{N}3,{/}8 {N}LAS SIETE NACIONES{/}
Aqu\u00ed las naciones que han de ser despose\u00eddas de la tierra de Cana\u00e1n son seis. La misma lista se encontrar\u00e1 en otros lugares: Ex 3,17 ; 23,23 ... ; Jos 12,8. En DGT 7,1 se les a\u00f1adir\u00e1 los Guergaseos, lo que permite hablar de {C}siete naciones{/} como en Jos 3,10. La lista se encuentra casi id\u00e9ntica en diez lugares, y m\u00e1s corta en otros m\u00e1s. Esta lista es s\u00f3lo una enumeraci\u00f3n tradicional y no servir\u00eda para un atlas geogr\u00e1fico. Pues al entrar los israelitas en Cana\u00e1n, encontraron all\u00ed una poblaci\u00f3n mezclada de amoreos (los que eran de la misma raza que Abraham) y de heteos. Estos \u00faltimos proced\u00edan del norte y hab\u00edan ocupado el pa\u00eds durante el tiempo; formaban la clase alta. De hecho el pueblo cananeo se presentaba como un mosaico de reinos peque\u00f1itos y la Biblia los llama a veces con el nombre de estas comarcas: son llamados jebuseos en Jerusal\u00e9n (2Sa 5,6), heveos y guergaseos en otros lugares (ver G\u00e9n 10,17).
N\u00f3tese con qu\u00e9 tranquilidad se habla de quitarles la tierra que ocupan. Al mirar al pasado los autores de esos libros, se daban cuenta que la conquista hab\u00eda sido un elemento esencial para la fundaci\u00f3n de un pueblo de Dios diferente a los dem\u00e1s y que en esto hab\u00eda una voluntad de Dios. Estos textos siguen inspirando algunos protagonistas de los actuales conflictos del Medio Oriente como si justificaran nuevas conquistas. En esto reconocemos una interpretaci\u00f3n fundamentalista del texto sagrado: lo que fue voluntad de Dios en tiempos lejanos es considerado por algunos como una norma para hoy, como si el pueblo de Dios, sus derechos y sus deberes, su base territorial y sus instituciones debieran ser lo que eran treinta siglos atr\u00e1s.

{N}3,{/}21 {N}LOS EGIPCIOS DESPOJADOS{/}
No olvidemos que este p\u00e1rrafo ha sido escrito muchos siglos antes que el serm\u00f3n en el Monte. Despojar al enemigo, ya fuera por la fuerza o la astucia parec\u00eda demostrar que Dios estaba devolviendo el honor a su pueblo humillado: Dios lo bendec\u00eda entreg\u00e1ndole las pertenencias de sus opresores. Este detalle proviene a lo mejor de las tradiciones que inspiraron el relato de la d\u00e9cima plaga y se deben a algunos grupos que fueron expulsados con ocasi\u00f3n de una plaga. Se culpaba entonces con mucha facilidad a los extranjeros por cualquier plaga que ocurriera: seguramente hab\u00edan alterado el orden de la naturaleza. Hab\u00eda entonces un tal deseo de verlos irse que se hac\u00eda cualquier cosa para apresurar su partida..

