{N}1,{/}1: (1-3) Juicio sobre Ed\u00f3n por su actitud con Jud\u00e1. Ed\u00f3n era la regi\u00f3n situada al sureste de Jud\u00e1, que habitaron los descendientes de Esa\u00fa. La capital Idumea ten\u00eda el nombre de \u00abroca\u00bb (v. 3), que conserv\u00f3 el griego {C}Petra.{/} Su situaci\u00f3n resultaba casi inaccesible; el acceso normal era a trav\u00e9s de un desfiladero, cuyas escarpaduras se levantan a unos 90 metros de altura. En aquellas cimas los habitantes se cre\u00edan inexpugnables; y de ah\u00ed su autosuficiencia. Ed\u00f3n gozaba tambi\u00e9n de fama de sabidur\u00eda (cf Job 3,11ss; 15,18; Bar 3,23). {C}Tem\u00e1n{/} (v. 9) era una ciudad situada al norte de Ed\u00f3n, que aqu\u00ed representa a todo el pa\u00eds (v\u00e9ase Jer 49,7), y este pueblo es el destinatario de la visi\u00f3n prof\u00e9tica.

{N}1,{/}10: (10-16) En el asedio y conquista de Jerusal\u00e9n por los babilonios el a\u00f1o 586, los edomitas, en lugar de mostrarse solidarios con los hermanos de sangre, no s\u00f3lo ayudaron a los enemigos, sino que se anexionaron porciones del territorio de Jud\u00e1. Ahora deber\u00e1n recibir el castigo por su insolidaridad y los cr\u00edmenes que cometieron, llegando a exterminar a los fugitivos de Jud\u00e1 (cf \u00c9x 25,12ss). Aunque los sucesos hab\u00edan tenido lugar ya, el profeta, por medio de un artificio literario, los presenta como futuros para preparar el anuncio de la ruina de Ed\u00f3n. As\u00ed, la casa de Jacob: reino de Jud\u00e1, y la casa de Jos\u00e9: reino de Israel, incluyen no s\u00f3lo los habitantes de ambos reinos, sino el pueblo de Dios de todos los tiempos. Y Ed\u00f3n viene a ser tipo e imagen de todos los enemigos de Dios y su pueblo escogido. El v. 15b encajar\u00eda mejor despu\u00e9s del v. 14.

{N}1,{/}17: (17-21) Realizado el juicio punitivo sobre Ed\u00f3n y sobre las naciones, se ofrece la perspectiva del triunfo de Israel; se reunir\u00e1n los dos pueblos separados, ideal de la restauraci\u00f3n (cf Jer 3,18) y poseer\u00e1n el territorio de Palestina incluyendo sus m\u00e1s amplios l\u00edmites, ensanchando las fronteras hasta volver a reconstruir el imperio de los d\u00edas de David y Salom\u00f3n. {C}Sefarad:{/} unos la identifican con Sardes, la actual Sart, capital de Lidia, en el Asia Menor; otros, con una localidad de Mesopotamia, cerca de Babilonia, pues se alude a unos jud\u00edos desterrados. Todo concluye con una alusi\u00f3n directa al futuro reino mesi\u00e1nico, que exalta el reinado de Dios.

