{N}1,{/}1: (1-3) De forma habitual, Pablo abre sus cartas destacando tres elementos: mitente, destinatarios y saludos. Al autopresentarse -\u00e9l es el mitente, el que env\u00eda la carta- acent\u00faa su calidad de ap\u00f3stol, vinculando esta vocaci\u00f3n a la llamada directa e inmediata de Cristo (1Cor 15,8-10; G\u00e1l 1,15ss); los destinatarios son \u00abla Iglesia de Dios en Corinto\u00bb -para Pablo la Iglesia es el cristianismo considerado como la comunidad elegida por Dios, que se pluraliza en distintos lugares y en comunidades particulares-; el saludo \u00abgracia y paz\u00bb se refiere al poder y la presencia de Dios en la comunidad, a la convicci\u00f3n de ser amados por \u00e9l y al deseo de la plena armon\u00eda con \u00e9l y con los dem\u00e1s cristianos.

{N}1,{/}4: (4-9) La comunidad de Corinto se convirti\u00f3 en el centro cristiano m\u00e1s importante de Grecia. Pablo agradece a Dios, en principio, la incontenible vitalidad de aquella comunidad, en la que la actuaci\u00f3n del Esp\u00edritu se manifestaba en toda clase de dones. Al mismo tiempo establece el principio de la fidelidad a Dios -que es fiel- y a la actuaci\u00f3n del Esp\u00edritu, para poder llegar a buen puerto: el ser evaluados positivamente en el momento \u00faltimo para disfrutar plenamente de la salvaci\u00f3n de Dios.

{N}1,{/}10: (10-12) El pluralismo existente en Corinto se hab\u00eda convertido en partidismo. Este partidismo giraba en torno a los predicadores, a los que consideraba como ret\u00f3ricos ambulantes o mercaderes de sabidur\u00eda humana. Pablo condena la sobrevaloraci\u00f3n de las personas en el quehacer evangelizador y rechaza el partidismo existente.

{N}1,{/}13: (13-17) El partido mencionado se opone a la unidad de Cristo, que muri\u00f3 por ellos y en cuyo nombre han sido bautizados. Los bautizados no adquieren relaci\u00f3n alguna de compromiso personal con quien los ha bautizado, sino con Cristo, que da la eficacia al bautismo y crea la unidad de la Iglesia (Rom 6,3ss).

{N}1,{/}18: (1,18-3,4) El partidismo existente en Corinto se opone a la naturaleza del evangelio, que no es una sabidur\u00eda humana ni una especulaci\u00f3n filos\u00f3fica. Probablemente Pablo condena aqu\u00ed determinadas corrientes religiosas de tipo gn\u00f3stico, que se vanagloriaban de su uni\u00f3n estrecha con el Cristo {C}celeste,{/} olvid\u00e1ndose, desconectando, del Cristo {C}crucificado,{/} a quien realmente debemos la salud y la esperanza. La necedad aparece aqu\u00ed en un sentido enormemente negativo.

{N}3,{/}5: (3,5-4,21) El partidismo de Corinto se opone a la naturaleza del apostolado: los predicadores son cooperadores de Dios en el evangelio, y deben ser valorados como tales. La verdadera sabidur\u00eda es la de Dios, no la del hombre (Mt 18,3ss; 10,37-39). Dios lo da todo a los suyos al darse a s\u00ed mismo. Los mismos misioneros pertenecen a los dones que Dios ha concedido a los corintios. Por eso no deben ser absolutizados de ninguna de las maneras en cuanto a su valor.