{N}4,{/}27 {N}AARON{/}
Aaron era el hermano de Mois\u00e9s en un sentido muy amplio (ver en 4,14-17) ;  lo da a entender el presente p\u00e1rrafo que es la obra del autor mas antiguo. En 6,20 un redactor m\u00e1s tard\u00edo har\u00e1 de Aar\u00f3n el hermano carnal de Mois\u00e9s.
{C}Aar\u00f3n, el levita{/}, debe de haber sido una autoridad reconocida por alg\u00fan grupo del desierto, tal vez los levitas. Aar\u00f3n y los suyos se pusieron del lado de Mois\u00e9s para su obra reformadora. El {C}Monte de Dios{/} aqu\u00ed mencionado debe de haber sido un lugar sagrado diferente del monte Horeb; a lo mejor los habr\u00e1n identificado  m\u00e1s tarde, como en 3,1 y 17,6. En estos dos lugares el texto parece haber sido retocado.
\u00bfPor qu\u00e9 entrar en semejantes detalles? Estas observaciones nos ayudan a ver que la revelaci\u00f3n del Exodo no ha sido montada por Dios con una acumulaci\u00f3n de milagros, mediante un profeta, Mois\u00e9s, que lo dirige todo y realiza infaliblemente la obra de Dios. Al contrario se parece a la historia m\u00e1s com\u00fan aparentemente y menos grandiosa de la que los cristianos de hoy son los actores. Dios interviene en algunos momentos para abrir un camino y encargar una misi\u00f3n, pero tambi\u00e9n nos gu\u00eda mediante los encuentros, los amigos y los mismos obst\u00e1culos. Uno tiene dudas, se busca apoyos, descubre hermanos de los que unos fallan o traicionan; se toman decisiones que parecen buenas pero que no tardan en comprometer gravemente el futuro de nuestras luchas. 
Es muy dif\u00edcil decir por qu\u00e9 caminos Dios condujo el gran profeta y fundador de Israel; las im\u00e1genes grandiosas que de \u00e9l nos dejan los libros sagrados nos ayudan mejor a captar la importancia de dicha revelaci\u00f3n que nos dan a conocer su vida y sus experiencias.

{N}6,{/}2 {N}UN NOMBRE MUY PRIVADO{/}
Hemos comentado el nombre de Yav\u00e9 en 3.14. El texto presente subraya la importancia del regalo hecho a Israel cuando se le revela el nombre divino que los Patriarcas ignoraban. Siendo que Israel pasa a ser el pueblo de Dios, \u00e9l, por su parte, tiene que revelarle algo de su misterio. "Dios" no es realmente un nombre propio, pues se refiere a menudo a dioses que s\u00f3lo son lo que son (ver la alusi\u00f3n ir\u00f3nica de Pablo en 1Cor 8,5). Yav\u00e9, en cambio, ser\u00e1 el nombre propio con el que lo podr\u00e1n invocar (3,15). En esto reconocemos el esp\u00edritu profundo de la alianza, la cual significa confianza mutua. No por casualidad en el relato del Ed\u00e9n, donde aparece tantas veces el nombre de Yav\u00e9 Dios, la serpiente es la \u00fanica que no puede pronunciar el nombre sagrado y dice solamente: "Dios".
El don de este nombre sagrado nos deja entrever lo dif\u00edcil que ser\u00e1 para los creyentes establecer un di\u00e1logo aut\u00e9ntico con aquellos que no comparten su fe. La revelaci\u00f3n divina nos ha puesto aparte.
Este p\u00e1rrafo enfatiza la continuidad entre las promesas hechas a los padres y la presente revelaci\u00f3n a Mois\u00e9s. El texto ve en esto la prueba de la fidelidad divina a trav\u00e9s de los siglos: podr\u00edamos hablar de una continuidad en el plan de Dios. En la Biblia no hay ejemplo de una palabra comunicada a un profeta que sea puro comienzo: siempre se toma pie de una tradici\u00f3n anterior y nunca alcanzamos los comienzos.

{N}10,{/}20 {N}YAV\u00c9 ENDURECE EL CORAZ\u00d3N{/}
Hemos aclarado en el comentario de 10,1 el sentido que se debe dar a la expresi\u00f3n b\u00edblica "endurecer el coraz\u00f3n". En muchas oportunidades la Biblia parece echarle a Dios la responsabilidad de las decisiones humanas, como en Is 6,10 y Jn 12,40. No digamos que el autor ten\u00eda un concepto errado de la libertad humana, sino que se expresaba en un lenguaje diferente del nuestro (Jg 2,14). Pues en cuanto se cree en la existencia de Dios la libertad humana pasa a ser un misterio. Es imposible conciliar de una manera satisfactoria para la raz\u00f3n esta libertad y la omnipotencia, o la omnipotencia de Dios. Tomamos libremente nuestras decisiones, pero el resultado ser\u00e1 al final de cuentas lo que se conforma al plan de Dios (Pro 16,1). Y no s\u00f3lo esto: estamos tan sumergidos en Dios (He 17,28), que no pudimos decidir ni actuar sin que esto fuera de alguna manera con \u00e9l. Incluso si perjudicamos al pr\u00f3jimo, \u00e9se ve nuestra maldad, pero tambi\u00e9n debe ver en esto la mano de Dios (2Ma 5,17 ; 7,18). Pues cuida de que todo concurra al bien de quienes lo aman (Rom 8,28).

