{N}1,{/}1 En ese primer vers\u00edculo la expresi\u00f3n {C}Hijo de Dios{/} falta en algunos manuscritos. De hecho parece que ella hace juego con la declaraci\u00f3n del oficial romano que reconocer\u00e1 a Jes\u00fas como el (o un) {C}hijo de Dios{/} cuando va a morir. Fuera de estos dos lugares, s\u00f3lo los demonios le dan ese t\u00edtulo a Jes\u00fas (3,11 y 5,7) y Jes\u00fas los hace callar. Parece que para Marcos ese t\u00edtulo que damos a Jes\u00fas con tanta facilidad no es m\u00e1s que una pantalla que nos oculta la profundidad de ese misterio del Padre y del Hijo. Cuando se haya visto morir a Jes\u00fas y se haya cre\u00eddo en su resurrecci\u00f3n, se lo podr\u00e1 llamar Hijo de Dios sin que esa palabra oculte su grandeza \u00fanica.

{N}1,{/}4 El texto dice de manera precisa: {C}un bautismo de conversi\u00f3n{/}. Es porque el bautismo es un rito cuya significaci\u00f3n no es la misma para todos los grupos religiosos. De por s\u00ed significa purificaci\u00f3n y renovaci\u00f3n, pero Marcos recalca que el bautismo de Juan manifestaba una decisi\u00f3n de reorientar su vida a la manera como lo ped\u00eda Juan. La palabra que traducimos por {C}conversi\u00f3n{/} y que otros traducen por  {C}arrepentimiento {/}significa: dar una media vuelta de la manera de ver, de pensar y de comportarse.

{N}1,{/}5 {C}Confesaban sus pecados{/}. Tal vez era una confesi\u00f3n p\u00fablica en forma de letan\u00eda en el estilo de las que se leen en Ne 9,6 y Dn 9,4. Imagin\u00e9monos a Juan enumerando todo tipo de pecados que el pueblo comet\u00eda habitualmente, un poco como lo hac\u00eda Mois\u00e9s en Dt 27,16-26 y al pueblo respondiendo que no lo har\u00eda m\u00e1s, despu\u00e9s de lo cual se proced\u00eda al bautismo de los que hab\u00edan venido en peregrinaci\u00f3n por esos d\u00edas.

{N}1,{/}10 El texto dice: {C}los cielos se rasgaron.{/} Era en ese entonces la manera de decir que Jes\u00fas hab\u00eda recibido de los Cielos, o de Dios, una visi\u00f3n. Y en esa visi\u00f3n Jes\u00fas vio al Esp\u00edritu que bajaba sobre \u00e9l. Marcos se aleja del sentido antiguo del Esp\u00edritu, soplo de Dios que invad\u00eda a los profetas. Aqu\u00ed el Esp\u00edritu es m\u00e1s bien una presencia, o una "unci\u00f3n" divina que se impone suavemente como lo hace la paloma cuando se posa.

{N}1,{/}11 Ver la nota en Mt 3.17.

{N}1,{/}12 {C}Satan\u00e1s{/} es una palabra hebr\u00e1ica que significa: el adversario, el que pone trabas (Job 1,6; Za 3,2). Su traducci\u00f3n en griego es {C}el diablo{/}, el acusador.
Seg\u00fan Marcos, Jes\u00fas fue tentado a lo largo de su permanencia en el desierto. \u00bfEstar\u00e1 seguro que los animales le eran sometidos como en Is 11,6? Es posible que los animales salvajes simbolicen las fuerzas del mal: frente a las huestes del demonio se presenta otro ej\u00e9rcito, el de los \u00e1ngeles, y \u00e9stos le dan de comer{C}.{/}

{N}1,{/}14 {C}Cambien sus caminos y crean en la Buena Nueva. {/}Jes\u00fas retoma el llamado a la conversi\u00f3n, o sea al cambio de vida, que estaba en el coraz\u00f3n del mensaje de Juan, pero pone el acento en un nuevo elemento: creer en la Buena Nueva, es decir, en la venida de un tiempo de gracia, un a\u00f1o de reconciliaci\u00f3n (Is 61,10). Para el que viene a Jes\u00fas, la abertura del coraz\u00f3n a la fe es tan importante como la voluntad de llevar una vida recta. Lucas explicar\u00e1 m\u00e1s este mensaje en Lc 4,18-22.

{N}1,{/}16 Sabemos muy poco sobre lo que fue la vida de Jes\u00fas durante los dieciocho meses o un poco m\u00e1s que pas\u00f3 con ellos. Juan se preocup\u00f3 de hablarnos de los primeros encuentros (Jn 1,29-34). Marcos se\u00f1ala aqu\u00ed el llamado que Jes\u00fas les dirigi\u00f3 un d\u00eda: "no fueron ustedes quienes me eligieron".

{N}1,{/}24 {C}T\u00fa eres el santo de Dios{/}. Juan pondr\u00e1 estas mismas palabras en boca de Pedro. {C}Santo {/}debe ser entendido como "consagrado" y tiene m\u00e1s o menos el mismo sentido que el "Mes\u00edas", el que ha sido consagrado por una unci\u00f3n.

{N}1,{/}26 {N}MANDABA A LOS ESP\u00cdRITUS IMPUROS{/}
El texto original nos dice un {C}esp\u00edritu impuro{/} lo que en cierto sentido quiere decir un esp\u00edritu malo. Impuro es todo lo que es inconciliable con el culto a Dios. Una persona impura no est\u00e1 en pecado sino que no puede participar en un acto religioso, ese era el caso de los leprosos. En muchos lugares Lucas nos habla de esp\u00edritus malos (7,21; 8,2); quiere decir que esa posesi\u00f3n involucraba una esclavitud o una degradaci\u00f3n de la persona pose\u00edda. Pero con m\u00e1s frecuencia los evangelios nos hablan de {C}demonios.{/} No olvidemos que en griego la palabra {C}demonio{/} designaba un esp\u00edritu no necesariamente malo: los hab\u00eda tambi\u00e9n para los artistas y los genios. En el evangelio esa palabra equivale a veces a {C}esp\u00edritu impuro{/}, pero con frecuencia se refiere pura y simplemente a enfermedades tales como la sordera que conllevaba disturbios psicol\u00f3gicos: tal es el caso de Mc 1,32.
Conviene tener presente que los esp\u00edritus impuros y las posesiones de toda especie ocupaban un lugar importante entre las preocupaciones de la sociedad jud\u00eda del tiempo de Jes\u00fas. Por ejemplo, se recomendaba no salir de noche sin cubrirse la cabeza para protegerse contra los maleficios que podr\u00edan lanzar algunas aves nocturnas. Ya hab\u00eda exorcistas que expulsaban a los demonios a fuerza de oraciones. Exist\u00eca ya la tradici\u00f3n que seguir\u00eda despu\u00e9s en la Iglesia de exigirle y tratar de forzar al demonio a que dijera su nombre, lo que otorgaba un cierto poder sobre \u00e9l. Del mismo modo cuando se topaba con un verdadero demonio, \u00e9ste se encargaba de decirle al exorcista verdades que pod\u00edan dejarlo mal parado o derrotarlo. Jes\u00fas entr\u00f3 pues en una pr\u00e1ctica que ya exist\u00eda, del mismo modo como aprovech\u00f3 la libertad de palabra que ten\u00edan los hombres reunidos en la sinagora, el d\u00eda s\u00e1bado, pero inmediatamente se nota en \u00e9l una autoridad y una fuerza impresionantes.

{N}1,{/}29 Estamos en Cafarna\u00fan, aldea a orillas del lago, situada en la frontera del territorio de Herodes Antipas y de \u00e9l de su hermano Herodes Filipo (Lc 3,1). En ese lugar se han efectuado excavaciones arqueol\u00f3gicas que han dejado al descubierto las ruinas de las casas del tiempo de Jes\u00fas. Se descubri\u00f3 un sitio en donde se han ido construyendo iglesias sucesivas sobre los restos de una casa circular que ha sido identificada casi con certeza como {C}la casa{/} (3,20), la de Pedro y de su familia junto con Andr\u00e9s y su suegra.
Es muy probable que la presencia y la actividad de Jes\u00fas en esa casa hayan sido para Pedro y Andr\u00e9s primero, y luego para los dem\u00e1s, un modelo de lo que tendr\u00edan que hacer cuando fuesen misioneros en Galilea (Mc 3,10).

{N}1,{/}44 Jes\u00fas no pod\u00eda ignorar las leyes sobre la lepra (Lev 14). Act\u00faa como un buen jud\u00edo, preocupado de observar prescripciones de car\u00e1cter tanto civil como religioso.

