{N}EL SANTO SEPULCRO{/}

\u00bfQui\u00e9n, entre los cristianos de Occidente, no ha o\u00eddo alguna vez hablar 
del Santo Sepulcro? Los mismos manuales de historia nos han familiarizado 
con este nombre, en sus cap\u00edtulos consagrados a las cruzadas. Sin 
embargo, cuando el peregrino latino llega a Jerusal\u00e9n y se encuentra con 
hermanos cristianos de Oriente, escucha un vocablo b\u00e1rbaro para \u00e9l: 
{C}An\u00e1stasis{/} (Resurrecci\u00f3n), pues este es el nombre del lugar y de la 
bas\u00edlica. Es una forma completamente distinta de mirar la realidad. El 
creyente en Jesucristo Hijo de Dios no viene aqu\u00ed para hacer una "visita 
al cementerio", sino para escuchar la palabra de la ma\u00f1ana de Pascua: 
"\u00bfPor qu\u00e9 buscar entre los muertos, al que est\u00e1 vivo?".
{K}EL LUGAR DEL CALVARIO{/}

Esta bas\u00edlica del Santo Sepulcro, o mejor de la Resurrecci\u00f3n, es la que 
mejor se ha podido conocer a trav\u00e9s de los sondeos realizados a nivel de 
la roca natural. En la colina que baja de occidente a oriente, desde el 
norte de la fortaleza hacia el valle del Tirope\u00f3n, se hab\u00eda comenzado a 
explotar una cantera. Se cav\u00f3 y se extrajeron grandes bloques de piedra y 
la pendiente de la colina adquiri\u00f3 el aspecto de una gran escalera rocosa 
cuyos pelda\u00f1os alcanzan alrededor de dos metros de altura. M\u00e1s abajo, 
esta cantera a cielo abierto se interna bajo la roca. En la cantera a 
tajo abierto, qued\u00f3 un bloque vertical de unos diez metros de altura sin 
utilizar, probablemente a causa de la mala calidad de la piedra. La 
explotaci\u00f3n de la cantera lleg\u00f3 a su fin con la cautividad de Babilonia y 
el lugar qued\u00f3 tal cual hasta la \u00e9poca asmonea, con su bloque de piedra 
alzado sobre uno de los escalones de la obra abandonada. Se llamaba 
{C}G\u00f3lgota{/} (en lat\u00edn: calvarius), es decir, la roca pelada.
Cuando Herodes emprendi\u00f3 los grandes trabajos de embellecimiento de 
Jerusal\u00e9n, hizo construir un terrapl\u00e9n de unos seis metros de altura en 
la parte inferior de la cantera. Los pelda\u00f1os inferiores, quedaron 
entonces sepultados bajo tierra. El bloque de piedra que se elevaba hasta 
los diez metros, s\u00f3lo se deja ver en su parte superior, emergiendo unos 
cuatro metros del suelo. Esta roca se va a convertir en el pat\u00edbulo de 
Jerusal\u00e9n, donde se colocar\u00e1n postes verticales a los que se fijar\u00e1n los 
travesa\u00f1os de las cruces. La parte inferior de la cantera servir\u00e1 de 
fosa, mientras que el fondo, cubierto, sostendr\u00e1 la muralla.
De este modo, el lugar donde Jes\u00fas fue crucificado, estaba muy cerca de 
la ciudad [Jn_19,20], pero fuera de las murallas; debido a las normas de 
impureza relacionada con el contacto con cad\u00e1veres [N\u00fam_19,11] - 
[N\u00fam_19,16], los jud\u00edos no habr\u00edan aceptado que se instalase un pat\u00edbulo 
dentro de la ciudad: las necr\u00f3polis y las tumbas se encontraban fuera de 
los muros, distantes de los sectores habitados. En la cara vertical de 
los pelda\u00f1os de la cantera, se abr\u00edan galer\u00edas horizontales 
acondicionadas como necr\u00f3polis al igual que en el valle del Cedr\u00f3n: 
sepulcros, privados para los ricos, sepulturas p\u00fablicas o necr\u00f3polis para 
las personas m\u00e1s modestas.
{K}LA \u00c9POCA DE ADRIANO{/}

