{N}1,{/}1: Nehem\u00edas era funcionario al servicio del rey de Persia, Artajerjes. Puede ser Artajerjes I (y en este caso estar\u00edamos en el 445 a.C.) o Artajerjes II (entonces la acci\u00f3n se desarrollar\u00eda en el 384 a.C). Susa era la capital de invierno del imperio. Los escritos referidos a Nehem\u00edas quiz\u00e1s sean los narrados en Esd 4,7-23. La plegaria de Nehem\u00edas nos ofrece una muestra de su piedad, de rasgos deuteron\u00f3micos (cf Dt 9,21.29; 30,1-4).

{N}2,{/}1: En dos escenas se presenta la misi\u00f3n de Nehem\u00edas. La primera nos narra la obtenci\u00f3n del permiso real para ir a Jerusal\u00e9n en el contexto de un banquete (comp\u00e1rese con Est 14-15). La segunda narra la llegada a Jerusal\u00e9n, probablemente con pocos hombres, y nos presenta a los que ser\u00e1n sus enemigos: Sambalat, quiz\u00e1 gobernador de Samar\u00eda y Tob\u00edas, funcionario a las \u00f3rdenes del rey de la provincia de Am\u00f3n. Su disgusto es l\u00f3gico, pues supone perder influencia e ingresos al independizarse Jud\u00e1. La gira de inspecci\u00f3n de Nehem\u00edas alrededor de la muralla semidestruida de Jerusal\u00e9n (vv. 12-16) es una de las descripciones m\u00e1s completas de la ciudad de Jerusal\u00e9n, aunque no es posible interpretar todos sus datos con exactitud.

{N}3,{/}1: Este cap\u00edtulo reproduce sustancialmente un documento de los archivos del templo, y es un testimonio excepcional de la topograf\u00eda de Jerusal\u00e9n, informando al mismo tiempo de la geograf\u00eda pol\u00edtica de la provincia de Jud\u00e1. Al final se reinicia el tema de la oposici\u00f3n a esta obra, manifestada mediante burlas, tema que se desarrolla en el siguiente cap\u00edtulo.

{N}4,{/}1: Se presentan ahora las grandes dificultades que hubo de vencer Nehem\u00edas en su obra de reconstrucci\u00f3n. As\u00ed se engrandece su figura, pero sobre todo se pone el acento en mostrar c\u00f3mo, lo que parece humanamente imposible, puede de hecho ser llevado a cabo por aquellos a quienes Dios protege. En el trasfondo hay dos ideas religiosas tradicionales: los ataques del enemigo son ofensas a la heredad de Dios, y se ora a Dios para que sea \u00e9l quien tome venganza de ello (cf, por ejemplo, Sal 79,12).

{N}5,{/}1: Apenas superada la crisis externa, contra los enemigos de fuera, estalla una crisis interna: las \u00abgentes del pueblo\u00bb, es decir, la clase baja, se querella contra los \u00abjud\u00edos\u00bb, que son los poderosos propietarios. La injusticia, adem\u00e1s, se agrava porque estos jud\u00edos eran sus \u00abhermanos\u00bb. Ciertamente el texto trata un caso concreto de injusticia social, pero estar\u00edamos equivocados si pens\u00e1semos que busca una soluci\u00f3n general a los problemas sociales. Aqu\u00ed la cuesti\u00f3n es solucionar una situaci\u00f3n dif\u00edcil de momento. Pero, al situarse el tema en el terreno de las consecuencias que derivan de la pr\u00e1ctica religiosa, y al mostrar Nehem\u00edas su propio ejemplo de gesto humanitario, sit\u00faa la cuesti\u00f3n social en un terreno eterno y verdadero: no en el de la ley abstracta y r\u00edgida, sino en el de la fidelidad a Dios, que exige un amor fraternal. N\u00f3tese que en este cap\u00edtulo se denomina a Nehem\u00edas gobernador y se dice que su estancia en Jerusal\u00e9n dur\u00f3 doce a\u00f1os (v. 14). Su generosidad se manifiesta en no exigir el impuesto de cuarenta siclos, que le era debido como tal.

{N}6,{/}1: Se retoma ahora la narraci\u00f3n de las dificultades puestas por los enemigos externos para construir las murallas, dificultades que ahora se centran en la intimidaci\u00f3n personal a Nehem\u00edas. La terminaci\u00f3n de la muralla en cincuenta y dos d\u00edas indica que se trataba de una reconstrucci\u00f3n, no de levantar una nueva.

