
{1}1{/}

DAVID SE ENTERA DE LA 
MUERTE DE SA\u00daL Y DE 
JONAT\u00c1N{/}

{I}1_{/}Despu\u00e9s de la 
muerte de Sa\u00fal, David, 
que hab\u00eda vuelto a 
derrotar a los 
amalecitas, estuvo dos 
d\u00edas en Sicelag. {I}2_{/}Al 
tercer d\u00eda lleg\u00f3 un 
hombre del campamento de 
Sa\u00fal, con los vestidos 
desgarrados y la cabeza 
cubierta de polvo. Cuando 
lleg\u00f3 donde estaba David, 
se postr\u00f3 rostro en 
tierra. {I}3_{/}David le 
pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfDe d\u00f3nde 
vienes?\u00bb. \u00c9l respondi\u00f3: 
\u00abVengo escapado del 
campamento de Israel\u00bb. 
{I}4_{/}David le pregunt\u00f3: 
\u00ab\u00bfQu\u00e9 ha pasado? 
Inf\u00f3rmame\u00bb. \u00c9l respondi\u00f3: 
\u00abEl pueblo huy\u00f3 de la 
batalla y muchos de entre 
el pueblo cayeron y 
murieron. Murieron 
tambi\u00e9n Sa\u00fal y su hijo 
Jonat\u00e1n\u00bb. {I}5_{/}David 
continu\u00f3 preguntando al 
muchacho: \u00ab\u00bfC\u00f3mo sabes 
que murieron Sa\u00fal y su 
hijo Jonat\u00e1n?\u00bb. {I}6_{/}El 
joven respondi\u00f3: \u00abYo me 
encontraba por casualidad 
en el monte Gelbo\u00e9, y vi 
a Sa\u00fal apoy\u00e1ndose sobre 
su lanza y asediado por 
carros y caballeros. 
{I}7_{/}Volvi\u00e9ndose para 
atr\u00e1s, me vio y me llam\u00f3. 
Yo respond\u00ed: Aqu\u00ed me 
tienes. {I}8_{/}Me pregunt\u00f3: 
\u00bfQui\u00e9n eres? Yo respond\u00ed: 
Soy un amalecita. {I}9_{/}\u00c9l 
me dijo: Ac\u00e9rcate a m\u00ed, 
por favor, y m\u00e1tame; 
porque estoy en la agon\u00eda 
y no acabo de morir. 
{I}10_{/}Me acerqu\u00e9 a \u00e9l y lo 
mat\u00e9, porque sab\u00eda que no 
podr\u00eda sobrevivir despu\u00e9s 
de su ca\u00edda. Tom\u00e9 la 
corona que llevaba sobre 
su cabeza y el brazalete 
que ten\u00eda en su brazo y 
los he tra\u00eddo aqu\u00ed, mi 
se\u00f1or\u00bb. {I}11_{/}Entonces 
David se rasg\u00f3 las 
vestiduras, y todos los 
que estaban con \u00e9l 
hicieron lo mismo. 
{I}12_{/}Se lamentaron, 
lloraron y ayunaron hasta 
la tarde por Sa\u00fal y por 
su hijo Jonat\u00e1n, por el 
pueblo del Se\u00f1or y por la 
casa de Israel, porque 
hab\u00edan ca\u00eddo bajo la 
espada.
{I}13_{/}David dijo al joven 
que le hab\u00eda informado: 
\u00ab\u00bfDe d\u00f3nde eres?\u00bb. \u00c9l 
respondi\u00f3: \u00abSoy hijo de 
un refugiado amalecita\u00bb. 
{I}14_{/}Y David le pregunt\u00f3: 
\u00ab\u00bfC\u00f3mo te has atrevido a 
extender tu mano para 
matar al ungido del 
Se\u00f1or?\u00bb. {I}15_{/}Entonces 
David llam\u00f3 a uno de los 
j\u00f3venes y le dijo: 
\u00abAc\u00e9rcate y m\u00e1talo\u00bb. \u00c9l 
le dio un golpe y lo 
mat\u00f3. {I}16_{/}David le dijo: 
\u00ab\u00a1Que tu sangre caiga 
sobre tu cabeza!, porque 
tu boca ha dado 
testimonio contra ti, 
diciendo: Yo he matado al 
ungido del Se\u00f1or\u00bb.
ELEG\u00cdA DE DAVID POR SA\u00daL 
Y JONAT\u00c1N{/}

{I}17_{/}David cant\u00f3 una 
eleg\u00eda sobre Sa\u00fal y su 
hijo Jonat\u00e1n. {I}18_{/}Est\u00e1 
escrita en el Libro del 
Justo para que la ense\u00f1en 
a los hijos de Jud\u00e1. 
Dijo:
{I}19_{/}\u00abTu gloria, Israel,
ha perecido sobre tus 
montes.
\u00bfC\u00f3mo han ca\u00eddo los 
h\u00e9roes?
{I}20_{/}No deis la noticia 
en Gat,
no lo publiqu\u00e9is
por los caminos de 
Ascal\u00f3n;
que no se alegren las 
hijas de los filisteos,
que no se regocijen
las hijas de los 
incircuncisos.
{I}21_{/}\u00a1Montes de Gelbo\u00e9!, 
no caiga
sobre vosotros ni roc\u00edo 
ni lluvia,
campos traidores; porque 
all\u00ed fue abatido
el escudo de los h\u00e9roes, 
el escudo de Sa\u00fal:
no estaba ungido con 
\u00f3leo,
{I}22_{/}sino con la sangre 
de los ca\u00eddos,
con la grasa de los 
valientes.
El arco de Jonat\u00e1n no se 
retiraba nunca,
ni la espada de Sa\u00fal 
volv\u00eda vac\u00eda.
{I}23_{/}Sa\u00fal y Jonat\u00e1n, tan 
queridos y amados,
no fueron separados ni en 
la vida
ni en la muerte; m\u00e1s 
veloces que \u00e1guilas,
m\u00e1s fuertes que leones.
{I}24_{/}Hijas de Israel, 
llorad sobre Sa\u00fal,
que os vest\u00eda de 
escarlata
y de lino fino y adornaba 
con oro
vuestros vestidos.
{I}25_{/}\u00bfC\u00f3mo cayeron los 
h\u00e9roes en medio
del combate? \u00a1Jonat\u00e1n!,
en tu muerte he quedado 
sin consuelo;
{I}26_{/}estoy angustiado por 
ti, hermano m\u00edo,
Jonat\u00e1n, amigo 
querid\u00edsimo;
tu amor era para m\u00ed m\u00e1s 
dulce
que el amor de mujeres.
{I}27_{/}\u00bfC\u00f3mo han ca\u00eddo los 
h\u00e9roes,
c\u00f3mo han perecido
las armas de combate?\u00bb.
{1}2{/}

DAVID, CONSAGRADO REY EN 
HEBR\u00d3N{/}

{I}1_{/}Despu\u00e9s de esto, 
David consult\u00f3 al Se\u00f1or: 
\u00ab\u00bfDebo ir a una de las 
ciudades de Jud\u00e1?\u00bb. El 
Se\u00f1or le respondi\u00f3: \u00abS\u00ed, 
vete\u00bb. David pregunt\u00f3: 
\u00ab\u00bfD\u00f3nde debo ir? Le 
respondi\u00f3: \u00abA Hebr\u00f3n\u00bb. 
{I}2_{/}David fue all\u00e1 con 
sus dos mujeres, Ajino\u00e1n 
de Yezrael y Abiga\u00edl, la 
mujer de Nabal del 
Carmelo. {I}3_{/}Llev\u00f3 
tambi\u00e9n a los hombres que 
estaban con \u00e9l, cada uno 
con su familia, y se 
establecieron en las 
ciudades de Hebr\u00f3n. 
{I}4_{/}Los hombres de Jud\u00e1 
fueron all\u00ed y ungieron a 
David por rey de la casa 
de Jud\u00e1.
AGRADECIMIENTO DE DAVID A 
LOS DE YAB\u00c9S GALAAD{/}

Informaron a David de que 
las gentes de Yab\u00e9s 
Galaad hab\u00edan dado 
sepultura a Sa\u00fal. 
{I}5_{/}Entonces \u00e9l envi\u00f3 
mensajeros a los de Yab\u00e9s 
Galaad para decirles: 
\u00abQue el Se\u00f1or os bendiga 
por haber cumplido esta 
obra de misericordia con 
Sa\u00fal, vuestro se\u00f1or, y 
por haberle dado 
sepultura. {I}6_{/}Que el 
Se\u00f1or os trate con 
misericordia y fidelidad. 
Tambi\u00e9n yo os pagar\u00e9 esta 
buena obra por haberos 
portado as\u00ed. {I}7_{/}Ahora 
sed valientes y tened 
\u00e1nimo; Sa\u00fal, vuestro 
se\u00f1or, ha muerto; pero la 
casa de Jud\u00e1 me ha ungido 
a m\u00ed para ser su rey\u00bb.
GUERRA ENTRE LOS 
SEGUIDORES DE DAVID Y LOS 
DE ISBAAL{/}

{I}8_{/}Abner, hijo de Ner, 
jefe del ej\u00e9rcito de 
Sa\u00fal, tom\u00f3 a Isbaal, hijo 
de Sa\u00fal, le traslad\u00f3 a 
Majanay\u00edn, {I}9_{/}y le 
constituy\u00f3 rey sobre 
Galaad, los aseritas, 
Yezrael, Efra\u00edn, Benjam\u00edn 
y sobre todo Israel. 
{I}10_{/}Isbaal, hijo de 
Sa\u00fal, ten\u00eda cuarenta a\u00f1os 
cuando comenz\u00f3 a reinar 
sobre Israel, y rein\u00f3 dos 
a\u00f1os. S\u00f3lo la casa de 
Jud\u00e1 sigui\u00f3 a David. 
{I}11_{/}David rein\u00f3 en 
Hebr\u00f3n sobre la casa de 
Jud\u00e1 siete a\u00f1os y seis 
meses.
{I}12_{/}Abner, hijo de Ner, 
y los oficiales de Isbaal 
salieron a campa\u00f1a de 
Majanay\u00edn hacia Gaba\u00f3n. 
{I}13_{/}Joab, hijo de 
Sarvia, y los oficiales 
de David salieron 
tambi\u00e9n, y se encontraron 
cerca del estanque de 
Gaba\u00f3n. Acamparon unos a 
un lado del estanque, y 
otros al otro. {I}14_{/}Abner 
dijo a Joab: \u00abQue salgan 
unos cuantos j\u00f3venes y 
luchen en nuestra 
presencia\u00bb. Joab 
respondi\u00f3: \u00abQue salgan\u00bb. 
{I}15_{/}Salieron, y 
desfilaron doce de 
Benjam\u00edn por Isbaal, hijo 
de Sa\u00fal, y doce de los de 
David. {I}16_{/}Cada uno 
agarr\u00f3 a su adversario 
por la cabeza y le clav\u00f3 
la espada en el costado, 
de suerte que todos 
cayeron juntos. Por eso 
se llam\u00f3 a aquel lugar 
\u00abCampo de los costados\u00bb; 
est\u00e1 cerca de Gaba\u00f3n.
{I}17_{/}Aquel d\u00eda hubo una 
batalla muy dura, y Abner 
y los de Israel fueron 
vencidos por los 
partidarios de David. 
{I}18_{/}Estaban all\u00ed los 
tres hijos de Sarvia: 
Joab, Abisay y Asael. 
Asael era ligero para 
correr como un corzo del 
campo. {I}19_{/}Asael se puso 
a perseguir a Abner sin 
desviarse en su 
persecuci\u00f3n ni a la 
derecha ni a la 
izquierda. {I}20_{/}Abner se 
volvi\u00f3 hacia atr\u00e1s y 
dijo: \u00ab\u00bfEres t\u00fa Asael?\u00bb. 
\u00c9l respondi\u00f3: \u00abS\u00ed, soy 
yo\u00bb. {I}21_{/}Abner le dijo: 
\u00abAp\u00e1rtate a la derecha o 
a la izquierda, agarra a 
uno de los j\u00f3venes y 
qu\u00edtale lo que lleva\u00bb. 
Pero Asael no quiso 
apartarse de \u00e9l. 
{I}22_{/}Abner volvi\u00f3 a 
decirle: \u00abAp\u00e1rtate de m\u00ed; 
\u00bfpor qu\u00e9 me obligas a 
derribarte a tierra? 
\u00bfC\u00f3mo podr\u00eda entonces 
levantar mis ojos en 
presencia de Joab, tu 
hermano?\u00bb. {I}23_{/}Pero \u00e9l 
no quiso apartarse, y 
Abner le golpe\u00f3 en el 
vientre con la culata de 
la lanza, y la lanza le 
sali\u00f3 por detr\u00e1s. Cay\u00f3 
all\u00ed mismo y muri\u00f3 
instant\u00e1neamente. Todos 
los que llegaban al lugar 
donde Asael hab\u00eda ca\u00eddo y 
hab\u00eda muerto se deten\u00edan.
{I}24_{/}Joab y Abisay se 
pusieron a perseguir a 
Abner y, a la puesta del 
sol, llegaron a Amm\u00e1, al 
este del valle, en el 
camino del desierto de 
Gaba\u00f3n. {I}25_{/}Los 
benjaminitas se agruparon 
en torno a Abner, 
formaron un solo cuerpo 
de ej\u00e9rcito y se 
detuvieron en la cumbre 
de la colina de Amm\u00e1. 
{I}26_{/}Abner grit\u00f3 a Joab: 
\u00ab\u00bfDevorar\u00e1 siempre la 
espada? \u00bfNo sabes que el 
fin puede ser amargo? \u00bfA 
qu\u00e9 esperas para decir al 
pueblo que deje de 
perseguir a sus 
hermanos?\u00bb. {I}27_{/}Joab 
respondi\u00f3: \u00abVive Dios, 
que si t\u00fa no hubieses 
hablado, el pueblo no 
hubiese cesado de 
perseguir cada uno a su 
hermano hasta ma\u00f1ana\u00bb. 
{I}28_{/}Joab hizo sonar la 
trompeta, y todo el 
pueblo se detuvo. Dej\u00f3 de 
perseguir a Israel y ces\u00f3 
la lucha.
{I}29_{/}Abner y sus hombres 
marcharon durante toda 
aquella noche por la 
Arab\u00e1, pasaron el Jord\u00e1n 
y, despu\u00e9s de caminar 
toda la ma\u00f1ana, llegaron 
a Majanay\u00edn. {I}30_{/}Joab 
ces\u00f3 de perseguir a Abner 
y reuni\u00f3 a todo su 
ej\u00e9rcito. Faltaban de 
entre los seguidores de 
David diecinueve hombres, 
adem\u00e1s de Asael. {I}31_{/}Los 
de David hab\u00edan matado 
trescientos sesenta 
hombres de Benjam\u00edn y de 
Abner. {I}32_{/}Llevaron a 
Asael y le sepultaron en 
el sepulcro de su padre, 
en Bel\u00e9n. Despu\u00e9s Joab y 
sus hombres caminaron 
durante toda la noche y, 
al llegar el d\u00eda, estaban 
en Hebr\u00f3n.
{1}3{/}

DAVID REINA EN HEBR\u00d3N{/}

{I}1_{/}La guerra entre 
la casa de Sa\u00fal y la casa 
de David fue larga; pero 
mientras David iba 
fortaleci\u00e9ndose, la casa 
de Sa\u00fal se iba 
debilitando.
{I}2_{/}A David le nacieron 
hijos en Hebr\u00f3n. Su 
primog\u00e9nito fue Amn\u00f3n, 
nacido de Ajino\u00e1n de 
Yezrael; {I}3_{/}el segundo, 
Kilab, de Abiga\u00edl, mujer 
de Nabal del Carmelo; el 
tercero, Absal\u00f3n, hijo de 
Mac\u00e1, la hija de Talmay, 
rey de Guesur; {I}4_{/}el 
cuarto, Adon\u00edas, hijo de 
Jaguit; el quinto, 
Sefat\u00edas, hijo de Abital; 
{I}5_{/}el sexto, Yitre\u00e1n, 
nacido de Egl\u00e1, mujer de 
David. Todos estos hijos 
los tuvo David en Hebr\u00f3n.
ABNER SE HACE ALIADO DE 
DAVID{/}

{I}6_{/}Durante la guerra 
entre la casa de Sa\u00fal y 
la casa de David, Abner 
se hac\u00eda cada vez m\u00e1s 
fuerte en la casa de 
Sa\u00fal. {I}7_{/}Sa\u00fal hab\u00eda 
tenido una concubina 
llamada Risp\u00e1, hija de 
Ay\u00e1. Abner la tom\u00f3 para 
s\u00ed. Isbaal dijo a Abner: 
\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 te has unido a 
la concubina de mi 
padre?\u00bb. {I}8_{/}Abner se 
indign\u00f3 mucho por estas 
palabras de Isbaal, y le 
dijo: \u00ab\u00bfSoy yo, acaso, 
una cabeza de perro? Yo 
he tenido piedad de la 
casa de Sa\u00fal, con sus 
hermanos y sus amigos, y 
no te he dejado caer en 
manos de David; \u00bfy ahora 
me recriminas por una 
mujer? {I}9_{/}Que Dios 
castigue a Abner, si no 
hago que se cumpla lo que 
el Se\u00f1or prometi\u00f3 con 
juramento a David: 
{I}10_{/}quitar el reino a la 
casa de Sa\u00fal y establecer 
el trono de David sobre 
Israel y sobre Jud\u00e1 desde 
Dan hasta Berseba\u00bb. 
{I}11_{/}Isbaal no pudo 
responder palabra a Abner 
por el miedo que le 
ten\u00eda.
{I}12_{/}Abner envi\u00f3 
mensajeros a David para 
decirle: \u00abHaz un pacto 
conmigo, y yo te apoyar\u00e9 
para que todo Israel se 
ponga de tu parte\u00bb. 
{I}13_{/}David respondi\u00f3: 
\u00abBien, yo har\u00e9 un pacto 
contigo; pero exijo de ti 
una sola cosa: no ser\u00e1s 
admitido ante m\u00ed si no me 
traes a Mical, hija de 
Sa\u00fal, cuando vengas a 
verme\u00bb.{I}14_{/}David envi\u00f3 
mensajeros a Isbaal, hijo 
de Sa\u00fal, para decirle: 
\u00abDevu\u00e9lveme a mi mujer, 
Mical, que yo adquir\u00ed por 
cien prepucios de 
filisteos\u00bb. {I}15_{/}Isbaal 
envi\u00f3 a quit\u00e1rsela a su 
marido, Paltiel, hijo de 
Lais. {I}16_{/}Su marido 
parti\u00f3 con ella y la 
sigui\u00f3 llorando hasta 
Bajur\u00edn. Abner le dijo: 
\u00abAnda, vu\u00e9lvete\u00bb. Y \u00e9l se 
volvi\u00f3.
{I}17_{/}Abner dijo a los 
ancianos de Israel: \u00abHace 
tiempo que dese\u00e1is tener 
a David por vuestro rey. 
{I}18_{/}Hacedlo as\u00ed; porque 
el Se\u00f1or ha dicho a 
David: Yo librar\u00e9 a mi 
pueblo de la mano de los 
filisteos y de todos sus 
enemigos por medio de mi 
siervo David\u00bb. {I}19_{/}Habl\u00f3 
tambi\u00e9n a Benjam\u00edn; 
despu\u00e9s fue a Hebr\u00f3n a 
exponer a David todo lo 
que Israel y toda la casa 
de Benjam\u00edn hab\u00edan visto 
con buenos ojos. {I}20_{/}Fue 
acompa\u00f1ado de veinte 
hombres, y David ofreci\u00f3 
un banquete a Abner y a 
los hombres que le 
acompa\u00f1aban. {I}21_{/}Abner 
dijo a David: \u00abMe voy a 
reunir a todo Israel 
junto a mi se\u00f1or el rey. 
Ellos har\u00e1n un pacto 
seg\u00fan los deseos de tu 
coraz\u00f3n\u00bb. David despidi\u00f3 
a Abner, que se march\u00f3 en 
paz.
JOAB MATA A TRAICI\u00d3N A 
ABNER{/}

