{2}MIQUEAS{/}

Miqueas (\u00abqui\u00e9n como Yav\u00e9\u00bb) proced\u00eda de Mor\u00e9set, aldea situada a unos 45 kil\u00f3metros al suroeste de Jerusal\u00e9n. Ejerci\u00f3 su ministerio durante los reinados de Jot\u00e1n (ca. 742-735), Acaz (735-715) y Ezequ\u00edas (715-\u00bf687?), la mayor parte del mismo muy probablemente entre los a\u00f1os 714-701. Profeta rural como Am\u00f3s, tiene tal parecido con este en la denuncia de los abusos socioecon\u00f3micos que se le ha denominado Am\u00f3s redivivo. Es un recio campesino de formas y lenguaje duros contra los explotadores de los colonos de Mor\u00e9set. Es contempor\u00e1neo de Isa\u00edas, sin que podamos afirmar que pertenec\u00eda al grupo de sus disc\u00edpulos.
En el plano nacional, Jud\u00e1 hab\u00eda alcanzado la cumbre de su poder\u00edo con Oz\u00edas (Azar\u00edas) (ca. 783-742). Jot\u00e1n mantuvo el reino floreciente en el aspecto material, pero se practicaba un culto supersticioso y aumentaba la corrupci\u00f3n. Acaz fue un rey imp\u00edo, que foment\u00f3 por todos los medios (cf [2Re_16,1]) la decadencia de la fe. Con Ezequ\u00edas hay una gran prosperidad material, pero muchas injusticias sociales. En el orden religioso llev\u00f3 a cabo una importante reforma que repar\u00f3 los extrav\u00edos de sus padres, reforma que, seg\u00fan [Jer_26,18]ss, estuvo influenciada por la predicaci\u00f3n de Miqueas.
El libro, que presenta una divisi\u00f3n sim\u00e9trica y arm\u00f3nica, comprende dos partes, y cada una de ellas dos secciones. La primera (cc. [Miq_1,1] a [Miq_5,1]) contiene or\u00e1culos condenatorios contra Israel y Jud\u00e1 ([Miq_1,1] a [Miq_3,1]) y una promesa de salvaci\u00f3n ([Miq_4,1] a [Miq_5,1]). La segunda (cc. [Miq_6,1] a [Miq_7,1]) presenta similarmente, or\u00e1culos conminatorios contra Israel ([Miq_6,1] [Miq_7,6]) y una promesa de salvaci\u00f3n ([Miq_7,7] a [Miq_7,20]). En su largo proceso de formaci\u00f3n el libro recibi\u00f3 materiales posteriores al profeta, como el [Miq_7,8] a [Miq_7,20].
Miqueas critica las injusticias sociales y la falsa religiosidad. A pesar de la predicaci\u00f3n de Oseas y Am\u00f3s, los dirigentes continuaban acaparando propiedades y despojando a los d\u00e9biles, pensando sus contempor\u00e1neos que pod\u00edan tener contento a Dios con su religiosidad exterior. Por ello, con un lenguaje m\u00e1s lacerante e incisivo que estos, critica las injusticias de los propietarios, de los comerciantes e incluso de los sacerdotes, y denuncia la confianza cuasim\u00e1gica que pon\u00edan en las pr\u00e1cticas cultuales, sin preocuparse de la \u00e9tica.
Pero se\u00f1ala un ideal positivo de vida religiosa que resume los temas fundamentales de Am\u00f3s, Oseas e Isa\u00edas: la justicia, el amor y la fe humilde [Miq_6,8]. Anuncia el castigo de Israel y Jud\u00e1 como manifestaci\u00f3n de la justicia de Dios, que no puede tolerar tanta maldad e injusticia. Se salvar\u00e1 un \u00abresto\u00bb [Miq_4,7]; [Miq_5,2]s sobre el que reinar\u00e1 el futuro rey mesi\u00e1nico, que descender\u00e1 de Bel\u00e9n [Miq_5,1]ss.

