{N}1,{/}1: (1-2) El v. 1 indica el marco hist\u00f3rico en el que Am\u00f3s ejerci\u00f3 su ministerio (cf {C}Intr.),{/} que tuvo lugar hacia mediados del s. VIII a.C. Es el primero de los profetas cuyos or\u00e1culos escritos han llegado a nosotros. El \u00abrugido del le\u00f3n\u00bb expresa el poder de Dios. Los castigos que enviar\u00e1 a Jud\u00e1 e Israel ser\u00e1n fulminantes y devastadores, como indica el luto de los pastizales y la sequ\u00eda del f\u00e9rtil Carmelo.

{N}1,{/}3: (3-23) La f\u00f3rmula con la que comienzan los juicios contra las naciones paganas son una expresi\u00f3n hebrea que indica un n\u00famero indeterminado o la repetici\u00f3n progresiva de los cr\u00edmenes cometidos. Se trata de cr\u00edmenes cometidos contra los postulados elementales de la \u00e9tica natural. En cada or\u00e1culo hay una transgresi\u00f3n m\u00e1s grave, raz\u00f3n peculiar del castigo. Con tales castigos a las naciones paganas, el profeta revela el dominio universal del Se\u00f1or, que no se limita a Israel.
{N}1,{/}3: (3-5) Cf 2Re 10,32s; 16,9. \u00abRomper el cerrojo\u00bb: entregar la ciudad al enemigo.

{N}1,{/}6: (6-8) Cf 2Cr\u00f3n 21,16; 28,18. Los filisteos en sus incursiones hac\u00edan cautivos que vend\u00edan como esclavos (cf Jl 4,4-6).

{N}1,{/}9: (9-10) Para la alianza, cf 2Sam 5,11; 1Re 5,1; 9,11. Tambi\u00e9n Tiro ejerc\u00eda el comercio de esclavos, con la agravante de hacerlo con gentes con las que ten\u00eda una alianza fraternal.

{N}1,{/}11: (11-12) La oposici\u00f3n entre edomitas y jud\u00edos se remonta a los dos hermanos (Esa\u00fa y Jacob: G\u00e9n 27,30-41). Ed\u00f3n se hizo culpable por su excesiva brutalidad.

{N}1,{/}13: (13-15) Cf Jue 11,32; 2Sam 12,26-31. Tal crimen exige justicia divina. El v. 14 habla de la ciudad principal del pa\u00eds, llamada entonces Rabb\u00e1, que hoy lleva por nombre Am\u00f3n.

{N}2,{/}1: (1-3) La cremaci\u00f3n era para los semitas un crimen abominable, crueldad no rara en la antig\u00fcedad (cf 2Re 23,16).

{N}2,{/}6: (6-16) Recordados los singulares beneficios que Dios concedi\u00f3 a Israel, hace una vigorosa declaraci\u00f3n de las injusticias sociales. En este punto, el mensaje de Am\u00f3s no ha perdido actualidad. Tambi\u00e9n hoy hay clamorosas injusticias sociales a escala internacinal, nacional e individual, contra las cuales debe clamar, en similar actitud prof\u00e9tica, la Iglesia y cuantos se sientan portadores del mensaje cristiano. Para el v. 8, cf. \u00c9x 22,26; Dt 24,12. Las im\u00e1genes son expresi\u00f3n del castigo implacable con que amenaza el profeta en nombre de Dios.

{N}3,{/}1: (1-10) La elecci\u00f3n y el pacto hacen m\u00e1s grave y responsable la ingratitud de Israel. Tales privilegios no entra\u00f1an una protecci\u00f3n incondicional. Al anunciar el castigo, Am\u00f3s no habla por cuenta propia, sino como enviado por Dios y como forzado por \u00e9l (v. 8).

