su vejez, estuvo enfermo de los pies. {R}_{I}24_{/}As\u00e1 muri\u00f3 y fue sepultado con sus padres en la ciudad de David. Le sucedi\u00f3 su hijo Josafat.

{N}NADAB, REY DE ISRAEL{/}
{R}_{I}25_{/}Nadab, hijo de Jerobo\u00e1n, subi\u00f3 al trono de Israel el a\u00f1o segundo de As\u00e1, rey de Jud\u00e1, y rein\u00f3 sobre Israel dos a\u00f1os. {R}_{I}26_{/}Hizo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or y sigui\u00f3 los caminos de su padre y los pecados con que hizo pecar a Israel. {R}_{I}27_{/}Bas\u00e1, hijo de Aj\u00edas, de la casa de Isacar, conspir\u00f3 contra \u00e9l, y le asesin\u00f3 junto a Guibet\u00f3n de los filisteos, mientras Nadab y todo Israel la estaban asediando. {R}_{I}28_{/}Le mat\u00f3 el a\u00f1o tercero de As\u00e1, rey de Jud\u00e1, y le sucedi\u00f3 en el trono. {I}29_{/}Y apenas subi\u00f3 al trono, extermin\u00f3 a toda la casa de Jerobo\u00e1n, mat\u00e1ndolos a todos, sin dejar un viviente, como el Se\u00f1or hab\u00eda dicho por medio de Aj\u00edas, el silonita, {R}_{I}30_{/}por los pecados que Jerobo\u00e1n hab\u00eda cometido y hab\u00eda hecho cometer a Israel, y por haber irritado al Se\u00f1or, Dios de Israel. {R}_{I}31_{/}El resto de la historia de Nadab y todo lo que hizo est\u00e1 escrito en el libro de los anales de los reyes de Israel. {R}_{I}32_{/}Entre As\u00e1 y Bas\u00e1, rey de Israel, hubo continua guerra.

{N}BAS\u00c1, REY DE ISRAEL{/}
{R}_{I}33_{/}El a\u00f1o tercero de As\u00e1, rey de Jud\u00e1, subi\u00f3 al trono Bas\u00e1, hijo de Aj\u00edas, sobre todo Israel, en Tirs\u00e1. Rein\u00f3 veinticuatro a\u00f1os. [=]_{R}_{I}34_{/}Hizo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or y sigui\u00f3 los caminos de Jerobo\u00e1n y los pecados con que hizo pecar a Israel.

{1}16{/}

{N}EL PROFETA JEH\u00da, CONTRA BAS\u00c1{/}
{I}1_{/}El Se\u00f1or dirigi\u00f3 a Jeh\u00fa, hijo de Janan\u00ed, esta palabra contra Bas\u00e1: {R}_{I}2_{/}\u00abYo te hab\u00eda exaltado del polvo y te hab\u00eda constituido jefe de mi pueblo Israel, pero t\u00fa has seguido los caminos de Jerobo\u00e1n y has hecho pecar a mi pueblo, Israel, irrit\u00e1ndome con sus pecados; {I}3_{/}por eso exterminar\u00e9 a Bas\u00e1 y a su posteridad y har\u00e9 de tu casa lo que hice de la casa de Jerobo\u00e1n, hijo de Nabat. {I}4_{/}Al que de Bas\u00e1 muera en la ciudad lo comer\u00e1n los perros, y al que muera en el campo lo comer\u00e1n las aves del cielo\u00bb.
{R}_{I}5_{/}El resto de la historia de Bas\u00e1, sus proezas y todo lo que hizo est\u00e1 escrito en el libro de los anales de los reyes de Israel. {I}6_{/}Bas\u00e1 muri\u00f3 y fue sepultado con sus padres en Tirs\u00e1. Le sucedi\u00f3 en el trono su hijo El\u00e1. {R}_{I}7_{/}El Se\u00f1or, por medio del profeta Jeh\u00fa, hijo de Janan\u00ed, dirigi\u00f3 su palabra contra Bas\u00e1 y contra su casa, no s\u00f3lo por todo lo malo que hizo a los ojos del Se\u00f1or, irrit\u00e1ndole con sus acciones y haci\u00e9ndose semejante a la casa de Jerobo\u00e1n, sino por haber exterminado a \u00e9sta.

{N}EL\u00c1, REY DE ISRAEL, Y REBELI\u00d3N DE ZIMR\u00cd{/}
{R}_{I}8_{/}El a\u00f1o veintis\u00e9is de As\u00e1, rey de Jud\u00e1, empez\u00f3 a reinar El\u00e1, hijo de Bas\u00e1, sobre Israel, en Tirs\u00e1. Rein\u00f3 dos a\u00f1os. {I}9_{/}Conspir\u00f3 contra \u00e9l su s\u00fabdito Zimr\u00ed, jefe de la mitad de los carros de guerra. Estaba en Tirs\u00e1 bebiendo y borracho, en casa de Ars\u00e1, prefecto del palacio de Tirs\u00e1, {R}_{I}10_{/}cuando Zimr\u00ed irrumpi\u00f3, le acometi\u00f3 y le mat\u00f3 en el a\u00f1o veintisiete de As\u00e1, rey de Jud\u00e1, y le sucedi\u00f3 en el trono. {I}11_{/}Apenas se sent\u00f3 como rey en el trono, extermin\u00f3 a toda la casa de Bas\u00e1, sin dejar vivo ning\u00fan var\u00f3n pariente o amigo, [=]_{R}_{I}12_{/}como el Se\u00f1or hab\u00eda dicho contra Bas\u00e1 por medio del profeta Jeh\u00fa, {R}_{I}13_{/}por todos los pecados de Bas\u00e1 y por los pecados de El\u00e1, su hijo, los que ellos cometieron y los que hicieron cometer a Israel, irritando al Se\u00f1or, Dios de Israel, con sus \u00eddolos.
{R}_{I}14_{/}El resto de las historias de El\u00e1 y todo lo que hizo est\u00e1 escrito en el libro de los anales de los reyes de Israel.

{N}EF\u00cdMERO REINADO Y MUERTE DE ZIMR\u00cd{/}
{R}_{I}15_{/}El a\u00f1o veintisiete de As\u00e1, rey de Jud\u00e1, subi\u00f3 al trono Zimr\u00ed. Rein\u00f3 siete d\u00edas en Tirs\u00e1. Mientras el pueblo estaba sitiando a Guibet\u00f3n de los filisteos, {R}_{I}16_{/}oy\u00f3 decir: \u00abZimr\u00ed ha tramado una conspiraci\u00f3n y hasta ha dado muerte al rey\u00bb. Aquel mismo d\u00eda, en el campo de batalla, Israel entero proclam\u00f3 rey sobre todo Israel a Omr\u00ed, general del ej\u00e9rcito. {R}_{I}17_{/}Omr\u00ed y todo Israel con \u00e9l marcharon de Guibet\u00f3n y pusieron sitio a Tirs\u00e1. {I}18_{/}Cuando Zimr\u00ed vio que la ciudad estaba tomada, se refugi\u00f3 en la ciudadela del palacio real; le prendi\u00f3 fuego, y as\u00ed muri\u00f3 {R}_{I}19_{/}por causa de los pecados que hab\u00eda cometido haciendo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or y siguiendo los caminos de Jerobo\u00e1n y sus pecados, con los que hab\u00eda hecho pecar a Israel.
{R}_{I}20_{/}El resto de la historia de Zimr\u00ed y la conjuraci\u00f3n que tram\u00f3 est\u00e1 escrito en el libro de los anales de los reyes de Israel. {R}_{I}21_{/}Entonces el pueblo de Israel se dividi\u00f3 en dos partes: una parte del pueblo sigui\u00f3 a Tibn\u00ed, hijo de Guinat, proclam\u00e1ndole rey; la otra parte, a Omr\u00ed. {R}_{I}22_{/}Pero prevaleci\u00f3 el pueblo que segu\u00eda a Omr\u00ed sobre los que segu\u00edan a Tibn\u00ed, hijo de Guinat. Muri\u00f3 Tibn\u00ed y qued\u00f3 Omr\u00ed de rey.

