{C}I.-LAS TRIBUS DE ISRAEL EN CANA\u00c1N{/}

{1}1{/}

{N}TRIBUS DEL SUR{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Despu\u00e9s de la muerte de Josu\u00e9, los israelitas consultaron al Se\u00f1or: \u00ab\u00bfQui\u00e9n de nosotros subir\u00e1 el primero para luchar contra los cananeos?\u00bb. {R}_{I}2_{/}El Se\u00f1or respondi\u00f3: \u00abSubir\u00e1 Jud\u00e1, pues he puesto el pa\u00eds en sus manos\u00bb. {R}_{I}3_{/}Entonces Jud\u00e1 dijo a Sime\u00f3n, su hermano: \u00abSube conmigo al territorio que me ha tocado en suerte para luchar contra los cananeos; despu\u00e9s luchar\u00e9 yo contigo en tu territorio\u00bb. Y Sime\u00f3n se le uni\u00f3. {R}_{I}4_{/}Jud\u00e1 subi\u00f3, y el Se\u00f1or puso en sus manos a los cananeos y a los fereceos; derrotaron en B\u00e9zec a diez mil de ellos, {I}5_{/}entre los que se encontraba Adonisedec. {I}6_{/}Adonisedec se dio a la fuga; pero ellos lo persiguieron, lo alcanzaron y le cortaron los pulgares de las manos y de los pies. {R}_{I}7_{/}Adonisedec dijo: \u00abSetenta reyes, cortados los pulgares de pies y manos, recog\u00edan las migajas debajo de mi mesa; Dios me paga con la misma medida\u00bb. Fue llevado a Jerusal\u00e9n, y all\u00ed muri\u00f3. {R}_{I}8_{/}Los de la tribu de Jud\u00e1 atacaron Jerusal\u00e9n y la tomaron, pasaron a filo de espada a todos sus habitantes y le prendieron fuego. {R}_{I}9_{/}Despu\u00e9s bajaron a atacar a los cananeos que viv\u00edan en la monta\u00f1a, el Negueb y la Sefela.
{R}_{I}10_{/}Atacaron tambi\u00e9n a los cananeos que viv\u00edan en Hebr\u00f3n. Hebr\u00f3n se llamaba antiguamente Quiriat Arb\u00e1. Y derrotaron a Sesay, a Ajim\u00e1n y a Talmay. {I}11_{/}Luego atacaron la ciudad de Debir. Debir se llamaba antiguamente Quiriat S\u00e9fer. {R}_{I}12_{/}Entonces Caleb prometi\u00f3: \u00abA quien ataque y tome Quiriat S\u00e9fer, le dar\u00e9 por mujer a mi hija Acs\u00e1\u00bb. {R}_{I}13_{/}La tom\u00f3 Otoniel, hijo de Quenaz, hermano menor de Caleb, y \u00e9ste le dio por esposa a su hija Acs\u00e1. {R}_{I}14_{/}Cuando la llevaban a casa de su marido, \u00e9ste la convenci\u00f3 para que pidiera a su padre un campo. Ella se baj\u00f3 del asno, y Caleb le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQu\u00e9 quieres?\u00bb. {R}_{I}15_{/}Ella respondi\u00f3: \u00abHazme un favor. Ya que me has dado una tierra de secano, dame al menos una fuente\u00bb. Y Caleb le dio la fuente de arriba y la de abajo.
[=]_{R}_{I}16_{/}Los hijos de Jobab, el quenita, suegro de Mois\u00e9s, subieron con los de Jud\u00e1 desde la ciudad de las palmeras al desierto que est\u00e1 al mediod\u00eda de Jud\u00e1, en la bajada de Arad, y vivieron con los amalecitas.
{R}_{I}17_{/}Despu\u00e9s Jud\u00e1 fue con Sime\u00f3n, su hermano, y derrotaron a los cananeos que viv\u00edan en Sefat, y entregaron al exterminio la ciudad. Por eso aquella ciudad se llam\u00f3 Jorm\u00e1. {R}_{I}18_{/}Pero no pudieron apoderarse de Gaza, Ascal\u00f3n y Ecr\u00f3n con sus respectivos t\u00e9rminos. {R}_{I}19_{/}El Se\u00f1or estaba con Jud\u00e1, que conquist\u00f3 la monta\u00f1a; pero no pudo expulsar a los habitantes de la llanura, porque ten\u00edan carros de guerra. [=]_{R}_{I}20_{/}Siguiendo las \u00f3rdenes de Mois\u00e9s, Hebr\u00f3n fue dado a Caleb, que ech\u00f3 de all\u00ed a los tres hijos de Anac. {R}_{I}21_{/}Sin embargo, los de la tribu de Benjam\u00edn no pudieron echar de Jerusal\u00e9n a los jebuseos, que han continuado viviendo all\u00ed hasta el d\u00eda de hoy con los de Benjam\u00edn.

{N}LAS TRIBUS DEL CENTRO{/}
{R}_{I}22_{/}A su vez, la casa de Jos\u00e9 subi\u00f3 contra Betel, y el Se\u00f1or estuvo con ella. [=]_{R}_{I}23_{/}Exploraron los alrededores de Betel, llamada antiguamente Luz. {R}_{I}24_{/}Los esp\u00edas vieron a un hombre que sal\u00eda de la ciudad y le dijeron: \u00abInd\u00edcanos por d\u00f3nde se puede entrar en la ciudad y seremos ben\u00e9volos contigo\u00bb. {R}_{I}25_{/}\u00c9l les indic\u00f3 por d\u00f3nde pod\u00edan entrar en la ciudad. Pasaron a filo de espada a la ciudad, pero dejaron libre a aquel hombre con toda su parentela. {R}_{I}26_{/}Aquel hombre se fue al pa\u00eds de los hititas, edific\u00f3 una ciudad y la llam\u00f3 Luz, nombre que a\u00fan conserva hoy.
{R}_{I}27_{/}Manas\u00e9s no pudo echar a los habitantes de Bets\u00e1n, de Tanac, de Dor, de Yible\u00e1n y de Meguido, con sus respectivas ciudades dependientes; los cananeos siguieron viviendo en ellas. {I}28_{/}Cuando los israelitas fueron m\u00e1s fuertes, los sometieron a trabajos forzados, pero no llegaron a echarlos de all\u00ed.
{R}_{I}29_{/}Efra\u00edn tampoco pudo echar a los cananeos que viv\u00edan en Gu\u00e9zer, de suerte que los cananeos siguen viviendo entre ellos.

{N}TRIBUS DEL NORTE{/}
{R}_{I}30_{/}Zabul\u00f3n tampoco pudo echar de Quitr\u00f3n y de Nahalol a los cananeos, que siguen viviendo entre ellos, pero sometidos a trabajos forzados.
{R}_{I}31_{/}Tampoco Aser pudo echar de Aco, Sid\u00f3n, Majaleb, Afec y Rejob a los cananeos, {I}32_{/}que, al no poderlos echar, se quedaron a vivir entre ellos.
{R}_{I}33_{/}Neftal\u00ed tampoco pudo echar a los habitantes de Bet Semes ni de Bet Anat, por lo que se quedaron a vivir entre los cananeos; pero a los habitantes de Bet Semes y Bet Anat los sometieron a trabajos forzados.
{R}_{I}34_{/}Los amorreos contuvieron en la monta\u00f1a a los de Dan y no los dejaron bajar a la llanura; {R}_{I}35_{/}los amorreos se mantuvieron en Har Jeres, en Ayal\u00f3n y en Saalb\u00edn, pero cuando creci\u00f3 el poder de la casa de Jos\u00e9 fueron sometidos a trabajos forzados.
{I}36_{/}El territorio de los edonitas se extend\u00eda desde la subida de Acrab\u00edn hasta Sela, y segu\u00eda hacia arriba.

{1}2{/}

{N}OR\u00c1CULO DE BOQU\u00cdN{/}
{R}_{I}1_{/}El \u00e1ngel del Se\u00f1or subi\u00f3 de Guilgal a Betel y dijo: \u00abYo os saqu\u00e9 de Egipto y os traje a esta tierra que hab\u00eda prometido con juramento a vuestros padres, diciendo: No romper\u00e9 jam\u00e1s mi alianza con vosotros. [=]_{I}2_{/}Por vuestra parte, no har\u00e9is pactos con los habitantes de este pa\u00eds, sino que destruir\u00e9is sus altares. Pero vosotros no hab\u00e9is obedecido. \u00bfPor qu\u00e9 hab\u00e9is hecho esto? [=]_{R}_{I}3_{/}Por eso os digo: No echar\u00e9 a estos pueblos delante de vosotros. Ser\u00e1n vuestros enemigos, y sus dioses ser\u00e1n una tentaci\u00f3n para vosotros\u00bb. {I}4_{/}Cuando el \u00e1ngel del Se\u00f1or termin\u00f3 de hablar, el pueblo se ech\u00f3 a llorar a gritos. {I}5_{/}Por eso llamaron a aquel lugar Boqu\u00edn, y ofrecieron sacrificios al Se\u00f1or.

{N}COMPORTAMIENTO DE ISRAEL DURANTE EL PER\u00cdODO DE LOS JUECES. MUERTE DE JOSU\u00c9{/}
[\u0095]_{R}_{I}6_{/}Josu\u00e9 despidi\u00f3 al pueblo, y los israelitas se fueron cada uno a tomar posesi\u00f3n de su territorio. [=]_{R}_{I}7_{/}El pueblo sirvi\u00f3 al Se\u00f1or durante toda la vida de Josu\u00e9 y de los ancianos que sobrevivieron a Josu\u00e9, que hab\u00edan visto todas las grandes obras que el Se\u00f1or hab\u00eda hecho en favor de Israel. {R}_{I}8_{/}Josu\u00e9, hijo de Nun, siervo del Se\u00f1or, muri\u00f3 a la edad de ciento diez a\u00f1os, {R}_{I}9_{/}y lo enterraron en su propio territorio de Timn\u00e1 S\u00e9raj, en la monta\u00f1a de Efra\u00edn, al norte del monte Gaas; {R}_{I}10_{/}muri\u00f3 tambi\u00e9n toda aquella generaci\u00f3n que no conoc\u00eda al Se\u00f1or ni lo que hab\u00eda hecho por Israel.

{N}INFIDELIDAD Y CASTIGO DE LAS GENERACIONES SIGUIENTES{/}
[\u0095]_{I}11_{/}Los israelitas hicieron lo que desagrada al Se\u00f1or y adoraron a los baales. {R}_{I}12_{/}Abandonaron al Se\u00f1or, Dios de sus padres, que los hab\u00eda sacado de Egipto, y se fueron tras otros dioses de los pueblos vecinos; los adoraron, provocando por ello la ira del Se\u00f1or. {I}13_{/}Abandonaron al Se\u00f1or para adorar a Baal y Astart\u00e9. {R}_{I}14_{/}Entonces se encendi\u00f3 contra Israel la ira del Se\u00f1or; los entreg\u00f3 en manos de salteadores, que los saquearon, y los vendi\u00f3 a sus enemigos de alrededor, a los que no fueron capaces de oponer resistencia. {I}15_{/}En todas sus expediciones, la mano del Se\u00f1or pesaba sobre ellos para hacerles mal, como el mismo Se\u00f1or se lo hab\u00eda dicho y jurado.

{N}MISI\u00d3N DE LOS JUECES{/}
{R}_{I}16_{/}Entonces el Se\u00f1or hizo surgir jueces que los libraron del poder de sus opresores. [=]_{R}_{I}17_{/}Pero ni aun a sus jueces obedec\u00edan. Se prostituyeron ante otros dioses y se prosternaron ante ellos. Se apartaron pronto del camino que hab\u00edan seguido sus padres, d\u00f3ciles a los mandamientos del Se\u00f1or; pero ellos no lo hicieron as\u00ed. {R}_{I}18_{/}El Se\u00f1or hizo surgir los jueces. El Se\u00f1or estaba con el juez y los libraba de la mano de sus enemigos mientras viv\u00eda el juez, pues se compadec\u00eda de ellos al o\u00edrles gemir bajo sus opresores y perseguidores. {I}19_{/}Pero cuando mor\u00eda el juez, volv\u00edan a caer y obraban peor que sus padres; no abandonaban las pr\u00e1cticas condenables y la terca conducta de sus padres.

{N}LOS CANANEOS CONTIN\u00daAN EN EL PA\u00cdS POR VOLUNTAD DE DIOS{/}
[\u0095]_{R}_{I}20_{/}La ira del Se\u00f1or se encendi\u00f3 contra Israel y dijo: \u00abYa que esta generaci\u00f3n ha violado la alianza que yo hab\u00eda establecido con sus padres y no me ha obedecido, {R}_{I}21_{/}desde ahora tampoco yo echar\u00e9 delante de ellos a ninguna de las naciones que dej\u00f3 Josu\u00e9 al morir, {R}_{I}22_{/}a fin de probar por su medio a Israel, para ver si sigue o no los caminos del Se\u00f1or, como los siguieron sus padres\u00bb. {R}_{I}23_{/}Por eso el Se\u00f1or dej\u00f3 en paz aquellas naciones, no expuls\u00e1ndolas de momento, ni poni\u00e9ndolas en manos de Josu\u00e9.

{1}3{/}

{N}PUEBLOS QUE QUEDARON EN MEDIO DE ISRAEL{/}
{I}1_{/}\u00c9stas son las naciones que el Se\u00f1or dej\u00f3 para probar por su medio a los israelitas que no hab\u00edan conocido ninguna de las guerras de Cana\u00e1n {I}2_{/}(fue \u00fanicamente para instruir en el arte de la guerra a los que no hab\u00edan conocido las guerras de antes). {R}_{I}3_{/}Los cinco principados filisteos, todos los cananeos, los sidonios y los hititas que habitaban la monta\u00f1a del L\u00edbano, desde la monta\u00f1a de Baal Herm\u00f3n hasta la entrada de Jamat. {R}_{I}4_{/}Ellos sirvieron para probar a Israel, para ver si guardaba los preceptos que el Se\u00f1or hab\u00eda dado a sus padres por medio de Mois\u00e9s. {R}_{I}5_{/}Por eso los israelitas vivieron entre los cananeos, los hititas, los amorreos, los fereceos, los heveos y los jebuseos; {I}6_{/}y tomaron por esposas a sus hijas, casaron a sus propios hijos con las hijas de ellos y adoraron a sus dioses.

{C}II.-HISTORIA DE LOS JUECES{/}

{N}OTONIEL{/}
[\u0095]_{R}_{I}7_{/}Los israelitas hicieron lo que desagrada al Se\u00f1or. Olvidaron al Se\u00f1or, su Dios, para adorar a los baales y las aser\u00e1s. {I}8_{/}Entonces la ira del Se\u00f1or se encendi\u00f3 contra ellos y los entreg\u00f3 a Cus\u00e1n Risatay\u00edn, rey de Ed\u00f3n. Los israelitas estuvieron sometidos a Cus\u00e1n Risatay\u00edn ocho a\u00f1os; [=]_{R}_{I}9_{/}clamaron al Se\u00f1or, y el Se\u00f1or hizo surgir un libertador para salvarlos: Otoniel, hijo de Quenaz, hermano menor de Caleb. [=]_{R}_{I}10_{/}El esp\u00edritu del Se\u00f1or vino sobre \u00e9l, fue juez de Israel y sali\u00f3 a combatir contra Cus\u00e1n Risatay\u00edn, rey de Ed\u00f3n; el Se\u00f1or se lo puso en sus manos y lo derrot\u00f3. [=]_{I}11_{/}As\u00ed el pa\u00eds estuvo en paz durante cuarenta a\u00f1os.

{N}EHUD{/}
{R}_{I}12_{/}Muerto Otoniel, hijo de Quenaz, los israelitas volvieron a hacer lo que desagrada al Se\u00f1or, y el Se\u00f1or dio poder a Egl\u00f3n, rey de Moab, sobre Israel, porque hab\u00edan hecho lo que desagradaba al Se\u00f1or. {R}_{I}13_{/}Egl\u00f3n se colig\u00f3 con los amonitas y los amalecitas, march\u00f3 contra Israel, lo derrot\u00f3 y se apoder\u00f3 de la ciudad de las palmeras. {I}14_{/}Los israelitas estuvieron sometidos a Egl\u00f3n, rey de Moab, dieciocho a\u00f1os.
{I}15_{/}Los israelitas clamaron al Se\u00f1or, y el Se\u00f1or hizo surgir un libertador: Ehud, hijo de Guer\u00e1, benjaminita, que era zurdo. Los israelitas le encargaron que llevase el tributo a Egl\u00f3n, rey de Moab. {I}16_{/}Ehud se hizo un pu\u00f1al de dos filos, de medio metro de largo, y se lo ci\u00f1\u00f3 bajo sus vestidos, al lado derecho. {R}_{I}17_{/}Present\u00f3 el tributo a Egl\u00f3n, rey de Moab, que era un hombre muy gordo. {I}18_{/}Una vez terminada la presentaci\u00f3n del tributo, sali\u00f3 a despedir a los hombres que le hab\u00edan acompa\u00f1ado; {I}19_{/}pero cuando lleg\u00f3 al lugar llamado \u00abLos \u00cddolos\u00bb, cerca de Guilgal, se volvi\u00f3 y dijo: \u00abTengo un mensaje secreto para ti, oh rey\u00bb. El rey respondi\u00f3: \u00ab\u00a1Silencio!\u00bb, y mand\u00f3 salir a todos los que estaban con \u00e9l. {R}_{I}20_{/}Ehud entr\u00f3. El rey estaba sentado en la sala de verano, reservada para \u00e9l solo, tomando el fresco. Ehud le dijo: \u00abTengo una palabra de Dios para ti, oh rey\u00bb, y \u00e9ste se levant\u00f3 de la silla. {I}21_{/}Entonces Ehud, con la mano izquierda, tom\u00f3 el pu\u00f1al que llevaba al lado derecho y se lo meti\u00f3 en el vientre. {I}22_{/}La empu\u00f1adura entr\u00f3 con la hoja, y la grasa se cerr\u00f3 sobre \u00e9sta, pues no sac\u00f3 el pu\u00f1al del vientre; luego Ehud sali\u00f3 por la ventana. {I}23_{/}Ehud sali\u00f3 al p\u00f3rtico, despu\u00e9s de haber cerrado tras de s\u00ed las puertas de la habitaci\u00f3n alta y haber echado el cerrojo.
{I}24_{/}Despu\u00e9s que \u00e9l sali\u00f3, vinieron los servidores del rey y, viendo cerradas con cerrojo las puertas de la habitaci\u00f3n alta, se dijeron: \u00abSin duda est\u00e1 haciendo sus necesidades en la sala de verano\u00bb. {R}_{I}25_{/}Esperaron hasta no saber qu\u00e9 pensar, pues \u00e9l no abr\u00eda las puertas de la sala de verano. Entonces tomaron una llave y abrieron. Su se\u00f1or yac\u00eda en tierra, muerto. {I}26_{/}Mientras ellos esperaban, Ehud huy\u00f3, pas\u00f3 el lugar llamado \u00abLos \u00cddolos\u00bb y se puso a salvo en Seir\u00e1. {R}_{I}27_{/}Tan pronto como lleg\u00f3 a tierra de Israel, toc\u00f3 la trompeta en la monta\u00f1a de Efra\u00edn, y los israelitas bajaron con \u00e9l de la monta\u00f1a. \u00c9l iba en cabeza. {R}_{I}28_{/}Y les dijo: \u00abSeguidme, porque el Se\u00f1or pone a vuestros enemigos, a Moab, en vuestras manos\u00bb. Ellos lo siguieron, cortaron a Moab los pasos del Jord\u00e1n y no dejaron pasar a ninguno. {I}29_{/}Aquel d\u00eda derrotaron a Moab, cerca de diez mil hombres, todos robustos y valientes, sin que escapase ni uno solo. {R}_{I}30_{/}Aquel d\u00eda Moab qued\u00f3 derrotado bajo la mano de Israel, y la tierra estuvo en paz durante cuarenta a\u00f1os.

