{N}SAMARIA{/}

Samaria est\u00e1 constituida esencialmente por el macizo monta\u00f1oso en cuyo 
l\u00edmite norte se hallan los montes de Gelbo\u00e9. Este macizo se extiende al 
sur a trav\u00e9s de las monta\u00f1as de Judea, y se extiende finalmente en el 
Negueb. Todo este conjunto monta\u00f1oso constituye en cierto modo la espina 
dorsal de Palestina. Esta regi\u00f3n que se caracteriza por su verdor, 
alterna valles encajonados y peque\u00f1as llanuras f\u00e9rtiles donde maduran los 
trigales. Esta es tambi\u00e9n la tierra predilecta de olivos, almendros, 
higueras y damascos. La calma y la dulzura de sus paisajes contrastan con 
las tragedias que nos relatan los dos libros de los reyes y de los cuales 
fue escenario.
A la llegada de las tribus a la Tierra Prometida conducidas por Josu\u00e9, la 
regi\u00f3n era identificada como los {C}cerros de Israel{/} [Jos_11,16] seg\u00fan los 
textos de la Escritura; al convertirse en herencia de los hijos de Jos\u00e9, 
toma el nombre de monta\u00f1a o {C}cerros de Efra\u00edn{/} [Jos_17,15]. La literatura 
prof\u00e9tica utilizar\u00e1 adem\u00e1s, muy a menudo el t\u00e9rmino de Efra\u00edn para 
designar al reino del norte. M\u00e1s tarde, cuando a principios del siglo IX 
a.C. el rey Omr\u00ed funda su nueva capital, el nombre de Samaria designar\u00e1 
s\u00f3lo a esta ciudad en particular; al cabo de un siglo el nombre se 
extender\u00e1 ya a toda la regi\u00f3n.
Tierra de esc\u00e1ndalos y calamidades, Samaria sufre las acusaciones de los 
profetas y sus or\u00e1culos de juicio: reyes, magnates, sacerdotes y a\u00fan el 
pueblo mismo ser\u00e1n enjuiciados por Am\u00f3s y Oseas.
{K}OSEAS, EL PROFETA DE SAMARIA{/}

En el siglo VIII a.C. un profeta se levanta en el reino del norte: se 
llama Oseas, y denuncia con fuerza la infidelidad de su pueblo: {C}Se han 
elegido reyes sin que esto viniera de m\u00ed; se han dado jefes que yo no 
conoc\u00eda. Con su oro y su plata se han fabricado \u00eddolos, y yo se los 
quitar\u00e9. Le tengo asco a tu terreno, Samaria, y estalla mi c\u00f3lera contra 
\u00e9l...{/} [Os_8,4] a [Os_8,7]
Los reinos se suceden uno tras otro; Oseas denuncia los vicios de la 
instituci\u00f3n real, infiel a su misi\u00f3n: intrigas, golpes de estado y 
asesinatos van cavando poco a poco la fosa. El rey ya no conduce al 
pueblo por el sendero de la Alianza; Dios es burlado, no hay paz ni 
justicia. Una guerra fratricida entre Samaria y Jud\u00e1 (735-733 a.C.) es el 
pretexto de uno y otro reino para recurrir al auxilio de las potencias 
extranjeras: {C}Efra\u00edn es como una paloma tonta y sin juicio, pues o bien 
llaman a Egipto, o bien parten a Asiria{/} [Os_7,11].
El reino del norte, Israel, est\u00e1 al borde del precipicio, el castigo 
divino parece irrevocable: \u00bfencontrar\u00e1 la conversi\u00f3n un lugar en el 
coraz\u00f3n de este pueblo pervertido e infiel? {C}Mi pueblo est\u00e1 enfermo de su 
infidelidad; no ser\u00e1 Baal quien las ayudar\u00e1 a levantarse si recurren a 
\u00e9l. \u00bfC\u00f3mo podr\u00e9 abandonarte, Efra\u00edn, o c\u00f3mo librarte Israel?{/}

Dios reafirma su fidelidad y su misericordia incansable; sin embargo, el 
nombre de Samaria quedar\u00e1 unido a uno de los grandes fracasos de la 
historia B\u00edblica: el pueblo no regresar\u00e1 a su Dios [2Re_17,1]. El reino 
que reun\u00eda a la mayor\u00eda de las tribus del pueblo de Israel, aquel que 
consideraba como un bien particular la herencia de Mois\u00e9s, va a terminar 
en la ruina m\u00e1s absoluta: incluso aquellos que escapen a la deportaci\u00f3n 
se convertir\u00e1n poco a poco en extranjeros para el pueblo de Dios; e 
incluso, ser\u00e1n repudiados por sus hermanos de Judea cuando estos \u00faltimos 
regresen del exilio en Babilonia. Ser\u00e1 necesario esperar los tiempos del 
para entender y justificar las esperanzas y promesas que Dios hizo por 
boca de Oseas: {C}por eso, ahora la voy a conquistar, la llevar\u00e9 al 
desierto y all\u00ed le hablar\u00e9 a su coraz\u00f3n... Yo te desposar\u00e9 para siempre. 
Justicia y rectitud nos unir\u00e1n, junto con el amor y la ternura... y 
conocer\u00e1n quien es Yav\u00e9{/} [Os_2,16] ... [Os_2,22]
La historia de Samaria ser\u00e1 en gran parte la de sus dos capitales: Siquem 
y Samaria.
{K}- SIQUEM{/}