{I}22_{/}Los hombres de David 
y Joab llegaron de una 
expedici\u00f3n trayendo un 
gran bot\u00edn. Abner ya no 
estaba con David en 
Hebr\u00f3n, pues le hab\u00eda 
despedido y hab\u00eda 
marchado en paz. 
{I}23_{/}Cuando llegaron Joab 
y todo el ej\u00e9rcito que \u00e9l 
mandaba, comunicaron a 
Joab que hab\u00eda venido 
Abner, hijo de Ner, y que 
el rey le hab\u00eda despedido 
y le hab\u00eda dejado ir en 
paz. {I}24_{/}Entonces Joab 
se present\u00f3 al rey y le 
dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 has hecho? 
Abner ha venido a verte; 
\u00bfpor qu\u00e9 le has despedido 
y le has dejado ir en 
paz? {I}25_{/}\u00bfEs que no 
conoces t\u00fa a Abner, hijo 
de Ner? Seguro que ha 
venido para enga\u00f1arte, 
para conocer todos tus 
pasos y para saber lo que 
haces\u00bb.
{I}26_{/}Joab, al salir de 
estar con David, envi\u00f3 
mensajeros en persecuci\u00f3n 
de Abner, que le hicieron 
volver desde la cisterna 
de Sir\u00e1, sin saberlo 
David. {I}27_{/}Cuando Abner 
volvi\u00f3 a Hebr\u00f3n, Joab le 
llev\u00f3 aparte, al lado de 
la puerta, como para 
hablar pac\u00edficamente con 
\u00e9l, y all\u00ed le hiri\u00f3 
mortalmente en el 
vientre, por la sangre de 
Asael, su hermano. 
{I}28_{/}Cuando David supo lo 
que hab\u00eda pasado, dijo: 
\u00abYo y mi reino somos 
inocentes por siempre 
ante el Se\u00f1or de la 
sangre de Abner, hijo de 
Ner. {I}29_{/}Que caiga sobre 
la cabeza de Joab y de 
toda su familia y que no 
falte nunca en la casa de 
Joab quien padezca 
gonorrea o lepra, hombres 
que anden con bast\u00f3n, que 
caigan bajo la espada o 
que pasen hambre\u00bb.
{I}30_{/}Joab y su hermano 
Abisay mataron a Abner 
porque hab\u00eda dado muerte 
a su hermano Asael en la 
batalla de Gaba\u00f3n.
{I}31_{/}David dijo a Joab y 
a los que estaban con \u00e9l: 
\u00abRasgad vuestras 
vestiduras, vest\u00edos de 
saco y guardad luto por 
Abner\u00bb. Y el rey David 
iba detr\u00e1s del f\u00e9retro. 
{I}32_{/}Sepultaron a Abner 
en Hebr\u00f3n. El rey llor\u00f3 
en voz alta sobre el 
sepulcro de Abner, y todo 
el pueblo lloraba 
tambi\u00e9n. {I}33_{/}El rey 
cant\u00f3 esta eleg\u00eda sobre 
Abner:
\u00ab\u00bfDeb\u00eda morir Abner
como muere un insensato?
{I}34_{/}Tus manos no estaban 
atadas,
ni tus pies sujetos a los 
grillos.
\u00a1Has ca\u00eddo como caen los 
criminales!\u00bb.
Y todo el pueblo continu\u00f3 
llorando por \u00e9l.
{I}35_{/}Todo el mundo vino a 
invitar a David para que 
comiera algo, pues 
todav\u00eda era de d\u00eda; pero 
David hizo este 
juramento: \u00abQue Dios me 
castigue si como pan o 
cualquier otra cosa antes 
de ponerse el sol\u00bb. 
{I}36_{/}El pueblo supo esto 
y le pareci\u00f3 bien, pues 
todo lo que hac\u00eda el rey 
le parec\u00eda bien al 
pueblo. {I}37_{/}Aquel d\u00eda se 
convenci\u00f3 todo el pueblo 
y todo Israel de que no 
hab\u00eda partido del rey la 
orden de matar a Abner, 
hijo de Ner. {I}38_{/}Y el 
rey dijo a sus 
servidores: \u00ab\u00bfNo os dais 
cuenta de que hoy ha 
ca\u00eddo en Israel un 
pr\u00edncipe y un gran 
hombre? {I}39_{/}Yo soy d\u00e9bil 
todav\u00eda, aunque haya 
recibido la unci\u00f3n real, 
y estos hombres, los 
hijos de Sarvia, son m\u00e1s 
fuertes que yo. Que el 
Se\u00f1or pague al que hizo 
el mal seg\u00fan su malicia\u00bb.
{1}4{/}

ISBAAL ES ASESINADO{/}

{I}1_{/}Cuando Isbaal, 
hijo de Sa\u00fal, supo que 
Abner hab\u00eda muerto en 
Hebr\u00f3n, se qued\u00f3 sin 
aliento, y todo Israel 
qued\u00f3 consternado. 
{I}2_{/}Isbaal, hijo de Sa\u00fal, 
ten\u00eda dos hombres, jefes 
de banda, Baan\u00e1 y Recab. 
Eran hijos de Rim\u00f3n de 
Beerot, de los hijos de 
Benjam\u00edn, pues tambi\u00e9n 
Beerot era considerado de 
Benjam\u00edn. {I}3_{/}Los de 
Beerot hab\u00edan huido a 
Guitay\u00edn y all\u00ed est\u00e1n 
como refugiados hasta 
hoy.
{I}4_{/}Jonat\u00e1n, hijo de 
Sa\u00fal, ten\u00eda un hijo cojo. 
Ten\u00eda cinco a\u00f1os cuando 
lleg\u00f3 de Yezrael la 
noticia sobre Sa\u00fal y 
Jonat\u00e1n. Su nodriza le 
tom\u00f3 para huir con \u00e9l, 
pero en la precipitaci\u00f3n 
de la fuga cay\u00f3 y qued\u00f3 
cojo. Se llamaba 
Meribaal.
{I}5_{/}Los hijos de Rim\u00f3n de 
Beerot, Recab y Baan\u00e1, se 
pusieron en camino y 
llegaron, a la hora de 
m\u00e1s calor del d\u00eda, a casa 
de Isbaal, que estaba 
durmiendo la siesta. 
{I}6_{/}La portera de la 
casa, que estaba 
limpiando el trigo, se 
hab\u00eda dormido, y Recab y 
su hermano Baan\u00e1 
{I}7_{/}entraron sin ser 
vistos en la casa donde 
Isbaal estaba acostado en 
la cama de su dormitorio. 
Lo mataron, le cortaron 
la cabeza y caminaron 
durante toda la noche por 
el camino de la Arab\u00e1. 
{I}8_{/}Llevaron la cabeza de 
Isbaal a David, a Hebr\u00f3n, 
y dijeron al rey: \u00abAqu\u00ed 
tienes la cabeza de 
Isbaal, hijo de Sa\u00fal, tu 
enemigo, que buscaba tu 
ruina. El Se\u00f1or ha 
vengado hoy a mi se\u00f1or, 
el rey, de Sa\u00fal y de su 
descendencia\u00bb.
DAVID MATA A LOS ASESINOS 
DE ISBAAL{/}

{I}9_{/}David les respondi\u00f3: 
\u00abVive el Se\u00f1or, que ha 
salvado mi vida de todo 
peligro, {I}10_{/}que si al 
que me anunci\u00f3 la muerte 
de Sa\u00fal creyendo que me 
daba una buena noticia, 
yo lo agarr\u00e9 y lo mat\u00e9 en 
Sicelag en lugar de darle 
una recompensa, 
{I}11_{/}\u00a1cu\u00e1nto m\u00e1s ahora, 
cuando unos bandidos han 
matado a un hombre 
inocente, en su casa, 
sobre su lecho! \u00bfNo 
deber\u00e9 yo pediros cuenta 
de su sangre y borraros 
de la tierra?\u00bb. 
{I}12_{/}David orden\u00f3 a sus 
servidores que los 
matasen. Les cortaron las 
manos y los pies y los 
colgaron cerca de la 
piscina de Hebr\u00f3n. 
Tomaron tambi\u00e9n la cabeza 
de Isbaal y la enterraron 
en el sepulcro de Abner, 
en Hebr\u00f3n.
{1}5{/}

DAVID, REY DE TODO 
ISRAEL{/}

{I}1_{/}Todas las tribus 
de Israel fueron a Hebr\u00f3n 
a decir a David: \u00abMira, 
somos hueso de tus huesos 
y carne de tu carne. 
{I}2_{/}Ya antes, cuando 
todav\u00eda reinaba Sa\u00fal, 
eras t\u00fa el que mandaba el 
ej\u00e9rcito de Israel. El 
Se\u00f1or te hab\u00eda dicho: T\u00fa 
apacentar\u00e1s a mi pueblo 
Israel, ser\u00e1s el jefe de 
mi pueblo Israel\u00bb. 
{I}3_{/}Todos los ancianos de 
Israel fueron a Hebr\u00f3n a 
ver al rey; el rey David 
hizo con ellos un pacto 
ante el Se\u00f1or, y ungieron 
a David como rey de 
Israel.
{I}4_{/}David ten\u00eda treinta 
a\u00f1os cuando subi\u00f3 al 
trono, y rein\u00f3 cuarenta 
a\u00f1os. {I}5_{/}En Hebr\u00f3n rein\u00f3 
sobre Jud\u00e1 siete a\u00f1os y 
seis meses; en Jerusal\u00e9n 
rein\u00f3 treinta y tres a\u00f1os 
sobre todo Israel y Jud\u00e1.
DAVID CONQUISTA JERUSAL\u00c9N 
Y LA HACE CAPITAL DEL 
REINO{/}

{I}6_{/}El rey y sus hombres 
marcharon sobre Jerusal\u00e9n 
contra los jebuseos, que 
habitaban la regi\u00f3n. 
\u00c9stos dijeron a David: 
\u00abNo entrar\u00e1s aqu\u00ed; los 
ciegos y los cojos te 
rechazar\u00e1n\u00bb. Como 
diciendo: \u00abDavid no 
entrar\u00e1 aqu\u00ed\u00bb. {I}7_{/}Pero 
David se apoder\u00f3 de la 
fortaleza de Si\u00f3n, 
llamada luego la ciudad 
de David. {I}8_{/}Aquel d\u00eda 
dijo David: \u00abEl que 
quiera derrotar al 
jebuseo, que entre por el 
canal. En cuanto a los 
cojos y a los ciegos, son 
enemigos de David\u00bb. Por 
eso se dice: \u00abLos ciegos 
y los cojos no entrar\u00e1n 
en el templo del Se\u00f1or\u00bb.
{I}9_{/}David se estableci\u00f3 
en la fortaleza y la 
llam\u00f3 \u00abCiudad de David\u00bb. 
Y reconstruy\u00f3 la ciudad 
todo alrededor desde el 
terrapl\u00e9n hacia la 
periferia. {I}10_{/}David iba 
fortaleci\u00e9ndose de d\u00eda en 
d\u00eda, y el Se\u00f1or, Dios 
todopoderoso, estaba con 
\u00e9l.
{I}11_{/}Jir\u00e1n, rey de Tiro, 
envi\u00f3 mensajeros a David 
con madera de cedro, 
alba\u00f1iles y carpinteros 
para que le construyeran 
un palacio. {I}12_{/}Entonces 
David comprendi\u00f3 que el 
Se\u00f1or confirmaba su 
realeza y que ensalzaba 
su reino por amor de su 
pueblo Israel. {I}13_{/}David 
tom\u00f3 todav\u00eda m\u00e1s 
concubinas y mujeres en 
Jerusal\u00e9n, despu\u00e9s de 
haber venido de Hebr\u00f3n, y 
le nacieron hijos e 
hijas. {I}14_{/}\u00c9stos son los 
hijos que le nacieron en 
Jerusal\u00e9n: Sam\u00faa, Sobab, 
Nat\u00e1n, Salom\u00f3n, 
{I}15_{/}Yibjar, Elis\u00faa, 
N\u00e9feg, Yaf\u00eda, 
{I}16_{/}Elisam\u00e1, Elyad\u00e1 y 
Elif\u00e9let.
VICTORIAS DE DAVID SOBRE 
LOS FILISTEOS{/}

{I}17_{/}Cuando los filisteos 
supieron que David hab\u00eda 
sido ungido rey de todo 
Israel, fueron todos en 
su busca. David se enter\u00f3 
y se meti\u00f3 en la 
fortaleza. {I}18_{/}Los 
filisteos llegaron y se 
desplegaron por el valle 
de Refa\u00edn. {I}19_{/}David 
consult\u00f3 al Se\u00f1or: 
\u00ab\u00bfAtacar\u00e9 a los 
filisteos? \u00bfLos pondr\u00e1s 
en mis manos?\u00bb. El Se\u00f1or 
respondi\u00f3: \u00abAt\u00e1calos, 
porque los pondr\u00e9 en tus 
manos\u00bb. {I}20_{/}David fue a 
Baal Peras\u00edn y all\u00ed los 
derrot\u00f3. Y dijo: \u00abEl 
Se\u00f1or ha dispersado a mis 
enemigos ante m\u00ed como se 
dispersan las aguas\u00bb. Por 
eso se llam\u00f3 este lugar 
Baal Peras\u00edn. {I}21_{/}Los 
filisteos abandonaron 
all\u00ed a sus dioses, y 
David y sus hombres los 
recogieron.
{I}22_{/}Los filisteos 
volvieron a ocupar el 
valle de Refa\u00edn. 
{I}23_{/}David consult\u00f3 de 
nuevo al Se\u00f1or, y el 
Se\u00f1or le respondi\u00f3: \u00abNo 
los ataques de frente; da 
un rodeo por detr\u00e1s y 
at\u00e1calos por el lado de 
las balsameras. 
{I}24_{/}Cuando oigas ruido 
de pasos por las copas de 
las balsameras, ataca 
r\u00e1pidamente, porque el 
Se\u00f1or ir\u00e1 delante de ti 
para derrotar al ej\u00e9rcito 
de los filisteos\u00bb. 
{I}25_{/}David hizo como el 
Se\u00f1or le hab\u00eda mandado y 
derrot\u00f3 a los filisteos 
desde Gaba\u00f3n hasta 
Gu\u00e9zer.
{1}6{/}

TRASLADO DEL ARCA A 
JERUSAL\u00c9N{/}

{I}1_{/}David volvi\u00f3 a 
reunir a todo lo selecto 
de Israel: treinta mil 
hombres. {I}2_{/}David, con 
todo el ej\u00e9rcito que le 
acompa\u00f1aba, se puso en 
marcha y fue a Baal\u00e1 de 
Jud\u00e1 para traer de all\u00ed 
el arca de Dios, que 
lleva el nombre del Se\u00f1or 
todopoderoso que se 
sienta sobre los 
querubines. {I}3_{/}Colocaron 
el arca de Dios sobre un 
carro nuevo y la sacaron 
de la casa de Abinadab, 
que est\u00e1 en la colina. 
Uz\u00e1 y Aji\u00f3, hijos de 
Abinadab, conduc\u00edan el 
carro. {I}4_{/}Uz\u00e1 estaba al 
lado del arca de Dios, y 
Aji\u00f3 iba delante del 
arca. {I}5_{/}David y toda la 
casa de Israel iban 
delante del arca cantando 
y bailando con todas sus 
fuerzas al son de las 
c\u00edtaras, arpas, tambores, 
sistros y c\u00edmbalos. 
{I}6_{/}Cuando llegaron a la 
era de Nac\u00f3n, Uz\u00e1 
extendi\u00f3 su mano hacia el 
arca de Dios para 
sujetarla porque los 
bueyes hab\u00edan tropezado. 
{I}7_{/}Entonces la ira del 
Se\u00f1or se encendi\u00f3 contra 
Uz\u00e1, lo hiri\u00f3 por la 
falta cometida, y all\u00ed 
mismo muri\u00f3 junto al arca 
de Dios. {I}8_{/}David se 
disgust\u00f3 mucho porque el 
Se\u00f1or hab\u00eda castigado a 
Uz\u00e1, y aquel lugar fue 
llamado \u00abPeres Uz\u00e1\u00bb hasta 
el d\u00eda de hoy.
{I}9_{/}Aquel d\u00eda David tuvo 
miedo del Se\u00f1or, y se 
dijo: \u00ab\u00bfC\u00f3mo entrar\u00e1 el 
arca en mi casa?\u00bb. 
{I}10_{/}Por eso no quiso 
llevar el arca del Se\u00f1or 
a su casa, a la ciudad de 
David, y la llev\u00f3 a casa 
de Obeded\u00f3n de Gat. 
{I}11_{/}El arca del Se\u00f1or 
estuvo tres meses en casa 
de Obeded\u00f3n de Gat, y el 
Se\u00f1or bendijo a Obeded\u00f3n 
y a toda su casa. 
{I}12_{/}Cuando contaron al 
rey David que el Se\u00f1or 
hab\u00eda bendecido a 
Obeded\u00f3n y todas sus 
cosas a causa del arca de 
Dios, David fue y 
traslad\u00f3 el arca de Dios 
de casa de Obeded\u00f3n a la 
ciudad de David con gran 
j\u00fabilo.
{I}13_{/}Cuando los que 
llevaban el arca hab\u00edan 
dado seis pasos, se 
sacrific\u00f3 un toro y un 
carnero. {I}14_{/}David 
bailaba ante el Se\u00f1or con 
todas sus fuerzas; 
llevaba ce\u00f1ido un efod de 
lino. {I}15_{/}As\u00ed David y 
toda la casa de Israel 
trasladaron el arca del 
Se\u00f1or en medio de 
aclamaciones y del sonido 
de trompetas.
{I}16_{/}Cuando el arca del 
Se\u00f1or lleg\u00f3 a la ciudad 
de David, Mical, hija de 
Sa\u00fal, estaba mirando por 
la ventana y, al ver al 
rey David saltando y 
bailando, lo despreci\u00f3 en 
su coraz\u00f3n. {I}17_{/}Metieron 
el arca del Se\u00f1or y la 
colocaron en medio de la 
tienda que David hab\u00eda 
levantado para ella. 
David ofreci\u00f3 al Se\u00f1or 
holocaustos y sacrificios 
de reconciliaci\u00f3n. 
{I}18_{/}Cuando David termin\u00f3 
de ofrecer los 
holocaustos y los 
sacrificios de 
reconciliaci\u00f3n, bendijo 
al pueblo en el nombre 
del Se\u00f1or todopoderoso. 
{I}19_{/}Y distribuy\u00f3 a todos 
los israelitas presentes, 
hombres y mujeres, una 
torta de pan a cada uno, 
un pedazo de carne y un 
racimo de uvas pasas; 
luego todo el pueblo se 
fue cada uno a su casa.
{I}20_{/}Cuando David volvi\u00f3 
a su casa para 
bendecirla, Mical, hija 
de Sa\u00fal, le sali\u00f3 al 
encuentro y le dijo: 
\u00ab\u00a1Qu\u00e9 bien ha quedado hoy 
el rey de Israel 
desnud\u00e1ndose ante la 
vista de las criadas de 
sus servidores, como lo 
har\u00eda un hombre 
cualquiera!\u00bb. {I}21_{/}David 
respondi\u00f3 a Mical: \u00ab\u00a1Yo 
he bailado delante del 
Se\u00f1or! Vive el Se\u00f1or, que 
me eligi\u00f3 con preferencia 
a tu padre y a toda su 
casa para constituirme 
jefe de Israel, el pueblo 
del Se\u00f1or, que delante 
del Se\u00f1or bailar\u00e9 {I}22_{/}y 
me humillar\u00e9 todav\u00eda m\u00e1s 
que esto; ser\u00e9 vil a tus 
ojos, pero ante las 
criadas de que hablas 
ser\u00e9 honrado\u00bb. {I}23_{/}Y 
Mical, hija de Sa\u00fal, no 
tuvo hijos hasta el d\u00eda 
de su muerte.
{1}7{/}

PROFEC\u00cdA DE NAT\u00c1N{/}

{I}1_{/}Cuando David se 
estableci\u00f3 en su palacio 
y el Se\u00f1or le dio 
descanso libr\u00e1ndolo de 
todos sus enemigos de 
alrededor, {I}2_{/}dijo al 
profeta Nat\u00e1n: \u00abMira, yo 
estoy viviendo en una 
casa de cedro, mientras 
que el arca del Se\u00f1or 
est\u00e1 bajo una tienda\u00bb. 
{I}3_{/}Y Nat\u00e1n dijo al rey: 
\u00abHaz lo que piensas, 
porque el Se\u00f1or est\u00e1 
contigo\u00bb.
DIOS PROMETE A DAVID LA 
PERMANENCIA ETERNA DE SU 
REINO{/}

{I}4_{/}Pero aquella misma 
noche el Se\u00f1or dijo a 
Nat\u00e1n: {I}5_{/}\u00abVete y di a 
mi siervo David: No ser\u00e1s 
t\u00fa el que me construyas 
una casa para que habite 
en ella. {I}6_{/}Yo no he 
habitado en casa desde el 
d\u00eda en que saqu\u00e9 de 
Egipto a los israelitas 
hasta hoy, sino que he 
estado peregrinando en 
una tienda de campa\u00f1a. 
{I}7_{/}Durante todo el 
tiempo que anduve errante 
con los israelitas jam\u00e1s 
dije a ninguno de los 
jueces de Israel, a los 
que puse para que 
gobernaran a mi pueblo, 
que me construyera una 
casa de cedro.
{I}8_{/}Di a mi siervo David: 
Esto dice el Se\u00f1or 
todopoderoso: Yo te saqu\u00e9 
del aprisco, de detr\u00e1s de 
las ovejas, para que 
fueras el jefe de mi 
pueblo, Israel. {I}9_{/}He 
estado contigo en todas 
tus empresas, he 
exterminado delante de ti 
a todos tus enemigos; 
har\u00e9 que tu nombre sea 
como el de los grandes de 
la tierra. {I}10_{/}Asignar\u00e9 
un territorio a mi pueblo 
Israel y en \u00e9l lo 
plantar\u00e9 para que habite 
en \u00e9l y no vuelva a ser 
perturbado, ni los 
malvados contin\u00faen 
oprimi\u00e9ndolo como antes, 
{I}11_{/}en el tiempo en que 
yo constitu\u00ed a los jueces 
sobre mi pueblo Israel; 
yo le dar\u00e9 paz libr\u00e1ndolo 
de todos sus enemigos.
Te hago saber, adem\u00e1s, 
que te dar\u00e9 una dinast\u00eda; 
{I}12_{/}pues cuando llegues 
al t\u00e9rmino de tus d\u00edas y 
descanses con tus padres, 
har\u00e9 surgir un 
descendiente tuyo, que 
saldr\u00e1 de tus entra\u00f1as, y 
lo confirmar\u00e9 en el 
reino. {I}13_{/}\u00c9l me 
construir\u00e1 un templo y yo 
consolidar\u00e9 su trono para 
siempre. {I}14_{/}Yo ser\u00e9 
para \u00e9l un padre y \u00e9l 
ser\u00e1 para m\u00ed un hijo. Si 
hace mal, yo lo castigar\u00e9 
con varas de hombre y con 
castigos corrientes entre 
los hombres. {I}15_{/}Pero no 
le retirar\u00e9 mi favor, 
como se lo retir\u00e9 a Sa\u00fal, 
a quien rechac\u00e9 de mi 
presencia. {I}16_{/}Tu casa y 
tu reino subsistir\u00e1n por 
siempre ante m\u00ed, y tu 
trono se afirmar\u00e1 para 
siempre\u00bb. {I}17_{/}Nat\u00e1n 
comunic\u00f3 a David todo lo 
que hab\u00eda visto y o\u00eddo.
ACCI\u00d3N DE GRACIAS DE 
DAVID{/}