{N}5,{/}1: Los corintios ten\u00edan sobrados motivos para, en lugar de ensoberbecerse por la riqueza de sus carismas, humillarse por sus propias miserias. Un miembro de la comunidad viv\u00eda maritalmente con la segunda mujer de su padre, bien hubiese muerto ya el padre o bien viviese separado de su mujer. Tal matrimonio estaba prohibido tanto por la ley jud\u00eda (Lev 18,7s; 20,11) como por el derecho romano. A la condenaci\u00f3n hecha por Pablo a\u00f1ade el Ap\u00f3stol el imperativo de despojarse de la vieja levadura. Este despojarse de la vieja levadura significa lo siguiente: la comunidad cristiana, purificada y liberada del pecado por la muerte de Cristo, debe permanecer limpia de pecado. Este significado est\u00e1 justificado desde la antigua costumbre jud\u00eda, seg\u00fan la cual, por la fiesta de la pascua, arrojaban fuera de las casas la antigua levadura. La antigua levadura simbolizaba la impureza moral, y el arrojarla fuera acentuaba la necesidad de la santificaci\u00f3n. La masa nueva es la comunidad purificada del pecado.

{N}6,{/}1: (1-11) Pablo condena el recurso de los cristianos a los tribunales civiles. Es un verdadero esc\u00e1ndalo. Su condici\u00f3n de cristianos deber\u00eda hacerles capaces de dirimir entre ellos sus propias diferencias sin necesidad de recurrir a los tribunales paganos. Es una aut\u00e9ntica paradoja que \u00ablos justos\u00bb acudan a \u00ablos injustos\u00bb para establecer la justicia (Rom 12,17ss). M\u00e1s a\u00fan, no deber\u00edan existir conflictos entre ellos, ya que el principio determinante de su conducta debe ser el amor al pr\u00f3jimo. Otro motivo de inquietud y preocupaci\u00f3n para Pablo.

{N}6,{/}12: (12-209 La fornicaci\u00f3n, justificada por algunos corintios con la frase paulina, de inspiraci\u00f3n estoica, \u00abtodo me es permitido\u00bb, es contraria a la libertad cristiana. La libertad ilimitada lleva a la esclavitud porque el hombre es dominado y esclavizado por los bienes terrenos y por los apetitos carnales. La libertad cristiana consiste en la posibilidad de obrar conforme a las exigencias de Cristo; en que la \u00fanica \u00abesclavitud\u00bb o servicio del hombre est\u00e9 en relaci\u00f3n con el Se\u00f1or Jes\u00fas.

{N}7,{/}1: (1-24) La reacci\u00f3n natural ante el libertinaje de Corinto hab\u00eda sido una corriente asc\u00e9tica que ve\u00eda en el matrimonio una amenaza para la santificaci\u00f3n de los cristianos. Ante el \u00abtodo es l\u00edcito\u00bb surgi\u00f3 el \u00abnada es l\u00edcito\u00bb. Frente a esta situaci\u00f3n, Pablo afirma: el celibato-virginidad es un estado digno, pero excepcional; el matrimonio es el estado normal; es obligaci\u00f3n grave de los casados la mutua entrega, que \u00fanicamente puede interrumpirse con tres condiciones: mutuo acuerdo, con el fin de tener el esp\u00edritu m\u00e1s libre para la oraci\u00f3n y que la prueba no sea larga. La larga abstinencia conyugal no ser\u00eda natural, y lo antinatural no es cristiano. La separaci\u00f3n conyugal est\u00e1 prohibida, a no ser que el c\u00f3nyuge no cristiano se niegue a cohabitar pac\u00edficamente con el c\u00f3nyuge cristiano (privilegio paulino).