Entraron en Cana\u00e1n, a Abram atraves\u00f3 el pa\u00eds hasta llegar al lugar 
sagrado de Siquem, el \u00e1rbol de Mor\u00e9. En aquel tiempo ocupaban el pa\u00eds los 
cananeos. Yav\u00e9 se apareci\u00f3 a Abram y le dijo: "Le dar\u00e9 esta tierra a tu 
descendencia". A consecuencia de esto, Abram edific\u00f3 un altar a Yav\u00e9 que 
se le hab\u00eda aparecido{/} [G\u00e9n_12,6] a [G\u00e9n_12,7]
Este lugar de Siquem, donde el anciano patriarca se detuvo cuando entraba 
a la Tierra Prometida, permanecer\u00e1, a\u00fan despu\u00e9s de la toma de Jerusal\u00e9n 
por David, como un centro privilegiado de encuentro para las tribus de 
Israel; y s\u00f3lo a causa del Cisma, los descendientes de David dejar\u00e1n de 
acudir hasta ac\u00e1 para recibir la investidura real. 
Pero antes de que existiera Siquem, dos elevaciones ya custodiaban el 
desfiladero donde m\u00e1s tarde se alzar\u00eda la ciudad, los montes {N}Ebal{/} al 
norte y el {N}Garizim{/} al sur.
El Ebal, de unos 940 mts. de altura y el Garizim, algo m\u00e1s bajo (881 
mts.), custodian un pasaje particularmente importante: por un lado se 
encuentra el mar; subiendo por el norte, Galilea; y por el otro costado 
se baja hacia Jerusal\u00e9n.
Esta situaci\u00f3n estrat\u00e9gica explica la presencia de una ciudad desde la 
m\u00e1s remota antig\u00fcedad a la salida de este pasaje. Sobre las faldas de la 
colina fueron desterradas grandes piedras que, formando un c\u00edrculo, 
rodeaban un altar hecho de una sola piedra sin tallar: este es un buen 
ejemplo de santuario de lomas del tiempo de los Jueces. Al costado este 
del c\u00edrculo, cenizas y osamentas de animales tapizan el embaldosado que 
conduc\u00eda hacia una piedra alzada, sin duda una "Masseb\u00e1h" (piedra 
conmemorativa). Sobre el Garizim se han encontrado igualmente los 
vestigios de un altar anterior a la llegada de los Israelitas.
La tradici\u00f3n samaritana identifica esta monta\u00f1a sagrada con el monte 
Moriah donde Abrah\u00e1n condujo a su hijo para sacrificarlo [G\u00e9n_22,2]. Pero 
all\u00ed tambi\u00e9n, seg\u00fan la misma tradici\u00f3n, Ad\u00e1n, y despu\u00e9s de \u00e9l Melquisedec 
[G\u00e9n_14,18], ofrecieron sacrificios a Dios; Finalmente all\u00ed tambi\u00e9n, 
seg\u00fan ellos, Josu\u00e9 instal\u00f3 las piedras tomadas en el Jord\u00e1n y construy\u00f3 
un altar.
{K}LA PREHISTORIA DE SIQUEM{/}

Desde el IV milenio, antes de la construcci\u00f3n de la ciudad, el lugar 
hab\u00eda sido ya ocupado por una poblaci\u00f3n semin\u00f3mada que, como en otras 
partes del pa\u00eds, no dej\u00f3 m\u00e1s que paredes revocadas; probablemente 
cubiertas con pieles de animales, representando as\u00ed la etapa intermedia 
entre la tienda y la casa.
Aprovechando la situaci\u00f3n privilegiada de este pasaje, los jefes locales 
edificaron aqu\u00ed una primera ciudad. Una inscripci\u00f3n egipcia del Imperio 
Medio, hace de ella el primer objetivo del fara\u00f3n Sesostris III durante 
su campa\u00f1a de Siria y Palestina, alrededor de 1850 a.C.
Todav\u00eda modesta en aquellos tiempos la ciudad conoci\u00f3 m\u00e1s tarde un 
desarrollo considerable que la elev\u00f3 al rango de las grandes ciudades 
cananeas.
Desde entonces la historia se divide en dos per\u00edodos principales: el 
per\u00edodo de los {C}hicsos{/} y el per\u00edodo {C}israelita{/}, que se extiende desde 
Josu\u00e9 hasta la destrucci\u00f3n de la ciudad por los asirios.
{K}LA PODEROSA CIUDAD DE LOS HICSOS{/}

Los pr\u00edncipes asi\u00e1ticos del Cercano Oriente reinar\u00e1n sobre Egipto, Siria 
y Palestina desde 1750 a 1550 a C. El palacio del gobernador se 
encontraba en el lugar m\u00e1s alto de la ciudad. Bajo el empedrado de una de 
las habitaciones se han descubierto las huellas de un sacrificio de 
fundaci\u00f3n: se trataba de un ni\u00f1o de muy corta edad que hab\u00eda sido 
inmolado en el lugar, seg\u00fan una pr\u00e1ctica cananea bien conocida, 
mencionada en la Biblia [1Re_16,34] y verificada tambi\u00e9n en Meguido por 
la arqueolog\u00eda. En el interior del recinto que proteg\u00eda el palacio, 
varias veces modificado o reconstruido, se han encontrado los restos de 
un templo, probablemente el primero en ser construido en Siquem.
Alrededor de 1650 a.C., la ciudad, que se hab\u00eda desarrollado 
considerablemente gracias a las actividades comerciales favorecidas por 
su emplazamiento geogr\u00e1fico, va a ser equipada con un original sistema de 
defensa. Los hicsos levantan una especie de colina artificial sostenida 
por un muro hecho de enormes bloques irregulares y sin tallar, unidos con 
piedras m\u00e1s peque\u00f1as. Una puerta monumental "de triple tenaza"] da acceso 
a esta ciudadela. Un peque\u00f1o santuario, dedicado probablemente a la 
divinidad protectora de la ciudad dominaba la ciudadela.
{K}ABRAH\u00c1N EN SIQUEM{/}

Al llegar al pa\u00eds de Cana\u00e1n, Abram atraves\u00f3 el pa\u00eds hasta el lugar santo 
de Siquem, hasta el \u00e1rbol de Mor\u00e9{/}. Es probable que el templo construido 
por los hicsos no existiese todav\u00eda cuando Abrah\u00e1n lleg\u00f3 a Siquem: el 
G\u00e9nesis se refiere sin duda a uno de los numerosos santuarios al aire 
libre que hab\u00eda en Cana\u00e1n.
{C}Abram se detuvo en el lugar santo de Siquem{/}: en el plano econ\u00f3mico y 
pol\u00edtico, la ciudad era importante, pero adem\u00e1s era lugar de peregrinaje 
para los Cananeos. All\u00ed fue donde, en una visi\u00f3n, el Patriarca recibe la 
promesa: "Le dar\u00e9 esta tierra a tu descendencia". A consecuencia de esto, 
Abram edific\u00f3 un altar a Yav\u00e9 que se le hab\u00eda aparecido. [G\u00e9n_12,7].
{K}LA INTERVENCI\u00d3N EGIPCIA{/}