{I}18_{/}El rey David se 
present\u00f3 ante el Se\u00f1or y 
le dijo: \u00ab\u00bfQui\u00e9n soy yo, 
Se\u00f1or, y qu\u00e9 es mi casa 
para que me hayas hecho 
llegar hasta aqu\u00ed? {I}19_{/}Y 
aun esto es todav\u00eda poco 
para ti, Se\u00f1or, y 
extiendes tambi\u00e9n tu 
promesa a la casa de tu 
siervo para un futuro 
lejano, para la duraci\u00f3n 
misma de la humanidad. 
{I}20_{/}\u00bfQu\u00e9 m\u00e1s podr\u00eda 
decirte David? T\u00fa conoces 
a tu siervo, Se\u00f1or. 
{I}21_{/}Por amor a tu siervo 
has hecho todas estas 
maravillas y las has dado 
a conocer. {I}22_{/}Eres 
grande, Se\u00f1or; no hay 
nadie como t\u00fa, ni hay 
Dios fuera de ti, como 
hemos o\u00eddo. {I}23_{/}\u00bfHay 
sobre la tierra un pueblo 
como tu pueblo Israel, al 
cual Dios mismo vino a 
rescatarlo para hacerlo 
su pueblo, para hacerlo 
famoso, para hacer en su 
favor terribles y grandes 
prodigios y expulsar a 
las naciones y a sus 
dioses delante de tu 
pueblo, al que rescataste 
de Egipto? {I}24_{/}Has 
afirmado a tu pueblo 
Israel como pueblo tuyo y 
para siempre, y t\u00fa, 
Se\u00f1or, te has hecho su 
Dios. {I}25_{/}Y ahora, 
Se\u00f1or, mant\u00e9n firme para 
siempre la promesa que 
has hecho a tu siervo y a 
su casa, y haz como has 
dicho. {I}26_{/}Que tu nombre 
sea siempre engrandecido; 
y que digan: El Se\u00f1or 
todopoderoso es Dios de 
Israel. Y que la casa de 
tu siervo David sea 
estable en tu presencia, 
{I}27_{/}ya que t\u00fa, Se\u00f1or 
todopoderoso, Dios de 
Israel, has prometido a 
tu siervo que le 
edificar\u00e1s una casa; por 
eso se ha atrevido a 
dirigirte esta s\u00faplica. 
{I}28_{/}S\u00ed, Se\u00f1or, t\u00fa eres 
Dios, tus palabras son 
verdad, y has hecho a tu 
siervo esta gran promesa. 
{I}29_{/}D\u00edgnate bendecir la 
casa de tu siervo para 
que permanezca siempre en 
tu presencia. Porque eres 
t\u00fa, Se\u00f1or, el que has 
hablado, y con tu 
bendici\u00f3n la casa de tu 
siervo ser\u00e1 bendita para 
siempre\u00bb.
{1}8{/}

LAS GUERRAS DE DAVID{/}

{I}1_{/}Despu\u00e9s de esto, 
David derrot\u00f3 a los 
filisteos, los someti\u00f3 y 
les quit\u00f3 su hegemon\u00eda. 
{I}2_{/}Derrot\u00f3 tambi\u00e9n a los 
moabitas, los hizo 
echarse a tierra y los 
midi\u00f3 con la cuerda. 
Conden\u00f3 a muerte dos 
medidas de cuerda y dej\u00f3 
con vida una medida 
completa. Los moabitas 
quedaron sometidos a 
David y le pagaron 
tributo.
{I}3_{/}David venci\u00f3 tambi\u00e9n 
a Hadad\u00e9zer, hijo de 
Rejob, rey de Sob\u00e1, 
cuando iba a extender su 
dominio hasta el 
\u00c9ufrates. {I}4_{/}David le 
hizo prisioneros a mil 
setecientos soldados de 
caballer\u00eda y veinte mil 
de infanter\u00eda. Desjarret\u00f3 
a todos los caballos de 
tiro, dejando s\u00f3lo los 
necesarios para cien 
carros. {I}5_{/}Los sirios de 
Damasco fueron a socorrer 
a Hadad\u00e9zer, rey de Sob\u00e1, 
y David mat\u00f3 a veintid\u00f3s 
mil sirios. {I}6_{/}David 
puso guarniciones en 
Siria de Damasco, y los 
sirios le quedaron 
sometidos y le pagaron 
tributo. El Se\u00f1or daba la 
victoria a David por 
dondequiera que iba.
{I}7_{/}David se apoder\u00f3 de 
los escudos de oro que 
llevaba la guardia de 
Hadad\u00e9zer y los llev\u00f3 a 
Jerusal\u00e9n. {I}8_{/}En T\u00e9baj y 
en Berotay, ciudades de 
Hadad\u00e9zer, se apoder\u00f3 
tambi\u00e9n de una gran 
cantidad de bronce.
{I}9_{/}Cuando Tou, rey de 
Jamat, supo que David 
hab\u00eda derrotado a todo el 
ej\u00e9rcito de Hadad\u00e9zer, 
{I}10_{/}envi\u00f3 a su hijo 
Hador\u00e1n al rey David para 
saludarlo y felicitarlo 
por haber atacado y haber 
vencido a Hadad\u00e9zer, pues 
Tou estaba en guerra con 
Hadad\u00e9zer. Hador\u00e1n 
llevaba consigo objetos 
de plata, de oro y de 
bronce, que {I}11_{/}el rey 
David consagr\u00f3 al Se\u00f1or, 
junto con la plata y el 
oro que ya hab\u00eda 
consagrado, procedentes 
de las naciones que \u00e9l 
hab\u00eda sometido: 
{I}12_{/}Ed\u00f3n, Moab, los 
amonitas, los filisteos, 
Amalec y el bot\u00edn de 
Hadad\u00e9zer, hijo de Rejob, 
rey de Sob\u00e1. {I}13_{/}David 
adquiri\u00f3 gran fama y, a 
su regreso, derrot\u00f3 en el 
valle de la Sal a 
dieciocho mil edomitas. 
{I}14_{/}Puso guarniciones en 
Ed\u00f3n, y los edomitas 
quedaron sometidos a 
David. El Se\u00f1or daba la 
victoria a David por 
dondequiera que iba.
LA ADMINISTRACI\u00d3N DEL 
REINO DE DAVID{/}

{I}15_{/}David rein\u00f3 sobre 
todo Israel, y administr\u00f3 
rectamente la justicia a 
todo su pueblo. 
{I}16_{/}Joab, hijo de 
Sarvia, era el jefe de su 
ej\u00e9rcito; Josafat, hijo 
de Ajilud, era cronista; 
{I}17_{/}Sadoc, hijo de 
Ajitub, y Abiatar, hijo 
de Ajim\u00e9lec, eran 
sacerdotes, y Seraya, 
secretario. Benayas, hijo 
de Yehoyad\u00e1, era jefe de 
los quereteos y peleteos. 
Los hijos de David eran 
sacerdotes.
{1}9{/}

DAVID FAVORECE AL HIJO DE 
JONAT\u00c1N{/}

{I}1_{/}David pregunt\u00f3: 
\u00ab\u00bfQueda alg\u00fan 
superviviente de la casa 
de Sa\u00fal a quien pueda yo 
favorecer por amor a 
Jonat\u00e1n?\u00bb. {I}2_{/}Hab\u00eda un 
siervo de la casa de 
Sa\u00fal, llamado Sib\u00e1. Lo 
mandaron venir, y el rey 
le dijo: \u00ab\u00bfT\u00fa eres 
Sib\u00e1?\u00bb. \u00c9l respondi\u00f3: 
\u00abPara servirte\u00bb. {I}3_{/}El 
rey le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQueda 
alguno de la casa de Sa\u00fal 
a quien yo pueda 
favorecer en nombre de 
Dios?\u00bb. Sib\u00e1 respondi\u00f3: 
\u00abTodav\u00eda queda un hijo de 
Jonat\u00e1n, que est\u00e1 lisiado 
de ambos pies\u00bb. {I}4_{/}El 
rey le dijo: \u00ab\u00bfD\u00f3nde 
est\u00e1?\u00bb. Sib\u00e1 respondi\u00f3: 
\u00abEn casa de Maquir, hijo 
de Amiel, de Lodabar\u00bb. 
{I}5_{/}El rey David mand\u00f3 
que lo trajeran de all\u00ed.
{I}6_{/}Cuando Meribaal, hijo 
de Jonat\u00e1n, hijo de Sa\u00fal, 
lleg\u00f3 junto a David, se 
postr\u00f3 en tierra. David 
dijo: \u00ab\u00a1Meribaal!\u00bb. Y \u00e9l 
respondi\u00f3: \u00abAqu\u00ed tienes a 
tu siervo\u00bb. {I}7_{/}David le 
dijo: \u00abNo temas, porque 
quiero favorecerte por 
amor a tu padre, Jonat\u00e1n. 
Te devolver\u00e9 las tierras 
de Sa\u00fal, tu abuelo, y 
comer\u00e1s siempre a mi 
mesa\u00bb. {I}8_{/}\u00c9l se postr\u00f3 y 
dijo: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es tu 
siervo para que te fijes 
en un perro muerto como 
yo?\u00bb. {I}9_{/}El rey llam\u00f3 a 
Sib\u00e1, servidor de Sa\u00fal, y 
le dijo: \u00abTodo lo que 
pertenec\u00eda a Sa\u00fal y a su 
casa se lo doy al hijo de 
tu se\u00f1or. {I}10_{/}T\u00fa 
trabajar\u00e1s para \u00e9l la 
tierra, t\u00fa y tus hijos y 
tus esclavos; t\u00fa har\u00e1s la 
recolecci\u00f3n, para que la 
casa de tu se\u00f1or tenga 
qu\u00e9 comer; en cuanto a 
Meribaal, hijo de tu 
se\u00f1or, \u00e9l comer\u00e1 siempre 
a mi mesa\u00bb. Sib\u00e1 ten\u00eda 
quince hijos y veinte 
esclavos. {I}11_{/}Sib\u00e1 
respondi\u00f3 al rey: \u00abTu 
servidor har\u00e1 todo lo que 
el rey, mi se\u00f1or, ha 
mandado a su siervo\u00bb. 
Meribaal com\u00eda a la mesa 
del rey, como uno de sus 
hijos. {I}12_{/}Meribaal 
ten\u00eda un hijo peque\u00f1o que 
se llamaba Mic\u00e1. Todos 
los que viv\u00edan en casa de 
Sib\u00e1 estaban al servicio 
de Meribaal. {I}13_{/}Pero 
Meribaal viv\u00eda en 
Jerusal\u00e9n, porque com\u00eda 
siempre a la mesa del 
rey; era cojo de ambos 
pies.
{1}10{/}

VICTORIA SOBRE LOS 
AMONITAS Y SIRIOS{/}

{I}1_{/}Despu\u00e9s de esto, 
muri\u00f3 el rey de los 
amonitas y le sucedi\u00f3 su 
hijo Jan\u00fan. {I}2_{/}David se 
dijo: \u00abYo tratar\u00e9 con 
benevolencia a Jan\u00fan, 
hijo de Naj\u00e1s, como su 
padre me trat\u00f3 a m\u00ed\u00bb. 
David le envi\u00f3 una 
embajada de p\u00e9same por la 
muerte de su padre. Pero 
cuando los servidores de 
David llegaron a la 
tierra de Am\u00f3n, {I}3_{/}los 
jefes amonitas dijeron a 
Jan\u00fan: \u00ab\u00bfT\u00fa crees que 
David te env\u00eda 
consoladores con el fin 
de honrar a tu padre? \u00bfNo 
los habr\u00e1 enviado m\u00e1s 
bien con el fin de 
explorar, espiar y 
destruir el pa\u00eds?\u00bb. 
{I}4_{/}Entonces Jan\u00fan agarr\u00f3 
a los siervos de David, 
les cort\u00f3 la mitad de la 
barba y los vestidos por 
la mitad, a la altura de 
las nalgas, y los 
despach\u00f3. {I}5_{/}Cuando 
David se enter\u00f3, mand\u00f3 
que les saliesen al 
encuentro, y que les 
dijesen: \u00abQuedaos en 
Jeric\u00f3 hasta que os 
crezca la barba y luego 
vendr\u00e9is\u00bb.
{I}6_{/}Los amonitas se 
dieron cuenta de que se 
hab\u00edan hecho odiosos a 
David, y enviaron 
mensajeros para contratar 
como mercenarios a los 
sirios de Bet Rejob y de 
Sob\u00e1, veinte mil soldados 
de infanter\u00eda, del rey de 
Maac\u00e1, mil hombres, y de 
Tob, doce mil. {I}7_{/}Cuando 
David lo supo, mand\u00f3 a 
Joab con todo su 
ej\u00e9rcito.
{I}8_{/}Los amonitas salieron 
y se pusieron en orden de 
batalla a la entrada de 
la ciudad, mientras que 
los sirios de Sob\u00e1 y de 
Rejob y los hombres de 
Tob y de Maac\u00e1 estaban en 
el campo. {I}9_{/}Joab, 
viendo que ten\u00eda dos 
frentes, uno delante y 
otro detr\u00e1s, seleccion\u00f3 a 
la flor y nata del 
ej\u00e9rcito de Israel y lo 
puso en orden de batalla 
frente a los sirios; 
{I}10_{/}y el resto del 
ej\u00e9rcito, bajo la 
direcci\u00f3n de su hermano 
Abisay, lo coloc\u00f3 frente 
a los amonitas. {I}11_{/}Y 
dijo: \u00abSi los sirios me 
ganan a m\u00ed, t\u00fa vendr\u00e1s en 
mi ayuda; y si los 
amonitas te ganan a ti, 
yo ir\u00e9 en tu ayuda. 
{I}12_{/}\u00a1\u00c1nimo!, luchemos 
valientemente por nuestro 
pueblo y por las ciudades 
de nuestro Dios. Que el 
Se\u00f1or haga lo que bien le 
parezca\u00bb.
{I}13_{/}Joab con su ej\u00e9rcito 
se lanz\u00f3 al ataque contra 
los sirios y \u00e9stos 
huyeron ante \u00e9l. {I}14_{/}Los 
amonitas, al ver huir a 
los sirios, se dieron 
tambi\u00e9n a la fuga ante 
Abisay y entraron en la 
ciudad. Entonces Joab 
volvi\u00f3 de la guerra 
contra los amonitas y 
entr\u00f3 en Jerusal\u00e9n.
{I}15_{/}Los sirios, viendo 
que hab\u00edan sido 
derrotados por Israel, 
concentraron sus fuerzas. 
{I}16_{/}Hadad\u00e9zer mand\u00f3 
buscar a los sirios del 
otro lado del \u00c9ufrates, y 
\u00e9stos vinieron a Jel\u00e1n, 
mandados por Sobac, jefe 
del ej\u00e9rcito de 
Hadad\u00e9zer. {I}17_{/}David, al 
saberlo, reuni\u00f3 a todo 
Israel, pas\u00f3 el Jord\u00e1n y 
lleg\u00f3 a Jel\u00e1n. Los 
sirios, puestos en orden 
de batalla, salieron al 
encuentro de David y 
lucharon con \u00e9l. 
{I}18_{/}Pero los sirios 
huyeron ante Israel, y 
David les mat\u00f3 
setecientos caballos de 
tiro y cuarenta mil 
hombres; hiri\u00f3 tambi\u00e9n a 
Sobac, jefe del ej\u00e9rcito, 
que muri\u00f3 all\u00ed mismo. 
{I}19_{/}Cuando los reyes 
aliados de Hadad\u00e9zer se 
vieron derrotados por 
Israel, firmaron la paz 
con Israel y le quedaron 
sometidos. Y en adelante 
los sirios no se 
atrevieron a volver a 
ayudar a los amonitas.
{1}11{/}

DOBLE PECADO DE DAVID{/}

{I}1_{/}Al a\u00f1o siguiente, por 
el tiempo en que suelen 
los reyes salir a 
campa\u00f1a, David envi\u00f3 a 
Joab, a sus oficiales y a 
todo Israel a devastar a 
los amonitas y a sitiar a 
Rab\u00e1. David se qued\u00f3 en 
Jerusal\u00e9n.
{I}2_{/}Una tarde, despu\u00e9s de 
la siesta, David, 
paseando por la terraza 
del palacio, vio a una 
mujer que estaba 
ba\u00f1\u00e1ndose. La mujer era 
muy bella. {I}3_{/}David hizo 
que averiguasen qui\u00e9n era 
aquella mujer, y le 
dijeron: \u00abEs Betsab\u00e9, 
hija de Eli\u00e1n, mujer de 
Ur\u00edas, el hitita\u00bb. 
{I}4_{/}Entonces David mand\u00f3 
que se la trajeran. Ella 
vino a su casa, y \u00e9l se 
acost\u00f3 con ella; ella 
acababa de purificarse de 
su impureza menstrual. 
Despu\u00e9s se volvi\u00f3 a su 
casa. {I}5_{/}La mujer qued\u00f3 
encinta y mand\u00f3 decir a 
David: \u00abEstoy encinta\u00bb. 
{I}6_{/}Entonces David envi\u00f3 
este mensaje a Joab: 
\u00abEnv\u00edame a Ur\u00edas, el 
hitita\u00bb. Y Joab envi\u00f3 a 
Ur\u00edas a David. {I}7_{/}Cuando 
Ur\u00edas lleg\u00f3 donde David, 
\u00e9ste le pregunt\u00f3 c\u00f3mo 
estaba Joab y el ej\u00e9rcito 
y c\u00f3mo iba la guerra.
{I}8_{/}Despu\u00e9s David dijo a 
Ur\u00edas: \u00abBaja a tu casa y 
l\u00e1vate los pies\u00bb. Ur\u00edas 
sali\u00f3 del palacio y, tras 
\u00e9l, le llevaron un 
obsequio de la mesa real. 
{I}9_{/}Ur\u00edas se acost\u00f3 a la 
puerta del palacio con 
los servidores de su 
se\u00f1or y no fue a su casa.
{I}10_{/}Comunicaron a David 
que Ur\u00edas no hab\u00eda ido a 
su casa. Entonces David 
le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfNo acabas 
de llegar de viaje? \u00bfPor 
qu\u00e9 no has bajado a tu 
casa?\u00bb. {I}11_{/}Ur\u00edas le 
respondi\u00f3: \u00abEl arca, 
Israel y Jud\u00e1 habitan en 
tiendas; mi se\u00f1or Joab y 
los oficiales de mi se\u00f1or 
acampan al aire libre, \u00bfe 
iba yo a ir a mi casa 
para comer, beber y 
dormir con mi mujer? Por 
el Se\u00f1or y por tu vida, 
que no har\u00e9 tal cosa\u00bb. 
{I}12_{/}David dijo a Ur\u00edas: 
\u00abQu\u00e9date aqu\u00ed hoy 
todav\u00eda, y ma\u00f1ana te 
enviar\u00e9\u00bb. Ur\u00edas se qued\u00f3 
en Jerusal\u00e9n aquel d\u00eda. 
{I}13_{/}Al d\u00eda siguiente 
David le invit\u00f3 a comer y 
beber con \u00e9l, y Ur\u00edas se 
emborrach\u00f3; por la tarde 
sali\u00f3 a acostarse en su 
cama con los servidores 
de su se\u00f1or, pero no fue 
a su casa.
{I}14_{/}A la ma\u00f1ana 
siguiente David escribi\u00f3 
una carta a Joab y se la 
mand\u00f3 por Ur\u00edas. 
{I}15_{/}Dec\u00eda en ella: 
\u00abPoned a Ur\u00edas en el 
punto en que m\u00e1s recia 
sea la batalla; y despu\u00e9s 
dejadle solo para que sea 
herido y muera\u00bb. 
{I}16_{/}Joab, que estaba 
asediando la ciudad, puso 
a Ur\u00edas en el lugar donde 
sab\u00eda que estaban los 
hombres m\u00e1s valientes. 
{I}17_{/}Los hombres de la 
ciudad hicieron una 
salida para atacar a 
Joab; cayeron muchos del 
ej\u00e9rcito y de los 
servidores de David y 
muri\u00f3 tambi\u00e9n Ur\u00edas, el 
hitita.
{I}18_{/}Joab mand\u00f3 informar 
a David sobre todos los 
detalles del combate. 
{I}19_{/}Al mensajero le dio 
esta orden: \u00abCuando hayas 
terminado de contar al 
rey todos los detalles 
del combate, {I}20_{/}si el 
rey monta en c\u00f3lera y te 
dice: \u00bfPor qu\u00e9 os hab\u00e9is 
acercado tanto a la 
ciudad para atacarla? \u00bfNo 
sab\u00edais que tiran desde 
lo alto de los muros? 
{I}21_{/}\u00bfQui\u00e9n mat\u00f3 a 
Abim\u00e9lec, hijo de 
Yerubaal? \u00bfNo fue una 
mujer, que tir\u00f3 sobre \u00e9l 
desde lo alto de los 
muros una rueda de 
molino, y muri\u00f3 en Tebes? 
\u00bfPor qu\u00e9 os hab\u00e9is 
acercado tanto a las 
murallas?, t\u00fa le dir\u00e1s: 
Tambi\u00e9n muri\u00f3 tu siervo 
Ur\u00edas, el hitita\u00bb.
{I}22_{/}El mensajero parti\u00f3, 
se present\u00f3 a David y le 
comunic\u00f3 todo lo que Joab 
le hab\u00eda ordenado. 
Entonces David mont\u00f3 en 
c\u00f3lera contra Joab y dijo 
al mensajero: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 
os hab\u00e9is acercado tanto 
a la ciudad para 
atacarla? \u00bfNo sab\u00edais que 
tiran desde lo alto de 
los muros? \u00bfQui\u00e9n mat\u00f3 a 
Abim\u00e9lec, hijo de 
Yerubaal? \u00bfNo fue una 
mujer que tir\u00f3 sobre \u00e9l 
desde lo alto de los 
muros una rueda de molino 
y muri\u00f3 en Tebes? \u00bfPor 
qu\u00e9 os hab\u00e9is acercado 
tanto a las murallas?\u00bb. 
{I}23_{/}El mensajero 
respondi\u00f3 a David: 
\u00abAquellos hombres 
tuvieron ventaja sobre 
nosotros; hicieron una 
salida contra nosotros al 
campo, y nosotros los 
rechazamos hasta la 
entrada de la puerta; 
{I}24_{/}pero los arqueros 
tiraron sobre tus siervos 
desde lo alto de los 
muros y murieron muchos 
siervos del rey, y tu 
siervo Ur\u00edas, el hitita, 
muri\u00f3 tambi\u00e9n\u00bb.
{I}25_{/}Entonces David dijo 
al mensajero: \u00abDile a 
Joab que no se preocupe 
por este asunto, porque 
la espada unas veces 
devora a unos y otras 
veces a otros; que 
refuerce ataques contra 
la ciudad hasta 
destruirla. Y t\u00fa dale 
\u00e1nimo\u00bb.
{I}26_{/}Cuando la mujer de 
Ur\u00edas supo que su esposo 
hab\u00eda muerto, le guard\u00f3 
luto. {I}27_{/}Una vez 
terminado el luto, David 
mand\u00f3 a buscarla, la 
llev\u00f3 a su casa y la tom\u00f3 
por mujer. Ella dio a luz 
un hijo. Pero esto que 
hizo David desagrad\u00f3 al 
Se\u00f1or.
{1}12{/}