Despu\u00e9s de reprimir la segunda revuelta Jud\u00eda impulsada por Bar Koseb\u00e1, 
Adriano emprendi\u00f3 la tarea de levantar a Jerusal\u00e9n de sus ruinas y hacer 
de ella, en 135, la ciudad romana de Aelia Capitolina. Extendi\u00f3 la ciudad 
hacia el norte, siguiendo, probablemente, el trazado de los muros de 
Herodes Agripa. Con esto el G\u00f3lgota queda ubicado dentro de las murallas. 
Para emplazar el foro, sobre el cual muy pronto se construir\u00e1n los 
templos de Venus y Cupido, son cubiertos con un enorme terrapl\u00e9n el 
Calvario y la Tumba de Cristo. Pero esta gruesa capa de tierra permitir\u00e1 
la conservaci\u00f3n del sitio venerado cuya localizaci\u00f3n guardaron los 
cristianos fielmente en su memoria.
El despejo reciente de una parte escondida de la antigua cantera, detr\u00e1s 
del altar de la capilla Santa Elena, sac\u00f3 a luz lo que parecen ser los 
fundamentos de los templos levantados sobre el foro. Por otra parte, un 
extra\u00f1o descubrimiento esperaba a los armenios, due\u00f1os de ese sector del 
Santo Sepulcro: un barco, dibujado sobre una de las piedras de estos 
conocimientos, y debajo esta inscripci\u00f3n en lat\u00edn: "Domine ivimus" 
(Se\u00f1or, vinimos). Este discreto "graffiti", probablemente es obra de 
alg\u00fan peregrino cristiano cuya fe en Cristo le llevo a desafiar el furor 
de las olas, para aproximarse por el subsuelo de un templo pagano al 
lugar donde fue plantado el \u00e1rbol de la cruz.
{K}LA BAS\u00cdLICA CONSTANTINIANA{/}

Despu\u00e9s de la sangrienta persecuci\u00f3n que Diocleciano hizo sufrir a los 
cristianos en los \u00faltimos a\u00f1os de su reinado (284-305), el emperador 
romano Constantino apareci\u00f3 como el salvador del cristianismo. Santa 
Elena, madre de Constantino, se dirigi\u00f3 a Jerusal\u00e9n, y, con el apoyo de 
Macario, obispo de la ciudad, hizo despejar los basamentos del foro en la 
parte donde se levantaban los templos paganos y sac\u00f3 a luz el Calvario y 
la Tumba.
Constantino hizo aislar primero la tumba separ\u00e1ndola del macizo rocoso 
donde hab\u00eda sido cavada. Lo que originalmente no era m\u00e1s que una galer\u00eda 
cavada en un pelda\u00f1o, se convirti\u00f3 en un cubo de piedra sobre un sitio 
semicircular. Constantino hizo levantar alrededor de la Tumba un conjunto 
de edificaciones que comprend\u00edan: una rotonda rematada por una b\u00f3veda, 
llamada An\u00e1stasis (Resurrecci\u00f3n), que cubr\u00eda la Tumba de Cristo; un atrio 
con p\u00f3rticos en uno de cuyos \u00e1ngulos se encontraba la piedra del G\u00f3lgota; 
y una iglesia de tipo basilical, edificada sobre la gruta donde Santa 
Elena crey\u00f3 haber encontrado la verdadera Cruz.
Incendiado en 614 por los persas, este complejo arquitect\u00f3nico fue 
saqueado en 1009 por los soldados del sult\u00e1n egipcio Hakim; su sucesor, 
vencido por el emperador Romano III Argiros (1028-1034) en 1031, se vio 
en la obligaci\u00f3n de permitirle a este \u00faltimo realizar la reconstrucci\u00f3n 
de la bas\u00edlica. Pero juzgado demasiado viejo por su esposa Zo\u00e9, 
juzg\u00e1ndolo demasiado viejo lo hace asesinar y la obra se suspende. En 
1042, un venerable senador, Constantino Mon\u00f3maco, recupera a la mujer y 
se hace cargo de la obra.
{K}LA IGLESIA ROMANA{/}