{N}REINADO DE OMR\u00cd{/}
{R}_{I}23_{/}El a\u00f1o treinta y uno de As\u00e1, rey de Jud\u00e1, comenz\u00f3 a reinar Omr\u00ed sobre Israel. Rein\u00f3 doce a\u00f1os, seis en Tirs\u00e1. {R}_{I}24_{/}Compr\u00f3 el monte de Samar\u00eda a S\u00e9mer por unos sesenta kilos de plata, y lo fortific\u00f3; construy\u00f3 en \u00e9l una ciudad, a la que llam\u00f3 Samar\u00eda en raz\u00f3n del nombre de S\u00e9mer, amo del monte. {R}_{I}25_{/}Omr\u00ed hizo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or, y aun obr\u00f3 peor que sus predecesores; [=]_{R}_{I}26_{/}imit\u00f3 en todo a Jerobo\u00e1n, hijo de Nabat, y por los pecados que hizo cometer a Israel, irritando al Se\u00f1or, Dios de Israel, con sus \u00eddolos.
{R}_{I}27_{/}El resto de la historia de Omr\u00ed, sus proezas y todo lo que hizo est\u00e1 escrito en el libro de los anales de los reyes de Israel. {R}_{I}28_{/}Omr\u00ed muri\u00f3 y fue sepultado con sus padres en Samar\u00eda. Le sucedi\u00f3 en el trono su hijo Ajab.

{N}AJAB, REY DE ISRAEL{/}
{R}_{I}29_{/}Ajab, hijo de Omr\u00ed, empez\u00f3 a reinar sobre Israel el a\u00f1o treinta y ocho de As\u00e1, rey de Jud\u00e1, y rein\u00f3 sobre Israel en Samar\u00eda veintid\u00f3s a\u00f1os. {I}30_{/}Ajab hizo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or, m\u00e1s que todos sus predecesores; {R}_{I}31_{/}y, no bast\u00e1ndole imitar los pecados de Jerobo\u00e1n, hijo de Nabat, tom\u00f3 por esposa a Jezabel, hija de Etbaal, rey de los sidonios, y sirvi\u00f3 y ador\u00f3 a Baal. {R}_{I}32_{/}Levant\u00f3 un altar a Baal en el templo de Baal que edific\u00f3 en Samar\u00eda. {R}_{I}33_{/}Hizo tambi\u00e9n una estela; y de este modo Ajab sigui\u00f3 irritando al Se\u00f1or, Dios de Israel, m\u00e1s que todos los reyes de Israel que le hab\u00edan precedido.
[=]_{R}_{I}34_{/}En su tiempo Jiel, de Betel, reedific\u00f3 a Jeric\u00f3; pero a costa de su primog\u00e9nito Abir\u00e1n ech\u00f3 los cimientos, y de Segub, su hijo menor, asent\u00f3 las puertas, como hab\u00eda dicho el Se\u00f1or por medio de Josu\u00e9, hijo de Nun.

{1}17{/}

{N}EL\u00cdAS, EL TESBITA{/}
[\u0095]_[=]_{R}_{I}1_{/}El\u00edas, el tesbita, de Tisb\u00e9, en Galaad, dijo a Ajab: \u00ab\u00a1Vive el Se\u00f1or, Dios de Israel, a cuyo servicio estoy!: en estos dos a\u00f1os no habr\u00e1 lluvia ni roc\u00edo, mientras yo no lo diga\u00bb.
{I}2_{/}El Se\u00f1or le dijo: {R}_{I}3_{/}\u00abSal de aqu\u00ed y vete al oriente a esconderte en el torrente Querit, que est\u00e1 al este del Jord\u00e1n. {I}4_{/}Beber\u00e1s del torrente; yo he dado orden a los cuervos de que te alimenten all\u00ed\u00bb. {R}_{I}5_{/}El\u00edas sali\u00f3 y, tal como el Se\u00f1or le hab\u00eda ordenado, se estableci\u00f3 en el torrente Querit, al este del Jord\u00e1n. [=]_{I}6_{/}Los cuervos le tra\u00edan pan por la ma\u00f1ana y carne por la tarde, y beb\u00eda del torrente.

{N}CAREST\u00cdA EN EL PA\u00cdS{/}
{I}7_{/}Pero al cabo de alg\u00fan tiempo se sec\u00f3 el torrente por no haber llovido en el pa\u00eds. {I}8_{/}Entonces el Se\u00f1or le dijo: [=]_{I}9_{/}\u00abLev\u00e1ntate y ve a Sarepta, de Sid\u00f3n, a establecerte all\u00ed. He dado orden all\u00ed a una mujer viuda de que te alimente\u00bb. {R}_{I}10_{/}El\u00edas se levant\u00f3 y se fue a Sarepta. Cuando entraba por las puertas de la ciudad, vio a una mujer viuda, que estaba recogiendo le\u00f1a. La llam\u00f3 y le dijo: \u00abTr\u00e1eme, por favor, en un vaso un poco de agua para beber\u00bb.
{R}_{I}11_{/}Cuando ella iba por el agua, El\u00edas le grit\u00f3: \u00abTr\u00e1eme tambi\u00e9n un pedazo de pan\u00bb. {R}_{I}12_{/}Ella entonces replic\u00f3: \u00ab\u00a1Vive el Se\u00f1or, tu Dios!, que no tengo una sola torta; s\u00f3lo tengo un pu\u00f1ado de harina en la tinaja y un poco de aceite en la orza. Estaba recogiendo esta le\u00f1a para prepararlo para m\u00ed y mi hijo, com\u00e9rnoslo y luego morir\u00bb. {R}_{I}13_{/}El\u00edas le dijo: \u00abNo temas. Ve a casa y haz lo que has dicho, pero primero hazme a m\u00ed una torta peque\u00f1a y tr\u00e1emela. Para ti y para tu hijo, la har\u00e1s despu\u00e9s. {R}_{I}14_{/}Porque esto dice el Se\u00f1or, Dios de Israel: No se vaciar\u00e1 la tinaja de harina, ni la orza del aceite disminuir\u00e1 hasta el d\u00eda en que el Se\u00f1or haga caer la lluvia sobre la faz de la tierra\u00bb. {R}_{I}15_{/}Fue e hizo lo que El\u00edas le hab\u00eda dicho, y tuvieron para comer \u00e9l, ella y toda su casa durante alg\u00fan tiempo. {R}_{I}16_{/}La tinaja de harina no se vaci\u00f3, ni disminuy\u00f3 la orza del aceite, seg\u00fan la promesa que el Se\u00f1or hab\u00eda hecho por medio de El\u00edas.

{N}RESURRECCI\u00d3N DEL HIJO DE LA VIUDA{/}
[=]_{I}17_{/}Despu\u00e9s de alg\u00fan tiempo el hijo del ama de la casa cay\u00f3 gravemente enfermo y muri\u00f3. {R}_{I}18_{/}Entonces ella dijo a El\u00edas: \u00ab\u00bfQu\u00e9 tengo yo que ver contigo, hombre de Dios? \u00bfHas entrado en mi casa para recordar mis pecados y dar muerte a mi hijo?\u00bb. {R}_{I}19_{/}El\u00edas respondi\u00f3: \u00abDame a tu hijo\u00bb. Lo tom\u00f3 del regazo de la viuda, lo subi\u00f3 al aposento superior, donde \u00e9l dorm\u00eda, y lo acost\u00f3 sobre su lecho. {R}_{I}20_{/}Y clam\u00f3 al Se\u00f1or: \u00abSe\u00f1or, Dios m\u00edo, \u00bftambi\u00e9n afliges a esta viuda que me hospeda, haciendo morir a su hijo?\u00bb. {R}_{I}21_{/}Luego se tendi\u00f3 sobre el ni\u00f1o tres veces y clam\u00f3 al Se\u00f1or as\u00ed: \u00ab\u00a1Se\u00f1or, Dios m\u00edo, te ruego que devuelvas la vida a este ni\u00f1o!\u00bb. {R}_{I}22_{/}El Se\u00f1or escuch\u00f3 a El\u00edas, y el ni\u00f1o revivi\u00f3. {R}_{I}23_{/}El\u00edas tom\u00f3 al ni\u00f1o, lo baj\u00f3 del aposento superior de la casa y lo entreg\u00f3 a su madre, diciendo: \u00ab\u00a1Mira, tu hijo est\u00e1 vivo!\u00bb. {R}_{I}24_{/}La mujer dijo a El\u00edas: \u00abAhora s\u00ed reconozco que eres un hombre de Dios y que la palabra del Se\u00f1or en tu boca es verdad\u00bb.