Hacia 1580, dos pr\u00edncipes tebanos retoman entre sus manos las riendas de 
Egipto: son expulsados los "se\u00f1ores" hicsos, se les empuja a "Asia" y se 
restablece la autoridad fara\u00f3nica sobre las tierras de Palestina. La 
ciudad de Siquem es, entonces, asolada y el templo destruido. Ser\u00e1n 
nuevamente reconstruidos, y lo que la arqueolog\u00eda ha encontrado de ellos, 
son precisamente las ruinas de la "Beit El Berit", la Casa del Dios de la 
Alianza, del cap\u00edtulo 9 del libro de los jueces: fue All\u00ed donde, tres 
siglos m\u00e1s tarde, la gente de Siquem busc\u00f3 refugio, y all\u00ed mismo todos 
perecieron a causa del fuego [Jue_9,47].
{K}EL PER\u00cdODO ISRAELITA: LAS TRIBUS CELEBRAN LA ALIANZA EN SIQUEM{/}

Al momento de la instalaci\u00f3n de las tribus en Cana\u00e1n, la conquista de la 
ciudad se hizo, al parecer pac\u00edficamente. La repartici\u00f3n del territorio 
entre las doce tribus deja a Siquem dentro del catastro de la tribu de 
Manas\u00e9s. La frontera, no obstante, es fr\u00e1gil y variable, pues m\u00e1s tarde 
se menciona a Siquem como perteneciente a Efra\u00edn: {C}A los dem\u00e1s hijo de 
Quehat, los levitas de grado inferior repartidos en sus familias, se les 
dieron: de la tribu de Efra\u00edn, la ciudad refugio de Siquem con todos sus 
alrededores, en los cerros de Efra\u00edn -era una ciudad de refugio para los 
homicidas{/} [Jos_21,20] a [Jos_21,21].
El libro de Josu\u00e9, comienza con la gran procesi\u00f3n del cruce del Jord\u00e1n, y 
concluye con otra liturgia solemne, la que se desarrolla en Siquem{C}: 
Josu\u00e9 reuni\u00f3 en Siquem a todas las tribus de Israel. Convoc\u00f3 a los 
ancianos de Israel, a los Jefes, a los jueces y a los escribas, y ellos 
se presentaron ante Dios.{/} Entonces comenz\u00f3 la liturgia de la renovaci\u00f3n 
de la Alianza, seg\u00fan el ritual previsto en el libro del Deuteronomio.
{K}EL RITUAL DE LA ALIANZA{/}

El ritual atribuido a Mois\u00e9s se renovaba a\u00f1o tras a\u00f1o, recordando a 
Israel su consagraci\u00f3n: {C}Cuando pasen el Jord\u00e1n para ir a la tierra que 
Yav\u00e9, tu Dios, te da, erigir\u00e1s grandes piedras y las blanquear\u00e1s con cal. 
Y al pasar escribir\u00e1s en ellas todas las palabras de esta Ley... 
levantar\u00e1s estas piedras en el monte Ebal... levantar\u00e1s all\u00ed en honor de 
Yav\u00e9 un altar...{/} [Dt_27,1] a [Dt_27,6].
Despu\u00e9s de los holocaustos, se proclamar\u00e1n las bendiciones y maldiciones, 
a la manera de las tragedias antiguas: sobre las faldas del Garizim, uno 
de los coros formado por representantes de seis tribus pronunciar\u00e1 las 
bendiciones, dejando al segundo coro agrupado sobre el monte Ebal 
(representando las otras seis tribus) la tarea de lanzar las maldiciones. 
Con sus faldas desnudas y pedregosas el Ebal parec\u00eda estar destinado a 
ser el portador de las maldiciones del Deuteronomio: {C}Pero no te dejes 
seducir. No sea que ustedes sirvan a Dioses extra\u00f1os y se postren ante 
ellos, la ira de Yav\u00e9 se encender\u00eda contra ustedes. Cerrar\u00eda los cielos y 
no habr\u00eda m\u00e1s lluvia; la tierra no dar\u00eda sus frutos y pronto 
desaparecer\u00edas en esta espl\u00e9ndida tierra que Yav\u00e9 te da{/} [Dt_11,16] a 
[Dt_11,17]. 
El Garizim por el contrario, con su vegetaci\u00f3n abundante se prestaba bien 
para las promesas de bendici\u00f3n: {C}Si obedeces puntualmente los mandamiento 
que te entrego hoy, si amas a Yav\u00e9, tu Dios, y me sirves con todo tu 
coraz\u00f3n y toda tu alma, yo dar\u00e9 a tus tierras la lluvia a su tiempo, en 
oto\u00f1o y en primavera, y podr\u00e1s cosechar tu trigo, tus uvas y tu aceite 
fresco. Tu campo te dar\u00e1 hierba para tu ganado y comer\u00e1s hasta saciarte{/} 
[Dt_11,13] a [Dt_11,15].
El cap\u00edtulo 28 del Deuteronomio que se refiere a esta liturgia desarrolla 
las promesas y puestas en guardia del cap\u00edtulo 11: para los que sirvan a 
Dios habr\u00e1 felicidad, prosperidad y victorias; pero para las que hayan 
sido infieles a la Alianza habr\u00e1: enfermedad, derrota y deportaci\u00f3n: 
{C}Yav\u00e9 los volver\u00e1 a llevar a Egipto{/} [Dt_28,68].
La renovaci\u00f3n de esta Alianza es recordada por las Cr\u00f3nicas a prop\u00f3sito 
de los reyes Josafat, Ezequ\u00edas y Jo\u00e1s. M\u00e1s tarde, entre los sacerdotes de 
Qumr\u00e1n, las principales columnas de le Regla de la Comunidad estaban 
consagradas a la renovaci\u00f3n anual de la Alianza: ellos se inspiraban en 
el antiguo ritual.
A su vez, el ritual cristiano de la vigilia pascual, con la renuncia al 
demonio y la profesi\u00f3n de fe en el Dios de Jesucristo, se inscribe en la 
larga tradici\u00f3n de la liturgia de Siquem.
{K}LA ASAMBLEA DE SIQUEM Y EL ADVENIMIENTO DEL REINO DEL NORTE{/}