{N}2,{/}1 {C}Y \u00e9l anunciaba la Palabra.{/} {C}La Palabra{/} es uno de los t\u00e9rminos del vocabulario de la Iglesia primitiva. Designaba en ese entonces la proclamaci\u00f3n del mensaje cristiano (Hech 6,4; 10,44; 14,25; Rom 10,8). Para el evangelista est\u00e1 claro que Jes\u00fas cumple en la casa donde est\u00e1 alojado el ministerio de ense\u00f1anza que es propio del misionero. Por una parte es la interpretaci\u00f2n de la Palabra de Dios tal como se la encuentra en las lecturas del Antiguo Testamento; es tambi\u00e9n la inspiraci\u00f3n prof\u00e9tica que le permite hacer la aplicaci\u00f3n viviente de ella tal como se ve en Lc 4,21. Tanto el Evangelio como los escritos apost\u00f3licos muestran que Jes\u00fas, y luego la Iglesia, hab\u00edan reanudado con la tradici\u00f3n prof\u00e9tica: no se trataba simplemente de repetir textos venerados sino que serv\u00edan de apoyo para sostener que hab\u00edan comenzado nuevos tiempos.

{N}2,{/}10 {C}El Hijo del Hombre tiene poder en la tierra para perdonar pecados{/}. Para entender esta palabra, hay que preguntarse primero si la pronunci\u00f3 el mismo Jes\u00fas y si la pronunci\u00f3 en ese momento. Es un hecho que se encuentra igual en los tres evangelios sin\u00f3pticos: seguramente formaba parte de la tradici\u00f3n primitiva. Se la comprender\u00e1 mejor si se recuerda que los jud\u00edos de ese tiempo no pronunciaban com\u00fanmente el nombre de Dios sino que dec\u00edan "los Cielos". Los que criticaban a Jes\u00fas muy probablemente dijeron: "\u00bfQui\u00e9n puede perdonar sino los Cielos?" y Jes\u00fas respondi\u00f3: "Pero en la tierra el Hijo del Hombre tiene poder..." tal como se dice en Mt 16,19 y 18,18.
En la religi\u00f3n jud\u00eda nadie ten\u00eda poder para perdonar los pecados; el sacerdote s\u00f3lo pod\u00eda constatar que no hab\u00eda habido pecado o que el pecado hab\u00eda sido reparado por la restituci\u00f3n o el sacrificio. Lo que Jes\u00fas afirma en primer lugar y que todo el mundo puede comprender es el perd\u00f3n concedido en la tierra y que Dios ratifica; pero lo dice de tal modo que se atribuye a s\u00ed mismo una autoridad que nadie se atrever\u00eda a reclamar.

{N}2,{/}16 Ese detalle nos ayuda a captar el ambiente donde se encontraba Jes\u00fas. La cr\u00edtica no proviene de fariseos que, desde el exterior, vendr\u00edan a a hacerles observaciones a los disc\u00edpulos. En sus comienzos la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas constitu\u00eca un asunto local en Galilea y la instituci\u00f3n de los fariseos no se hab\u00eda sentido tocada todav\u00eda. Varios maestros de la Ley de esa provincia se interesan en la campa\u00f1a que lleva a cabo Jes\u00fas y comparten sus orientaciones, y est\u00e1n ah\u00ed entre los disc\u00edpulos: con Jes\u00fas est\u00e1n invitados. Pero se dan cuenta inmediatamente que todo el mundo se va a encontrar en estado de impureza debido a esa comida con pecadores y en casa de pecadores, y les comunican a los dem\u00e1s su inquietud: "\u00bfA d\u00f3nde nos lleva? \u00a1Otra vez tendremos que purificarnos!   

{N}3,{/}5 El texto original dice: apenado de ver {C}el endurecimiento de su coraz\u00f3n{/}. Es el momento de recordar que en la cultura hebrea {C}el coraz\u00f3n{/} significa la conciencia o el mundo interior. Esos buenos creyentes no tienen un coraz\u00f3n malo sino que est\u00e1n aprisionados por sus principios y Jes\u00fas se apena al verlos {C}tan poco abiertos{/}. Si bien el tener el esp\u00edritu cerrado no es de por s\u00ed un pecado, eso lleva sin embargo r\u00e1pidamente a condenar al que no piensa como uno, y es as\u00ed como se utilizar\u00e1n todos los medios para librarse del que siembra la inquietud en los esp\u00edritus.

{N}3,{/}14 Varios manuscritos antiguos a\u00f1aden aqu\u00ed, despu\u00e9s de {C}los Doce{/}  las palabras : {C}a los que nombr\u00f3 ap\u00f3stoles{/}. Es muy probable que hayan sido copiadas de Luc 6,13, pensando que si Lucas las anot\u00f3 fue porque Jes\u00fas las pronunci\u00f3 y por tanto deb\u00edan estar tambi\u00e9n en el relato de Marcos. Es mucho m\u00e1s probable que Lucas haya a\u00f1adido {C}a los que llam\u00f3 tambi\u00e9n ap\u00f3stoles{/} siendo que era costumbre hablar de los Doce como de {C}los ap\u00f3stoles{/}. Para Jes\u00fas pues eran solamente los {C}Doce{/}, y el evangelio casi siempre conserv\u00f3 ese t\u00e9rmino (v\u00e9ase adem\u00e1s 1Cor 15,5). La palabra {C}ap\u00f3stoles{/}, que es griega, fue sin duda introducida en la primera comunidad cristiana.

{N}3,{/}31 {N}LOS HERMANOS DE JES\u00daS{/}
Aqu\u00ed no pretendemos m\u00e1s que completar lo que ya dijimos en el comentario de este vers\u00edculo 3.31. Uno puede extra\u00f1arse de que los testimonios del evangelio al respecto sean interpretados habitualmente con tan poca impartialidad. \u00bfSer\u00e1 porque la insistencia (y a veces los excesos) de la predicaci\u00f3n cat\u00f3lica referente a Mar\u00eda son rebatidos por un examen m\u00e1s objetivo de los textos? Lo que m\u00e1s bien llama la atenci\u00f3n, es que en este punto muchos niegan testimonios y datos sin m\u00e1s argumentos que algunos "tal vez" y "se puede pensar".
Recordemos primero que \u00abMar\u00eda siempre virgen\u00bb no es solamente una {C}tradici\u00f3n antigua{/} como se lee incluso bajo la pluma de cat\u00f3licos, sino que es parte de la fe y del Credo. No se trata de un sentimiento piadoso respecto a hechos discutibles que ser\u00edan ajenos a la revelaci\u00f3n. Si Dios-Hijo Unico se hizo realmente hombre, y si fue concebido en un acto libre, digno a la vez de Dios y de una mujer consciente de la gracia \u00fanica de la que era objeto, la que ser\u00eda su madre en el sentido m\u00e1s fuerte de la palabra, es imposible que Dios no la haya hecho suya en forma exclusiva y definitiva. Ninguna persona que haya tenido una experiencia espiritual fuerte se atrever\u00e1 a cuestionar este punto. Y es este sentimiento (nos referimos a una intuici\u00f3n de la verdad divina) el que est\u00e1 debajo de la afirmaci\u00f3n constante de la fe cristiana. Hacer toda la luz sobre este punto no es, pues, otra cosa que desvelar el rostro de Dios tal como se ha manifestado en las Escrituras. Y si otras Iglesias siguen desconociendo este aspecto de las maravillas divinas, esta no es una raz\u00f3n suficiente para que lo callemos.
Ahora bien, \u00bfser\u00e1n ambiguos los textos? Dijimos que si los hermanos de Jes\u00fas eran hijos de su madre, el autor debi\u00f3 haber escrito: "tu madre y los hijos de tu madre". Pero esto no se lee en ning\u00fan lugar. M\u00e1s todav\u00eda, si tres evangelios quisieron recordar la respuesta de Jes\u00fas en ese momento, por qu\u00e9 no la confirmaron con un texto que ven\u00eda muy bien al caso y que todos conoc\u00edan: "me volv\u00ed como un extra\u00f1o para mis hermanos, un desconocido para los hijos de mi madre" (Sal 69,9). Este salmo es citado en m\u00e1s de 15 lugares del N.T., pero nunca aparece el vers\u00edculo 9, el que m\u00e1s deb\u00eda llamar la atenci\u00f3n de la Iglesia si Jes\u00fas hubiera tenido hermanos.
Son muy d\u00e9biles los argumentos para negar que la palabra {C}hermano {/}designe aqu\u00ed a parientes. El \u00fanico que hayamos encontrado es el siguiente. Un exegeta descubre que en un lugar del N.T. (y nada m\u00e1s que en ese lugar) se encuentra la palabra griega {C}primo{/} (Col 4,10) y concluye: si Pablo la us\u00f3 en ese lugar, \u00bfc\u00f3mo pudo ser que no la usara hablando de los Hermanos del Se\u00f1or, si fueran realmente primos? Sencillamente, Pablo la us\u00f3 en Colosenses porque sus corresponsales griegos conoc\u00edan Aristarcos como un {C}primo de Bernab\u00e9{/}, pero en otro lugar habl\u00f3 de los {C}hermanos{/} del Se\u00f1or porque ese era el nombre que todos daban a los primos de Jes\u00fas en un contexto arameo. Y, como ya dijimos, los textos griegos de la Biblia guardaron siempre el termino {C}hermano {/}cuando lo le\u00edan en el texto hebreo o arameo. 
Dijimos el peso que tiene el testimonio de Mc 15,40, respaldado por Mc 15.47 y Mt 27.56 respecto de Mar\u00eda madre de Santiago y de Jos\u00e9. Y no falta m\u00e1s para que varios exegetas propongan conjeturas e hipotesis para impugnar esta afirmaci\u00f3n. Al fin y al cabo, uno no puede sino preguntarse por qu\u00e9 la virginidad de Mar\u00eda y la menci\u00f3n de su hijo \u00fanico causan tanto malestar a mucha gente seria e inteligente. "Me odieron sin causa alguna" dice Juan 15,25. 