{N}7,{/}25: (25-40) Despu\u00e9s de enunciar el principio general de que el cristianismo se adapta a todos los estados de vida (vv. 17-24), vuelve el tema sobre el matrimonio-virginidad. El primero es bueno, y el segundo mejor. Pablo establece las siguientes motivaciones del celibato: primera, como respuesta generosa a la gracia proveniente de Dios (v. 25); es fruto de la moci\u00f3n del Esp\u00edritu; la segunda motivaci\u00f3n es escatol\u00f3gica (vv. 26.29.31): la \u00fanica raz\u00f3n v\u00e1lida es el testimonio sobre el reino; la convicci\u00f3n inquebrantable de la existencia de \u00abotra ciudad\u00bb que no se acaba y hacia la que caminamos; la tercera motivaci\u00f3n es cristol\u00f3gica: estar totalmente con el Se\u00f1or para su total y exclusivo servicio.
Dedica los \u00faltimos versos a resolver dos problemas: la actitud que debe mantener el padre en relaci\u00f3n con su hija casadera, \u00absuperadulta\u00bb (vv. 36-38). Creemos que no se trata de las {C}v\u00edrgenes subintroductae:{/} especie de matrimonio espiritual en el cual una joven, por razones asc\u00e9ticas, pon\u00eda su virginidad al amparo de un hombre de confianza con quien viv\u00eda en una intimidad peligrosa. Optamos por la opini\u00f3n siguiente: se trata de la joven en relaci\u00f3n con su proyectado matrimonio. \u00bfVale la pena el paso al matrimonio teniendo en cuenta, como piensa Pablo por entonces, que se acerca el fin de los tiempos? Tambi\u00e9n aqu\u00ed se impone el principio de la libertad. Y este principio lo aplica al segundo caso, que es mucho m\u00e1s claro: la mujer que ha quedado viuda puede pasar sin m\u00e1s a un segundo matrimonio.

{N}8,{/}1: (1-13) Cuesti\u00f3n dif\u00edcilmente comprensible para nosotros. En Corinto, dada la multitud de religiones y templos, parte de la carne de los animales sacrificados a los \u00eddolos era vendida despu\u00e9s en el mercado. \u00bfPod\u00edan los cristianos comer aquellas carnes? La cuesti\u00f3n se planteaba desde la prohibici\u00f3n del AT de dar culto a los \u00eddolos (\u00c9x 20,2s; Dt 6,4ss). Pablo resuelve el problema desde el terreno de los principios: 1\u00ba, los \u00eddolos son nada; por tanto, la carne que les ha sido inmolada puede ser comida tranquilamente; 2\u00ba, si este proceder resulta escandaloso para los \u00abd\u00e9biles\u00bb -los jud\u00edos convertidos al cristianismo, que se consideraban obligados por aquellas prescripciones-, los cristianos procedentes del paganismo liberados de tales obligaciones, deben renunciar a dicha carne por raz\u00f3n del esc\u00e1ndalo.

{N}9,{/}1: (1-27) En Corinto se hab\u00eda llegado a negar a Pablo su categor\u00eda de ap\u00f3stol. No era como los dem\u00e1s. No se beneficiaba de su ministerio. Se ganaba el pan con el trabajo de sus manos (2Cor 11,7ss). Quer\u00eda ser totalmente libre. Pero esto, en lugar de rebajar su categor\u00eda de ap\u00f3stol, deb\u00eda sublimarla. Hab\u00eda renunciado a todo para ser libre y poder entregarse a todos, a jud\u00edos y a no jud\u00edos.

{N}10,{/}16: La expresi\u00f3n \u00abcuerpo de Cristo\u00bb (10,17; 12,12-13.27; Rom 12,1-5; G\u00e1l 3,28) designa en Pablo en primer lugar la salud realizada por la uni\u00f3n del cuerpo del cristiano con el cuerpo muerto y resucitado de Cristo. Uni\u00f3n que se realiza en el rito del bautismo y, de una manera m\u00e1s tangible, en la eucarist\u00eda (t\u00e9ngase en cuenta que cuando Pablo habla del \u00abcuerpo no se refiere al elemento material o carnal en contraposici\u00f3n al alma, sino al hombre en su totalidad, el \u00abyo\u00bb integral). El significado ulterior de la expresi\u00f3n, desarrollado m\u00e1s ampliamente en Efesios y Colosenses, designa la uni\u00f3n mutua de los cristianos, ilustrada con la imagen del cuerpo real, f\u00edsico, de Cristo; uni\u00f3n mutua de cuantos reciben su influencia; distinci\u00f3n entre \u00abcabeza\u00bb y miembros; el cuerpo de Cristo es la Iglesia; extensi\u00f3n de la influencia de Cristo a todo el universo, pues \u00aben Cristo habita la plenitud\u00bb (Col 1,19; 2,9).