{N}SANGAR{/}
{R}_{I}31_{/}Despu\u00e9s de \u00e9l, fue juez Sangar, hijo de Anat. \u00c9l derrot\u00f3 a los filisteos, en n\u00famero de seiscientos hombres, con una aguijada de bueyes. Tambi\u00e9n \u00e9l salv\u00f3 a Israel.

{1}4{/}

{N}D\u00c9BORA-BARAC{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Despu\u00e9s de la muerte de Ehud, los israelitas volvieron a hacer lo que desagrada al Se\u00f1or, {R}_{I}2_{/}y el Se\u00f1or los entreg\u00f3 en manos de Yab\u00edn, rey de Cana\u00e1n, que reinaba en Jasor, y cuyo jefe militar era S\u00edsara, que viv\u00eda en Jar\u00f3set Goy\u00edn.
{I}3_{/}Los israelitas clamaron al Se\u00f1or, porque Yab\u00edn ten\u00eda novecientos carros de guerra y hab\u00eda oprimido a los israelitas durante veinte a\u00f1os.
[=]_{R}_{I}4_{/}Por aquel tiempo era juez en Israel D\u00e9bora, profetisa, mujer de Lapidot. [=]_{R}_{I}5_{/}Se sentaba bajo la palmera de D\u00e9bora, entre Ram\u00e1 y Betel, en la monta\u00f1a de Efra\u00edn, y los israelitas sub\u00edan all\u00ed para arreglar sus litigios. [\u0095]_{R}_{I}6_{/}Ella mand\u00f3 llamar a Barac, hijo de Abino\u00e1n, de Cades, en Neftal\u00ed, y le dijo: \u00abEl Se\u00f1or, Dios de Israel, ha ordenado esto: Vete al monte Tabor y toma contigo diez mil hombres de la tribu de Neftal\u00ed y Zabul\u00f3n. {I}7_{/}Yo te traer\u00e9 all\u00ed, al torrente Quis\u00f3n, a S\u00edsara, el jefe del ej\u00e9rcito de Yab\u00edn, con sus carros y sus tropas, y lo entregar\u00e9 en tus manos\u00bb. {I}8_{/}Barac respondi\u00f3: \u00abSi vienes t\u00fa conmigo, ir\u00e9; pero si no vienes, no ir\u00e9, porque yo no s\u00e9 en qu\u00e9 d\u00eda el \u00e1ngel del Se\u00f1or me dar\u00e1 la victoria\u00bb. {R}_{I}9_{/}D\u00e9bora contest\u00f3: \u00abIr\u00e9 contigo; pero el camino que vas a recorrer no ser\u00e1 gloria tuya, porque en manos de una mujer entregar\u00e1 el Se\u00f1or a S\u00edsara\u00bb. D\u00e9bora se puso en camino y, con Barac, se dirigi\u00f3 a Cades. {R}_{I}10_{/}Barac reuni\u00f3 a Zabul\u00f3n y a Neftal\u00ed en Cades; lo siguieron diez mil hombres, y D\u00e9bora fue con ellos.

{N}J\u00c9BER, EL QUENITA{/}
{R}_{I}11_{/}J\u00e9ber, el quenita, se hab\u00eda separado de la tribu de Ca\u00edn, de los hijos de Jobab, suegro de Mois\u00e9s, y hab\u00eda plantado sus tiendas alrededor de la encina de Saanan\u00edn, cerca de Cades.

{N}HUIDA Y MUERTE DE S\u00cdSARA{/}
{R}_{I}12_{/}S\u00edsara, al enterarse de que Barac, hijo de Abino\u00e1n, hab\u00eda subido al monte Tabor, {I}13_{/}reuni\u00f3 sus novecientos carros de hierro, y todas las tropas que ten\u00eda, desde Jar\u00f3set Goy\u00edn al arroyo Quis\u00f3n. {R}_{I}14_{/}D\u00e9bora dijo a Barac: \u00abLev\u00e1ntate, \u00e9ste es el d\u00eda en que el Se\u00f1or entregar\u00e1 a S\u00edsara en tus manos. \u00bfNo va el Se\u00f1or delante de ti?\u00bb. Y Barac dej\u00f3 el monte Tabor con sus diez mil hombres. {I}15_{/}El Se\u00f1or amedrent\u00f3 a S\u00edsara, a todos sus carros y a todo su ej\u00e9rcito ante la presencia de Barac. S\u00edsara, bajando de su carro, huy\u00f3 a pie. {R}_{I}16_{/}Barac persigui\u00f3 a los carros y al ej\u00e9rcito hasta Jar\u00f3set Goy\u00edn. Todo el ej\u00e9rcito de S\u00edsara cay\u00f3 bajo el filo de la espada y no escap\u00f3 ni un solo hombre.
{R}_{I}17_{/}S\u00edsara huy\u00f3 a pie hacia la tienda de Yael, mujer de J\u00e9ber, el quenita, porque hab\u00eda buenas relaciones entre Yab\u00edn, rey de Jasor, y la casa de J\u00e9ber, el quenita. {I}18_{/}Yael sali\u00f3 al encuentro de S\u00edsara y le dijo: \u00abEntra, se\u00f1or m\u00edo, entra; no tengas ning\u00fan miedo\u00bb. \u00c9l entr\u00f3 en la tienda, y ella lo cubri\u00f3 con una alfombra. {R}_{I}19_{/}\u00c9l le dijo: \u00abDame de beber un poco de agua, por favor, porque tengo sed\u00bb. Ella abri\u00f3 el odre de la leche, le dio de beber y lo cubri\u00f3 de nuevo. {R}_{I}20_{/}S\u00edsara le dijo: \u00abQu\u00e9date a la puerta de la tienda, y si viene alguien preguntando: \u00bfHay aqu\u00ed alg\u00fan hombre?, responder\u00e1s: No\u00bb. {I}21_{/}Pero Yael, mujer de J\u00e9ber, tom\u00f3 un clavo de la tienda y un martillo, y se acerc\u00f3 silenciosamente a \u00e9l y le clav\u00f3 en la sien el clavo, que lleg\u00f3 hasta la tierra. S\u00edsara estaba profundamente dormido, agotado de cansancio, y muri\u00f3. {R}_{I}22_{/}Entre tanto lleg\u00f3 Barac, que persegu\u00eda a S\u00edsara. Yael sali\u00f3 a su encuentro y le dijo: \u00abVen, y te ense\u00f1ar\u00e9 al hombre a quien buscas\u00bb. Entr\u00f3 con ella. S\u00edsara yac\u00eda muerto, con el clavo en la sien. {R}_{I}23_{/}As\u00ed humill\u00f3 Dios aquel d\u00eda a Yab\u00edn, rey de Cana\u00e1n, ante los israelitas. {I}24_{/}La mano de los israelitas pes\u00f3 cada vez m\u00e1s sobre Yab\u00edn, rey de Cana\u00e1n, hasta que acabaron con \u00e9l.

{1}5{/}

{N}C\u00c1NTICO DE D\u00c9BORA{/}
{R}_{I}1_{/}En aquel d\u00eda D\u00e9bora y Barac, hijo de Abino\u00e1n, cantaron as\u00ed:
{I}2_{/}\u00abLos pr\u00edncipes de Israel
se pusieron al frente,
el pueblo se ofreci\u00f3 voluntario.
\u00a1Bendecid al Se\u00f1or!
{R}_{I}3_{/}O\u00edd, reyes;
prestad atenci\u00f3n, pr\u00edncipes:
yo cantar\u00e9 al Se\u00f1or,
Dios de Israel.
[=]_{R}_{I}4_{/}Se\u00f1or, cuando t\u00fa saliste de Se\u00edr,
cuando avanzaste
desde los campos de Ed\u00f3n,
la tierra tembl\u00f3,
se turb\u00f3 el cielo,
las nubes se deshicieron en agua.
{R}_{I}5_{/}Los montes se derritieron
ante la presencia del Se\u00f1or,
ante la presencia del Se\u00f1or,
Dios de Israel.
{I}6_{/}En los d\u00edas de Sangar,
hijo de Anat,
en los d\u00edas de Yael,
los caminos estaban desiertos;
los que andaban por los caminos,
iban por senderos tortuosos.
{R}_{I}7_{/}Faltaron los jefes de Israel,
faltaron;
hasta que surgiste t\u00fa, oh D\u00e9bora,
surgiste como madre de Israel.
{R}_{I}8_{/}Se prefer\u00edan dioses extranjeros;
la guerra llegaba ya a las puertas;
apenas se ve\u00eda un escudo o una lanza
entre los cuarenta mil de Israel.
{R}_{I}9_{/}Mi coraz\u00f3n se vuelve
a los jefes de Israel,
a los valientes del pueblo:
\u00a1Bendecid al Se\u00f1or!
{I}10_{/}Los que mont\u00e1is asnas blancas,
sentados sobre tapices,
y vosotros los que vais
por los caminos: \u00a1Cantad!
{R}_{I}11_{/}Al clamor de los que salen
a los abrevaderos,
all\u00ed se celebran las gestas del Se\u00f1or,
las gestas de su dominio en Israel.
(El pueblo del Se\u00f1or
baj\u00f3 a las puertas).
{I}12_{/}Despi\u00e9rtate, despi\u00e9rtate,
entona un c\u00e1ntico.
\u00c1nimo, lev\u00e1ntate, Barac,
y lleva tus prisioneros,
hijo de Abino\u00e1n.
{R}_{I}13_{/}Entonces Israel baj\u00f3 a las puertas,
el pueblo del Se\u00f1or sali\u00f3
en su defensa con los nobles.
{I}14_{/}Los pr\u00edncipes de Efra\u00edn
est\u00e1n en el llano,
su hermano Benjam\u00edn
entre sus tropas;
de Maquir bajaron los jefes,
y de Zabul\u00f3n los que llevan
el bast\u00f3n de mando.
{R}_{I}15_{/}Los pr\u00edncipes de Isacar
est\u00e1n con D\u00e9bora,
Isacar fue el apoyo de Barac,
pues se lanz\u00f3 tras \u00e9l al valle.
En los clanes de Rub\u00e9n
hay grandes decisiones.
{I}16_{/}\u00bfPor qu\u00e9 te quedaste en tus apriscos,
escuchando las flautas
de los pastores?
En los clanes de Rub\u00e9n
hay grandes decisiones.
{R}_{I}17_{/}Galaad se qued\u00f3
al otro lado del Jord\u00e1n;
y Dan, \u00bfpor qu\u00e9 se qued\u00f3
junto a las naves?
Aser se sent\u00f3 a orillas del mar,
y habita tranquilo en sus puertos.
{I}18_{/}Zabul\u00f3n arriesg\u00f3 su vida,
como Neftal\u00ed,
en lo alto de sus campos.
{R}_{I}19_{/}Vinieron los reyes, lucharon;
entonces los reyes de Cana\u00e1n
combatieron en Tanac,
junto a las aguas de Meguido,
pero no obtuvieron un bot\u00edn de plata.
{I}20_{/}Desde los cielos combatieron
las estrellas, desde sus \u00f3rbitas
combatieron a S\u00edsara.
{I}21_{/}El arroyo Quis\u00f3n los arrastr\u00f3,
arroyo sagrado el arroyo Quis\u00f3n,
los barri\u00f3 con violencia.
{I}22_{/}Los cascos de los caballos resonaron
al galope, al galope con sus jinetes.
{I}23_{/}Maldecid a Meroz,
dijo el \u00e1ngel del Se\u00f1or,
maldecid, maldecid a sus habitantes,
que no vinieron en ayuda del Se\u00f1or,
en ayuda del Se\u00f1or entre los h\u00e9roes.
[=]_{I}24_{/}Bendita entre las mujeres sea Yael,
(la mujer de J\u00e9ber el quenita),
bendita entre las mujeres
del campamento.
{R}_{I}25_{/}Pidi\u00f3 agua, ella le dio leche;
en copa preciosa le sirvi\u00f3 nata.
{I}26_{/}Con su mano cogi\u00f3 el clavo,
con la derecha el martillo
de los trabajadores.
Le golpe\u00f3, le rompi\u00f3 la cabeza,
le atraves\u00f3 la sien.
{R}_{I}27_{/}A sus pies se dobleg\u00f3, cay\u00f3, yaci\u00f3,
a sus pies se derrumb\u00f3, cay\u00f3;
donde se dobleg\u00f3, all\u00ed cay\u00f3 muerto.
{I}28_{/}La madre de S\u00edsara
se asoma a la ventana,
mira por entre las celos\u00edas.
\u00bfPor qu\u00e9 tarda en venir su carro?
\u00bfPor qu\u00e9 son tan lentas
sus cuadrigas?
{I}29_{/}La m\u00e1s avisada de sus damas
responde y se repite
las mismas palabras:
{I}30_{/}Seguramente han encontrado bot\u00edn
y lo est\u00e1n repartiendo;
una, dos j\u00f3venes para cada guerrero,
un vestido, dos vestidos
de colores para S\u00edsara;
un vestido, dos vestidos
bordados para su cuello.
[=]_{I}31_{/}As\u00ed perezcan todos tus enemigos,
oh, Se\u00f1or;
y aquellos que te aman,
sean como el sol
cuando se levanta con todo vigor\u00bb.
{I}32_{/}La tierra estuvo en paz
durante cuarenta a\u00f1os.

{1}6{/}

{N}ISRAEL, BAJO LA OPRESI\u00d3N DE LOS MADIANITAS{/}
[\u0095]_{I}1_{/}Los israelitas hicieron lo que desagradaba al Se\u00f1or, y el Se\u00f1or los entreg\u00f3 en manos de Madi\u00e1n durante siete a\u00f1os. {R}_{I}2_{/}La mano de Madi\u00e1n pes\u00f3 fuertemente sobre Israel. Para escapar de Madi\u00e1n, los israelitas se sirvieron de las cuevas, cavernas y refugios de los montes. {I}3_{/}Siempre que los israelitas sembraban algo, los madianitas, los amalecitas y la gente del oriente los atacaban; {R}_{I}4_{/}acampaban en su tierra, devastaban las mieses de la regi\u00f3n hasta cerca de Gaza, y no dejaban a Israel medio alguno de subsistencia, ni ovejas, ni bueyes, ni asnos. {I}5_{/}Sub\u00edan con sus reba\u00f1os y tiendas como una nube de langosta y lo destru\u00edan todo; sus camellos eran innumerables. {I}6_{/}Los israelitas se vieron reducidos a gran miseria por causa de Madi\u00e1n, y clamaron al Se\u00f1or.
{I}7_{/}Cuando los israelitas pidieron al Se\u00f1or que los librara de Madi\u00e1n, {R}_{I}8_{/}el Se\u00f1or les envi\u00f3 un profeta que les dijo: \u00abEsto dice el Se\u00f1or, Dios de Israel: Yo os saqu\u00e9 de Egipto, de la casa de la esclavitud. {R}_{I}9_{/}Os libr\u00e9 del poder de Egipto y de todos los que os oprim\u00edan, los ech\u00e9 de delante de vosotros y os di a vosotros sus tierras. {R}_{I}10_{/}Y os dije: Yo soy el Se\u00f1or, vuestro Dios. No adorar\u00e9is a los dioses de los amorreos cuyas tierras vais a ocupar. Pero vosotros no me hab\u00e9is obedecido\u00bb.