{N}4,{/}16 Toda esa interpretaci\u00f3n del Sembrador conservaba la marca del uso que se hac\u00eda de ella cuando se preparaba para el bautismo a los nuevos creyentes: los catequistas quer\u00edan que los auditores reflexionaran sobre las disposiciones con que acog\u00edan la doctrina de la fe. Jes\u00fas en cambio debi\u00f3 de insistir en otro aspecto: a\u00fan cuando las semillas se toparon con muchas dificultades, los misioneros deb\u00edan esperar una cosecha.

{N}5,{/}40 {C}\u00a1Talitha kum!.{/} Estas son palabras que pronunci\u00f3 Jes\u00fas: \u00e9l hablaba arameo como todos los jud\u00edos de Palestina. Marcos nos ha conservado algunas otras palabras de Jes\u00fas en su propio idioma (7,34; 15,34).
Hay aqu\u00ed un dato interesante para los que gustan de averiguar cu\u00e1l fue el idioma original de nuestros evangelios, porque nuestros textos del Nuevo Testamento est\u00e1n todos en griego, pero seguramente muchas p\u00e1ginas del Evangelio fueron traducidas de textos anteriores redactadas en un idioma sem\u00edtico. Eran dos entonces los idiomas sem\u00edticos: el {C}arameo{/} que hablaba el pueblo, y el {C}hebreo{/}, que era la lengua sagrada. Aqu\u00ed Marcos nos cita el arameo de Jes\u00fas. Si \u00e9l reproduc\u00eda un relato primitivo redactado en arameo, no hab\u00eda ninguna raz\u00f3n para que quisiera conservar esas dos palabras que en nada se distingu\u00edan del resto. Pero si, por el contrario, el relato primitivo fue redactado en hebreo, un idioma que no se hablaba pero que se utilizaba para textos sagrados, se comprender\u00e1 mejor que su redactor haya querido conservar algunas palabras de Jes\u00fas que no necesitaba traducir porque las entend\u00eda todo el mundo. Luego Marcos habr\u00e1 traducido al griego todo lo que estaba en hebreo, respetando las palabras arameas del texto, pero a\u00f1adiendo su traducci\u00f3n para los griegos que no pod\u00edan entenderlas. Esto vendr\u00eda a demostrar que los primeros escritos, que fueron la base de nuestros evangelios, estaban en hebreo, lo que ser\u00eda una prueba de que desde el comienzo, esos testimonios venidos directamente de los ap\u00f3stoles eran considerados escritos sagrados.

{N}6,{/}1 {C}No es m\u00e1s que el carpintero{/}. Este es el \u00fanico lugar en que Jes\u00fas es llamado {C}hijo de Mar\u00eda{/}. En boca de los jud\u00edos, que deber\u00edan llamarlo {C}hijo de Jos\u00e9{/}, ser\u00eda algo extra\u00f1o, a lo mejor un insulto. Pero manuscritos antiguos llevan: el hijo del carpintero, igual que en Mt 13,55. Y Or\u00edgenes afirma que en ning\u00fan lugar del evangelio Jes\u00fas es llamado: el carpintero. Otros manuscritos llevan: el hijo del carpintero y de Mar\u00eda. El texto actual debi\u00f3 de ser modificado por respeto a Mar\u00eda.

{N}6,{/}45 El Evangelio de Juan ubica en este lugar el discurso sobre le pan de vida y la ruptura que ocurri\u00f3 entre Jes\u00fas y la mayor\u00eda de sus disc\u00edpulos. El presente vers\u00edculo nos confirma que all\u00ed tuvo lugar la primera de las decepciones de las que resultar\u00eda el aislamento de Jes\u00fas y el triunfo de sus adversarios. Jes\u00fas cruza el lago y aprovecha esta ocasi\u00f3n para una breve misi\u00f3n en Dec\u00e1polis, territorio poblado por una mayor\u00eda de griegos, es decir, por esos grupos \u00e9tnicos numerosos en Palestina, que, por no ser jud\u00edos, hab\u00edan adoptado la lengua y la cultura griegas. Jes\u00fas reconoce en 7,24 que su misi\u00f3n se limita a las ovejas perdidas de Israel, pero posiblemente nos equivocar\u00edamos si quisi\u00e9ramos dar siempre un car\u00e1cter absoluto y una extensi\u00f3n ilimitada a cada uno de sus dichos.

{N}6,{/}52 {C}No hab\u00edan entendido lo de los panes{/}: no hab\u00edan entendido que Jes\u00fas era due\u00f1o de la naturaleza.

{N}6,{/}56 T{C}ocar el fleco de su manto.{/} Jes\u00fas llevaba un manto con  franjas en las cuatro puntas, como lo ped\u00eda la Ley (Num 15,38), las que deb\u00edan ser para todos un recuerdo de la Ley.

{N}7,{/}1 Toda la presente secci\u00f3n (cap. 6-9) com\u00fan a Marcos y a Mateo contiene hechos agrupados mucho antes de que escribieran sus evangelios, muy posiblemente con un fin de catequesis. El presente episodio da una ense\u00f1anza respecto de la verdadera pureza requerida del cristiano; porque viene a continuaci\u00f3n de la multiplicaci\u00f3n del pan, puede comprenderse como una preparaci\u00f3n a la eucarist\u00eda. Adem\u00e1s la sentencia de Jes\u00fas que rechaza la discriminaci\u00f3n entre lo puro y lo impuro, fundamental en al Ley jud\u00eda, prepara la entrada en la Iglesia de los pueblos paganos que estas pr\u00e1cticas de pureza habr\u00edan mantenido fuera de la Iglesia.
Jes\u00fas discute con una delegaci\u00f3n de maestros de la Ley enviados de Jerusal\u00e9n, igual que en 3,22: tal vez el presente hecho sucedi\u00f3 en la misma oportunidad. En 7,3-4 Marcos comenta el hecho para sus lectores romanos poco enterados de las tradiciones jud\u00edas. 

{N}7,{/}5 {C}La tradici\u00f3n de los antepasados{/}. Es el nombre que los maestros de la Ley dan a las tradiciones que se van formando entre ellos y que se transmiten oralmente. Son dichas de los antepasados para conferirles alguna autoridad, y es esta autoridad la que Jes\u00fas pone en tela de juicio. Jes\u00fas ataca estas tradiciones en un punto que indignaba a muchos jud\u00edos de su tiempo. No es que Jes\u00fas sea un \u00abprotestante\u00bb de otros tiempos y que oponga la Biblia, como fuente \u00fanica de la revelaci\u00f3n, a la Tradici\u00f3n de la comunidad religiosa de Israel. Jes\u00fas acepta, igual que los fariseos, la interpretaci\u00f3n oficial de la Biblia (Mt 23,2), pero no se apresura a llamar Tradici\u00f3n las ense\u00f1anzas de los maestros del momento.
Luego Jes\u00fas expresa la famosa sentencia: {C}lo que entra en el hombre{/}... En el caso presente se refiere a los alimentos comidos con manos impuras. En esa \u00e9poca se iban multiplicando los ritos de purificaci\u00f3n con agua, ya sea antes de las comidad o dentro de ellos (Jn 2,6). -ero, por supuesto, la sentencia de Jes\u00fas, en su expresi\u00f3n tan universal, ata\u00f1e la discriminaci\u00f3n entre alimentos puros e impuros (Lev 11).
{C}Lo que entra de fuera{/} es el alimento; {C}lo que sale de la persona{/} son las intenciones.
{C}Porque no entra en su coraz\u00f3n sino en su est\u00f3mago{/}: Jes\u00fas desmitiza el lenguaje y separa lo biol\u00f3gico de lo interior o espiritual. Opone coraz\u00f3n y est\u00f3mago igual como Pablo opondr\u00e1 el est\u00f3mago y el cuerpo en 1Cor 6,13.