PAR\u00c1BOLA DEL HOMBRE RICO 
Y EL POBRE{/}

{I}1_{/}El Se\u00f1or envi\u00f3 al 
profeta Nat\u00e1n a ver a 
David. Se present\u00f3 a \u00e9l y 
le dijo: \u00abEn la ciudad 
hab\u00eda dos hombres, uno 
rico y otro pobre. {I}2_{/}El 
rico ten\u00eda ovejas y vacas 
en gran cantidad. {I}3_{/}El 
pobre no ten\u00eda nada; s\u00f3lo 
una corderilla que hab\u00eda 
comprado. \u00c9l la hab\u00eda 
criado y hab\u00eda crecido 
con \u00e9l y con sus hijos; 
com\u00eda de su pan, beb\u00eda de 
su vaso y dorm\u00eda en su 
seno. La ten\u00eda como una 
hija. {I}4_{/}Lleg\u00f3 un 
hu\u00e9sped a casa del rico, 
y \u00e9ste no quiso tomar de 
sus ovejas ni de sus 
bueyes para dar de comer 
al hu\u00e9sped. Rob\u00f3 la 
corderilla del hombre 
pobre y se la sirvi\u00f3 a su 
hu\u00e9sped\u00bb.
{I}5_{/}David mont\u00f3 en c\u00f3lera 
contra aquel hombre y 
dijo a Nat\u00e1n: \u00abVive el 
Se\u00f1or, que el que ha 
hecho tal cosa es digno 
de muerte, {I}6_{/}y pagar\u00e1 
cuatro veces el valor de 
la corderilla por haber 
hecho esto y haber obrado 
sin piedad\u00bb.
{I}7_{/}Nat\u00e1n dijo a David: 
\u00ab\u00a1T\u00fa eres ese hombre! 
Esto dice el Se\u00f1or, Dios 
de Israel: Yo te ung\u00ed por 
rey de Israel y te libr\u00e9 
de las manos de Sa\u00fal; 
{I}8_{/}te he dado la casa de 
tu se\u00f1or y puse en tus 
brazos las mujeres de tu 
se\u00f1or, y te he dado la 
casa de Israel y de Jud\u00e1, 
y, por si esto fuera 
poco, te a\u00f1adir\u00e9 todav\u00eda 
m\u00e1s. {I}9_{/}Entonces, \u00bfpor 
qu\u00e9 has despreciado al 
Se\u00f1or haciendo lo que le 
desagrada? Mataste con la 
espada a Ur\u00edas, el 
hitita, y tomaste por 
esposa a su mujer. T\u00fa lo 
mataste con la espada de 
los amonitas. {I}10_{/}Por 
eso, no se apartar\u00e1 nunca 
de tu casa la espada, por 
haberme despreciado y 
haber tomado por esposa a 
la mujer de Ur\u00edas, el 
hitita.
{I}11_{/}Esto dice el Se\u00f1or: 
Yo har\u00e9 surgir el mal de 
tu propia casa; tomar\u00e9 
ante tus propios ojos a 
tus mujeres y se las dar\u00e9 
a tu pr\u00f3jimo, que se 
acostar\u00e1 con tus mujeres 
a plena luz del sol. 
{I}12_{/}T\u00fa lo has hecho en 
secreto, pero yo lo har\u00e9 
a la vista de todo Israel 
y a plena luz del sol\u00bb.
ARREPENTIMIENTO DE DAVID{/}

{I}13_{/}David dijo a Nat\u00e1n: 
\u00abHe pecado contra el 
Se\u00f1or\u00bb. Entonces Nat\u00e1n 
dijo a David: \u00abEl Se\u00f1or, 
por su parte, ha 
perdonado tu pecado. No 
morir\u00e1s. {I}14_{/}Pero como 
has ofendido al Se\u00f1or con 
este asunto, morir\u00e1 el 
ni\u00f1o que te ha nacido\u00bb. Y 
Nat\u00e1n se fue a su casa.
MUERTE DEL HIJO DE 
BETSAB\u00c9{/}

{I}15_{/}El Se\u00f1or hizo que el 
ni\u00f1o que la mujer de 
Ur\u00edas hab\u00eda dado a David 
enfermara gravemente. 
{I}16_{/}David rog\u00f3 a Dios 
por el ni\u00f1o: ayun\u00f3 
rigurosamente, se retir\u00f3 
y pas\u00f3 la noche acostado 
en el suelo. {I}17_{/}Los 
ancianos de la casa le 
rogaron con insistencia 
que se levantara del 
suelo, pero \u00e9l no quiso, 
ni tom\u00f3 alimento alguno 
con ellos. {I}18_{/}Al 
s\u00e9ptimo d\u00eda muri\u00f3 el 
ni\u00f1o. Los servidores de 
David ten\u00edan miedo de 
dec\u00edrselo, pues pensaban: 
\u00abSi, cuando el ni\u00f1o 
viv\u00eda, le habl\u00e1bamos y no 
quiso escucharnos, \u00bfc\u00f3mo 
le diremos que el ni\u00f1o ha 
muerto? Har\u00e1 un 
desatino\u00bb. {I}19_{/}David se 
dio cuenta de que sus 
servidores cuchicheaban 
entre s\u00ed y comprendi\u00f3 que 
el ni\u00f1o hab\u00eda muerto. 
David les pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfHa 
muerto el ni\u00f1o?\u00bb. Le 
respondieron: \u00abS\u00ed, ha 
muerto\u00bb.
{I}20_{/}Entonces David se 
levant\u00f3 del suelo, se 
ba\u00f1\u00f3, se perfum\u00f3, cambi\u00f3 
sus ropas, entr\u00f3 en el 
templo y ador\u00f3 al Se\u00f1or. 
Volvi\u00f3 a su casa, pidi\u00f3 
que le sirviesen de comer 
y comi\u00f3. {I}21_{/}Sus 
servidores le dijeron: 
\u00ab\u00bfQu\u00e9 es lo que haces? 
Cuando el ni\u00f1o viv\u00eda, 
ayunabas y llorabas, \u00a1y 
ahora que el ni\u00f1o ha 
muerto te levantas y 
comes!\u00bb. {I}22_{/}\u00c9l 
respondi\u00f3: \u00abCuando 
todav\u00eda viv\u00eda el ni\u00f1o, 
ayunaba y lloraba, porque 
me dec\u00eda: \u00a1Qui\u00e9n sabe si 
el Se\u00f1or tendr\u00e1 piedad de 
m\u00ed y har\u00e1 que el ni\u00f1o 
viva! {I}23_{/}Pero ahora que 
ha muerto, \u00bfpara qu\u00e9 voy 
a ayunar? \u00bfPuedo yo 
volverle a la vida? Yo 
ir\u00e9 donde est\u00e1 \u00e9l, pero 
\u00e9l no volver\u00e1 a m\u00ed\u00bb.
NACIMIENTO DE SALOM\u00d3N{/}

{I}24_{/}Despu\u00e9s David 
consol\u00f3 a Betsab\u00e9, su 
mujer; se uni\u00f3 a ella y 
le dio un hijo, al que 
llam\u00f3 Salom\u00f3n. El Se\u00f1or 
lo am\u00f3, {I}25_{/}y mand\u00f3 por 
medio del profeta Nat\u00e1n 
que le pusieran de 
sobrenombre Yedid\u00edas, en 
atenci\u00f3n del Se\u00f1or.
CONQUISTA DE RAB\u00c1{/}

{I}26_{/}Joab atac\u00f3 a Rab\u00e1 de 
los amonitas, se apoder\u00f3 
de la ciudad de las aguas 
y {I}27_{/}envi\u00f3 mensajeros a 
David para decirle: \u00abHe 
atacado a Rab\u00e1 y me he 
apoderado de la ciudad de 
las aguas. {I}28_{/}Re\u00fane el 
resto del ej\u00e9rcito, ataca 
la ciudad y t\u00f3mala, para 
que no sea yo quien la 
tome y se le imponga mi 
nombre\u00bb. {I}29_{/}David 
reuni\u00f3 todo el ej\u00e9rcito y 
parti\u00f3 para Rab\u00e1; la 
asalt\u00f3 y la tom\u00f3. 
{I}30_{/}Quit\u00f3 de la cabeza 
de Milc\u00f3n la corona de 
oro, que pesaba treinta y 
cuatro kilos, y la piedra 
preciosa que hab\u00eda puesta 
en ella fue puesta en la 
corona de David. El bot\u00edn 
que tom\u00f3 de la ciudad fue 
inmenso. {I}31_{/}Se llev\u00f3 
cautivos a sus habitantes 
y los puso a trabajar con 
sierras, picos y hachas y 
a hacer ladrillos. Lo 
mismo hizo con las 
ciudades de los amonitas. 
David y todo su ej\u00e9rcito 
volvieron a Jerusal\u00e9n.
{1}13{/}

INCESTO DE AMN\u00d3N{/}

{I}1_{/}Absal\u00f3n, hijo de 
David, ten\u00eda una hermana 
que era muy bella. Se 
llamaba Tamar. Amn\u00f3n, 
hijo de David, se enamor\u00f3 
de ella. {I}2_{/}Amn\u00f3n andaba 
atormentado, hasta 
sentirse enfermo, por su 
hermana Tamar; pues 
siendo ella virgen, le 
resultaba dif\u00edcil hacerle 
nada a ella. {I}3_{/}Amn\u00f3n 
ten\u00eda un amigo que se 
llamaba Yonadab, hijo de 
Sim\u00e1, hermano de David. 
Yonadab era un hombre muy 
h\u00e1bil. {I}4_{/}Y le dijo: 
\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1s cada d\u00eda 
m\u00e1s macilento, hijo del 
rey? \u00bfNo quieres 
explic\u00e1rmelo?\u00bb. Amn\u00f3n le 
respondi\u00f3: \u00abEs que estoy 
enamorado de Tamar, la 
hermana de mi hermano 
Absal\u00f3n\u00bb. {I}5_{/}Yonadab le 
dijo: \u00abAcu\u00e9state en tu 
cama y f\u00edngete enfermo; y 
cuando venga tu padre a 
visitarte, le dir\u00e1s: Que 
venga, por favor, mi 
hermana Tamar a darme de 
comer. Que ella prepare 
la comida delante de m\u00ed 
para que yo la vea y 
reciba el alimento de su 
mano\u00bb.
{I}6_{/}Amn\u00f3n se acost\u00f3 y se 
fingi\u00f3 enfermo. El rey 
vino a visitarle, y le 
dijo: \u00abQue venga, por 
favor, mi hermana Tamar; 
que prepare dos tortas 
delante de m\u00ed, y yo las 
tomar\u00e9 de su mano\u00bb. 
{I}7_{/}David mand\u00f3 a decir a 
Tamar: \u00abVete, por favor, 
a casa de tu hermano 
Amn\u00f3n y prep\u00e1rale algo de 
comer\u00bb. {I}8_{/}Tamar fue a 
casa de su hermano Amn\u00f3n. 
\u00c9l estaba acostado. Ella 
tom\u00f3 harina, la amas\u00f3, 
prepar\u00f3 las tortas 
delante de \u00e9l y las fri\u00f3. 
{I}9_{/}Tom\u00f3 la sart\u00e9n y le 
present\u00f3 las tortas, pero 
\u00e9l no quiso comerlas. Y 
dijo: \u00abQue salgan todos 
de aqu\u00ed\u00bb. Cuando hab\u00edan 
salido todos, {I}10_{/}Amn\u00f3n 
dijo a Tamar: \u00abTrae el 
plato a la alcoba para 
que yo coma de tu mano\u00bb. 
Tamar tom\u00f3 las tortas que 
hab\u00eda preparado y se las 
llev\u00f3 a su hermano Amn\u00f3n, 
a la alcoba. {I}11_{/}Ella se 
acerc\u00f3 a \u00e9l para darle de 
comer. Entonces \u00e9l la 
agarr\u00f3 con fuerza y le 
dijo: \u00abVen, acu\u00e9state 
conmigo, hermana m\u00eda\u00bb. 
{I}12_{/}Pero ella le 
respondi\u00f3: \u00ab\u00a1No, hermano 
m\u00edo! No me violentes, 
porque eso no se hace en 
Israel. No hagas esta 
insensatez. {I}13_{/}\u00bfD\u00f3nde 
ir\u00eda yo con mi deshonra? 
Y t\u00fa ser\u00edas considerado 
como un villano en 
Israel. P\u00eddeselo al rey, 
que no se opondr\u00e1 a que 
yo sea tuya\u00bb. {I}14_{/}Pero 
\u00e9l no quiso escucharla y, 
como era m\u00e1s fuerte que 
ella, la forz\u00f3 y se 
acost\u00f3 con ella.
{I}15_{/}Despu\u00e9s la aborreci\u00f3 
con un odio extremo; de 
modo que el odio con el 
que la aborreci\u00f3 fue 
mayor que el amor con que 
la hab\u00eda amado, y le 
dijo: \u00ab\u00a1Lev\u00e1ntate! 
\u00a1M\u00e1rchate!\u00bb. {I}16_{/}Ella le 
dijo: \u00abNo, hermano m\u00edo; 
echarme ser\u00eda peor que lo 
que me has hecho\u00bb. Pero 
\u00e9l no la quiso escuchar. 
{I}17_{/}Llam\u00f3 al joven que 
le serv\u00eda, y le dijo: 
\u00abEcha a \u00e9sta de aqu\u00ed, 
lejos de m\u00ed, y cierra la 
puerta\u00bb. {I}18_{/}Llevaba una 
t\u00fanica talar y con 
mangas, pues as\u00ed se 
vest\u00edan en otro tiempo 
las hijas del rey todav\u00eda 
v\u00edrgenes. El criado la 
ech\u00f3 y cerr\u00f3 la puerta 
tras ella.
{I}19_{/}Entonces Tamar ech\u00f3 
polvo en su cabeza, rasg\u00f3 
la t\u00fanica y con las manos 
en la cabeza se march\u00f3 
gritando. {I}20_{/}Su hermano 
Absal\u00f3n le dijo: \u00ab\u00bfHa 
estado contigo tu hermano 
Amn\u00f3n? Por el momento, 
hermana m\u00eda, guarda 
silencio; es tu hermano. 
No tomes a pecho este 
asunto\u00bb. Tamar se qued\u00f3, 
desolada, en casa de su 
hermano Absal\u00f3n.
{I}21_{/}Cuando el rey David 
lo supo, mont\u00f3 en c\u00f3lera; 
pero no quiso contristar 
a su hijo Amn\u00f3n, a quien 
amaba por ser su 
primog\u00e9nito. {I}22_{/}Absal\u00f3n 
no dirigi\u00f3 la palabra a 
Amn\u00f3n, ni para bien ni 
para mal, pues lo odiaba 
por haber violado a su 
hermana Tamar.
ASESINATO DE AMN\u00d3N Y FUGA 
DE ABSAL\u00d3N{/}

{I}23_{/}Al cabo de dos a\u00f1os, 
Absal\u00f3n ten\u00eda los 
esquiladores en Baal 
Jasor, cerca de Efra\u00edn, e 
invit\u00f3 a todos los hijos 
del rey. {I}24_{/}Absal\u00f3n se 
present\u00f3 al rey y le 
dijo: \u00abMira, tu siervo 
est\u00e1 haciendo el 
esquileo. Que el rey y 
sus servidores se dignen 
venir a la casa de tu 
siervo\u00bb. {I}25_{/}El rey 
respondi\u00f3: \u00abNo, hijo m\u00edo, 
no iremos todos, por no 
serte gravosos\u00bb. Absal\u00f3n 
insisti\u00f3; pero \u00e9l no 
quiso ir, y lo bendijo. 
{I}26_{/}Absal\u00f3n dijo: 
\u00abPermite, al menos, que 
venga con nosotros mi 
hermano Amn\u00f3n\u00bb. El rey 
respondi\u00f3: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 ha 
de ir contigo?\u00bb. 
{I}27_{/}Pero Absal\u00f3n le 
insisti\u00f3, y el rey dej\u00f3 
ir a Amn\u00f3n y a todos los 
hijos del rey.
Absal\u00f3n hab\u00eda preparado 
un gran banquete, un 
banquete regio, {I}28_{/}y 
hab\u00eda dado \u00f3rdenes a sus 
servidores: \u00abCuando Amn\u00f3n 
est\u00e9 alegre por el vino y 
yo os diga: \u00a1Golpead a 
Amn\u00f3n!, matadlo. No 
tem\u00e1is, porque os lo he 
mandado yo. Cobrad \u00e1nimo 
y sed valientes\u00bb. 
{I}29_{/}Los servidores de 
Absal\u00f3n hicieron con 
Amn\u00f3n lo que Absal\u00f3n les 
hab\u00eda ordenado. Entonces 
todos los hijos del rey 
montaron cada uno en su 
mulo y huyeron.
{I}30_{/}Todav\u00eda estaban de 
camino, cuando lleg\u00f3 a 
David este rumor: 
\u00abAbsal\u00f3n ha matado a 
todos los hijos del rey; 
no ha quedado ni uno 
solo\u00bb. {I}31_{/}Entonces el 
rey se levant\u00f3, rasg\u00f3 sus 
vestiduras y se ech\u00f3 por 
tierra. Y todos sus 
servidores que estaban 
con \u00e9l rasgaron tambi\u00e9n 
sus vestiduras. {I}32_{/}Pero 
Yonadab, hijo de Sim\u00e1, 
hermano de David, tom\u00f3 la 
palabra y dijo: \u00abNo crea 
mi se\u00f1or que han matado a 
todos los j\u00f3venes, hijos 
del rey. S\u00f3lo ha muerto 
Amn\u00f3n, pues era cosa 
decidida por Absal\u00f3n 
desde el d\u00eda en que Amn\u00f3n 
viol\u00f3 a Tamar, su 
hermana; {I}33_{/}que mi 
se\u00f1or, el rey, no se haga 
la idea de que han muerto 
todos los hijos del rey, 
porque solamente ha 
muerto Amn\u00f3n\u00bb. 
{I}34_{/}Entonces Absal\u00f3n 
huy\u00f3.
El centinela levant\u00f3 la 
vista y vio que ven\u00eda 
mucha gente por el camino 
de Bajur\u00edn, del lado de 
la monta\u00f1a. {I}35_{/}Yonadab 
dijo al rey: \u00abSon los 
hijos del rey que vienen; 
es lo que hab\u00eda dicho tu 
siervo\u00bb. {I}36_{/}Apenas 
termin\u00f3 \u00e9l de hablar, 
cuando llegaron los hijos 
del rey, que se pusieron 
a llorar a voz en grito. 
Tambi\u00e9n el rey y sus 
servidores lloraron con 
gran llanto. {I}37_{/}Absal\u00f3n 
huy\u00f3 y se fue con Talmay, 
hijo de Amijud, rey de 
Guesur. El rey lloraba 
todos los d\u00edas por su 
hijo. {I}38_{/}Absal\u00f3n 
permaneci\u00f3 all\u00ed tres 
a\u00f1os. {I}39_{/}Entretanto 
ces\u00f3 la indignaci\u00f3n del 
rey contra Absal\u00f3n, 
porque ya se hab\u00eda 
consolado de la muerte de 
Amn\u00f3n.
{1}14{/}

JOAB PREPARA LA VUELTA DE 
ABSAL\u00d3N{/}

{I}1_{/}Joab, hijo de 
Sarvia, se dio cuenta de 
que el coraz\u00f3n del rey se 
hab\u00eda inclinado hacia 
Absal\u00f3n. {I}2_{/}Entonces 
Joab mand\u00f3 a buscar a 
T\u00e9coa una mujer h\u00e1bil y 
le dijo: \u00abFinge que est\u00e1s 
de luto y ponte vestidos 
de luto; no te perfumes, 
de modo que parezcas una 
mujer que, desde hace 
tiempo, lleva luto por un 
muerto. {I}3_{/}Te presentas 
al rey y le dices esto\u00bb. 
Y Joab le indic\u00f3 lo que 
ella ten\u00eda que decir.
{I}4_{/}La mujer de T\u00e9coa se 
present\u00f3, pues, al rey, y 
se postr\u00f3 rostro en 
tierra. Despu\u00e9s dijo: 
\u00ab\u00a1Ay\u00fadame, oh rey!\u00bb. 
{I}5_{/}El rey le dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 
tienes?\u00bb. Ella respondi\u00f3: 
\u00abSoy una mujer viuda. 
Muri\u00f3 mi marido, {I}6_{/}y tu 
sierva ten\u00eda dos hijos. 
Ri\u00f1eron los dos en el 
campo y, no habiendo 
quien los separara, el 
uno golpe\u00f3 al otro y lo 
mat\u00f3. {I}7_{/}Y ahora todo el 
clan se levanta contra tu 
sierva y dice: Entr\u00e9ganos 
al que mat\u00f3 a su hermano 
y le daremos muerte por 
la vida de su hermano, a 
quien mat\u00f3, y acabaremos 
al mismo tiempo con el 
heredero. Y quieren 
apagar as\u00ed la chispa que 
me queda, para no dejar a 
mi marido ni nombre ni 
descendencia sobre la faz 
de la tierra\u00bb.
{I}8_{/}\u00c9l dijo a la mujer: 
\u00abVete a tu casa; yo dar\u00e9 
las \u00f3rdenes respecto a 
ti\u00bb. {I}9_{/}La mujer dijo al 
rey: \u00abQue la culpa, oh 
rey mi se\u00f1or, caiga sobre 
m\u00ed y sobre la casa de mi 
padre; que el rey y su 
trono sean inocentes\u00bb. 
{I}10_{/}El rey respondi\u00f3: 
\u00abSi alguno te inquieta, 
tr\u00e1elo aqu\u00ed, y no volver\u00e1 
a molestarte\u00bb. {I}11_{/}Ella 
dijo: \u00abQue el rey se 
digne pronunciar el 
nombre del Se\u00f1or, su 
Dios, para que el 
vengador de sangre no 
aumente mi desgracia y no 
maten a mi hijo\u00bb. \u00c9l 
respondi\u00f3: \u00abVive el 
Se\u00f1or, que no caer\u00e1 en 
tierra ni un pelo de tu 
hijo\u00bb. {I}12_{/}La mujer 
a\u00f1adi\u00f3: \u00abPermite a tu 
sierva que diga todav\u00eda 
una palabra a mi se\u00f1or, 
el rey\u00bb. El rey dijo: 
\u00abHabla\u00bb. {I}13_{/}Entonces la 
mujer dijo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 
piensas t\u00fa de este modo 
contra el pueblo de Dios? 
El rey se hace culpable 
por las palabras que 
acaba de pronunciar, si 
no hace que vuelva el que 
ha huido de \u00e9l. 
{I}14_{/}Porque todos morimos 
y somos como agua 
derramada en tierra y que 
no puede recogerse. Dios 
no quita la vida, ni 
quiere que el fugitivo 
est\u00e9 exiliado lejos de 
\u00e9l. {I}15_{/}Si he venido a 
hablar al rey de este 
asunto, ha sido porque el 
pueblo me ha atemorizado; 
y entonces tu sierva se 
dijo: yo hablar\u00e9 al rey, 
pues tal vez haga lo que 
su sierva le indique; 
{I}16_{/}pues el rey acceder\u00e1 
a librar a su sierva de 
la mano del hombre que 
intenta extirparme, 
juntamente con mi hijo, 
de la herencia de Dios. 
{I}17_{/}Tu sierva se dijo: 
La palabra del rey, mi 
se\u00f1or, servir\u00e1 para 
tranquilizarnos; pues mi 
se\u00f1or, el rey, es como un 
\u00e1ngel de Dios para 
comprender el bien y el 
mal. Que el Se\u00f1or, tu 
Dios, est\u00e9 contigo\u00bb.
{I}18_{/}Entonces el rey dijo 
a la mujer: \u00abTe pido que 
no me ocultes nada de 
cuanto voy a 
preguntarte\u00bb. La mujer 
respondi\u00f3: \u00abHable mi 
se\u00f1or, el rey\u00bb. {I}19_{/}El 
rey le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfNo 
est\u00e1 contigo la mano de 
Joab en todo este 
asunto?\u00bb. La mujer 
respondi\u00f3: \u00abPor tu vida, 
que no se desv\u00eda a la 
derecha o a la izquierda 
nada de cuanto dice mi 
se\u00f1or, el rey: Tu mismo 
siervo Joab es quien me 
ha mandado y me ha 
indicado todo lo que 
ten\u00eda que decirte. 
{I}20_{/}Tu siervo Joab ha 
obrado de este modo para 
dar otro aspecto al 
asunto. Pero mi se\u00f1or es 
sabio con la sabidur\u00eda 
del \u00e1ngel de Dios, y sabe 
cuanto pasa en la 
tierra\u00bb.
VUELTA DE ABSAL\u00d3N{/}