{N}VOCACI\u00d3N DE GEDE\u00d3N{/}
[=]_{R}_{I}11_{/}El \u00e1ngel del Se\u00f1or vino y se sent\u00f3 bajo la encina de Ofr\u00e1, que pertenec\u00eda a Jo\u00e1s, de Abiezer. Gede\u00f3n, su hijo, estaba limpiando el trigo en el lagar para ocultarlo a Madi\u00e1n. [=]_{I}12_{/}El \u00e1ngel del Se\u00f1or se le apareci\u00f3 y le dijo: \u00abEl Se\u00f1or est\u00e1 contigo, \u00a1guerrero valiente!\u00bb. {R}_{I}13_{/}Gede\u00f3n le respondi\u00f3: \u00abPor favor, mi Se\u00f1or; si el Se\u00f1or est\u00e1 con nosotros, \u00bfpor qu\u00e9 nos sucede todo esto? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n todos los prodigios que nos cuentan nuestros padres diciendo: No nos sac\u00f3 el Se\u00f1or de Egipto? Y ahora el Se\u00f1or nos ha abandonado y nos ha entregado al poder de los madianitas\u00bb. {R}_{I}14_{/}El Se\u00f1or lo mir\u00f3 y le dijo: \u00abVete con la fuerza que tienes y salvar\u00e1s a Israel del poder de los madianitas. \u00bfNo soy yo quien te env\u00eda?\u00bb. [=]_{R}_{I}15_{/}Gede\u00f3n respondi\u00f3: \u00abPor favor, Se\u00f1or, \u00bfc\u00f3mo salvar\u00e9 yo a Israel? Mi familia es la m\u00e1s humilde de Manas\u00e9s, y yo soy el \u00faltimo en la casa de mi padre\u00bb. [=]_{I}16_{/}El Se\u00f1or le respondi\u00f3: \u00abYo estar\u00e9 contigo, y t\u00fa derrotar\u00e1s a Madi\u00e1n como si fuese un solo hombre\u00bb. [=]_{R}_{I}17_{/}Gede\u00f3n le dijo: \u00abSi he alcanzado tu favor, dame una se\u00f1al de que eres t\u00fa quien me habla. {I}18_{/}Por favor, no te muevas de aqu\u00ed hasta que yo vuelva\u00bb. \u00c9l le dijo: \u00abAqu\u00ed estar\u00e9 hasta que vuelvas\u00bb.
{R}_{I}19_{/}Gede\u00f3n se fue, prepar\u00f3 un cabrito, y con una media fanega de harina hizo panes sin levadura; puso la carne en una cesta y el caldo en una olla, lo llev\u00f3 bajo la encina y se lo present\u00f3. {R}_{I}20_{/}Entonces el \u00e1ngel de Dios le dijo: \u00abCoge la carne y los panes sin levadura, ponlos sobre esta piedra y vierte el caldo\u00bb. Gede\u00f3n lo hizo as\u00ed. [=]_{I}21_{/}El \u00e1ngel del Se\u00f1or toc\u00f3 la carne y los panes sin levadura con la punta del bast\u00f3n que llevaba, sali\u00f3 fuego de la roca y consumi\u00f3 la carne y los panes. Y el \u00e1ngel del Se\u00f1or desapareci\u00f3 de su vista. [=]_{R}_{I}22_{/}Entonces Gede\u00f3n se dio cuenta de que era el \u00e1ngel del Se\u00f1or, y dijo: \u00ab\u00a1Ay, Se\u00f1or! \u00a1He visto cara a cara al \u00e1ngel del Se\u00f1or!\u00bb. {I}23_{/}El Se\u00f1or respondi\u00f3: \u00abLa paz est\u00e9 contigo. No tengas miedo, no morir\u00e1s\u00bb. {R}_{I}24_{/}Gede\u00f3n levant\u00f3 all\u00ed un altar al Se\u00f1or y le puso por nombre \u00abEl Se\u00f1or es la paz\u00bb. Este altar est\u00e1 todav\u00eda en Ofr\u00e1 de Abiezer.

{N}GEDE\u00d3N, CONTRA BAAL{/}
{R}_{I}25_{/}Aquella misma noche el Se\u00f1or dijo a Gede\u00f3n: \u00abToma el toro gordo de tu padre, el de siete a\u00f1os, destruye el altar de Baal que tiene tu padre y corta el cipo que est\u00e1 a su lado. {R}_{I}26_{/}Despu\u00e9s construir\u00e1s al Se\u00f1or, tu Dios, en la cumbre de este cerro, un altar bien preparado. Entonces ofrecer\u00e1s el toro gordo en holocausto con la le\u00f1a que habr\u00e1s cortado\u00bb. {R}_{I}27_{/}Gede\u00f3n tom\u00f3 consigo diez hombres de entre sus siervos e hizo como el Se\u00f1or le hab\u00eda ordenado; pero como no se atrev\u00eda a hacerlo de d\u00eda, por miedo a su familia y a la gente de la ciudad, lo hizo de noche. {R}_{I}28_{/}Al d\u00eda siguiente, cuando se levant\u00f3 la gente de la ciudad, vieron que el altar de Baal hab\u00eda sido destruido, el cipo que estaba junto a \u00e9l cortado, y el toro gordo hab\u00eda sido ofrecido en holocausto sobre el nuevo altar. {R}_{I}29_{/}Y se preguntaban unos a otros: \u00ab\u00bfQui\u00e9n ha hecho esto?\u00bb. Indagaron, se informaron y concluyeron: \u00abLo ha hecho Gede\u00f3n, el hijo de Jo\u00e1s\u00bb. {R}_{I}30_{/}Entonces los hombres de la ciudad dijeron a Jo\u00e1s: \u00abSaca a tu hijo, que lo vamos a matar, porque ha destruido el altar de Baal y ha cortado el cipo que estaba junto a \u00e9l\u00bb. [=]_{R}_{I}31_{/}Jo\u00e1s respondi\u00f3 a todos los que estaban ante \u00e9l: \u00ab\u00bfOs corresponde a vosotros defender a Baal? \u00bfSois vosotros los que ten\u00e9is que salvarlo? El que tome la defensa de Baal morir\u00e1 antes de ma\u00f1ana. Si es Dios, se defender\u00e1 por s\u00ed mismo contra el que ha destruido su altar\u00bb. {R}_{I}32_{/}Aquel d\u00eda dieron a Gede\u00f3n el nombre de Yerubaal, pues dec\u00edan: \u00abQue Baal se defienda de \u00e9l, ya que le ha destruido su altar\u00bb.

{N}INVASI\u00d3N DE LOS MADIANITAS{/}
{R}_{I}33_{/}Los madianitas, los amalecitas y la gente del oriente se hab\u00edan unido. Atravesaron el Jord\u00e1n y vinieron a acampar en la llanura de Yezrael. [=]_{R}_{I}34_{/}Entonces el esp\u00edritu del Se\u00f1or se apoder\u00f3 de Gede\u00f3n, toc\u00f3 la trompeta, y Abiezer le sigui\u00f3. {R}_{I}35_{/}Envi\u00f3 mensajeros a todo Manas\u00e9s, que tambi\u00e9n le sigui\u00f3; tambi\u00e9n envi\u00f3 mensajeros a Aser, a Zabul\u00f3n y a Neftal\u00ed, que se pusieron en marcha para venir a su encuentro.

{N}PRODIGIO DEL VELL\u00d3N DE LANA{/}
{R}_{I}36_{/}Gede\u00f3n dijo a Dios: \u00abSi de verdad quieres salvar a Israel por mi mano, como has dicho, {R}_{I}37_{/}mira, voy a poner un vell\u00f3n de lana al sereno; si el roc\u00edo se posa solamente sobre el vell\u00f3n estando seco todo el suelo, entonces sabr\u00e9 que librar\u00e1s a Israel por mi mano, como has dicho\u00bb. {R}_{I}38_{/}Y as\u00ed sucedi\u00f3. Gede\u00f3n se levant\u00f3 al d\u00eda siguiente de madrugada, tom\u00f3 el vell\u00f3n, lo exprimi\u00f3 y sac\u00f3 una cazuela llena de agua. [=]_{R}_{I}39_{/}Gede\u00f3n dijo a Dios: \u00abNo se encienda tu ira contra m\u00ed si te hablo todav\u00eda una vez. Perm\u00edteme que haga una \u00faltima vez la prueba del vell\u00f3n: que quede seco solamente el vell\u00f3n y en todo el suelo haya roc\u00edo\u00bb. {R}_{I}40_{/}Y Dios lo hizo as\u00ed aquella noche. Qued\u00f3 seco totalmente el vell\u00f3n y en todo el suelo hab\u00eda roc\u00edo.

{1}7{/}

{N}REDUCCI\u00d3N DEL EJ\u00c9RCITO DE GEDE\u00d3N{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Yerubaal, o sea, Gede\u00f3n, se levant\u00f3 de madrugada y todo el pueblo que estaba con \u00e9l, y acamparon en En Jarod. El campamento de los madianitas se encontraba al norte del suyo, al pie de la colina de Mor\u00e9, en el valle. {R}_{I}2_{/}El Se\u00f1or dijo a Gede\u00f3n: \u00abEl pueblo que est\u00e1 contigo es excesivamente numeroso para que yo entregue a los madianitas en vuestras manos. Israel podr\u00eda gloriarse contra m\u00ed, diciendo: Es mi propia mano la que me ha librado. [=]_{I}3_{/}Por eso, llama al pueblo y dile: El que tenga miedo y tiemble, que se vuelva y se retire\u00bb. Se retiraron del pueblo veintid\u00f3s mil, y quedaron diez mil.
{R}_{I}4_{/}El Se\u00f1or dijo a Gede\u00f3n: \u00abTodav\u00eda es demasiada gente. Que bajen al agua, y yo los probar\u00e9. El que yo te diga: \u00c9ste ir\u00e1 contigo, \u00e9se ir\u00e1; y todo el que yo te diga: Que \u00e9ste no vaya contigo, \u00e9se no ir\u00e1\u00bb. {R}_{I}5_{/}Gede\u00f3n hizo bajar sus tropas al agua, y el Se\u00f1or le dijo: \u00abA todos los que lamen el agua de su mano como la lamen los perros, ponlos a un lado; y a todos los que se arrodillan para beber, ponlos a otro\u00bb. {R}_{I}6_{/}Los que lamieron el agua de sus manos fueron trescientos. El resto del pueblo se arrodill\u00f3 para beber. {R}_{I}7_{/}El Se\u00f1or dijo a Gede\u00f3n: \u00abCon los trescientos hombres que han lamido el agua os librar\u00e9 y pondr\u00e9 a los madianitas en tus manos. Que todos los dem\u00e1s se vayan cada uno a su casa\u00bb. {R}_{I}8_{/}Aqu\u00e9llos cogieron en sus manos los c\u00e1ntaros y trompetas del pueblo. A todos los dem\u00e1s hombres de Israel los mand\u00f3 a cada uno a su tienda, qued\u00e1ndose s\u00f3lo con los trescientos. El campamento de los madianitas estaba debajo del suyo, en la llanura.

{N}EL SUE\u00d1O DE UN MADIANITA{/}
{R}_{I}9_{/}Aquella noche el Se\u00f1or orden\u00f3 a Gede\u00f3n: \u00abLev\u00e1ntate, baja al campamento, porque yo los entrego en tus manos. {I}10_{/}Pero si tienes miedo a atacar, baja al campamento con tu siervo Fur\u00e1 y {I}11_{/}escucha lo que ellos dicen; despu\u00e9s de esto cobrar\u00e1s m\u00e1s \u00e1nimo y caer\u00e1s sobre el campamento\u00bb. Baj\u00f3 \u00e9l con su siervo Fur\u00e1 hasta los \u00faltimos puestos de los hombres armados del campamento.
{R}_{I}12_{/}Los madianitas, los amalecitas y la gente de oriente estaban desplegados en el valle, tan numerosos como langostas; sus camellos eran innumerables, como la arena que hay a orillas del mar. {R}_{I}13_{/}Cuando lleg\u00f3 Gede\u00f3n, un hombre estaba contando un sue\u00f1o a un compa\u00f1ero suyo. Dec\u00eda: \u00abHe tenido un sue\u00f1o: ve\u00eda un pan redondo de cebada que rodaba por el campamento de los madianitas. Lleg\u00f3 a la tienda, choc\u00f3 contra ella, le dio la vuelta y la derrib\u00f3 en tierra\u00bb. {R}_{I}14_{/} Su compa\u00f1ero le contest\u00f3: \u00abEsto no es otra cosa que la espada de Gede\u00f3n, hijo de Jo\u00e1s, de Israel. Dios ha entregado en su mano a los madianitas y a todo el campamento\u00bb. {R}_{I}15_{/}Cuando Gede\u00f3n oy\u00f3 el sue\u00f1o y su explicaci\u00f3n, se prostern\u00f3. Volvi\u00f3 al campamento de Israel y dijo: \u00abArriba, porque el Se\u00f1or ha entregado en vuestras manos el campamento de los madianitas\u00bb.

{N}ATAQUE POR SORPRESA{/}
{R}_{I}16_{/}Gede\u00f3n dividi\u00f3 sus trescientos hombres en tres bandos. Puso en sus manos las trompetas y los c\u00e1ntaros vac\u00edos y dentro de ellos teas encendidas, {I}17_{/}y les dijo: \u00abMiradme a m\u00ed y haced lo que yo haga. Cuando llegue yo a los l\u00edmites del campamento, lo que haga yo, hacedlo vosotros tambi\u00e9n. {R}_{I}18_{/}Yo tocar\u00e9 la trompeta, yo y todos los que est\u00e1n conmigo; entonces vosotros tocar\u00e9is tambi\u00e9n las trompetas en torno al campamento y gritar\u00e9is: \u00a1Por el Se\u00f1or y por Gede\u00f3n!\u00bb.
{R}_{I}19_{/}Gede\u00f3n y los que estaban con \u00e9l llegaron a los l\u00edmites del campamento a medianoche cuando acababan de relevarse los centinelas, tocaron las trompetas y rompieron los c\u00e1ntaros que llevaban en la mano. {R}_{I}20_{/}Entonces los tres bandos tocaron las trompetas y rompieron los c\u00e1ntaros; con la mano izquierda agarraron las teas encendidas y con la derecha las trompetas para tocarlas, y gritaron: \u00ab\u00a1Por el Se\u00f1or y por Gede\u00f3n!\u00bb. {I}21_{/}Ellos quedaron cada uno en su puesto alrededor del campamento, y todo el campamento se puso a correr, a gritar y a huir. {I}22_{/}Mientras los trescientos tocaban las trompetas, el Se\u00f1or hizo que cada uno volviese la espada contra su compa\u00f1ero. Todos huyeron hasta Bet Hassit\u00e1, hacia Serera, hasta la ribera de Abel Mejol\u00e1, frente por frente de Tabat.

{N}PERSECUCI\u00d3N DE MADI\u00c1N{/}
{R}_{I}23_{/}Entonces se reunieron los hombres de Israel, de Neftal\u00ed, de Aser y de todo Manas\u00e9s y persiguieron a los madianitas. {R}_{I}24_{/}Gede\u00f3n envi\u00f3 mensajeros a toda la monta\u00f1a de Efra\u00edn, diciendo: \u00abBajad al encuentro de los madianitas y ocupad antes que ellos las fuentes hasta Bet Bar\u00e1 y el Jord\u00e1n\u00bb. Y todos los efraimitas respondieron a la llamada y ocuparon los vados a lo largo del Jord\u00e1n hasta Bet Bar\u00e1. {R}_{I}25_{/}Hicieron prisioneros a los dos jefes madianitas, Oreb y Zeb; mataron a Oreb en la roca de Oreb, y a Zeb en el lagar de Zeb. Persiguieron a los madianitas, y llevaron a Gede\u00f3n, al otro lado del Jord\u00e1n, las cabezas de Oreb y Zeb.

{1}8{/}

{N}SUSCEPTIBILIDAD DE LOS EFRAIMITAS{/}
{R}_{I}1_{/}Los de la tribu de Efra\u00edn dijeron a Gede\u00f3n: \u00ab\u00bfQu\u00e9 manera es \u00e9sta de obrar con nosotros? \u00bfC\u00f3mo no nos has convocado cuando ibas a luchar contra los madianitas?\u00bb. Y se querellaron fuertemente contra \u00e9l. {R}_{I}2_{/}\u00c9l les respondi\u00f3: \u00ab\u00bfQu\u00e9 he hecho yo en comparaci\u00f3n con vosotros? \u00bfAcaso no ha sido mejor el rebusco de Efra\u00edn que la vendimia de Abiezer? {I}3_{/}El Se\u00f1or puso en vuestras manos a los jefes madianitas, Oreb y Zeb. Lo que yo he hecho, \u00bfpuede compararse con lo que hab\u00e9is hecho vosotros?\u00bb. Ante estas palabras, ellos se calmaron.

{N}GRAN VICTORIA DE GEDE\u00d3N EN LA TRANSJORDANIA{/}
{R}_{I}4_{/}Gede\u00f3n, con sus trescientos, lleg\u00f3 al Jord\u00e1n y lo atraves\u00f3. \u00c9l y los que lo acompa\u00f1aban estaban muertos de hambre y de sed. {I}5_{/}Entonces dijo a la gente de Sucot: \u00abDad, por favor, tortas de pan a la gente que me sigue, porque est\u00e1n extenuados, y yo quiero continuar persiguiendo a Z\u00e9baj y a Salmun\u00e1, reyes madianitas\u00bb. {I}6_{/}Pero los jefes de Sucot respondieron: \u00ab\u00bfAcaso tienes ya en tus manos a Z\u00e9baj y a Salmun\u00e1, para que debamos suministrar pan a tu ej\u00e9rcito?\u00bb. {R}_{I}7_{/}Gede\u00f3n contest\u00f3: \u00abBien, cuando el Se\u00f1or entregue en mi mano a Z\u00e9baj y a Salmun\u00e1, yo desgarrar\u00e9 vuestras carnes con espinas y cardos del desierto\u00bb. {R}_{I}8_{/}Desde all\u00ed subi\u00f3 a Penuel y les hizo la misma petici\u00f3n. Los hombres de Penuel respondieron lo mismo que los de Sucot. {I}9_{/}Y \u00e9l les replic\u00f3 de la misma manera: \u00abCuando vuelva vencedor, destruir\u00e9 esta torre\u00bb.

{N}VICTORIA SOBRE Z\u00c9BAJ Y SALMUN\u00c1{/}
{I}10_{/}Z\u00e9baj y Salmun\u00e1 estaban en Carcor con sus ej\u00e9rcitos, alrededor de quince mil hombres, todos los que hab\u00edan quedado del ej\u00e9rcito del oriente. Hab\u00edan ca\u00eddo ciento veinte mil guerreros. {R}_{I}11_{/}Gede\u00f3n subi\u00f3 por el camino de los beduinos, al este de N\u00f3baj y de Yogboh\u00e1, y atac\u00f3 el campamento cuando menos lo esperaban. {R}_{I}12_{/}Z\u00e9baj y Salmun\u00e1 huyeron; pero Gede\u00f3n los persigui\u00f3, e hizo prisioneros a los dos reyes de Madi\u00e1n, Z\u00e9baj y Salmun\u00e1, y derrot\u00f3 a todo su ej\u00e9rcito.

