{N}1,{/}1: (1-14) Comienza exaltando la potencia avasalladora de Dios, como preludio de la profec\u00eda central contra N\u00ednive. Se alternan las promesas de ruina para Asiria y de salvaci\u00f3n para Israel. Cumplida la justicia divina sobre el opresor, Jud\u00e1 podr\u00e1 disfrutar de paz y celebrar sus fiestas (2,1.3). El v. 11 puede aludir al asedio de Jerusal\u00e9n por Senaquerib en el 701.

{N}2,{/}1: (1-14) Impresionante descripci\u00f3n de N\u00ednive, capital del imperio asirio, ciudad muy grande, en la orilla izquierda del Tigris, con sus murallas de considerable espesor y altura y quince puertas. Seg\u00fan algunos historiadores, fueron los medos y babilonios quienes rompieron los diques del Tigris e hicieron desbordar sus aguas sobre la ciudad. Dado que la reina no ten\u00eda importancia alguna entre los asirios, posiblemente se aluda a la estatua de la diosa Istar -gran diosa de N\u00ednive, a cuyo servicio hab\u00eda prostitutas sagradas-, que ser\u00eda despojada de sus adornos y su recinto sumido en la oscuridad. A partir del v. 10 se presenta con todo patetismo el saqueo de la ciudad, que hab\u00eda acumulado riquezas de los pueblos sometidos. Oportuna contraposici\u00f3n entre lo que N\u00ednive fue y la suerte a que qued\u00f3 reducida con la destrucci\u00f3n a manos de medos y babilonios el a\u00f1o 612.

{N}3,{/}1: (1-19) Contin\u00faa la descripci\u00f3n gr\u00e1fica de N\u00ednive, poniendo el acento en las causas de la ruina, que fueron sus pecados. El lenguaje del v. 4, que referido a Israel en los profetas expresa la idolatr\u00eda, respecto a N\u00ednive significa la pol\u00edtica de Asiria, que hab\u00eda sometido a las naciones lo mismo que una prostituta seduce a los hombres con sus h\u00e1biles encantos. Ahora recibir\u00e1 el humillante castigo reservado a las prostitutas: ser\u00e1 vergonzosamente expuesta a la mirada de todos, que apartar\u00e1n su mirada horrorizados de su tremenda destrucci\u00f3n. Los vv. 8-10 recuerdan la conquista de Tebas, gran ciudad del Alto Egipto, conquistada el 663 por Asurbanipal, cuya ca\u00edda dej\u00f3 una profunda impresi\u00f3n. Los vv. 15b-16 contienen una invitaci\u00f3n ir\u00f3nica a N\u00ednive a que multiplique sus defensores... Pero por m\u00e1s que se multipliquen no prevalecer\u00e1n; la ciudad ser\u00e1 devorada por la espada y el fuego. Los oficiales y funcionarios del imperio est\u00e1n ahora tranquilos (v. 17); pero cuando llegue la hora del peligro tendr\u00e1n que dispersarse por donde puedan, a la manera como las langostas, que cuando levantan el vuelo no se sabe ad\u00f3nde se dirigen. Concluye el libro (vv. 18s) con la lamentaci\u00f3n f\u00fanebre, sat\u00edrica, de su ca\u00edda sin remedio, y con la expresi\u00f3n de alegr\u00eda de cuantos tuvieron que sufrir su opresi\u00f3n. En la perspectiva de los profetas, es Dios quien con su providencia dirige los hilos de la historia; \u00e9l no deja sin castigo las injusticias y violencias que se comenten en este mundo, conforme a su justicia, que no puede menos de castigar el mal y premiar el bien en la hora y modo por \u00e9l se\u00f1alados.