{I}21_{/}Entonces el rey dijo 
a Joab: \u00ab\u00a1Muy bien!, voy 
a hacer lo que has dicho: 
Vete y haz que vuelva el 
joven Absal\u00f3n\u00bb. {I}22_{/}Joab 
se postr\u00f3 rostro en 
tierra, y bendijo al rey, 
diciendo: \u00abHoy s\u00e9 que 
cuento con tu favor, oh 
rey, mi se\u00f1or, pues has 
cumplido el deseo de tu 
siervo\u00bb. {I}23_{/}Joab se 
puso en marcha, fue a 
Guesur, y trajo a Absal\u00f3n 
a Jerusal\u00e9n. {I}24_{/}Pero el 
rey dijo: \u00abQue se vaya a 
su casa y que no se 
presente ante m\u00ed\u00bb. 
Absal\u00f3n se fue a su casa 
y no se present\u00f3 ante el 
rey.
{I}25_{/}No hab\u00eda en todo 
Israel un hombre que 
fuese tan celebrado por 
su belleza como Absal\u00f3n. 
Desde la planta de los 
pies hasta la coronilla 
de la cabeza no hab\u00eda 
defecto alguno en \u00e9l. 
{I}26_{/}Cuando se cortaba el 
pelo, y lo hac\u00eda cada 
a\u00f1o, pues le pesaba tanto 
que ten\u00eda que cort\u00e1rselo, 
el pelo de su cabeza 
pesaba dos kilos y medio, 
peso de rey. {I}27_{/}Absal\u00f3n 
tuvo tres hijos y una 
hija, que se llamaba 
Tamar, y era muy bella.
{I}28_{/}Absal\u00f3n vivi\u00f3 dos 
a\u00f1os en Jerusal\u00e9n sin ver 
al rey. {I}29_{/}Absal\u00f3n 
mand\u00f3 recado a Joab para 
que fuera a ver al rey de 
parte suya, pero Joab no 
quiso ir. Le mand\u00f3 por 
segunda vez, y tampoco 
quiso ir. {I}30_{/}Entonces 
dijo a sus siervos: 
\u00abConoc\u00e9is el campo de 
Joab, que est\u00e1 junto al 
m\u00edo y en el que tiene 
cebada; id y prendedle 
fuego\u00bb. Y los siervos de 
Absal\u00f3n prendieron fuego 
al campo. {I}31_{/}Entonces 
Joab se present\u00f3 a 
Absal\u00f3n en su casa y le 
dijo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 tus 
siervos han prendido 
fuego a mi campo?\u00bb. 
{I}32_{/}Absal\u00f3n le 
respondi\u00f3: \u00abTe he mandado 
a decir que vinieses para 
enviarte al rey con este 
mensaje: \u00bfPara qu\u00e9 he 
venido de Guesur? Me 
hubiera sido mejor estar 
todav\u00eda all\u00ed. Quiero ver 
al rey; y, si tengo 
culpa, que me mate\u00bb. 
{I}33_{/}Joab se present\u00f3 al 
rey y se lo comunic\u00f3. 
Entonces el rey llam\u00f3 a 
Absal\u00f3n. Absal\u00f3n se 
present\u00f3 y se postr\u00f3 
rostro en tierra ante el 
rey. Y el rey bes\u00f3 a 
Absal\u00f3n.
{1}15{/}

INTRIGAS Y REBELI\u00d3N DE 
ABSAL\u00d3N{/}

{I}1_{/}Despu\u00e9s de esto, 
Absal\u00f3n se procur\u00f3 un 
carro y caballos y una 
guardia de cincuenta 
hombres. {I}2_{/}Absal\u00f3n se 
levantaba pronto, se 
pon\u00eda junto al camino que 
lleva a la puerta y, 
cuando un hombre ten\u00eda un 
pleito que le llevaba 
ante el rey para el 
juicio, le llamaba y le 
dec\u00eda: \u00ab\u00bfDe qu\u00e9 ciudad 
eres?\u00bb. \u00c9l respond\u00eda: \u00abTu 
servidor es de tal tribu 
de Israel\u00bb. {I}3_{/}Absal\u00f3n 
le dec\u00eda: \u00abMira, tu causa 
es buena y justa; pero no 
hay quien te escuche de 
parte del rey\u00bb. {I}4_{/}Y 
continuaba: \u00ab\u00a1Qui\u00e9n me 
constituyese juez en el 
pa\u00eds, para que todos los 
que tuviesen un juicio o 
un pleito viniesen a m\u00ed y 
yo les hiciese 
justicia!\u00bb. {I}5_{/}Y cuando 
alguien se acercaba a \u00e9l 
para postrarse ante \u00e9l, 
le tend\u00eda la mano, lo 
abrazaba y lo besaba. 
{I}6_{/}As\u00ed proced\u00eda Absal\u00f3n 
con todos los israelitas 
que ven\u00edan a pedir 
justicia al rey, y as\u00ed 
ganaba el coraz\u00f3n de los 
israelitas.
{I}7_{/}Al cabo de cuatro 
a\u00f1os, Absal\u00f3n dijo al 
rey: \u00abPerm\u00edteme que vaya 
a Hebr\u00f3n a cumplir un 
voto que hice al Se\u00f1or; 
{I}8_{/}pues cuando estaba en 
Guesur, en Ar\u00e1n, hice 
este voto: Si el Se\u00f1or me 
permite volver a 
Jerusal\u00e9n, ofrecer\u00e9 al 
Se\u00f1or un sacrificio en 
Hebr\u00f3n\u00bb. {I}9_{/}El rey le 
respondi\u00f3: \u00abVete en paz\u00bb. 
Entonces Absal\u00f3n parti\u00f3 
para Hebr\u00f3n.
{I}10_{/}Absal\u00f3n mand\u00f3 
mensajeros a todas las 
tribus de Israel, para 
decirles: \u00abCuando oig\u00e1is 
el sonido de la trompeta, 
gritar\u00e9is: Absal\u00f3n reina 
en Hebr\u00f3n\u00bb. {I}11_{/}De 
Jerusal\u00e9n hab\u00edan ido con 
Absal\u00f3n doscientos 
hombres invitados por \u00e9l, 
que iban de buena fe, sin 
saber nada. {I}12_{/}Absal\u00f3n 
mand\u00f3 a buscar a su 
propia ciudad de Guil\u00f3 a 
Ajit\u00f3fel, guilonita, 
consejero de David, que 
estuvo con \u00e9l mientras 
ofrec\u00eda el sacrificio. La 
conjuraci\u00f3n se hizo 
fuerte y los partidarios 
de Absal\u00f3n iban 
aumentando.
DAVID HUYE DE JERUSAL\u00c9N{/}

{I}13_{/}Uno fue a informar a 
David: \u00abEl coraz\u00f3n de 
toda la gente de Israel 
se va tras Absal\u00f3n\u00bb. 
{I}14_{/}Entonces dijo David 
a todos sus servidores 
que estaban con \u00e9l en 
Jerusal\u00e9n: \u00abLevantaos y 
huyamos, porque no 
podremos escapar de 
Absal\u00f3n. Daos prisa a 
salir, no sea que venga a 
toda prisa, nos 
sorprenda, haga caer 
sobre nosotros el mal y 
pase la ciudad a filo de 
espada\u00bb. {I}15_{/}Ellos 
contestaron: \u00abEstamos a 
tus \u00f3rdenes, haremos lo 
que mandes\u00bb, {I}16_{/}y sali\u00f3 
el rey y toda su casa 
detr\u00e1s de \u00e9l; pero el rey 
dej\u00f3 diez concubinas para 
guardar la casa, {I}17_{/}y 
se detuvo en la \u00faltima 
casa. {I}18_{/}Todos sus 
servidores estaban a su 
lado. Todos los 
quereteos, los peleteos y 
los hititas que le hab\u00edan 
seguido desde Gat, 
seiscientos hombres, 
marchaban delante del 
rey. {I}19_{/}El rey dijo a 
Itay, el de Gat: \u00ab\u00bfPor 
qu\u00e9 vienes t\u00fa tambi\u00e9n con 
nosotros? Vu\u00e9lvete y 
qu\u00e9date con el rey, 
porque t\u00fa eres extranjero 
y tambi\u00e9n t\u00fa est\u00e1s 
exiliado lejos de tu 
pa\u00eds. {I}20_{/}Llegaste ayer, 
y \u00bfte har\u00e9 andar errante 
con nosotros hoy, sin 
saber yo mismo d\u00f3nde voy? 
Vu\u00e9lvete y lleva contigo 
a tus hermanos, y que el 
Se\u00f1or tenga contigo 
misericordia y 
fidelidad\u00bb. {I}21_{/}Itay 
respondi\u00f3 al rey: \u00abVive 
el Se\u00f1or y vive mi se\u00f1or, 
el rey, que en el lugar 
donde est\u00e9 mi se\u00f1or, el 
rey, para la muerte o 
para la vida, all\u00ed estar\u00e1 
tu siervo\u00bb. {I}22_{/}David 
dijo a Itay: \u00abAnda, 
pasa\u00bb. E Itay de Gat pas\u00f3 
con todos sus hombres y 
toda su familia que 
estaba con \u00e9l. {I}23_{/}Todo 
el mundo lloraba a voz en 
grito. El rey estaba de 
pie en el torrente 
Cedr\u00f3n, y todo el pueblo 
desfil\u00f3 delante de \u00e9l por 
el camino que lleva al 
desierto.
EL ARCA QUEDA EN 
JERUSAL\u00c9N{/}

{I}24_{/}Iba tambi\u00e9n Sadoc 
con todos los levitas, 
que llevaban el arca de 
la alianza de Dios; y 
colocaron el arca de Dios 
junto a Abiatar, hasta 
que todo el pueblo 
termin\u00f3 de salir de la 
ciudad. {I}25_{/}Entonces el 
rey dijo a Sadoc: \u00abVuelve 
el arca de Dios a la 
ciudad. Si el Se\u00f1or me 
favorece, \u00e9l me har\u00e1 
volver para ver el arca y 
su santuario. {I}26_{/}Pero 
si dice que no le agrado, 
aqu\u00ed me tiene; que haga 
conmigo lo que quiera\u00bb. 
{I}27_{/}El rey dijo al 
sacerdote Sadoc: \u00abMira, 
t\u00fa y Abiatar volved en 
paz a la ciudad. Y que 
vuelva con vosotros 
Ajim\u00e1s, tu hijo, y 
Jonat\u00e1n, hijo de Abiatar; 
{I}28_{/}yo esperar\u00e9 en la 
estepa del desierto hasta 
que me llegue alguna 
noticia de vosotros\u00bb. 
{I}29_{/}Sadoc y Abiatar 
volvieron con el arca de 
Dios a Jerusal\u00e9n y se 
quedaron all\u00ed.
JUSAY, ESP\u00cdA DE DAVID{/}

{I}30_{/}David sub\u00eda la 
pendiente de los olivos; 
sub\u00eda llorando, con la 
cabeza cubierta y los 
pies descalzos, y todo el 
pueblo que le acompa\u00f1aba 
iba tambi\u00e9n con la cabeza 
cubierta y llorando. 
{I}31_{/}Cuando comunicaron a 
David que Ajit\u00f3fel estaba 
con Absal\u00f3n, entre los 
conjurados, dijo: \u00ab\u00a1Te 
suplico, Se\u00f1or, que hagas 
fracasar los planes de 
Ajit\u00f3fel!\u00bb. {I}32_{/}Al 
llegar David a la cumbre, 
donde se adora a Dios, le 
sali\u00f3 al encuentro Jusay, 
el arquita, con los 
vestidos desgarrados y 
polvo sobre su cabeza. 
{I}33_{/}David le dijo: \u00abSi 
vienes conmigo, me ser\u00e1s 
una carga; {I}34_{/}pero si 
vuelves a la ciudad y 
dices a Absal\u00f3n: Yo ser\u00e9 
tu siervo, oh rey, mi 
se\u00f1or; antes serv\u00eda a tu 
padre, pero ahora te 
servir\u00e9 a ti, har\u00e1s 
fracasar los planes de 
Ajit\u00f3fel. {I}35_{/}\u00bfNo est\u00e1n 
all\u00ed contigo los 
sacerdotes Sadoc y 
Abiatar? Todo lo que 
oigas en el palacio real, 
se lo comunicar\u00e1s a los 
sacerdotes Sadoc y 
Abiatar. {I}36_{/}Mira, est\u00e1n 
all\u00ed con ellos sus dos 
hijos: Ajim\u00e1s, hijo de 
Sadoc, y Jonat\u00e1n, hijo de 
Abiatar. Por medio de 
ellos me comunicar\u00e9is 
todo lo que sep\u00e1is\u00bb. 
{I}37_{/}Jusay, amigo de 
David, entr\u00f3 en la ciudad 
cuando Absal\u00f3n llegaba a 
Jerusal\u00e9n.
{1}16{/}

DAVID Y SIB\u00c1{/}

{I}1_{/}Apenas hab\u00eda David 
traspasado la cumbre, 
cuando Sib\u00e1, el servidor 
de Meribaal le sali\u00f3 al 
encuentro con dos asnos 
aparejados, que llevaban 
doscientos panes, cien 
racimos de uvas pasas, 
cien frutos del tiempo y 
un odre de vino. {I}2_{/}El 
rey pregunt\u00f3 a Sib\u00e1: 
\u00ab\u00bfQu\u00e9 quieres hacer con 
esto?\u00bb. Sib\u00e1 respondi\u00f3: 
\u00abLos asnos son para la 
familia del rey, para que 
monte en ellos; el pan y 
el fruto del tiempo, para 
que coman los muchachos, 
y el vino, para dar de 
beber al que est\u00e9 
fatigado en el desierto\u00bb. 
{I}3_{/}El rey le pregunt\u00f3: 
\u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el hijo de 
tu se\u00f1or?\u00bb. Sib\u00e1 contest\u00f3 
al rey: \u00abSe ha quedado en 
Jerusal\u00e9n, porque se 
dijo: Hoy me devolver\u00e1 la 
casa de Israel el reino 
de mi padre\u00bb. 
{I}4_{/}Entonces el rey dijo 
a Sib\u00e1: \u00abTodo lo que 
pertenec\u00eda a Meribaal 
ser\u00e1 tuyo\u00bb. Y Sib\u00e1 
contest\u00f3: \u00abA tus pies, 
gracias por el favor que 
me haces\u00bb.
SEME\u00cd MALDICE A DAVID{/}

{I}5_{/}Cuando el rey David 
lleg\u00f3 a Bajur\u00edn, sali\u00f3 de 
all\u00ed un hombre del mismo 
clan de Sa\u00fal, llamado 
Seme\u00ed, hijo de Guer\u00e1. 
Sal\u00eda profiriendo 
maldiciones. {I}6_{/}Y tiraba 
piedras a David y a todos 
sus servidores, aunque 
todo el ej\u00e9rcito y los 
valientes estaban a la 
derecha y a la izquierda 
del rey. {I}7_{/}Seme\u00ed 
profer\u00eda estos insultos: 
\u00ab\u00a1Vete, vete, hombre 
sanguinario y perverso! 
{I}8_{/}El Se\u00f1or ha hecho 
caer sobre ti toda la 
sangre de la casa de 
Sa\u00fal, a quien has 
usurpado el trono, y ha 
puesto el trono en manos 
de Absal\u00f3n, tu hijo. T\u00fa 
est\u00e1s en la desgracia que 
mereces, porque eres un 
hombre sanguinario\u00bb. 
{I}9_{/}Abisay, hijo de 
Sarvia, dijo al rey: 
\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 insulta este 
perro muerto al rey, mi 
se\u00f1or? D\u00e9jame que vaya y 
le corte la 
cabeza\u00bb.{I}10_{/}El rey dijo: 
\u00abEsto no os importa a 
vosotros, hijos de 
Sarvia. Si el Se\u00f1or le ha 
ordenado que me maldiga, 
nadie podr\u00e1 pedirle 
cuentas\u00bb. {I}11_{/}David dijo 
a Abisay y a todos sus 
servidores: \u00abMirad, si mi 
hijo, salido de mis 
entra\u00f1as, busca mi vida, 
con mayor raz\u00f3n lo har\u00e1 
este hijo de Benjam\u00edn. 
Dejadle maldecir, si se 
lo ha ordenado el Se\u00f1or. 
{I}12_{/}Tal vez el Se\u00f1or vea 
mi aflicci\u00f3n y me 
devuelva bien en lugar de 
esta maldici\u00f3n de hoy\u00bb. 
{I}13_{/}David y sus hombres 
continuaron su camino, 
mientras Seme\u00ed iba por la 
falda del monte, frente a 
ellos; le insultaba, 
tiraba piedras y 
levantaba polvo. {I}14_{/}El 
rey y todo el pueblo que 
estaba con \u00e9l llegaron 
extenuados y all\u00ed 
descansaron.
ABSAL\u00d3N ENTRA EN 
JERUSAL\u00c9N{/}

{I}15_{/}Absal\u00f3n entr\u00f3 en 
Jerusal\u00e9n con todos los 
hombres de Israel. 
Ajit\u00f3fel estaba con \u00e9l. 
{I}16_{/}Jusay, el arquita, 
amigo de David, lleg\u00f3 
junto a Absal\u00f3n, y le 
dijo: \u00ab\u00a1Viva el rey! 
\u00a1Viva el rey!\u00bb. 
{I}17_{/}Absal\u00f3n dijo a 
Jusay: \u00ab\u00bfEs \u00e9ste el 
afecto que tienes a tu 
amigo? \u00bfPor qu\u00e9 no fuiste 
con tu amigo?\u00bb. 
{I}18_{/}Jusay le respondi\u00f3: 
\u00abNo, yo quiero estar y 
quedarme con aquel a 
quien ha elegido el 
Se\u00f1or, todo este pueblo y 
toda la gente de Israel. 
{I}19_{/}En segundo lugar, \u00bfa 
qui\u00e9n me pongo a servir? 
\u00bfNo es a su hijo? Como 
estuve al servicio de tu 
padre, as\u00ed estar\u00e9 a tu 
servicio\u00bb.
{I}20_{/}Absal\u00f3n dijo a 
Ajit\u00f3fel: \u00abCelebrad 
consejo sobre lo que 
debemos hacer\u00bb. 
{I}21_{/}Ajit\u00f3fel respondi\u00f3 a 
Absal\u00f3n: \u00abAcu\u00e9state con 
las concubinas de tu 
padre que \u00e9l dej\u00f3 para 
guardar el palacio; as\u00ed 
sabr\u00e1 todo Israel que te 
has hecho odioso a tu 
padre y se fortalecer\u00e1n 
las manos de todos los 
que te siguen\u00bb. 
{I}22_{/}Plantaron en la 
terraza una tienda de 
campa\u00f1a para Absal\u00f3n, y 
Absal\u00f3n se acost\u00f3 con las 
concubinas de su padre a 
la vista de todo Israel. 
{I}23_{/}En aquellos d\u00edas el 
consejo que daba Ajit\u00f3fel 
era considerado como un 
or\u00e1culo de Dios. As\u00ed eran 
considerados todos los 
consejos de Ajit\u00f3fel, 
tanto los que daba a 
David como los que daba a 
Absal\u00f3n.
{1}17{/}