{N}VENGANZA DE GEDE\u00d3N{/}
{R}_{I}13_{/}Gede\u00f3n, hijo de Jo\u00e1s, volviendo de la batalla por la subida de Jares, {I}14_{/}apres\u00f3 a un joven de Sucot, le pregunt\u00f3, y \u00e9l le dio por escrito los nombres de los jefes de Sucot y de sus ancianos: setenta y siete hombres. {R}_{I}15_{/}Gede\u00f3n se present\u00f3 a la gente de Sucot, y dijo: \u00abAqu\u00ed est\u00e1n Z\u00e9baj y Salmun\u00e1, por los que os burlasteis de m\u00ed diciendo: \u00bfAcaso tienes ya en tus manos a Z\u00e9baj y a Salmun\u00e1 para que debamos suministrar pan a tu ej\u00e9rcito?\u00bb. {R}_{I}16_{/}\u00c9l apres\u00f3 a los ancianos de Sucot y, con espinas y cardos del desierto, desgarr\u00f3 las carnes de las gentes de Sucot. {R}_{I}17_{/}Destruy\u00f3 la torre de Penuel y mat\u00f3 a los hombres de la ciudad. {R}_{I}18_{/}Despu\u00e9s pregunt\u00f3 a Z\u00e9baj y Salmun\u00e1: \u00ab\u00bfC\u00f3mo eran los hombres que matasteis en el Tabor?\u00bb. Ellos respondieron: \u00abEran como t\u00fa; cada uno de ellos parec\u00eda un pr\u00edncipe\u00bb. {R}_{I}19_{/}Gede\u00f3n dijo: \u00abEran hermanos m\u00edos, hijos de mi madre. \u00a1Por la vida del Se\u00f1or! \u00a1Si los hubieseis dejado vivos, yo no os matar\u00eda!\u00bb. {I}20_{/}Y mand\u00f3 a Y\u00e9ter, su primog\u00e9nito: \u00abAnda, m\u00e1talos\u00bb. Pero el joven no desenvain\u00f3 la espada; no se atrev\u00eda, porque era todav\u00eda joven. {R}_{I}21_{/}Entonces Z\u00e9baj y Salmun\u00e1 dijeron: \u00ab\u00c1nimo, m\u00e1tanos t\u00fa; porque como es el hombre, as\u00ed es su fuerza\u00bb. Entonces Gede\u00f3n se levant\u00f3, mat\u00f3 a Z\u00e9baj y Salmun\u00e1 y se qued\u00f3 con las lunetas que llevaban al cuello sus camellos.

{N}GEDE\u00d3N NO ACEPTA SER REY{/}
[\u0095]_[=]_{R}_{I}22_{/}Los israelitas dijeron a Gede\u00f3n: \u00abReina sobre nosotros t\u00fa, tu hijo y tu nieto, porque nos has librado de la mano de los madianitas\u00bb. {R}_{I}23_{/}Pero Gede\u00f3n les respondi\u00f3: \u00abNo reinar\u00e9 yo sobre vosotros ni mi hijo, porque es el Se\u00f1or quien debe reinar sobre vosotros\u00bb. [=]_{I}24_{/}Y a\u00f1adi\u00f3: \u00abQuiero pediros una cosa: Dadme cada uno de vosotros un anillo de los del bot\u00edn, pues como los vencidos eran ismaelitas ten\u00edan anillos de oro\u00bb. {I}25_{/}Le contestaron: \u00abTe los damos con mucho gusto\u00bb. \u00c9l extendi\u00f3 su manto, y cada uno ech\u00f3 un anillo del bot\u00edn. {I}26_{/}El peso de los anillos de oro que \u00e9l hab\u00eda pedido ascendi\u00f3 a veinte kilos, sin contar las lunetas, los pendientes y los vestidos de p\u00farpura que llevaban los reyes madianitas ni los collares que colgaban del cuello de sus camellos. {R}_{I}27_{/}Gede\u00f3n hizo con ellos un efod, que coloc\u00f3 en su ciudad, en Ofr\u00e1. Todo Israel se prostituy\u00f3 ante \u00e9l, y esto fue para Gede\u00f3n y su casa la causa de su ruina.

{N}\u00daLTIMOS A\u00d1OS DE GEDE\u00d3N{/}
{R}_{I}28_{/}Los madianitas quedaron sometidos a los israelitas y no volvieron a levantar cabeza. El pa\u00eds estuvo en paz cuarenta a\u00f1os mientras vivi\u00f3 Gede\u00f3n. {I}29_{/}Yerubaal, hijo de Jo\u00e1s, se fue a vivir a su casa. {R}_{I}30_{/}Gede\u00f3n tuvo setenta hijos, pues ten\u00eda muchas mujeres. {I}31_{/}Tambi\u00e9n su concubina, que viv\u00eda en Siqu\u00e9n, le dio un hijo, al que puso por nombre Abimelec. {R}_{I}32_{/}Gede\u00f3n, hijo de Jo\u00e1s, muri\u00f3 en buena ancianidad y fue sepultado en la tumba de su padre, Jo\u00e1s, en Ofr\u00e1 de Abiezer.
{R}_{I}33_{/}Al morir Gede\u00f3n, los israelitas volvieron a prostituirse ante los baales y tomaron por dios a Baal Berit. {R}_{I}34_{/}Se olvidaron del Se\u00f1or, su Dios, que los hab\u00eda librado de la mano de todos sus enemigos de alrededor, {R}_{I}35_{/}y no demostraron agradecimiento a la casa de Yerubaal, o sea Gede\u00f3n, por todo el bien que hab\u00eda hecho a Israel.

{1}9{/}

{N}ABIMELEC ES PROCLAMADO REY{/}
[\u0095]_{I}1_{/}Abimelec, hijo de Yerubaal, se fue a Siqu\u00e9n, a casa de los hermanos de su madre, y dirigi\u00f3 a ellos y a toda la familia de la casa de su madre estas palabras: {I}2_{/}\u00abHaced saber, por favor, a todos los nobles de Siqu\u00e9n: \u00bfQu\u00e9 es mejor para vosotros: ser gobernados por setenta hombres, todos los hijos de Yerubaal, o ser gobernados por uno solo? Pensad, adem\u00e1s, que yo soy hueso vuestro y carne vuestra\u00bb. {I}3_{/}Los hermanos de su madre hablaron de \u00e9l a todos los nobles de Siqu\u00e9n, conforme a aquellas palabras, y se pusieron de parte de Abimelec, porque dec\u00edan: \u00abEs nuestro hermano\u00bb. {R}_{I}4_{/}Y le dieron setenta monedas de plata del templo de Baal Berit. Con ellas Abimelec pag\u00f3 el sueldo a mercenarios y aventureros que le siguieron. [=]_{I}5_{/}Fue a casa de su padre, a Ofr\u00e1, y mat\u00f3 a sus hermanos, los hijos de Yerubaal, setenta hombres, sobre una misma piedra. S\u00f3lo se salv\u00f3 Jot\u00e1n, el hijo menor de Yerubaal, porque se hab\u00eda escondido. {I}6_{/}Los hijos nobles de Siqu\u00e9n y de Bet Mil\u00f3 se reunieron y proclamaron a Abimelec junto a la encina de la estela que est\u00e1 en Siqu\u00e9n.

{N}AP\u00d3LOGO DE JOT\u00c1N{/}
{R}_{I}7_{/}Cuando Jot\u00e1n lo supo, fue a situarse en la cumbre del monte Gariz\u00edn, levant\u00f3 su voz y dijo: \u00ab\u00a1O\u00eddme, nobles de Siqu\u00e9n, y que Dios os escuche! {I}8_{/}Una vez los \u00e1rboles se pusieron en camino para ungir un rey que reinase sobre ellos. Dijeron al olivo: Reina sobre nosotros. {R}_{I}9_{/}El olivo les respondi\u00f3: \u00bfVoy a renunciar yo al aceite con el cual se honra a Dios y a los hombres para ir a balancearme sobre los \u00e1rboles? {I}10_{/}Entonces los \u00e1rboles dijeron a la higuera: Ven t\u00fa, reina sobre nosotros. {I}11_{/}La higuera les respondi\u00f3: \u00bfVoy yo a renunciar a mi dulzura y a mi excelente fruto para ir a balancearme sobre los \u00e1rboles? {I}12_{/}Entonces los \u00e1rboles dijeron a la vid: Ven t\u00fa, reina sobre nosotros. {R}_{I}13_{/}La vid les respondi\u00f3: \u00bfVoy a renunciar a mi mosto, alegr\u00eda de Dios y de los hombres, para venir a balancearme sobre los \u00e1rboles? {I}14_{/}Por fin, los \u00e1rboles dijeron a la zarza espinosa: Ven t\u00fa, reina sobre nosotros. {I}15_{/}La zarza espinosa les respondi\u00f3: Si de verdad quer\u00e9is ungirme por vuestro rey, venid y refugiaos a mi sombra; y si no, saldr\u00e1 fuego de la zarza y devorar\u00e1 a los cedros del L\u00edbano.
{I}16_{/}Ahora bien, si hab\u00e9is obrado de buena fe y con justicia al elegir por rey a Abimelec, si os hab\u00e9is portado bien con Yerubaal y con su casa, si lo hab\u00e9is tratado seg\u00fan sus m\u00e9ritos, {I}17_{/}pues mi padre luch\u00f3 por vosotros y expuso su propia vida para libraros del poder de los madianitas, {I}18_{/}y vosotros os hab\u00e9is levantado hoy contra la casa de mi padre, hab\u00e9is matado a sus hijos, setenta hombres, sobre la misma piedra, y hab\u00e9is puesto por rey sobre los nobles de Siqu\u00e9n a Abimelec, el hijo de una esclava suya, porque es vuestro hermano; {I}19_{/}si hab\u00e9is obrado de buena fe y con justicia con Yerubaal y su casa en el d\u00eda de hoy, entonces que Abimelec sea vuestra gloria y vosotros la suya. {I}20_{/}Pero si no, que salga fuego de Abimelec y devore a los nobles de Siqu\u00e9n y de Bet Mil\u00f3, y que salga fuego de los nobles de Siqu\u00e9n y de Bet Mil\u00f3 para devorar a Abimelec\u00bb. {I}21_{/}Despu\u00e9s Jot\u00e1n huy\u00f3 y se fue a vivir en Beer, lejos de Abimelec, su hermano.

{N}REVUELTA DE LOS SIQUENITAS CONTRA ABIMELEC{/}
{R}_{I}22_{/}Abimelec gobern\u00f3 durante tres a\u00f1os a Israel. [=]_{R}_{I}23_{/}Despu\u00e9s el Se\u00f1or mand\u00f3 un esp\u00edritu de discordia entre Abimelec y los nobles de Siqu\u00e9n, y los nobles de Siqu\u00e9n se levantaron contra Abimelec, {I}24_{/}para que el crimen cometido contra los setenta hijos de Yerubaal y su sangre cayese sobre Abimelec, su hermano, que los hab\u00eda matado, y sobre los nobles de Siqu\u00e9n, que le dieron el poder para matar a sus hermanos. {I}25_{/}Los nobles de Siqu\u00e9n pusieron emboscadas sobre las cumbres de las monta\u00f1as y asaltaban a todos los que pasaban por el camino. Y Abimelec se enter\u00f3 de esto. {I}26_{/}Gaal, hijo de Obed, con sus hermanos, vino a pasar por Siqu\u00e9n, y los nobles de Siqu\u00e9n pusieron su confianza en \u00e9l; {R}_{I}27_{/}ellos salieron al campo, vendimiaron sus vi\u00f1as, pisaron la uva y organizaron una gran fiesta; entraron en el templo de su dios, comieron y bebieron y maldijeron a Abimelec. [=]_{I}28_{/}Entonces Gaal, hijo de Obed, dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 es Abimelec y qui\u00e9n es Siqu\u00e9n para que debamos ser sus siervos? \u00bfNo sirvi\u00f3 el hijo de Yerubaal y Zebul, su lugarteniente, a las gentes de Jamor, padre de Siqu\u00e9n? \u00bfPor qu\u00e9, entonces, debemos servirles nosotros? {I}29_{/}\u00a1Qui\u00e9n pusiera este pueblo en mis manos! Quitar\u00eda de en medio a Abimelec y le dir\u00eda: Refuerza tu ej\u00e9rcito y sal a la batalla\u00bb. {I}30_{/}Cuando Zebul, gobernador de la ciudad, se enter\u00f3 de lo que andaba diciendo Gaal, hijo de Obed, mont\u00f3 en c\u00f3lera, {I}31_{/}y envi\u00f3 mensajeros a Abimelec para decirle: \u00abGaal, hijo de Obed, con sus hermanos, ha llegado a Siqu\u00e9n y est\u00e1n agitando a la ciudad contra ti. {I}32_{/}Por tanto, sal esta noche con tu gente y ponte en emboscada en el campo. {I}33_{/}Ma\u00f1ana por la ma\u00f1ana, a la salida del sol, lev\u00e1ntate y cae sobre la ciudad. Cuando Gaal, con su gente, salga contra ti, haz con ellos lo que mandan las circunstancias\u00bb.

{N}VICTORIA DE ABIMELEC SOBRE LOS SIQUENITAS{/}
{I}34_{/}Abimelec sali\u00f3 de noche con toda su gente, y se pusieron en emboscada frente a Siqu\u00e9n en cuatro bandos. {I}35_{/}Gaal, hijo de Obed, sali\u00f3 y se detuvo a la puerta de la ciudad. Abimelec y su gente salieron de la emboscada. {I}36_{/}Gaal los vio y dijo a Zebul: \u00abMira la gente que baja de la cumbre de los montes\u00bb. Zebul le respondi\u00f3: \u00abSon las sombras de los montes que te parecen hombres\u00bb. {I}37_{/}Gaal insisti\u00f3: \u00abUnos bajan por el ombligo de la tierra y otro bando viene por el camino de la encina de los adivinos\u00bb. {I}38_{/}Zebul le dijo: \u00ab\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 ahora tu boca, que dec\u00eda: Qui\u00e9n es Abimelec para que le sirvamos? \u00bfNo es \u00e9sta la gente a la que t\u00fa despreciabas? Sal ahora y pres\u00e9ntales batalla\u00bb. {I}39_{/}Sali\u00f3 Gaal a la cabeza de los nobles de Siqu\u00e9n y entabl\u00f3 batalla con Abimelec. {I}40_{/}Pero Abimelec lo derrot\u00f3 y lo puso en fuga, y muchos cayeron muertos antes de alcanzar la puerta de la ciudad. {I}41_{/}Abimelec se qued\u00f3 en Arum\u00e1, y Zebul ech\u00f3 de Siqu\u00e9n a Gaal y a sus hermanos.

{N}DESTRUCCI\u00d3N DE SIQU\u00c9N{/}
{I}42_{/}Al d\u00eda siguiente los de Siqu\u00e9n se echaron al campo. Cuando Abimelec lo supo, {I}43_{/}tom\u00f3 a su gente, la dividi\u00f3 en tres bandos y se puso en emboscada en el campo. Cuando los vio salir de la ciudad, se lanz\u00f3 contra ellos y los derrot\u00f3. {I}44_{/}Abimelec y su gente se desplegaron y tomaron posiciones en la puerta de la ciudad. Los otros dos cuerpos se desplegaron contra los que estaban en el campo y los mataron. {I}45_{/}Abimelec luch\u00f3 todo aquel d\u00eda contra la ciudad, se apoder\u00f3 de ella y mat\u00f3 a todos sus habitantes y la destruy\u00f3 y sembr\u00f3 de sal. {R}_{I}46_{/}Cuando los nobles de Torre Siqu\u00e9n lo supieron, se refugiaron en la cripta del templo de El Berit. {I}47_{/}Cuando Abimelec lo supo, {R}_{I}48_{/}subi\u00f3 con su gente al monte Salm\u00f3n. Abimelec agarr\u00f3 un hacha, cort\u00f3 una rama de un \u00e1rbol, la levant\u00f3 y la puso sobre sus espaldas. Y dijo a su gente: \u00abHaced r\u00e1pidamente lo mismo que me hab\u00e9is visto hacer a m\u00ed\u00bb. {R}_{I}49_{/}Toda la tropa cort\u00f3 una rama; siguieron a Abimelec, amontonaron las ramas sobre la cripta del templo y les prendieron fuego. Y perecieron todos los de Torre Siqu\u00e9n, alrededor de mil entre hombres y mujeres.

{N}MUERTE DE ABIMELEC{/}
{I}50_{/}Despu\u00e9s Abimelec se dirigi\u00f3 a Tebes, la siti\u00f3 y la tom\u00f3. {I}51_{/}En medio de la ciudad hab\u00eda una torre fortificada. Todos los hombres y mujeres de la ciudad se refugiaron en ella, cerraron la puerta por dentro y subieron a lo alto de la torre. {I}52_{/}Abimelec lleg\u00f3 a la torre y la siti\u00f3; se acerc\u00f3 a la puerta para prenderle fuego, {I}53_{/}cuando una mujer tir\u00f3 sobre la cabeza de Abimelec una piedra de molino y le rompi\u00f3 el cr\u00e1neo. [=]_{I}54_{/}\u00c9l llam\u00f3 r\u00e1pidamente a su escudero y le dijo: \u00abSaca tu espada y m\u00e1tame, para que no se diga de m\u00ed: le mat\u00f3 una mujer\u00bb. Su escudero lo atraves\u00f3, y muri\u00f3. {R}_{I}55_{/}Cuando los israelitas vieron que Amibelec hab\u00eda muerto, cada uno se march\u00f3 a su casa.
{R}_{I}56_{/}As\u00ed hizo caer Dios sobre la cabeza de Abimelec todo el mal que \u00e9l hab\u00eda hecho a su padre, matando a sus setenta hermanos. {R}_{I}57_{/}Dios hizo igualmente recaer sobre la cabeza de los hombres de Siqu\u00e9n el mal que hab\u00edan hecho, cumpli\u00e9ndose la maldici\u00f3n de Jot\u00e1n, el hijo de Yerubaal.

{1}10{/}

{N}TOL\u00c1{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Despu\u00e9s de Abimelec surgi\u00f3, para salvar a Israel, Tol\u00e1, hijo de Fu\u00e1, hijo de Dod\u00f3, de la tribu de Isacar. Habitaba en Samir, en la monta\u00f1a de Efra\u00edn. {R}_{I}2_{/}Fue juez en Israel durante veintitr\u00e9s a\u00f1os. Muri\u00f3 y fue sepultado en Samir.

{N}YA\u00cdR{/}
{R}_{I}3_{/}Despu\u00e9s de \u00e9l surgi\u00f3 Ya\u00edr, de Galaad. Fue juez en Israel durante veintid\u00f3s a\u00f1os. {I}4_{/}Tuvo treinta hijos, que montaban treinta asnos y ten\u00edan treinta ciudades llamadas Javot Ya\u00edr hasta el d\u00eda de hoy, en Galaad. {I}5_{/}Ya\u00edr muri\u00f3 y fue sepultado en Cam\u00f3n.