{N}7,{/}17 El texto dice: {C}le preguntaron sobre esta par\u00e1bola{/}. Esta sentencia es par\u00e1bola por cuanto nos hace descubrir un aspecto importante del Reino de Dios y que, solamente con el tiempo, se entender\u00e1n todas sus proyecciones. Toda la creaci\u00f3n es pura y el pecado surge del hombre. Esta es cosa tan revolucionaria que solamente en privado Jes\u00fas podr\u00e1 explicarla a sus disc\u00edpulos. Y a pesar de que la haya explicado, la Iglesia necesitar\u00e1 a\u00f1os y conflictos y revelaciones para que se saquen las conclusiones (He 10-11; Ef 3,5; G\u00e1l 2,11).

{N}7,{/}19: El texto de la segunda parte de ese vers\u00edculo podr\u00eda traducirse; "...se convierte en esti\u00e9rcol - de hecho purific\u00f3 todos los alimentos". Tambi\u00e9n podr\u00eda traducirse: "... se convierte en esti\u00e9rcol y con esto todos los alimentos son purificados".
Con la segunda traducci\u00f3n la frase suena mucho mejor, pero no se ve lo que Jes\u00fas quiso decir.
Con la primera traducci\u00f3n, que adoptamos, Marcos hace un par\u00e9ntesis gramaticalmente poco correcto, de donde saca la conclusi\u00f3n del vers\u00edculo 18, una conclusi\u00f3n que sin duda no formul\u00f3 Jes\u00fas. Pues al sostener que todos los alimentos son puros Jes\u00fas habr\u00eda armado un tremendo esc\u00e1ndalo sin necesidad. El mismo observaba las leyes de pureza igual como lo hac\u00eda el pueblo, es decir, sin los mil detalles a\u00f1adidos por la tradici\u00f3n y a los que estaban muy apegados los fariseos. Ese punto no tendr\u00e1 importancia pr\u00e1ctica hasta que los no jud\u00edos se hagan cristianos; entonces la Iglesia les dir\u00e1 que son libres con respecto a las leyes propias del pueblo jud\u00edo (He, cap 15).

{N}7,{/}31 Jes\u00fas sigue caminando por las fronteras de Galilea. En Decapolis est\u00e1 en un territorio cuya poblaci\u00f3n es mayoritariamente pagana. {C}Daban gloria al Dios de Israel:{/}  esta expresi\u00f3n que conviene a gente no israelita, anuncia el tiempo en que los paganos evangelizados por la Iglesia dar\u00e1n gloria al Dios de Israel: Rom 15,7-11; Ef 2,11-13). 
El milagro del sordomudo que leemos aqu\u00ed sigue une squema parecido al de 8,22: los dos se completan para mostrar la realizaci\u00f3n de Is 35,5. Son puestos como una figura de la sanaci\u00f3n que reciben los disc\u00edpulos de Jes\u00fas al ser bautizados. {C}Effeta{/}: palabra de Jes\u00fas conservada en arameo.

{N}8,{/}10 Magadan: una localidad tan desconocida como Dalmanut\u00e1 que leemos en Mt 15,39.

{N}8,{/}12 {N}EL BUEN USO DE LAS SE\u00d1ALES{/}
{C}A esta gente no se le dar\u00e1 ninguna se\u00f1al.{/} En realidad, Jes\u00fas ha dado muchas se\u00f1ales (Jn 20,30) y Juan insiste en el hecho de que sus milagros forman parte de las se\u00f1ales que permiten reconocerlo (Jn 10,38). Por lo tanto aqu\u00ed da la impresi\u00f3n de que se niega a hacerlos porque se le ordena (Jn 6,30) y porque no se dan las condiciones para pasar de la se\u00f1al a la fe (Jn 6,26).
Hay otros pasajes empero donde Jes\u00fas se queja de que necesitemos siempre se\u00f1ales para creer (Jn 4,48). Para \u00e9l la se\u00f1al que Dios da, al igual que la oraci\u00f3n escuchada, son como el don de una persona que se revela y as\u00ed es como debemos acogerlos (Jn 16,24). Muchas veces pareciera que en nuestras relaciones con Dios, consideramos la confianza como una cosa dif\u00edcil y costosa, y nos parece justo que Dios no la reclame sin haber dado pruebas claras de que existe, de que nos oye y de que nuestros servicios u obediencia ser\u00e1n recompensados. Pero, desde el momento en que le exigimos estas garant\u00edas, le negamos la \u00fanica cosa que a \u00e9l le interesa. \u00bfQu\u00e9 gusto sentir\u00e1 El con que cumplamos nuestras obligaciones religiosas o realicemos buenas obras? A El no le va ni le viene. Al contrario, toda su alegr\u00eda (la palabra no es demasiado fuerte) consiste en comenzar desde aqu\u00ed abajo ese juego del amor rec\u00edproco en el que somos capaces de dar un paso adelante para ver como reaccionar\u00e1, y un segundo y un d\u00e9cimo si se obstina en no responder. Esto es un acercamiento a la vida eterna.

{N}8,{/}34 En estos vers\u00edculos tan decisivos tenemos que poner varias veces {C}vida {/}para taducir{C} alma{/}, que se lee en el original, pues Jes\u00fas la utiliza en sentido hebraico, en que el alma es tambi\u00e9n {C}la vida{/} o {C}la persona{/} misma. En el vers\u00edculo 35 aparece {C}salvar su alma{/} (en el sentido de asegurarla) y {C}perder su alma{/} (en el sentido de arriesgarse, sacrificarse); en el vers\u00edculo 36 {C}hacer da\u00f1o a su alma{/} y en el vers\u00edculo 37 rescatar su alma y en todos esos casos uno puede escoger entre {C}s\u00ed mismo{/} y {C}su  vida{/}.
{C}\u00bfDe qu\u00e9 le sirve a uno...?{/} Las palabras que siguen aluden a un juicio, o a una hora de verdad en que cada uno podr\u00e1 comprobar el \u00e9xito o el fracaso de su misma existencia.

{N}8,{/}38 {C}El Hijo del Hombre{/}. Este t\u00edtulo nos orienta hacia la venida gloriosa de Cristo. Vendr\u00e1 {C}con la Gloria de su Padre{/}, un poco como en Dn 7,13, pero aqu\u00ed se trata de su Padre. Rodeado de sus santos \u00e1ngeles: que son los \u00e1ngeles de Dios y que son santos por cuanto reciben de \u00e9l su misi\u00f3n. 

{N}9,{/}1 {C}Algunos de los que est\u00e1n aqu\u00ed{/}...  En el texto actual de los evangelios, esta sentencia se interpreta como un anuncio de la Transfiguraci\u00f3n: en ella, que se cuenta inmediatamente despu\u00e9s, algunos de los ap\u00f3stoles vieron el Reino identificado con Jes\u00fas glorificado. 
Pero tambi\u00e9n esta sentencia se relaciona con el texto que precede (8,38). Despu\u00e9s de anunciar su venida gloriosa, Jes\u00fas afirma quye algunos de los presentes veran esta venida. Entonces la expresi\u00f3n: {C}viniendo con poder{/} deber\u00eda entenderse de una venida de Cristo Juez. Por eso varios autores piensan que Jes\u00fas se refer\u00eda a la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n que varios de sus disc\u00edpulos presenciar\u00edan y que, para \u00e9l, era como la anticipaci\u00f3n del juicio. Seg\u00fan otros, Jes\u00fas afirmaba que volver\u00eda pronto y, en esto, se equivocaba.
Por esa raz\u00f3n cabe decir que posiblemente Lucas se acerca m\u00e1s al sentido primitivo: algunos {C}no morir\u00e1n sin haber visto el Reino de Dios{/} (Lc 8,27), lo cual se entiende muy bien de la Transfiguraci\u00f3n. Jes\u00fas dio a entender varias veces que el Reino ya estaba y que no se deb\u00eda esperar su venida como la de un acontecimiento portentoso (Lc 17,20). 
Por otra parte, en los tres evangelios sin\u00f3pticos, la Transfiguraci\u00f3n es con el bautismo de Jes\u00fas por Juan una de las pocas se\u00f1ales divinas concedidas a Jes\u00fas: ambas se\u00f1alan el comienzo de una nueva etapa de su misi\u00f3n. La Transfiguraci\u00f3n anuncia la Pasi\u00f3n ya muy cercana; Jes\u00fas lo dice con toda claridad en Lc 9,31, y esta es la raz\u00f3n de la advertencia de Jes\u00fas a sus ap\u00f3stoles en el v.9 de Marcos. Sabiendo Jes\u00fas que iba a producirse esta manifestaci\u00f3n gloriosa, y habiendo decidido que solamente tres de los ap\u00f3stoles lo acompa\u00f1ar\u00edan, este anuncio anticipado permitir\u00eda a los dem\u00e1s recibir ulteriormente el testimonio de los tres privilegiados. 
Es muy posible que, en los tiempos que siguieron, la espera de una pronta venida de Jes\u00fas haya llevado a modificar este dicho de Jes\u00fas, refiri\u00e9ndolo a esta venida. Luego este dicho, con el nuevo sentido, habr\u00eda tra\u00eddo en Marcos y Lucas la sentencia anterior: Si alguien se averg\u00fcenza... De todas maneras, esta sentencia algo enigm\u00e1tica se relaciona con la espera de la primera generaci\u00f3n cristiana (1Cor 15,51; 1Tes 4,15) y con los rumores que corr\u00edan respecto del ap\u00f3stol Juan (Jn 21,23). Y es de notar que, a pesar de las dudas sobre c\u00f3mo se hab\u00eda verificado, los evangelistas la mantuvieron.