EL CONSEJO DE JUSAY SALVA 
A DAVID{/}

{I}1_{/}Ajit\u00f3fel dijo a 
Absal\u00f3n: \u00abD\u00e9jame elegir 
doce mil hombres para ir 
en persecuci\u00f3n de David 
esta noche. {I}2_{/}Caer\u00e9 
sobre \u00e9l cuando est\u00e9 
cansado y sin fuerzas, y 
le atemorizar\u00e9. Todo el 
pueblo que est\u00e1 con \u00e9l se 
dar\u00e1 a la fuga, y matar\u00e9 
solamente al rey. 
{I}3_{/}Har\u00e9 venir a ti a 
todo el pueblo, como la 
prometida viene a su 
esposo; y con la vida de 
un solo hombre, a quien 
t\u00fa buscas, todo el pueblo 
ser\u00e1 salvo\u00bb. {I}4_{/}La 
proposici\u00f3n agrad\u00f3 a 
Absal\u00f3n y a todos los 
ancianos de Israel. 
{I}5_{/}Pero Absal\u00f3n dijo: 
\u00abLlamad tambi\u00e9n a Jusay, 
el arquita, para saber lo 
que \u00e9l dice\u00bb. {I}6_{/}Jusay 
se present\u00f3, y Absal\u00f3n le 
dijo: \u00abAjit\u00f3fel ha hecho 
esta proposici\u00f3n. 
\u00bfDebemos hacer lo que \u00e9l 
ha dicho? \u00bfQu\u00e9 te 
parece?\u00bb. {I}7_{/}Jusay le 
contest\u00f3: \u00abNo es bueno el 
consejo que Ajit\u00f3fel ha 
dado esta vez\u00bb. {I}8_{/}Y 
a\u00f1adi\u00f3: \u00abT\u00fa conoces a tu 
padre y a sus hombres; 
son valientes y est\u00e1n 
furiosos como una osa a 
la que se ha quitado la 
cr\u00eda en el campo. Tu 
padre es un guerrero y no 
pasar\u00e1 la noche con el 
pueblo. {I}9_{/}Seguro que 
ahora estar\u00e1 escondido en 
una cueva o en cualquier 
otro lugar. Si al 
principio cae alguno de 
los nuestros, se 
esparcir\u00e1 el rumor de un 
desastre en los 
seguidores de Absal\u00f3n. 
{I}10_{/}Y entonces, aun el 
m\u00e1s valiente, el que 
tiene el coraz\u00f3n 
semejante al del le\u00f3n, 
perder\u00eda el \u00e1nimo; porque 
todo Israel sabe que tu 
padre es un valiente y 
que los que est\u00e1n con \u00e9l 
son tambi\u00e9n valientes. 
{I}11_{/}Yo m\u00e1s bien aconsejo 
que todo Israel, desde 
Dan hasta Berseba, se 
re\u00fana en torno a ti, tan 
numeroso como las arenas 
que hay a orillas del 
mar, y que t\u00fa mismo en 
persona vayas con ellos. 
{I}12_{/}Llegaremos al lugar 
en que se encuentre y 
caeremos sobre \u00e9l como 
cae el roc\u00edo sobre la 
tierra, y no dejaremos 
con vida ni a \u00e9l ni a uno 
solo de los hombres que 
le acompa\u00f1an. {I}13_{/}Si se 
retira a una ciudad, todo 
Israel llevar\u00e1 cuerdas a 
esta ciudad y la 
arrastraremos al 
torrente, hasta que no 
quede en ella ni una 
piedra\u00bb. {I}14_{/}Absal\u00f3n y 
todos los israelitas 
dijeron: \u00abEl consejo de 
Jusay, el arquita, es 
mejor que el de 
Ajit\u00f3fel\u00bb. El Se\u00f1or hab\u00eda 
decidido traer la ruina 
sobre Absal\u00f3n.
JUSAY INFORMA A DAVID DE 
LOS PLANES DE ABSAL\u00d3N{/}

{I}15_{/}Jusay dijo a los 
sacerdotes Sadoc y 
Abiatar: \u00abAjit\u00f3fel ha 
dado tal y tal consejo a 
Absal\u00f3n y a los ancianos 
de Israel; yo, sin 
embargo, les he dado este 
otro. {I}16_{/}Mandad 
r\u00e1pidamente a 
comunic\u00e1rselo a David y a 
decirle que no pase la 
noche en las llanuras del 
desierto; que pase 
enseguida al otro lado, 
para que no sea 
exterminado \u00e9l y todos 
los que le acompa\u00f1an\u00bb.
{I}17_{/}Jonat\u00e1n y Ajim\u00e1s 
estaban junto a la fuente 
de Roguel. Una sirvienta 
iba a llevarles las 
noticias para que fuesen 
ellos a informar al rey 
David, pues para no 
dejarse ver, no entraban 
en la ciudad. {I}18_{/}Pero 
les vio un joven y se lo 
comunic\u00f3 a Absal\u00f3n. 
Entonces los dos, 
caminando de prisa, 
llegaron a Bajur\u00edn, a 
casa de un hombre que 
ten\u00eda una cisterna en el 
patio, y all\u00ed se 
metieron. {I}19_{/}La mujer 
tom\u00f3 una manta, la 
extendi\u00f3 sobre la boca de 
la cisterna y esparci\u00f3 
sobre ella grano molido, 
de suerte que no se 
notaba nada. 
{I}20_{/}Llegaron los 
servidores de Absal\u00f3n, 
entraron en la casa de la 
mujer y le preguntaron: 
\u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1n Ajim\u00e1s y 
Jonat\u00e1n?\u00bb. La mujer les 
contest\u00f3: \u00abPasaron en 
direcci\u00f3n al r\u00edo\u00bb. Los 
buscaron y, al no 
encontrarlos, se 
volvieron a Jerusal\u00e9n. 
{I}21_{/}Cuando ya se hab\u00edan 
ido, salieron de la 
cisterna, fueron a 
informar a David y le 
dijeron: \u00abPoneos en 
marcha y pasad 
r\u00e1pidamente el r\u00edo, 
porque \u00e9ste es el consejo 
que ha dado Ajit\u00f3fel 
contra vosotros\u00bb. 
{I}22_{/}David y todo el 
pueblo que le acompa\u00f1aba 
se pusieron en marcha y 
pasaron el Jord\u00e1n, de 
modo que al amanecer no 
quedaba ninguno que no 
hubiese pasado el Jord\u00e1n. 
{I}23_{/}Ajit\u00f3fel, viendo que 
no se segu\u00eda su consejo, 
aparej\u00f3 su asno y se fue 
a su casa, en su ciudad; 
puso todo en orden y se 
ahorc\u00f3. As\u00ed muri\u00f3, y fue 
sepultado en el sepulcro 
de su padre.
ABSAL\u00d3N PERSIGUE A DAVID 
EN LA TRANSJORDANIA{/}

{I}24_{/}David hab\u00eda llegado 
a Majanay\u00edn cuando 
Absal\u00f3n pas\u00f3 el Jord\u00e1n 
con todos los israelitas 
que le acompa\u00f1aban. 
{I}25_{/}Absal\u00f3n hab\u00eda puesto 
a la cabeza del ej\u00e9rcito 
a Amas\u00e1, en lugar de 
Joab. Amas\u00e1 era hijo de 
un hombre llamado Yitr\u00e1, 
el ismaelita, que se 
hab\u00eda unido a Aiga\u00edl, 
hija de Jes\u00e9 y hermana de 
Sarvia, la madre de Joab. 
{I}26_{/}Israel y Absal\u00f3n 
pusieron el campamento en 
la tierra de Galaad.
{I}27_{/}Cuando David lleg\u00f3 a 
Majanay\u00edn, Sob\u00ed, hijo de 
Naj\u00e1s, de Rab\u00e1 de los 
amonitas, y Maquir, hijo 
de Amiel, de Lodebar, y 
Barzilay, el galaadita de 
Roguel\u00edn, {I}28_{/}trajeron 
camas, mantas, copas y 
vasos de barro, trigo, 
cebada, harina, grano 
tostado, habas, lentejas, 
{I}29_{/}miel, manteca y 
queso, carneros y toros, 
que ofrecieron a David y 
a su gente para que 
comieran; porque se 
dijeron: \u00abEl pueblo ha 
sufrido hambre, fatiga y 
sed en el desierto\u00bb.
{1}18{/}

DERROTA DE ABSAL\u00d3N Y SUS 
SEGUIDORES{/}

{I}1_{/}David pas\u00f3 revista al 
ej\u00e9rcito que le 
acompa\u00f1aba, y puso al 
frente de ellos jefes de 
millar y de centena. 
{I}2_{/}Dividi\u00f3 el ej\u00e9rcito 
en tres cuerpos. Dio el 
mando de un tercio a 
Joab; de otro tercio, a 
Abisay, hijo de Sarvia, 
hermano de Joab, y de 
otro a Itay de Gat. 
Despu\u00e9s dijo al ej\u00e9rcito: 
\u00abYo ir\u00e9 tambi\u00e9n con 
vosotros a la guerra\u00bb. 
{I}3_{/}El ej\u00e9rcito 
respondi\u00f3: \u00abNo, t\u00fa no 
debes ir, porque si 
nosotros nos damos a la 
fuga, nadie se fijar\u00eda en 
nosotros; pero t\u00fa eres 
como diez mil hombres 
entre nosotros. Y es 
mejor que te quedes en la 
ciudad para venir a 
socorrernos\u00bb. {I}4_{/}El rey 
les dijo: \u00abHar\u00e9 lo que os 
parezca\u00bb. El rey se puso 
en pie junto a la puerta, 
mientras sal\u00eda el 
ej\u00e9rcito por grupos de 
ciento y de mil. {I}5_{/}El 
rey dio a Joab, a Abisay 
y a Itay la orden 
siguiente: \u00abRespetad, por 
consideraci\u00f3n a m\u00ed, al 
joven Absal\u00f3n\u00bb. Y todo el 
pueblo supo que el rey 
hab\u00eda dado esta orden 
sobre Absal\u00f3n a todos los 
jefes.
{I}6_{/}El ej\u00e9rcito sali\u00f3 al 
campo, al encuentro de 
Israel, y la batalla tuvo 
lugar en el monte de 
Efra\u00edn. {I}7_{/}El pueblo de 
Israel fue derrotado por 
los servidores de David, 
y aquel d\u00eda fue grande la 
derrota: murieron veinte 
mil hombres. {I}8_{/}La 
batalla se extendi\u00f3 por 
toda la regi\u00f3n, y aquel 
d\u00eda el bosque caus\u00f3 m\u00e1s 
muertes que la espada.
MUERTE DE ABSAL\u00d3N{/}

{I}9_{/}Absal\u00f3n se encontr\u00f3 
frente a frente con los 
hombres de David. Absal\u00f3n 
iba montado en un mulo, 
y, al pasar por debajo de 
las ramas de una gran 
encina, la cabeza de 
Absal\u00f3n se enred\u00f3 en las 
ramas de la encina y 
qued\u00f3 colgado entre el 
cielo y la tierra. El 
mulo sigui\u00f3 adelante. 
{I}10_{/}Lo vio uno y fue a 
dec\u00edrselo a Joab: \u00abHe 
visto a Absal\u00f3n colgado 
en una encina\u00bb. {I}11_{/}Joab 
le contest\u00f3: \u00abSi lo has 
visto, \u00bfpor qu\u00e9 no lo has 
matado y tirado al suelo? 
Yo te hubiera dado diez 
monedas de plata y un 
cintur\u00f3n\u00bb. {I}12_{/}Pero el 
hombre respondi\u00f3 a Joab: 
\u00abAunque me dieras mil 
monedas de plata, no 
pondr\u00eda mi mano sobre el 
hijo del rey; porque 
lleg\u00f3 a nuestros o\u00eddos la 
orden que te dio el rey, 
lo mismo que a Abisay y a 
Itay, de que se respetara 
al joven Absal\u00f3n. {I}13_{/}Si 
yo hubiese atentado a 
ocultas contra su vida, 
como al rey nada se le 
oculta, t\u00fa te habr\u00edas 
quedado al margen\u00bb. 
{I}14_{/}Joab respondi\u00f3: \u00abNo 
quiero perder el tiempo 
contigo\u00bb. Agarr\u00f3 tres 
dardos y los clav\u00f3 en el 
coraz\u00f3n de Absal\u00f3n, que 
todav\u00eda estaba vivo en la 
encina. {I}15_{/}Despu\u00e9s 
llegaron diez j\u00f3venes, 
escuderos de Joab, y lo 
remataron.
SEPULTURA DE ABSAL\u00d3N{/}

{I}16_{/}Entonces Joab mand\u00f3 
tocar la trompeta, y el 
ej\u00e9rcito ces\u00f3 de 
perseguir a Israel, 
porque Joab lo detuvo. 
{I}17_{/}Tomaron a Absal\u00f3n y 
lo echaron en una gran 
fosa en el bosque, y 
pusieron sobre \u00e9l un gran 
mont\u00f3n de piedras. Todos 
los israelitas hab\u00edan 
huido, cada uno a su 
tienda.
{I}18_{/}Absal\u00f3n, cuando 
todav\u00eda viv\u00eda, se hab\u00eda 
erigido un monumento en 
el Valle del Rey, porque 
pensaba: \u00abYo no tengo 
hijos para conservar el 
recuerdo de mi nombre\u00bb. Y 
hab\u00eda puesto su nombre al 
monumento. Todav\u00eda hoy se 
llama \u00abel monumento de 
Absal\u00f3n\u00bb.
LA NOTICIA LLEGA A DAVID{/}

{I}19_{/}Ajim\u00e1s, hijo de 
Sadoc, dijo \u00abD\u00e9jame ir 
corriendo a dar al rey 
esta buena nueva de que 
el Se\u00f1or le ha hecho 
justicia, libr\u00e1ndolo de 
las manos de sus 
enemigos\u00bb. {I}20_{/}Joab le 
respondi\u00f3: \u00abNo ser\u00e1s t\u00fa 
hoy el portador de la 
buena nueva; lo ser\u00e1s 
otro d\u00eda; pero hoy no 
llevar\u00e1s una buena nueva, 
porque ha muerto el hijo 
del rey\u00bb. {I}21_{/}Y Joab 
dijo al cusita: \u00abVete y 
comunica al rey lo que 
has visto\u00bb. El cusita 
hizo una inclinaci\u00f3n de 
cabeza ante Joab y parti\u00f3 
corriendo. {I}22_{/}Ajim\u00e1s, 
hijo de Sadoc, volvi\u00f3 a 
decir a Joab: \u00abOcurra lo 
que ocurra, d\u00e9jame que 
corra tambi\u00e9n yo tras el 
cusita\u00bb. Joab le dijo: 
\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 quieres correr, 
hijo m\u00edo? No encontrar\u00e1s 
recompensa alguna\u00bb. 
{I}23_{/}\u00c9l prosigui\u00f3: 
\u00abOcurra lo que ocurra, yo 
voy corriendo\u00bb. Joab le 
dijo: \u00abPues, \u00a1hala!, 
corre\u00bb. Ajim\u00e1s corri\u00f3 por 
el camino de la llanura y 
adelant\u00f3 al cusita.
{I}24_{/}David estaba sentado 
entre las dos puertas. El 
centinela subi\u00f3 a la 
terraza de la puerta, 
sobre el muro, alz\u00f3 la 
vista, vio a un hombre 
que ven\u00eda corriendo solo 
{I}25_{/}y se lo anunci\u00f3 al 
rey. El rey dijo: \u00abSi 
viene solo, es que trae 
buenas noticias\u00bb. 
Mientras \u00e9l iba 
acerc\u00e1ndose, {I}26_{/}el 
centinela vio a otro 
hombre que ven\u00eda 
corriendo, y el centinela 
que estaba sobre la 
puerta grit\u00f3: \u00abOtro 
hombre que viene 
corriendo solo\u00bb. Y el rey 
dijo: \u00abTambi\u00e9n \u00e9ste trae 
buenas noticias\u00bb. {I}27_{/}El 
centinela dijo: \u00abEl modo 
de correr del primero me 
parece el modo de correr 
de Ajim\u00e1s, hijo de 
Sadoc\u00bb. El rey contest\u00f3: 
\u00abEs un hombre bueno; 
viene para traer buenas 
noticias\u00bb.
{I}28_{/}Ajim\u00e1s se acerc\u00f3 y 
dijo al rey: \u00abSalud\u00bb. Se 
postr\u00f3 ante el rey rostro 
en tierra, y prosigui\u00f3: 
\u00abBendito sea el Se\u00f1or, tu 
Dios, que ha entregado a 
los hombres que 
levantaban su mano contra 
mi se\u00f1or, el rey\u00bb. 
{I}29_{/}El rey pregunt\u00f3: 
\u00ab\u00bfEst\u00e1 bien el joven 
Absal\u00f3n?\u00bb. Ajim\u00e1s 
respondi\u00f3: \u00abYo vi un gran 
alboroto en el momento 
que Joab enviaba a tu 
siervo, pero no s\u00e9 lo que 
era\u00bb. {I}30_{/}El rey dijo: 
\u00abRet\u00edrate y qu\u00e9date 
aqu\u00ed\u00bb. \u00c9l se hizo a un 
lado y se qued\u00f3 all\u00ed.
{I}31_{/}Entonces lleg\u00f3 el 
cusita y dijo: \u00abReciba mi 
se\u00f1or, el rey, estas 
buenas noticias. El Se\u00f1or 
te ha hecho justicia 
libr\u00e1ndote de todos 
aquellos que se hab\u00edan 
levantado contra ti\u00bb. 
{I}32_{/}El rey pregunt\u00f3 al 
cusita: \u00ab\u00bfEst\u00e1 bien el 
joven Absal\u00f3n?\u00bb. El 
cusita contest\u00f3: \u00ab\u00a1Que 
corran la suerte de ese 
joven los enemigos de mi 
se\u00f1or, el rey, y todos 
los que se han levantado 
contra ti para el mal!\u00bb.
{1}19{/}

LLANTO DE DAVID POR 
ABSAL\u00d3N{/}

{I}1_{/}El rey se 
conmovi\u00f3, subi\u00f3 a la 
habitaci\u00f3n de encima de 
la puerta y se puso a 
llorar. Y dec\u00eda 
sollozando: \u00ab\u00a1Absal\u00f3n, 
hijo m\u00edo! \u00a1Hijo m\u00edo, hijo 
m\u00edo, Absal\u00f3n! \u00a1Qui\u00e9n me 
diera haber muerto yo en 
tu lugar, Absal\u00f3n, hijo 
m\u00edo, hijo m\u00edo!\u00bb.
{I}2_{/}Dijeron a Joab que el 
rey lloraba y se 
lamentaba por Absal\u00f3n. 
{I}3_{/}Y aquel d\u00eda la 
victoria se cambi\u00f3 en 
luto para todo el 
ej\u00e9rcito, porque aquel 
d\u00eda el ej\u00e9rcito supo que 
el rey estaba afligido 
por su hijo. {I}4_{/}Por eso 
aquel d\u00eda las tropas 
entraron furtivamente en 
la ciudad, como entra la 
gente avergonzada de 
haber huido en la 
batalla. {I}5_{/}El rey se 
hab\u00eda cubierto el rostro 
y daba grandes gritos: 
\u00ab\u00a1Hijo m\u00edo, Absal\u00f3n! 
\u00a1Absal\u00f3n, hijo m\u00edo, hijo 
m\u00edo!\u00bb.
REPROCHES DE JOAB A 
DAVID{/}

{I}6_{/}Joab se present\u00f3 al 
rey, en su casa, y le 
dijo: \u00abHoy cubres de 
verg\u00fcenza a tus siervos, 
que han salvado hoy tu 
vida, la vida de tus 
hijos y de tus hijas, la 
de tus mujeres y tus 
concubinas, {I}7_{/}amando a 
quien te odia y odiando a 
quien te ama. Hoy has 
demostrado bien que nada 
te importan ni los jefes 
ni los soldados; porque 
bien s\u00e9 que, si viviese 
Absal\u00f3n y todos nosotros 
hubi\u00e9semos muerto, 
entonces estar\u00edas 
contento. {I}8_{/}Lev\u00e1ntate, 
sal y habla al coraz\u00f3n de 
tus soldados; porque te 
juro por el Se\u00f1or que, si 
no sales, no quedar\u00e1 
contigo esta noche ni un 
solo hombre, y esto ser\u00eda 
para ti el mayor de todos 
los males que hayan 
venido sobre ti desde tu 
juventud hasta hoy\u00bb.
{I}9_{/}Entonces el rey se 
levant\u00f3 y fue a sentarse 
a la puerta. Se inform\u00f3 a 
todo el ej\u00e9rcito de que 
el rey estaba sentado a 
la puerta. Y todo el 
ej\u00e9rcito se present\u00f3 ante 
el rey.
PREPARATIVOS PARA LA 
VUELTA DEL REY{/}

Los de Israel hab\u00edan 
huido cada uno a su 
tienda. {I}10_{/}Toda la 
gente, en todas las 
tribus de Israel, 
discut\u00eda en estos 
t\u00e9rminos: \u00abEl rey nos ha 
salvado del poder de 
nuestros enemigos; \u00e9l nos 
ha librado del poder de 
los filisteos y ahora ha 
tenido que huir del pa\u00eds 
a causa de Absal\u00f3n. 
{I}11_{/}Ahora bien, Absal\u00f3n, 
a quien hab\u00edamos ungido 
sobre nosotros, ha muerto 
en la batalla. Entonces, 
\u00bfpor qu\u00e9 no hac\u00e9is algo 
para que vuelva el rey?\u00bb.
{I}12_{/}Esto que se dec\u00eda en 
todo Israel lleg\u00f3 a o\u00eddos 
del rey. Entonces David 
mand\u00f3 decir a los 
sacerdotes Sadoc y 
Abiatar: \u00abDecid a los 
ancianos de Jud\u00e1: \u00bfPor 
qu\u00e9 sois vosotros los 
\u00faltimos en hacer que el 
rey vuelva a su palacio? 
{I}13_{/}Vosotros sois mis 
hermanos, hueso m\u00edo y 
carne m\u00eda. \u00bfPor qu\u00e9 sois 
los \u00faltimos en hacer que 
vuelva el rey? {I}14_{/}Y a 
Amas\u00e1 le dir\u00e9is: \u00bfNo eres 
t\u00fa hueso m\u00edo y carne m\u00eda? 
Que Dios me castigue si 
no te hago jefe de mi 
ej\u00e9rcito para siempre en 
lugar de Joab\u00bb. 
{I}15_{/}Entonces se unieron 
todos los de Jud\u00e1 como un 
solo hombre y enviaron a 
decir al rey: \u00abVuelve t\u00fa 
y todos tus servidores\u00bb. 
{I}16_{/}El rey volvi\u00f3 y 
lleg\u00f3 al Jord\u00e1n. Jud\u00e1 
ven\u00eda a Guilgal para ir 
al encuentro del rey y 
ayudarle a pasar el 
Jord\u00e1n.
EPISODIOS A LA VUELTA DEL 
REY: SEME\u00cd{/}