{N}OPRESI\u00d3N DE LOS AMONITAS{/}
{R}_{I}6_{/}Los israelitas volvieron a hacer lo que desagrada al Se\u00f1or; dieron culto a los Baales y Astart\u00e9s y a los dioses de Ar\u00e1n y de Sid\u00f3n, a los dioses de Moab, a los de los amonitas y filisteos. Abandonaron al Se\u00f1or y dejaron de darle culto. {R}_{I}7_{/}La ira del Se\u00f1or se encendi\u00f3 contra ellos y los entreg\u00f3 en manos de los filisteos y de los amonitas. {R}_{I}8_{/}Los amonitas y los filisteos oprimieron cruelmente durante dieciocho a\u00f1os a los israelitas de Transjordania, en el pa\u00eds amorreo, en Galaad. {R}_{I}9_{/}Los amonitas pasaron el Jord\u00e1n para combatir a Jud\u00e1, a Benjam\u00edn y a la casa de Efra\u00edn, e Israel se vio en grave aprieto.
{R}_{I}10_{/}Los israelitas clamaron al Se\u00f1or: \u00abHemos pecado contra ti, porque hemos abandonado al Se\u00f1or, nuestro Dios, para adorar a los Baales\u00bb. {R}_{I}11_{/}El Se\u00f1or respondi\u00f3: \u00abCuando los egipcios y los amorreos, los amonitas y los filisteos, {I}12_{/}los sidonios, amalecitas y madianitas os oprim\u00edan y clamasteis a m\u00ed, \u00bfno os salv\u00e9 yo de su mano? {I}13_{/}Pero vosotros me abandonasteis para adorar a otros dioses. Por eso no os salvar\u00e9 ya m\u00e1s. {I}14_{/}Id, clamad a los dioses que os hab\u00e9is elegido. \u00a1Que os salven ellos cuando est\u00e9is en aprietos!\u00bb. {I}15_{/}Los israelitas respondieron al Se\u00f1or: \u00ab\u00a1Hemos pecado! Haz con nosotros lo que te parezca bien; pero, por favor, l\u00edbranos ahora\u00bb. {R}_{I}16_{/}Quitaron de en medio de ellos los dioses extranjeros y adoraron al Se\u00f1or. Y \u00e9l no pudo soportar por m\u00e1s tiempo la aflicci\u00f3n de Israel.
{I}17_{/}Los amonitas se reunieron y vinieron a acampar en Galaad; se reunieron tambi\u00e9n los israelitas y acamparon en Misp\u00e1. [=]_{I}18_{/}Entonces el pueblo, los jefes de Galaad, se dijeron unos a otros: \u00abEl que comience a atacar a los amonitas, \u00e9se ser\u00e1 el jefe de todos los habitantes de Galaad\u00bb.

{1}11{/}

{N}JEFT\u00c9 ES ELEGIDO JUEZ{/}
{R}_{I}1_{/}Jeft\u00e9, el galaadita, era un hombre fuerte y valiente. Era hijo de una prostituta. Su padre era Galaad. [=]_{I}2_{/}La mujer de Galaad le dio tambi\u00e9n otros hijos; y cuando crecieron, \u00e9stos echaron a Jeft\u00e9 y le dijeron: \u00abT\u00fa no tendr\u00e1s parte en la herencia de nuestro padre, porque eres hijo de una mujer extra\u00f1a\u00bb. {I}3_{/}Jeft\u00e9 se fue lejos de sus hermanos y se estableci\u00f3 en el pa\u00eds de Tob. Se junt\u00f3 con \u00e9l una pandilla de bandoleros, que hac\u00edan incursiones bajo su mando.
{R}_{I}4_{/}Al cabo de alg\u00fan tiempo, los amonitas declararon la guerra a Israel, {I}5_{/}y los ancianos de Galaad fueron a buscar a Jeft\u00e9 al pa\u00eds de Tob. {I}6_{/}Y le dijeron: \u00abVen, s\u00e9 nuestro caudillo en la guerra contra los amonitas\u00bb. {I}7_{/}Jeft\u00e9 les contesto: \u00ab\u00bfNo sois vosotros los que me odiab\u00e1is y me ech\u00e1steis de la casa de mi padre? \u00bfPor qu\u00e9 recurr\u00eds a m\u00ed ahora que os encontr\u00e1is angustiados?\u00bb. {I}8_{/}Los ancianos de Galaad le respondieron: \u00abPrecisamente por eso recurrimos ahora a ti. Ven con nosotros para luchar contra los amonitas y ser\u00e1s nuestro jefe, el jefe de todos los habitantes de Galaad\u00bb. {I}9_{/}Jeft\u00e9 contest\u00f3: \u00abSi me hac\u00e9is volver con vosotros para luchar contra los amonitas y el Se\u00f1or los entrega en mi mano, entonces ser\u00e9 vuestro jefe\u00bb. {I}10_{/}Los ancianos de Galaad le respondieron: \u00abQue el Se\u00f1or sea testigo entre nosotros; aceptamos tu propuesta\u00bb. {I}11_{/}Jeft\u00e9 parti\u00f3 con ellos, y el pueblo lo eligi\u00f3 como jefe y caudillo. Y Jeft\u00e9 repiti\u00f3 en Misp\u00e1, ante el Se\u00f1or, lo que antes hab\u00eda dicho.

{N}NEGOCIACIONES ENTRE JEFT\u00c9 Y LOS AMONITAS{/}
[=]_{I}12_{/}Jeft\u00e9 envi\u00f3 mensajeros al rey de los amonitas con esta misi\u00f3n: \u00ab\u00bfQu\u00e9 tienes contra m\u00ed para que vengas a hacerme la guerra en mi tierra?\u00bb. {R}_{I}13_{/}El rey de los amonitas respondi\u00f3 a los mensajeros de Jeft\u00e9: \u00abPorque Israel, cuando ven\u00eda de Egipto, se apoder\u00f3 de mi tierra desde el Arn\u00f3n hasta el Yaboc y hasta el Jord\u00e1n. As\u00ed que ahora devu\u00e9lvemela pac\u00edficamente\u00bb. {I}14_{/}De nuevo Jeft\u00e9 envi\u00f3 mensajeros al rey de los amonitas {R}_{I}15_{/}con esta respuesta: \u00abEsto dice Jeft\u00e9: Israel no se apoder\u00f3 de la tierra de los moabitas ni de la de los amonitas, {R}_{I}16_{/}porque cuando ven\u00eda de Egipto, cruz\u00f3 el desierto hasta el mar Rojo y lleg\u00f3 a Cades. {R}_{I}17_{/}Desde all\u00ed Israel envi\u00f3 mensajeros al rey de Ed\u00f3n, diciendo: D\u00e9jame pasar, por favor, por tu tierra. Pero el rey de Ed\u00f3n no les dej\u00f3 pasar. Envi\u00f3 tambi\u00e9n mensajeros al rey de Moab, pero \u00e9l tampoco le dej\u00f3 pasar. Por eso se qued\u00f3 en Cades. {R}_{I}18_{/}Despu\u00e9s march\u00f3 por el desierto, rodeando la tierra de Ed\u00f3n y de Moab, y lleg\u00f3 al este de Moab. Acamp\u00f3 al otro lado del r\u00edo Arn\u00f3n, sin entrar en los t\u00e9rminos de Moab, porque Arn\u00f3n es la frontera de Moab. {R}_{I}19_{/}Israel envi\u00f3 entonces mensajeros a Sij\u00f3n, rey de los amorreos, rey de Jesb\u00f3n, pidi\u00e9ndole que le dejara pasar por su tierra hasta llegar a su destino. {R}_{I}20_{/}Pero Sij\u00f3n no le dej\u00f3 pasar por su territorio y, adem\u00e1s, reuni\u00f3 a todo el pueblo, acamp\u00f3 en Yahs\u00e1 y atac\u00f3 a Israel. {R}_{I}21_{/}El Se\u00f1or, Dios de Israel, entreg\u00f3 a Sij\u00f3n y a todo su pueblo en manos de Israel, que los derrot\u00f3; e Israel se apoder\u00f3 de todo el pa\u00eds de los amorreos que viv\u00edan en aquella regi\u00f3n, {R}_{I}22_{/}y as\u00ed ocup\u00f3 todo el t\u00e9rmino de los amorreos desde el Arn\u00f3n hasta el Yaboc y desde el desierto hasta el Jord\u00e1n. {R}_{I}23_{/}Y si el Se\u00f1or, Dios de Israel, expuls\u00f3 a los amorreos ante su pueblo, Israel, \u00bfquieres t\u00fa ahora quitarle su posesi\u00f3n? {R}_{I}24_{/}\u00bfNo posees t\u00fa todo lo que Cam\u00f3s, tu dios, ha quitado a los que lo pose\u00edan? As\u00ed, lo que el Se\u00f1or, nuestro Dios, ha quitado a los que lo pose\u00edan, lo poseemos nosotros. {R}_{I}25_{/}\u00bfAcaso eres t\u00fa mejor que Balac, hijo de Sipor, rey de Moab? \u00bfHa entrado \u00e9l en discusi\u00f3n con Israel? \u00bfLe ha declarado la guerra? {R}_{I}26_{/}Hace trescientos a\u00f1os que Israel vive en Jesb\u00f3n y en sus ciudades anejas, en Aroar y en sus ciudades anejas y en todas las ciudades de la ribera del Arn\u00f3n; \u00bfpor qu\u00e9 no las hab\u00e9is reclamado en todo este tiempo? {I}27_{/}Por tanto, yo no te he ofendido, pero t\u00fa me haces injuria declar\u00e1ndome la guerra. Que el Se\u00f1or, el juez, juzgue hoy entre los israelitas y los amonitas\u00bb. {I}28_{/}Pero el rey de los amonitas no escuch\u00f3 las palabras que Jeft\u00e9 le mand\u00f3 a decir.
[=]_{R}_{I}29_{/}El esp\u00edritu del Se\u00f1or vino sobre Jeft\u00e9, que recorri\u00f3 Galaad y Manas\u00e9s, pas\u00f3 a Misp\u00e1 de Galaad, y de all\u00ed al territorio de los amonitas. {I}30_{/}Jeft\u00e9 hizo este voto al Se\u00f1or: \u00abSi pones en mis manos a los amonitas, [=]_{I}31_{/}el primero que salga de la puerta de mi casa para venir a mi encuentro cuando vuelva vencedor de los amonitas le ofrecer\u00e9 en holocausto al Se\u00f1or\u00bb. {I}32_{/}Jeft\u00e9 march\u00f3 contra los amonitas y el Se\u00f1or los entreg\u00f3 en sus manos.
{I}33_{/}Los derrot\u00f3 desde Aroer hasta Minit, veinte ciudades, y hasta Abel Keram\u00edn. Fue una gran derrota, y los israelitas dominaron a los amonitas.
{I}34_{/}Cuando Jeft\u00e9 volvi\u00f3 de Misp\u00e1 a su casa, su hija sali\u00f3 a su encuentro con t\u00edmpano y danzas. Era hija \u00fanica. No ten\u00eda m\u00e1s hijos. {R}_{I}35_{/}Cuando la vio, rasg\u00f3 sus vestiduras y grit\u00f3: \u00ab\u00a1Ah, hija m\u00eda, infortunado de m\u00ed! T\u00fa eres la causa de mi desgracia, pues he hecho una promesa al Se\u00f1or y no puedo desdecirme\u00bb. [=]_{R}_{I}36_{/}Ella le respondi\u00f3: \u00abSi has hecho una promesa al Se\u00f1or, padre m\u00edo, haz conmigo lo que has prometido, ya que el Se\u00f1or te ha concedido vengarte de tus enemigos, los amonitas\u00bb. {I}37_{/}Despu\u00e9s dijo a su padre: \u00abConc\u00e9deme esta gracia: d\u00e9jame libre durante dos meses para ir por los montes con mis compa\u00f1eras llorando mi virginidad\u00bb. {I}38_{/}\u00c9l respondi\u00f3: \u00abVete\u00bb. Y la dej\u00f3 libre durante dos meses. Ella y sus compa\u00f1eras fueron por los montes y lloraron su virginidad. {R}_{I}39_{/}Pasados los dos meses, ella volvi\u00f3 a su padre, y \u00e9ste cumpli\u00f3 con ella la promesa que hab\u00eda hecho. Ella no hab\u00eda tenido relaciones con ning\u00fan hombre; de aqu\u00ed viene la costumbre de Israel {I}40_{/}de que todos los a\u00f1os las israelitas vayan a llorar a la hija de Jeft\u00e9, el galaadita, durante cuatro d\u00edas.

{1}12{/}

{N}QUERELLA Y CASTIGO DE LOS EFRAIMITAS{/}
{R}_{I}1_{/}Los de la tribu de Efra\u00edn se reunieron, pasaron a Saf\u00f3n y dijeron a Jeft\u00e9: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 fuiste a luchar contra los amonitas sin llamarnos para ir contigo? Vamos a prender fuego a tu casa y a ti\u00bb. {I}2_{/}Jeft\u00e9 les respondi\u00f3: \u00abMi pueblo y yo est\u00e1bamos en una situaci\u00f3n grave, oprimidos por los amonitas. Entonces os llam\u00e9 a vosotros, y no vinisteis a ayudarnos. {I}3_{/}Viendo que nadie me socorr\u00eda, expuse mi vida, ataqu\u00e9 a los amonitas y el Se\u00f1or los entreg\u00f3 en mi mano. \u00bfPor qu\u00e9 ven\u00eds ahora a hacerme la guerra?\u00bb. {R}_{I}4_{/}Entonces Jeft\u00e9 reuni\u00f3 a todos los hombres de Galaad, dio la batalla a Efra\u00edn, y los hombres de Galaad vencieron a los de Efra\u00edn. Los de Efra\u00edn dec\u00edan que los de Galaad, que viv\u00edan entre Efra\u00edn y Manas\u00e9s, eran fugitivos de Efra\u00edn. {R}_{I}5_{/}Los de Galaad quitaron a los de Efra\u00edn los vados del Jord\u00e1n, y cuando los fugitivos de Efra\u00edn dec\u00edan: \u00abDejadnos pasar\u00bb, les preguntaban: \u00ab\u00bfEres t\u00fa de Efra\u00edn?\u00bb. Si respond\u00edan: \u00abNo\u00bb, {R}_{I}6_{/}le replicaban: \u00abDi, entonces, {C}sibb\u00f3let\u00bb.{/} Si \u00e9l repet\u00eda {C}sibb\u00f3let{/} y no pronunciaba correctamente, lo agarraban y lo mataban en los vados del Jord\u00e1n. En aquella ocasi\u00f3n murieron cuarenta y dos mil hombres de Efra\u00edn.

{N}MUERTE DE JEFT\u00c9{/}
{R}_{I}7_{/}Jeft\u00e9 fue juez de Israel durante seis a\u00f1os; muri\u00f3 y fue sepultado en Misp\u00e1 de Galaad, su patria.

{N}IBS\u00c1N, EL\u00d3N Y ABD\u00d3N{/}
{R}_{I}8_{/}Despu\u00e9s de \u00e9l fue juez de Israel Ibs\u00e1n, de Bel\u00e9n. {R}_{I}9_{/}Ten\u00eda treinta hijos y treinta hijas. Cas\u00f3 a sus hijas fuera y trajo de fuera mujeres para sus hijos. Fue juez de Israel durante siete a\u00f1os. {R}_{I}10_{/}Muri\u00f3 y fue sepultado en Bel\u00e9n.
{R}_{I}11_{/}Despu\u00e9s de \u00e9l fue juez de Israel, El\u00f3n, de Zabul\u00f3n, durante diez a\u00f1os. {I}12_{/}Muri\u00f3 y fue sepultado en Ayal\u00f3n, en la tierra de Zabul\u00f3n.
{R}_{I}13_{/}Despu\u00e9s de \u00e9l fue juez de Israel Abd\u00f3n, hijo de Hilel, de Pirat\u00f3n. {R}_{I}14_{/}Tuvo cuarenta hijos y treinta nietos, que montaban setenta asnos. Fue juez de Israel durante ocho a\u00f1os. {R}_{I}15_{/}Muri\u00f3 y fue sepultado en la tierra de Efra\u00edn, en el monte de Sal\u00edn.

{1}13{/}

{N}ANUNCIO DEL NACIMIENTO DE SANS\u00d3N{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Los israelitas volvieron a hacer lo que desagrada al Se\u00f1or, y el Se\u00f1or los entreg\u00f3 en manos de los filisteos durante cuarenta a\u00f1os. [=]_{R}_{I}2_{/}Hab\u00eda un hombre en Sor\u00e1, de la tribu de Dan, llamado Man\u00f3aj, cuya mujer era est\u00e9ril. No hab\u00eda tenido ning\u00fan hijo. [=]_{I}3_{/}El \u00e1ngel del Se\u00f1or se apareci\u00f3 a esta mujer y le dijo: \u00abT\u00fa eres est\u00e9ril y no has tenido ning\u00fan hijo; [=]_{I}4_{/}pero ahora ten cuidado; no bebas vino ni otras bebidas alcoh\u00f3licas, ni comas nada impuro, [=]_{R}_{I}5_{/}porque vas a concebir y dar\u00e1s a luz un hijo. No se le cortar\u00e1 el cabello, porque el ni\u00f1o estar\u00e1 consagrado al Se\u00f1or desde el vientre de su madre. \u00c9l comenzar\u00e1 a salvar a Israel de la mano de los filisteos\u00bb. {R}_{I}6_{/}La mujer fue a cont\u00e1rselo a su marido: \u00abMe ha venido a ver un hombre de Dios; ten\u00eda el aspecto de un \u00e1ngel de Dios, lleno de majestad. No le pregunt\u00e9 de d\u00f3nde era ni \u00e9l me dijo su nombre. {R}_{I}7_{/}Pero me dijo: Vas a concebir y dar\u00e1s a luz un hijo. No bebas vino ni otras bebidas alcoh\u00f3licas, ni comas nada impuro, porque el ni\u00f1o estar\u00e1 consagrado a Dios desde el vientre de su madre hasta el d\u00eda de su muerte\u00bb.