{N}11,{/}2: (2-16) El problema del velo, que las mujeres deb\u00edan llevar en las asambleas lit\u00fargicas, pertenece al terreno de la praxis o de la costumbre de cada \u00e9poca o lugar. Ninguno de los argumentos aducidos por Pablo es convincente (pueden valorarse desde la simple lectura del texto). \u00c9l lo sab\u00eda muy bien. Por eso, al final de los mismos, apela a la tradici\u00f3n de la Iglesia, a la praxis, y si, a pesar de todo, alguno quiere seguir discutiendo, \u00e9l no entra en ese juego, porque no era esa su costumbre.

{N}11,{/}17: (17-34) De suyo, la cena del Se\u00f1or es la expresi\u00f3n m\u00e1s profunda de la unidad de los cristianos (1Cor 10,16s), pero en Corinto se hab\u00eda convertido en ocasi\u00f3n de divisiones y de esc\u00e1ndalo. Eso, dice Pablo, no es celebrar ya la cena del Se\u00f1or. Porque la eucarist\u00eda es, seg\u00fan el Ap\u00f3stol: 1\u00ba, recuerdo de la muerte de Cristo (v. 26). Un recuerdo, {C}anamnesis,{/} que es la actualizaci\u00f3n de un suceso pasado, pero cuya presencia y eficacia llega hasta el presente. Quien lo \u00abrecuerda\u00bb debe verse \u00abenvuelto\u00bb en \u00e9l; 2\u00ba, anuncio de la muerte del Se\u00f1or: se trata de un acontecimiento actual, gracias al cual vive la comunidad. La eucarist\u00eda se halla \u00edntima e inseparablemente unida a la teolog\u00eda de la cruz; 3\u00ba, fundaci\u00f3n de la nueva alianza (v. 25): es el nuevo orden de salvaci\u00f3n establecido por Jes\u00fas, gracias al cual nace una comunidad nueva. La eucarist\u00eda entra as\u00ed en relaci\u00f3n con el AT (Jer 31,31ss); 4\u00ba, comida de comuni\u00f3n con Cristo (10,16s). No se trata s\u00f3lo de un s\u00edmbolo o un signo. Sin embargo, esta comuni\u00f3n operante de Cristo debe distinguirse cuidadosamente del \u00abnaturalismo\u00bb y \u00abpoder m\u00e1gico\u00bb que en el medio ambiente se atribu\u00eda a ritos an\u00e1logos (11,17.23); 5\u00ba, comuni\u00f3n de los creyentes entre s\u00ed (10,17). No puede separarse la celebraci\u00f3n eucar\u00edstica de la conducta frente a los hermanos, como se hac\u00eda en Corinto (11,20ss). Ser\u00eda un desprecio a la comunidad de Dios; 6\u00ba, esperanza en la venida del Se\u00f1or (v. 26): las \u00faltimas palabras de este vers\u00edculo dan a la eucarist\u00eda el mismo sentido de la oraci\u00f3n tan frecuente en la primitiva Iglesia {C}maranatha{/} (16,22), \u00abven, Se\u00f1or\u00bb.

{N}12,{/}1:  Se llaman carismas las diversas aptitudes del esp\u00edritu humano -impulsado por el Esp\u00edritu- para la edificaci\u00f3n de la Iglesia. Los corintios, tan dados al sensacionalismo, deben tener unas normas para su valoraci\u00f3n y jerarquizaci\u00f3n: 1\u00aa, deben llevar a la confesi\u00f3n aut\u00e9ntica de la verdadera fe cristiana: Jes\u00fas es el Se\u00f1or; 2\u00aa, deben contribuir a la edificaci\u00f3n de la Iglesia, no a su destrucci\u00f3n; 3\u00aa, deben valorarse, como m\u00e1s importantes, aquellos que contribuyan m\u00e1s a lograr los dos efectos anteriormente mencionados; 4\u00aa, el supremo entre ellos, y al mismo tiempo regulador de todos, debe ser la caridad. Por eso precisamente el Ap\u00f3stol coloca el hermoso himno a la caridad entre los dos cap\u00edtulos dedicados al desarrollo de los carismas.

