{2}G\u00c9NESIS{/}

El G\u00e9nesis es, ante todo, una obra de tipo religioso y teol\u00f3gico, en la que se expresan las creencias del pueblo de Dios. Cuando en este libro se habla de la creaci\u00f3n del cosmos o del hombre, no se pretende transmitir una verdad cient\u00edfica, sino una verdad de fe. Parafraseando a san Agust\u00edn, podemos decir que el G\u00e9nesis no ense\u00f1a c\u00f3mo va el cielo, sino c\u00f3mo se va al cielo.
G\u00e9nesis significa "comienzo". Este libro abarca el per\u00edodo que se extiende desde la creaci\u00f3n hasta la estancia de los israelitas en Egipto. La historia del pueblo de Dios comienza propiamente con la salida de los israelitas de Egipto, esto es, con el \u00c9xodo. En este sentido, el G\u00e9nesis es un pr\u00f3logo a la historia del pueblo de Dios. Un pr\u00f3logo en dos partes, correspondientes a las dos grandes secciones del libro. La primera, generalmente denominada historia de los or\u00edgenes (cc. [G\u00e9n_1,1] a [G\u00e9n_11,1]), sit\u00faa la historia del pueblo de Dios en el marco m\u00e1s amplio de la historia universal. La segunda (cc. [G\u00e9n_12,1] a [G\u00e9n_50,1]) versa sobre los patriarcas, los antepasados de Israel.
La historia de los or\u00edgenes plantea una serie de interrogantes fundamentales para el hombre: \u00bfc\u00f3mo se origin\u00f3 el mundo?, \u00bfqu\u00e9 relaci\u00f3n existe entre el cielo y la tierra, entre Dios y el hombre?, \u00bfcu\u00e1l es el sentido de la existencia humana?, \u00bfc\u00f3mo y por qu\u00e9 ha entrado el mal en el mundo? Los once primeros cap\u00edtulos del G\u00e9nesis intentan responder a estas y otras cuestiones elementales de la vida. El autor sagrado comienza alabando la bondad primigenia del hombre y de todas las cosas creadas por Dios, para exponer luego la irrupci\u00f3n del mal en el mundo como consecuencia del pecado de los primeros padres. El diluvio intenta sanar el mal en su ra\u00edz, pero el hombre contin\u00faa pecando despu\u00e9s del diluvio. En este contexto entronca la historia de los patriarcas.
De todos los pueblos de la tierra, Dios eligi\u00f3 una familia, un hombre: Habrah\u00e1n, para hacer de \u00e9l su propio pueblo, en el que ser\u00edan benditas todas las familias de la tierra. [G\u00e9n_12,1] a [G\u00e9n_50,1] contiene la historia de esta familia en tres generaciones: Abrah\u00e1n, Isaac y Jacob. Estas historias muestran la actuaci\u00f3n de Dios: c\u00f3mo ha ido preparando a su pueblo en orden a la salvaci\u00f3n del mundo. Los patriarcas testimonian la fe en este Dios, que acompa\u00f1a, gu\u00eda y salva al hombre en su caminar.
En el libro del G\u00e9nesis se puede percibir a\u00fan el eco de distintas voces. Son las voces de varias generaciones: una larga tradici\u00f3n oral, que m\u00e1s tarde fue fijada por escrito, dando como resultado el texto actual del libro. El lector atento puede descubrir en sus p\u00e1ginas las huellas de diferentes autores y redactores. Puede ser este un ejercicio interesante; pero lo que m\u00e1s interesa es captar el mensaje de fe y esperanza en Dios, tal como lo vivi\u00f3 y experiment\u00f3 el antiguo pueblo de Dios. Fe y esperanza en un Dios que modela al hombre a su imagen y semejanza; un Dios fiel a sus promesas, cuyo plan de salvaci\u00f3n abarca desde el principio hasta el final de los tiempos.