La dif\u00edcil sucesi\u00f3n de David y la revuelta de Absal\u00f3n, el despotismo de 
Salom\u00f3n y su pol\u00edtica de prestigio, la ceguera de Roboam ante la realidad 
pol\u00edtica y su actitud hiriente hacia las tribus del Norte, engendrar\u00e1n un 
clima de violencias partidistas que culminar\u00e1n en la divisi\u00f3n del reino 
de Israel.
Salom\u00f3n acaba de morir; Roboam va a Siquem, donde todo Israel se hab\u00eda 
reunido para proclamarlo rey [1Re_12,1]. Se enfrenta a gente 
decepcionada, agobiada de impuestos y cargas repartidas desigualmente 
entre Norte y Sur, {C}Jeroboam y toda la comunidad de Israel vinieron a 
encontrarse con Roboam y le dijeron: "Tu padre nos ha impuesto un yugo 
pesado; alivia t\u00fa los duros trabajos que nos exigi\u00f3, y el yugo pesado que 
nos impuso, y te serviremos".{/} [1Re_12,4].
Pero se saben las consecuencias: Roboam comparte los sue\u00f1os de la 
aristocracia militar de Jerusal\u00e9n. Sus j\u00f3venes compa\u00f1eros sue\u00f1an con 
emprenderlas Egipto y su fara\u00f3n Sesac, que comienzan a agitarse en la 
frontera meridional del reino. Pero para eso hace falta dinero y las 
arcas del estado est\u00e1n vac\u00edas; no queda otro recurso, se elevar\u00e1n los 
impuestos, se aumentar\u00e1n las cargas. El mismo cap\u00edtulo 12 nos relata el 
final del encuentro: {C}Al tercer d\u00eda Jeroboam, con todo Israel, vino donde 
el rey, conforme a lo que les hab\u00eda dicho. Pero el rey respondi\u00f3 al 
pueblo con dureza. En vez de seguir el consejo de los ancianos les habl\u00f3 
seg\u00fan lo que los j\u00f3venes le hab\u00edan aconsejado. El rey no escuch\u00f3 al 
pueblo... La gente de Israel comprendi\u00f3 que el rey no quer\u00eda hacerles 
caso, y le respondieron en estos t\u00e9rminos: " \u00bfQu\u00e9 tenemos que ver con 
David y con sus hijos? No es de nuestra familia, \u00a1 arr\u00e9glate con los 
tuyos, hijo de David! Los de Israel, v\u00e1monos"{/}. [1Re_12,3] ... 
[1Re_12,19]
La ruptura pol\u00edtica estaba consumada: Jeroboam, el rival de Roboam, se 
convirti\u00f3 en rey del reino separado de Israel.
{K}DE LA RUPTURA POL\u00cdTICA AL CISMA RELIGIOSO{/}

A la ruptura pol\u00edtica se va a sumar muy pronto el cisma religioso: {C}el 
rey Jeroboam hizo dos terneros de oro. Luego dijo al pueblo: "D\u00e9jense de 
ir a Jerusal\u00e9n para adorar. Aqu\u00ed est\u00e1n tus dioses, Israel, que te sacaron 
de Egipto." Coloc\u00f3 uno de los terneros en Betel, y el otro en Dan. Este 
fue el origen del pecado. El pueblo llev\u00f3 su ternero en procesi\u00f3n hasta 
Dan{/} [1Re_12,26] a [1Re_12,30].

La tentaci\u00f3n ser\u00e1 grande para los reyes de Israel, seguir el modelo de 
las naciones vecinas, imitando tanto su despotismo como su idolatr\u00eda, 
burl\u00e1ndose de la Alianza y sus exigencias de fidelidad y de justicia.
{K}EL FIN DE SIQUEM{/}

Destruida por Salmanasar V, en 724 a.C., y m\u00e1s tarde abandonada, la 
ciudad fue, no obstante, levantada de sus cenizas por los samaritanos que 
hicieron de ella su capital a fines del siglo IV a.C. Ya hab\u00edan 
construido all\u00ed un templo: fue la obra de un sacerdote jud\u00edo, Manas\u00e9s, 
nieto del sumo sacerdote Eliaquib. Hab\u00eda sido expulsado de la Ciudad 
Santa por Nehem\u00edas por haber desposado a la hija de Sambalat, el 
gobernador de Samaria, designado para ese puesto por los persas que 
ocupaban el pa\u00eds. [Neh_13,28].
En 128 a.C. Juan Hircano no contento con arrasar la ciudad, la hizo 
recubrir con tierra y piedras.
{K}- SAMARIA - SEBASTE{/}

\u00a1 Ay de esa ciudad,
pretenciosa corona de los borrachos de Efra\u00edn,
espl\u00e9ndido adorno de flores marchitas 
en lo alto del valle f\u00e9rtil !{/} [Is_28,1]
Este or\u00e1culo lanzado por el profeta Isa\u00edas contra Samaria - cuyos excesos 
y riquezas, no son m\u00e1s que orgullo e idolatr\u00eda - estigmatiza a esta 
metr\u00f3polis y su posici\u00f3n dominante. Capital del Reino del Norte por m\u00e1s 
de ciento cincuenta a\u00f1os, se neg\u00f3 a escuchar los llamados a la conversi\u00f3n 
de los profetas El\u00edas, Oseas y Am\u00f3s. Su ca\u00edda en 721 acarre\u00f3 la 
desaparici\u00f3n del Reino del Norte creado hacia 930 por Jeroboam como 
resultado de la tr\u00e1gica asamblea de Siquem.
Despu\u00e9s de la ruptura entre las tribus del Norte y las tribus del Sur 
[1Re_12,1], la capital del Reino del Norte no se fijo inmediatamente en 
Samaria. El primer rey de Israel Jeroboam, fortific\u00f3 Siquem en los cerros 
de Efra\u00edn y se estableci\u00f3 all\u00ed. Luego parti\u00f3 a fortificar Penuel 
[1Re_12,25]. Algunos a\u00f1os m\u00e1s tarde encontramos a Jeroboam estableci\u00f3 en 
Tirs\u00e1, que continuar\u00e1 siendo la capital durante los reinados de Bas\u00e1, El\u00e1 
y Zimr\u00ed. Pero el golpe de estado de Omr\u00ed ocasiona el incendio del palacio 
real y el nuevo rey emprende entonces la construcci\u00f3n de una nueva 
capital.
{K}UNA NUEVA CAPITAL{/}