{N}9,{/}13 {C}Tal como de \u00e9l estaba escrito{/}. Ning\u00fan texto se refiere directamente a la muerte de Juan. Puede ser que esta notaci\u00f3n no sea m\u00e1s que una f\u00f3rmula para decir: lo trataron seg\u00fan Dios lo hab\u00eda previsto y ordenado. Mejor reconzcamos aqu\u00ed la manera propia de Jes\u00fas de interpretar la Escritura. Las profec\u00edas referentes al Servidor de Yav\u00e9, que para Jes\u00fas estaban en el centro de la profec\u00eda del Antiguo Testamento, val\u00edan tanto para sus ap\u00f3stoles y profetas como para \u00e9l mismo.

{N}9,{/}14 No por casualidad los disc\u00edpulos se encuentran en apuros mientras Jes\u00fas est\u00e1 en el Monte. Ya, cuando Mois\u00e9s estaba en el Sina\u00ed, el demonio quiso tomar su desquite, y sucedi\u00f3 lo del Becerro de Oro.
Cada evangelista trata este episodio seg\u00fan su genio propio. Marcos desarrolla un relato semejante al de Lucas con la ayuda de otros aportes (muy posiblemente la catequesis de Pedro). Se nota la dificultad para integrar todo en un solo relato: los p\u00e1rrafos 20-27 vienen mal despu\u00e9s de 14-19. Despu\u00e9s de la pregunta de Jes\u00fas en 16, uno espera una respuesta de la gente, la cual merece la declaraci\u00f3n de Jes\u00fas en 19. En cambio, la s\u00faplica del padre en 17-18 tiene su respuesta en 21-24. Se habla del demonio, un esp\u00edritu mudo (17), sordo y mudo(25). Es un demonio rebelde que no quiere escuchar las \u00f3rdenes del exorcista y que se niega a decir su nombre, con lo cual se hace m\u00e1s dif\u00edcil echarlo.

{N}9,{/}29 El presente hecho viene a temperar el entusiasmo que podr\u00edan sentir los disc\u00edpulos de Jes\u00fas al ver sus milagros. Jes\u00fas acaba de reprender a Pedro que no hac\u00eda m\u00e1s que expresar su confianza en el triunfo del Mes\u00edas. Ahora la advertencia vale tanto para los ap\u00f3stoles como para todos aquellos disc\u00edpulos que los suceder\u00e1n: que no conf\u00eden demasiado en los milagros que Jes\u00fas promete al que tenga un granito de fe, pues igual que sus contemporaneos, tambi\u00e9n ellos son una gente incr\u00e9dula. {C}Con la oraci\u00f3n{/}, o: con la oraci\u00f3n {C}y el ayuno{/}? Los manuscritos se dividen sobre este punto y es casi imposible saber cu\u00e1l fue la palabra aut\u00e9ntica porque Jes\u00fas nunca insisti\u00f3 en el valor del ayuno. Tal vez lo prescribi\u00f3 en el caso de los exorcismos. 

{N}9,{/}33 Hay dos cosas diferentes en este p\u00e1rrafo: la cuesti\u00f3n de saber qui\u00e9n es el m\u00e1s grande, y la acogida de Jes\u00fas en la persona de los peque\u00f1os.
Es interesante comparar este p\u00e1rrafo con las versiones de Mateo y de Lucas, porque cada uno de los evangelistas tiene su manera propia de situar esas dos cuestiones. En primer lugar est\u00e1n los textos paralelos de Mt 1-10 y Lc 9,46-48. Luego la actitud de Santiago y de Juan en Mt 20,20 y Mc 10,35, la que es reemplazada por una disputa equivalente en Lc 22,24. Y por \u00faltimo est\u00e1 la respuesta de Jes\u00fas a los que no les gusta verlo bendecir a los ni\u00f1os: Mt 19,13; Mc 10,13; Lc 18,15. 
En el presente p\u00e1rrafo, Jes\u00fas responde en primer lugar a la primera cuesti\u00f3n: el que quiera ser el primero, que se haga el servidor de todos.
Luego, cuando hace que se acerque un ni\u00f1o, lo es para mostrar que lo importante no es el rango del que se recibe, sino el hecho de que en su persona se acoja a Cristo y a su Padre. 
En Luc 9,46-48 se han combinado las dos respuestas de Jes\u00fas para hacer solo una: \u00bfpor qu\u00e9 dar tanta importancia a las precedencias y a la jerarqu\u00edas si el encuentro de personas no hace m\u00e1s que encubrir un encuentro con Dios mismo en la persona del otro?
Marcos y Lucas reservan para el incidente narrado en Mc 10,13 las palabras sobre el esp\u00edritu de infancia y la acogida del Reino.
Mateo olvid\u00f3 que Jes\u00fas hab\u00eda intervenido a ra\u00edz de una rivalidad entre los suyos; en \u00e9l Jes\u00fas responde como lo debe hacer un Maestro ante una pregunta piadosa de sus disc\u00edpulos. De s\u00fabito parte con el tema del Reino de los Cielos, y lo que le interesa es una actitud espiritual; en consecuencia, pasa por alto la advertencia de Jes\u00fas a sus ap\u00f3stoles, y muy especialmente a los tres "grandes" (Pedro y los dos hijos de Zebedeo): de hacerse servidor. Pero Jes\u00fas llama al ni\u00f1o para ense\u00f1ar el esp\u00edritu de infancia. S\u00f3lo despu\u00e9s hablar\u00e1 de la acogida a los peque\u00f1os, pasando de repente de los ni\u00f1os a los "peque\u00f1os", es decir, a los creyentes sencillos y sin t\u00edtulos.
En Mateo, s\u00f3lo en  20,20 responder\u00e1 Jes\u00fas a los que buscan el primer lugar.

{N}9,{/}43{C} Ir a la gehenna{/}. Jes\u00fas habla del abismo al cual se lanzan aquellos que lo han sacrificado todo con tal de conservar un \u00eddolo del cual se hab\u00edan hecho esclavos. \u00bfNo debemos pensar que han destruido su destino ? No hay ni palabras ni im\u00e1genes que puedan expresar esta p\u00e9rdida irreparable, de aquellos que destruyeron su destino, lo que nunca se acabar\u00e1 para ellos. \u00bfHabr\u00e1 para ellos una verdadera eternidad cuando se acabe el tiempo? \u00bfQu\u00e9 clase de pena inconsolable y de frustraci\u00f3n irremediable ser\u00e1 el precio de este fracaso definitivo, de no haber dado a luz lo que uno llevaba adentro? El Evangelio nos da a entender que toda nuestra suerte se juega en la existencia presente y que nuestra libertad es reina, pero no puede describir lo que llamamos infierno y purgatorio. Jes\u00fas, por su parte, retoma dos im\u00e1genes que se leen en los profetas: la {C}gehenna{/}, es decir, el valle que limitaba a Jerusal\u00e9n por el sudoeste, un sitio cubierto de sepulturas, profanado por m\u00faltiples sacrificios de ni\u00f1os que all\u00ed hab\u00edan sido quemados, yj considerado como maldito; y luego el {C}fuego{/} y el {C}gusano{/} que devora los cad\u00e1veres de los rebeldes en Is 66,24.