{I}17_{/}Seme\u00ed, hijo de 
Guer\u00e1, el benjaminita de 
Bajur\u00edn, se apresur\u00f3 a 
bajar tambi\u00e9n con los 
hombres de Jud\u00e1 al 
encuentro del rey David. 
{I}18_{/}Llevaba consigo mil 
hombres de Benjam\u00edn. 
Sib\u00e1, el servidor de la 
casa de Sa\u00fal, con sus 
quince hijos y veinte 
siervos, se adelantaron 
al rey en el Jord\u00e1n, 
{I}19_{/}pasaron al otro lado 
y lo dispusieron todo 
para ayudar a pasar a la 
familia del rey y hacer 
lo que quisiera.
Seme\u00ed, hijo de Guer\u00e1, se 
arroj\u00f3 a los pies del rey 
cuando iba a pasar el 
Jord\u00e1n, {I}20_{/}y le dijo: 
\u00ab\u00a1Que mi se\u00f1or no me 
tenga en cuenta la falta 
y que no recuerde el 
delito que cometi\u00f3 tu 
siervo el d\u00eda en que mi 
se\u00f1or, el rey, sal\u00eda de 
Jerusal\u00e9n! Que el rey no 
lo tome a pecho. 
{I}21_{/}Porque tu siervo 
reconoce que ha pecado, y 
por eso he venido el 
primero de toda la casa 
de Jos\u00e9 para bajar al 
encuentro de mi se\u00f1or, el 
rey\u00bb.
{I}22_{/}Abisay, hijo de 
Sarvia, dijo: \u00ab\u00bfEs que no 
va a morir Seme\u00ed, que 
maldijo al ungido del 
Se\u00f1or?\u00bb. {I}23_{/}Y David 
respondi\u00f3: \u00ab\u00bfQu\u00e9 os 
importa a vosotros, hijos 
de Sarvia, para que os 
convirt\u00e1is hoy en mis 
adversarios? \u00bfEs que va a 
morir hoy alguno en 
Israel? \u00bfQuiz\u00e1 no me doy 
cuenta de que hoy me 
constituyo en el rey de 
Israel?\u00bb. {I}24_{/}Y el rey 
dijo a Seme\u00ed: \u00abNo 
morir\u00e1s\u00bb. Y el rey se lo 
jur\u00f3.
MERIBAAL{/}

{I}25_{/}Meribaal, hijo de 
Sa\u00fal, fue tambi\u00e9n a 
recibir al rey. No se 
hab\u00eda lavado los pies y 
las manos, no se hab\u00eda 
arreglado el bigote ni se 
hab\u00eda lavado sus vestidos 
desde el d\u00eda en que se 
hab\u00eda ido el rey hasta 
que volvi\u00f3 en paz. 
{I}26_{/}Cuando lleg\u00f3 de 
Jerusal\u00e9n ante el rey, 
\u00e9ste le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfPor 
qu\u00e9 no viniste conmigo, 
Meribaal?\u00bb. {I}27_{/}\u00c9l 
respondi\u00f3: \u00abMi se\u00f1or, el 
rey; mi servidor me 
enga\u00f1\u00f3, pues tu siervo le 
dijo: Apar\u00e9jame el asno 
para montar en \u00e9l e ir 
con el rey; porque tu 
siervo es cojo. {I}28_{/}\u00c9l 
calumni\u00f3 a tu siervo ante 
mi se\u00f1or, el rey. Pero mi 
se\u00f1or, el rey, es como el 
\u00e1ngel de Dios; haz lo que 
quieras. {I}29_{/}Porque toda 
la familia de mi padre es 
merecedora de la muerte 
por parte de mi se\u00f1or, el 
rey; y, sin embargo, t\u00fa 
has admitido a tu siervo 
entre los que comen a tu 
mesa. \u00bfQu\u00e9 derecho puedo 
tener yo para implorar 
todav\u00eda al rey?\u00bb. {I}30_{/}El 
rey le dijo: \u00ab\u00bfPara qu\u00e9 
tantas palabras? He 
decidido que t\u00fa y Sib\u00e1 os 
repart\u00e1is las tierras\u00bb. 
{I}31_{/}Meribaal dijo al 
rey: \u00abPuede quedarse \u00e9l 
con todas, que mi se\u00f1or, 
el rey, ha vuelto en paz 
a su palacio\u00bb.
BARZILAY{/}

{I}32_{/}Barzilay, el 
galaadita, fue tambi\u00e9n a 
Roguel\u00edn y continu\u00f3 con 
el rey para guiarle hasta 
el Jord\u00e1n. {I}33_{/}Barzilay 
era muy viejo. Ten\u00eda 
ochenta a\u00f1os. \u00c9l hab\u00eda 
provisto al rey durante 
su permanencia en 
Majanay\u00edn, pues era un 
hombre muy rico. {I}34_{/}El 
rey dijo a Barzilay: \u00abVen 
conmigo, y yo te proveer\u00e9 
en las necesidades de tu 
vejez junto a m\u00ed, en 
Jerusal\u00e9n\u00bb. {I}35_{/}Pero 
Barzilay dijo al rey: 
\u00ab\u00bfCu\u00e1ntos a\u00f1os me quedan 
de vida para ir con el 
rey a Jerusal\u00e9n? 
{I}36_{/}Tengo ahora ochenta 
a\u00f1os. \u00bfPuedo distinguir 
todav\u00eda entre el bien y 
el mal? \u00bfPuede saborear 
tu siervo lo que come y 
lo que bebe? \u00bfPuedo 
escuchar todav\u00eda la voz 
de los cantores y 
cantoras? \u00bfPor qu\u00e9 va a 
ser tu siervo una carga 
para mi se\u00f1or, el rey? 
{I}37_{/}Tu siervo hace bien 
poca cosa con acompa\u00f1ar 
al rey hasta pasar el 
Jord\u00e1n; \u00bfpor qu\u00e9 me 
concede el rey tal 
recompensa? {I}38_{/}D\u00e9jame 
volver a mi ciudad para 
morir all\u00ed, junto al 
sepulcro de mis padres. 
Mi hijo Quim\u00e1n, tu 
siervo, que contin\u00fae con 
mi se\u00f1or, el rey, y haz 
con \u00e9l lo que bien te 
parezca\u00bb. {I}39_{/}El rey 
contest\u00f3: \u00abPues que venga 
conmigo Quim\u00e1n, y yo har\u00e9 
con \u00e9l lo que quieras; te 
conceder\u00e9 todo lo que me 
pidas\u00bb. {I}40_{/}Todo el 
pueblo pas\u00f3 el Jord\u00e1n; el 
rey pas\u00f3 tambi\u00e9n. El rey 
bes\u00f3 a Barzilay y le 
bendijo, y \u00e9ste se volvi\u00f3 
a su casa.
DISPUTAS DE ISRAEL Y JUD\u00c1 
SOBRE EL REY{/}

{I}41_{/}El rey pas\u00f3 a 
Guilgal, y Quim\u00e1n 
continu\u00f3 con \u00e9l. Todo el 
pueblo de Jud\u00e1 y la mitad 
del pueblo de Israel 
acompa\u00f1aban al rey en la 
traves\u00eda. {I}42_{/}Todos los 
israelitas fueron a decir 
al rey: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 te han 
acaparado nuestros 
hermanos de Jud\u00e1, para 
hacer pasar el Jord\u00e1n al 
rey, a su familia y a 
todos sus hombres?\u00bb. 
{I}43_{/}Los hombres de Jud\u00e1 
respondieron a los de 
Israel: \u00abPorque el rey es 
mi pariente. \u00bfPor qu\u00e9 te 
irritas por esto? \u00bfAcaso 
hemos comido nosotros a 
expensas del rey o nos ha 
hecho regalos?\u00bb. {I}44_{/}Los 
de Israel respondieron a 
los de Jud\u00e1: \u00abNosotros 
tenemos diez partes en el 
rey, y adem\u00e1s somos el 
primog\u00e9nito. \u00bfPor qu\u00e9 nos 
despreci\u00e1is? \u00bfNo hemos 
sido nosotros los 
primeros en hacer volver 
al rey?\u00bb. Las palabras de 
los de Jud\u00e1 fueron m\u00e1s 
duras que las de los de 
Israel.
{1}20{/}

REBELI\u00d3N DE SEB\u00c1{/}

{I}1_{/}Se encontraba all\u00ed un 
hombre perverso, llamado 
Seb\u00e1, hijo de Bicr\u00ed, un 
benjaminita, que toc\u00f3 la 
trompeta y dijo:
\u00abNosotros no tenemos 
parte con David,
nosotros no tenemos 
herencia
con el hijo de Jes\u00e9.
\u00a1Cada uno a sus tiendas, 
Israel!\u00bb.
{I}2_{/}Los hombres de 
Israel, abandonando a 
David, se fueron con 
Bicr\u00ed; pero los de Jud\u00e1 
siguieron a su rey, desde 
el Jord\u00e1n hasta 
Jerusal\u00e9n.
{I}3_{/}David entr\u00f3 en su 
palacio, en Jerusal\u00e9n. Y 
el rey tom\u00f3 a las diez 
concubinas que hab\u00eda 
dejado para guardar el 
palacio y las puso bajo 
su guardia. \u00c9l provey\u00f3 a 
su sustento, pero no 
volvi\u00f3 a tener relaciones 
con ellas, y estuvieron 
encerradas, como viudas, 
hasta el d\u00eda de su 
muerte.
ASESINATO DE AMAS\u00c1{/}

{I}4_{/}El rey dijo a Amas\u00e1: 
\u00abConv\u00f3came a los hombres 
de Jud\u00e1 en el plazo de 
tres d\u00edas. T\u00fa estar\u00e1s 
tambi\u00e9n aqu\u00ed\u00bb. {I}5_{/}Amas\u00e1 
fue a congregar a los de 
Jud\u00e1, pero tard\u00f3 m\u00e1s del 
tiempo se\u00f1alado. 
{I}6_{/}Entonces David dijo a 
Abisay: \u00abAhora Seb\u00e1, hijo 
de Bicr\u00ed, nos har\u00e1 m\u00e1s 
da\u00f1o que Absal\u00f3n. Toma 
contigo a los servidores 
de tu se\u00f1or y pers\u00edguelo, 
para que no alcance las 
ciudades fuertes y se nos 
escape\u00bb. {I}7_{/}Con Abisay 
salieron a campa\u00f1a Joab, 
los quereteos, los 
peleteos y todos los 
valientes; salieron de 
Jerusal\u00e9n para perseguir 
a Seb\u00e1, hijo de Bicr\u00ed. 
{I}8_{/}Cuando estaban junto 
a la gran piedra que hay 
en Gaba\u00f3n, lleg\u00f3 Amas\u00e1 
frente a ellos. Joab iba 
vestido con uniforme 
militar y llevaba al 
costado una espada 
envainada. La espada se 
le sali\u00f3 y se cay\u00f3. 
{I}9_{/}Joab pregunt\u00f3 a 
Amas\u00e1: \u00ab\u00bfEst\u00e1s bien, 
hermano m\u00edo?\u00bb. Y con la 
mano derecha le agarr\u00f3 de 
la barba, como para 
besarle. {I}10_{/}Amas\u00e1 no se 
fij\u00f3 en la espada que 
Joab ten\u00eda en la mano, y 
\u00e9ste se la clav\u00f3 en el 
vientre, esparci\u00f3 sus 
entra\u00f1as en la tierra y, 
sin repetirle el golpe, 
muri\u00f3. Entonces Joab y su 
hermano Abisay salieron 
en persecuci\u00f3n de Seb\u00e1, 
hijo de Bicr\u00ed. {I}11_{/}Uno 
de los soldados de Joab 
se qued\u00f3 junto a Amas\u00e1 y 
grit\u00f3: \u00abEl que est\u00e9 por 
Joab y por David, que 
siga a Joab\u00bb. {I}12_{/}Amas\u00e1, 
ba\u00f1ado en sangre, yac\u00eda 
en medio del camino. 
Aquel hombre, viendo que 
todo el mundo se deten\u00eda, 
apart\u00f3 a Amas\u00e1 del camino 
y lo tap\u00f3 con una capa, 
porque ve\u00eda que todos los 
que llegaban se deten\u00edan 
junto a \u00e9l. {I}13_{/}Una vez 
apartado del camino, 
todos siguieron a Joab en 
persecuci\u00f3n de Seb\u00e1, hijo 
de Bicr\u00ed.
FIN DE LA REBELI\u00d3N Y 
MUERTE DE SEB\u00c1{/}

{I}14_{/}Seb\u00e1 recorri\u00f3 todas 
las tribus de Israel y 
lleg\u00f3 a Abel Bet Maac\u00e1; 
todos los bicritas se 
reunieron y le siguieron. 
{I}15_{/}Los de Joab llegaron 
y lo asediaron en Abel 
Bet Maac\u00e1. Levantaron un 
terrapl\u00e9n contra la 
ciudad, y todo el 
ej\u00e9rcito que segu\u00eda a 
Joab hac\u00eda minas para 
hacer caer la muralla. 
{I}16_{/}Entonces una mujer, 
avisada, comenz\u00f3 a gritar 
desde la ciudad: 
\u00ab\u00a1Escuchad! \u00a1Escuchad! 
Decid a Joab que venga; 
que quiero hablar con 
\u00e9l\u00bb. {I}17_{/}Joab fue, y 
ella le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfEres 
t\u00fa Joab?\u00bb. \u00c9l respondi\u00f3: 
\u00abS\u00ed\u00bb. Ella le dijo: 
\u00abEscucha las palabras de 
tu sierva\u00bb. \u00c9l contest\u00f3: 
\u00abEscucho\u00bb. {I}18_{/}Ella 
dijo: \u00abEn otro tiempo 
hab\u00eda la costumbre de 
decir: Para consultar, 
que se consulte en Abel y 
en Dan; y todo se 
arreglaba as\u00ed. 
{I}19_{/}Nuestra ciudad es de 
las ciudades pac\u00edficas, 
fieles e importantes de 
Israel, y t\u00fa intentas 
destruirla. \u00bfPor qu\u00e9 
quieres destruir la 
heredad del Se\u00f1or?\u00bb. 
{I}20_{/}Joab respondi\u00f3: 
\u00ab\u00a1Lejos, lejos de m\u00ed! Yo 
no quiero destruir ni 
devastar. {I}21_{/}No es eso, 
sino que un hombre de la 
monta\u00f1a de Efra\u00edn, 
llamado Seb\u00e1, hijo de 
Bicr\u00ed, ha levantado su 
mano contra el rey David. 
Entreg\u00e1dmelo a \u00e9l solo, y 
yo me alejar\u00e9 de la 
ciudad\u00bb. La mujer le 
dijo: \u00abMira, te tiraremos 
su cabeza por encima de 
la muralla\u00bb. {I}22_{/}La 
mujer, con su sabidur\u00eda, 
convenci\u00f3 a toda la 
ciudad, cortaron la 
cabeza a Seb\u00e1, hijo de 
Bicr\u00ed, y se la tiraron a 
Joab. \u00c9ste hizo sonar la 
trompeta y se alejaron de 
la ciudad, cada cual a su 
casa. Joab volvi\u00f3 a 
Jerusal\u00e9n junto al rey.
LOS OFICIALES PRINCIPALES 
DE DAVID{/}

{I}23_{/}Joab mandaba todo el 
ej\u00e9rcito de Israel; 
Benayas, hijo de 
Yehoyad\u00e1, mandaba a los 
quereteos y peleteos; 
{I}24_{/}Ador\u00e1n era el 
inspector de las 
prestaciones personales, 
y Josafat, hijo de 
Ajilud, cronista. 
{I}25_{/}Susa era secretario, 
y Sadoc y Abiatar, 
sacerdotes. {I}26_{/}Ira, de 
Ya\u00edr, era tambi\u00e9n 
sacerdote de David.
{1}21{/}

GRAN HAMBRE Y CRUENTA 
REPARACI\u00d3N DE LA FALTA 
COMETIDA CONTRA LOS 
GABAONITAS{/}

{I}1_{/}En tiempos de 
David hubo una gran 
hambre durante tres a\u00f1os 
consecutivos. David 
consult\u00f3 al Se\u00f1or, y el 
Se\u00f1or le dijo: \u00abHay 
sangre sobre Sa\u00fal y sobre 
su casa, porque \u00e9l mat\u00f3 a 
los gabaonitas\u00bb. 
{I}2_{/}Entonces el rey 
convoc\u00f3 a los gabaonitas 
y les habl\u00f3 (los 
gabaonitas no eran 
israelitas, sino un resto 
de los amorreos; pero los 
israelitas estaban 
ligados a ellos con 
juramento y, sin embargo, 
Sa\u00fal hab\u00eda intentado 
exterminarlos en su celo 
por Israel y Jud\u00e1). 
{I}3_{/}David dijo a los 
gabaonitas: \u00ab\u00bfQu\u00e9 debo yo 
hacer por vosotros y qu\u00e9 
reparaci\u00f3n tengo que 
hacer para que bendig\u00e1is 
la heredad del Se\u00f1or?\u00bb. 
{I}4_{/}Los gabaonitas le 
respondieron: \u00abNo se 
trata de una cuesti\u00f3n de 
plata o de oro con Sa\u00fal y 
su familia, ni queremos 
que nadie muera en 
Israel\u00bb. David dijo: 
\u00abHar\u00e9 por vosotros lo que 
me dig\u00e1is\u00bb. {I}5_{/}Ellos le 
dijeron: \u00abUn hombre 
pretend\u00eda destruirnos, 
exterminarnos y hacernos 
desaparecer de todo el 
territorio de Israel; 
{I}6_{/}que nos entregue 
siete de sus hijos para 
que nosotros los 
colguemos ante el Se\u00f1or, 
en Gaba\u00f3n, en el monte 
del Se\u00f1or\u00bb. Y el rey 
dijo: \u00abOs los entregar\u00e9\u00bb. 
{I}7_{/}El rey perdon\u00f3 a 
Meribaal, hijo de 
Jonat\u00e1n, hijo de Sa\u00fal; 
{I}8_{/}pero a los dos hijos 
que Risp\u00e1, hija de Ay\u00e1, 
hab\u00eda dado a Sa\u00fal, Armon\u00ed 
y Meribaal, y a los cinco 
hijos que Merab, hija de 
Sa\u00fal, hab\u00eda dado a 
Adriel, hijo de Barzilay, 
de Mejol\u00e1, {I}9_{/}se los 
entreg\u00f3 a los gabaonitas, 
que los colgaron en el 
monte ante el Se\u00f1or. Los 
siete murieron en los 
primeros d\u00edas de la 
cosecha, al principio de 
la recolecci\u00f3n de la 
cebada.
{I}10_{/}Risp\u00e1, hija de Ay\u00e1, 
extendi\u00f3 un saco en la 
roca y all\u00ed estuvo, desde 
el principio de la siega 
hasta que llegaron las 
lluvias, sin dejar que 
las aves del cielo se 
lanzasen sobre sus 
cad\u00e1veres durante el d\u00eda 
ni las bestias del campo 
durante la noche. 
{I}11_{/}David se enter\u00f3 de 
lo que hab\u00eda hecho Risp\u00e1, 
hija de Ay\u00e1, concubina de 
Sa\u00fal, {I}12_{/}y fue a 
recoger los huesos de 
Sa\u00fal y de su hijo 
Jonat\u00e1n, que los ten\u00edan 
los de Yab\u00e9s de Galaad. 
\u00c9stos los hab\u00edan retirado 
de la muralla de Bets\u00e1n, 
donde los hab\u00edan colgado 
los filisteos el d\u00eda que 
derrotaron a Sa\u00fal en 
Gelbo\u00e9. {I}13_{/}David 
recogi\u00f3 los huesos de 
Sa\u00fal y de su hijo Jonat\u00e1n 
y los junt\u00f3 con los 
huesos de los que hab\u00edan 
sido colgados. {I}14_{/}Y los 
enterraron todos en el 
territorio de Benjam\u00edn, 
en Sel\u00e1, en el sepulcro 
de Quis, padre de Sa\u00fal. 
Se hizo todo lo que hab\u00eda 
ordenado el rey; y 
despu\u00e9s de esto Dios tuvo 
piedad del pa\u00eds.
EXPEDICIONES VARIAS 
CONTRA LOS FILISTEOS{/}

{I}15_{/}De nuevo hubo guerra 
entre los filisteos e 
Israel. David con sus 
hombres acamp\u00f3 en Gob y 
lucharon contra los 
filisteos. David estaba 
cansado. {I}16_{/}Un gigante, 
descendiente de Raf\u00e1, que 
ten\u00eda una lanza que 
pesaba unos treinta kilos 
y ce\u00f1\u00eda una espada nueva, 
dec\u00eda que iba a matar a 
David. {I}17_{/}Pero Abisay, 
hijo de Sarvia, vino en 
su ayuda, atac\u00f3 al 
filisteo y lo mat\u00f3. 
Entonces los hombres de 
David le conjuraron 
diciendo: \u00abT\u00fa no volver\u00e1s 
a salir con nosotros a la 
guerra, para que no 
apagues la luz de 
Israel\u00bb.
{I}18_{/}Hubo otra batalla en 
Gob contra los filisteos, 
en la que Sibecay, el 
jusatita, mat\u00f3 a Saf, un 
descendiente de los 
gigantes.
{I}19_{/}Hubo otra batalla en 
Gob contra los filisteos, 
y Eljan\u00e1n, hijo de Ya\u00edr, 
de Bel\u00e9n, mat\u00f3 a Goliat, 
de Gat; el asta de su 
lanza era como un enjullo 
de tejedor.
{I}20_{/}Se dio otra batalla 
en Gat, donde hab\u00eda un 
gigante que ten\u00eda 
veinticuatro dedos, seis 
en cada extremidad. 
Tambi\u00e9n \u00e9ste era 
descendiente de los 
gigantes. {I}21_{/}\u00c9l desafi\u00f3 
a Israel, y Jonat\u00e1n, hijo 
de Sim\u00e1, hermano de 
David, lo mat\u00f3.
{I}22_{/}Estos cuatro 
gigantes eran 
descendientes de los 
gigantes de Gat, y 
cayeron en manos de David 
y de sus hombres.
{1}22{/}

C\u00c1NTICO DE DAVID{/}

{I}1_{/}David dirigi\u00f3 al 
Se\u00f1or este c\u00e1ntico, 
cuando le libr\u00f3 de todos 
sus enemigos y de Sa\u00fal:
{I}2_{/}\u00abEl Se\u00f1or es mi roca,

mi fortaleza, mi 
libertador,
{I}3_{/}mi Dios, mi roca, 
donde yo me refugio,
mi escudo protector, mi 
salvaci\u00f3n,
mi asilo. T\u00fa me salvas de 
la violencia.
{I}4_{/}\u00a1Alabado sea Dios! Yo 
le invoco
y salgo victorioso de mis 
enemigos.
{I}5_{/}Las olas de la muerte 
me envolv\u00edan,
los torrentes del averno 
me espantaban.
{I}6_{/}Los lazos del abismo 
me envolv\u00edan,
ante m\u00ed las trampas de la 
muerte.
{I}7_{/}Clam\u00e9 al Se\u00f1or en mi 
angustia,
hacia mi Dios alc\u00e9 mi 
grito:
y \u00e9l escuch\u00f3 mi voz desde 
su templo,
mi grito lleg\u00f3 hasta sus 
o\u00eddos.
{I}8_{/}Entonces se 
estremeci\u00f3,
tembl\u00f3 la tierra,
las bases de los cielos 
vacilaron,
retemblaron al estallido 
de su ira.
{I}9_{/}Una humareda sub\u00eda de 
sus narices
y de su boca un fuego 
destructor;
de \u00e9l sal\u00edan carbones 
encendidos.
{I}10_{/}Inclin\u00f3 los cielos y 
baj\u00f3;
una densa nube debajo de 
sus plantas.
{I}11_{/}Mont\u00f3 sobre un 
querub\u00edn,
emprendi\u00f3 el vuelo;
sobre las alas del viento 
planeaba.
{I}12_{/}Puso a su alrededor
la oscuridad por tienda,
agua tenebrosa y densas 
nubes.
{I}13_{/}Al resplandor de su 
presencia,
se encienden carbones de 
fuego.
{I}14_{/}El Se\u00f1or tron\u00f3 desde 
los cielos,
el alt\u00edsimo hizo sonar su 
voz.
{I}15_{/}Lanz\u00f3 sus flechas y 
los dispers\u00f3,
fulmin\u00f3 sus rayos y los 
ahuyent\u00f3.
{I}16_{/}Apareci\u00f3 el fondo de 
los mares,
los cimientos de la 
tierra quedaron
al desnudo al fragor, oh 
Se\u00f1or,
de tu amenaza,
al resollar del viento en 
tus narices.
{I}17_{/}Desde arriba alarg\u00f3 
la mano
y me agarr\u00f3,
me sac\u00f3 de las aguas 
caudalosas.