{N}3,{/}11: (11-15) Algunos quieren ver aqu\u00ed la idea del \u00abresto\u00bb, simbolizado en los peque\u00f1os restos que salvan de la boca del le\u00f3n (cf 5,15; Is 4,3s); otros ven anunciada la destrucci\u00f3n total. Los \u00abcuernos del altar\u00bb (v. 14) eran las terminaciones de los cuatro \u00e1ngulos, que ten\u00edan car\u00e1cter propiciatorio (cf \u00c9x 29,12; Lev 4,7), confer\u00edan inmunidad y derecho de asilo (\u00c9x 21,12-14; 1Re 1,50). En el d\u00eda del castigo no habr\u00e1 refugio protector. Las desigualdades (v. 15) hirientes entre ricos y pobres eran absolutamente contrarias al verdadero, espec\u00edfico y aut\u00e9ntico esp\u00edritu de la alianza.

{N}4,{/}1: (1-5) El profeta dirige un duro ataque a las mujeres de Samar\u00eda, que miraban con indiferencia al necesitado e incitaban a los maridos a explotarlo para dar satisfacci\u00f3n a su lujo y desenfreno. Bas\u00e1n era una regi\u00f3n de bosques y ricos pastizales, situada en la regi\u00f3n monta\u00f1osa al este del Jord\u00e1n; \u00abvacas de Bas\u00e1n\u00bb resultaba un apelativo hiriente, que refleja la sensualidad refinada de las mujeres israelitas, semejantes a las vacas que pastaban con avidez la abundante hierba de los montes de Bas\u00e1n sin otra preocupaci\u00f3n que saturarse de ella. De modo ir\u00f3nico, el profeta condena la mezcla h\u00edbrida del culto solemne con la injusticia y la inmoralidad.

{N}4,{/}6: (6-12) Dios intenta atraer a su pueblo mediante una serie de siete plagas cada vez m\u00e1s amenazantes; pero Israel se obstina en su pecado, por lo que le anuncia el castigo definitivo. 

{N}4,{/}13: Esta doxolog\u00eda, que tiene semejanzas con el Deuteroisa\u00edas, y recuerda la protecci\u00f3n de Dios sobre Israel, manifiesta el poder que Dios tiene para anunciar el castigo precedente. Es el se\u00f1or de las fuerzas de la naturaleza.

{N}5,{/}1: (1-3) La \u00abvirgen de Israel\u00bb es el pueblo escogido, virgen muerta antes de experimentar la alegr\u00eda del matrimonio. Israel, que se sent\u00eda orgulloso de su poder\u00edo militar, ver\u00e1 diezmada su poblaci\u00f3n, con lo que el alistamiento se ver\u00e1 reducido. El desastre ser\u00e1 impresionante, pero no total: se salvar\u00e1 un \u00abresto\u00bb (3,12; Is 4,3).

{N}5,{/}4: (4-6) Betel y Guilgal eran centros de idolatr\u00eda. Por ser Jos\u00e9 padre de Efra\u00edn y Manas\u00e9s, se designa con su nombre el territorio de estas tribus.

{N}5,{/}8: (8-9) Cf 4,13. Reminiscencia de Job 28 e Is 40ss. Celebra el poder del Se\u00f1or.

{N}5,{/}10: (10-13) El \u00abajenjo\u00bb, planta amarga, simboliza algo desagradable e irritante. La \u00abpuerta\u00bb era el lugar de las sesiones judiciales. El profeta constata las injusticias sociales y la corrupci\u00f3n de los jueces, que se dejan corromper por los ricos frente a los pobres, de modo que resulta in\u00fatil la protesta del hombre en favor de la justicia. Y anuncia que Dios aplicar\u00e1 la ley del tali\u00f3n a esos ricos que despojan a los pobres; ellos ser\u00e1n despojados de sus bienes por Dios.

{N}5,{/}14: (14-17) S\u00f3lo una aut\u00e9ntica conversi\u00f3n podr\u00e1 librar a Israel del castigo que, si no se arrepiente, llegar\u00e1 a la ciudad y al campo.