{1}18{/}

{N}DESAF\u00cdO DE EL\u00cdAS A LOS PROFETAS DE BAAL Y SACRIFICIO EN EL CARMELO{/}
[=]_{R}_{I}1_{/}Despu\u00e9s de mucho tiempo, a los tres a\u00f1os, el Se\u00f1or dijo a El\u00edas: \u00abAnda, pres\u00e9ntate a Ajab, pues quiero hacer llover sobre la faz de la tierra\u00bb. {R}_{I}2_{/}El\u00edas fue a presentarse a Ajab.
Como el hambre arreciaba en Samar\u00eda, {I}3_{/}Ajab llam\u00f3 a Abd\u00edas, su mayordomo, el cual era muy temeroso del Se\u00f1or: {R}_{I}4_{/}cuando Jezabel extermin\u00f3 a los profetas del Se\u00f1or, Abd\u00edas recogi\u00f3 a cien profetas y los ocult\u00f3 en grupos de cincuenta en unas cuevas, provey\u00e9ndoles de pan y agua. {R}_{I}5_{/}Ajab dijo a Abd\u00edas: \u00abVamos a recorrer el pa\u00eds en busca de fuentes de agua y de arroyos, por si podemos encontrar pasto para mantener caballos y mulos, y no mueran todos los animales\u00bb. {I}6_{/}Se repartieron el pa\u00eds para recorrerlo. Ajab parti\u00f3 en una direcci\u00f3n, y Abd\u00edas en otra.
{R}_{I}7_{/}Cuando Abd\u00edas iba por el camino, le sali\u00f3 al encuentro El\u00edas. Al reconocerle, se postr\u00f3 rostro en tierra y dijo: \u00ab\u00bfEres t\u00fa El\u00edas, mi se\u00f1or?\u00bb. {I}8_{/}Le respondi\u00f3: \u00abLo soy. Anda y di a tu amo que est\u00e1 aqu\u00ed El\u00edas\u00bb. \u00c9l replic\u00f3: {I}9_{/}\u00ab\u00bfQu\u00e9 pecado he cometido para que me entregues a Ajab y me mate? {R}_{I}10_{/}\u00a1Vive el Se\u00f1or, tu Dios!, que no hay pueblo ni reino donde mi amo no haya mandado a buscarte, y cuando se respond\u00eda que no estabas all\u00ed, hac\u00eda jurar a aquel reino o pueblo que no te hab\u00eda encontrado; {R}_{I}11_{/}y ahora me dices t\u00fa: anda y di a tu amo que est\u00e1 aqu\u00ed El\u00edas. [=]_{R}_{I}12_{/}Y va a suceder que, cuando yo me separe de ti, el esp\u00edritu del Se\u00f1or te llevar\u00e1 a un lugar que yo no s\u00e9, y despu\u00e9s de haber ido a dar la nueva a Ajab, \u00e9l, al no encontrarte, me matar\u00e1. Con todo, tu siervo teme al Se\u00f1or desde su mocedad. {R}_{I}13_{/}\u00bfPor ventura no le han contado a mi se\u00f1or lo que hice cuando Jezabel mataba a los profetas del Se\u00f1or, c\u00f3mo ocult\u00e9 a cien de estos profetas del Se\u00f1or por grupos de cincuenta en unas cuevas, aliment\u00e1ndolos con pan y agua? {R}_{I}14_{/}Y ahora t\u00fa me dices: anda y di a tu amo que est\u00e1 aqu\u00ed El\u00edas, para que me mate\u00bb. {R}_{I}15_{/}El\u00edas respondi\u00f3: \u00ab\u00a1Vive el Se\u00f1or todopoderoso, a cuyo servicio estoy!, que hoy me presentar\u00e9 a \u00e9l\u00bb.
{R}_{I}16_{/}Abd\u00edas fue a buscar a Ajab y se lo comunic\u00f3. Entonces Ajab sali\u00f3 al encuentro de El\u00edas. {R}_{I}17_{/}Cuando lo vio, le dijo: \u00ab\u00bfEres t\u00fa, portador de desdichas de Israel?\u00bb. {R}_{I}18_{/}El\u00edas replic\u00f3: \u00abYo no soy portador de desdichas de Israel; lo eres t\u00fa y la casa de tu padre, por haber abandonado los mandamientos del Se\u00f1or y haber dado culto a los baales. {R}_{I}19_{/}Ahora bien, manda reunir junto a m\u00ed en el monte Carmelo a todo Israel y a los cuatrocientos cincuenta profetas de Baal que comen a la mesa de Jezabel\u00bb. {R}_{I}20_{/}Y Ajab mand\u00f3 llamar a todos los israelitas y reuni\u00f3 a los profetas en el monte Carmelo.
{R}_{I}21_{/}El\u00edas se present\u00f3 al pueblo y dijo: \u00ab\u00bfHasta cu\u00e1ndo andar\u00e9is cojeando de las dos piernas? Si el Se\u00f1or es Dios, seguidle; y si lo es Baal, seguidle a \u00e9l\u00bb. Pero el pueblo no respondi\u00f3 palabra. {R}_{I}22_{/}Entonces dijo El\u00edas al pueblo: \u00abHe quedado yo solo de los profetas del Se\u00f1or; en cambio, los profetas de Baal son cuatrocientos cincuenta. {I}23_{/}Pues bien, que nos den dos novillos. Que ellos elijan un novillo, que lo descuarticen y que lo pongan sobre la le\u00f1a, pero sin poner fuego. {I}24_{/}Que invoquen ellos el nombre de sus dioses y yo invocar\u00e9 el nombre del Se\u00f1or. El dios que responda enviando fuego, \u00e9se ser\u00e1 el verdadero Dios\u00bb. El pueblo respondi\u00f3: \u00ab\u00a1Est\u00e1 muy bien!\u00bb.
{R}_{I}25_{/}Entonces El\u00edas dijo a los profetas de Baal: \u00abElegid vosotros un novillo y preparadlo vosotros primero, porque sois m\u00e1s. Invocad el nombre de vuestros dioses sin prender fuego\u00bb. {R}_{I}26_{/}Les entregaron el novillo que eligieron, lo prepararon y se pusieron a invocar el nombre de Baal desde la ma\u00f1ana hasta el mediod\u00eda, diciendo: \u00ab\u00a1Oh, Baal, resp\u00f3ndenos!\u00bb. Pero no se o\u00eda voz alguna, ni nadie respond\u00eda. Y ellos continuaban danzando en torno al altar que hab\u00edan hecho. {R}_{I}27_{/}Cuando fue mediod\u00eda, El\u00edas comenz\u00f3 a burlarse de ellos, diciendo: \u00ab\u00a1Gritad m\u00e1s fuerte, pues es dios! Pero est\u00e1 cavilando, o retirado, o se encontrar\u00e1 de viaje; tal vez est\u00e9 durmiendo y tenga que despertarse\u00bb. {I}28_{/}Ellos, entonces, gritaban m\u00e1s fuerte, y seg\u00fan su costumbre, se hac\u00edan cortes con espadas y lanzas, hasta chorrear sangre por su cuerpo. [=]_{R}_{I}29_{/}Pasado el mediod\u00eda, continuaron en su paroxismo hasta la hora de la ofrenda del sacrificio. Pero no se o\u00eda voz alguna, ni nadie respond\u00eda ni hac\u00eda caso.
{R}_{I}30_{/}Entonces El\u00edas dijo a todo el pueblo: \u00abAcercaos a m\u00ed\u00bb. Y el pueblo entero se le acerc\u00f3. Prepar\u00f3 el altar del Se\u00f1or, que hab\u00eda sido destruido; [=]_{R}_{I}31_{/}tom\u00f3 doce piedras, una por cada tribu de los hijos de Jacob, a quien hab\u00eda dicho: \u00abTe llamar\u00e1n Israel\u00bb, {R}_{I}32_{/}y construy\u00f3 con ellas un altar en honor del Se\u00f1or. Hizo en torno al altar una zanja como un surco para dos medidas de simiente, {I}33_{/}dispuso la le\u00f1a, descuartiz\u00f3 el novillo, lo puso sobre la le\u00f1a {R}_{I}34_{/}y orden\u00f3: \u00abLlenad cuatro c\u00e1ntaros de agua y vertedla sobre la le\u00f1a\u00bb. Luego dijo: \u00abOtra vez\u00bb. Y vertieron agua de nuevo. \u00abPor tercera vez\u00bb, a\u00f1adi\u00f3. Y lo hicieron por tercera vez. {R}_{I}35_{/}El agua corr\u00eda en torno al altar, hasta que se llen\u00f3 la zanja.
[=]_{R}_{I}36_{/}A la hora de la ofrenda del sacrificio de El\u00edas, se adelant\u00f3 y dijo: \u00ab\u00a1Se\u00f1or, Dios de Abrah\u00e1n, de Isaac y de Israel!, que se sepa hoy que t\u00fa eres Dios de Israel y yo tu siervo, y que por orden tuya he hecho todas estas cosas. {R}_{I}37_{/}Resp\u00f3ndeme, Se\u00f1or; resp\u00f3ndeme, y que sepa este pueblo que t\u00fa eres, Se\u00f1or, el verdadero Dios, y as\u00ed se convertir\u00e1 de coraz\u00f3n\u00bb. {R}_{I}38_{/}Entonces cay\u00f3 fuego del Se\u00f1or y devor\u00f3 el holocausto, la le\u00f1a, las piedras y el polvo y sec\u00f3 el agua de la zanja. {R}_{I}39_{/}El pueblo, al ver esto, cay\u00f3 rostro en tierra, y exclam\u00f3: \u00ab\u00a1El Se\u00f1or es Dios! \u00a1El Se\u00f1or es Dios!\u00bb. {R}_{I}40_{/}El\u00edas les dijo: \u00abPrended a los profetas de Baal. Que no escape ni uno solo\u00bb. Los prendieron y El\u00edas los llev\u00f3 al torrente Quis\u00f3n y los hizo degollar all\u00ed. {R}_{I}41_{/}Luego El\u00edas dijo a Ajab: \u00abSube, come y bebe, porque ya se percibe el ruido de lluvia torrencial\u00bb.
{R}_{I}42_{/}Y El\u00edas subi\u00f3 a la cima del Carmelo y se postr\u00f3 en tierra, puesto su rostro entre las rodillas. {I}43_{/}Y dijo a su criado: \u00abSube y mira en direcci\u00f3n del mar\u00bb. Subi\u00f3, mir\u00f3 y dijo: \u00abNo hay nada\u00bb. Le dijo: \u00abSube hasta siete veces\u00bb. {R}_{I}44_{/}A la s\u00e9ptima vez dijo: \u00abUna nube peque\u00f1a como la palma de la mano de un hombre sube del mar\u00bb. El\u00edas dijo: \u00abCorre y di a Ajab: Engancha y baja, para que no te impida la lluvia\u00bb. {I}45_{/}Y en unos instantes el cielo se oscureci\u00f3 con nubes y viento, y cay\u00f3 una lluvia abundante. Ajab mont\u00f3 en su carro y fue a Yezrael. [=]_{R}_{I}46_{/}El Se\u00f1or dio fuerzas a El\u00edas, que se ci\u00f1\u00f3 y fue corriendo delante de Ajab hasta Yezrael.

