{N}1,{/}1: (1-3) El presb\u00edtero, sin precisi\u00f3n ulterior alguna, presupone que se trata de una personalidad inconfundible en la comunidad. En contra de lo que pudiera parecer a primera vista, no env\u00eda su carta a una mujer cristiana y a sus hijos: se deduce de toda la carta y del intercambio entre el singular y el plural (5-6). El autor se acomoda a la costumbre de llamar \u00abse\u00f1ora\u00bb a la sociedad civil, y la traslada al terreno religioso. Escribe, por tanto, a una comunidad concreta, a la que llama \u00abse\u00f1ora\u00bb, con la precisi\u00f3n de \u00abelegida\u00bb, para acentuar el pensamiento b\u00edblico de la elecci\u00f3n; y a sus miembros, a los que llama \u00abhijos\u00bb.

{N}1,{/}4: (4-11) Las advertencias del presb\u00edtero recaen en tres puntos: necesidad de mayor uni\u00f3n entre los miembros de la comunidad (4-6), rechazo de las doctrinas gn\u00f3sticas, descritas con las mismas caracter\u00edsticas que en 1Juan: se juegan en ello su ser cristiano; la doctrina expuesta es el criterio para recibir o rechazar decididamente a predicadores ambulantes, que pod\u00edan llegar a la comunidad: si alguno \u00abviene\u00bb... (10s).