{I}18_{/}Me libr\u00f3 de un 
adversario poderoso,
de enemigos m\u00e1s potentes 
que yo.
{I}19_{/}En el d\u00eda de mi 
desgracia me asaltaron,
pero el Se\u00f1or me sirvi\u00f3 
de apoyo.
{I}20_{/}\u00c9l me agarr\u00f3, me 
puso a salvo;
me libr\u00f3, porque me 
amaba.
{I}21_{/}El Se\u00f1or me 
retribuye seg\u00fan mi 
justicia,
me paga seg\u00fan la 
inocencia
de mis manos;
{I}22_{/}porque he seguido 
los caminos
del Se\u00f1or y no he sido 
nunca infiel a Dios.
{I}23_{/}Todas sus leyes han 
estado en m\u00ed,
y no apart\u00e9 de m\u00ed sus 
mandamientos.
{I}24_{/}Fui para con \u00e9l 
irreprochable,
y estoy lejos de la 
injusticia.
{I}25_{/}El Se\u00f1or me 
retribuye seg\u00fan mi 
justicia,
seg\u00fan la inocencia
que \u00e9l ha visto en mis 
manos.
{I}26_{/}Con el fiel t\u00fa eres 
fiel,
con el hombre intachable
eres sin tacha;
{I}27_{/}con el sincero eres 
sincero,
y con el astuto procedes
con astucia.
{I}28_{/}T\u00fa salvas al pueblo 
humilde
y humillas los ojos 
altaneros.
{I}29_{/}Porque, oh Se\u00f1or, t\u00fa 
eres mi l\u00e1mpara,
mi Dios ilumina mis 
tinieblas.
{I}30_{/}Confiado en ti corro 
a la lucha,
y con mi Dios asalto las 
murallas.
{I}31_{/}El camino de Dios es 
perfecto,
la palabra del Se\u00f1or
se cumple siempre;
escudo es de los que se 
refugian en \u00e9l.
{I}32_{/}\u00bfQui\u00e9n es Dios fuera 
del Se\u00f1or?
\u00bfQui\u00e9n es roca fuera de 
nuestro Dios?
{I}33_{/}El Dios que me ci\u00f1e 
de poder
y hace seguro mi camino;
{I}34_{/}que asemeja mis pies 
a los del ciervo
y me mantiene firme en 
las alturas;
{I}35_{/}adiestra mis manos 
para la lucha
y mis brazos para tensar
arcos de bronce.
{I}36_{/}T\u00fa me das el escudo 
victorioso
y tu armadura me protege.
{I}37_{/}T\u00fa ensanchas el 
camino ante mis pasos
y mis pies no vacilan.
{I}38_{/}Persegu\u00ed a mis 
enemigos,
les di alcance;
no me volv\u00ed hasta acabar 
con ellos.
{I}39_{/}Los derrot\u00e9 y no 
pod\u00edan rehacerse,
sucumb\u00edan debajo de mis 
pies.
{I}40_{/}Me ce\u00f1iste de 
fortaleza en la batalla,
aplastaste bajo mis pies 
a mis agresores.
{I}41_{/}De mis enemigos
me hiciste ver la espalda
y extermin\u00e9 a los que me 
odiaban.
{I}42_{/}Gritaron, pero no 
hubo salvador;
clamaron al Se\u00f1or,
pero no hubo respuesta.
{I}43_{/}Yo los deshice como 
polvo al viento,
los aplast\u00e9 como el barro 
del camino.
{I}44_{/}T\u00fa me hiciste 
escapar
de las sediciones de los 
pueblos,
a la cabeza de las 
naciones
me pusiste.
Un pueblo que yo no 
conoc\u00eda
ahora me sirve;
{I}45_{/}los hijos de 
extranjeros
forman mi corte,
son todo o\u00eddos, me 
obedecen.
{I}46_{/}Los hijos de 
extranjeros palidecen,
y abandonan temblando sus 
refugios.
{I}47_{/}\u00a1Viva el Se\u00f1or, 
bendita sea mi roca!
Alabado sea Dios,
el Dios de mi victoria,
{I}48_{/}el Dios que me 
concede la venganza
y sojuzga a los pueblos a 
mis pies.
{I}49_{/}T\u00fa me libraste de 
furiosos enemigos,
me haces triunfar sobre 
mis agresores,
me libras del violento.
{I}50_{/}Por eso, oh Se\u00f1or,
te alabar\u00e9 entre las 
naciones,
por eso cantar\u00e9
en honor de tu nombre.
{I}51_{/}\u00c9l da grandes 
victorias a su rey
y otorga su favor a su 
mes\u00edas,
a David y a su 
descendencia
para siempre\u00bb.
{1}23{/}

\u00daLTIMO CANTO DE DAVID{/}

{I}1_{/}\u00c9stas son las \u00faltimas 
palabras de David:
\u00abOr\u00e1culo de David, hijo 
de Jes\u00e9;
or\u00e1culo del hombre 
enaltecido,
del ungido del Dios de 
Jacob,
del cantor de los 
c\u00e1nticos de Israel.
{I}2_{/}El esp\u00edritu del Se\u00f1or 
ha hablado por m\u00ed,
y su palabra est\u00e1 en mi 
lengua.
{I}3_{/}El Dios de Jacob ha 
hablado,
la roca de Israel me ha 
dicho:
el que gobierna a los 
hombres
con justicia,
el que gobierna con temor 
de Dios,
{I}4_{/}es como luz de la 
ma\u00f1ana
al levantarse el sol;
una ma\u00f1ana sin nubes, que 
despu\u00e9s
de la lluvia hace 
germinar la tierra.
{I}5_{/}Mi casa es estable 
junto a Dios,
porque hizo conmigo un 
pacto eterno,
bien reglamentado
y garantizado en todo.
\u00c9l hace que broten mis 
triunfos
y que se cumplan mis 
deseos.
{I}6_{/}Pero los inicuos son 
todos
como espinas del 
desierto,
que no se los agarra con 
la mano;
{I}7_{/}nadie los toca, a no 
ser con un hierro
o con el asta de la 
lanza,
y son totalmente quemados 
en el fuego\u00bb.
LOS TRES H\u00c9ROES M\u00c1S 
FAMOSOS DE DAVID{/}

{I}8_{/}\u00c9stos son los nombres 
de los h\u00e9roes de David:
Isbaal, el jacmonita, 
jefe de los tres, que 
blandi\u00f3 su lanza contra 
ochocientos hombres y los 
mat\u00f3 de una vez. 
{I}9_{/}Despu\u00e9s de \u00e9l, 
Eleazar, hijo de Dod\u00f3, el 
ajojita, uno de los tres 
h\u00e9roes; estaba con David 
en Pasdam\u00edn, cuando los 
filisteos se reunieron 
all\u00ed para la lucha y los 
israelitas se retiraron. 
{I}10_{/}Pero \u00e9l se mantuvo 
firme y estuvo matando 
filisteos hasta que su 
mano se cans\u00f3 y se le 
qued\u00f3 pegada a la espada. 
El Se\u00f1or otorg\u00f3 aquel d\u00eda 
una gran victoria y el 
ej\u00e9rcito se volvi\u00f3 tras 
Eleazar, pero s\u00f3lo para 
recoger el bot\u00edn. 
{I}11_{/}Despu\u00e9s de \u00e9l, Sam\u00e1, 
hijo de El\u00e1, el ararita. 
Los filisteos se hab\u00edan 
reunido en Lej\u00ed. Hab\u00eda 
all\u00ed un campo sembrado de 
lentejas. El ej\u00e9rcito 
huy\u00f3 ante los filisteos, 
{I}12_{/}pero \u00e9l se plant\u00f3 en 
medio del campo, lo 
defendi\u00f3 y derrot\u00f3 a los 
filisteos. Y el Se\u00f1or 
otorg\u00f3 una gran victoria.
LOS TREINTA{/}

{I}13_{/}Tres de los treinta 
fueron en tiempo de la 
siega a ver a David en la 
cueva de Adul\u00e1n, mientras 
los filisteos estaban 
acampados en el valle de 
Refa\u00edn. {I}14_{/}David estaba 
en el refugio, y hab\u00eda 
una guarnici\u00f3n de 
filisteos en Bel\u00e9n. 
{I}15_{/}David expres\u00f3 este 
deseo: \u00ab\u00a1Qui\u00e9n me diera 
de beber agua del pozo 
que est\u00e1 a la puerta de 
Bel\u00e9n!\u00bb. {I}16_{/}Entonces 
los tres h\u00e9roes, 
abri\u00e9ndose paso a trav\u00e9s 
del campamento de los 
filisteos, sacaron agua 
del pozo que est\u00e1 a la 
puerta de Bel\u00e9n y se la 
ofrecieron a David; pero 
David no quiso beberla, y 
la derram\u00f3 como ofrenda 
ante el Se\u00f1or, 
{I}17_{/}diciendo: \u00ab\u00a1L\u00edbreme 
Dios de hacer tal cosa! 
\u00bfVoy a beber yo la sangre 
de estos hombres que han 
tra\u00eddo el agua con riesgo 
de sus vidas?\u00bb, y no 
quiso beberla. Esto 
hicieron los tres h\u00e9roes.
{I}18_{/}Abisay, hermano de 
Joab e hijo de Sarvia, 
era el jefe de los 
treinta. \u00c9l blandi\u00f3 la 
lanza contra trescientos, 
los mat\u00f3 y adquiri\u00f3 fama 
entre los treinta. 
{I}19_{/}Era el m\u00e1s famoso de 
los treinta y se 
convirti\u00f3 en su jefe, 
pero no llegaba a los 
tres.
{I}20_{/}Benayas, hijo de 
Yehoyad\u00e1, hombre valiente 
y rico en haza\u00f1as, de 
Cabseel, fue el que mat\u00f3 
a los dos h\u00e9roes de Moab; 
fue tambi\u00e9n el que baj\u00f3 a 
la cisterna y mat\u00f3 en 
ella a un le\u00f3n un d\u00eda de 
nieve. {I}21_{/}Mat\u00f3 tambi\u00e9n 
a un egipcio de gran 
talla. El egipcio bland\u00eda 
una lanza, y fue contra 
\u00e9l con un palo; pero \u00e9l 
le quit\u00f3 la lanza al 
egipcio y le mat\u00f3 con su 
propia lanza. {I}22_{/}Esto 
hizo Benayas, hijo de 
Yehoyad\u00e1, y adquiri\u00f3 fama 
entre los treinta 
valientes; {I}23_{/}era el 
m\u00e1s famoso de los 
treinta, pero no lleg\u00f3 a 
los tres. David le puso 
al frente de su guardia 
personal.
{I}24_{/}Asael, hermano de 
Joab, era tambi\u00e9n de los 
treinta. Eljan\u00e1n, hijo de 
Dod\u00f3, de Bel\u00e9n. 
{I}25_{/}Sam\u00e1, de Jarod; 
Elic\u00e1, de Jarod; 
{I}26_{/}Jeles, el peleteo; 
Ir\u00e1, hijo de Iqu\u00e9s, de 
T\u00e9coa; {I}27_{/}Abiezer, de 
Anatot; Libecay, de Jus\u00e1; 
{I}28_{/}Salm\u00f3n, de Ajoj; 
Mahray, de Netof\u00e1, 
{I}29_{/}J\u00e9leb, hijo de 
Baan\u00e1, de Netof\u00e1; Itay, 
hijo de Ribay, de Guibe\u00e1 
de Benjam\u00edn; 
{I}30_{/}Benayas, de Pirat\u00f3n; 
Hiday, de los valles de 
Ga\u00e1s; {I}31_{/}Abibaal, 
arbatita; Azm\u00e1vet, de 
Bajur\u00edn; {I}32_{/}Elyajb\u00e1, 
saalbonita; Yas\u00e9n, 
agunita; {I}33_{/}Jonat\u00e1n, 
hijo de Sam\u00e1, ararita; 
Aji\u00e1n, hijo de Sarar, 
ararita; {I}34_{/}Elif\u00e9let, 
hijo de Ajit\u00f3fel, de 
Guil\u00f3; {I}35_{/}Yesray, de 
Carmelo; Paray, de Arab; 
{I}36_{/}Yigal, hijo de 
Nat\u00e1n, de Sob\u00e1; Ban\u00ed, el 
gadita; {I}37_{/}S\u00e9lec, el 
amonita; Najray, de 
Beerot, escudero de Joab, 
hijo de Sarvia; {I}38_{/}Ir\u00e1, 
de Yatir; Gareb, de 
Yatir; {I}39_{/}Ur\u00edas, 
hitita. En total, treinta 
y siete.
{1}24{/}

DAVID ORDENA EL CENSO DEL 
PUEBLO{/}

{I}1_{/}El Se\u00f1or mont\u00f3 en 
c\u00f3lera de nuevo contra 
los israelitas y excit\u00f3 a 
David contra ellos, 
dici\u00e9ndole: \u00abVete, haz el 
censo de Israel y de 
Jud\u00e1\u00bb. {I}2_{/}El rey dijo a 
Joab y a los jefes del 
ej\u00e9rcito que estaban con 
\u00e9l: \u00abRecorred todas las 
tribus de Israel, desde 
Dan hasta Berseba, y 
haced el censo del pueblo 
para que sepa yo su 
n\u00famero\u00bb. {I}3_{/}Joab dijo al 
rey: \u00abQue el Se\u00f1or, tu 
Dios, aumente la 
poblaci\u00f3n otras cien 
veces m\u00e1s y que mi se\u00f1or, 
el rey, lo vea con sus 
ojos; pero \u00bfpara qu\u00e9 
quiere esto mi se\u00f1or, el 
rey?\u00bb. {I}4_{/}Pero el rey 
mantuvo su orden contra 
Joab y contra los jefes 
del ej\u00e9rcito; y Joab y 
los jefes del ej\u00e9rcito 
salieron de la presencia 
del rey para hacer el 
censo de la poblaci\u00f3n de 
Israel.
{I}5_{/}Pasaron el Jord\u00e1n y, 
comenzando por Aroer y la 
ciudad que est\u00e1 al fondo 
del valle, fueron a Gad y 
hacia Yazer. {I}6_{/}Despu\u00e9s 
fueron a Galaad y al pa\u00eds 
de los hititas, a Cades; 
pasaron a Dan, y desde 
Dan se volvieron hacia 
Sid\u00f3n. {I}7_{/}Fueron luego a 
la fortaleza de Tiro y a 
todas las ciudades de los 
heveos y de los cananeos 
y terminaron en el Negueb 
de Jud\u00e1, en Berseba. 
{I}8_{/}Recorrieron toda la 
tierra y, al cabo de 
nueve meses y veinte 
d\u00edas, volvieron a 
Jerusal\u00e9n. {I}9_{/}Joab dio 
al rey el resultado del 
censo del pueblo: hab\u00eda 
en Israel ochocientos mil 
hombres de guerra que 
bland\u00edan la espada, y en 
Jud\u00e1, quinientos mil.
PECADO DE DAVID{/}

{I}10_{/}Despu\u00e9s de haber 
hecho el censo del 
pueblo, David sinti\u00f3 que 
le remord\u00eda la 
conciencia, y dijo al 
Se\u00f1or: \u00ab\u00a1He cometido un 
gran pecado por haber 
hecho esto! Se\u00f1or, 
perdona el pecado de tu 
siervo, porque he obrado 
como un insensato\u00bb.
EL CASTIGO: LA PESTE{/}

{I}11_{/}Al d\u00eda siguiente, 
cuando se levant\u00f3 David, 
el Se\u00f1or dijo al profeta 
Gad, a quien David 
consultaba: {I}12_{/}\u00abAnda y 
di a David: Te propongo 
tres castigos; elige uno 
de ellos, y yo lo llevar\u00e9 
a cabo\u00bb. {I}13_{/}Gad se 
present\u00f3 a David y le 
dijo: \u00ab\u00bfQuieres que venga 
un hambre de tres a\u00f1os en 
tu pa\u00eds, o que tengas que 
huir durante tres meses 
ante tu enemigo que te 
perseguir\u00e1, o que haya 
tres d\u00edas de peste en tu 
pa\u00eds? Elige y dime qu\u00e9 
debo decir al que me 
env\u00eda\u00bb. {I}14_{/}David dijo a 
Gad: \u00ab\u00a1Estoy en gran 
aprieto! Pong\u00e1monos en 
manos de Dios, porque es 
grande su misericordia, 
antes que caer en manos 
de los hombres\u00bb. {I}15_{/}Y 
David eligi\u00f3 la peste.
Era el tiempo de la siega 
del trigo. Y el Se\u00f1or 
envi\u00f3 la peste desde la 
ma\u00f1ana hasta el tiempo 
establecido; y murieron, 
desde Dan hasta Berseba, 
setenta mil hombres del 
pueblo. {I}16_{/}El \u00e1ngel 
extendi\u00f3 su mano sobre 
Jerusal\u00e9n para 
exterminarla; pero el 
Se\u00f1or se arrepinti\u00f3 del 
mal y dijo al \u00e1ngel 
exterminador: \u00abBasta, 
retira tu mano\u00bb. El \u00e1ngel 
del Se\u00f1or estaba junto a 
la era de Orn\u00e1n, el 
jebuseo. {I}17_{/}Cuando 
David vio al \u00e1ngel que 
azotaba al pueblo, dijo 
al Se\u00f1or: \u00abYo soy quien 
ha pecado y ha obrado 
mal; pero estos otros, el 
reba\u00f1o, \u00bfqu\u00e9 han hecho? 
Que tu mano caiga sobre 
m\u00ed y sobre mi familia\u00bb.
REPARACI\u00d3N DEL PECADO{/}

{I}18_{/}Aquel d\u00eda Gad se 
present\u00f3 a David y le 
dijo: \u00abAnda y levanta un 
altar al Se\u00f1or en la era 
de Orn\u00e1n, el jebuseo\u00bb. 
{I}19_{/}Fue David como se lo 
hab\u00eda dicho Gad, 
cumpliendo la orden del 
Se\u00f1or. {I}20_{/}Cuando Orn\u00e1n 
vio al rey, que con sus 
servidores se dirig\u00eda 
hacia \u00e9l, se adelant\u00f3 y 
se postr\u00f3 ante \u00e9l rostro 
en tierra. {I}21_{/}Orn\u00e1n 
dijo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 viene mi 
se\u00f1or, el rey, a su 
siervo?\u00bb. David 
respondi\u00f3: \u00abA comprarte 
la era y levantar en ella 
un altar al Se\u00f1or, para 
que el castigo se retire 
del pueblo\u00bb. {I}22_{/}Orn\u00e1n 
dijo a David: \u00abT\u00f3mela mi 
se\u00f1or, el rey, y ofrezca 
en ella lo que le agrade. 
Mira, ah\u00ed est\u00e1n los 
bueyes para el 
holocausto; los trillos y 
el yugo servir\u00e1n de le\u00f1a. 
{I}23_{/}El siervo de mi 
se\u00f1or, el rey, se lo da 
todo al rey\u00bb. Y a\u00f1adi\u00f3: 
\u00abQue el Se\u00f1or, tu Dios, 
te sea propicio\u00bb. {I}24_{/}El 
rey respondi\u00f3 a Orn\u00e1n: 
\u00abNo, yo quiero 
compr\u00e1rtelo a precio de 
plata. No quiero ofrecer 
al Se\u00f1or, mi Dios, 
sacrificios que no me 
cuestan nada\u00bb. Y David 
compr\u00f3 la era y los 
bueyes en cincuenta 
monedas de plata. 
{I}25_{/}David levant\u00f3 all\u00ed 
un altar al Se\u00f1or y 
ofreci\u00f3 holocaustos y 
sacrificios de 
reconciliaci\u00f3n. Entonces 
el Se\u00f1or tuvo 
misericordia del pa\u00eds y 
retir\u00f3 el castigo de 
Israel.
