{2}EVANGELIO SEG\u00daN SAN LUCAS{/}

1. Lucas es el personaje a quien la tradici\u00f3n ha atribuido el tercer evangelio. De origen gentil, de nacionalidad sirio-antioquena, de profesi\u00f3n m\u00e9dico, se convirti\u00f3 al cristianismo en circunstancias que ignoramos. Aparece por primera vez junto a Pablo, cuando este parte de Tr\u00f3ade en su segundo viaje misionero [He_13,11]. Desde entonces le acompa\u00f1a en parte de sus correr\u00edas apost\u00f3licas, y en su viaje a Jerusal\u00e9n y a Roma. A su lado permanece en la prisi\u00f3n y al final de su vida [2Tim_4,11]. En los a\u00f1os que siguen a la muerte de san Pablo no tenemos noticia alguna segura sobre la actividad de Lucas. Se le atribuyen tambi\u00e9n los Hechos de los Ap\u00f3stoles.
2. La estructura coincide s\u00f3lo en parte con la de Mateo y Marcos. Ha utilizado para la parte narrativa el evangelio de Marcos, cuyo orden sigue casi totalmente. La parte discursiva la ha tomado de la fuente Q, lo mismo que Mateo; pero la ha dispuesto de modo diferente a lo largo del viaje a Jerusal\u00e9n. As\u00ed, despu\u00e9s del evangelio de la infancia (cc. [Lc_1,1] a [Lc_2,1]), presenta los preliminares y el ministerio en Galilea [Lc_3,1] a [Lc_9,50]. Sigue el \u00abviaje a Jerusal\u00e9n\u00bb [Lc_9,51] a [Lc_19,28], a lo largo del cual ha colocado todo el material que ha asumido de Q, y que Mateo ha distribuido a lo largo de todo su evangelio. Concluye con la entrada y predicaci\u00f3n en Jerusal\u00e9n, y los relatos de la pasi\u00f3n y muerte, resurrecci\u00f3n y ascensi\u00f3n de Cristo [Lc_19,29] a [Lc_24,53].
Despu\u00e9s del pr\u00f3logo, en que utiliza el griego cl\u00e1sico, escribe su evangelio en el griego popular (la koin\u00e9), con un vocabulario y estilo mejor que el de Marcos, cuyos t\u00e9rminos y expresiones vulgares a veces pule o evita. Le distingue sobre todo un alma sencilla y un coraz\u00f3n delicado, que le hace buscar no lo pintoresco, sino lo que psicol\u00f3gicamente seduce; destaca los rasgos humanos de los personajes y el impacto y sentimientos que la predicaci\u00f3n de Cristo provocaba en los oyentes. Caracter\u00edsticas suyas son las adiciones, en las que va dejando plasmada su doctrina; las omisiones de actitudes y episodios que hieren la sensibilidad, y las transposiciones que hace de los materiales recibidos, bien por eliminaci\u00f3n de un tema antes de pasar a otro, bien por motivos simb\u00f3licos o teol\u00f3gicos.
3. La doctrina. Si bien Lucas es considerado como el historiador, ha compuesto un evangelio por motivos doctrinales [Lc_1,4]. Se respira a lo largo de Lucas un triple marco-ambiental: \u00abpsicol\u00f3gico\u00bb, determinado por la continua menci\u00f3n de los sentimientos de admiraci\u00f3n y alabanza, de gozo y alegr\u00eda ante la irrupci\u00f3n de lo sobrenatural en la persona de Jes\u00fas; \u00abhist\u00f3rico\u00bb, que marca las tres etapas de la historia de la salvaci\u00f3n, de la que Cristo constituye el centro; \u00abgeogr\u00e1fico\u00bb, que proyecta la mirada de Jes\u00fas, sobre todo desde [Lc_9,51], hacia Jerusal\u00e9n, donde culminar\u00e1 la acci\u00f3n redentora de Cristo.
Como puntos centrales de su evangelio destacan: la presentaci\u00f3n de Jes\u00fas como gran profeta [Lc_7,16], lleno del Esp\u00edritu Santo [Lc_4,1], que a partir del bautismo le dirige en su actividad. El universalismo de la misericordia de Dios manifestada en Cristo, que aparece de una u otra manera en casi todas las p\u00e1ginas del evangelio lucano, sobre todo para con los pecadores, los enfermos, los afligidos y las mujeres, consideradas en aquel entonces como personas de segunda categor\u00eda. Finalmente, el anuncio de la paz y felicidad mesi\u00e1nicas, fruto de la salvaci\u00f3n, de la bondad y de la misericordia de Cristo.
Finalidad peculiar de Lucas es tambi\u00e9n poner de relieve las exigencias que lleva consigo la vocaci\u00f3n cristiana (perspectiva asc\u00e9tica). Destaca: la oraci\u00f3n; con frecuencia presenta a Cristo haciendo oraci\u00f3n, particularmente ante las grandes decisiones o acontecimientos de su vida. La abnegaci\u00f3n que comporta el seguimiento de Cristo, y que se exige a todo aquel que quiera ser disc\u00edpulo suyo. Y el desprendimiento de las riquezas de este mundo. Para Lucas (el evangelio de la pobreza y la riqueza) los bienes materiales son un bien, pero suponen un peligro para la salvaci\u00f3n por la facilidad con que el coraz\u00f3n se apega a ellos. Por eso el camino m\u00e1s seguro es la pobreza, el desprendimiento de las riquezas; y a todos se les exige en grado suficiente para poder mantener el esp\u00edritu abierto a la trascendencia, al m\u00e1s all\u00e1.