Omr\u00ed compr\u00f3 a Semer el cerro de Samaria por dos talentos de plata. 
Construy\u00f3 sobre el cerro y llam\u00f3 Samaria a esta ciudad, del nombre de 
Semer, al que hab\u00eda pertenecido el cerro.[1Re_16,24].
\u00bfFue acaso inspirada esta la elecci\u00f3n por el paisaje sereno y frondoso de 
las colinas de Samaria, cuyos faldeos cubiertos de vides, se extienden 
hacia los peque\u00f1os valles plantados de olivos, almendros y damascos? Se 
debe ver aqu\u00ed, m\u00e1s bien, una decisi\u00f3n pol\u00edtica con miras a reservar una 
colina extra\u00f1a al catastro de cualquier tribu del Norte, para establecer 
all\u00ed la capital. Adem\u00e1s, siendo hombre de guerra, Omr\u00ed sopes\u00f3 la 
importancia estrat\u00e9gica de esta colina de pendientes abruptas y elevada 
sobre una importante encrucijada. Al norte, un camino llevaba hasta 
Fenicia despu\u00e9s de atravesar las llanuras de Jezreel y Meguido, Al oeste, 
otro camino se dirig\u00eda a la costa por la planicie del Sar\u00f3n. Finalmente, 
hacia el este, estaba la ruta de Siquem que conduc\u00eda Jerusal\u00e9n o al valle 
del Jord\u00e1n.
Este proyecto, sin embargo, no se habr\u00eda podido llevar a cabo, si no 
hubiese sido desarrollada y afinada una t\u00e9cnica recientemente 
descubierta: el revoque de las cisternas. En efecto, all\u00ed no hab\u00eda ni 
manantiales ni la posibilidad de cavar pozos sobre la colina de Semer; 
era necesario, por lo tanto, recurrir a las cisternas para asegurar el 
suministro de agua para la ciudad.
{K}EL GRAN REY OMR\u00cd (882 - 871){/}

Dentro de un plan pol\u00edtico y econ\u00f3mico, Omr\u00ed desplaza la capital de Tirsa 
-vuelta hacia Transjordania- a Samaria -situada a un cruce de carreteras 
que llevaban a los ricos pa\u00edses de Filistea, Egipto y Fenicia. Con esto 
el monarca logr\u00f3 que el pa\u00eds desarrollara su econom\u00eda y obtuviera un 
rango de igualdad frente a los grandes reinos de la \u00e9poca. De hecho, Omr\u00ed 
ser\u00e1 para sus contempor\u00e1neos, el m\u00e1s grande de los reyes de Israel, y los 
textos asirios lo nombran siempre con respeto y admiraci\u00f3n, llam\u00e1ndolo: 
"el se\u00f1or Omr\u00ed ".
A partir de ese d\u00eda toda Samaria es asimilada al reino de Omr\u00ed. A\u00fan 
despu\u00e9s de la muerte de su nieto Joram, la nueva dinast\u00eda reinante en 
Samaria, conservar\u00e1 el nombre de "Casa de Omr\u00ed ".
Omr\u00ed fue tambi\u00e9n un gran constructor. Al igual que lo hizo Salom\u00f3n para 
la construcci\u00f3n del Templo y del palacio real en Jerusal\u00e9n, Omr\u00ed - y 
despu\u00e9s de \u00e9l Ajab- necesit\u00f3 de mano de obra calificada, la que hall\u00f3 en 
Fenicia. El palacio real fue edificado en la cima de la ciudadela alta. 
Bajo el reinado de Ajab, como la amenaza asiria lo precisaba, la ciudad 
es encerrada en una inmensa muralla con casamatas cuyas diferentes piezas 
sirven al mismo tiempo de dep\u00f3sitos de armas y de v\u00edveres.
{K}LOS DELIRIOS DE GRANDEZA{/}

Las grandiosas obras arquitect\u00f3nicas y sus lujosas decoraciones 
interiores se explican por los lazos comerciales, culturales y art\u00edsticos 
entre el Reino del Norte y sus vecinos sirofenicios, pero tambi\u00e9n por la 
prosperidad econ\u00f3mica de la ciudad, y la riqueza de los reyes y los 
magnates de la \u00e9poca. Pero esta pol\u00edtica de prestigio reca\u00eda pesadamente 
sobre el pueblo de Samaria. Los israelitas reci\u00e9n salidos del nomadismo, 
carec\u00edan de la competencia necesaria para trabajar el marfil, la madera 
de cedro o la piedra. Fue necesario entonces, traer mano de obra desde 
Fenicia, Filistea o Egipto, poseedores de tradiciones artesanales 
seculares. Para pagar a estos artesanos venidos de lejos, el pueblo lleg\u00f3 
a ser explotado hasta el extremo, y se produjo una r\u00e1pida degradaci\u00f3n en 
las relaciones sociales. La solidaridad que reinaba entre gente de una 
sociedad n\u00f3made, fue dejando poco a poco el lugar a las fracturas 
sociales ligadas al proceso de urbanizaci\u00f3n, a la extensi\u00f3n del comercio 
y al poder creciente del dinero.
{K}LA VOZ DE LOS PROFETAS{/}