{N}5,{/}18: (18-20) Frente a la esperanza del pueblo de una intervenci\u00f3n ben\u00e9fica de Dios en su favor (Dt 7,6), el profeta anuncia que \u00abel d\u00eda del Se\u00f1or\u00bb (primera vez que aparece en la literatura israelita) ser\u00e1 un d\u00eda de c\u00f3lera contra Israel, obstinado en su pecado. Se refiere a la invasi\u00f3n asiria.

{N}5,{/}21: (21-27) Los israelitas se creen seguros con el culto que practican, sin tener en cuenta los preceptos m\u00e1s elementales de la justicia social y el amor al pr\u00f3jimo. Eso es hipocres\u00eda religiosa, que combaten continuamente los profetas. Lecci\u00f3n para quienes practican el culto y no cumplen con los deberes de justicia. Sacut y Kev\u00e1n son divinidades astrales babilonias, que los israelitas tendr\u00e1n que llevarse a Mesopotamia (Is 46,1). Am\u00f3s no acusa nunca a sus oyentes de idolatr\u00eda.

{N}6,{/}1: (1-7) Invectiva contra los gobernantes de Israel y Jud\u00e1. {C}Calne,{/} ciudad del norte de Siria; {C}Jamat,{/} famosa ciudad de Siria, junto al r\u00edo Orontes, y {C}Gat{/} fueron cayendo en manos de los asirios. Los israelitas, a pesar de la elecci\u00f3n, no est\u00e1n mereciendo mejor suerte. Descrito el lujo y desenfreno irritante, el profeta nuncia que los notables del reino ser\u00e1n los que encabezar\u00e1n las filas de los deportados.

{N}6,{/}8: (8-10) Los israelitas no podr\u00e1n invocar el nombre del Se\u00f1or, o porque es \u00e9l mismo quien ha provocado la cat\u00e1strofe (v. 11) o por miedo supersticioso a incurrir en la ira de Dios. El texto resulta oscuro.

{N}6,{/}12: (12-14) As\u00ed de irracional es convertir la justicia, principio de paz y bienestar, en principio de desorden y malestar. Los israelitas hab\u00edan reconquistado Carn\u00e1yim. El pueblo que los oprimir\u00e1 es la naci\u00f3n asiria, que dominar\u00e1 todo el territorio de Israel, y que en tiempo de Jerobo\u00e1n II, contempor\u00e1neo de Am\u00f3s, hab\u00eda llegado verdaderamente a su mayor extensi\u00f3n.

{N}7,{/}1: (1-3) Los cc. 7-9 comprenden cinco visiones de Am\u00f3s, que algunos ponen en relaci\u00f3n con su vocaci\u00f3n al ministerio prof\u00e9tico (cf los casos de Isa\u00edas, Jerem\u00edas y Ezequiel); en ellas se destaca la paciencia y longanimidad de Dios con su pueblo y el castigo que al final tendr\u00e1 que infligirle por su obstinaci\u00f3n en el pecado. El primer corte del heno hab\u00eda que entregarlo, como tributo, al rey. Frente a la terrible amenaza de la plaga de la langosta, Am\u00f3s interviene ante Dios, que escucha el ruego del profeta. 

{N}7,{/}4: (4-6) La magnitud de la cat\u00e1strofe queda hiperb\u00f3licamente indicada por un incendio que secar\u00eda el abismo, manantial de todas las aguas terrestres.

{N}7,{/}7: (7-9) La plomada simboliza la comprobaci\u00f3n que Dios ha realizado, en la que ha detectado los pecados de Israel; son tales que merecen su destrucci\u00f3n. Los asirios ser\u00e1n quienes empu\u00f1ar\u00e1n la espada.

{N}7,{/}10: (10-17) En Betel hab\u00eda levantado Jerobo\u00e1n un santuario cism\u00e1tico (1Re 12,26ss). Ante la actitud de Amas\u00edas, Am\u00f3s declara que \u00e9l no era un profeta profesonal de aquellos que se ganaban la vida (Miq 3,11), sino que fue a Betel porque Dios lo envi\u00f3. Y como profeta aut\u00e9ntico, tuvo que sufrir contrariedades y persecuci\u00f3n. El or\u00e1culo se cumpli\u00f3 el a\u00f1o 721, en que Sarg\u00f3n II conquist\u00f3 Samar\u00eda y deport\u00f3 a los hombres m\u00e1s selectos de Israel a Asiria.