{N}7,{/}6: (6-72) Nehem\u00edas encuentra probablemente esta lista en los archivos del templo. Pertenece a los templos de Zorobabel y Josu\u00e9, y coincide sustancialmente con la de Esd 2.

{N}8,{/}1: La conexi\u00f3n, un tanto violenta, entre la lista del c. 7 y lo narrado en c. 8 nos hace sospechar que no s\u00f3lo cambiamos de tema, sino de fuente. Como Esdras aparece aqu\u00ed de protagonista, parece que nos hallamos en el c\u00edrculo de las historias relativas a Esdras, y este cap\u00edtulo habr\u00eda de situarse cronol\u00f3gicamente tras Esd 7-8. El pasaje es important\u00edsimo, pues ha servido de base a la organizaci\u00f3n del culto en las sinagogas. En la actual organizaci\u00f3n del cronista descubrimos los grandes hechos de la restauraci\u00f3n, presentados m\u00e1s en un orden de importancia que en sucesi\u00f3n cronol\u00f3gica: primero es el templo, luego la purificaci\u00f3n de la comunidad, despu\u00e9s la edificaci\u00f3n de los muros de la ciudad y, finalmente, se alcanza el gran cl\u00edmax de la proclamaci\u00f3n de la ley. Este es el orden actual de Esd-Neh. Notemos que la menci\u00f3n de Nehem\u00edas en el v. 9 es algo a\u00f1adido, pues en el v. 10 Esdras habla solo, y su nombre es omitido en el libro ap\u00f3crifo 3Esd 9,49. No sabemos qu\u00e9 ley se proclama, aunque debe de ser muy cercana al actual Pentateuco. La traducci\u00f3n y explicaci\u00f3n del v. 8, podr\u00eda interpretarse tambi\u00e9n como traducci\u00f3n del arameo, puesto que ya no se conoc\u00eda el hebreo por el pueblo. La referencia m\u00e1s cercana al v. 14 parece ser Lev 23,27.34.39; N\u00fam 29,7-11.12-38. El pasaje subraya en su conjunto la importancia de la proclamaci\u00f3n de la ley y la eficacia de esta como palabra de Dios en el pueblo que la acogen en un clima de fe seria y sincera, sin complejos.

{N}9,{/}1: Este cap\u00edtulo, en el que no se nombra a Esdras, crea alguna dificultad para conectarlo con el contexto. Quiz\u00e1 haga mejor sentido tras el c. 10. Los vv. 36-67, puestos en boca de Esdras, ser\u00edan una acusaci\u00f3n contra los persas, y esto no parece veros\u00edmil. En cualquier caso, se trata de una bella plegaria de estilo deuteron\u00f3mico (cf Dt 9,4-19) al estilo de otras composiciones semejantes (Bar 1,15-2,10; Si 36,1-22), en la que se relata la historia de Israel desde la perspectiva de la misericordia salvadora de Dios y de la respuesta ingrata y pecadora de Israel; se dirige a un Dios que es justo, pero sobre todo misericordioso y dispuesto a perdonar, por lo que encaja bien en una liturgia penitencial (cf, por ejemplo, Jl 1-2). Por eso se invita a la muchedumbre a recitar el salmo.

{N}10,{/}1: Posiblemente, en la base de este cap\u00edtulo se halla un documento original, que estaba en el archivo del templo. Jefes, levitas, sacerdotes y todo el pueblo sellan una alianza, en la que los compromisos est\u00e1n en relaci\u00f3n estrecha con Neh 13. Los puntos principales son: prohibici\u00f3n de los matrimonios mixtos (13,23-28), observancia del trabajo y del a\u00f1o sab\u00e1tico (Lev 25,2), impuesto para el templo (el medio siglo de Ex,30,11-16; 38,25-28, ya exist\u00eda seg\u00fan 2Cr\u00f3n 24,5-6, y se reduce aqu\u00ed a un tercio, quiz\u00e1 por la situaci\u00f3n de pobreza o por la equivalencia nueva de las monedas), ofrenda de las primicias (Dt 14,23-29; 2Cr\u00f3n 31,12). N\u00f3tese que el v. 35 se ha trasladado intencionadamente al final, donde tiene un lugar ciertamente m\u00e1s l\u00f3gico con el conjunto del texto.