{1}19{/}

{N}FUGA DE EL\u00cdAS POR EL DESIERTO{/}
[\u0095]_[=]_{R}_{I}1_{/}Ajab cont\u00f3 a Jezabel lo que El\u00edas hab\u00eda hecho y c\u00f3mo hab\u00eda degollado a espada a todos los profetas de Baal. {R}_{I}2_{/}Y entonces Jezabel envi\u00f3 este mensaje a El\u00edas: \u00abEsto y cosa peor hagan conmigo los dioses si ma\u00f1ana a estas horas no te he puesto a ti como a uno de ellos\u00bb.
{R}_{I}3_{/}El\u00edas tuvo miedo y se escap\u00f3 para salvar su vida; lleg\u00f3 a Berseba de Jud\u00e1 y dej\u00f3 all\u00ed a su criado. {R}_{I}4_{/}\u00c9l se intern\u00f3 en el desierto una jornada de camino y fue a sentarse bajo una retama, dese\u00e1ndose la muerte y diciendo: \u00ab\u00a1Ya basta, oh Se\u00f1or! Qu\u00edtame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres\u00bb. {I}5_{/}Luego se acost\u00f3 y se qued\u00f3 dormido debajo de la retama. Un \u00e1ngel le toc\u00f3 y le dijo: \u00abLev\u00e1ntate y come\u00bb. {R}_{I}6_{/}Mir\u00f3 en derredor, y vio a su cabecera una torta cocida sobre piedras ardiendo y un vaso de agua. Comi\u00f3, bebi\u00f3 y luego se volvi\u00f3 a acostar. {I}7_{/}El \u00e1ngel del Se\u00f1or volvi\u00f3 por segunda vez, le toc\u00f3 y le dijo: \u00abLev\u00e1ntate y come, pues te resta un camino demasiado largo para ti\u00bb. [=]_{R}_{I}8_{/}Se levant\u00f3, comi\u00f3 y bebi\u00f3, y con la fuerza de aquel manjar camin\u00f3 cuarenta d\u00edas y cuarenta noches hasta el monte de Dios, el Horeb.
[=]_[*]_{R}_{I}9_{/}Lleg\u00f3 y pas\u00f3 la noche en una cueva. El Se\u00f1or le dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 haces aqu\u00ed, El\u00edas?\u00bb. {R}_{I}10_{/}Respondi\u00f3: \u00abMe he abrasado en celo por el Se\u00f1or todopoderoso, porque los israelitas han abandonado tu alianza, han destruido tus altares, han pasado a espada a tus profetas. He quedado yo solo, y me buscan para quitarme la vida\u00bb. {I}11_{/}El Se\u00f1or le dijo: \u00abSal y qu\u00e9date de pie en la monta\u00f1a ante la presencia del Se\u00f1or\u00bb. Y el Se\u00f1or pas\u00f3. Sopl\u00f3 un viento fuerte e impetuoso que descuajaba los montes y quebraba las pe\u00f1as delante del Se\u00f1or; pero el Se\u00f1or no estaba en el viento. Despu\u00e9s del viento, un terremoto; pero el Se\u00f1or no estaba en el terremoto. [=]_{I}12_{/}Tras el terremoto, un fuego; pero el Se\u00f1or no estaba en el fuego. Y al fuego sigui\u00f3 un ligero susurro de aire. [=]_{R}_{I}13_{/}El\u00edas, al o\u00edrlo, se cubri\u00f3 el rostro con su capa, sali\u00f3 fuera y se qued\u00f3 de pie a la entrada de la cueva. Y una voz le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQu\u00e9 haces aqu\u00ed, El\u00edas?\u00bb. [=]_{R}_{I}14_{/}Respondi\u00f3: \u00abMe he abrasado en celo por el Se\u00f1or todopoderoso, porque los israelitas han abandonado tu alianza, han destruido tus altares, han pasado a espada a tus profetas. He quedado yo solo y me buscan para quitarme la vida\u00bb.
[=]_{R}_{I}15_{/}Y el Se\u00f1or le dijo: \u00abAnda, vuelve a emprender tu camino por el desierto hacia Damasco, y, cuando llegues, ungir\u00e1s a Jazael por rey de Siria; [=]_{R}_{I}16_{/}a Jeh\u00fa, hijo de Nims\u00ed, le ungir\u00e1s por rey de Israel; y a Eliseo, hijo de Safat, de Abel Mejol\u00e1, le ungir\u00e1s profeta en tu lugar. {R}_{I}17_{/}A quien escape de la espada de Jazael le matar\u00e1 Jeh\u00fa, y a quien escape de la espada de Jeh\u00fa le matar\u00e1 Eliseo. {R}_{I}18_{/}Pero yo me reservar\u00e9 en Israel siete mil: todas las rodillas que no se han doblado ante Baal y todas las bocas que no lo han besado\u00bb.