{N}SEGUNDA APARICI\u00d3N DEL \u00c1NGEL{/}
{R}_{I}8_{/}Entonces Man\u00f3aj or\u00f3 as\u00ed al Se\u00f1or: \u00abTe suplico, Se\u00f1or m\u00edo, que el hombre de Dios que enviaste vuelva otra vez y nos diga lo que debemos hacer con el ni\u00f1o que va a nacer\u00bb. {R}_{I}9_{/}Dios escuch\u00f3 la s\u00faplica de Man\u00f3aj, y el \u00e1ngel del Se\u00f1or se apareci\u00f3 otra vez a la mujer cuando estaba en el campo; no estaba con ella su marido. {R}_{I}10_{/}La mujer fue corriendo a avisar a su marido y le dijo: \u00abEl hombre que vi el otro d\u00eda se me ha vuelto a aparecer\u00bb. {R}_{I}11_{/}Man\u00f3aj se levant\u00f3, sigui\u00f3 a su mujer, lleg\u00f3 donde estaba el hombre y le dijo: \u00ab\u00bfEres t\u00fa el que ha hablado a esta mujer?\u00bb. \u00c9l respondi\u00f3: \u00abYo soy\u00bb. {I}12_{/}Man\u00f3aj le pregunt\u00f3: \u00abCuando se cumpla tu palabra, \u00bfqu\u00e9 norma hemos de seguir con el ni\u00f1o? \u00bfQu\u00e9 haremos con \u00e9l?\u00bb. {I}13_{/}El \u00e1ngel del Se\u00f1or le respondi\u00f3: \u00abQue la mujer haga todo lo que le he dicho: {I}14_{/}que no beba vino ni ning\u00fan otro producto de la uva, ni otras bebidas alcoh\u00f3licas, y que no coma nada impuro. Que haga todo lo que le he mandado\u00bb. {I}15_{/}Man\u00f3aj dijo al \u00e1ngel del Se\u00f1or: \u00abQu\u00e9date con nosotros y te prepararemos un cabrito\u00bb. {I}16_{/}El \u00e1ngel del Se\u00f1or le respondi\u00f3: \u00abAunque me quedara, no comer\u00eda tus manjares; pero, si quieres, prepara un holocausto y ofr\u00e9ceselo al Se\u00f1or\u00bb. Man\u00f3aj no sab\u00eda que era el \u00e1ngel del Se\u00f1or, [\u0095]_{I}17_{/}y pregunt\u00f3 al \u00e1ngel del Se\u00f1or: \u00ab\u00bfC\u00f3mo te llamas, para que cuando se cumpla tu palabra te estemos agradecidos?\u00bb. [=]_{I}18_{/}El \u00e1ngel del Se\u00f1or le respondi\u00f3: \u00ab\u00bfPara qu\u00e9 preguntas por mi nombre? Es misterioso\u00bb. {I}19_{/}Man\u00f3aj tom\u00f3 el cabrito y la ofrenda y lo ofreci\u00f3 en holocausto sobre la roca al Se\u00f1or, que hace maravillas. [=]_{R}_{I}20_{/}Cuando sub\u00eda la llama del altar hacia el cielo, el \u00e1ngel del Se\u00f1or subi\u00f3 en la misma llama a la vista de Man\u00f3aj y de su mujer, que cayeron rostro en tierra. {I}21_{/}El \u00e1ngel del Se\u00f1or no se apareci\u00f3 m\u00e1s a Man\u00f3aj y a su mujer. Entonces comprendi\u00f3 Man\u00f3aj que era el \u00e1ngel del Se\u00f1or. {I}22_{/}Y dijo a su mujer: \u00abMoriremos, porque hemos visto al Se\u00f1or\u00bb. [=]_{I}23_{/}Su mujer le respondi\u00f3: \u00abSi el Se\u00f1or quisiese hacernos morir, no hubiese aceptado el holocausto ni la ofrenda ni nos hubiese revelado todas estas cosas\u00bb. {R}_{I}24_{/}La mujer dio a luz un hijo y le puso por nombre Sans\u00f3n. El ni\u00f1o crec\u00eda y el Se\u00f1or le bendec\u00eda. {R}_{I}25_{/}Y el esp\u00edritu del Se\u00f1or comenz\u00f3 a actuar en \u00e9l en el campo de Dan, entre Sor\u00e1 y Estaol.

{1}14{/}

{N}SANS\u00d3N SE CASA CON UNA FILISTEA{/}
{R}_{I}1_{/}Sans\u00f3n baj\u00f3 a Timn\u00e1 y se fij\u00f3 en una joven filistea. {R}_{I}2_{/}A su regreso dijo a sus padres: \u00abHe visto en Timn\u00e1 a una joven filistea: ped\u00eddmela por esposa\u00bb. {R}_{I}3_{/}Sus padres le respondieron: \u00ab\u00bfEs que no hay una mujer en nuestra tribu o en todo Israel, para que vayas a buscar mujer entre esos filisteos incircuncisos?\u00bb. Sans\u00f3n respondi\u00f3 a su padre: \u00abDame \u00e9sa, porque me gusta\u00bb. {R}_{I}4_{/}Sus padres no sab\u00edan que lo hab\u00eda dispuesto as\u00ed el Se\u00f1or, el cual buscaba un pretexto para atacar a los filisteos, que, por entonces, oprim\u00edan a Israel.
{R}_{I}5_{/}Bajaba Sans\u00f3n a Timn\u00e1, y, al llegar a las vi\u00f1as de Timn\u00e1, le sali\u00f3 al encuentro un cachorro de le\u00f3n rugiendo. {R}_{I}6_{/}El esp\u00edritu del Se\u00f1or se apoder\u00f3 de Sans\u00f3n y, con s\u00f3lo las manos, desgarr\u00f3 al le\u00f3n como se desgarra un cabrito. Pero no cont\u00f3 a sus padres lo que hab\u00eda hecho. {I}7_{/}Baj\u00f3 y habl\u00f3 con la joven que le gustaba. {I}8_{/}Despu\u00e9s de alg\u00fan tiempo volvi\u00f3 para casarse con ella; se desvi\u00f3 de su camino para ver el cad\u00e1ver del le\u00f3n, y vio en los huesos del le\u00f3n un enjambre de abejas con miel. {I}9_{/}Sac\u00f3 el panal con la mano y se fue comiendo la miel por el camino. Cuando alcanz\u00f3 a sus padres, les dio y comieron; pero no les dijo que lo hab\u00eda cogido de la osamenta del le\u00f3n. {R}_{I}10_{/}El padre de Sans\u00f3n fue a casa de la joven, y Sans\u00f3n dio una fiesta, como era costumbre entre los mozos. {R}_{I}11_{/}Y como los filisteos le ten\u00edan miedo, eligieron treinta mozos para acompa\u00f1arle.

{N}EL ENIGMA DE SANS\u00d3N{/}
{R}_{I}12_{/}Sans\u00f3n les dijo: \u00abOs voy a proponer un acertijo. Si lo adivin\u00e1is dentro de los siete d\u00edas de la fiesta, os dar\u00e9 treinta piezas de lino fino y treinta vestidos preciosos. {I}13_{/}Pero si no lo adivin\u00e1is, me dar\u00e9is vosotros las treinta piezas de lino fino y los treinta vestidos preciosos\u00bb. Ellos le respondieron: \u00abDinos el acertijo: te escuchamos\u00bb. {I}14_{/}\u00c9l les dijo:
\u00abDel que come sali\u00f3 comida,
y del fuerte sali\u00f3 dulzura\u00bb.
Durante tres d\u00edas no pudieron resolver el acertijo. {R}_{I}15_{/}Al cuarto d\u00eda dijeron a la mujer de Sans\u00f3n: \u00abConvence a tu marido para que te d\u00e9 la soluci\u00f3n del acertijo; de lo contrario, te quemaremos a ti y la casa de tu padre. \u00bfEs que nos hab\u00e9is invitado para quitarnos lo nuestro?\u00bb. {R}_{I}16_{/}La mujer de Sans\u00f3n se ech\u00f3 en brazos de \u00e9l, llorando, y le dijo: \u00abT\u00fa me odias, no me amas. Has propuesto un acertijo a mis paisanos y no me lo has explicado a m\u00ed\u00bb. \u00c9l le respondi\u00f3: \u00abNo se lo he explicado ni a mi padre ni a mi madre, \u00bfy te lo voy a explicar a ti?\u00bb. {I}17_{/}Ella le estuvo llorando los siete d\u00edas que duraba la fiesta. Tanto le insisti\u00f3 que, por fin, al s\u00e9ptimo d\u00eda se lo explic\u00f3, y ella dio a sus paisanos la soluci\u00f3n del acertijo. {R}_{I}18_{/}El s\u00e9ptimo d\u00eda, antes de que Sans\u00f3n entrase en la habitaci\u00f3n, los filisteos le dijeron:
\u00bfQu\u00e9 hay m\u00e1s dulce que la miel,
qu\u00e9 hay m\u00e1s fuerte que el le\u00f3n?\u00bb.
\u00c9l les replic\u00f3:
\u00abSi no hubieseis arado con mi novilla,
no habr\u00edais adivinado mi acertijo\u00bb.
{R}_{I}19_{/}Entonces el esp\u00edritu del Se\u00f1or se apoder\u00f3 de Sans\u00f3n, baj\u00f3 a Ascal\u00f3n y mat\u00f3 a treinta hombres, les quit\u00f3 sus vestidos y se los dio a los que hab\u00edan adivinado su acertijo; y, enfurecido, se volvi\u00f3 a la casa de su padre. {R}_{I}20_{/}La mujer de Sans\u00f3n fue dada a uno de los compa\u00f1eros que le hab\u00eda servido de mozo de compa\u00f1\u00eda.

{1}15{/}

{N}SANS\u00d3N INCENDIA LAS MIESES DE LOS FILISTEOS{/}
{R}_{I}1_{/}Alg\u00fan tiempo despu\u00e9s, en los d\u00edas de la siega del trigo, Sans\u00f3n fue a ver a su mujer. Le llevaba un cabrito. Y dijo: \u00abQuiero entrar a ver a mi mujer en la alcoba\u00bb. Pero el suegro no le dej\u00f3 entrar, {I}2_{/}y le dijo: \u00abCre\u00ed que ya no la quer\u00edas y se la di a un compa\u00f1ero tuyo. Pero su hermana menor es m\u00e1s hermosa que ella. T\u00f3mala en su lugar\u00bb. {R}_{I}3_{/}Sans\u00f3n le dijo: \u00abAhora s\u00ed que soy inocente del mal que voy a hacer a los filisteos\u00bb. {I}4_{/}Se fue, caz\u00f3 trescientas zorras, las at\u00f3 por el rabo de dos en dos y puso una tea entre los rabos; {R}_{I}5_{/}despu\u00e9s prendi\u00f3 fuego a las teas y solt\u00f3 a las zorras en las mieses de los filisteos; as\u00ed incendi\u00f3 las gavillas y el trigo sin segar, las vi\u00f1as y los olivos.
{R}_{I}6_{/}Los filisteos preguntaron: \u00ab\u00bfQui\u00e9n ha hecho esto?\u00bb. Y les dijeron: \u00abHa sido Sans\u00f3n, el yerno del timnita, porque \u00e9ste le ha quitado su mujer y se la ha dado a un compa\u00f1ero suyo\u00bb. Entonces los filisteos subieron y quemaron a la mujer y la casa de su padre. {R}_{I}7_{/}Sans\u00f3n les dijo: \u00abPor haber hecho esto, yo no estar\u00e9 tranquilo hasta que me haya vengado de vosotros\u00bb. {I}8_{/}Y les dio tal paliza que no les dej\u00f3 hueso sano. Despu\u00e9s se fue a vivir a la roca de Et\u00e1n.

{N}LA QUIJADA DEL ASNO{/}
{R}_{I}9_{/}Los filisteos fueron y acamparon en Jud\u00e1 y llegaron hasta Lej\u00ed. {R}_{I}10_{/}Los hombres de Jud\u00e1 les preguntaron: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 hab\u00e9is venido contra nosotros?\u00bb. Ellos respondieron: \u00abHemos venido para atar a Sans\u00f3n, para tratarle como \u00e9l nos ha tratado\u00bb. {R}_{I}11_{/}Tres mil hombres de Jud\u00e1 fueron a la cueva de Et\u00e1n para decir a Sans\u00f3n: \u00ab\u00bfNo sabes que estamos bajo el dominio de los filisteos? \u00bfQu\u00e9 es lo que has hecho?\u00bb. \u00c9l les respondi\u00f3: \u00abLos he tratado como ellos me trataron a m\u00ed\u00bb. {R}_{I}12_{/}Entonces le dijeron: \u00abHemos venido para atarte y entregarte en manos de los filisteos\u00bb. Sans\u00f3n respondi\u00f3: \u00abJuradme que no me matar\u00e9is\u00bb. {I}13_{/}Ellos le dijeron: \u00abNo, nosotros solamente queremos atarte y entregarte en sus manos, pero no te mataremos\u00bb. Lo ataron con dos sogas nuevas y lo sacaron de la roca.
{R}_{I}14_{/}Cuando lleg\u00f3 a Lej\u00ed, los filisteos corrieron a su encuentro. Entonces el esp\u00edritu del Se\u00f1or se apoder\u00f3 de \u00e9l; las sogas con que estaba atado fueron como hilos de lino quemados por el fuego y las ataduras de sus brazos se deshicieron. {I}15_{/}Vio cerca una quijada de asno fresca, la agarr\u00f3 y mat\u00f3 a mil hombres: {R}_{I}16_{/}Sans\u00f3n dijo:
\u00abCon la quijada de asno
los he zurrado bien;
con la quijada de asno
he matado a mil hombres\u00bb.
{I}17_{/}Termin\u00f3 y tir\u00f3 la quijada; por eso aquel lugar se llama Ramat Lej\u00ed. {I}18_{/}Devorado por la sed, clam\u00f3 al Se\u00f1or: \u00abT\u00fa me has dado esta gran victoria, \u00bfy ahora me voy a morir de sed y a caer en manos de esos incircuncisos?\u00bb. {R}_{I}19_{/}El Se\u00f1or abri\u00f3 la pila que hay en Lej\u00ed, y sali\u00f3 de ella agua. Sans\u00f3n bebi\u00f3 y se reanim\u00f3. Por eso a la fuente de Lej\u00ed se la llama hasta la fecha En Hacor\u00e9. {R}_{I}20_{/}Sans\u00f3n fue juez de Israel durante veinte a\u00f1os, en la \u00e9poca de los filisteos.

{1}16{/}

{N}SANS\u00d3N ESCAPA DE GAZA{/}
{R}_{I}1_{/}Sans\u00f3n se fue a Gaza, donde hab\u00eda una prostituta, y entr\u00f3 en su casa. {R}_{I}2_{/}Cuando los de Gaza supieron que Sans\u00f3n estaba all\u00ed, la cercaron y estuvieron todo el d\u00eda en acecho a las puertas de la ciudad. Por la noche se fueron tranquilos a sus casas diciendo: \u00abAl venir el d\u00eda lo mataremos\u00bb. {R}_{I}3_{/}Sans\u00f3n estuvo acostado hasta medianoche; a medianoche se levant\u00f3, cogi\u00f3 las dos hojas de las puertas de la ciudad, con los postes y el cerrojo, se las ech\u00f3 al hombro y se las llev\u00f3 a la cima del monte que est\u00e1 frente por frente de Hebr\u00f3n.

{N}SANS\u00d3N Y DALILA{/}
{R}_{I}4_{/}Sans\u00f3n se enamor\u00f3 de una mujer del valle de Sorec, llamada Dalila. {R}_{I}5_{/}Los jefes de los filisteos fueron a verla, y le dijeron: \u00abSed\u00facele y averigua de d\u00f3nde le viene su extraordinaria fuerza y c\u00f3mo podr\u00edamos atarle y reducirle a la impotencia. Te daremos cada uno mil cien monedas de plata\u00bb. {R}_{I}6_{/}Dalila dijo a Sans\u00f3n: \u00abDime, por favor, de d\u00f3nde te viene tu extraordinaria fuerza y de qu\u00e9 modo podr\u00edas ser atado y sujetado\u00bb. {R}_{I}7_{/}Sans\u00f3n le contest\u00f3: \u00abSi me atasen con siete cuerdas humedecidas, sin dejarlas secar, perder\u00eda mi fuerza y ser\u00eda como otro hombre cualquiera\u00bb. {R}_{I}8_{/}Los jefes de los filisteos le llevaron las siete cuerdas humedecidas, sin secar, y Dalila lo at\u00f3 con ellas. {R}_{I}9_{/}Ten\u00eda gentes escondidas en su habitaci\u00f3n, y le grit\u00f3: \u00ab\u00a1Sans\u00f3n, los filisteos!\u00bb. \u00c9l rompi\u00f3 las cuerdas como se rompe un hilo de estopa quemado, y as\u00ed no se conoci\u00f3 el secreto de su fuerza. {R}_{I}10_{/}Dalila dijo a Sans\u00f3n: \u00abTe has burlado de m\u00ed, me has mentido. Dime, por favor, c\u00f3mo habr\u00eda que atarte\u00bb. {R}_{I}11_{/}\u00c9l respondi\u00f3: \u00abSi me atasen fuertemente con sogas nuevas que nunca se hayan usado, perder\u00eda mi fuerza y ser\u00eda como otro hombre cualquiera\u00bb. {R}_{I}12_{/}Dalila tom\u00f3 sogas nuevas, lo at\u00f3 con ellas, y le grit\u00f3: \u00ab\u00a1Sans\u00f3n, los filisteos!\u00bb. Ten\u00eda gentes escondidas en su habitaci\u00f3n, pero \u00e9l rompi\u00f3 las cuerdas que ten\u00eda sobre los brazos como si fueran un hilo.
{R}_{I}13_{/}Dalila dijo a Sans\u00f3n: \u00abTe has burlado de m\u00ed, me has mentido. Dime c\u00f3mo habr\u00eda que atarte\u00bb. \u00c9l respondi\u00f3: \u00abSi me entretejes las siete trenzas de mi cabeza con hilos y las sujetas con un clavo de tejedor, perder\u00eda mi fuerza y ser\u00eda como otro hombre cualquiera\u00bb. {R}_{I}14_{/}Ella le durmi\u00f3 y entreteji\u00f3 las siete trenzas de su cabeza con hilos y las sujet\u00f3 con un clavo de tejedor, y grit\u00f3: \u00ab\u00a1Sans\u00f3n, los filisteos!\u00bb. \u00c9l se despert\u00f3 y arranc\u00f3 los hilos y el clavo de tejedor. Y as\u00ed no se conoci\u00f3 el secreto de su fuerza.
{I}15_{/}Dalila le dijo: \u00ab\u00a1No digas que me amas cuando tu coraz\u00f3n no est\u00e1 conmigo! Por tres veces te has burlado de m\u00ed y no me dices el secreto de tu extraordinaria fuerza\u00bb. {R}_{I}16_{/}Y tanto le insist\u00eda d\u00eda tras d\u00eda con la misma pregunta que Sans\u00f3n, ya desesperado, {R}_{I}17_{/}le dijo la verdad: \u00abNo me he cortado nunca el cabello, porque estoy consagrado a Dios desde el vientre de mi madre. Si me lo cortasen, perder\u00eda toda mi fuerza y ser\u00eda como otro hombre cualquiera\u00bb. {R}_{I}18_{/}Dalila comprendi\u00f3 entonces que le hab\u00eda dicho la verdad. Y mand\u00f3 llamar a los jefes de los filisteos, diciendo: \u00abSubid, porque esta vez me ha dicho la verdad\u00bb. Y los jefes de los filisteos fueron con el dinero en la mano. {R}_{I}19_{/}Ella durmi\u00f3 a Sans\u00f3n sobre sus rodillas y llam\u00f3 a un hombre, que le cort\u00f3 las siete trenzas de su cabeza. Entonces \u00e9l comenz\u00f3 a perder su fuerza hasta que la perdi\u00f3 por completo. {R}_{I}20_{/}Ella dijo: \u00ab\u00a1Sans\u00f3n, los filisteos!\u00bb. \u00c9l se despert\u00f3 y se dijo: \u00abSaldr\u00e9 como tantas otras veces y me las arreglar\u00e9\u00bb. Pero no sab\u00eda que el Se\u00f1or lo hab\u00eda abandonado.