Fue necesario que el profeta Am\u00f3s se levantase contra esta deriva social 
y recordase a tiempo y a destiempo las exigencias de la Alianza, en el 
coraz\u00f3n mismo de la vida cotidiana: {C}Pues bien, ya que ustedes han 
pisoteado al pobre, exigi\u00e9ndoles una parte de la cosecha, esas casas de 
piedras canteadas que edifican no las van a ocupar, y de esas cepas 
escogidas que ahora plantan no probar\u00e1n el vino{/} [Am_5,11].
Despu\u00e9s de haber denunciado la explotaci\u00f3n de que eran objeto los pobres 
por parte de los poderosos, y las injusticias de los Jueces porque 
{C}venden al inocente por dinero y al necesitado por un par de sandalias{/} 
[Am_2,6], el profeta se levantar\u00e1 contra el orgullo de los habitantes de 
Samaria: {C}tendidos en camas de marfil o acomodados sobre un sof\u00e1, comen 
corderitos del reba\u00f1o y terneros sacados del establo, canturrean al son 
del arpa y como David, improvisan canciones. Beben vino en grandes copas, 
con aceite exquisito se perfuman, pero no se afligen por el desastre de 
mi pueblo{/} [Am_6,4] a [Am_6,6]. La justicia y el derecho son burlados, se 
desprecia al hombre y se insulta la santidad de Dios.
Las excavaciones realizadas en Samaria dejan ver claramente la 
paganizaci\u00f3n progresiva del pa\u00eds: en las tablillas de arcilla que se han 
descubiertos, los nombres compuestos con el nombre de Baal, se hacen 
progresivamente m\u00e1s numerosos, mientras que los compuestos con el nombre 
divino Yahu van desapareciendo con el correr de los a\u00f1os. Debido a sus 
fiestas agr\u00edcolas, sus ritos f\u00e1ciles en honor de los Baales, sus 
santuarios de lomas en torno a los cuales gravitaban las prostitutas 
sagradas, la religi\u00f3n cananea sedujo a estos hombres que hab\u00edan pasado 
del nomadismo a la agricultura, y el Dios que les hab\u00eda entregado esta 
tierra fue r\u00e1pidamente reemplazado por los \u00eddolos del pa\u00eds conquistado.
Aunque no se han encontrado indicios de la existencia de ning\u00fan santuario 
dedicado a Baal, no se puede poner en duda el relato b\u00edblico: {C}Ajab se 
port\u00f3 muy mal con Yav\u00e9, y fue peor que todos los reyes anteriores. Le 
pareci\u00f3 poco imitar los pecados de Jeroboam, pues tom\u00f3 por esposa a 
Jezabel, hija de Etbal, rey de los sidonios, por lo que se puso a servir 
a su dios Baal y se postraba ante \u00e9l. Levant\u00f3 un altar para Baal en el 
templo de Baal que construy\u00f3 en su capital Samaria{/} [1Re_16,31] a 
[1Re_16,32].
{K}LAS HORAS DIF\u00cdCILES DE SAMARIA{/}

Muy pronto, bajo los reinados de Ajab y de su hijo Joram, la ciudad debi\u00f3 
hacer frente a los asedios sucesivos de Ben Hadad II, rey de Aram. En el 
libro de los Reyes estas peripecias est\u00e1n \u00edntimamente ligadas a la 
historia del profeta Eliseo.
No obstante, Samaria reconquista la prosperidad. Aprovechando el 
debilitamiento del reino de Damasco (los arameos) y de Asiria, Jeroboam 
II reconquista Transjordania y restablece las antiguas fronteras de su 
reino. Los numerosos documentos escritos sobre tablillas de arcilla que 
han sido encontradas nos suministran con gran precisi\u00f3n las fechas y 
lugares de ciertos acontecimientos y nos dan una interesante informaci\u00f3n 
acerca de los procedimientos administrativos en uso (impuestos, tributos 
en vino y en aceite). Todo ello es testimonio de la prosperidad econ\u00f3mica 
del reino en esta \u00e9poca.
{K}SAMARIA CAE Y PASA A MANOS EXTRANJERAS{/}

Pero el tiempo de gracia no dur\u00f3 demasiado. En 745, con el acceso de 
Teglatfalasar III al trono de Asiria, los \u00faltimos reyes de Samaria deben 
pagar tributo al soberano asirio. Este, acudiendo a la llamada de auxilio 
del rey de Jud\u00e1, que se rehusaba a entrar en la coalici\u00f3n de los reyes de 
Damasco y Samaria, invadi\u00f3 el pa\u00eds. Del Reino del Norte no qued\u00f3 m\u00e1s que 
la ciudad de Samaria y la monta\u00f1a de Efra\u00edn. Salmanasar V, siguiendo la 
pol\u00edtica de su predecesor, comenz\u00f3 por avasallar a todos los peque\u00f1os 
reinos situados alrededor de Mesopotamia, luego se present\u00f3 ante Samaria; 
pero muri\u00f3 casi de inmediato. despu\u00e9s de un asedio de tres a\u00f1os, su 
sucesor Sarg\u00f3n II se apoder\u00f3 de la ciudad en 722. El asirio deport\u00f3 a la 
poblaci\u00f3n de Samaria a N\u00ednive y la reemplaz\u00f3 por cautivos originarios de 
la meseta central de Ir\u00e1n, que ubic\u00f3 en las ciudades de Samaria, en lugar 
de los israelitas.[2Re_17,24].
Durante los siglos siguientes, el poder pasa por diversas manos: asirios, 
babilonios, persas y finalmente, macedonios, con el paso del conquistador 
Alejandro el Grande.
En 107 a.C. Juan Hircano asedia la ciudad, que es tomada despu\u00e9s de un 
a\u00f1o de resistencia y es completamente arrasada. Cuarenta a\u00f1os m\u00e1s tarde, 
Samaria es anexada por Pompeyo a la provincia de Siria, el proc\u00f3nsul 
romano Gabinio (57-55 a.C.) levanta la ciudad de sus cenizas. Pero le 
tocar\u00eda a Herodes el Grande devolverle todo su esplendor.
{K}- BETEL{/}