{N}12,{/}12{N} LA MUERTE DE LOS PRIMOGENITOS{/}
{C}Dar\u00e9 muerte a todos los primog\u00e9nitos de Egipto{/}. Hemos comentado esta expresi\u00f3n en 11,1. Ver tambi\u00e9n el comentario de G\u00e9n 22. Aqu\u00ed conviene notar c\u00f3mo los autores del Exodo enfatizan el gesto soberano de Dios. Esta matanza quer\u00eda justificar la ofrenda de los primeros nacidos de los animales a Dios, y tambi\u00e9n el rescate de los primog\u00e9nitos de Israel conforme a las leyes del cap\u00edtulo 13.
De esto resulta tambi\u00e9n la dignidad propia del hijo mayor en Israel. La Biblia invita a la familia a que crea en la vida y sea fecunda, no para satisfacci\u00f3n propia sino como una misi\u00f3n que debe cumplir. El primog\u00e9nito y las primicias son lo mejor, y son para Dios. Ofrec\u00e9rselos es pagar la deuda que uno contrat\u00f3 con Dios por el solo de haber sido escogido preferentemente a las dem\u00e1s naciones.
Israel pertenece a Dios y es consagrado al culto divino. La Biblia le ense\u00f1a en esta forma la sentencia que Gandhi puso entre los siete mandamientos de la moralidad social: "no puede haber culto sin sacrificios". No habr\u00e1 culto que no encierre y no acepte cierta forma de muerte; la carta a los Hebreos lo recordar\u00e1 (Heb 9,22) cuando vea en el culto sangriento del Templo la expresi\u00f3n de una ley profunda inscrita en el plan de salvaci\u00f3n, la cual hab\u00eda de cumplirse en Jes\u00fas.
La nueva alianza concedida a los bautizados ya no es la integraci\u00f3n a un pueblo diferente de los dem\u00e1s y tampoco podemos pagar un don de Dios que nos ha sido comunicado de persona a persona en la fe y el amor. Esta alianza incluye sin embargo una perspectiva de muerte: Juan recordar\u00e1 que la salvaci\u00f3n de Jes\u00fas no es solamente una purificaci\u00f3n, cuyo signo es el agua, sino tambi\u00e9n un sacrificio, cuyo signo es la sangre (1Jn 5,6).