{N}PRISI\u00d3N DE SANS\u00d3N{/}
{R}_{I}21_{/}Los filisteos lo apresaron, le sacaron los ojos y lo llevaron a Gaza. Lo sujetaron con dos cadenas de bronce y le pusieron a moler el grano en la c\u00e1rcel.
{I}22_{/}Entretanto su cabellera comenz\u00f3 a crecer como antes. {R}_{I}23_{/}Los jefes de los filisteos se reunieron para ofrecer un gran sacrificio a Dag\u00f3n, su dios, y celebrar su triunfo; y dec\u00edan: \u00abNuestro dios ha puesto en nuestras manos a Sans\u00f3n, nuestro enemigo\u00bb.
{R}_{I}24_{/}El pueblo, al verlo, alababa a su dios, gritando:
\u00abNuestro dios ha puesto
en nuestras manos
a Sans\u00f3n, nuestro enemigo,
que asolaba nuestros campos
y mat\u00f3 a tantos de los nuestros\u00bb.
{R}_{I}25_{/}En medio de su alegr\u00eda, dijeron: \u00abQue traigan a Sans\u00f3n para que nos divierta\u00bb. Lo sacaron de la c\u00e1rcel y se divirtieron con \u00e9l. Lo hab\u00edan puesto entre las columnas. {R}_{I}26_{/}Entonces Sans\u00f3n dijo al joven que lo llevaba de la mano: \u00abLl\u00e9vame hasta las columnas sobre las que descansa el edificio para que pueda apoyarme en ellas\u00bb.

{N}\u00daLTIMA VENGANZA DE SANS\u00d3N{/}
{R}_{I}27_{/}El edificio estaba lleno de hombres y de mujeres. Estaban todos los jefes de los filisteos, y en la parte de arriba hab\u00eda unos tres mil hombres y mujeres viendo c\u00f3mo se divert\u00edan con Sans\u00f3n.
{R}_{I}28_{/}Entonces Sans\u00f3n invoc\u00f3 al Se\u00f1or as\u00ed: \u00abSe\u00f1or, Se\u00f1or, te lo suplico, acu\u00e9rdate de m\u00ed. Dame las fuerzas tan s\u00f3lo una vez m\u00e1s, y de un solo golpe me vengar\u00e9 de todos los filisteos por la p\u00e9rdida de mis ojos\u00bb. {R}_{I}29_{/}Sans\u00f3n palp\u00f3 las dos columnas centrales sobre las que descansaba el edificio, e hizo fuerza sobre ellas, sobre una con la mano derecha y sobre la otra con la mano izquierda. {I}30_{/}Y grit\u00f3: \u00abMuera yo con los filisteos\u00bb. Se agarr\u00f3 con todas sus fuerzas, y el edificio se derrumb\u00f3 sobre los jefes y sobre todo el pueblo que estaba all\u00ed. Fueron m\u00e1s los que mat\u00f3 al morir que los que hab\u00eda matado durante su vida. {R}_{I}31_{/}Sus hermanos y toda su familia fueron y se lo llevaron. Lo sepultaron entre Sor\u00e1 y Estaol, en la tumba de Man\u00f3aj, su padre. Fue juez de Israel durante veinte a\u00f1os.

{C}III.-AP\u00c9NDICES{/}

{1}17{/}

{N}EL SANTUARIO PRIVADO DE MIC\u00c1{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}Hab\u00eda un hombre en la monta\u00f1a de Efra\u00edn llamado Mic\u00e1, [=]_{R}_{I}2_{/}el cual dijo a su madre: \u00abLas mil cien monedas de plata que te quitaron y por las que maldijiste al ladr\u00f3n, las tengo yo, las rob\u00e9 yo. Te las devuelvo\u00bb. La madre le respondi\u00f3: \u00abQue Dios te bediga, hijo m\u00edo\u00bb. {I}3_{/}\u00c9l devolvi\u00f3 las mil cien monedas de plata a su madre, y ella dijo: \u00abQuiero consagrar este dinero al Se\u00f1or y que de mi mano pase a la de mi hijo para hacer con \u00e9l una imagen tallada y chapeada\u00bb. {I}4_{/}Tom\u00f3 doscientas monedas de plata y se las dio al fundidor, el cual hizo con ellas una imagen tallada y chapeada, que fue colocada en la casa de Mic\u00e1. {R}_{I}5_{/}As\u00ed Mic\u00e1 lleg\u00f3 a tener un santuario; hizo un efod e \u00eddolos familiares y nombr\u00f3 sacerdote a uno de sus hijos. [=]_{R}_{I}6_{/}En aquel tiempo no hab\u00eda rey en Israel; cada cual hac\u00eda lo que le parec\u00eda mejor.
[=]_{R}_{I}7_{/}Hab\u00eda en Bel\u00e9n un levita extranjero, de la tribu de Jud\u00e1. {R}_{I}8_{/}Sali\u00f3 de Bel\u00e9n de Jud\u00e1 para establecerse donde pudiese. En su caminar lleg\u00f3 a la monta\u00f1a de Efra\u00edn, a casa de Mic\u00e1. {R}_{I}9_{/}Mic\u00e1 le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfDe d\u00f3nde vienes?\u00bb. \u00c9l le respondi\u00f3: \u00abSoy un levita de Bel\u00e9n de Jud\u00e1, y voy de camino para establecerme donde pueda\u00bb. {I}10_{/}Mic\u00e1 le dijo: \u00abQu\u00e9date conmigo y s\u00e9 para m\u00ed un padre y sacerdote; te dar\u00e9 diez monedas de plata al a\u00f1o, de vestir y de comer\u00bb. {I}11_{/}El levita consinti\u00f3 en quedarse, y fue para \u00e9l como uno de sus hijos. {I}12_{/}Mic\u00e1 le dio la investidura sacerdotal, de forma que el joven le hizo de sacerdote y vivi\u00f3 en su casa. {I}13_{/}Mic\u00e1 dijo: \u00abAhora estoy seguro de que el Se\u00f1or me bendecir\u00e1 porque tengo a este levita por sacerdote\u00bb.

{1}18{/}

{N}LOS DANITAS CONQUISTAN LAIS{/}
{R}_{I}1_{/}En aquel tiempo no hab\u00eda rey en Israel. La tribu de Dan buscaba un territorio donde establecerse, porque hasta entonces no hab\u00eda recibido heredad entre las tribus de Israel. {R}_{I}2_{/}Los de Dan enviaron a cinco hombres valientes de Sor\u00e1 y Estaol para reconocer la regi\u00f3n y explorarla. Les dijeron: \u00abId a explorar la tierra\u00bb. Los cinco hombres llegaron a la monta\u00f1a de Efra\u00edn, a casa de Mic\u00e1, y all\u00ed pasaron la noche. {I}3_{/}Cuando estaban cerca de la casa de Mic\u00e1, reconocieron la voz del joven levita, fueron y le dijeron: \u00ab\u00bfQui\u00e9n te ha tra\u00eddo aqu\u00ed? \u00bfQu\u00e9 haces t\u00fa aqu\u00ed? \u00bfEn qu\u00e9 te ocupas?\u00bb. {I}4_{/}\u00c9l les respondi\u00f3: \u00abMic\u00e1 ha hecho conmigo esto y lo otro. Me da un salario, y yo le sirvo de sacerdote\u00bb. {R}_{I}5_{/}Ellos le dijeron: \u00abConsulta a Dios si tendr\u00e1 \u00e9xito el viaje que estamos haciendo\u00bb. {I}6_{/}El sacerdote les respondi\u00f3: \u00abId en paz; el viaje que hac\u00e9is est\u00e1 bajo los auspicios del Se\u00f1or\u00bb. {I}7_{/}De all\u00ed los cinco hombres se fueron a Lais. Vieron que las gentes de esta ciudad viv\u00edan seguros, a la manera de los sidonios, tranquilos y pac\u00edficos, y que nada les faltaba de cuanto produce la tierra; adem\u00e1s estaban lejos de los sidonios y sin relaci\u00f3n alguna con los arameos. {I}8_{/}Regresaron a Sor\u00e1 y Estaol, y sus hermanos les preguntaron: \u00ab\u00bfQu\u00e9 nuevas tra\u00e9is?\u00bb. {I}9_{/}Ellos respondieron: \u00abHemos ido y recorrido la regi\u00f3n hasta Lais. \u00a1\u00c1nimo! Vamos a atacarlos, porque hemos visto que la tierra es muy buena. No dud\u00e9is en poneros en camino para conquistar aquella tierra. {R}_{I}10_{/}Cuando llegu\u00e9is, os encontrar\u00e9is con un pueblo sin defensa. Es una regi\u00f3n espaciosa que Dios ha puesto en vuestras manos, y en la que no falta de nada\u00bb.
{R}_{I}11_{/}Seiscientos hombres de la tribu de Dan salieron de Sor\u00e1 y Estaol bien armados {R}_{I}12_{/}y acamparon en Quiriat Year\u00edn, en Jud\u00e1. Por eso aquel lugar se llama todav\u00eda hoy \u00abel campamento de Dan\u00bb. Est\u00e1 al poniente de Quiriat Year\u00edn. {R}_{I}13_{/}Desde all\u00ed pasaron a la monta\u00f1a de Efra\u00edn y llegaron a casa de Mic\u00e1. {I}14_{/}Los cinco hombres que hab\u00edan ido a explorar el pa\u00eds dijeron a sus compa\u00f1eros: \u00ab\u00bfNo sab\u00e9is que en esta casa hay un efod, \u00eddolos familiares y una imagen tallada y chapeada? Pensad lo que conviene hacer\u00bb. {I}15_{/}Fueron a la casa del joven levita, la casa de Mic\u00e1, y le saludaron. {I}16_{/}Los seiscientos hombres armados se pusieron a la entrada de la puerta. {I}17_{/}Y los cinco hombres que hab\u00edan ido a explorar el pa\u00eds entraron, se apoderaron de la imagen tallada y chapeada, el efod y los \u00eddolos familiares, mientras que el sacerdote estaba a la entrada de la puerta con los seiscientos hombres armados. {I}18_{/}Entonces el sacerdote les dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 est\u00e1is haciendo?\u00bb. {R}_{I}19_{/}Ellos respondieron: \u00abC\u00e1llate; cierra la boca, ven con nosotros y ser\u00e1s para nosotros padre y sacerdote. \u00bfQu\u00e9 es mejor para ti: ser sacerdote de una casa particular o ser el sacerdote de una tribu y de un clan de Israel?\u00bb. {I}20_{/}El sacerdote se alegr\u00f3, tom\u00f3 el efod, los \u00eddolos familiares y la imagen tallada y chapeada y se fue con ellos. {I}21_{/}Ellos se pusieron en marcha poniendo en cabeza a las mujeres, los ni\u00f1os, los reba\u00f1os y las cosas de valor. {I}22_{/}Estaban ya lejos, cuando Mic\u00e1 y sus vecinos se reunieron y se pusieron en su persecuci\u00f3n. {R}_{I}23_{/}Al o\u00edr los gritos de sus perseguidores, los de Dan se volvieron y preguntaron a Mic\u00e1: \u00ab\u00bfQu\u00e9 te pasa para gritar as\u00ed?\u00bb. {I}24_{/}\u00c9l respondi\u00f3: \u00ab\u00bfMe hab\u00e9is robado el dios que me hab\u00eda hecho y el sacerdote y me hab\u00e9is dejado sin nada, y todav\u00eda me pregunt\u00e1is qu\u00e9 me pasa?\u00bb. {R}_{I}25_{/}Los de Dan le contestaron: \u00abNo alces la voz, no sea que perdamos la paciencia y nos lancemos sobre vosotros con riesgo de tu vida y la de tu familia\u00bb. {R}_{I}26_{/}Y los de Dan siguieron su camino. Mic\u00e1, viendo que eran m\u00e1s fuertes, se dio la vuelta y volvi\u00f3 a su casa.
{I}27_{/}Y ellos, con el \u00eddolo que se hab\u00eda hecho Mic\u00e1 y el sacerdote que ten\u00eda a su servicio, marcharon contra Lais, un pueblo tranquilo y confiado, lo pasaron a espada y prendieron fuego a la ciudad. {I}28_{/}No hubo nadie que los socorriese, porque estaban lejos de Sid\u00f3n y no ten\u00edan relaci\u00f3n alguna con los arameos. Estaba situada en el valle que se extiende hasta Bet Rejob. Ellos reedificaron la ciudad y se instalaron en ella. {R}_{I}29_{/}Y la llamaron Dan, de Dan, su padre, hijo de Israel. Antiguamente se llamaba Lais.

{N}CULTO ILEG\u00cdTIMO DE DAN{/}
[=]_{R}_{I}30_{/}Los de Dan entronizaron el \u00eddolo para adorarlo, y Jonat\u00e1n, hijo de Guers\u00f3n, hijo de Mois\u00e9s, \u00e9l y sus hijos, fueron los sacerdotes de la tribu de Dan hasta el destierro. {R}_{I}31_{/}Y tuvieron entronizado el \u00eddolo durante todo el tiempo que la casa de Dios estuvo en Silo.

{1}19{/}

{N}CRIMEN DE LAS GENTES DE GUIBE\u00c1{/}
[\u0095]_{R}_{I}1_{/}En aquel tiempo, cuando no hab\u00eda rey en Israel, un levita que viv\u00eda en la monta\u00f1a de Efra\u00edn tom\u00f3 por concubina a una mujer de Bel\u00e9n de Jud\u00e1. {R}_{I}2_{/}Ella se disgust\u00f3 con \u00e9l y se fue a casa de su padre, a Bel\u00e9n de Jud\u00e1, y estuvo all\u00ed cuatro meses. {I}3_{/}Su marido fue a buscarla para convencerla de que volviera con \u00e9l. Llevaba consigo un criado y dos asnos. Ella lo hizo entrar en casa; {I}4_{/}el suegro, al verlo, lo recibi\u00f3 con alegr\u00eda y lo hizo quedarse con ellos. El levita y su criado estuvieron all\u00ed tres d\u00edas, comiendo, bebiendo y durmiendo. {I}5_{/}Al cuarto d\u00eda se levant\u00f3 de madrugada para irse; pero el padre de la joven le dijo: \u00abCome algo antes de irte, aunque sea un pedazo de pan\u00bb. {I}6_{/}Y los dos se sentaron, comieron y bebieron. Despu\u00e9s el padre de la joven le dijo: \u00abAnda, qu\u00e9date y pasa contento aqu\u00ed una noche m\u00e1s\u00bb. {I}7_{/}El levita se levant\u00f3 para irse, pero su suegro le inst\u00f3 tanto a que se quedara, que se qued\u00f3 all\u00ed a pasar la noche. {I}8_{/}El quinto d\u00eda se levant\u00f3 de madrugada para irse, pero el padre de la joven le dijo: \u00abCome algo antes de salir para recobrar las fuerzas\u00bb. Y as\u00ed se les pas\u00f3 el tiempo, hasta declinar el d\u00eda, comiendo los dos juntos. {I}9_{/}El levita se levant\u00f3 para irse con su concubina y su criado, pero su suegro le dijo: \u00abMira, ya es tarde; pasa aqu\u00ed contento la noche; ma\u00f1ana os ir\u00e9is de madrugada\u00bb. {R}_{I}10_{/}Pero el levita no quiso pasar all\u00ed la noche. Se levant\u00f3 y se fue. Avistaron a Jeb\u00fas, o sea, Jerusal\u00e9n. Llevaba los dos asnos cargados, la concubina y el criado.
{R}_{I}11_{/}Cuando llegaron cerca de Jeb\u00fas, era el atardecer, y el criado dijo a su amo: \u00abVayamos a esta ciudad de los jebuseos para pasar en ella la noche\u00bb. {I}12_{/}Su amo le respondi\u00f3: \u00abNo debemos entrar en una ciudad de extranjeros, donde no hay israelitas: sigamos hasta Guibe\u00e1; {I}13_{/}anda, intentemos llegar a uno de estos lugares para pasar la noche: Guibe\u00e1 o Ram\u00e1\u00bb. {I}14_{/}Pasaron de largo y continuaron su camino. Llegaron a Guibe\u00e1 de Benjam\u00edn a la puesta del sol, {I}15_{/}y se dispusieron a pasar all\u00ed la noche. Entraron y se sentaron en la plaza de la ciudad, pero nadie les ofreci\u00f3 su casa para pasar la noche. [=]_{R}_{I}16_{/}En esto lleg\u00f3 un anciano, que ven\u00eda de trabajar del campo. Era un hombre de la monta\u00f1a de Efra\u00edn, que viv\u00eda en Guibe\u00e1; las gentes del lugar eran benjaminitas. {I}17_{/}Vio a aquel viajero en la plaza de la ciudad, y le dijo: \u00ab\u00bfDe d\u00f3nde vienes y ad\u00f3nde vas?\u00bb. {R}_{I}18_{/}\u00c9l respondi\u00f3: \u00abVenimos de Bel\u00e9n de Jud\u00e1 y vamos a la monta\u00f1a de Efra\u00edn. Yo soy de all\u00ed. Fui a Bel\u00e9n de Jud\u00e1, y ahora vuelvo a mi casa; pero nadie quiere hospedarme en su casa. {I}19_{/}Tenemos paja y forraje para nuestros asnos, y pan y vino para m\u00ed, para tu sierva y para el joven que acompa\u00f1a a tu siervo. No nos falta nada\u00bb. {I}20_{/}El anciano le dijo: \u00abLa paz est\u00e9 contigo; yo te dar\u00e9 todo lo que te haga falta, pero no pases la noche en la plaza\u00bb. {I}21_{/}Los llev\u00f3 a su casa, ech\u00f3 de comer a sus asnos, se lavaron los pies y despu\u00e9s comieron y bebieron.
{I}22_{/}Cuando m\u00e1s contentos estaban, unos hombres pervertidos de la ciudad empezaron a dar golpes a la puerta y a decir al anciano due\u00f1o de la casa: \u00abS\u00e1canos al hombre que ha entrado en tu casa para que abusemos de \u00e9l\u00bb. {I}23_{/}El due\u00f1o de la casa sali\u00f3 y les dijo: \u00abNo, hermanos m\u00edos, no hag\u00e1is semejante barbaridad, por favor. Ya que est\u00e1 en mi casa, no deb\u00e9is hacer esta infamia. [=]_{R}_{I}24_{/}Aqu\u00ed est\u00e1 mi hija, que es virgen; os la sacar\u00e9 fuera para que abus\u00e9is de ella y hag\u00e1is con ella lo que quer\u00e1is; pero no comet\u00e1is con este hombre semejante infamia\u00bb. {I}25_{/}Pero no quisieron escucharlo. Entonces el levita les sac\u00f3 a su concubina. Ellos abusaron de ella durante toda la noche hasta la ma\u00f1ana, y al salir la aurora la dejaron. {I}26_{/}Al amanecer, la mujer fue a la casa donde estaba su marido y cay\u00f3 muerta a la puerta. {I}27_{/}Su marido se levant\u00f3, abri\u00f3 la puerta de la casa para salir y continuar su camino, cuando vio a su concubina ca\u00edda a la entrada de la casa con las manos en el umbral. {I}28_{/}\u00c9l le dijo: \u00abLev\u00e1ntate y v\u00e1monos\u00bb. Ella no respondi\u00f3. Entonces la carg\u00f3 sobre su asno y se puso en camino para ir a su casa. [=]_{R}_{I}29_{/}Cuando lleg\u00f3 a su casa, tom\u00f3 un cuchillo, descuartiz\u00f3 el cad\u00e1ver de su concubina en doce trozos y los mand\u00f3 por todo el territorio de Israel. {R}_{I}30_{/}Todos los que lo ve\u00edan comentaban: \u00abHay que reflexionar y pensar lo que hay que hacer. Nunca ha sucedido ni se ha visto cosa semejante desde que los israelitas salieron de Egipto hasta hoy\u00bb.

