{2}MALAQU\u00cdAS{/}

Malaqu\u00edas (\u00abmensajero del Se\u00f1or\u00bb), para algunos sin\u00f3nimo sugerido por [Mal_3,1], ya que se trata de un profeta de cuya familia no tenemos dato alguno. Pero es raro que la tradici\u00f3n jud\u00eda no hubiese conservado el nombre del \u00faltimo de los profetas. Sea lo que fuere, se trata de un jud\u00edo, ferviente patriota, exigente respecto del culto y la pureza del pueblo escogido, que no tolera un sacerdocio ignorante y codicioso, ni los matrimonios mixtos, que empa\u00f1an la pureza del pueblo escogido.
Nos encontramos en el tiempo que media entre la reconstrucci\u00f3n del templo, que supone (a\u00f1o 515): [Mal_1,10]; [Mal_3,1] [Mal_3,10]; [Esd_6,15], y la prohibici\u00f3n de los matrimonios mixtos bajo Nehem\u00edas; anterior, por tanto, al 445. Malaqu\u00edas ejerci\u00f3 su ministerio en la segunda mitad del s. V. El impulso dado por Ageo y Zacar\u00edas a la religi\u00f3n hab\u00eda deca\u00eddo, de lo que eran los m\u00e1s culpables los sacerdotes (cf [Esd_10,15] [Esd_10,16] [Esd_10,18] a [Esd_10,24]; [Neh_13,4] a [Neh_13,13]). El culto ofrecido en el templo no era correcto, ni siquiera en lo externo (se ofrec\u00edan animales defectuosos); los jud\u00edos repudiaban a sus mujeres y se casaban con mujeres de origen extranjero; se comet\u00edan numerosas injusticias sociales ([Neh_5,1] a [Neh_5,13]): los ricos llegan incluso a vender a los d\u00e9biles como esclavos [Mal_2,5]; [Mal_3,14].
Contiene un Pr\u00f3logo [Mal_1,1] a [Mal_1,5]: preferencia de Israel sobre Ed\u00f3n. Una primera parte [Mal_1,5] [Mal_2,9]: el sacrificio nuevo, tras los reproches a los sacerdotes. Una segunda parte [Mal_2,10] a [Mal_3,21]: reproches por los matrimonios mixtos y anuncio de la venida del \u00e1ngel de la alianza. Concluye con un Ep\u00edlogo [Mal_3,22] a [Mal_3,24]: el profeta precursor.
La soluci\u00f3n que da al problema de la retribuci\u00f3n se acerca al NT: Dios es justo, y en la era escatol\u00f3gica juzgar\u00e1 a justos y pecadores; es la condici\u00f3n de justo o pecador lo que salva o condena. Urge la necesidad de un culto externo justo; pero para que agrade a Dios hay que evitar toda clase de pecados, sobre todo el adulterio, la magia y la opresi\u00f3n de los d\u00e9biles. Los sacerdotes deber\u00e1n dar ejemplo y mostrar celo por los actos de un culto grato a Dios; en esto Malaqu\u00edas es un eco del Deuteronomio, de cuyo esp\u00edritu est\u00e1 profundamente penetrado (cf [Mal_1,2] y [Dt_7,8]; [Dt_1,9] y [Dt_10,17]; [Dt_2,1] y [Dt_4,33], etc). Sorprendente profec\u00eda la de la \u00abofrenda pura\u00bb frente a la relajaci\u00f3n del culto de su tiempo, sacrificio perfecto de la nueva alianza, que se cumple en el sacrificio eucar\u00edstico. Finalmente, la profec\u00eda sobre el mensajero misterioso que preceder\u00e1 a la venida del Se\u00f1or [Mal_3,1], en el que la tradici\u00f3n cristiana ha reconocido al Bautista ([Mt_11,10] [Mt_11,14]; [Mt_17,10] a [Mt_17,13]).