{N}14,{/}30 {N}EL DIOS SALVADOR{/}
Seguramente habr\u00e1 pocas personas que honren a alguna divinidad sin esperar de ella un poco o mucho de ayuda en sus dificultades: "L\u00edbrame de este problema; s\u00e1lvame del enemigo que me persigue...; c\u00farame de tal enfermedad..." Estas peticiones abundan en los salmos. Y esto es salvaci\u00f3n, a lo menos en lo inmediato. Pero la salvaci\u00f3n que ofrecen las grandes religiones tiene un sentido m\u00e1s amplio, ya sea que se hable de la salvaci\u00f3n budista, de la musulmana, o de la cristiana; esa vez se entiende que un mal profundo afecta a la condici\u00f3n humana, o bien est\u00e1 la aspiraci\u00f3n a una vida m\u00e1s feliz despu\u00e9s de la muerte, y lo pensamos alcanzar obedeciendo a determinados preceptos o llevando a cabo algunos cambios en nuestra vida.
En este sentido, es muy cierto que toda la Biblia nos ofrece la salvaci\u00f3n, pero su mensaje se da s\u00f3lo en parte en los comienzos. Pues no hay salvaci\u00f3n que se pueda regalar a todos mientras no hayan recorrido cierto camino. Tanto el ni\u00f1o como el joven o el adulto necesitan mucho tiempo y experiencia para que puedan distinguir entre lo que es bueno o lo que es malo para ellos, entre lo que s\u00f3lo es apariencia y lo que es verdadera riqueza y verdadera felicidad. Y todas las experiencias que nos cuenta la Biblia apuntan a la misma direcci\u00f3n: el hombre no puede salvarse por s\u00ed solo. Empieza con grandes proyectos y bellas intenciones, pero siempre, tarde o temprano, cae. Muchos pueblos cre\u00edan que los dioses ten\u00edan envidia de nosotros; la Biblia elimina estas sospechas desde el cap. 3 del G\u00e9nesis, y es entonces cuando da un primer mensaje de esperanza, sin precisarlo: al final habr\u00e1 una victoria de la humanidad sobre el mal. 
Pero eso no se har\u00e1 sin Dios. Y el libro del Exodo nos ense\u00f1a el car\u00e1cter particular de la salvaci\u00f3n cristiana cuando recuerda las intervenciones del Dios Salvador. Lo que la Biblia destaca, cuando la tropa de Mois\u00e9s es librada de sus perseguidores, en alguna orilla del Mar de los Juncos, no es en primer lugar que fue salvada sino que hubo un Dios Salvador: {C}Yav\u00e9 fue mi salvaci\u00f3n, \u00e9l es mi Dios, el Dios de mi padre{/} (15,2). El texto muestra claramente que Israel era incapaz de salvarse por s\u00ed mismo y que ni siquiera tuvo el coraje de mirar de frente el peligro. Pero Yav\u00e9 intervino gratuitamente en favor de ellos. Intervino tanto por fidelidad a las promesas que hab\u00eda hecho a sus padres (15,2) como porque quer\u00eda que Israel fuera su socio (15,13).
Ese paso del mar, a lo mejor, no fue m\u00e1s que un incidente peque\u00f1o con respecto a la historia, y la salvaci\u00f3n que se ofrec\u00eda a esos fugitivos puede parecernos bien ajena a los grandes problemas que atormentan a la humanidad; sin embargo lo esencial ya est\u00e1. Se necesitar\u00e1n siglos para descubrir toda la amplitud de la salvaci\u00f3n, pero ya en esta p\u00e1gina leemos que el hombre no se salva por sus propias fuerzas. Es asunto de Dios y de su amor (15,13) o m\u00e1s bien de su libre generosidad. Y uno ya est\u00e1, en cierto sentido, salvado cuando sabe que Dios es un Dios que interviene y que ama; \u00e9l es tanto el compa\u00f1ero como la meta.
El hombre ser\u00e1 para Dios una pareja poco fiel y siempre insegura. La reconciliaci\u00f3n con Dios y el perd\u00f3n de los pecados ser\u00e1n el tema central de la salvaci\u00f3n anunciada por los profetas cuando hablen de una era de paz y de reconciliaci\u00f3n con la naturaleza. Y de la misma manera, en el Nuevo Testamento, nuestra reconciliaci\u00f3n con Dios Padre gracias a la muerte de Jes\u00fas ser\u00e1 el alma de la salvaci\u00f3n cristiana.