{N}8,{/}1: (1-3) Israel est\u00e1, con sus cr\u00edmenes, maduro para el castigo. Ya no habr\u00e1 solemnidades ruidosas en los entierros; el invasor asirio arrojar\u00e1 sus cad\u00e1veres en cualquier lugar.

{N}8,{/}4: (4-8) La \u00abluna nueva\u00bb era el primer d\u00eda del mes, fiesta religiosa en la que estaba prohibido comprar y vender (N\u00fam 28,11ss). Deseaban que pasasen en seguida las fiestas para volver a sus injustas ganancias, con las que empobrec\u00edan cada vez m\u00e1s a los d\u00e9biles, que por la usura de aquellos se ve\u00edan obligados a venderse como esclavos (Lev 25,39). \u00abOrgullo de Jacob\u00bb expresa la arrogancia y obstinada insolencia de Israel y la confianza en s\u00ed mismo.

{N}8,{/}9: (9-10) Lenguaje de estilo apocal\u00edptico, en el que algunos quieren ver una alusi\u00f3n al eclipse total del 15-6-763 a.C. en Palestina (los eclipses eran considerados como signo precursor del juicio de Dios). La misma naturaleza participar\u00e1 en el duelo general.

{N}8,{/}11: (11-14) Ahora no hacen caso de Am\u00f3s; pero llegar\u00e1n d\u00edas en que buscar\u00e1n un profeta que les comunique los designios de Dios y, por sus repetidos pecados y obstinaci\u00f3n, no les ser\u00e1 enviado. El juicio condenatorio recaer\u00e1 incluso sobre los j\u00f3venes, esperanza del futuro de la naci\u00f3n. El \u00abpecado de Samar\u00eda\u00bb es la adoraci\u00f3n del becerro en Betel. Tambi\u00e9n Dan y Berseba, en los l\u00edmites norte y sur del pa\u00eds, eran lugares de semejante culto.

{N}9,{/}1: (1-4) Ruina del santuario de Betel. La acci\u00f3n exterminadora perseguir\u00e1 a los fugitivos dondequiera que se escondan. Son expresiones hiperb\u00f3licas con las que el profeta quiere poner de relieve la universalidad de la ruina.

{N}9,{/}5: (5-6) Tercera doxolog\u00eda (cf 4,13; 5,8-9), que manifiesta la omnipotencia y majestad de Dios, que tiene poder para realizar el castigo anunciado.

{N}9,{/}7: (7-10) Israel fue elegido por Dios sin m\u00e9rito alguno por su parte, lo cual no crea privilegios, sino mayores obligaciones. Su pecado merece un castigo especial. Pero se librar\u00e1 un peque\u00f1o resto (la ruina no ser\u00e1 total), que continuar\u00e1 los destinos gloriosos de Israel. Sin tal elecci\u00f3n, los israelitas estar\u00edan en el mismo plano que los et\u00edopes, pueblo considerado tradicinalmente como naci\u00f3n de esclavos.

{N}9,{/}11: (11-15) \u00abChoza\u00bb manifiesta la ruina a que llegar\u00e1 la casa de David. Pero ser\u00e1 restablecida en todo su esplendor por el mes\u00edas. Este texto es citado por Santiago en He 15,16s. El v. 13 describe la abundancia de los d\u00edas mesi\u00e1nicos. El vaticinio del v. 14 se cumple plenamente con la venida del mes\u00edas y la fundaci\u00f3n de la Iglesia. Las realidades mesi\u00e1nicas de orden espiritual superar\u00e1n todos los sue\u00f1os de los profetas. La versi\u00f3n de los LXX ha interpretado este texto en perspectiva universalista.