{N}9,{/}50 Numerosas p\u00e1ginas de nuestros evangelios fueron repetidas de memoria durante a\u00f1os antes de ser redactadas. En una \u00e9poca en que se dispon\u00eda de muy pocos libros para la vida corriente y en que no hab\u00eda ni diarios ni noticiarios, la memoria ten\u00eda una capacidad enorme. Se pod\u00eda repetir de memoria discursos enteros, y el que hablaba utilizaba algunas f\u00f3rmulas que facilitaban la memorizaci\u00f3n de lo que dec\u00eda. Una de las m\u00e1s comunes era emplear una palabra clave al final de un tema, la que se encontraba al comienzo de un segundo tema y serv\u00eda para hacer la conexi\u00f3n. As\u00ed fue como la sal del vers\u00edculo 49 junt\u00f3 en el relato dos sentencias de Jes\u00fas que no se quer\u00eda que se perdieran pero que nada ten\u00edan que hacer con el p\u00e1rrafo 42-49.
El final del vers\u00edculo 49 cambia mucho seg\u00fan los manuscritos antiguos de que disponemos: parece que desconcert\u00f3 a todo el mundo. Lo m\u00e1s probable es que el evangelista emple\u00f3 una comparaci\u00f3n donde la sal representaba lo que tiene un efecto duradero. Los alimentos salados se conservan, y las ofrendas saladas eran consideradas como que tuvieran un valor de eternidad. De igual forma el fuego del que se acaba de hablar ser\u00eda un estado definitivo.

{N}10,{/}14 Todo este cap\u00edtulo y el comienzo del siguiente exponen hechos y palabras de Jes\u00fas que asombraron e incluso les chocaron profundamente a los que lo rodeaban. Su actitud con respecto a los ni\u00f1os est\u00e1 en la lista de sus gestos muy singulares que sus disc\u00edpulos respetaron a pesar de que no las comprend\u00edan. No olvidemos que esa era una sociedad muy machista, en la que los ni\u00f1os eran preocupaci\u00f3n de la madre y no interesaban al gran mundo. Para Mateo y Marcos eran {C}ni\u00f1itos,{/} para Lucas 18,15 les tra\u00edan hasta los {C}peque\u00f1itos{/}.

{N}10,{/}40 En algunos manuscritos antiguos el final de este vers\u00edculo se presenta con el mismo sentido que en Mt 20,23, pero los m\u00e1s importantes tienen el texto que damos aqu\u00ed. Algunos autores tomaron esta respuesta al pie de la letra y trataron de fijar el protocolo jer\u00e1rquico en el Cielo: Mar\u00eda, Juan Bautista, o Jos\u00e9, o Mois\u00e9s, o....

{N}11,{/}12 A diferencia de Mateo seg\u00fan el cual la higuera se seca inmediatamente, Marcos sit\u00faa el hecho al d\u00eda siguiente. En este caso como en muchos otros, int\u00e9rpretes racionalistas afirman que la tradici\u00f3n posterior invent\u00f3 un prodigio que en realidad no sucedi\u00f3: \u00bfpor qu\u00e9 no han preguntado a personas del tiempo presente que fueron testigos de hechos muy parecidos?

{N}11,{/}16 {C}No permit\u00eda transportar cosas{/}... para acortar el camino que del este lleva a la ciudad.

{N}11,{/}25 {C}Y cuando se pongan de pie...{/} Cuando uno persevera en la oraci\u00f3n para pedir algo, Dios le hace ver que no puede llegar a una confianza total en \u00e9l mientras no ha depuesto tal o cual rencor que le quedaba adentro, oblig\u00e1ndole a perdonar primero. Perdonar para ser escuchado: ver algo semejante en 1P 3,7. Las personas que tienen un carisma para obrar curaciones empiezan ayudando al enfermo a que perdone a los dem\u00e1s, a que pida perd\u00f3n por sus propios errores, a que deponga los rencores que puede gardar contra \u00e9l mismo por sus fracasos pasados: solamente entonces la gracia de sanaci\u00f3n actuar\u00e1 libremente.

{N}12,{/}13 En el relato de Marcos, la alianza de los partidarios de Herodes con los fariseos, como en 3,6 y 8,15 permite pensar que esta controversia procede del mismo per\u00edodo del ministerio galilea de Jes\u00fas.

{N}12,{/}30 {C}Escucha Israel{/}. El texto hebreo puede traducirse: "Yav\u00e9, nuestro Dios, es el \u00fanico Yav\u00e9", o: "Yav\u00e9, nuestro Dios es un solo Yav\u00e9". En el primer caso, ser\u00eda como decir: Yav\u00e9 es el \u00fanico Dios vivo. En el segundo caso significar\u00eda que no puede haber tantos Yav\u00e9s como hay santuarios diversos en Israel: \u00e9l es uno solo y uno es el lugar de su presencia. En la Biblia griega, Yav\u00e9 es traducido por Se\u00f1or sin el art\u00edculo y leemos en este lugar: "Se\u00f1or, nuestro Dios, es Se\u00f1or uno", frase que el evangelio de Marcos reproduce fielmente.
{C}Con toda tu alma, con toda tu inteligencia... {/}El texto griego de Dt 6,5 dice, como el hebreo: "coraz\u00f3n, alma, fuerza". Marcos a\u00f1ade aqu\u00ed: "con toda tu inteligencia" y con esto restablece el sentido original del hebreo, pues en la cultura hebr\u00e1ica el {C}coraz\u00f3n{/} designa la facultad de pensar y de sentir m\u00e1s que la afectividad, la cuqal se expresa mejor con la palabra {C}alma{/}.

{N}12,{/}35 Jes\u00fas cita el salmo 110. En esa \u00e9poca se pensaba que el libro de los Salmos era totalmente obra de David. El autor dice: {C}Or\u00e1culo de mi Se\u00f1or para mi se\u00f1or{/}. La segunda vez {C}mi se\u00f1or{/} tiene el sentido m\u00e1s com\u00fan y equivale a {C}mi patr\u00f3n{/}. Algunos se han preguntado si no habr\u00eda all\u00ed una palabra prof\u00e9tica que anunciara al Mes\u00edas; de hecho este vers\u00edculo no dice m\u00e1s de lo que Jes\u00fas quiso dar a entender. Se content\u00f3 con dejar sin respuesta a los expertos que lo saben todo. Pero es evidente que si ese salmo le vino repentinamente a la memoria fue porque habitualmente ten\u00eda en el esp\u00edritu su vocaci\u00f3n mesi\u00e1nica. Y si sus disc\u00edpulos, que se olvidaron del 99 % de sus acciones y dichos, se acordaron de esto, fue porque el Salmo conten\u00eda dos expresiones que tendr\u00e1n pleno sentido en Jes\u00fas resucitado{C}: Si\u00e9ntate a mi derecha{/}{N}, {/}y: {C}T\u00fa eres sacerdote para la eternidad, a semejanza de Melquisedec{/} (Heb cap 7).

{N}12,{/}41 Una tradici\u00f3n jud\u00eda afirma que si, del Templo ahora destruido, solamente qued\u00f3 el muro llamado \u00abde las lamentaciones\u00bb, esto se debe a que esta parte de la obra se levant\u00f3 con las ofrendas de los pobres.

{N}13,{/}1 El discurso que aqu\u00ed empieza es llamado a veces: {C}apocalipsis{/} de los sin\u00f3pticos, otras veces: discurso {C}escatol\u00f3gico{/}. 
Apocalipsis: ver comentario de Mt 23,1.
Escatol\u00f3gico: que se refiere a los \u00faltimos tiempos, o tambi\u00e9n, en el cristianismo: que se refiere a la plenitud de la comunicaci\u00f3n divina, a lo definitivo ya presente en nuestra historia por la venida de Cristo.
El pretexto del discurso es la admiraci\u00f3n por el Templo nuevamente construido por Herodes. Las {C}piedras {/}enormes (unos 5 metros de largo). Los {C}adornos{/} regalados por ricos y reyes, como por ejemplo las puertas cubiertas de oro. Se sent\u00f3 en {C}el monte de los Olivos{/}: a 500 metros del Templo, a vuelo de p\u00e1jaro, separado del edificio por la sola barranca del Cedr\u00f3n. Le preguntaron en privado, conscientes de que esta profec\u00eda de la ruina del Templo todav\u00eda no terminado encerraba secretos graves, al mismo tiempo que era un tema sedicioso (ver 14,57). Solamente Andr\u00e9s, hermano de Sim\u00f3n Pedro, se junta al grupo de los Tres.
En este cap\u00edtulo cada evangelista tiene su interpretaci\u00f3n propia de las palabras prof\u00e9ticas de Jes\u00fas, las cuales no son siempre de f\u00e1cil comprensi\u00f3n ni se pronunciaron todas en la misma oportunidad. Por tanto no basta compararlas p\u00e1rrafo tras p\u00e1rrafo: cada evangelista debe leerse corrido para entenderlo seg\u00fan su perspectiva propia.
Los tres evangelios coinciden en dar aqu\u00ed una advertencia de Jes\u00fas a los que se preocupan demasiado por las se\u00f1ales de un inminente fin del mundo: no est\u00e9n siempre pendientes de la gran Liberaci\u00f3n, para no correr el riesgo de {C}dejarse enga\u00f1ar{/}. En 13,6 el texto dice solamente: {C}Yo soy{/}, y a\u00f1adimos las palabras que siguen para una mejor comprensi\u00f3n.