{N}20,{/}24 {N}ALTARES  DE PROVINCIA{/}
El altar es de tierra o de piedras no elaboradas (v.5), no sea que la construcci\u00f3n o los accesorios del culto incluya im\u00e1genes. {C}En todo lugar... {/}: esta ley es testigo del largo per\u00edodo durante el cual los israelitas mantuvieron varios lugares de culto.
Seg\u00fan algunos textos del Deuteronomio, el mismo Mois\u00e9s habl\u00f3 de un santuario \u00fanico que hab\u00eda de ser el de Jerusal\u00e9n. En la realidad, otros textos muestran que hasta el fin del reino de Juda los reyes trataron de eliminar a los altares de la provincia: 2 Re 18,4 ; 23,8; 23,15... Aqu\u00ed el texto pide solamente que el santuario sea legitimado por una manifestaci\u00f3n de Yav\u00e9 en aquel lugar. Y por supuesto que cada uno de esos santuarios, edificados habitualmente en el mismo lugar en que se erig\u00eda anteriormente un santuario cananeo, establec\u00eda sin esfuerzo su propia legitimidad mediante tradiciones muy antiguas y muy fideidignas... Los libros del G\u00e9nesis y el Exodo mencionan algunas de ellas: Gen 8,20 ; 12,7 y 8 ; 13,8 ; 26,25; 35,7 ; Jos 4,20. 

{N}23,{/}32 {N}"NO HAR\u00c1S AMISTAD CON TU ENEMIGO"{/}
Este texto es uno de los que justifican la palabra de Jes\u00fas en Mt 5,43. En 23,9 se nos recuerda con mucha fuerza los derechos del extranjero en Israel, porque Yav\u00e9 es el Dios justo que defiende la justicia. Esto no impide reafirmar que Israel debe conquistar la tierra de Cana\u00e1n y que ninguna consideraci\u00f3n de oportunidad o de derechos del otro puede oonerse a esa voluntad de Dios: todo otro pueblo y toda otra cultura deben ser eliminados de la tierra prometida
Cela n'emp\u00eache pas de r\u00e9affirmer qu'Isra\u00ebl doit s'emparer de la terre de Canaan et qu'aucune consid\u00e9ration d'opportunit\u00e9 ou d'avantages r\u00e9ciproques ou de droits d'autrui ne peut s'opposer \u00e0 cette volont\u00e9 de Dieu : tout autre peuple et toute autre culture doivent \u00eatre \u00e9limin\u00e9s de la terre promise.

{N}24,{/}9 Entre las promesas que los profetas transmitir\u00e1n al pueblo de Dios y que deber\u00e1n cumplirse en tiempos del Mes\u00edas, encontramos en un lugar destacado \u00e9sta: Todos me conocer\u00e1n: Is 54.13; Jer 31.33.
En muchos lugares de la Biblia hallamos la expresi\u00f3n: "ir a ver a Dios". Pero en ese caso el verbo ver significa presentarse o visitar, y se trata de la peregrinaci\u00f3n a un santuario: Ex 34.23; Sal 84.8. S\u00f3lo para Jacob y Mois\u00e9s aparece la expresi\u00f3n "vi a Dios" (G\u00e9n 32,31) o "Dios se dej\u00f3 ver por m\u00ed" (Ex 3.16).

