{N}1,{/}1: (1-11) Anuncia de modo hiperb\u00f3lico el castigo que recaer\u00e1 sobre todo en los habitantes de Jud\u00e1. Junto al culto al Se\u00f1or dan culto a Baal y a los astros, a quienes adoraban los asirios. No ha llegado a\u00fan la reforma de Jos\u00edas. El \u00absacrifico\u00bb del v. 7 se refiere a los grandes castigos, cuyas primeras v\u00edctimas ser\u00e1n los pr\u00edncipes del pueblo, principales responsables de la corrupci\u00f3n moral y social del pueblo. El \u00abMortero\u00bb puede designar el Tirope\u00f3n, o tratarse de un nombre simb\u00f3lico para indicar lo que espera a sus moradores, que ser\u00edan triturados como en un mortero.

{N}1,{/}12: (12-18) Los jud\u00edos esperaban que Dios castigar\u00eda en el d\u00eda del Se\u00f1or a sus enemigos; el profeta les aclara que tambi\u00e9n los pecadores del pueblo ser\u00e1n castigados. En el v. 15 se inspir\u00f3 el autor medieval del {C}Dies irae{/} de la liturgia del d\u00eda de los difuntos.

{N}2,{/}1: (1-3) S\u00f3lo hay un camino para evitar el castigo que se describe bajo distintas im\u00e1genes: la pr\u00e1ctica de la humildad, de la justicia, de los mandamientos de Dios. S\u00f3lo ellos son llamados al reino de Dios (cf Sal 22,27; 34,3ss; Mt 5,3).

{N}2,{/}4: (4-7) Menciona cuatro de las cinco ciudades filisteas: la quinta, Gat, hab\u00eda sido destruida por Sarg\u00f3n el 711. Fueron enemigos de los israelitas, por lo que no son frecuentemente blanco de las profec\u00edas conminatorias de los profetas (cf Am 1,5-8; Is 14,24-32; Jer 47).

{N}2,{/}8: (8-11) Moab y Am\u00f3n, al este del mar Muerto, fueron enemigos tradicionales de Israel. Dios castigar\u00e1 el orgullo con que procedieron contra el pueblo escogido. Las \u00abislas\u00bb son los pueblos de la costa mediterr\u00e1nea; en el lenguaje prof\u00e9tico aluden al mesianismo universal y al gobierno de Dios sobre toda la tierra (cf Is 40,15; 41,1; 42,4).

{N}2,{/}12: (12-15) La breve menci\u00f3n de Etiop\u00eda (Egipto) puede ser debida al deseo de mencionar los cuatro puntos cardinales; los detalles de la destrucci\u00f3n de N\u00ednive, destruida totalmente y para siempre por los babilonios el 612, obedece a que hab\u00eda sido la opresora de las peque\u00f1as naciones vecinas y el enemigo por excelencia de Israel.

{N}3,{/}1: (1-8) El profeta se dirige de nuevo a Jerusal\u00e9n, y describe la tiran\u00eda, las injusticias sociales y la avaricia de las clases dirigentes que deterioraban notablemente la vida religiosa. En el v. 2 se les acusa de no poner su confianza en Dios y no haber aprendido la lecci\u00f3n que les quiso dar con el castigo y exterminio de naciones enemigas.

{N}3,{/}9: (9-15) Despu\u00e9s del castigo purificador vendr\u00e1 la restauraci\u00f3n. Los pueblos reconocer\u00e1n al Dios de Israel como Se\u00f1or universal. El or\u00e1culo de los vv. 11-13 da cumplimiento a 2,3. El \u00abresto\u00bb es Jud\u00e1, pues Samar\u00eda hac\u00eda tiempo que hab\u00eda ca\u00eddo. Los vv. 14-15 son una invitaci\u00f3n a la alegr\u00eda y evocan con su \u00abal\u00e9grate..., no temas\u00bb la estructura de Lc 1,26-38.

{N}3,{/}16: (16-20) Dios est\u00e1 presente en medio de su pueblo, lo que garantiza su ayuda eficaz. Se anuncia la vuelta del exilio. Al castigo siempre sobrevive un \u00abresto\u00bb, que continuar\u00e1 la historia y misi\u00f3n del pueblo escogido. El cumplimiento pleno y total de este, como de tantos vaticinios prof\u00e9ticos, tendr\u00e1 lugar en el Israel de Dios de los tiempos mesi\u00e1nicos y tambi\u00e9n en la Jerusal\u00e9n celestial de los tiempos futuros (Ap 21,22).