{N}VOCACI\u00d3N DE ELISEO{/}
[=]_{R}_{I}19_{/}El\u00edas se fue de all\u00ed en busca de Eliseo, al que encontr\u00f3 arando. Ten\u00eda delante de s\u00ed doce yuntas de bueyes, y \u00e9l araba con la duod\u00e9cima. El\u00edas pas\u00f3 junto a \u00e9l y le ech\u00f3 encima su capa. {R}_{I}20_{/}Eliseo, entonces, dej\u00f3 los bueyes, corri\u00f3 detr\u00e1s de El\u00edas y le dijo: \u00abD\u00e9jame dar un beso a mi padre y a mi madre, y luego te seguir\u00e9\u00bb. El\u00edas respondi\u00f3: \u00abAnda, vu\u00e9lvete; pero ten en cuenta lo que he hecho contigo\u00bb. {R}_{I}21_{/}Se apart\u00f3 de El\u00edas, tom\u00f3 la yunta de bueyes y la inmol\u00f3; y con los aperos de los bueyes coci\u00f3 la carne y la reparti\u00f3 a la gente para que la comiera. Luego se levant\u00f3, sigui\u00f3 a El\u00edas y fue su servidor.

{1}20{/}

{N}PRIMER ATAQUE Y DERROTA DE LOS SIRIOS{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Ben Hadad, rey de Siria, reuni\u00f3 todo su ej\u00e9rcito y, acompa\u00f1ado de treinta y dos reyes con carros y caballos, fue a sitiar Samar\u00eda y la atac\u00f3. {R}_{I}2_{/}Envi\u00f3 a la ciudad emisarios a decir a Ajab, rey de Israel: {I}3_{/}\u00abEsto dice Ben Hadad: Tu plata y tu oro son m\u00edos; tus mujeres y tus hijos a ti te pertenecen\u00bb. {R}_{I}4_{/}El rey de Israel contest\u00f3 de esta manera: \u00abComo lo dices, \u00a1oh rey, mi se\u00f1or! tuyo soy y todo lo que tengo\u00bb. {I}5_{/}Pero los emisarios volvieron de nuevo, diciendo: \u00abEsto dice Ben Hadad: Env\u00edo a decirte: Me debes entregar tu plata, tu oro, tus mujeres y tus hijos. {I}6_{/}Por tanto, ma\u00f1ana, a estas horas, te mandar\u00e9 mis s\u00fabditos, que registrar\u00e1n tu casa y las casas de tus s\u00fabditos. Todo lo que les agrade lo tomar\u00e1n y se lo llevar\u00e1n\u00bb.
{R}_{I}7_{/}Entonces el rey de Israel convoc\u00f3 a todos los ancianos del pa\u00eds y dijo: \u00abConsiderad y ved la injusticia que \u00e9ste busca: me ha mandado a pedir mis mujeres y mis hijos, despu\u00e9s de no haberle negado mi plata y mi oro\u00bb. {I}8_{/}Los ancianos y todo el pueblo le dijeron: \u00abNo le hagas caso ni aceptes\u00bb. {I}9_{/}Y respondi\u00f3 a los emisarios de Ben Hadad: \u00abDecid al rey, mi se\u00f1or: Todo lo que mandaste a decir a tu servidor en un principio, lo har\u00e9; pero esto otro no lo puedo hacer\u00bb. Los emisarios se fueron y dieron la respuesta. {R}_{I}10_{/}Ben Hadad mand\u00f3 a decirle: \u00abEsto y cosa peor hagan conmigo los dioses si el polvo de Samar\u00eda basta para llenar los pu\u00f1os de toda la gente que me sigue\u00bb. {R}_{I}11_{/}Y el rey de Israel contest\u00f3: \u00abDecidle: No se engr\u00eda quien se est\u00e1 ci\u00f1endo las armas como el que se despoja de ellas\u00bb. {I}12_{/}Cuando Ben Hadad se enter\u00f3 de esta respuesta, estaba con los reyes, bebiendo en las tiendas, y mand\u00f3 a sus s\u00fabditos: \u00ab\u00a1A formar!\u00bb. Y formaron contra la ciudad.
{R}_{I}13_{/}Un profeta se acerc\u00f3 a Ajab, rey de Israel, y dijo: \u00abEsto dice el Se\u00f1or: \u00bfVes toda esa inmensa multitud? Pues mira, yo la voy a poner hoy en tus manos para que sepas que yo soy el Se\u00f1or\u00bb. {I}14_{/}Ajab replic\u00f3: \u00ab\u00bfPor medio de qui\u00e9n?\u00bb. Y respondi\u00f3: \u00abPor medio de los asistentes de los jefes de las provincias\u00bb. \u00c9l insisti\u00f3: \u00ab\u00bfQui\u00e9n entablar\u00e1 el combate?\u00bb. Y respondi\u00f3: \u00abT\u00fa\u00bb. {I}15_{/}Ajab entonces pas\u00f3 revista a los asistentes de los jefes de las provincias, y se contaron doscientos treinta y dos. Despu\u00e9s de ellos revist\u00f3 a toda la gente, todos los israelitas, que eran siete mil. {I}16_{/}Al mediod\u00eda se hizo una salida, mientras que Ben Hadad estaba en sus tiendas bebiendo y borracho, con los treinta y dos reyes que le ayudaban. {I}17_{/}Salieron en primer lugar los asistentes de los jefes de las provincias. Ben Hadad envi\u00f3 a informarse y le dieron este parte: \u00abUnos hombres han salido de Samar\u00eda\u00bb. {I}18_{/}Orden\u00f3: \u00abSi han salido en son de paz, prendedlos vivos; y si en son de guerra, prendedlos vivos tambi\u00e9n\u00bb. {I}19_{/}Los asistentes de los jefes de las provincias salieron de la ciudad, seguidos por el ej\u00e9rcito. {R}_{I}20_{/}Cada uno mat\u00f3 al que se le puso delante. Los sirios se dieron a la fuga, perseguidos por los israelitas, y Ben Hadad, rey de Siria, logr\u00f3 salvarse a caballo con algunos jinetes. {R}_{I}21_{/}Sali\u00f3 tambi\u00e9n el rey de Israel y se apoder\u00f3 de caballos y de carros, asestando un recio golpe a los sirios.
{R}_{I}22_{/}Se acerc\u00f3 entonces el profeta al rey de Israel y le dijo: \u00abAnda, refu\u00e9rzate y considera lo que debes hacer; porque al cabo del a\u00f1o el rey de Siria vendr\u00e1 contra ti\u00bb.
{R}_{I}23_{/}Los s\u00fabditos del rey de Siria le dijeron: \u00abEl dios de ellos es dios de las monta\u00f1as; por eso nos han vencido; pero luchemos contra ellos en la llanura, y ver\u00e1s c\u00f3mo los venceremos. {I}24_{/}Haz esto: quita a cada uno de los reyes de su puesto y pon en su lugar prefectos. {I}25_{/}Luego t\u00fa reunir\u00e1s un ej\u00e9rcito como el que perdiste, una caballer\u00eda como aqu\u00e9lla y carros en igual n\u00famero. Les presentaremos batalla en la llanura, y ver\u00e1s c\u00f3mo los venceremos\u00bb. El rey escuch\u00f3 sus razones y obr\u00f3 de esta manera.