{N}25,{/}40 {N}LA LITURGIA CELESTE{/}
Estos largos cap\u00edtulos dedicados en primer lugar a la descripci\u00f3n de todos los objetos de culto que Mois\u00e9s ten\u00eda que fabricar en su desierto, y luego, a la elaboraci\u00f3n de esos mismos objetos, no ser\u00e1 ciertamente lo que m\u00e1s nos atraiga en el libro del Exodo. Y sin embargo eran de primera importancia para el que hizo la \u00faltima redacci\u00f3n de ese libro. Es f\u00e1cil comprobar que el relato interrumpido en 24,8 es retomado directamente en 31,18 y que el bloque de cap\u00edtulos 25-31 termina con un recuerdo del s\u00e1bado cuya conclusi\u00f3n ocupa los primeros vers\u00edculos del cap. 35. Est\u00e1 claro entonces que los cap\u00edtulos 25-31 y 35-40 conformaban al principio un solo conjunto y que se los insert\u00f3 posteriormente en el libro. 
El libro, en su versi\u00f3n anterior, ten\u00eda por conclusi\u00f3n la celebraci\u00f3n de la alianza perpetua entre Dios e Israel, seguida inmediatamente por el pecado original de Israel, la fiesta del ternero de oro. Pero, en el momento de incluirlo en la Biblia, le cambiaron un poco la orientaci\u00f3n primitiva. Ahora subrayaban que la alianza de Dios con Israel encontraba su perfecta expresi\u00f3n en el culto que Israel, el \u00fanico entre todas las naciones, le rend\u00eda a Yav\u00e9 en su Templo. 
Dijimos brevemente en el comentario de 25,1 que toda esa visi\u00f3n de la Tienda-Santuario en el desierto ten\u00eda algo as\u00ed como dos fundamentos. Por una parte se conservaba el recuerdo de una tienda que cobijaba los objetos sagrados de la tribu n\u00f3made (para Israel era esencial el cofre llamado {C}arca{/}) y que lo acompa\u00f1aba en sus desplazamientos. Y por otra parte, se quer\u00eda sostener que el pueblo de Mois\u00e9s ya ten\u00eda en el desierto una anticipaci\u00f3n del Templo de Jerusal\u00e9n bajo la forma de un inmenso santuario m\u00f3vil. Esa tienda, concebida y ejecutada a la medida de una multitud de 600.000 personas, no existi\u00f3 m\u00e1s que en la imaginaci\u00f3n de sus autores, pero con esto quer\u00edan afirmar la importancia del culto en la vocaci\u00f3n de Israel. Estos cap\u00edtulos dedicados a todo el material del culto reg\u00edan el dominio de Dios; se ubican pues l\u00f3gicamente all\u00ed donde los pusieron, antes de todas las dem\u00e1s leyes que se encontrar\u00e1n en el Lev\u00edtico y en los N\u00fameros.
La Tienda -o m\u00e1s tarde el Templo- es el lugar donde se lleva a cabo la liturgia seg\u00fan las leyes dadas por Dios mismo. Es lo que significa el vers\u00edculo 25,40: {C}Cuida de hacerlo todo conforme al modelo que te he ense\u00f1ado en el{/}. Lo mismo en 26.30 y 27.8. Se encontrar\u00e1 una confirmaci\u00f3n de un culto terrestre semejante a la liturgia celestial en otros pasajes de la Biblia: Sab 9,8; Sir 24,9-11. En el Nuevo Testamento el discurso de Esteban hace alusi\u00f3n a ello. Es bueno recordar esto para comprender lo que dice el evangelio de Juan respecto al Templo que es el cuerpo -y nosotros dir\u00edamos: la persona- de Jes\u00fas (Jn 2,21). La carta a los Hebreos evoca el Templo celestial a donde entr\u00f3 Cristo portando su propia sangre (9,11-12) y en seguida pasa a otra imagen (10,19): el Templo es el cuerpo de Cristo.
El Apocalipsis de Juan hablar\u00e1 tambi\u00e9n de ese Templo celestial en el que se pronuncian las sentencias de Dios con respecto a la historia, a partir de 11,19 hasta el cap. 16. Al final de la historia, esa visi\u00f3n del Templo desaparecer\u00e1 de la escena, porque en el estado final, Dios es todo en todos: 21.22.
Todo este recuerdo no est\u00e1 quiz\u00e1s dem\u00e1s, ya que nuestro cristianismo occidental ha olvidado esa larga tradici\u00f3n que, a la inversa, marca profundamente la liturgia de la eucarist\u00eda de la Iglesia griega.

{N}31,{/}18 El relato de Mois\u00e9s prosigue aqu\u00ed en el lugar preciso donde se detuvo en 24.18.
{C}Las dos tablas del Testimonio{/}. Tanto en el texto hebreo del Antiguo Testamento como en el griego del Nuevo Testamento la misma palabra significa testimonio y declaraci\u00f3n. Lo que contiene el Arca de la Alianza es una declaraci\u00f3n de las condiciones de la Alianza concedida por Dios a Israel. Nuestras modernas Constituciones contienen com\u00fanmente un pre\u00e1mbulo luego del cual vienen los art\u00edculos. Lo mismo pasa en la Biblia, pero aqu\u00ed el pre\u00e1mbulo no es un conjunto de principios; son m\u00e1s bien hechos que preceden y que justifican el don de la Ley. Estos hechos est\u00e1n en gran parte en el G\u00e9nesis, por lo que este libro es parte de "la Ley", a pesar de que contiene muy pocas leyes fuera del cap\u00edtulo 17. All\u00ed se le\u00eda una prehistoria de Israel que preparaba la elecci\u00f3n del pueblo por Dios mediante las leyes de Mois\u00e9s. La palabra hebrea {C}Torah{/} que traducimos por {C}la Ley{/} significaba al comienzo "la ense\u00f1anza": Dios ilumina el camino que propone o que da o que impone a los que ha elegido.{N} {/} 