Desde all\u00ed pas\u00f3 Abrah\u00e1n a la monta\u00f1a, al oriente de Betel, y plant\u00f3 su 
tienda de campa\u00f1a, teniendo Betel al Oeste y A\u00ed al oriente. Tambi\u00e9n aqu\u00ed 
edific\u00f3 un altar a Yav\u00e9 e invoc\u00f3 su nombre{/} [G\u00e9n_12,8].
La ciudad de Betel fue habitada desde el III milenio a.C. Al momento de 
la repartici\u00f3n de la Tierra Prometida entre las tribus de Israel, qued\u00f3 
en el l\u00edmite del territorio de Efra\u00edn. Pero todo vestigio de ese per\u00edodo 
desapareci\u00f3 tras un vasto incendio, del cual da testimonio la espesa capa 
de cenizas descubierta en el curso de las excavaciones. \u00bfSer\u00eda este el 
resultado de la conquista conducida por Josu\u00e9? Es dif\u00edcil afirmarlo.
{K}EL BECERRO DE BETEL{/}

Cuando en el siglo X Jeroboam se levant\u00f3 contra Roboam, trayendo tras de 
s\u00ed a las tribus del norte, decidi\u00f3 elevar a la dignidad de santuario real 
el antiguo lugar de culto local para apartar a su pueblo de Jerusal\u00e9n 
(ver: Siquem).
Los autores b\u00edblicos posteriores al Deuteronomio han querido ignorar que 
hasta la reforma de Jos\u00edas, todos en Israel consideraban como leg\u00edtimos 
los santuarios de provincia [1Re_3,2]. Es evidente, sin embargo, que el 
car\u00e1cter oficial dado por Jeroboam y sus sucesores a los santuarios de 
Betel y Dan, cre\u00f3 una divisi\u00f3n religiosa entre los reinos de Israel y de 
Jud\u00e1: el Templo de Jerusal\u00e9n ten\u00eda rivales y dejaba de ser s\u00edmbolo de 
unidad. Adem\u00e1s parece bastante probable que estos santuarios de Samaria 
estuvieron abiertos a los \u00eddolos por mucho m\u00e1s tiempo que el de 
Jerusal\u00e9n. Los profetas del norte no se guardaron las palabras respecto a 
este asunto: {C}Le tengo asco a tu ternero, Samaria, y estalla mi c\u00f3lera 
contra \u00e9l \u00bfCu\u00e1nto tiempo m\u00e1s esperar\u00e1n para limpiarse, hijos de Israel? 
No es un Dios, pues ha sido hecho por un escultor; por eso, el ternero de 
Samaria se har\u00e1 cenizas{/} [Os_8,5] ... [Os_8,13].
{K}LA ESCALA DE JACOB{/}

Sin embargo, la explicaci\u00f3n popular del nombre de la ciudad se la debemos 
a otro relato del Antiguo Testamento, el de la "Escala de Jacob" 
[G\u00e9n_35,6]; en hebreo, Betel significa Casa de Dios (de beith/casa y 
El/Dios). Pero es necesario ver tambi\u00e9n [Jue_1,23] y [G\u00e9n_35,6] . Tambi\u00e9n 
es posible que el lugar haya recibido el nombre del Dios cananeo Bethel 
[G\u00e9n_35,7].
{K}- A\u00cd (HAY){/}

A\u00ed (Hay) significa " Mont\u00f3n de Piedras", y esa es la impresi\u00f3n que 
actualmente da este lugar al visitante; pero aqu\u00ed existi\u00f3, desde fines 
del IV milenio, lejos de los manantiales y de las tierras f\u00e9rtiles, una 
ciudad fortificada cuyo sector alto se hallaba rodeado de torres y 
murallas que albergaban en su interior un gran santuario. En el sector 
bajo de la ciudad una inmensa cisterna de 25 mts. de largo, e aseguraba a 
la ciudad su aprovisionamiento de agua.
La ciudad fue arrasada, muy probablemente por un sismo, y s\u00f3lo hacia 2650 
a.C. renace la vida sobre la antigua colina. Se la rodea con una muralla 
de enormes dimensiones; \u00a1de unos 7 a 8 mts. de espesor! Dentro fue 
edificado un santuario dedicado a una divinidad egipcia, el cual se 
hallaba protegido en su parte posterior por las torres del cerco 
amurallado. Dos siglos m\u00e1s tarde A\u00ed (Hay) vuelve a ser destruida y ser\u00e1 
necesario esperar a la \u00e9poca de los Jueces para que renazca una modesta 
aldea, constituida por casas equipadas con cisternas particulares.
La arqueolog\u00eda parece contradecir al relato b\u00edblico, ya que la ciudad se 
encontraba en ruinas en los tiempos de Josu\u00e9. Cuando en la \u00e9poca de la 
monarqu\u00eda se redactaron los primeros textos relativos a la entrada en la 
Tierra Prometida, dicho lugar ya era llamado "A\u00ed" (Hay), o sea, "Las 
Ruinas". La explicaci\u00f3n que se da entonces es que recibi\u00f3 ese nombre 
debido a la conquista de Josu\u00e9 y al estado lamentable en que \u00e9ste la 
habr\u00eda dejado.
El hecho de que el relato se apoye en tradiciones populares y que no sea 
hist\u00f3rico, no le impide de modo alguno el ser inspirado, es decir, 
portador del Esp\u00edritu. El mensaje es que s\u00f3lo Dios le entrega a su pueblo 
la Tierra Prometida, y s\u00f3lo se la dar\u00e1 si el pueblo es fiel a la Alianza. 
El fracaso frente a A\u00ed (Hay), sanci\u00f3n divina por el pecado de Ac\u00e1, tendr\u00e1 
su contrapartida positiva con la victoria concedida por Dios despu\u00e9s de 
la expiaci\u00f3n de la falta [Jos_7,1] y [Jos_7,8].
{K}- SIL\u00d3{/}

Sil\u00f3 se encuentra en el borde de una peque\u00f1a llanura, conectada con la 
depresi\u00f3n del Ghor por valles regados por los modestos {C}wadis{/} que bajan 
hacia el Jord\u00e1n.
A principios del II milenio a.C., la ciudad, entonces rodeada por una 
muralla, manten\u00eda relaciones con el imperio hitita: un pendiente de plata 
encontrado durante las excavaciones presentaba la efigie de la diosa-
madre de Anatolia, la cual pudo haber sido venerada probablemente en esa 
\u00e9poca, en el santuario recuperado por los arque\u00f3logos. Alrededor de 1300 
a.C. cuando ya no se observa ning\u00fan rastro de vivienda, ni en el lugar 
mismo ni en sus alrededores, hallamos un santuario aislado por un recinto 
sagrado. Centro de peregrinaci\u00f3n para los grupos de pastores semin\u00f3mades 
que surcan la regi\u00f3n: esta peque\u00f1a llanura abierta en el coraz\u00f3n de la 
monta\u00f1a era, en efecto, un lugar favorable para grandes concentraciones.
{K}SANTUARIO CENTRAL DE ISRAEL{/}