{N}13,{/}9 {C}Ser\u00e1n entregados a los tribunales jud\u00edos{/}: ver la nota en Mt 10,17. As\u00ed tendr\u00e1n oportunidad de {C}dar testimonio{/}: He 9,15; 23,11. 
{C}Porque primero el evangelio debe ser proclamado a todas las naciones {/}(10). A lo mejor no es este un signo del fin del mndo, sino que se inscribe dentro de los presentes p\u00e1rrafos referentes a la traged\u00eda que iba a ocurrir en Palestina unos treinta a\u00f1os despu\u00e9s. La destrucci\u00f3n del Templo y el cese del culto no suceder\u00e1n antes de que haya empezado una nueva era, con el evangelio predicado por muchas naciones y las comunidades de la Iglesia implantadas por todas partes en el imperio romano. Respecto a este signo, ver 14,9 y 2Tes 2,6.

{N}13,{/}14 En los p\u00e1rrafos que vienen a continuaci\u00f3n los int\u00e9rpretes no est\u00e1n de acuerddo entre s\u00ed sobre el punto de saber en qu\u00e9 medida Jes\u00fas distingui\u00f3 lo que se refiere a la ca\u00edda de Jerusal\u00e9n y lo que es del fin del mundo. Muchos presentan la alternativa siguiente: si se distinguen claramente los dos acontecimientos, ser\u00e1 que el texto fue corregido por los evangelistas despu\u00e9s de la ca\u00edda de Jerusal\u00e9n que no hab\u00eda tra\u00eddo este fin del mundo; en cambio, si Jes\u00fas es el que habl\u00f3, debe haber confundido los dos eventos porque seguramente esperaba para muy pronto el fin de la historia.
En realidad, no tenemos ning\u00fan motivo para afirmar que Jes\u00fas tenia esta opini\u00f3n equivocada (ver en Mt 10,23 y 16,28). Al recoger en el evangelio todas las palabras que suponen une larga espera de la Iglesia y no pueden todas haber sido forjadas por los evangelistas a partir de nada, no hay ninguna raz\u00f3n para negarle una profec\u00e1 de una ruina inminente de la naci\u00f3n jud\u00eda, iniciando el largo per\u00edodo de los tiempos del Evangelio.
El presente texto se refiere seg\u00fan toda probabilidad a la crisis jud\u00eda de los a\u00f1os 66-70. Pero tambi\u00e9n es cierto que Jes\u00fas debi\u00f3 de expresarse con t\u00e9rminos generales y figuras, como leemos en Mateo y Marcos, y no con la precisi\u00f3n propia de Lucas.

{N}13,{/}19 {C}Habr\u00e1 una angustia{/}. Esta palabra se refiere habitualmente a los sufrimientos que preceden el Juicio de Dios. Aqu\u00ed se aplica a la crisis de la naci\u00f3n jud\u00eda, como tambi\u00e9n las palabras que siguen, por ser esta crisis una venida de Dios a la historia para juzgarla{C}. Si el Se\u00f1or no acortara esos d\u00edas:{/} la tradici\u00f3n jud\u00eda era consciente de que las peores desgracias nunca alcanzan lo merecido por nuestros pecados. {C}En consideraci\u00f3n a sus elegidos{/}_que interceden a favor de los pecadores, acortar\u00e1 el castigo.

{N}13,{/}21 Concluyendo esta profec\u00eda de la crisis jud\u00eda, Marcos vuelve a la advertencia inicial (13,6): cu\u00eddense de los Libertadores que se presenten como el Mes\u00edas. Estos falsos Mes\u00edas (o: Cristos) no faltaron en la crisis del 66-70, ni tampoco en los a\u00f1os siguientes, cuando Bar Kojba intent\u00f3 nuevamente romper el yugo de los romanos, siendo reconocido Mes\u00edas por el gran maestro jud\u00edo Aquiba, hasta ue pereci\u00f3 en 135.
Los elegidos, o sea, los disc\u00ecpulos de Jes\u00fas no se dejar\u00e1n arrastrar por el nacionalismo, no solamente porque est\u00e1 destinado a fracasar, sino porque pretende dar a Israel su salvaci\u00f3n despu\u00e9s que \u00e9ste dej\u00f3 pasar la hora de Dios (Lc 19,42).

{N}13,{/}24 Marcos dice: Despu\u00e9s, sin m\u00e1s precisi\u00f3n, habiendo concluido en 13,23 las advertencias de Jes\u00fas a sus ap\u00f3stoles. Es f\u00e1cil ver que ahora Jes\u00fas no se dirige directamente a ellos ni tampoco da instrucciones para ese d\u00eda, porque a quienes les toque presenciarlo, no podr\u00e1n escapar. 
{C}El sol se oscurecer\u00e1{/}... Au\u00ed tenemos figuras tradicionales de un universo que se descompone ante la majestad del juez supremo, figuras sacadas de Is 13,10 y 34,4.
{C}\u00a1Pobre de aquel...!{/} El texto dice: \u00a1Pobre del hombre!, oponiendo de este modo: el Hijo del Hombre...  y: aquel hombre.
{C}Pronunciar la bendici\u00f3n{/}... (22), {C}dar gracias{/}... (23). La primera expresi\u00f3n se usaba en la eucharist\u00eda en las comunidades de origen jud\u00edo, la segunda en la eucharist\u00eda de las comunidades griegas (ver el comentario de Mc 8,1).

{N}14,{/}18 {C}Mientras estaban en la mesa{/}. El texto dice: {C}acostados{/}. Esto de comer acostados se relaciona con el hecho de celebrar la \u00faltima Cena en una casa c\u00f3moda y amueblada (14,15). Seguramente Jes\u00fas y sus ap\u00f3stoles no com\u00edan habitualmente a la manera de los griegos - que era la de la gente acomodada, pero Jes\u00fas quiso cierto lujo para ese d\u00eda.

{N}14,{/}22 La palabra: {C}esto es mi cuerpo{/} no bastar\u00eda por s\u00ed sola para establecer la identidad del pan con el cuerpo de Cristo en el sentido m\u00e1s fuerte. En el idioma hebreo que us\u00f3 Jes\u00fas, no existe el verbo {C}ser{/} en el sentido propio, sino m\u00e1s bien {C}estar{/}. Para entender el alcance teol\u00f3gico de este relato, hay que tomar en cuenta todo el contexto. Esta cena es un banquete sagrado, como lo era la cena de los jud\u00edos en esa fiesta. Hay que tomar en cuenta tambi\u00e9n el car\u00e1cter santo y santificante de la persona humana de Jes\u00fas ver en Mc 7,31; Lc 8,46; y todo el discurso del pan de vida en Jn 6). Y esto no se desprende de los puros textos, sino de la comprensi\u00f3n que los ap\u00f3stoles y la Iglesia tuvieron de este misterio. Es f\u00e1cil ver, por ejemplo en 1Cor 11,26-29, la fuerza que Pablo reconoce a las palabras de Jes\u00fas para la consagraci\u00f3n del pan y de la copa. 
El texto no habla de pan y de vino, sino de pan y de {C}copa{/}, siguiendo tal vez el uso del lenguaje com\u00fan, pero tambi\u00e9n porque este t\u00e9rmino es m\u00e1s rico de sentido, por lo menos en la cultura hebrea. Sin embargo, encontrar\u00edamos {C}pan{/} y {C}vino{/} en G\u00e9n 14,14 y Pro 9,5. 

{N}14,{/}24 {C}Sangre que ser\u00e1 derramada por una muchedumbre{/}: Mucho se ha discutido sobre estas palabras porque el texto original conserva la forma hebrea utilizada por Is 53,11-12: {C}por los muchos{/} y se entend\u00eda: por muchos no por todos. Pero esta forma gramatical significa: {C}por la multitud.{/}
De hecho, en el texto del profeta, el servidor se sacrifica {C}por la multitud{/}, es decir, por el pueblo de Israel. Y Jes\u00fas tambi\u00e9n se sacrifica (Jn 17,19 dir\u00e1: {C}se consagra{/}) para purificar y santificar al pueblo que va a adquirir, el resto de Israel. Aqu\u00ed no se trata de expiar, como algunos han pensado, las culpas individuales de algunos, o de muchos o de todos ni tampoco se trata de saber si Jes\u00fas paga s\u00f3lo por los cristianos o por todos los hombres. Cuando el Evangelio dice que Jes\u00fas se sacrifica por nosotros, no entra en esa visi\u00f3n de la redenci\u00f3n ni en esa contabilidad de los pecados reparados o no.
Mateo y Marcos usan la misma expresi\u00f3n (la que adem\u00e1s aparece en Mt 20,28 y Mc 10,45) y ven en esa multitud al nuevo pueblo rescatado. De la misma manera en Jn 17,19 Jes\u00fas se consagra por los suyos, igual como en Heb 10,14; en Ef 5,25 Cristo se sacrifica por la Iglesia. En He 20, 28 El adquiere la Iglesia al precio de su sangre, lo que nos recuerda el primer sentido de {C}redenci\u00f3n{/}: se trata de adquirir (Ap 5,9-10) lo que es propiedad de otro. El texto de Lc 22,19-20 dir\u00e1: que es entregado y que es derramada {C}por ustedes{/}. Unicamente 1 Tim 2,6 dice de manera muy imprecisa {C}por todos{/}.