{N}33,{/}20 Es f\u00e1cil ver que este episodio se parece mucho a lo que leemos 1R 19,10-13. Recordemos que los presentes p\u00e1rrafos proceden seg\u00fan toda probabilidad de los grupos de profetas que rodeaban a Eliseo en el siglo 8 antes de Cristo. El tiempo de Mois\u00e9s ya era lejano y de \u00e9l se guardaban m\u00e1s tradiciones que escritos. Es muy probable que la experiencia de El\u00edas estuvo primera. Luego pensaron que Mois\u00e9s deb\u00eda de haber tenido una experiencia de Dios bastante parecida. El vers\u00edculo 1Re 19,9 nos habla de {C}la cueva{/}. Se trata a lo mejor de un lugar sagrado muy antiguo que Mois\u00e9s tal vez visit\u00f3. En Ex 33,6-7, la insistencia sobre la misericordia de Dios que siempre castiga pero mantiene sus promesas parece m\u00e1s propia del lenguaje de los profetas que adaptada a la situaci\u00f3n de Mois\u00e9s con sus hebreos.

{N}40,{/}36 {N}LOS MILAGROS DEL DESIERTO{/}
No podemos dudar de que a trav\u00e9s de toda la aventura del Sina\u00ed hubo signos muy importantes de la intervenci\u00f3n de Dios. No se ve c\u00f3mo podr\u00edan haber nacido esas tradiciones sobre las maravillas del desierto si no hubiera habido algo. Se adornaron, se a\u00f1adieron muchas cosas, pero all\u00ed igual que en todas partes s\u00f3lo se presta a los ricos. Nunca sabremos c\u00f3mo se presentaron las cosas. Acontecimientos que, vistos a la distancia podr\u00edan no ser m\u00e1s que el producto de la casualidad, fueron reconocidos como obras de Dios por los que los vivieron y sintieron en carne propia, y que fueron impresionados por mil detalles concretos que no dejaban lugar a duda. Los que transmitieron luego esos recuerdos eran incapaces de salvaguardar el contexto, por lo que los hechos transmitidos perd\u00edan su sentido divino y se tornaban ordinarios. Sabiendo que hab\u00eda habido algo maravilloso, los que transmit\u00edan la la historia la expresaron a su manera multiplicando los prodigios, como se hace en las historias edificantes. Se puede decir, en general, que se inventaron milagros para reemplazar a los que ya no sab\u00edan contar tales como fueron.
Ya hemos hablado del man\u00e1 y de las codornices en el comentario de 17.8. Por lo que respecta a la nube, es un hecho que cuando comienza un peque\u00f1o cicl\u00f3n en el Sina\u00ed (lo cual no es raro), se lo nota frecuentemente por un torbellino que levanta granos de arena tan finos que forman una polvareda cristalina impalpable: una verdadera columna luminosa que se desplaza lentamente, totalmente resplandeciente a la luz del sol. Es muy probable que la nube del Exodo provenga de testimonios relativos a esos fen\u00f3menos. Pero lo que aqu\u00ed interesa es la interpretaci\u00f3n que se les dio. La nube era una bella imagen, dada por Dios, y que pod\u00eda expresar muchas cosas para las que no hay palabras: la presencia misteriosa de Dios con nosotros, luminosa y oscura a la vez.


