{2}EVANGELIO SEG\u00daN SAN MATEO{/}

1. Mateo, ap\u00f3stol, ha sido considerado siempre como el autor del primer evangelio. Anteriormente a su llamada por Cristo desempe\u00f1\u00f3 la profesi\u00f3n de recaudador de impuestos, que abandon\u00f3 con prontitud y alegr\u00eda ante la vocaci\u00f3n del maestro. Eusebio dice que predic\u00f3 el evangelio durante quince a\u00f1os en Palestina, y que antes de marchar a predicarlo en otras regiones escribi\u00f3 su evangelio. Rufino cuenta que march\u00f3 a Etiop\u00eda. Sus restos se conservan en Salerno, en la iglesia que lleva su nombre. La obra escrita por Mateo pudo ser un sustrato arameo, que estar\u00eda bajo nuestro actual evangelio griego. Este se presenta a todas luces elaborado a base del evangelio de Marcos y de la supuesta fuente Q: colecci\u00f3n de sentencias del Se\u00f1or. Lo habr\u00eda sido hacia el a\u00f1o 80, en ambientes judeo-cristianos, probablemente en Antioqu\u00eda de Siria, donde la comunidad cristiana tuvo que enfrentarse con el juda\u00edsmo fariseo que sobrevivi\u00f3 a la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n del a\u00f1o 70.
2. Su estructura gira en torno a cinco grandes discursos, precedidos de una secci\u00f3n narrativa, cuyo tema central es el reino: el serm\u00f3n del monte (cc. [Mt_5,1] a [Mt_7,1]: condiciones para entrar en el reino), el discurso misionero (c. [Mt_10,1]: normas para el apostolado), las par\u00e1bolas del reino (c. [Mt_13,1]: naturaleza y aspectos), el discurso eclesi\u00e1stico (c. [Mt_18,1]: normas de admisi\u00f3n en el reino) y serm\u00f3n escatol\u00f3gico (cc. [Mt_24,1] a [Mt_25,1]: consumaci\u00f3n del reino). Sus caracter\u00edsticas literarias principales son: utilizaci\u00f3n de t\u00e9rminos y expresiones semitas; agrupaciones en torno a los n\u00fameros siete, cinco y tres por razones mnemot\u00e9cnicas y simb\u00f3licas, y las inclusiones, consistentes en comenzar y concluir una per\u00edcopa con la misma palabra o expresi\u00f3n. El estilo es conciso y esquem\u00e1tico, hier\u00e1tico y solemne, propio de la liturgia para la cual parece estar compuesto este evangelio; por ello se abrevian los relatos de Marcos, la figura de Jes\u00fas aparece m\u00e1s sobria y solemne, sin los rasgos psicol\u00f3gicos tan frecuentes en Marcos, y los ap\u00f3stoles envueltos en una aureola de dignidad y de autoridad que causa admiraci\u00f3n a las turbas.
3. La doctrina fundamental: Jes\u00fas de Nazaret es el mes\u00edas prometido en el AT (de ah\u00ed la abundancia de citas mesi\u00e1nicas). Jes\u00fas aparece como maestro singular, pues ense\u00f1a con originalidad y con autoridad una doctrina que trae la salvaci\u00f3n; por lo dem\u00e1s, el t\u00edtulo \u00abSe\u00f1or\u00bb se aplicaba exclusivamente a Yav\u00e9 en el AT. El tema que ocupa mayor extensi\u00f3n es la doctrina sobre el reino: Cristo proclama su cercan\u00eda y su llegada. Tiene una doble fase: terrena y escatol\u00f3gica de salvaci\u00f3n, que comporta bienes fundamentalmente espirituales. Una comunidad eclesial, visible y jer\u00e1rquica, en la que Pedro y los ap\u00f3stoles ocupan, por designio de Cristo, un lugar privilegiado. Sus caracter\u00edsticas m\u00e1s importantes son: la presencia de Cristo en la comunidad, la proclamaci\u00f3n de la palabra, su car\u00e1cter esencialmente espiritual (Si bien con graves implicaciones de orden humano y social, que derivan del precepto del amor al pr\u00f3jimo, fundamento de toda convivencia y reforma social) y su \u00edndole universal, anunciada ya por los profetas. Las exigencias m\u00e1s radicales son la conversi\u00f3n (decisi\u00f3n radical de aceptaci\u00f3n de la persona de Jes\u00fas y su mensaje); la fe como entrega personal a Cristo, que ha de manifestarse en el seguimiento e imitaci\u00f3n personal de Cristo; la nueva justicia, superior a la del AT, y mejor que la de los escribas y fariseos, que hab\u00edan reducido la religi\u00f3n a mero formulismo sin verdadero esp\u00edritu interior; nueva justicia que viene a resumirse en el amor a Dios y el amor al pr\u00f3jimo; de ah\u00ed la regla de oro [Mt_7,12] y las actitudes sobre las que versar\u00e1 fundamentalmente el juicio final (c. [Mt_25,1]).
El ambiente en que fue escrito explica que Mateo ponga con frecuencia de relieve la actitud de Jesucristo con los fariseos y de la de estos con \u00e9l. Cristo no desprecia a los fariseos ni minusvalora su doctrina; lo que critica son las formalidades externas a que reduc\u00edan pr\u00e1cticamente la religi\u00f3n. Finalmente, a Mateo se le denomina el evangelio del Padre: con mucha frecuencia, en Mateo Cristo habla del Padre como Padre suyo y como Padre de los hombres.