{N}SEGUNDA DERROTA DE LOS SIRIOS{/}
{R}_{I}26_{/}Al cabo de un a\u00f1o Ben Hadad pas\u00f3 revista a los sirios y fue a Afec a luchar contra Israel. {I}27_{/}Tambi\u00e9n los israelitas fueron revistados, y salieron a su encuentro. Los israelitas acamparon frente a ellos como dos hatillos de cabras, mientras los sirios llenaban el pa\u00eds. {R}_{I}28_{/}Entonces un hombre de Dios se lleg\u00f3 al rey de Israel, y le dijo: \u00abEsto dice el Se\u00f1or: Ya que Siria ha dicho que el Se\u00f1or es el Dios de las monta\u00f1as y no el Dios de los valles, voy a entregar en tus manos a toda esa inmensa multitud, para que conozc\u00e1is que yo soy el Se\u00f1or\u00bb.
{I}29_{/}Siete d\u00edas estuvieron acampados los unos frente a los otros. Al s\u00e9ptimo d\u00eda se entabl\u00f3 la batalla, y los israelitas mataron en un solo d\u00eda cien mil infantes de los sirios. {R}_{I}30_{/}Los supervivientes huyeron a la ciudad de Afec; pero la muralla se desplom\u00f3 sobre los siete mil hombres que quedaban. Tambi\u00e9n Ben Hadad huy\u00f3 a la ciudad, escondi\u00e9ndose de estancia en estancia. {R}_{I}31_{/}Sus s\u00fabditos le dijeron: \u00abMira, hemos o\u00eddo que los reyes de la casa de Israel son reyes clementes; deja que nos pongamos sayales en los lomos y sogas al cuello y salgamos ante el rey de Israel. \u00a1Qui\u00e9n sabe si nos perdonar\u00e1 la vida!\u00bb. {R}_{I}32_{/}Y ci\u00f1eron con sayales los lomos y con cuerdas el cuello, y se presentaron al rey de Israel diciendo: \u00abTu servidor Ben Hadad dice: Perd\u00f3name la vida, por favor\u00bb. El rey respondi\u00f3: \u00ab\u00bfEst\u00e1 a\u00fan vivo? Es mi hermano\u00bb. {I}33_{/}Aquellos hombres lo dieron como buen augurio y se apresuraron a tomarle la palabra de la boca, diciendo: \u00ab\u00a1Ben Hadad es tu hermano!\u00bb. Y \u00e9l a\u00f1adi\u00f3: \u00abId y tra\u00e9dmelo\u00bb. Ben Hadad se present\u00f3 ante Ajab, que le mont\u00f3 en su carro. {R}_{I}34_{/}Ben Hadad le dijo: \u00abLas ciudades que mi padre quit\u00f3 al tuyo te las devolver\u00e9, y t\u00fa podr\u00e1s establecer en Damasco plazas comerciales, como hizo mi padre en Samar\u00eda\u00bb. Ajab hizo este pacto con \u00e9l y le dej\u00f3 en libertad.

{N}AMENAZA PROF\u00c9TICA CONTRA AJAB{/}
{R}_{I}35_{/}Un disc\u00edpulo de los profetas dijo de parte del Se\u00f1or a un compa\u00f1ero suyo: \u00abP\u00e9game\u00bb. Y como no quiso hacerlo, {I}36_{/}le dijo: \u00abPor no haber obedecido a la voz del Se\u00f1or, cuando te separes de m\u00ed, te matar\u00e1 un le\u00f3n\u00bb. Y apenas se separ\u00f3 de su lado, un le\u00f3n lo encontr\u00f3 y lo mat\u00f3. {R}_{I}37_{/}Encontr\u00f3 luego a otro hombre y le dijo: \u00abP\u00e9game\u00bb. Y aquel hombre lo golpe\u00f3 y lo hiri\u00f3. {R}_{I}38_{/}Fue entonces el profeta y se present\u00f3 al rey a la vera del camino, disfrazado con una venda en los ojos. {R}_{I}39_{/}Y cuando el rey pasaba, grit\u00f3: \u00abTu servidor hab\u00eda salido de en medio de la refriega, cuando un hombre se le acerc\u00f3, me trajo a otro y me dijo: Guarda a este hombre. Si se escapa, tu vida responder\u00e1 por la suya o pagar\u00e1s tres mil monedas de plata. {R}_{I}40_{/}Pero sucedi\u00f3 que, mientras tu siervo atend\u00eda ac\u00e1 y all\u00e1, el hombre desapareci\u00f3\u00bb. El rey de Israel le dijo: \u00ab\u00c9sa es tu sentencia. T\u00fa mismo la has pronunciado\u00bb.
[=]_{R}_{I}41_{/}\u00c9l entonces se quit\u00f3 la venda de los ojos, y el rey de Israel reconoci\u00f3 que era uno de los profetas. {R}_{I}42_{/}Y dijo al rey: \u00abPor haber dejado escapar al hombre que yo hab\u00eda consagrado al exterminio, tu vida responder\u00e1 por la suya y tu pueblo por su pueblo\u00bb. {R}_{I}43_{/}Y el rey de Israel se fue a casa triste e irritado y entr\u00f3 en Samar\u00eda.

{1}21{/}

{N}LA VI\u00d1A DE NABOT{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Nabot, el yezraelita, ten\u00eda una vi\u00f1a en Yezrael, junto al palacio de Ajab, rey de Samar\u00eda. {I}2_{/}Ajab dijo a Nabot: \u00abDame tu vi\u00f1a, para que me sirva de huerto de hortaliza, ya que est\u00e1 contigua a mi palacio. Yo te dar\u00e9 en su lugar un huerto mejor, o, si lo prefieres, te dar\u00e9 su valor en dinero\u00bb. [=]_{R}_{I}3_{/}Nabot respondi\u00f3 a Ajab: \u00ab\u00a1Dios me libre de darte la herencia de mis padres!\u00bb. {I}4_{/}Ajab entr\u00f3 en su palacio triste e irritado porque Nabot, el yezraelita, no le hab\u00eda querido dar la herencia de sus padres. Se meti\u00f3 en la cama, volvi\u00f3 la cara a la pared y no prob\u00f3 bocado.
{R}_{I}5_{/}Su esposa Jezabel se acerc\u00f3 a \u00e9l y le dijo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1s de tan mal humor y no quieres comer?\u00bb. {I}6_{/}Le respondi\u00f3: \u00abPorque he dicho a Nabot que me venda la vi\u00f1a o que me la cambie por otra y \u00e9l no quiere\u00bb. {R}_{I}7_{/}Jezabel le dijo: \u00ab\u00bfEres t\u00fa realmente el rey de Israel?... Lev\u00e1ntate, come y est\u00e1te tranquilo. Yo te dar\u00e9 la vi\u00f1a de Nabot, el yezraelita\u00bb.

{N}CRIMEN DE JEZABEL{/}
[=]_{I}8_{/}Entonces ella escribi\u00f3 en nombre de Ajab cartas, las sell\u00f3 con su sello y las envi\u00f3 a los ancianos y nobles conciudadanos de Nabot. {I}9_{/}En las cartas dec\u00eda: \u00abPregonad un ayuno y haced a Nabot sentarse a la cabeza de la asamblea. [=]_{R}_{I}10_{/}Poned ante \u00e9l dos hombres perversos que atestig\u00fcen contra \u00e9l as\u00ed: Ha maldecido a Dios y al rey. Sacadle luego fuera, y matadle a pedradas\u00bb. {R}_{I}11_{/}Los hombres de la ciudad de Nabot, los ancianos y los nobles conciudadanos suyos hicieron lo que les hab\u00eda mandado Jezabel, tal y como estaba escrito en las cartas que les hab\u00eda enviado. {I}12_{/}Pregonaron un ayuno y pusieron a Nabot a la cabeza de la asamblea. [=]_{R}_{I}13_{/}Llegaron luego los dos hombres perversos y, encar\u00e1ndosele, testificaron ante la asamblea de esta suerte: \u00abNabot ha maldecido a Dios y al rey\u00bb. Entonces lo sacaron fuera de la ciudad y lo mataron a pedradas. {R}_{I}14_{/}Y mandaron decir a Jezabel: \u00abNabot ha sido matado a pedradas\u00bb.
{R}_{I}15_{/}Apenas supo Jezabel que Nabot hab\u00eda sido matado a pedradas, dijo a Ajab: \u00abLev\u00e1ntate, toma posesi\u00f3n de la vi\u00f1a de Nabot, el yezraelita, que no quiso vend\u00e9rtela, pues Nabot ya no vive, sino que ha muerto\u00bb. [=]_{R}_{I}16_{/}Cuando Ajab oy\u00f3 que Nabot hab\u00eda muerto, fue y se apoder\u00f3 de su vi\u00f1a.

