{N}HISTORIA DE ISRAEL{/}

{K}BIBLIA E HISTORIA{/}
En diversas ocasiones y bajo diferentes formas, Dios habl\u00f3 a nuestros padres por medio de los Profetas, hasta que en estos d\u00edas, que son los \u00faltimos, nos habl\u00f3 a nosotros por medio de su hijo{/} [Heb_1,1].
La Biblia es inseparablemente "Libro de Dios" y "Libro del Hombre", o para ser m\u00e1s exacto "Libro de Comuni\u00f3n entre Dios y el Hombre"; por lo tanto nos es imposible entrar en este Libro descuidando una de estas dos dimensiones. Al hacerlo se corre el riesgo de reducir el estudio de la Biblia s\u00f3lo al plano hist\u00f3rico y cultural, o al contrario, al olvidarse de que Dios se ha dicho al hombre en el coraz\u00f3n mismo de la historia, de hacer de la Palabra de Dios una colecci\u00f3n de reglas o m\u00e1ximas, un libro de ense\u00f1anza religiosa, siendo que es en realidad la Revelaci\u00f3n del Amor de Dios tanto en la historia del mundo como en la vida de cada uno de nosotros.

{K}DIOS HA RESPETADO AL HOMBRE{/}
{C}Cuando yo era ni\u00f1o, hablaba como ni\u00f1o, pensaba y razonaba como ni\u00f1o{/} [1Cor_13,11].
Dios se ha manifestado a lo largo de toda la historia de la humanidad. Cuando se eligi\u00f3 un pueblo, camin\u00f3 al ritmo de ese pueblo, al paso de un pueblo al que fue moldeando poco a poco a pesar de sus rebeliones, de sus dudas y de sus repetidas infidelidades. Dios respet\u00f3 al hombre, es por eso que la Biblia aparece ante nosotros tan profundamente humana, humana no s\u00f3lo en su contenido sino en la manera de decirlo. Desde la primera a la \u00faltima p\u00e1gina aparece ligada a las culturas, a los modos de expresi\u00f3n, a las psicolog\u00edas colectivas de las diferentes edades y de los diversos medios en donde fue escrita. Un texto del G\u00e9nesis que se hace eco, a trav\u00e9s de los siglos, de viejas tradiciones n\u00f3mades que se repet\u00edan de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n bajo la tienda, antes de ser un d\u00eda puestas por escrito, no puede ser le\u00eddo igual que un extracto de los anales del rey de Jud\u00e1, escritos minuciosamente pero tambi\u00e9n con parcialidad por un secretario de la corte. Un relato popular que explica el nombre de una ciudad o de cierto lugar no puede ser le\u00eddo igual que un relato de la fundaci\u00f3n de la Iglesia de Antioqu\u00eda o de Corinto. Si queremos leer bien la Biblia, debemos a imagen y semejanza de Dios respetar a sus autores: respetar su origen, su mentalidad, su manera de pensar y de redactar.

{K}LOS PROGRESOS DE LA HISTORIA{/}
A pesar de la sorprendente diversidad de g\u00e9neros literarios en que se han expresado los autores de la Biblia (poemas, epopeyas, anales reales, or\u00e1culos prof\u00e9ticos, oraciones, proverbios o sentencias, juicios sobre tal reino o tal per\u00edodo...), hoy en d\u00eda es relativamente m\u00e1s f\u00e1cil aproximarse a los acontecimientos que constituyen la trama de la historia del Antiguo Israel, de captar sus causas y repercusiones, de ubicarlos en el marco m\u00e1s general de la Historia del Cercano Oriente de los \u00faltimos milenios antes de Jesucristo. El estudio comparado de las literaturas extrab\u00edblicas (tablillas, papiros, inscripciones en piedras...), los resultados de las investigaciones arqueol\u00f3gicas llevadas a cabo hace ya decenas de a\u00f1os desde Egipto a Mesopotamia, el aporte de numerosas ciencias anexas a la historia han contribuido en gran manera a consolidar nuestros conocimientos.