{N}11,{/}1: Este cap\u00edtulo parece continuaci\u00f3n de 7,5. Encontramos esta lista en 1Cr\u00f3n 9, pero con tantas diferencias, que se podr\u00eda pensar en distintas elaboraciones de listas semejantes guardadas en el archivo del templo. Los vv. 25-35 ofrecen una panor\u00e1mica sobre la poblaci\u00f3n de la provincia, reducida al territorio de las tribus de Jud\u00e1 y Benjam\u00edn. Con estos datos comienza la serie de los tres cap\u00edtulos \u00faltimos, que son como un ap\u00e9ndice al libro, sin aportar temas nuevos y con secciones derivadas quiz\u00e1 de las memorias de Nehem\u00edas. N\u00f3tese que hay dificultades para quedarse en Jerusal\u00e9n pues no es lugar apetecido (vv. 1-2), quiz\u00e1 por su estado de ruina. La denominaci\u00f3n de Jerusal\u00e9n como ciudad santa (v, 1) se encuentra en Is 48,2; 52,1.

{N}12,{/}1: (1-26) El autor a\u00f1ade aqu\u00ed una serie de listas sacerdotales que juzg\u00f3 oportuno conservar. N\u00f3tese que el v. 11 Yad\u00faa es contempor\u00e1neo de Alejandro Magno, con lo cual se nos indica ya la dificultad para restablecer la \u00e9poca en que estas listas fueron introducidas en este libro.

{N}12,{/}27: (27-47) Con materiales de las memorias de Nehem\u00edas, el redactor final ha introducido aqu\u00ed la ceremonia de la dedicaci\u00f3n de las murallas de Jerusal\u00e9n, quiz\u00e1 en paralelo a Esd 6,13-18, dedicaci\u00f3n del templo, con lo que se concluye solemnemente la tarea de Esdras y Nehem\u00edas. En realidad, esta narraci\u00f3n parece que deber\u00eda ir tras 6,16. La menci\u00f3n de Esdras en el v. 36 es un a\u00f1adido posterior. Finalmente los vv. 44-47 son un cuadro ideal, esbozado por el cronista, en que presenta a la comunidad de Israel cumpliendo la ley ya como el Israel restaurado definitivamente.

{N}13,{/}1: (1-3) La proclamaci\u00f3n de la ley deb\u00eda ser habitual en el Israel restaurado. Para la expresi\u00f3n \u00abcomunidad de Dios\u00bb o asamblea de Dios, cf Dt 23,3-6.

{N}13,{/}4: (4-31) Narra las reformas llevadas a cabo por Nehem\u00edas en su segundo per\u00edodo de estancia en Jerusal\u00e9n (vv. 6-7). Reproduce parte de las memorias de Nehem\u00edas, agrupadas aqu\u00ed por el cronista, quiz\u00e1 para hacer ver c\u00f3mo se cumpl\u00edan las prescripciones pactadas ante Dios (c. 10). El final es abrupto, al estilo de muchos libros del AT, pero sin duda positivo, en el sentido de que se anuncia que, a pesar de todos los obst\u00e1culos, la obra de restauraci\u00f3n se ha completado, manteni\u00e9ndose frente a la oposici\u00f3n en fidelidad a la alianza. Al terminar la lectura de estos libros, debemos recordar que en ellos se nos plantea una pregunta bien actual a los cristianos: qu\u00e9 significa afirmar que somos \u00abpueblo de Dios\u00bb. Aunque aqu\u00ed no se nos da una respuesta completa, se nos invita a reflexionar c\u00f3mo el ser pueblo de Dios lleva unas veces a vivir en relaci\u00f3n positiva con otras comunidades y pueblos, otras a reconocer que no se pueden admitir todas sus formas de vida. Esta tensi\u00f3n dial\u00e9ctica, que hemos visto vivir a la comunidad jud\u00eda del exilio, ser\u00e1 retomada por Jes\u00fas, aunque expresada de otra manera. Tambi\u00e9n sus disc\u00edpulos, los cristianos, habr\u00e1n de vivir siempre en el mundo, pero sin ser del mundo (Jn 15,18-27; 17,9-19).

