{2}CARTA DE SAN JUDAS{/}

Este breve escrito apenas puede encuadrarse dentro del g\u00e9nero epistolar. La introducci\u00f3n resulta excesivamente gen\u00e9rica; y, al final, tenemos una conclusi\u00f3n lit\u00fargica. El contenido de la carta es tan gen\u00e9rico que dif\u00edcilmente es compatible con unos destinatarios concretos de una determinada comunidad.
Fundamentalmente, la carta es una amonestaci\u00f3n dirigida a los cristianos para que no caigan en la trampa de la doctrina gn\u00f3stica. Estos gn\u00f3sticos establec\u00edan una separaci\u00f3n total entre lo material y lo espiritual, sosteniendo que el verdadero ser pneum\u00e1tico o espiritual no pod\u00eda verse tocado ni afectado por nada de lo que hiciese la carne. Como Si_ Dios no fuese el creador de todo, y el hombre, en su totalidad, no le perteneciese. Como Si la vida humana pudiese ser parcelada, dejando una parcela para Dios y utilizando la otra seg\u00fan el deseo caprichoso del hombre. Como Si pudiese ser separado lo espiritual de lo material, negando toda relaci\u00f3n e interferencia entre ello.
El autor de nuestro escrito se presenta como siervo de Jesucristo y hermano de Santiago. No es ap\u00f3stol, sino que remite a la ense\u00f1anza de los ap\u00f3stoles. Se ha pensado en Judas, el hermano del Se\u00f1or [Mc_6,3]. En contra de esta atribuci\u00f3n hay que se\u00f1alar lo siguiente: la vida libertina que critica apunta a lectores cristianos procedentes del paganismo; esto hace pensar en un autor distinto de Judas. Habla de los ap\u00f3stoles y de su ense\u00f1anza como de algo perteneciente al pasado. Nuestra carta supone el mismo ambiente que la segunda de Pedro. Nos hallamos, por tanto, en el tiempo posapost\u00f3lico. La actualidad de la carta debe verse en la armon\u00eda que establece en el hombre, en el cual no pueden establecerse divisiones o parcelaciones entre lo espiritual y lo material.