{N}15,{/}1: (1-5) Lo m\u00e1s importante, lo \u00fanicamente importante, es el evangelio. La palabra no pertenece todav\u00eda al g\u00e9nero literario, no designa un libro llamado \u00abevangelio\u00bb. El evangelio es el hecho pascual, muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas; el objeto de la predicaci\u00f3n de Pablo; el principio \u00fanico de salud; lo hecho por Dios en Cristo para la salvaci\u00f3n del hombre. Los beneficiados directamente y en primer lugar del encuentro con Jes\u00fas resucitado son los testigos fundantes de la fe cristiana.

{N}15,{/}15: (15-34) Esta es una cuesti\u00f3n que desborda el terreno de la praxis. Se trata de algo decisivo para el mensaje de la salud y para la fe. Pablo afirma lo siguiente: 1\u00ba, la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas es el dogma fundamental de la fe cristiana, comprobado por numerosas apariciones, incluyendo en ellas la del camino de Damasco (vv. 1-11); existe tal conexi\u00f3n entre nuestra resurrecci\u00f3n y la de Cristo, que negar la primera equivale a rechazar la segunda. La resurrecci\u00f3n de los muertos comenz\u00f3 con la de Cristo.
A su raciocinio a\u00f1ade Pablo la menci\u00f3n de una pr\u00e1ctica existente en Corinto, y que no sabemos con exactitud en qu\u00e9 consist\u00eda; el bautismo por los muertos. Se trataba, al parecer, de un bautismo vicario (en el sentido de \u00aben vez o en lugar de\u00bb), que pretend\u00eda por este medio hacer part\u00edcipes de la gracia del bautismo a aquellos que hab\u00edan muerto sin recibirlo. Pablo no aprueba ni reprueba tal costumbre. Simplemente la aduce, porque le serv\u00eda como complemento de su argumentaci\u00f3n.

{N}15,{/}35: (35-58) Pablo aborda dificultosamente, y no puede hacerse de otro modo, el {C}c\u00f3mo{/} de nuestra resurrecci\u00f3n. La resurrecci\u00f3n opera una transformaci\u00f3n profunda en nuestros cuerpos. Recurre a comparaciones naturales, para concluir que Dios puede crear cuerpos espirituales lo mismo que ha creado cuerpos materiales. De hecho ser\u00e1 Cristo, el Ad\u00e1n celeste el modelo de los resucitados. Si es verdad que la muerte no afectar\u00e1 a quienes se encuentren vivos en el momento de la parus\u00eda, sin embargo, la transformaci\u00f3n alcanzar\u00e1 a todos sin excepci\u00f3n y ser\u00e1 instant\u00e1nea. De este modo ser\u00e1 total la victoria de Cristo sobre la muerte; victoria que Pablo celebra mediante una acci\u00f3n de gracias.

{N}16,{/}1:  Pablo termina la carta recomendando la colecta en favor de los fieles de Jerusal\u00e9n. Da tanta importancia a este asunto porque, adem\u00e1s de ver en \u00e9l su dimensi\u00f3n social de socorro a los necesitados, lo considera, teol\u00f3gicamente, como argumento de la unidad de la Iglesia y de su absoluta inserci\u00f3n en ella, en contra de lo que algunos de sus m\u00faltiples calumniadores dec\u00edan de \u00e9l. Anuncia tambi\u00e9n su intenci\u00f3n de visitarlos y les recomienda a Timoteo, que llegar\u00e1 en breve a la ciudad. Da noticias sobre Apolo, les encarga una especial deferencia para con algunas personas destacadas de la comunidad y cierra la carta con saludos y formulando los votos de costumbre.