Despu\u00e9s de la conquista del pa\u00eds, los hijos de Israel instalaron en Silo 
la Tienda de las Declaraciones divinas y celebraron all\u00ed una asamblea. 
[Jos_18,1]. All\u00ed reparti\u00f3 Josu\u00e9 los territorios restantes entre las siete 
tribus que a\u00fan no hab\u00edan recibido su herencia. Silo, santuario de lomas 
cananeo, se convertir\u00e1, entonces, en el santuario central de Israel, y 
albergar\u00e1 el Arca de la Alianza.
{K}EL RAPTO DE LAS HIJAS DE SIL\u00d3{/}

Cada a\u00f1o se celebraba la fiesta de Yav\u00e9 en Sil\u00f3, que est\u00e1 al norte de 
Betel, al oriente de la calzada que sube de Betel a Siquem [Jc_21,19]. 
Durante una de las fiestas de la vendimia animada por las danzas de las 
j\u00f3venes de Sil\u00f3, los j\u00f3venes de Benjam\u00edn raptaron a las muchachas, para 
hacer de ellas sus esposas. Esto sucedi\u00f3 en la \u00e9poca de los Jueces 
despu\u00e9s de un crimen odioso perpetrado sobre el suelo de Benjam\u00edn. La 
tribu fue dejada al margen de Israel y casi totalmente exterminada. El 
libro nos relata de una manera bastante divertida c\u00f3mo este rapto 
permiti\u00f3 salvar a la tribu de Benjam\u00edn sin violar el juramento hecho por 
los israelitas [Jc_21,15] a [Jc_21,22].
{K}SAMUEL, EL HIJO DE LA ORACI\u00d3N{/}

El sumo sacerdote Hel\u00ed era el guardi\u00e1n del santuario de Silo sonde 
descansaba el Arca de la Alianza. Aqu\u00ed se desarrolla la historia de Ana, 
madre de Samuel. Aqu\u00ed tambi\u00e9n, Dios vendr\u00e1 a llamar a Samuel, y tambi\u00e9n 
aqu\u00ed anunciar\u00e1 la derrota en cuyo transcurso el Arca ser\u00e1 capturada por 
los filisteos [1Sam_1,1] a [1Sam_4,1]. 
El Arca ser\u00e1 devuelta por los filisteos, pero no regresar\u00e1 al santuario 
de Sil\u00f3, y Samuel tampoco se quedar\u00e1 all\u00ed. Visitar\u00e1 por turnos los otros 
santuarios de Israel, desempe\u00f1ando all\u00ed su cargo de juez.
{K}EL ECLIPSE DE SILO{/}

El Salmo 78 recuerda los or\u00edgenes del pueblo de Israel, las maravillas 
del \u00c9xodo, la paciencia y la misericordia de Dios; de la historia de 
Sil\u00f3, retiene una ense\u00f1anza acerca de la actitud de Dios frente a las 
infidelidades de su pueblo.
{C}Dios los o\u00eda, y se indign\u00f3,
y rechaz\u00f3 totalmente a Israel,
abandon\u00f3 su morada de Sil\u00f3,
que era su tienda, plantada entre los hombres...
no eligi\u00f3 a la tribu de Efra\u00edn,
m\u00e1s escogi\u00f3 a la tribu de Jud\u00e1,
a ese monte Si\u00f3n al que amaba...
Eligi\u00f3 a David, su servidor{/} [Sal_78,59] ... [Sal_78,70]
La ca\u00edda de Sil\u00f3 va a la par con la subida de Jerusal\u00e9n a la cual David 
eligi\u00f3 con mucho discernimiento. 
{K}- TIRS\u00c1{/}

La ciudad se alzaba junto a un afluente del Jord\u00e1n, y estaba situada en 
un \u00e1rea que hab\u00eda sido ocupada desde el neol\u00edtico (VI-V milenio a.C.).
A fines del III milenio, Tirs\u00e1 era una ciudad fortificada gobernada por 
reyes, y se encontraba en manos de los cananeos; bajo el mando de Josu\u00e9 
[Jos_12,24] los israelitas se apoderan de ella y, despu\u00e9s del cisma, se 
convierte por poco tiempo, en capital del Reino del Norte. En el Cantar 
de los Cantares, el "esposo" al celebrar la belleza de su amada alude a 
las dos capitales del Reino dividido: Eres hermosa, amada m\u00eda, como 
Tirs\u00e1, encantadora como Jerusal\u00e9n, imponente, como ej\u00e9rcitos en formaci\u00f3n 
de batalla [Cant_6,4].
El crecimiento demogr\u00e1fico que acompa\u00f1a a esta promoci\u00f3n pol\u00edtica oblig\u00f3 
a una reorganizaci\u00f3n del plano urbano: entonces aparecen las casas 
israelitas t\u00edpicas con un patio interior rodeado de cuatro habitaciones. 
A pesar de la similitud de sus plantas, la diferencia de ubicaci\u00f3n y la 
calidad de construcci\u00f3n de estas casas-habitaciones revelan las 
diferencias sociales vigorosamente denunciadas por los profetas Am\u00f3s y 
Oseas. Las casas m\u00e1s modestas se encuentran relegadas lejos del sector 
donde se desarrolla la vida social, mientras que las habitaciones m\u00e1s 
lujosas se agrupan alrededor de la puerta de la ciudad y del peque\u00f1o 
santuario cananeo donde el culto a Baal cohabitar\u00e1 con el del Dios de 
Israel.
Con Dan, Jasor y Meguido, Tirs\u00e1 fue en el siglo IX, una de las ciudades 
m\u00e1s importantes del Reino de Israel. Por otra parte, debido a su 
condici\u00f3n de capital, fue sacudida por varios golpes de estado. 
[1Re_16,15] a [1Re_16,18].