En el \u00faltimo a\u00f1o del mismo siglo XI, llegan los cruzados, soldados 
determinados a arrebatarles a los musulmanes la Tumba de Cristo. No 
encuentran m\u00e1s que un santuario someramente restaurado y deciden reunir 
en una sola iglesia, a todo lo largo de una bas\u00edlica romana, la Tumba del 
Se\u00f1or y el Calvario.
Despu\u00e9s del incendio de 1808 y el terremoto de 1927, se hizo urgente una 
seria restauraci\u00f3n, pero esta se comprob\u00f3 realmente problem\u00e1tica, incluso 
espinosa, pues las diferentes comunidades religiosas que compart\u00edan la 
labor de custodiar el Santo lugar no cohabitaban siempre en la comuni\u00f3n 
evang\u00e9lica, ni siquiera con la simple correcci\u00f3n mutua que se podr\u00eda 
desear en este lugar. Fue necesario el peregrinaje del papa Pablo VI a 
Tierra Santa, para que pudiese llegar a un acuerdo: esto fue en 1959.
{K}DEL CALVARIO AL SEPULCRO{/}

A la derecha de la entrada, unas escaleras conducen a las capillas altas 
del Calvario, la capilla latina de la crucifixi\u00f3n a la derecha y la 
capilla griega a la izquierda. Detr\u00e1s del altar de esta capilla una 
representaci\u00f3n de la Virgen y del disc\u00edpulo amado de Jes\u00fas, al pie de la 
cruz recuerda que Jes\u00fas, antes de morir, hizo de su madre, "la" madre de 
todos los creyentes: {C}Cerca de la cruz Jes\u00fas estaba su madre, con Mar\u00eda, 
la hermana de su madre, esposa de Cleof\u00e1s, y Mar\u00eda de Magdala. Jes\u00fas, al 
ver a la Madre y junto a ella al disc\u00edpulo que m\u00e1s quer\u00eda, dijo a la 
Madre: "Mujer, ah\u00ed tienes a tu hijo". Despu\u00e9s dijo al disc\u00edpulo: "Ah\u00ed 
tienes a tu madre{/}" [Jn_19,25] - [Jn_19,27]
Bajo el altar de los griegos, y entre los dos altares, se puede ver la 
parte superior de la piedra sobre la cual fue colocada la cruz de Cristo. 
Retomando el deambulatorio que se extiende a lo largo del coro de los 
griegos, se llega bajo la rotonda de la An\u00e1stasis donde se hallaba la 
Tumba separada del macizo rocoso, como ya se dijo, durante el reinado de 
Constantino. Se sabe tambi\u00e9n c\u00f3mo el sult\u00e1n Hakim la hizo desaparecer a 
principios del siglo XI. Los cruzados la reemplazaron por un ed\u00edculo o 
templete que fue destruido por un incendio. Con el fin de evocar la tumba 
primitiva se traz\u00f3 su planta seg\u00fan lo que se ha podido deducir de los 
textos evang\u00e9licos. Es por eso que nos encontramos con dos peque\u00f1os 
habit\u00e1culos. El primero, llamado "capilla del \u00e1ngel" es como el vest\u00edbulo 
del segundo; en seguida viene la reconstituci\u00f3n de la \u00abTumba \u00bb 
propiamente dicha con la banqueta sobre la cual fue depositado el cuerpo 
envuelto sencillamente con un lienzo.
Seg\u00fan la costumbre, frecuente en la antig\u00fcedad, Jos\u00e9 de Arimatea, miembro 
del Sanedr\u00edn, hab\u00eda preparado su tumba a\u00fan en vida, en esta necr\u00f3polis. 
All\u00ed deposit\u00f3 el cuerpo del Se\u00f1or.