{N}PREDICCI\u00d3N DEL CASTIGO{/}
{R}_{I}17_{/}Entonces el Se\u00f1or dijo a El\u00edas, el tesbita: {R}_{I}18_{/}\u00abAnda y vete a ver a Ajab, rey de Israel, en Samar\u00eda. Est\u00e1 en la vi\u00f1a de Nabot, adonde ha ido para apoderarse de ella. Le dir\u00e1s: Esto dice el Se\u00f1or: \u00a1De modo que, despu\u00e9s de haber matado, robas! {I}19_{/}Y a\u00f1adir\u00e1s: Esto dice el Se\u00f1or: En el mismo lugar en que los perros han lamido la sangre de Nabot, lamer\u00e1n tambi\u00e9n la tuya\u00bb.
{R}_{I}20_{/}Ajab dijo a El\u00edas: \u00ab\u00bfAs\u00ed que me has sorprendido, enemigo m\u00edo?\u00bb. \u00abS\u00ed, te he sorprendido -respondi\u00f3 El\u00edas-; por haberte prestado a hacer lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or, [=]_{R}_{I}21_{/}voy a acarrear sobre ti la desgracia: barrer\u00e9 tu posteridad y exterminar\u00e9 de Ajab todo var\u00f3n, esclavo y libre, de Israel. [=]_{R}_{I}22_{/}Har\u00e9 de tu casa como de la casa de Jerobo\u00e1n, hijo de Nabat, o como de la casa de Bas\u00e1, hijo de Aj\u00edas, por haberme irritado y haber hecho pecar a Israel. [=]_{R}_{I}23_{/}El Se\u00f1or ha dicho tambi\u00e9n contra Jezabel: Los perros comer\u00e1n a Jezabel en la propiedad de Yezrael. {I}24_{/}Al que de Ajab muera en la ciudad le comer\u00e1n los perros, y al que muera en el campo le comer\u00e1n las aves del cielo\u00bb.
{R}_{I}25_{/}En verdad no hubo nadie que como Ajab se prestase a hacer lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or, a lo cual le incitaba su esposa Jezabel, {R}_{I}26_{/}o cometiese tan grandes abominaciones dando culto a los \u00eddolos, imitando a los amorreos, que el Se\u00f1or hab\u00eda echado delante de los israelitas.
{I}27_{/}Cuando Ajab oy\u00f3 aquellas palabras, rasg\u00f3 sus vestiduras, se visti\u00f3 de saco y ayun\u00f3. Se acostaba con el cilicio y andaba muy afligido. [=]_{R}_{I}28_{/}Entonces el Se\u00f1or dijo a El\u00edas, el tesbita: {I}29_{/}\u00ab\u00bfHas visto c\u00f3mo Ajab se ha humillado ante m\u00ed? Por eso, no acarrear\u00e9 la desgracia sobre su casa en sus d\u00edas, sino en los d\u00edas de su hijo\u00bb.

{1}22{/}

{N}EXPEDICI\u00d3N CONTRA RAMOT DE GALAAD{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Pasaron tres a\u00f1os sin guerra entre Siria e Israel. {R}_{I}2_{/}Y al tercer a\u00f1o, Josafat, rey de Jud\u00e1, fue a visitar al rey de Israel, {I}3_{/}el cual dijo a sus servidores: \u00abSab\u00e9is bien que Ramot de Galaad nos pertenece, y, no obstante, nosotros estamos con los brazos cruzados sin quit\u00e1rsela al rey de Siria\u00bb. {I}4_{/}Y propuso a Josafat: \u00ab\u00bfQuieres venir conmigo a atacar a Ramot de Galaad?\u00bb. Josafat le respondi\u00f3: \u00abT\u00fa y yo, tu pueblo y mi pueblo, tu caballer\u00eda y mi caballer\u00eda son una misma cosa\u00bb. {I}5_{/}Pero a\u00f1adi\u00f3: \u00abPor favor, consulta hoy la voluntad del Se\u00f1or\u00bb.
[=]_{R}_{I}6_{/}Entonces el rey de Israel reuni\u00f3 a los profetas, cuatrocientos, y les dijo: \u00ab\u00bfDebo atacar a Ramot de Galaad, o no?\u00bb. Respondieron: \u00abAt\u00e1cala, porque el Se\u00f1or la pondr\u00e1 en tus manos\u00bb. {R}_{I}7_{/}Josafat repuso: \u00ab\u00bfNo habr\u00e1 aqu\u00ed alg\u00fan otro profeta del Se\u00f1or, para consultarle?\u00bb. {R}_{I}8_{/}El rey de Israel respondi\u00f3 a Josafat: \u00abHay todav\u00eda uno por medio del cual podemos consultar al Se\u00f1or; pero yo le odio porque nunca me profetiza cosas buenas, sino cosas malas. Es Miqueas, hijo de Yiml\u00e1\u00bb. Josafat dijo: \u00abNo hable as\u00ed el rey\u00bb.

{N}PREDICCI\u00d3N DE MIQUEAS{/}
{R}_{I}9_{/}Entonces el rey de Israel llam\u00f3 a un funcionario y le dijo: \u00abQue venga inmediatamente Miqueas, hijo de Yiml\u00e1\u00bb. {R}_{I}10_{/}El rey de Israel y Josafat, rey de Jud\u00e1, estaban sentados en sus tronos con sus vestiduras regias en la explanada, y ante ellos todos los profetas en trance de profetizar. {R}_{I}11_{/}Sedec\u00edas, hijo de Canaan\u00e1, se hab\u00eda hecho cuernos de hierro, y dec\u00eda: \u00abEsto dice el Se\u00f1or: Con \u00e9stos acornear\u00e1s a Siria hasta exterminarlo\u00bb. {R}_{I}12_{/}Y todos los profetas profetizaban de la misma manera: \u00abAtaca a Ramot de Galaad y triunfar\u00e1s, pues el Se\u00f1or la pondr\u00e1 en tus manos\u00bb.
[=]_{R}_{I}13_{/}El mensajero que hab\u00eda ido a llamar a Miqueas le dijo: \u00abMira que los profetas, todos a una, profetizan \u00e9xito al rey: haz t\u00fa como ellos, y profetiza el triunfo\u00bb. [=]_{R}_{I}14_{/}Miqueas respondi\u00f3: \u00ab\u00a1Vive el Se\u00f1or, que dir\u00e9 lo que el Se\u00f1or me mande!\u00bb.
{I}15_{/}Se present\u00f3 al rey, y el rey le dijo: \u00abMiqueas, \u00bfdebemos atacar a Ramot de Galaad, o no?\u00bb. \u00c9l respondi\u00f3: \u00abAt\u00e1cala y triunfar\u00e1s, pues el Se\u00f1or la pondr\u00e1 en tus manos\u00bb. {R}_{I}16_{/}El rey le dijo: \u00ab\u00bfCu\u00e1ntas veces te voy a decir que no digas m\u00e1s que la verdad en nombre del Se\u00f1or?\u00bb. Miqueas contest\u00f3: [=]_{R}_{I}17_{/}\u00abHe visto a todo Israel disperso por los montes como reba\u00f1o sin pastor. Y el Se\u00f1or dec\u00eda: \u00c9stos no tienen due\u00f1o. Que cada uno vuelva en paz a su casa\u00bb. {R}_{I}18_{/}El rey de Israel dijo a Josafat: \u00ab\u00bfNo te dec\u00eda yo que nunca me profetiza bienes, sino males?\u00bb. [=]_{R}_{I}19_{/}Miqueas replic\u00f3: \u00abEscucha la palabra del Se\u00f1or: He visto al Se\u00f1or sentado en su trono y a toda la corte del cielo alineada a su derecha y a su izquierda. {I}20_{/}Y el Se\u00f1or dec\u00eda: \u00bfQui\u00e9n seducir\u00e1 a Ajab, para que vaya y muera en Ramot de Galaad? Y uno propon\u00eda una cosa y otro otra. {R}_{I}21_{/}Pero se adelant\u00f3 un esp\u00edritu y, de pie ante el Se\u00f1or, dijo: Yo lo seducir\u00e9. El Se\u00f1or le pregunt\u00f3: \u00bfC\u00f3mo? [=]_{R}_{I}22_{/}Y \u00e9l respondi\u00f3: Saldr\u00e9 y ser\u00e9 esp\u00edritu de mentira en la boca de todos tus profetas. Y el Se\u00f1or dijo: T\u00fa lograr\u00e1s seducirlo; vete y hazlo as\u00ed. {R}_{I}23_{/}Sabe, pues, que el Se\u00f1or ha puesto esp\u00edritu de mentira en la boca de todos tus profetas, porque el Se\u00f1or ha decretado tu ruina\u00bb.
{R}_{I}24_{/}Entonces Sedec\u00edas, hijo de Canaan\u00e1, dio una bofetada a Miqueas, y le dijo: \u00ab\u00bfEs que el esp\u00edritu del Se\u00f1or me ha dejado a m\u00ed para hablarte a ti?\u00bb. {R}_{I}25_{/}Miqueas contest\u00f3: \u00abLo sabr\u00e1s el d\u00eda en que andes de aposento en aposento para esconderte\u00bb. {R}_{I}26_{/}El rey de Israel orden\u00f3: \u00abPrende a Miqueas y cond\u00facelo a Am\u00f3n, prefecto de la ciudad, y a Jo\u00e1s, mi hijo, [=]_{R}_{I}27_{/}y diles: \u00c9sta es la orden del rey: Meted a este hombre en la c\u00e1rcel y tenedlo a pan y agua, y poco de cada cosa, hasta que yo vuelva sano y salvo\u00bb. [=]_{R}_{I}28_{/}Miqueas repuso: \u00abSi vuelves sano y salvo, el Se\u00f1or no ha hablado por mi boca\u00bb.