{N}14,{/}36 Padre, o {C}Pap\u00e1{/}: Jes\u00fas fue el primero en llamar al Padre con esta sencillez y cari\u00f1o, escandalosos para cualquiera que no haya recibido el esp\u00edritu de los hijos (Rom 8,15; G\u00e1l 4,6)
{C}No se haga lo que yo quiero.{/} La naturaleza de Jes\u00fas es tan compleja como lanuestra. El que su esp\u00edritu est\u00e9 totalmente unido a la voluntad divina no significa que todos los temores y el mismo instinto de conservacion se hayan desvanecido. Es propio del Esp\u00edritu no divinizar al hombre en forma que se sienta due\u00f1o de s\u00ed, sino abandonarlo por momentos o m\u00e1s bien dejarlo en una inseguridad grande, aun cuando lo mantiene firme en la obediencia a Dios. Jes\u00fas se da tres tiempos de oraci\u00f3n para someter y pacificar esta rebeld\u00eda de su naturaleza.

{N}14,{/}63 {C}Rasg\u00f3 sus vestiduras{/}: sobre un largo de unos 20 centimetros en que la rasgadura ya estaba hecha, remendada con hilo fino. Esto lo hizo conforme al ritual que exig\u00eda este gesto de indignaci\u00f3n al escuchar un blasfemo.

{N}14,{/}68 Varios manuscritos a\u00f1aden aqu\u00ed: y cant\u00f3 el gallo. Pero esto es para justificar el v.72 donde el gallo canta {C}por segunda vez{/}. En palestina, los gallos suelen cantar dos veces, despu\u00e9s de la medianoche y, por segunda vez a la aurora. As\u00ed que el gallo de Pedro canta a la aurora y es la segunda vez. 

{N}15,{/}1 {C}Celebraron consejo{/}. Varios manuscritos dicen: hicieron una consulta, lo que se referir\u00eda a una tractaci\u00f3n con Pilato.

{N}15,{/}8 El pueblo subi\u00f3 hacia la residencia de Pilato que, seg\u00fan toda probabilidad, estaba en el Palacio de Herodes (no de Herodes Antipas presente en Jerusal\u00e9n en esos d\u00edas: Lc 23,7), sino de su padre, Herodes el Grande. El evangelio da a entender que los Jefes de los sacerdotes intervieen para apoyar la petici\u00b4\u00b4on a favor de Barabb\u00e1s, pero que \u00e9sta ya fue presentada por un grupo importante, probablemente encabezados por nacionalistas zelotes.

{N}15,{/}21 {C}Sim\u00f3n, padre de Alejandro y de Rufo{/}: estos son nombres romanos y seguramente estos hijos eran conocidos de la Iglesia primitiva. Pero no existe prueba de que sea Rufo el nombrado en Rom 16,13.
El camino al Calvario era relativamente corto: poco m\u00e1s de un kil\u00f3metro por las calles estrechas y muy concurridas de Jerusal\u00e9n.

{N}15,{/}25 {C}Eran como las nueve de la ma\u00f1ana{/}. El texto dice: la {C}tercera hora{/}. Si nos quedamos con la interpretaci\u00f3n tradicional del calendario de la Pasi\u00f3n, en que Jes\u00fas es detenido en Getseman\u00ed en la noche del jueves al viernes, y si queremos guardar dos compariciones de Jes\u00fas ante las autoridades jud\u00edas, y luego la larga comparici\u00f3n ante Pilato con las intervenciones de la muchedumbre, tendremos que retrasar al m\u00e1ximo la hora de la crucifixi\u00f3n. Entonces diremos que estas notaciones: hora tercera, hora nona, tienen s\u00f3lo un valor simb\u00f3lico, para recordar la hora de los sacrificios en el Templo, y comentaremos: es la tercera hora mientras no son\u00f3 la sexta, o sea, el mediod\u00eda. En cambio, si ubicamos el prendimiento de Jes\u00fas en la noche del martes al mi\u00e9rcoles, la notaci\u00f3n de Marcos es muy veros\u00edmil.  

{N}16,{/}9 Estos versos 9-20 no pertenecen al texto de Marcos y faltan en los manuscritos m\u00e1s antiguos. Algunos manuscritos antiguos traen otra conclusi\u00f3n m\u00e1s breve:
{C}Todo lo encargado a los que rodeaban a Pedro, lo proclamaron en forma fidedigna. A ra\u00edz de esto Jes\u00fas mismo, por medio de ellos, difundi\u00f3 desde el oriente hasta el poniente el mensaje sagrado e incorruptible de los tiempos de la salvaci\u00f3n{/}.
En algunos manuscritos se lee otra conclusi\u00f3n de estilo gn\u00f3stico y muy tard\u00eda.

{N}16,{/}16{N} EL QUE NO CREA SER\u00c1 CONDENADO{/}
El texto original dice: {C}El que no crea ser\u00e1 condenado{/}. Aun cuando entendamos eso como el que se resista a creer, hay all\u00ed una afirmaci\u00f3n terrible, de efectos incalculables.
El que{C} no cree{/} es aquel  al que se le presenta el mensaje. En el contexto de este p\u00e1rrafo, una serie de se\u00f1ales acompa\u00f1ar\u00e1n al mensaje, bastante elocuentes para que se pueda reconocerlo como un  mensaje del Cielo. El que no crea en tales circunstancias s{C}er\u00e1 condenado{/}, es decir que, al ser juzgado por Dios y rendir cuentas de sus actos buenos o malos, recibir\u00e1 una condenaci\u00f3n con respecto a esta desconfianza: all\u00ed hubo una falta de su parte. Es lo mismo que se lee en Mt 10,40. 
El que crea y se bautice{C} se salva{/}, es decir, goza desde ya de los dones que Dios tiene reservados a los que lo han reconocido en la persona de su Hijo, los que, gracias a la fe, se benefician de un reordenamiento de todo su ser. Estos son a la vez beneficiarios y cooperadores del misterio de salvaci\u00f3n que Dios lleva a cabo en el coraz\u00f3n de la historia de la humanidad. Porque en esa obra que interesa tanto a los que est\u00e1n cerca como a los que est\u00e1n lejos, una parte esencial est\u00e1 reservada a su pueblo especial. Y si \u00e9ste renunciara a cumplir esa misi\u00f3n, la humanidad estar\u00eda {C}condenada{N} {/}a perderse{/}, en todo el sentido de la palabra.
Uno se pregunta c\u00f3mo pudo Dios permitir que esas verdades fueran interpretadas tan tendenciosamente en la Iglesia occidental, y esto hasta fines del siglo diecinueve. Los portadores de la fe estaban convencidos de que todos deb\u00edan acoger su predicaci\u00f3n, aun cuando hablaran un idioma odiado o incomprendido o no mostraran las se\u00f1ales indicadas en el Evangelio. Quisieron imponer el bautismo sin haber preparado antes un renacimiento de las personas, como si le atribuyeran al rito un efecto m\u00e1gico. Sosten\u00edan, lo que el texto no dice, que el que no creyere perd\u00eda la salvaci\u00f3n eterna y estaba condenado a un infierno sin fin. Ver a este respecto  la Introducci\u00f3n al libro de Jon\u00e1s. 
Esa interpretaci\u00f3n inexacta que hac\u00eda de la instituci\u00f3n eclesial el partido de los salvados, frente a la masa de los perdidos, satisfac\u00eda el fondo de violencia que subyace en el coraz\u00f3n de cualquier comunidad cuando se cree elegida por Dios para entregar al mundo la \u00fanica verdad.
Uno puede extra\u00f1arse de que esa interpretaci\u00f3n errada de la Escritura haya sido tan com\u00fanmente aceptada sin que se hayan manifestado profetas que la combatieran. Hay all\u00ed un misterio. Sin embargo, sepamos reconocer que esa visi\u00f3n del mundo en blanco y negro sin medias tintas ha estimulado en millones de creyentes una f\u00e9rrea voluntad para dominar sus instintos y realizar muchas veces acciones heroicas: todo menos pecar. 