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{N}GUERRA DE ISRAEL CONTRA BENJAM\u00cdN{/}
{R}_{I}1_{/}Todos los israelitas como un solo hombre, desde Dan hasta Berseba y la regi\u00f3n de Galaad, fueron a reunirse ante el Se\u00f1or en Misp\u00e1. {R}_{I}2_{/}Los jefes de todo el pueblo, todas las tribus de Israel, asistieron a la asamblea del pueblo de Dios, cuatrocientos mil hombres de a pie que sab\u00edan manejar la espada. {I}3_{/}Los de la tribu de Benjam\u00edn supieron que los israelitas se hab\u00edan reunido en Misp\u00e1. Los israelitas preguntaron: \u00abContadnos c\u00f3mo se ha cometido este crimen\u00bb. {I}4_{/}Entonces el levita, el marido de la v\u00edctima, les dijo: \u00abYo llegu\u00e9 con mi concubina a Guibe\u00e1 de Benjam\u00edn para pasar la noche. {I}5_{/}Los de Guibe\u00e1 durante la noche rodearon la casa donde yo estaba con idea de matarme, y de tal manera abusaron de mi concubina que muri\u00f3. {R}_{I}6_{/}Yo descuartic\u00e9 en trozos su cad\u00e1ver, los mand\u00e9 por todo el territorio para que todo Israel se enterara del crimen tan cruel. {I}7_{/}Vosotros, como israelitas, deliberad y tomad una decisi\u00f3n\u00bb. {R}_{I}8_{/}Todo el pueblo se levant\u00f3 como un solo hombre, diciendo: \u00abNinguno de nosotros volver\u00e1 a su tienda, ninguno volver\u00e1 a su casa. {I}9_{/}Vamos a echar suertes a ver a qui\u00e9n le toca atacar a Guibe\u00e1; {R}_{I}10_{/}uno de cada diez hombres de todas las tribus de Israel se encargar\u00e1 de conseguir v\u00edveres para el ej\u00e9rcito; los dem\u00e1s ir\u00e1n a dar su merecido a Guibe\u00e1 de Benjam\u00edn por la infamia que han cometido en Israel\u00bb. {R}_{I}11_{/}Todos los israelitas se unieron, como un solo hombre, para atacar a la ciudad.
{R}_{I}12_{/}Las tribus de Israel enviaron mensajeros a la tribu de Benjam\u00edn para decir: \u00ab\u00bfQu\u00e9 crimen es \u00e9ste que se ha cometido entre vosotros? [=]_{I}13_{/}Entregad a esos hombres perversos que hay en Guibe\u00e1 para que los matemos y hagamos desaparecer el mal de en medio de Israel\u00bb. Pero los de Benjam\u00edn no hicieron caso a sus hermanos, los israelitas. {I}14_{/}Los benjaminitas salieron de todas las ciudades y se reunieron en Guibe\u00e1 para ir a luchar contra los israelitas. {I}15_{/}Los benjaminitas, venidos de todas las ciudades, sumaron veinticinco mil hombres diestros en el manejo de la espada, sin contar los de Guibe\u00e1. {I}16_{/}Entre ellos hab\u00eda setecientos hombres elegidos, zurdos, capaces de tirar una piedra contra un pelo sin errar el blanco. {I}17_{/}Y los israelitas, prescindiendo de los de Benjam\u00edn, eran cuatrocientos mil, todos gente de guerra y diestros en el manejo de la espada; {R}_{I}18_{/}fueron a Betel para consultar a Dios: \u00ab\u00bfQui\u00e9n de nosotros subir\u00e1 el primero a luchar contra los de Benjam\u00edn?\u00bb. El Se\u00f1or respondi\u00f3: \u00abJud\u00e1\u00bb.

{N}PARCIAL VICTORIA DE BENJAM\u00cdN{/}
{I}19_{/}Los israelitas se pusieron en marcha por la ma\u00f1ana y acamparon en Guibe\u00e1 {I}20_{/}para luchar contra Benjam\u00edn, coloc\u00e1ndose en orden de batalla contra ellos. {I}21_{/}Pero los de Benjam\u00edn hicieron una salida desde Guibe\u00e1 y mataron en aquel d\u00eda a veintid\u00f3s mil israelitas. {R}_{I}22_{/}Los israelitas fueron a Betel, estuvieron llorando ante el Se\u00f1or hasta la tarde y le consultaron: \u00ab\u00bfVolveremos a luchar contra nuestros hermanos de Benjam\u00edn?\u00bb. El Se\u00f1or respondi\u00f3: \u00abId contra \u00e9l\u00bb. {I}23_{/}Entonces los israelitas se hicieron fuertes y volvieron a presentar batalla en el mismo lugar del d\u00eda anterior. {I}24_{/}Se acercaron de nuevo a los de Benjam\u00edn, {I}25_{/}pero los de Benjam\u00edn salieron a su encuentro desde Guibe\u00e1 y mataron a otros dieciocho mil israelitas diestros en el manejo de la espada. {R}_{I}26_{/}Entonces todo el ej\u00e9rcito de Israel y todo el pueblo fueron a Betel y all\u00ed lloraron ante el Se\u00f1or y ayunaron aquel d\u00eda hasta la tarde y ofrecieron al Se\u00f1or holocaustos y sacrificios de reconciliaci\u00f3n. {R}_{I}27_{/}Despu\u00e9s consultaron al Se\u00f1or. En aquel tiempo estaba all\u00ed el arca de la alianza del Se\u00f1or, {I}28_{/}y Fine\u00e9s, hijo de Eleazar, hijo de Aar\u00f3n, estaba a su servicio. Ellos preguntaron: \u00ab\u00bfSaldremos otra vez a luchar contra nuestros hermanos de Benjam\u00edn, o nos damos por vencidos?\u00bb. El Se\u00f1or contest\u00f3: \u00abId, porque ma\u00f1ana los entregar\u00e9 en vuestras manos\u00bb.

{N}VICTORIA DE ISRAEL SOBRE BENJAM\u00cdN{/}
[=]_{I}29_{/}Los israelitas tendieron una emboscada en torno a Guibe\u00e1; {I}30_{/}al tercer d\u00eda marcharon contra los de Benjam\u00edn y se pusieron en orden de batalla frente a Guibe\u00e1, como las otras veces. {R}_{I}31_{/}Los de Benjam\u00edn salieron a su encuentro, alej\u00e1ndose de la ciudad como las veces anteriores; mataron a unos treinta hombres por los caminos de Betel y de Gaba\u00f3n. {I}32_{/}Los de Benjam\u00edn dec\u00edan: \u00abEst\u00e1n derrotados ante nosotros, como la vez anterior\u00bb. Pero los israelitas se dec\u00edan: \u00abHuyamos para traerlos lejos de la ciudad\u00bb. {R}_{I}33_{/}Entonces, mientras los israelitas se movieron de su puesto y se pusieron en orden de batalla en Baal Tamar, la emboscada de Israel surgi\u00f3 de su puesto al poniente de Guibe\u00e1. {R}_{I}34_{/}Y llegaron frente a Guibe\u00e1 diez mil hombres escogidos de todo Israel. El combate fue duro, pues los de Benjam\u00edn no se dieron cuenta del mal que se les echaba encima. {R}_{I}35_{/}El Se\u00f1or derrot\u00f3 a Benjam\u00edn ante Israel, y los israelitas mataron aquel d\u00eda veinticinco mil cien benjaminitas diestros en el manejo de la espada. {I}36_{/}Los de Benjam\u00edn se dieron cuenta de que estaban derrotados. Los israelitas hab\u00edan cedido terreno a Benjam\u00edn porque confiaban en la emboscada que hab\u00edan tendido junto a Guibe\u00e1. {I}37_{/}Los emboscados se desplegaron r\u00e1pidamente sobre Guibe\u00e1, y pasaron a espada a toda la ciudad. {I}38_{/}Los israelitas hab\u00edan convenido con los emboscados, como se\u00f1al, que \u00e9stos har\u00edan surgir de la ciudad una columna de humo. {R}_{I}39_{/}Los israelitas volvieron la espalda en el combate. Benjam\u00edn hab\u00eda matado a unos treinta hombres de Israel y se dec\u00eda: \u00abEst\u00e1n vencidos ante nosotros, como en la batalla anterior\u00bb. {I}40_{/}Pero entonces comenz\u00f3 a levantarse de la ciudad la se\u00f1al, una columna de humo; y Benjam\u00edn, volviendo los ojos atr\u00e1s, se dio cuenta del incendio de la ciudad, que sub\u00eda al cielo. {I}41_{/}Los israelitas les hicieron frente, y los de Benjam\u00edn, aterrados ante el desastre que les ven\u00eda encima, {R}_{I}42_{/}huyeron por el camino del desierto, pero los que ven\u00edan de la ciudad los alcanzaron y los mataron; {I}43_{/}los cercaron, los persiguieron y los derrotaron frente al oriente de Guibe\u00e1. {I}44_{/}Cayeron dieciocho mil benjaminitas, todos hombres valientes. {R}_{I}45_{/}Los otros volvieron la espalda y huyeron al desierto, hacia la roca de Rim\u00f3n. Los israelitas mataron a cinco mil hombres por las subidas; despu\u00e9s los persiguieron hasta Guid\u00f3n y mataron a dos mil hombres. {I}46_{/}El total de los que cayeron de Benjam\u00edn aquel d\u00eda fue de veinticinco mil hombres, todos diestros en el manejo de la espada y hombres valientes. {R}_{I}47_{/}Seiscientos hombres pudieron huir al desierto, a la roca de Rim\u00f3n, y permanecieron all\u00ed durante cuatro meses. {I}48_{/}Los israelitas atacaron a los de Benjam\u00edn y los pasaron a espada, a los hombres, a los animales y a todo lo que encontraron. A todas las ciudades que encontraron les prendieron fuego.

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{N}LAMENTO DE ISRAEL{/}
{R}_{I}1_{/}Los israelitas hab\u00edan hecho este juramento en Misp\u00e1: \u00abNinguno de nosotros dar\u00e1 su hija a ninguno de Benjam\u00edn por mujer\u00bb. {R}_{I}2_{/}El pueblo fue a Betel y estuvo all\u00ed hasta la tarde ante Dios, levantando su voz y haciendo gran llanto, y dec\u00edan: {I}3-{/}\u00ab\u00bfPor qu\u00e9, oh Se\u00f1or, Dios de Israel, ha pasado esto, que Israel haya sido privado de una de sus tribus?\u00bb. {R}_{I}4_{/}Al d\u00eda siguiente el pueblo se levant\u00f3 de madrugada, erigi\u00f3 all\u00ed un altar y ofreci\u00f3 holocaustos y sacrificios de reconciliaci\u00f3n. {R}_{I}5_{/}Se preguntaron: \u00ab\u00bfQui\u00e9n de entre todas las tribus de Israel no acudi\u00f3 a la asamblea del Se\u00f1or?\u00bb. Porque hab\u00edan jurado solemnemente que quien no subiese a Misp\u00e1 ante el Se\u00f1or ser\u00eda castigado con la muerte.

{N}SE PROVEE DE MUJERES A LOS SUPERVIVIENTES DE BENJAM\u00cdN{/}
{R}_{I}6_{/}Los israelitas se compadecieron de su hermano Benjam\u00edn. Y se dec\u00edan: \u00abHoy ha sido cortada de Israel una tribu. {I}7-{/}\u00bfQu\u00e9 haremos para dar mujeres a los que quedan? Porque hemos jurado ante el Se\u00f1or no darles nuestras hijas por mujeres\u00bb. {R}_{I}8_{/}Entonces se preguntaron: \u00ab\u00bfHay alguno de entre las tribus de Israel que no haya subido a Misp\u00e1 ante el Se\u00f1or?\u00bb. Y result\u00f3 que ninguno de Yab\u00e9s de Galaad hab\u00eda venido al campamento, a la asamblea. {I}9_{/}El pueblo hab\u00eda sido contado y, en efecto, no hab\u00eda ninguno de Yab\u00e9s de Galaad. {I}10_{/}Entonces la asamblea envi\u00f3 doce mil hombres de los m\u00e1s valientes con esta orden: \u00abId y pasad a espada a todos los habitantes de Yab\u00e9s de Galaad, a las mujeres y a los ni\u00f1os. {I}11_{/}Matad a todos los varones y a todas las mujeres que no sean v\u00edrgenes, pero dejad con vida a las v\u00edrgenes\u00bb. As\u00ed lo hicieron. {I}12_{/}Entre los habitantes de Galaad encontraron cuatrocientas v\u00edrgenes y las llevaron al campamento de Silo, en la tierra de Cana\u00e1n. {R}_{I}13_{/}Toda la asamblea envi\u00f3 mensajeros a los de Benjam\u00edn, que estaban en la roca de Rim\u00f3n, para ofrecerles la paz. {I}14_{/}Los de Benjam\u00edn regresaron, y los israelitas les dieron por mujeres las que hab\u00edan quedado con vida en Yab\u00e9s de Galaad; pero no hab\u00eda bastantes para todos.
{R}_{I}15_{/}El pueblo se compadeci\u00f3 de Benjam\u00edn, porque el Se\u00f1or hab\u00eda abierto una brecha en las tribus de Israel. {I}16_{/}Los ancianos de la comunidad se preguntaron: \u00ab\u00bfQu\u00e9 haremos para procurar mujeres a los que faltan, pues las mujeres de Benjam\u00edn fueron exterminadas?\u00bb. {R}_{I}17_{/}Y a\u00f1adieron: \u00ab\u00bfC\u00f3mo conservar un resto de Benjam\u00edn para que no desaparezca una tribu de Israel? {I}18_{/}Porque nosotros no podemos darles por mujeres a nuestras hijas, ya que los israelitas hicieron este juramento: Maldito quien d\u00e9 mujer a Benjam\u00edn\u00bb. {R}_{I}19_{/}Despu\u00e9s dijeron: \u00abEst\u00e1 cerca la fiesta del Se\u00f1or que se celebra todos los a\u00f1os en Silo, ciudad situada al norte de Betel, al oriente del camino que sube de Betel a Siqu\u00e9n y al sur de Lebon\u00e1\u00bb. {I}20_{/}Y mandaron decir a los de Benjam\u00edn: \u00abId y poneos en emboscada en las vi\u00f1as. {I}21_{/}Os qued\u00e1is observando y, cuando ve\u00e1is que las muchachas de Silo salen para bailar en coro, sal\u00eds vosotros de las vi\u00f1as y os llev\u00e1is cada uno una y os volv\u00e9is a vuestra tierra. {I}22_{/}Cuando sus padres o sus hermanos vengan a querellarse con vosotros, les diremos: Perdonadlos por haber tomado cada uno su mujer, como en guerra; porque si se las hubieseis dado vosotros, entonces vosotros ser\u00edais culpables\u00bb. {I}23_{/}Los de Benjam\u00edn lo hicieron as\u00ed y tomaron de entre las que bailaban una cada uno. Despu\u00e9s volvieron cada uno a su heredad, edificaron las ciudades y se establecieron en ellas. {I}24_{/}Los israelitas se fueron cada uno a su tribu y a su clan y volvieron cada uno a su heredad.
{R}_{I}25_{/}En aquel tiempo no hab\u00eda rey en Israel y cada cual hac\u00eda lo que quer\u00eda.