{N}BATALLA Y MUERTE DE AJAB{/}
{R}_{I}29_{/}El rey de Israel y Josafat, rey de Jud\u00e1, fueron a atacar a Ramot de Galaad. {R}_{I}30_{/}El rey de Israel dijo a Josafat: \u00abYo ir\u00e9 disfrazado a la batalla, pero t\u00fa ir\u00e1s con tu vestidura real\u00bb. Y se disfraz\u00f3 y entr\u00f3 en batalla. {R}_{I}31_{/}Mas el rey de Siria hab\u00eda dado estas \u00f3rdenes a los treinta y dos jefes de sus carros: \u00abNo ataqu\u00e9is a ninguno, sea oficial o soldado raso, sino \u00fanicamente al rey de Israel\u00bb. {I}32_{/}Cuando los jefes de los carros vieron a Josafat, se dijeron: \u00ab\u00c9ste es el rey de Israel\u00bb. Y fueron contra \u00e9l y lo atacaron. Josafat entonces lanz\u00f3 un grito. {R}_{I}33_{/}Los jefes de los carros se dieron cuenta de que no era el rey de Israel y dejaron de perseguirlo.
{R}_{I}34_{/}Pero un hombre dispar\u00f3 el arco al azar e hiri\u00f3 al rey de Israel entre las junturas de la coraza. El rey dijo a su auriga: \u00abDa la vuelta y s\u00e1came del campo, porque estoy herido\u00bb. {R}_{I}35_{/}Pero arreci\u00f3 tanto la lucha aquel d\u00eda, que el rey de Israel sigui\u00f3 firme en su carro frente a los sirios y muri\u00f3 al atardecer: la sangre de la herida cay\u00f3 al fondo del carro. {R}_{I}36_{/}Al ponerse el sol, corri\u00f3 esta orden por el campamento: \u00ab\u00a1Cada cual a su ciudad, cada cual a su tierra, el rey ha muerto!\u00bb.
{R}_{I}37_{/}Llevaron al rey a Samar\u00eda, y all\u00ed lo enterraron. {R}_{I}38_{/}Lavaron el carro en la alberca de Samar\u00eda, los perros lamieron la sangre del rey y las prostitutas se ba\u00f1aron en ella, como hab\u00eda dicho el Se\u00f1or.
[=]_{R}_{I}39_{/}El resto de la historia de Ajab, todo cuanto hizo, la casa de marfil que edific\u00f3 y las ciudades que construy\u00f3, est\u00e1 escrito en el libro de los anales de los reyes de Israel. {I}40_{/}Ajab muri\u00f3 y le sucedi\u00f3 en el trono su hijo Ocoz\u00edas.

{N}JOSAFAT, REY DE JUD\u00c1{/}
{R}_{I}41_{/}Josafat, hijo de As\u00e1, comenz\u00f3 a reinar sobre Jud\u00e1 el a\u00f1o cuarto de Ajab, rey de Israel. {R}_{I}42_{/}Ten\u00eda treinta y cinco a\u00f1os cuando subi\u00f3 al trono, y rein\u00f3 en Jerusal\u00e9n veinticinco a\u00f1os. Su madre, hija de Silj\u00ed, se llamaba Azub\u00e1. {I}43_{/}Sigui\u00f3 en todo la conducta de su padre, As\u00e1, y no se apart\u00f3 un punto de ella, haciendo lo que es recto a los ojos del Se\u00f1or. {I}44_{/}Sin embargo, las colinas no desaparecieron, y el pueblo segu\u00eda a\u00fan ofreciendo sacrificios y quemando incienso en ellas. [=]_{R}_{I}45_{/}Estuvo en paz con el rey de Israel.
{R}_{I}46_{/}El resto de la historia de Josafat, las proezas que realiz\u00f3 y las guerras que sostuvo est\u00e1n escritas en el libro de los anales de los reyes de Jud\u00e1.
{I}47_{/}Barri\u00f3 del pa\u00eds los restos de la prostituci\u00f3n sagrada que hab\u00edan quedado en los d\u00edas de su padre, As\u00e1. {I}48_{/}En Ed\u00f3n entonces no hab\u00eda rey; un gobernador hac\u00eda de tal. {R}_{I}49_{/}Josafat construy\u00f3 naves de Tarsis para ir a Ofir por oro; pero no zarp\u00f3 porque las naves se destrozaron en Esy\u00f3n Gu\u00e9ber. {I}50_{/}Ocoz\u00edas, hijo de Ajab, hab\u00eda dicho a Josafat: \u00abQue mis s\u00fabditos vayan con los tuyos en las naves\u00bb. Pero Josafat no hab\u00eda querido. {R}_{I}51_{/}Josafat muri\u00f3 y fue sepultado con sus padres en la ciudad de David, su antepasado. Le sucedi\u00f3 en el trono su hijo Jor\u00e1n.

{N}OCOZ\u00cdAS, REY DE ISRAEL{/}
{R}_{I}52_{/}Ocoz\u00edas, hijo de Ajab, empez\u00f3 a reinar sobre Israel en Samar\u00eda el a\u00f1o diecisiete de Josafat, rey de Jud\u00e1. Rein\u00f3 dos a\u00f1os sobre Israel. {R}_{I}53_{/}Hizo lo que es malo a los ojos del Se\u00f1or e imit\u00f3 la conducta de su padre, de su madre y de Jerobo\u00e1n, hijo de Nabat, el que hizo pecar a Israel. {R}_{I}54_{/}Sirvi\u00f3 a Baal y le ador\u00f3, irritando al Se\u00f1or, Dios de Israel, exactamente como lo hab\u00eda hecho su padre.

